HISTORIA DE VIDA DE JUAN DE DIOS
GARAVITO SEPÚLVEDA
El señor Juan de Dios Garavito nació el ocho de Marzo de
1950, en Zipaquirá - Santander, hijo segundo de un matrimonio
campesino. Fue criado con siete hermanos en una familia feliz y
trabajadora, de costumbres agrarias y enseñadas a valorar el
campo y sus labores.
El estudio fue con mucho sacrificio, pues tenía que desplazarse
diariamente al colegio que quedaba lejos de la finca; el señor
Juan de Dios nació con problemas en la vista pero esto no le
La sabiduría de un padre y abuelo se forma con los años que se suman a su
vida, haciendo que cada instante con sus seres queridos sea un momento impidió a él ayudar en las labores del campo ni culminar sus
grato e inolvidable.
estudios, el cuenta que es una persona muy trabajadora, con
energía y que tiene muchos amigos (ese es mi éxito dice él).
Al llegar a la edad adulta, salió de su tierra en busca de
oportunidades de trabajo y llego a un pueblo que se llama
Pelaya Cesar, comenzó a trabajar vendiendo productos del
campo, pero en el camino encontró que le gustaba preparar arrendados, que con la fuente de sus ingresos, este dinero es
comidas y que le faltaba estudiar más, porque sus amigos le para sus necesidades, pues la hija es casada y ella y el esposo
decían que él era muy inteligente, entonces, comenzó a trabajan. El señor Juan se siente un poco triste porque no está
estudiar interno en el SENA. trabajando pues es a lo que está acostumbrado, en estos
momentos está bien de salud y gracias a su nieto Kevin
Cuando salió del SENA regreso a Pelaya se enamoro, tuvo dos Santiago se siente muy bien como un abuelo consentidor.
Hijas y consiguió trabajo en el frigorífico del pueblo, por
cuestiones de la vida él se separo de su mujer, pues dice que
no sabe por qué, se fue a vivir a Chiriguaná y allí se caso por la
iglesia católica. En total el señor Garavito tiene seis hijos, dos
de la primera unión que son sus hijas mayores y se siente muy
orgulloso de ellas, porque son unas profesionales; tres del
matrimonio que se encuentran terminando en estos momento
sus carreras y con respecto a estos niños dice que le gustaría
que ellos tuvieran más contacto con él; el ultimo niño está
viviendo en Venezuela por lo cual él se siente muy triste porque
era su bastón.
En la actualidad mi personaje se encuentra viviendo con una de
las hijas mayores, tiene una casa con dos apartamentos
VEJEZ, JUBILACIÓN Y EL MITO SOCIAL La vejez constituye la aceptación del ciclo vital, único y
exclusivo de uno mismo y de todas aquellas personas que han
Ser viejo no es sinónimo de estar enfermo o de estar llegado a este proceso.
necesariamente triste, pero con frecuencia se considera normal
Supone una nueva aceptación del hecho que uno es
un descenso en el estado de ánimo de los ancianos.
responsable de la propia vida.
Cuando un adulto alcanza la edad de la jubilación representa
Saber que todos envejecemos, prepararnos para hacerlo bien y
para la propia persona dos cosas: por un lado ha alcanzado la
sacarle mayor provecho posible a esos años, es un aspecto
vejez y por otro ya no es útil a la comunidad. Una y otra cosa va
importante de nuestra educación.
unida y comportan sendos duelos porque el colectivo
"ancianos" están relegados de la sociedad competitiva en la
que vivimos.
INTRODUCCIÓN:
Para muchas personas la vejez es un proceso continuo de
crecimiento intelectual, emocional y psicológico. Momento en el
cual se hace un resumen de lo que se ha vivido hasta el
momento.
Es un periodo en el que se debería gozar de los logros
personales y contemplarse los frutos del trabajo personal, útiles
para las generaciones venideras.
El envejecimiento es un proceso que comienza pronto en la
persona. En general esta realidad no se tiene en cuenta. Afecta
El envejecer es un proceso dinámico, gradual, natural e
a todos y requiere una preparación, como la requieren todas las
inevitable. Este proceso es impreciso. Nos vamos dando cuenta
etapas de la vida.
de él por el reconocimiento de nuestro cuerpo cambiante, del Como parte del imaginario social y colectivo circulan una gran
espejo, de la mirada del otro y de la exclusión de la sociedad en cantidad de ideas erróneas acerca del envejecer y la vejez,
la mala interpretación del proceso productivo. funcionando como mitos y prejuicios y perjudicando de esta
manera el buen envejecer así como la adecuada inserción del
La etapa de la vejez comienza alrededor de los 65 años y se
adulto.
caracteriza por un declive gradual del funcionamiento de todos
los sistemas corporales. Por lo general se debe al Estos prejuicios incorporados en la mentalidad de la gente,
envejecimiento natural de las células del cuerpo. funcionan determinando actitudes negativas frente al proceso
del envejecer, acentuándose aun más con los viejos.
A diferencia de lo que muchos creen, la mayoría de las
personas de la tercera edad conservan un grado importante de Estas ideas y prejuicios no surgen azarosamente, sino que son
sus capacidades, tanto físicas como mentales, cognitivas y producto del tipo de sociedad a la que pertenecemos, una
psíquicas. sociedad asentada sobre la productividad y el consumo, con
grandes adelantos tecnológicos, y donde la importancia de los
También es cierto que la vejez es una etapa caracterizada por
recursos están puestos en los jóvenes y en los adultos que
la multiplicidad de perdidas y la elaboración de duelos que
pertenecen a la vida productiva.
acontecen esas pérdidas.
En forma equivocada la sociedad valora todo aquello que le
El sujeto que envejece va perdiendo interés vital por los
resulta productivo, por lo tanto fácilmente se considera que las
objetivos y actividades que le posibilitan una interacción social
personas mayores no aportan nada, o que por el contrario
produciéndose una apatía emocional sobre los otros, y al
representan una carga para la sociedad.
mismo tiempo, el sujeto se encierra en sus propios problemas.
En consecuencia, exceptuando algunos sectores, se hace una
Esta situación conlleva al aislamiento progresivo del anciano.
valoración negativa, desgraciada y poco respetuosa de las
Esta desvinculación obedece en gran parte a las actitudes
personas mayores.
adoptadas por el entorno.
La sociedad moderna excluye a nuestros mayores, provocando
en ellos malestar y complicaciones, falta de ilusión, de alegría,
de ánimo. Pero el más grande que sufren es la soledad. Estar Si bien para muchos la jubilación es el momento de disfrutar del
ausente sin integrarse en el grupo social o familiar como mero tiempo libre, para otros es un momento de estrés, ya que el
sujeto pasivo que subsiste entre recuerdos y nostalgias. retiro les supone una pérdida del poder adquisitivo y por ende
en la autoestima.
La falta de comunicación de afectividad y la incomprensión, son
factores determinantes y creadores de tristeza y de Es por ello que con la jubilación se produce un agujero que no
enfermedades. puede llenarse. Es necesario que a lo largo de la vida las
personas, según sus tendencias e intereses, amplíen de círculo
En la sociedad actual prima lo joven, lo bello, lo pasional, el
de actividades, de manera tal que al llegar a la vejez, puedan
hedonismo puro, y todo sujeto que no se incluya en este rol de
ocupar el tiempo que tienen a su disposición.
comportamiento esta apartado de la sociedad.
La tercera edad es en realidad un momento propicio para
Por la edad o el aspecto físico se los arrincona, se los jubila y
dedicarse a actividades que, por falta de tiempo no pudieron
abandona a su suerte, perdiendo desde el poder adquisitivo
realizarse antes.
hasta la dignidad, deteriorándose su calidad de vida.
La mayor parte de los ancianos, salvo impedimentos físicos
La jubilación actúa como barrera demarcadora, dejando afuera
graves, se encuentran en disponibilidad de fortalecer y
de este círculo a todos aquellos que, cumpliendo 60 o 65 años
desarrollar actividades que les despiertan placer. El despliegue
engrosan las filas de los llamados "pasivos", obligándolos a
de dichas actividades, ya sean intelectuales, culturales o físicas,
replegarse sobre si mismos a un reposo forzoso.
retrasan el deterioro mental y anímico que ocurre en el proceso
fisiológico del envejecimiento.
Se considera que jubilarse es sinónimo de " no productivo", de
falta de actividad.
Esta es una etapa en la se adquiere un nuevo rol: el de ser
abuelos, rol que conlleva la idea de perpetuidad.
Muchas veces la jubilación es pensada como un vacío, como un
mazazo para el cual la persona no se encuentra preparada,
Los abuelos cumplen una función de continuidad y transmisión
dejando al sujeto sin nada que hacer.
de tradiciones familiares, culturales y sociales.
Por ello jubilarse y envejecer no justifica que nos retiremos de la transmisión de saberes que requieren ser escuchados, desde la
vida social sino que por el contrario, implica una forma diferente implicación de los mayores, en las grandes y pequeñas cosas
de participación, indispensable para nuestro propio crecimiento que conforman el devenir de la sociedad?
y el de nuestros hijos.
Ser mayor no es estar retirado, es por el contrario una forma
El miedo a la vejez tiene que ver con la idea instalada en el diferente de participación, que es indispensable para nuestro
imaginario social: declinación de todas las funciones, deterioro propio crecimiento y el de nuestros hijos.
físico y psíquico, y la temible falta de autonomía que lleva
implícita la dependencia.
Los fantasmas del envejecer están relacionados con los Cómo tratar a los ancianos
prejuicios de nuestra sociedad, que se ciernen sobre ellos
Estamos desconcertados. Se nos decía que nos convertimos en
signándoles a tener conductas acordes a lo determinado por
adultos sólo cuando nos quedamos sin padres, cuando
dicho imaginario.
perdemos su referencia y debemos buscarnos un espacio
¿Qué nos pasa como sociedad que no podemos ver que independiente en el mundo. Pero ¿qué ocurre cuando, como
nuestros mayores representan el compendio de la memoria de afortunadamente pasa a menudo, superamos los cuarenta y
la experiencia, y por lo tanto de la sabiduría, valores necesarios todavía nuestros hijos disfrutan de los mimos de sus abuelos?
para que la sociedad se desarrolle?
El problema que para las familias suponen las personas de
¿Que nos pasa como sociedad que no podemos recuperar las edad avanzada se plantea incluso en lo más elemental: no
pautas de respeto a la experiencia y el afecto hacia las sabemos ni cómo referirnos a ellas. Tercera edad, personas
generaciones de mayores, de cuyo consejo y testimonio mayores, viejos, abuelos, ancianos... Cada expresión tiene sus
dependen también la estabilidad y la columna vertebral de connotaciones, la elección no es baladí.
nuestro cuerpo social?
En el fondo, este problema de denominación manifiesta la
¿Que nos pasa como sociedad que no podemos ver que la incertidumbre que padecemos ante los grupos socialmente
tercera edad es el comienzo de una nueva actividad: la menos favorecidos, o marginados de la vida cotidiana. ¿Dónde
los colocamos? ¿Cómo los valoramos? ¿Cómo los tratamos? envejecimiento, paso indispensable para que tanto las personas
¿Qué hacer para que no se automarginen, para que que entran en esa fase vital como la sociedad en general
intervengan en el devenir de la sociedad? Un matiz importante: modifiquen sus actitudes ante los ancianos.
este desconcierto ante el fenómeno de la vejez lo muestran las
El mito de la eterna juventud, una trampa sin salida
familias y las generaciones más jóvenes, pero también las
propias personas de edad avanzada.
Convengamos en que la imagen que sobre la vejez trasmite las
sociedades económica y socialmente desarrolladas dista mucho
de resultar atractiva o envidiable. En parte, puede explicarse
por la decepción de contemplar que se va perdiendo el sitio, el
protagonismo, el poder físico, intelectual, sexual, económico,
laboral. Es una situación, aceptémoslo, compleja, con aspectos
objetivamente negativos y difícil de ser percibida como
deseable. Y más en un mundo en que el deseo se ha erigido en
el motor de la vida económica e incluso en móvil de decisiones
en el espacio de lo personal.
La sociedad excluye a los ancianos y ellos mismos parecen en
muchos casos dispuestos a arrinconarse en el furgón de cola, el
de los menos activos. Desde esas dos dimensiones
complemetarias debemos contemplar la situación: qué
podemos hacer por el colectivo de los viejos y qué pueden
hacer ellos por sí mismos. Para empezar, una de las Cuando alguien, refiriéndose a una persona mayor, dice: "qué
asignaturas pendientes de esta sociedad que envejece a un bien, qué joven está", implícitamente está afirmando que lo
ritmo que demógrafos, economistas y psicólogos no dudan en bueno, en realidad, es ser joven. Lo demás son apaños. Está
calificar de preocupante, es cómo cambiar la imagen del
manifestando que lo que se aprecia socialmente es la juventud, llegar, no podemos seguir mirando a otro lado, y negarnos a
y que ser viejo no es un valor, sino casi un defecto. Otra frase nosotros mismos que nos acercamos, o que ya hemos llegado
reveladora: "En mis tiempos", da a entender que su a la Tercera Edad.
oportunidad, su sitio, ya han pasado: que no hay un hueco
Es difícil, porque los intereses de mercado han instalado el mito
relevante para los ancianos. Poco a poco, se va asentando la
de la juventud y han dictado que esa fase de nuestra vida,
presunción, cuando no la convicción, de no pertenecer a esta
efímera por definición, debe perdurar indefinidamente. Cada
época. Así, la persona mayor se siente excluida y cada día
arruga es una herida que debemos ocultar, en lugar de la feliz
confirma que va perdiendo relevancia social.
constatación de que seguimos viviendo, disfrutando de nuestro
Pero ser viejo tiene sus cosas positivas. Sin ir más lejos, crecimiento personal y de otros placeres anteriormente
sentirse protagonista de su propia evolución como persona y, desconocidos o insuficientemente valorados.
más que nunca, un importante miembro de la comunidad a la
Una decisión personal
que pertenece. La sociedad, no lo neguemos (¿cuántas
películas de TV o cine, anuncios, o pases de modelos tienen
En realidad, ¿qué es ser viejo? La mayoría de las definiciones
por protagonistas principales a personas mayores?) discrimina
subrayan los aspectos deficitarios, negativos: la vulnerabilidad,
a los viejos, pero éstos también tienen alguna responsabilidad
la propensión a las enfermedades, la progresiva marginación, el
en tanto que, a veces inconscientemente, participan
acercamiento de la muerte. El envejecimiento es un hecho
activamente ("eso es cosa de jóvenes, que decidan ellos") en
ineludible, pero el considerarse agotado, en régimen de bajas
este proceso de segregación y desconsideración de los
revoluciones y al margen de las cuestiones que afectan a la
mayores.
sociedad en su conjunto, es una opción estrictamente
individual.
¿Qué hacer para integrar a los ancianos en la vida
cotidiana?
Cada persona decide paulatinamente, a veces por simple
hastío, otras por convencimiento, que reducirá drásticamente su
En primer lugar, trasmitir a la sociedad en su conjunto las
ritmo vital, que no hará deporte, ni aprenderá informática, ni
necesidades de los viejos, qué piensan, cómo se sienten.
viajará, ni practicará el sexo¿ En otras palabras, cada uno, en
Todos deberíamos saber que es una situación que nos va a
decisión personal e intransferible, establece cuándo "es viejo condiciones de señalar sus necesidades y las dificultades y
para...". No es lo mismo un jubilado que sigue con sus paseos y limitaciones con las que se encuentran.
acude regularmente a la piscina, sigue la actualidad leyendo
Respeto, atención y cariño son los tres principios básicos en la
diarios, frecuenta a sus amigos y familiares, va al cine o al
relación con nuestros mayores. Respeto a su momento
teatro, juega al ajedrez, participa en un taller de escritura, milita
psicofísico, a su ritmo propio, a sus valores y concepciones, a
y colabora en una ONG o partido político, que otro cuyas únicas
sus comportamientos, a sus deseos y querencias, a su propia
actividades reseñables son dormir, ver la TV, jugar a cartas y
organización de la vida. Ello no implica estar de acuerdo
quejarse de sus enfermedades ante sus compañeros
siempre con ellos cosas y habría que distinguir dónde está la
pensionistas.
frontera entre lo que estos desencuentros afectan a la vida de
Integrar a los mayores los no mayores. El consenso es la fórmula más deseable. De
todos modos, los mayores tienen derecho a elegir cómo quieren
En octubre de 1.999 se inauguró la conmemoración del Año de
vivir, porque inmiscuirnos e imponer nuestros criterios equivale
las Naciones Unidas de las Personas Mayores, bajo el lema
a un abuso de poder y a una falta de respeto a su libertad.
"Una sociedad para todas las edades". Se trabajó para que se
partiese de una sociedad con un "diseño para todos"; crear y La atención al anciano será siempre desde una escucha
producir pensando en todas las personas y tener en cuenta las abierta, positiva y sin juicios de valor ni prejuicios. Esta atención
necesidades o dificultades específicas de todos aquellos que no lleva implícita la dedicación de un cierto tiempo para escuchar
cuentan con toda la capacidad, autonomía o habilidad física, cómo está esa persona mayor, cómo vive, qué quiere, qué le
psíquica o sensorial que se suponen habituales. Un diseño que gusta, cómo percibe sus recuerdos y experiencias. Esta actitud
debiera generalizarse en todos los ámbitos de la vida cotidiana, es muy diferente a la de "oír las batallitas del abuelo". La
pública y privada. escucha de la que hablamos es humana y está teñida de
aprecio, consideración, cercanía y acompañamiento.
Pero este "diseño para todos" deberá ser, ante todo, una
filosofía basada en la igualdad de derechos de todas las Ya en el último de los tres principios citados, el cariño debemos
personas. Ha de incluir además una consulta previa a los proporcionárselo a los mayores en grandes dosis, porque en
posibles usuarios, ya que son éstos quienes están en mejores esta edad se valora más que nunca el afecto, la sensibilidad
que dejamos escapar a menudo por la servidumbre que Independientemente de la edad cronológica de un individuo, su
mostramos ante la seriedad, el trabajo, el sagrado concepto del "interés por la vida" es el factor clave de la existencia y no sólo
deber, los prejuicios, la timidez y la vergüenza. Pero no nos depende de esa persona, sino también de las redes sociales en
referimos a un cariño ensimismado o ñoño, sino más bien a ese las que funciona su vida. Las relaciones con las personas
cariño que se trasmite a través de ese interés por lo que les mayores han de estar enmarcadas en ese principio de
ocurre a nuestros mayores, por el respeto, la escucha, ese solidaridad e interés por lo que les ocurre. Hemos de aportar lo
tiempo de dedicación... y que se traduce en nuestros gestos, mejor de nosotros mismos y adquirir la destreza de transformar
nuestra mirada, nuestro tono cálido a la hora de dirigirnos a las dificultades en posibilidades de mejora. Esto es, en percibir
ellos. Y también, por qué no, el cariño manifestado mediante la los problemas como oportunidades y como medios de
caricia: esa mano que se posa, que presiona, que agarra, ese superarnos como personas.
abrazo que funde la distancia y ese beso que hace sentir que
La madurez de la experiencia nos dice que las barreras que
no se está solo y que se es querido y valorado.
surgen a lo largo de la vida no pueden impedir nuestro
Mucho diálogo desarrollo; al contrario, representan una invitación a
replantearnos los límites de nuestra creatividad o como diría P.
El diálogo y la solidaridad intergeneracional son los resortes
Freire a darnos cuenta de que somos seres en transformación y
insustituibles para promover el aprovechamiento de la riqueza
no en adaptación. A ser conscientes de lo devastador de los
cultural de las personas de edad avanzada y la mejora de su
enfados y de las actitudes negativas y pesimistas.
autoestima, además de para sentar las bases de una óptima
integración de los mayores en la sociedad. Ser mayor no debe
constituir un obstáculo para ser feliz. El camino deseable sería
ir hacia una envejecimiento saludable, porque hacernos El temor a envejecer
mayores (¿cuándo empezamos a ser realmente unos viejos, a
Todo empieza un día como otro cualquiera en el que vas por la
los sesenta, a los setenta... y por qué?) no es sinónimo de
calle y de repente un adolescente te pregunta la hora
enfermedad, y uno de los retos de nuestra época es vivir más,
dirigiéndose a ti como "señora". A partir de ese momento tu vida
pero también mejor.
sufre una crisis de identidad porque no habías asumido que te
estabas haciendo mayor y precisamente ha tenido que ser un esperamos vivirlo con plenitud eligiendo como única alternativa
adolescente con una simple cuestión quién te ha abierto los posible la salud.
ojos a la realidad que tanto nos asusta: la madurez.
Estos son algunos de los pensamientos de estas mujeres ya
Los síntomas de envejecimiento parecen desarrollarse maduras:
estrepitosamente como si nuestra primera etapa de la vida
Antes pensaba que el hecho de cumplir los 40 años era ya
hubiera sido filmada en cámara lenta y ahora ya tuvieran prisa
ser madura y en consecuencia envejecer, ahora que los
por terminar. Pero nosotras, queridas amigas, tenemos una
tengo, no está tan segura de ello.
ventaja sobre nuestras madres y abuelas y esta es que nuestra
La llegada de la menopausia fue para mí como un segundo
generación ha crecido con oportunidades como si se tratase de
nacimiento. Empecé a disfrutar de las relaciones sexuales
la época de rebajas. Cada día tenemos más oportunidades en
por primera vez porque ya no tenía que preocuparme por un
el mundo laboral con excelentes expectativas similares a las
posible embarazo.
que pudieran tener los hombres. Parece por fin que hemos roto
Ahora me doy cuenta que la vida se vive demasiado aprisa
con los convencionalismos y el machismo extremo. La cirugía
sin tiempo para aprender todo lo que nos enseña. Ahora con
plástica y estética nos hace la madurez mucho más receptiva y
el inicio de esta nueva etapa en mi vida, cada segundo, cada
lo principal, tenemos decisión sobre nuestra vida.
instante que vivo lo saboreo como si fuera el último.
Cuantas veces vuestras madres os habrán dicho: ¡Vuestra
Por desgracia no todas las mujeres llegan a esta etapa con una
generación es diferente, las mujeres ya tienen control sobre su
claridad de ideas como los ejemplos anteriormente vistos; otras,
propia vida!
por el contrario, viven la madurez con miedo y en vez de
Y es verdad, nosotras decidimos si queremos operarnos los
experimentar y saborear, se esconden bajo la concha
senos o quitarnos las feas cartucheras para así poder madurar
lamentándose de lo rápido que ha sucedido todo. Se acomodan
de forma más atractiva; decidimos estudiar porque deseamos
a envejecer y dejan que las células que forman su cuerpo se
cultivarnos intelectualmente y cuando llegamos a lo que
agrieten y oxiden porque simplemente ya han cumplido los
consideramos inicio de la madurez, deseamos saborear cada
cuarenta. Las crisis se suceden unas a otras: nuestros hijos
pequeño espacio de nuestra vida con vitalidad, por ello no nos
mayores nos vienen a agobiar con sus problemas, después nos
da miedo la menopausia ni envejecer, porque ese camino
abandonan, nuestras parejas probablemente encuentren otras existencia ya que la mayoría de las personas no espera vivir
mujeres más deseables y bonitas y también nos abandonarán y más de un siglo así es que los cincuenta son el punto de
nosotras, ¿dónde iremos ya "viejas" y en consecuencia, poco inflexión. Comenzamos a pensar mucho en el pasado
atractivas si toda la vida la hemos utilizado para satisfacer reflexionando sobre el sentido que ha tenido nuestra vida ya
nuestro entorno? Este tipo de pensamientos negativos bloquea transcurrida. Es período de meditación, de reencuentro con
una correcta visión de nuestras posibilidades y la poca nuestro interior; si en la mediana edad padecimos crisis ahora
confianza en nosotras mismas debida a una carente autoestima es momento de revivirlas de nuevo como si se tratara de la
nubla nuestra propia individualidad. difícil adolescencia. A esto se suman que nuestro entorno
conocido también madura y la muerte se ve más cercana
Solemos sucumbir en la ansiedad y depresión porque son
teniendo que superar en determinadas ocasiones períodos de
etiquetas que forman parte de nuestra generación. Pensemos
duelo no antes experimentados que nos provocan dolor e
en la cantidad de estrés que se genera debido a los cambios de
inquietud. Si además enviudamos tendremos que enfrentarnos
la autoimagen: aparecen canas, arrugas alrededor de los ojos,
a terminar el largo recorrido en soledad y eso es algo a lo que
se nos cuelgan los brazos y el cuello deja ya de ser atractivo.
muchos de nosotros tememos porque no supimos practicar a
Pero pensemos en lo que muchas mujeres, y probablemente
tiempo la propia individualidad. Los diez tipos de soledad que
nosotras mismas, hemos ganado al cumplir los cuarenta:
se relacionan con esta etapa según Lopata son:
experiencia, elegancia, atractivo, intelectualidad y sensualidad.
5 cualidades que creo deberemos tener muy en cuenta cuando 1. Echar en falta a una persona en concreto
lo único que nos preocupe sea la fatídica cifra para iniciar una 2. Echar en falta el hecho de ser querida
depresión. 3. Echar en falta la posibilidad de querer a otro
4. Echar en falta una relación profunda
Alrededor de los cincuenta, muchas mujeres se sentirán llenas
5. Echar en falta tener a alguien en casa
de energía para centrarse en los muchos beneficios que tienen
6. Echar en falta compartir las tareas
que ofrecerles las décadas que les quedan por delante. Así
7. Echar en falta la forma de vida de la gente casada
muchas se empezarán a realizar plenamente como mujeres en
8. Echar en falta la satisfacción de ir acompañada
cualquier ámbito en ese período. Los cincuenta tienen algo de
simbólico porque marcan de algún modo la mitad de nuestra
9. Tener que intensificar las demás relaciones
10. Problemas para hacer nuevas amistades
Si has llegado al fin de tu matrimonio o relación, te encuentras
sola y tienes más de cuarenta años y te cuesta adaptarte al
hecho de envejecer, te propongo unas medidas para hacer más
positiva la experiencia que te toca vivir:
No juzgues tus necesidades. Eso no será síntoma de
debilidad o de falta de autosuficiencia. Si necesitas estar
acompañada, sentirte querida, no dudes en comunicarte, en
relacionarte con gente de tu edad y expresar esa necesidad
tantas veces como lo requieras. Evidentemente no
necesitamos de los demás como sí del alimento para
sobrevivir, pero debes permitirte decidir que te guste poder
compartir con otras personas.
No reprimas los sentimientos de tristeza que pueden
invadirte de vez en cuando porque si te acostumbras a ello
reprimirás los de alegría tan positivos para tu mente.
Acepta ser quién eres. Ama tu vida y déjala fluir libremente
sin ponerle frenos. No importa la edad que tengas o cómo la
sociedad te encasille. No tengas prejuicios y serás más feliz.