Óscar José Rafael Berger Perdomo
(Ciudad de Guatemala, 11 de agosto de 1946) es un político y
empresario guatemalteco, fue alcalde de la Ciudad de Guatemala durante el
período de 15 de enero de 1991 al 30 de junio de 1999, y fue también elegido
presidente de la República de Guatemala, tras las elecciones celebradas en el
mes de noviembre de 2003. Tomó posesión del cargo el 14 de julio de 2004 para
sustituir en la jefatura del Estado al líder del conservador Frente Republicano
Guatemalteco (FRG), Alfonso Portillo.
Antecedentes de la familia Berger en Guatemala
En 1844, el distrito de Santo Tomás de Castilla en Izabal fue colonizado por la
Comunidad de la Unión, patrocinada por la Compañía Belga de Colonización; el
gobierno del Estado de Guatemala, dirigido por Rafael Carrera, había concedido el
distrito de Santo Tomás a dicha compañía por medio del decreto de la Asamblea
Constituyente de Guatemala el 4 de mayo de 1843.
Óscar Berger Perdomo nacido el 11 de agosto de 1946 en Ciudad de Guatemala,
criado en una familia de ascendencia belga, descendiente de los primeros colones
belgas que se establecieron en Izabal en 1844. Su familia ha tenido intereses en
las industrias del café, la ganadería y el azúcar desde ese tiempo. Berger
Perdomo es el único hijo varón de su familia y cursó estudios de bachillerato en
el Liceo Javier y se licenció como abogado y notario en la Universidad Rafael
Landívar. Berger es apodado El Conejo desde los años escolares por la
protuberancia de sus dientes y la manera en que sus orejas sobresalían del casco
de béisbol, deporte al que es muy aficionado.
Alcalde de la Ciudad de Guatemala (1991-1999)
En las aulas universitarias entabló relación con Álvaro Arzú con el cual fundaron el
entonces comité cívico PAN, que luego se convertiría en partido político. Con el
apoyo de Arzú, Berger ganó una concejalía en el Concejo Municipal de la Ciudad
de Guatemala, de la cual tomó posesión el 15 de enero de 1986. Luego formó
parte de diferentes comisiones municipales como las de Deportes, de Abastos y
Salud Pública, Agricultura, Ganadería y Alimentación, y Asuntos Específicos de la
Empresa Municipal de Agua (EMPAGUA), además de dirigir el Club Social y
Deportivo Municipal, uno de los clubes más populares en ese país
centroamericano. El 11 de mayo de 1989, Berger y Arzú inscribieron el Partido de
Avanzada Nacional (PAN); convertido en la mano derecha de Arzú, Berger fue
candidato a alcalde de la ciudad de Guatemala en las elecciones del 11 de
noviembre de 1990, las cuales ganó para tomar posesión el 15 de enero de 1991.
Sin embargo, la sucesión de Vinicio Cerezo no se resolvió de forma favorable a los
intereses del PAN y el vencedor de la contienda fue el líder de la formación de
centro-derecha MAS, Jorge Serrano. Mejor suerte tuvo Óscar Berger en la batalla
municipal y el 15 de enero de 1991 juró como nuevo alcalde de Ciudad de
Guatemala; cargo para el que resultó reelegido en los comicios de noviembre de
1995. Esa misma jornada electoral deparó excelentes resultados para su partido;
por un lado, el PAN fue la formación más votada en las legislativas y se convirtió
en la primera fuerza política del Congreso y, por otro, Álvaro Arzú, logró el
respaldo popular necesario para optar a la segunda vuelta de las presidenciales,
que finalmente se celebraron el 7 de enero de 1996 y en las que derrotó al nuevo
líder del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Alfonso Portillo. En los
comicios del 12 de noviembre de 1995 lo reeligieron para un segundo período,
pero antes de finalizar su período edil, el 27 de junio de 1999 la convención del
PAN lo nominó como candidato presidencial
Candidatura de 1999
Durante el mandato presidencial de Arzú, Óscar Berger manifestó su interés por
convertirse en su sucesor y el 27 de junio de 1999 el partido oficializó su
candidatura a la presidencia de la República. Tres días después abandonó sus
quehaceres municipales para dedicarse por completo a la campaña por la más
alta magistratura del país, con un programa centrado en tres promesas clave: la
lucha contra la pobreza, el incremento de los salarios y la mano dura contra el
crimen organizado. Pese a ello, el discurso populista de Alfonso Portillo obtuvo un
calado mayor en la sociedad guatemalteca y, en las consultas electorales de
noviembre y diciembre, el partido del exdictador Ríos Montt logró la victoria
abrumadora. La derrota de Berger, se consideró en ese momento un voto de
castigo a la prepotencia del entonces gobernante, Álvaro Arzú Irigoyen, y a la
manera dudosa en que se privatizaron las empresas del Estado durante el
gobierno de este.
Tras el fracaso electoral, Berger anunció su retirada de la política activa y el
regreso al sector privado para ocuparse de sus negocios. El castigo en las urnas
también tuvo consecuencias negativas en el seno del partido que, en los años
siguientes, sufrió la escisión de una amplia facción que fue rebautizada con el
nombre de Partido Unionista y en la que se ubicaron históricos como Arzú. Pese a
la crisis interna, el PAN tuvo suficiente capacidad de reacción para aprovechar la
creciente impopularidad del Ejecutivo del Frente, marcado por los escándalos de
corrupción, la incapacidad de gestión y los abusos de poder, y postularse de
nuevo como alternativa de gobierno. Berger rompe relación con Arzú por acusarlo
de hacer un mal gobierno y lo culpa de su derrota contra el partido F.R.G.
Candidatura de 2003
En la primavera de 2002, Berger regresó a la arena política para liderar este nuevo
asalto del PAN. Triunfó con holgura en las primarias del partido, pero de nuevo las
luchas intestinas frustraron el cierre de filas en torno a la candidatura única. Óscar
Berger optó entonces por buscar apoyos fuera del partido y constituir una
plataforma presidencial autónoma y a medida. De este modo, en abril de 2003
nació la Gran Alianza Nacional (GANA); una coalición electoral conservadora
integrada por el Partido Patriota (PP), el Movimiento Reformador (MR) y el Partido
Solidaridad Nacional (PSN), Berger se colocó bajo sus siglas como candidato a la
presidencia. Antes de acabar el mes, el PAN anunció la expulsión de Berger por
aceptar el liderazgo de otra lista electoral. Animado por los sondeos que le
concedían clara condición de favorito, Berger se convirtió oficialmente en
candidato de GANA a los comicios presidenciales el 27 de julio de 2003.
El inicio de la campaña estuvo marcado por la insólita inscripción de Efraín Ríos
Montt como candidato presidencial -pese a la prohibición constitucional- y las
extorsiones y los asesinatos de destacados dirigentes políticos, aunque,
finalmente, el electorado volvió la espalda al exdictador y el reparto del voto
popular se dirimió entre Berger y el ingeniero Álvaro Colom, líder de la
progresista Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Con un ambicioso programa
de reformas políticas, económicas y sociales y el respaldo explícito de los
oligarcas del campo y los empresarios de la capital, Berger se proclamó vencedor
de la primera vuelta electoral, celebrada el 9 de noviembre, con algo más del 34%
de los votos; ocho puntos por delante de Colom, su directo rival.
Fue elegido presidente de Guatemala en segunda vuelta a finales de diciembre de
2003; computado el 100% de los votos, Berger alcanzó el cincuenta y cuatro por
ciento de los votos, contra el cuarenta y siete de su oponente, Álvaro Colom, quien
rechazó una invitación de Berger a participar en el Gobierno Berger fue recibido
por una multitud en la sede partidaria, adonde llegó caminando desde su
residencia, ubicada a unos trescientos cincuenta metros. De los 158 escaños del
congreso de la República, Berger obtuvo cuarenta y siete, mientras que el partido
de Ríos Montt obtuvo cuarenta y tres diputados y el partido de Colom treinta y dos.
Presidencia (2004-2008)
Visita del presidente estadounidense George W. Bush a Guatemala el 12 de marzo de 2007. De izquierda a
derecha: Wendy de Berger, primera dama de Guatemala, presidente Berger, presidente Bush y Laura Bush,
primera dama de los Estados Unidos.
Recibió la banda presidencial el 14 de enero de 2004 y tomó posesión para un
mandato cuatrienal con un discurso inaugural en el que prometió un trabajo
continuado de su Ejecutivo para fortalecer las instituciones del Estado de Derecho
y luchar contra la impunidad de los corruptos y los violentos. Al inicio de su
gobierno se inició una persecución en contra de exfuncionarios del régimen
de Alfonso Portillo, la cual levantó una alta expectativa de que el gobierno
desmantelaría la estructura corrupta del Estado pero como esa reforma no se
emprendió, al cabo de pocos meses el nivel de aceptación del mandatario entre el
público se desplomó.
En octubre de 2005, Guatemala sufrió uno de los peores desastres naturales de
su historia. El paso por Centroamérica del huracán Stan, cuyas consecuencias
serían aún más virulentas que las producidas años atrás por el Mitch, sembró el
caos en el país, ocasionando centenares de víctimas mortales y de
desaparecidos, así como una incalculable cifra de damnificados. Tal fue el grado
de destrucción generado, que Berger declaró el «estado de calamidad pública».
Durante su gobierno se realizaron obras importantes como la construcción de
varias autopistas de Guatemala y la remodelación del Aeropuerto Internacional La
Aurora. pero también ocurrieron serios hechos que descubrieron el grado de
corrupción de varios de sus funcionarios: el Caso PARLACEN, el Caso de la toma
de la cárcel de Pavón, la quiebra de los bancos del Café y de Comercio y el robo
millonario en el Aeropuerto La Aurora.
El 12 de diciembre de 2006, las Naciones Unidas y el Gobierno de Guatemala
firmaron el Acuerdo relativo a la creación de una Comisión Internacional Contra la
Impunidad en Guatemala (CICIG), la cual, tras la aprobación de la Corte de
Constitucionalidad en mayo de 2007, fue ratificado posteriormente por el Congreso
de la República el 1.° de agosto de 2007. Surgió así la CICIG como un órgano
independiente de carácter internacional, cuya finalidad es apoyar al Ministerio
Público, la Policía Nacional Civil y a otras instituciones del Estado tanto en la
investigación de los delitos cometidos por integrantes de los cuerpos ilegales de
seguridad y aparatos clandestinos de seguridad, como en general en las acciones
que tiendan al desmantelamiento de estos grupos.
Sucesión
Entregó la banda presidencial el 14 de enero de 2008 a su sucesor, Álvaro
Colom de la Unidad de la Esperanza (UNE). El Gobierno de su sucesor Álvaro
Colom le acusó de haber dejado una deuda flotante de más de 4 mil millones
de quetzales y se investiga si ese extremo es cierto.
Tras dejar el poder se dedicó a la administración de sus empresas teniendo como
sede la zona 14 con Grupo Desarrollador de Proyectos G.D.P. Entre otras.
Captura de exmiembros de su ministerio de Gobernación
En agosto de 2010, cinco suboficiales de la Guardia Civil española y tres
inspectores del Cuerpo Nacional de Policía españoles desarticularon en
Guatemala la antigua cúpula de Gobernación, a quienes se acusó de asesinatos,
secuestros y blanqueo de dinero. Guatemala había ordenado la busca
internacional y captura e ingreso en prisión de, al menos, dieciocho altos
funcionarios de la Policía Nacional Civil (PNC) y del exministro de Gobernación,
Carlos Vielmann, el exdirector general de la PNC, Erwin Sperisen, al subjefe,
Javier Figueroa, y al exjefe de la División de Investigación de la Policía Nacional,
Víctor Hugo Soto Diéguez. Las pesquisas de los investigadores españoles
apuntaban a la posibilidad de que alguno de los agentes guatemaltecos habría
intervenido en la ejecución de cientos de personas. Por su parte, no se citó al
expresidente Óscar Berger.
Las órdenes de captura fueron dictadas ahora por el Juzgado de Alto Riesgo
guatemalteco tras más de dos años de trabajo de los oficiales españoles –entre
los años 2008-2010–, a petición de la Comisión Internacional Contra la Impunidad
en Guatemala (CICIG).
Óscar Berger promete transparencia y credibilidad
El 14 de enero de 2004, a las 14 horas, al tomar posesión, el presidente Oscar Berger
hizo la promesa de un gobierno transparente, que le devolviera la confianza a los
guatemaltecos e investigar a los funcionarios corruptos de la administración eferregista.
Alfonso Portillo dejaba la Presidencia en medio de señalamientos.
Publicado el 14 de enero de 2016 a las 11:01h
“La palabra confrontación es parte del pasado. Hoy las palabras que debemos
pronunciar y hacer realidad son unidad, seguridad, justicia, educación y salud para
todos”, dijo entonces Berger, en alusión al inicio de una etapa de paz que llevaba
apenas siete años de existencia.
Después de jurar lealtad sobre la Constitución y de haber sido investido con la
banda presidencial, Berger pidió a la población unirse con el Gobierno y luchar
contra la corrupción, para devolver la credibilidad a las instituciones del Estado.
Junto a él estaba su esposa, Wendy, y su vicepresidente, Eduardo Stein y su
esposa, Myrna.
“Necesitamos eliminar de las instituciones públicas toda sospecha de impunidad y
corrupción”, dijo Berger, quien habló emocionado y con tono enérgico.
El Teatro Nacional ofreció sus mejores galas para recibir a invitados especiales,
presidentes de Centroamérica, embajadores y diputados al Congreso.
Berger y Stein firmaron el libro de oro del Congreso y juraron respeto y lealtad a la
Constitución. Durante unos 20 minutos, Berger explicó la misión de su Gobierno.
Afirmó que está comprometido a realizar una buena gestión, con el apoyo de su
equipo de trabajo y de la población.
Agregó que haría todos los esfuerzos que sean necesarios para que los
guatemaltecos no tengan que migrar por falta de trabajo y puedan tener una
economía sólida con un ingreso familiar digno.
“No más corrupción”
Durante su mensaje, criticó la falta de valores morales y éticos de la
administración del presidente eferregista Portillo y prometió desarrollar una
administración transparente.
“Los escándalos de corrupción y el abuso de poder (…) han llevado a los
guatemaltecos a perder la confianza en las instituciones y en sus gobernantes”,
señaló.
Ofreció proporcionar toda la información a la justicia para que los ex funcionarios
corruptos pudieran ser juzgados y procesados.
“Ustedes como pueblo tienen el derecho y el deber de levantar la voz cuando sus
representantes en el Congreso no se estén comportando como tales. Hoy, la
mayoría en el Legislativo no la tiene ningún partido político, sino la tiene el pueblo
de Guatemala”, señaló.
Educación, salud y seguridad
Indicó que la inversión social será prioridad en su gobierno, y anunció que para
lograrlo buscará reactivar el Pacto Fiscal.
Anunció que impulsaría la Reforma Educativa, dignificará al magisterio nacional y
construirá centros de enseñanza en todo el país.
Además, promovería la creación de escuelas saludables y garantizó la inversión
en hospitales y centros de salud.
Visión de Berger
Buscar la unidad nacional, trabajar en equipo y respetar las diferencias, sin
dividir ni confrontar.
Cumplir los acuerdos de paz y respetará los derechos humanos.
Investigar a funcionarios para transparentar la administración.
Recuperar la confianza de la población en las instituciones del Estado
Acciones inmediatas en el tema de la seguridad, para tener una Policía
capaz y honrada. También, respaldo a la justicia y respeto al estado de
Derecho.
Aplicar una nueva estrategia de desarrollo rural y acciones para expandir
los “motores” de la economía.
Retomar el Pacto Fiscal, para el reordenamiento de las finanzas públicas.
Llevar a cabo una reforma educativa, para mejorar calidad y cobertura;
dignificar al magisterio y construir instalaciones. Dar vida a un programa de
escuelas saludables.