DG IMP U1 AEM ELE I LID EMP 217 Compressed
DG IMP U1 AEM ELE I LID EMP 217 Compressed
Unidad 1
Electiva I: Liderazgo
Empresarial
Facultad de Ciencias Económicas Administrativas y Contables
Resumen
En este curso tendrás la oportunidad de conocer las diferentes teorías y modelos del
liderazgo, su importancia para el desarrollo de las organizaciones y sus formas de
implementación. Además, podrás entender las relaciones que se establecen entre éste y
otros procesos organizacionales, analizar las teorías en las que se sustenta y conocer
diferentes aspectos relevantes de esta temática con relación al desarrollo de las
empresas.
El curso consta de dos unidades. En la primera de ellas nos centraremos en los aspectos
de carácter teórico: abordaremos el concepto de liderazgo desde diferentes
perspectivas, así como las diversas teorías existentes desde la Psicología, la Sociología y
la Administración que caracterizan este concepto. De igual manera, abordaremos los
diferentes estilos de liderazgo y su relación con la implementación de los estilos
administrativos, con el fin de analizar la relación estilo administrativo - estilo de
liderazgo en las organizaciones, y por último estableceremos la relación existente entre
el liderazgo y el coaching, que es una de las formas más actuales de aplicación.
Objetivo de aprendizaje
Conocer los aspectos teóricos del liderazgo para su aplicación e implementación en los
procesos administrativos, como política institucional para obtener resultados de
fortalecimiento y desarrollo empresarial.
Pregunta orientadora
Teniendo en cuenta que el liderazgo es una de las herramientas que más utilizan las empresas
modernas para lograr el cumplimiento de sus objetivos, y que éste contribuye a la creación de
una cultura organizacional sólida, ¿cómo crees que sea el proceso de
contribución del liderazgo en la creación y mantenimiento de una cultura
organizacional que garantice el cumplimiento de los objetivos
organizacionales
Mapa del curso
Cronograma de actividades de la asignatura o
módulo
AA1. Organización de
EA1. Mapa conceptual de
conceptos, teorías, estilos Semana 3 20%
conceptos básicos del liderazgo.
del liderazgo y Coaching.
AA2. Comparación y
contrastación entre el [Link] Comparativo de la
Semana 5 25%
Liderazgo y la Cultura Cultura Organizacional.
organizacional.
AA3. Comprensión de las
estrategias de liderazgo [Link] de lectura sobre las
Semana 7 25%
aplicadas a las Estrategias de liderazgo.
organizaciones.
Total 100%
Actividad 1
conocimientos previos
Nombre del foro / o nombre del cuestionario:
Conocimientos previos.
Introducción a la unidad 1
Es importante para el estudiante desarrollar conceptos básicos sobre el liderazgo, desde la
historia y contextualizando en la actualidad. En esta unidad buscaremos identificar la
capacidad que tienen las personas de influir, motivar organizar y llevar a cabo acciones para
lograr sus metas que impacten a personas o grupos.
La metodología por desarrollar será la constructivista. Este curso tendrá un componente
principalmente teórico, porque durante el desarrollo de los temas se abordarán los conceptos
y definiciones que fundamentan los principios, bases y reglas de la disciplina en estudio.
En concordancia con lo anterior, la IU. Digital adopta una serie de estrategias didácticas que
resultan enriquecedoras y completan la formación impartida a lo largo del curso, y que van
sincronizadas con la metodología propuesta, en función de promover el aprendizaje y lograr
los objetivos propuesta.
Cronograma de actividades 1
Cronograma de actividades Unidad 1
Total 20%
Desarrollo los temas de
la actividad de aprendizaje 1: Organización de
conceptos, teorías, estilos del liderazgo y Coaching
1. TEMA 1.
Contextualización
El liderazgo es un tema cada vez más recurrente en los procesos administrativos y en la
vida cotidiana de las organizaciones, en las cuales se trabaja bajo el supuesto de que el
desarrollo de las capacidades y habilidades para el liderazgo de sus miembros redundará
en mayor productividad y competitividad para toda la organización. Pero vale la pena
preguntarse, ¿todos los seres humanos tenemos las mismas características, habilidades
y capacidades para ser líderes?, ¿es imprescindible que todos seamos líderes en las
organizaciones? La respuesta a estas preguntas parece ser un SÍ rotundo. Lo que
veremos en esta unidad es que, si bien es cierto, todos tenemos características
diferentes y que nos hacen únicos, todos podemos ser líderes; pero no todos podemos
desarrollar y ejercer el mismo tipo de liderazgo, y no todos estamos preparados para
liderar procesos organizacionales.
El liderazgo entonces, parece ser un lugar común en el que caen muchas teorías
administrativas, parece ser un imperativo deseable en las organizaciones y para
desarrollarlo se ha creado toda suerte de estrategias como el Coaching, el Mentoring, el
Empowerment y otra serie de técnicas cuya pretensión es dotar al individuo de los
componentes necesarios para que pueda ejercer hábilmente el liderazgo, dentro y fuera
de las organizaciones.
Por ello, debemos hacer unas necesarias precisiones conceptuales entre lo que es una
organización y una empresa, pues ello nos permitirá observar con mayor claridad las
características que a nivel de liderazgo se buscan en las empresas.
2. TEMA 2.
Los conceptos de organización y empresa
Desde la teoría suele entenderse a la organización como un conjunto de personas
distribuidas de manera que puedan lograr unos objetivos o un bien común. Esta
conceptualización, que es de carácter general, suele ser utilizada desde las Ciencias
Sociales como la Sociología, la Psicología y la Antropología. Pero desde la Administración
existen una serie de conceptualizaciones que enfatizan en otros aspectos que son de
especial importancia para esta ciencia.
De acuerdo con Stiglitz (2006) “Las empresas quieren beneficios, lo cual significa que
generar ingresos constituye su mayor prioridad” (p. 261). Este es su papel principal o
función en la sociedad, la obtención de beneficios económicos a través de la producción
(u otras actividades económicas como la comercialización), es la razón de ser de
cualquier empresa. Es por ello que Sánchez precisa (2015) “Las empresas contribuirán a
la sociedad mediante esta responsabilidad pública de generar riqueza” (p.131) y es allí
donde recae no sólo su papel en la sociedad, sino su factor diferenciador. Pero para
Stiglitz (2006) esta función de las empresas no es meramente económica, sino social y
cultural, pues:
Así las cosas, puede afirmarse que las empresas cumplen una función social (Freeman,
1984; Carroll, 1993; Donalson y Dunfee, 1999) que vas más allá de lo meramente
económico y se convierten en un escenario desde el cual se potencian las habilidades,
capacidades y características de los individuos para actuar en diferentes contextos. Y
como lo hemos mencionado, el desarrollo del liderazgo es una de estas habilidades que
le sirven al individuo no sólo para desenvolverse de manera adecuada en el ambiente
organizacional, sino en todos los escenarios externos a éste.
Si deseas conocer más sobre los conceptos de Organización y Empresa, lee el siguiente
material:
Video
• Autor: Karen Bertone y Milton Candelero
• Título: concepto de organización y diferencia con la empresa
• URL: [Link]
3. TEMA 3.
Conceptos de liderazgo
El liderazgo es un concepto que ha cobrado relevancia en las organizaciones a partir del
desarrollo de las teorías administrativas que se centran en el ser humano como el
centro de la organización. Dichas teorías se dieron bajo el influjo del desarrollo de la
Psicología y la Sociología, y su aplicación en las organizaciones. Uno de los conceptos de
liderazgo más conocidos y difundidos es el de Weber (1947), quien afirma que el
liderazgo es la capacidad de influir sobre otras personas. Este concepto es ampliamente
utilizado en todos los escenarios académicos y organizacionales y puede decirse que de
él se desprenden todos los conceptos existentes.
Desde la Sociología no puede entenderse este concepto sin entender el poder, pues la
Teoría de la Acción Social de Weber es, en esencia, un análisis del poder en todas sus
manifestaciones. El liderazgo, como mencionan González y Guenara (2007), el liderazgo
efectivo supone, ante todo, poder y el poder puede ser ejercido de múltiples maneras y
tiene multiplicidad de expresiones. En este sentido es necesario determinar de qué tipo
de poder se habla cuando se hace referencia al liderazgo, y como podremos observar
posteriormente, el tipo de poder ejercido determinará el estilo de liderazgo.
En este mismo sentido se encuentran los postulados de Howard y Laskin (1998), quienes
definen el liderazgo a través de los mecanismos de influencia, y más que el liderazgo,
caracterizan a los líderes como “Personas que, mediante la palabra y el ejemplo
personal influyen acusadamente en las conductas, pensamientos y sentimientos de un
número importante de sus congéneres humanos” (p. 23).
Si relacionamos los elementos que hasta ahora hemos abordado, a saber: poder,
influencia y persuasión, podremos decir que el liderazgo “Es un proceso de influencia
cuyos componentes son quien la ejerce y quienes son sujetos a ella, hablamos del líder y
de sus seguidores” (Vásquez, Bernal & Liesa, 2014, p. 81). En el centro de esa relación de
influencia, se encuentra el poder.
En estas concepciones encontramos entonces que el liderazgo (de manera ideal) no está
relacionado con posiciones jerárquicas o imposiciones, y que el poder que se ejerce a
través de él es de carácter democrático, de seducción, de participación voluntaria de los
liderados en los procesos jalonados por los líderes. El liderazgo es pues, un vínculo que
se establece entre el líder y sus seguidores, y que se encuentra mediado por la
admiración, la creencia, el respeto, el diálogo y el deseo de unos y otros de participar en
procesos para el logro de objetivos comunes.
Dado que el liderazgo como actividad ejercida por el líder que tiene una autoridad sobre
los liderados y que dicha autoridad debe ser legítima, es decir, reconocida, aceptada y
deseada, el ejercicio del liderazgo depende directamente de dicha legitimidad. En este
sentido, Weber (1947) distinguió tres fuentes de legitimidad del poder, que son a la vez
tipos o estilos de liderazgo que se presentan en todas las organizaciones y escenarios
sociales. Estos tipos de legitimidad o autoridad son:
• Legitimidad carismática
Se basa en la sumisión personal, la aceptación incondicional a un líder al que se le
atribuyen características personales excepcionales, razón por la cual no se cuestiona su
liderazgo.
Estos tipos de autoridad o legitimidad descritos por Weber dan cuerpo y contenido a las
teorías y conceptos de liderazgo, tanto en el ámbito organizacional como en el
escenario social, y pueden ser encontradas en todas las instituciones, organizaciones y
tipos de formaciones sociales, y aunque no son los únicos tipos de autoridad descritos
en la teoría, sí son los más recurrentes en los análisis académicos y organizacionales.
Si tratamos de determinar con base en estos tipos de legitimidad o autoridad, cuáles
son los que más se presentan en las organizaciones, podremos decir que, de manera
ideal, la autoridad de tipo racional es la que se da con mayor frecuencia e intensidad, y
es la que más se acerca a la concepción de liderazgo como una actividad de persuasión;
pero podemos encontrar en las organizaciones y empresas también los otros dos tipos,
y podemos concluir que estos tres tipos de legitimidad o autoridad se amalgaman y se
yuxtaponen en los procesos de liderazgo empresarial.
Por su parte Andersen (2006) en una revisión sobre los conceptos de liderazgo,
encuentra que además del elemento central del alcance de metas, las definiciones de
liderazgo más usuales hacen referencia a los grupos, organizaciones y relaciones
interpersonales, lo que permite colegir que el liderazgo es un fenómeno que se da
siempre al interior de los grupos humanos, pues en ausencia de ellos no podría haber ni
un líder ni el ejercicio del liderazgo. Esta concepción es compartida por Ramírez (2013),
quien afirma que, como fenómeno social, el liderazgo está presente en todas las
expresiones grupales de la actividad humana, por lo que tiene una naturaleza
psicosocial que debe ser tenida en cuenta en todo momento.
De acuerdo con Gómez (2008) “El liderazgo es el proceso de influir en las personas para
encauzar sus esfuerzos hacia la consecución de una meta o metas específicas” (p. 162),
y en el entorno organizacional, según con Hodgetts y Altman (1985) “La influencia está
determinada por dos factores: primero la posición de poder del líder, que en las
empresas es la autoridad formal que acompaña a un puesto específico y el desarrollo de
las actividades en él, y segundo, la disposición que tiene el subordinado a obedecer” (p.
197). Así las cosas, “La importancia del liderazgo empresarial radica en que éste debe
ser el motor fundamental del proceso administrativo y de su gestión para lograr la
calidad total en las empresas (Gómez, 2008, p. 162).
Como podemos observar, en casi todas las definiciones de liderazgo que hemos
abordado la responsabilidad recae en el líder. De alguna manera se ha considerado
tradicionalmente que la importancia del liderazgo está centrada única y exclusivamente
en quien lo ejerce, pues es él quien guía, influye, guía y decide. Es él quien ejerce el
poder y los seguidores son una suerte de entes pasivos que obedecen, aceptan y acatan
las directrices. Lo que puede observarse en casi todas estas definiciones es una posición
autocrática y una legitimidad que, puede decirse, se encuentra situada en la legitimidad
carismática o tradicional y no en la legal o racional y aunque estuviera situada en ésta,
carece de reflexión por parte tanto del líder como de los liderados.
Existen otras definiciones de liderazgo que se sitúan en un lugar distinto, pues toman en
consideración las necesidades, expectativas y deseos de quienes se someten a los
procesos de liderazgo, como la aportada por Kotter (1999) quien afirma que el liderazgo
no debe ser coercitivo y debe producir movimientos encaminados a lograr los intereses
del grupo.
(…) una clase particular de práctica ética y social que emerge cuando las personas
dentro de las comunidades, motivadas por la esperanza, se enfrentan a situaciones que
no son auténticas y actúan con coraje al unísono con los seguidores para hacer que estas
situaciones sean auténticas (p. 131).
Como puede observarse, estas definiciones de liderazgo tienen en cuenta a los liderados
no de manera residual, sino de manera protagónica y en ellas se infiere que los líderes
son elegidos con el concurso de quienes serán, o son los liderados, y que la interacción
entre ellos no es unidireccional, ni autoritaria, sino que más bien el liderazgo es un
producto de las relaciones sociales que se establecen entre los miembros de un grupo
en un contexto y un momento histórico determinados.
Dado lo anterior, el líder permite a la empresa y a sus miembros auto organizarse desde
procesos motivacionales, y el diálogo continuo se convierte en facilitador del cambio
(Bonney, 2003) mediante el ejercicio del poder por medio de su capacidad de influencia
(Contreras y Castro, 2013). El liderazgo empresarial tiene entonces como objetivo
transformar, mejorar, impactar positivamente la realidad de la organización y de cada
uno de los miembros que la componen.
Podemos concluir entonces que los diferentes conceptos de liderazgo tienen su forma
de aplicabilidad en los contextos sociales y organizacionales, algunos de ellos se centran
en el líder como la parte fundamental del proceso, y otros incluyen a los liderados como
parte vital. Pero sin importar cuál es la óptica teórica desde la que se sustentan estos
conceptos debemos entender que caracterizan el liderazgo como un proceso de cambio,
de búsqueda de acciones y guía de comportamiento para el logro de los objetivos
personales y organizacionales.
Todos los conceptos de liderazgo abarcan contextos de carácter grupal, por lo cual
tienen impacto en los procesos sociales y organizacionales de todo tipo, incluido el
contexto empresarial, en el cual han tenido su máximo nivel de desarrollo tanto teórico
como práctico. Todos estos conceptos y definiciones, aunque provienen de la Psicología
y la Sociología, han tenido eco en la empresa y han sido ampliados desde la teoría
administrativa, desde la cual se han puesto a prueba, se han comprobado, se han
refinado y han evolucionado.
Si deseas conocer más sobre los conceptos de líder y liderazgo, lee el siguiente
material:
4. TEMA 4.
Teorías del liderazgo
Las diferentes teorías del liderazgo lo sitúan como una actividad, como una
característica o como una función, y ha sido estudiado desde diferentes perspectivas
teóricas. Stoner y Wankel (1990) y Koonzt y Weihrich (1990), hacen un recorrido por
estas perspectivas teóricas y determinan que el primer enfoque estuvo centrado en los
rasgos, luego éste fue sustituido por el enfoque de comportamiento, el de contingencias
y el integrativo. Estas teorías se encuentran también articuladas con los estilos de
liderazgo, especialmente los descritos por Weber (1974). A continuación, abordaremos
estas teorías:
De acuerdo con este rasgo de motivación directa, el líder no sólo debe tener las
capacidades y habilidades descritas, sino tener la orientación a desarrollarlas, estar
motivado constantemente a presentar interés por los demás y por los eventos y sucesos
de los que hace parte o que suceden a su alrededor, debe tener conocimientos y
capacidades para interpretar la información, tanto desde su perspectiva personal como
desde la perspectiva de su equipo de trabajo, de manera tanto individual como grupal.
Debe establecer relaciones adecuadas con todos los miembros de la organización y estar
motivado para trabajar en la prevención y solución de problemas de manera coordinada
y colaborativa.
Ejercicio del poder
En cuanto al ejercicio del poder, como hemos observado, hay diferentes maneras de
llevarlo a cabo y estas formas dependen directamente de las características personales
del líder y del poder que éste tenga en su puesto de trabajo (Gómez, 2008).
Desde esta perspectiva se asume que si bien el poder puede ser otorgado por el cargo,
la legitimidad es un asunto esencial. En este sentido, para facilitar el ejercicio del poder
es necesaria la vinculación psicológica de los subordinados con el líder, de manera tal
que si está basado en el afecto y la lealtad, es decir, en la legitimidad de la autoridad,
habrá una mayor facilidad para ejercerlo. Desde esta perspectiva también se sugiere
que el líder deberá ser una persona empática, incentivar a los miembros desde su
equipo desde los premios y no desde los castigos, lo que se traducirá en un mayor nivel
de compromiso y lealtad (Dansereau, Graen y Haga, 1975), así como en esfuerzo para el
logro de las metas y objetivos.
Esta perspectiva nos deja ver que el poder es un asunto de relación y que, si bien es
cierto, el líder tiene un poder en virtud del cargo que desempeña o de las relaciones que
establece con los otros miembros de la organización, éstos también tienen un tipo de
poder que les permite “negociar” la manera en la que se actúa. Es por ello por lo que
aquí los rasgos de personalidad del líder, en cuanto al establecimiento y mantenimiento
de relaciones interpersonales y sociales adecuadas, es uno de los rasgos más
importantes.
Con base en esta premisa, Fiedler (1990) considera que el liderazgo será más eficaz
cuando se relaciona de manera directa con factores variados que inciden en él, y en la
medida en que se identifiquen de manera adecuada estos factores, las variables de cada
situación y la relación de estas variables con la personalidad del líder y sus
comportamientos, el proceso de liderazgo será más efectivo.
• Líder directivo
Es un líder que permanentemente se encuentra pendiente de los subordinados y los
procesos, les expresa con claridad cuáles son las metas, las maneras que se consideran
correctas para hacer las labores, les hace saber lo que se espera de ellos y se esmera en
dar instrucciones claras y precisas.
• Líder apoyador
Es empático, amigable y muestra interés por sus subordinados.
• Líder participativo
Consulta a sus subordinados y acepta sugerencias antes de tomar las decisiones
Estas son algunas de las teorías de liderazgo que tradicionalmente han dominado, tanto
la escena académica como la práctica empresarial, y algunas de ellas siguen vigentes en
la actualidad y/o han dado nacimiento a otras que actualmente se consideran más
evolucionadas o más adecuadas para interpretar e intervenir la realidad social y
organizacional.
• Liderazgo Transformacional
El liderazgo transformacional es también denominado liderazgo transformador, al día de
hoy, la forma de liderazgo más abordada teóricamente y más implementada en el
contexto empresarial. Este tipo de liderazgo implica un cambio de carácter interno de
todos los miembros de la organización (McGregor Burns, 2003; Jaap 1991). Este tipo de
liderazgo se considera el más efectivo para las organizaciones empresariales (Bennis,
1998), pues se considera que logra sus excepcionales efectos sobre los subordinados
cambiando las bases motivacionales sobre las cuales operan (Burns, 1978).
Este tipo de liderazgo es en esencia de carácter carismático, vincula a los participantes
desde sus emociones, sentimientos y expectativas, así como de su admiración hacia el
líder e identificación con él. Es por ello por lo que se basa en el reconocimiento de una
autoridad legítima del líder sobre los liderados (autoridad legitimada tanto desde
racional legal como desde lo carismático) y una fuerte vinculación psicológica de los
liderados, tanto con el líder en su ser de persona como con el proceso mismo.
En este tipo de liderazgo la individualidad o individualización es muy importante, toda
vez que los procesos se establecen con base en las necesidades, expectativas y
capacidades de cada uno de los miembros del grupo, con el fin de que se sientan
vinculados, sientan que los procesos están diseñados específicamente para ellos. Hay
una conexión y una relación estrecha del líder con los miembros de su equipo, y el
centro del proceso es la adquisición de mayores niveles de responsabilidad por parte de
cada miembro de la organización y su desarrollo personal.
Un aspecto de especial relevancia en este tipo de liderazgo es la influencia idealizada y
carismática que el líder suele imprimir a sus acciones. El líder no sólo es un guía, sino un
ejemplo a seguir y por ello se gana la admiración y respeto de sus seguidores, son
personas con un alto sentido de la misión y del sacrificio personal por lograrla, por ello
son capaces de obtener un esfuerzo extra por parte de sus seguidores para lograr
niveles óptimos de desempeño y cumplimiento de objetivos, y también un sacrificio
personal con el fin de agradar al líder.
Dado lo anterior, los líderes transformacionales se convierten en inspiración y ejemplo
para sus seguidores, los estimulan (a veces) intelectualmente, pero su mayor nivel de
acción se encuentra en los sentimientos y la sensibilidad, los cuales exploran para lograr
que sus seguidores se vinculen afectivamente con ellos, con sus propuestas, con sus
directrices y con las tareas que se les encomiendan; y lo más importante: se encargan de
que cada uno de sus seguidores sienta que las acciones desarrolladas y ejecutadas
forman parte de su proyecto de vida y están vinculados con beneficios superiores para
todo el grupo, y tocan la vida de muchas personas. Este es un aspecto esencial de este
tipo de liderazgo, pues compromete la vida de las personas en un cambio que se supone
será para mejorar sus condiciones, su vida y la de los demás.
El desarrollo y crecimiento personal que señalamos anteriormente es la piedra angular
del liderazgo transformacional o transformador. Es un tipo de liderazgo que impacta la
vida cotidiana y la forma de ser de los miembros de la organización, que les propone un
cambio de actitud, una evolución en su pensamiento y en su forma de hacer las cosas y
dentro del cual se utilizan técnicas actualizadas de administración como el coaching, el
mentoring, el empoderamiento, el uso de literatura de autoayuda y otra serie de
estrategias que pretenden dotar al individuo del poder suficiente para enfrentar las
situaciones, hacerse cargo de ellas y manejarlas a su favor, aunque sean en principio
negativas.
5. TEMA 5.
hhLiderazgo Transaccional
Este tipo de liderazgo es aquel que logra seguidores a través de transacciones o
intercambios que representan convenios contractuales (Castro, Miquilena y Peley, 2006)
y en él se ofrecen beneficios a los seguidores, los cuales tienen como objetivo satisfacer
sus necesidades y expectativas y con base en ello lograr el cambio organizacional.
Usualmente los beneficios que se ofrecen a los empleados o colaboradores, desde este
tipo de liderazgo, son de carácter económico y social.
Lo que se hace desde este tipo de liderazgo es una propuesta para realizar un cambio de
una cosa por otra en un proceso en el que el liderado se siente beneficiado (Burns,
1978). Aquí el líder define qué es lo que necesita que sus seguidores hagan para
alcanzar los objetivos propuestos y las recompensas que se les darán por esas acciones
(Bass, 1985). Este tipo de liderazgo pretende establecer un lazo psicológico entre los
miembros de la organización y sus líderes, y ofrecer la percepción de satisfacción de las
necesidades (Popper y Zakkai, 1994), lo que hace posible una vinculación directa y
generación de motivación por parte de los miembros del grupo, de la organización o la
empresa en pro del logro de las metas y el cumplimiento de los objetivos.
Para Saíz (2000), en las organizaciones y empresas este tipo de liderazgo se da
puntualmente en las áreas o dependencias, y quienes lo jalonan son los jefes inmediatos
o los mandos intermedios. Este se dirige al logro de los objetivos de esas dependencias,
es un liderazgo que se ejerce de manera cercana, cara a cara, y las negociaciones acerca
de las acciones requeridas y los beneficios obtenidos son acordados entre el jefe (o
líder) y los empleados, y se realiza un seguimiento constante del desarrollo y evolución
de las acciones comprometidas.
En cuanto al papel del líder en este tipo de liderazgo es de carácter tanto coercitivo
como participativo, pues según Saíz (2000) los líderes ofrecen las recompensas que
consideran adecuadas para lograr la motivación y participación de los liderados y “deja
hacer” a las personas, les da confianza y margen para la acción autónoma, pero adopta
acciones correctivas a las anomalías que se presentan en los comportamientos o
acciones de los liderados, interviene cuando no se están logrando los objetivos y lo hace
mediante sanciones de diferentes tipos.
Estas teorías de liderazgo tienen muchas cosas en común, en especial el papel del líder
como un guía para la acción, un evaluador externo del comportamiento de los liderados
y una mejora en las condiciones y situaciones personales, organizacionales y sociales de
quienes se ven involucrados en el proceso de liderazgo.
Si deseas conocer más sobre las teorías del liderazgo, lee el siguiente material:
6. TEMA 6.
Estilos de liderazgo
Antes de empezar a hablar acerca de los estilos de liderazgo es necesario realizar
algunas precisiones acerca de las características del líder, pues de ellas depende en gran
medida el estilo de liderazgo que se adopta y se ejecuta. Contreras (2008) determina
algunas de ellas: pasión, curiosidad, integridad, determinación, audacia, visión,
capacidad para producir cambios y capacidad de planeación. Por su parte Bacon (2008)
establece algunos aspectos psicológicos necesarios para el buen desempeño del líder
como son el autoconcepto, sentido de seguridad, necesidad de logro y poder,
autonomía, toma de decisiones, sentido de seguridad, autoconciencia, integridad, entre
otros que considera básicos.
También se encuentran características que se supone todo líder debe desarrollar para
poder implementar un estilo de liderazgo acorde con su personalidad y con las
necesidades del contexto, de la organización y de las personas, las cuales son descritas
por diferentes autores como Costa y McCrae (1992); Weber, Blais y Betz (2002);
Nicholson, Fenton-O'Creevy, Soane y Willman (2005); Malouff, Thorsteinsson y Schutte,
(2006) y Ones, Dilchert, Viswesvaran y Judge (2007) y que pueden ser agrupadas a nivel
general y a nivel organizacional.
Estas características son recurrentes en los líderes examinados por los autores
mencionados y como se dijo, algunas de ellas se encuentran en consonancia con los
estilos de liderazgo que se implementan en las organizaciones y con los cuales trabajan
a diario para lograr los objetivos. Estos estilos de liderazgo que mencionaremos a
continuación son descritos teóricamente por diferentes autores y aparecen como
separados, pero cabe señalar que en una misma organización se pueden presentar
varios de ellos de manera simultánea, e incluso el mismo líder puede presentar estilos
diferentes de acuerdo con la ocasión, la situación o el tiempo en el que se empleen.
Ya habíamos hablado acerca de los estilos de liderazgo descritos por Weber (1947), los
cuales están ligados al ejercicio del poder y son el liderazgo autoritario, el carismático y
el legal/burocrático, razón por la cual no detallaremos en ellos y nos centraremos en los
descritos por otros autores.
Según Lippitt y White (1943) y de acuerdo con sus investigaciones, existen cinco tipos o
estilos de liderazgo que son:
• Liderazgo autoritario
Este estilo de liderazgo se caracteriza por la omnipresencia del líder, quien es quien
decide sobre todos los aspectos, da órdenes, realiza controles estrictos, castiga sin
piedad a quienes no cumplen con los objetivos o no realizan las actividades
encomendadas y las acciones se caracterizan por el ejercicio del poder de manera
unidireccional.
• Liderazgo paternalista
Desde esta perspectiva se considera que los subordinados no tienen la capacidad de
tomar decisiones por sí mismos y sólo deben acatar las órdenes. El líder es como un
padre que guía a sus seguidores y previene que cometan errores, por ello se considera
que el líder siempre tiene la razón y es el único responsable de las metas alcanzadas.
Desde esta perspectiva se considera que la manera más adecuada de motivar a los
empleados es mediante las recompensas económicas y se fomenta la motivación por
medio de este tipo de recompensas y premios ofrecidos por el buen desempeño de la
labor.
• Liderazgo laissez-faire
En este estilo de liderazgo existe confianza del líder en su equipo de trabajo, pues se
considera que cada uno sabe qué es lo que debe hacer y cómo hacerlo. Aquí el liderazgo
no es autoritario, y el líder interviene sólo cuando es estrictamente necesario. El líder no
da demasiadas instrucciones y permanece más bien alejado o ausente, dando a sus
colaboradores un margen de maniobra para que tomen decisiones y ejecuten las
acciones
• Liderazgo democrático
En este tipo de liderazgo el papel protagónico es del equipo de trabajo y no de actores
individuales, lo que se traduce en un mayor compromiso de los empleados hacia la
organización. En este estilo de liderazgo las decisiones se toman en consenso y cada uno
de los miembros de la organización o del equipo tiene la garantía de que su voz es
escuchada. Desde esta perspectiva el líder es un facilitador que acompaña los procesos
y realiza realimentaciones afectivas para corregir los errores o lograr la participación
deseada de los liderados.
• Liderazgo participativo
En este tipo de liderazgo la función del líder es promover la participación de los
colaboradores en la toma de decisiones, se implica a los miembros del equipo en todo el
proceso, se les escucha, se les toma en cuenta, se les motiva a explorar sus habilidades y
competencias, y se les da la oportunidad de sentirse escuchados, aunque la decisión
final recae en el líder.
Por su parte, según Likert (1961; 1967) existen cuatro sistemas de administración o
estilos de liderazgo, los cuales se diferencian por la manera en la cual el líder ejerce el
poder o la autoridad, estos tipos son:
• Autoritario coercitivo.
• Autoritario benevolente.
• Consultivo.
• Participativo.
Como puede observarse, desde esta teoría podemos dividir los estilos de liderazgo en
dos grandes bloques: el autoritario y el participativo.
En el segundo bloque se encuentra un liderazgo que se identifica más con las actuales
concepciones de lo que debe ser el líder. Aquí se dan estilos más abiertos, con mayor
participación de los empleados en los procesos de toma de decisiones y con mayor
autonomía para la realización de las acciones que deben realizar para el logro de los
objetivos. Desde esta perspectiva el líder se asume como un guía o facilitador de los
procesos, alguien que posee autoridad y poder pero que delega muchos de los asuntos y
acciones, ya que confía en sus colaboradores y considera que tienen los conocimientos,
experiencia y habilidades para llevarlos a cabo, es un líder que está abierto al diálogo,
que toma en cuenta la opinión de los otros y que no utiliza el poder para castigar sino
para premiar; además entiende que pueden aprender a hacer las cosas con base en la
experimentación.
Como puede observarse, los estilos de liderazgo son amplios y dependen en gran
medida de la estructura de personalidad del líder, y lógicamente de las condiciones y
estructura de la organización. Ninguno de esos estilos es mejor o peor que el otro y
obedecen a condiciones específicas de necesidades organizacionales, pues algunas de
ellas necesitarán un liderazgo más autoritario, mientras que otras necesitarán que sus
procesos sean más democráticos y participativos.
De igual manera debe entenderse que estos estilos de liderazgo dependen también del
momento histórico en el que se implementan, del tipo de organización y de las
características de las personas que la integran. Así pues, podemos concluir diciendo que
cada organización y cada líder pueden escoger aquellos estilos que más se adapten a sus
necesidades y sean más funcionales para cumplir con sus objetivos.
Si deseas conocer más sobre los estilos de liderazgo, lee el siguiente material:
7. TEMA 7.
Liderazgo y Coaching
Liderazgo y coaching son dos conceptos que se encuentran íntimamente relacionados y
puede decirse que coaching es una estrategia cada vez más utilizada en las empresas
para fortalecer los procesos de liderazgo en sus empleados.
De acuerdo con Lozano (2008) “El coaching proviene de la palabra francesa coach que
significa carruaje, es decir un vehículo para transportar personas de un lugar a otro. De
hecho, la palabra sigue transmitiendo ese mismo significado en nuestros días” (p. 128).
Es asumido como una estrategia que puede ser aplicada a la vida de las personas
(coaching ontológico, coaching personal) o a las organizaciones (coaching empresarial).
En esta segunda perspectiva, consiste en que un coach (que puede ser un agente
externo a la organización, un agente interno o el líder) ayuda a los miembros de la
organización a prevenir, detectar y solucionar problemas con base en sus
conocimientos, habilidades y experiencias.
Podestá, Vigo, Ponce y Romero (2019) destacan el papel creciente del coaching como
una herramienta gerencial que tiene relación con el liderazgo a nivel general, y
especialmente con el liderazgo transformacional, pues, en esencia, el proceso de
coaching pretende lograr cambios no sólo en las formas de hacer las cosas, sino en las
formas de percibirlas, de interpretarlas, de asumirlas y de enfrentarse a ellas desde los
cambios internos del individuo y desde la modificación de patrones conductuales,
comportamentales y de pensamiento. Así las cosas, es una herramienta que no sólo se
usa para potenciar y desarrollar el liderazgo, para formar futuros líderes o para tratar de
adecuar el comportamiento de los empleados a las necesidades de la empresa, sino
como una estrategia administrativa y gerencial que pretende el desarrollo integral de
los miembros de la organización y su mejor desempeño con base en el cambio de
algunas de sus características personales.
Por su parte, Bermúdez (2017) caracteriza el coaching como una herramienta para el
liderazgo transformacional y sostiene que “(…) ambos van de la mano si se quiere
descubrir el mayor potencial, desarrollar habilidades y competencias en los equipos de
trabajo en una organización” (p. 52), pues el coaching como un proceso de
entrenamiento y acompañamiento ayuda a mejorar el desempeño, a desarrollar
habilidades, destrezas y potencialidades, fortalecer los procesos de liderazgo y
empoderamiento individual y grupal, y conduce al logro delos objetivos propuestos.
Video
• Autor: EOI Escuela de Organización Industrial
• Título: Liderazgo y Coaching
• URL: [Link]
Nombre de la
Mapa conceptual. Organización de conceptos, teorías, estilos del
Evidencia de
liderazgo y Coaching.
aprendizaje.
Objetivo de la
evidencia de
aprendizaje
(Debe tener
Conocer los conceptos de liderazgo, teorías, estilos y coaching.
correspondencia
con los objetivos
específicos de la
unidad).
• Conceptos de liderazgo
• Teorías de Liderazgo
Contenidos • Estilos de liderazgo
• Liderazgo y coaching
Rubrica:
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Lecturas:
• Título: El líder y el liderazgo: reflexiones
• Autor: Nora Delgado Torres y Dolores Delgado Torres
• Sección para consultar: Revista Interamericana de Bibliotecología, vol. 26, núm. 2, 2003,
pp. 75-88
• URL: [Link]