¿Para qué hablar hoy de Derechos Humanos (D.D.H.H.) y de la Constitución de 1991?
Angie Paola Cruz Velásquez
Docente
Santiago Vásquez López
Fundación Universitaria del Área Andina
Facultad de Ciencias Sociales y Humanas
Psicología
Desarrollo Humano y Nuevas Ciudadanías II
06 de marzo de 2023
Definición de la situación y el aspecto vulnerado
En el contexto colombiano desde el concepto del ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar), instituto lider en la proteccion de niños, niñas y adolescentes el trabajo infantil es
todo aquel realizado por un niño, niña y adolescente que no alcance la edad minima de
admision al empleo y en los terminos establñecidos por la legislacion nacional y que, or
consiguiente, impida la educacion y el pleno desarrollo del niño, niña o el adolescente.
En Colombia el trabajo infantil es una realidad para muchos niños, niñas y adolescentes y a
nivel internacional el panorama es similar, la OIT (Organizacion Internacional del Trabajo)
tiene es sus estadisticas que son aproximadamente 152 los millones de niños que trabajan
incluso antes de empezar a escribir, tambien explica que el trabajo infantil se considera
tambien como toda aquella actividad o trabajo que priva a los niños de su infancia, su
potencial y dignidad y es perjudicial para su desarrollo fisico y psicológico, por lo tanto
podemos abordar muchas de las consecuencias que trae para los niños realizar estas
actividades en las edades en las cuales deberian estar siendo garantizados sus derechos.
Entre las principales consecuencias está la obstaculización de la escolarización porque impide
la realización de actividades relacionadas con su edad y que asistan a la escuela la cual tienen
que abandonar de forma prematura esta etapa del aprendizaje para obligarse a realizar
actividades que le corresponden a los adultos.
El trabajo infantil es una problematica que se tiene que ver desde una propuesta integral
considerando que deben ser los adultos los garantes de los derechos de los niños,
Muchas veces puede confundirse la explotación laboral con el trabajo infantil, la gran
diferencia es que en la explotacion se ve vulnerado un derecho a los infantes. Uno de los
muchos derechos que están siendo vulnerados en esta situación y en el cual nos enfocaremos
en este ensayo es la vulneración del derecho a la educación, encontramos en la DUDH
artículo 6: “Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al
menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental
será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a
los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos..”
(Declaración Universal de Derechos Humanos, 1948).
Acontecimientos industriales y revolucionarios del siglo XIX fueron desencadénate
para que menores desempeñarán trabajos, como se aprecia en diversos episodios de la
revolución industrial inglesa y la denuncia universal de la explotación infantil, con la
globalización las formas de trabajo han variado en el tiempo y lugar, por lo que es evidente
la diferencia entre los países desarrollados y los que se encuentran en proceso de desarrollo;
situación que constituye un indicador importante en la condición social de sus niños y niñas.
Entre los factores que han cambiado están la remuneración, la jornada laboral, las
actividades, las vacaciones y la conformación de la población económicamente activa. Se
puede evidenciar que la población se ha incrementado, y como parte de dicho proceso, aun
cuando implica una violación a las normas del Derecho Internacional, se ha disminuido cada
vez más la edad en la que los niños se inician en el mercado laboral. Todo ello ha repercutido
en que quienes viven el proceso de ingreso prematuro al trabajo modifiquen los patrones de
comportamiento propios de su edad interfiriendo con su escolarización, que les priva de la
posibilidad de asistir a clases; les obliga a abandonar el colegio exigiéndoles cambiar el
estudio por un trabajo pesado y que consume mucho tiempo.
De acuerdo con Henríquez (2006), en la región de América Latina y el Caribe (a partir
de encuestas de hogares) al menos 7.6 millones de niños menores de 14 años están
económicamente activos. Si se tiene en cuenta la definición ampliada de trabajo infantil (que
incluye las tareas domésticas), al colectivo de menores por debajo de 10 años que trabajan y
las subestimaciones estadísticas, se puede afirmar que en América Latina trabajan entre 18 y
20 millones de niños y niñas. Esto representa una tasa de participación infantil del 20 %. El
número de niños trabajadores ha venido en aumento desde los años 80. Este crecimiento se ha
justificado en parte por la disminución de la llamada inversión social, así como por factores
de precariedad en el empleo y pérdida del poder adquisitivo de los salarios reales en la
región.
Las causas del trabajo infantil son la fuerza de la tradición ya que se difundió la idea
de que su actividad era positiva por cuanto servía para disciplinarlos y evitar conductas
indeseables como la vagancia y la mendicidad, además de significar un incremento de los
ingresos familiares ya que generalmente las familias más pobres son las que buscan ingresos
adicionales por medio de los menores.
El derecho a la educación es un derecho humano importante, fundamental y
reconocido, no solo en Colombia, sino a nivel mundial. Todos los seres humanos tenemos
derecho a acceder a la educación, para tener un mejor desarrollo en la sociedad, conseguir
estabilidad laboral, adquirir nuevos conocimientos, enseñar a otros y ampliar nuestra
perspectiva (Derecho a la Educación, 2017).
Ahora bien, enfocándonos en nuestros niños y niñas, la educación siempre va a
favorecerlos en su desarrollo, es “un aprendizaje necesario que permite a las personas
desarrollar su personalidad e identidad, así como sus capacidades físicas e intelectuales. De
esta manera, contribuye a su plenitud personal favoreciendo la integración social y
profesional”(Derecho a la Educación, 2017). No importa de donde vengan, este derecho
humano debería ser accesible para todos los niños y niñas del mundo.
Es por ello que, se considera importante que podamos identificar qué artículo de la
Constitución de 1991 protege este derecho.
De acuerdo con la Constitución Política de Colombia, se establece el Artículo 67, el
cual textualmente indica que:
La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función
social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los
demás bienes y valores de la cultura.
El Estado, la sociedad y la familia son responsables de la educación, que será
obligatoria entre los cinco y los quince años de edad y que comprenderá como
mínimo, un año de preescolar y nueve de educación básica.
La educación será gratuita en las instituciones del Estado, sin perjuicio del cobro de
derechos académicos a quienes puedan sufragarlos. Corresponde al Estado regular y
ejercer la suprema inspección y vigilancia de la educación con el fin de velar por su
calidad, por el cumplimiento de sus fines y por la mejor formación moral, intelectual
y física de los educandos; garantizar el adecuado cubrimiento del servicio y asegurar a
los menores las condiciones necesarias para su acceso y permanencia en el sistema
educativo.
Podemos apreciar que los factores que permiten en gran parte la explotación infantil
son la extrema pobreza, desplazamiento, exclusión social, falta de educación, falta de
oportunidades laborales, entre otros. Teniendo en cuenta todas estos aspectos anteriormente
mencionados resulta el interés por desarrollar la siguiente propuesta garantizándoles un mejor
futuro a nuestros niños.
Crear espacios recreativos, organizados, lúdicos pedagógico, apoyándonos de grupos
de personas voluntarias por barrios, entre ellos padres de familia, docentes, personas
capacitadas, sensibilizarlos capacitarlos para desarrollar actividades libres donde los niños y
adolescentes desarrollen diferentes tipos de tareas o actividades que no sólo lo disfruten,
además de producirse alegría, placer, también puedan aprender, que les permitan
incrementar sus habilidades, ampliar los conocimientos, desarrollar destrezas, donde
reconfortan competencias tanto vitales como personales para afrontar diferentes situaciones,
retos personales, que se les presenten a diario, sin experimentar ningún tipo de frustración.
En todas estas actividades a desarrollar podemos impulsar la educación.
De esta manera nuestra propuesta tiene como objetivo proyectar un método de
prevención de los diferentes motivos relacionados con el mal manejo del tiempo libre que
conllevan tanto a niños como adolescentes a exponer su desarrollo físico he integral, como
por ejemplo con el trabajo infantil, la explotación sexual de niños y adolescentes, embarazos
a temprana edad, consumo de drogas, deserción escolar, etc. Por medio de estrategias
pretendemos consolidar lazos familiares, concientizar de los riesgos que todo esto contrae y
mostrarles que si existen otro tipo de soluciones.
Referencias
Declaracion universal de derechos humanos. (10 de diciembre de 1998).
[Link]
[Link]
B. (s. f.). [Link].
[Link]
Derecho a la Educación. (2017c, octubre 4). Humanium.
[Link]
Henríquez Riquelme, H. (2006). Trabajo infantil: una mirada desde los niños, niñas y adolescentes.
(Tesis). Santiago de Chile.