“Año del Fortalecimiento de la Soberanía Nacional”
MONOGRAFIA
“AEROSOLTERAPIA”
NOMBRES Y APELLIDOS:
Diana Mirtha Haro
CURSO:
Agentes Físicos
INSTITUTO:
Computer Master
DOCENTE:
Carmen Barros
2022
DEDICATORIA
Dedico este trabajo principalmente a Dios
porque el me guía por el buen camino y
me da sabiduría para poder cumplir con
mis estudios y mis metas.
Dedico también este trabajo a mis padres
porque son mi soporte y mi aliento en
momentos difíciles.
Este trabajo también esta dedicado a mis
docentes que me brindan sus
conocimientos enriqueciendo mi gusto por
la carrera y permitiéndome obtener
nuevos conocimientos que motivaran y
desarrollaran mi vida en el ámbito
profesional.
I. INTRODUCCION
En las últimas décadas, la terapia mediante aerosoles logró significativos progresos, lo
que determinó que se convirtiera en la modalidad más rápida, eficaz y segura para el
tratamiento de diversas enfermedades respiratorias.
La aerosolterapia es un método de tratamiento que permite administrar sustancias en
forma de aerosol por vía inhalada, siendo los nebulizadores los dispositivos
encargados de generar aerosoles de partículas líquidas. La ventaja principal de la
aerosolterapia es que pueden alcanzarse concentraciones mayores de la sustancia en el
árbol bronquial, con menores efectos secundarios que por vía sistémica, al depositarse
la sustancia directamente en el tracto respiratorio. Muchos pacientes se benefician con
la aerosolterapia, especialmente en los hospitales, porque es administrado por
terapistas respiratorios.
Este tipo de terapia, emplea el uso terapéutico de ciertos medicamentos previamente
reducidos a aerosoles, la inhalación de los mismos permite que el medicamento
penetre profundamente por las vías respiratorias y produce una determinada
acción local que es absorbido por el organismo. Por otro lado, se puede utilizar para
tratar enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC o para tratar infecciones
respiratorias como la neumonía. Se utiliza un aerosol que reduce el medicamento a una
niebla que es inhalada por el paciente iniciando así el tratamiento.
La aerosolterapia es una forma de inhaloterapia en la que un fármaco se administra
directamente a su lugar de acción, lo que permite el empleo de dosis menores y
proporciona una respuesta terapéutica más rápida y, en general, con menos efectos
sistémicos. Hay diversos dispositivos generadores de aerosoles.
Durante los últimos años se ha visto que el tratamiento con aerosoles ha demostrado
progresos significativos en diversas enfermedades respiratorias, por lo que ha
determinado que pase a ser el tratamiento más rápido, eficaz y seguro para dichas
enfermedades.
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II. DESARROLLO DEL TEMA
1. DEFINICIÓN
Para Hernan (2021):
la aerosolterapia es un método de tratamiento mediante el cual se administra el
medicamento en forma de aerosol por vía inhalada. Se utiliza tanto para tratar
enfermedades respiratorias como el asma y la EPOC, como para tratar
infecciones respiratorias como la bronquiolitis o neumonía.
Por otro lado, TOPDOCTORS (s.f.) nos menciona que
la aerosolterapia es una técnica de administración de fármacos por vía
inhalatoria a través de una mascarilla de nebulización o una cámara de
inhalación. La primera se emplea en los ambulatorios y hospitales, mientras
que la segunda la puede usar el propio paciente en cualquier lugar. Esta última
es la más usada para tratar enfermedades como la bronquitis, las infecciones de
las vías respiratorias, el asma, la fibrosis quística o los procesos cancerígenos.
Figura 1. Antes y después de un episodio de asma
“Actualmente hay varios fármacos que se administran, pero los más comunes
son los antibióticos, los broncodilatadores, los corticoides, o los antivirales,
etc.” (TOPDOCTORS, s.f.).
Campo (2022) contrasta que
la medicación contiene partículas que pesan muy poco. Esto permite que se
transporten fácilmente por el aire, llegando a los alvéolos y siendo mucho más
eficaces. Los fármacos que se pueden administrar por vía inhalada son varios:
antibióticos antifúngicos, antivirales, broncodilatadores, antioxidantes,
corticoides, etc.
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2. VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA AEREOSOLTERAPIA
2.1. Ventajas
Es posible utilizar dosis más bajas de medicamento.
Se alcanzan niveles menores de toxicidad en sangre y menos efectos
secundarios.
Actúa de forma más rápida.
El fármaco va directo a la zona que necesita el tratamiento. Esto evita la
necesidad de utilizar la vía digestiva o parenteral (Hernan, 2021).
Campo (2022), también aporta como ventajas lo siguiente:
Rápido inicio de la acción terapéutica.
Necesidad de dosis menores con acción local, lo que evita efectos adversos.
Utilización de fármacos más selectivos en algunas patologías respiratorias.
2.2. Desventajas
En el caso de no utilizar cámara, se necesita total coordinación entre el
accionamiento y la inspiración. Algo imposible en niños por debajo de los
6-7 años.
En el caso de utilizar máscara facial, la falta de cierre hermético reduce la
dosis inhalada.
El uso incorrecto del inhalador reduce la dosis efectiva (Hernan, 2021).
3. CÓMO FUNCIONA LA AEROSOLTERAPIA
VitalSeguro (s.f.) nos dice que
la aerosolterapia consiste en aplicar los medicamentos por medio de
inhaladores. La gran mayoría de medicamentos se pueden utilizar mediante
esta técnica: corticoides, antibióticos, broncodilatadores, tratamientos contra
los hongos, antivirales, etc. El principio activo de los medicamentos se queda
en suspensión en el inhalador y se introduce en el organismo de la persona a
través de los alveolos pulmonares. El paciente tan solo debe colocarse la
máscara del inhalador y respirar con normalidad. Otra modalidad es inhalar
directamente por la boca, mediante una aplicación. Los efectos del tratamiento
empiezan a notarse con mayor prontitud que cuando se administra por otros
medios.
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La aerosolterapia puede aplicarse de diferentes maneras:
Con inhaladores, que pueden ser en polvo seco o con dosificadores
presurizados.
Con nebulizadores a través de una máscara.
El tipo de aerosol dependerá del medicamento que deba administrarse, ya que
algunos pueden perder su principio activo dependiendo de cómo sean tratados.
4. DISPOSITIVOS GENERADORES DE AEROSOLES
“Dentro de los dispositivos generadores de aerosoles encontramos el
nebulizador tipo jet, los nebulizadores ultrasónicos, los inhaladores de dosis
medida y los inhaladores de polvo seco” (Martínez y Salgado, 2004, p.25).
4.1. Nebulizador Tipo Jet
Este nebulizador emplea aire u oxígeno comprimido, que pueden provenir de un
tanque, de la toma de oxígeno o aire de la red instalada en los hospitales, o de
una compresora que funciona con corriente alterna o con baterías. Funcionan de
la siguiente manera: El flujo principal de gases circula a través de un conducto al
cual a su salida se le disminuye en forma importante su calibre, acelerando su
velocidad hacia adelante creando una presión negativa (inferior a la presión
atmosférica). Esta presión negativa pasa a través de un capilar que se encuentra
sumergido en el depósito del agua, por lo que esta última es absorbida por la
corriente y sube, chocando contra los bafles o deflectores dando como resultado
que el líquido se rompa en pequeñas partículas. El volumen de las partículas
generadas en este momento es muy heterogéneo, ya que su tamaño va de 1 a 15
µm, de modo que algunas partículas son excesivamente grandes para ser
respiradas con eficacia. Cuanto mayor sea el flujo de aire, más pequeñas serán
las partículas generadas. Para conseguir partículas de tamaño respirable deben
utilizarse flujos elevados, de entre 6 y 9 L/min (Martínez y Salgado, 2004, p.25).
4.2. El Nebulizador Ultrasónico
El nebulizador ultrasónico emplea un cristal piezoeléctrico que vibra a alta
frecuencia, habitualmente entre 1-3 MHz para producir partículas de aerosol.
Las vibraciones del cristal producen oscilaciones en el líquido, dando lugar a la
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liberación de gotas microscópicas de la solución que constituirán un nebulizado
monodisperso. A mayor vibración más pequeñas serán las partículas generadas.
A diferencia de los nebulizadores tipo jet, en los ultrasónicos la temperatura en
el reservorio del líquido aumenta a medida que progresa la nebulización.
Depósito de las partículas nebulizadas. Las partículas inhaladas se depositan por
tres mecanismos principales: impactación, sedimentación y difusión. La
impactación se produce con los cambios de dirección de las partículas de mayor
tamaño, que al ser pesadas y voluminosas siguen tangencialmente el flujo de
corriente de aire, de modo que al crearse turbulencias las partículas chocan
contra las paredes de las vías aéreas altas. Es importante mencionar que la
velocidad de impactación es directamente proporcional al tamaño de las
partículas e inversamente proporcional al diámetro de la vía aérea. Las partículas
de más de 10 µm de diámetro impactarán contra el epitelio nasal, orofaríngeo y
traqueal, mientras que aquéllas de 5 a 10 µm se depositarán a lo largo del
trayecto de la tráquea y de los bronquios principales. En las vías aéreas distales
el mecanismo fundamental de depósito de las partículas inhaladas es la
sedimentación, en la cual interviene la fuerza de la gravedad. Éste es el
mecanismo de depósito más importante de las partículas de menos de 5 µm, que
son las más apropiadas para el uso farmacológico. Cuanto menor es la masa de
la partícula más lenta es su sedimentación, hasta el punto que las partículas de
menos de 0.5 µm, debido a su pequeña masa, no tienen tiempo para depositarse
en la superficie bronquioalveolar durante la respiración (Martínez y Salgado,
2004, p.25).
Figura 2. Deposito de aerosol de masa media aerodinámica entre 1 y 8 um.
Martínez y Salgado (2004) nos describen las ventajas y desventajas de los
nebulizadores:
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La principal ventaja de la nebulización sobre otros sistemas de administración
de fármacos por vía inhalatoria es que la nebulización puede realizarse
durante una respiración normal y relajada, ya que es innecesaria la
cooperación del paciente. Éste es un factor importante, ya que en el caso de
los cartuchos presurizados si el paciente no coordina la pulsación del
inhalador con la inspiración, el depósito de fármaco a nivel pulmonar puede
llegar a ser nulo. Por tanto, la nebulización es el dispositivo ideal para la
administración de fármacos a pacientes con compromiso respiratorio grave,
independientemente de la edad o del nivel de conciencia. La nebulización
también es el mejor método para administrar dosis elevadas de fármacos
inhalados (por ejemplo, los antibióticos en fibrosis quística) teniendo en
cuenta que la dosis administrada en una nebulización es hasta 10 veces
superior a la liberada por un inhalador de dosis medida. El empleo de
nebulizaciones es prioritario cuando se requieran dosis farmacológicas
superiores a las habituales en un lapso breve de tiempo (p.26).
Las principales desventajas de los nebulizadores son: el tiempo de
nebulización, que generalmente es de unos 5 a 15 min, que el equipo es
voluminoso y relativamente no portátil, que su costo es superior al de los
inhaladores manuales, y que precisa una conexión a la red eléctrica y un
mayor mantenimiento (p.26).
Figura 3. Elementos primarios y sus variables para los sistemas generadores
de aerosol.
4.3. Inhalador de Dosis Medida
La elección del tipo de inhalador depende de la dosis efectiva, del depósito del
fármaco, de la habilidad del paciente, de la aceptación por parte del paciente y
de su costo. Actualmente se tienen disponibles inhaladores de dosis medida e
inhaladores de polvo seco. El inhalador de dosis medida (IDM) consiste en un
envase metálico que contiene el o los fármacos en solución o en suspensión con
propelentes bajo presión. La producción del aerosol es debida a la corriente de la
mezcla a alta velocidad que se produce al accionar la válvula, fraccionándose en
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partículas entre 2.8 y 4.3 µm que forman el aerosol. En niños el depósito
intrapulmonar es menor del 10% de la dosis emitida, y en un estudio en lactantes
con displasia broncopulmonar el depósito pulmonar fue menor del 2% del
salbutamol nebulizado o administrado por IDM, y hubo correlación con el peso
corporal para la solución nebulizada, pero no para el IDM. Su gran desventaja
consiste en que es necesaria la sincronía del momento del disparo con el inicio
de la inspiración, y que flujos inspiratorios altos ocasionan impactación del
medicamento en orofaringe. En relación a los IDM, numerosos estudios han
demostrado el uso incorrecto hasta en un 80% de los casos; la forma de mejorar
la utilización del fármaco es con el uso de espaciadores y aerocámaras, que
disminuyen el depósito orofaríngeo y los efectos secundarios y mejoran la
entrega del fármaco a los pulmones. El plástico de los espaciadores, en
particular, desarrolla cargas electrostáticas que atraen una significativa cantidad
del fármaco, que no saldrá del espaciador; con el uso continuo el fármaco se
adhiere al espaciador, disminuyendo la carga electrostática y aumentando la
dosis de droga que recibe el paciente (Martínez y Salgado, 2004, p.27).
4.4. Inhaladores de Polvo Seco
Existen tres tipos de inhaladores de polvo seco, el sistema Diskus®, el
Turbuhaler® y Handihaler. Son manejados y activados por el flujo inspiratorio,
por lo que su eficiencia puede variar de acuerdo al flujo inspiratorio, razón por la
cual niños pequeños y adultos gravemente enfermos pueden tener dificultad para
utilizarlos. En Diskus® el flujo necesario es de 30-90 L/min y el depósito en el
pulmón es del 15%. Se recomienda para niños mayores de 12 años de edad. El
Turbuhaler® tiene un reservorio para la droga y cada dosis se libera al activar el
sistema que, como se dijo, es dependiente del flujo. Requiere un flujo
aproximado de 60 L/min y el depósito intrapulmonar es del 25%. El depósito no
es confiable en niños pequeños, y se ha visto que incrementa con la edad y el
flujo inspiratorio. Se recomienda para niños mayores de 6 años (Martínez y
Salgado, 2004, p.25).
4.5. Aerosolterapia y Ventilación Mecánica
Recientemente hubo un consenso de opinión de que la cantidad de aerosol que
llega a la vía aérea inferior en pacientes ventilados mecánicamente es mucho
menor, comparados con pacientes ambulatorios. El flujo de aire generado por un
ventilador puede ser usado para poder nebulizar sólo durante la inspiración
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(operación intermitente) usando una línea separada que provea manejo de
presión y flujo de gas desde el ventilador a un nebulizador conectado en el
circuito del ventilador. La operación de nebulizar durante la inspiración es más
eficiente que administrar el aerosol en forma continua. En muchos ventiladores
mecánicos la presión que provee al nebulizador es mucho menor que la que
provee un compresor de aire u oxígeno. La baja presión del gas puede alterar
significativamente la eficacia de la nebulización cuando éste es conectado a un
circuito. La posición del nebulizador en el circuito del ventilador también va a
influir la eficacia del aerosol, llegando más aerosol cuando el nebulizador está a
una distancia menor de 30 cm desde el tubo endotraqueal. Con respecto al uso
de IDM en ventiladores, varios tipos de adaptadores disponibles comercialmente
son usados para conectar el IDM al circuito del ventilador. Se puede adaptar
directamente al tubo o con una línea tomada del limbo inspiratorio al circuito del
ventilador. Grandes cantidades de partículas que viajan a alta velocidad se
pierden por impactación cuando un IDM es conectado directamente al tubo
endotraqueal. En contraste, cuando se conecta a un espaciador disminuye el
tamaño de la partícula como resultado de evaporación del propelente (Martínez
y Salgado, 2004, p.28).
Figura 4. Descripción de distintos sistemas de producción de aerosoles usados en
clínicas.
5. AEREOSOL
García (2018) nos menciona que
Es una forma de administrar un fármaco en suspensión (partículas
suspendidas en un gas) e introducirlo directamente en el interior de las fosas
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nasales con la finalidad de que lleguen hasta el bronquio (vía respiratoria
inferior).
Tenemos que decir que es importantísimo asegurarse de realizar una técnica
correcta para que el fármaco llegue a ser efectivo. Esta vía de administración
nos permite la llegada del fármaco al lugar preciso donde debe actuar. Por
supuesto, existen diferentes formatos que recomendaremos según la habilidad
del paciente. Por otro lado, requiere de un adiestramiento que es fundamental
para asegurarnos el correcto cumplimiento.
Ante la instauración de un tratamiento inhalado el médico responsable debe
elegir la presentación más indicada e indicar a cada persona la forma correcta
de utilización del dispositivo, así como la dosis y la frecuencia recomendada.
Por ser un medicamento prácticamente invisible al ojo humano es fácil que el
usuario haga un mayor uso del recomendado. Lo deseable es que el paciente
acuda a la consulta una vez disponga de su propio dispositivo para que el
profesional sanitario le indique la forma de carga y de aplicación. Es
importante que se domine el uso de su dispositivo al salir de la consulta.
6. INHALADORES
6.1. USO
López (2020) describe el siguiente uso:
Preparar el dispositivo: los inhaladores ICP o MDI convencionales y los de
autodisparo requieren que se agiten antes de usar. Si los ICP convencionales
se utilizan con cámara espaciadora además hay que insertarlos posteriormente
en ella. Si se trata de IPS unidosis, hay que insertar la cápsula en el
dispositivo, y si se trata de IPS multidosis, hay que cargar la dosis
correspondiente que porta el sistema.
Realizar una exhalación (expulsar el aire previamente) seguida de una
inhalación profunda: si se trata de los ICP convencionales, la inhalación ha de
ser lenta, sincronizando la pulsación con la inspiración. Los ICP de
autodisparo se activan con la inspiración y no requieren tanta sincronización
de la inspiración con la pulsación. Si se trata de IPS, la inhalación ha de ser
enérgica desde el principio, inhalando con el máximo esfuerzo inspiratorio,
tan profundo y fuerte como se pueda, hasta llenar los pulmones.
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Aguantar la respiración durante 10 segundos o tanto como sea posible cuando
se complete la inhalación.
Cuando se requiera una segunda dosis: esperar entre 30 y 60 segundos
respirando normalmente antes de repetir los pasos anteriores. Preparar el
dispositivo: los inhaladores ICP o MDI convencionales y los de autodisparo
requieren que se agiten antes de usar. Si los ICP convencionales se utilizan
con cámara espaciadora además hay que insertarlos posteriormente en ella. Si
se trata de IPS unidosis, hay que insertar la cápsula en el dispositivo, y si se
trata de IPS multidosis, hay que cargar la dosis correspondiente que porta el
sistema.
6.2. Errores Comunes
Aparte de considerar la mayor o menor habilidad del paciente, algunos de los
errores más comunes en el uso de inhaladores están asociados a una carga
inadecuada de la dosis en los de polvo seco, realizar una mala
sincronización entre la pulsación y la inspiración cuando esta es requerida, no
retener adecuadamente el aire en los pulmones tras la inspiración profunda o la
falta de mantenimiento adecuado de los inhaladores y/o las cámaras
espaciadoras (López, 2020).
7. FÁRMACOS: CLASIFICACIÓN Y GRUPOS
7.1. Broncodilatadores; la indicación más frecuente para administrar un
broncodilatador incluye escenarios clínicos manifestados con broncoespasmo y
disnea. Asimismo, se incluye en pacientes bajo ventilación mecánica (VM) que
presentan aumento de la resistencia en la vía aérea o protocolos para la
liberación de VM y en contextos específicos como manejo de secreciones
traqueobronquiales y tratamiento de hiperinflación dinámica, entre otros. El
objetivo terapéutico es disminuir la resistencia al flujo aéreo; paralelamente,
mejora el trabajo respiratorio y la percepción de disnea. Considerando el
mecanismo de acción, los broncodilatadores se dividen en los siguientes dos
grandes grupos: 1) beta (β) 2 -agonistas y 2) anticolinérgicos. Ambos, a su vez,
se subdividen con base en el tiempo de duración (acción corta y acción
prolongada). Los β2 -agonistas actúan a nivel del músculo liso bronquial; por su
parte, los anticolinérgicos inhiben el estímulo colinérgico parasimpático de los
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receptores muscarínicos μ3 expresados en las células de las glándulas
submucosas encargadas de la secreción de moco en la vía aérea. Debe
justificarse la indicación de cada broncodilatador acorde con el objetivo
terapéutico, los de acción corta, esencialmente broncoespasmo agudo
(corroborado clínicamente), y por otro lado los de acción prolongada, como
tratamiento de sostén en patologías caracterizadas por obstrucción crónica al
flujo aéreo v.gr., asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y
bronquiectasias. (Cortes y García, 2013, p.165).
Figura 5. Relación entre el tamaño de la partícula con el sitio de depósito.
7.2. Corticosteroides inhalados; se conocen múltiples efectos adversos de los
esteroides administrados por vía sistémica como: 1) inhibición del eje
hipotálamo-hipófisis-suprarrenales, 2) inhibición del metabolismo óseo, 3)
retraso en el crecimiento y 4) diferentes efectos hematológicos, metabólicos y en
el sistema nervioso central, entre otros. El objetivo de administrar un CEI es
lograr que la mayor dosis sea depositada en la vía respiratoria disminuyendo, así,
los efectos no deseados. Los informes demuestran una asociación directa entre el
tiempo de uso con efecto antiinflamatorio en la vía respiratoria. Adicionalmente,
se ha confirmado un beneficio cuando se emplean en conjunto con
broncodilatadores de acción prolongada para los casos de EPOC, enfatizando la
indicación cuando el VEF1 es igual o menor al 60% del predicho. En pacientes
con apoyo de VM, la administración de corticosteroides nebulizados parece
disminuir la resistencia en la vía aérea y la presión positiva intrínseca al final de
la espiración (PEEPi). Por último, parecen mejorar la frecuencia del latido en el
aparato mucociliar (Cortes y García, 2013, p.165).
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Figura 6. Dosis-equivalentes basadas en potencia de corticoides inhalados
12
Figura 7. Fármacos empleados en aerosoles.
7.3. Antibióticos; la presencia de infecciones respiratorias particularmente por
microrganismos multidrogorresistentes (MDR) constituye la plataforma
incuestionable para desarrollar estrategias terapéuticas con el objetivo de
combatir el problema de salud. Las opciones incluyen la administración de
antibióticos nebulizados. Actualmente se conoce la utilidad en los pacientes con
fibrosis quística (FQ); los efectos favorables se relacionan con menor porcentaje
de ingresos hospitalarios y menor deterioro en la función pulmonar. También se
informan beneficios en los pacientes que desarrollan un proceso infeccioso
asociado a VM (incluyendo traqueobronquitis y neumonía); entre ellos, menor
requerimiento de antibióticos sistémicos, resolución acelerada del proceso
infeccioso y mayor facilidad para el retiro de la VM (Cortes y García, 2013,
p.167).
Figura 8. Antibióticos sugeridos para emplearse como aerosoles.
7.4. Surfactante; en condiciones normales el ser humano produce una mezcla
compleja de proteínas y lípidos denominada surfactante; esta producción es
responsable de revestir la superficie alveolar y mantener su estabilidad
disminuyendo la tensión superficial. Cualquier alteración en la producción del
surfactante favorece el desarrollo de atelectasias y edema pulmonar. La
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indicación aprobada para administrar surfactante exógeno es hacerlo en neonatos
con diagnóstico de membrana hialina. También se han explorado los efectos en
adultos con sepsis y SIRA; sin embargo, no se ha demostrado mejoría en la
oxigenación, tiempo con apoyo de VM, tiempo de estancia en la Unidad de
Cuidados Intensivos y supervivencia. Entre las técnicas de administración, la
nebulizada favorece una distribución homogénea con menor efecto derivado de
la administración en bolos. Dada la viscosidad del surfactante exógeno, durante
el proceso de nebulización tiende a formar espuma y burbujas, aspecto que
dificulta la entrega hacia las regiones más distales (Cortes y García, 2013,
p.168).
7.5. Mucolíticos; varios fármacos tienen acción mucolítica; los más comunes
son: 1) mucolíticos clásicos y 2) péptidos mucolíticos. N-acetilcisteína (NAC) es
el mucolítico clásico empleado con mayor frecuencia en la práctica clínica, actúa
mediante la ruptura de los puentes disulfuro que unen los monómeros de
mucina, facilitando la movilización de las secreciones; sin embargo, este
mecanismo no está bien documentado. Los resultados de ensayos clínicos son
ambiguos y no se informa con certeza la mejoría en la capacidad para expectorar
las secreciones. Es decir, no existe evidencia sólida que justifique el uso del
fármaco con este propósito y no se recomienda su administración. Entre los
péptidos mucolíticos, la dornasa alfa es el único fármaco aprobado para
administrarse vía nebulizada en el manejo de secreciones de pacientes con FQ.
El mecanismo de acción es hidrolizar las moléculas de DNA celular, aspecto que
permite disminuir la viscosidad de las secreciones y favorecer su expulsión
(Cortes y García, 2013, p.168).
7.6. Helio; es un gas inerte cuya densidad es ocho veces menor al oxígeno y
siete veces menor que el nitrógeno; su utilidad está descrita desde la década de
los cuarenta, sobre todo en el tratamiento de emergencias respiratorias. La
mezcla con oxígeno (heliox) forma un gas de menor densidad que disminuye la
resistencia al flujo en la vía aérea (flujo laminar más eficiente), aspecto que
mejora el trabajo respiratorio. En adultos, el heliox está indicado para casos con
obstrucción al flujo aéreo v. gr., crisis asmática, exacerbación de EPOC y
bronquiolitis; los resultados iniciales informan la disminución en la presión pico
de la vía aérea e hiperinflación dinámica. Así también, mejora la entrega de
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fármacos administrados con dispositivos pIDM Puede ser utilizado en cualquier
paciente, no se conocen efectos adversos (Cortes y García, 2013, p.168).
7.7. Furosemide; existen informes sobre el uso de furosemide como
broncodilatador en situaciones de broncoespasmo agudo inducido por
hiperventilación, reacción adversa a fármacos y agentes físicos (aerosoles
hipotónicos e hipertónicos). Los resultados no han identificado su mecanismo de
acción, ni la dosis requerida para conseguir el efecto mencionado. Al presente,
no está indicado para administrarse con dicho propósito (Cortes y García, 2013,
p.168).
7.8. Ambroxo; se considera que estimula la secreción de surfactante a nivel
alveolar disminuyendo la viscosidad del moco. No obstante, la evidencia clínica
es escasa. Cabe destacar que nunca ha sido aprobado para emplearse vía
nebulizada en Estados Unidos o Canadá, dado que los resultados que enfatizan
la utilidad son ambiguos. Acorde con nuestro conocimiento, no hay informes
recientes que justifiquen su empleo por vía nebulizada. La administración por
vía oral está fuera del objetivo de la revisión actual. Por otro lado, la bromhexina
es un medicamento comercializado en presentación por vía nebulizada para el
manejo de secreciones bronquiales, el uso carece de sustento, pues no existe un
estudio clínico, serie de casos o reporte de caso en los últimos 30 años que lo
respalde (Cortes y García, 2013, p.169).
8. PERSPECTIVAS FUTURAS
Sienra (2005) nos dice que
puede esperarse que haya nuevas formulaciones de medicamento para
incrementar el tiempo de permanencia de los medicamentos inhalados en la
mucosa de la vía respiratoria. Los liposomas pueden proveer un medio para
llevar el blanco específico del medicamento a los macrófagos y los
surfactantes pueden ser usados para incrementar la penetración de
medicamentos en la mucosa. Los nebulizadores manuales compactos pueden
hacer que mejore el nebulizador en aerosol hasta llegar a ser un medio
conveniente y portátil que junto con la eficacia mejorada del nebulizador
resultará ser un medio atractivo para el futuro. También se podría esperar una
tecnología ultrasónica mejorada para el nebulizador. Los IPS asistidos con
energía han sido diseñados para controlar las fuerzas más allá del esfuerzo
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inspiratorio del paciente para dispersar el polvo, tales como el aire
comprimido, un motor eléctrico, martillo, resorte, estos medios eliminan la
dependencia en el esfuerzo respiratorio de los IPS disponibles actualmente.
Los espaciadores no electrostáticos deberán estar disponibles para varios
IDMp, lo cual mejorará significativamente la dosis pulmonar y la
predicibilidad del tratamiento. Un espaciador que provea un aerosol desde un
IPS activado mecánicamente tendría las mismas ventajas que un espaciador
con un IDMp, ya que no dependería del esfuerzo y la cooperación activa, con
una baja fracción de partículas gruesas y con el aerosol disponible en forma
de nube inmóvil. Estas ventajas estarían combinadas con la eliminación de
propulsores, lubricantes y solventes.
9. IMPACTO AMBIENTAL
El inhalador ideal no debe dañar el ambiente. Desde hace más de 40 años
comenzaron a utilizarse los primeros inhaladores (IMD), en los cuales el
medicamento estaba suspendido en un gas propelente de clorofluorocarbono
(CFC), el cual es muy estable, no se metaboliza y se emite a la atmósfera con la
exhalación del paciente. Sin embargo, desde los años setenta se ha demostrado
que los productos químicos con cloro producen depleción de la capa de ozono,
por lo que se realizaron investigaciones para revertir este efecto, en septiembre
de 1987 se firmó el protocolo Montreal entre 130 países, un acuerdo con el
objetivo principal de reducir a 50% la emisión de gases a la atmósfera con CFC
para el año de 1998. A pesar de estos esfuerzos, desde el protocolo de Montreal
una cláusula permitía el uso de CFC en dispositivos para el asma y
enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC). Desde el inicio de los
años noventa, se comenzó a desarrollar un grupo de nuevos propelentes,
llegando a producirse para 1995 dos propelentes aprobados por la FDA: HFA
134a y HFA227 (hidrofluroalcanos). Farmacocinética de los HFA vs CFC El
depósito a nivel orofaríngeo es menor con los HFA que con los CFC, debido a
que tienen una menor velocidad de salida, lo que hace posible que se alcancen
las vías aéreas periféricas, es decir una mejor penetración pulmonar, siendo 1.21
veces más potentes. Se ha demostrado que los HFA generan un pico inspiratorio
mayor. El uso de cámaras de retención o espaciadores disminuye la velocidad
del disparo y el tamaño de la MPF, por lo que la dosis pulmonar es mayor
(Sienra, 2005).
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III. CONCLUSION
La aerosolterapia es una técnica de administración de fármacos por vía
inhalatoria a través de una mascarilla de nebulización a primera se emplea en los
ambulatorios y hospitales o una cámara de inhalación de la puede usar el propio
paciente en cualquier lugar; asimismo, busca conseguir una máxima eficacia
terapéutica en su uso para la vía respiratoria con los mínimos efectos adversos
sistémicos.
La aerosolterapia permite administrar sustancias en forma de aerosol por vía
inhalada, siendo los nebulizadores los dispositivos encargados de generar
aerosoles de partículas líquidas.
17
IV. BIBLIOGRAFÍA
Hernan, V (2022). ¿Qué es la aerosolterapia?. FisolutionBlog. Recuperado de
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TOPDOCTORS (s.f.). Aerosolterapia. PYMEINNOVADORA. España.
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Campo (2022). ¿Qué es la aerosolterapia? CLÍNICA UNIVERSIDAD DE
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