GUIA DE ESTUDIO DE
DERECHO AGRARIO
1.- DERECHO AGRARIO.
1.1. Concepto de derecho agrario.
1.2. Objeto de estudio del derecho agrario.
1.3. Finalidad del derecho agrario.
1.4. Fuentes del derecho agrario.
1.5. Antecedentes del derecho agrario en México.
1.5.1. Mayas.
1.5.2. Aztecas.
1.5.3. Propiedad rural en la colonia.
1.6. Artículo 27 constitucional.
1.6.1. Reformas.
2.- EL EJIDO.
2.1. Concepto.
2.2. Sujetos que contempla el derecho agrario.
2.2.1. Ejidatario.
2.2.2. Avecindado.
2.2.3. Vecino.
2.2.4. Sucesor.
2.3. Órganos del ejido.
2.3.1. Asamblea.
2.3.1.1. Asuntos competencia exclusiva de la
asamblea.
2.3.1.2. Validez de la asamblea y validez de
la convocatoria.
2.3.2. Comisariado ejidal.
2.3.2.1. Integración del comisariado ejidal.
2.3.2.2. Personalidad del comisariado ejidal.
2.3.2.3. Requisitos para integrar el
comisariado ejidal.
2.3.2.4. Facultades y obligaciones del
comisariado ejidal.
2.3.3. Consejo de vigilancia.
2.3.3.1. Facultades y obligaciones del consejo
de vigilancia.
2.4. Tierras ejidales.
2.4.1. Solar urbano.
2.4.2. Tierra comunal.
2.4.3. Parcelas individuales.
2.4.3.1. Formas de acreditar la posesión.
2.4.3.2. Formalidades para enajenar los
derechos parcelarios.
2.4.3.3. Procedimiento para privatizar las
parcelas ejidales.
2.4.3.4. Formas para privatizar el ejido.
2.4.4. Otros tipos de parcelas.
2.4.4.1. Parcela escolar.
2.4.4.2. Unidad productiva para la mujer.
2.4.4.3. Unidad productiva para el desarrollo
integral de la juventud.
3.- COMUNIDAD AGRARIA.
3.1. Antecedentes.
3.2. Concepto.
3.3. Reconocimiento de la comunidad.
3.4. Órganos de representación.
3.5. División y asignación de tierras.
3.6. Conversión de ejido a comunidad.
4.- OTRAS FORMAS DE TENENCIA DE LA TIERRA AGRARIA.
4.1. Propiedad privada.
4.2. Latifundios.
4.3. Límites de la pequeña propiedad.
4.3.1. Agrícola.
4.3.2. Forestal.
4.3.3. Ganadera.
5.- SOCIEDADES PROPIETARIAS DE TIERRAS, GANADERAS, FORESTALES
Y AGRÍCOLAS.
5.1. Sociedades mercantiles y civiles.
5.2. Formas de asociación para la producción.
5.3. Sociedades rurales.
5.4. Unión de ejidos.
5.5. Empresas comunales y ejidales.
6.- EXPROPIACIÓN EN MATERIA AGRARIA.
6.1. Concepto.
6.2. Requisitos.
6.3. Reversión.
7.- ÓRGANOS DE IMPARTICIÓN DE JUSTICIA.
7.1. Tribunal unitario agrario.
7.1.1. Facultades y atribuciones.
7.2. Tribunal superior agrario.
7.2.1. Facultades y atribuciones.
8.- INSTITUCIONES QUE COADYUVAN CON EL DERECHO AGRARIO.
8.1. Procuraduría agraria.
8.1.1. Definición.
8.1.2. Facultades y atribuciones.
8.2. Registro Agrario Nacional.
8.3. INEGI.
8.3.1. Facultades.
8.4. SAGARPA.
8.4.1. Función en materia agraria.
8.5. CORET.
1.- DERECHO AGRARIO.
1.1 Concepto de Derecho Agrario.
En función de los individuos a los cuales se enfoca la
materia, podemos definir al Derecho Agrario como el conjunto
de normas, doctrina y disposiciones jurídicas que regulan
las relaciones entre los entes dedicados la actividad
agraria.
1.2 Objeto de estudio del Derecho Agrario.
Como se observará, a lo largo del estudio de la materia, su
objeto de estudio, es precisamente conocer la estructura y
organización de las tierras ejidales y comunales; así como
de la propiedad privada y, sobre todo, los problemas que se
suscitan por la posesión de las tierras.1
1
Muñoz López, Aldo Saúl, Curso Básico de Derecho Agrario, Editorial PacCom, México, 1ª
reimpresión, 2005.
1.2 Finalidad del Derecho Agrario.
Hasta antes de la reforma de la Ley Agraria del 23 de febrero
de 1992, se decía que la finalidad del Derecho Agrario era la
repartición de tierras, lo anterior, como resultado de la
Revolución; sin embargo, hoy en día no hay mas tierras por
repartir, y en la actualidad, su finalidad es dar certeza
jurídica a los campesinos poseedores de estas tierras,
auxiliado por programas como PROCAMPO, que pretende
capitalizar y mecanizar al campo mexicano, buscando hacerlo
realmente productivo.
1.4 Fuentes del Derecho Agrario
Conforme a lo establecido por el Diccionario de Derecho de
Rafael de Pina y Pina Vara, las fuentes del derecho se puede
definir como: “expresión empleada para designar el origen del
derecho positivo”.
Así pues, las fuentes del derecho se clasifican en: formales,
reales e históricas.
Las fuentes formales son todos aquellos procesos a través de
los cuales una sociedad crea su derecho, es decir, aquellas
que se originan mediante el proceso legislativo; también las
conforman la jurisprudencia, la investigación científica del
derecho y la costumbre. Los tipos de fuentes históricas son
la Ley, costumbre, principios generales del derecho.2
Por fuentes reales o también conocidas como fuentes
materiales son aquellos contenidos normativos que
constituyen la materia que se incorpora a la norma
jurídica, son factores y elementos que determinan la norma
social, se entiende el acto reiterado (consuetudo
invetereta) que se produce en la sociedad (fenómeno social
o económico, que dará origen a la legislación. 3
Los tipos de fuentes reales son los factores políticos o
sociales que toma en cuenta el legislador para crear las
normas jurídicas. Por ejemplo la Revolución Mexicana que
dio origen al artículo 27 constitucional o el movimiento
obrero que deriva en el artículo 123 constitucional.
2
González Navarro, Gerardo N., Derecho Agrario, Editorial Oxford, México, 2009.pp.21
3
op.cit.
Las fuentes históricas son aquellos documentos o textos del
derecho positivo no vigente, que funge como inspiración o
antecedente de la formalización, es decir, están
constituidas por el derecho que se crea y evoluciona en
toda sociedad. Los tipos de fuentes históricas son las
inscripciones, papiros, libros, etc. Como ejemplo están las
Leyes de Indias, Código de Hamurabi, la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789.4
Es necesario aclarar que algunos doctrinarios postulan que la
ley, la costumbre y los principios generales del derecho no
son fuentes del derecho, porque de ellas no emana el derecho
positivo, ya que son en sí manifestaciones de derecho.
1.5. Antecedentes del Derecho Agrario en México.
4
Idem
1.5.1. Los mayas
La propiedad en esta civilización fue de corte comunal, en
donde la nobleza se veía privilegiada al tener sus casas y
solares en Mayapan, mientras que los vasallos y tributarios,
que eran las personas de escasos recursos, vivían fuera de la
ciudad. Se consideraba la tenencia de la tierra comunal,
porque éstas pertenecían a todos y no se había segmentación
al interior de las mismas. Las divisiones surgidas, eran de
una región a otra y por motivos de guerra. 5
1.5.2. Los aztecas
Este imperio tenía una división de clases que permitía a cada
habitante tener una función social, ya fuera sacerdote,
guerrero, comerciante y campesino. Por lo anterior, la tierra
distribuía en sectores, como el tlatocalli, el milchimalli
5
Ibidem.
y el teotlapam, y la posesión la tenían los señores (nobles),
guerreros y sacerdotes, respectivamente.
Mientras que la gente del pueblo poseía el calpulli, que era
una pequeña superficie de tierra que le permitía cubrir sus
necesidades familiares.
El calpulli, a su vez, era parte del calputlalli, tierras que
por medio de un consejo se repartían entre los habitantes de
una población para subsistir, de una manera similar al ejido
que conocemos, estas tierras no se entregaban en propiedad.
Cabe destacar, que el único que tenia título de propietario
sobre las tierras era el señor (tzin).
Así pues, el señor podía quedarse esas tierras (que entonces
se denominarían tlatocalli), o podía repartirlas entre los
principales (en este caso de denominaban pipiltzin); la
desventaja de poseer las tierras de esta manera, era que el
señor podía solicitarlas cuando lo decidiera y por ende los
pobladores tenían que devolverlas.
La tenencia de estas tierras recibía el nombre dependiendo
del sector de la población que beneficiaba:
Pillalli: Se integraba por posesiones anteriores de los
pipitlzin, y eran tierras transmitidas de padres a
hijos o bien, que el rey las hubiere dado en razón de
servicios prestados.
Teotlapam:(tierra de los dioses) destinado a sufragar
los gastos culto religioso.
milchimalli destinado a suministrar víveres al ejército
en tiempos de guerra.
altepetlalli integrado por tierras de las ciudades cuyo
destino era sufragar los gastos del pueblo.
calpulli, la propiedad de las tierras era comunal;
pertenecía al barrio al que se había asignado y sus
miembros solo gozaban del usufructo y tenía como
característica que no podía enajenarse. 6
1.5.3. Propiedad rural en la colonia.
6
Ibidem
Durante esta época la repartición de la tierra se hizo acorde
a las hazañas o inversiones realizadas por los españoles. Y
es ese hecho que ocasiona a los naturales de México, ver como
sus tierras pasan a manos de los peninsulares.
Al respecto, José Luis Soberanes Fernández, indica: “Desde el
descubrimiento del nuevo continente los Reyes Católicos
habían acudido al papa Alejandro VI con el objeto de pedirle
que su autoridad legitimara su actuar en las tierras que
recientemente había descubierto y ganado Colon para la corona
de Castilla, a lo que citado pontífice accedió en 1943.”
Lo anterior derivó, en documentos que se denominaron Bulas
Alejandrinas que legitimó la actuación de la Corona de
Castilla en las tierras descubiertas, de acuerdo con la
premisa expuesta por Enrique de Susa, el Ostiense: “Si Dios
es el creador de las cosas terrenales y el Papa es el
representante terrenal de Jesús, entonces ello resulta ser
justo titulo para legitimar dichas tierras”. Esos documentos
son los siguientes.
*Breve inter caetera, del 3 de mayo de 1493, en que se hace
donación con derechos exclusivos de las islas y tierra firme
recién descubiertas.
*Bula inter caetera, del 4 de mayo de 1493, que ratifica la
anterior y establecer la línea de demarcación entre
territorios portugueses y castellanos.
*Bula piis fidelium, del 26 de julio de 1493, que autoriza a
nombrar misioneros.
*Bula dudum siquidem, del 25 de septiembre de 1493, en la que
se hace una nueva donación universal sin condición y sin
límite, incluyendo la india.7
De ahí se deriva la propiedad inmueble que rige durante la
colonia, el cual consistía en:
7
Idem
Las mercedes reales. tierras dadas a los conquistadores
y colonizadores, (superficie variada en extensión por
los méritos del solicitante o la calidad de las
tierras), además, tenían la característica de que era
provisional, así que el titular, para poder tenerla en
propiedad tenía que residir y explotar la tierra
agrícola.
La caballería. Medida de tierra que se le entregaba en
merced a un soldado de caballería.
La peonia. Consistía en la tierra entregada en merced a
un soldado de infantería.
Las suertes. Solares de labranza que se daban a los
colonos por medio de una capitulación o una merced.
La compraventa. El Tesoro Real podía vender las tierras
avasalladas por medio de la compraventa a particulares.8
Medios de que disponían para adquirir la propiedad (personas
físicas y morales).
1. Confirmación. Procedimiento por el cual el rey
“confirmaba” la tenencia de la tierra a alguien que careciera
de títulos sobre ella, o bien cuando su titulo tuviera algún
vicio.
2. Usucapión. Las tierras realengas podían usucapirse
(prescribir) y el termino para ello variaba.
3. Composición. En 1631 los cabildos dispusieron que aquellos
que hubieren introducido y usurpado más de que les
perteneciera, fueran admitidos en cuanto al exceso, a
moderada composición, despachándole nuevos títulos.
4. Consistían en los contratos que celebraba la Corona con
particulares para la realización de determinadas empresas;
así el particular financiaba las empresas a cambio de ciertas
prestaciones. Las capitulaciones podían ser de
descubrimiento, de explotación o de colonización, y mediante
este contrato, la persona que se comprometiera a colonizar,
se le daba en pago determinada cantidad de tierra, no sin
antes deducir los solares del pueblo, el exido, la dehesa,
así como otro tanto para los propios del lugar (mas tarde
este trabajo fue retomado por las compañías deslindadoras).
Así pues, las tierras sobrantes se dividían en cuatro partes;
una para el fundador del pueblo y las otras tres para
repartirse en partes iguales entre los pobladores.
En relación a la propiedad colectiva, existían las
siguientes:
8
Ibidem
1. Las reducciones. Consistían en pueblos de fundación
indígena cuyo objeto era concentrar a los indios para que
fueran instruidos en la santa fe católica y sometidos a un
orden legal, concretamente lo que se pretendía era que los
naturales se concentraran en pueblos y no vivieran dispersos
en los montes.
2. El fundo legal. Constituido por terrenos disponibles para
el asentamiento del pueblo. Inicialmente el fundo legal media
500 varas hacia los cuatro vientos, aunque posteriormente se
aumento la extensión a 600 varas (es decir 501.6 metros),
hacia el oriente y poniente como de norte a sur. Surgió así
un cuadrado que por lado tenía una extensión de 1200 varas
y una superficie de 1 400 000 varas cuadradas, como mínimo,
ya que se abría la posibilidad de repartirles a los indios
mucha más cantidad según pareciera suficiente al virrey de
la nueva España y a la Audiencia Real de México.
El fundo legal de los pueblos fue destinado para que en él se
levantaran los hogares de los naturales por lo que no era
enajenable, pues se otorgaba a la entidad pueblo y no a
personas particularmente designadas.
3. Los ejidos. Felipe II. Por disposición del 1º de diciembre
de 1573, ordeno que los sitios en que se formaron los pueblos
y las reducciones tuvieran comodidad de aguas, tierras y
bosques, entradas, salidas y labranzas, y un ejido de una
legua de largo, donde los indios pudieras criar sus ganados
sin que se revolvieran con otros de españoles, así el ejido
español estaba constituido por las tierras que se hallan a la
salida del lugar, era común a todos los vecinos y en él no
se podía plantar ni labrar. El termino ejido proviene de la
palabra latina exitus, que significa “salida”, y tenía como
finalidad el aprovechamiento común del pueblo, Cuando se
trataba del pueblo español, su objetivo era el solaz de la
comunidad.
4. La dehesa. Era un lugar a donde se llevaba a pastar el
ganado y, al igual que el ejido, se encontraba a la salida
del pueblo. No se podía labrar ni plantar en el.
5. Las tierras de repartimiento. Por disposición de la cedula
del 19 de febrero de 1560, los indios que se fueran a vivir a
los pueblos de nueva fundación deberían continuar en el goce
de las tierras que antes de ser reducidas poseían, las cuales
se les dieron por disposición y mercedes especiales,
constituyéndose en parcialidades indígenas y de comunidad; es
decir, estas tierras de repartimiento se deban en usufructo a
las familias que habitaban los pueblos, con la obligación de
utilizarlas, y si quedaban vacantes las parcelas, estas eran
repartidas entre quienes las soltaban.
6. Los propios. Tanto los pueblos españoles como los
indígenas tenían determinados terrenos que se destinaban a
cubrir los gastos públicos. Los ayuntamientos eran los
encargados de su administración y los daban a censo
enfitéutico o los arrendaban entre los vecinos del pueblo. 9
1.6. Artículo 27 Constitucional.
Articulo 27. La propiedad de las tierras y aguas comprendidas
dentro de los límites del territorio nacional, corresponde
originariamente a la nación, la cual ha tenido y tiene el
derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares,
constituyendo la propiedad privada.
Las expropiaciones solo podrán hacerse por causa de utilidad
pública y mediante indemnización.
La Nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la
propiedad privada las modalidades que dicte el interés
público, así como el de regular, en beneficio social, el
aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de
apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa
de la riqueza publica, cuidar de su conservación, lograr el
desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las
condiciones de vida de la población rural y urbana. En
consecuencia, se dictaran las medidas necesarias para ordenar
los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones,
usos, reservas y destinos de tierras, aguas y bosques, a
efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular la
fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los
centros de población; para preservar y restaurar el
equilibrio ecológico; para el fraccionamiento de los
latifundios; para disponer, en los términos de la ley
reglamentaria, la organización y explotación colectiva de los
ejidos y comunidades; para el desarrollo de la pequeña
propiedad rural; para el fomento de la agricultura, de la
ganadería, de la silvicultura y de las demás actividades
económicas en el medio rural, y para evitar la destrucción de
los elementos naturales y los daños que la propiedad pueda
sufrir en perjuicio de la sociedad.
9
Idem
Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los
recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos
submarinos de las islas; de todos los minerales o substancias
que en vetas, mantos, masas o yacimientos, constituyan
depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de
los terrenos, tales como los minerales de los que se
extraigan metales y metaloides utilizados en la industria;
los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y las
salinas formadas directamente por las aguas marinas; los
productos derivados de la descomposición de las rocas, cuando
su explotación necesite trabajos subterráneos; los
yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de
ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales
sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrogeno
sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el
territorio nacional, en la extensión y términos que fije el
derecho internacional.
Son propiedad de la Nación las aguas de los mares
territoriales en la extensión y términos que fije el derecho
internacional; las aguas marinas interiores; las de las
lagunas y esteros que se comuniquen permanentemente o
intermitentemente con el mar; las de los lagos interiores de
formación natural que estén ligados directamente a corrientes
constantes; las de los ríos y sus afluentes directos o
indirectos, desde el punto del cauce en que se inicien las
primeras aguas permanentes, intermitentes o torrenciales,
hasta su desembocadura en el mar, lagos, lagunas o esteros de
propiedad nacional; las de las corrientes constantes o
intermitentes y sus afluentes directos o indirectos, cuando
el cauce de aquellas en toda su extensión o en parte de
ellas, sirva de límite al territorio nacional o a dos
entidades federativas, o cuando pase de una entidad
federativa a otra o cruce la línea divisoria de la República;
las de los lagos, lagunas o esteros cuyos vasos, zonas o
riberas, estén cruzados por líneas divisorias de dos o más
entidades o entre la República y un país vecino; o cuando el
límite de las riberas sirva de lindero entre dos entidades
federativas o a la República con un país vecino; las de los
manantiales que broten en las playas, zonas marítimas,
cauces, vasos o riberas de los lagos, lagunas o esteros de
propiedad nacional, y las que se extraigan de las minas; y
los cauces, lechos o riberas de los lagos y corrientes
interiores en la extensión que fije la ley. Las aguas del
subsuelo pueden ser libremente alumbradas mediante obras
artificiales y apropiarse por el dueño del terreno, pero
cuando lo exija el interés público o se afecten otros
aprovechamientos, el Ejecutivo Federal podrá reglamentar su
extracción y utilización y aun establecer zonas vedadas, al
igual que para las demás aguas de propiedad nacional.
Cualesquiera otras aguas no incluidas en la enumeración
anterior, se considerarán como parte integrante de la
propiedad de los terrenos por los que corran o en los que se
encuentren sus depósitos, pero si se localizaren en dos o más
predios, el aprovechamiento de estas aguas se considerara de
utilidad pública, y quedara sujeto a las disposiciones que
dicten los Estados.
En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores,
el dominio de la Nación es inalienable e imprescriptible y la
explotación, el uso o el aprovechamiento de los recursos de
que se trata, por los particulares o por sociedades
constituidas conforme a las leyes mexicanas, no podrá
realizarse sino mediante concesiones otorgadas por el
Ejecutivo Federal, de acuerdo con las reglas y condiciones
que establezcan las leyes. Las normas legales relativas a
obras o trabajos de explotación de los minerales y sustancias
a que se refiere el párrafo cuarto, regularan la ejecución y
comprobación de los que se efectúen o deban efectuarse a
partir de su vigencia, independientemente de la fecha de
otorgamiento de las concesiones, y su inobservancia dará
lugar a la cancelación de estas. El Gobierno Federal tiene la
facultad de establecer reservas nacionales y suprimirlas. Las
declaratorias correspondientes se harán por el ejecutivo en
los casos y condiciones que las leyes prevean. Tratándose del
petróleo y de los carburos de hidrogeno sólidos, líquidos o
gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgaran
concesiones ni contratos, ni subsistirán los que, en su caso,
se hayan otorgado y la Nación llevara a cabo la explotación
de esos productos, en los términos que señale la ley
reglamentaria respectiva. Corresponde exclusivamente a la
Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer
energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de
servicio público. En esta materia no se otorgaran concesiones
a los particulares y la Nación aprovechara los bienes y
recursos naturales que se requieran para dichos fines.
Corresponde también a la Nación el aprovechamiento de los
combustibles nucleares para la generación de energía nuclear
y la regulación de sus aplicaciones en otros propósitos. El
uso de la energía nuclear solo podrá tener fines pacíficos.
La Nación ejerce en una zona económica exclusiva situada
fuera del mar territorial y adyacente a este, los derechos de
soberanía y las jurisdicciones que determinen las leyes del
congreso. La zona económica exclusiva se extenderá a
doscientas millas náuticas, medidas a partir de la línea de
base desde la cual se mide el mar territorial. En aquellos
casos en que esa extensión produzca superposición con las
zonas económicas exclusivas de otros estados, la delimitación
de las respectivas zonas se hará en la medida en que resulte
necesario, mediante acuerdo con estos Estados.
La capacidad para adquirir el dominio de las tierras y aguas
de la nación, se regirá por las siguientes prescripciones:
I. Solo los mexicanos por nacimiento o por naturalización y
las sociedades mexicanas tienen derecho para adquirir el
dominio de las tierras, aguas y sus accesiones o para obtener
concesiones de explotación de minas o aguas. El Estado podrá
conceder el mismo derecho a los extranjeros, siempre que
convengan ante la Secretaria de Relaciones en considerarse
como nacionales respecto de dichos bienes y en no invocar,
por lo mismo, la protección de sus gobiernos por lo que se
refiere a aquellos; bajo la pena, en caso de faltar al
convenio, de perder en beneficio de la Nación, los bienes que
hubieren adquirido en virtud del mismo. En una faja de cien
kilómetros a lo largo de las fronteras y de cincuenta en las
playas, por ningún motivo podrán los extranjeros adquirir el
dominio directo sobre tierras y aguas.
El estado, de acuerdo con los intereses públicos internos y
los principios de reciprocidad, podrá, a juicio de la
Secretaria de Relaciones, conceder autorización a los Estados
extranjeros para que adquieran, en el lugar permanente de la
residencia de los Poderes Federales, la propiedad privada de
bienes inmuebles necesarios para el servicio directo de sus
embajadas o legaciones;
II. Las asociaciones religiosas que se constituyan en los
términos del artículo 130 y su ley reglamentaria tendrán
capacidad para adquirir, poseer o administrar,
exclusivamente, los bienes que sean indispensables para su
objeto, con los requisitos y limitaciones que establezca la
ley reglamentaria;
III. Las instituciones de beneficencia, pública o privada,
que tengan por objeto el auxilio de los necesitados, la
investigación científica, la difusión de la enseñanza, la
ayuda reciproca de los asociados, o cualquier otro objeto
licito, no podrán adquirir más bienes raíces que los
indispensables para su objeto, inmediata o directamente
destinados a él, con sujeción a lo que determine la ley
reglamentaria;
IV. Las sociedades mercantiles por acciones podrán ser
propietarias de terrenos rústicos pero únicamente en la
extensión que sea necesaria para el cumplimiento de su
objeto.
En ningún caso las sociedades de esta clase podrán tener en
propiedad tierras dedicadas a actividades agrícolas,
ganaderas o forestales en mayor extensión que la respectiva
equivalente a veinticinco veces los limites señalados en la
fracción XV de este artículo. La ley reglamentaria regulara
la estructura de capital y el número mínimo de socios de
estas sociedades, a efecto de que las tierras propiedad de la
sociedad no excedan en relación con cada socio los límites de
la pequeña propiedad. En este caso, toda propiedad accionaria
individual, correspondiente a terrenos rústicos, será
acumulable para efectos de cómputo. Asimismo, la ley señalara
las condiciones para la participación extranjera en dichas
sociedades.
La propia ley establecerá los medios de registro y control
necesarios para el cumplimiento de lo dispuesto por esta
fracción;
V. Los bancos debidamente autorizados, conforme a las leyes
de instituciones de crédito, podrán tener capitales impuestos
sobre propiedades urbanas y rústicas de acuerdo con las
prescripciones de dichas leyes, pero no podrán tener en
propiedad o en administración más bienes raíces que los
enteramente necesarios para su objeto directo;
VI. Los Estados y el Distrito Federal, lo mismo que los
municipios de toda la República, tendrán plena capacidad para
adquirir y poseer todos los bienes raíces necesarios para los
servicios públicos.
Las leyes de la Federación y de los Estados en sus
respectivas jurisdicciones, determinaran los casos en que sea
de utilidad pública la ocupación de la propiedad privada, y
de acuerdo con dichas leyes la autoridad administrativa hará
la declaración correspondiente. El precio que se fijara como
indemnización a la cosa expropiada, se basara en la cantidad
que como valor fiscal de ella figure en las oficinas
catastrales o recaudadoras, ya sea que este valor haya sido
manifestado por el propietario o simplemente aceptado por el
de un modo tácito por haber pagado sus contribuciones con
esta base. El exceso de valor o el demerito que haya tenido
la propiedad particular por las mejoras o deterioros
ocurridos con posterioridad a la fecha de la asignación del
valor fiscal, será lo único que deberá quedar sujeto a juicio
pericial y a resolución judicial. Esto mismo se observara
cuando se trate de objetos cuyo valor no esté fijado en las
oficinas rentísticas.
El ejercicio de las acciones que corresponden a la nación,
por virtud de las disposiciones del presente artículo, se
hará efectivo por el procedimiento judicial; pero dentro de
este procedimiento y por orden de los tribunales
correspondientes, que se dictara en el plazo máximo de un
mes, las autoridades administrativas procederán desde luego a
la ocupación, administración, remate o venta de las tierras o
aguas de que se trate y todas sus accesiones, sin que en
ningún caso pueda revocarse lo hecho por las mismas
autoridades antes de que se dicte sentencia ejecutoriada;
VII. Se reconoce la personalidad jurídica de los núcleos de
población ejidales y comunales y se protege su propiedad
sobre la tierra, tanto para el asentamiento humano como para
actividades productivas.
La ley protegerá la integridad de las tierras de los grupos
indígenas.
La ley, considerando el respeto y fortalecimiento de la vida
comunitaria de los ejidos y comunidades, protegerá la tierra
para el asentamiento humano y regulara el aprovechamiento de
tierras, bosques y aguas de uso común y la provisión de
acciones de fomento necesarias para elevar el nivel de vida
de sus pobladores.
La ley, con respeto a la voluntad de los ejidatarios y
comuneros para adoptar las condiciones que más les convengan
en el aprovechamiento de sus recursos productivos, regulara
el ejercicio de los derechos de los comuneros sobre la tierra
y de cada ejidatario sobre su parcela. Asimismo establecerá
los procedimientos por los cuales ejidatarios y comuneros
podrán asociarse entre sí, con el estado o con terceros y
otorgar el uso de sus tierras; y, tratándose de ejidatarios,
transmitir sus derechos parcelarios entre los miembros del
núcleo de población; igualmente fijara los requisitos y
procedimientos conforme a los cuales la asamblea ejidal
otorgara al ejidatario el dominio sobre su parcela. En caso
de enajenación de parcelas se respetara el derecho de
preferencia que prevea la ley.
Dentro de un mismo núcleo de población, ningún ejidatario
podrá ser titular de más tierra que la equivalente al 5% del
total de las tierras ejidales. En todo caso, la titularidad
de tierras en favor de un solo ejidatario deberá ajustarse a
los límites señalados en la fracción XV. La asamblea general
es el órgano supremo del núcleo de población ejidal o
comunal, con la organización y funciones que la ley señale.
El comisariado ejidal o de bienes comunales, electo
democráticamente en los términos de la ley, es el órgano de
representación del núcleo y el responsable de ejecutar las
resoluciones de la asamblea.
La restitución de tierras, bosques y aguas a los núcleos de
población se hará en los términos de la ley reglamentaria;
VIII. Se declaran nulas:
a) Todas las enajenaciones de tierras, aguas y montes
pertenecientes a los pueblos, rancherías, congregaciones o
comunidades, hechas por los jefes políticos, gobernadores de
los estados, o cualquiera otra autoridad local en
contravención a lo dispuesto en la ley de 25 de junio de 1856
y demás leyes y disposiciones relativas;
b) Todas las concesiones, composiciones o ventas de tierras,
aguas y montes, hechas por las secretarias de fomento,
hacienda o cualquiera otra autoridad federal, desde el día
primero de diciembre de 1876, hasta la fecha, con las cuales
se hayan invadido y ocupado ilegalmente los ejidos, terrenos
de común repartimiento o cualquiera otra clase,
pertenecientes a los pueblos, rancherías, congregaciones o
comunidades, y núcleos de población.
c) Todas las diligencias de apeo o deslinde, transacciones,
enajenaciones o remates practicados durante el periodo de
tiempo a que se refiere la fracción anterior, por compañías,
jueces u otras autoridades de los Estados o de la Federación,
con los cuales se hayan invadido u ocupado ilegalmente
tierras, aguas y montes de los ejidos, terrenos de común
repartimiento, o de cualquiera otra clase, pertenecientes a
núcleos de población.
Quedan exceptuadas de la nulidad anterior, únicamente las
tierras que hubieren sido tituladas en los repartimientos
hechos con apego a la ley de 25 de junio de 1856 y poseídas
en nombre propio a título de dominio por más de diez años
cuando su superficie no exceda de cincuenta hectáreas.
IX. La división o reparto que se hubiere hecho con apariencia
de legítima entre los vecinos de algún núcleo de población y
en la que haya habido error o vicio, podrá ser nulificada
cuando así lo soliciten las tres cuartas partes de los
vecinos que estén en posesión de una cuarta parte de los
terrenos, materia de la división, o una cuarta parte de los
mismos vecinos cuando estén en posesión de las tres cuartas
partes de los terrenos.
X. Derogada
XI. Derogada
XII. Derogada
XIII. Derogada
XIV. Derogada
XV. En los Estados Unidos Mexicanos quedan prohibidos los
latifundios.
Se considera pequeña propiedad agrícola la que no exceda por
individuo de cien hectáreas de riego o humedad de primera o
sus equivalentes en otras clases de tierras.
Para los efectos de la equivalencia se computara una hectárea
de riego por dos de temporal, por cuatro de agostadero de
buena calidad y por ocho de bosque, monte o agostadero en
terrenos áridos.
Se considerará, asimismo, como pequeña propiedad, la
superficie que no exceda por individuo de ciento cincuenta
hectáreas cuando las tierras se dediquen al cultivo de
algodón, si reciben riego; y de trescientas, cuando se
destinen al cultivo del plátano, caña de azúcar, café,
henequén, hule, palma, vid, olivo, quina, vainilla, cacao,
agave, nopal o árboles frutales.
Se considerara pequeña propiedad ganadera la que no exceda
por individuo la superficie necesaria para mantener hasta
quinientas cabezas de ganado mayor o su equivalente en ganado
menor, en los términos que fije la ley, de acuerdo con la
capacidad forrajera de los terrenos.
Cuando debido a obras de riego, drenaje o cualesquiera otras
ejecutadas por los dueños o poseedores de una pequeña
propiedad se hubiese mejorado la calidad de sus tierras,
seguirá siendo considerada como pequeña propiedad, aun
cuando, en virtud de la mejoría obtenida, se rebasen los
máximos señalados por esta fracción, siempre que se reúnan
los requisitos que fije la ley.
Cuando dentro de una pequeña propiedad ganadera se realicen
mejoras en sus tierras y estas se destinen a usos agrícolas,
la superficie utilizada para este fin no podrá exceder, según
el caso, los límites a que se refieren los párrafos segundo y
tercero de esta fracción que correspondan a la calidad que
hubieren tenido dichas tierras antes de la mejora;
XVI. Derogada.
XVII. El Congreso de la Unión y las legislaturas de los
Estados, en sus respectivas jurisdicciones, expedirán leyes
que establezcan los procedimientos para el fraccionamiento y
enajenación de las extensiones que llegaren a exceder los
límites señalados en las fracciones IV y XV de este artículo.
El excedente deberá ser fraccionado y enajenado por el
propietario dentro del plazo de un año contado a partir de la
notificación correspondiente. Si transcurrido el plazo el
excedente no se ha enajenado, la venta deberá hacerse
mediante publica almoneda. En igualdad de condiciones, se
respetara el derecho de preferencia que prevea la ley
reglamentaria.
Las leyes locales organizaran el patrimonio de familia,
determinando los bienes que deben constituirlo, sobre la base
de que será inalienable y no estará sujeto a embargo ni a
gravamen ninguno;
XVIII. Se declaran revisables todos los contratos y
concesiones hechos por los gobiernos anteriores desde el año
de 1876, que hayan traído por consecuencia el acaparamiento
de tierras, aguas y riquezas naturales de la nación, por una
sola persona o sociedad y se faculta al Ejecutivo de la Unión
para declararlos nulos cuando impliquen perjuicios graves
para el interés público;
XIX. Con base en esta Constitución, el Estado dispondrá las
medidas para la expedita y honesta impartición de la justicia
agraria, con objeto de garantizar la seguridad jurídica en la
tenencia de la tierra ejidal, comunal y de la pequeña
propiedad, y apoyara la asesoría legal de los campesinos.
Son de jurisdicción federal todas las cuestiones que por
límites de terrenos ejidales y comunales, cualquiera que sea
el origen de estos, se hallen pendientes o se susciten entre
dos o más núcleos de población; así como las relacionadas con
la tenencia de la tierra de los ejidos y comunidades. Para
estos efectos y, en general, para la administración de
justicia agraria, la ley instituirá tribunales dotados de
autonomía y plena jurisdicción, integrados por magistrados
propuestos por el Ejecutivo Federal y designados por la
Cámara de Senadores o, en los recesos de esta, por la
Comisión Permanente.
La ley establecerá un órgano para la procuración de justicia
agraria, y
XX. El estado promoverá las condiciones para el desarrollo
rural integral, con el propósito de generar empleo y
garantizar a la población campesina el bienestar y su
participación e incorporación en el desarrollo nacional, y
fomentara la actividad agropecuaria y forestal para el óptimo
uso de la tierra, con obras de infraestructura, insumos,
créditos, servicios de capacitación y asistencia técnica.
Asimismo expedirá la legislación reglamentaria para planear y
organizar la producción agropecuaria, su industrialización y
comercialización, considerándolas de interés público.
El desarrollo rural integral y sustentable a que se refiere
el párrafo anterior, también tendrá entre sus fines que el
estado garantice el abasto suficiente y oportuno de los
alimentos básicos que la ley establezca.
1.6.1 Reformas.
El artículo 27 Constitucional, ha tenido diversas reformas y
adiciones, de 1934 a 1938, estas reformas han sido publicadas
en el Diario Oficial de la Federación en las siguientes
fechas:
10 de enero de 1934.
6 de noviembre de 1934.
12 de febrero de 1947.
2 de febrero de 1983.
La última Constitución Política de los Estado Unidos
Mexicanos, fue decretada el 31 de enero de 1917, iniciando
vigencia el 1 de mayo del mismo año, quedando su redacción de
la siguiente manera:
ARTICULO 27.- La propiedad de las tierras y aguas
comprendidas dentro de los límites del territorio nacional,
corresponde originariamente a la nación, la cual ha tenido y
tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los
particulares constituyendo la propiedad privada.
Las expropiaciones solo podrán hacerse por causa de utilidad
pública y mediante indemnización.
La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la
propiedad privada las modalidades que dicte el interés
público, así como el de regular el aprovechamiento de los
elementos naturales susceptibles de apropiación, para hacer
una distribución equitativa de la riqueza publica y para
cuidar de su conservación. Con este objeto se dictaran las
medidas necesarias para el fraccionamiento de latifundios;
para el desarrollo de la pequeña propiedad; para la creación
de nuevos centros de población agrícola con las tierras y
aguas que les sean indispensables; para el fomento de la
agricultura y para evitar la destrucción de los elementos
naturales y los daños que la propiedad pueda sufrir en
perjuicio de la sociedad. Los pueblos, rancherías y
comunidades que carezcan de tierras y aguas, o no las tengan
en cantidad suficiente para las necesidades de su población,
tendrán en derecho a que se les dote de ellas tomándolas de
las propiedades inmediatas, respetando siempre la pequeña
propiedad. Por lo tanto, se confirman las dotaciones de
terrenos que se hayan hecho hasta ahora de conformidad con el
decreto de 6 de enero de 1915. La adquisición de las
propiedades particulares necesarias para conseguir los
objetos antes expresados se consideraran de utilidad pública.
Corresponde a la nación el dominio directo de todos los
minerales o substancias que en vetas, mantos, masas o
yacimientos constituyan depósitos cuya naturaleza sea
distinta de los componentes de los terrenos, tales como los
minerales de los que se extraigan metales y metaloides
utilizados en la industria; lo yacimientos de piedras
preciosas, de sal de gema y las salinas formadas directamente
por las aguas marinas; los productos derivados de la
descomposición de las rocas, cuando su explotación necesite
de trabajos subterráneos; los fosfatos susceptibles de ser
utilizados como fertilizantes; los combustibles minerales
sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrógeno
sólidos, líquidos o gaseosos.
Son también propiedad de la nación las aguas de los mares
territoriales en la extensión y términos que fije el Derecho
Internacional; las de los lagos inferiores de formación
natural que estén ligados directamente a corrientes
constantes; las de los ríos principales o arroyos afluentes
desde el punto en que brota al mar o que crucen dos o mas
Estados en su rama principal, las aguas de los ríos, arroyos
o barrancos, cuando sirvan de limite al territorio nacional o
al de los Estados,; las aguas que extraigan de las minas ; y
los causes, lechos y riberas de los lagos y corrientes
anteriores en la extensión que fija la ley. Cualquier otra
corriente de agua no incluida en la enumeración anterior, se
considerara como parte integrante de la propiedad privada que
atraviese; pero el aprovechamiento de las aguas, cuando su
curso pase de una finca a otra, se considerara como de
utilidad pública y queda sujeta a las disposiciones que
dicten los Estados.
En los casos a que se refieren los párrafos anteriores, el
dominio de la nación es inalienable e imprescriptible y solo
podrá hacerse concesiones por el gobierno federal a los
particulares o sociedades civiles o comerciales constituidas
conforme a las leyes mexicanas, con la condición de que se
establezcan trabajos regulares para la explotación de los
elementos de que se trata y se cumpla con los requisitos que
prevengan la leyes.
La capacidad para adquirir el dominio de las tierras y aguas
de la nación se regirá por las siguientes prescripciones:
I. Sólo los mexicanos por nacimiento o naturalización y las
sociedades mexicanas pueden adquirir el dominio de las
tierras, aguas y sus accesiones, o para obtener concesiones
de explotación de minas o aguas o combustibles minerales de
la República Mexicana. El Estado podrá conceder el mismo
derecho a los extranjeros, siempre que convengan ante la
Secretaria de Relaciones en considerarse como nacionales
respecto de dichos bienes y en no invocar, por lo mismo, la
protección de sus gobiernos, por lo que se refiere a
aquellos; bajo la pena, en caso de faltar al convenio, de
perder en beneficio de la nación, los bienes que hubieren
adquirido en virtud del mismo. En una faja de cien kilómetros
a lo largo de las fronteras y de cincuenta en las playas, por
ningún motivo podrán los extranjeros adquirir el dominio
directo sobre tierras y aguas.
II. Las asociaciones religiosas denominadas iglesias,
cualquiera que sea su credo, no podrán en ningún caso tener
capacidad para adquirir, poseer o suministrar bienes raíces,
ni capitales impuestos sobre ellos; los que tuvieren
actualmente, por si o por interpósita persona, entraran al
dominio de la nación, concediéndose acción popular para
denunciar los bienes que se hallaren en tal caso. La prueba
de presunciones será bastante para declarar fundada la
denuncia. Los templos destinados al culto público son de la
propiedad de la nación, representada por el gobierno federal,
quien determinara los que deben continuar destinados a su
objeto. Los obispados, casa curales, seminarios, asilos o
colegios de asociaciones religiosas, conventos o cualquier
otro edificio que hubiere sido construido o destinado a la
administración, propaganda o enseñanza de un culto religioso,
pasaran desde luego de pleno derecho al dominio directo de la
nación, para destinarse exclusivamente a los servicios
públicos de la Federación o de los Estados en sus respectivas
jurisdicciones. Los templos que en lo sucesivo se erigieren
para el culto publico, serán propiedad de la nación;
III. Las instituciones de beneficencia pública o privada, que
tengan por objeto el auxilio de los necesitados, la
investigación científica, la difusión de la enseñanza, la
ayuda reciproca de los asociados o cualquier otro objeto
licito, no podrán adquirir más bienes raíces que los
indispensables para su objeto, inmediata o directamente
destinados a él; pero podrán adquirir, tener y administrar
capitales impuestos sobre bienes raíces, siempre que los
plazos de imposición no excedan de diez años. En ningún caso
las instituciones de esta índole podrán estar bajo el
patronato, dirección, administración, cargo o vigilancia de
corporaciones o instituciones religiosas, y de ministros de
los cultos o de sus asimilados aunque estos o aquellos no
estuvieren en ejercicio.
IV. Las asociaciones comerciales por acciones, no podrán
adquirir, poseer o administrar fincas rusticas, las
sociedades de estas clase que se constituyen para explotar
cualquier industria fabril, minera, petrolera o para algún
otro fin que no sea agrícola, podrán adquirir, poseer o
administrar terrenos únicamente en la extensión que sea
estrictamente necesaria para los establecimientos o servicios
de los objetos indicados, que el Ejecutivo de la Unión o de
los Estados, fijaran en cada caso.
V. Los bancos debidamente autorizados, conforme a las leyes
de instituciones de crédito, podrán tener capitales impuestos
sobre propiedades urbanas y rusticas de acuerdo con las
prescripciones de dichas leyes, pero no podrán tener en
propiedad o en administración más bienes raíces que los
enteramente necesarios para su objeto directo;
VI. Los condueñazgos, rancherías, pueblos, congregaciones,
tribus y demás corporaciones de población, que de hecho o por
derecho guarden el estado comunal, tendrán capacidad para
disfrutar en común de las tierras, bosques y aguas que les
pertenezcan o que les hayan restituido o restituyeren a la
Ley de 6 de enero de 1915, entretanto la ley determina la
manera de hacer el repartimiento únicamente de las tierras;
VII. Fuera de las corporaciones a que se refiere las
fracciones III, IV, V y VI, ninguna otra corporación civil
podrá tener en propiedad o administrar por si bienes raíces o
capitales impuestos sobre ellos, con la única excepción de
los edificios destinados inmediata y directamente al objeto
de la institución. Los Estados, el Distrito Federal y los
territorios, lo mismo que los municipios de toda la
República, tendrán plena capacidad para adquirir y poseer
todos los bienes raíces necesarios para los servicios
publico.
Las leyes de la Federación y de los Estados en sus
respectivas jurisdicciones, determinaran los casos en que sea
de utilidad pública la ocupación de la propiedad privada; de
acuerdo con dichas leyes, la autoridad administrativa hará la
declaración correspondiente. El precio que se fijará como
indemnización a la cosa expropiada se basará en la cantidad
que como valor fiscal de ella figure en las oficinas
catastrales o recaudadoras, ya sea que este valor haya sido
manifestado por el propietario o simplemente aceptado por él
de un modo tácito, por haber pagado sus contribuciones con
esta base, aumentándolo con diez por ciento. El exceso de
valor que haya tenido la propiedad particular por mejoras
que se le hubieren hecho con posterioridad a la asignación al
valor fiscal, será lo único que se observará cuando se trate
de objetos cuyo valor no este fijado en las oficinas
rentísticas.
Se declararán nulas todas las diligencias, disposiciones,
resoluciones y operaciones de deslinde, concesión, sentencia,
transacción, enajenación o remate que hayan privado total o
parcialmente de sus tierras, bosques y aguas a los
condueñazgos, rancherías, pueblos, congregaciones, tribus y
demás corporaciones de población que existan todavía, desde
la Ley de 25 de junio de 1856; y del mismo modo serán nulas
todas las disposiciones, resoluciones y operaciones que
tengan lugar en lo sucesivo y que produzcan iguales efectos.
En consecuencia, todas las tierras, bosques y aguas de que
hayan sido privadas las corporaciones referidas, serán
restituidos a éstas con arreglo al decreto del 6 de enero de
1915, que continuará en vigor como ley constitucional. En el
caso de que, con arreglo a dicho decreto, no procediere por
vía de restitución la adjudicación de tierras que hubiere
solicitado alguna de las corporaciones mencionadas, se le
dejaran aquellas en calidad de dotación, sin que en ningún
caso deje de asignársele las que necesitare, se exceptúan de
la nulidad antes referida únicamente las tierras que hubieren
sido tituladas en los repartimientos hechos a virtud de la
Ley de 25 de junio de 1856 o poseídas por nombre propio a
título de dominio por mas de diez años, cuando su superficie
no exceda de cincuenta hectáreas. El exceso sobre esa
superficie deberá ser vuelto a la comunidad, indemnizando su
valor al propietario. Todas las leyes de restitución que por
virtud de este precepto se decreten, serán de inmediata
ejecución por la autoridad administrativa. Solo los miembros
de la comunidad tendrán derecho a los terrenos de
repartimiento y serán inalienables los derechos sobre los
mismos terrenos mientras permanezcan indivisos, así como los
de propiedad, cuando se haya hecho el fraccionamiento.
El ejercicio de las acciones que correspondan a la nación por
virtud de las disposiciones del presente artículo, se hará
efectivo por el procedimiento judicial; pero dentro de este
procedimiento y por orden de los tribunales correspondientes,
que se dictará en el plazo máximo de un mes, las autoridades
procederán desde luego a la ocupación, administración, remate
o ventas de las tierras y aguas de que se trate y todas sus
accesiones, sin que en ningún caso pueda revocarse lo hecho
por las mismas autoridades antes de que se dicte sentencia
ejecutoriada.
Durante el próximo periodo constitucional, el Congreso de la
Unión y las legislaturas de los Estados, en sus respectivas
jurisdicciones, expedirán leyes para llevar a cabo el
fraccionamiento de las grandes propiedades, conforme las
bases siguientes:
a) En cada Estado y Territorio se fijará la extensión máxima
de tierra de que puede ser dueño un solo individuo o
sociedad legalmente constituida.
b) El excedente en la extensión fijara deberá propietario en
el plazo que señalen las leyes locales y las fracciones
serán puestas a la venta en las condiciones que aprueben
los gobiernos de acuerdo con las mismas leyes.
c) Si el propietario se negare a hacer el fraccionamiento se
llevará este a cabo por el Gobierno local, mediante la
expropiación.
d) El valor de las fracciones será pagado por anualidades que
amorticen capital y réditos en un plazo no menor de 20
años, durante el cual el adquirente no podrá enajenar
aquellas. El tipo de interés no excederá del cinco por
ciento anual.
e) El propietario esta obligado a recibir bonos de una deuda
especial para garantizar el pago de la propiedad
expropiada. Con este objeto, el Congreso de la Unión
expedirá una ley facultando a los Estados para crear su
deuda agraria.
f) Las leyes locales organizaran el patrimonio de familia,
determinando los bienes que deban constituirlo, sobre la
base de que será inalienable y no estará sujeto a embargo
ni a gravamen ninguno.
Se declaran revisables todos los contratos y concesiones
hechos por los gobiernos anteriores desde el año 1876, que
hayan traído como consecuencia el acaparamiento de tierras,
aguas y riquezas naturales de la nación por una sola persona
o sociedad y se faculta al Ejecutivo de la Unión para
declararlos nulos cuando implique perjuicios graves para el
interés publico.
Articulo 27 constitucional vigente al 5 de agosto de 1992
Articulo 27. La propiedad de las tierras y aguas comprendidas
dentro de los límites del territorio nacional, corresponde
originariamente a la nación, la cual ha tenido y tiene el
derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares,
constituyendo la propiedad privada.
Las expropiaciones solo podrán hacerse por causa de utilidad
pública y mediante indemnización.
La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la
propiedad privada las modalidades que dicte el interés
público, así como el de regular, en beneficio social, el
aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de
apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa
de la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el
desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las
condiciones de vida de la población rural y urbana. En
consecuencia, se dictaran las medidas necesarias para ordenar
los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones,
usos, reservas y destinos de tierras, aguas y bosques, a
efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular la
fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los
centros de población; para preservar y restaurar el
equilibrio ecológico; para el fraccionamiento de los
latifundios; para disponer, en los términos de la ley
reglamentaria, la organización y explotación colectiva de los
ejidos y comunidades; para el desarrollo de la pequeña
propiedad agrícola en explotación; para la creación de
nuevos centros de población agrícola con tierras y aguas que
les sean indispensables; para el fomento de la agricultura y
para evitar la destrucción de los elementos naturales y los
daños que la propiedad pueda sufrir en perjuicio de la
sociedad. Los núcleos de población que carezcan de tierras y
aguas, o nos las tengan en cantidad suficiente para las
necesidades de su población, tendrán derecho a que se les
dote de ellas, tomándolas de las propiedades inmediatas,
respetando siempre la pequeña propiedad agrícola en
explotación.
Corresponde a la nación el dominio directo de todos los
recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos
submarinos de las islas; de todos los minerales o substancias
que en vetas, mantos, masas o yacimientos, constituyan
depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de
los terrenos, tales como los minerales de los que se
extraigan metales y metaloides utilizados en la industria;
los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y las
salinas formadas directamente por las aguas marinas; los
productos derivados de la descomposición de las rocas, cuando
su explotación necesite trabajos subterráneos; los
yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de
ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales
sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrogeno
sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el
territorio nacional, en la extensión y términos que fije el
derecho internacional.
Son propiedad de la nación las aguas de los mares
territoriales en la extensión y términos que fije el derecho
internacional; las aguas marinas interiores; las de las
lagunas y esteros que se comuniquen permanentemente o
intermitentemente con el mar; las de los lagos interiores de
formación natural que estén ligados directamente a corrientes
constantes; las de los ríos y sus afluentes directos o
indirectos, desde el punto del cauce en que se inicien las
primeras aguas permanentes, intermitentes o torrenciales,
hasta su desembocadura en el mar, lagos, lagunas o esteros de
propiedad nacional; las de las corrientes constantes o
intermitentes y sus afluentes directos o indirectos, cuando
el cauce de aquellas en toda su extensión o en parte de
ellas, sirva de limite al territorio nacional o a dos
entidades federativas, o cuando pase de una entidad
federativa a otra o cruce la línea divisoria de la República;
las de los lagos, lagunas o esteros cuyos vasos, zonas o
riberas, estén cruzados por líneas divisorias de dos o más
entidades o entre la República y un país vecino; o cuando el
limite de las riberas sirva de lindero entre dos entidades
federativas o la República con un país vecino; las de los
manantiales que broten en las playas, zonas marítimas,
cauces, vasos o riberas de los lagos, lagunas o esteros de
propiedad nacional, y las que se extraigan de las minas; y
los cauces, lechos o riberas de los lagos y corrientes
interiores en la extensión que fije la ley. Las aguas del
subsuelo pueden ser libremente alumbradas mediante obras
artificiales y apropiarse por el dueño del terreno, pero
cuando lo exija el interés público o se afecten otros
aprovechamientos, el ejecutivo federal podrá reglamentar su
extracción y utilización y aun establecer zonas vedadas, al
igual que para las demás aguas de propiedad nacional.
Cualesquiera otras aguas no incluidas en la enumeración
anterior, se consideraran como parte integrante de la
propiedad de los terrenos por los que corran o en los que se
encuentren sus depósitos, pero si se localizaren en dos o más
predios, el aprovechamiento de estas aguas se considerara de
utilidad pública, y quedara sujeto a las disposiciones que
dicten los Estados.
En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores,
el dominio de la nación es inalienable e imprescriptible y la
explotación, el uso o el aprovechamiento de los recursos de
que se trata, por los particulares o por sociedades
constituidas conforme a las leyes mexicanas, no podrá
realizarse sino mediante concesiones otorgadas por el
ejecutivo federal, de acuerdo con las reglas y condiciones
que establezcan las leyes. Las normas legales relativas a
obras o trabajos de explotación de los minerales y sustancias
a que se refiere el párrafo cuarto, regularan la ejecución y
comprobación de los que se efectúen o deban efectuarse a
partir de su vigencia, independientemente de la fecha de
otorgamiento de las concesiones, y su inobservancia dará
lugar a la cancelación de estas. El Gobierno Federal tiene la
facultad de establecer reservas nacionales y suprimirlas. Las
declaratorias correspondientes se harán por el ejecutivo en
los casos y condiciones que las leyes prevean. Tratándose del
petróleo y de los carburos de hidrogeno sólidos, líquidos o
gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgaran
concesiones ni contratos, ni subsistirán los que, en su caso,
se hayan otorgado y la Nación llevara a cabo la explotación
de esos productos, en los términos que señale la ley
reglamentaria respectiva. Corresponde exclusivamente a la
Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer
energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de
servicio público. En esta materia no se otorgaran concesiones
a los particulares y la nación aprovechara los bienes y
recursos naturales que se requieran para dichos fines.
Corresponde también a la nación el aprovechamiento de los
combustibles nucleares para la generación de energía nuclear
y la regulación de sus aplicaciones en otros propósitos. El
uso de la energía nuclear solo podrá tener fines pacíficos.
La nación ejerce en una zona económica exclusiva situada
fuera del mar territorial y adyacente a este, los derechos de
soberanía y las jurisdicciones que determinen las leyes del
Congreso. La zona económica exclusiva se extenderá a
doscientas millas náuticas, medidas a partir de la línea de
base desde la cual se mide el mar territorial. En aquellos
casos en que esa extensión produzca superposición con las
zonas económicas exclusivas de otros Estados, la delimitación
de las respectivas zonas se hará en la medida en que resulte
necesario, mediante acuerdo con estos Estados.
La capacidad para adquirir el dominio de las tierras y aguas
de la nación, se regirá por las siguientes prescripciones:
I. Solo los mexicanos por nacimiento o por naturalización y
las sociedades mexicanas tienen derecho para adquirir el
dominio de las tierras, aguas y sus accesiones o para obtener
concesiones de explotación de minas o aguas. El Estado podrá
conceder el mismo derecho a los extranjeros, siempre que
convengan ante la Secretaria de Relaciones en considerarse
como nacionales respecto de dichos bienes y en no invocar,
por lo mismo, la protección de sus gobiernos por lo que se
refiere a aquellos; bajo la pena, en caso de faltar al
convenio, de perder en beneficio de la nación, los bienes que
hubieren adquirido en virtud del mismo. En una faja de cien
kilómetros a lo largo de las fronteras y de cincuenta en las
playas, por ningún motivo podrán los extranjeros adquirir el
dominio directo sobre tierras y aguas.
El estado, de acuerdo con los intereses públicos internos y
los principios de reciprocidad, podrá, a juicio de la
Secretaria de Relaciones, conceder autorización a los Estados
extranjeros para que adquieran, en el lugar permanente de la
residencia de los Poderes Federales, la propiedad privada de
bienes inmuebles necesarios para el servicio directo de sus
embajadas o legaciones;
II. Las asociaciones religiosas denominadas iglesias.
Cualquiera que sea su credo, no podrán en ningún caso, tener
capacidad para adquirir, poseer o administrar bienes raíces,
ni capitales impuestos sobre ellos; los que tuvieren
actualmente, por sí o por interpósita persona, estarán al
dominio de la Nación, concediéndose acción popular para
denunciar los bienes que se hallaren en tal caso. La prueba
de presunciones será bastante para declarar fundada la
denuncia. Los templos destinados al culto público son de la
propiedad de la Nación, representada por el Gobierno Federal,
quien determinara los que deben continuar destinados a su
objeto. Los obispados, casas curales, seminarios, asilos o
colegios de asociaciones religiosas, conventos o cualquier
otro edificio que fuere construido o destinado a la
administración, propaganda o enseñanza de un culto religioso
pasaran desde luego de pleno derecho al dominio directo de la
Nación, para destinarse exclusivamente a los servidores
públicos de la Federación o de los Estados en sus respectivas
jurisdicciones. Los templos que en lo sucesivo se erigieren
para el culto público, serán propiedad de la Nación;
III. Las instituciones de beneficencia, pública o privada,
que tengan por objeto el auxilio de los necesitados, la
investigación científica, la difusión de la enseñanza, la
ayuda reciproca de los asociados, o cualquier otro lícito, no
podrán adquirir más bienes raíces que los indispensables para
su objeto, inmediata o directamente destinados a él; pero
podrán adquirir, tener y administrar capitales impuestos
sobre bienes raíces, siempre que los plazos de imposición no
excedan de diez años. En ningún caso las instituciones de
esta índole podrán estar bajo el patronato, dirección,
administración cargo o vigilancia de corporaciones o
instituciones religiosas, ni de ministros de cultos o de sus
asimilados, aunque estos o aquellos no estuvieren en
ejercicio;
IV. Las sociedades comerciales, por acciones, no podrán
adquirir, poseer o administrar fincas rusticas. Las
sociedades de esta clase que se constituyen para explotar
cualquier industria fabril, minera, petrolera o para algún
otro fin que no sea agrícola, podrán adquirir, poseer o
administrar terrenos únicamente en la extensión que sea
estrictamente necesaria para los establecimientos o servicios
de los objetos indicados, y que el Ejecutivo de la Unión o de
los Estados, fijaran en cada caso.
V. Los bancos debidamente autorizados, conforme a las leyes
de instituciones de crédito, podrán tener capitales impuestos
sobre propiedades urbanas y rústicas, de acuerdo con las
prescripciones de dichas leyes, pero no podrán tener en
propiedad o en administración más bienes raíces que los
enteramente necesarios para su objeto directo;
VI. Fuera de las corporaciones a que se refiere las
fracciones III, IV y V, así como los núcleos de población
que de hecho o por derecho guarden el estado de comunal, o de
los núcleos dotados, restituidos o constituidos en centro de
población agrícola, ninguna otra corporación civil podrá
tener en propiedad o administrar por si bienes raíces o
capitales impuestos sobre ellos, con la única excepción de
los edificios destinados inmediata y directamente al objeto
de la institución. Los estados y el Distrito Federal, lo
mismo que los Municipios de toda la República tendrán plena
capacidad para adquirir y poseer todos los bienes raíces
necesarios para los servicios públicos.
Las leyes de la Federación y de los Estados en sus
respectivas jurisdicciones, determinaran los casos en que sea
de utilidad pública la ocupación de la propiedad privada, y
de acuerdo con dichas leyes la autoridad administrativa hará
la declaración correspondiente. El precio que se fijara como
indemnización a la cosa expropiada, se basara en la cantidad
que como valor fiscal de ella figure en las oficinas
catastrales o recaudadoras, ya sea que este valor haya sido
manifestado por el propietario o simplemente aceptado por el
de un modo tácito por haber pagado sus contribuciones con
esta base. El exceso de valor o el demérito que haya tenido
la propiedad particular por las mejoras o deterioros
ocurridos con posterioridad a la fecha de la asignación del
valor fiscal, será lo único que deberá quedar sujeto a juicio
pericial y a resolución judicial. Esto mismo se observará
cuando se trate de objetos cuyo valor no esté fijado en las
oficinas rentísticas.
El ejercicio de las acciones que corresponden a la Nación,
por virtud de las disposiciones del presente artículo, se
hará efectivo por el procedimiento judicial; pero dentro de
este procedimiento y por orden de los tribunales
correspondientes, que se dictara en el plazo máximo de un
mes, las autoridades administrativas procederán desde luego a
la ocupación, administración, remate o venta de las tierras o
aguas de que se trate y todas sus accesiones, sin que en
ningún caso pueda revocarse lo hecho por las mismas
autoridades antes de que se dicte sentencia ejecutoriada;
VII. los núcleos de población, que de hecho o por derecho
guarden el estado de comunal, tendrán capacidad para
disfrutar en común de las tierras, bosques y aguas que les
hayan restituido o restituyeren.
Son de jurisdicción federal todas las cuestiones que por
límite de terrenos comunales, cualquiera que sea el origen de
estos, se hallen pendientes o se susciten entre dos o más
núcleos de población. El Ejecutivo Federal se abocara al
conocimiento de dichas cuestiones y propondrá a los
interesados la resolución de las mismas. Si estuvieren
conformes, la proposición del Ejecutivo tendrá fuerza de
resolución definitiva y será irrevocable; en caso contrario,
la parte o las partes podrán reclamarla ante la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, sin perjuicio de la ejecución
inmediata de la proposición presidencial.
La ley; fijara el procedimiento breve conforme el cual deberá
tramitarse las mencionadas controversias;
VIII. Se declaran nulas:
a) Todas las enajenaciones de tierras, aguas y montes
pertenecientes a los pueblos, rancherías, congregaciones o
comunidades, hechas por los jefes políticos, gobernadores de
los Estados, o cualquiera otra autoridad local en
contravención a lo dispuesto en la ley de 25 de junio de 1856
y demás leyes y disposiciones relativas;
b) Todas las concesiones, composiciones o ventas de tierras,
aguas y montes, hechas por las Secretarias de Fomento,
Hacienda o cualquiera otra autoridad federal, desde el día
primero de diciembre de 1876, hasta la fecha, con las cuales
se hayan invadido y ocupado ilegalmente los ejidos, terrenos
de común repartimiento o cualquiera otra clase,
pertenecientes a los pueblos, rancherías, congregaciones o
comunidades, y núcleos de población.
c) Todas las diligencias de apeo o deslinde, transacciones,
enajenaciones o remates practicados durante el periodo de
tiempo a que se refiere la fracción anterior, por compañías,
jueces u otras autoridades de los Estados o de la Federación,
con los cuales se hayan invadido u ocupado ilegalmente
tierras, aguas y montes de los ejidos, terrenos de común
repartimiento, o de cualquiera otra clase, pertenecientes a
núcleos de población.
Quedan exceptuadas de la nulidad anterior, únicamente las
tierras que hubieren sido tituladas en los repartimientos
hechos con apego a la ley de 25 de junio de 1856 y poseídas
en nombre propio a titulo de dominio por más de diez años
cuando su superficie no exceda de cincuenta hectáreas.
IX. La división o reparto que se hubiere hecho con apariencia
de legitima entre los vecinos de algún núcleo de población y
en la que haya habido error o vicio, podrá ser nulificada
cuando así lo soliciten las tres cuartas partes de los
vecinos que estén en posesión de una cuarta parte de los
terrenos, materia de la división, o una cuarta parte de los
mismos vecinos cuando estén en posesión de las tres cuartas
partes de los terrenos.
X. Los núcleos de la población que carezcan de ejidos o que
no puedan lograr su restitución por falta de títulos, por
imposibilidad de identificarlos o por que legalmente hubieren
sido enajenados, serán dotados con tierras y aguas
suficientes para constituirlos, conforme a las necesidades de
su población, sin que en ningún caso deje de concedérseles la
extensión que necesiten, y al efecto se expropiará, por
cuenta del Gobierno Federal, el terreno que baste a ese fin,
tomándolo del que se encuentre inmediato a los pueblos
interesados.
La superficie o unidad individual de dotación no deberá en lo
sucesivo menor de diez hectáreas de terrenos de riego o
humedad o, a falta de ellos de sus equivalentes en otras
clases de tierras, en los términos del párrafo 3o. de la
fracción XV de este titulo.
XI. Para los efectos de las disposiciones contenidas en este
artículo y de las leyes reglamentarias que se expidan, se
crean:
a) una dependencia directa del Ejecutivo Federal encargada
de la aplicación de las leyes agrarias y de su
ejecución.
b) Un cuerpo consultivo compuesto de cinco personas que
serán designadas por el Presidente de la Republica y que
tendrá las funciones que las leyes orgánicas fijen.
c) Una comisión mixta compuesta de representantes iguales
de la Federación, de los gobiernos locales, y de un
representante de los campesinos, cuya designación se
harán en los términos que prevenga la ley reglamentaria
respectiva, que funcionara en cada Estado y en el
Distrito Federal, con las atribuciones que las mismas
leyes orgánicas y reglamentarias determinen.
d) Comités particulares ejecutivos para cada uno de los
núcleos de población que tramiten expedientes agrarios.
e) Comisariados ejidales para cada uno de los núcleos de
población que posean ejidos;
XII. las solicitudes de restitución o dotación de tierras o
aguas se presentaran en los Estados, directamente ante los
gobernadores.
Los gobernadores turnaran las solicitudes a las comisiones
mixtas, las que substanciaran los expedientes en plazo
perentorio y emitirán dictamen; los gobernadores de los
Estados aprobaran o modificaran el dictamen de las comisiones
mixtas y ordenarán que se dé la posesión inmediata de las
superficies que, en su concepto, procedan. Los expedientes
pasaran entonces al Ejecutivo Federal para su resolución.
Cuando los gobernadores no cumplan con lo ordenado en el
párrafo anterior, dentro del plazo perentorio que fije la
ley, se considerará desaprobado el dictamen en las comisiones
mixtas y se turnará el expediente inmediatamente al Ejecutivo
Federal.
Inversamente, cuando las comisiones mixtas no formulen
dictamen en plazo perentorio, los gobernadores tendrán la
facultad para conceder posesiones en la extensión que juzguen
procedente;
XIII. La dependencia del Ejecutivo y el Cuerpo Consultivo
Agrario dictaminará sobre la aprobación, rectificación o
modificación de los dictámenes formulados por las comisiones
mixtas, y con las modificaciones que hayan introducido los
gobiernos locales, se informara al C. Presidente de la
República, para que éste dicte resolución como suprema
autoridad agraria;
XIV. Los propietarios afectados con resoluciones dotatorias o
restituciones de ejido o aguas que se hubiesen dictado a
favor de los pueblos o que en lo futuro se dictaren, no
tendrán ningún derecho, ni recurso legal ordinario, ni podrán
promover juicio de amparo.
Los afectados con dotación, tendrán solamente el derecho de
acudir al Gobierno Federal para que les sea pagada la
indemnización correspondiente. Este derecho deberán
ejercitarlo los interesados dentro del plazo de un año, a
contar desde la fecha en que se publique la resolución
respectiva en el Diario Oficial de la Federación. Fenecido
ese término, ninguna reclamación será admitida.
Los dueños o poseedores de predios agrícolas o ganaderos, en
explotación, a los que se hayan expedido, o en lo futuro se
expida, certificado de inafectabilidad, podrán promover
juicio de amparo contra la privación o afectación agraria
ilegales de sus tierras o aguas;
XV. Las comisiones mixtas, los gobiernos locales y las demás
autoridades encargadas de las tramitaciones agrarias, no
podrán afectar, en ningún caso, la pequeña propiedad agrícola
o ganadera en explotación e incurrirán en responsabilidad,
por violaciones a la Constitución, en caso de conceder
dotaciones que la afecten.
Se considerará pequeña propiedad agrícola que no exceda de
cien hectáreas de riego o humedad de primera o sus
equivalencias en otras clases de tierras en explotación.
Para los efectos de la equivalencia se computará una hectárea
de riego por dos de temporal, por cuatro de agostadero de
buena calidad y por ocho de monte o agostadero en terrenos
áridos.
Se considerará, asimismo, como pequeña propiedad, las
superficies que no excedan de doscientas hectáreas en
terrenos de temporal o de agostadero susceptibles de cultivo;
de ciento cincuenta cuando las tierras se dediquen al cultivo
de algodón, si reciben riego de avenida fluvial o por bombeo;
de trescientas, en explotación, cuando se destine al cultivo
de plátano, caña de azúcar, café, henequén, hule, cocotero,
vid, olivo, quina, vainilla, cacao o árboles frutales.
Se considerará pequeña propiedad ganadera la que no exceda de
la superficie necesaria para mantener hasta quinientas
cabezas de ganado mayor o su equivalente en ganado menor, en
los términos que fije la ley, de acuerdo con la capacidad
forrajera de los terrenos.
Cuando debido a obras de riego, drenaje o cualesquiera otras
ejecutadas por los dueños o poseedores de una pequeña
propiedad a la que se haya expedido certificado de
inafectabilidad, se mejore la calidad de sus tierras para la
explotación agrícola o ganadera de que se trate, tal
propiedad no podrá ser objeto de afectaciones agrarias aun
cuando, en virtud de la mejoría obtenida, se rebasen los
máximos señalados por esa fracción siempre que se reúnan los
requisitos que fije la ley.
XVI. Las tierras que deban ser objeto de adjudicación
individual, deberán fraccionarse precisamente en el momento
de ejecutar las resoluciones presidenciales, conforme a las
leyes reglamentarias;
XVII. El congreso de la unión y las legislaturas de los
Estados, en sus respectivas jurisdicciones, expedirán leyes
para fijar la extensión máxima de la propiedad rural, y para
llevar a cabo el fraccionamiento de los excedentes, de
acuerdo a las siguientes bases.
a) En cada Estado y en el Distrito Federal, se fijara la
extensión máxima de tierra de que puede ser dueño un
solo individuo, o sociedad legalmente constituida.
b) El excedente de la extensión fijada deberá ser
fraccionado por el propietario en plazo que señalen las
leyes locales y las fracciones serán puestas a la venta
en las condiciones que se aprueben los gobiernos, de
acuerdo con las mismas leyes.
c) Si el propietario se opusiere al fraccionamiento, se
llevará éste a cabo por el gobierno local, mediante la
expropiación.
d) El valor de las fracciones será pagado por anualidades
que amorticen capital y réditos, a un tipo de interés
que no excedan del 3% anual.
e) Los propietarios estarán obligados a recibir bonos de la
deuda agraria local para garantizar el pago de la
propiedad expropiada. Con este objeto, el Congreso de la
Unión expedirá una ley facultando a los Estados para
crear la deuda agraria.
f) Ningún fraccionamiento podrá sancionarse sin que hayan
quedado satisfechas las necesidades agrarias en los
poblados inmediatos. Cuando existan proyectos de
fraccionamiento por ejecutar, los expedientes agrarios
serán tramitados de oficio en plazo perentorio.
g) Las leyes locales organizarán el patrimonio de familia,
determinando los bienes que deben constituirlo, sobre la
base de que será inalienable y no estará sujeto a
embargo no a gravamen alguno.
XVIII. Se declaran revisables todos los contratos y
concesiones hechos por los gobiernos anteriores desde el año
de 1876, que hayan traído por consecuencia el acaparamiento
de tierras, aguas y riquezas naturales de la nación, por una
sola persona o sociedad y se faculta al Ejecutivo de la Unión
para declararlos nulos cuando impliquen perjuicios graves
para el interés público.
XIX. Con base en esta constitución, el Estado dispondrá las
medidas para la expedita y honesta impartición de la justicia
agraria, con objeto de garantizar la seguridad jurídica en la
tenencia de la tierra ejidal, comunal y de la pequeña
propiedad, y apoyara la asesoría legal de los campesinos, y
XX. El estado promoverá las condiciones para el desarrollo
rural integral, con el propósito de generar empleo y
garantizar a la población campesina el bienestar y su
participación e incorporación en el desarrollo nacional, y
fomentara la actividad agropecuaria y forestal para el óptimo
uso de la tierra, con obras de infraestructura, insumos,
crédito, servicio de capacitación y asistencia técnica.
Asimismo, expedirá la legislación reglamentaria para planear
y organizar la producción agropecuaria, su industrialización
y comercialización, considerándolas de interés público.
Artículo 27 Constitucional vigente a la fecha.
Articulo 27. La propiedad de las tierras y aguas comprendidas
dentro de los límites del territorio nacional, corresponde
originariamente a la nación, la cual ha tenido y tiene el
derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares,
constituyendo la propiedad privada.
Las expropiaciones solo podrán hacerse por causa de utilidad
pública y mediante indemnización.
La Nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la
propiedad privada las modalidades que dicte el interés
público, así como el de regular, en beneficio social, el
aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de
apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa
de la riqueza publica, cuidar de su conservación, lograr el
desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las
condiciones de vida de la población rural y urbana. En
consecuencia, se dictaran las medidas necesarias para ordenar
los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones,
usos, reservas y destinos de tierras, aguas y bosques, a
efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular la
fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los
centros de población; para preservar y restaurar el
equilibrio ecológico; para el fraccionamiento de los
latifundios; para disponer, en los términos de la ley
reglamentaria, la organización y explotación colectiva de los
ejidos y comunidades; para el desarrollo de la pequeña
propiedad rural; para el fomento de la agricultura, de la
ganadería, de la silvicultura y de las demás actividades
económicas en el medio rural, y para evitar la destrucción de
los elementos naturales y los daños que la propiedad pueda
sufrir en perjuicio de la sociedad.
Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los
recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos
submarinos de las islas; de todos los minerales o substancias
que en vetas, mantos, masas o yacimientos, constituyan
depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de
los terrenos, tales como los minerales de los que se
extraigan metales y metaloides utilizados en la industria;
los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y las
salinas formadas directamente por las aguas marinas; los
productos derivados de la descomposición de las rocas, cuando
su explotación necesite trabajos subterráneos; los
yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de
ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales
sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrogeno
sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el
territorio nacional, en la extensión y términos que fije el
derecho internacional.
Son propiedad de la Nación las aguas de los mares
territoriales en la extensión y términos que fije el derecho
internacional; las aguas marinas interiores; las de las
lagunas y esteros que se comuniquen permanentemente o
intermitentemente con el mar; las de los lagos interiores de
formación natural que estén ligados directamente a corrientes
constantes; las de los ríos y sus afluentes directos o
indirectos, desde el punto del cauce en que se inicien las
primeras aguas permanentes, intermitentes o torrenciales,
hasta su desembocadura en el mar, lagos, lagunas o esteros de
propiedad nacional; las de las corrientes constantes o
intermitentes y sus afluentes directos o indirectos, cuando
el cauce de aquellas en toda su extensión o en parte de
ellas, sirva de límite al territorio nacional o a dos
entidades federativas, o cuando pase de una entidad
federativa a otra o cruce la línea divisoria de la República;
las de los lagos, lagunas o esteros cuyos vasos, zonas o
riberas, estén cruzados por líneas divisorias de dos o más
entidades o entre la República y un país vecino; o cuando el
límite de las riberas sirva de lindero entre dos entidades
federativas o a la República con un país vecino; las de los
manantiales que broten en las playas, zonas marítimas,
cauces, vasos o riberas de los lagos, lagunas o esteros de
propiedad nacional, y las que se extraigan de las minas; y
los cauces, lechos o riberas de los lagos y corrientes
interiores en la extensión que fije la ley. Las aguas del
subsuelo pueden ser libremente alumbradas mediante obras
artificiales y apropiarse por el dueño del terreno, pero
cuando lo exija el interés público o se afecten otros
aprovechamientos, el Ejecutivo Federal podrá reglamentar su
extracción y utilización y aun establecer zonas vedadas, al
igual que para las demás aguas de propiedad nacional.
Cualesquiera otras aguas no incluidas en la enumeración
anterior, se considerarán como parte integrante de la
propiedad de los terrenos por los que corran o en los que se
encuentren sus depósitos, pero si se localizaren en dos o más
predios, el aprovechamiento de estas aguas se considerara de
utilidad pública, y quedara sujeto a las disposiciones que
dicten los Estados.
En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores,
el dominio de la Nación es inalienable e imprescriptible y la
explotación, el uso o el aprovechamiento de los recursos de
que se trata, por los particulares o por sociedades
constituidas conforme a las leyes mexicanas, no podrá
realizarse sino mediante concesiones otorgadas por el
Ejecutivo Federal, de acuerdo con las reglas y condiciones
que establezcan las leyes. Las normas legales relativas a
obras o trabajos de explotación de los minerales y sustancias
a que se refiere el párrafo cuarto, regularan la ejecución y
comprobación de los que se efectúen o deban efectuarse a
partir de su vigencia, independientemente de la fecha de
otorgamiento de las concesiones, y su inobservancia dará
lugar a la cancelación de estas. El Gobierno Federal tiene la
facultad de establecer reservas nacionales y suprimirlas. Las
declaratorias correspondientes se harán por el ejecutivo en
los casos y condiciones que las leyes prevean. Tratándose del
petróleo y de los carburos de hidrogeno sólidos, líquidos o
gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgaran
concesiones ni contratos, ni subsistirán los que, en su caso,
se hayan otorgado y la Nación llevara a cabo la explotación
de esos productos, en los términos que señale la ley
reglamentaria respectiva. Corresponde exclusivamente a la
Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer
energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de
servicio público. En esta materia no se otorgaran concesiones
a los particulares y la Nación aprovechara los bienes y
recursos naturales que se requieran para dichos fines.
Corresponde también a la Nación el aprovechamiento de los
combustibles nucleares para la generación de energía nuclear
y la regulación de sus aplicaciones en otros propósitos. El
uso de la energía nuclear solo podrá tener fines pacíficos.
La Nación ejerce en una zona económica exclusiva situada
fuera del mar territorial y adyacente a este, los derechos de
soberanía y las jurisdicciones que determinen las leyes del
congreso. La zona económica exclusiva se extenderá a
doscientas millas náuticas, medidas a partir de la línea de
base desde la cual se mide el mar territorial. En aquellos
casos en que esa extensión produzca superposición con las
zonas económicas exclusivas de otros estados, la delimitación
de las respectivas zonas se hará en la medida en que resulte
necesario, mediante acuerdo con estos Estados.
La capacidad para adquirir el dominio de las tierras y aguas
de la nación, se regirá por las siguientes prescripciones:
I. Solo los mexicanos por nacimiento o por naturalización y
las sociedades mexicanas tienen derecho para adquirir el
dominio de las tierras, aguas y sus accesiones o para obtener
concesiones de explotación de minas o aguas. El Estado podrá
conceder el mismo derecho a los extranjeros, siempre que
convengan ante la Secretaria de Relaciones en considerarse
como nacionales respecto de dichos bienes y en no invocar,
por lo mismo, la protección de sus gobiernos por lo que se
refiere a aquellos; bajo la pena, en caso de faltar al
convenio, de perder en beneficio de la Nación, los bienes que
hubieren adquirido en virtud del mismo. En una faja de cien
kilómetros a lo largo de las fronteras y de cincuenta en las
playas, por ningún motivo podrán los extranjeros adquirir el
dominio directo sobre tierras y aguas.
El estado, de acuerdo con los intereses públicos internos y
los principios de reciprocidad, podrá, a juicio de la
Secretaria de Relaciones, conceder autorización a los Estados
extranjeros para que adquieran, en el lugar permanente de la
residencia de los Poderes Federales, la propiedad privada de
bienes inmuebles necesarios para el servicio directo de sus
embajadas o legaciones;
II. Las asociaciones religiosas que se constituyan en los
términos del artículo 130 y su ley reglamentaria tendrán
capacidad para adquirir, poseer o administrar,
exclusivamente, los bienes que sean indispensables para su
objeto, con los requisitos y limitaciones que establezca la
ley reglamentaria;
III. Las instituciones de beneficencia, pública o privada,
que tengan por objeto el auxilio de los necesitados, la
investigación científica, la difusión de la enseñanza, la
ayuda reciproca de los asociados, o cualquier otro objeto
licito, no podrán adquirir más bienes raíces que los
indispensables para su objeto, inmediata o directamente
destinados a él, con sujeción a lo que determine la ley
reglamentaria;
IV. Las sociedades mercantiles por acciones podrán ser
propietarias de terrenos rústicos pero únicamente en la
extensión que sea necesaria para el cumplimiento de su
objeto.
En ningún caso las sociedades de esta clase podrán tener en
propiedad tierras dedicadas a actividades agrícolas,
ganaderas o forestales en mayor extensión que la respectiva
equivalente a veinticinco veces los limites señalados en la
fracción XV de este artículo. La ley reglamentaria regulara
la estructura de capital y el número mínimo de socios de
estas sociedades, a efecto de que las tierras propiedad de la
sociedad no excedan en relación con cada socio los límites de
la pequeña propiedad. En este caso, toda propiedad accionaria
individual, correspondiente a terrenos rústicos, será
acumulable para efectos de cómputo. Asimismo, la ley señalara
las condiciones para la participación extranjera en dichas
sociedades.
La propia ley establecerá los medios de registro y control
necesarios para el cumplimiento de lo dispuesto por esta
fracción;
V. Los bancos debidamente autorizados, conforme a las leyes
de instituciones de crédito, podrán tener capitales impuestos
sobre propiedades urbanas y rústicas de acuerdo con las
prescripciones de dichas leyes, pero no podrán tener en
propiedad o en administración más bienes raíces que los
enteramente necesarios para su objeto directo;
VI. Los Estados y el Distrito Federal, lo mismo que los
municipios de toda la República, tendrán plena capacidad para
adquirir y poseer todos los bienes raíces necesarios para los
servicios públicos.
Las leyes de la Federación y de los Estados en sus
respectivas jurisdicciones, determinaran los casos en que sea
de utilidad pública la ocupación de la propiedad privada, y
de acuerdo con dichas leyes la autoridad administrativa hará
la declaración correspondiente. El precio que se fijara como
indemnización a la cosa expropiada, se basara en la cantidad
que como valor fiscal de ella figure en las oficinas
catastrales o recaudadoras, ya sea que este valor haya sido
manifestado por el propietario o simplemente aceptado por el
de un modo tácito por haber pagado sus contribuciones con
esta base. El exceso de valor o el demerito que haya tenido
la propiedad particular por las mejoras o deterioros
ocurridos con posterioridad a la fecha de la asignación del
valor fiscal, será lo único que deberá quedar sujeto a juicio
pericial y a resolución judicial. Esto mismo se observara
cuando se trate de objetos cuyo valor no esté fijado en las
oficinas rentísticas.
El ejercicio de las acciones que corresponden a la nación,
por virtud de las disposiciones del presente artículo, se
hará efectivo por el procedimiento judicial; pero dentro de
este procedimiento y por orden de los tribunales
correspondientes, que se dictara en el plazo máximo de un
mes, las autoridades administrativas procederán desde luego a
la ocupación, administración, remate o venta de las tierras o
aguas de que se trate y todas sus accesiones, sin que en
ningún caso pueda revocarse lo hecho por las mismas
autoridades antes de que se dicte sentencia ejecutoriada;
VII. Se reconoce la personalidad jurídica de los núcleos de
población ejidales y comunales y se protege su propiedad
sobre la tierra, tanto para el asentamiento humano como para
actividades productivas.
La ley protegerá la integridad de las tierras de los grupos
indígenas.
La ley, considerando el respeto y fortalecimiento de la vida
comunitaria de los ejidos y comunidades, protegerá la tierra
para el asentamiento humano y regulara el aprovechamiento de
tierras, bosques y aguas de uso común y la provisión de
acciones de fomento necesarias para elevar el nivel de vida
de sus pobladores.
La ley, con respeto a la voluntad de los ejidatarios y
comuneros para adoptar las condiciones que más les convengan
en el aprovechamiento de sus recursos productivos, regulara
el ejercicio de los derechos de los comuneros sobre la tierra
y de cada ejidatario sobre su parcela. Asimismo establecerá
los procedimientos por los cuales ejidatarios y comuneros
podrán asociarse entre sí, con el estado o con terceros y
otorgar el uso de sus tierras; y, tratándose de ejidatarios,
transmitir sus derechos parcelarios entre los miembros del
núcleo de población; igualmente fijara los requisitos y
procedimientos conforme a los cuales la asamblea ejidal
otorgara al ejidatario el dominio sobre su parcela. En caso
de enajenación de parcelas se respetara el derecho de
preferencia que prevea la ley.
Dentro de un mismo núcleo de población, ningún ejidatario
podrá ser titular de más tierra que la equivalente al 5% del
total de las tierras ejidales. En todo caso, la titularidad
de tierras en favor de un solo ejidatario deberá ajustarse a
los límites señalados en la fracción XV. La asamblea general
es el órgano supremo del núcleo de población ejidal o
comunal, con la organización y funciones que la ley señale.
El comisariado ejidal o de bienes comunales, electo
democráticamente en los términos de la ley, es el órgano de
representación del núcleo y el responsable de ejecutar las
resoluciones de la asamblea.
La restitución de tierras, bosques y aguas a los núcleos de
población se hará en los términos de la ley reglamentaria;
VIII. Se declaran nulas:
a) Todas las enajenaciones de tierras, aguas y montes
pertenecientes a los pueblos, rancherías, congregaciones o
comunidades, hechas por los jefes políticos, gobernadores de
los estados, o cualquiera otra autoridad local en
contravención a lo dispuesto en la ley de 25 de junio de 1856
y demás leyes y disposiciones relativas;
b) Todas las concesiones, composiciones o ventas de tierras,
aguas y montes, hechas por las secretarias de fomento,
hacienda o cualquiera otra autoridad federal, desde el día
primero de diciembre de 1876, hasta la fecha, con las cuales
se hayan invadido y ocupado ilegalmente los ejidos, terrenos
de común repartimiento o cualquiera otra clase,
pertenecientes a los pueblos, rancherías, congregaciones o
comunidades, y núcleos de población.
c) Todas las diligencias de apeo o deslinde, transacciones,
enajenaciones o remates practicados durante el periodo de
tiempo a que se refiere la fracción anterior, por compañías,
jueces u otras autoridades de los Estados o de la Federación,
con los cuales se hayan invadido u ocupado ilegalmente
tierras, aguas y montes de los ejidos, terrenos de común
repartimiento, o de cualquiera otra clase, pertenecientes a
núcleos de población.
Quedan exceptuadas de la nulidad anterior, únicamente las
tierras que hubieren sido tituladas en los repartimientos
hechos con apego a la ley de 25 de junio de 1856 y poseídas
en nombre propio a título de dominio por más de diez años
cuando su superficie no exceda de cincuenta hectáreas.
IX. La división o reparto que se hubiere hecho con apariencia
de legítima entre los vecinos de algún núcleo de población y
en la que haya habido error o vicio, podrá ser nulificada
cuando así lo soliciten las tres cuartas partes de los
vecinos que estén en posesión de una cuarta parte de los
terrenos, materia de la división, o una cuarta parte de los
mismos vecinos cuando estén en posesión de las tres cuartas
partes de los terrenos.
X. Derogada
XI. Derogada
XII. Derogada
XIII. Derogada
XIV. Derogada
XV. En los Estados Unidos Mexicanos quedan prohibidos los
latifundios.
Se considera pequeña propiedad agrícola la que no exceda por
individuo de cien hectáreas de riego o humedad de primera o
sus equivalentes en otras clases de tierras.
Para los efectos de la equivalencia se computara una hectárea
de riego por dos de temporal, por cuatro de agostadero de
buena calidad y por ocho de bosque, monte o agostadero en
terrenos áridos.
Se considerará, asimismo, como pequeña propiedad, la
superficie que no exceda por individuo de ciento cincuenta
hectáreas cuando las tierras se dediquen al cultivo de
algodón, si reciben riego; y de trescientas, cuando se
destinen al cultivo del plátano, caña de azúcar, café,
henequén, hule, palma, vid, olivo, quina, vainilla, cacao,
agave, nopal o árboles frutales.
Se considerara pequeña propiedad ganadera la que no exceda
por individuo la superficie necesaria para mantener hasta
quinientas cabezas de ganado mayor o su equivalente en ganado
menor, en los términos que fije la ley, de acuerdo con la
capacidad forrajera de los terrenos.
Cuando debido a obras de riego, drenaje o cualesquiera otras
ejecutadas por los dueños o poseedores de una pequeña
propiedad se hubiese mejorado la calidad de sus tierras,
seguirá siendo considerada como pequeña propiedad, aun
cuando, en virtud de la mejoría obtenida, se rebasen los
máximos señalados por esta fracción, siempre que se reúnan
los requisitos que fije la ley.
Cuando dentro de una pequeña propiedad ganadera se realicen
mejoras en sus tierras y estas se destinen a usos agrícolas,
la superficie utilizada para este fin no podrá exceder, según
el caso, los límites a que se refieren los párrafos segundo y
tercero de esta fracción que correspondan a la calidad que
hubieren tenido dichas tierras antes de la mejora;
XVI. Derogada.
XVII. El Congreso de la Unión y las legislaturas de los
Estados, en sus respectivas jurisdicciones, expedirán leyes
que establezcan los procedimientos para el fraccionamiento y
enajenación de las extensiones que llegaren a exceder los
límites señalados en las fracciones IV y XV de este artículo.
El excedente deberá ser fraccionado y enajenado por el
propietario dentro del plazo de un año contado a partir de la
notificación correspondiente. Si transcurrido el plazo el
excedente no se ha enajenado, la venta deberá hacerse
mediante publica almoneda. En igualdad de condiciones, se
respetara el derecho de preferencia que prevea la ley
reglamentaria.
Las leyes locales organizaran el patrimonio de familia,
determinando los bienes que deben constituirlo, sobre la base
de que será inalienable y no estará sujeto a embargo ni a
gravamen ninguno;
XVIII. Se declaran revisables todos los contratos y
concesiones hechos por los gobiernos anteriores desde el año
de 1876, que hayan traído por consecuencia el acaparamiento
de tierras, aguas y riquezas naturales de la nación, por una
sola persona o sociedad y se faculta al Ejecutivo de la Unión
para declararlos nulos cuando impliquen perjuicios graves
para el interés público;
XIX. Con base en esta Constitución, el Estado dispondrá las
medidas para la expedita y honesta impartición de la justicia
agraria, con objeto de garantizar la seguridad jurídica en la
tenencia de la tierra ejidal, comunal y de la pequeña
propiedad, y apoyara la asesoría legal de los campesinos.
Son de jurisdicción federal todas las cuestiones que por
límites de terrenos ejidales y comunales, cualquiera que sea
el origen de estos, se hallen pendientes o se susciten entre
dos o más núcleos de población; así como las relacionadas con
la tenencia de la tierra de los ejidos y comunidades. Para
estos efectos y, en general, para la administración de
justicia agraria, la ley instituirá tribunales dotados de
autonomía y plena jurisdicción, integrados por magistrados
propuestos por el Ejecutivo Federal y designados por la
Cámara de Senadores o, en los recesos de esta, por la
Comisión Permanente.
La ley establecerá un órgano para la procuración de justicia
agraria, y
XX. El estado promoverá las condiciones para el desarrollo
rural integral, con el propósito de generar empleo y
garantizar a la población campesina el bienestar y su
participación e incorporación en el desarrollo nacional, y
fomentara la actividad agropecuaria y forestal para el óptimo
uso de la tierra, con obras de infraestructura, insumos,
créditos, servicios de capacitación y asistencia técnica.
Asimismo expedirá la legislación reglamentaria para planear y
organizar la producción agropecuaria, su industrialización y
comercialización, considerándolas de interés público.
El desarrollo rural integral y sustentable a que se refiere
el párrafo anterior, también tendrá entre sus fines que el
estado garantice el abasto suficiente y oportuno de los
alimentos básicos que la ley establezca.
Códigos Agrarios de 1934, 1940 y 1942.
Antes del periodo presidencial de Lázaro Cárdenas del Río, se
promulgaron diversas disposiciones jurídicas en materia
agraria y no es hasta el 12 de abril de 1934, cuando en el
Diario Oficial de la Federación se publico el primer Código
Agrario.
El segundo código agrario se publico en el Diario Oficial de
la Federación el 29 de octubre de 1940, y el último es
publicado el 27 de abril de 1942, el cual tuvo vigencia hasta
el 16 de abril de 1971.
A partir del 17 de abril de 1971, inicia su vigencia la Ley
Federal de la Reforma Agraria, misma que es reformada por
decreto publicado el 17 de enero de 1984.
En su parte sustantiva, se regulaba la vida interna de ejidos
y comunidades, mientras que en el aspecto adjetivo, contenía
diversos procedimientos agrarios, incidentes, distribución de
la tierra y responsabilidad en materia agraria por delitos,
faltas y sanciones imputables y aplicables a los servidores
públicos que intervinieran en dicha ley, normatividad que fue
omitida en la actual legislación.
Dichas disposiciones tenían el característica de proteger a
la familia campesina, situación que se ve mermada en muchos
aspectos en la actual ley agraria.10
CUESTIONARIO
1.- Indique el concepto de Derecho Agrario.
2.- ¿Cuál es el objeto del Derecho Agrario?
3.- ¿Cuál es la finalidad del Derecho Agrario en la
actualidad?
10
Muñoz López, Aldo Saúl, Curso Básico de Derecho Agrario, Editorial PacCom, México 2005.
4.- ¿Cómo se clasifican las fuentes del derecho?
5.- ¿En qué consiste la fuente formal del derecho Agrario?
6.- ¿En qué consiste la fuente real del Derecho Agrario?
7.- ¿En qué consiste la fuente histórica del Derecho Agrario?
8.- Realice un cuadro sinóptico del tema: antecedentes del
Derecho Agrario en México.
9.- Elabore un mapa conceptual del tema de la propiedad rural
en la colonia.
10.-Efectué un cuadro comparativo del artículo 27
constitucional vigente y las diversas reformas que ha tenido.
2.0. EL EJIDO
2.0.1 Concepto:
Persona moral con personalidad jurídica y patrimonio propio,
propietario de las tierras que les han sido dotadas o de las
que hubieren adquirido por cualquier otro título.11
Conforme a lo indicado en el artículo 9 de la Ley Agraria,
los ejidos se explotaran de acuerdo a lo que establezca el
11
De Pina, Rafael, Diccionario de Derecho; Editorial Porrúa,
México, 1998.pp 261
reglamento interno (mismo que deberá inscribirse en el
Registro Agrario Nacional). El reglamento contendrá las bases
de organización interna del ejido, pero éste, en ningún
momento deberá contrariar lo dispuesto por la ley.
2.2 Sujetos contemplados por el Derecho Agrario.
2.2.1 Ejidatario
CONCEPTO: Todo hombre o mujer titular de derechos ejidales.
Para que una persona pueda adquirir el carácter de
ejidatario, acorde a lo establecido en el artículo 15 de la
Ley Agraria, debe de cumplir con los siguientes requisitos:
I. Ser mexicano mayor de edad
Como excepción a esta fracción, debo indicar que también lo
podrán ser aquellos menores de edad que tengan familia a su
cargo o se trate de un heredero de ejidatario, y
II. Ser avecindado del ejido correspondiente (excepto cuando
se trate de heredero) o cumplir con los requisitos que prevea
el reglamento interno del ejido.
Documentos que acreditan la calidad de ejidatario.
La actual Ley Agraria, precisa los documentos con los que el
ejidatario puede acreditar tal calidad.
I. Con el certificado de derechos agrarios expedido por
autoridad competente;
II. Certificado parcelario o de derechos comunes, y
III. Sentencia o resolución relativa del Tribunal Agrario.
No obstante lo anterior, el artículo 20 de la multicitada
ley, menciona que esa calidad es susceptible de perderse por:
I. Cesión legal de sus derechos parcelarios y comunes.
(compra venta, donación).
II. Renuncia de sus derechos (se entenderán cedidos a favor
del núcleo de población).
III. Prescripción negativa (que otra persona adquiera sus
derechos, en términos del numeral 48 de la ley en
comento).
2.2.2 El avecindado.
Concepto: Es aquel mexicano mayor de edad, que ha residido
por un año o más en las tierras del núcleo de población
ejidal y que ha sido reconocido como tal por la asamblea
ejidal o el tribunal Agrario Competente.
Personas que, por el hecho de cumplir con los aspectos
anteriores, se verán protegidos por la ley.
Por lo tanto, en caso que la asamblea se niegue reconocerle
tal calidad, ésta podrá solicitarlo ante los tribunales
agrarios.
2.2.3 El posesionario.
Concepto: Es aquella persona que tiene en posesión una
determinada superficie de tierra ejidal o comunal, de la cual
ha mediado reconocimiento de la asamblea general del ejido,
sin que ello implique la obtención de derechos propios de
ejidatario, es decir, que únicamente tienen el derecho de
usufructo.
A decir de Luis David Cerón Delgadillo, de la Ley Agraria se
pueden deducir dos tipos de posesionarios.
a) Derivado del artículo 48 de la ley agraria que refiere:
Quien hubiere poseído tierras ejidales, en concepto de
titular de derechos de ejidatario y que reuniendo los
requisitos que prevé la ley, puede adquirir la calidad de
ejidatario en vía de prescripción.
b) El establecido en los artículos 23 fracción VIII; que
refiere:
… serán competencia exclusiva de la asamblea los siguientes asuntos:
VIII.- Reconocimiento del parcelamiento económico o de hecho y
regularización de la tenencia de los posesionarios;
Además de lo establecido en la literal 56 de la Ley Agraria
que indica:
La asamblea de cada ejido… podrá determinar el destino de las tierras que
no se encuentran formalmente parceladas, efectuar el parcelamiento de
éstas, reconocer el parcelamiento de hecho o regularizar la tenencia de
los posesionarios o de quienes carezcan de los certificados
correspondientes…
Vale la pena destacar, que, por lo que se refiere a la
asignación de tierras de uso común, el artículo 57 de la
citada ley, refiere el orden de preferencia, a decir:
I. Posesionarios reconocidos por la asamblea.
2.2.4 El vecino
Concepto: Es toda aquella persona que vive en el poblado
ejidal o comunal y que además tienen como característica que
no ha sido reconocido como avecindado ni posesionario y
tampoco tienen el carácter de ejidatario o comunero.
2.2.5 El sucesor
Concepto: Es aquella persona que solo tiene una expectativa
de derechos, pues su consolidación depende de la voluntad del
titular de los derechos agrarios al mantenerlo vigente. 12
Acorde a lo establecido por la normatividad agraria, el
ejidatario tiene la facultad de designar a quien deba
sucederle en sus derechos sobre la parcela y en los demás
inherentes a su calidad de ejidatario. Lo anterior no es otra
cosa que la sucesión testamentaria, para lo cual el
ejidatario formulara lista de sucesión en la que consten los
nombres de las personas a quien desea dejarle sus derechos,
el orden de preferencia para la adjudicación de tales
derechos a su fallecimiento). En el entendido de que el
testamento es el acto jurídico, unilateral, personalísimo,
libre y solemne por medio del cual una persona física capaz
para ello, dispone de sus bienes y derechos…13; libremente
podrá designar al cónyuge, concubina o concubinario, a uno
de los hijos, a uno de los ascendientes o a cualquier otra
persona para sucederle en sus derechos.
Esta lista de sucesión deberá ser depositada en el Registro
Agrario Nacional o formalizada ante fedatario público y podrá
ser modificada por el propio ejidatario, tantas veces como lo
desee, siendo válida la de fecha posterior.
Estudiosos del Derecho Agrario, difieren con esta reforma,
puesto que retiran el “candado” que tenía la Ley de la
Reforma Agraria, en el sentido de que la persona que
sucediera al ejidatario, tenía que haber sido dependiente
económico para con el ejidatario; siendo que a la fecha, el
ejidatario puede a su muerte, desligarse de aquellas
personas para con las que tiene obligaciones (alimentos,
vestido) y suceder sus derechos a cualquier persona -aun y
cuando no esté arraigada en el ejido y jamás se haya dedicado
12
Muñoz López, Aldo Saúl, Curso Básico de Derecho Agrario; Editorial PacCom, México. 2005.
13
Código Civil del Estado de Jalisco; Editorial Sista, México. 2010.
al trabajo del campo-, por lo anterior, tildan de neoliberal
y civilista a la reforma y tendenciosa a acabar con la
materia agraria.
Si bien es cierto, el titular de los derechos puede designar
a quien deba sucederle, puede darse el caso de que no lo
haga, para lo cual los derechos se deben de transmitir de
acuerdo al siguiente orden de preferencia (sucesión
legítima).
I. Al cónyuge;
II. A la concubina o concubinario;
III. A uno de los hijos del ejidatario;
IV. A uno de sus ascendientes; y
V. A cualquier otra persona de las que dependan
económicamente de él.
No obstante lo anterior, si al fallecimiento del ejidatario
resultan dos o más personas con derecho a heredar, dispondrán
de tres meses a partir de la muerte de éste, para decidir
quién de ellos conservará los derechos ejidales, y si no
llegaran a un acuerdo, el Tribunal Agrario proveerá la venta
de dichos derechos ejidales en subasta pública y repartirá el
producto, por partes iguales, entre las personas con derecho
a heredar.
Cuando no existan sucesores, el Tribunal Agrario proveerá lo
necesario para que se vendan los derechos correspondientes al
mejor postor, de entre los ejidatarios y avecindados del
núcleo de población de que se trate.
El importe de la venta será entregada al núcleo de población
ejidal.
2.3. Órganos del ejido:
Son órganos de los ejidos:
I. La asamblea;
II. El comisariado ejidal; y
III. El consejo de vigilancia
2.3.1. Asamblea
Concepto: El órgano supremo del ejido, que previa
convocatoria, se reúnen para opinar, discutir y resolver,
situaciones de interés común al ejido.
Esta asamblea se reunirá por lo menos una vez cada seis meses
o de acuerdo a las necesidades, reglamento o costumbre.
Los ejidatarios serán convocados por el Comisariado Ejidal o
por el Consejo de Vigilancia, ya sea a iniciativa propia o si
así lo solicitan al menos veinte ejidatarios o el veinte por
ciento del total de ejidatarios que integren el núcleo de
población ejidal; cuando el Comisariado o el Consejo no lo
hicieren en un plazo de cinco días hábiles a partir de la
solicitud, los ejidatarios podrá solicitar a la Procuraduría
Agraria que convoque a la asamblea, la cual deberá celebrarse
dentro del ejido o en el lugar habitual, salvo causa
justificada.
La convocatoria, de acuerdo al diccionario enciclopédico
Larousse, es el documento o escrito, con el que se cita o se
llama a varias personas, a concurrir a un lugar o acto
determinado.14
El Licenciado Aldo Saúl Muñoz López, en su Curso Básico de
Derecho Agrario, acertadamente, sugiere una lista de
requisitos que debe contener la convocatoria.
a) Destacar si es primera o segunda convocatoria;
b) El nombre del poblado ejidal o comunal, municipio y
estado;
c) Lugar donde tendrá verificativo la asamblea;
14
Garcia-Pelayo y Gross, Ramón; Diccionario Enciclopédico
Larousse; Editorial Larousse, México, 1994.pp 158.
d) Hora y fecha señalada para sesionar;
e) Orden del día (puntos a tratar y asuntos generales);
f) Nombre y firma se quienes la suscriben (si convoca el
comisariado ejidal, consejo de vigilancia o la
Procuraduría Agraria).
Debo destacar, que en algunos ejidos y comunidades se
acostumbra imprimir el sello propio del ejido o comunidad,
con la finalidad de darle validez al documento.
g) Señalar si esa convocatoria se emite en cumplimiento a
una sentencia del Tribunal Agrario, cuando así ocurra el
caso.
Respecto a este último punto, la suscrita, sugiere agregar y
explicar este punto dentro de la orden del día.
2.3.1.1 Asuntos competencia exclusiva de la asamblea:
I. Formulación y modificación del reglamento interno del
ejido;
II. Aceptación y separación de ejidatarios, así como sus
aportaciones;
III. Informes del comisariado ejidal y del consejo de
vigilancia, así como la elección y remoción de sus
IV. miembros;
V. Cuentas o balances, aplicación de los recursos
económicos del ejido y otorgamiento de poderes y
mandatos;
VI. Aprobación de los contratos y convenios que tengan por
objeto el uso o disfrute por terceros de las tierras de
uso común;
VII. Distribución de ganancias que arrojen las actividades
del ejido;
VIII. Señalamiento y delimitación de las áreas necesarias para
el asentamiento humano, fundo legal y parcelas con
destino específico, así como la localización y
relocalización del área de urbanización;
IX. Reconocimiento del parcelamiento económico o de hecho y
regularización de tenencia de posesionarios;
X. Autorización a los ejidatarios para que adopten el
dominio pleno sobre sus parcelas y la aportación de las
tierras de uso común a una sociedad, en los términos del
artículo 75 de esta ley;
XI. Delimitación, asignación y destino de las tierras de uso
común así como su régimen de explotación;
XII. División del ejido o su fusión con otros ejidos;
XIII. Terminación del régimen ejidal cuando, previo dictamen
de la Procuraduría Agraria solicitado por el núcleo de
población, se determine que ya no existen las
condiciones para su permanencia;
XIV. Conversión del régimen ejidal al régimen comunal;
XV. Instauración, modificación y cancelación del régimen de
explotación colectiva; y
XVI. Los demás que establezca la ley y el reglamento interno
del ejido.
2.3.1.2. Validez de la asamblea y validez de la convocatoria.
Para dar validez a la asamblea, en la expedición de la
primer convocatoria, deberá realizarse con no menos de ocho
días de anticipación ni más de quince, cuando se traten
asuntos que se indican en las fracciones de la I a la VI, del
artículo 23 de la ley agraria y deberán estar presentes
cuando menos la mitad más uno de los ejidatarios; cuando se
reúna por virtud de segunda o ulterior convocatoria, la
asamblea se celebrará válidamente cualquiera que sea el
número de ejidatarios que concurran.
En la primer convocatoria que se expida para tratar
cualquiera de los asuntos señalados en las fracciones VII a
XIV del artículo 23 de la legislación en comento, deberá ser
expedida por lo menos con un mes de anticipación a la fecha
programada para la celebración de la asamblea y deberán
estar presentes cuando menos tres cuartas partes de los
ejidatarios asistentes a la asamblea; cuando se reúna por
virtud de segunda o ulterior convocatoria quedará instalada
cuando se reúna la mitad más uno de los ejidatarios.
Para cualquier resolución que tome la asamblea se requiere
de la mayoría de votos de los ejidatarios presentes, excepto
para los que traten las fracciones VII a XIV de la citada
ley, en cuyo caso se requerirá el voto de las dos terceras
partes de los asistentes a la asamblea y las resoluciones
tomadas en la misma, serán obligatorias para los ausentes y
disidentes. Si se diera el caso de un empate el Presidente
del comisariado ejidal tendrá voto de calidad.
Es de destacarse que, en toda asamblea que trate los asuntos
indicados en las fracciones VII a XIV del artículo 23 de esta
ley, necesariamente deberá estar presente un representante de
la Procuraduría Agraria, quien deberá firmar el acta y un
fedatario público, que dará fe de la asamblea, toda vez que
si se hace caso omiso a esta estipulación, la asamblea podrá
ser declarada nula.
En el supuesto de que un ejidatario no pueda acudir a la
asamblea, puede enviar a un mandatario con carta-poder,
suscrita ante dos testigos que sean ejidatarios o
avecindados. Y si el ejidatario mandante no pueda firmar,
imprimirá su huella digital en la carta y solicitará a un
tercero que firme la misma y asiente el nombre de ambos.
En el caso de asambleas que se reúnan para tratar los asuntos
señalados en las fracciones VII a XIV del artículo 23 de esta
Ley no se puede designar mandatario.
De toda asamblea se levantará acta, la que será firmada por
los miembros del Comisariado Ejidal y del Consejo de
Vigilancia que asistan, así como por los ejidatarios
presentes que deseen hacerlo. En caso de que quien deba
firmar no pueda hacerlo, imprimirá su huella digital debajo
de donde esté escrito su nombre.
Ejemplo: El ejido de Loma Bonita, municipio de Zapopan,
Jalisco, realizará una asamblea para hacer modificación al
reglamento interno el día 25 de marzo de 2012. El ejido se
integra por 100 ejidatarios. La convocatoria deberá expedirse
entre el 10 y el 17 de marzo. Ahora bien, por primera
convocatoria de instalará válidamente con 51 ejidatarios; por
segunda convocatoria con el número de ejidatarios que se
presente y para tomar alguna resolución se requiere de la
mayoría de votos los presentes.
N.º Lu Ma Mi Ju Vi Sá Do
9 1 2 3 4
10 5 6 7 8 9 10 11
11 12 13 14 15 16 17 18
12 19 20 21 22 23 24 25
13 26 27 28 29 30 31
Si se va a hacer un reconocimiento de parcelamiento de hecho
para el día 1 de abril, en el ejido de San Martin de las
Flores, se tendrá que lanzar la convocatoria para citar a
asamblea el 1 de marzo de 2012 (la jurisprudencia indica que
los meses se cuentan por periodos de 30 días), siendo 100 el
total de ejidatarios. Para instalar válidamente la asamblea
se requiere de ¾ del total de la asamblea (75 ejidatarios)
por primera convocatoria. Para una segunda convocatoria se
requiere de por lo menos la mitad más 1 del total de los
ejidatarios, es decir, la presencia de 51 ejidatarios. Para
cualquier resolución que tome en estas asambleas se requiere
del voto de ¾ partes del total de los asistentes a la
asamblea
N.º Lu Ma Mi Ju Vi Sá Do
9 1 2 3 4
10 5 6 7 8 9 10 11
11 12 13 14 15 16 17 18
12 19 20 21 22 23 24 25
13 26 27 28 29 30 31
2.3.2. Comisariado Ejidal.
CONCEPTO: Es el órgano encargado de la ejecución de los
acuerdos de la asamblea, así como de la representación y
gestión administrativa del ejido.
Debo mencionar que hay muchos ejidos y comunidades, en los
que ciertos grupos tratan de mantener para sí el poder y
amedrentan a otros ejidatarios dotando al Comisariado Ejidal
de autoridad para posteriormente abusar de él; situación que
dentro del concepto antes mencionado no se indica y es muy
claro, al mencionar que se encargaran únicamente de ejecutar
acuerdos tomados por la asamblea, representar y gestionar
administrativamente, sin que tengan la posibilidad de exceder
de esas funciones.
Es de indicarse que para evitar situaciones como las que se
acaban de explicar, acertadamente el legislador impone una
prohibición importante a los integrantes del comisariado
ejidal, mismo que se localiza en el artículo 34 de la ley
agraria y que refiere:
Los miembros del Comisariado Ejidal que se encuentren en
funciones, estarán incapacitados para adquirir tierras u
otros derechos ejidales excepto por herencia.
2.3.2.1. Integración del comisariado ejidal.
El Comisariado Ejidal se integra por un presidente, un
secretario y un tesorero, propietarios, más sus respectivos
suplentes. El reglamento indicara la forma y extensión de las
funciones de cada miembro del Comisariado; en caso de no
mencione nada al respecto, se entenderá que sus integrantes
funcionaran conjuntamente, es decir las tres personas serán
una sola, trabajaran colegiadamente para efectos de cumplir
sus funciones.
Los integrantes del Comisariado y Consejo de Vigilancia,
duraran en sus funciones tres años y no podrán ser reelectos
para ningún cargo dentro del ejido, sino hasta que haya
transcurrido un lapso igual a aquel en que estuvieron en
ejercicio. Si al culminar el periodo para el que haya sido
electo, no se han celebrado nuevas elecciones, los miembros
propietarios serán sustituidos automáticamente por los
suplentes, para lo cual, el Consejo de Vigilancia deberá
convocar a elecciones en un plazo no mayor de sesenta días
contados a partir de la fecha en que concluyan las funciones
de los miembros propietarios, esto, con fundamento en el
artículo 9 de la Ley Agraria.
2.3.3.3. Personalidad del Comisariado Ejidal.
La personalidad de los integrantes del Comisariado Ejidal se
puede acreditar, con el acta de asamblea en que fueron
electos, -sabemos que para que esta acta pueda surtir
efectos, deberá inscribirse en el Registro Agrario Nacional,
y obtener copia debidamente certificada-; o en su defecto, la
Procuraduría Agraria les expide una credencial, en donde
consta nombre del ejidatario, fotografía, nombre del poblado,
municipio, estado y el cargo que ejerce dentro del
Comisariado Ejidal.
Los miembros del comisariado y del consejo de vigilancia, así
como sus suplentes, -como ya comentamos-, son electos en
asamblea, mediante voto secreto y escrutinio público e
inmediato.
Si en la votación hubiese un empate, se repetirá y si
volviesen a empatar se asignaran los puestos por sorteo entre
los individuos que hubiesen obtenido el mismo número de
votos.
2.3.2.3. Requisitos para integrar el Comisariado Ejidal.
Estos requisitos se encuentran contenidos en el artículo 38
de la ley agraria actual.
Ser ejidatario del núcleo de población de que se trate;
Haber trabajado en el ejido durante los últimos seis
meses;
Estar en pleno goce de sus derechos y no haber sido
sentenciado por delito intencional que amerite pena
privativa de libertad, y
Trabajar en el ejido mientras dure su encargo.
2.3.2.4. Facultades y obligaciones del Comisariado Ejidal.
Estas obligaciones se encuentran contenidas en el artículo 33
de la Ley Agraria y que son:
I. Representar al núcleo de población ejidal y administrar
los bienes comunes del ejido, en los términos que fije
la asamblea, con las facultades de un apoderado general
para actos de administración y pleitos y cobranzas;
II. Procurar que se respeten estrictamente los derechos de
los ejidatarios;
III. Convocar a la asamblea en los términos de la ley, así
como cumplir los acuerdos que dicten las mismas;
IV. Dar cuenta a la asamblea de las labores efectuadas y
del movimiento de fondos, así como informar a esta
sobre los trabajos de aprovechamiento de las tierras de
uso común y el estado en que estas se encuentren;
V. Las demás que señalen la ley y el reglamento interno
del ejido.
Aunado a éstas, se localiza otra obligación en el artículo 22
de la misma ley y que es:
Llevará un libro de registro en el que asentara los nombres y
datos básicos de identificación de los ejidatarios que
integran el núcleo de población ejidal correspondiente.
2.3.3. Consejo de Vigilancia.
CONCEPTO: Es el órgano encargado de vigilar que los actos del
Comisariado Ejidal o comunal, se ajusten a lo establecido por
la ley, por el régimen interno y a los acuerdos de la
Asamblea; así como revisar las cuentas y operaciones del
comisariado.
A diferencia del Comisariado Ejidal, el Consejo de
Vigilancia se constituye por un presidente y dos secretarios,
propietarios y sus respectivos suplentes, los cuales
funcionaran conjuntamente, cuando el reglamento no indique
nada al respecto.
2.3.3.1. Facultades y obligaciones del Consejo de Vigilancia.
Estas se encuentran contenidas en el artículo 36 de la ley
agraria, que las refiere:
I. Vigilar que los actos del comisariado se ajusten a
los preceptos de la ley y a lo dispuesto por el
reglamento interno o la asamblea;
II. Revisar las cuentas y operaciones del comisariado a
fin de darlas a conocer a la asamblea y denunciar ante
esta las irregularidades en que haya incurrido el
comisariado;
III. Convocar a asamblea cuando no lo haga el
comisariado; y
IV. Las demás que señalen la ley y el reglamento interno
del ejido.
2.4. TIERRAS EJIDALES:
CONCEPTO: Son aquellas tierras de que han sido dotadas al
núcleo de población ejidal o comunal o incorporadas al
régimen ejidal (artículo 43 ley agraria).
Por su destino, las tierras ejidales se dividen en:
Imagen tomada de la página del INEGI.
2.4.1 Tierras de asentamiento humano (solar urbano):
Son aquellas que integran el área necesaria para el
desarrollo de la vida comunitaria del ejido, que está
compuesta por los terrenos en que se ubique la zona de
urbanización y su fundo legal.
Básicamente, estas tierras forman parte de la zona de
urbanización y se integraran por solares, fundo legal (el
cual los doctrinarios consideran que es el espacio destinado
como una reserva de crecimiento) predios destinados a cubrir
los servicios que requiera la comunidad, como son mercados,
escuelas, iglesia, centros de salud, etc.
Las tierras que hayan sido destinadas a este efecto, tendrá
las siguientes características
Irreductible, es decir, que no puede disminuir o aminorar el
espacio destinado a este efecto.15
Inalienable, entendiéndose por ello al hecho de que no se
puede vender, por no poderse separar del objeto para el cual
fue destinado.16
Imprescriptibles, por lo que no son susceptibles de perder
derechos de estas tierras.
Inembargables, no pueden ser objeto de embargo, por ningún
motivo
Y, es de destacar, que cualquier acto que contravenga a las
características antes descritas, será declarado nulo de pleno
derecho, con excepción de los solares,
Los solares son fracciones de tierra que son proporcionados
de forma equitativa a los ejidatarios, generalmente de manera
gratuita, a efecto de que construyan en ellos sus
habitaciones. Pero es de mencionarse que a éstos, no les son
aplicables las características antes mencionadas, toda vez
que son propiedad plena de sus titulares. La propiedad de los
solares se acredita con el título de propiedad que expida el
Registro Agrario Nacional y que debe ser inscrito en el
Registro Público de la Propiedad de la entidad en que se
ubique en ejido, con lo cual, se excluye del régimen ejidal y
subsecuentemente, todos los actos jurídicos serán regulados
por el derecho civil.
2.4.2. Tierras de uso común.
15
GARCIA-PELAYO y Gross, Ramón; Diccionario Enciclopédico Larousse; editorial Larousse,
México, 1994.pp 158.
16
DE PINA Rafael, Diccionario de Derecho; editorial Porrúa, México, 1998.pp 261
A decir del artículo 73 de la ley Agraria, son las tierras
que constituyen el sustento económico de la vida en comunidad
del ejido y están conformadas por aquellas tierras que no
hubieren sido especialmente reservadas por la asamblea para
el asentamiento del núcleo de población, ni sean tierras
parceladas.
En algunos ejidos, ante la imposibilidad de poder dividir las
tierras ejidales en parcelas, los ejidatarios optan por
trabajarlas en igualdad de proporción para todos los
ejidatarios del poblado, sobre todo si se trata de tierras
forestales o ganaderas. En otros ejidos, al momento de
determinar el destino de las tierras ejidales, la asamblea se
reserva para tierras de uso común, aquellas tierras que le
proporcionará al ejido ese sustento económico del que habla
el concepto, es decir, que si en el ejido hay tierras en las
que exista recursos minerales (banco de arena, grava) o
naturales (bosque, ojo de agua) o cualquier elemento de
puedan explotar ya sea vendiendo o rentando, se reservan esas
tierras y la ganancia que se obtenga de ellas se reparte
equitativamente o de acuerdo a los lineamientos que
establezca el reglamento del ejido.
Las tierras de uso común tendrán las características de ser
inalienable, imprescriptible e inembargable, lo anterior a
excepción de que sea transmitido el dominio de estas tierras
a sociedades mercantiles, civiles o bien que sean dadas en
garantía a favor de alguna institución de crédito (que el
ejido solicite un crédito, es de mencionarse que no procede
de manera individual), acorde a lo que establece la literal
75 de la ley agraria.
Respecto de estas tierras se entregaran certificados de
derecho de uso común, en el que indicara el porcentaje de
derecho sobre tierra de uso común que pertenece al
ejidatario.
2.4.3. Tierras parceladas (parcelas individuales).
Son aquellas tierras que así han sido clasificadas y
delimitadas por la asamblea con el objeto de constituir una
porción terrenal de aprovechamiento individual, respecto de
las cuales los ejidatarios ejercen directamente sus derechos
agrarios de aprovechamiento. Es decir, que será la porción de
tierra que los ejidatarios podrán trabajar o labrar para
obtener un beneficio.
En esa tesitura, una vez que la asamblea ha delimitado las
tierras parceladas y que estas han sido designadas en
asamblea de asignación y destino a determinado ejidatario,
por ningún motivo, la asamblea ni el comisariado ejidal
pueden usar, disponer o determinar la explotación colectiva
de las tierras parceladas del ejido, a menos que el
ejidatario lo indique expresamente por escrito.
2.4.3.1. Formas de acreditar la posesión de las parcelas.
Los ejidatarios acreditan la posesión sobre sus parcelas con
los certificados de derechos agrarios o certificados
parcelarios que les sean expedidos, los cuales contendrán
datos básicos de identificación de la parcela. Es de
indicarse que los certificados actuales, a diferencia de los
anteriores presentan un plano y ubicación de la parcela.
No obstante lo anterior, las resoluciones que emita el
tribunal agrario también hace las veces de certificado.
2.4.3.2. Formalidad para enajenar derechos parcelarios.
Los ejidatarios, aun cuando no son propietarios de las
tierras que les han sido asignadas, libremente pueden
enajenar sus derechos parcelarios a otros ejidatarios o
avecindados, siempre y cuando sean del mismo núcleo de
población.
Para que esa enajenación tenga plena validez se deben cubrir
los siguientes requisitos:
a) La manifestación de conformidad por escrito de las partes
ante dos testigos, ratificada ante fedatario público;
b) La notificación por escrito al cónyuge, concubina o
concubinario y los hijos del enajenante, quienes, en ese
orden, gozarán del derecho del tanto, y dispondrán de un
término de treinta días naturales contados a partir de la
notificación. Si en el tiempo establecido no se ejercita el
derecho, este caducara.
c) Dar aviso por escrito al comisariado ejidal.
Realizada la enajenación, el Registro Agrario Nacional,
procederá a inscribirla y expedirá los nuevos certificados
parcelarios, cancelando los anteriores. Por su parte, el
comisariado ejidal deberá realizar la inscripción
correspondiente en el libro respectivo.
2.4.3.3. Procedimiento para privatizar las parcelas ejidales.
Las tierras que contemplan el área parcelada de un ejido son
susceptibles de privatización, y esto puede acaecer cuando la
mayor parte de las parcelas de un ejido hayan sido
delimitadas y asignadas a los ejidatarios y, ocurriendo esto,
la asamblea, con las formalidades previstas artículos 24 a 28
y 31 de la ley agraria, puede resolver que los ejidatarios
puedan a su vez adoptar el dominio pleno sobre dichas
parcelas, que no es otra cosa más que adquirir la propiedad
respecto de esa tierra, recordando que los ejidatarios
únicamente tienen el carácter de poseedores de las parcelas
que les han sido asignadas y no propietarios.
Así que, para llegar a ese punto, es menester que la asamblea
decrete la adopción del dominio pleno, y una vez hecho esto,
los ejidatarios interesados podrán de manera inmediata o
cuando lo estimen pertinente, asumir el dominio pleno sobre
sus parcelas, para lo anterior, deberán solicitarán al
Registro Agrario Nacional que las tierras que posean en
calidad de parcelas sean dadas de baja de dicho Registro,
hecho lo anterior, el registro expedirá el título de
propiedad respectivo, que será inscrito en el Registro
Público de la Propiedad correspondiente de la localidad en la
que se ubique el núcleo ejidal.
Una vez cancelada la inscripción correspondiente en el
Registro Agrario Nacional, las tierras dejarán de ser
ejidales y automáticamente quedan sujetas a las disposiciones
del derecho común, es decir al derecho civil.
Cuando la mayoría de los ejidatarios decidan adoptar el
dominio pleno, es posible que los que no acepten este nuevo
régimen continúen con el régimen de tierras ejidales, ya que
en ningún momento se alterara el régimen legal, estatutario o
de organización del ejido.
Adoptado el dominio pleno, las respecto de las parcelas que
se enajenen por primera ocasión, tendrán derecho de tanto
para compra en el siguiente orden: los familiares del
enajenante, las personas que hayan trabajado dichas parcelas
por más de un año, los ejidatarios, los avecindados y el
núcleo de población ejidal (siendo responsables de que se den
los avisos correspondientes el comisariado ejidal y el
consejo de vigilancia).
Este derecho deberá ser ejercido dentro de un término de
treinta días naturales contados a partir de la notificación,
si no se hace valer caducará tal derecho. En caso de que
hiciere la notificación mencionada, la venta podrá ser
anulada.
2.4.3.4. Formas para privatizar el ejido.
Cuando los ejidos se encuentren en los límites o dentro de la
mancha urbana, los ejidatarios podrán beneficiarse con la
urbanización de sus parcelas siempre y cuando hubieren
adoptado el dominio pleno y siempre y cuando las tierras en
cuestión no se encuentren en áreas naturales protegidas.
2.4.4. Otros tipos de parcelas.
2.4.4.1. Parcela escolar.
Es el terreno preferentemente de cultivo, con extensión igual
a la unidad que se concede a los beneficiados en las
dotaciones de ejidos hecha a los pueblos, que se destina a la
escuela del lugar, para prácticas agrícolas. 17
Menciona el artículo 70 de la Ley Agraria, que esta parcela
tiene la finalidad de enseñar y divulgar las prácticas
agrícolas y con ello hacer más eficiente los recursos humanos
con que cuenta el ejido.
Pues bien, no obstante lo anterior, lo ejidos que tienen este
tipo de parcelas, en realidad no las utilizan para lo que
establece la ley, toda vez que son rentadas por los
directores de las escuelas o los integrantes del Comisariado
Ejidal a personas que incluso no son ejidatarios, dejando de
lado la función original.
2.4.4.2. Unidad productiva para la mujer.
Cita la actual Ley Agraria en su artículo 71, que la asamblea
puede reservar una superficie de tierra, de preferencia, de
las mejores tierras colindantes con la zona de urbanización,
destinado para el establecimiento de una granja agropecuaria,
industrias rurales o instalaciones destinadas al servicio y
17
Muñoz López, Aldo Saúl, Curso Básico de Derecho Agrario; Editorial PacCom, México. 2005.
protección de las mujeres, mayores de 16 años, sean o no
ejidatarias.
No obstante en la mayoría de los ejidos, esta parcela no
existe y si la hay, esta es administrada, sobre todo por lo
integrantes del comisariado ejidal, sin ofrecer ningún
beneficio a la mujer, lo que es incongruente, porque la mujer
desempeña un papel muy importante en todos los sectores y por
supuesto, el sector campesino no es la excepción.18
2.4.4.3. Unidad productiva para el desarrollo integral de la
juventud.
La ley agraria, en su literal 72 indica que en cada ejido y
comunidad podrá destinarse una parcela para constituir la
unidad productiva para el desarrollo integral de la juventud,
en donde se beneficien los hijos de los ejidatarios,
comuneros y avecindados mayores de 24 años, la finalidad de
esta es que en ella se realicen actividades productivas,
culturales, recreativas y de capacitación para el trabajo,
corriendo la administración, corriendo el costo de operación
por cuenta de sus integrantes.
CUESTIONARIO
1. ¿Qué es el ejido?
2. ¿Quiénes son los sujetos del Derecho Agrario?
3. ¿Quién es el ejidatario?
18
Muñoz López, Aldo Saúl, Curso Básico de Derecho Agrario; Editorial PacCom, México. 2005.
4. ¿Cuáles son los requisitos que se deben poseer para ser
ejidatario?
5. ¿Con qué documentos se puede acreditar la calidad de
ejidatario?
6. ¿Cómo se puede perder la calidad de ejidatario?
7. ¿Cuál es la diferencia entre un avecindado, un
posesionario y un vecino?
8. ¿Quién es el sucesor como sujeto del Derecho Agrario?
9. Explique brevemente en que consiste la disposición
testamentaria agraria.
10. Indique el orden de preferencia en una sucesión
legítima.
11. Con los requisitos de la convocatoria vistos en
clase, elabore una para el ejido de San Miguel Cuyutlan,
municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, que se
llevara a cabo el día 14 de octubre de 2012, a las 8:00
hrs. El motivo será porque el comisariado ejidal dará
cuentas y balances de la aplicación de los recursos
económicos de ejido y harán la distribución de las
ganancias.
12. ¿Qué es el Comisariado Ejidal?
13. ¿Cómo se integra el Comisariado Ejidal?
14. ¿Cuánto tiempo dura el Comisariado Ejidal en su
encargo?
15. ¿Con qué puede acreditar su personalidad el
Comisariado Ejidal?
16. ¿Cuáles son los requisitos para poder integrar el
Comisariado Ejidal?
17. ¿Qué es el Consejo de Vigilancia?
18. ¿Cómo se integra el Consejo de Vigilancia?
19. Anote dos obligaciones del Consejo de Vigilancia.
20. ¿Qué son las tierras ejidales?
21. ¿Cómo se dividen las tierras ejidales por su
destino?
22. ¿Qué son las tierras de asentamiento humano?
23. ¿Cuáles son las características de las tierras de
asentamiento humano?
24. ¿Que son los solares?
25. ¿Bajo qué ley se regulan los solares?
26. ¿A quién pertenecen los solares?
27. ¿Qué son las tierras de uso común?
28. ¿Cómo se acredita el derecho sobre las tierras de
uso común?
29. ¿Qué son las tierras parceladas?
30. ¿Cómo se acreditan los derechos sobre las tierras
parceladas?
31. ¿A quién pertenece la propiedad de las tierras
parceladas?
32. ¿Cuáles son los requisitos para la validez en la
enajenación de las tierras parceladas?
33. ¿Qué es una parcela escolar?
34. ¿Qué es la unidad productiva para la mujer?
35. ¿Qué es la unidad productiva para el desarrollo
integral de la juventud?
3.- COMUNIDAD AGRARIA.
3.1. Antecedentes.
Fueron precisamente las comunidades integradas por nativos
habitantes de lo que hoy es Latinoamérica, quienes sufrieron
el más abierto y salvaje despojo de terrenos y aguas a partir
de la llegada de los europeos a estas tierras; por ello, la
cuestión agraria fue una de las causas que motivo la lucha de
independencia. En el movimiento de Reforma, la lucha por la
tierra también fue motivo de inconformidades, no se diga en
el movimiento revolucionario de 1910 a 1917. 19
No es hasta la promulgación de la constitución del 5 de
febrero de 1917, en que se indica la legítima demanda de las
comunidades al establecer que los condueñazgos rancherías,
pueblos, congregaciones, tribus y demás corporaciones que de
hecho o por derecho guardaran el estado de comunal, tendrían
capacidad para disfrutar de sus tierras, bosques y aguas que
les perteneciera o que se les hubieran restituido o
restituyeren, reintegrándoles la capacidad para poseer los
bienes20. Quedando lo que hoy se conoce como bienes comunales
o comunidades agrarias.
3.2. Concepto.
El maestro Aldo Saul Muñoz, indica que la comunidad es una
especie de “sociedad local” inmersa en una sociedad general,
que ocupa un territorio de manera común en donde todas las
relaciones sociales son de naturaleza colectiva.
Para Gerardo N. González Navarro, la propiedad comunal es el
patrimonio constituido por un inmueble y sus derechos sobre
el mismo, aprovechado por el conjunto de los habitantes de un
pueblo, que lo tienen como parte indivisa entre sí.
Considero muy adecuado, marcar la diferencia entre el ejido y
la comunidad, para lo cual nos remontamos al origen del ejido
que fue la Revolución Mexicana, la cual dio inicio en 1910,
con lo que se logra que se les quitaran grandes porciones de
tierra a los latifundistas para posteriormente ser entregadas
a los grupos que acreditaran la capacidad para constituirse
en ejidos; los comuneros , por su parte eran grupos de
personas que poseían (desde la era prehispánica) o se les
habían despojado de sus tierras con la independencia y
restituido posteriormente.
El maestro Aldo Saúl, propone una clasificación de estas
comunidades:
Comunidad de hecho: son aquellas que no obstante su
existencia real no cuentan con una resolución dictada por
19
idem
20
ibidem
autoridad competente mediante la cual se haya reconocido la
posesión de sus terrenos y demás recursos; por lo tanto sus
integrantes son comuneros que no están inscritos en el
Registro Agrario Nacional, no cuentan con certificados de
reconocimiento como miembro de la comunidad; no existe
legalmente un Comisariado de Bienes Comunales, ni un estatuto
que regule sus actividades internas.
Comunidad de derecho: será aquella que si cuenta con
resolución de autoridad competente mediante la cual se le
reconoció la posesión de sus bienes; sus integrantes en
algunos casos, cuentan con un certificado de reconocimiento
como miembro de la comunidad. Existe legalmente un
Comisariado de Bienes Comunales y cuentan con un estatuto
comunal.
III.3 Reconocimiento de la comunidad.
Uno de los beneficios de la reforma constitucional en
cuestión agraria (6 de enero de 1992), fue el hecho de dar la
posibilidad de Reconocimiento y Titulación de Bienes
Comunales. Antes de la reforma había diversas comunidades en
vías de reconocimiento ante la Comisión Agraria Mixta,
tramites que fueron enviados a los nuevos Tribunales Agrarios
para que resolvieran lo conducente, así mismo la actual ley
otorga esta posibilidad a aquellas comunidades que aún no son
reconocidas.
Para lo anterior, el artículo 98 de la Ley Agraria, refiere
el procedimiento para efecto del reconocimiento de comunidad.
I.- Una acción agraria de restitución para las comunidades
despojadas de su propiedad.
Hecho que de acuerdo con Ley Agraria en su artículo 49, puede
ser solicitado ante la Procuraduría Agraria o Tribunal
Agrario la restitución de sus bienes (que les sean devueltos
los bienes que poseían).
II.- Un acto de jurisdicción voluntaria promovido por
quienes guardan el estado de comunal cuando no exista litigio
en materia de posesión y propiedad comunal.
Para lo anterior se tomara en cuenta que la comunidad cubra
con los requisitos establecidos en el artículo 165 de la ley
agraria, así como el artículo 18, fracción X de la Ley
Orgánica de los Tribunales Agrarios.
III.- La resolución de un juicio promovido por quienes
conserven el estado comunal cuando exista litigio u oposición
de parte interesada respecto a la solicitud del núcleo, o
A diferencia de la fracción anterior, aquí hay oposición por
cualquier persona interesada en que la comunidad no sea
reconocida como tal, por ello, necesariamente tendrá que
tramitarse el procedimiento vía controversia, en la que se
aporten elementos bastantes para que ambas partes acrediten
su acción.
IV.- El procedimiento de conversión de ejido a comunidad.
Para que se lleve a cabo este procedimiento, se requiere de
un acuerdo de asamblea, además de considerarlos requisitos de
asistencia y votación previsto en el artículo 23, fracción
XIII de la ley agraria y su trámite será vía jurisdicción
voluntaria.
En los procedimientos de Reconocimiento y titulación de los
Bienes Comunales, de conflictos por límites y de restitución
de tierras, bosques o aguas en los que fuera parte una
comunidad, siempre ha sido necesario presentar paleografías,
que son documentos en los que constan la posesión de las
comunidades sobre sus tierras y una vez realizado se reconoce
el estado de comunidad acorde a lo que establece el artículo
99 de la ley que nos ocupa.
3.4 Órganos de representación.
En la comunidad, acorde a lo que establece el artículo 99
fracción II de la Ley Agraria, existe un comisariado de
bienes comunales, que será el órgano de representación, y
está integrado por un presidente, un secretario y un
tesorero, además de un órgano de vigilancia que se integra
por un presidente y dos secretarios.
III.4 División y asignación de tierras.
Los integrantes de la comunidad, determinaran la forma de
dividir y asignar sus tierras, de acuerdo a las necesidades
de los comuneros y buscando de obtener el máximo
aprovechamiento de las mismas. Para ello se requiere que la
asamblea de ejidatarios reúna los requisitos establecido en
el artículo 23 fracción IX de la Ley Agraria.
En el supuesto de que la asamblea no haya hecho asignación
alguna, las parcelas se presumirán iguales.
III.5 Conversión de ejido a comunidad.
Cuando los integrantes de la asamblea de un ejido lo
consideren pertinente, por así convenir a sus intereses,
pueden cambiar de régimen ejidal a comunal. Hecho que se
puede llevar a cabo con el simple acuerdo de la asamblea y
su posterior inscripción en el Registro Agrario Nacional. No
obstante si 20 ejidatarios no están de acuerdo con el cambio
de régimen, éstos, pueden seguir manteniéndose como
ejidatarios.
Como es de observarse, tanto el ejido como la comunidad son
muy similares en cuanto a su estructura y organización, lo
que hace la diferencia es el origen de cada uno.
CUESTIONARIO
¿Por qué surgen las comunidades agrarias?
Indique una definición de los bienes comunales
¿Cuál es la diferencia entre un ejido y una comunidad?
¿Qué es una comunidad de hecho?
¿Qué es una comunidad de derecho?
4.- OTRAS FORMAS DE TENENCIA DE LA TIERRA AGRARIA.
4.1. Propiedad privada.
El artículo 27 constitucional, en su párrafo primero, da la
pauta legal de la propiedad originaria al indicar que la
propiedad de las tierras y aguas que integran el territorio
nacional pertenecen a la nación y por ende, se puede
constituir la propiedad privada al transmitir su dominio a
los particulares.
Otras formas de tenencia de la tierra diferentes al ejido y
la comunidad lo es precisamente el régimen de propiedad, los
terrenos baldíos y nacionales, las colonias agrícolas y
ganaderas, todas sustentadas en la Constitución.
La propiedad, en términos generales se de divide en urbana y
rustica. La primera hace referencia a las áreas urbanas -es
el área habitada, es decir, la ciudad misma más el área
contigua edificada, con usos de suelo de naturaleza no
agrícola y que, partiendo de un núcleo central, presenta
continuidad física en todas direcciones hasta el ser
interrumpida, en forma notoria, por terreno de uso no urbano
como bosques, sembradíos o cuerpos de agua-, mientras que la
propiedad rustica, rural o agraria, esta constituida por los
predios rústicos que se encuentran en el territorio nacional,
independientemente del régimen de propiedad al que
pertenezcan –aquella zona caracterizada por grandes espacios
verdes, cultivados o de cría de animales, alejado de las
ciudades.
A su vez, la propiedad se subclasifica en propiedad social
(ejidos y comunidades reguladas por la ley agraria) y
propiedad privada (regulada por el código civil)21
En temas anteriores hemos analizado el régimen de propiedad
social, continuándose con la propiedad privada.
21
González Navarro, Gerardo N., Derecho Agrario, Editorial Oxford, México, 2009.
4.2. Latifundios.
El término latifundio proviene de los vocablos latinos: latos
que significa amplio y fundus que significa fundo. Lo que
refiere a un fundo o terreno amplio o extenso.
Rafael de Pina Vara, en su Diccionario de Derecho señala,
que el latifundio es una finca rustica de grandes
proporciones perteneciente a una o varias personas.
Para la ley agraria, son latifundios aquellas superficies de
tierra agrícola, ganadera o forestal, que siendo propiedad de
un solo individuo excede del límite de la pequeña propiedad.
Toda vez que los latifundios están prohibidos en México,
acorde a lo establecido por la fracción XV del artículo 27 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y,
cuando haya propiedades que excedan de la pequeña propiedad
individual, éstas, deberán ser enajenadas.
4.3. Límites de la pequeña propiedad.
La pequeña propiedad es la superficie de tierra agrícola,
ganadera o forestal cuya propiedad recae en un solo
individuo.
4.3.1. Límites de la Pequeña Propiedad Agrícola.
La ley Agraria en su artículo 116, párrafo primero, subraya,
son tierras agrícolas los suelos utilizados para el cultivo
de vegetales.
Se considera pequeña propiedad agrícola a la superficie de
tierras agrícolas de riego o humedad de primera calidad, que
no exceda los siguientes límites o sus equivalentes en otras
tierras:
I. 100 hectáreas si se destina a cultivos distintos a los
señalados en las fracciones II y III siguientes;
II. 150 hectáreas si se destina al cultivo de algodón;
III. 300 hectáreas si se destina al cultivo de plátano, caña
de azúcar, café, henequén, hule, palma, vid, olivo, quina,
vainilla, cacao, agave, nopal o árboles frutales (plantas
perennes de tronco leñoso productores de frutos útiles al
hombre).
Para efectos de equivalencia, se computara una hectárea de
riego, por dos de temporal, por cuatro de agostadero de
primera calidad, por ocho de monte o agostadero en terrenos
áridos.
Es decir si una persona posee
4 hectáreas de temporal = 2 hectáreas de riego
12 hectáreas de agostadero 1ra = 3 hectáreas de riego
32 hectáreas de monte o agost. 2da = 4 hectáreas de riego
4.3.2. Forestal.
Son tierras forestales, los suelos utilizados para el manejo
productivo de bosques o selvas.
Se considera pequeña propiedad forestal a la superficie de
tierra forestal de cualquier clase que no exceda de 800
hectáreas.
4.3.3. Ganadera.
Son tierras ganaderas los suelos utilizados para la
reproducción y cría de animales mediante el uso de la
vegetación (natural o inducida).
La pequeña propiedad ganadera, será aquella superficie de
tierra que de acuerdo con el coeficiente de agostadero
ponderado de la región de que se trate no exceda de la
necesaria para mantener hasta quinientas cabezas de
ganado mayor o su equivalente en ganado menor, de acuerdo a
las equivalencias determinadas por la Secretaria de
Agricultura y recursos Hidráulicos, hoy SAGARPA.22
CUESTIONARIO
22
Manual de Organización General de la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo
Rural, Pesca y Alimentación. Publicado en el Diario Oficial de la Federación el 23 de
Septiembre de 2002.
1. ¿Qué es un latifundio?
2. ¿Qué es la pequeña propiedad?
3. Indique cuales son los límites de la pequeña propiedad
agrícola, sobre tierras de riego o humedad de primera
calidad.
4. Anote las equivalencias para tierras agrícolas que no
sean de riego.
5. ¿Cuáles son las tierras forestales?
6. ¿Cuáles son las los límites de la pequeña propiedad
sobre tierras forestales?
7. ¿Qué son las tierras ganaderas?
5.- SOCIEDADES PROPIETARIAS DE TIERRAS, GANADERAS, FORESTALES
Y AGRÍCOLAS.
5.1. Sociedades mercantiles y civiles.
Advierte la Ley Agraria, que las sociedades mercantiles o
civiles no podrán tener tierras ganaderas o forestales que
excedan más de 25 veces los límites de la pequeña propiedad
individual, pero además, deberán cumplir con los siguientes
requisitos:
I. Deberán participar en la sociedad, por lo menos, tantos
individuos como veces rebasen las tierras de la sociedad los
límites de la pequeña propiedad individual. Al efecto, se
tomara en cuenta la participación de cada individuo, ya sea
directamente o a través de otra sociedad;
II. Su objeto social deberá limitarse a la producción,
transformación o comercialización de productos agrícolas,
ganaderos o forestales y a los demás actos accesorios
necesarios para el cumplimiento de dicho objeto;
III. Su capital social deberá distinguir una serie especial
de acciones o partes sociales identificadas con la letra t,
la que será equivalente al capital aportado en tierras
agrícolas, ganaderas o forestales o al destinado a la
adquisición de las mismas, de acuerdo con el valor de las
tierras al momento de su aportación o adquisición.
Acciones serie “T”. El capital social de una sociedad
propietaria de tierras agrícolas, ganaderas o forestales,
estará representado por una serie especial de acciones. Una
acción es un titulo valor que representa una parte del
capital social y que acredita al socio su participación en la
sociedad.
Es importante mencionar, que las personas que posean acciones
o partes sociales en serie T, al liquidarse la sociedad,
recibirán tierra en pago de lo que les corresponda.
5.2 Formas de asociación para la producción.
La Ley Agraria, contempla la posibilidad de que al interior
de los núcleos agrarios, se formen uniones, asociaciones
rurales y sociedades de producción, asociaciones rurales de
interés colectivo y todo tipo de sociedades mercantiles y
civiles, con la finalidad de explotar las tierras que les han
sido dotadas.
Así mismo, tanto el núcleo de población ejidal (en lo
general) y los ejidatarios (individual, pueden otorgar en
garantía sus tierras cuando contraigan alguna obligación
crediticia.
5.2.3. Sociedades rurales.
Los ejidos y las comunidades pueden establecer empresas para
el aprovechamiento de sus recursos naturales, pudiendo
adoptar cualquier forma de asociación que prevea la ley,
constituirse por dos o más ejidos, comunidades, uniones de
ejidos o comunidades o sociedades de producción rural o
uniones de sociedades de producción rural
5.2.4. Unión de ejidos.
Los ejidos pueden constituir uniones, con la finalidad de
coordinar las actividades productivas, asistencia o
comercialización.
Un ejido podrá formar parte al mismo tiempo de dos o más
uniones de ejidos.
5.2.5. Empresas comunales y ejidales.
Las uniones de ejidos, podrán establecer empresas
especializadas que apoyen el cumplimiento de su objeto y les
permita acceder de manera optima a la integración de su
cadena productiva, o bien establecer empresas para aprovechar
sus recursos naturales o bien, otorgar la prestación de
servicios que ofrezcan.
Estas empresas deberán tener como objeto social la
producción, transformación o comercialización de productos
agrícolas, ganaderos o forestales.
CUESTIONARIO
1. ¿Cuál es el límite de la pequeña propiedad en sociedades
civiles o mercantiles?
2. ¿Cuáles son los requisitos para que una sociedad
mercantil o civil pueda acceder a la pequeña propiedad?
3. ¿Qué son las acciones serie T?
4. ¿Cómo serán pagaderas las acciones serie T?
5. ¿Cuáles son las formas de asociación para la producción
que se pueden crear en materia agraria?
6. ¿Cuál es el objeto social que debe perseguir una empresa
ejidal o comunal?
6.- EXPROPIACIÓN EN MATERIA AGRARIA.
6.1. Concepto.
La palabra expropiación deriva de las raíces EX, que
significa fuera y PROPRIATIO, que implica propiedad.
Es el acto unilateral de la Administración Pública, para
adquirir bienes de los particulares por causa de utilidad
pública y previa indemnización; realizada con el
procedimiento leal establecido.
Del concepto anterior, se desprende que para que la
expropiación proceda es necesario:
a) La transferencia de una cosa, del patrimonio del
expropiado al del expropiante, de manera unilateral.
Esta transferencia de propiedad no es definitiva, toda
vez, que como se analizara más adelante, este tipo de
propiedad se encuentra atenuada por la posibilidad de
revertir el bien expropiado.
b) Debe fundarse en causas de utilidad pública, es decir,
debe mediar un interés social, tal y como lo establece
el artículo 27 constitucional en su párrafo segundo que
indica: Las expropiaciones solo podrán hacerse por causa
de utilidad pública y mediante indemnización.
c) Previa a la ocupación se debe indemnizar al expropiado,
como lo establece la ley agraria, en su artículo 95.
d) Debe realizarse de acuerdo con el procedimiento legal
establecido, lo que permite garantizar la legalidad y
seguridad jurídica del expropiado.
6.2. Requisitos.
Para que proceda la expropiación de bienes ejidales y
comunales, el artículo 93 de la Ley Agraria, establece que
son necesarias las siguientes causas:
I.- El establecimiento, explotación o conservación de un
servicio o función públicos;
II.- La realización de acciones para el ordenamiento urbano y
ecológico; así como la creación y ampliación de reservas
territoriales y aéreas para el desarrollo urbano, la
vivienda, la industria y el turismo;
III.- La realización de acciones para promover, y ordenar el
desarrollo y la conservación de los recursos agropecuarios,
forestales y pesqueros;
IV.- explotación del petróleo, su procesamiento y conducción,
la explotación de otros elementos naturales pertenecientes a
la Nación y la instalación de plantas de beneficio asociadas
a dichas explotaciones;
V.- Regularización de la tenencia de la tierra;
VI.- Creación, fomento y conservación de unidades de
producción de bienes o servicios de indudable beneficio para
la comunidad;
VII.- La construcción de puentes, carreteras, ferrocarriles,
campos de aterrizaje y demás obras que faciliten el
transporte, así como aquellas sujetas a la Ley de Vías
Generales de Comunicación y líneas de conducción de energía,
obras hidráulicas, sus pasos de acceso y demás obras
relacionadas; y
VIII.- las demás previstas en la ley de expropiación y otras
leyes.
El artículo 94 de la Ley Agraria, refiere que la institución
ante la cual se tramita la expropiación, lo es la Secretaria
de la Reforma Agraria, previo decreto presidencial que
determine la causa de utilidad pública de los bienes a
expropiar (debidamente publicado en el Diario Oficial de la
Federación), previa indemnización determinada por la Comisión
de Avalúos de Bienes Nacionales.
Ahora bien, para iniciar éste trámite, es menester que alguna
de las autoridades que a continuación se enlistan, realicen
solicitud a la Secretaria de la Reforma Agraria:
1. Dependencias del Gobierno Federal
2. Organismos públicos descentralizados del Gobierno
Federal.
3. Gobiernos de los estados y municipios.
4. Entidades paraestatales que cuentan con personalidad
jurídica y patrimonio propio.
Para dar inicio al proceso es menester dirigir una solicitud
al Secretario de la Reforma Agraria, adjuntando los
siguientes documentos:
1. Tres copias heliográficas del plano topográfico de la
superficie a expropiar.
2. Dictamen técnico o impacto ambiental de las Secretarias
de Desarrollo Social y del Medio ambiente, Recursos
Naturales y Pesca (hoy SEMARNAT), en su caso.
3. Descripción del proyecto y perfil de inversión.
4. Cedula de estructura de uso de suelo en caso de
expropiaciones para constitución de reservas
territoriales.
5. Constancia de que se dispone de la autorización
presupuestal para el pago al núcleo agrario de la
indemnización que resulte.
6. Acta de asamblea en que el núcleo agrario dio su
anuencia para la ocupación previa y convenio suscrito en
caso de no existir (no tiene que cubrir formato
especial)
Estos requisitos son los que se deben cubrir de inicio,
porque posteriormente se tiene que realizar el pago de la
indemnización a FIFONAFE, previa ejecución del decreto.
Dicho trámite puede realizarse en la dirección de
expropiaciones ubicadas en el Distrito Federal o bien en la
representación agraria correspondiente con sede en la capital
de cada Estado. El trámite no tiene costo alguno y tienen el
siguiente procedimiento:
Solicitud
Instauración de expediente;
Trabajos técnicos operativos;
Dictamen y elaboración del proyecto de decreto presidencial;
Decreto presidencial expropiatorio;
Publicación en el diario oficial de la federación;
Ejecución.
El plazo oficial para la resolución es un promedio de seis
meses, y se tiene que obtener un ejemplar del Decreto, otro
del acta de ejecución y uno más del plano definitivo de la
superficie expropiada.23
6.3. Reversión.
El vocablo reversión, proviene del prefijo REVER, que
significa volver a ver, a registrar o a examinar una cosa con
cuidado y del sufijo SION, que se refiere a la acción o
efecto.
Algunas de las acepciones de la palabra Reversión, son las
siguientes:
Restituir una cosa al estado que tenía;
Volver una cosa a la propiedad del dueño que antes tuvo;
Restitución de una cosa al estado que tenía o devolución de
ella a la persona que la poseía primero.24
Ahora bien, para que proceda la acción de reversión, es
menester que previamente haya habido una expropiación, en los
términos que se han mencionado con anterioridad.
Y, procede ésta, de acuerdo a lo establecido en el artículo
97 de la Ley Agraria, cuando el bien expropiado sea destinado
a un fin distinto, al indicado en el decreto respectivo; si
transcurrido un plazo de 5 años, no se ha cumplido con la
causa de utilidad pública.
Cuando el bien expropiado se encuentra en cualquiera de los
dos supuestos anteriores, la institución encargada de
ejercitar la acción de reversión lo es el Fideicomiso Fondo
Nacional de Fomento Ejidal. Debo mencionar que ni el Ejido,
Comisariado Ejidal o ejidatario en particular puede ejercitar
esta acción.
CUESTIONARIO
1. ¿Qué es la expropiación?
23
Dirección Nacional de Expropiaciones
24
www.pa.gob.mx/publica/rev_23/Guadalupe%20Martínez.pdf 24 de abril de 2012
9:25 am
2. Indique 4 causas que den origen a la expropiación
3. En materia agraria, ¿ante quién se tramita la
expropiación?
4. ¿Qué autoridades pueden solicitar la expropiación de un
bien en materia agraria?
5. ¿Qué documentos deben acompañar a la expropiación?
6. ¿Cuál es el procedimiento a seguir para la expropiación?
7. ¿Qué es la reversión?
8. ¿Qué causas pueden ocasionar la reversión sobre un bien
expropiado?
9. ¿Quién puede ejercitar la acción de reversión?
7.- ÓRGANOS DE IMPARTICIÓN DE JUSTICIA.
Los Tribunales Agrarios son órganos federales dotados de
plena jurisdicción y autonomía para dictar sus fallos y se
integran por los Tribunales Unitarios Agrarios y Tribunal
Superior Agrario.
7.1. Tribunal Unitario Agrario.
Los Tribunales Unitarios conocerán, por razón de territorio,
de las controversias que se planteen dentro de su
jurisdicción, el cual estará a cargo de un magistrado
numerario.
A lo largo de todo el país, hasta hoy existen 54 Tribunales
Unitarios. Por lo que a Jalisco se refiere, tenemos el
distrito 53 ubicado en Cd. Guzmán; mientras que en la ciudad
de Guadalajara, se encuentra el distrito 16, 15 y 13.
Estructura orgánica de los Tribunales Agrarios.
Nota: imagen tomada de la Pagina de los Tribunales
Agrarios, es de mencionarse que aun no la han
actualizado y es por ello que aun aparecen 49 tribunales
cuando a la fecha hay 54.
7.1.1. Facultades y atribuciones.
Acorde al artículo 18 de la Ley Orgánica de los Tribunales
Agrarios, los tribunales unitarios conocerán, por razón del
territorio, de las controversias que se planteen con relación
a tierras ubicadas dentro de su jurisdicción, conforme a la
competencia que les confiere este artículo.
Los tribunales unitarios serán competentes para conocer:
I.- De las controversias por límites de terrenos entre dos o
más núcleos de población ejidal o comunal, y de éstos con
pequeños propietarios, sociedades o asociaciones;
II.- De la restitución de tierras, bosques y aguas a los
núcleos de población o a sus integrantes, contra actos de
autoridades administrativas o jurisdiccionales, fuera de
juicio, o contra actos de particulares;
III.- Del reconocimiento del régimen comunal;
IV.- De juicios de nulidad contra resoluciones dictadas por
las autoridades agrarias que alteren, modifiquen o extingan
un derecho o determinen la existencia de una obligación;
V.- De los conflictos relacionados con la tenencia de las
tierras ejidales y comunales;
VI.- De controversias en materia agraria entre ejidatarios,
comuneros, posesionarios o avecindados entre sí; así como las
que se susciten entre éstos y los órganos del núcleo de
población;
VII.- De controversias relativas a la sucesión de derechos
ejidales y comunales;
VIII.- De las nulidades previstas en las fracciones VIII y IX
el artículo 27 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos en materia agraria, así como las resultantes
de actos o contratos que contravengan las leyes agrarias;
IX.- De las omisiones en que incurra la Procuraduría Agraria
y que deparen perjuicio a ejidatarios, comuneros, sucesores
de ejidatarios o comuneros, ejidos, comunidades, pequeños
propietarios, avecindados o jornaleros agrícolas, a fin de
proveer lo necesario para que sean eficaz e inmediatamente
subsanadas;
X.- De los negocios de jurisdicción voluntaria en materia
agraria; y
XI.- De las controversias relativas a los contratos de
asociación o aprovechamiento de tierras ejidales, a que se
refiere el artículo 45 de la Ley Agraria;
XII.- De la reversión a que se refiere el artículo 97 de la
Ley Agraria;
XIII.- De la ejecución de los convenios a que se refiere la
fracción VI del artículo 185 de la Ley Agraria, así como de
la ejecución de laudos arbitrales en materia agraria, previa
determinación de que se encuentran apegados a las
disposiciones legales aplicables; y
XIV.- De los demás asuntos que determinen las leyes.
7.2. Tribunal Superior Agrario.
Estructura orgánica del Tribunal Superior Agrario.
Este tribunal se integrara por 5 magistrados numerarios, de
los cuales uno será presidente, así mismo contara con tantos
secretarios de acuerdos, particulares, como también jefes de
proyectos. Su sede se ubica en la ciudad de México, Distrito
Federal.
A la par de los magistrados numerarios, habrá tantos
magistrados supernumerarios como establezca el reglamento de
los Tribunales Agrarios, personas que suplirán la ausencia de
los magistrados numerarios.
Este tribunal, tomara sus resoluciones por unanimidad o
mayoría de votos.
7.2.1. Facultades y atribuciones.
El artículo 8 de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios,
refiere que son atribuciones del Tribunal Superior Agrario:
I.- Fijar el número y límite territorial de los distritos en
que se divida el territorio de la República para los efectos
de esta Ley;
II.- Establecer el número y sede de los Tribunales Unitarios
que existirán en cada uno de los distritos. Las
determinaciones de esta naturaleza se publicarán en el Diario
Oficial de la Federación.
Además, cuando se estime conveniente, podrá autorizar a los
tribunales para que administren justicia en los lugares y
conforme al programa que previamente se establezca;
III.- Resolver sobre las renuncias de los magistrados y
concederles licencias hasta por un mes con goce de sueldo,
siempre que exista causa justificada y no se perjudique el
funcionamiento del tribunal, y hasta por tres meses sin goce
de sueldo. En casos excepcionales, el Tribunal Superior podrá
otorgar licencias sin goce de sueldo por plazos mayores;
IV.- Determinar cuando el supernumerario del Tribunal
Superior deba suplir la ausencia de algún magistrado y, por
lo que toca a los tribunales unitarios, cuál de los
supernumerarios suplirá al magistrado ausente; en los casos
en que la ausencia no exceda de 15 días, el Tribunal Superior
podrá autorizar para que lo supla el secretario de acuerdos
adscrito al tribunal unitario de que se trate;
V.- Elegir al Presidente del Tribunal Superior de entre los
magistrados que lo forman, y determinar las responsabilidades
en que incurra en el desempeño de su cargo;
VI.- Fijar y cambiar la adscripción de los magistrados de los
tribunales unitarios;
VII.- Nombrar los secretarios, actuarios y peritos de los
tribunales agrarios, cesarlos, suspenderlos en sus funciones,
aceptar sus renuncias, cambiarlos de adscripción y resolver
todas las cuestiones que se relacionen con dichos
nombramientos; así como concederles licencias en los términos
de las disposiciones legales aplicables, previa opinión, en
su caso, del magistrado a que se encuentren adscritos;
VIII.- Aprobar el anteproyecto de presupuesto anual de
egresos;
IX.- Conocer de las denuncias o quejas que se presenten en
contra de los miembros de los tribunales agrarios y
determinar las sanciones administrativas que deban aplicarse
en caso de determinárseles alguna responsabilidad;
X.- Aprobar el Reglamento Interior de los tribunales
agrarios, así como los demás reglamentos y disposiciones
necesarias para su buen funcionamiento, y
XI.- Las demás atribuciones que le confieran ésta y otras
leyes.
Como se puede observar, estas atribuciones, son de carácter
administrativo.
Por otro lado, el artículo 9 de la Ley Orgánica de los
Tribunales Agrarios, establece la competencia del Tribunal
Superior Agrario, para conocer:
I.- Del recurso de revisión en contra de sentencias dictadas
por los tribunales unitarios, en juicios que se refieran a
conflictos de límites de tierras suscitados entre dos o más
núcleos de población ejidales o comunales, o concernientes a
límites de las tierras de uno o varios núcleos de población
con uno o varios pequeños propietarios, sociedades o
asociaciones;
II.- Del recurso de revisión de sentencias de los tribunales
unitarios relativas a restitución de tierras de núcleos de
población ejidal o comunal.
III.- Del recurso de revisión de sentencias dictadas en
juicios de nulidad contra resoluciones emitidas por
autoridades agrarias;
IV.- De conflictos de competencia entre los tribunales
unitarios;
V.- Del establecimiento de jurisprudencia, para lo cual se
requerirá de cinco sentencias en un mismo sentido no
interrumpidas por otra en contrario, aprobadas por lo menos
por cuatro magistrados.
Para interrumpir la jurisprudencia se requerirá el voto
favorable de cuatro magistrados y expresar las razones en que
se apoye la interrupción.
Asimismo, el Tribunal Superior resolverá qué tesis debe
observarse, cuando diversos tribunales unitarios sustenten
tesis contradictorias en sus sentencias, la que también
constituirá jurisprudencia, sin que la resolución que se
dicte afecte las situaciones jurídicas concretas derivadas de
las sentencias dictadas en los juicios en que hubiese
ocurrido la contradicción.
La jurisprudencia que establezca el Tribunal Superior Agrario
será obligatoria para los tribunales unitarios a partir de su
publicación en el Boletín Judicial Agrario;
VI.- De los impedimentos y excusas de los magistrados, tanto
del Tribunal Superior como de los tribunales unitarios;
VII.- Conocer de las excitativas de justicia cuando los
magistrados del propio Tribunal Superior no formulen sus
proyectos o los magistrados de los tribunales unitarios no
respondan dentro de los plazos establecidos; y
VIII.- De los demás asuntos que las leyes expresamente le
confieran.
Corresponderá al magistrado ponente instruir el procedimiento
y formular el proyecto de resolución definitiva para
someterla a la aprobación del Tribunal Superior.
CUESTIONARIO
1. ¿Qué son los tribunales agrarios?
2. Indique 8 controversias que sean competencia de los
Tribunales Unitarios.
3. ¿Cómo se integran los tribunales unitarios?
4. A parte de las facultades, atribuciones y competencia,
anote dos diferencias entre los Tribunales Unitarios y
el Tribunal Superior Agrario.
5. Anote 5 facultades del Tribunal Superior Agrario.
6. Anote 4 competencias del Tribunal Superior Agrario.
8.- INSTITUCIONES QUE COADYUVAN CON EL DERECHO AGRARIO.
8.1. Procuraduría Agraria.
8.1.1. Definición.
La procuraduría agraria es un organismo descentralizado de la
administración pública federal, con personalidad jurídica y
patrimonio propios, sectorizado de la Secretaria de la
Reforma Agraria, dedicada a la defensa de los derechos de los
sujetos agrarios, al brindarle asesoría jurídica, arbitraje
agrario y representación legal, fortaleciendo con ello la
seguridad jurídica en el campo.
8.1.2. Facultades y atribuciones.
La procuraduría agraria tiene funciones de defensa de los
derechos de los ejidatarios o comuneros, ejidos, comunidades,
pequeños propietarios, avecindados y jornaleros agrícolas,
mediante la aplicación de las siguientes atribuciones, de
oficio o a solicitud de parte, acorde con lo establecido por
el artículo 136 de la Ley agraria, consistente en:
coadyuvar y en su caso representar a las personas a que se
refiere el artículo anterior, en asuntos y ante autoridades
agrarias;
I. Asesorar sobre las consultas jurídicas planteadas por
las personas a que se refiere el artículo anterior en
sus relaciones con terceros que tengan que ver con la
aplicación de esta ley;
II. Promover y procurar la conciliación de intereses entre
las personas a que se refiere el artículo anterior, en
casos controvertidos que se relacionen con la
normatividad agraria;
III. Prevenir y denunciar ante la autoridad competente, la
violación de leyes agrarias, para hacer respetar el
derecho de sus asistidos e instar a las autoridades
agrarias a la realización de funciones a su cargo y
emitir las recomendaciones que consideren pertinentes;
IV. Estudiar y proponer medidas encaminadas a fortalecer la
seguridad jurídica en el campo.
V. Denunciar el incumplimiento de las obligaciones o
responsabilidades de los funcionarios agrarios o de los
empleados de la administración de la justicia agraria;
VI. Ejercer con el auxilio y participación de las
autoridades locales, las funciones de inspección y
vigilancia encaminadas a defender los derechos de sus
asistidos;
VII. Investigar y denunciar los casos en los que se presuma
la existencia de prácticas de acaparamiento o
concentración de tierras, en extensiones mayores a las
permitidas legalmente.
VIII. Asesorar y representar, en su caso, a las personas a que
se refiere en artículo anterior en sus trámites y
gestiones para obtener la regularización y titulación de
sus derechos agrarios, ante las autoridades
administrativas o judiciales que corresponda;
IX. Denunciar ante el Ministerio Público o ante las
autoridades correspondientes, los hechos que lleguen a
su conocimiento y que puedan ser constitutivos de delito
o que puedan constituir infracciones o faltas
administrativas en la materia, así como atender las
denuncias sobre irregularidades en que, en su caso,
incurra el comisariado ejidal y que le deberá presentar
el comité de vigilancia; y
X. Las demás que esta ley, sus reglamentos y otras leyes
señalen.
La Procuraduría Agraria tendrá su domicilio en la ciudad de
México, Distrito Federal, pero establecerá delegaciones en
cada uno de los estados, así como oficinas (visitaduría) en
las ciudades que así lo estime pertinente.
8.2. Registro Agrario Nacional.
Es el órgano desconcentrado de la Secretaria de la Reforma
Agraria, cuya función es dar certeza jurídica a la propiedad
social en México, a través del control de la tenencia de la
tierra y de los derechos, constituidos respecto de lo ejidos
y comunidades, mediante la función registral, el resguardo
documental, asistencia técnica y catastral, en beneficio de
los sujetos de derecho agrario y demás solicitantes del
servicio.
Toda inscripción en el Registro Agrario Nacional, así como
las constancias que de ellas se expida, harán prueba plena en
juicio y fuera de él. Aquellos documentos que deban
inscribirse y no lo hagan no harán prueba plena frente a
terceros.
Cualquier persona puede a su costa solicitar información de
sus asientos e inscripciones.
Conforme al artículo 152 de la ley agraria, deben inscribirse
en el Registro Agrario Nacional:
I. Todas las resoluciones judiciales o administrativas que
reconozcan, creen, modifiquen o extingan derechos
ejidales o comunales;
II. Los certificados o títulos que amparen derechos sobre
solares, tierras de uso común y parcelas de ejidatarios
o comuneros;
III. Los títulos primordiales de las comunidades, y en su
caso, los títulos que las reconozcan como comunidades
tradicionales;
IV. Los planos y delimitación de las tierras a que se
refiere el artículo 56 de esta ley.
V. Los planos y documentos relativos al catastro y censos
rurales;
VI. Los documentos relativos a las sociedades mercantiles,
en los términos del título sexto de esta ley;
VII. Los decretos de expropiación de bienes ejidales o
comunales; y
VIII. Los demás actos y documentos que dispongan esta ley, sus
reglamentos u otras leyes.
8.3. INEGI.
Es un órgano autónomo del gobierno mexicano, cuyo objetivo es
generar información responsable, confiable y solidaria,
acerca de fenómenos demográficos, sociales, económicos y del
medio ambiente y su relación con el territorio nacional.
8.3.1. Facultades.
Las facultades de este órgano relacionado con el Derecho
Agrario, se encontró básicamente, dentro del Programa de
Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares
(PROCEDE). Durante este programa recopilo información sobre
los atributos de los núcleos agrarios, tales como: datos
personales de los posibles sujetos de derecho, clase de
tierra y uso actual del suelo.
Durante el programa de PROCEDE, proporciono información
estadística de los núcleos agrarios que pasaron por los
procesos de medición y producción cartográfica, documentos
que fueron entregados a la Procuraduría Agraria y Registro
Agrario Nacional, para las acciones de titulación y
certificación. Debe mencionarse que estas acciones inician en
abril de 1992, finalizando en diciembre de 2006.
Además, para tener información actualizada del campo mexicano
cada diez años lleva a cabo en el censo del campo.
8.4. SAGARPA.
La Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentación, es una dependencia del Poder Ejecutivo
Federal, que tiene como objetivo el ejercicio de una política
de apoyo que permita producir y aprovechar el sector
agropecuario, con la finalidad de integrar las actividades
del medio rural a las cadenas productivas del resto de la
economía, acorde al Plan Nacional de Desarrollo.
8.4.1. Función en materia agraria.
Promover el desarrollo integral del campo y de los mares del
país, que permita el aprovechamiento sustentable de sus
recursos, crecimiento sostenido y equilibrado de las
regiones, la generación de empleos atractivos que propicien
el arraigo del medio rural y el fortalecimiento de la
productividad y competitividad de los productos para
consolidar el posicionamiento y la conquista de nuevos
mercados, atendiendo a los requerimientos y exigencias de los
consumidores.
8.5. Comisión para la regularización de la tenencia de la
tierra (CORET).
Es un organismo orientado a la regularización de la tenencia
de la tierra en asentamientos humanos irregulares, en tierras
de origen ejidal, comunal y de propiedad federal, mediante la
expropiación con el consenso de todos los involucrados, para
su posterior regularización y escrituración de lotes a favor
de las familias que los ocupan.
Requisitos para la regularización de la tenencia de la
tierra:
De los beneficiarios en lo individual: comprobar que habitan
un predio localizado en los terrenos expropiados por la
CORETT.
De las comunidades y localidades beneficiarias:
Que el asentamiento humano irregular se ubique en tierras
ejidales, comunales y en la superficie que se expropiara.
Que el ejido o comunidad tenga los documentos básicos
exigidos: plano de dotación (y ampliación en su caso) decreto
de dotación del ejido, actas de ejecución de los decretos
presidenciales, expropiaciones anteriores y planos de
confirmación y titulación de bienes comunales.
Que el asentamiento humano irregular cumpla con los aspectos
siguientes:
- Nivel de densificación requerido
- Localización y accesos al poblado o asentamiento
- Armonía con el grado de consolidación y factores
económicos de la zona.25
25
www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/podium/cont/.../pr22.pdf 22 de agosto de
2012 07:01pm
CUESTIONARIO
¿Cómo se define a la Procuraduría Agraria?
Indique 5 facultades o atribuciones de la Procuraduría
Agraria.
Anote, ¿Cuál es la función del Registro Agrario Nacional?
Indique 5 documentos que deban inscribirse en el Registro
Agrario Nacional.
El la actualidad, ¿Cuál es la facultad principal de INEGI, en
materia agraria?
¿Qué es la SAGARPA?
¿Cuál es la función de la SAGARPA en materia agraria?
BIBLIOGRAFIA
González Navarro, Gerardo N., Derecho Agrario, Editorial
Oxford, México, 2009.
Constitución Política de los Estados unidos mexicanos,
editorial Porrúa. México. 2012.
Código Civil del Estado de Jalisco; Editorial Sista, México.
2010.
De Pina, Rafael, Diccionario de Derecho; Editorial Porrúa,
México. 1998.
Garcia-Pelayo y Gross, Ramón; Diccionario Enciclopédico
Larousse; Editorial Larousse, México, 1994.
Ley Agraria. Editorial Isef. México 2010.
Ley Orgánica de los Tribunales agrarios. Editorial Isef.
México 2010.
Manual de Organización General de la Secretaria de
Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y
Alimentación. Publicado en el Diario Oficial de la Federación
el 23 de Septiembre de 2002.
Muñoz López, Aldo Saúl, Curso Básico de Derecho Agrario,
Editorial PacCom, México, 1ª reimpresión, 2005.
www.pa.gob.mx/publica/rev_23/Guadalupe%20Martínez.pdf
24 de abril de 2012 9:25 am
www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/podium/cont/.../
pr22.pdf 22 de agosto de 2012 07:01pm
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