Fauna
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Este aviso fue puesto el 5 de noviembre de 2013.
Esquema simplificado de la fauna de una isla - todas sus especies animales.
Garza blanca de La Pampa.
Ñandú, autóctono de la fauna pampeana.
La fauna es el conjunto de especies animales que habitan en una región geográfica, que
son propias de un período geológico. Esta depende tanto de factores abióticos como de
factores bióticos. Entre estos sobresalen las relaciones posibles de competencia o de
depredación entre las especies. Los animales suelen ser sensibles a las perturbaciones
que alteran su hábitat; por ello, un cambio en la fauna de un ecosistema indica una
alteración en uno o varios de los factores de este.
Índice
1 Fauna salvaje
o 1.1 Valor
o 1.2 Explotación
o 1.3 Reproducción
2 Fauna en proceso de domesticación
3 Véase también
4 Referencias
5 Enlaces externos
Fauna salvaje
La fauna se divide en distintos tipos de acuerdo al origen geográfico de donde provienen
las especies que habitan un ecosistema o biotopo. La fauna salvaje es aquella que vive
en libertad y no ha sido domesticada.
Conjunto de animales, (invertebrados, reptiles, aves, anfibios, y mamíferos) que viven
libremente y fuera del control del hombre en ambientes naturales.1 Los invertebrados
muchas veces suelen ser considerados fuera de la definición de fauna salvaje,
generalmente viven dentro de un ecosistema natural como lo es un bosque, selva,
desierto, manglar etc. Cuando viven en un lugar diferente a su ecosistema natural es
porque han sido extraídos por el hombre para diversos fines pero se siguen
considerando fauna salvaje.
Son todos aquellos animales que viven en libertad sin recibir ninguna ayuda directa del
hombre para obtener sus necesidades (alimento, pareja reproductiva, refugio, agua etc.)
se incluyen todos los organismos, desde los invertebrados más pequeños hasta los
vertebrados más grandes. La fauna salvaje también se percibe como los animales que su
desarrollo evolutivo se presentó y se sigue dando sin la intervención directa o
indirectamente del ser humano, el ser humano no interviene en aspectos como las
adaptaciones de las especies a condiciones geográficas y climatológicas de sus hábitats.
Satisfacen sus necesidades alimenticias por cuenta propia con la probabilidad de
encontrar alimento y agua en un día o en una semana o más. No saben exactamente
cuándo comerán y tienen que decidir si continuarán en busca de alimento o descansar
para ahorrar energía.
Valor
En general, se dice que la fauna salvaje es uno de los “recursos” naturales renovables
básicos, junto al agua, el aire, el suelo y la vegetación; es decir, un beneficio que
podemos utilizar y reponer para utilizarlo continuamente. Todas las especies nativas -
animales y plantas silvestres- en conjunto, componen la riqueza y diversidad de los
ecosistemas, y hacen parte del patrimonio natural de cada región y del mundo en
general. Normalmente, la sociedad valora las cosas de acuerdo a su utilidad, es decir, le
otorga un valor real o económico, expresado generalmente en dinero. Puede ser “valor
de mercado”, “valor comercial” o “valor no comercial”. El valor de mercado es lo
mínimo que se pide y lo máximo que se ofrece por un bien o servicio; varía en el tiempo
y el espacio según la oferta y la demanda. Las poblaciones de animales sometidas a uso
comercial poseen valor de mercado por consumo directo como bienes de uso; por
ejemplo, la carne para el consumo doméstico. Cuando tales bienes son objetos de
compra y venta, adquieren valor comercial, un precio y, por lo tanto, valor económico
evidente. Este valor es simple y claro, pero aplicable sólo al conjunto que forman los
animales domésticos, objeto de uso y comercio, como vacas, cerdos y aves,
principalmente. Cuando un bien no está sujeto a la oferta y la demanda, pero es
apreciado por la gente, adquiere “valor no comercial” difícil de determinar, puesto que
está basado en elementos como los sentimientos o beneficios, que no generan dinero.
Este valor depende de la disposición de personas o sociedades para pagar por conservar
lo que consideran importante para uso futuro.
Tradicionalmente, los sistemas de valoración aceptados subestiman la contribución de la
Fauna Salvaje, aunque su valor puede alcanzar cifras importantes. Recientemente se ha
asignado alto valor al aporte recreacional o turístico y ambiental de la fauna nativa, por
los usos alimenticios, la caza y el turismo. Por ejemplo, la caza deportiva ofrece
recreación y experiencias cuyo valor sobrepasa el precio comercial de las presas
obtenidas, tal como sugiere el llamado valor cinegético de una especie. El valor material
del producto de la caza, y los rasgos biológicos del animal, hacen de su búsqueda y
captura, un reto y experiencia interesantes. La caza deportiva también produce
beneficios a terceros, como propietarios, hoteles, restaurantes y demás servicios locales,
y al comercio e industria de artículos deportivos. Además, genera ingresos fiscales por
concepto de las licencias de caza. La Fauna Silvestre es uno de los atractivos principales
del Turismo de Naturaleza, pues genera ingresos directos y empleos para las regiones en
desarrollo, sumados al valor recreacional y educativo para la gente de la ciudad, a
menudo distanciada de la naturaleza en su vida cotidiana. Además de su valor
económico, la Fauna Salvaje hace parte del paisaje natural como un recurso escénico, y
se destaca aún más por su valor ecológico. Todas las especies interactúan entre sí, según
su función específica, Por ejemplo, los polinizadores, dispersores o depredadores de
semillas, son de vital importancia para el funcionamiento de los ecosistemas.
Lamentablemente, el valor ecológico de muchos animales se manifestará después de
que la especie haya desaparecido. Debido a la crisis ambiental, se ha creado un nuevo
concepto, el “valor de existencia”, que establece la disposición a pagar para asegurar la
existencia de un recurso, por ejemplo, una especie amenazada, sin pretender un uso
posterior. Estos valores se estiman, usualmente, por medio de encuestas o consultas a
expertos. La Fauna Salvaje está profundamente arraigada en los patrones mágico-
religiosos y culturales de los indígenas y colonos, que han mantenido un prolongado
contacto y dependencia con la naturaleza. . La difusión y popularidad de las series de
televisión sobre la vida animal, así como la creciente importancia de los zoológicos, son
pruebas del lazo que nos une con la Fauna Salvaje. El valor científico de la fauna, es
inmenso, este valor se incrementa con el aporte de ciertos animales como especies
indicadoras de la condición de un ecosistema o animales experimentales. A pesar de
todos estos valores que se han mencionado, la Fauna Silvestre es el menos apreciado de
los recursos naturales renovables, porque no genera ganancias comparables con las de
recursos pesqueros o forestales, con muy pocas excepciones. Por lo tanto, la Fauna
salvaje casi nunca es la base del desarrollo regional. Sin embargo, cuando se maneja
debidamente, puede constituir un importante recurso complementario en grandes
extensiones. La justa valoración económica de la Fauna Salvaje es vital, porque las
grandes decisiones políticas se fundamentan, ante todo, en argumentos económicos 2
Explotación
Durante muchos años se consideró a la fauna como un recurso natural inagotable, el
cual era explotado de una forma descabellada , al grado que se extinguieron especies,
muchas especies, de las que hoy conocemos su historia, y muchas se encuentran
amenazadas o en peligro crítico de extinción, debido a la intensa “demanda” y
explotación por parte del humano que le ha dado fines diversos , como comida, fuente
de comercio para pieles animales de exhibición, etc. El criterio de recurso natural
inagotable ahora a cambiado
Los animales salvajes tienen un valor desde muchos puntos de vista como el estético,
económico, comercial y cinegético entre otros, pero pocas veces son percibidos con un
valor ecológico.
Reproducción
En los zoológicos modernos existen algunos objetivos como; recreación, educación,
conservación e investigación, y en estas dos últimas entra la reproducción
involucrándose algunas áreas como: anatomía, fisiología, endocrinología, nutrición,
patología, manejo y etología que conlleva expertos en cada uno de los distintos temas.3
El sistema inmunológico de los animales salvajes se adquiere por medio de las
características parentales, la información genética y la experiencia adquirida en la
naturaleza. La reproducción de la fauna contiene a la selección natural como un factor
importante para la preservación de la especie por medio del mayor éxito en la
supervivencia individual o de una manada o grupo de individuos. Los animales salvajes
tienen su ciclo de vida en áreas geográficas naturales en donde se han adaptado a las
diferentes características que sus nichos les ofrecen y que además en su nicho
encuentran los elementos necesarios para satisfacer sus necesidades energéticas,
fisiológicas, metabólicas y reproductivas.
Fauna en proceso de domesticación
La fauna en proceso de domesticación, está integrada por aquellos animales silvestres,
sean autóctonos, exóticos o importados, criados zootécnicamente bajo el dominio del
hombre en zoo criaderos bajo condiciones de cautiverio o semicautiverio, que a través
de las generaciones van perdiendo su carácter de salvajes para convertirse en
domésticos y ser explotados con iguales fines que estos últimos. Se encuentran en este
grupo poblaciones de coipo o nutria criolla, chinchilla, zorro plateado, visón, etc.
Debido al hecho de que aún no pueden ser consideradas especies domésticas, tienen que
ser encuadradas para su gestión como variedades de poblaciones silvestres manejadas
mediante la zoocría y, por lo tanto, manejadas como especies silvestres de una
determinada zona geográfica.
Véase también
Especie nativa
Especie introducida
Especie invasora