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Derecho Penal Temario

Este documento describe los conceptos fundamentales del derecho penal, incluyendo la definición de derecho penal, delito, clasificación de delitos, responsables, sujetos a los que se aplica el código penal, causas que excluyen la responsabilidad, concurso de delitos, reincidencia, habitualidad, sanciones y medidas de seguridad.

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Derecho Penal Temario

Este documento describe los conceptos fundamentales del derecho penal, incluyendo la definición de derecho penal, delito, clasificación de delitos, responsables, sujetos a los que se aplica el código penal, causas que excluyen la responsabilidad, concurso de delitos, reincidencia, habitualidad, sanciones y medidas de seguridad.

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DERECHO PENAL

1.0 DEFINICION DE DERECHO PENAL.


Derecho penal es el conjunto de principios y reglas jurídicas que determinan las infracciones,
las penas o sanciones, y las relaciones del Estado con las personas con motivo de las
infracciones o para prevenirlas.1 .

Cuando se habla de Derecho penal se utiliza el término con diferentes significados, de acuerdo


a lo que se desee hacer referencia; de tal modo, podemos mencionar una clasificación
preliminar tal como: Derecho penal sustantivo, y por otro lado, el Derecho penal
adjetivo o procesal penal.

El primero de ellos está constituido por lo que generalmente conocemos como código


penal o leyes penales de fondo, que son lasnormas promulgadas por el Estado, estableciendo
los delitos y las penas, mientras que el derecho procesal penal es el conjunto
denormas destinadas a establecer el modo de aplicación de aquellas.

1.1 Definición de delito


Delito es el acto u omisión que concuerda exactamente con la conducta que, como tal, se
menciona expresamente en este Código o en las Leyes especiales del Estado.

1.2 La clasificación de los delitos


Los delitos pueden ser:

I. Dolosos; y

II. Culposos.

Es doloso, cuando el agente quiere que se produzca total o parcialmente el resultado o cuando
actúa, o deja de hacerlo, pese al conocimiento de la posibilidad de que ocurra otro resultado
cualquiera de orden antijurídico.

Es culposo, cuando se comete sin dolo, pero por imprudencia o negligencia.

(ADICIONADO, P.O. 1 DE SEPTIEMBRE DE 1994)


Son delitos graves para los efectos de lo previsto en los artículos 16 y 20, fracción I, ambos de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aquellos que afecten de manera
importante los valores fundamentales de la sociedad, con acciones u omisiones que generan
mayor riesgo o con resultados de mayor peligro para la persona, bienes y familia del ofendido.

1.3 Clasificación de los delitos en cuanto sus efectos


El delito es instantáneo, cuando su consumación se agota en el preciso momento en que se
realizan todos sus elementos constitutivos; es permanente, cuando después de consumado
sigue produciendo efectos; y es continuado, cuando el hecho que lo constituye implica una
pluralidad de acciones u omisiones de la misma naturaleza, procedentes de idéntica intención
del sujeto, que violan el mismo precepto legal, en perjuicio del mismo ofendido.
1.4 Responsables de los delitos
La responsabilidad penal no pasa de la persona y bienes de los delincuentes.

. Son responsables de los delitos todos los que tomen parte en su concepción, preparación o
ejecución, así como los que inducen o compelen directa o indirectamente a otro a cometerlo.
También los que presten auxilio o cooperación de cualquier especie al autor del ilícito, por
intervención posterior a su ejecución, siempre que ello sea consecuencia de un concierto previo
que le haya dado impulso a la infracción penal.

1.5 Sujetos a quien se aplican las disposiciones del Código Penal


Este código se aplicará a las personas físicas penalmente responsables, sean nacionales o
extranjeras, con las excepciones que se establezcan en las Leyes Especiales.

La conducta antisocial de los infractores, menores de dieciocho años, se regirá de acuerdo con
lo establecido por la Ley de Readaptación Juvenil.

Cuando se cometa un delito no previsto en este Código, pero sí en otra Ley Especial, se
aplicará ésta, observando las disposiciones conducentes de este Código.

1.6 Causas excluyentes de responsabilidad


Excluyen de responsabilidad penal las causas de inimputabilidad, las de inculpabilidad y las de
justificación:
1.6.1 Causas de inimputabilidad
I. Son causas de inimputabilidad:

a) El hecho de no haber cumplido dieciocho años de edad, al cometer la infracción penal;

b) La demencia u otro trastorno mental permanente del infractor;

c) Encontrarse el activo, al ejecutar el hecho o incurrir en la omisión, bajo la influencia de un


trastorno transitorio y grave de la personalidad, producido en forma accidental e involuntaria;

d) La sordomudez, ceguera de nacimiento o sobrevenida antes de los cinco años de edad,


cuando el sujeto carezca totalmente de instrucción, si esto lo privó de los conocimientos
indispensables, de orden ético o moral, que le permitan distinguir el bien del mal; y

e) El miedo grave, cuando éste ofusque el entendimiento de tal manera, que el activo pierda su
voluntad de actuar y obre, por ende, sin discernimiento.

(F. DE E., P.O. 28 DE OCTUBRE DE 1982)


Las circunstancias que se mencionan en los cuatro últimos incisos de esta fracción sólo
obrarán como causa de inimputabilidad cuando anulen la capacidad del sujeto para
comprender la ilicitud de su conducta y poderse determinar conforme a tal comprensión.

1.6.2 Causas de inculpabilidad


Son causas de inculpabilidad:
a) El temor fundado e irresistible de un mal inminente y grave en la persona del contraventor o
de alguien ligado a éste por vínculos cercanos de parentesco o por lazos de amor o de
estrecha amistad;

b) Ejecutar un hecho que no es delictuoso, sino por circunstancias del ofendido, si el ejecutor
las ignoraba inculpablemente al tiempo de obrar;

c) Causar un daño por mero accidente sin dolo ni culpa, ejecutando un hecho lícito;

d) El error de hecho, esencial e invencible; y

e) Obedecer a un superior legítimo en el orden jerárquico, cuando su orden no constituya


notoriamente un delito;

(ADICIONADO, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


f) El hecho se realice sin la intervención de la voluntad del agente.

1.6.3 Causas de justificación


III. Son causas de justificación:

a) Obrar en cumplimiento de un deber o en el ejercicio de un derecho consignado en la Ley;

b) Contravenir lo dispuesto en la Ley Penal, por un impedimento legítimo o insuperable;

c) El estado de necesidad, cuando exista la urgencia de salvar bienes jurídicos propios o


ajenos en un peligro real grave e inminente, siempre que no exista otro medio producible y
menos perjudicial;

d) Ocultar al responsable de un delito o los efectos, instrumentos del mismo, cuando no se


hiciere por interés bastardo, siempre que se trate de los ascendientes y descendientes
consanguíneos, afines o adoptivos, del cónyuge, concubina o concubinario o parientes
colaterales por consanguinidad hasta el cuarto grado, o por afinidad hasta el segundo y los que
estén ligados con el delincuente por amor, respeto, gratitud o estrecha amistad; y

e) La legítima defensa de la persona, honor, derechos o bienes del activo o de la persona,


honor, derechos o bienes de otro, entendiéndose que se encuentra en tal hipótesis quien
rechace una agresión actual, violenta e ilegítima que genere un peligro inminente.

No operará tal excluyente, si el activo provocó la agresión o la previó o pudo evitarla fácilmente
por otros medios. Operará parcialmente dicha excluyente, si no hubo necesidad racional del
medio empleado en la defensa o si el daño que iba a causar el agresor era fácilmente
reparable por otro medio o era notoriamente de poca importancia, comparado con el que causó
la defensa.

Se presumirá que actúa en legítima defensa quien de noche rechace un escalamiento o


fractura de las cercas, paredes o entradas de su casa o departamento habitado o de sus
dependencias interiores. La misma presunción favorecerá al que dañe a un intruso que
encontrare en la habitación propia o familiar, o de aquella persona a quien tenga obligación de
defender, o en lugar donde se encuentren sus bienes propios o ajenos que deba cuidar,
siempre que la presencia del extraño ocurra de noche o en circunstancias que revelen la
posibilidad de una agresión por el intruso.

En el caso de exceso en la legítima defensa que se menciona en este artículo, se aplicará al


infractor la pena de tres días a ocho años de prisión.

2.0 CONCURSO DE DELITOS


Existe concurso real o material, cuando una misma persona comete varios delitos ejecutados
en actos distintos, sí no se ha pronunciado antes sentencia irrevocable y la acción para
perseguirlos no está prescrita. No hay concurso cuando se trate de los delitos continuados o de
los permanentes.

Hay concurso ideal o formal cuando, con un sólo acto u omisión, se violan varias disposiciones
penales.

2.1 Reincidencia
Hay reincidencia, siempre que el sancionado por sentencia ejecutoria, dictada por Tribunal de
la República o del Extranjero, cometa otro delito doloso si, después de haber cumplido con la
sentencia, no ha transcurrido desde entonces, o desde el indulto, un término igual a la
prescripción de la sanción impuesta.

2.2 Habitualidad
Si el reincidente en la misma especie de infracción comete un nuevo delito procedente de la
misma inclinación viciosa, será considerado como delincuente habitual.

2.3 SANCIONES Y MEDIDAS DE SEGURIDAD


Prisión

(REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


Art. 20. La prisión consiste en la privación de la libertad, que podrá durar de tres días a
cuarenta años, y se cumplirá en los lugares o establecimientos que, en cada caso, designe el
órgano encargado de la ejecución de sanciones.

Art. 21. Los sujetos a prisión preventiva y los reos por delitos contra la Seguridad Interior del
Estado, serán recluidos en establecimientos o departamentos especiales.

Relegación

Art. 22. La relegación consiste en la retención de los delincuentes en una colonia penal, para
que en ella residan durante el tiempo que señale la sentencia, siempre que se trate de aquellos
reos declarados judicialmente habituales o cuando expresamente lo determine la ley.

El Estado podrá celebrar convenios para utilizar las colonias penales de otras Entidades o las
de la Federación.

Confinamiento
Art. 23. El confinamiento consiste en la obligación de residir en determinado lugar y no salir de
él. El órgano encargado de ejecutar las sanciones hará la designación del lugar, conciliando las
exigencias de la tranquilidad pública, con la salud y las necesidades del sentenciado.

Esta pena solo procederá en los delitos contra la Seguridad Interior del Estado.

Prohibición de ir a lugar determinado o de residir en él

(F. DE E., P.O. 28 DE OCTUBRE DE 1982)


Art. 24. La prohibición de ir a lugar determinado, o de residir en él, solo podrá aplicarse en los
casos de lesiones graves u homicidios intencionales.

La prohibición no podrá exceder de cinco años.

Reparación del daño

(REFORMADO, P.O. 1 DE SEPTIEMBRE DE 1994)


Art. 25. La víctima o el ofendido por algún delito, tienen derecho a que se les satisfaga la
reparación del daño, en los casos que ésta proceda. Dicha reparación que debe ser hecha por
el delincuente, tiene el carácter de pena pública, pero cuando la misma reparación debe
exigirse a terceros, tendrá el carácter de responsabilidad civil, debiendo tramitarse en la forma
y términos que prescribe el Código de Procedimientos Civiles.

Multa

(REFORMADO, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


Art. 26. La multa que se impusiere como sanción es independiente de la reparación del daño.
La multa equivale a la percepción neta diaria del sentenciado en el momento de consumar el
delito, tomando en cuenta todos sus ingresos. El límite inferior de la multa será el equivalente
al salario mínimo diario general vigente en el lugar donde se consumó el delito. Por lo que toca
al delito continuado se atenderá al salario mínimo vigente en el momento consumativo de la
última conducta. Para el permanente, se considerará el salario mínimo en vigor en el momento
en que cesó la consumación.

Cuando se acredite que el sentenciado no puede pagar la multa o solamente puede cubrir
parte de ella, la autoridad judicial podrá sustituirla, total o parcialmente por prestación de
jornadas de trabajo en favor de la comunidad; cada jornada de trabajo saldará un día multa.

El trabajo en favor de la comunidad consiste en la prestación de servicios no remunerados, en


instituciones públicas, educativas, o de asistencia social, o instituciones privadas asistenciales.
Este trabajo se llevará a cabo en jornadas dentro de períodos distintos al horario de las labores
que representen la fuente de ingresos para la subsistencia del sujeto y de su familia, sin que
pueda exceder la jornada extraordinaria que determine la ley laboral y bajo la orientación y
vigilancia de la autoridad ejecutora.

La extensión de la jornada de trabajo será fijada por el juez tomando en cuenta las
circunstancias del caso. Por ningún concepto se desarrollará este trabajo en forma que resulte
degradante o humillante.
En cualquier tiempo podrá cubrirse el importe de la multa, descontándose de ésta la parte
proporcional de las jornadas de trabajo prestadas en favor de la comunidad, o al tiempo de
prisión que el reo hubiere cumplido tratándose de la multa sustitutiva de la pena privativa de
libertad, caso en el cual la equivalencia será a razón de un día multa por un día de prisión.

Este tipo de sanción se aplicará solamente en tratándose de los patrocinadores de los delitos
políticos, en los patrimoniales, en los que persigan la obtención de un lucro, en los que,
señalan los artículos 130 y 158, en los de pena alternativa y además, en aquellos en que la
multa sea consecuencia de conmutación.

La multa se impondrá a razón de días de salario, para calcular el importe de la multa así como
cualquier otra cantidad de dinero a que alude esta ley, se tendrá como base el salario mínimo
general vigente del área geográfica en el lugar de residencia del juez que la imponga o de que
se trate.

Art. 27. Cuando varias personas cometan el delito, el juez fijará la multa por cada uno de los
delincuentes, según su participación en el hecho delictuoso y sus condiciones económicas.

(REFORMADA SU DENOMINACION, P.O. 31 DE DICIEMBRE DE 1983)

Decomiso de los instrumentos y del producto del delito

(REFORMADO, P.O. 31 DE DICIEMBRE DE 1983)


Art. 28. Los instrumentos, objetos y cualquiera otra cosa con que se cometa o intente cometer
un delito, así como los que sean producto de él, se decomisarán si son de uso prohibido. Los
objetos de uso lícito, a que se refiere este artículo, se decomisarán al acusado, solamente
cuando fuere condenado por delito doloso. Si pertenecen a terceras personas, solo se
decomisarán cuando hayan sido empleados para fines delictuosos, con conocimiento de su
dueño.

Art. 29. Si los objetos de uso prohibido de que habla el artículo anterior solo sirvieran para
delinquir, se destruirán al ejecutar la sentencia irrevocable, asentándose en el proceso haberlo
hecho así; fuera de este caso, se aplicarán al Gobierno del Estado, si le fueren útiles; en caso
contrario, se venderán en subasta pública a personas que no tengan prohibición de usarlos y
su precio se aplicará en beneficio del Instituto Jalisciense de Asistencia Social.

Amonestación

Art. 30. La amonestación consiste en la advertencia que el juez hace al sentenciado, en


diligencia formal, explicándole las consecuencias del delito que cometió, exhortándole a la
enmienda y previniéndolo de las sanciones que se le impondrán en caso de reincidencia. La
amonestación se hará en privado o públicamente, a juicio del juez.

Apercibimiento y caución de no ofender


Art. 31. El apercibimiento consiste en la conminación que el juez hace al sentenciado para que
no delinca, cuando se tema con fundamento que está en disposición de cometer otro delito, por
su actitud.

Art. 32. Cuando los jueces estimen que no es suficiente el apercibimiento, exigirán además, al
sentenciado, una caución de no ofender, consistente en hipoteca, depósito o fianza por el
tiempo que se le fije, para garantizar el compromiso del sentenciado de que no cometerá el
delito que se proponía ni otro semejante, apercibido de que, si quebrantare su promesa,
perderá la caución que debe otorgar.

Si no se otorgare la caución en el término señalado, se sustituirá por prisión por el tiempo que
de antemano se determine, conforme al precepto especialmente aplicable o, en defecto de
éste, por el plazo de ocho días a seis meses.

Suspensión de derechos, oficio o profesión y destitución o


suspensión de funciones o empleos

Art. 33. La suspensión de los derechos, oficio o profesión y las de manejar vehículos, motores,
maquinaria o instrumentos, procederá en los casos expresamente señalados por este Código o
Leyes relativas.

Lo prevenido en el párrafo anterior, se observará también para la suspensión o destitución en


las funciones y en los empleos.

Art. 34. La suspensión de derechos es de dos clases:

I. La que por ministerio de la Ley resulta de una sanción como consecuencia necesaria de
ésta, en cuyo caso, la suspensión comienza y concluye con la sanción de que es
consecuencia; y

II. La que por sentencia formal se impone como sanción.

En este caso, cuando la suspensión se imponga con sanción privativa de la libertad comenzará
al terminar ésta y su duración será la señalada en la sentencia; pero si la suspensión se
impone sin ir acompañada de otra sanción, empezará a contar desde que cause ejecutoria el
fallo, comprendiendo todo el lapso fijado.

Art. 35. La sanción de prisión por delito doloso produce la suspensión de los derechos políticos
y los de tutor, curador, apoderado, albacea, cuando no sea único heredero, perito, depositario,
interventor judicial, síndico o interventor en quiebra, árbitro, arbitrador o representante de
ausentes. Esta suspensión comenzará a contar desde que cause ejecutoria la sentencia y
durará todo el tiempo de la condena.

Publicación especial de sentencia

Art. 36. La publicación especial de sentencia consiste en la inserción total o parcial de ella, en
uno o dos periódicos que circulen en el Estado, tratándose de delitos de prensa, si es que así
lo pide el ofendido, el juez escogerá los periódicos y resolverá la forma en que deba hacerse la
publicación.
La publicación de la sentencia se hará a costa del delincuente, del ofendido, si éste lo solicitare
o del Estado si el juez lo estima necesario.

Art. 37. La publicación de sentencia se ordenará igualmente a título de reparación, cuando se


trate de resoluciones absolutorias y lo pida el inculpado. En cualquiera de los casos, se podrá
ordenar la publicación en otro Estado o en algún otro periódico.

Art. 38. Si el delito por el que se impuso la publicación de sentencia fue cometido por medio de
la prensa, además de la publicación a que se refieren los artículos anteriores, se hará también
en el periódico empleado para cometer el delito, con el mismo tipo de letra, igual color de tinta
y en el mismo lugar.

Internamiento o tratamiento en libertad vigilada de sujetos


con imputabilidad disminuida

Art. 39. En el caso de los sujetos con imputabilidad disminuida, el juez dispondrá de la medida
de tratamiento que corresponda, en internamiento o libertad vigilada, así como las
condicionantes para asegurar la defensa social, considerando la peligrosidad del sujeto y las
necesidades que se planteen en el curso de su tratamiento. La autoridad ejecutiva podrá
resolver sobre la conclusión de la medida en forma condicional o definitiva.

Reclusión para enfermos mentales, sordomudos y ciegos

Art. 60. Los sordomudos o ciegos de nacimiento o quienes padezcan ceguera sobrevenida antes
de los cinco años de edad y que carezcan totalmente de instrucción; los dementes, idiotas,
imbéciles o los que sufran enfermedad o enajenación mentales que les altere su capacidad de
concientización o de discernir el bien del mal y que hayan ejecutado hechos o incurrido en
omisiones definidos como delitos, serán recluidos en establecimientos especiales, por todo el
tiempo necesario para su mejor adaptación social, curación o ambas, en su caso, sometiéndolos al
tratamiento médico adecuado.

En igual forma, y de acuerdo con el Código de Procedimientos Penales, procederá el juez con los
procesados detenidos que enloquezcan sin perjuicio de que, si curaren, sean reintegrados a la
cárcel, continuándose el proceso.

Procederán en la misma forma las autoridades administrativas encargadas de la ejecución de las


sanciones con los reos que enloquezcan durante el tiempo en que estén sujetos a la privación de
su libertad. Si sobreviniere la curación del reo, será reingresado al lugar en que cumpla su condena
hasta terminarla; pero se le computará el tiempo que estuvo recluido para su curación.

Art. 61. En los casos señalados en el artículo anterior, el juez o la autoridad ejecutora de
sanciones, enviarán a los presos de que se trata a establecimiento hospitalario oficial
especializado.
2.4 DELITOS CONTRA LA VIDA E INTEGRIDAD CORPORAL
2.4.1 Lesiones
Art. 206. Comete el delito de lesiones, toda persona que por cualquier medio cause un
menoscabo en la salud de otro.

Art. 207. Al responsable del delito de lesiones que no pongan en peligro la vida, se le
impondrán:

I. De tres días a seis meses de prisión o multa por el importe de dos a ocho días de salario,
cuando las lesiones tarden en sanar un tiempo no mayor de quince días. Si tales lesiones son
simples, sólo se perseguirán a querella del ofendido;

II. De tres meses a dos años de prisión, cuando las lesiones tarden en sanar más de quince
días;

III. De seis meses a cinco años de prisión, cuando las lesiones dejen al ofendido cicatriz
notable en la cara, cuello y pabellones auriculares;

IV. De uno a seis años de prisión, cuando las lesiones produzcan menoscabo de las funciones
u órganos del ofendido; y

V. De dos a ocho años de prisión, cuando las lesiones produzcan la pérdida de cualquier
función orgánica o de un miembro, de un ojo, o causen una enfermedad probablemente
incurable, deformidad incorregible o incapacidad permanente para trabajar, o cuando el
ofendido quede sordo, ciego, impotente o pierda sus facultades mentales.

Art. 208. Cuando se trata de lesiones que pongan en peligro la vida, se impondrán de dos a
seis años de prisión.

Art. 209. Serán punibles las lesiones causadas en riña sea ésta inesperada o preconcertada o
en duelo. En el caso de la primera, se impondrá al provocado hasta la mitad del mínimo y
máximo de la sanción que le corresponda conforme a los artículos anteriores. En las demás
hipótesis se aplicarán para los activos del delito, cinco sextos del mínimo y máximo señalado
en los mismos preceptos.

(F. DE E., P.O. 28 DE OCTUBRE DE 1982)


Art. 210. Si las lesiones fueren calificadas en los términos del Art. 219, se aumentará una
tercera parte del mínimo y dos terceras partes del máximo de la sanción que le
corresponderían si la lesión fuere simple.

Art. 211. Si el ofendido fuese ascendiente del autor de una lesión se aumentarán un año de
prisión al mínimo y dos años de prisión al máximo de la sanción que corresponda, conforme a
los artículos que preceden.

Cuando las lesiones se ejecuten por quienes están en el ejercicio del derecho de corregir, no
serán punibles si fueren de las comprendidas en la frac. I del Art. 207 y siempre que el autor no
abusare de su derecho, corrigiendo con crueldad o con innecesaria frecuencia.
En cualquier otro caso, se impondrá la sanción que corresponda con arreglo a las
prevenciones anteriores y quedará, además, privado de la potestad, en virtud de la cual tenga
derecho de corrección.

Art. 212. De las lesiones que causen algún animal será responsable el que con esta intención
lo azuce o lo suelte.

De las lesiones que cause un animal será culpable su dueño o encargado; si no toma las
providencias para evitarlo.

Si se produjeren varios de los resultados previstos en los artículos anteriores, se aplicarán las
sanciones correspondientes al de mayor gravedad.

No es atribuible al acusado el aumento de gravedad proveniente de circunstancias particulares del


ofendido, si las ignoraba al cometer el delito.

2.4.2 Homicidio
REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)
Art. 213. Se impondrán de doce a dieciocho años de prisión a la persona que prive de la vida a
otra. Pero, cuando el homicidio sea calificado, la sanción será de veinte a treinta y cinco años
de prisión.

Art. 214. Para la aplicación de las sanciones que correspondan al que comete homicidio, se
tendrá como mortal una lesión cuando concurran las dos circunstancias siguientes:

(F. DE E., P.O. 28 DE OCTUBRE DE 1982)


I. Que la muerte se daba a las alteraciones causadas por la lesión en el órgano u órganos
interesados, a alguna de sus consecuencias inmediatas o determinada por la misma lesión y
que no pudo combatirse, ya sea por ser incurable, o por no tenerse al alcance los recursos
necesarios; y

II. Que la muerte del ofendido ocurra dentro de sesenta días, contados desde que fue
lesionado.

Art. 215. Siempre que concurran las circunstancias del artículo anterior, se tendrá como mortal
una lesión, aunque se pruebe:

I. Que se habría evitado la muerte con auxilios oportunos;

II. Que la lesión no habría sido mortal en otra persona; y

III. Que la muerte fue a causa de la constitución física de la víctima o de las circunstancias en
que recibió la lesión.

Art. 216. No se tendrá como mortal una lesión, aunque muera el que la recibió, cuando la
muerte sea resultado de una causa anterior a la lesión y sobre la cual ésta no haya influido, o
cuando la lesión se hubiere agravado por causas posteriores, como la aplicación de
medicamentos inadecuados o positivamente nocivos, por operaciones quirúrgicas
innecesarias, por notoria imprudencia o ineptitud de quienes realicen las operaciones
necesarias o por imprudencia del paciente o de los que lo acompañaron en su enfermedad.

Art. 217. Cuando el homicidio se cometa en riña inesperada, se impondrá al provocado una
sanción comprendida de la mitad del mínimo a la mitad del máximo de la aplicable al autor del
homicidio simple intencional, y al provocador las dos terceras partes. Esta última sanción será
impuesta a quienes cometan homicidio en duelo o en riña previamente concertado.

Reglas comunes para los delitos de lesiones y homicidios

Art. 218. La riña es la contienda de obra entre dos o más personas que pretenden dañarse
ilícitamente. Ella puede ser de ejecución coetánea, o posterior al acuerdo de reñir. El duelo atañe a
la pendencia cuyo desarrollo está sujeto a reglas previamente establecidas sobre el lugar, día y
hora de contienda, armamento que ha de utilizarse, momento en que debe cesar la reyerta y todo
aquello que consideren esencial los interesados o sus comisionados para acordar el evento.

Art. 219. Se entiende que el homicidio y las lesiones son calificadas:

I. Cuando se cometan con premeditación, ventaja, alevosía o traición:

(F. DE E., P.O. 28 DE OCTUBRE DE 1982)

Hay premeditación, cuando el agente decide cometer un delito futuro y elige los medios adecuados
para ejecutarlo.

Hay ventaja:

a) Cuando el delincuente es notoriamente superior en destreza o fuerza física al ofendido o éste no


se halla armado;

b) Cuando es superior por las armas que emplea, por su mayor destreza en el manejo de ellas, o
por el número de los que lo acompañan;

c) Cuando se vale de algún medio que debilita la defensa del ofendido;


d) Cuando éste se halla inerme o caído y aquél armado o de pie; y

e) Cuando por cualquiera circunstancia el delincuente no corre riesgo de ser muerto o lesionado
por el ofendido al perpetrar el delito.

(F. DE E., P.O. 28 DE OCTUBRE DE 1982)

Hay alevosía, cuando se sorprende intencionalmente a alguien de improviso o empleando


asechanza.

(F. DE E., P.O. 28 DE OCTUBRE DE 1982)

Hay traición, cuando se viola la fé o la seguridad que expresamente se había prometido a la


víctima o a la tácita que ésta debía esperar en razón de parentesco, gratitud, amistad, relación de
trabajo o cualquiera otra circunstancia que inspire confianza;

II. Cuando se ejecuten por retribución dada o prometida;

III. Cuando se causen por motivos depravados;

IV. Cuando se cometan con brutal ferocidad;

V. Cuando se causen por inundación, incendio, minas, bombas o explosivos;

VI. Cuando se dé tormento al ofendido o se obre con ensañamiento o crueldad; y

VII. Cuando se causen por envenenamiento, contagio, asfixia, o uso de estupefacientes,


psicotrópicos, gases, inhalantes o solventes.

Art. 220. Cuando el homicidio se ejecute por dos o más personas, se observarán las reglas
siguientes:
I. Si se aprecia en la víctima pluralidad de lesiones, unas mortales y otras no y consta quien las
infirió, respectivamente, se aplicarán al autor de ellas, la que corresponda de acuerdo con su
encuadramiento legal;

II. Si se trata de lesiones que solo son mortales por su número, se impondrán a todos los que la
produzcan una sanción igual a la del homicidio en riña preconcertada; y

III. Si existen lesiones mortales y no mortales y no se puede precisar cuál de los atacantes causó
unas u otras, a todos se les impondrá la pena mencionada en la fracción que antecede, siempre
que se pruebe no solo el acto de la intervención en el ataque, sino además el de la causación de
alguna de las lesiones de la víctima.

Art. 221. Se impondrán las penas de homicidio o lesiones en riña preconcertada, al que, teniendo
nula ilustración sorprenda a su cónyuge, concubina o concubinario, en el acto carnal con otra
persona o en un momento próximo a su consumación y lo victime o lesione, salvo que el activo
haya contribuido a la corrupción del ofendido, en cuya hipótesis se aplicarán las penas del
homicidio o lesiones según proceda.

Art. 222. Si con motivo de un delito de tránsito, fallecen o resultan lesionados los ocupantes de un
vehículo de servicio particular, o público en servicio particular, ligados al conductor por vínculos de
consanguinidad, afinidad o civil, o por lazos de estrecha amistad o de trabajo o de gratitud, el delito
se perseguirá por querella de parte, siempre que el conductor no se encuentre, al momento de
cometer la infracción, bajo el influjo de bebidas embriagantes, de enervantes o psicotrópicos. Para
los casos de homicidio, se tendrá como legítimo representante del ofendido, al que pudiera tener
derecho a su sucesión legítima.

2.4.3 Parricidio
(REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)
Art. 223. Se impondrán de veinticinco a cuarenta años de prisión al que dolosamente prive de
la vida al cónyuge o a cualquier ascendiente o descendiente consanguíneo en línea recta,
sabiendo el delincuente esta relación.

2.4.4 Infanticidio
Art. 225. Comete el delito de infanticidio la madre que, para ocultar su deshonra, prive de la
vida a su hijo, dentro de las 72 horas del nacimiento.

Art. 226. A la que cometa el delito de infanticidio, se le impondrán de seis a diez años de
prisión; igual pena se le aplicará si el infante es producto de una violación y se trata de mujer
soltera.
Si en la muerte del infante tomare participación un médico, cirujano, enfermera, comadrona o
partera, estos serán sancionados como homicidas, sin perjuicio de suspenderlos durante el
mismo término de la pena corporal en el ejercicio de su profesión, oficio o respectiva actividad.

Para que proceda la aplicación de la pena de infanticidio, se requiere que la mujer no tenga
mala fama; que haya ocultado su embarazo; que el nacimiento del infante haya sido oculto y
no se hubiere inscrito en el Registro Civil y que, además, no sea habido en matrimonio o
concubinato. En caso contrario, se aplicarán las sanciones del homicidio simple y, si no se
llenan los extremos legales del infanticidio, se aplicarán las penas del parricidio.

2.4.5 Aborto
Art. 227. Aborto es la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la
preñez.

Art. 228. Se impondrán de cuatro meses a un año de prisión a la madre que, voluntariamente,
procure el aborto o consienta en que otra persona la haga abortar con ese fin, si concurrieren
las siguientes circunstancias:

I. Que no tenga mala fama;

II. Que haya logrado ocultar su embarazo;

III. Que éste sea fruto de una unión ilegítima; y

IV. Que el aborto se efectúe dentro de los primeros cinco meses del embarazo.

Faltando una de las circunstancias anteriores se le duplicará la pena, pero si faltaren dos o
más, se podrá triplicar.

La misma sanción se impondrá al que haga abortar a una mujer a solicitud de ésta, siempre
que no se trate de un abortador habitual o de persona ya condenada por aborto, pues en tal
caso la sanción será de dos a cinco años de prisión.

Cuando faltare el consentimiento de la mujer, la prisión será en todo caso de tres a seis años,
y, si mediare violencia física o moral, de cuatro a seis años de prisión.

Si el aborto lo causare un médico cirujano, pasante o estudiante de medicina, partera,


comadrona o enfermero, además de las sanciones que le correspondan, se le suspenderá de
uno a cinco años en el ejercicio de su profesión, oficio o respectiva actividad.

Art. 229. No es punible el aborto culposo causado por la mujer embarazada ni cuando el
embarazo sea resultado de una violación.

Tampoco lo será cuando, de no provocarse el aborto, la mujer embarazada corra peligro de


muerte o de un grave daño a su salud, a juicio del médico que la asista, oyendo éste el
dictamen de otro médico, siempre que esto fuere posible y no sea peligrosa la demora.

3.0 DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO.


3.1 Robo
Art. 233. Comete el delito de robo el que se apodera de una cosa ajena mueble, sin derecho y
sin consentimiento de la persona que pueda disponer de ella con arreglo a la Ley. Se tendrá
por consumado el robo, desde el momento en que el activo tenga en su poder lo robado, aún
cuando lo abandone o lo desapoderen de él.

Art. 234. Se considerará como robo para los efectos de la sanción:

I. La disposición o destrucción de una cosa mueble, ejecutada intencionalmente por su dueño,


si se halla en poder de otro legítimamente por orden de autoridad o mediante contrato público
o privado; y

II. El aprovechamiento de energía eléctrica, agua o cualquier otro elemento, ejecutado sin
derecho y sin consentimiento de quien legalmente puede autorizar o disponer de él.

(REFORMADO PRIMER PARRAFO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


Art. 235. Al responsable del delito de robo simple se le impondrá como sanción:

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


I. De seis meses a tres años de prisión y multa por el importe de cinco a treinta días de salario,
cuando el valor de lo robado no exceda del importe de trescientos sesenta días de salario;

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


II. De dos a seis años de prisión y multa por el importe de cinco a cincuenta días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda del monto señalado, en la fracción anterior, pero no de mil
días de salario;

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


III. De tres a diez años de prisión y multa por el importe de veinte a ochenta días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda de mil días de salario; y

(REFORMADA, P.O. 31 DE DICIEMBRE DE 1983)


IV. De dos a cinco años de prisión, cuando no pudiera determinarse el valor de lo robado o, si
por su naturaleza, no fuera estimable en dinero.

(ADICIONADO, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


El delito de robo simple se perseguirá por querella de parte, cuando el monto de lo robado no
exceda de doscientos días de salario mínimo general vigente de la zona geográfica donde se
cometió el delito.

(REFORMADO, P.O. 31 DE DICIEMBRE DE 1983)


Art. 236. El delito de robo se considera calificado, cuando:

I. Se ejecute con violencia en las personas o en las cosas, aún cuando la violencia se haga a
persona distinta de la robada, que se halle en compañía de ella, o a inmediaciones de donde
ocurra la comisión del ilícito, o cuando el sujeto la ejecute después de consumado el robo, para
lograr la fuga o defender lo robado, pero sin usar armas;
II. El objeto del robo sea un libro, un expediente o algún documento de una oficina o archivo
público, o un documento que contenga obligación, liberación o transmisión de derechos;

III. Se cometa aprovechando alguna relación de servidumbre, trabajo, hospedaje, hospitalidad,


confianza, amistad o parentesco;

IV. Se cometa en lugar cerrado o en edificio, vivienda, aposento o cuarto que estén destinados
para habitación, comprendiéndose en esta denominación no solo los que estén fijos en la
tierra, sino también movibles, sea cual fuere la materia de que estén construidos;

V. Se cometa, aprovechando la falta de vigilancia, el desorden o confusión que se produzca


por incendio, naufragio, inundación, accidente o delito en el tránsito de vehículos o aeronaves,
o por cualquier siniestro;

VI. El objeto del robo sean tubos, conexiones, tapas de registro o cualquier otro implemento de
un servicio público u otros que estén bajo la salvaguarda pública;

VII. Cuando los responsables lleven armas, sin que en el caso hagan uso de ellas;

VIII. El objeto, del robo sean postes, alambres y otros materiales de las cercas de los
sembradíos y potreros, dejando éstos desprotegidos en todo o en parte; sean bombas,
motores, o partes de estos implementos, o cualquier objeto o aparato que esté usándose en la
agricultura o en la ganadería;

IX. Recaiga sobre vehículos estacionados en la vía pública o en estacionamiento público o


privado;

X. Se cometa en edificio, vivienda, apartamiento o cuarto que, en el momento de ocurrir el


delito, se encuentren ocupados, comprendiéndose en esta denominación no sólo los que estén
fijos en la tierra, sino también los movibles, sea cual fuera la materia de que estén construidos;

(REFORMADA, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


XI. Cuando la violencia a que se refiere la fracción I de este artículo se ejerza valiéndose de
armas o en el caso de que el sujeto activo fuere diestro en artes marciales o la víctima u
ofendido fuere menor de edad tenga algún problema de discapacidad física o psíquica o los
activos sean dos o más y generen una desproporción física del pasivo hacia los activos;

XII. Cuando recaiga sobre vehículos automotores que se encuentren ocupados;

XIII. Se cometa valiéndose de la nocturnidad, o llevándolo a cabo mediante fractura, o


forzándolo de cualquier manera, horadación, excavación o escalamiento, sean los sujetos tres
o más, se finjan servidores públicos o supongan una orden de alguna autoridad;

XIV. Cuando los responsables sean miembros de un cuerpo de seguridad pública, aún cuando
no estén en servicio; y

XV. Cuando se ejecute a bordo de un vehículo de transporte público en servicio.


Al responsable del delito de robo calificado se le sancionara, de acuerdo con la reglas que se
consignan en los siguientes apartados:

A) Si interviene algunas de las calificativas que se consignan en la frac. I a la IX del presente


articulo, la sanción será:

(REFORMADO PRIMER PARRAFO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


A) Si interviene algunas de las calificativas que se consignan en las fracs. I, II, III. IV, V, VI, y
VIII del presente artículo, la sanción será:

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


I. De dos a cinco años de prisión y multa por el importe de cinco a treinta días de salario,
cuando el valor de lo robado no exceda de trescientos sesenta días de salario;

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


II. De tres a ocho años de prisión y multa por el importe de quince a sesenta días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda del monto señalado en la fracción anterior, pero no del
que se establece en la siguiente;

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


III. De cuatro a once años de prisión y multa por el importe de veinte a noventa días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda del monto de mil días de salario; y

IV. De tres a seis años de prisión, cuando no pudiera determinarse el valor de lo robado o, si
por su naturaleza, no fuere estimable en dinero.

(REFORMADO PRIMER PARRAFO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989) (F. DE E., P.O. 28 DE


SEPTIEMBRE DE 1989)
B) Si interviene algunas de las calificativas que se consignan en las fracs. VII, X, XIII, XIV y XV,
del presente artículo, la sanción será:

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


I. De tres a ocho años de prisión y multa por el importe de quince a sesenta días de salario,
cuando el valor de lo robado no exceda del importe de trescientos sesenta días de salario.

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


II. De cuatro a nueve años de prisión y multa por el importe de veinte a ochenta días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda del monto señalado en la fracción anterior, pero no del
que se establece en la siguiente;

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


III. De cinco años seis meses a doce años de prisión y multa por el monto de treinta a cien días
de salario, cuando el valor de lo robado exceda del importe de mil días de salario; y

IV. De tres años seis meses a siete años de prisión, cuando no pudiere determinarse el valor
de lo robado, o, si por su naturaleza, no fuere estimable en dinero.

(ADICIONADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989) (F. DE E., P.O. 28 DE SEPTIEMBRE DE 1989)


c) Si interviene alguna de las calificativas que se consignan en las fracs. IX, XI y XII, del
presente artículo, la sanción será:

I. De cuatro a nueve años de prisión y multa por el importe de veinte a ochenta días de salario,
cuando el valor de lo robado no exceda del monto de trescientos sesenta días de salario;

II. De cinco años seis meses a once años de prisión y multa por el importe de treinta a cien
días de salario, cuando el valor de lo robado exceda del monto señalado en la fracción anterior,
pero no del que se establece en la siguiente;

III. De siete a trece años de prisión y multa por el importe de cuarenta a ciento veinte días de
salario, cuando, el valor de lo robado exceda del monto de mil días de salario;

IV. De cuatro a ocho años de prisión, cuando no pudiere determinarse el valor de lo robado, o
si por su naturaleza no fuere estimable en dinero.

(REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


En todos los casos de robo, para estimar su cuantía o determinar que no es estimable en
dinero, se atenderá únicamente al valor intrínseco de la cosa robada, fijado primordialmente
por perito.

(ADICIONADO, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


Art. 236 Bis. Al responsable del delito de robo calificado se le sancionará de acuerdo con las
reglas que se consignan en los siguientes apartados:

A) Si interviene alguna de las calificativas que se consignan en las fracciones I, II, III, IV, V, VI y
VIII del artículo anterior, la pena será:

I. De dos a cinco años de prisión y multa por el importe de cinco a treinta días de salario,
cuando el valor de lo robado no exceda de trescientos sesenta días de salario;

II. De tres a ocho años de prisión y multa por el importe de quince a sesenta días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda del monto señalado en la fracción anterior, pero no del
que se establece en la siguiente;

III. De cuatro a once años de prisión y multa por el importe de veinte a noventa días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda del monto de mil días de salario; y

IV. De tres a seis años de prisión, cuando no pudiera determinarse el valor de lo robado o, si
por su naturaleza, no fuere estimable en dinero.

B) Si intervienen alguna de las calificativas que se consignan en las fracciones X, XIII, XIV y
XV, del artículo anterior, la pena será:

I. De tres a ocho años de prisión y multa por el importe de quince a sesenta días de salario,
cuando el valor de lo robado no exceda del importe de trescientos sesenta días de salario;
II. De cuatro a nueve años de prisión y multa por el importe de veinte a ochenta días de salario,
cuando el valor de lo robado exceda del monto señalado en la fracción anterior, pero no del
que se establece en la siguiente;

III. De cinco años seis meses a doce años de prisión y multa por el monto de treinta a cien días
de salario, cuando el valor de lo robado exceda del importe de mil días de salario; y

IV. De tres años seis meses a siete años de prisión, cuando no pudiere determinarse el valor
de lo robado, o si por su naturaleza, no fuere estimable en dinero.

C) Si intervienen alguna de las calificativas que se consignan en las fracciones VII, IX, XI y XII
del artículo anterior, la pena será:

I. De cuatro a nueve años de prisión y multa por el importe de veinte a ochenta días de salario,
cuando el valor de lo robado no exceda del monto de trescientos sesenta días de salario;

II. De cinco años seis meses a once años de prisión y multa por el importe de treinta a cien
días de salario, cuando el valor de lo robado exceda del monto señalado en la fracción anterior,
pero no del que se establece en la siguiente;

III. De siete a trece años de prisión y multa por el importe de cuarenta a ciento veinte días de
salario, cuando el valor de lo robado exceda del monto de mil días de salario; y

IV. De cuatro a ocho años de prisión, cuando no pudiere determinarse el valor de lo robado, o
si por su naturaleza, no fuere estimable en dinero.

En todos los casos de robo, para estimar su cuantía o determinar que no es estimable en
dinero, se atenderá únicamente al valor intrínseco de la cosa robada, fijado primordialmente
por perito.

Art. 237. Se impondrá de uno a seis meses de prisión a quien tome una cosa ajena, sin
consentimiento del dueño o legítimo poseedor y acredite haberla tomado con carácter temporal
y no para apropiársela o enajenarla, siempre que la devuelva espontáneamente antes del
ejercicio de la acción penal. En todo caso, pagará al ofendido, como responsabilidad civil, el
doble del alquiler, arrendamiento o interés de la cosa usada.

No quedan comprendidos en esta disposición, los que se apropien de vehículos que se


encuentren en la vía pública, pues, en este caso, el robo de uso se castigará con pena de dos
a ocho años de prisión y multa por el importe de cuatro a ochenta días de salario, siempre que
se paguen las indemnizaciones y se llenen los requisitos que señala el presente artículo. En
caso contrario, se aplicarán las sanciones que correspondan como si se tratara de robo simple.

Art. 238. El robo cometido por un ascendiente contra un descendiente o por éste contra aquel,
o por un cónyuge contra el otro, si estuvieran casados bajo el régimen de separación de
bienes, por una concubina o concubinario contra el otro, por un suegro contra su yerno o
nuera, por éstos contra aquel, por un padrastro contra su hijastro o viceversa, por un hermano
contra su hermano, produce responsabilidad penal, pero no se podrá proceder contra el
responsable, sino a petición del agraviado.
Si además de las personas a que se refiere el párrafo anterior, tuviere intervención en el robo
alguna otra, para sancionar a ésta se necesita querella del ofendido, pero, en este caso, se
procederá contra todos los responsables, incluyendo a los que se mencionan en el párrafo
anterior.

Art. 239. El responsable del robo quedará exonerado de toda sanción en los casos siguientes:

I. Cuando sin emplear engaño o medios violentos, se apodere de los objetos estrictamente
indispensables para satisfacer imperiosas necesidades personales o familiares del momento; y

II. Cuando el valor de lo robado no pase del máximo establecido en la Frac. I del Art. 235, sea
restituido por el responsable espontáneamente y pague los daños y perjuicios dentro de los
tres días siguientes al día en que la autoridad lo llame a la investigación y siempre que no se
haya ejecutado el robo por medio de la violencia y se trate de persona que no haya sido
condenada por vagancia y malvivencia o por delito contra la propiedad.

(REFORMADO, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


Si en el mismo caso, la restitución y reparación se verifican después de iniciadas las
investigaciones, pero antes de formularse conclusiones en el proceso, la pena será solo la
multa del triple del valor de lo robado y especial amonestación. Sin perjuicio de que si la
víctima u ofendido se desista o renuncie a la restitución de lo robado o a los daños o perjuicios,
en cuyo caso procederá a la exoneración.

3.2 Abigeato
(REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)
Art. 240. Comete el delito de abigeato, el que se apodera sin derecho de una o más cabezas
de ganado, sin consentimiento de quien legalmente puede disponer de ellas,
independientemente del lugar en que se encuentren y de que formen o no hato.

Si el delito de abigeato se consuma en ganado bovino, caballar, mular, asnal o cualquier otro
animal de especie mayor, la sanción será de dos a once años de prisión y multa por el importe
de veinte a ochenta días de salario.

Si se consumare en ganado caprino, bovino, porcino o cualquier otro animal de especie menor,
la sanción será de seis meses a siete años de prisión y multa por el importe de cinco a
cincuenta días de salario.

(REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


Art. 241. Si el daño previsto en el Art. 259 de este Código, se produce en las especies a que se
refiere el Art. 240, se aplicará una sanción de uno a seis años de prisión y multa por el importe
de cuatro a ochenta días de salario.

(ADICIONADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


Art. 241 Bis. Al responsable de los ilícitos a que se refieren los artículos anteriores, cuando se
trata de pies de cría o sementales en producción para mejoramiento genético de la especie, se
le aumentará la pena hasta en una tercera parte más de la que le corresponda, y la multa será
de veinte a doscientos días de salario.
Art. 242. Las mismas sanciones que señalan los artículos anteriores, según el caso, se
impondrán a los que adquieran animales robados o producto de abigeato; a las autoridades
que intervengan en la legalización de documentos que acrediten la propiedad de esos
animales, si no tomaron aquellos o éstas, las medidas ordinarias para cerciorarse de la
procedencia legítima de los animales; así como el que proteja una o más cabezas de animales
robados o que provengan de abigeato, con documentación alterada o expedida para otro,

Iguales sanciones se impondrán a los vaqueros pastores o cualquier otro encargado de la


custodia, vigilancia o traslado de los animales, que cometan alguno de los delitos previstos en
los artículos anteriores.

(REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989) (F. DE E., P.O. 28 DE SEPTIEMBRE DE 1989)


Art. 243. Al que transporte ganado sin haber tomado las medidas para cerciorarse de su
procedencia legítima, se le impondrán de seis meses a cuatro años de prisión y multa por el
importe de dos a veinte días de salario, si resulta que se trata de animales robados.

Si el transporte se hace a sabiendas de que se trata de animales robados, o provenientes de


abigeato, se aplicarán las sanciones que, respectivamente, señalan los Arts. 240, 241-bis y
242.

Al que a sabiendas comercie con pieles, carnes u otros derivados obtenidos del robo de
animales o del abigeato, se le impondrán de dos a seis años de prisión y multa por el importe
de veinte a ochenta días de salario.

Art. 244. En todos los casos previstos en este capítulo será aplicable, en lo conducente, lo
dispuesto en el Art. 238 de este Código.

3.3 Abuso de confianza


Art. 245. Comete el delito de abuso de confianza, el que, con perjuicio de alguien, disponga
para sí o para otro, de una cosa ajena mueble de la cual se le haya transmitido la tenencia y no
el dominio.

(REFORMADO, P.O. 14 DE ABRIL DE 1990)


Art. 246. Al responsable del delito de abuso de confianza se le sancionará sólo por querella del
ofendido y conforme a las reglas siguientes:

I. Con prisión de tres a seis meses y multa por el importe de dos o ocho días de salario,
cuando el valor de lo dispuesto no exceda del importe de cuatro cientos cincuenta días de
salario;

(REFORMADA, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


II. Cuando el valor de lo abusado exceda del monto señalado en la fracción anterior, pero no
del que se establece en la siguiente, la sanción será de seis meses a cuatro años de prisión y
multa por el importe de dos a dieciséis días de salario. La misma sanción se aplicará en el
caso de la fracción siguiente, cuando se restituya la cosa o su valor y se repare el daño o se
repare éste hasta antes de dictarse sentencia en segunda instancia.
III. Si el valor de lo abusado excede del importe de dos mil quinientos veinte días de salario, la
sanción será de cuatro a ocho años de prisión y multa por el importe de veinte a ciento noventa
y seis días de salario; y

IV. Cuando no pudiera determinar el valor de lo dispuesto o por su naturaleza no fuere


estimable en dinero, la sanción será de seis meses a cinco años de prisión y multa por el
importe de dos a doce días de salario.

Art. 247. Se impondrán las mismas sanciones del abuso de confianza, a quien, requerido
formalmente, retenga la cosa que estuviere obligado a entregar o devolver si la hubiere
recibido por cualquier título que produzca tal obligación, o cuando la cosa deba entregarse a
resultas de una resolución firme de autoridad competente.

Art. 248. Es aplicable a este Capítulo, en lo conducente, al Artículo 238 de este Código.

3.4 Violación de deposito


Se comete el delito de violación de depósito por:

I. El hecho de sustraer o disponer de una cosa su dueño, si le ha sido embargada y la tiene en


su poder, con el carácter de depositario judicial o por cualquiera otra causa que legalmente le
impida disponer de ella;

II. El hecho de disponer de la cosa depositada, el depositario judicial o el designado por o ante
las autoridades administrativas o del trabajo; y

III. El hecho de que una persona disponga, como suyo, del depósito que garantice la libertad
caucional de un inculpado y del cual no le corresponda la propiedad. Es aplicable a este
Capítulo en lo conducente, el Art. 238 de este Código. Al responsable de los delitos previstos
en este Capítulo, se le aplicarán las sanciones contenidas en el Art. 246.

3.5 Fraude
Art. 250. Comete el delito de fraude, el que, engañando a alguno o aprovechándose del error
en que éste se halle, se haga ilícitamente de una cosa o alcance un lucro o beneficio indebido,
para sí o para otro.

(REFORMADO, P.O. 14 DE AGOSTO DE 1984)


Art. 251. Al responsable del delito de fraude, se le sancionará conforme a las siguientes reglas:

I. De 6 meses a 2 años de prisión y multa por el importe de 2 a 8 días de salario, cuando el


valor de lo defraudado no exceda del importe de 450 días del salario mínimo, vigente en el
lugar de la comisión del delito;

II. Cuando el valor de lo defraudado exceda del monto señalado en la fracción anterior, pero no
del que se establece en la siguiente, la sanción será de 2 a 7 años de prisión y multa por el
importe de 4 a 40 días de salario. La misma sanción se aplicará en el caso de la fracción
siguiente, cuando se restituya la cosa o su valor y se repare el daño, hasta antes de formular
conclusiones en el proceso; y
III. De 4 a 10 años de prisión y multa por el importe de 20 a 80 días de salario, cuando el valor
de lo defraudado exceda del importe de 2520 días de salario mínimo, que rija en el lugar de la
comisión del delito.

Art. 252. Las mismas penas señaladas en el artículo anterior se impondrán:

I. Al que obtenga dinero, valores o cualquiera otra cosa, ofreciendo encargarse de la defensa o
de gestionar algún beneficio de un procesado, si no se realiza su encargo o gestión o porque
renuncie o los abandone sin causa y sin motivo justificado;

(REFORMADA, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


II. Al que por título oneroso, con excepción de los casos previstos por el Art. 253, enajene,
arriende, hipoteque, empeñe o grave de cualquier modo alguna cosa, sin tener derecho para
ello, con independencia de que haya recibido o no, total o parcialmente el precio, el alquiler o la
cantidad materia del contrato;

(REFORMADA, P.O. 14 DE AGOSTO DE 1984)


III. Al que obtenga de otro una cantidad de dinero o cualquier otro lucro, otorgándole o
endosándole, a nombre propio o de otro, un documento nominativo, a la orden, o al portador,
expedido contra una persona física o moral, real o supuesta, que el otorgante sabe que no ha
de pagarse a su vencimiento.

IV. Al que se haga servir alguna cosa o admita un servicio en su establecimiento comercial de
cualquier clase y no pague el importe;

V. Al que compre una cosa mueble ofreciendo pagar el precio al contado y rehuse, después de
recibirla, hacer el pago o devolver la cosa;

VI. Al que hubiese vendido una cosa mueble y recibido su precio, si no la entrega dentro del
plazo convenido o no devuelva su importe en el mismo término, en caso de que se le exija esto
último;

VII. Al que venda a dos o más personas una misma cosa, sea mueble o raíz y reciba el precio
de alguna de las enajenaciones, o parte del mismo, o cualquier otro lucro con perjuicio de
alguno de los compradores;

VIII. Al que simulare un juicio, un contrato, un acto o escrito judicial, con perjuicio de otro o para
obtener cualquier beneficio indebido;

IX. Al que por sorteos, rifas, loterías, promesas de venta, o por cualquier otro medio, se quede
con todo o parte de las cantidades recibidas, sin entregar la mercancía u objeto ofrecido;

X. Al fabricante, empresario, contratista o constructor de una obra cualquiera que emplee, en la


construcción de la misma, materiales en cantidad o calidad inferiores o las convenidas, o mano
de obra inferior a la estipulada, siempre que haya recibido el precio o parte de él;

XI. Al que por medio de maquinaciones o promesas convenza a otro para construirle una casa
habitación, obteniendo con ello bienes o cantidades de dinero y no los aplique para tal objeto;
(REFORMADA, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)
XII. Al vendedor de materiales de cualquier especie, que habiendo recibido el precio de los
mismos, los entregue en cantidad o calidad menor de la convenida; o cuando no hubiere
acuerdo sobre el particular y la calidad o cantidad sean inferiores al término medio, o no se
cumplan las especificaciones técnicas o normativas obligatorias;

XIII. Al que obtenga cualquier beneficio, explotando la superstición o la ignorancia de una


persona por medio de supuesta evocación de espíritus, adivinaciones o curaciones;

XIV. A los constructores o vendedores de edificios en condominio o tiempo compartido, que


obtengan dinero, títulos o valores por el importe de su precio o a cuenta de él o para
mantenimiento, si no los destinaren, en todo o en parte, al objeto de la operación concertada,
por su disposición en provecho propio o de otro;

XV. Al fiador judicial que enajene, hipoteque o grave, el bien con que acreditó su solvencia, sin
que esté substituida previamente la garantía por otra, a satisfacción de las autoridades ante las
que se otorgó la fianza, cuando a consecuencia del acto quede insolvente; y

XVI. Al que, para ser admitido como fiador, acredite su solvencia con el mismo bien con que lo
haya hecho en fianza anterior, sin poner esta circunstancia en conocimiento de ante quién la
otorgue y siempre que el valor del bien resulte inferior al de las cantidades por las que el fiador
fue admitido;

(ADICIONADA, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


XVII. Al que grave dos o más veces la misma cosa en el mismo grado de preferencia; y

(ADICIONADA, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)


XVIII. Al que afecte en fideicomiso una cosa que no le pertenece.

(REFORMADO, P.O. 29 DE JULIO DE 1989)


Art. 253. Se impondrán de cuatro a diez años de prisión y multa por el importe de veinte a
cuatrocientos días de salario mínimo general correspondiente a la zona de ubicación del
inmueble al propietario que por sí, o por interpósita persona, enajene terrenos pactando
precios de contado o a plazos reales o simulados, o mediante contratos señalados como
"preparatorios", "preliminares", "promesa", o cualquier otro innominado, cuando se reciba la
totalidad o parte del precio o se pacten abonos periódicos a éste y se haga entrega de la
posesión del inmueble, si el enajenante o promitente no cuenta previamente con autorización
expresa de la autoridad municipal competente para realizar tales enajenaciones.

Igualmente:

I. En la misma responsabilidad incurrirá el o los representantes del propietario enajenante o


sus agentes que intervengan en las operaciones a que se refiere el párrafo anterior, a
sabiendas que el propietario carece de la autorización mencionada en el mismo;

II. Cuando el objeto de la operación sean inmuebles ejidales o comunales se aplicará a los
responsables la pena de cinco a trece años de prisión y la multa prevista en el párrafo primero;

(F. DE E., P.O. 28 DE SEPTIEMBRE DE 1989)


III. A quien sin tener derecho de propiedad, efectúe los ilícitos previstos en el párrafo primero
de este artículo, se le impondrán las mismas sanciones que establece dicho párrafo;

IV. Se impondrán de uno a tres años de prisión al que a sabiendas ordene cualquier tipo de
publicidad ofreciendo en venta lotes sobre predios de un fraccionamiento no autorizado; y

V. Cuando al ofendido se le prive de la posesión, la reparación del daño consistirá, a su


elección, en el pago del doble de las cantidades recibidas por el responsable, o el valor del
inmueble con sus accesorios, según el avalúo bancario referido a la fecha en que sufrió la
evicción.

No cometerá el delito previsto en el párrafo primero de este artículo el propietario de un terreno


que lo divida y enajene en no más de tres fracciones, siempre y cuando hayan transcurrido
más de dos años entre la fecha comprobada de adquisición y la del desmembramiento.

Cuando el propietario del terreno conserve una de las tres fracciones, ésta ya no podrá
volverse a dividir y enajenar para no incurrir en el ilícito, sino hasta que haya transcurrido un
plazo igual al que se establece en el párrafo anterior.

Art. 254. Se impondrán de seis meses a seis años de prisión y multa por el importe de cuatro a
cuarenta días de salario, al que habiendo recibido mercancías con subsidio o franquicia,
concedidos por el Estado, Municipio u Organo Descentralizado, Estatal o Municipal, para
darles un destino determinado, desvirtúe en cualquier forma los fines perseguidos con el
subsidio o franquicia.

3.6 Delitos contra el desarrollo urbano

3.7 Administración fraudulenta


3.8 Usura
Art. 258. Se impondrán de seis meses a cinco años de prisión y multa por el importe de ocho a
cuarenta días de salario:

I. Al que, abusando de la apremiante necesidad de una persona, le otorgue un préstamo, aún


encubierto en otra forma contractual, con intereses mayores de los que autorice el Banco de
México. Las alzas o bajas del interés bancario, posteriores a la fecha de comisión del delito, no
alterarán la situación jurídica de quienes deban ser o se encuentren procesados por tal ilícito; y

II. Al que, abusando de la apremiante necesidad del ofendido, cobre para sí o para otro una
comisión evidentemente desproporcionada, por gestionarle o conseguirle un préstamo
cualquiera.

3.9 Daño en las cosas


Art. 259. Comete el delito de daños en las cosas el que, por cualquier medio, destruya o
deteriore alguna cosa ajena o propia que conserve en su poder, pero en garantía del crédito de
un tercero.

Al responsable del delito de daños en las cosas, se le impondrán de un mes a cinco años de
prisión y multa por el importe de dos a veinte días de salario. Este delito sólo se perseguirá a
petición de la parte ofendida.
(REFORMADO, P.O. 2 DE FEBRERO DE 1995)
Art. 260. Se impondrán de seis meses a ocho años de prisión y multa por el importe de cuatro
a cuarenta días de salario, a los que causen incendio, inundación o explosión con daño o
peligro de:

I. Un edificio, vivienda o cuarto donde se encuentre o suela encontrarse alguna persona;

II. Ropas, muebles u objetos, en tal forma, que pueda resultar daño inminente a las personas;

III. Registros y archivos públicos o privados, archivos notariales y religiosos; y

IV. Bibliotecas, museos, centros escolares, de investigación académica, edificios, monumentos


o instalaciones de servicios públicos.

Art. 261. Se impondrán de uno a cinco años de prisión y multa por el importe de dos a veinte
días de salario al que introduzca o irrumpa con su ganado a un terreno cultivado y cause daño
de cualquier especie.

3.10 Despojo de inmuebles y aguas


Art. 262. Se impondrán de tres meses a tres años de prisión y multa por el importe de dos a
doce días de salario:

I. Al que, de propia autoridad y haciendo violencia física o moral, o furtivamente, o empleando


amenazas o engaño, ocupe o use un inmueble o un derecho real que no le pertenezca.

II. Al que, de propia autoridad y haciendo uso de cualquiera de los medios indicados en la
fracción anterior, ocupe un inmueble de su propiedad, en los casos en que la ley no lo permita
por hallarse en poder de otra persona, o ejerza actos de dominio que lesionen derechos
legítimos del ocupante;

III. Al que, en los términos de las fracciones anteriores y en beneficio propio o ajeno, desviare o
utilizare aguas a que no tenga derecho; y

IV. Cuando el despojo de inmuebles se realice por grupos, además de la sanción señalada, se
aplicará a los autores intelectuales y a quienes dirijan la invasión, de dos a ocho años de
prisión.

Las sanciones anteriores serán aplicables aun cuando la posesión de la cosa usurpada sea
dudosa o esté en disputa.

3.11 Pillaje
El saqueo, también llamado pillaje, es la posesión indiscriminada de bienes ajenos por la fuerza
como parte de una victoria política o militar, o bien, en el transcurso de una catástrofe o tumulto,
como una guerra o un desastre natural.

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