UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
DE LOS LLANOS OCCIDENTALES
¨EZEQUIEL ZAMORA¨
VICERRETORADO DE PLANIFICACIÓN Y DESARROLLOREGIONAL
COORDINACIÓN DE POSGRADO
MAESTRÍA EN GERENCIA SALUD PÚBLICA
EPIDEMIOLOGÍA
LICD. Juan José Soto
San Fernando de Apure enero 2023
ÍNDICE
3
INTRODUCCIÓN
3
TEORÍA DE LOS MIASMAS.
La teoría miasmática surgió en el siglo XVII. Atribuida a Giovanni María
Lancisi y Thomas Sydenham, sostenía la existencia de efluvios fétidos que
enfermaban a los individuos. Antes, en la mitología griega se hacía
referencia a un vapor difundido por los dioses que provocaba daño. Con el
paso del tiempo, la teoría miasmática fue refutada, aunque Justus von Liebig
volvió a reflotarla en el siglo XIX. De acuerdo a este químico, la sangre
fermentaba generando miasmas que provocaban diversas clases de
enfermedades, desde sífilis ,cólera y viruela; ya que se combinaban en el
aire con los gases surgidos a partir de la descomposición de las materias
orgánicas que se hallan en el planeta.
Según esta teoría los miasmas, que eran el conjunto de emanaciones fétidas
de suelos y aguas impuras, eran la causa de enfermedad. Actualmente se
considera obsoleta, al haber sido substituida por la Teoría microbiana de la
enfermedad. Esta teoría parecía explicar por qué las epidemias eran
comunes en los barrios sucios y malolientes de la gente pobre e impulsó
campañas públicas, que, en vez de prestar atención a la salud de la
población, únicamente se preocupaban por las condiciones ambientales. Una
de sus mayores defensoras era Florence Nightingale. Precisamente la teoría
del miasma se utilizaba para intentar explicar lo que eran las epidemias que
producían en los barrios más sucios, pobres y malolientes de las ciudades. Y
la misma, además de las figuras ya citadas, era defendida por la enfermera y
escritora italiana Florence Nightingale (1820-1910). Esta mujer está
considerada la iniciadora de la enfermería profesional moderna y tiene el
honor de haber sido la primera mujer en ingresar en la Royal Statistical
Society.
En la actualidad, la teoría de los miasmas ya no es considerada por la
comunidad científica. Hoy se sabe que muchas enfermedades son causadas
por microorganismos que no pueden verse a simple vista, aunque si pueden
detectarse con microscopios. Las bacterias y los virus, por ejemplo, ingresan
al organismo, afectándolo de múltiples modos. Estos microbios, por lo tanto,
resultan los responsables de las enfermedades, y no los supuestos miasmas.
RED DE CASUALIDAD
En epidemiología, la causalidad se define como el estudio de la relación
etiológica entre una exposición, por ejemplo la toma de un medicamento y la
aparición de un efecto secundario.
Los efectos pueden ser:
Enfermedad.
Muerte.
Complicación.
Curación.
Protección (vacunas).
Resultado (uso de métodos, cambio de prácticas, erradicación de una
enfermedad, participación en un programa, etc).
Las causas o factores que influyen en el proceso salud-enfermedad de la
población requieren una investigación adecuada para prevenir la aparición de
efectos no deseados y controlar su difusión.
A continuación, mencionamos algunos factores causales de enfermedades:
• Factores biológicos (edad, sexo, raza, peso, talla, composición genética,
estado nutricional, estado inmunológico).
• Factores psicológicos (autoestima, patrón de conducta, estilo de vida,
respuesta al estrés).
• Factores relacionados con el medio ambiente social y cultural
(calentamiento global, contaminación, cambios demográficos, estilo de vida,
actividad física durante el tiempo de ocio, pertenencia a una red social,
acceso a servicios básicos, hacinamiento, drogadicción, alcoholismo).
• Factores económicos (nivel socioeconómico, categoría profesional, nivel
educativo, pobreza.
• Ámbito laboral (accidente de trabajo, empleo, pérdida del empleo, acceso a
la seguridad social, tensión laboral, contaminación sonora, condiciones del
ambiente de trabajo).
• Factores políticos (guerras, embargos, pago de la deuda externa,
globalización, invasión).
• Factores relacionados con el medio ambiente físico (geología, clima,
causas físicas, causas químicas, presencia de vectores, deforestación.
• Servicios de salud (acceso a servicios de salud, programas de control y
erradicación de enfermedades, vigilancia epidemiológica, vigilancia
nutricional).
¿POR QUÉ LA BÚSQUEDA DE LAS CAUSAS?
La búsqueda de la causa, tiene al menos dos justificaciones:
1. Si entendemos la causa podemos generar cambios. Podríamos definir la
relación causal entre la exposición y el efecto en términos del cambio que
sufre el último cuando se modifica el primero.
Una intervención intencional que altere la exposición puede ser exitosa en
modificar el efecto, sólo si la exposición es causa real del desenlace. La
exposición puede ser un excelente marcador o predictor del efecto, sin ser
necesariamente su verdadera causa. Esta es otra forma de decir que la
asociación no siempre es prueba de causalidad.
2. Estudiar la causa es aprender sobre los mecanismos. El conocimiento de
los mecanismos causales sirve como base para generar nuevas hipótesis y
para planear intervenciones que modifiquen los efectos.
Existen modelos para representar la relación entre una presunta causa y un
efecto.
El modelo de Koch-Henle (1887): Propuesto para el estudio de
enfermedades infecto-contagiosas. Se basa en la influencia de un
microorganismo, que debe:
a) Encontrarse siempre en los casos de enfermedad.
b) Poder ser aislado en cultivo, demostrando ser una estructura viva y
distinta de otras que pueden encontrarse en otras enfermedades.
c) Distribuirse de acuerdo con las lesiones y ellas deben explicar las
manifestaciones de la enfermedad.
d) Ser capaz de producir la enfermedad en el animal de experimentación al
ser cultivado (algunas generaciones).
Este modelo resultó útil para enfermedades infecciosas, no así para las
enfermedades no infecciosas.
El modelo de Bradford-Hill (1965): Propone los siguientes criterios de
causalidad, en la búsqueda de relaciones causales para enfermedades
no infecciosas:
• Fuerza de Asociación determinada por la estrecha relación entre la causa y
el efecto adverso a la salud. La fuerza de asociación depende de la
frecuencia relativa de otras causas. La asociación causal es intensa cuando
el factor de riesgo está asociado a un alto riesgo relativo (RR). Los RR que
pasan de un valor de 2 se considera que expresan una fuerte asociación.
• Consistencia la asociación causa-efecto ha sido demostrada por diferentes
estudios de investigación, en poblaciones diferentes y bajo circunstancias
distintas. Sin embargo, la falta de consistencia no excluye la asociación
causal, ya que distintos niveles de exposición y demás condiciones pueden
disminuir el efecto del factor causal en determinados estudios.
• Especificidad una causa origina un efecto en particular. Este criterio, no se
puede utilizar para rechazar una hipótesis causal, porque muchos síntomas y
signos obedecen a una causa, y una enfermedad a veces es el resultado de
múltiples causas.
• Temporalidad obviamente una causa debe preceder a su efecto; no
obstante, a veces es difícil definir con qué grado de certeza ocurre esto. En
general, el comienzo de las enfermedades ocupacionales comprende un
largo período de latencia entre la exposición y la ocurrencia del efecto a la
salud. Asimismo, otro aspecto que influye en la temporalidad es la
susceptibilidad de la persona expuesta, y la utilización y eficacia de las
medidas de prevención y control de riesgos.
• Gradiente biológico (Relación dosis-respuesta). La frecuencia de la
enfermedad aumenta con la dosis o el nivel de exposición. La demostración
de la relación dosis-respuesta tiene implicaciones importantes:
a) Es una buena evidencia de una verdadera relación causal entre la
exposición a agente particular y un efecto en la salud.
b) Puede permitir demostrar que un factor de riesgo en particular se relacione
a un efecto adverso a la salud, y determinar que en niveles de exposición a
ese agente causal por debajo del valor que lo produce, es más improbable o
incluso imposible que ocurra el efecto en la salud.
c) La relación dosis efecto puede verse modificada o ausente por el efecto
del umbral del compuesto o un efecto de saturación; o deberse
completamente a una distorsión graduada o a un sesgo; lo cual puede
dificultar la interpretación de este criterio.
• Plausibilidad biológica el contexto biológico existente debe explicar
lógicamente la etiología por la cual una causa produce un efecto a la salud.
Sin embargo, la plausibilidad biológica no puede extraerse de una hipótesis,
ya que el estado actual del conocimiento puede ser inadecuado para explicar
nuestras observaciones o no existir.
• Coherencia implica el entendimiento entre los hallazgos de la asociación
causal con los de la historia natural de la enfermedad y otros aspectos
relacionados con la ocurrencia de la misma, como por ejemplo las tendencias
seculares. Este criterio combina aspectos de consistencia y plausibilidad
biológica.
• Evidencia experimental es un criterio deseable de alta validez, pero rara vez
se encuentra disponible en poblaciones humanas.
• Analogía se fundamenta en relaciones de causa-efecto establecidas, con
base a las cuales, si un factor de riesgo produce un efecto a la salud, otro
con características similares pudiera producir el mismo impacto a la salud.
• Otros criterios adicionales debe considerarse:
Similar tamaño y distribución de la población o muestra.
Variación notoria del efecto en las poblaciones.
Reversibilidad si se retira la causa, cabe esperar que desaparezca o al
menos disminuya el efecto a la salud.
Juicio crítico sobre las evidencias, con base estricta en el conocimiento
científico.
Los postulados de Evans: En 1976, Evans propuso los siguientes
postulados:
1. La proporción de individuos enfermos debería ser significativamente mayor
entre aquellos expuestos a la supuesta causa, en comparación con aquellos
que no lo están.
2. La exposición a la supuesta causa debería ser más frecuente entre
aquellos individuos que padecen la enfermedad que en aquellos que no la
padecen.
3. El número de casos nuevos de la enfermedad debería ser
significativamente mayor en los individuos expuestos a la supuesta causa en
comparación con los no expuestos, como se puede comprobar en los
estudios prospectivos.
4. De forma transitoria, la enfermedad debería mostrar tras la exposición a la
supuesta causa, una distribución de los períodos de incubación representada
por una curva en forma de campana.
5. Tras la exposición a la supuesta causa debería aparecer un amplio
abanico de respuestas por parte del hospedador, desde leves hasta graves,
a lo largo de un gradiente biológico lógico.
6. Previniendo o modificando la respuesta del huésped, debe disminuir o
eliminarse la presentación de la enfermedad (por ejemplo, vacunando o
tratando con antibióticos a una población expuesta o enferma).
7. La reproducción experimental de la enfermedad debería tener lugar con
mayor frecuencia en animales u hombres expuestos adecuadamente a la
supuesta causa, en comparación con aquellos no expuestos; esta exposición
puede ser deliberada en voluntarios, inducida de forma experimental en el
laboratorio o demostrada mediante la modificación controlada de la
exposición natural.
8. La eliminación (por ejemplo, la anulación de un agente infeccioso
específico) o la modificación (por ejemplo, la alteración de una dieta
deficiente) de la supuesta causa debería producir la reducción de la
frecuencia de presentación de la enfermedad.
9. La prevención o la modificación de la respuesta del hospedador (por
ejemplo, mediante inmunización) debería reducir o eliminar la enfermedad
que normalmente se produce tras la exposición a la causa supuesta.
10. Todas las relaciones y asociaciones deberían de ser biológica y
epidemiológicamente verosímiles.
TIPOS DE CAUSAS.
Causa suficiente: Si el factor (causa) está presente, el efecto (enfermedad)
siempre ocurre.
Causa necesaria: Si el factor (causa) está ausente, el efecto (enfermedad no
puede ocurrir.
Factor de riesgo: Si el factor está presente y activo, aumenta la probabilidad
que el efecto (enfermedad) ocurra.
La existencia de una asociación epidemiológica significativa (riesgo relativo
superior a dos) es uno de los criterios para proponer una relación causa -
efecto; hay que tener en cuenta, que no es el único.
TENDENCIAS ACTUALES DE LA EPIDEMIOLOGIA.
La Epidemiología es una ciencia eminentemente transdisciplinaria, en cuyo
cuerpo de conocimientos se han incorporado métodos y procedimientos de
otras ciencias, como la estadística, las ciencias sociales y de la conducta y
las ciencias médicas en general. Cuenta con un método como razonamiento
causal y es considerada por algunos como la ciencia básica de la salud
pública, porque aporta las bases científicas que orientan la toma de decisión
vinculada al manejo de los problemas de salud.
Por todo lo anteriormente expresado constituye una herramienta de trabajo
indispensable para cualquier sistema de salud. Sus principales usos son:
sustentar el análisis de la situación de salud, la lucha antiepidémica, la
preparación y el enfrentamiento a los desastres naturales, la relación entre
ambiente y salud, la evaluación de tecnologías sanitarias, la investigación
causal y la vigilancia en salud.
El constante avance de las enfermedades, así como el continuo cambio
sociodemográfico ha obligado a las ciencias médicas a profundizar en el
campo de la investigación de la causalidad y la prevención. Para ello, la
epidemiología, cuyo eje principal es romper paradigmas, ha sufrido una
evolución muy rápida a nivel mundial. Los retos en salud cada vez son
mayores, por lo que la formación de más especialistas en epidemiología es
una necesidad prioritaria.
La pandemia por el virus SARS-CoV-2 puso en evidencia las serias
deficiencias de los sistemas sanitarios a nivel mundial, las escasas políticas
de atención a la salud primaria, la importancia de métodos epidemiológicos
para la contención de la enfermedad, el análisis de causalidad de la misma
pandemia y los factores predisponentes de cuadros de gravedad en los
pacientes de ciertas poblaciones.
El origen de la epidemiología es descrito por muchos autores en diversos
momentos del desarrollo de las sociedades. En el siglo V a. C., Hipócrates, el
padre de la medicina, sentó las bases para determinar que ciertas
enfermedades se producían por contagio. En 1662 Francis Bacon estableció
las bases del método científico. Con la figura de John Graunt se estableció el
primer ejemplo de estudio epidemiológico. También sobresalen la
epistemología escéptica de David Hume del siglo XVIII, la descripción de
James Lind de un modelo de causalidad del escorbuto o los hallazgos de
Edward Jenner, quien en 1796 por medio de la inoculación a un niño con
material de una vaca contagiada de viruela sentó las bases del desarrollo de
las vacunas y la cura para una de las enfermedades más letales que ha
enfrentado la humanidad.
El concepto de epidemiología moderna no podría describirse sin aludir a
John Snow, quien es considerado como el padre de esta disciplina. En 1848,
con el desarrollo de la epidemia de cólera en Londres, y a partir del registro
de defunciones, realizó un mapeo rudimentario de la zona por distritos para
determinar la zona donde se presentaban la mayor cantidad de casos.
Posteriormente se dedicó a buscar las condicionantes ambientales que
diferenciaban esa zona de las otras y determinó que la única condición
diferente con el resto de los distritos era la zona donde obtenían el agua.
Snow dedujo que la transmisión de la enfermedad estaba estrechamente
ligada a las aguas contaminadas que abastecían los barrios más afectados
por la enfermedad. La principal contribución para la epidemiología fue el
inicio del uso de la georreferenciación en salud.
A partir del siglo XX se empezaron a establecer modelos de causalidad,
entre los que destacaron dos modelos principales: los monocausales-
monoefecto, por un lado, y los multicausales-monoefecto y multicausales-
multiefecto, por el otro.
El modelo explicativo de causas únicas y de corte monocausal dio origen
posteriormente al llamado modelo ecológico, según el cual los problemas de
salud se explicaban por la relación agente-huésped en un determinado
ambiente.
Durante el desarrollo de un estudio epidemiológico, es necesario tomar en
cuenta los sesgos que se pueden presentar como parte de un resultado
lógico de los principios básicos del empirismo. La diferencia entre los
primeros epidemiólogos y los actuales se centra en que los primeros solo se
preocupaban por lo sustancial en forma básica y actualmente se han
protocolizado las observaciones, lo cual aumenta el nivel de exigencia en la
calidad de muestras de datos, procesamiento y su interpretación.
La observación más cuidadosa y la aplicación de técnicas cuantitativas más
sofisticadas son los elementos que definen la práctica más extendida de la
epidemiología actual.
La epidemiología en tiempos modernos debe responder a los constantes
cambios de la sociedad, por lo que es un error encasillar sus temas en
simples modelos de causalidad o enfocar las investigaciones en factores
exclusivos sin involucrar el medio que envuelve los procesos de salud-
enfermedad. Debemos recordar que la epidemiología es una rama de la
medicina que no se limita a procesos de investigación, sino que más bien se
enfoca en el establecimiento de preceptos y acciones en beneficio de grupos
poblaciones que son o pueden verse afectados por ciertos padecimientos. El
hecho de que se presenten las enfermedades debe verse en el sentido
idealista como algo prevenible. El descubrimiento de los factores que
involucran su desarrollo o que están ligados es el objeto máximo de la
investigación. Siempre una acción preventiva resultará más efectiva que una
correctiva. Con el objetivo de enfocar los modelos de salud del país a la
medicina preventiva, las y los epidemiólogos se deben encargar de regir las
políticas actuales de salud, con estricto apego al avance del conocimiento y
siempre respetando los principios éticos que rigen la sociedad.
La salud es la base para que una sociedad pueda desarrollar al máximo sus
capacidades y la epidemiología es la ciencia que se encarga de romper
paradigmas para mantener y fortalecer esa base para el desarrollo de todas
las generaciones futuras.
Nuevos aportes de la epidemiologia.
Administración de los servicios de salud.
Nuevas formas de gerenciamiento.
Incremento de la calidad, oportunidad y eficiencia de los servicios de
salud.
CONCLUSIÓN
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA