FEMINISMO NEGRO: DOBLE LUCHA POR LA IGUALDAD
AUTOR:
BRILLITH CAROLINA SOSSA WILCHES
UNIVERSIDAD DE CARTAGENA
PROGRAMA DE LINGÜÍSTICA Y LITERATURA
DOCENTE:
KAREN RIVERA FERIA
25 DE NOVIEMBRE DE 2022
FEMINISMO NEGRO: DOBLE LUCHA POR
LA IGUALDAD
Brillith Carolina Sossa Wilches
“miopía racial”. El problema de las feministas blancas –se plantea desde el
feminismo negro– es que son incapaces de percibir hasta qué punto el racismo
estructura todas las relaciones (…) “Las políticas feministas están desarrollando
y construyendo bajo determinadas circunstancias formas de desigualdad y
desventaja racial” –afirmaban Knowles y Mercer (1992) (citado por Jabardo s.f.)
El feminismo es uno de los movimientos socio-políticos más grande de la
actualidad, sus inicios se remontan a la primera convención de los derechos de la mujer
en 1848 y estas fueron influenciadas por anteriores activistas, como las de la revolución
francesa, el Movimiento por la Templanza y el Movimiento Abolicionista (Alexander,
2021). Y su propósito es alcanzar la igualdad de género en todos los ámbitos. Al ser un
movimiento tan grande tiene varias modalidades, como: el liberal, radical, socialista,
ecológico, cultural, marxista, negro, etc…
El último mencionado es el tema de interés de este ensayo condicionado por la
interseccionalidad que es: ¿Cómo se interrelaciona el machismo con otras categorías? En
este caso, el racismo y clasismo ejecutando así una doble discriminación a las mujeres
negras. Entonces, ¿realmente el feminismo ha luchado por la igualdad de todas las
mujeres o guarda en si, una estructura jerárquica discriminatoria que margina a las
racializadas?
En consideración, las mujeres negras han doblegado sus luchas feministas en
comparación a las blancas y mestizas, ya que además del machismo tiene que enfrentar el
racismo y clasismo de sociedades que guardan pensamientos coloniales.
Como se ha dicho el feminismo históricamente a luchado por la igualdad de
derecho entre los diferentes generos. Sus batallas han logrado cambios extraordinarios
para la reivindicación de las mujeres en las sociedades, Pero en su mayoría ha sido un
“feminismo blanco” excluyente y marginador, que no refleja el resultado de sus luchas en
los diferentes grupos étnicos y raciales que componen este gran colectivo. Por ello se
puede hablar de brechas raciales, sociales y de género en diferentes ámbitos, como en los
índices de pobreza y abandono estatal, educación, y oportunidades de desarrollo. Como el
derecho a la educación, que para muchas jóvenes afro se convierte en una fantasía muy
alejada de su realidad, y así lo evidencia riveras:
El titular es dramático: “apenas 6 de cada 1000 jóvenes afrodescendientes van a la
universidad”. Si la cifra adjudicada al Observatorio de Discriminación Racial es correcta
y consideramos que la población contabilizada por el DANE, corregido su “etnocidio
estadístico”, registraría al menos 6.000.000 de mujeres y hombres descendientes de
africanas y africanos, escasamente el 0,001% alcanza formación universitaria en
Colombia; evidenciando una marcada, persistente y sistemática desigualdad, que se
acentúa con los indicadores de permanencia y graduación. (Rivas, 2022)
Esto solo ha mostrando el factor de ser afro en sociedades como la colombiana,
ahora, hay que agregarle el sistema patriarcal en el que se vive, que pone en desventaja a
las mujeres como individuo, a eso se le suma el pensamiento colonial de objetificación de
la mujer afro, que la reduce a un objeto y la invalida como ser. A esto refiere la
interseccionalidad, “un sistema opresor que mezcla raza, género, clase y sexualidad”
(Santibañez, 2018). En éste sentido una mujer negra no tiene las mismas luchas que una
mujer blanca ya que está estará condicionada por los factores antes mencionados; y estos
en si traen sus propios sistema discriminatorios. Como resultado los estereotipos y roles
de género que se le asignan están ligados a un sistema más complejo de exclusión.
Si de por sí, a las mujeres se les atribuye el beber cocinar, hacer aseo, y cuidar
niños, cuando se es afro descendiente se convierte en un “mandato”, porque aunque la
esclavitud fue abolada hace siglos los pensamientos coloniales siguen presentes. Solo con
ver series, películas, novelas, libros etc… se puede evidenciar como se reproducen estos
roles de género, en los cuales las mujeres negras son las nanas, sirvientas, cocineras, la
amante, o la bruja o adivina como el personaje de Mariana Valdez en la famosa novela
Betty la fea en la que incluso este personaje solo era feo por ser negra. Entonces, una
mujer negra no solo será vulnerada por ser mujer sino también por ser negra, como dice
Collins:
Tal Este carácter interconectado, no obstante, será entendido como propio y característico
de los sistemas de opresión, los cuales en la práctica no operan a través de focos aislados
de dominación (esto es, sólo desde la clase, sólo desde la raza o sólo desde el género),
sino más bien desde la conformación de categorías híbridas como clase-etnia, clase-raza,
clase-género, etc. Collins, 2000, 18 (citado por Santibañez, 2018)
Hay que tener en cuenta que muchos de los pensamientos que cohíben a las
mujeres negras vienen de una tradición colonial o como lo denomina Patricio Guerrero la
colonidad en su libro “Corazonar una antropología comprometida con la vida”, el autor
afirma que “en la modernidad la colonialidad es aún uno de los ejes constitutivos del
patrón del poder. Coherentemente él declara la lucha a favor de una decolonialización
para hacer visible la riqueza de las culturas originarias” (Guerrero, 2007). El discurso
Como señala Collins es oportuno para concretar está idea (2000:5) “la exclusión histórica
significa que las imágenes estereotipadas de las mujeres negras permean la cultura
popular y la política pública” (2000:5).
Uniendo éstos criterios se puede decir que las ideologías de opresión a las afro
descendientes tienen su raíz en la “coloniadad” (Guerrero, 2007). Y estos pensamientos
establecieron los estereotipos, y roles que se la asignan en la actualidad a las racializadas.
Siendo estos los puntos que enmarca el clasismo con la tendencia de considerar inferiores
a las mujeres de color, generando una doble lucha por el estigma de “ser negra”, ya que
todo un sistema esta estructurado para que se esté en lo último piso de la pirámide social,
como dijo Collins:
Este carácter interconectado, no obstante, será entendido como propio y característico de
los sistemas de opresión, los cuales en la práctica no operan a través de focos aislados de
dominación (esto es, sólo desde la clase, sólo desde la raza o sólo desde el género), sino
más bien desde la conformación de categorías híbridas como clase-etnia, clase-raza,
clase-género, etc”. Collins (citado por Santibañez, 2018)
Para resumir la finalidad de este ensayo es dar voz a las que históricamente han
sido calladas, exponer los desafíos y desventajas que implica ser negra en sociedades
como la colombiana, pero no con el fin de mostrarlas como las pobres victimas sino
como aquellas que han sido capaces de auto percibirse como individuas, y han luchado
por hacer valer sus derechos. Lucha que ha sido doblegada, porque los grandes monstruos
sociales (racismo, clasismo y machismo) son los enemigos a vencer.
Referencias
Alexander, K. L. (5 de Abril de 2021). womenshistory. Obtenido de womenshistory:
[Link]
%20ola%20del%20movimiento,otros%20movimientos%20de%20prop%C3%B3sitos
%20reformistas.
Guerrero, P. (2007). Corazonar una antropología comprometida con la vida. Asunción : Fondec .
Rivas, A. A. (6 de enero de 2022). Desigualdad universitaria persistente. Obtenido de diaspora:
[Link]
universidad/
Santibañez, D. (2018). EL CONCEPTO INTERSECCIONALIDAD EN EL FEMINISMO NEGRO. Revista de
Filosofía, 4.
VELASCO, M. J. (s.f.). DESDE EL FEMINISMO NEGRO, UNA MIRADA AL GÉNERO. feminismo en la
antrolologia: nuevas posturas críticas , 39-54 .