Introducción a la Astronomía Actual
Introducción a la Astronomía Actual
Este libro ha sido redactado por Edmund Bryce Switch (nenepash), basándose en las actuales teorías
astronómicas y astrológicas y en numerosos libros y temarios de Astronomía anteriores.
La Astronomía fue hasta los últimos años una asignatura obligatoria en todos los centros educativos mágicos.
Sin embargo, de acuerdo con la nueva edición de Evaluación de la educación mágica en Europa, se ha
decidido clasificarla como obligatoria sólo para los dos primeros cursos, siendo optativa para el resto de cursos.
Información de la asignatura.
Profesores y Astrónomos: Copérnico, George von Rheticus, Perpetua Fancourt y Aurora Sinistra.
Aulas: Dentro de la Torre de Astronomía de Hogwarts: Aula de Astronomía, Sala de Astronomía y Aula
de lectura.
Material requerido: telescopio de latón, cartas lunares, cartas modelo del cielo nocturno, lunascopio,
astrolabio, la varita mágica. Se recomienda el uso de una túnica tupida o una manta porque es una
clase nocturna en la torre más alta del centro educativo.
La Astronomía no es una rama de la magia, no; sin embargo, sí está relacionada con la magia, pues es la fuente
de la que los magos hacen más fuerte su flujo mágico (recordemos que la magia es un tipo de energía que fluye
por el universo en forma de flujo).
Hay que tener muy claro que la Astronomía no es astrología. Es más, la astrología se fundamenta en la
Astronomía. Mientras que la Astronomía estudia cómo son los cuerpos celestes, la astrología es un conjunto de
sistemas de adivinación basados en la relación entre los fenómenos astronómicos y nuestra vida diaria.
Historia de la Astronomía.
La historia de la Astronomía es tan antigua como la historia del ser humano. Antiguamente se ocupaba,
únicamente, de la observación y predicciones de los movimientos de los cuerpos celestes visibles a simple
vista. Quizá fueron los astrónomos chinos quienes dividieron, por primera vez, el cielo en distintas
constelaciones.
En Europa, las doce constelaciones que marcan el movimiento anual del Sol fueron denominadas
constelaciones zodiacales (el calendario zodiacal es parte de la astrología, no nos confundamos). Toda esta
astronomía observacional o contemplativa estuvo casi totalmente estancada en Europa durante la Edad Media,
pero floreció en el mundo con el Imperio persa y la cultura árabe. Y así, a lo largo de la Historia, se fueron
creando distintos calendarios basados en los fenómenos astronómicos. Sin embargo, durante siglos, la visión
geocéntrica de que el Sol y otros planetas giraban alrededor de la Tierra no se cuestionó. Esta visión era lo que
nosotros podíamos percibir por nuestros sentidos.
No obstante, en el Renacimiento, Nicolás Copérnico propuso el modelo heliocéntrico del Sistema Solar. Su
trabajo fue defendido, divulgado y corregido por Galileo y Kepler. Galileo añadió la novedad del uso del
telescopio para mejorar sus observaciones. Fue Isaac Newton quien extendió hacia los cuerpos celestes las
teorías de la gravedad terrestre, con lo que explicó el movimiento de los planetas, consiguiendo unir el vacío
entre las leyes del movimiento planetario de Kepler y la dinámica de Galileo.
Tras la publicación del trabajo de Newton, a partir de 1670 aproximadamente, utilizando instrumentos
modernos (modernos en esa época) de latitud y los mejores relojes disponibles se ubicó cada lugar de la Tierra
en un planisferio o mapa, calculando para ello su latitud y su longitud. La determinación de la latitud fue fácil,
pero la determinación de la longitud fue mucho más delicada. Los requerimientos de la navegación supusieron
un empuje para el desarrollo progresivo de observaciones astronómicas e instrumentos más precisos,
constituyendo una base de datos en constante crecimiento para los astrónomos.
A finales del siglo XIX se descubrió que, al descomponer la luz del Sol, se podían observar multitud de líneas de
espectro. Gracias a esto, se descubrió que las estrellas eran objetos muy lejanos y con el espectroscopio se
demostró que eran similares al Sol, pero con una amplia gama de distintas temperaturas, masas y tamaños. La
existencia de la Vía Láctea como un grupo separado de estrellas no se demostró sino hasta el siglo XX, junto con
la existencia de galaxias externas y, poco después, la teoría de expansión del Universo (parte de la Cosmología,
ciencia que estudia el cosmos en general, no sólo los cuerpos celestes).
La línea que conecta a Sol con un planeta recorre áreas iguales en tiempos iguales.
El cuadrado del período orbital de un planeta es proporcional al cubo (tercera potencia) de la distancia media
desde el Sol
(o dicho de otra manera--desde el "semieje mayor" de la elipse, la mitad de la suma de la distancia mayor y
menor desde el Sol).
Los planetas y el movimiento planetario (Segundo curso).
El Sistema Solar es un sistema planetario de la galaxia Vía Láctea. Se encuentra en uno de los brazos de ésta,
conocido como el Brazo de Orión. Está formado por una única estrella, el Sol (que da nombre al sistema), ocho
planetas que orbitan alrededor de la estrella (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y
Neptuno) y un conjunto de otros cuerpos menores, como planetas enanos, asteroides, satélites naturales,
cometas..., así como el espacio interplanetario comprendido entre ellos.
Los planetas de nuestro Sistema Solar se mueven alrededor de la estrella siguiendo las órbitas keplerianas, es
decir, cumpliendo las leyes del movimiento planetario de Kepler.
El movimiento aparente de los planetas de nuestro Sistema Solar es muy diferente del movimiento que
podamos observar desde la Tierra en los demás objetos. De hecho, la palabra planeta tiene el significado de
“errante”, de objeto sin dirección fija, de objeto que cambia de dirección frecuentemente. Sin embargo, los
movimientos aparentes de los planetas, tanto interiores como exteriores a la órbita de la Tierra, tienen una
explicación simple considerando sus órbitas keplerianas.
Los planetas tienen diversos movimientos, aunque los más importantes son el de rotación y el de traslación. El
movimiento de rotación es en el que los planetas giran sobre sí mismos, sobre su eje; esto determina la
duración del día en cada planeta, aunque los estúpidos humanos lo midamos en horas terrestres. Por el
movimiento de traslación, los planetas describen órbitas elípticas alrededor del Sol, el foco del Sistema
planetario; un giro completo en la órbita corresponde a un año para un determinado planeta. Cada planeta de
nuestro Sistema planetario tiene unos movimientos de rotación y traslación diferentes, así un planeta más
alejado del Sol tarda más tiempo en completar su órbita.
EL SOL:
Es el centro del Sistema Solar. El Sol es inmenso comparado con la Tierra (es 500 mil veces más grande). Emite
energía, luz y calor; su luz tarda 8 min y 20 s en llegar a la Tierra. Está a unos 150 millones de km de la Tierra. No
tiene movimiento de traslación porque los planetas giran a su alrededor, pero sí de rotación, de unos 25’38
días. El sol está estructurado en 5 partes: el núcleo, el interior radiante, la zona convectiva, la atmósfera dividida
y las manchas solares y protuberancias.
PLANETAS ROCOSOS:
También llamados rocosos o interiores, en los que el aporte energético del Sol es superior al del interior de los
planetas. Tienen envolturas sólidas y no hay apenas Hidrógeno y Helio en sus atmósferas. Son Mercurio, Venus,
Tierra y Marte.
Mercurio:
Es el primer planeta desde el Sol. Recibió su nombre de los romanos por el mensajero de pies alados de
los dioses ya que parecía moverse más rápido que ningún otro planeta alrededor del Sol. Es el planeta
más cercano al Sol y el segundo más pequeño del Sistema Solar. Es uno de los planetas rocosos. Tarda
88 días terrestres en dar una traslación completa y 176 en rotar sobre sí mismo, es decir, un día es 2
veces más largo que su año. Su diámetro es un 40% más pequeño que el de la Tierra y un 40% más
largo que su año. No tiene satélites naturales y se caracteriza por unos grandes cráteres.
Venus:
Es el segundo planeta del Sistema Solar, es un planeta rocoso. Venus (“la joya del cielo”) recibe el
nombre de la diosa romana Venus. A Venus, que está oculto por una gruesa cubierta turbulenta de
nubes, se le conoce como el planeta hermano de la Tierra. Ambos tienen tamaño, masa, densidad y
volumen similares, se formaron más o menos al mismo tiempo y se condensaron a partir de la misma
nebulosa. Sin embargo, durante los últimos años los investigadores han encontrado que el parecido
termina aquí. Un día venusiano tiene 243 días terrestres y es más largo que su año de 225 días. Venus
es uno de los dos planetas del Sistema Solar con movimiento retrógrado, es decir, Venus rota del este
hacia el oeste; para un observador en Venus, el Sol se levantaría por el oeste para ponerse por el este.
La Tierra:
Es el tercer planeta desde el Sol. La Tierra recibe su nombre de la diosa Gea. Tiene un solo satélite
natural (la Luna), es un planeta rocoso y el 71% de su superficie es agua. Gira alrededor del Sol a una
distancia media de unos 150 millones de km en un período de 365 días y 6 h. Nuestro planeta efectúa
una rotación sobre su eje cada 23 h y 56 min. La Tierra es de forma casi esférica, siendo el diámetro de
polo a polo solo unos km menor que el diámetro ecuatorial (únicamente unos km más grande que el de
Venus). Su eje está inclinado unos 23º.
Marte:
Es el cuarto planeta del Sistema Solar y el último rocoso. Es el primero de los planetas superiores y
probablemente el que mejor se conoce. Marte recibe el nombre del dios de la guerra romano Marte
debido a su color rojo; en otras civilizaciones tiene nombres similares, por ejemplo, los antiguos
egipcios lo llamaron Her Descher, que significa “el rojo”. Marte gira alrededor del Sol a una distancia
media de 228 millones de km en un período de 687 días. Rota sobre sí mismo cada 24 h y media. En
Marte fluyó agua, aunque ahora sólo queda en los polos y congelada. Se caracteriza por tener el volcán
más grande del Sistema Solar.
CINTURÓN DE ASTEROIDES:
Los asteroides son cuerpos compuestos por sustancias rocosas y metálicas, o una de ambas. El cinturón de
asteroides orbita alrededor del Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter. Hay algunos asteroides que poseen
órbitas que los llevan más lejos o más cerca del Sol. Ceres descubierto en 1801, es uno de los cuerpos del
cinturón.
PLANETAS GASEOSOS:
También llamados jovianos o exteriores, en los que el aporte energético del Sol es similar al del interior de los
planetas. Tienen atmósferas de Helio, Hidrógeno y Metano, con sistemas meteorológicos complejos (varios con
tormentas de larga duración), y un núcleo rocoso. La mayoría tienen un sistema de anillos alrededor, y todos
tienen numerosos satélites naturales. Giran sobre su eje con una gran rapidez. Son Júpiter, Saturno, Urano y
Neptuno.
Júpiter:
Es el planeta más grande de nuestro sistema planetario. Es un cuerpo masivo gaseoso formado
principalmente por hidrógeno y helio. Es el planeta con mayor masa del Sistema. Júpiter es el quinto
planeta desde el Sol y es el mayor del Sistema Solar. Tarda en completar su órbita 11’2 años y sus días
duran 9’92 horas terrestres. Tiene 63 satélites naturales.
Saturno:
Sexto planeta del Sistema Solar, es el segundo en tamaño y masa después de Júpiter y es el único con
un sistema de anillos visible desde nuestro planeta. Su día dura 10 h y 39 min, y tarda 29.5 años
terrestres en completar su órbita alrededor del Sol. Tiene una temperatura media de -178º C. Se
caracteriza por sus anillos brillantes. Tiene 56 satélites.
Urano:
Séptimo planeta del sistema solar, el tercero en tamaño y el cuarto en masa. Completa su órbita
alrededor del Sol cada 84.01 años terrestres. El día de Urano dura 17h y 14 min. Es uno de los dos
planetas de nuestro sistema planetario que tiene un movimiento retrógrado. Urano tiene 27 satélites.
Tiene dos anillos oscuros.
Neptuno:
Octavo planeta, un planeta dinámico con manchas que recuerdan las tempestades de Júpiter. Es un
planeta azulado muy similar a Urano, es ligeramente más pequeño pero más denso. Neptuno es el
planeta más exterior de los gigantes gaseosos. Neptuno, que completa su órbita alrededor del Sol cada
165 años, tiene 13 satélites. Un día de Neptuno tiene 16 h y 6’7 min. Emite más energía de la que
recibe del Sol y tiene dos anillos oscuros.
PLANETAS ENANOS:
Un planeta enano es un cuerpo que orbita en torno al Sol con una masa suficiente para adquirir forma esférica
por efecto de su propia gravedad y que no ha limpiado sus proximidades de cuerpos competidores. Se han
determinado tres: Plutón, Ceres y Eris.
COSMOLOGÍA: Cursos VI-VII.
Composición del Universo (Sexto curso).
El Universo actual está constituido por materia normal, materia oscura y energía oscura.
Está formada por las partículas fundamentales conocidas, en su mayoría protones y neutrones que,
junto con los electrones, originan los átomos de los elementos químicos. El más abundante de todos
ellos es el Hidrógeno, que constituye entre un 70 y un 75% del total.
Se desconoce su composición, puesto que no emite ni refleja ningún tipo de luz o radiación. Se postuló
su existencia porque la masa total de la materia normal no es suficiente para explicar la intensidad de
las fuerzas gravitatorias entre las galaxias.
Tampoco se sabe cuál es su naturaleza y se cree que está distribuida homogéneamente por el espacio.
La energía oscura se opone a la fuerza gravitatoria (que siempre es atractiva) y, por lo tanto, tiene un
carácter repulsivo. Se cree que es la responsable de la expansión del Universo.
La era desconocida:
En los primeros 10-44 segundos, hay vibraciones de partículas de energía, el Universo está muy caliente
(1032 Kelvin) y denso, sometido a la llamada gravedad cuántica.
La era de la radiación:
Entre los 10-43 y los 10-35 segundos se produce una explosión que acelera la expansión y hace que la
fuerza de la gravedad se separe de las otras tres fuerzas fundamentales.
Entre los 10-34 y los 10-10 segundos se separan las interacciones fuertes desprendiendo gran energía que
se materializa en forma de partículas materiales. El Universo sigue expandiéndose y enfriándose. Son
aplicables ya las leyes de Einstein. Es la época quark.
Entre los 10-10 y los 100 segundos se separan las interacciones débiles. La temperatura sigue
descendiendo. Se agrupan los quarks para originar neutrones y protones. Es la época leptónica.
La era de la materia:
Entre los 100 s y los 300 mil años, el Universo se enfría muy rápidamente. Protones y neutrones se
unen para formar los núcleos de los átomos más ligeros. El Universo es una espesa mezcla de partículas
y aún no es visible. Es la época fotónica.
Entre los 300 mil y los 1.500 millones de años, el Universo es transparente. Los electrones se conectan a
la estructura básica del átomo y liberan fotones, con lo cual se crea la primera señal electromagnética,
de la cual aún hoy seguimos oyendo su rastro. La temperatura es de unos 3 mil Kelvin.
Entre los 2 mil y los 5 mil millones de años, se forman las primeras estrellas del Universo: por efecto de
la gravedad, el hidrógeno origina helio por fusión nuclear y se derraman grandes cantidades de luz y
calor al espacio. El Universo ya no es oscuro. Sucesivas fusiones nucleares van originando los elementos
más pesados. Aparecen las primeras supernovas.
Entre los 5.500 y los 10.500 millones de años, se forman el Sol y los planetas que forman el Sistema
Solar.
Así es, brevemente, como explica la teoría del Big Bang cómo ha evolucionado el Universo desde sus inicios,
pero para ser aceptada hubo que esperar a que se conjuntaran tres grandes descubrimientos experimentales
que la apoyaran:
· Prueba de la expansión.
Habiendo descubierto que el Universo se estaba expandiendo, los astrónomos se peguntaron entonces
cómo comenzó esta expansión. La física indicaba que el Universo debió tener un comienzo muy caliente
y que parte de ese calor inicial podría detectarse aún ahora en la banda de las microondas. Penzias y
Robert Wilson lo detectaron por primera vez en 1965.
· Sonido del eco de la gran explosión.
En 1989 la NASA puso en órbita un satélite para tratar de medir irregularidades en la radiación de fondo
(también llamada “Eco del Big Bang”) detectada dos décadas antes. Las irregularidades en la radiación
de fondo brindan al astrónomo datos sobre la historia primitiva del Universo; específicamente sobre la
época en la que comenzaron a formarse las galaxias. Analizarlas e interpretarlas, a los astrónomos les
sirvió para confirmar la Gran Explosión inicial y para datarla en unos 13.700 millones de años antes de
nuestro tiempo.
· Si la densidad de masa del Universo fuera superior a la densidad crítica, el Universo se iría haciendo
más denso y más caliente, terminando en un estado similar al de un comienzo, en un proceso
llamado Big Crunch.
· Si, por el contrario, la densidad del Universo fuera igual o menor a la densidad crítica, disminuiría su
velocidad de expansión, pero nunca se detendría. Su temperatura iría descendiendo y llegaría a
acercarse a un estado conocido como muerte térmica.
Se podría dar, a la vez, una destrucción total de la materia si el hidrógeno terminara destruyéndose, dejando
sólo radiación.
Galaxias y estrellas.
Una galaxia es una agrupación de estrellas, nubes de gas y polvo concentradas en una determinada región del
espacio y unidas por efecto de la gravedad. No se descarta que también haya materia y energía oscuras.
Actualmente se cree que la formación de una galaxia tiene lugar a partir de una densa nube de polvo y
gas que se agrupa por efecto de la gravedad. En un momento dado, esa primitiva nube de gas colapsa y
forma un gigantesco agujero negro (objeto astronómico compacto de enorme densidad con una
gravedad tan potente que no escapa ni la luz, por lo que parece una bola negra en el espacio), que
comienza a alimentarse del gas que tiene a su alrededor creando un brillante quásar, debiéndose el
brillo a la enorme temperatura que alcanza el gas. Se dice entonces que se trata de una galaxia activa.
El agujero negro crece tanto que la enorme cantidad de energía que desprende su quásar empuja al
resto de la galaxia fuera de su alcance, con lo cual, con lo cual, una vez tragado su quásar, deja de
alimentarse, “se tranquiliza” y el conjunto se transforma en una galaxia inactiva.
Hubble creó el primer sistema de clasificación de galaxias, basado en su aspecto. El sistema actual es
una modificación y ampliación de ese primer sistema. Así, se habla de galaxias elípticas, espirales (como
la nuestra), lenticulares e irregulares.
Nuestra galaxia se llama la Vía Láctea, porque su aspecto recordaba a los antiguos griegos a un reguero
de leche derramada (en la mitología, es leche que salió a presión del pecho de Hera que mordió
Hércules; en griego antiguo, γαλα significa “leche”.). Es del tipo espiral y el Sistema Solar se encuentra
en uno de sus brazos a dos tercios de distancia de su centro. Cada 225 millones de años, el Sistema
Solar completa un giro alrededor del centro de la galaxia. La galaxia se mueve a unos 270 km/s. Tiene
tres brazos: el de Sagitario, el de Perseo y el de Orión. En este último se encuentra el Vecindario/Grupo
Local.
La Vía Láctea y Andrómeda son los miembros dominantes del llamado Grupo Local de galaxias. El grupo
está formado por un total de 26 galaxias, siendo las demás menores. A pesar de la expansión del
Universo, el grupo local de galaxias constituye un cúmulo galáctico único gravitatoriamente y no se
alejan entre sí. El supercúmulo de Virgo es el cúmulo importante más cercano.
Una nebulosa es una nube de gas (principalmente hidrógeno y helio) y polvo interestelar. Son los lugares donde
nacen las estrellas, aunque también pueden ser restos de una estrella que ha muerto.
Las estrellas son cuerpos esféricos que generan gran energía ya que en su interior se producen reacciones
termonucleares. Esta energía se emite al espacio en forma de radiación electromagnética y viento estelar.
Las estrellas se forman en regiones densas de las nebulosas cuando el gas y el polvo se comprimen,
seguramente, por la onda expansiva producida por la explosión de una supernova o por las colisiones
de galaxias. Cuando la nube se contrae y comienza a girar, el gas y el polvo de la nebulosa se va
concentrando en el centro hasta que se colapsan y terminan formando un núcleo muy caliente
denominado protoestrella. Cuando comienzan a darse reacciones de fusión nuclear y, por lo tanto, a
emitir radiación, ya es una estrella. El material giratorio que rodea la estrella puede dar lugar a un
sistema planetario similar al Sistema Solar.
A lo largo del ciclo de la vida de una estrella, su composición evoluciona aumentando su contenido en
elementos pesados y disminuyendo el de hidrógeno. Al comienzo de la vida de una estrella, su principal
componente es el hidrógeno. Mediante reacciones de fusión nuclear se van transformando núcleo de
hidrógeno en helio. A partir del helio formado, y siempre mediante reacciones nucleares, se forma
carbono, que se coloca en el centro de la estrella. Cuando se ha formado suficiente carbono, se originan
sucesivamente, y por el mismo proceso, nitrógeno, oxígeno y otros elementos químicos.
El Sol, la estrella de nuestro sistema planetario, se formó hace 4650 millones de años y está en la mitad
de su vida. Aumentará su tamaño hasta convertirse en una gigante roja. Finalmente se colapsará y se
convertirá en una enana blanca.
El complejo Sistema Solar (Séptimo curso).
El Sistema Solar es un sistema planetario de la galaxia Vía Láctea. Se encuentra en uno de los brazos de ésta,
conocido como el Brazo de Orión, a unos 26 mil años-luz del centro galáctico, con una órbita circular con un
período de 240 millones de años. Está formado por una única estrella, el Sol (que da nombre al sistema), ocho
planetas que orbitan alrededor de la estrella (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y
Neptuno) y un conjunto de otros cuerpos menores, como planetas enanos, asteroides, satélites naturales,
cometas..., así como el espacio interplanetario comprendido entre ellos.
EL SOL:
Es el centro del Sistema Solar. El Sol es inmenso comparado con la Tierra (es 500 mil veces más grande). Se trata
de una estrella de tipo espectral cuya parte más caliente es el núcleo, pues en él tienen lugar las reacciones
nucleares. Emite energía, luz y calor; su luz tarda 8 min y 20 s en llegar a la Tierra. Está a unos 150 millones de
km de la Tierra. Su temperatura media es de 5500º C. No tiene movimiento de traslación porque los planetas
giran a su alrededor, pero sí de rotación, de unos 25’38 días. Su composición es de 25% Helio y 74% Hidrógeno.
Se estima que le quedan 5 mil millones de años brillando, luego se convertiría en una enana blanca. El sol está
estructurado en 5 partes. En el núcleo, un tercio del radio solar, tienen lugar las reacciones nucleares del
hidrógeno. El interior radiante, otro tercio del radio solar, absorbe y reemite hacia la superficie la energía
producida en el núcleo. La zona convectiva es otro tercio del radio solar. La atmósfera se divide en tres áreas: la
fotosfera tiene una temperatura de entre 4 mil y 6 mil grados Kelvin, tiene un espesor de 300 km y en ella se
origina la radiación visible del espectro continuo; la cromosfera tiene temperaturas de 10 16 Kelvin, muy baja
densidad y un espesor de 14 mil km; por último, la corona tiene temperaturas similares a la cromosfera, un
espesor de centenares de miles de km y muy baja densidad. La última zona del Sol son las manchas solares y las
protuberancias por alteración local del campo magnético.
PLANETAS TERRESTRES:
También llamados rocosos o interiores, en los que el aporte energético del Sol es superior al del interior de los
planetas. Tienen envolturas sólidas y no hay apenas Hidrógeno y Helio en sus atmósferas. Son Mercurio, Venus,
Tierra y Marte.
Mercurio:
Es el primer planeta desde el Sol. Recibió su nombre de los romanos por el mensajero de pies alados de
los dioses ya que parecía moverse más rápido que ningún otro planeta alrededor del Sol. Es el planeta
más cercano al Sol y el segundo más pequeño del Sistema Solar. Es uno de los planetas rocosos. Tarda
88 días terrestres en dar una traslación completa y 176 en rotar sobre sí mismo, es decir, un día es 2
veces más largo que su año. Su diámetro es un 40% más pequeño que el de la Tierra y un 40% más
grande que el de la Luna. Es incluso más pequeña que una de las lunas de Júpiter (Ganímedes) o de
Saturno (Titán). No tiene satélites naturales y se caracteriza por unos grandes cráteres. Existe hielo en
sus polos. Tiene una atmósfera muy ligera de Helio y su núcleo de hierro ocupa el 70% de su masa.
Venus:
Es el segundo planeta del Sistema Solar, es un planeta rocoso. Venus (“la joya del cielo”) recibe el
nombre de la diosa romana Venus. A Venus, que está oculto por una gruesa cubierta turbulenta de
nubes, se le conoce como el planeta hermano de la Tierra. Ambos tienen tamaño, masa, densidad y
volumen similares, se formaron más o menos al mismo tiempo y se condensaron a partir de la misma
nebulosa. Sin embargo, durante los últimos años los investigadores han encontrado que el parecido
termina aquí. Venus es muy diferente a la Tierra, no tiene océanos y está rodeado por una pesada
atmósfera compuesta principalmente por dióxido de carbono (con casi nada de vapor de agua). Sus
nubes están compuestas por gotas de ácido sulfúrico. En la superficie, la presión atmosférica es 92
veces mayor que la presión en la Tierra a nivel del mar. Venus es abrasador con una temperatura en la
superficie de unos 482º. Esta alta temperatura es debida básicamente a un aplastante efecto
invernadero causado por la pesada atmósfera y el CO2. Venus es el planeta más volcánico de nuestro
sistema planetario (más de mil volcanes) y ha sido esta gran actividad volcánica la que ha creado una
atmósfera tan densa. Un día venusiano tiene 243 días terrestres y es más largo que su año de 225 días.
Venus es uno de los dos planetas del Sistema Solar con movimiento retrógrado, es decir, Venus rota del
este hacia el oeste; para un observador en Venus, el Sol se levantaría por el oeste para ponerse por el
este.
La Tierra:
Es el tercer planeta desde el Sol. La Tierra recibe su nombre de la diosa Gea. Tiene un solo satélite
natural (la Luna), es un planeta rocoso y el 71% de su superficie es agua. Gira alrededor del Sol a una
distancia media de unos 150 millones de km en un período de 365 días y 6 h. Nuestro planeta efectúa
una rotación sobre su eje cada 23 h y 56 min. La Tierra es de forma casi esférica, siendo el diámetro de
polo a polo solo unos km menor que el diámetro ecuatorial (únicamente unos km más grande que el de
Venus). Su eje está inclinado unos 23º. Tiene un núcleo magnético formado por hierro y níquel. El
campo magnético nos protege del viento solar; cuando los vientos solares interactúan en el campo
magnético de la Tierra, se forman las auroras (boreal en el norte y austral en el sur).
Marte:
Es el cuarto planeta del Sistema Solar y el último rocoso. Es el primero de los planetas superiores y
probablemente el que mejor se conoce. Marte recibe el nombre del dios de la guerra romano Marte
debido a su color rojo; en otras civilizaciones tiene nombres similares, por ejemplo, los antiguos
egipcios lo llamaron Her Descher, que significa “el rojo”. Marte gira alrededor del Sol a una distancia
media de 228 millones de km en un período de 687 días. Rota sobre sí mismo cada 24 h y media.
Aunque sólo tiene 6.800 km de diámetro, este planeta se parece en diversos aspectos a la Tierra en un
grado mucho mayor que Venus. Tiene una atmósfera muy ligera, tenue. En Marte fluyó agua, aunque
ahora sólo queda en los polos y congelada. Su temperatura va desde los -87 a los -5º centígrados. Tiene
dos satélites (Fobos y Deimos). Se caracteriza por tener el volcán más grande del Sistema Solar (el
Olympus Mons).
CINTURÓN DE ASTEROIDES:
Los asteroides son cuerpos compuestos por sustancias rocosas y metálicas, o una de ambas. El cinturón de
asteroides orbita alrededor del Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter. Hay algunos asteroides que poseen
órbitas que los llevan más lejos o más cerca del Sol. Ceres descubierto en 1801, es uno de los cuerpos del
cinturón.
PLANETAS GASEOSOS:
También llamados jovianos o exteriores, en los que el aporte energético del Sol es similar al del interior de los
planetas. Tienen atmósferas de Helio, Hidrógeno y Metano, con sistemas meteorológicos complejos (varios con
tormentas de larga duración), y un núcleo rocoso. La mayoría tienen un sistema de anillos alrededor, y todos
tienen numerosos satélites naturales. Giran sobre su eje con una gran rapidez. Son Júpiter, Saturno, Urano y
Neptuno.
Júpiter:
Es el planeta más grande de nuestro sistema planetario. Es un cuerpo masivo gaseoso formado
principalmente por hidrógeno y helio. Es el planeta con mayor masa del Sistema. Júpiter es el quinto
planeta desde el Sol y es el mayor del Sistema Solar. Si Júpiter estuviera vacío, cabrían en su interior
más de mil Tierras. También contiene más materia que el resto de los planetas combinados. Tiene una
temperatura media de -148º C. Tarda en completar su órbita 11’2 años (4343’5 días) y sus días duran
9’92 horas terrestres. Tiene 63 satélites naturales, destacando Calisto, Ío, Ganímedes (el más grande del
Sistema Solar) y Europa, en la que podría haber vida bajo el hielo.
Saturno:
Sexto planeta del Sistema Solar, es el segundo en tamaño y masa después de Júpiter y es el único con
un sistema de anillos visible desde nuestro planeta. Gran parte de lo que se sabe de este planeta es
debido a las exploraciones Voyager en 1980-81. Saturno está claramente achatado por los polos, como
resultado de la rápida rotación del planeta alrededor de su eje. Su día dura 10 h y 39 min, y tarda 29.5
años terrestres en completar su órbita alrededor del Sol. Tiene una temperatura media de -178º C. Se
caracteriza por sus anillos brillantes. Tiene 56 satélites, destacando, Titán, Tetis, Jano, Rhea y Dione.
Urano:
Séptimo planeta del sistema solar, el tercero en tamaño y el cuarto en masa. Fue descubierto por
William Herschel en 1781. Completa su órbita alrededor del Sol cada 84.01 años terrestres. El día de
Urano dura 17h y 14 min. Es uno de los dos planetas de nuestro sistema planetario que tiene un
movimiento retrógrado. Su temperatura media es de -216º C. Urano tiene 27 satélites, destacando
Miranda, Ariel, Titania y Oberon. La atmósfera de Urano está compuesta por un 93% de hidrógeno, 2%
de metano y pequeñas cantidades de acetileno y otros HC. Tiene dos anillos oscuros.
Neptuno:
Octavo planeta, un planeta dinámico con manchas que recuerdan las tempestades de Júpiter. Es un
planeta azulado muy similar a Urano, es ligeramente más pequeño pero más denso. Neptuno es el
planeta más exterior de los gigantes gaseosos. Neptuno fue descubierto en 1846 por J. Gottfried Galle
(del observatorio de Berlín). Si Neptuno estuviera vacío, contendría casi 60 Tierras. Neptuno, que
completa su órbita alrededor del Sol cada 165 años, tiene 13 satélites (6 de ellos fueron descubiertas
por la nave Voyager), destacando Tritón y Nereida. Un día de Neptuno tiene 16 h y 6’7 min. Los dos
tercios interiores de Neptuno están compuestos por una mezcla de roca fundida, agua, amoníaco y
metano líquidos. El tercio exterior es una mezcla de gases calientes compuestos por hidrógeno, helio,
agua y metano. El metano, como en el caso de Urano, da a las nubes de Neptuno su característico color
azul. Tiene una temperatura media de -214º C. Emite más energía de la que recibe del Sol y tiene dos
anillos oscuros.
PLANETAS ENANOS:
Un planeta enano es un cuerpo que orbita en torno al Sol con una masa suficiente para adquirir forma esférica
por efecto de su propia gravedad y que no ha limpiado sus proximidades de cuerpos competidores. Se han
determinado tres: Plutón, Ceres y Eris. No se descarta que, sin pasar mucho tiempo, varios objetos vayan
pasando a engrosar el catálogo de planetas enanos.
Plutón:
Plutón es un planeta enano del Sistema Solar que forma parte de un sistema planetario doble con
Caronte. Fue descubierto en 1930. Es un cuerpo compuesto básicamente de hielo, posiblemente con un
núcleo rocoso. Su rotación completa es de 153’3 horas terrestres en movimiento retrógrado y su
traslación dura 247’92 años terrestres. Tiene una temperatura media de alrededor de -230º C. Lo que
en un principio se consideró su satélite, Caronte, hoy se cree que más bien podría formar con Plutón un
sistema binario. Plutón forma parte del Cinturón de Kuiper.
Ceres:
Fue descubierto en 1801. Es el cuerpo más grande del Cinturón de asteroides. Tiene un diámetro
ecuatorial de 950 km.
Eris:
Fue descubierto en 2005. Forma parte del disco disperso. Tiene un diámetro ecuatorial de 2400 km.
METEORITOS:
Son fragmentos de asteroides o restos de cometas que viajan por el espacio a enormes velocidades. Son
atraídos gravitacionalmente por el Sol y chocan con los cuerpos que se encuentran a su paso, satélites o
planetas, produciendo cráteres de impacto si llegan a contactar con la superficie o estrellas fugaces si se
desintegran al atravesar la atmósfera.
COMETAS:
Los cometas son pequeños cuerpos del Sistema Solar compuestos por una mezcla de hielo, roca y polvo. Al
parecer se formaron al mismo tiempo que los planetas y asteroides y, puesto que no han sufrido un
calentamiento importante, se cree que pueden conservar sin muchas variaciones los ingredientes que formaron
el Sistema Solar. La parte sólida de un cometa se conoce como núcleo y su tamaño oscila entre unas decenas de
metros y km. Cuando la órbita acerca el cometa al Sol, se forma una nube gigantesca que se extiende hasta
rodear al núcleo, llamada coma. Una parte de los gases y partículas que se liberan son empujadas hacia fuera
en forma de colas (que es lo que les da su aspecto característico). Los astrónomos clasifican a los cometas en
cuatro grupos principales:
· De período largo: con inmensas órbitas elípticas alrededor del Sol que pueden llegar a durar miles de
años.
· De período corto: son aquellos cuyos períodos orbitales duran 200 años como máximo (como el
Halley).
· Del cinturón de asteroides: son aquellos que orbitan el Sol entre el cinturón de asteroides.
· Solitarios interestelares: son aquellos que provienen de fuera del Sistema Solar, lo atraviesan y
desaparecen para no volver.
EL CINTURÓN DE KUIPER:
En el año 1950, el astrónomo de origen holandés Gerard Kuiper publicó una nueva y por entonces extraña
teoría según la cual el Sistema Solar se extendía mucho más allá de los planetas conocidos en un enorme y
delgado anillo formado por pequeños objetos helados. Con esta teoría, Kuiper trataba de explicar el lugar de
origen de los cometas periódicos. Kuiper murió en 1973 sin ver confirmada su teoría, pero hoy día ya nadie
duda de la existencia de ese anillo formado por multitud de cuerpos helados que, en su honor, se llama
Cinturón de Kuiper. Y tal y como él suponía, es el origen de los cometas de período corto, como el Halley. En la
actualidad, se considera a Plutón, descubierto en 1930, como uno de los objetos pertenecientes a este
cinturón.
Es una región con cuerpos similares a los del Cinturón de Kuiper que, al parecer, se formaron cerca de Neptuno
pero fueron arrojados a órbitas más distantes a través de encuentros gravitatorios con dicho planeta. Eris,
descubierto en julio de 2005, es uno de esos cuerpos.
NUBE DE OORT:
El mismo año que Kuiper enunció su teoría (1950), su compatriota Jan Oort sostuvo que los cometas de período
largo provenían de una gigantesca esfera que envolvía a todo el Sistema Solar, cuyo borde estaba miles de veces
más lejos que el anillo que Kuiper proponía. Dicha esfera está formada por multitud de cuerpos formados por
hielo y roca, constituye la frontera del Sistema Solar y, en su nombre, se denomina Nube de Oort.
Este es el libro oficial ordenado según un temario específico para la enseñanza. Aunque los alumnos no
entiendan los conceptos iniciales, debido a su complejidad, deben ser enseñados igualmente. Por su parte, si
los alumnos ya saben un concepto, no deben adelantarse, ya que podría descuadrar su formación en el
mundo astronómico.