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El Nuevo Ejército Modelo

Este documento describe el Nuevo Ejército Modelo de Inglaterra durante la Revolución inglesa del siglo XVII. El ejército estaba formado principalmente por voluntarios de zonas rurales como páramos y bosques. Difería de ejércitos anteriores que reclutaban criminales y personas de baja condición. El ejército se convirtió en un semillero de ideas políticas radicales debido a la libertad de discusión entre los soldados. Muchos soldados y capellanes defendieron teorías sobre la soberanía popular
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El Nuevo Ejército Modelo

Este documento describe el Nuevo Ejército Modelo de Inglaterra durante la Revolución inglesa del siglo XVII. El ejército estaba formado principalmente por voluntarios de zonas rurales como páramos y bosques. Difería de ejércitos anteriores que reclutaban criminales y personas de baja condición. El ejército se convirtió en un semillero de ideas políticas radicales debido a la libertad de discusión entre los soldados. Muchos soldados y capellanes defendieron teorías sobre la soberanía popular
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CHRISTOPHER HILL

EL MUNDO TRASTORNADO
El ideario popular extremista en la Revolución
inglesa del siglo XVII •

Traducción de M." del Carmen Ruiz de Elvira

SIGLO

)J((I
~
46 Christopher Hill IV. AGITADORES Y OFICIALES DEL EJERCITO

camientos, lo que realmente se proponía era la regula~ión de


los terrenos y los pastos comunales de forma que se evitara la
despoblación al paso que se ponían en producción los terrenos
baldíos ss_ Cuando Isaías describía la extrema inestabilidad que
sob revendría cuando Dios trastornara al mundo, la imagen que
adoptaron los intérpretes de 1611 fue la de «la tierra ... cabe-
cea como una choza» 86 •

Llegará un tiempo [ ... ]


En que sólo las mentiras sean adoradas
Por la extraña fe salvaje de la chusma plebeya [de Albión],
Que antes creerá lo que predican los soldados
Que lo que constantemente enseñan los ángeles o los após-
toles. '
JosÉP H BEAUMONT, Psyche (1648), en Complete poems,
A. B. Grosart, comp. (Hildesheim, 1968}, II, p. 67.

l. EL NUEVO EJERCITO MO DELO

Un conjunto de hombres sin amo que no h e considerado en el


capítulo anterior - el más poderoso, el más motivado política- ' ,
mente, pero también el más efímero- fue el Nuevo Ejército '.
Modelo. El doctor Thirsk y el profesor Everitt han especulado
sobre si fueron los páramos y los bosques los que proporciona-
ron la mayor parte -de las tropas de los ejércitos parlamenta-
rios en la guerra civil 1• Un grupo de moorlanders o habitantes
de los páramos, conducidos por «una persona de baja calidad»,
soportó el peso de los primeros combates en Staffordshire en
los primeros años de la década de 1650 2• En Lancashire, en
1642, fue ron «aquellos robustos palurdos de los dos bosques de
Pendle y Rossendale» los que decidieron «llevar la batalla hasta
el final» 3 • Los hombres de la zona pantanosa de Holland, «lo
mismo que los experimentados y notorios habitantes del bos-
que de Dean» estaban «siempre dispuestos a alzarse contra las
fuerzas de Su Majestad», se decía en 1645; todos ellos se unie-
ron contra Carlos II en 1651 4• La isla de Ely bien puede haber
sido la base del reclutamiento masivo de Cromwell.
Thirsk, Agrarian history, pp. 435, 562-63 y 573.
1
D. H. Pennington e I. A. Roots, comps,, The Committee at Stafford,
2
1643-1645, Manchester UP, 1957, p. LXII,
A. H. Johnson, The disappearance of the small landowner, Oxford
85
3 E. Broxap, The great civil war in Lancashire, 1642-165!, 1910, p. 60.
UP, 1907, p. 47. 4 Mercurius Aulicus, . 13-20 abril de 1945, p. 1546; A. Clark, Raglan
86 Véase supra, p. XII. La versión de la Biblia de Ginebra, más plau-
Castle and the Civil War in Monmouthshire, Chepstow, 1953, pp. 26 y 71.
sible, dice «es sacudida como una tienda».
48 Christdpher Hill Agitadores y oficiiales del ejército 49
Nunca antes de entonces había existido nada parecido al
Nuevo E jército Modelo. Normalmente los ejércitos se recluta-
Mr. Peters last report of the E nglish warres (1646) contenía. una
multitud_ ?e propuestas de reformas y sugería que el ej ército
ban entre los p residiarios y los hom bres de la m ás baja estofa. fuera utilizado «para enseñar a los campesinos a entender la
No todos los soldados del Nuevo E jército Modelo eran volun- libertad» 10• Saltmarsh mantenía que «el int erés del pueblo en
tarios, pero los oficiales y la mayoría de los soldados de caba- el reino de Cristo es no sólo un interés de [ .. . ] sumisión, sino
llería sí lo eran. Hasta ahora se h a hecho poca labor de inves- también de deliberación, debate, guía, profetización, vot ación» 11 .
tigación s obre la comp osición social de este ejército, pero pro• William Erbery confiaba en el apoyo de otros soldados del
bablemente constituyó, como muchos pretendían, una muestra ejército, en un debate que tuvo lugar en Oxford en 1646 cuan-
del pueblo de Inglaterra más represen tativa que la Cámara de do argüía que «aquellos que son llamados ministros» no ,tenían
los Comunes 5 • Gracias a la libertad de organización y discusión «más autor idad para predicar en público que cualquier cristia-
de que disfrutaba, el ejército se convirtió en un semillero de no dotado de talento» 12• En diciembre de 1647, Henry Pinnell
ideas políticas 6• En la forzosa ociosidad que siguió a la victo• defendía a los agitadores en la m isma cara de Oliver Crom-
ria en la guerra, las ideas de la trop a evolucionaron a gran well 13. Thomas Collier estuvo también asociado con los nivela-
velocidad. En 1646, algunos de los que se encontraban en el dores, presentando la mayor parte de su programa en un ser-
ejército recl:¡nn,aron un límite a)a superficie de las lierras que món pronunciado en 1647 como «este gran interés divino» 14.
cualquiera puc{ier3: po,s eér 7. .E~tp, 9curría . dos años después de Collier, lo mismo que Erbery, estaba a favor de la tolerancia
que George Wither, capitán del ejército, hub iera preguntado para con los judíos 15 • También en Oxford, en 1646, se contaba
por qué los miembros de la gentry realista no podían conver• que, hablando a su congregación (compuesta principalmente
tirse, m ediante la confiscación de su s propieda des . rústicas, en por soldados), Dell decía que «el poder está en vosotros,. el
simples campesinos, «categoría en la cual han nacido los hom- pueblo; conservadlo, no lo, perdáis.» Tanto Dell como Collier y
bres h onrados y demasiado buena para algunos de aquellos que Erbery pensaban que los ministros de la Iglesia estatal eran
han sido hechos lores y caballeros por intentar hacer esclavos anticristianos 16•
a los hombres libres » 8• , Los predicadores presbiterianos y los independientes no po-
Los ejércitos parlamentarios constituyeron el supremo ejem- dian echar la culpa a n adie más que a sí mismos de que hu-
plo de movilidad social de nuestro móvil período. Iban y ve- b_ieran surgido teorías d e la soberanía del pueblo en el ejér-
nían a través del país, mezclándose con la población de manera cito Y en Londres. William Bridge predicaba que en el caso
hasta entonces desconocida. Los capellanes del Nuevo Ej ército de que un príncipe desatendiera sus obligaciones, d e manera
Modelo predicaban tanto a las congregaciones civiles como a los que no, protegiera a sus súbditos, sino que los expusiera a la
soldados. Con el paso del tiempo, un número cada vez mayor violencia, éstos no incurrirían en ningún tipo de usurpación al
de soldados rasos asumió las funciones de los predicadores. To0 velar por sí mismos, sino que se trataría del ejercicio de aquel
dos estos predicadores tenían mucho en común con los predica-
/ dores artesanos. Entre los capellanes del ejército de este perío- (W. S. Weeks, Clitheroe in the seventeenth century, Clitheroe, sin fe-
! do hubo muchos radicales que figuran en nuestra historia, cha, ¿1928?, p. 176).
10 Ob. cit., p. 6.
como Hugh Peter, John Saltmarsh, William Erbery, John 11 Woodhouse, ,p. 184. Véase infra, p. 60.
Webster9, Henry Pinnell, Thomas Collier y William Del!. El 12
[F. Cheynell], An account given to the Parliament by the mzms-
ters sent by them to Oxford, 1646 (-7], pp. 13-18; véase Edwards, Gan-
graena, III, p. 250. Para Erbery, véase infra, pp. 181-186.
s William Sedgwick, A second view of the army remonstrance, 1649, 13
H. Pinnell, A world of prophecy concerning the Parliament, generall
páginas 5-7; [Anón.], The armies vindicatíon of this last change, 1659, and the army, 1648, pp. 22-17.
páginas 2-6. 14 Woodhouse, pp. J90-96.
6 Reliquiae baxterianae, I, P. 53. 15
T. Collier, An answer to a book written by one Richard Sanders,
7 Véase infra, pp. 104-105. . 1652, p. 41; véase infra, p . 182.
s G. Wither, The speech without doore, 1644, p. S. 16
[Anón.], A vindication of certaine citizens, 1646 pp. 6-9. La versión
9 La condición de capellán de Webster ha sido puesta en duda, pero
del sermón impreso por Dell no contiene la frase citada, pero sugiere
él se describió específicamente a sí mismo como «reciente capellán del
~ue el poder del espíritu estaba en todos los santos; véase mi Antichrist
ejército», así como médico del regimiento del coronel Shuttleworth in seventeenth-century England, pp. 97-8 y 124.
Christopher H .iH Agitadores y afioiales del ejército 51
so
poder que siempre había sid? suyo 17 • Tales ideas habían pare~ con1parecen ante todos los tribunales de los condados por ac•
cido necesarias para persuadir al pueblo de que ~poyara la re dones simplemente relacionadas con la guerra», declaraba. un
belión armada, y no todos aquellos que las pre~icaba~ espe;a~ folleto de abril de 1647, citando 15 casos. Los hombres eran
ban que las clases inferiores las tomasen en seno. «Estoy leJ os encarcelados incluso por decir algo contra el rey 22 •
del monstruo de la democracia», decía Edward Bowles, cap~- Enfrentados con esta provocación, los soldados rasos toma- ';
llán sucesivamente del conde de Manch~ster, general de lct ron en sus manos el problema a finales de marzo de 1647, pi- ;
Eastern Association *, y de Sir Thomas Fairfax, ~omandante en diendo a sus oficiales «acompañarnos en este asunto o, por lo ·
jefe del Nuevo Ejército Model? ; «l,o _que yo reqmero del pu~ blo menos, dejarnos solos y en paz en este nuestro propósito» A
no es otra cosa que un cambio rapido y regular dentro de su Los soldados eligieron agitadores, dos por cada regimiento, em-
propia .e sfera» t8 . Pero, ¡ay!, el pueblo vio abrí_rs_el~ una p1;1erta pezando por la caballería. Hacia mediados de mayo, «cada sol-
que daba fuera de su propia esfera y se _precipito a. traves de dado de infantería dio cuatro peniques por cabeza » para los
la misma. El pueblo llano, reivindicaba Wmstanley, form a «par- gastos de una asamblea, de manera que también estaban or-
te de la nación» y debería tener derechos iguales a los de la ganizados para entonces. Lo soldados llevaban una cinta roja
gentry y el clero 19. «Este mundo no será 3:1unca un mundo bue- en el brazo izquierdo, como símbolo de solidaridad hasta la
no + oía decir con frecuenda Baxter- mientfª5.¿ºs h ag:ield6 muerte 24 • «Todos o la mayoría de los oficiales se sentaron si-
leyes caballerós y gentileshombres, que son. e eg1 .os por . 1 leiiciosos como otros tantos abejorros y serpientes», escribió
y 00 hacen otra cosa que/ tiranizamos y no conocen los ma .es más tarde Lilburne 25 • Pero después de muchas vacilaciones la
del pueblo. Nunca nos irá bien hasta que no tengamos un Par- mayoría de los oficiales continuaron a la cabeza de la tropa,
lamento de hombres como nosotros, que conozcan nuestra,s con objeto de «moderar a los soldados en sus actuaciones y
necesidades» 20. No era esto lo que el Parlamento Y los prb~i- evitar lo mejor que podamos toda ocasión de disgusto» 26 • Los
cadores se propusieron cuando hicieron su llama~a, al pue_ : agitadores solicitaron de Fairfax que ordenara una reunión ge-
en 1641-43. «Cuando hablamos del pueblo -escnbia Marc~ · neral, de lo contrario «nosotros [ ... ] nos veremos obligados [ ... ]
mont Nedham con la prudencia de 1652- no queremos referir- a hacer tales cosas por nuestra cuenta». El consejo de guerra
21
nos al confuso y promiscuo conjunto ~el pueblo» • dejó constancia escrita de sµ opinión de que los agitadores ac-
El Parlamento y los ministros presbiterianos estaban__na~u- tuarían, en efecto, si el genétal no lo hacía 27 •
ralmente preocupados con la situación existente en el eJercito Este fue e l momento en que el portaestandarte Joyce y «un
y furiosos con aquellos capellanes que parecían estar enarde- destacamento de caballería, enviado por el comité de los solda-
ciendo a las clases inferiores justo en el momento en que ne- dos de caballería del ejército» 28, se apoderó del rey el 3 de
cesitaban ser apaciguadas. Pero lo peor iba ,ª l_legar_ cuando en
la primavera de 1647 el Parlamento intento licenciar a parte 22 [Anón.], Apologie of the agitators of eight regiments of horse, 28
del ejército ( sin pagar en su totalidad los a~rasos de las sol~a- de abril de 1647; J. Rushworth, Historial collections 1680 VI p 479·
0
das)' y enviar el resto del mismo a la conqmsta de Irlanda. C. H . Firth, comp., Clarke papers (Camden Soc.), I, 1849, p'. 7; 'H. ·cary'.
había aprobado siquiera una ley p~ra pro~eger a los s?ld;;~: comp.! Men:orials of the great civil war, 1842, I, p. 234; CJ, v , p. 345;
Franc1s Wh1te, The copy of a letter sent to His Excellency Sir Thomas
de las conse cuencias legales de acc10nes e1ecutadas baJO Fairfax, 1647, p . 8.
nes en tiempos de guerra. «Hay soldados como nosotros que 23 [Anón.], Ari apologie of the soldiers to all their commission offi•
cers, 1647, citado por Woodhouse, p. (21).
11 w Bridge The wounded conscience cured, 1642, PP· 4-5, 41-4, Y 53. 24 Rushworth, ob. cit., VI, p. 485; [Anón.], The red-ribbond-news from
* Fu.erzas d~ los condados del este de Inglaterra durante la guerra the army, 27 de mayo de 1647, p. S.
25 Lilburne, Jonahs cry from the whales belly, 1647, p. 14.
civil. . 5 6 D b 0 esta referencia a la 26 The vindications of the officers, en Rusworth, ob. cit., VI, p. 469;
18 E Bowles Plaine Englzsh, 1643 , PP• 2 · • e
amabilidad del' profesor C. M. Williams. véase Clarke papers, I, p. XIX: «Estas r esoluciones en defensa de la Ji.
19 Sabine, pp. 371 y 305.
bertad Y la justicia surgieron únicamente entre los soldados rasos»·
20 Baxter, The Hol y Commonwealth, 1659, p. 231. d 1652 1385· Woodhouse, pp. 397, 437-38 y 453; Wolfe, p. 360. '
21 Mercurius Politicus 87 29 de enero-5 de febrero e • p. f • V Rushworth, ob. cit., VI, p. 498; H. N. Brails.ford, The levellers and
Thet case of the Commo;iwe~lth, 1649, pp . 71, 69 y 79. Debo esta re eren- the English Revolution, 1961, p. 96.
28 Whitelocke, ob. cit., p . 253.
cía a la amabilidad del señor l. McCalman.
52 Christopher Hill Agitadores y oficiales del ejército 53
junio, el día antes de la reumon de Newmarket. Olive_r. Crom- sariamente sean siempre exactas, sino porque para nuestros
well sabía de antemano que Carlos iba a ser hecho pns1~mero, propósitos lo que importa es lo que los> hombres creyeran
pero la iniciativa de toda la operaciól:1 parece h~ber s~rg1do de que había sucedido, el mito de los niveladores/ agitadores.
los agitadores. Una .semana antes, Fairfax todavia babia est ado Brailsford andaba bastante acertado cuando decía: «No había
intentando en vano prohibir las asambleas de los soldados. E l habido nada parecido a esta explosión espontánea de democra-
traslado del rey desde Holmby House, por Joyce y su~ ~~mbres, cia en ningún ejército inglés o continental antes de este. año
no contaba con autorización alguna: cuando Carlos p1d10 ver al de 1647, ni volvió a haber nada parecido.] 1asta los sóviets de
superior de Joyce para destituirle, éste sólo pudo mostrarle a trabajadores y soldados que se formaro nen Rusia en 1917»33.
los soldados que formab an detrás de él. El día antes; al ~erl~s Los soldados se organizaron desde la base, guiados por los re•
dado e l alto, habían respondido: «Todos mandamos» 9 . Nmgun gimientos de caballería organizados y compuestos por los pe-
·; general hubiera enviado a un simple portaestandarte al mando queños hacendados. Se redactaron numerosas p eticiones, algu-
r de 500 jinetes : Fairfax envió a un, coronel para qu~ tomar~ el nas de ellas relacionadas con materias tanto políticas como mi-
mando tan pronto corno se entero de lo que. b abia sucedido_- litares. En el verano de 1647, los agitadores tenían su propio
Mientras tariW; Joyce informaba: «Sepan los ag1~adores, una ~ez impresor, un nivelador, John Harris; en el apogeo de su in-
más, que no h emos hecho nada en nuestro prop10 nombre, 5 ~1 ;º fluencia Ia imprenta de Harris se convirtió en la imprenta ofi-
que , le) que hemos hecho ha sido . en , nombre de todo el eJer- cial del ejército. Y los radicales del ejército estaban en con-
citdí>3º.'' ;, - tacto con los radicales civiles. Desde los buhoneros y quinqui-
\ Mientras Joyce cabalgaba con ~l rey hacia -~ewm:rket,, se lleros de Londres 34 y desde los cóndados c omenzaron a llegar
i estaba desarrollando en esta localidad la reumon que habian peticiones exhortando al ej ército a. propptcionar una dirección
solicitado los agitadores. Dado que éstos dominaban ~or _com~ política radical. Algún t iempo después, Clerhent Walker suge-
pleto la situación, d Compromiso Solemne del 5 de Jumo de ría que estas peticiones contra los diezmos, los cercamientos y
1647 estableció un Consejo del E jército, «fo rmado por aquellos los tributos o rentas de las enfiteusis habían sido «dictadas»
oficiales generales del ejército que han estado de acuerdo con por los agitadol".es «para animarles a ponerse al lado del ejér-
el ejército [ ... J por dos oficiales en posesión ~le su s corres- cito contra toda la nobleza, la gentry y el clero del país [ ... ]
pondientes despachos y por dos soldados _e,le~1dos por cada y para acabar con la propia monarquía: puesto que es imposi-
regimiento» . Los oficiales y soldado~ del eJer~rto se compr?· ble que un príncipe sea solamente rey de mendigos, caldereros
metieron a «no licenciarse voluntariamente m separarse» sm y zapateros remendones» 35 • Alentado de esta suerte, el ej ército !
la satisfacción y 1a seguridad de que sus re~vindicaci~~es serían comenzó a avanzar s obre Londres. Había emprendido una vía '
atendidas 31, Los soldados «abuchearon a diversos oficiales h~s- de acción política decisiva y, aunque en esos momentos se en-
ta echarles del lugar, hicieron desmontar a algunos y ~ompie- contraba unido bajo el mando de Fairfax y Oliver Cromwell,
ron sus trajes y les golpearon [ ... ] Como en aquell_os_ tiempos la iniciativa de esta acción había partido de los soldados ra-
los oficiales sólo eran admitidos por mutuo consent1m1ento, no sos en estrecho contacto con los niveladores londinenses. Los
podían tener más autoridad que la que les era otorgada por los aprendices de Londres, bajo la influencia de Lilburne, también
soldados» 32 • habían elegido sus «agitadores» 36•
La mayor parte de esta descripción la he dado con las pro-
pias palabras de los agitadores y niveladores, no porque nece-

29 Rushworth, ob. cit., VI, p . 514. . . .


30 Clarke papers, I, p. 120; véase A true impar~tal narrative, l? de Jl.1;· 33 Brailsford, ob. cit., pp. 181 y 410-12. Todo el capítulo x de Brailsford
nio de 1647, p. 3; Lilburne, An impeachment of high trea~on ag~i11;st Oh- está relacionado con este tema.
ver Cromwell, 1649; p. 54; Cary, ob. cit., I, p. 224; Gardmer, Civil War, 34 [Anón.], Londons lawles lib erty.. . presented to the adjutators of
III, p. 273; Whitelocke, ob. cit., p. 253. the army, septiembre de 1647.
31 Woodhouse, p. 403. . 35 C. Walker, History of independency, 1661, I, p. 59. Publicado por
32 Wolfe, pp. 243-46; véase Fairfax, «Short memonals», en An English vez primera en 1649. )
garner, E. Arber, comp., 1895-97, VIII, pp. 569 Y 572. 36 G. Unwin, The gilds and companies of London, 1925, pp. 338-39.

3
54 Christopher Hill Agitadores y oficiiales del ejército 55
¡>arlamento han sido hechas por .los hombres más humildes»,
2. LOS NIVELADORES EN EL EJERCITO afirmaba el nivelador .William W alwyn. En torno a la misma
época se cuenta que Walwyn decía a «la gente .más pobre e
La historia de los niveladores ha sido narrada muchas veces: indigente» que «es algo inconcebible que uno tenga 10 000 li-
no me propongo repetirla aquí. Lo que quiero poner de relie- bras y otro más meritorio y más útil para la nación no valga
ve es que no deberíamos limitar nuestra atención al movimien- dos peniques» 41 •
to organizado y a sus líderes, sino que deberíamos pensar en En Londres, los niveladores aspiraban a situarse a sí mis-
algo mucho más extendido aunque menos desarrollado. Tene-- mos a la cabeza de «los hombres más humildes ». Con frecuen-
mos que ir utilizando información fragmentada a medida que cia se les critica por su enfoque excesivamente racional de ·1a
la vamos encontrando. Así, en agosto de 1645, un periódico política y por menospreciar la fuerza militar, pero en la pri-
realista criticaba al periódico parlamentario Mercurius Brita- mavera de 1647 establecieron un estrecho contacto con los agi-
nicus porque estaba al lado «de la chusma y la hez del pue- tadores y tenían muchos amigos entre los soldados. En este
blo [ ... ] para hacerla divertirse todas las semanas, despotri- período, por lo menos algunos de ellos pensaban que para ser
cando de todo lo que es noble». El Mercurius Britanicus políticamente eficaces tenían que hacerse con el control d el
pensába que «el ej ército y las humildes multitudes » llegarían ejército. Overton, por ejemplo, dijo, en julio de 1647, que el
«fü.á sqejo~ en ,la teform~ que algunos de nuestros pretendidos ejército es «la única cabeza oficial y visible que le queda al
ministros». Los caballeros eran antipatrióticos : parásitos socia- pueblo como protección y salvación» 42 • «Es claramente evi-
les, que no conocían un trabajo honrado 37 ; «La nobleza y la dente», añadía dos meses más tarde .LHburne, «que no existe
gentry, que se han perpetuado durante muchas generaciones, en estos momentos en Inglaterra más. P?der efectivo que el po-
ahora es tán debilitándose», declaraba en 1645 el astrólogo Wil- der de . la fuerza», siendo una ley justa y m oral ejecutada por
liam Lilly -un barómetro infalible-; «y una clase de gente un escuadrón de caballería una ley ·. tan buena como la . que
inferior [ ... ] está en ascenso» 38 • En agosto de 1647, un foll e, ahora puedo ver dictada por cualquier juez de Inglaterra» 43 •
tista pudo escribir que la nobleza y la gentry habían perdido Durante el verano de 1647 parece que se produjo algún reclu-
no sólo el «poder y el mando que anteriormente tenían sobre tamiento de mercenarios para el ejército entre radicales p olí-
sus arrendatarios», sino también el respeto de todos, «pues ticamente c onvencidos, en especial por parte del capitán nive-
en estos tiempos ningún hombre aprecia al señor del que re- lador William Bray 44 • «Hubo un tercer partido», decía más tar-
cibe las tierras (aunque pague su renta) más que a otro hom- de Cromwell, «apenas imaginado, que hizo todo lo posible por
bre cualquiera o apenas nada» 39 • lograr que el único poder fuera el de las armas». Se refería en
Así, cuando Richard Overton declaraba, en julio de 1647, su especial al mayor White, al que D. M. Wolfe llama «un nive-
confianza en que «tienen que ser las cosas pobres, sencillas y lador inquebrantable» 45 • En 1649, Walwyn fue acusado de ha-
humildes de esta tierra las que confundan a los poderosos y ber dicho que «un puñado de almas diligentes y valientes pue-
a los fuertes», estaba inspirándose en la tradición foxiana que den trastornar el mundo», aunque él lo negó 46 •
habían asumido los predicadores puritanos, contemplando a White, agitador del propio regimiento de Fairfax, fue expul-
las clases bajas como los más destacados soldados de Cristo y sado del Consejo del Ejército el 9 de septiembre por mantener
también incitando directamente a los demás soldados del ejér-
cito contra sus oficiales 40 • «Las grandes cosas que ha hecho el 41 Walwins Wiles, 1649, en H. y D., pp. 300 y 302. Walwyn dijo que las
patrañas urdidas contra él fueron recogidas en 1646 (Walwyn just defen-
ce, 1649, en ibid., p. 353).
31 Mercurius Anti-Britanicus, 3, agosto de 1645; Mercurius Britanicus,
42 Wolfe, p•. 184.
17, 42, 63 y 130, 16.45. Debo estas referencias a la tesis inédita del señor 43 Two letters writ by Lieut-Col. John Lilburne .. . to Col. Henry Mar-
Jan McCalman, «A study of the writings of Marchamont Nedham», 1620- ten, 1647, p. 6.
1678, Journalist and Medica/ Writer. 44 John Naylier, antiguo intendente del capitán Bray, The newmarket
38 W. Lilly, The starry m essenger, 1645, p. 23; véase An astrological Colonel, 1649, pp. 4-11; Papers from the Armie, octubre de 1647.
prediction, 1648, p. 17. 45 W. C. Abbott, Writings and speeches of Oliver Cromwell, Yale UP,
39 [B.?] Nicholson, The lawyers bane, 1647, p. S. 1937-47, I, p. 507; Wolfe, p. 46.
40 Véase supra, p. 26. 46 H. y D., pp. 301 y 384.
56 Christopher. Iiil[
Agitadores y Ofioiales del ejércUo 57
! que no existía «en estos momentos más autoridad visible en
el reino que el poder y la fuerza de las armas ». Difícilmente la ·dictadura militar en beneficio de la democracia: el posterior
podía ser ésta una opinión meramente personal: era compar- repttdio de la violencia militar por parte de los niveladores
tida por el capitán Bray. Rainborough, al que Gardiner descri- fue consecuencia de su aversión hacia los propósitos para los
bió corno el principal portavoz entre los oficiales de este tercer que la misma fue utilizada. Pero ya durante •lós debates de Put-
partido, también expresó en el Consejo del Ejército su temor ney los agitador~s habían perdido la iniciativa que tan glorio-
de que pudiera ser «echado a puntapiés» del mismo 47 • White s~mente 1;Uª?tuv1eron desde marzo a agosto. Los agitadores de ·
no llegó a la conclusión de que cualquier acto de fuerza estaría cmco re~1m1entos de caballería fueron revocados por sus elec-
por consiguiente justificado, doctrina mantenida por el más tores baJo la sospecha de haber sido sobornados por sus ofi-
tosco Hugh Peter, que escandalizó grandemente a Lilburne 48 • ciales y reemplazados por nuevos representantes. Estos nuevos
White expuso, detalladamente sus puntos ele vista a Fairfax agitadores fueron los que presentaron al Consejo del Ejército
en 1647 y nuevamente un año más tarde. «Habiendo sido ven- el Acuerdo del Pueblo. ·
ddos el rey y su partido por la fuerza ele las armas», escribía . No conocemos la historia completa de los debates que tu-
Whité, <<treo que las armas pueden, con justicia, arrancarle el vieron lugar en el Consejo del Ejército. Durante algún tiempo
pod~r y depositarlo en su fuente original justo por debajo de pareció haberse llegado al acuerdo de .celebrar una reunión
Dios: elpuebl.q ..» Soste.nía ~ue todas las leyes promulgadas. des- general, en la que· los agitadores intentarían que el Acuerdo
dé la conquista de. los normandos que fueran contrarias a la d~Y P:1eblo fuera aceptado por todo el ejército. El acuerdo ha- ¡
equidad deberíarF ser abolidas, y decía a Fairfax que su auto- bia sido enmendado de manera que incluía una sustancial ex- i
ridad se derivaba no>tanto ' del Parlamento como de los Com- tensi6n de los derechos políticos a todos los soldados y a todo
promisos Solemnes del ejército. No ponía reparos a Carlos I el mundo, con la excepción de los sirvientes y los mendigos.
como persona, sino a su función real. Williarn Erbery llegó in.. !11 estado _de naturaleza se daría por terminado y la nación i
cluso más lejos, y en enero de 1649 sugirió que la autoridad mglesa sena restablecida como nación democrática. Pero Crom- i
del ejército era tan legítima corno pudiera serlo la de «cual- well e lreton efectuaron un contraataque perfectamente ero,, '
quier otro representante que sucediese al rey». Los niveladores nometrado. Los agitadores veteranos repudiaron el nuevo pro-
pensaban que el Estado había resultado destruido en el curso grama 50 : de un modo u otro, los generales afirmaron de nuevo
de la guerra civil; hasta que no fuera legítimamente restable• su autoridad. El 8 de noviembre, los agitadores fueron obliga-
cido existía un estado de naturaleza en el que las armas eran dos ~ volver a sus regimientos, el Consejo del Ejército fue sus- ,
la única autoridad subsistente. Pero la fuerza militar sólo po- pendido durante quince días y la reunión general fue reem- !
día ser justamente usada para entregar de nuevo el poder al plazada por tres asambleas separadas. ;
pueblo. Este era el propósito del Acuerdo del Pueblo (Agree- Pero ahora el modelo de junio había sido trastocado de ma- :
men of the People), el nuevo contrato social de los niveladores ?~r~ a_larmante. Entonces los soldados estaban unidos y tenían '
para restablecer el Estado que fue presentado al Consejo del m~c~ativa: lo_s agita.dores se habían apoderado del rey y los
Ejército en octubre de 1647 49 • oficiales habian temdo que aceptar .Ja situación en la reunión
El Acuerdo del Pueblo fue discutido en Putney, en los días general de Newmarket como unico medio de mantener la uni-
que siguieron al 28 de octubre, por oficiales y soldados. No dad del ejército. Ahora los soldados estaban ya divididos y ha-
hay necesidad de hacer otra cosa que remitir al lector a estos bí:an perdido la iniciativa cuando llegó la frustrante noticia de
debates fundamentales sobre la teoría de la democracia. Si los q_~e Carlos. ,I ~e había esc~pado el 11 de noviembre de la pri-
agitadores hubieran conseguido hacerse con el control del ejér- si<;>n ~el e1ercito. Los radicales habían estado discutiendo sin
cito, habría surgido, con toda certeza, una teoría niveladora de ef1c_acia_ alguna el mai:-tenimiento del rey en prisión durante
algun tle°:po, y es p~s1ble que, ?e manera deliberada, los gran-
47 Gardiner, ob. cit., III, p. 363 y 370; Woodhouse, p. 15. Sobre Bray des del remo favorecieran la hmda de Carlos 51 • Se vislumbraba
véanse infra, pp. 58-00.
48 The grand plea of Lieute.nant-Colonel John Lilburne, 1647, p. 19 .
50 Woodhouse, pp. 452-55; Brailsford ob. cit., pp. 288-89; Papers from
• 49 White, The copy of a letter, pp. 7 y 11-2; Gardiner, ob. cit .. 1v', pá-
ginas 302-3; Woodhouse, p. 174. the armie, octubre de 1647. '
51 Gardiner, ob. cit., IV, pp. 16-7.
58 Christopher Hill Agitadores y oficiales del ejército 59

la amenaza de una nueva guerra civil : la unidad del ejército ¿No clamaron muchos regimientos en Ware por el rey<y por
tenía que ser restaurada, pero ahora esto significaba la sumi- sir Thomas?») Las declaraciones de los nuevos agitadores los
sión de los radicales a los generales. Se celebraron las tres muestran claramente a la defensiva 56•
reuniones separadas en lugar de la reunión única en la que El Consejo General del Ejército se reunió intermitentemen-
habían puesto todas sus esperanzas los agitadores. Se hicieron te a lo largo de las seis semanas siguientes a la asamblea de
promesas de pagar los atrasos de las soldadas, así como vagas Ware, pero había perdido su objeto, fue dominado por los gran-
declaraciones sobre las reformas políticas. Fairfax amenazó con des del reino y desapareció a comienzos del nuevo año. En
dimitir si no se aceptaba esto. «Os habéis atiborrado dema- febrero y septiembre de 1648 hubo diversos motines capitanea-
siado tiempo con papeles», se lamentaban los agitadores; «po- dos por los primeros agitadores . En abril, el regimiento de
déis nombrar nuevos oficiales», afirmaba el nivelador Wild- Rich nombró a nuevos agitadores, que exigieron el Acuerdo del
man 52. Pero en las circunstancias políticas reinantes no era po- Pueblo: fueron enérgicamente dispersados por sus oficiales .
sible más que la renuncia. Hubo una corta escaramuza cuando Maniobrando con prudencia, los generales conservaron el con-
dos regimientos . intentaron, desobedeciendo órdenes, asistir a trol antes de la segunda guerra civil y en el curso de la misma.
la. .J>dmera r~unión parcial. que se celebró en Corkbush Field, En el verano de 1648, Henry Marten y el teniente coronel nive- ··
cer.c;a. de\i\Ta.r~; más
eL o~icia.t de •. alta graduacióp al. que se le lador William Eyres reclutaron un regimiento de voluntarios
permitió. quedarse fue . el capitán Ilray. «Nohabfa llláS autod- de caballería «para la liber tad del pueblo frente a todos los ti-
dad visible en .el reino que e l general», se .comentó que había ranos, cualesquiera que sean». «Los campesinos de Berkshire.»
dicho Bray; . «y. el general no era infalible» 53 • Pero la disciplina y de otros condados, «los hombres más bajos y viles», se apre-
fue rápidamente asegurada y en lugar de que el Acuerdo del suraron a alistarse: esperaban «nivelar a todas las clases de
Pueblo fuera leído delante de cada regimiento, el soldado Ri- gente, desde las más a ltas a las más bajas». Pero una vez ga-
chard Arnold fue fusilado delante del suyo. Dos días más tarde, nada la segunda guerra civil, esta fuerza privada fue incorpo-
en otra reunión parcial, celebrada cerca de Kingston, de forma rada al ejército y neutralizada 57 •
no demasiado sorprendente, los regimientos expresaron «una En la crisis política que s iguió a la segunda guerra civil y
pronta obediencia y sumisión». Bray fue arrestado, junto con que condujo a la purga de Pride y a la ejecución del rey, Ire-
los tenientes coroneles William Eyres, William Everard, William ton utilizó las peticiones de los soldados rasos para conseguir ,
Thompson y otros 54 • su s propios fines políticos; los grandes del reino explotaron
Así terminó el intento de los niveladores de hacerse con el desdeñosamente a los niveladores, «de los cuales no hay nada
control del ejército. Contemplándolo retrospectivamente, resul- que temer», como declaró Cromwell 58 , y luego les dieron de
ta claro que la revocación y sustitución de los agitadores de lado. Se aceptaron algunas de las reformas recomendadas por
los cinco regimientos de caballería -aparentemente realizados los niveladores - república, abolición de la Cámara de los Lo-
por consejo de Lilburne 55- se llevó a cabo de manera mucho res-, pero ninguna de las de contenido democrático, que eran
más rápida de lo que los soldados rasos estaban preparados las únicas que, desde el punto de vista de los niveladores, po-
para secundar. La mayoría estaban preocupados por las sol- dían legitimar la intervención militar en la política. Los líderes
dadas y la inmunidad, y entre ellos no eran desconocidos los niveladores fueron arrestados, los regimientos radicales fueron
sentimientos realistas. («¿Quién ignora que las fuerzas pagadas arrastrados a una rebelión sin posibilidad de éxito, que fue
estarán detrás del rey cuando éste vuelva a calentar su trono? aplastada en Burford en mayo de 1640. Así se puso fin a la
democracia en el ejército y, a efectos prácticos, a los nivela-
dores.
Woodhouse, pp. 442 y 454.
52
R. L., The fustíce of the arm y agaínst evil-doers víndícated, 1649.
53
Whitelocke, ob. cit., p . 280. Véase infra, PP. 59-60, 113, 272-274, para
S4 56 [Wildman], Putney projects, 1647, p . 27; Letter- from the agitators
Eyres, Everard y Thompson. William Thompson, e~ septiembre de 1647, of the five regiments of horse, 28 de octubre de 1647; Letter from the
se vio en apuros a causa de una reyerta tabernaria, pero tal vez esto agitators of the army, 11 de noviembre de 1647; Woodhouse, ob. cit.,
fuera un pretexto para destituirle. Los soldados de su regimiento le página 452.
apoyaron hasta después de la reunión de Ware (R. L., ob . cit., pp. 7-9). 57 Brailsford, ob. cit. . pp. 342-43; Underdown, ob . cit., pp. 26'8 y 298.
55 Lilburne, The juglers discovered, 1 de octubre de 1647. 58 Underdown, ob. cit., pp. 118-19; Abbott, ob. cit., I, p. 698.
60 ChristopherHill Agitadores y oficiales del ejército 61

Subsistieron un mito y una serie de mártires: Richard Ar- blemente John Bunyan 62• Miles de sus seguidores debieron de
nold, fusilado en Corkbush Field; Robert Lockier, fusilado el compartir experiencias similares, lealtades similares y esp eran.
27 de abr il d e 1649, cuyos funerales, celebrados en Londres, zas similares. Estos recuerdos comunes se mantendrían aun
constituyeron una de las mayores manifest acion es p olíticas de cuando el p ortaestandarte J oyce se convirtiera en coronel y
la revolución ; el portaest andarte Thom pson y los cabos Church especulador de tierras y Sexby en conspirador en contacto con
y Perkins, fusilados en Bu rford el 15 de mayo; William Thomp- los realistas.
son, hermano del már tir de Burford, asesinado cerca de Wel- La idea de que el ej ército represent ab a al pu eblo de Ingla-
lingborough tres días después. Bray permaneció en prisión has: ter ra, o, con mayor frecuencia, al p ueblo de Dios en I nglat erra,
, t a 1651. La última vez que se tienen noticias de los agitadores volvió a r esurgir en alguna ocasión 63 ; pero a partir de 1649 esta
es en mayo de 1649, hasta su reapar ición en 1659-60 59 • Hubo idea pasó a expresar las creencias de los milenaristas , no las
también villanos como Cromwell e Ireton; White, que parece de los demócratas. Parl;l estos últimos, la derrota política fu e
haber desempeñado un traicionero papel en las n egociaciones total e irreversible. «El motivo de la r eciente guerra en tre el
de Burford, y «Judas Denne», uno de los líderes de los regi- rey y vosotros [el Parlamento] fue la p ugna por ver quién
mientos r eb eldes,. que salvó su vida envileciéndose y pronun- ejercería el supremo poder sobre nosotros, si él o vosotros»,
ciando un sermón de arrepentimiento ante sus compañeros declaraba una petición niveladora una sem ana después de la
que se , encontraban presos emJa iglesia de Burford. Lo en con- reunión de Ware; «por consiguiente, resulta vano esp era r un
traremos de nuevo como -ministro b aptist a. tratado de paz entre n osotros hasta que esta cu estión est é cla-
El mito fue el del ejército deL pueblo, que se h abía com- ra y justamente determinada, por que no puede existir libertad
p rometido a no licenciarse ni separarse hasta qu e se hubieran en una nación en la que el poder legislativo no resida única-
conseguido su s obj etivos democráticos, traicioneramente ven- mente en el pueblo o en sus representantes ». «¿Acaso toda la
cido por generales maquiavélicos que lo consideraban como controver sia no reside sino en deter minar de quién serán es-
una simple máquina militar profesional y lo u tilizab an como clavos los p obres?», preguntaba el folleto de los niveladores
instrumento de su s obj etivos y ambiciones egoístas . Y al t rai- The mournfull cries of many thousand p oore tradesmen en en e-
cionar al pueblo, los generales habían traicion ado también a ro de 1648 64 • El experimento de una política democráticl:l ha-
Dios. El antiguo capellán del ejército John Saltmarsh escribía bía sido realizado e n el más favorable de los foros posibles, el
el 28 de octubre de 1647: «No habéis cumplido con el pueblo ejército, esa muestra de hombres de buena voluntad y p olíti-
en las cosas que justamente esperaba éste de vosotros [ ... ] La came nte conscientes, e incluso allí había fracasado. El mito
prudencia terrenal os ha embaucado y seducido» 60 • Unas pocas dice que había fracasado no porque las ideas fueran equivoca-
semanas después se levantó de su lecho de muerte y cabalgó das, sino porque los generales eran demasiado malvados, los
desde Ilford al cuartel general del ejército en Windsor, en lo dirigentes radicales demasiado confiados y las masas de aque-
más crudo del invierno, para decirle a Fairfax (con el sombrero llos a quienes éstos aspiraban a dirigir estaban demasiado poco
puesto) que «el Señor ahora les había abandonado y no pros- impresionadas por la importancia de lo que estaba en juego. El
perarían, porque ellos le habían abandonado a El, su principio pecado, en lenguaj e del siglo XVII, era demasiado poderoso.
'. primero» 61 • Un gran número de los personajes que figuran en . Este es el panorama esencial que hemos de tener presente
i este libro hicieron su aprendizaje en el Nuevo Ej ército Modelo: cuando consideremos los posteriores intentos de conseguir ob-
William Dell, William Erbery, John Webster, Henry Pinnell, jetivos políticos democráticos (los cavadores, mediante una in-
Thomas Collier, como capellanes del ejército; John Spittlehou- filtración pacífica, mediante pactos, mediante súplicas a Oliver
. se, hombre de la Quinta Monarquía; Everard, cavador; Baut- Cromwell; los hombres de la Quinta Monarquía, mediante la
humley, Clarkson, Coppe y Salman, ranters; James Nayler y
William Deusbury y muchos otros cuáqueros, entre ellos proba- 62 Firth, Essays historical and literary, p. 130.
63 T. Collier, A vindication of the army remonstrance, sin fecha, ¿1649?,
S9[Anón.J, A modest narrative of intelligence, 5-12 de mayo de 1649. sig. A 2, p. 26; W. Erbery, «The Lord of Hosts : or, God guarding the
Sobre los años 1959-60, véase infra, pp. 334-335. Camp of the Saints», 1653, en The testimony of William Erbery, 1658,
60 Woodhouse, p. 438. páginas 25-42.
61 Rushworth, ob. cit., VI, pp. 944-45. 64 Wolfe, pp. 237 y 276.
62 C:hristopher Hill V. EL NORTE Y EL OESTE
intervención directa de Jesús en Ia política inglesa para con-
seguir los efectos que los métodos políticos democráticos no
habían logrado alcanzar; los seekers y los ranters, menos di-
rectamente políticos pero más profundamente interesados,
como los cuáqueros, en el problema del «pecado» y de cómo
escapar de su capacidad de impregnarlo todo). Lo que sorpren-
de a los historiadores es la cantidad de objetivos políticos que
estos grupos t ienen en común : abolición de los diezmos y de
la Iglesia estatal, reforma de las leyes y del sistema educativo,
rechazo de las diferencias de clase. Difieren profundamente en ¡Oh, tú, norte de Inglaterra, de quien se dice que eres desola-
los medios que propugnaban para conseguir estos fines comu- do e inhóspito y al que se considera como la menor de las
naciones, cuando sin embargo de ti brotó la rama y surgió
nes mientras se agitaban en los estrechos límites de su socie- la estrella que da luz a toda la · región circundante!
dad, de los cuales, e n última instancia, no existía escape al-
guno. El «pecado» es el reflejo, en las mentes de los hombres, E DWARD BuRROUGH, «To the Camp Qf the Lord in England»
de las realidades de su sociedad. (1655), en The memorable works of a son of thunder and
e Los radicales detején;;ito tu.v ieron un gran acierto. Éste consolation (1672), p . 66.
acierto se expresa en las palabras. de s u enemigo, Clement
Walker:
l. LOS OSCUROS RINCONES DEL PAIS
Han divulgado todos los misterios y secretos del gobierno [ ... J en-
tre el vulgo (como perlas entre los cerdos) y han enseñado a sol- La conocida división de la guerra. civil entre el norte y el !
dados y pueblo a examinarse a sí mismos de manera tan profunda oeste realistas y el sur y eI este parlamentarios es también
como para desentrañar todas las formas de gobierno, hasta llegar una división entre el norte y el oeste relativamente at rasados
a los primeros principios de la naturaleza [ ... ] Con lo cual han y el sur y el este económicamente avanzados. El norte y el oes-
hecho al pueblo tan curioso y tan arrogante que nunca encontrará te fueron considerados por los parlamentarios como los «oscu~
la humildad suficiente para someterse a un poder civil 65_ ros rincones del país », en los que la predicación era totalmente
insuficiente, a pesar de los esfuerzos de muchos puritanos
por subvencionarla 1• En 1641, Lord Brooke hacía notar que
«casi [no existían] ministros en algunos condados como Cum-
berland, Westmorland, Northumberland y especialmente Ga-
les» 2• Dieciocho años después, Baxter decía que «en Inglate-
rra, y aún más tarde en Gales, Cornualles, Irlanda y las High-
lands, las multitudes apenas son capaces de razonar acerca de
las cosas comunes». Y se preguntaba: «¿Son estas regiones
dignas de poseer el poder soberano, el gobierno de la nación?» 3•
Sin embargo, una de las paradojas de este período es que,
entre los grupos sectarios más radicales, los cuáqueros proce-

1 Véase mi «•P uritans and 'the dark corners of the land'», TRHS,
1963, pp. 77-1102; «Propagating the Cospel», en Historical essays, 1600-1750,
H. E. Bell y R. L. Ollard, comps., 1963, pp. 35-59; S. and P., pp. 186-89
y 202.
2 Lord Brooke, «A discourse opening the nature of that episcopacie
which is exercised in England», 1641, en Haller, Tracts on liberty, II, pá,
gina 151.
65 Walker, History of independency, I, p. 140. 3 Baxter, The holy commonwealth. p. 90.

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