El bosque basimontano
de yunga es un
ecosistema de bosque
subtropical que se
encuentra en las regiones
montañosas de América
del Sur, en altitudes que
van desde los 1000 hasta
los 2500 metros sobre el
nivel del mar. Este
bosque es importante por ser refugio de especies endémicas y en
peligro de extinción.
Se pueden encontrar varios
recursos naturales, como la
madera, plantas medicinales,
vegetación del bosque. Además,
el bosque basimontano de yunga
es vital para la conservación de
los recursos hídricos
En cuanto a la fauna, en este ecosistema se pueden encontrar
diversas especies de animales, como el oso de anteojos, el puma,
el jaguar, la nutria gigante, el cóndor andino, la taruca, la
huanganas, el mono choro, el tucán y la tangara. También hay
una gran cantidad de insectos y aves, muchas de ellas endémicas
de la región.
Sin embargo, este
ecosistema se encuentra
amenazado por la misma
humanidad generando la
deforestación, la
actividad minera, la caza
y la pesca ilegal, así como
por el cambio climático.
Es importante que se tomen medidas para proteger y conservar
este importante ecosistema y las especies que lo habitan.
Aquí tenemos algunos factores ambientales:
Clima: el bosque basimontano de yunga se encuentra en una
zona de clima subtropical, con temperaturas cálidas y húmedas
durante todo el año. El clima influye en la distribución de las
especies vegetales y animales, y en la calidad y cantidad de agua
en las cuencas hidrográficas.
Suelo: el suelo del bosque es rico en nutrientes y materia
orgánica, lo que favorece el crecimiento de una gran variedad de
especies vegetales y animales.
Topografía: el relieve montañoso del bosque basimontano de
yunga determina la distribución de las especies y la
disponibilidad de agua.
Hidrografía: la presencia de ríos y arroyos en el bosque es
fundamental para el mantenimiento de la biodiversidad y para la
provisión de agua para las comunidades que habitan en la región.
Biodiversidad: el bosque basimontano de yunga es conocido por
su gran diversidad biológica, que incluye una gran variedad de
especies vegetales y animales, muchas de ellas endémicas de la
región.
Luz solar: la cantidad y calidad de luz solar que llega al bosque
influye en la fotosíntesis y en el crecimiento de las especies
vegetales.
Viento: la velocidad y dirección del viento pueden influir en la
distribución de las especies y en la propagación de semillas y
polen.