El Amor
El amor es acción, nunca simplemente sentimiento. Para aquellos que trabajan con amor
en nombre del bien común, tu agradecimiento puede ser exactamente lo que necesitan.
Mientras reflexionas sobre cómo otros encarnan el amor en acción, tómate tiempo para
reflexionar también sobre tus propias contribuciones. ¿Cómo estás encarnando tú el amor
en acción y dónde podrías compartir más activamente el don de tu tiempo, tus
habilidades o tus recursos? ¿Qué aspecto tiene para ti el amor en acción?
¿Cómo podemos amarnos a nosotros mismos con la misma intención y generosidad con la
que intentamos amar al mundo? Aunque no siempre sea fácil amarse a uno mismo, es
esencial. Al concedernos a nosotros mismos la compasión, el perdón y el cuidado que
ofrecemos a los demás, en realidad ampliamos nuestra capacidad de amar.
Si amar a los demás y al mundo implica una presencia sincera, una escucha intencional y
expresiones externas de agradecimiento, amarse a uno mismo exige lo mismo.
Del mismo modo que amar a los demás y al mundo resulta fácil unos días y difícil otros, lo
mismo ocurre con amarnos a nosotros mismos. Y del mismo modo que amar a los demás y
al mundo aporta significado, alegría y curación, también puede hacerlo el amor que nos
concedemos a nosotros mismos.
Sobre todo, sé amable contigo mismo y confía en que amarte a ti mismo es una raíz
esencial de todo el amor. Ten en cuenta que no puedes dar lo que no tienes.
Con todo lo aquí escrito les comparto una magnífica definición de AMOR:
” La mayor muestra de amor es darle a alguien a quien amas, todos los
elementos para destruirte sabiendo a ciencia cierta que nunca los usará”.