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Eficiencia de enraizadores en queñua

Este documento presenta una tesis de grado sobre la evaluación de la eficiencia de cuatro enraizadores y dos longitudes de corte para la propagación vegetativa de esquejes de queñua (Polylepis racemosa subespecie triacontandra) a nivel vivero en El Alto, Bolivia. La tesis describe la situación de los bosques en América Latina y Bolivia, aspectos ecológicos y usos de la queñua, métodos de propagación, factores para el enraizamiento, y materiales y métodos utilizados en el estudio.
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Eficiencia de enraizadores en queñua

Este documento presenta una tesis de grado sobre la evaluación de la eficiencia de cuatro enraizadores y dos longitudes de corte para la propagación vegetativa de esquejes de queñua (Polylepis racemosa subespecie triacontandra) a nivel vivero en El Alto, Bolivia. La tesis describe la situación de los bosques en América Latina y Bolivia, aspectos ecológicos y usos de la queñua, métodos de propagación, factores para el enraizamiento, y materiales y métodos utilizados en el estudio.
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UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS

FACULTAD DE AGRONOMÍA

INGENIERÍA AGRONÓMICA

TESIS DE GRADO

EVALUACIÓN DE LA EFICIENCIA DE CUATRO ENRAIZADORES Y DOS


LONGITUDES DE CORTE PARA LA PROPAGACIÓN VEGETATIVA DE
ESQUEJES DE QUEÑUA (Polylepis racemosa subespecie triacontandra) A
NIVEL VIVERO, EN EL MUNICIPIO DE EL ALTO

ELIANA ESPEJO TICONA

LA PAZ – BOLIVIA

2015
UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS
FACULTAD DE AGRONOMÍA
CARRERA DE INGENIERÍA AGRONÓMICA

EVALUACIÓN DE LA EFICIENCIA DE CUATRO ENRAIZADORES Y DOS


LONGITUDES DE CORTE PARA LA PROPAGACIÓN VEGETATIVA DE ESQUEJES
DE QUEÑUA (Polylepis racemosa subespecie triacontandra) A NIVEL VIVERO,
EN EL MUNICIPIO DE EL ALTO

Tesis de Grado presentado como requisito


parcial para optar el título de
Ingeniero Agrónomo

ELIANA ESPEJO TICONA

ASESOR:

Ing. M. Sc. Luis Goitia Arze ……………………………………………

TRIBUNAL REVISOR:

Ing. Ph. D. Carmen del Castillo Gutiérrez… …………………………………………….

Ing. M. Sc. Félix Rojas Ponce ………………… ……………………………………………

Ing. René Calatayud Valdez ……...……..…… ……………………………………………

PRESIDENTE DEL TRIBUNAL EXAMINADOR ……………………………………………

La Paz – Bolivia
2015
Agradecimientos

La elaboración de este trabajo de tesis, es el resultado del aporte de muchas personas, a quienes tengo el deber de
reconocerlos y agradecerles por su colaboración.

A mi querida Universidad Mayor de San Andrés.

A las autoridades y docentes de la Facultad de Agronomía a quienes debo mi formación académica.

A mi Asesor Ingeniero Luis Goitia quien con paciencia, amabilidad y buena amistad supo guiarme en la
elaboración del presente documento.

A los miembros del tribunal revisor Ing. Ph.D. Carmen del Castillo, Ing. M.Sc. Felix Rojas e Ing. René
Calatayud por las sugerencias y recomendaciones en la redacción final del presente documento.

Al Ing. Jorge Pascuali por sus recomendaciones, consejos y por su valioso apoyo.

A los Técnicos y a la señora Jaqueline encargados del vivero forestal, por el apoyo brindado en la etapa de
campo.

A mis grandes amigos con quienes compartí todo el transcurso de la carrera: Lidia, Enrique, Ray, Daniela,
Brigitte, Paula, Raquel, Fabiola, Mireya, Ivan y Braulio.

A todos ellos muchas gracias…

I
Dedicatoria

A Dios por sobre todo.

A mi madre Cecilia Ticona y a mi padre Exalto Espejo por todo el


esfuerzo, afecto, comprensión, su enseñanza de lucha y respaldo
que me dieron para concluir mis estudios.

A Danita, por la fuerza que me ha dado en los momentos que la


necesitaba y por ser mi motor para seguir adelante.

A mi novio Israel Romero por todo su amor, comprensión, apoyo y


por ser mi compañía en momentos buenos y malos I.L.Y.

A mis hermanas Nancy, Graciela, Sonia y Verónica por sus


consejos, colaboración y constante apoyo incondicional a lo largo
de mi vida y carrera universitaria.

A la memoria de mi hermano Oscar (†) siempre vivirás en mi


corazón.

II
ÍNDICE

I. INTRODUCCIÓN ....................................................................................................... 1
II. OBJETIVOS............................................................................................................... 3
2.1. Objetivo General ................................................................................................. 3
2.2. Objetivos Específicos .......................................................................................... 3
2.3. Hipótesis ............................................................................................................. 3
III. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA .................................................................................. 4
3.1. Situación de los Bosques en América Latina y El Caribe .................................... 4
3.2. Situación de los Bosques en Bolivia.................................................................... 5
3.2.1. Deforestación en Bolivia ............................................................................... 5
3.2.2. Reforestación en Bolivia ............................................................................... 6
3.2.3. Bosques del área andina de Bolivia .............................................................. 7
3.3. Importancia de los Bosques ................................................................................ 7
3.3.1. Importancia ambiental y ecológica................................................................ 7
3.3.2. Importancia social ......................................................................................... 8
3.3.3. Importancia económica ................................................................................. 8
3.4. Distribución geográfica del Género Polylepis ...................................................... 9
3.4.1. Distribución geográfica de Polylepis en América del Sur.............................. 9
3.4.2. Distribución geográfica de Polylepis en Bolivia .......................................... 10
3.5. Aspectos Ecológicos ......................................................................................... 10
3.5.1. Distribución altitudinal ................................................................................. 10
3.5.2. Ecología ...................................................................................................... 11
3.5.3. Suelos......................................................................................................... 13
3.6. Descripción Dendrológica ................................................................................. 13
3.6.1. Taxonomía del género Polylepis................................................................. 16
3.7. Usos y beneficios de la Queñua ........................................................................ 16
3.7.1. Beneficios directos...................................................................................... 16
3.7.2. Beneficios indirectos ................................................................................... 17
3.8. Propagación del género Polylepis ..................................................................... 18
3.8.1. Propagación sexual .................................................................................... 18

III
3.8.2. Propagación asexual .................................................................................. 20
3.9. Condiciones básicas para el enraizamiento ...................................................... 26
3.10. Desarrollo anatómico de las raíces en esquejes ........................................... 29
3.11. Enraizadores .................................................................................................. 30
3.11.1. Giberelinas ................................................................................................. 30
3.11.2. Citoquininas ................................................................................................ 30
3.11.3. Etileno......................................................................................................... 31
3.11.4. Ácido Abscísico .......................................................................................... 31
3.11.5. Auxinas ....................................................................................................... 31
IV. MATERIALES Y MÉTODOS ................................................................................ 35
4.1. Características del lugar.................................................................................... 35
4.1.1. Ubicación geográfica .................................................................................. 35
4.1.2. Características climáticas ........................................................................... 35
4.1.3. Características Edáficas ............................................................................. 35
4.1.4. Clasificación ecológica ............................................................................... 35
4.1.5. Flora ........................................................................................................... 36
4.2. MATERIALES ................................................................................................... 37
4.2.1. Material vegetativo ...................................................................................... 37
4.2.2. Insumos ...................................................................................................... 37
4.2.3. Material de campo ...................................................................................... 37
4.2.4. Material de laboratorio ................................................................................ 37
4.3. METODOLOGÍA ............................................................................................... 37
4.3.1. Preparación del sustrato ............................................................................. 37
4.3.2. Preparación del área experimental ............................................................. 38
4.3.3. Recolección y preparación del material vegetativo ..................................... 38
4.3.4. Preparación y modo de aplicación de enraizadores ................................... 38
4.3.5. Instalación del ensayo ................................................................................ 39
4.3.6. Labores culturales ...................................................................................... 40
4.3.7. Diseño experimental ................................................................................... 40
V. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ................................................................................ 45
5.1. Porcentaje de prendimiento a los 30 días ......................................................... 45

IV
5.1.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de Esqueje) para la variable
porcentaje de prendimiento a los 30 días ................................................................ 45
5.1.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable
porcentaje de prendimiento a los 30 días ................................................................ 47
5.2. Número de brotes.............................................................................................. 48
5.2.1. Número de brotes a los 60 días .................................................................. 48
5.2.2. Número de brotes a los 120 días ................................................................ 51
5.3. Crecimiento longitudinal de esquejes ................................................................ 56
5.3.1. Crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60 días .............................. 56
5.3.2. Crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120 días ............................ 59
5.4. Longitud de raíz ................................................................................................ 62
5.4.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable
longitud de raíz a los 120 días ................................................................................. 63
5.4.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable longitud
de raíz a los 120 días............................................................................................... 64
5.5. Volumen de raíz a los 120 días ......................................................................... 68
5.5.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable
volumen de raíz a los 120 días ................................................................................ 68
5.5.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable volumen
de raíz a los 120 días............................................................................................... 70
5.6. Porcentaje de sobrevivencia a los 120 días ...................................................... 72
5.6.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable
porcentaje de sobrevivencia a los 120 días ............................................................. 73
5.6.2. Prueba de promedios para el Factor B (Enraizadores), para la variable
porcentaje de sobrevivencia a los 120 días ............................................................. 75
VI. CONCLUSIONES ................................................................................................. 78
VII. RECOMENDACIONES ........................................................................................ 80
VIII. LITERATURA CITADA ......................................................................................... 81
IX. ANEXOS .............................................................................................................. 87

V
ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 1. Distribución de las especies de Polylepis sp. por países ................................... 9

Tabla 2. Tratamientos en estudio ................................................................................... 41

Tabla 3. Análisis de varianza para la variable porcentaje de prendimiento a los 30 días


....................................................................................................................................... 45

Tabla 4. Análisis de varianza para la variable número de brotes a los 60 días .............. 49

Tabla 5. Análisis de varianza para la variable número de brotes a los 120 días ........... 52

Tabla 6. Análisis de varianza para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a


los 30 días ...................................................................................................................... 56

Tabla 7. Análisis de varianza para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a


los 120 días .................................................................................................................... 59

Tabla 8. Análisis de varianza para la variable longitud de raíz a los 120 días ............... 62

Tabla 9. Análisis de varianza para la variable volumen de raíz a los 120 días .............. 68

Tabla 10. Análisis de varianza para la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120
días ................................................................................................................................ 73

VI
ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1. Aspectos Morfológicos de Polylepis racemosa ............................................... 15

Figura 2. Croquis de parcela experimental ..................................................................... 42

Figura 3. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de las longitudes
del Factor A, para la variable porcentaje de prendimiento a los 30 días. ....................... 46

Figura 4. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) para los
enraizadores del Factor B, variable porcentaje de prendimiento a los 30 días. ........... 47

Figura 5. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de las longitudes
del Factor A, para la variable número de brotes a los 60 días. ...................................... 49

Figura 6. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) para los
enraizadores del Factor B, variable número de brotes a los 60 días. ........................... 51

Figura 7. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de las longitudes
del Factor A, para la variable número de brotes a los 120 días. .................................... 52

Figura 8. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los


enraizadores del Factor B, para número de brotes a los 120 días. ................................ 54

Figura 9. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de la interacción


para la variable número de brotes a los 120 días........................................................... 55

Figura 10. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A, para la
variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60 días. .................................... 57

Figura 11. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a
los 60 días. ..................................................................................................................... 58

Figura 12. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A, para la
variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120 días. .................................. 60

Figura 13. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a
los 120 días. ................................................................................................................... 61

Figura 14. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A, para la
variable longitud de raiz a los 120 días .......................................................................... 63
VII
Figura 15. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable longitud de raíz a los 120 días. ................. 65

Figura 16. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de la


interacción para la variable longitud de raiz a los 120 días ............................................ 67

Figura 17. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A, para la
variable volumen de raíz a los 120 días. ........................................................................ 69

Figura 18. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable volumen de raíz a los 120 días. ................ 70

Figura 19. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de la


interacción para la variable volumen de raiz a los 120 días ........................................... 72

Figura 20. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A, para la
variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días. ..................................................... 73

Figura 21. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días
....................................................................................................................................... 75

VIII
RESUMEN

La investigación se realizó en el vivero forestal perteneciente al Gobierno Autónomo


Municipal de El Alto, ubicado en el distrito 4, zona Villa Tunari.

Se propone una alternativa a la propagación por semillas, planteando una técnica de


propagación vegetativa de Queñua (Polylepis racemosa subespecie triacontandra),
probando la eficiencia de cuatro enraizadores, dos químicos (Rapid root y Parque) y
dos orgánicos (germinado de lenteja y agua de coco), en dos longitudes de corte de
esquejes (15 y 30 cm), en el enraizamiento y desarrollo inicial.

Se emplearon 360 esquejes de Queñua, 144 sometidos a la aplicación de enraizadores


químicos, 144 sometidos al remojo en el germinado de lenteja y agua de coco y el resto
que son 72 esquejes no fueron sometidas a ningún enraizador.

Se usó el diseño experimental de bloques completamente al azar con dos factores


(Factor A, longitud de esqueje y Factor B, enraizador) y tres repeticiones. Se efectuó el
análisis de variancia, pruebas de medias del rango múltiple de Duncan al 5%. Las
variables de respuesta fueron: porcentaje de prendimiento a los 30 días, número de
brotes a los 60 y 120 días, crecimiento a los 60 y 120 días, longitud de raíz, volumen de
raíz y porcentaje de sobrevivencia a los 120 días.

Para el Factor A, se concluye que la longitud de esquejes de 15 cm fue la de mayor


eficiencia para las variables porcentaje de prendimiento con un 76,67%; crecimiento
longitudinal de los esquejes de 1,69 y 7,19 cm (60 y 120 días); longitud de raíz con
10,76 cm; volumen de raíz con 6,37 cm3 y sobrevivencia con 67,78%. Sin embargo, el
mejor desarrollo de brotes se observó en esquejes de 30 cm con 2,13 y 3,99 brotes (60
y 120 días respectivamente), en comparación a los esquejes de 15 cm con 1,2 y 2,55
brotes por esqueje (60 y 120 días respectivamente).

A diferencia, los esquejes de 30 cm obtuvieron 70,56% para el variable porcentaje de


prendimiento; 1,45 y 6,61 cm para el crecimiento longitudinal de los esquejes (60 y 120
días respectivamente); 8,38 cm para la variable longitud de raíz; 4,88 cm3 para el
volumen radicular y un 62,78% de sobrevivencia.

I
En síntesis, el mejor desarrollo de brotes se observó en esquejes de 30 cm, mientras
que las raíces se desarrollaron mejor en esquejes de 15 cm.

Hasta los 60 días, los esquejes no tuvieron un evidente crecimiento debido a que
viven de reservas nutritivas e inician el encallamiento y la formación de las raíces
adventicias, posterior a este periodo hasta los 120 días se reportó un mayor
crecimiento debido a que los esquejes ya están adaptados y se nutren por la
absorción de sus raíces adventicias emergidas.

Para el Factor B, se concluye que, para el porcentaje de prendimiento los esquejes


influenciados con los enraizadores químicos Parque y Rapid root obtuvieron 80,12% y
77,78% respectivamente, no existiendo diferencia significativa frente a los esquejes que
estuvieron influenciados con los enraizadores orgánicos germinado de lenteja y agua de
coco que obtuvieron 75% y 72,22%. Por el contrario sí existió una diferencia
significativa de los esquejes influenciados con los enraizadores químicos y orgánicos
frente al testigo que obtuvo un porcentaje de prendimiento de 61,11%.

Respecto al número de brotes a los 60 días, el enraizador químico Parque con 2,25 cm,
registró la mayor brotación, seguido del enraizador químico Rapid root con 1,99 brotes
por esqueje, los enraizadores orgánicos a base de lenteja y agua de coco registraron
1,59 y 1,4 brotes por esqueje, finalmente la menor brotación la registró el testigo con un
promedio de 1,1 brotes por esqueje.

Para el número de brotes a los 120 días, los esquejes influenciados con los
enraizadores químicos superaron significativamente a los orgánicos y al testigo,
obteniéndo 4,17 y 3,91 brotes por esqueje con los enraizadores Parque y Rapid root,
sin embargo, los enraizadores orgánicos a base de lenteja y agua de coco obtuvieron
resultados considerables con 3,51 y 3,16 brotes por esqueje; finalmente el testigo
obtuvo 2,39 brotes por esquejes.

Al analizar el crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60 días, el enraizador


químico Parque con 2,02 cm, registró el mayor crecimiento, el enraizador químico Rapid
root y el enraizador orgánico a base de lenteja registraron 1,71 cm y 1,67 cm, el

II
enraizador orgánico a base de agua de coco registró un crecimiento de 1,44 cm,
finalmente el menor crecimiento la registró el testigo con un promedio de 1,04 cm.

En el crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120 días, los enraizadores químicos
se destacaron como los de mayor eficiencia alcanzando 8,14 y 7,78 cm con Parque y
Rapid root; seguidos de los enraizadores orgánicos a base de lenteja y agua de coco
que alcanzaron 7,4 y 6,29 cm; finalmente el testigo logró un promedio de 4,9 cm.

En el caso de la longitud y volumen radicular los enraizadores químicos se destacaron


como los más eficientes con 13,45 cm y 7,59 cm3; 12,17 cm y 6,71 cm3 con Parque y
Rapid root respectivamente; sin embargo los enraizadores orgánicos también
obtuvieron buenos resultados frente al testigo logrando promedios 9,08 cm y 5,17 cm3;
7,46cm y 4,94 cm3 con lenteja y agua de coco; en cambio el testigo obtuvo 5,68 cm y
3,71 cm3.

Respecto al porcentaje de sobrevivencia los enraizadores químicos nuevamente se


destacaron como los más eficientes, Parque obtuvo un promedio de 76,39%; Rapid root
obtuvo 73,61%; los enraizadores orgánicos a base de lenteja y agua de coco
alcanzaron un promedio relativamente bueno con 66,67% y 61,11%; finalmente el
testigo obtuvo un 48,62%.

Los esquejes bajo la aplicación de enraizadores químicos y orgánicos obtuvieron


mejores resultados frente al testigo en cada una de las variables estudiadas. Los
enraizadores químicos Parque y Rapid root obtuvieron mejores resultados que los
enraizadores orgánicos germinado de lenteja y agua de coco en cada una de las
variables estudiadas. Sin embargo, entre los enraizadores orgánicos el germinado de
lenteja obtuvo resultados considerables siendo una buena alternativa ecológica en la
propagación vegetativa de esquejes de Queñua.

III
SUMMARY

The research was conducted in the forest nursery belonging to the Autonomous
Municipal Government of El Alto, located in the 4th district, Villa Tunari area.

An alternative to the propagation by seeds is proposed, posing a vegetative propagation


technique of Queñua (Polylepis racemosa triacontandra subspecies), proving the
efficiency rooting four, two chemicals (Rapid root and Parque) and two organic (made of
lentils and water coconut), in two lengths of cuttings (15 and 30 cm) on the rooting and
initial development .

Were used 360 cuttings of Queñua, 144 subject to the application of chemical rooting,
144 preparation subject to soak lentil and coconut water and 72 without any enraizador
(control).

The block design was used completely randomized with two factors (Factor A, length
cutting and Factor B, rooting) and three repetitions. Analysis of variance, means tests
Duncan's multiple range of 5% was made. The response variables were: percentage of
surviving 30 days, number of outbreaks at 60 and 120 days growth at 60 and 120 days,
root length, root volume and percentage of survival at 120 days.

For Factor A, it follows that the length of 15 cm cuttings was more efficient for the
variables percentage of seizure with 76.67%; longitudinal growth of cuttings 1.69 and
7.19 cm (60 and 120 days); root length of 10.76 cm; root volume of 6.37 cm 3 and
survival with 67.78%. However, the best shoot development was observed in cuttings of
30 cm with 2.13 and 3.99 outbreaks (60 and 120 days, respectively) compared to 15 cm
cuttings 2.55 and 1.2 shoots per cutting (60 and 120 days, respectively).

In contrast, 30 cm cuttings obtained 70.56% for the percentage variable arrest; 1.45 and
6.61 cm for longitudinal growth of cuttings (60 and 120 days respectively); 8.38 cm
length variable for root; 4.88 cm3 for root volume and 62.78% of survival.

In short, the better development of shoots was observed in cuttings of 30 cm, while the
roots are better developed in cuttings of 15 cm.

IV
Up to 60 days, cuttings were no obvious growth because they live in nutrient reserves
and initiate the grounding and the formation of adventitious back roots to this period to
120 days increased growth was reported because the cuttings and are adapted and
feed by absorption of its adventitious roots emerged.

For Factor B, it is concluded that for the percentage of surviving cuttings rooting
influenced the chemical Parque and Rapid root obtained 80.12% and 77.78%
respectively, with no significant difference from cuttings that were influenced with rooting
organic lentil sprouts and coconut water which obtained 75% and 72.22%. On the
contrary if there was a significant difference of cuttings influenced with chemical and
organic Rooting against the witness with arrest rate of 61.11%.

Regarding the analysis of the number of outbreaks at 60 days, the chemical rooting
Parque with 2.25 cm, recorded the highest sprouting, followed by chemical rooting
Rapid root with 1.99 sprouts by cutting, the rooting based organic lentil and water
coconut recorded 1.59 and 1.4 shoots per cutting, finally recorded the lowest sprouting
the witness with an average of 1.1 shoots per cutting.

For the number of outbreaks at 120 days, cuttings influenced with root chemicals
significantly outperformed organic and the witness, obtaining 4.17 and 3.91 shoots per
cutting with the Parque and Rapid root rooting, however, rooting based organic lentil and
coconut water obtained significant results with 3.51 and 3.16 shoots per cutting; finally
the witness obtained 2.39 shoots per cuttings.

By analyzing longitudinal growth of the cuttings 60 days, the chemical rooting Parque
2.02 cm, recorded the highest growth, chemical rooting Rapid root and organic rooting
lentil based recorded 1.71 and 1.67 cm, the organic rooting water coconut based
registered a growth of 1.44 cm, finally recorded the lowest growth the witness with an
average of 1.04 cm.

In the longitudinal growth of seedlings at 120 days, chemicals rooting stood out as the
most efficient reaching 8.14 and 7.78 cm with Parque and Rapid root; rooting followed
based organic lentil and coconut water that reached 7.4 and 6.29 cm; the witness finally
achieved an average of 4.9 cm.
V
For the length and root volume, the chemical rooting they are highlighted as the most
efficient with 13.45 cm and 7.59 cm3; 12.17 cm and 6.71 cm3 with Parque and Rapid
root respectively; however organic rooting also performed well compared to the control
achieved average 9.08 cm and 5.17 cm3; 7.46 cm and 4.94 cm3 with lentil and coconut
water; instead the witness obtained 5.68 cm and 3.71 cm3.

Regarding the survival rate, the chemical rooting again stood out as the most efficient,
Parque earned an average of 76.39%; Rapid root obtained 73.61%; rooting based
organic lentil and coconut water reached a relatively good average with 66.67% and
61.11%; finally the witness obtained a 48.62%.

The cuttings under application of chemical and organic rooting outperformed versus
control in each of the variables studied. Rooting chemical Parque and Rapid root
outperformed rooting organic lentil sprouts and coconut water in each of the variables
studied. However, between organic rooting sprouted lentils obtained significant results
being a good ecological alternative in the vegetative propagation of cuttings Queñua.

VI
I. INTRODUCCIÓN

Bolivia cuenta con una superficie boscosa de 57.196.000 has, representando el 1.28%
de la cobertura forestal a nivel mundial, 5.200 km2 pertenecen a bosques naturales
altoandinos constituida por Polylepis, Buddleja, Clethra, Gynoxys, Podocarpus o
Prumnopitys (FAO, 2001).

Estos bosques representan uno de los ecosistemas más amenazados del mundo, pero
al mismo tiempo cumplen un rol central en la ecología altoandina, como hábitat de
muchas especies de plantas y animales, además no crean efectos colaterales como las
especies introducidas, mas al contrario, incorporan materia orgánica evitando la erosión
del suelo ayudando a la recuperación y mejoramiento del ecosistema (Garden, 2000).

En el país se deforestan 200.000 ha año -1 de bosques naturales, se reforestan 17.000


ha año-1, con eucalipto (Eucaliptus sp.) y pino (Pinus spp) y alrededor de 1.000 ha año-1
de manera esporádica con especies nativas (Urioste, 2010).

La Queñua (Polylepis sp), catalogada como la única especie sobre la tierra que crece a
más de 5.000 metros de altitud, endémica de la región Alto andina de Sudamérica, que
consta de 20 especies de las cuales 9 se encuentran en Bolivia, abarcando 5.200 km2
(Kessler, 2000).

El bosque natural más alto del mundo constituido de Queñua y llareta se encuentra en
el volcán Sajama, formando verdaderas asociaciones de supervivencia, en condiciones
climáticas extremas y escases hídrica (Collahuasi, 2010).

Esta especie de árbol o arbusto de tronco torcido, de la familia de las Rosáceas,


conocida como Queñua (Polylepis racemosa sub. triacontandra), crece de 5 a 8 m de
altura, presenta una corteza de color oro rojizo brillante, de hojas anchas, peciolo
bastante lanoso, florece de abril a septiembre y fructifica de agosto a diciembre, con
una baja capacidad de reproducción natural, debido a la dicogámia del género y su
polinización anemófila (Chiclote et.al., 1985).

Se calcula que en Bolivia un 90% de los bosques de Polylepis han desaparecido y el


10% se encuentra en fragmentos dispersos, aún así esos restos se encuentran

1
amenazados (Fjeldsa y Kessler, 2004). Clasificada como especie vulnerable (Meneses
y Stephan, 2005), consecuencia del uso intensivo al que fue sometida por causa de la
extracción directa de leña para el consumo local o para la producción de carbón
vegetal; la destrucción directa de los bosques con la quema frecuente de pastizales
para establecer nuevas áreas de cultivo y su baja capacidad de reproducción natural
(germinación de 2 a 4%), además de escaso apoyo a investigaciones sobre el tema
(Collahuasi, 2010).

Por todo lo anterior, en esta investigación se propone una alternativa a la propagación


por semillas, planteando una técnica de propagación vegetativa de Queñua (Polylepis
racemosa subespecie triacontandra), probando la eficiencia de cuatro enraizadores, dos
químicos y dos orgánicos, en dos longitudes de corte de esquejes (15 y 30 cm), en el
desarrollo inicial.

Proteger y conservar nuestros bosques naturales es un gran desafío y tarea de todas y


todos, para ello es necesario difundir y apoyar iniciativas como ésta, que contribuyan a
sensibilizar y buscar el apoyo de diferentes actores regionales, nacionales e
internacionales para desarrollar programas y planes de acción concretos de la
reforestación con especies nativas debido al relevante rol que cumplen en el
ecosistema.

2
II. OBJETIVOS

2.1. Objetivo General

Evaluar la eficiencia de cuatro enraizadores y dos longitudes de corte para la


propagación vegetativa de esquejes de Queñua (Polylepis racemosa subespecie
triacontandra) a nivel vivero, en el Municipio de El Alto.

2.2. Objetivos Específicos

 Determinar la mejor longitud de corte (15 y 30 cm) de esquejes de Queñua en el


prendimiento, desarrollo inicial y sobrevivencia.
 Determinar el enraizador químico (Rapid root y Parque) u orgánico (germinado de
lenteja y agua de coco) más eficiente en el prendimiento, desarrollo inicial y
sobrevivencia de esquejes de Queñua.

2.3. Hipótesis

Ho: Las longitudes de corte de esquejes de Queñua, no influyen en su prendimiento,


desarrollo inicial y sobrevivencia.

Ho: Los enraizadores químicos y orgánicos no influyen en el prendimiento, desarrollo


inicial y sobrevivencia de esquejes de Queñua.

3
III. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

3.1. Situación de los Bosques en América Latina y El Caribe

Cerca del 49% de la superficie de América Latina y el Caribe está cubierta por bosques;
hecho que prueba que es una de las regiones del mundo con mayores recursos
forestales y por ende de biodiversidad que puede ser aprovechada de manera
sustentable, asimismo la región dispone de una biodiversidad forestal sumamente rica:
no menos de 10 países poseen por lo menos 1.000 especies de árboles. No obstante
América Latina y el Caribe figuran también en primer lugar en el mundo en cuanto al
número de especies de árboles consideradas en peligro o vulnerables a la extinción
(FAO, 2011).

El porcentaje citado equivale a 891 millones de hectáreas que representan el 22% de


área existente de bosque en el mundo y se distribuyen mayoritariamente en Brasil uno
de los cinco países con mayor riqueza forestal del mundo 519.522.000 hectáreas que
representan un 13% de total mundial y el país con mayor extensión de bosque tropical.
A este país le siguen Perú con 67.992.000 hectáreas; Colombia con 60.499.000
hectáreas; Bolivia que posee 57.196.000 hectáreas; y Venezuela con 46.275.000
hectáreas, que en total suman el 84% del área total de bosque de la región (FAO,
2011).

Aunque esta región también posee un 57% de los bosques primarios del mundo,
situados principalmente en zonas inaccesibles, cabe resaltar que durante las últimas
dos décadas la superficie forestal ha disminuido en América Central y América del Sur
debido a la deforestación causada por la conversión de las tierras forestales a la
agricultura y a la urbanización; siendo América Central la región que registró la mayor
pérdida de área de bosque, pasando de las 25.717 hectáreas en 1990 a 19.499
hectáreas en el 2010. América del Sur por su parte poseía en 1990 cerca de 946.454
hectáreas de bosque, 904.322 hectáreas en el año 2000 y 864.351 hectáreas para el
año 2010 (FAO, 2011).

Del total de área boscosa de América Latina y el Caribe un 18% pertenece a áreas
oficialmente como protegidas (FAO, 2010).

4
En América Latina se registró una pérdida neta de 88 millones de hectáreas de bosques
(el 9% de la superficie forestal total) durante los 20 años transcurridos desde 1990
hasta 2010. Por primera vez en la historia la superficie forestal de la región se redujo a
menos de 50% de la superficie terrestre total. Si se mantuviese este ritmo de
desaparición de bosques, América latina se quedaría sin ellos en unos 220 años (FAO,
2011).

3.2. Situación de los Bosques en Bolivia

De las 4.135 millones de hectáreas de cobertura boscosa a nivel mundial, Bolivia con
sus 53 millones de hectáreas contribuye con el 1,28% de la cobertura forestal a nivel
mundial. Gracias a este importante recurso forestal, Bolivia se encuentra ubicado como
el número cinco del continente americano y como el número seis entre los países con
recursos forestales; a escala mundial su ubicación es el número once (FAO, 2001).

De los 53 millones de hectáreas con cobertura forestal, 6.710.105 hectáreas se


encuentran bajo aprovechamiento sostenible, a través de los diferentes derechos
forestales otorgados dentro el nuevo régimen forestal vigente en Bolivia (FAO, 2001).

3.2.1. Deforestación en Bolivia

En los últimos decenios, Bolivia ha registrado un incremento exponencial de la


deforestación. Para el periodo de 1975 a 1993 se determinó una tasa de deforestación
del 0.3% equivalente a 168.012 hectáreas por año. Entre el 2000 y 2010 el promedio se
incrementó en 89% a 270.000 hectáreas por año (Urioste, 2010).

Se asume que una alta densidad y crecimiento poblacional cerca a áreas forestales
incrementan la presión sobre los bosques, la tenencia de la tierra y la falta de derechos
de propiedad bien definidos son también causas importantes de este fenómeno. Por
último, existe un conjunto de variables físico - ambientales que influyen fuertemente el
lugar donde los agentes deforestan (Urioste, 2010).

5
3.2.2. Reforestación en Bolivia

En Bolivia alrededor de 1.000 ha año-1 se reforestan con especies nativas y 17.000 ha


año-1 se reforestan mayormente con eucalipto (Eucalyptus sp.) y pino (Pinus sp), los
cuales están tan bien establecidos hoy en día que la mayoría de los bolivianos cree que
es de nuestro país. El eucalipto (Eucalyptus sp.) es valioso para solucionar rápidamente
la escases de madera en los valles andinos (reduciendo así la presión sobre áreas de
bosques nativos), pero sus efectos ecológicos negativos hacen difícil su uso para
combatir la erosión debido a que tiene numerosos componentes tóxicos en las hojas y
evitan la germinación y el crecimiento de otras plantas por esa razón no favorece la
formación de suelo orgánico y los niveles de nutrientes en el suelo se vuelven
extremadamente bajos (Urioste, 2010).

Las plantaciones de eucalipto (Eucalyptus sp.) y pino (Pinus sp.) no mantienen el


mismo nivel de biodiversidad que los bosques de Polylepis y bosques mixtos de
especies nativas. Un estudio de aves en Cochabamba, encontró que la riqueza de
especies, densidad de individuos y abundancia de especies de rangos de distribución
varían significativamente entre plantaciones de árboles exóticos en relación a hábitats
de bosques naturales (Garden, 2000).

Al respecto, FAO (2010), señala que no es fácil generalizar acerca de las diferencias
entre pérdidas y ganancias de una zona forestal; son muchas las diferencias entre un
bosque maduro y otro más joven o entre un bosque nativo1 y otro bosque con especies
introducidas y el termino “plantación” es fuente de confusión y cierta polémica, pues
algunos observadores consideran que los bosques plantados no compensan la
desaparición de los bosques nativos o primarios, sobre todo se tienen en cuenta los
efectos en la biodiversidad.

1
Es aquel bosque que ha evolucionado y se ha renovado naturalmente en una región
biogeográfica determinada. Constituido por una o más especies nativas, establecido bajo
regeneración natural, sin técnicas silviculturales contenidas en un plan de manejo forestal (León,
2009).

6
3.2.3. Bosques del área andina de Bolivia

Aproximadamente un tercio de Bolivia incluye los andes, zona de climas extremos. En


promedio la temperatura desciende 0,66 grados centígrados, por cada 100 metros de
ascenso, pero la topografía produce otros cambios climáticos que localmente y en
diferentes horas del día, ocasionan marcadas diferencias en pocos cientos metros de
distancia (Fjeldsa y Kessler, 2004).

En altitudes por arriba de los 3.000 a 3.500 metros la vegetación de los Andes centrales
está dominada por zonas agrícolas y pastizales. Donde los árboles nativos son escasos
y están mayormente representados por especies introducidas de los géneros
Eucalyptus y Pinus. Los bosques naturales son aún más raros y están comúnmente
restringidos a localidades especiales, como laderas rocosas. Estos relictos de bosque
son dominados por especies del género Polylepis, aunque en muchos lugares otras
especies leñosas como Buddleja, Clethra, Gynoxys, Podocarpus o Prumnopitys también
están presentes (Garden, 2000).

En nuestro país el género Polylepis está clasificada como especie vulnerable (Meneses
y Stephan, 2005).

3.3. Importancia de los Bosques

3.3.1. Importancia ambiental y ecológica

Los bosques y plantaciones forestales protegen el suelo y el agua, disminuyendo o


evitando los procesos de erosión, sedimentación y disminuyen la escorrentía. Protegen
y evitan la contaminación y polución del agua, proporcionan protección a los cultivos y
campos de pastoreo contra los efectos del viento y las heladas (cortinas rompevientos).
Contribuyen al mejoramiento de las propiedades físicas del suelo, incrementando los
procesos de infiltración y retención de humedad (Urioste, 2010).

Contribuyen a disminuir las grandes crecidas, inundaciones y desbordamientos en la


parte baja de las cuencas: mantienen el régimen hidrológico de los ríos y los volúmenes
de agua subterránea y los caudales de estiaje. Proporcionan protección a orillas de ríos,
torrentes, canales, taludes en carreteras, terrenos agrícolas y otros. Son el hábitat de

7
muchas especies de flora y fauna silvestre y proporcionan múltiples beneficios a las
poblaciones humanas (Camacho, 1994).

Contribuyen al mantenimiento, conservación, preservación y protección de ecosistemas


de valor genético y mejoran el paisaje (Urioste, 2010).

Por otro lado, garantizan mejores condiciones ambientales, ayudan a regular el clima, la
atmósfera y las condiciones meteorológicas. A medida que crecen los árboles absorben
y almacenan el dióxido de carbono de la atmósfera, lo que mitiga el “efecto invernadero”
en el clima de la tierra (Urioste, 2010).

3.3.2. Importancia social

La actividad forestal contribuye a la elevación del nivel de calidad de vida de la


población y comunidades participantes en los trabajos de aprovechamiento y manejo
forestal; contribuye a la generación de empleos participando en las actividades de
producción de plantas, plantación, manejo y aprovechamiento del recurso generado en
el área de influencia de los centros poblados rurales que permiten dar ocupación a las
familias campesinas, fijándolos en su medio habitual y evitando la migración,
promoviendo la organización campesina comunitaria; además incentiva y genera
actividades turísticas y recreativas (Urioste, 2010).

A través de las plantaciones forestales se contribuye a la consecución del


reordenamiento de los asentamientos rurales y consolidación de las organizaciones
campesinas, manteniendo la integridad territorial (Camacho, 1994).

Así mismo proporciona elementos de abrigo, energía, alimentos y forraje, contribuyendo


a la seguridad alimentaria; promueve la ocupación del descanso agrícola en actividades
forestales (Iriarte, 1994 citado por Sánchez, 2011).

3.3.3. Importancia económica

Radica en la función productora de los bosques y plantaciones forestales cuyo


aprovechamiento genera beneficios económicos, a través de su transformación. El
bosque establecido se considera como un bien económico que proporciona al
propietario o al estado ingresos económicos (Iriarte, 1994 citado por Sánchez, 2011).
8
De los bosques se obtiene materia prima para la industria de la transformación primaria,
secundaria y productos derivados, también se obtienen dependiendo de la región y el
tipo de bosque: gomas, fibras, resinas, pastas, colorantes, esencias, de cuyo
procesamiento se obtiene beneficios económicos, alimentos, forrajes, productos
medicinales, instrumentos, material de construcción, leña, etc. (Nagashiro, 1992 citado
por Sánchez, 2011).

3.4. Distribución geográfica del Género Polylepis

3.4.1. Distribución geográfica de Polylepis en América del Sur

El género Polylepis se distribuye a lo largo de la Cordillera de los Andes desde el norte


de Venezuela, pasando por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, el norte de Chile y el
noroeste de Argentina (Kessler, 2000).

La tabla 1 presenta la distribución de las especies de Polylepis por países.

Tabla 1. Distribución de las especies de Polylepis sp. por países


ESPECIE/PÁIS ARG. BOL. COL. CHI. ECU. PER. VEN.
P. australis X X
P. besseri X X
P. hieronymi X X X X
P. incana X
P. lanuginosa *
P.multifuga X *
P. pauta X X
P. papei X
P quadrijuga *
P. reticulata * X
P.racemosa X X *
P. serícea X X X X
P. subserícana P. X *
tomentella X X X *
P. tarapacana P. X X
weberbaueri X X

TOTAL 3 9 2 2 7 10 1
Donde: x = Ocurrencia; * = Endemismo

El género consta de 20 especies distribuidas desde Venezuela hasta Córdova,


Argentina y la mayor diversidad se encuentra en Ecuador (9), Perú (10) y Bolivia (9).
(Kessler, 2000).

9
3.4.2. Distribución geográfica de Polylepis en Bolivia

En el área andina de Bolivia la Queñua podría distribuirse en una superficie aproximada


de 5.200 km2, esa superficie correspondería sólo al 2% de la superficie total (cerca de
267.000 km2). El potencial de distribución de Queñua podría llegar a cubrir una
superficie hasta alrededor de 50.000 km 2 (18%) de la región andina (Fjeldsa y Kessler,
2004).

Kessler (1995), concluye que se encuentran 9 especies y 8 subespecies distribuidas en


los Andes bolivianos. No se trata de conservar una o dos de especies como
representantes de todo el género, sino a cada una de ellas, pues individualmente
tendrán sus particulares adaptaciones ecológicas.

3.5. Aspectos Ecológicos

3.5.1. Distribución altitudinal

El género Polylepis de la familia Rosaceae, es un árbol leñoso que forma bosques en


las zonas más altas del mundo, crece sin problemas a más de 5.000 m.s.n.m.
encontrándose en Bolivia entre los 2.100 m.s.n.m. hasta los 5.200 m.s.n.m. de altura,
es un árbol típico de los altos Andes, porque ha desarrollado una serie de adaptaciones
que le permiten sobrevivir con éxito en lugares donde cualquier otro árbol perecería
(Fjeldsa y Kessler, 2004).

Polylepis se encuentra a lo largo de los Andes tropicales, bosques montano y puna


entre 3.500 a 5.200 metros de altitud; la especie registrada a menor elevación es
Polylepis australis a 1.800 m.s.n.m. en Córdoba Argentina y la especie registrada a
mayor altura es Polylepis tarapacana en el Volcán Sajama de Bolivia a 5.200 m de
altitud (Kessler, 1995).

Las condiciones ecológicas de los bosques de Polylepis se pueden caracterizar


principalmente en relación a condiciones de temperatura, humedad y suelos. Debido a
su localización a grandes elevaciones en los Andes, los bosques de Polylepis están
sujetos a amplias fluctuaciones diurnas de temperatura, comúnmente con diferencias
de 20 a 30o centígrados entre las temperaturas máximas del día y las heladas

10
nocturnas. Estas fluctuaciones representan un estrés enorme para las plantas. Sobre
todo a altitudes por encima de los 4.000 m.s.n.m., la gran mayoría de las especies
muestra adaptaciones a temperaturas bajas. Estas pueden ser debido a las
características morfológicas como las gruesas cortezas de Polylepis y fisiológicas como
la resistencia al congelamiento (Kessler, 2006).

3.5.2. Ecología

Las condiciones semiáridas a áridas de gran parte de los bosques de Polylepis también
conllevan a adaptaciones especiales de las plantas. En la época seca, que coincide con
la época más fría, muchas plantas se encuentran en estados inactivos, sobreviviendo
como semillas (plantas anuales), bulbos o rizomas subterráneos (Solanum, Oxalis.
Ullucus y Tropaeolum) o al menos no mostrando crecimiento (muchos arbustos). Las
plantas suculentas son raras en bosques de Polylepis, ya que las amplias reservas de
agua de estás son muy susceptibles al congelamiento (Kessler, 2006).

En el caso de Polylepis, el crecimiento vegetativo tiene lugar sobre todo en época


húmeda y relativamente caliente, mientras que la floración ocurre principalmente en
época seca y fría. Esto probablemente es una adaptación a una eficiente polinización
por el viento en época seca y tiene efectos en las semillas que llegan a estar maduras
al comienzo de la época de lluvias para aprovechar al máximo las condiciones
favorables (Kessler, 2006).

Además de las condiciones climáticas, en muchas zonas altoandinas existen


condiciones de suelo desfavorables debido a que las bajas temperaturas y aridez
limitan a la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes, sobre
todo nitrógeno y fósforo parecen ser los factores limitantes para el desarrollo de las
plantas. En combinación con las condiciones climáticas, esta falta de nutrientes
favorece al desarrollo de hojas coriáceas, espinas y/o compuestos químicos que
protegen contra la herbivoría, como fenoles o aceites aromáticos. Como resultado de
estas adaptaciones, la flora de los bosques de Polylepis incluye una gran variedad de
especies con características que las hace útiles para el hombre, como plantas

11
tuberosas (papas, oca, ullucus) o con propiedades medicinales como especies de
Minthostachys, Satureja y Bacharis (Kessler, 2006).

La flora de los bosques de Polylepis incluye una gran variedad de especies con
características que las hace útiles para el hombre, como plantas tuberosas (papas, oca,
ullucu, mashua) o con propiedades medicinales como especies Minthostachys, Satureja
y Baccharis (Kessler, 2006).

Aunque por definición las diferentes especies de Polylepis son los árboles dominantes
en los bosques de Polylepis raramente forma rodales puros, por lo general está
asociada con otras especies de Polylepis, donde ocupa entre el 15% y el 40% de la
superficie (Kessler, 2006).

Además los bosques de Polylepis albergan un amplio rango de plantas herbáceas. Ese
es el caso sobre todo en las zonas semihúmedas a áridas, donde la estructura
relativamente abierta de los bosques permite el desarrollo de una densa cubierta
herbácea. Principalmente constituida por pastos de los géneros Festuca,
Calamagrostis, Stipa, Muhlenbergia y Agrostis, Achyrocline, Baccharis, Bidens, Conyza,
Eupatorium, Gamocheta, Senecio, Stevia, Verbensia y Werneria. Otras hiervas o
pequeños arbustos se encuentran en los géneros Asplenium, Bartsia, Berberis,
Calceolaria, Gentianella, Lepidium, Oxalis, Plantago, Polystichum y Sisyrinchium,
Bracharis dracuncufolia y con macollos de diversos pastos denominados
genéricamente, Podocarpus parlatorei, Alnus acuminata, Junglans australis, salicifolia,
Zanthoxylum coco, Prunus tucumanensis,entre otras asteraceae como Clethra,
Escallonia, Vallea stipularis, Citharexylum, Clusia, Oreopanaz, Miconia, entre muchos
otros (Kessler, 2006).

Estas plantas son menos frecuentes Berberis, Gynoxys, Barnadesia. Incluso trepadoras
como Iochroma, Salpichroa o Mutisia. Los helechos Polystichum, Asplenium entre otros
se vuelven relativamente comunes. Las plantas epífitas son raras en los bosques de
Polylepis, ya que las condiciones frías y áridas de estos bosques son en general
detrimentales para el desarrollo de estas plantas. Además, la corteza de Polylepis se
desprende fácilmente, lo que dificulta el establecimiento de epífitas. Solamente algunos

12
bosques muy húmedos sobre todo aquellos formados por P. seriacea, P. pauta y P.
lanata, tienen una buena cobertura epífita, constituida por musgos, bromeliáceas y
algunos helechos (Kessler, 2006).

El género Polylepis parece estar químicamente protegido contra herbívoros, debido a


que mantienen pocos insectos fitófagos. Sin embargo es un buen habitad de refugio
para artrópodos adultos. Los árboles están a menudo cubiertos por musgos y
enredaderas (Bomarea, Loasa, Mutisia, Passiflora, Salpichroa) y muérdagos (Tristerix)
con grandes cantidades de flores. Frecuentemente también se encuentran
entremezclados árboles de Gynoxis y puede haber una rica vegetación de herbáceas.
La compleja estructura de los árboles de Polylepis los convierte en importantes hábitats
de forraje para aves insectívoras (Fjeldsa y Kessler, 2004).

3.5.3. Suelos

La Queñua no es exigente crece en forma natural en una amplia gama de suelos:


desde los superficiales con afloramiento de roca, en laderas pedregosas protegidas,
hasta en el fondo de valles y quebradas con suelos profundos. Se desarrolla en suelos
residuales a partir de areniscas, de topografía quebrada. Su rusticidad es tal que puede
llegar a crecer hasta en grietas de roca. Prefiere suelos ligeramente ácidos y textura
media y con una ligera pendiente (Chiclote et.al., 1985).

Los bosques de Polylepis se desarrollan en pendientes medias y escarpados


preferentemente húmedos a sub húmedos, suelos pedregosos, profundos o poco
profundos, a veces en terrenos rocosos, soportan condiciones extremas de temperatura
y altitud, raras veces forman bosques abiertos, mayormente se encuentran dispersa
acompañado de otras especies (Nina y Rodriguez, 1996).

3.6. Descripción Dendrológica

Según Fjdelsa y Kessler (2004), describen a Polylepis racemosa subespecie


traicontandra de acuerdo a las siguientes características:

Nombre Botánico: Polylepis racemosa subespecie triacontandra.

Nombres comunes: Queñua, Q´ueñua, Queñual, Quiñuar, Ceuña, Lampaya.


13
Características generales: Árbol siempre verde, hasta 8 m de alto; corteza del tronco y
ramas más grandes café rojizo.

Tronco: Torcido, robusto, tortuoso, presenta pocos nudos, de fuste único o con varios
talos ramificados simpodialmente; la corteza externa es multiestratificada y
fragmentada, con ritidoma membranáceo que se desprende en forma continua en
capas delgadas de color oro rojizo brillante a castaño rojizo.

Hojas: Congestionadas en las puntas de las ramas, imparipinadas con 1 a 2 pares de


hojillas, obtrullada en el contorno, de 2,9 a 6,8 cm de ancho y 3,5 a 6,7 cm de largo;
raquis densamente lanoso, especialmente cerca de la base de la hoja, mezclado con
tricomas glandulares esparcidos; el envés con tricomas largos, pelosos, insertados
sobre las venas pero raramente cubriendo toda la superficie del envés, el haz es glabro
con nervadura bastante marcada.

Las hojillas elípticas u ovoides en el contorno, de 0,8 a 1,6 cm de ancho y 1,9 a 4,9 cm
de largo; bordes enrollados, claramente creníferos con 8 a 14 dientes; ápice agudo,
obtuso o muy ligeramente recortado; base desigualmente atenuada a redondeada;
hojilla terminal con peciolo de 4 a 11 mm de largo; superficie superior ligeramente
rugosa, verde obscuro, de lisa a no muy densamente lanosa a los largo de la vena
central; superficie inferior con tricomas grandes, afelpados blancos entrelazados
insertados en las venas pero cubriendo sueltamente la superficie entera.

Inflorescencias: Dispuestas en racimos pedunculares, de 8 a 18 cm de largo,


cargando 8 a 18 flores, brácteas florales lanceoladas, 6 a 10 mm de largo, no
densamente lanosas; raquis a menudo ramificadas con tricomas esparcidos lanosos y
glandulares.

Flores: Hermafroditas, actinomorfas, de ovario ínfero, polinización anemófila, de 0.7 a


11 cm de diámetro, sépalos de 3 a 4 a menudo rojos, superficie externa velluda y no
densamente glandular especialmente cerca de las puntas, superficie inferior peluda
cerca de la punta a menudo entremezclado con varios tricomas glandulares, estambres
de 16 a 24 anteras orbiculares, con o sin copete de grandes pelos blancos. Brácteas
florales de 3 a 7 mm de largo, ocasionalmente con puntas como hojillas, sobre la

14
superficie externa no es ramificado y están cubiertos con tricomas blancos o
amarillentos lanosos y glandulares.
Frutos y semillas: Espiralados, con 5 a 6 aristas, aquenio alado seco drupáceo,
cuerpo del fruto cubierto con tricomas blancos glandulares, de 3 a 5 mm de ancho
incluyendo la protuberancia y 5 a 9 mm de largo. En cuyo interior presenta una semilla
de 1,5 a 2 mm, la mayor parte de las veces vana (sin endosperma). El fruto puede
permanecer adherido al árbol durante más de un año, por lo que en la colecta se
mezclan frutos nuevos y antiguos. La semilla es espiralada con una cubierta densa de
tricomas lanosos y glandulares.

Fenología: Florece en los meses de agosto a diciembre y fructifica en los meses de


abril a junio pudiendo adelantarse según temporada.

La figura 1 presenta algunos aspectos morfológicos de Polylepis racemosa subespecie


triacontandra.

Figura 1. Aspectos Morfológicos de Polylepis racemosa


subespecie traicontandra (Kessler, 1995).

15
3.6.1. Taxonomía del género Polylepis

Fjdelsa y Kessler (2000), clasifican a la Queñua de la siguiente forma:

Orden: Rosales

Familia: Rosaceae

Subfamilia: Rosoidae

Género: Polylepis

Especie: Racemosa

Subespecie: triacontandra

3.7. Usos y beneficios de la Queñua

3.7.1. Beneficios directos

a) Combustible
El uso más intensivo que el hombre ha dado a esté árbol a lo largo del tiempo es
como combustible, ya que junto a la yareta y la kiswara, son los recursos locales
de origen vegetal que brindan buen poder calorífico (Collahuasi, 2010).

b) Material de construcción
La madera de Queñua es de excelente calidad, utilizada como vigas, puntales,
puertas, así también para la elaboración de herramientas agrícolas (arado,
yugos, combos, mangos de herramientas, etc.) (Collahuasi, 2010).

c) Artesanía
La madera de Queñua fue y es utilizada para fabricar diversos utensilios
decorativos y utilitarios como telares, enseres domésticos, juguetería, adornos y
muebles (Collahuasi, 2010).

d) Industria
La coloración rojiza propia de la especie indica la presencia de sustancias
tánicas; que son utilizadas para el teñido de cueros y lanas (Kessler, 2000).
16
e) Medicina
La Queñua es considerada una planta medicinal, con cuyas hojas, tronco, ramas
y corteza se preparan diferentes enfermedades (Collahuasi, 2010).

El mismo autor indica que las hojas o corteza hervidas, son usadas para tratar
enfermedades infecciosas de vías respiratorias y otras enfermedades como
hipertensión y diabetes; el cocimiento de la madera se usa para baños y
compresas contra dolores reumáticos y artríticos; el carbón de la madera
pulverizado se usa contra la diarrea y la disentería.

Los tallos frescos molidos con copal y wairuru, sirven en caso de fracturas o
luxaciones; la cocción de la corteza se utiliza como baño tonificante para niños
raquíticos, esta misma pero molida y macerada en agua ardiente es un tónico
para superar la anemia; la corteza molida y en cocción sirve como purgante para
combatir el estreñimiento (Rodriguez, 2000 citado por Quispe, 2013).

f) Otras utilidades
La madera de Queñua es utilizada para postes, parantes de chozas; además las
ramas y fustes más rectos se usan para el techado de viviendas rurales u otras
como capillas; el ganado también aprovecha las hojas de Queñua, para
consumirla en época de escazes de forraje, especialmente por el ganado
camélido; finalmente en casos y fechas especiales la Queñua sigue siendo
utilizada como planta ritual (Liberman, 1997).

3.7.2. Beneficios indirectos

Existen antecedentes sobre el abundante aporte de hojarasca al suelo por ende aporta
materia orgánica mejorando la estructura del suelo, disminuyendo o evitando los
procesos de erosión, sedimentación y disminuyen la escorrentía, protegen a los cultivos
y campos de pastoreo contra los efectos del viento y las heladas (Collahuasi, 2010).

Se estima que 670 especies de aves se distribuyen en las regiones altas de Los Andes
en rodales de Polylepis, de las mismas 51 habitan típicamente en los bosques de
Polylepis (Fjeldsa y Kessler, 2004).
17
Favorecen a un microclima más cálido, la zona ecológica donde crece Polylepis se
caracteriza por una radiación solar extrema durante el día y heladas regulares por las
noches. Este es el caso especialmente durante la época seca, debido al cielo
despejado. Sin embargo el dosel del bosque reduce la radiación nocturna proveniente
del suelo y así el interior de parches de bosques normalmente está libre de heladas
(Fjeldsa y Kessler, 2004).

3.8. Propagación del género Polylepis

La Queñua se propaga por vía sexual mediante semillas y por vía asexual mediante
estacas, esquejes y acodos; la forma de reproducción más común y recomendable
(debido a altos porcentajes de prendimiento en comparación al poder germinativo de las
semillas) es por vía vegetativa o asexual (Chiclote et.al., 1985).

3.8.1. Propagación sexual

La nueva generación se origina por “la fusión de dos gametos haploides de diferente
sexo, para dar origen a una nueva célula, llamada huevo o cigoto, capaz de
desarrollarse en una nueva planta". En este caso el nuevo organismo tiene su propia
constitución genética que difiere de los padres. La producción de gametos, en las
plantas superiores envuelve a la formación de órganos reproductores especializados
como las flores (Rodríguez, 1985).

Según Aguirre (1988), el género Polylepis se reproduce de forma sexual por dos vías:

a) Semillas
Dependiendo de la época de recolección, madurez fisiológica, ambiente
adecuado y riego, Polylepis tiene un porcentaje de germinación entre 5 al 15%
(Torrico et.al., 1997).

Para Polylepis incana, se tiene un promedio de 80.000 semillas por kilo, con 2 a
4% de germinación, siendo su recolección entre abril y junio (Chiclote et.al.,
1985).

18
Debido a la adaptación propia de la especie en estudio, la época de florecimiento
es en época fría y seca, para fructificar en época más húmeda en condiciones
más favorables pero el fruto puede permanecer adherido al árbol durante más de
un año, ocasionando que al momento de recolectar las semillas se mezclen
frutos nuevos y antiguos (Chiclote et.al., 1985).

Los mismos autores señalan otro problema dentro de la reproducción sexual de


la especie es la baja viabilidad de la semilla; el poder germinativo de la semilla
en la zona de estudio oscila entre el 4% a 6%.

El rendimiento aproximado de la semilla de Queñua es de un kilogramo


(aproximadamente 100.000 semillas) por cada cinco kilogramos de material
recolectado (Hoyos, 2004).

La semilla de Queñua presenta bajo poder germinativo que llega algunas veces a
0%, cuando los árboles se encuentran en bosques pequeños y aislados. Esto ha
sido explicado por los fenómenos propios de la especie como ser la dicogámia y
polinización anemófila (Aguirre, 1988).

b) Regeneración natural (Briznales)

Plantas procedentes se semilla natural al pie o alrededor de árboles maduros,


que posteriormente son utilizados por el hombre para mejorar la propagación de
la especie (Chiclote et.al., 1985)

En Bolivia dieron un resultado regular con brinzales de 3 a 5 cm de alto, sin


embargo el mayor inconveniente es el crecimiento lento de las plantas por lo cual
no se justifica esta práctica en vivero. Así mismo por lo general en los rodales de
Polylepis la regeneración natural presenta densidades bajas lo que limita las
posibilidades de una mayor propagación en vivero (Zacari, 2010).

No obstante, con la remoción del suelo debajo de los árboles es posible obtener
densidades mayores. Finalmente diremos que la cantidad de brinzales, su
extracción, los cuidados a tener durante el traslado de los mismos hacia el vivero

19
y el lento crecimiento son los mayores obstáculos para la no utilización de éste
método (Zacari, 2010).

3.8.2. Propagación asexual

Esto es posible, porque cada célula de la planta contiene la información genética


necesaria para generar una planta entera. Se puede obtener nuevas plantas a partir de
hojas, tallos, raíces o meristemos. Lo que ocurre es que de estas partes vegetativas
(tallos o raíces) o por medio de su unión por injerto, estacas o acodos, se forman raíces
o yemas adventicias. Raíces adventicias son aquellas que se originan de cualquier otra
parte de la planta diferente de las raíces, del embrión y sus ramas (Ipizia, 2011).

La reproducción asexual como la división mitótica de células con duplicidad del sistema
cromosómico y el citoplasma para formar dos células hijas. Una sola célula viviente,
vegetativa y aislada, contiene toda la información necesaria para regenerar otra planta,
lo mismo que una porción de tallo tiene la capacidad de formar raíces o viceversa,
también las hojas pueden regenerar tallos y raíces (Hartmann y Kester, 1999).

3.8.2.1. Importancia de la propagación asexual

En la propagación asexual las características heredadas del progenitor pueden ser


conservadas. En realidad la nueva planta es la continuación del crecimiento y desarrollo
del progenitor. Esta forma de reproducción tiene la ventaja de reproducir exactamente
el árbol del que tomamos el vástago, además se obtienen árboles del mismo sexo que
tiene la planta madre (Robinson, 2001 citado por Quispe, 2013).

Con la reproducción asexual es posible evitar los periodos juveniles largos o


prolongados, ya que las plantas que se cultivan a partir de semilla pasan por un periodo
de desarrollo juvenil prolongado en el cual no ocurre floración, en cambio mediante la
propagación vegetativa se retiene la capacidad de floración evitando con ello la fase
juvenil. También se evita en gran medida las características morfológicas
inconvenientes (defectuosas) que posiblemente se tendrían al propagar por semilla
(Quispe, 2013).

20
Finalmente, la gran razón para utilizar la reproducción vegetativa especialmente en el
género Polylepis por la baja viabilidad de la semilla y por consiguiente el bajo
porcentaje de geminación de la misma, lo cual determina una reproducción sexual
extremadamente baja (Robinson, 2001 citado por Hoyos, 2004).

3.8.2.2. Formas de propagación asexual

a) Acodo

A menudo, una especie puede ser de difícil propagación por estacas y presentan
problemas con la injertación. En este caso se puede probar con acodos. El
proceso consiste en provocar una herida en una sección del árbol y cubrirla con
un medio que favorezca el mantenimiento de humedad (musgo, barba de palo,
estopa, tierra, etc.). En el proceso de cicatrización se produce la formación de
callosidad, de la cual se pueden derivar raíces adventicias. Este proceso es
estimulado por el uso de compuestos hormonales similar al caso de las estacas
(FAO, 1980).

Los acodos más comunes son los aéreos, en los cuales la cubierta es un medio
diferente de tierra y se realizan a cierta altura de la planta sobre el nivel del
suelo. Cuando se dispone de ramas largas, bajas y flexibles estas se pueden
introducir en la tierra: tenemos entonces los acodos terrestres (FAO, 1980).

b) Injerto

Son plantas obtenidas por soldadura de una parte proveniente del árbol a
propagar sobre otra parte que posee su raíz propia (FAO, 1980).

c) Micropropagación

También llamado propagación vegetativa “in vitro”, es un sistema que se basa en


la propagación del material vegetal a partir de un pequeño grupo de células del
material vegetal a partir de un pequeño grupo de células apicales
indiferenciadas, que recogidas asépticamente del extremo del brote son
colocadas en un tubo de ensayo que contiene un medio especial nutritivo. La

21
técnica del cultivo de meristemos busca principalmente la obtención de plantas
libres de virus (Vozmeiano, 1982).

d) Estacas

“Rama o palo verde provista de yemas, sin raíces que se planta para que se
haga árbol, de 20 a 30 cm de longitud, en el que se da un corte por el extremo
inferior y corte redondo en la parte superior a distancia de 6 a 8 mm de la última
yema” (Choque, 1992).

Estas son plantadas directamente en el campo definitivo. Sólo funciona en sitios


con buenos suelos y adecuada humedad. Se obtienen de ramas leñosas pero no
viejas. Son de longitud 30 a 60 cm de largo y 1,5 a 3 cm de diámetro. Las
estacas deben incluir tres o más entrenudos. Un factor limitante de este tipo de
propagación es que no debería promoverse a gran escala por que al ser estas
estacas de grandes longitudes se requiere un número mayor de árboles madre
incidiendo en un daño considerable de reducción de árboles como de follaje
(Chiclote et.al., 1985).

e) Esquejes

“Ramas o estacas apicales de uno a dos años que contienen yemas, las cuales
bajo condiciones adecuadas desarrollan raíces adventicias (raíces que se
originan de los tallos) y crecen entonces como planta independiente” (Leadlay y
Greene, 2000).

Es el método más confiable y recomendable para propagar el género Polylepis,


es por medios de ramillas o esquejes, que algunos también llaman estacas
apicales. El prendimiento es alto cuando se aplica correctamente y no se afecta
tanto a los árboles madre cuando de los mismos solamente se toman ramillas.
Además, está la ventaja de un menor riesgo de entrada de patógenos por
heridas de menor tamaño, por otra parte el desarrollo de los plantones es más
rápido (Chiclote et.al., 1985).

22
3.8.2.2.1. Propagación vegetativa por esquejes

Bajo adecuadas condiciones medio ambientales, un fragmento de un órgano vegetativo


de la planta desarrollará nuevas raíces y brotes llegando a constituirse en una nueva
planta, estos se denominan esquejes y es la forma más simple de reproducción del
género Polylepis (Torrez, 1992 citado por Hoyos, 2004).

Son conocidas como ramillas terminales o esquejes y se obtenidas de especies leñosas


siempre verdes, deben ser tomadas en periodo de inicio de lluvias. Sus dimensiones
varían entre 8 y 30 cm de largo, reteniendo las hojas de la parte superior. Si éstas
fueran muy grandes deben reducirse para evitar la pérdida de agua y permitir un menor
espaciamiento en la cama de cultivo. Se usan las puntas de las ramas, pero las partes
basales del tallo también enraízan. El corte basal se hace justamente debajo de un
nudo. Es recomendable obtener el material en las primeras horas de la mañana,
cuando los tallos están turgentes y mantenerlos envueltos en una tela húmeda. Se
deben proteger del sol todo el tiempo (Ipizia, 2011).

3.8.2.2.2. Ventajas de la propagación por esquejes

Robinson (2001), citado por Hoyos (2004), manifiesta que esta forma de propagación
es la más adecuada para el género Polylepis por lo nombrado a continuación:

- Se obtiene porcentajes altos de prendimiento, cuando la técnica se aplica


correctamente.
- La extracción del material vegetal (esquejes) no afecta a los árboles "semilleros" en
su normal desarrollo. Asimismo existe un menor riesgo de entrada (al árbol) de
patógenos por heridas de menor tamaño, que cuando se propaga por estacas.
- La recolección y traslado del material vegetal (esquejes) al vivero no implica grandes
costos.

La propagación por esquejes es ventajosa, ya que de unas cuantas plantas madres es


posible iniciar muchas plantas nuevas en un espacio limitado. Este método de
propagación vegetativa es económico, rápido, simple y no requiere técnicas especiales
como los injertos. La planta, por general, se reproduce sin cambios genéticos (Tipo,
2004).
23
Hay muchas ventajas en cultivar material a partir de esquejes. En primer lugar, una
mayoría de especies son aptas para reproducirse por este sistema en un periodo de
tiempo razonablemente corto (Hoyos, 2004).

En la mayoría de los casos, los esquejes enraizados poseen las mismas características
de la planta madre, además con este método creamos un sistema radicular fibroso y
como consecuencia de ello, los plantones serán más fáciles de trasplantar y las raíces
más fáciles de podar (Hoyos, 2004).

La propagación por esquejes es aconsejable para especies que normalmente no


producen semillas viables o cuyas semillas pierden rápidamente su capacidad
germinativa. Una de dichas especies es la Queñua (Quispe, 2013).

3.8.2.2.3. Factores que influyen en la propagación por esquejes

La propagación por esquejes depende de las condiciones inherentes de los esquejes y


de las condiciones ambientales durante el periodo de formación de raíces (Hoyos,
2004).

La propagación por medio de esquejes depende de la especie a propagar, el estado de


diferenciación de tejidos del tallo predestinado a formar raíces, el estado de nutrición
del árbol. Por otro lado, la calidad del sustrato, la humedad del mismo y la humedad
relativa del aire son factores claves para el enraizamiento, siendo este último uno de los
factores más decisivos (Torrez, 1992 citado por Hoyos, 2004).

a) Época de recolección

Colectar esquejes de Polylepis entre los meses de mayo y septiembre para la


propagación en vivero, mientras que para plantación directa en el terreno
definitivo se prefiere los meses de noviembre a febrero (época de lluvia). En
algunos lugares donde las condiciones de humedad son mejores es posible
recolectarlas durante todo el año (Aguirre, 1988).

El mejor periodo para efectuar la recolección esquejes va desde la primavera


hasta principios de verano si se opta por hacerla a finales de verano u otoño

24
cabe la posibilidad de que el esqueje no emita raíces y en algunos casos la
planta puede morir (Martínez, 1995).

b) Selección de árboles madre

La recolección de los esquejes debe ser de árboles madre jóvenes, aislados y


ubicados en zonas húmedas, de buenas características fenotípicas, fuste recto,
copa bien formada, sano, libre de plagas y enfermedades (Hoyos, 2004).

La nutrición de la planta madre puede ejercer una fuerte influencia en el


desarrollo de las raíces. Factores internos, tales como el contenido de auxina y
las reservas de carbohidratos pueden desde luego, influir en la formación de las
raíces de las estacas (Hartmann y Kester, 1999).

c) Selección del material vegetativo

En la composición química de las ramas hay marcadas diferencias de la parte


basal a la parte apical. En las estacas tomadas de diferentes partes de la rama, el
mayor porcentaje de raíces se obtiene de estacas de la porción apical de la rama
(Castañeda, 1984).

Es necesario saber reconocer las ramas adecuadas. Así se sabe que el mejor
material para esquejes tiene cierto grado de flexibilidad, debe estar lo
suficientemente maduro para romperse cuando se dobla demasiado, en cambio
aquellas ramas tiernas, suaves, de crecimiento rápido no son convenientes, ya
que es probable que se deterioren antes de enraizar, del mismo modo se debe
evitar recolectar aquellos tallos viejos y leñosos, ya que enraízan con dificultad
(Hartmann y Kester, 1999).

d) Longitud y diámetro de esquejes

La longitud de los esquejes varia generalmente entre 7 a 20 cm de largo y el


corte debe ser limpio y sin rasgaduras (Gallego, 2001).

El grosor del tallo de los esquejes debe ser el de una lapicera, vale decir
aproximadamente 1 cm de diámetro (Olivera, 1992 citado por Quispe, 2013).

25
3.8.2.2.4. Tratamiento de las estacas o esquejes

Recoger el material temprano por la mañana y mantenerlos siempre frescos y


turgentes, para el transporte es necesario embalarlos en materiales que eviten la
pérdida de humedad puesto que la exposición de los esquejes a los rayos solares por
unos cuantos minutos causa serios daños (Quispe, 2013).

a) Enraizamiento por remojo en agua

Este tratamiento consiste en colocar los esquejes recolectados (deben contener


de 2 a 3 hojas en la parte superior) en una fuente con agua de 24 a 48 horas,
antes de su plantación esto con el fin de mantener la humedad y evitar el estrés
fisiológico (Ipizia, 2011).

b) Enraizamiento por estratificación en arena


Con el fin de evitar la deshidratación de los esquejes o estacas, este tratamiento
consiste en colocar el material recolectado en posición inclinada en una fuente
con arena fina húmeda, por un lapso de tiempo de 24 a 48 horas antes de su
plantación. Es importante que los esquejes estén cubiertos evitando la directa
exposición a los rayos solares (Ipizia, 2011).

3.9. Condiciones básicas para el enraizamiento

a) Temperatura

El enraizamiento de estacas de la mayoría de las especies son satisfactorias con


temperaturas diurnas de 15 a 27ºC y temperaturas nocturnas de 10ºC
(Hartmann y Kester, 1999).

La temperatura del aire excesiva tiende a estimular el desarrollo de las yemas


con anticipación al desarrollo de las raíces y por lo tanto aumenta la pérdida de
agua por las hojas. Es importante que las raíces se desarrollen antes que el tallo
(Hartmann y Kester, 1999).

La temperatura de los esquejes es otra variable decisiva en los índices de


sobrevivencia. Cuanto más estable y constante sea (día y noche) mejor. La
temperatura ideal para la propagación de Queñua, sería 15 a 28 Cº en las raíces
26
y tres o cuatro grados menos en torno a las hojas, lo que minimiza la
transpiración y por lo tanto, la deshidratación de los esquejes (Gallego, 2001).

b) Luminosidad

Se debe tener cuidado en evitar la luz directa del sol sobre el propagador en todo
momento. La sombra excesiva tampoco es recomendable, puesto que las
estacas necesitan luz para la fotosíntesis. En este sentido, puede ser beneficioso
aumentar gradualmente la cantidad de luz que reciben las estacas una vez que
estas se hayan aclimatado al ambiente de propagación y hayan iniciado la
formación de raíces (Mesén, 1998).

Se requiere una intensidad adecuada de luz para asegurar la producción de


carbohidratos por medio de la fotosíntesis, para satisfacer las necesidades del
sistema radicular en el desarrollo y para la vida continua de la estaca (Garden,
2000).

c) Humedad

Para lograr un buen enraizamiento de los esquejes es esencial que estas


mantengan su turgencia y que tengan un potencial de agua elevado (Hartmann y
Kester, 1999).

Las plantas expulsan bajo forma de vapor de agua por los estomas de las hojas
una parte de agua absorbida por las raíces. Una temperatura elevada, un
ambiente muy luminoso y un atmosfera seca provocan una transpiración intensa
(Heede et.al., 1981).

Aunque la presencia de hojas en las estacas o esquejes constituye un fuerte


estímulo para la iniciación de raíces, la pérdida de agua por las hojas puede
reducir el contenido de agua de las estacas a un nivel tal que ocasione su muerte
antes de que pueda efectuarse la formación de raíces (Hartmann y Kester,
1999).

En las estacas se ha interrumpido la provisión natural de agua de las raíces a las


hojas, pero estas todavía transpiran, para reducir al mínimo la transpiración de

27
las hojas se tiene algunos métodos: enraizar las estacas en un invernadero y
mantener un riego frecuente, esto mantiene una humedad ambiental elevada
dentro de la estructura (Condori, 2006).

d) Sustrato

Constituye la mezcla de materiales que son necesarios para el desarrollo y de


los esquejes este debe ser suelto, debe estar limpio, húmedo y bien aereado
(Ocaña, 2004).

El sustrato es el soporte físico que permite la protección y la mejor conformación


de las raíces, Debe permitir además que las raíces de las plantas encuentren el
agua y los nutrientes que necesitan (Montoya y Camara, 1996).

Ocaña (2004), señala que el sustrato debe tener las siguientes propiedades:

- Medio consistente y denso para que las estacas permanezcan en su lugar


durante el enraizado.
- Retentivo en humedad, que no necesite ser regado con demasiada
frecuencia.
- Debe ser poroso, de modo que el exceso de agua se drene.
- Libre de hierbas, nematodos y patógenos.
- Debe tener un pH adecuado para que la estaca se pueda propagar.

El mismo autor señala que el sustrato generalmente se compone de:

a) Tierra

Componente básico que de acuerdo a las características puede variar en el


contenido nutritivo y las condiciones de drenaje cuando se le agrega otros
componentes.

b) Arena

Componente que se utiliza para mejorar las condiciones de soltura al


sustrato, con la finalidad de tener un mejor enraizamiento, favorecer la
filtración de agua y evitar el endurecimiento del sustrato.

28
c) Abono

Sustancia de origen animal o vegetal que puede o no ser agregado al


sustrato, para complementar los elementos nutritivos que la planta necesita.

d) Turba

La turba está formada por restos de vegetación acuática, de pantanos o


marismas, que han sido conservados debajo del agua en estado de
descomposición parcial.

e) Otros

Para los materiales orgánicos se pueden emplear cortezas, chips de madera,


compost de diversos orígenes, fibras de coco y subproductos
agroindustriales.

3.10. Desarrollo anatómico de las raíces de esquejes

En el lugar en que se ha seccionado la estaca se produce una exudación de sustancias


grasas, las cuales en contacto con el aire se oxidan formando una capa impermeable a
los patógenos. Luego se inicia un proceso de suberización. A partir del cambium y en
base a los nutrimentos contenidos, se inicia una proliferación de células en forma de
anillo, la cual por diferenciación del anillo o callus, forman raíces y después se inicia el
rotamiento del anillo. En las estacas verdes el enraizamiento se inicia en el periciclo y
floema primario, en las leñosas en el cambium y floema secundario (Goitia, 2003).

El proceso de desarrollo de las raíces adventicias en las estacas de tallo puede


dividirse en dos fases (Hartmann y Kester, 1999):

a) Iniciación de los primordios de raíz

En muchas plantas su formación es después que se ha hecho la estaca, la


misma que en las plantas en los haces vasculares, las células se dividen y
forman grupos de células para constituir el primordio de raíz que se conecta
con el haz adyancente, al emerger del tallo la raíz adventicia generalmente
tiene diferenciada la cofia y una conexión vascular completa.

29
b) Callo y emergencia de las nuevas raíces

En estacas colocadas en condiciones favorables se forma un callo en su


extremo basal, como una masa irregular de células parenquimatosas en
diversos estados de lignificación que se originan de células de la región del
cambium vascular y el floema adyancente. Con frecuencia, las primeras
raíces aparecen a través del callo, conduciendo esto a la suposición de que
la formación de callo es esencial para el enraizado, sin embargo son
independientes. El hecho de que con frecuencia ocurra de manera
simultánea se debe a su dependencia de condiciones internas y ambientales
análogas.

3.11. Enraizadores

Son compuestos de origen natural o sintético u hormonas vegetales que modifican


procesos fisiológicos de las plantas. Regulan el crecimiento imitando a las hormonas
influyendo en la síntesis, destrucción, translocación (posiblemente) modificando los
sitios de acción de las hormonas (Yuste, 1997).

Los reguladores de crecimiento, tanto si son naturales como sintéticos, pueden dividirse
en 5 grupos, según se naturaleza química y el efecto que producen sobre la planta
(Yuste, 1997):

3.11.1. Giberelinas

Todas las giberelinas son productos naturales del hongo Gibberella fujikuroi. Son
consideradas derivados del acido giberélico (GA³) (Yuste, 1997).
Las giberelinas son hormonas vegetales que controlan el crecimiento e inducen a la
formación de flores cuando se aplica de manera externa (Goitia, 2003).

Actúan en la división y elongación celular, ayudan en la salida de reposos de semillas y


yemas, impiden la inducción floral y parece que junto con las auxinas, impiden la
abscisión de frutos jóvenes (Yuste, 1997).

3.11.2. Citoquininas
30
Las citoquininas son derivados de la purina que estimula la división celular, la
dominancia apical, la ramificación y la inducción de yemas, acelerando la germinación
de la semilla e impidiendo la abscisión y senescencia de flores y hojas (Yuste, 1997).

Las especies que tienen un contenido natural elevado de citoquininas han sido más
difíciles de hacer enraizar que aquellas de contenidos bajos. Sin embargo, al aplicar
citoquininas en concentraciones muy bajas a estacas foliares de begonia se estimuló la
iniciación de raíces, mientras que concentraciones mayores la inhiben. La influencia de
las citoquininas en la iniciación de las raíces puede depender de la etapa específica de
iniciación y de la concentración (Hartmann y Kester, 1997).

3.11.3. Etileno

El etileno acelera la maduración de frutos para consumo y el desarrollo del color,


promueve la abscisión de las hojas y frutos, estimula la inducción floral y provoca la
salida del reposo de yemas y semillas (Yuste, 1997).

El etileno aplicado en tejidos de tallos y hojas, vegetales a concentraciones de


alrededor de 10 ppm ocasiona la producción de raíces. Por otra parte las aplicaciones
de auxinas pueden regular la producción de etileno, aparentemente, las relaciones
entre auxinas, etileno y la formación de raíces adventicias son muy complejas,
implicando más que una simple alteración de la concentración de etileno (Hartmann y
Kester, 1997).

3.11.4. Ácido Abscísico

El ácido abscísico es un inhibidor de ocurrencia natural en las plantas, dependiendo de


la concentración y el estado nutricional de las plantas maternas de las que se tomen las
estacas el ácido abscísico puede o no tener incidencia para la formación de raíces
(Hartmann y Kester, 1997).

3.11.5. Auxinas

El nombre auxina significa en griego “crecer” y es dado un grupo de compuestos que


estimulan la elongación. Son sustancias naturales que se encuentran en toda la planta
pero las más altas concentraciones se localizan en las regiones meristemáticas en

31
crecimiento activo regulando muchos aspectos del desarrollo vegetal, afectan al
crecimiento del tallo, las hojas, raíces, desarrollo de ramas laterales y frutos. Las
auxinas influyen en el crecimiento de estos órganos vegetales estimulando la
elongación o alargamiento de ciertas células. Algunas son naturales y otras han sido
sintetizadas químicamente (Yuste, 1997).

El mismo autor señala que el proceso de rizogénesis está íntimamente ligado con la
división celular, siendo práctica normal en horticultura y sobre todo, en los viveros,
aplicar auxinas a los esquejes para favorecer el enraizamiento. Hay otros
muchos procesos de correlación, como la dominancia apical e inhibición del crecimiento
de yemas laterales inducen el desarrollo del sistema radicular y aéreo, inducen el
crecimiento de los frutos (biosíntesis de etileno y maduración), estimulan la formación
de flores, frutos (partenocárpicos en ocasiones), raíces y semillas.

Según Hartmann y Kester (1997), se tiene los siguientes tipos de auxinas:

- Ácido Indol-3-acético (AIA), hormona natural de las plantas. La misma promueve la


formación de raíces adventicias.

Tiene la desventaja de que es fotosensible y soluble en agua, por lo que se disuelve


y se pierde más rápidamente del sitio de aplicación.

- Ácido Indol-butírico (AIB), es la auxina más utilizada. No es fotosensible, no es


soluble en agua y ha probado ser efectiva en una gran cantidad de especies. La
mayoría de las presentaciones comerciales están a base de AIB, en diversas
concentraciones.

- Ácido Naftalenacético (ANA), es una auxina sintética que estimula la formación y


desarrollo de las raíces cuando se aplican a la base de las estacas. Esta puede ser
más toxica que las otras dos y se ha usado en casos muy particulares, generalmente
en mezcla con el AIB.

La función de las auxinas en la promoción del enraizamiento es compleja y amplia, su


acción principal es sobre la división y el crecimiento celular, la atracción de nutrientes y

32
otras sustancias al sitio de aplicación, así como sus efectos sobre las relaciones
hídricas y fotosintéticas de las estacas y otros procesos interrelacionados (Catie, s.f.).

3.11.5.1. Auxinas naturales

Las auxinas existen en forma natural en las plantas, son productos elaborados en el
metabolismo vegetal. Los principales centros de síntesis de las auxinas son los tejidos
apicales meristemáticos de los órganos aéreos tales como los brotes en eclosión, hojas
jóvenes, pedúnculos en crecimiento, flores e inflorescencias y sintetiza en los
meristemos apicales de raíz (Mendoza, 2010).

3.11.5.2. Mecanismo de acción

La auxina inicia un mecanismo de acidificación (liberación de protones). En la


membrana citoplasmática, con la disminución del pH se activan encimas, estos
hidrolizan los componentes de la pared celular y se suelta la pared, el potencial (debido
a la presión) disminuye, entra agua, el volumen celular aumenta, la célula crece, aun no
está claro como se inicia la bomba de protones, también hay un efecto de la auxina
sobre el metabolismo de ácidos nucléicos y proteínas (Hartmann y Kester, 1999).

La brotación y el enraizamiento son procesos que reflejan la polaridad que existe entre
las dos zonas. La auxina estimula el enraizamiento y las citoquininas a la brotación de
las yemas. Así ambos deben estar en equilibrio para obtener los mejores resultados
(Hartmann y Kester, 1997).

3.11.5.3. Transporte

El regulador de crecimiento se caracteriza por moverse en el organismo desde un punto


de síntesis hasta el lugar de acción, por tanto existe un movimiento de la auxina a
través del organismo. Las auxinas se dirigen desde el ápice a la base pero no en
sentido contrario, tanto en la raíz como en el tallo muchas de las respuestas y
correlaciones del crecimiento realizado por la auxina depende precisamente de este
carácter de su desplazamiento. A esto se debe que la auxina producida por la yema
apical de una rama puede desplazarse y afectar el crecimiento de la misma. La auxina
es transportada por medio de un mecanismo dependiente de energía, alejándose en

33
forma basipétala desde el punto apical de la planta hacia su base, este flujo de auxina
reprime el desarrollo de brotes axilares laterales a lo largo del tallo, manteniendo de esa
forma la dominancia apical (Villarroel, 1990).

34
IV. MATERIALES Y MÉTODOS

4.1. Características del lugar

La presente investigación se llevó a cabo en el vivero forestal del Gobierno Autónomo


Municipal de El Alto, ubicado en el Distrito 4 de la zona Villa Tunari, Provincia Murillo del
Departamento de La Paz.

4.1.1. Ubicación geográfica

El área del experimento geográficamente se ubica a 16°30´40.13¨ de latitud de sur y


una 68°12´46.62¨ de longitud oeste y a una Altitud 4.013 m.s.n.m.

4.1.2. Características climáticas

De acuerdo a datos emitidos por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología


(2014), el Municipio de El Alto tiene un clima que se asemeja a áreas geográficas de
puna, una temperatura promedio variables de 0 oC a 14oC, con masas de aire frio
provenientes del norte, que causan olas de frío principalmente en verano e invierno, con
una velocidad de 7 a 77 kilómetros por hora.

La precipitación pluvial varía de 300 y 600 mm en época de lluvias (meses de:


Diciembre, Enero y Febrero). La radiación solar es pronunciada, debido a la proximidad
con la zona tórrida ecuatorial y la baja densidad atmosférica.

4.1.3. Características Edáficas

La zona circundante al estudio se caracteriza por tener un suelo de tipo franco arcilloso
con una estructura media, compactación moderada, estas características permiten la
infiltración de agua (Ordoñez, 2006).

4.1.4. Clasificación ecológica

El territorio de El Alto, de acuerdo a sus características de asentamiento geológico


cuenta con terrenos de formaciones sedimentarias propias del Altiplano boliviano. La
formación del altiplano de Bolivia resulta de una o varias cuencas endorreicas (regiones

35
cuya red hidrográfica no llegan al océano) situadas al pié de la Cordillera Real
(Ordoñez, 2006).

Los distritos rurales, ofrecen varios pisos ecológicos, de acuerdo al gradiente de altitud
variable que va desde los 4.300 m.s.n.m. en las zonas al pie de las serranías
cordilleranas y van descendiendo paulatinamente hasta la misma ciudad a 4.015
m.s.n.m. para extenderse y terminar en la llanura de Viacha a 3.850 m.s.n.m. (Ordoñez,
2006).

4.1.5. Flora

Los distritos urbanos de la ciudad de El Alto, presentan una flora caracterizada por la
abundancia de árboles de “ciprés” (Cupressus macrocarpa), “pino” (Pinus radiata),
“acacia” (Acacia sp.) y “eucalipto” (Eucalyptus globulus) y arbustos de “kiswara”
(Buddleja coriácea), “Queñua” (Polylepis racemosa) y “retama” (Spartium junceum). Ya
en las casas, en ambientes más protegidos, sé observan además, algunos ejemplares
de tilo, (Tilia platyphyllos) y rosales (Rosa spp.), margaritas (Chrisantemun frutescens),
geranios (Pelargonium peltatum) y malvas (Malva parviflora) (Plan de Desarrollo
Municipal de El Alto, 2003).

En los contornos se observan agaves (Agave americana), margaritas silvestres


(Viguiera pazencis), algunos ejemplares de Nicotiana glauca, Baccharis latifolia,
Baccharis incarum, Adesmia miraflorensis y gramíneas del género Stipa, Festuca
dolichophylla, Bromus cathartcus y Poa anua. Los lugares más húmedos presentan
también “mostacilla” (Sisvmbrium irio) y trébol (Trifolium repens) (Plan de Desarrollo
Municipal de El Alto, 2003).

Muchos de los terrenos baldíos y bordes de las calles son convertidos en basurales,
donde predominan especies herbáceas y rastreras, como Guilleminea densa, Baccharis
latifolia, “diente de león” (Taraxacum officinale) y pastos como Poa anua y Pennisetum
clandestinum (Plan de Desarrollo Municipal de El Alto, 2003).

36
4.2. MATERIALES

4.2.1. Material vegetativo

Se utilizaron 360 Esquejes de Queñua (Polylepis racemosa subespecie triacontandra)


recolectados de la Comunidad Tumusa, Provincia Pedro Domingo Murillo, del
Departamento de La Paz.

4.2.2. Insumos

Se aplicaron enraizadores químicos (Rapid root y Parque), enraizadores orgánicos


(Agua de coco y germinado de lenteja) y sustrato conformado por tierra del lugar, arena
y tierra negra.

4.2.3. Material de campo

Cámara fotográfica, fundas de polietileno, flexómetro, regadera, manguera, azadón,


rastrillo, picota, pala, repicadores, carretilla, tijeras de podar, vernier, formol y libreta de
campo.

4.2.4. Material de laboratorio

Una probeta graduada.

4.3. METODOLOGÍA

4.3.1. Preparación del sustrato

La preparación del sustrato se realizó según las recomendaciones de Goitia (2003):

a) Con la finalidad de eliminar los terrones, piedras y restos de material vegetal,


el sustrato compuesto por tierra negra, arena y tierra del lugar, en proporción
de 2:1:2., fue tamizado en una zaranda, procediendo a mezclar las mismas.

b) Terminada la mezcla se realizó la desinfección del sustrato, para ello se


mezcló un litro de formol al 37% de concentración en 10 litros de agua y se
procedió a regar el sustrato de manera uniforme, para una óptima

37
desinfección se cubrió completamente el sustrato con un nylon durante 3
días.

c) Posterior a los 3 días, se llenó con el sustrato las bolsas de polietileno (16 x
22 cm) y se realizaron con cuatro perforaciones en la base para el drenaje de
agua.

4.3.2. Preparación del área experimental

Paralelamente se realizó la limpieza y mantenimiento del área experimental, para


posteriormente medir e instalar los bloques, pasillos y unidades experimentales.

4.3.3. Recolección y preparación del material vegetativo

La recolección de los esquejes fue de árboles madre jóvenes, aislados y ubicados en


zonas húmedas, de buenas características fenotípicas, fuste recto, copa bien formada,
sano, libre de plagas y enfermedades.

Debido a que en la composición química de las ramas, hay marcadas diferencias de la


parte basal a la parte apical (Castañeda, 1984). Se recolectaron ramillas a primeras
horas de la mañana, de las ramas jóvenes que estén en crecimiento activo ubicados en
la parte media y alta del árbol, además de recolectarlos de las ramas que emerjan de la
rama principal, a continuación se procedió a medir y cortar los esquejes, el corte fue en
forma de bisel con una tijera de podar apropiadamente limpia.

El material recolectado fue transportado en fuentes con agua, con el objetivo de evitar
la deshidratación y estrés de los esquejes.

Finalmente se eliminaron las hojillas de la parte basal, con el fin de minimizar la


transpiración foliar, dejando de dos a tres hojillas en la parte apical de los esquejes
(Ocaña, 2004).

4.3.4. Preparación y modo de aplicación de enraizadores

A continuación se resumen las características generales de los enraizadores aplicados,


cuya eficiencia son objeto de estudio de esta investigación:

38
a) Rapid root, enraizador químico, polvo seco que no necesita preparación y de
aplicación inmediata, ligeramente tóxico. Para la aplicación se debe
humedecer ligeramente la parte basal del esqueje, empapar con el
enraizador y plantar (CONAGRA, s.f.).

b) Parque, enraizador químico, polvo seco que no necesita preparación y de


aplicación inmediata, ligeramente tóxico. Para la aplicación se debe
humedecer la parte basal del esqueje, empapar con el enraizador y plantar
(CIA. Agroparque. SRL, s.f.).

c) Agua de coco, enraizador orgánico sin ningún grado de toxicidad, se obtiene


de la extracción del jugo de un coco maduro, no necesita mezclase con
agua. Para la aplicación se debe sumergir la parte basal del esqueje en la
solución y dejar reposar por 24 horas, posteriormente introducir el esqueje en
el maceta (Quispe, 2013).

d) Germinado de lenteja, enraizador orgánico sin ningún grado de toxicidad,


se obtiene del germinado de lenteja y de la molienda de las radículas con la
mezcla del agua de remojo. Para la aplicación dejar reposar la parte basal de
los esquejes por 24 horas, posteriormente introducir el esqueje en la maceta
(Bioguía, 2013).

4.3.5. Instalación del ensayo

En las bolsas preparadas con el sustrato se procedió a realizar el respectivo hoyado


utilizando los repicadores.

Las partes basales 1/3 del largo de los esquejes, previamente tratados con los
diferentes enraizadores, fueron introducidos en las bolsas de polietileno, posteriormente
se marbetearon 7 plantas seleccionadas al azar por cada unidad experimental e
inmediatamente se procedió a regar a capacidad de campo.

39
4.3.6. Labores culturales

4.3.6.1. Riego

Con la finalidad de mantener el sustrato húmedo pero no saturado de agua, el riego fue
diario durante las dos primeras semanas, posteriormente se regó en intervalos de dos a
tres días dependiendo de la humedad del sustrato.

4.3.6.2. Protección

Con la finalidad de evitar que las plantas se estresen y deshidraten por el sol, se
procedió a dar protección a los esquejes con agrofilm, cubriendo el perímetro del
ensayo desde el nivel inferior de la cama hasta 1,20 m de altura. La temperatura
máxima promedio registrada durante la etapa de campo fue de 29 C y la mínima fue de
4o C.

4.3.6.3. Deshierbes

Se realizaron los deshierbes de forma manual a partir de la tercera semana de instalar


el ensayo, posteriormente se deshierbó a requerimiento.

4.3.7. Diseño experimental

Se empleó el Diseño Completo al Azar (DCA) bifactorial con tres repeticiones y una
prueba de medias de Duncan a un nivel de significancia del 5%. Los resultados fueron
analizados mediante el programa Infostat (Ochoa, 2009).

El modelo del diseño completamente al azar esta dado por Ochoa (2009):

( )

Donde:

= Observación de una unidad experimental


= Efecto de la media o media general
= Efecto del i-ésimo nivel del Factor longitud
= Efecto del j-ésimo nivel del Factor enraizador
( ) = Efecto de la interacción del i- ésimo nivel del Factor longitud con el

40
j-ésimo nivel del Factor diámetro
= Error experimental

4.3.7.1. Tratamientos

Para determinar los tratamientos de la investigación se combinó los dos Factores


(Tabla 2):

Factor A, longitudes de esquejes (A1, A2)

Factor B, enraizadores (BO, B1, B2, B3, B4).

Tabla 2. Tratamientos en estudio


TRATAMIENTO CODIGO DESCRIPCIÓN

T1 A1 B0 Longitud 15 cm + Testigo

T2 A1 B1 Longitud 15 cm + Rapid root

T3 A1 B2 Longitud 15 cm + Parque

T4 A1 B3 Longitud 15 cm + agua de coco

T5 A1 B4 Longitud 15 cm + germinado de lenteja

T6 A2 B0 Longitud 30 cm + Testigo

T7 A2 B1 Longitud 30 cm + Rapid root

T8 A2 B2 Longitud 30 cm + Parque

T9 A2 B3 Longitud 30 cm + agua de coco

T10 A2 B4 Longitud 30 cm+ germinado de lenteja

4.3.7.2. Croquis de la parcela experimental

Se aplicó las recomendaciones de Ochoa (2009), para diseñar la parcela experimental


(Figura 2).

41
Figura 2. Croquis de parcela experimental

Las características del campo experimental se presentan a continuación:

a) Número de unidades experimentales: 30


b) Número de plantas por unidad experimental: 12
c) Número de plantas con enraizadores: 288
d) Número de plantas testigo: 72
e) Total de plantas: 360
f) Forma de ordenamiento de plantas en platabanda: cuadrada
g) Área de cada unidad experimental: 0.25 m 2
h) Área total: 18.6 m2
i) Distancia entre Repeticiones: 0.3 m

4.3.7.3. Variables de respuesta

Se realizó un seguimiento constante durante la etapa experimental al total de plantas


del experimento (360 plantas), pero se registraron datos cuantificables de 7 plantas
seleccionadas al azar por cada unidad experimental para las variables: número de
brotes, incremento longitudinal del esqueje, longitud de raíz y volumen de raíz; en el
42
caso de las variables porcentaje de prendimiento y sobrevivencia se registraron datos
cuantificables del total de plantas por unidad experimental es decir de 12 plantas.

4.3.7.3.1. Porcentaje de prendimiento

Se realizó un conteo simple de las plantas vivas por cada unidad experimental a los 30
días después de la plantación de los esquejes. Se utilizó la siguiente formula
(Caballero, 1985):

Donde:
%P = Porcentaje de prendimiento
NPV = Número de plantas vivas
NPT = Número de plantas totales

Previa a la realización del análisis de varianza, se transformaron los datos obtenidos en


porcentaje con la fórmula √ (Ochoa, 2009).

4.3.7.3.2. Número de brotes por esqueje

En el momento de plantación los esquejes de 30 cm contenían de 6 a 7 yemas y los


esquejes de 15 cm contenían de 3 a 4 yemas, a los 60 y 120 días se contabilizó el
número de brotes por yema de cada planta estudiada.

Previo a la realización del análisis de varianza, se transformó los datos obtenidos con la
formula √ (Ochoa, 2009).

4.3.7.3.3. Crecimiento longitudinal de los esquejes

Se evaluó la altura a los 60 y 120 días después de la plantación, la medida fue tomada
desde la superficie del sustrato hasta al ápice del tallo con una regla graduada en
centímetros.

4.3.7.3.4. Longitud de raíz

A los 120 días se procedió a medir la longitud de raíz con una regla, desde la base del
tallo hasta el ápice de la raíz más larga, fueron medidas las muestras que sobrevivieron.
43
4.3.7.3.5. Volumen de raíz

Para medir el volumen se introdujo cada raíz en la probeta llena de agua, se


introdujeron las raíces y se realizó la lectura del incremento del nivel del agua en
centímetros cúbicos, esto a los 120 días.

4.3.7.3.6. Porcentaje de sobrevivencia

El porcentaje de sobrevivencia se obtuvo mediante conteo simple del número de


plantas vivas en cada tratamiento, efectuando la lectura a los 120 días. Se utilizó la
siguiente formula (Caballero, 1985):

Donde:
%S = Porcentaje de sobrevivencia
NPV = Número de plantas vivas
NPT = Número de plantas totales

Previa a la realización de análisis de varianza, los datos obtenidos en porcentaje fueron


transformados con la formula √ (Ochoa, 2009).

44
V. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

5.1. Porcentaje de prendimiento a los 30 días

El análisis de varianza presentado en la tabla 3, para la variable porcentaje de


prendimiento a los 30 días, muestra que existe diferencias estadísticas altamente
significativas para los dos factores en estudio, por el contrario no existe significancia
para la interacción.

Tabla 3. Análisis de varianza para la variable porcentaje de prendimiento a los 30 días

F.V. SC GL CM F P (5%) Signif.

Longitud (A) 0,00056 1 0,00056 8,89 0,0074 **


Enraizador (B) 0,0019 4 0,00046 7,32 0,0008 **
Longitud (A) *Enraizador (B) 0,000053 4 0,000013 0,21 0,9295 NS
Error 0,0013 20 0,000063
Total 0,0037 29
*(Significativo); **(Altamente significativo); NS (No significativo)

CV= 5.39%

El coeficiente de variación, para esta variable es de 5.39%, el mismo se encuentra


dentro del rango considerado como excelente (Ochoa, 2009), indicando la confiabilidad
de datos y un buen manejo de las unidades experimentales.

5.1.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de Esqueje) para la variable


porcentaje de prendimiento a los 30 días

La figura 3, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la variable porcentaje de prendimiento a los 30 días, donde la
comparación secuencial para las longitudes de esqueje: 15 y 30 cm, están
representadas por las letras minúsculas “a” y “b”.

45
76,67
78,00
76,00

Prendimiento (%)
74,00 70,56
72,00
70,00
68,00
66,00
A1=15 cm. A2=30 cm.
Factor A = Longitud de esqueje

Figura 3. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de las


longitudes del Factor A, para la variable porcentaje de prendimiento a los 30
días.

La prueba de Duncan correspondiente a la variable porcentaje de prendimiento a los 30


días, define dos rangos estadísticos significativamente diferentes, donde los esquejes
de 15 cm lograron un mayor porcentaje de prendimiento con 76,67% ubicados en el
primer rango, por tanto, los esquejes de 30 cm con un promedio de 70,56% se ubican
en el segundo rango (Figura 3).

Considerando que en Bolivia no existen muchas investigaciones referentes al tema,


este resultado en prendimiento es un buen aporte para futuros experimentos.

Resultado que se atribuye a que se utilizó esquejes provenientes de árboles con


buenas condiciones y se realizó un estricto control de las variables ambientales,
además el empleo de hormonas enraizantes ayudaron a tener éxito en el prendimiento.

Como indica Ipizia (2001), existen varios factores que influyen en el éxito y velocidad
del enraizamiento: la adecuación de la temperatura, el buen estado del material vegetal,
minimizar el estrés hídrico, controlar la actividad fotosintética, la idoneidad del sustrato
(humedad, temperatura y sanidad), las propias características de cada especie o la
aplicación de reguladores del crecimiento tipo auxina.

Esta etapa de prendimiento también puede llamarse fase de establecimiento o


aclimatación, el objetivo es la de lograr plantas fisiológicamente vigorosas, en este

46
contexto los esquejes que no prendieron fue a causa de que no lograron recuperarse
del estrés fisiológico al que fueron sometidos para implementar la investigación.

Reynel (2002), obtuvo de 75 a 80% de prendimiento a los 30 días, utilizando esquejes o


ramas jóvenes de la parte terminal de Polylepis racemosa, de 12 cm de longitud esto en
Perú.

Al respecto, León (2009), obtuvo de 64,8 a 81,9% de prendimiento a los 30 días,


utilizando esquejes de 15 a 20 cm longitud, con dos especies de Queñua (Polylepis
racemosa y Polylepis incana) del Ecuador.

5.1.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable


porcentaje de prendimiento a los 30 días

La figura 4, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable porcentaje de prendimiento a los 30 días,
donde la comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado
de lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia (AMS)
viene representada por las letras minúsculas “a” y “b”, se denota que promedios unidos
por la misma letra no son significativamente diferentes.

100 77,78 80,12


72,22 75
61,11
80
Prendimiento (%)

60

40

20

0
B0=Testigo B1=Rapid B2=Parque B3=A. de B4=Lenteja
root coco
Factor B = Enraizadores
Figura 4. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) para
los enraizadores del Factor B, variable porcentaje de prendimiento a los 30
días.

La prueba de Duncan correspondiente a la variable porcentaje de prendimiento a los 30


días, define dos rangos estadísticos significativamente diferentes: los enraizadores
47
químicos Parque con 80,12%; Rapid root con 77,78% y el enraizador orgánico
germinado de lenteja con 75% no presentan diferencias significativas obteniendo mayor
prendimiento de esquejes, el agua de coco obtuvo 72,22% ubicado en el primer y
segundo rango, por otra parte el testigo obtuvo el porcentaje de prendimiento más bajo
con 61,11% ubicado en el segundo rango (Figura 4).

De la evaluación estadística del porcentaje de prendimiento, se evidencia que la


aplicación de enraizadores tanto químicos como orgánicos favoreció al prendimiento,
por tanto, los esquejes que recibieron aplicación de enraizadores reportaron mejores
resultados que el testigo.

Los resultados obtenidos son similares respecto a diferentes investigaciones de


propagación de Polylepis. Al respecto León (2009), a los 30 días en dos especies de
Queñua (Polylepis racemosa y Polylepis incana) obtuvo 81,9 y 65,4% de prendimiento,
con dos enraizadores orgánicos té de estiércol y trichoderma respectivamente; así
mismo obtuvo un porcentaje de prendimiento de 78 y 74,2% utilizando dos enraizadores
químicos Rootmost y Raizal, finalmente el tratamiento testigo alcanzó un porcentaje de
prendimiento de 64,8%.

Quispe (2013), obtuvo 52,22 y 40,00% de prendimiento en esquejes de Polylepis


besseri, con la aplicación de dos enraizadores orgánicos: extracto de sauce y agua de
coco respectivamente esto a los 90 días.

Comparando los resultados obtenidos en la presente investigación y los resultados


obtenidos por León (2009), se evidencia que los enraizadores químicos inciden a que
los esquejes logren un óptimo prendimiento, sin embargo los enraizadores orgánicos
aplicados en la esta investigación y aplicados por Quispe (2013), son buenas
alternativas que logran que los esquejes obtengan un prendimiento considerable.

5.2. Número de brotes por esqueje

5.2.1. Número de brotes a los 60 días

El análisis de varianza presentado en la tabla 4, para el número de brotes a los 60 días,


evidencia que existe diferencias estadísticas altamente significativas para los dos
factores, al contrario no existe significancia para la interacción.
48
Tabla 4. Análisis de varianza para la variable número de brotes a los 60 días

F.V. SC Gl CM F P (5%) Signif.

Longitud (A) 0,6 1 0,6 204,13 <0,0001 **


Enraizador (B) 0,46 4 0,12 38,86 <0,0001 **
Longitud (A) * Enraizador (B) 0,01 4 0,0027 0,9 0,4835 NS
Error 0,06 20 0,003
Total 1,14 29
*(Significativo); **(Altamente significativo); NS (No significativo)

CV= 16,46%

El coeficiente de variación es de 16,46%, el mismo se encuentra dentro del rango de


aceptación, considerado como excelente para experimentos agrícolas y forestales
(Ochoa, 2009).

5.2.1.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable


número de brotes a los 60 días

La figura 5, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable número de brotes a los 120 días, donde la
comparación secuencial para las longitudes de corte de 15 y 30 cm, respecto a la
amplitud mínima de significancia viene representada por las letras minúsculas “a” y “b”.

2,13
Número de brotes (unidad)

2,5

2 1,2
1,5

0,5

0
15 cm. 30 cm.
Factor A = Longitud de esqueje

Figura 5. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de las


longitudes del Factor A, para la variable número de brotes a los 60 días.

49
La prueba de Duncan para la variable número de brotes a los 60 días, define dos
rangos estadísticos significativamente diferentes: los mejores resultados se obtuvieron
con los esquejes de 30 cm con 2,13 brotes por esqueje ubicado en el primer rango, por
tanto, los esquejes de 15 cm con un promedio de 1,2 brotes por esqueje se ubican en el
segundo rango (Figura 5).

Este resultado es atribuible a que los esquejes de 30 cm al ser de mayor longitud


tienen mayor número de yemas que los esquejes de 15 cm.

El resultado de número de brotes a los 60 días es relevante, porque permite evidenciar


en ambas longitudes un desarrollo inicial, resultado de un apropiado vigor y nutrición de
las plántulas, como indica Ipizia (2011), es imprescindible el vigor y la nutrición de la
estaca para una óptima capacidad de elongación y plasticidad de la pared celular en
células meristemáticas, las mismas inciden directamente en el crecimiento de la estaca,
desarrollo de hojas, brotes y raíces

Al respecto la investigación de Facundo (2010), en la propagación de Polylepis incana


obtuvo un promedio de 1,52 brotes por esqueje a los 60 días, con esquejes de 15 cm
de longitud.

5.2.1.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable número


de brotes a los 60 días

La figura 6, presenta la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la variable número de brotes a los 60 días, donde la comparación
secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de lenteja, agua de
coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene representada por las
letras minúsculas “a”, “b” y “c”, promedios unidos por la misma letra no son
significativamente diferentes.

50
2,25
2,5 1,99

Número de brotes (unidad)


2 1,59
1,4
1,12
1,5

0,5

0
Testigo Rapid root Parque Agua de Lenteja
coco
Factor B = Enraizadores

Figura 6. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) para


los enraizadores del Factor B, variable número de brotes a los 60 días.

La prueba de Duncan para la variable número de brotes a los 60 días, establece cuatro
rangos: en el primer y segundo rango se ubican los enraizadores químicos Parque y
Rapid root con 2,25 y 1,99 brotes por esqueje respectivamente, en el tercer rango se
ubican los enraizadores orgánicos germinado de lenteja y agua de coco con 1,59 y 1,4
brotes, finalmente en el cuarto rango se ubica el testigo con 1,12 brotes por esqueje
(Figura 6).

Evidentemente los esquejes con la aplicación de los enraizadores químicos y orgánicos


tuvieron una mayor brotación debido a la acción de la auxina que estimuló la elongación
de la zona meristemática incidiendo en la emergencia de brotes.

Al respecto Quispe (2013), a los 90 días con Polylepis besseri, obtuvo 2,33 y 2,29
brotes por esqueje utilizando enraizadores orgánicos, extracto de sauce y agua de coco
respectivamente.

5.2.2. Número de brotes a los 120 días

El análisis de varianza para el número de brotes a los 120 días (Tabla 5), muestra que
existe diferencia estadística altamente significativa para ambos factores y para la
interacción.

51
Tabla 5. Análisis de varianza para la variable número de brotes a los 120 días

F.V. SC GL CM F P (5%) Signif.

Longitud (A) 0,87 1 0,87 1680,41 <0,0001 **


Enraizador (B) 1,01 4 0,25 486 <0,0001 **
Longitud (A) * Enraizador (B) 0,09 4 0,02 45,23 <0,0001 **
Error 0,01 20 0,00052
Total 1,99 29
*(Significativo); **(Altamente significativo); NS (No significativo)

CV= 7,82%

El coeficiente de variación es de 7,82%, ubicado dentro el rango de aceptación,


considerado como excelente para experimentos agrícolas y forestales (Ochoa, 2009).

5.2.2.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable


número de brotes a los 120 días

La figura 7, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable número de brotes a los 120 días, donde la
comparación secuencial para las longitudes de corte de 15 y 30 cm, respecto a la
amplitud mínima significancia viene representada por las letras minúsculas “a” y “b”.

3,99
Número de brotes (unidad)

4 2,55
3,5
3
2,5
2
1,5
1
0,5
0
A1=15 cm. A2=30 cm.
Factor A = Longitud de esqueje

Figura 7. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de las


longitudes del Factor A, para la variable número de brotes a los 120 días.

52
La prueba de Duncan para la variable número de brotes a los 120 días, define dos
rangos estadísticos significativamente diferentes: los esquejes de 30 cm desarrollaron
una mayor brotación con 3,99 brotes ubicado, por tanto, los esquejes de 15 cm con un
promedio de 2,55 brotes por esqueje se ubican en el segundo rango (Figura 7).

Este desarrollo de brotes y hojillas favoreció al desarrollo de los esquejes debido a la


energía convertida y asimilada por la fotosíntesis.

Ipizia (2011), indica que la longitud de los esquejes son influyentes en la emergencia de
brotes y por ende para la formación de hojas.

Al respecto, Lamaico (2011), obtuvo de 1,13 a 2,23 brotes por esqueje, con la
aplicación de ANA (Acido naftaleno acético) para la propagación de Polylepis incana
Khunt en esquejes de 12 a 15 cm de longitud, esto a los 120 días.

5.2.2.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable número


de brotes a los 120 días

La figura 8, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la variable número de brotes a los 120 días, donde la comparación
secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de lenteja, agua de
coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene representada por las
letras minúsculas “a”, “b” y “c”, promedios unidos por la misma letra no son
significativamente diferentes.

53
3,91 4,17
4,5 3,51

Número de brotes (unidad)


4 3,16
3,5 2,39
3
2,5
2
1,5
1
0,5
0
BO=Testigo B1=Rapid B2=Parque B3=A. de B4=Lenteja
root coco
Factor B = Enraizadores

Figura 8. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de


los enraizadores del Factor B, para número de brotes a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable número de brotes a los 120 días, define tres
rangos estadísticos significativamente diferentes: la mayor brotación por esqueje se
observó con los enraizadores químicos Parque y Rapid root con promedios de 4,17 y
3,91 brotes por esquejes respectivamente, en el segundo rango los enraizadores
orgánicos germinado de lenteja y agua de coco obtuvieron promedios de 3,51 y 3,16
brotes por esqueje, mientras que el testigo se ubica en el tercer rango con un promedio
de 2,39 brotes por esqueje (Figura 8).

Los esquejes bajo influencia de enraizadores fueron más eficientes en la brotación


debido a que la auxina benefició el enraizamiento y paralelamente a la absorción y de
nutrientes.

León (2009), en Polylepis incana y Polylepis racemosa obtuvo a los 120 días; 2,7 y 1,3
brotes por esqueje con dos enraizadores orgánicos té de estiércol y trichoderma,
mientras que con la aplicación de dos enraizadores químicos Raizal y Rootmost obtuvo
1,6 y 2,3 brotes por esqueje, finalmente el testigo reportó 1,8 brotes por esqueje.

A diferencia Rosero (2014), aplicó a esquejes de Polylepis racemosa de 20 cm de


longitud, dos enraizadores químicos Basacote y Sumicoat obtendiendo promedios de
3,55 brotes y 4,01 brotes a los 90 días, las diferencias en resultados comparados con la
presente investigación respecto al número de brotes, son atribuibles a que se aplicaron

54
diferentes enraizadores químicos, a la variabilidad debida al genotipo y a que los
patrones eco sistémicos son diferentes.

Cada especie de Polylepis varía en su desarrollo silvicultural de acuerdo a las


características genéticas y al medio ambiente en el que se desarrolla (Nina, 2001).

5.2.2.3. Prueba de promedios de la interacción para la variable número de brotes


a los 120 días

La figura 9, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la interacción de la variable número de brotes a los 120 días, donde
la comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de
lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene
representada por las letras minúsculas “a”, “b”, “c” y “d”, promedios unidos por la misma
letra no son significativamente diferentes.

6
5,12
4,84
Número de brotes (Unidad)

5 4,45

4
3,22
2,98 2,85
3 2,57 2,67 A1B4
15 cm
1,92 2,07
2
A2B0
30 cm
1

0
A1B0 A1B1 A1B2 A1B3 A1B4 A2B0 A2B1 A2B2 A2B3 A2B4
Tratamientos

Figura 9. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de la


interacción para la variable número de brotes a los 120 días.

La prueba de Duncan de la interacción para la variable número de brotes a los 120


días, define cuatro rangos estadísticos significativamente diferentes: la mayor brotación
por esqueje se observó con los tratamientos A2B2 (Esqueje de 30 cm + Parque) con
5,12 brotes por esqueje, A2B1 (Esqueje de 30 cm + Rapid root) con 4,84 brotes y el
tratamiento A2B4 (Esqueje de 30 cm +germinado de lenteja) con 4,45 brotes por
55
esqueje, en el segundo rango se ubican los tratamientos A1B2(Esqueje de 15 cm +
Parque) con 3,22 brotes, A1B1 (Esqueje de 30 cm + Rapid root) con 2,98 brotes, A2B3
(Esqueje de 15 cm + agua de coco) con 2,85 brotes, mientras que en el tercer rango se
ubican los tratamientos A2B0 (Esqueje de 30 cm + Testigo) con 2,67 brotes y el
tratamiento A1B4 (Esqueje de 15 cm + germinado de lenteja) con 2,57 brotes,
finalmente los tratamientos con menor brotación ubicados en el cuarto rango fueron
A1B3 (Esqueje de 15 cm + gua de coco) con 2,07 brotes y A1B0 (Esqueje de 15 cm +
Testigo) con 1,92 brotes por esqueje (Figura 9).

5.3. Crecimiento longitudinal de esquejes

5.3.1. Crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60 días

El análisis de varianza para la variable crecimiento longitudinal de esquejes a los 60


días, evidenció diferencias estadísticas altamente significativas para ambos factores, al
contrario la interacción no reportó diferencias estadísticas (Tabla 6).

Tabla 6. Análisis de varianza para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 30 días

F.V. SC Gl CM F P (5%) Signif.

Longitud (A) 0,42 1 0,42 12,48 0,0021 **


Enraizador (B) 3,17 4 0,79 23,67 <0,0001 **
Longitud (A) * Enraizador (B) 0,07 4 0,02 0,52 0,7234 NS
Error 0,67 20 0,03
Total 4,33 29
*(Significativo); **(Altamente significativo);NS (No significativo)

CV= 13,15%

El coeficiente de variación es de 13,15%, ubicado dentro del rango considerado como


bueno indicando la confiabilidad de datos y un buen manejo de las unidades
experimentales (Ochoa, 2009).

5.3.1.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable


crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60 días

La figura 10, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable crecimiento longitudinal de esquejes a los 60
56
días, donde la comparación secuencial para las longitudes de corte de 15 y 30 cm,
respecto a la amplitud mínima significancia viene representada por las letras minúsculas
“a” y “b”.

1,69

1,7
Altura de esqueje (cm)

1,65
1,6
1,45
1,55
1,5
1,45
1,4
1,35
1,3
15 cm. 30 cm.
Factor A = Longitud de esqueje

Figura 10. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A,


para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60 días.

La prueba de Duncan para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60


días, define dos rangos estadísticos significativamente diferentes: los esquejes de 15
cm lograron un mayor crecimiento con 1,69 cm ubicado en el primer rango, por tanto,
los esquejes de 30 cm con un promedio de 1,45 cm se ubican en el segundo rango
(Figura 10).

En base a estos resultados se puede evidenciar que en el periodo de establecimiento o


aclimatación que es hasta alrededor de los 60 días, los esquejes no tuvieron un
crecimiento evidente, debido a que viven de sus reservas nutritivas e inician el
encallamiento y la formación de las raíces adventicias, posterior a este periodo los
esquejes empiezan a absorber nutrientes por sus raíces adventicias emergidas.

Según Basco (1995), el crecimiento de tallos y raíces depende exclusivamente de la


nutrición de las plántulas.

57
5.3.1.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable
Crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60 días

La figura 11, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la variable crecimiento longitudinal de esquejes a los 60 días, donde
la comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de
lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene
representada por las letras minúsculas “a”, “b”, “c” y “d”, promedios unidos por la misma
letra no son significativamente diferentes.
Crecimiento longitudinal de esquejes

2,50 2,02

2,00 1,71 1,67


1,44
1,50 1,04
(cm)

1,00

0,50

0,00
B0= Testigo B1= Rapid B2= Parque B3= Agua B4=
root de coco Lenteja
Factor B = Enraizadores

Figura 11. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de


los enraizadores del Factor B, para la variable crecimiento longitudinal de
los esquejes a los 60 días.

La prueba de Duncan para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 60


días, define cuatro rangos estadísticos significativamente diferentes: en el primer rango
el enraizador químico Parque con 2,02 cm registró el mayor crecimiento, en el segundo
rango el enraizador químico Rapid root y el enraizador orgánico a base de lenteja
registraron 1,71 cm y 1,67 cm, en tercer rango el enraizador orgánico a base de agua
de coco registró un crecimiento de 1,44 cm, en el último rango y con el menor
crecimiento registrado se ubica el testigo con un promedio de 1,04 cm (Figura 11).

La aplicación de enraizadores químicos y orgánicos favorecieron en un desarrollo inicial


precoz, incidiendo no sólo la formación de las raíces adventicias y formación de brotes
58
si no también en el crecimiento de los esquejes. Sin embargo en esta etapa no se
evidencia un crecimiento considerable, porque los esquejes están en proceso de
formación de raíces.

5.3.2. Crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120 días

El análisis de varianza determina diferencias estadísticas altamente significativas para


ambos factores, al contrario la interacción no reportó diferencias estadísticas (Tabla 7).

Tabla 7. Análisis de varianza para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120
días
F.V. SC GL CM F P (5%) Signif.

Longitud (A) 2,53 1 2,53 65,5 <0,0001 **


Enraizador (B) 41,59 4 10,4 269,31 <0,0001 **
Longitud (A) * Enraizador(B) 0,31 4 0,08 2,04 0,1276 NS
Error 0,77 20 0,04
Total 45,2 29

*(Significativo); **(Altamente significativo); NS (No significativo)

CV=16,54%

El coeficiente de variación es de 16,54%, ubicado dentro del rango considerado como


bueno indicando la confiabilidad de datos y un buen manejo de las unidades
experimentales (Ochoa, 2009).

5.3.2.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable


crecimiento longitudinal de esquejes a los 120 días

La figura 12, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable crecimiento longitudinal de esquejes a los 120
días, donde la comparación secuencial para las longitudes de corte de 15 y 30 cm,
respecto a la amplitud mínima significancia viene representada por las letras minúsculas
“a” y “b”.

59
7,19

Crecimiento longitudinal de
7,2

esquejes (cm)
7
6,61
6,8

6,6

6,4

6,2
A1= 15 cm. A2= 30 cm.
Factor A = Longitud de esqueje

Figura 12. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A,


para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120
días, define dos rangos estadísticos significativamente diferentes: en el primer rango se
ubican los esquejes de 15 cm de longitud que experimentaron mayor crecimiento con
un promedio de 7,19 cm, por tanto, los esquejes de 30 cm reportaron un promedio de
6,61 cm ubicados en el segundo rango (Figura 12).

El mayor crecimiento de los esquejes de 15 cm se debe a su menor longitud donde el


flujo de nutrientes fue más eficiente, logrando un mayor vigor inicial y desarrollo del
sistema radicular, de este modo los nutrientes contenidos en el sustrato fueron
absorbidos y asimilados por plántula.

Gualavisí (2008), en Polylepis racemosa, la longitud de estaca de 15 cm alcanzó 17,17


cm a los 90 días y 27,60 cm a los 180 días; la longitud de estaca de 30 cm alcanzó
31,56 cm a los 90 días y 35,93 cm a los 180 días. Comparando los datos se puede
apreciar que los esquejes de 15 cm crecieron 10,43 cm y los esquejes de 30 cm
crecieron 4,37 cm, esto a los 90 días, con este resultado se corrobora que los esquejes
de 15 cm en comparación a los de 30 cm tienen un mejor crecimiento longitudinal.

Tipo (2004), en Polylepis racemosa, a los 200 días, indica que la mayor altura de la
planta se obtuvo con la longitud de esqueje de Queñua de 12 cm con un promedio de

60
20,57 cm de crecimiento, es estadísticamente diferente a la altura de la planta de 18,46
y 17,54 cm de alto obtenidos con longitudes de esquejes de 8 y 5 cm respectivamente.

En base a los resultados de la presente investigación y los resultados obtenidos por


Tipo (2004), y Gualavisí (2008), se pone en evidencia que el tamaño de esqueje óptimo
para lograr un mayor crecimiento longitudinal está entre los 12 a 15 cm.

5.3.2.2. Prueba de promedios para el Factor B (Enraizadores) correspondiente a


la variable Crecimiento longitudinal de esquejes a los 120 días

La figura 13, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la variable crecimiento longitudinal de esquejes a los 120 días, donde
la comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de
lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene
representada por las letras minúsculas “a”, “b” y “c” promedios unidos por la misma letra
no son significativamente diferentes.

7,78 8,14
Crecimiento longitudinal (cm)

9 7,4
8 6,29
7 4,9
6
5
4
3
2
1
0
B0=Testigo B1=Rapid B2=Parque B3=Agua de B4=Lenteja
root coco

Factor B = Enraizadores
Figura 13. Prueba de promedios del rango
Figura 8. múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable crecimiento longitudinal de los
esquejes a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable crecimiento longitudinal de los esquejes a los 120
días, define tres rangos estadísticos significativamente diferentes: los enraizadores
químicos Parque y Rapid root obtuvieron 8,14 y 7,78 cm se ubican en el primer rango;
en el segundo rango se ubican los enraizadores orgánicos germinado de lenteja y agua
61
de coco alcanzaron 7,4 y 6,29 cm, finalmente en el tercer rango se ubica el testigo con
un crecimiento promedio de 4,9 cm (Figura 13).

De la evaluación se evidencia que la aplicación de enraizadores favoreció


significativamente el crecimiento de los esquejes, por tanto, los tratamientos que
recibieron aplicación de enraizadores reportaron mejores resultados que el testigo,
cuyos esquejes tuvieron un desarrollo inicial y un crecimiento más lento.

Todos los esquejes del experimento atravesaron un estrés fisiológico al ser extraídos
del árbol madre, transportados y puestos en otra condición ambiental, de las cuales el
mayor porcentaje de sobrevivencia la obtuvieron los esquejes de 15 cm, debido a que al
ser estas de menor longitud el flujo de nutrientes es más eficiente,

Quispe (2013), obtuvo un crecimiento longitudinal de 13,03 y 10,19 cm en esquejes de


Polylepis besseri, con la aplicación de dos enraizadores orgánicos: extracto de sauce y
agua de coco respectivamente esto a los 90 días. La diferencia podría atribuirse a que
el comportamiento silvicultural es distinto en cada especie.

5.4. Longitud de raíz

El análisis de varianza para la longitud de raíz, establece que existe alta significación
estadística para los dos actores y para la interacción (Tabla 8).

Tabla 8. Análisis de varianza para la variable longitud de raíz a los 120 días

F.V. SC GL CM F P(5%) Signif.

Longitud (A) 42,6 1 42,6 1534,1 <0,0001 **


Enraizador (B) 250,34 4 62,59 2253,7 <0,0001 **
Longitud (A) * Enraizador (B) 9 4 2,25 81,06 <0,0001 **
Error 0,56 20 0,03
Total 302,5 29
*(Significativo); ** (Altamente significativo); NS (No significativo)

CV= 14.32%

El Coeficiente de variación es de 14.32% ubicado dentro el rango considerado como


muy bueno por para este tipo de investigaciones agrícolas y forestales (Ochoa, 2009).

62
5.4.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable
longitud de raíz a los 120 días

La figura 14, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable longitud de raíz a los 120 días, donde la
comparación secuencial para las longitudes de corte de 15 y 30 cm, respecto a la
amplitud mínima significancia viene representada por las letras minúsculas “a” y “b”.

10,76

12 8,38
Longitud de raiz (cm)

10
8
6
4
2
0
A1=15 cm. B2=30 cm.
Factor A= Longitud de esqueje

Figura 14. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A,


para la variable longitud de raíz a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable longitud de raíz a los 120 días, define dos rangos
estadísticos significativamente diferentes: los esquejes de 15 cm de longitud,
experimentaron mayor crecimiento longitudinal de raíz, con un promedio de 10,76 cm
ubicados en el primer rango, por tanto, los esquejes de 30 cm reportaron un menor
crecimiento en longitud con un promedio de 8,38 cm ubicados en el segundo rango
(Figura 14).

El mejor desarrollo de raíz se pudo observar en los esquejes de 15 cm de longitud


debido a que estas tuvieron un flujo de nutrientes más eficiente por ser de longitud más
corta, lo cual incidió en que lograran un mayor vigor inicial empezando a formar el
encallamiento de manera más anticipada en comparación a los esquejes de 30 cm.

63
El desarrollo de la raíz es importante porque son las que profundizan en el suelo y son
responsables de la absorción de agua y nutrientes necesarios para los procesos de
asimilación, esta característica asegura su sobrevivencia en el sitio definitivo (Haising,
1986).

Tipo (2004), en Polylepis racemosa subespecie triacontandra, a los 200 días indica que
la mayor longitud de raíz obtenida es con esquejes de 12 cm, con un promedio de 29,03
cm de largo, en cambio los esquejes de 8 y 5 cm obtuvieron 27,53 cm y 24,28 cm de
longitud.

Los resultados de Tipo (2004), superan a los resultados obtenidos en la presente


investigación, pese a no haber usado hormonas de enraizamiento y trabajar con la
misma especie. Esta variación podría atribuirse a que el autor trabajó en Sorata y
recolecto los esquejes de la misma zona, estos esquejes iniciaron su desarrollo con
mayor anterioridad, debido a que no sufrieron un cambio de ecosistema, por tanto
atravesaron un menor estrés fisiológico; utilizó un sustrato conformado por tierra del
lugar y aserrín descompuesto en relación 2:1, como no incorporó abono orgánico los
nutrientes necesarios no se encontraban disponibles para las raíces, estas pudieron
verse obligadas a crecer y alargarse en busca de nutrientes; la recolección de esquejes
la realizó de árboles maduros y de las partes media y baja, en cambio para el presente
trabajo se recolectó los esquejes de árboles jóvenes y de las partes media y alta;
pueden haber otros factores de manejo como la frecuencia de riego y limpieza de
malezas.

5.4.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable longitud


de raíz a los 120 días

La figura 15, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la variable longitud de raíz a los 120 días, donde la comparación
secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de lenteja, agua de
coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene representada por las
letras minúsculas “a”, “b”, “c” y “d”, promedios unidos por la misma letra no son
significativamente diferentes.

64
13,45
12,17
14
12

Longiutd de raiz (cm)


7,46 9,08
10
5,68
8
6
4
2
0
B0=Testigo B1=Rapid B2=Parque B3=A.de B4=Lenteja
root coco
Factor B = Enraizadores

Figura 15. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de


los enraizadores del Factor B, para la variable longitud de raíz a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable longitud de raíz a los 120 días, define cuatro
rangos estadísticos significativamente diferentes: en el primer rango se ubican los
enraizadores químicos Parque y Rapid root con un crecimiento longitudinal promedio de
raíz de 13,45 y 12,17 cm; en el segundo y tercer rango se ubican los enraizadores
orgánicos preparado de lenteja y agua de coco con promedios de 9,08 y 7,46 cm
respectivamente, en el cuarto rango se ubica el testigo con un promedio de 5,68 cm
(Figura 15).

Con los resultados anteriores se confirma que la aplicación de enraizadores tanto


químicos como orgánicos no sólo favoreció al desarrollo del sistema radicular, si no
también al crecimiento y desarrollo de brotes, por tanto, los tratamientos que recibieron
aplicación de enraizadores reportaron mejores resultados que el testigo, este resultado
se atribuye a que la auxina promueve la movilización de carbohidratos hacia la base de
las estacas donde las células meristemáticas (de apariencia pequeña, núcleo grande y
citoplasma denso), actúan en el proceso de elongación y división celular iniciando el
encallamiento para posteriormente formar el desarrollo de numerosas raíces (Harttman
y Kester, 1999).

Las plantas poseen de manera natural auxinas en las yemas y hojas, las cuales son
transportadas con mayor facilidad hacia las raíces que a los ápices del tallo, la

65
aplicación externa de hormonas de enraizamiento aceleran el proceso radicular tanto en
número de raíces como en longitud (Harttman y Kester, 1999).

Durante la formación de raíces adventicias en tallos tratados con auxinas, las células
inicialmente se dividen en forma desorganizada para dar lugar a una masa de tejido que
se asemeja a un tumor y que recibe el nombre de callo, para posteriormente formar
primordios radiculares (Ipizia, 2011).

León (2009), obtuvo una longitud de raíz de 14,7 y 9,3 cm con los enraizadores
orgánicos té de estiércol y trichoderma, mientras que con los enraizadores químicos
Raizal y Rootmost obtuvo 11,8 cm y 12,5 cm, finalmente el testigo reportó 8,6 cm, esto
en Polylepis incana y Polylepis racemosa a los 120 días.

Quispe (2013), obtuvo una longitud de raíz de 10,25 cm con la aplicación de extracto
de sauce y 10,19 cm con agua de coco en Polylepis besseri a los 90 días.

Rosero (2014), utilizando dos enraizadores químicos indica que la mayor longitud del
sistema radicular reportó el tratamiento con el enraizador químico Basacote plus con
promedio de 13,26 cm, por tanto, los tratamientos bajo el efecto del enraizador químico
Sumicoat reportaron raíces de menor longitud con promedio de 10,45. La menor
longitud del sistema radicular se observó en el testigo con promedio de 6,71 cm esto en
esquejes de Polylepis racemosa a los 90 días.

Se evidencia que los esquejes bajo la influencia de los enraizadores químicos; Parque
Rapid root aplicados en la presente investigación y los enraizadores químicos Raizal,
Rootmost aplicados por León (2009), y Basacote plus y Sumicoat aplicados por Rosero
(2014), desarrollaron un mayor desarrollo radicular.

Los esquejes bajo la influencia de los enraizadores orgánicos, germinado de lenteja y


agua de coco aplicados en la presente investigación y los enraizadores orgánicos
extracto de sauce y agua de coco aplicados por Quispe (2013), desarrollaron un menor
crecimiento de raíz pero con resultados no menos relevantes, al contrario se desatacan
como buenas alternativas ecológicas, por tanto se recomienda probar otros
enraizadores orgánicos para la propagación vegetativa de Queñua.

66
5.4.2.1. Prueba de promedios de la interacción para la variable longitud de raíz a
los 120 días

La figura 16, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la interacción de la variable longitud de raíz a los 120 días, donde la
comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de
lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene
representada por las letras minúsculas “a”, “b”, “c”, “d”, “e”, “f”, “g” y “h” donde
promedios unidos por la misma letra no son significativamente diferentes.

16 14,74
13,57
14 12,17
Longitud de raíz (cm)

11,14 10,78
12
10 8,14
6,78 7,02 A1B4
15 cm
8 6,21
5,14
6 A2B0
30 cm
4
2
0
A1B0 A1B1 A1B2 A1B3 A1B4 A2B0 A2B1 A2B2 A2B3 A2B4
Tratamientos

Figura 16. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de la


interacción para la variable longitud de raíz a los 120 días.

La prueba de Duncan de la interacción para longitud de raíz a los 120 días, define ocho
rangos estadísticos significativamente diferentes: el mayor crecimiento de raíz se
observó con el tratamiento A1B2 (Esqueje de 15 cm + Parque) con 14,74 cm ubicado
en el primer rango, en el segundo rango se ubica el tratamiento A1B1 (Esqueje de 15
cm + Rapid root) con 13,57 cm, en el tercer rango el tratamiento A2B2 (Esqueje de 30
cm + Parque) registró 12,17 cm, en el cuarto rango se ubican los tratamientos A1B4
(Esqueje de 15 cm + germinado de lenteja) con 11,14 cm y A2B1 (Esqueje de 30 cm +
Rapid root) con 10,78 cm, en el quinto rango se ubica el tratamiento A1B3 (Esqueje de
15 cm + agua de coco) con 8,14 cm, en el sexto rango se ubican los tratamientos A2B4
(Esqueje de 30 cm + germinado de lenteja) con 7,02 cm, A2B3 (Esqueje de 30 cm +
agua de coco) con 6,78 cm, en el séptimo rango el tratamiento testigo A1B0 (Esqueje
67
de 15 cm + Testigo) logró un crecimiento de raíz de 6,21 cm, finalmente el tratamiento
que menor crecimiento de raíz obtuvo fue A2B0 (Esqueje de 30 cm + Testigo) con 5,14
cm (Figura 16).

5.5. Volumen de raíz a los 120 días

El análisis de varianza para la variable volumen de raíz, establece que existe alta
diferencia estadística para los dos factores y la interacción (Tabla 9).

Tabla 9. Análisis de varianza para la variable volumen de raíz a los 120 días

F.V. SC GL CM F P (5%) Signif.

Longitud (A) 16,64 1 16,64 1441,58 <0,0001 **


Enraizador (B) 56,19 4 14,05 1217,28 <0,0001 **
Longitud (A) * Enraizador (B) 7,24 4 1,81 156,87 <0,0001 **
Error 0,23 20 0,01
Total 80,3 29
*(Significativo); ** (Altamente significativo); NS (No significativo)

CV= 8,72%

El Coeficiente de variación es de 8,72%, ubicado dentro el rango considerado como


muy bueno para este tipo de investigaciones agrícolas y forestales (Ochoa, 2009).

5.5.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable


volumen de raíz a los 120 días

La figura 17, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable volumen de raíz a los 120 días, donde la
comparación secuencial para las longitudes de corte de 15 y 30 cm, respecto a la
amplitud mínima significancia viene representada por las letras minúsculas “a” y “b”.

68
6,37

7,00 4,88

Volumen de raiz (cm³)


6,00
5,00
4,00
3,00
2,00
1,00
-
A1=15 cm. B2=30 cm.
Factor A= Longitud de esqujeje

Figura 17. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A,


para la variable volumen de raíz a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable volumen de raíz a los 120 días, define dos rangos
estadísticos significativamente diferentes: en el primer rango se ubican los esquejes de
15 cm de longitud, que experimentaron mayor volumen de raíz con un promedio de 6,37
cm3; por tanto, los esquejes de 30 cm tuvieron promedio de 4,88 cm3 ubicados en el
segundo rango (Figura 17).

Los esquejes de 15 cm tienen mayor desarrollo radicular en relación a los esquejes de


30 cm, este resultado se debe a que los esquejes de menor longitud tienen un área más
pequeña y por tanto su transporte de nutrientes y auxinas es más eficiente. Las
funciones de las auxinas tanto endógenas (naturales) como exógenas (aplicadas en la
presente investigación) son muy importantes porque inciden en la formación de tejidos
meristemáticos y por ende a la formación de raíces.

Tipo (2004), en Polylepis racemosa a los 200 días reporta que el mayor volumen de raíz
obtenido es con longitud de esquejes de Queñua de 12 cm con un promedio de 14,49
cm3 , en cambio los esquejes de 8 y 5 cm de longitud alcanzaron un volumen de raíz de
11,23 y 8,19 cm3.

Comparando los resultados de la presente investigación y la de Tipo (2004), se


confirma que el tamaño apropiado de esqueje para lograr un buen desarrollo radicular
está entre los 12 a 15 cm.

69
5.5.2. Prueba de promedios del Factor B (Enraizadores) para la variable volumen
de raíz a los 120 días

La Figura 18, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable volumen de raíz a los 120 días, donde la
comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de
lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene
representada por las letras minúsculas “a”, “b”, “c” y “d” promedios unidos por la misma
letra no son significativamente diferentes.

7,59
6,71
8
Volumen de raiz (cm³)

4,94 5,17
6
3,71
4

0
BO=Testigo B1=Rapid B2=Parque B3=A. de B4=Lenteja
root coco
Factor B = Enraizadores

Figura 18. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable volumen de raíz a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable volumen de raíz a los 120 días, define cuatro
rangos estadísticos significativamente diferentes: los promedios más altos de volumen
de raíz son de 7,59 cm3 y 6,71 cm3 con los enraizadores químicos Parque y Rapid root;
en segundo y tercer rango los enraizadores orgánicos a base de lenteja y coco
obtuvieron un promedio de volumen de raíz de 5,17 cm3 y 4,94 cm3; el testigo presentó
un promedio de volumen de raíz de 3,71 cm3 ubicado en el cuarto rango (Figura 18).

Se evidencia un mayor desarrollo del sistema radicular en los esquejes tratados con
enraizadores químicos y orgánicos, debido a que la concentración de auxinas
contenidas en estos enraizadores promovieron la elongación de las células
meristemáticas y la formación de raíces, causando que estas inicien la absorción de
70
nutrientes y por ende tengan un desarrollo temprano en comparación a los esquejes
que no recibieron la aplicación de enraizadores.

Harttman y Kester (1999), señalan que para la formación de las raíces, es muy
importante el contenido de auxinas, las plantas poseen de manera natural auxinas en
las yemas y hojas las cuales son transportadas con mayor facilidad hacia las raíces que
a los ápices del tallo en este sentido también se puede aplicar hormonas de
enraizamiento que estimulen y aceleren el proceso de desarrollo radicular.

Rosero (2014), en Ecuador, a los 90 días de investigación en Polylepis racemosa,


obtuvo promedios de 8,56 cm3 y 7,74 cm3, usando enraizadores químicos Basacote
plus y Sumicoat.

Rosero (2014), utilizó la misma especie que en la presente investigación obteniendo


8,56 cm3 con la aplicación del enraizador químico Basacote a los 90 días, resultado que
supera a 7,59 cm3 obtenido como valor máximo con el enraizador químico Parque, a los
120 días. Esta diferencia podría atribuirse a que el autor utilizó diferentes dosis (2, 3, 4
gr.) de enraizadores químicos de diferentes características, además de que la
investigación se realizó en cabecera de valle, en un ecosistema distinto.

5.5.3. Prueba de promedios de la interacción para la variable volumen de raíz a


los 120 días

La figura 19, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05)


correspondiente a la interacción de la variable longitud de raíz a los 120 días, donde la
comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado de
lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene
representada por las letras minúsculas “a”, “b”, “c”, “d”, “e”, “f” y “g” donde promedios
unidos por la misma letra no son significativamente diferentes.

71
9,00 8,27
7,54
8,00 6,90

Volumen de raíz (cm³)


7,00 6,13 6,34 5,87
6,00
5,00 3,86 4,00
3,64 3,55 A1B4
4,00
3,00 A2B0
2,00
1,00
-
A1B0 A1B1 A1B2 A1B3 A1B4 A2B0 A2B1 A2B2 A2B3 A2B4
Tratamientos

Figura 19. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de la


interacción para la variable volumen de raíz a los 120 días.

La prueba de Duncan de la interacción para la variable volumen de raíz a los 120 días,
define siete rangos estadísticos significativamente diferentes: el mayor volumen de raíz
se observó con el tratamiento A1B2 (Esqueje de 15 cm + Parque) con 8,27 cm3 ubicado
en el primer rango, en el segundo rango se ubica el tratamiento A1B1 (Esqueje de 15
cm + Rapid root) con 7,54 cm3,en el tercer rango se ubica el tratamiento A2B2 (Esqueje
de 30 cm + Parque) con 6,90 cm3, en el cuarto rango se ubica el tratamiento A1B4
(Esqueje de 15 cm + germinado de lenteja) con 6,34 cm 3 y el tratamiento A1B3
(Esqueje de 15 cm + agua de coco) con 6,13 cm 3 se ubica en el cuarto y quinto rango,
en el quinto rango se ubica el tratamiento A2B1 (Esqueje de 30 cm + Parque) con 5,87
cm3, los tratamientos A2B3 (Esqueje de 30 cm + agua de coco) y A2B4 (Esqueje de 30
cm + germinado de lenteja) con 3,86 cm3 y 4 cm3 se ubican en sexto tango, finalmente
el en séptimo rango se ubican los tratamientos A1B0 (Esqueje de 15 cm + Testigo) y
A2B0 (Esqueje de 30 cm + Testigo) con 3,64 cm3 y 3,55 cm3 fueron los que tuvieron el
más bajo desarrollo de raíces (Figura 19).

5.6. Porcentaje de sobrevivencia a los 120 días

De acuerdo al análisis de varianza para el porcentaje de sobrevivencia presentado en la


Tabla 10, se establece que existe una diferencia estadística altamente significativa para
el Factor A; longitud de esqueje y para el Factor B; Enraizador, en contraposición no
existe significancia para la interacción.

72
Tabla 10. Análisis de varianza para la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días

F.V. SC GL CM F P (5%) Signif.

Longitud (A) 0,0012 1 0,0012 8,6 0,0082 **


Enraizador (B) 0,01 4 0,0025 17,56 <0,0001 **
Longitud (A) * Enraizador (B) 0,00051 4 0,00013 0,92 0,4735 NS
Error 0,0028 20 0,00014
Total 0,01 29
*(Significativo); ** (Altamente significativo); NS (No significativo)

CV= 14,87%

El Coeficiente de variación es de 14,87%, ubicado dentro el rango considerado como


muy bueno para este tipo de investigaciones agrícolas y forestales (Ochoa, 2009).

5.6.1. Prueba de promedios del Factor A (Longitud de esqueje) para la variable


porcentaje de sobrevivencia a los 120 días

La Figura 20, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días,
donde la comparación secuencial para las longitudes de corte de 15 y 30 cm, respecto
a la amplitud mínima significancia viene representada por las letras minúsculas “a” y “b”.

67,78

68
67
Sobrevivencia (%)

66
65 62,78
64
63
62
61
60
A1=15 cm. A2= 30 cm.
Factor A = Longitud de esqueje

Figura 20. Comparación de promedios de las longitudes de corte del Factor A,


para la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días.

La prueba de Duncan para la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días,


define dos rangos estadísticos significativamente diferentes: los esquejes de 15 cm de
73
longitud experimentaron una mayor sobrevivencia, con un promedio de 67,78%
situados en el primer rango, por tanto, los esquejes de 30 cm reportaron un menor
promedio con 62,78% (Figura 20).

Se plantó esquejes de dos longitudes de corte en las mismas condiciones de campo y


sujetas a los mismos enraizadores químicos y orgánicos, durante el proceso de la
investigación los esquejes de 15 cm de longitud mostraron mejores y mayores
resultados en las variables estudiadas en relación a los esquejes de 30 cm de longitud,
este resultado se atribuye a que el flujo y cantidad de reserva de nutrientes es más
eficiente en una menor longitud de esqueje, logrando un mayor vigor inicial, un
desarrollo de raíces más temprana y una mayor sobrevivencia.

Tipo (2004), a los 120 días obtuvo 86,11% de prendimiento con esquejes de 12 cm,
69,44% con esquejes de 8 cm y 66,67% con esquejes de 5 cm en Polyepis racemosa
subespecie triacontandra en Bolivia.

Gualavisí (2008), a los 30 días obtuvo 78,12%; 67,57%; 57,89% y 50,12% de


prendimiento en esquejes de 15, 20, 25 y 30 cm respectivamente, con Polylepis
racemosa en diferentes pisos altitudinales del Ecuador. Así mismo recomienda que la
longitud de esqueje de 15 cm se destaca como la mejor productora de raíces y de la
misma forma en el crecimiento inicial.

Pretell, 1985 citado por Tipo (2004), recomienda que los esquejes deben ser de 12 a 15
cm de longitud, para obtener de 70 a 90 % de sobrevivencia, esto en Perú.

Los resultados de la presente investigación y los resultados obtenidos por Tipo (2004),
Gualavisí (2008) y Pretell, 1985 citado por Tipo (2004), evidencian que la mejor longitud
de esqueje para lograr un óptimo prendimiento está entre los 12 a 15 cm.

Para Ocaña (2004), los esquejes con las características adecuadas, son las de 10 a 15
cm de tamaño, los de mayor longitud no son recomendables porque dificultan su
manipuleo durante la producción en los viveros.

74
Chiclote et.al. (1985), indica que las estacas mayores de 30 cm no son recomendables
a gran escala porque son estacas de grandes longitudes y se requiere un número
mayor de árboles madre incidiendo en un daño considerable de reducción de árboles.

5.6.2. Prueba de promedios para el Factor B (Enraizadores), para la variable


porcentaje de sobrevivencia a los 120 días

La Figura 21, muestra la prueba de promedios de rango múltiple de Duncan (P<0,05) y


dispersión correspondiente a la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días,
donde la comparación secuencial para los enraizadores; Parque, Rapid root, germinado
de lenteja, agua de coco y testigo, respecto a la amplitud mínima significancia viene
representada por las letras minúsculas “a”, “b”, “c” y “d”, promedios unidos por la misma
letra no son significativamente diferentes.

76,39
73,61
80 66,67
61,11
Sobrevivencia (%)

60 48,62

40

20

0
BO=Testigo B1=Rapid B2=Parque B3=A. de B4=Lenteja
root coco
Factor B = Enraizadores
Figura 21. Prueba de promedios del rango múltiple de Duncan (P<0.05) de los
enraizadores del Factor B, para la variable porcentaje de sobrevivencia a los
120 días.

La prueba de Duncan para la variable porcentaje de sobrevivencia a los 120 días,


define tres rangos estadísticos significativamente diferentes: los enraizadores químicos
Parque y Rapid root, obtuvieron mayor sobrevivencia con promedios de 76,39% y
73,61%; en el segundo rango se ubica el enraizador orgánico de lenteja que alcanzó un
promedio de 66,67% y el enraizador orgánico a base de agua de coco con 61,11%; en
tercer rango el testigo obtuvo la menor sobrevivencia con 48,62% (Figura 21).

75
De la evaluación estadística se evidencia que la aplicación de enraizadores favoreció
significativamente el desarrollo del sistema radicular, desarrollo inicial temprano y a una
mayor sobrevivencia, por tanto, los tratamientos que recibieron aplicación de
enraizadores reportaron mejores resultados que el testigo.

La sobrevivencia de esquejes es regulada por una combinación fisiológica de procesos


en las partes de la hoja y tallo, cada uno de estos procesos es a su vez influenciado por
muchos factores morfológicos y anatómicos de los esquejes, esta se maximiza cuando
se cumplen con las condiciones óptimas para el desarrollo de los esquejes, entre la
fotosíntesis activa, estrés fisiológico minimizado, temperatura, humedad en el sustrato,
incluso el estado fisiológico y la genética de la planta donante antes del despido
(Haising, 1986).

Al respecto Hoyos (2004), a los 120 días obtuvo un 55% de sobrevivencia con la
aplicación de ANA (Ácido acetil naftalacético) en la propagación de Polylepis
tarapacana.

Quispe (2013), logró obtener en esquejes de Polylepis besseri, con la aplicación de


extracto de sauce y agua de coco como enraizadores un 52,22% y 40%
respectivamente a los 90 días.

Rosero (2014), utilizando dos enraizadores químicos en esquejes de Polylepis


racemosa a los 90 días, manifiesta que el mayor porcentaje de sobrevivencia reportado
en los esquejes que se desarrollaron con aplicación del enraizador químico Basacote
plus con 97,78%, en tanto, que los tratamientos que recibieron la aplicación del
enraizador químico Sumicoat reportaron un porcentaje de sobrevivencia de 94,67%.

Se evidencia que los esquejes bajo la influencia de los enraizadores químicos Parque y
Rapid root aplicados en la presente investigación, ANA (Ácido acetil naftalacético)
aplicado por Hoyos (2004), Basacote plus y Sumicoat empleados por Rosero (2014),
obtuvieron altos porcentajes de sobrevivencia.

En cuanto a los esquejes bajo la influencia de los enraizadores orgánicos germinado de


lenteja y agua de coco aplicados en la presente investigación y los enraizadores
orgánicos extracto de sauce y agua de coco aplicados por Quispe (2013), desarrollaron
76
una menor sobrevivencia, pero con resultados no menos relevantes, al contrario se
desatacan como buenas alternativas ecológicas, por tanto, se recomienda probar otros
enraizadores orgánicos para la propagación vegetativa de Queñua y otras especies
nativas.

77
VI. CONCLUSIONES

Para el Factor A (Longitud de esqueje) se concluye que:

 Se rechaza la primera hipótesis nula que plantea que las longitudes de corte de
esquejes no influyen en el prendimiento, desarrollo inicial y sobrevivencia de los
esquejes de Queñua.

 Los esquejes de 15 cm de longitud de corte lograron mejores resultados en


prendimiento con 76,67%; longitud de raíz con 10,76 cm; volumen de raíz con 6,37
cm3 y sobrevivencia con 67,78%.

 Los esquejes de 30 cm de longitud de corte obtuvieron mayor número de brotes a


los 60 y 120 días con 2,13 y 3,99 brotes por esqueje.

 A los 60 días el crecimiento de los esquejes en las dos longitudes de corte de 15


cm y 30 cm no fue considerable, registrándose 1,69 cm y 1,45 cm
respectivamente; a los 120 días se reportó un crecimiento evidente en ambas
longitudes de corte de 15 cm y 30 cm alcanzando 7,19 cm y 6,61 cm.

 En ambos periodos de medición (60 y 120 días) los esquejes de 15 cm lograron


mayor crecimiento en comparación a los de 30 cm.

En resumen, el mejor desarrollo de brotes se observó en esquejes de 30 cm de longitud


de corte, en cambio las raíces se desarrollaron mejor en esquejes de 15 cm.

Para el Factor B (Enraizadores) se concluye que:

 Se rechaza la segunda hipótesis nula que plantea que los enraizadores químicos y
orgánicos no influyen en el prendimiento, desarrollo inicial y sobrevivencia de los
esquejes de Queñua.

 Los esquejes bajo la aplicación de enraizadores químicos y orgánicos obtuvieron


mejores resultados frente al testigo en cada una de las variables estudiadas.

78
 Los enraizadores químicos Parque y Rapid root obtuvieron mejores resultados que
los enraizadores orgánicos germinado de lenteja y agua de coco en cada una de
las variables estudiadas.

 El enraizador químico Parque, se destacó como el más eficiente en todas las


variables estudiadas, obteniendo 80,12% de prendimiento; 2,25 y 4,17 brotes por
esqueje los 60 y 120 días respectivamente; 2,02 y 8,14 cm de crecimiento
longitudinal de esquejes a los 60 y 120 días; 13,45 cm de crecimiento longitudinal
de raíz; 7,59 cm3 de volumen radicular y 76,39% de sobrevivencia.

 Entre los enraizadores orgánicos el germinado de lenteja alcanzó mejores


resultados obteniendo, 75% de prendimiento; 1,59 y 3,51 brotes por esqueje a los
60 y 120 días respectivamente; 1,67 y 7,4 cm de crecimiento longitudinal de
esquejes a los 60 y 120 días; en el caso de la longitud de raíz alcanzó 9,08 cm;
5,17 cm3 para el volumen radicular y finalmente logró un 66,67% de sobrevivencia.

79
VII. RECOMENDACIONES

 Se recomienda la aplicación de enraizadores para la propagación vegetativa en


Queñua.

 Se recomienda la aplicación del enraizador químico Parque por ser de inmediata,


fácil aplicación y con buenos resultados.

 Se recomienda la aplicación del enraizador orgánico germinado de lenteja por ser


de bajo costo y de resultados considerablemente buenos.

 Se recomienda experimentar con otros enraizadores orgánicos para la


propagación vegetativa de Queñua.

 Se recomienda utilizar esquejes de Queñua con una longitud de corte de 15 cm


debido al mejor resultado reportado en la presente investigación.

 No realizar la lectura de porcentaje de prendimiento a los 30 días por conteo


simple (cuantificando plantas vivas y muertas), es necesario extraer la planta y
evidenciar el desarrollo de raíz, puesto que durante esa etapa los esquejes
sobreviven con sus reservas nutritivas y mantienen sus hojillas verdes.

 Para realizar la propagación vegetativa de Queñua, se recomienda realizar la


recolección de los esquejes en primavera (previo a la diferenciación de las yemas)
y de árboles madre jóvenes que estén preferentemente ubicadas cerca a ríos, por
que el estado nutricional de los árboles madre pueden ejercer una gran influencia
en el éxito del enraizamiento de los esquejes.

 Ser muy estrictos en brindar óptimas condiciones de temperatura, riego y sustrato


rico en nutrientes a los esquejes para su enraizamiento.

 Realizar trabajos de reforestación con especies nativas alto andinas.

80
VIII. LITERATURA CITADA

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IX. ANEXOS

ANEXO 1. Preparación del sustrato

ANEXO 2. Desinfección del Sustrato

87
ANEXO 3. Recolección del Material Vegetativo

ANEXO 4. Esquejes recolectados

88
ANEXO 5. Esquejes de 30 cm de longitud

ANEXO 6. Esquejes de 15 cm de longitud

89
ANEXO 7. Cocos maduros

ANEXO 8. Remojo de esquejes en agua de coco

90
ANEXO 9. Remojo de esquejes en el enraizador germinado de lenteja

ANEXO 10. Enraizador químico Rapid root

91
ANEXO 11. Aplicación del enraizador químico Rapid root

ANEXO 12. Enraizador químico Parque

92
ANEXO 13. Aplicación del enraizador químico Parque

ANEXO 14. Esquejes plantados en las unidades experimentales

93
ANEXO 15. Medición de crecimiento longitudinal de los esquejes

ANEXO 16. Conteo de número de brotes por esqueje

94
ANEXO 17. Desarrollo radicular de los esquejes de Queñua (Polylepis racemosa
subespecie triacontandra) a los 120 días

ANEXO 18. Desarrollo radicular de los esquejes de Queñua (Polylepis racemosa


subespecie triacontandra) a los 120 días

95
ANEXO 19. Medición de raíces de los esquejes de Queñua (Polylepis racemosa
subespecie triacontandra) a los 120 días

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