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Aprendiendo A Dar

Este documento ofrece enseñanzas bíblicas sobre la generosidad y la ofrenda. Explica que debemos administrar nuestros recursos como mayordomos de Dios y dar ofrendas con alegría, no por obligación. Se analizan pasajes de 2 Corintios que muestran cómo los macedonios dieron generosamente a pesar de su pobreza, y cómo los corintios debían cumplir su compromiso de dar y dar con gozo, confiando en que Dios bendecirá su generosidad. El propósito es aprender a dar

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Este documento ofrece enseñanzas bíblicas sobre la generosidad y la ofrenda. Explica que debemos administrar nuestros recursos como mayordomos de Dios y dar ofrendas con alegría, no por obligación. Se analizan pasajes de 2 Corintios que muestran cómo los macedonios dieron generosamente a pesar de su pobreza, y cómo los corintios debían cumplir su compromiso de dar y dar con gozo, confiando en que Dios bendecirá su generosidad. El propósito es aprender a dar

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APRENDIENDO A DAR

BASE BIBLICA: (2 Corintios 8:1-7; 9:1-5; 9:6-15)


ENFOQUE BIBLICO: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por
necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2Corintios 9:7).

PROPOSITO DE LA LECCION: Aprender a administrar justamente nuestro dinero en lugar de


desperdiciarlo y dar nuestras ofrendas con fe y con alegría.

REPASO

• Nada nos pertenece


• Somos mayordomos de las cosas de Dios
• La manera en que administramos el dinero refleja directamente nuestro nivel de fe.

Introducción

• La semana pasada hemos desarrollado sobre el tema que nada nos pertenece, y que solo
somos mayordomos y administradores de todo lo que Dios nos ha dado.
• Definición: El administrador es aquella persona que tiene por oficio de administrar los
bienes de otros.
• Definición: El mayordomo es un sirviente principal de una casa o hacienda, encargado de
la organización del servicio y de la administración de los gastos.
• Hoy nos enfocaremos que hacer con los recursos materiales que Dios pone en nuestras
manos.

I. SEA GENEROSO (2 CORINTIOS 8:1-7)


“Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias
de Macedonia; 2 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su
profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. 3 Pues doy testimonio de
que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, 4
pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en
este servicio para los santos. 5 Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se
dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios; 6 de manera
que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también
entre vosotros esta obra de gracia. 7 Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en
palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad
también en esta gracia”.
A. La gracia de Dios fue dado a las iglesias de Macedonia (vs. 1-2). la gracia de Dios dada
a ellos, y que los capacitó para ser el instrumento de la “gracia” de Dios a otros. Las
iglesias de Macedonia que Pablo estaba usando como ejemplo habían atravesado
severas dificultades, y sin embargo habían dado generosamente. No habían pasado
simplemente aflicción; habían atravesado "grande prueba de tribulación". Pero sus
circunstancias no les impidieron dar. Es más, ¡dieron alegre y generosamente!, Gran
aflicción y profunda pobreza + gracia = ¡abundante gozo y abundante generosidad!.
B. Cuando damos con entusiasmo (vs. 34). Las iglesias de Macedonia no necesitaban
incentivos o recordatorios, como ocurría con la iglesia en Corinto. Estaban más que
dispuestos a participar en la colecta, y ¡suplicaban que se les incluyera!, La gracia no
solamente nos liberta de nuestros pecados, sino que también nos liberta de nosotros
mismos. La gracia de Dios abrirá nuestros corazones y nuestras manos.
C. La generosidad de los macedonios estaba basada en buen fundamento (v. 5).
Primeramente, dieron la ofrenda a Dios y luego al apóstol, conforme a la voluntad de
Dios. La ofrenda era una ayuda para los santos. Cuando dice dieron primeramente a
Dios, esto significa que primero hubo una total entrega sus vidas a Cristo (total
consagración).
D. La influencia de la generosidad de los macedonios produjo buenas disposiciones de
los corintios (v. 6). Pablo exhortó a Tito para que acabase la obra que había
comenzado en Corinto.
E. La abundancia de corintios en todas las áreas (v. 7). A pesar de todo los problemas
que tenían la iglesia en Corinto también tenían fortalezas en fe, en palabra, en ciencia.
Fueron diligentes con Pablo y la obra del evangelio.
F. La gracia que produce este acto generoso y desinteresado surge de Su gracia a través
de la redención, pero refleja el carácter bondadoso de Dios mismo, quien en Su
generosidad nos rescató de la pobreza espiritual a través del regalo de Su Hijo. El acto
de dar, y recibir también comprende de que Dios quiere que seamos dadivosos, y
nosotros lo hacemos por obediencia, es el acto de gracia. Cuando damos a mano llena,
estamos ejemplificando la gracia de Dios.

II. CUMPLA CON EL COMPROMISO DE DAR (2 CORINTIOS 9:1-


5)
“Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba; 2 pues
conozco vuestra buena voluntad, de la cual yo me glorío entre los de Macedonia, que
Acaya está preparada desde el año pasado; y vuestro celo ha estimulado a la mayoría.
3 Pero he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos de vosotros no sea vano
en esta parte; para que como lo he dicho, estéis preparados; 4 no sea que si vinieren
conmigo algunos macedonios, y os hallaren desprevenidos, nos avergoncemos
nosotros, por no decir vosotros, de esta nuestra confianza. 5 Por tanto, tuve por
necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero
vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no
como de exigencia nuestra”.
A. Su ofrenda estimulará a otros (vs. 1-5). Pablo vio innecesario escribir a los corintios
acerca de la cuestión de enviar ayuda económica a los santos necesitados. Desde el
principio habían mostrado buena voluntad para participar en la colecta para Jerusalén.
B. Pablo se había gloriado de los corintios ante los cristianos en Macedonia. Cuando los
macedonios oyeron que los cristianos en Corinto habían estado preparados durante
un año, muchos de ellos fueron estimulados; se contagiaron de la actitud dadivosa
cristiana y decidieron darse a ello de todo corazón.
C. La misión de los tres hermanos era asegurar que la colecta estuviese preparada para
el tiempo de Pablo llegase allá.
D. Dar ofrenda es igual de importante en la vida cristiana como la oración, el ayuno y el
estudio bíblico. Usted puede dar para misiones mundiales, niños, jóvenes, necesitados
departamentales y nacionales. Tiene la oportunidad de apoyar a la obra de Dios. Así
que, comprométase y asegúrese de cumplir correctamente.
III. DÉ CON ALEGRIA (2 CORINTIOS 9:6-15)
“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que
siembra generosamente, generosamente también segará. 7 Cada uno dé como propuso
en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y
poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo
siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; 9 como
está escrito: Repartió, dio a los pobres;
Su justicia permanece para siempre. 10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al
que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de
vuestra justicia, 11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual
produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. 12 Porque la ministración de
este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en
muchas acciones de gracias a Dios; 13 pues por la experiencia de esta ministración
glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la
liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; 14 asimismo en la oración
de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en
vosotros. 15 ¡Gracias a Dios por su don inefable!”.
A. El que siembra generosamente, también generosamente segará (v. 6). Dios no
ordena a los cristianos dar un monto determinado, sino brinda oportunidades para
dar con generosidad.
B. Dios ama al dador alegre (vs. 7-8). Dios se complace en el creyente que da con gozo,
porque así se expresa su contentamiento por todo lo que Dios en Su gracia le ha dado,
que hace lo posible toda buena obra, y resulta en acción de gracias y gloria a Dios.
C. Partió, y dio a los pobres, su justicia permanece para siempre (v. 9). Hay una
correspondencia entre la buena obra del pueblo de Dios y la descripción del hombre,
en cuya justicia se manifiesta cuando reparte a los pobres. La justicia permanece más
allá del día del juicio porque se origina en la justicia del Señor y el la sustenta, y se
expresa en la generosidad con su pueblo, que también permanece para siempre.
D. Se multiplicará y aumentará los frutos (v. 10). La promesa de que Dios aumentará los
frutos, esto es el incremento de nuestra justicia. Dios promete usar a su pueblo y sus
recursos como instrumentos de su gracia divina para la salvación de otros.
E. Enriquecidos en todo para toda libertad (v. 11). Dios atenderá las necesidades de los
corintios para que ellos a su vez puedan satisfacer con generosidad las necesidades de
otros y contribuir para la extensión del evangelio.
F. La ministración del servicio es para la gloria de Dios (vs. 12-15). La colecta es parte
integral del ministerio del evangelio y un acto público de adoración, que lleva a otros
a ofrecer acciones de gracias a Dios cuando ven la gracia de Dios obrando en la vida
de los corintios. La ofrenda de los corintios refleja el don inefable que Dios ha dado a
los creen en Cristo.

Conclusión

• Si queremos aprender a dar alegremente, tenemos que aprender que Dios es dueño de
todo.
• Para aprender a dar, tenemos que aprender a reconocer el rol de Dios en nuestras vidas.
• “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces,
en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17).
• “Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del
cielo es mío” (Job 41:11).
• Dios dice; el mundo y su plenitud es de Él, (Salmo 50:9-12).
• Sea generoso y da tú ofrenda con alegría para el sostenimiento del ministerio en la tierra.

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