Volcanología Física – C2
Ascenso de magma en conductos
Así como los procesos ocurridos en los reservorios magmáticos controlan el triggering y el tamaño/frecuencia de
las erupciones, el proceso de ascenso y descompresión del magma controla los diversos estilos eruptivos
existentes. Se tiene que durante un ascenso del magma, la presión va disminuyendo.
Nucleación de burbujas
Las burbujas comienzan a crecer desde una superficie, ya sean cristales, roca caja, etc. Dentro de los mecanismos
de crecimiento se tienen:
• Difusión: producto de un gradiente de moléculas de
gas, burbujas se mueven y chocan entre sí.
Importante en burbujas pequeñas.
• Descompresión: el volumen de las burbujas aumenta
debido a la disminución de la presión (aumenta
aproximadamente 3.8 veces el radio inicial). Esto se
debe a la ley de los gases (𝑃𝑉 = 𝑐𝑡𝑒). Este
mecanismo es más bien limitado
• Coalescencia: fusión de dos o más burbujas. El radio
de estas afecta fuertemente la velocidad de ascenso
del magma.
𝟐 (𝝆𝒎 − 𝝆𝒈 )𝒈𝒓𝟐
𝒖=
𝟗 𝜼
Fragmentación del magma
Corresponde al proceso en el que el fluido es quebrantado debido a la
exsolución de gases disueltos en el magma. Como resultado, se obtienen
diversos fragmentos piroclásticos, como por ejemplo pómez o escoria.
Teóricamente, el magma se fragmenta cuando tiene un 70-80% de gases (en
la realidad no necesita tanto).
En el momento de la fragmentación, se observan anomalías en la tendencia
de la velocidad y presión del magma, sobre todo en erupciones plinianas.
Mecanismos principales de fragmentación:
• Aceleración rápida: ocurre de abajo hacia arriba,
rápido crecimiento de burbujas durante la
descompresión.
• Descompresión rápida: de arriba hacia abajo,
exposición repentina a una presión más baja.
Al tener tasas de descompresión bajas, se tiene una velocidad de ascenso
del magma lenta. Esto en general se asocia a erupciones efusivas, pues no
ocurre fragmentación y los gases suelen perderse por desgasificación.
Magmas pobres en sílice (basálticos a basálticos andesíticos) pueden
tener explosiones tanto efusivas como explosivas.
Clasificación de erupciones
El estilo eruptivo depende principalmente
de la velocidad de ascenso del magma,
independiente del contexto tectónico. La
composición del magma también afecta,
pero en menor magnitud.
• Escala VEI: índice de explosividad
volcánica. Erupciones se clasifican
del 0 al 8, considerando parámetros
como el volumen eruptado, altura
de la columna, descripción
cualitativa de la erupción, entre
otras. Esta escala indica el intervalo
de tiempo en el que suele ocurrir
cada índice.
Erupciones basálticas
Las erupciones hawaianas y estrombolianas son las más
comunes en la Tierra. Están asociadas a magmas de baja
viscosidad, lo que permite que el gas se exsuelva con relativa
facilidad y sean menos violentas. Poseen VEI de 0 a 2
aproximadamente. Dependen del aporte de magma y volátiles y
de la viscosidad.
En general poseen poca
fragmentación, pequeños
reservorios y un aporte
constante de magma. Sin
embargo, estas pueden ser
tanto efusivas como explosivas.
• Erupción Hawaiana: se caracteriza por poseer bajo
contenido gaseoso y ceniza volcánica. Emite una gran
columna de lava a alta velocidad, tendiendo a ser en
pulsos con velocidad que varía en forma cíclica.
• Erupción Estromboliana: emite gases abundantes y
violentos, proyectando fragmentos de lava y generando
una columna de menor altura que el caso anterior.
Explota una única burbuja o “slug”.
Es común que los clastos eruptados en erupciones estrombolianas sean menos vesiculares y un poco más
cristalinos que en erupciones hawaianas.
Se tienen dos modelos principales para las erupciones
basálticas, según el comportamiento de los volátiles.
o Vergniolle y Jaupart: nucleación de burbujas en una
“espuma” en el techo del reservorio magmático, mismo
lugar donde comienza la coalescencia de estas. El
principal parámetro que regula el estilo eruptivo según
este modelo es la viscosidad. A mayor viscosidad, las
burbujas presentan mayor complejidad para unirse,
formando un slug, mientras que a menor viscosidad de
formará un flujo anular.
o Parfitt y Wilson: nucleación de burbujas por
procesos de descompresión en el conducto magmático.
El principal parámetro para este modelo es la velocidad
de ascenso, donde una mayor velocidad se asocia a
erupciones hawaianas y una menor velocidad a
erupciones estrombolianas.
Erupciones andesíticas, dacíticas y riolíticas
Las erupciones vulcanianas,
subplinianas y plinianas son
comunes en magmas intermedios y
silíceos, asociados generalmente a
volcanes de arco. Se caracterizan por
ser erupciones explosivas de distinta intensidad, con VEI de 2 a 6 aproximadamente.
Se tiene que el magma asciende a una velocidad constante desde
su fuente hasta el punto A, donde comienza la nucleación de
burbujas. El crecimiento de estas libera energía y el magma acelera
su ascenso hasta que se compactan y ocurre la fragmentación en el
punto B. Posterior a esto, la aceleración aumenta hasta la
ocurrencia de la erupción en el punto C.
• Erupciones Vulcanianas (VEI 2-3)
Corresponden a erupciones muy cortas (orden de minutos a horas),
asociadas a procesos de conducto sin mezcla de magma o procesos
similares de crystal mush. Ocurre el taponamiento del conducto por un
ascenso lento y aumento de la viscosidad debido a cristalización y
exsolución de volátiles, aumentando la presurización hasta que ocurre la
fragmentación.
Los bloques o piroclastos eruptados siguen en general una trayectoria
balística, con distancias de hasta centenas de metros. Debido a la dinámica de la pluma esto no siempre es
así.
• Erupciones Subplinianas y Plinianas (VEI 4-6)
Corresponden a erupciones caracterizadas por la descarga a alta
velocidad casi constante, de orden de horas a días de duración, con
múltiples pulsos. Las columnas eruptivas alcanzan alturas de decenas
de kilómetros, donde la principal diferencia corresponde a que la
pliniana atraviesa la tropopausa (límite entre tropósfera y estratósfera).
▪ Estas erupciones pueden tener una transición
explosiva a efusiva después de unos días, dada por
una disminución de la velocidad de ascenso. El gas
se pierde, perdiendo la explosividad, ocurriendo
desgasificación. Esto permite la posible formación
de domos de lava por un aumento en la viscosidad
del magma, además del lento ascenso por el
conducto.
Domos y coladas de lava
Las lavas y domos son algunos de los estilos eruptivos más comunes en las erupciones.
Coladas de lava
Su estructura consiste en un canal central cubierto generalmente con
material sólido. Posee levées en sus bordes de lava solidificada.
Debido a la viscosidad, las lavas más silíceas son más espesas y poseen
mayores espesores que las basálticas. Además, la tasa de efusión
posee una relación directa con la extensión o largo de la colada, donde
una menor tasa de efusión o descarga implica menores distancias.
Recordar que la tasa de efusión está dada por:
𝑸 = 𝑨 ∙ ⃗𝒗 Por lo que asumiendo un área constante, esta depende directamente de la velocidad.
• Tipos de coladas de lava:
▪ Pahoehoe: o también llamada cordada, se caracteriza
por una superficie lisa con unidades de forma
lobulada. Se asocia a lavas basálticas de baja
viscosidad, tasas de efusión bajas y espesores de 1-10
m.
▪ ‘A’a: textura de bloques rugosos e irregulares, su
estructura permite el flujo interno cuando el
caparazón externo se enfría. Se asocia a lavas
basálticas-andesíticas de viscosidad baja-media,
tasas de efusión alta y espesores de 5-20 m.
Un aumento de la viscosidad o de la tasa de deformación (strain rate, dado por el
esfuerzo de corte), puede ocasionar la transformación de una lava Pahoehoe a una
del tipo ‘A’a. Por ejemplo: durante un enfriamiento la viscosidad de la lava
aumenta, por lo que podría ocurrir esta transición de tipos de lava. No es común
un cambio desde ‘A’a a Pahoehoe (hay algunos casos).
Domos de lava
Se asocian a lavas andesíticas y riolíticas de mayores viscosidades, parámetro que
condicionará diversas morfologías que estos pueden presentar. En algunos casos, los
domos pueden colapsar por gravedad. Presentan diversos tipos de rocas, como
obsidianas, dacitas, andesitas, entre otras.
Debido a su alta viscosidad, el material expulsado comienza a acumularse en torno al
centro eruptivo. Pueden formarse múltiples espinas que se intersectan entre sí (b) o,
en casos de muy alta viscosidad, domos con forma abombada más bien simétricas (c).
La efusión de domos suele ser cíclica, teniendo diversas
erupciones a escala de décadas de años. Se deposita
material, incrementando el tamaño del domo hasta
que se estabiliza. También puede colapsar, donde
funciona como un tapón, aumentando la presión
interna y así colapsando, para aumentar la efusión
nuevamente y depositar más material.
Reología de lavas
El comportamiento de las lavas se estudia a partir de la variación del
esfuerzo de corte (𝜏 = 𝜂𝜀̇) y la tasa de deformación (𝜀 = Δ𝐿⁄𝐿 ∙ 𝑡).
Cuando esta relación es lineal, y un movimiento casi instantáneo, se tiene
un fluido newtoniano. Por otro lado, si existe un valor 𝜏0 mínimo que se
debe sobrepasar para que la lava comienza a fluir se tiene una lava
Bingham, ya sea de baja o alta viscosidad (esto es más realista en este
caso).
Finalmente, cuando la relación ya no es lineal se tiene un
comportamiento pseudoplástico, donde en un inicio se tiene una alta
viscosidad que va disminuyendo según el esfuerzo de corte aplicado.
La lava fluye pendiente abajo; si no hay una pendiente, la lava fluye a partir de su cinética. Se tiene que la
velocidad de desplazamiento es inversamente proporcional a la viscosidad de esta. Para una lava newtoniana:
𝒅𝟐 𝝆𝒈𝒔𝒊𝒏(𝝈)
⃗ =
𝒗 Así, la velocidad también depende del espesor de la lava, densidad, pendiente y gravedad.
𝟖𝜼
• ¿Cuándo se detiene una lava?
A partir del número de Gratz se modela la detención de una lava, teniendo que se detienen cuando 𝐺𝑧 =
𝑑𝑒2⁄
𝑘𝑡 = 230 − 370 aprox, donde 𝑑𝑒 corresponde al diámetro equivalente (cuatro veces el radio hidráulico)
y 𝑘 es la difusividad termal. Se tiene que mientras más ancho es el radio de la colada, la posibilidad de
detenerse es menor.
Modelo de efusión de domos y lava
La mayor parte del material eruptado ocurre al principio de la erupción,
teniendo un peak que luego decae. Con esto, el volumen eruptado de una
colada de lava o domo presenta en general una tendencia exponencial. Al
estimar este valor, es posible determinar cuándo se detendría la efusión.
Se considera un reservorio esférico conectado a un conducto magmático cilíndrico, asumiendo que no hay
inyección de masa durante la erupción, únicamente salida de flujo (newtoniano). Estimando, mediante fórmulas
teóricas, la tasa de efusión o descarga y luego de matraca se llega a cómo varía la presión en el tiempo, la cual
disminuye exponencialmente. Posteriormente, se obtiene la variación del volumen eruptado, que aumenta
exponencialmente en el tiempo.
̅ (𝑷𝟎 − 𝝆𝒈𝑳) (𝟏 − 𝒆−𝒕⁄𝝉 )
𝑽𝒆𝒙 = 𝑽𝟎 𝜷
Donde 𝑉0 corresponde al volumen del reservorio, 𝛽̅ la compresibilidad
del magma, 𝑃0 la presión de la cámara.
Este modelo no siempre funciona, pues no siempre se observa un
comportamiento exponencial (ej: Kilauea 2018). Lo anterior puede
deberse a problemas como la simplicidad del modelo o la poca
cantidad de puntos disponibles de mediciones del volumen eruptado.
en el tiempo.
También, se tiene una disminución exponencial de la tasa eruptiva (Q) en función del tiempo (curva similar a la
de presión). Frente anomalías de esta curva, se tienen dos casos principales:
▪ Anomalía positiva en la curva: quiere decir que repentinamente aumenta la tasa de descarga, lo cual
podría asociar a un proceso de inyección o nuevo pulso magmático.
▪ Anomalía negativa en la curva: repentinamente disminuye la tasa de descarga, lo cual puede
deberse a un taponamiento del conducto, posiblemente por acumulación de material.