Poetas y Poesía: Clásicos y Temas
Poetas y Poesía: Clásicos y Temas
Gustavo Adolfo Bécquer (1836 -1870), fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo.
Vicente Huidobro (1893 - 1948), fue un poeta. Creador del movimiento poético llamado creacionismo, es considerado uno de los 4 grandes
poetas de la poesía chilena.
Juan Ramón Jiménez (1881-1958) fue un poeta español, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956.
LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.
Gabriel Celaya
Gabriel Celaya (1911 -1991) fue un poeta español de la generación literaria de posguerra. Es uno de los más destacados representantes de la
que se denominó «poesía comprometida». Fue Premio Nacional de las Letras Españolas en 1986.
Poemas que hablan de amor
ROMANCE DE LA DONCELLA GUERRERA
Al alba venid, buen amigo, En Sevilla a un sevillano
al alba venid. siete hijas le dio Dios,
Amigo el que yo más quería, todas siete fueron hembras
venid al alba del día. y ninguna fue varón.
Félix Lope de Vega y Carpio (1562 -1635) es uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y, por la extensión de
su obra, uno de los más prolíficos autores de la literatura universal.
Compañera
TE QUIERO
usted sabe
Te lo he dicho con el viento, que puede contar
jugueteando como animalillo en la arena conmigo
o iracundo como órgano impetuoso; no hasta dos o hasta diez
Te lo he dicho con el sol, sino contar
que dora desnudos cuerpos juveniles conmigo
y sonríe en todas las cosas inocentes; si alguna vez
advierte
Te lo he dicho con las nubes, que la miro a los ojos
frentes melancólicas que sostienen el cielo, y una veta de amor
tristezas fugitivas; reconoce en los míos
Te lo he dicho con las plantas, no alerte sus fusiles
leves criaturas transparentes ni piensa qué delirio
que se cubren de rubor repentino; a pesar de la veta
o tal vez porque existe
Te lo he dicho con el agua, usted puede contar
vida luminosa que vela un fondo de sombra; conmigo
te lo he dicho con el miedo, si otras veces me encuentra
te lo he dicho con la alegría, huraño sin motivo
con el hastío, con las terribles palabras. no piense qué flojera
Pero así no me basta: igual puede contar
más allá de la vida, conmigo
quiero decírtelo con la muerte; pero hagamos un trato
más allá del amor, yo quisiera contar con usted
quiero decírtelo con el olvido. es tan lindo
saber que usted existe
Luis Cernuda uno se siente vivo
y cuando digo esto
15 quiero decir contar
aunque sea hasta dos
Me gustas cuando callas porque estás como ausente, aunque sea hasta cinco
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. no ya para que acuda
Parece que los ojos se te hubieran volado presurosa en mi auxilio
y parece que un beso te cerrara la boca. sino para saber
Como todas las cosas están llenas de mi alma a ciencia cierta
emerges de las cosas, llena del alma mía. que usted sabe que puede
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, contar conmigo
y te pareces a la palabra melancolía. Mario Benedetti
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Luis Cernuda Bidón (1902 - 1963) fue un destacado poeta español, miembro de la llamada Generación del 27 y crítico literario.
Pablo Neruda (1904 - 1973) fue un poeta chileno, considerado uno de los mayores y más influyentes de su siglo. También fue un destacado
activista político. Entre sus múltiples reconocimientos destacan el Premio Nobel de Literatura en 1971.
Mario Benedetti (n. 1920), es un escritor y poeta uruguayo integrante de la Generación del 45
TÁCTICA Y ESTRATEGIA
MUERTE EN EL OLVIDO
Mi táctica es
mirarte Yo sé que existo
aprender como sos porque tú me imaginas.
quererte como sos Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
mi táctica es con buenos ojos,
hablarte con mirada limpia.
y escucharte
construir con palabras Tu pensamiento me hace
un puente indestructible inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
mi táctica es y bondadoso.
quedarme en tu recuerdo Pero si tú me olvidas
no sé cómo ni sé quedaré muerto sin que nadie
con qué pretexto lo sepa. Verán viva
pero quedarme en vos mi carne, pero será otro hombre
mi táctica es -oscuro, torpe, malo- el que la habita...
ser franco Ángel González
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
SONETO V
no haya telón
ni abismos Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
mi estrategia es
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
en cambio
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
más profunda y más
simple En esto estoy y estaré siempre puesto;
mi estrategia es que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
que un día cualquiera de tanto bien lo que no entiendo creo,
no sé cómo ni sé tomando ya la fe por presupuesto.
con qué pretexto Yo no nací sino para quereros;
por fin me necesites mi alma os ha cortado a su medida;
Mario Benedetti por hábito del alma mismo os quiero.
Cuando tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
Garcilaso de la Vega
Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, España, 28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial
relevancia en la literatura española del siglo XX.
Rafael Alberti Merello (1902 - 1999) fue un escritor español, especialmente reconocido como poeta. Está considerado uno de los mayores
literatos españoles de la llamada Edad de Plata de la literatura española,1cuenta en su haber con numerosos premios y reconocimientos.
POEMA 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda
Poemas sobre el paso del tiempo, la
muerte
COPLAS POR LA MUERTE
DE SU PADRE En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
Recuerde el alma dormida, y que vuestro mirar ardiente, honesto,
avive el seso y despierte con clara luz la tempestad serena;
contemplando y en tanto que el cabello, que en la vena
cómo se pasa la vida, del oro se escogió, con vuelo presto
cómo se viene la muerte por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
tan callando, el viento mueve, esparce y desordena:
cuán presto se va el placer, coged de vuestra alegre primavera
cómo, después de acordado, el dulce fruto antes que el tiempo airado
da dolor; cubra de nieve la hermosa cumbre.
cómo, a nuestro parecer, Marchitará la rosa el viento helado,
cualquiera tiempo pasado todo lo mudará la edad ligera
fue mejor. por no hacer mudanza en su costumbre.
(...) Garcilaso de la Vega.
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir; EL VIAJE DEFINITIVO
allí van los señoríos Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
derechos a se acabar y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y consumir; y con su pozo blanco.
allí los ríos caudales, Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
allí los otros medianos y tocarán, como esta tarde están tocando,
y más chicos, las campanas del campanario.
y llegados, son iguales Se morirán aquellos que me amaron;
los que viven por sus manos y el pueblo se hará nuevo cada año;
y los ricos. y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado,
Jorge Manrique mi espiritu errará, nostalgico.
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
NO VOLVERÉ A SER JOVEN
Y se quedarán los pájaros cantando.
Que la vida iba en serio
Juan Ramón Jiménez
uno lo empieza a comprender más tarde
—como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
—envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra
Jaime Gil de Biedma
Jorge Manrique (1440? –1479), poeta español. Es autor de las Coplas a la muerte de su padre, uno de los clásicos de la literatura española de
todos los tiempos.
Jaime Gil de Biedma y Alba (1929 - 1990) fue un poeta español, uno de los autores más importantes de la Generación del 50.
ELEGÍA
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, CURRÍCULUM
con quien tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano El cuento es muy sencillo
de la tierra que ocupas y estercolas, usted nace en su tiempo
compañero del alma, tan temprano. contempla atribulado
Alimentando lluvias, caracolas el rojo azul del cielo
y órganos mi dolor sin instrumento. el pájaro que emigra
a las desalentadas amapolas y el temerario insecto
daré tu corazón por alimento.
que será pisoteado
Tanto dolor se agrupa en mi costado, por su zapato nuevo
que por doler me duele hasta el aliento. usted sufre de veras
Un manotazo duro, un golpe helado, reclama por comida
un hachazo invisible y homicida, y por deber ajeno
un empujón brutal te ha derribado. o acaso por rutina
No hay extensión más grande que mi herida, llora limpio de culpas
lloro mi desventura y sus conjuntos benditas o malditas
y siento más tu muerte que mi vida. hasta que llega el sueño
y lo descalifica
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo usted se transfigura
voy de mi corazón a mis asuntos. ama casi hasta el colmo
Temprano levantó la muerte el vuelo, logra sentirse eterno
temprano madrugó la madrugada, de tanto y tanto asombro
temprano estás rodando por el suelo. pero las esperanzas
no llegan al otoño
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta, y el corazón profeta
no perdono a la tierra ni a la nada. se convierte en escombros
En mis manos levanto una tormenta usted por fin aprende
de piedras, rayos y hachas estridentes y usa lo aprendido
sedienta de catástrofes y hambrienta. para saber que el mundo
Quiero escarbar la tierra con los dientes, es como un laberinto
quiero apartar la tierra parte a parte en sus momentos claves
a dentelladas secas y calientes. infierno o paraíso
amor o desamparo
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y siempre siempre un lío
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte. usted madura y busca
Volverás a mi huerto y a mi higuera: las señas del presente
por los altos andamios de las flores los ritos del pasado
pajareará tu alma colmenera y hasta el futuro en cierne
quizá se ha vuelto sabio
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
irremediablemente
de los enamorados labradores. y cuando nada falta
entonces usted muere.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
Mario Benedetti
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
Miguel Hernández
Poemas para caminar PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás
por la vida porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Caminante, son tus huellas
Te sentirás acorralada
el camino y nada más; te sentirás perdida o sola
Caminante, no hay camino, tal vez querrás no haber nacido.
se hace camino al andar. Yo sé muy bien que te dirán
Al andar se hace el camino, que la vida no tiene objeto
y al volver la vista atrás que es un asunto desgraciado.
se ve la senda que nunca Entonces siempre acuérdate
se ha de volver a pisar. de lo que un día yo escribí
Caminante no hay camino pensando en ti como ahora pienso.
sino estelas en la mar. La vida es bella, ya verás
Antonio Machado como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
Fábula. LAS MOSCAS son como polvo, no son nada.
A un panal de rica miel Pero yo cuando te hablo a ti
dos mil moscas acudieron, cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
que por golosas murieron
presas de patas en él. Tu destino está en los demás
Otra dentro de un pastel tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
enterró su golosina.
Otros esperan que resistas
Así, si bien se examina, que les ayude tu alegría
los humanos corazones tu canción entre sus canciones.
perecen en las prisiones Entonces siempre acuérdate
del vicio que los domina. de lo que un día yo escribí
pensando en ti
Félix María de Samaniego como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
CULTIVO UNA ROSA BLANCA
La vida es bella, tú verás
Cultivo una rosa blanca como a pesar de los pesares
en julio como en enero tendrás amor, tendrás amigos.
para el amigo sincero
Por lo demás no hay elección
que me da su mano franca. y este mundo tal como es
Y para el cruel que me arranca será todo tu patrimonio.
el corazón con que vivo Perdóname no sé decirte
cardo ni ortiga cultivo nada más pero tú comprende
cultivo una rosa blanca que yo aún estoy en el camino.
José Martí Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
NIÑO
Rey de un trigal, de un río, de una viña:
así habrá de soñarse. Y libre. Dueño
de sí, hoguera perpetua en que arda el leño
de la verdad. Y que el amor lo ciña.
Querrá subir hasta que el cielo tiña
de claridad el bronce de su sueño.
Pero no hay alas. Se herirá en su empeño,
y llorará sobre su frente niña.
Y sabrá la verdad. Morirá el canto
en su garganta, roja del espanto
que oye y que mira y gusta y toca y huele.
Y estrenará su corazón rasgado
de hombre acosado, de hombre acorralado,
de ejecutado en cuanto se rebele.
José Hierro
Gioconda Belli (Managua-Nicaragua, 9 de diciembre de 1948), escritora. Es una de las más populares escritoras nicaragüenses. Entre sus obras
destacan "Línea de fuego" y "La mujer habitada", entre otras muchas.
José Hierro del Real (1922 - 2002) fue un poeta español. Pertenece a la llamada primera generación de la posguerra dentro de la llamada poesía
desarraigada o existencial
Poemas en los malos momentos
A LA FELICIDAD ROMANCE DE LA PENA NEGRA
Yo no sé lo que busco eternamente Las piquetas de los gallos
en la tierra, en el aire y en el cielo; cavan buscando la aurora,
yo no sé lo que busco; pero es algo cuando por el monte oscuro
que perdí no sé cuándo y que no baja Soledad Montoya.
encuentro, Cobre amarillo, su carne,
aun cuando sueñe que invisible habita huele a caballo y a sombra.
en todo cuanto toco y cuanto veo. Yunques ahumados sus pechos,
Felicidad, no he de volver a hallarte gimen canciones redondas.
en la tierra, en el aire, ni en el cielo, Soledad: ¿por quién preguntas
¡aun cuando sé que existes sin compaña y a estas horas?
y no eres vano sueño! Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Rosalía de Castro
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
LO FATAL Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
al fin encuentra la mar
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
y se lo tragan las olas.
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
No me recuerdes el mar
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
que la pena negra, brota
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto, en las tierras de aceituna
y el temor de haber sido y un futuro terror… bajo el rumor de las hojas.
Y el espanto seguro de estar mañana muerto, ¡Soledad, qué pena tienes!
y sufrir por la vida y por la sombra y por ¡Qué pena tan lastimosa!
lo que no conocemos y apenas sospechamos, Lloras zumo de limón
y la carne que tienta con sus frescos racimos, agrio de espera y de boca.
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos, ¡Qué pena tan grande! Corro
¡y no saber adónde vamos, mi casa como una loca,
ni de dónde venimos!... mis dos trenzas por el suelo
de la cocina a la alcoba.
Rubén Darío ¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache, carne y ropa.
¡Ay mis camisas de hilo!
¡Ay mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con aguas de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.
***
Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!
Federico García Lorca
Federico García Lorca (1898 –1936) fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes.
Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se
le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX
Rubén Darío (1867 - 1916), fue un poeta nicaragüense, iniciador y máximo representante del Modernismo literario en lengua española. Es
posiblemente el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de
las letras castellanas.
Rosalía de Castro (1837 -1885) fue una poetisa y novelista española en lengua gallega y castellana.
TODOS USTEDES PARECEN FELICES...
ME SOBRA EL CORAZÓN
...Y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen, incluso, Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
palabras hoy estoy para penas solamente,
de amor. Pero hoy no tengo amistad,
se aman hoy sólo tengo ansias
de dos en dos de arrancarme de cuajo el corazón
para y ponerlo debajo de un zapato.
odiar de mil
Hoy reverdece aquella espina seca,
en mil. Y guardan
hoy es día de llantos de mi reino,
toneladas de asco
hoy descarga en mi pecho el desaliento
por cada
plomo desalentado.
milímetro de dicha.
Y parecen -nada No puedo con mi estrella.
más que parecen- felices, Y busco la muerte por las manos
y hablan mirando con cariño las navajas,
con el fin de ocultar esa amargura y recuerdo aquel hacha compañera,
inevitable, y cuántas y pienso en los más altos campanarios
veces no lo consiguen, como para un salto mortal serenamente.
no puedo yo ocultarla Si no fuera ¿por qué?... no sé por qué,
por más tiempo; esta mi corazón escribiría una postrera carta,
desesperante, estéril, larga una carta que llevo allí metida,
ciega desolación por cualquier cosa haría un tintero de mi corazón,
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra. una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
Ángel González y ahí te quedas, al mundo le diría.
Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.
Un amor me ha dejado con los brazos caídos
ROMANCE DEL PRISIONERO y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
Que por mayo era, por mayo, qué inconformes mis ojos?
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan Cuanto más me contemplo más me aflijo:
y están los campos en flor, cortar este dolor ¿con qué tijeras?
cuando canta la calandria Ayer, mañana, hoy
y responde el ruiseñor, padeciendo por todo
cuando los enamorados mi corazón, pecera melancólica,
van a servir al amor; penal de ruiseñores moribundos.
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión; Me sobra corazón.
que ni sé cuándo es de día Hoy, descorazonarme,
ni cuándo las noches son, yo el más corazonado de los hombres,
sino por una avecilla y por el más, también el más amargo.
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero; No sé por qué, no sé por qué ni cómo
déle Dios mal galardón. me perdono la vida cada día.
Miguel Hernández
Poemas de Humor
A UNA NARIZ
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
UN SONETO ME MANDA HACER VIOLANTE,
érase un peje espada muy barbado.
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
Era un reloj de sol mal encarado, catorce versos dicen que es soneto:
érase una alquitara pensativa, burla burlando van los tres delante.
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado. Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
Érase un espolón de una galera, mas si me veo en el primer terceto
érase una pirámide de Egipto, no hay cosa en los cuartetos que me espante.
las doce Tribus de narices era.
Por el primer terceto voy entrando
Érase un naricísimo infinito, y parece que entré con pie derecho,
muchísimo nariz, nariz tan fiera pues fin con este verso le voy dando.
que en la cara de Anás fuera delito.
Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
Francisco de Quevedo que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.
Lope de Vega
Baltasar Gracián y Morales (1601 - 1658) fue un escritor español del Siglo de Oro que cultivó la prosa didáctica y filosófica.
Nicolás Fernández de Moratín, 1737 –1780) fue un poeta, prosista y dramaturgo español, padre del también dramaturgo Leandro Fernández de
Moratín.
Francisco Gómez de Quevedo y Santibáñez Villegas (1580 —1645) fue un noble, político y escritor español del Siglo de Oro, uno de los más
destacados de la historia de la literatura española.