El fin de la teoría literaria es en base a ciertos aspectos discutir si una obra es literaria o no.
¿En
qué consiste el lenguaje literario? ¿qué lo hace diferente?
Es algo extremadamente ambiguo, es todo una aproximación. La intensidad del lenguaje literario.
Cuando algo alcanza cierto nivel de relevancia, se le califica como literario. Si una película es muy
bella, por ejemplo, se dice que “llega a ser poética”. Se suelen referir como poético a algo que se
destaca. Ahora ¿qué significa esto?
El teórico literario NO está haciendo literatura, sino que reflexionando en torno a ella. Va diez
pasos atrás de la literatura. Se intenta entender, va detrás del camino que deja la literatura.
La literatura es ensayo y error. La reflexión filosófica, el uso de la razón, tienen un origen
estrechamente relacionado con lo lírico, la interpretación y mundo.
Jonathan Culler: ¿Qué es la literatura? Esta pregunta, que parece imponerse como la pregunta
base de los estudios literarios y como el objeto primordial de la teoría literaria, se puede
comprender de diferentes maneras. Primero ¿qué tipo de objeto o actividad es la literatura? ¿para
qué sirve? ¿por qué estudiarla? ¿cuál es su lugar en las diversidades humanas? Comprendida de
esta manera, se trataría de una pregunta no de definición, sino de caracterización, y esto porque
interesaría a todos los que se ocupan de la literatura y querrían saber por qué dedicarse a esta
actividad y no a otra.
LEE JOHN WILLIAM STONERO: Epifanía. Parálisis, incapacidad de comprender y verbalizar lo que le
sucede. Viene con una forma de razonar muy exacta, científica, y se ve enfrentado a lo lírico. De
pronto tiene consciencia de sí, ante la duda y la confusión, no tiene con quién hablar, está solo y
no puede transmitir lo que siente de pronto.
Al personaje de Stoner le ocurre algo de pronto y renuncia a todo producto de una epifanía y
frustración tras leer el soneto. El lenguaje pareciera no ser suficiente para explicar lo que se quiere
transmitir.
Lo primero que produce el arte, la literatura y la poesía aún más, es ser consciente de uno mismo,
del presente, el aquí y el ahora. La siguiente sensación es ser consciente de estar solo en el
mundo, pues hay cosas que no se le puede decir a alguien, se abisma un sujeto frente al fenómeno
literario.
TEORÍA:
Teoría de qué, sobre qué, por qué.
Si la poesía se halla íntimamente relacionada con las condiciones de su lengua (entonces…)
Todo aquel que es consciente de tal experiencia es consciente a su vez de hasta qué punto es
significativo leer algo de inferior calidad.
En uno de sus ensayos sobre postmodernismo el crítico norteamericano Frederic Jameson hace
notar que mientras “hace una generación” aún había un discurso técnico específico de la filosofía,
tanto como los discursos de otras disciplinas como la sociología, ahora tenemos un solo discurso
llamado “teoría”, el cual es todos y ninguna de esas cosas.
El lenguaje literario tiene un origen común con la inteligencia, con cada una de las materias
existentes, aún sin ser una ciencia exacta.
Resulta normal que los estudiantes de literatura y de estudios culturales deban leer más y más
“teoría” que aquello que antes se llamaba “crítica literaria” o incluso “teoría de la literatura”.
Jameson indica que este nuevo uso es un marcador postmoderno de la separación de las viejas
categorías de géneros. Por ejemplo ¿cómo calificar el trabajo de Foucault? ¿historia, teoría social,
o ciencia política? En término genérico “teoría francesa” (A veces usado de forma irónica negativa)
data de los setentas.
A pesar del consenso sobre la necesidad de la teoría no hay consenso acerca de su contenido y
significativo o sentido.
Rene Wellek: Hay una diferencia entre la literatura considerada como un orden simultaneo y la
literatura considerada primordialmente como un conjunto de obras ordenadas cronológicamente
y como partes integrales del proceso histórico.
Clenath Brooks: El crítico necesita la ayuda del historiador, toda la ayuda posible, pero el poema
ha de ser leído como tal que lo que dice es algo que el crítico debe dilucidar y que ninguna
cantidad de evidencia histórica puede determinar lo que el poema dice.
Northrop Fry: La crítica es una estructura de pensamiento y de conocimiento que se afirma en su
propio derecho.
Se debe distinguir la teoría, la crítica (genuina) de la “historia del gusto”.
El estudio de la literatura no puede fundamentarse en juicios de valor (sin embargo, esos
prejuicios siguen estando).
Es una síntesis común en la antropología sostener que los mito son naturales al hombre y que no
existen aisladamente, sino que interconectados, de modo que aceptar un mito es aceptar un
sistema del que es parte.
Los estructuralistas creen que el verdadero significado de cualquier mito se revela solo en el
contexto de tal sistema, es decir, se desprende de una organización ya dada.
Un punto de vista contrario (Malinowski) comprende el mito en términos de explicación funcional:
los mitos existen por su capacidad de justificar instituciones, derechos y leyes.
Estas posturas no son exclusivas dele structuralismo. También las comparten los jóvenes
hegelianos (Feuerbach, Strauss, entre otros).
La posición de Platón al respecto es contradictoria. Por una parte, argumenta en contra de los
mitos asociados a la religión de sus contemporáneos, señalando que debían ser rechazados debido
a su naturaleza dañina peligrosa. Pero, asimismo argumentó que nadie podría gobernar sin la
“noble mentira” o el “noble engaño”, cuya falsedad solo puede divisarse desde las alturas
filosóficas, pero cuya fuerza simbólica y sagrada resultaba necesario para motivar a los ciudadanos
a la obediencia.
Desde un punto de vista conservador el mito es necesario sin que haya razones ara creer en ellos.
Son necesarios para brindarnos ideas de legitimidad.
De ahí entonces el arte moderno de la “mitopoesía” que consiste en la creación deliberada del
mito para el consumo de otros. También conocido como “remitologización” que ocupa mucha de
la práctica política de la modernidad. Ejemplos: Stalin, Hitler, quienes trataron de dignificar las
formas de gobierno totalitario.
EL GIRO LINGÜÍSTICO ES ABORDAR EL LENGUAJE DESDE EL LANEGUAJE. Sin embargo, puede tener
múltiples significados, que tal vez responda a la diversidad de discursos teóricos que se sitúan bajo
el signo epocal (como puede ser una guerra, una revolución, un estallido, etc) de un paradigma
epistemológico cuyos lenguajes críticos suelen hablar de sí mismos antes que de cualquier otra
cosa. Se entiende un algo desde el tiempo y contexto que al lector y/o escritor le corresponde
vivir.
LEER “LA CRISIS DE LA ILUSTRACIÓN” de José María Cuesta Abad y Julián Jiménez Hefferman.
LEER TEXTOS DEL CORREO
La crisis de la dialéctica de la ilustración, la independencia del mito moderno.
Barthes dice que no hay nada más fascista que el lenguaje, porque estamos obligados a usarlo.
El sujeto moderno surge con la autoconsciencia “pienso, luego existo”. Soledad. El lenguaje
funciona como espejo en el cual se refleja la consciencia de la existencia del sujeto, de su vida
frágil y efímera.
La lógica, la ciencia, el método científico, la razón, son el paradigma epistemológico, pues entra en
conflicto con la literatura.
El concepto de REVOLUCIÓN. Alteración del orden, modificación de cómo las premisas y maneras
en que se concibe el mundo.
Obras que denominamos literarias se han creado desde hace veinticinco siglos, pero la idea
moderna de la literatura data de apenas hace dos siglos.
Para Jakobson: “El objeto de la ciencia literaria no es la literatura sino la literaturidad, es decir, lo
que hace de una obra dada una obra literaria” (1921, 11).
El principal mito del lenguaje hasta Kant es que el lenguaje es “transparente”, claro, específico,
exacto. El lenguaje NO ES transparente, es OPACO.
El mundo es un libro, hay una relación entre comprender el texto y comprender el mundo, es un
concepto del renacimiento.
“La legibilidad del discurso teórico (entendida aquí como diafanidad referencial e inteligibilidad
semántica y lógico-conceptual de su lenguaje) condiciona kantiano modo la posibilidad misma del
objeto de comprensión; y que la autocomprensión crítica del lenguaje, al anteponer el análisis de
la estructura verbal del propio discurso teórico como constitutiva de la comprensibilidad de su
objeto, fluctúa entre el problema de la “literalidad” y el de la “legibilidad”.
El efecto más importante de la teoría es que pone en duda el sentido común, la literalidad del
lenguaje. A partir de Barthes, hay que darle más importancia al texto que al autor, lo importante
es el lector. El autor y el lector están a la misma altura, es otro lector más, otro individuo que se
encuentra con el texto.
Culler. Breve introducción a la teoría literaria
La idea de que la escritura expresa una verdad que reside fuera del texto, en la experiencia o la
situación que expresa. O la noción de que la realidad es lo que está “presente” en un momento
dado.
Giro lingüístico: La discusión teórica tiende a centrarse en problemas del lenguaje. El giro
lingüístico de las humanidades es un proceso progresivo, no premeditado y en el que confluyen
muchos pensamientos y disciplinas, pero que cristaliza donde y cuando confluyen la
fenomenología, la lingüística y el positivismo lógico de Ludwig Wittgenstein.
Podemos precisar en qué consiste y los alcances del giro lingüístico con dos de las afirmaciones
más famosas de Wittgenstein. Aunque cada una corresponde a momentos distintos en el
pensamiento del filósofo.
Tractatus. 5,6: Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo.
Investigaciones filosóficas, 19: Imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida (vida en
un sentido tanto orgánico como cultural).
La función poética: Un enunciado se construye mediante selección (eje paradigmático) y
combinación (eje sintagmático). Y Jakobson afirma: “La función poética proyecta el principio de
equivalencia del eje de selección al eje de combinación”.
La posibilidad de representación del lenguaje y la relación que existe entre tal capacidad y el
pensamiento resulta crucial en el pensamiento de creación de la conciencia (conciencia como una
función del pensamiento), el cual a su vez es una función de la mente, la cual se origina en la serie
de procesos químico eléctrico que suceden en el cerebro.
La relación entre la capacidad de representación del lenguaje y el pensamiento es metafórica,
alegórica.
A través de las metáforas y las alegorías nos representamos, interpretamos, traducimos el mundo.
Tanto el mito como el símbolo se desprenden de esa capacidad (que les sucede).
Estas son imágenes de sí mismo (conciencia de sí, el sujeto), lo otro (ajeno, extraño, distinto a mí)
y el mundo (dimensiones de tiempo y espacio en la totalidad de los hechos percibidos y no
percibidos que suceden).
Decimos imágenes, pero no en un sentido puramente “especular” o “viaual”.
El problema de la imitación y la representación por una parte nos indica que no podemos tener
certeza última de nada, salvo del permanente devenir de esta capacidad en su permanente
fracaso por definir, decir, o nombrar, de manera última e inmodificable el mundo y al sujeto.
El conocimiento es por lo tanto defectuoso. El lenguaje nos “miente”.
La literatura parece mostrarnos el aspecto mutable del lenguaje, en oposición al objeto.
Roger Scroton:
1. Desde una perspectiva del pensamiento teórico político: El mito es cualquier falsa creencia
que es de importancia simbólica en la vida emocional del creyente.
2. Basada en una necesidad de creer antes que en la convicción racional.
3. Asociada con historias que son aceptadas no como historia (o sin evidencia histórica
evidente), sino que, como ilustraciones o parábolas.
4. Impregnado de una cualidad “sagrada” que puede conferir un aire de legitimidad a las
ocasiones sociales, instituciones o disposiciones políticas asociadas con ella.
Los mitos no se relacionan con la religión por una intensidad universal de sentimientos más de lo
que puedan relacionarse con ella por el tema que tratan, pues mientras unos mitos tratan de
dioses, otros no.
Una de las características más sobresalientes de los mitos, desde luego, es su fantasía sin límites y
frecuentemente paradójica (…) en los mitos un elemento sobrenatural produce con frecuencia
cambios drásticos e inesperados en el movimiento progresivo de la trama. Además los mitos
suelen poseer ese elemento de seriedad consistente en establecer y confirmar derechos o
instituciones y en reflejar problemas preocupaciones (…) sus personajes principales suelen ser
sobrehumanos, dioses o héroes semidivinos, o animales que se convierten en héroes de
civilización en la era de la creación humana y cultural (…) por muy específicos que puedan ser en lo
que refiere a personajes
TESIS: ADORNO-HORKHEIMER
El mito es ya ilustración, o En el principio era el dominio
“El mito es ya ilustración, la ilustración recae en mitología”
“La enfermedad de la razón radica en su propio origen, en el afán del hombre de dominar la
naturaleza”.
¿Qué es la ilustración? Michel Foucault
No es esta la primera vez que el pensamiento filosófico intenta reflexionar sobre su propio
presente. Pero se puede decir que hasta ese momento tal reflexión había adoptado tres formas
principales:
El presente puede ser representado como perteneciente a una cierta era del mundo, distinguida
de otras por ciertas características que le son propias, o separada de otras eras por algún
acontecimiento dramático.
El presente puede ser interrogado para intentar descifrar en él los signos anunciadores de un
próximo acontecimiento (ej. San Agustín). Es un acto ilustrado ser consciente de las consecuencias
de mis actos en el futuro.
El presente puede ser analizado también, como un punto de transición hacia la aurora de un
nuevo mundo.
Para Kant, la aufklarung no es ni una era del mundo a la que pertenece, ni un acontecimiento del
cual ya se perciben los signos, ni la aurora de una realización. Kant define la Aufklarung de un
modo casi totalmente negativo; la define como una ausgang, una “salida”, una “vía de escape”.
En el texto sobre Aufklarung, Kant lidia solamente con la cuestión de la actualidad. Kant no intenta
comprender el presente en base a una totalidad o una realización futura.´
Él busca una diferencia ¿qué diferencia introduce el hoy en relación con el ayer?
Quisiera solamente precisar tres o cuatro rasgos que me parecen importantes para comprender el
modo como Kant plantea la cuestión filosófica del presente.
La Aufklarung está definida por la modificación de la relación preexistente entre la voluntad, la
autoridad y el uso de la razón.
Kant indica a continuación que esa “salida” (Ausfang) que caracteriza a la Aufkarung es un proceso
que nos libera del “Estado de tutela”.
Kant ofrece tres ejemplos. Estamos en “estado de tutela”:
- Cuando un libro ocupa el lugar de nuestro entendimiento.
- Cuando la guía de un director espiritual ocupa el lugar de nuestra consciencia.
- Cuando un médico prescribe la dieta que debemos seguir.
Por una parte, la Ausgang está caracterizada como un hecho, como un proceso de desarrollo;
pero, por otra parte, Kant la presenta como una tarea y como una obligación.
Hay que concebir que el hombre no podrá salir de ese estado sino gracias a un cambio operado
por él mismo sobre sí mismo.
Significativamente dice Kant que esta AAufklarung tiene una “divisa” heráldica.
Sapere aude: atrévete a conocer, ten el coraje, la audacia para conocer.
Así, es necesario considerar a la Aufklarung tanto como un proceso en el cual participan los
hombres de manera colectiva, como un acto de coraje que debe ser ejecutado de manera
personal.
Hay una tercera facultad en el texto de Kant que corresponde al uso de la palabra Menschheit
(humanidad). Es bien conocida de la importancia de esa palabra en la concepción kantiana de la
historia. ¿Habrá que comprender que el proceso de la Aufklarung abarca a todo el conjunto de la
especie humana?
¿Habrá que comprender que se trata de un cambio que afecta a lo constitutivo de la humanidad
del ser humano? Surge, entonces, la cuestión de saber qué es ese cambio. De nuevo, aquí la
respuesta de Kant no deja de tener cierta ambigüedad.
Kant define dos condiciones esenciales para que el hombre salga de su tutela. Estas condiciones
son, a la vez, espirituales e institucionales, éticas y políticas. Kant cita la expresión familiar
“obedezcan, no razonen”.
Según Kant, es esta la manera como normalmente se ejercen la disciplina militar, el poder político
y la autoridad religiosa.
La humanidad habrá alcanzado su madurez cuando ya no tenga que obedecer, sino cuando se le
diga (a los hombres) “obedezcan, y podrán razonar tanto como quieran”.
Kant solicita que se haga uso de la razón adaptado a las circunstancias determinadas y la razón
debe someterse a esos fines particulares. En consecuencia, no puede haber, en este caso, uso de
la razón.
Por el contrario, cuando se razona sólo para hacer uso de la razón, cuando se razona como ser
razonable (y no como pieza de una máquina), cuando se razona como miembro de la humanidad
razonable, entonces el uso de la razón debe ser libre y público.
La aufklarung (ilustración) no debe ser concebida simplemente como un proceso general que
afecta a toda la humanidad, tampoco solamente como una obligación prescrita a los individuos: la
ilustración aparece ahora como un uso público.
Cómo puede la audacia de conocer ejercerse a la luz del día mientras que los individuos están
siendo obedientes del modo más exacto posible.
A través de una especia de contrato al que pudiera llamársele el contrato entre el despotismo
racional y la razón libre: el uso público y libre de la razón autónoma será la mejor garantía de la
obediencia, siempre y cuando el principio político al que sea menester obedecer esté en
conformidad con la razón universal.
La Crítica se hace necesaria, pues ella tiene por misión la definición de las condiciones bajo las
cuales es legítimo el uso de la razón para determinar lo que se puede conocer.
Creo (dice Foucault) que es necesario destacar la relación entre ese texto de Kant y sus otros
escritos sobre la historia. En su mayoría estos escritos se proponen definir la finalidad interna del
tiempo y el punto hacia el cual se encamina la historia de la humanidad. Ahora bien, el análisis de
la ilustración, al definir esta historia como el tránsito de la humanidad hacia su estado de madurez,
sitúa a la actualidad en relación con ese movimiento de conjunto y sus direcciones fundamentales.
La hipótesis que quisiera proponer es que ese pequeño texto de Kant se encuentra, de alguna
manera, sobre la línea que une los planos de la reflexión crítica y de la reflexión sobre la historia.
Es una reflexión de Kant sobre la actualidad de su propia empresa filosófica. Sin duda que no es la
primera vez que un filósofo ha dado las razones que le llevan a emprender su obra en tal o cual
momento.
Pero me parece que es la primera vez que un filósofo reúne, de manera estrecha y desde el
interior, el significado de su obra en relación con el conocimiento, una reflexión sobre la historia y
un análisis particular del momento singular en el que escribe y por causa del cual escribe. Me
parece que la novedad de ese texto es la reflexión sobre el “hoy” como diferencia en la historia y
como motivo para una tarea filosófica particular.
Al mirar ese texto del modo que propongo, me parece que se puede reconocer en él un punto de
partida: el esbozo de lo que pudiera llamarse la actitud de modernidad.
Sé que frecuentemente se habla de la modernidad como una época o, al menos, como un
conjunto de rasgos característicos de una época; suele situársela en un calendario en el que
aparecería precedida por una pre-modernidad más o menos ingenua o arcaica, y seguida por una
enigmática e inquietante “post-modernidad”. Siguiendo este razonamiento nos preguntamos si la
modernidad constituye la continuación y el desarrollo de la ilustración, o si hay que verla como
una ruptura o una desviación de la relación con los principios fundamentales del siglo XVIII.
Haciendo referencia al texto de Kant, me pregunto si no se puede considerar a la modernidad más
bien como una actitud que como un periodo de la historia. Con “actitud” quiero decir un modo de
relación con y frente a la actualidad; una escogencia voluntaria que algunos hacen; en suma, una
manera de pensar y de sentir, una manera, también, de actuar y de conducirse que marca una
relación que pertenecía y, simultáneamente, se presenta a sí misma como una tarea.
Un poco, sin duda, como aquello que los antiguos griegos denominaban un “ethos”.
Frecuentemente se caracteriza la modernidad por la consciencia de la discontinuidad del tiempo:
ruptura con la tradición, sentimiento de la novedad, vértigo de lo que ocurre.
Eso es lo que parece Baudelaire cuando define la modernidad por “lo transitorio, lo fugitivo, lo
contingente”. Pero, para él, ser moderno no es reconocer y aceptar ese movimiento perpetuo; es,
por el contrario, tomar una cierta actitud en relación con ese movimiento. Y esa actitud voluntaria,
difícil, consiste en retomar algo eterno que no está ni más allá ni detrás del instante presente, sino
en él mismo. La modernidad se distingue de la moda que no hace más que seguir el curso del
tiempo; es la actitud que permite aprehender lo que hay de “heroico” en el momento presente. La
modernidad no es un hecho de sensibilidad ante el presente fugitivo, es una voluntad de “hacer
heroico” (heroiser) el presente.
DIALÉCTICA DE LA ILUSTRACIÓN (Adorno y Horkheimer) por Juan José Sánchez.
Dialéctica de la ilustración es un libro extraordinario y extraño a la vez, por la densidad tanto de su
contenido como de su expresión literaria; extraño, porque su relevancia e influjo en la historia
política y cultural europea de la segunda mitad de ese siglo está en proporción inversa al número
de lectores. Hasta su traducción inglesa en 1972 no hubo tanto revuelo, a partir de esta fecha caló
en la conciencia histórica a través del movimiento estudiantil, y desde entonces se ha convertido
en uno de los textos más explosivos.
La vertiginosidad con que en nuestros días se suceden los acontecimientos amenaza también a
este trabajo con aparecer ya desfasado. Pero justamente esta amenazadora circunstancia refuerza
su especial relevancia. Uno de los peligros que acechan en ese debate es la rapidez con la que se
ventilan cuestiones enormemente complejas y se dejas atrás convicciones con un innegable
momento de verdad. Esa rapidez es fruto de un olvido: de no tomar suficientemente en serio la
“dialéctica de la ilustración”.
En el debate que nos ocupa es mucho lo que está en juego. Está en juego nuestra identidad y
cultura europeas -la idea de Europa- y el concepto mismo de razón o racionalidad, que está en su
centro y al que en gran medida van ligados los valores que, en expresión de Kant, son del mayor
interés para la humanidad: la Libertad, la justicia, la solidaridad.
“Salvar la Ilustración”. Pues no hay otro modo, según ellos, de salvar la Ilustración, y con ella
aquellos valores, que tomando conciencia de su “dialéctica”, es decir, ilustrando a la Ilustración
sobre sí misma.
EJERCICIO DE ANÁLISIS: SOLILOQUIO DEL INDIVIDUO (Nicanor Parra).
Parte estableciendo una diferencia, trazando una línea, un egoísmo, la importancia de sí mismo.
Luego al grabar figuras en rocas, escribe. Luego experimenta la incomodidad, la necesidad del
cambio, el ser humano necesita ir mutando y cambiando constantemente.
“Me desplacé hacia el oeste”, viajó hacia el oeste.
Va dejando de a poco su individualidad de lado al encontrarse con esa comunidad. Luego vuelve a
su individualidad. La historia del mundo DESDE el sujeto. Hay un desencanto al ver el tiempo pasar
y a la humanidad buscando la dicha.
En el poema de Nicanor Parra, cuando dice “voy al abismo y no hay nada” se refiere a que se está
solo en el mundo, no hay Dios. Literalmente dice en un momento “la vida no tiene sentido” sin
embargo, no puede evitar decir “yo soy el individuo”, conciencia de sí mismo.
“Me preguntaron de dónde venía, contesté que sí…” no tiene sentido, no hay identidad, a su vez
puede ser que está ensimismado.
“Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río/ Y empecé a trabajar con ella,/Empecé
a pulirla,/De ella hice una parte de mi propia vida./Pero se hizo demasiado largo”. La necesidad de
aferrarse a algo.
LA DIALÉCTICA DE LA ILUSTRACIÓN (Horkheimer y Adorno).
Los valores que estaban en juego para Horkheimer y Adorno y el interés que les movió a escribir la
DI: Salvar la ilustración. Según ellos, no hay otro modo de salvar la Ilustración y sus valores que
tomando conciencia de su dialéctica, es decir, ilustrando a la ilustración sobre si misma.
Esa crítica no implica una negación de la ilustración, sino, todo lo contrario, una más plena e
integral realización de la misma.
Crítica a la modernidad burguesa.
“La modernidad, la ilustración, es un proceso progresivo e irreversible de racionalización de todas
las esferas de la vida social, proceso que comporta, a la vez, la progresiva funcionalización e
instrumentalización de la razón” (23).
Berman (1982) todo lo que se desvanece en el aire CAP 2 y 3.
Epígrafes:
“El nacimiento de la mecanización y la industria moderna…. Fue seguido de una irrupción violenta
semejante a una avalancha por su intensidad y extensión. Todos los límites de la moral y la
naturaleza, la edad y el sexo, el día y la noche, fueron superados. El capital celebro sus orgías “– El
Capital, libro 1.
“Soy el espíritu que todo lo niega” -Mefisto en Fausto.
Mefisto es el diablo y Fausto es un ideal de la ilustración. Fausto representa la búsqueda del saber,
el control de la naturaleza, el conocimiento. Él vende su alma al diablo en su afán por conocer, al
conocer se pierde la inocencia.
“¡Autodestrucción innovadora!” – Anuncio de Mobil Oil, 1978.
Una carta comercial del archivo de investigaciones de Shearson Hyden Stone, Inc., lleva esta cita
de Heráclito: “Todo fluye, nada permanece”.
“Ese desorden aparente que en realidad es el grado más alto del orden burgués” -Dostoievski.
Desde el renacimiento en adelante estamos en una búsqueda espiritual moderna, una búsqueda
que nos empuja a la autodestrucción.
La deconstrucción va a buscar poner el texto por sobre la intención del autor.
CONTROL 13 DE ABRIL