UNIVERSIDAD PANAMERICANA
FACULTAD DE DERECHO
CON RECONOCIMIENTO DE VALIDEZ OFICIAL DE ESTUDIOS ANTE LA S.E.P
CON NUMERO DE ACUERDO 944893 DE FECHA 24-III-94
“DERECHOS DE MINORÍAS EN SOCIEDADES
ANÓNIMAS, DESACUERDOS INSUPERABLES Y
CLÁUSULAS DE SALIDA”
TESIS PROFESIONAL
QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE
LICENCIADO EN DERECHO
PRESENTA
ALÁN JAIME MISRAHI
DIRECTOR DE TESIS: LIC. XAVIER MANGINO DUEÑAS
CIUDAD DE MÉXICO 2017
A mis padres, hermanas,
abuelos, familia y amigos por su
incondicional apoyo y cariño.
A todos mis profesores y a esta
gran Universidad que me formó
como abogado.
Índice.
Introducción………………………………………………………………………………..3
Capítulo 1. Sociedades Anónimas………………………………………………………5
Definición de Sociedad Anónima………………………….…………………………5
Capital Social y Acciones………………………….………………………………….7
Estructura………………………….………………………….…………….………….9
Capítulo 2. Derechos de minorías………………………….…………………….……14
Derechos de minoría legales………………………….…………………………….16
Derechos de minoría contractuales………………………….…………………….41
Capítulo 3. Derechos de minorías en Sociedades Anónimas Promotoras de
Inversión………………………………………………………………………………..…44
Derechos de minoría legales………………………….…………………………….45
Derechos de minoría contractuales………………………….…………….………53
Capítulo 4. Derechos relevantes ante posibles Desacuerdos Insuperables o
Desacuerdos Inesperables existentes………………………….………………..……58
Derechos que mediante su ejercicio pueden crear Desacuerdos
Insuperables…………………………………………………………………………..58
Derecho de acceso a la información…………………………….…………………59
Capítulo 5. Desacuerdos Insuperables y Cláusulas de Salida…………...……...…69
Capítulo 6. Shotgun Mechanism………………………………………….……………80
Capítulo 7. Procedimiento a seguir en Asambleas Extraordinarias y ante
Desacuerdos Insuperables……………….………………………….…………………83
Capítulo 8. Propuesta de Reforma………………………….…………………………90
Conclusión………………………….………………………….……………………..…100
Bibliografía………………………….………………………….…………………..……102
2
Introducción.
El presente trabajo pretende establecer una mecánica de solución a los
desacuerdos insuperables que existan entre los accionistas que participan en los
diferentes tipos de sociedades anónimas como consecuencia de la imposibilidad de
tomar acuerdos en los órganos supremos de las mismas, la cual sea acorde al
mercado y se enfoque en la esencia contractual y de negocios que existe en dichas
sociedades.
Para lograr lo anterior, se analizarán las sociedades anónimas, su naturaleza y
principales características, para posteriormente entender sus órganos internos y
pasar a enlistar y cuestionar los derechos de minoría existentes en dichas
sociedades establecidos en la Ley General de Sociedades Mercantiles (y las
distinciones que existen en la Ley del Mercado de Valores para las Sociedades
Anónimas Promotoras de Inversión), haciendo un especial énfasis en (i) los
derechos de asistencia y votación y (ii) el derecho de acceso a la información y la
consecuente obligación de la sociedad de proveer a sus accionistas con la misma.
Se considerarán como punto central las resoluciones que se adopten en las
asambleas extraordinarias, las cuales pudieran generar desacuerdos insuperables.
Se explicarán los desacuerdos insuperables y se demostrará cómo la Ley General
de Sociedades Mercantiles, bajo ciertas circunstancias, crea los mismos y no
establece una mecánica de solución clara ante dicha situación. Se procederá a
enlistar y explicar ciertas maneras de terminar dichos desacuerdos insuperables
desde una perspectiva de negocios plasmada en ciertas obligaciones legales y
contractuales.
Tras demostrar la gravedad de la situación en la que la Ley General de Sociedades
Mercantiles coloca a ciertas sociedades, se establecerá un mecanismo a seguir en
3
caso de encontrarse ante la desafortunada situación (pero a la vez existente y
acorde a las relaciones de negocios) de un desacuerdo insuperable.
Todo lo anterior será plasmado en una propuesta de reforma a ciertos artículos de
la Ley General de Sociedades Mercantiles, la cual facilitará y perfeccionará ciertas
partes de la misma mediante la introducción de, entre otros, un sistema obligatorio
de resolución de controversias el cual podrá ser (i) el punto de partida para todos
los casos en cuestión o (ii) el camino para que las partes pacten una forma de
resolución tan sofisticada, práctica y acorde a su realidad.
4
Sociedades Anónimas
Definición de Sociedad Anónima.
La Sociedad Anónima es, en nuestra legislación, la sociedad mercantil de capitales
por excelencia1. Es definida por la Ley General de Sociedades Mercantiles con base
en dos elementos, mismos que utiliza para las demás sociedades mercantiles, las
cuales son el nombre con el cual se constituye y el tipo de responsabilidad de los
socios con la sociedad2.
El artículo 87 de la Ley General de Sociedades Mercantiles es el encargado de
definir a la sociedad anónima.
Artículo 87.- Sociedad anónima es la que existe bajo una denominación y se
compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus
acciones.
El maestro Rodríguez y Rodríguez la define como “la sociedad mercantil con
denominación, de capital fundacional dividido en acciones, cuyos socios limitan su
responsabilidad al pago de las mismas.”3
1
Rodríguez y Rodríguez, Joaquín. CURSO DE DERECHO MERCANTIL, Porrúa, México, 2004, pp. 89-91.
Como plantea el mercantilista Rodríguez y Rodríguez, “La sociedad anónima representa una forma
de organización estable y permanente; lo que sucede a los socios no trasciende a la sociedad. Pero
al mismo tiempo, es una sociedad de responsabilidad limitada, por lo que los que participan en ella
no sienten el temor de las pérdidas ilimitadas que pueden comprometer toda su situación
patrimonial.” “…la sociedad anónima es de capital porque en ella lo importante es lo que cada socio
aporta a la sociedad y no sus características personales…”
2
En nuestra legislación mercantil no existe una definición del contrato de sociedad, razón por la cual
debemos acudir a Código Civil Federal, el cual reza en su artículo 2688 que “Por el contrato de
sociedad los socios se obligan mutuamente a combinar sus recursos o sus esfuerzos para la
realización de un fin común, de carácter preponderantemente económico, pero que no constituya
una especulación comercial.
3
Rodríguez y Rodríguez, Op cit, pp. 90.
5
De las anteriores definiciones podemos entender que son tres los elementos
principales que dan vida a las sociedades anónimas:
1. Que son sociedades.4
2. El nombre con el que serán constituidas, cuyas reglas se establecen en el artículo
88 de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
Artículo 88.- La denominación se formará libremente, pero será distinta de la
de cualquiera otra sociedad y al emplearse irá siempre seguida de las palabras
“Sociedad Anónima” o de su abreviatura “S.A.”
3. La principal obligación de los socios, la cual consiste en realizar las aportaciones
necesarias para constituir el capital social, las cuales estarán representadas por
acciones y serán el límite de la responsabilidad de los socios para con la sociedad.
4
Lo cual implica que existe una pluralidad de personas durante la creación y la vida de la sociedad.
Requisito no solicitado para las Sociedades Anónimas Simplificadas, de reciente creación mediante
Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de febrero del 2016.
6
Capital Social y Acciones.
El capital social5 de las sociedades anónimas se encuentra dividido en unidades o
partes iguales que se encuentran representadas por acciones6, mismas que son
títulos de crédito regulados supletoriamente por la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, según lo establecido en su artículo 22.
Artículo 111.- Las acciones en que se divide el capital social de una sociedad
anónima estarán representadas por títulos nominativos que servirán para
acreditar y transmitir la calidad y los derechos de socio, y se regirán por las
disposiciones relativas a valores literales, en lo que sea compatible con su
naturaleza y no sea modificado por la presente Ley.
Artículo 112.- Las acciones serán de igual valor y conferirán iguales derechos.
Sin embargo, en el contrato social podrá estipularse que el capital se divida en
varias clases de acciones con derechos especiales para cada clase,
observándose siempre lo que dispone el artículo 17.
Artículo 22 (LGTOC).- Respecto a los títulos de deuda pública, a los billetes
de banco, a las acciones de sociedades y a los demás títulos de crédito
regulados por leyes especiales, se aplicará lo prescrito en las disposiciones
legales relativas y, en cuanto ellas no prevengan, lo dispuesto por este
Capítulo.
5
Rodríguez y Rodríguez, op cit, pp 92. En palabras del maestro Rodríguez y Rodríguez, “El capital
social es un concepto aritmético equivalente a la suma del valor nominal de las aportaciones
realizadas o prometidas por los socios…”
6
Dávalos Torres, María Susana. MANUAL DE INTRODUCCIÓN AL DERECHO MERCANTIL, Nostra
Ediciones, México, 2010, pp 141.
7
Es de suma importancia entender que las acciones son títulos de crédito7 y por lo
tanto pueden ser definidos y tienen la principal característica que se establece en el
artículo 5 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.
Artículo 5o (LGTOC).- Son títulos de crédito, los documentos necesarios para
ejercitar el derecho literal que en ellos se consigna.
7
Dávalos Mejía, L. Carlos Felipe. TÍTULOS Y OPERACIONES DE CRÉDITO. ANÁLISIS TEÓRICO PRÁCTICO
DE LA LEY GENERAL DE TÍTULOS Y OPERACIONES DE CRÉDITO Y TEMAS AFINES, Oxford University Press,
México, 2012, pp. 331. Dávalos y Mejía explica que “La acción de la sociedad anónima es
principalmente un título corporativo y, de manera subsidiaria, uno de crédito, porque si bien se creó
para lo primero, su diseño requirió adoptar algunas características típicas del segundo a fin de
cumplir con su función principal.”
8
Estructura.
Las sociedades anónimas operan y se desarrollan a través de distintos órganos.
Son tres los órganos que establece la Ley General de Sociedades Mercantiles que
toda sociedad anónima debe tener.
1. Asamblea de Accionistas.
Es el órgano supremo8 y órgano deliberante9 de la sociedad, encargado de tomar
las decisiones que afectan la existencia y naturaleza de la sociedad. Este órgano
se encuentra integrado por todos los socios de la sociedad.
Artículo 178.- La Asamblea General de Accionistas es el Órgano Supremo de
la Sociedad; podrá acordar y ratificar todos los actos y operaciones de ésta y
sus resoluciones serán cumplidas por la persona que ella misma designe, o a
falta de designación, por el Administrador o por el Consejo de Administración.
En los estatutos se podrá prever que las resoluciones tomadas fuera de
asamblea, por unanimidad de los accionistas que representen la totalidad de
las acciones con derecho a voto o de la categoría especial de acciones de que
se trate, en su caso, tendrán, para todos los efectos legales, la misma validez
que si hubieren sido adoptadas reunidos en asamblea general o especial,
respectivamente, siempre que se confirmen por escrito. En lo no previsto en
los estatutos serán aplicables en lo conducente, las disposiciones de esta ley.
Existen asambleas (i) generales y especiales y (ii) ordinarias y extraordinarias10.
8
Rodríguez y Rodríguez, op cit, pp. 129. Lo cual, como plantea Rodríguez y Rodríguez, “significa
que sus decisiones no pueden ser discutidas por ningún otro órgano y que es quien dice la última
palabra en lo concerniente a la marcha de la sociedad pudiendo marcar normas de actuación y dar
instrucciones a todos los demás órganos”.
9
Op cit, Dávalos Torres, pp 143.
10
Son generales las que están formadas, o pueden estar formadas, por todos los socios y son
especiales aquellas en las que solo participan ciertos accionistas que tienen derechos particulares.
9
Artículo 179.- Las Asambleas Generales de Accionistas son ordinarias y
extraordinarias. Unas y otras se reunirán en el domicilio social, y sin este
requisito serán nulas, salvo caso fortuito o de fuerza mayor.
Artículo 180.- Son asambleas ordinarias, las que se reúnen para tratar de
cualquier asunto que no sea de los enumerados en el artículo 182.
Artículo 181.- La Asamblea Ordinaria se reunirá por lo menos una vez al año
dentro de los cuatro meses que sigan a la clausura del ejercicio social y se
ocupará, además de los asuntos incluidos en la orden del día, de los
siguientes:
I.- Discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores a que se
refiere el enunciado general del artículo 172, tomando en cuenta el informe de
los comisarios, y tomar las medidas que juzgue oportunas.
II.- En su caso, nombrar al Administrador o Consejo de Administración y a los
Comisarios;
III.- Determinar los emolumentos correspondientes a los Administradores y
Comisarios, cuando no hayan sido fijados en los estatutos.
Artículo 182.- Son asambleas extraordinarias, las que se reúnan para tratar
cualquiera de los siguientes asuntos:
I.- Prórroga de la duración de la sociedad;
II.- Disolución anticipada de la sociedad;
Son extraordinarias las que por ley (art. 182 de la Ley General de Sociedades Mercantiles) o
estatutos son determinadas como tales y son ordinarias todas aquellas que no son extraordinarias.
10
III.- Aumento o reducción del capital social;
IV.- Cambio de objeto de la sociedad;
V.- Cambio de nacionalidad de la sociedad;
VI.- Transformación de la sociedad;
VII.- Fusión con otra sociedad;
VIII.- Emisión de acciones privilegiadas;
IX.- Amortización por la sociedad de sus propias acciones y emisión de
acciones de goce;
X.- Emisión de bonos;
XI.- Cualquiera otra modificación del contrato social, y
XII.- Los demás asuntos para los que la Ley o el contrato social exija un
quórum especial.
11
2. Órgano de Administración.
Es el órgano integrado por el administrador único o consejo de administración11, y
el encargado de llevar a cabo la administración, representación y manejo de la
sociedad12.
Artículo 142.- La administración de la sociedad anónima estará a cargo de
uno o varios mandatarios temporales y revocables, quienes pueden ser socios
o personas extrañas a la sociedad.
Artículo 143.- Cuando los administradores sean dos o más, constituirán el
Consejo de Administración.
Salvo pacto en contrario, será Presidente del Consejo el Consejero
primeramente nombrado, y a falta de éste el que le siga en el orden de la
designación.
Para que el Consejo de Administración funcione legalmente deberá asistir, por
lo menos, la mitad de sus miembros, y sus resoluciones serán válidas cuando
sean tomadas por la mayoría de los presentes.
En caso de empate, el Presidente del Consejo decidirá con voto de calidad.
En los estatutos se podrá prever que las resoluciones tomadas fuera de sesión
de consejo, por unanimidad de sus miembros tendrán, para todos los efectos
11
Decisión tomada por los socios de la sociedad, y de gran trascendencia debido a la necesidad de
tomar decisiones por votación en caso de elegir contar con un consejo de administración.
12
Rodríguez y Rodríguez, op cit, pp. 143. El maestro Rodríguez y Rodríguez expresa que es un
órgano con cierto “carácter preponderantemente ejecutivo, en cuanto le corresponde normalmente
ejecutar los acuerdos adoptados por las asambleas generales; pero al mismo tiempo, y en la esfera
de las cuestiones de su competencia, también es un órgano de formación de la voluntad colectiva y
de expresión de la misma.”
12
legales, la misma validez que si hubieren sido adoptadas en sesión de consejo,
siempre que se confirmen por escrito.
3. Órgano de Vigilancia.
Es el órgano encargado de la vigilancia de la sociedad13 y compuesto por uno o más
comisarios.
Artículo 164.- La vigilancia de la sociedad anónima estará a cargo de uno o
varios Comisarios, temporales y revocables, quienes pueden ser socios o
personas extrañas a la sociedad.
13
Idem, pp. 153. Este concepto es explicado por Rodríguez y Rodríguez como “Las funciones de
control y vigilancia de la administración se realizan en la sociedad anónima de muy diferentes
maneras. Los socios individualmente considerados, son órganos de estas funciones…” debido a
distintos derechos que existen para poder ejercer cierta vigilancia y control. “Los mismos accionistas
considerados como minorías son también órganos de vigilancia… La asamblea general de
accionistas, órgano supremo de la sociedad, es el principal órgano de vigilancia y control…”, pero
existe también un “órgano profesional que de un modo se dedica a esa actividad…” siendo los
comisarios “los órganos encargados de vigilar permanentemente la gestión social, con
independencia de la administración y en interés exclusivo de la sociedad… no son simples revisores
de la contabilidad” sino que sus atribuciones comprenden las de “vigilar ilimitadamente y en cualquier
tiempo las operaciones de la sociedad…”
13
Derechos de minorías
La vida de la sociedad se lleva a cabo a través de los mencionados tres órganos y
las personas designadas para ciertas funciones por los mismos14. Esto hace que
toda la regulación se haga en estos niveles, y por lo tanto los derechos de las
minorías en las sociedades anónimas se encuentren distribuidos principalmente en
dichos órganos15.
El Diccionario de la Lengua Española define minoría como “la que en las juntas,
asambleas, etc., es el conjunto de votos contrarios a la opinión del mayor número
de votantes…”16
La Ley General de Sociedades Mercantiles carece de regulación enfocada a
proteger los derechos de las minorías 17 y únicamente establece expresamente
ciertos derechos1819, a los cuales denominaremos derechos de minorías legales,
14
Garzón Jiménez, Roberto. Derechos de minorías, Revista Mexicana de Derecho, número 7,
México, 2005, pp. 10. El Doctor Garzón establece que los derechos de minoría “tiene por objeto
servir de contrapeso a las decisiones de la mayoría; se otorgan también para que la minoría tenga
participación en los órganos de administración y de vigilancia de las sociedades y también con el
objeto de tutelar la participación económica de los socios minoritarios en la sociedad de que se trate.”
15
Velasco, Julian. The Fundamental Rights of the Shareholder, Scholarly Works, Paper 311, 2006,
pp. 413. Según Velasco, existen cuatro tipos de derechos específicos: “derechos económicos,
derechos de control, derechos de información y derechos de litigio”.
16
DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA, Espasa Calpe, Madrid, 1992,pp. 974.
17
Quintana Adriano, Elvia Arcelia. Protección de los accionistas minoritarios como una posible
defensa del capital nacional ante el fenómeno de la globalización, Boletín Mexicano de Derecho
Comparado, 2011, pp. 10. Para el presente trabajo, el concepto de accionistas minoritarios será el
utilizado por Quintana: “las personas o conjunto de personas no representadas por el grupo que
ostenta el control de la sociedad.”
18
Rodríguez y Rodríguez, op cit, pp. 117. Debemos entender los derechos de minoría como una
clase dentro de los derechos que tienen los accionistas en general, los cuales podemos entender,
en palabras de Rodríguez y Rodríguez, como los “derechos en relación con la sociedad a la que
pertenece” los cuales “se ejercen frente a la corporación de la que se es miembro, y no son resultado
de vinculaciones aisladas, sino consecuencias comunes de la calidad de socio.”
19
García Velasco, Gonzalo. LAS MINORÍAS EN LAS SOCIEDADES ANÓNIMAS, Porrúa, México, 2011, pp.
98. El maestro García Velasco nos explica que “En las sociedades anónimas, los titulares legítimos
de las acciones, adquieren por esta circunstancia un conjunto de derechos que se encuentran
14
pero también prevé, con base en la autonomía de la voluntad de las partes, el cual
es un máximo en derecho privado, que los accionistas establezcan derechos de
minoría contractuales.
incorporados a los títulos valor. Fundamentalmente estos derechos pueden clasificarse en dos
grandes grupos; los patrimoniales y los corporativos…”
15
Derechos de minoría legales
1. Derecho de los accionistas minoritarios a solicitar a las autoridades
correspondientes que convoquen a asamblea.
Artículo 184.- Los accionistas que representen por lo menos el treinta y tres
por ciento del capital social, podrán pedir por escrito, en cualquier tiempo, al
Administrador o Consejo de Administración o a los Comisarios, la
Convocatoria de una Asamblea General de Accionistas, para tratar de los
asuntos que indiquen en su petición.
Si el Administrador o Consejo de Administración, o los Comisarios se
rehusaren a hacer la convocatoria, o no lo hicieren dentro del término de
quince días desde que hayan recibido la solicitud, la convocatoria podrá ser
hecha por la autoridad judicial del domicilio de la sociedad, a solicitud de
quienes representen el treinta y tres por ciento del capital social, exhibiendo al
efecto los títulos de las acciones.
Artículo 185.- La petición a que se refiere el artículo anterior, podrá ser hecha
por el titular de una sola acción, en cualquiera de los casos siguientes:
I.- Cuando no se haya celebrado ninguna asamblea durante dos ejercicios
consecutivos;
II.- Cuando las asambleas celebradas durante ese tiempo no se hayan
ocupado de los asuntos que indica el artículo 181.
Si el Administrador o Consejo de Administración, o los Comisarios se
rehusaren a hacer la convocatoria, o no la hicieren dentro del término de
quince días desde que hayan recibido la solicitud, ésta se formulará ante el
Juez competente para que haga la convocatoria, previo traslado de la petición
16
al Administrador o Consejo de Administración y a los Comisarios. El punto se
decidirá siguiéndose la tramitación establecida para los incidentes de los
juicios mercantiles.20
2. Derecho de los accionistas minoritarios a constituir quórum de instalación y de
votación en una asamblea.
Artículo 189.- Para que una Asamblea Ordinaria se considere legalmente
reunida, deberá estar representada, por lo menos, la mitad del capital social,
y las resoluciones sólo serán válidas cuando se tomen por mayoría de los
votos presentes.
Artículo 190.- Salvo que en el contrato social se fije una mayoría más elevada,
en las Asambleas Extraordinarias, deberán estar representadas, por lo menos,
las tres cuartas partes del capital y las resoluciones se tomarán por el voto de
las acciones que representen la mitad del capital social.
Artículo 191.- Si la Asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su
reunión, se hará una segunda convocatoria con expresión de esta
circunstancia y en la junta se resolverá sobre los asuntos indicados en la Orden
del Día, cualquiera que sea el número de acciones representadas.
Tratándose de Asambleas Extraordinarias, las decisiones se tomarán siempre
por el voto favorable del número de acciones que representen, por lo menos,
la mitad del capital social.
20
Lizardi Albarrán, Manuel. ESTUDIO DE LA LEY GENERAL DE SOCIEDADES MERCANTILES, Porrúa,
México, 2010. Es importante distinguir los derechos que se establecen en los artículos 184 y 185 de
la Ley General de Sociedades Mercantiles, toda vez que el establecido en el artículo 184 es para la
minoría que represente al menos el 33% del capital social y el establecido en el artículo 185 puede
ser solicitado por “cualquiera que sea el número de acciones de que sean tenedores, llegando al
extremo hasta por un accionista.”
17
Este porcentaje para alcanzar quórum legal, al cual la ley le da un grado altísimo de
importancia, representa el único derecho de bloqueo que tienen los accionistas en
una sociedad anónima para el caso de decisiones de negocio de suma importancia,
los cuales pueden derivar en un desacuerdo insuperable, siendo este el principal
derecho establecido en la Ley General de Sociedades Mercantiles que pudiera – y
en efecto lo hace – crear un desacuerdo insuperable, quedando la misma ley como
una norma imperfecta, al plantear la posibilidad de que exista una traba y no dar
una solución a la misma. Este tema, al ser uno de los principales creadores de un
desacuerdo insuperable, de manera conjunta con la abstención en votaciones y el
voto en contra, el derecho a aplazar votaciones y el derecho de acceso a la
información, serán tratados con más detalle en capítulos posteriores.
El mayor derecho de minorías en nuestra ley es, a su vez, el mayor problema para
lograr una posible solución. Pensemos en una sociedad que cuenta únicamente con
dos grupos de accionistas, cada uno con una tenencia accionaria del cincuenta por
ciento (50%). El primero de los grupos de accionistas quiere tomar una decisión “A”
y el segundo grupo de accionistas quiere tomar una decisión “B”. Cualquiera de los
dos grupos se encuentra facultado por ley para tomar su decisión en una asamblea
ordinaria en la cual el otro grupo de accionistas no se encuentre presente. Al
referirse la ley a “por lo menos, la mitad del capital social”, comete su primer error.
La ley debería de solicitar la presencia de la mayoría del capital social para poder
instalar una asamblea ordinaria en primera convocatoria.
Otro problema derivado de estos mismos artículos es el supuesto en el cual existan
dos grupos de accionistas, al igual que el ejemplo anterior, en el cual el primero de
los grupos de accionistas quiere tomar una decisión “A” y el segundo grupo de
accionistas quiere tomar una decisión “B”. Si tomamos en cuenta que ambos grupos
de accionistas siempre acuden a todas las asambleas, entonces jamás se podrá
tomar la decisión de negocios “A” o la decisión de negocios “B”, siendo la mayor
perjudicada la sociedad, ya que quedaría estancada entre la propuesta “A” y la
propuesta “B” y no podría seguir con su curso ordinario de negocio.
18
Como anteriormente se expuso, el artículo 189 establece que “para que una
Asamblea Ordinaria se considere legalmente reunida, deberá estar representada,
por lo menos, la mitad del capital social”. Al referirse a “por lo menos”, la ley incluye
la posibilidad de que cincuenta por ciento (50%) sea un porcentaje suficiente para
constituir quórum y una asamblea sea considerada como legalmente reunida. Esto
permite que cualquiera de los dos socios en el ejemplo anterior pueda instalar una
asamblea ordinaria sin la presencia de su socio, el cual cuenta con la misma
participación, derechos y obligaciones. Considero irrelevante entrar al tema de la
votación en la supuesta asamblea, ya que se requiere el voto de la mayoría de los
presentes.
Debe cambiarse la legislación en cuanto a este tema respecta, con el fin de que sea
necesaria la presencia de la mayoría del capital social para que una Asamblea
Ordinaria se considere legalmente reunida.
3. Derecho de los accionistas minoritarios a que su presencia y voto tenga un valor
mayor en temas de trascendencia para la sociedad21.
Artículo 182.- Son asambleas extraordinarias, las que se reúnan para tratar
cualquiera de los siguientes asuntos:
I.- Prórroga de la duración de la sociedad;
II.- Disolución anticipada de la sociedad;
III.- Aumento o reducción del capital social;
IV.- Cambio de objeto de la sociedad;
21
Op cit, Velasco, Julian, pp. 407. Para Velasco, “el derecho el derecho de voto, de manera conjunta
con el de nombrar uno o varios administradores, es el principal derecho, y por lo tanto merecen gran
respeto y protección mediante la ley.”
19
V.- Cambio de nacionalidad de la sociedad;
VI.- Transformación de la sociedad;
VII.- Fusión con otra sociedad;
VIII.- Emisión de acciones privilegiadas;
IX.- Amortización por la sociedad de sus propias acciones y emisión de
acciones de goce;
X.- Emisión de bonos;
XI.- Cualquiera otra modificación del contrato social, y
XII.- Los demás asuntos para los que la Ley o el contrato social exija un
quórum especial.
Estas asambleas podrán reunirse en cualquier tiempo.
Artículo 190.- Salvo que en el contrato social se fije una mayoría más elevada,
en las Asambleas Extraordinarias, deberán estar representadas, por lo menos,
las tres cuartas partes del capital y las resoluciones se tomarán por el voto de
las acciones que representen la mitad del capital social.
Artículo 191.- Si la Asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su
reunión, se hará una segunda convocatoria con expresión de esta
circunstancia y en la junta se resolverá sobre los asuntos indicados en la Orden
del Día, cualquiera que sea el número de acciones representadas.
20
Tratándose de Asambleas Extraordinarias, las decisiones se tomarán siempre
por el voto favorable del número de acciones que representen, por lo menos,
la mitad del capital social.
La ley de manera correcta pretende otorgar a las minorías un mayor control y fuerza
en cuanto a su presencia y voto respecto de decisiones que pueden afectar y
cambiar a la sociedad de manera trascendente. Al elevar el porcentaje respecto al
quórum para instalar una asamblea extraordinaria a diferencia de una ordinaria, se
otorga mayor protección a las minorías. Se pretende dar un mayor nivel de certeza
a los minoritarios.
El principal problema que tiene este derecho, al cual se propondrá posteriormente
en este trabajo una solución, es que si bien los minoritarios deben estar
representados en una primera convocatoria, considero que el porcentaje de
votación tanto en primera como en segunda convocatoria, y el porcentaje de
instalación en segunda convocatoria son bajos.
La ley se encuentra tan mal redactada que posibilita que en una sociedad en la cual
existen dos accionistas con el cincuenta por ciento (50%) de tenencia accionaria
cada uno, cualquiera de los dos tome decisiones unilateralmente en asambleas
ordinarias.
Otro problema es el derivado de la forma de tomar decisiones en asambleas
extraordinarias, ya sea en primera o ulteriores convocatorias, ya que la ley da la
posibilidad de tomar decisiones sin contar con una tenencia accionaria mayoritaria.
Son muy claros los artículos 190 y 191 cuando establecen que en primera
convocatoria “las resoluciones se tomarán por el voto de las acciones que
representen la mitad del capital social” y en segunda convocatoria “las decisiones
se tomarán siempre por el voto favorable del número de acciones que representen,
por lo menos, la mitad del capital social”.
21
Con el fin de demostrar la mala redacción de la legislación y los problemas que
puede causar, a continuación se enlistan varios posibles escenarios, todos
siguiendo el mismo ejemplo de sociedad anterior:
a) Asamblea ordinaria en primera convocatoria en donde únicamente asiste
uno de los socios.
El socio que asiste cumple con el porcentaje mínimo para que la asamblea
sea declarada como legalmente reunida y puede tomar las decisiones que
considere pertinentes respecto de la orden del día.
b) Asamblea ordinaria en segunda convocatoria en donde únicamente asiste
uno de los socios.
El socio que asiste cumple con el porcentaje mínimo para que la asamblea
sea declarada como legalmente reunida y puede tomar las decisiones que
considere pertinentes respecto de la orden del día.
c) Asamblea extraordinaria en primera convocatoria en donde asisten todos los
socios.
El socio que vota a favor de tomar la resolución planteada puede tomarla
teniendo el 50% de las acciones representativas del capital social (lo cual
indica que no tiene la mayoría del capital social), siempre y cuando no exista
un voto igual (50%) en contra de la resolución.
d) Asamblea extraordinaria en segunda convocatoria en donde asisten todos
los socios.
El socio que vota a favor de tomar la resolución planteada puede tomarla
teniendo el 50% de las acciones representativas del capital social (lo cual
22
indica que no tiene la mayoría del capital social), siempre y cuando no exista
un voto igual (50%) en contra de la resolución.
4. Derecho de los accionistas minoritarios a nombrar un miembro del consejo de
administración22.
Artículo 144.- Cuando los administradores sean tres o más, el contrato social
determinará los derechos que correspondan a la minoría en la designación,
pero en todo caso la minoría que represente un veinticinco por ciento del
capital social nombrará cuando menos un consejero. Este porcentaje será del
diez por ciento, cuando se trate de aquellas sociedades que tengan inscritas
sus acciones en la Bolsa de Valores.
Nuevamente podemos ver el intento de la ley de conceder un derecho a las
minorías, pero con dos principales problemas. El primero es que únicamente
“cuando los administradores sean tres o más” la minoría tiene derecho a nombrar
un administrador, y quién decide el número de administradores en la sociedad es la
asamblea de accionistas; y el segundo es no establecer la prohibición de remover
de manera arbitraria al miembro del consejo de administración designado por la
minoría, a menos que fueran removidos la totalidad de los miembros, tal como se
estableció en el texto original de la Ley General de Sociedades Mercantiles de 1934.
Es de suma importancia mencionar que este derecho fue erróneamente suprimido
en la reforma de 1981, pero se mantiene vigente en la Ley del Mercado de Valores
en lo relativo a la Sociedades Anónimas Promotoras de Inversión como veremos
más adelante.
Pensemos en una sociedad en la que existe un socio que tiene la mayoría de la
tenencia accionaria de la sociedad. Dicho socio podrá nombrar a placer el número
22
García Velasco, Op cit, pp. 142. García Velasco plantea que “este es el derecho más importante
de los “llamados derechos por integración”, pero se encuentra mal regulado, toda vez que no trae
consigo su debido complemento de protección “consistente en evitar la revocación arbitraria del
nombramiento de los consejeros, hechos por tal minoría”.
23
de administradores que tendrá la sociedad, y si él decide que ninguna otra minoría
nombre un administrador, es tan fácil como establecer que el órgano de
administración se integrará con uno o dos administradores. La misma mayoría
puede, si quiere, dejar sin efecto el fin buscado por este artículo.
Otro problema generado a través de la actual redacción de la Ley General de
Sociedades Mercantiles es que no se establece cuantos administradores se pueden
nombrar en caso de que el presente artículo se aplique. Pensemos en una sociedad
en la cual existen tres socios. El primer socio tiene el cincuenta por ciento (50%) de
la tenencia accionaria, el segundo tiene el veinticinco por ciento (25%) y el tercero
de ellos tiene el veinticinco por ciento (25%) restante. Supongamos que se
establece que el consejo de administración se encontrará conformado por ocho
administradores. Nuestra línea de pensamiento lógico nos indica que el primer
accionista nombrará a cuatro administradores, el segundo accionista nombrará a
dos administradores y el tercer accionista nombrará a los dos administradores
restantes. Lo anterior, si bien sería proporcional entre las partes, no es lo que la ley
establece.
Se propondrá, posteriormente en este trabajo, una forma de evitar lo anterior,
basada en la obligatoriedad de permitir que se nombren consejeros sin importar el
número de miembros en el consejo de administración y establecer reglas claras
basadas en porcentajes para el nombramiento de administradores.23
23
El artículo 137 de la Ley Española de Sociedades Anónimas establecía un mecanismo justo y
acorde a la realidad para establecer los consejeros dentro de un Consejo de Administración, la cual
recita: “Sistema Proporcional – la elección de los miembros del consejo se efectuará por medio de
votación. A estos efectos, las acciones que voluntariamente se agrupen, hasta constituir una cifra
del capital social igual o superior a la que resulte de dividir este último por el número de vocales del
consejo, tendrán derecho a designar los que, superando fracciones enteras, se deduzcan de la
correspondiente proporción. En el caso de que se haga uso de esta facultad, las acciones así
agrupadas no intervendrán en la votación de los restantes miembros del Consejo.”
24
5. Derecho de los accionistas minoritarios a ejercitar la acción de responsabilidad
contra los administradores.
Artículo 163. Los accionistas que representen el veinticinco por ciento del
capital social, por lo menos, podrán ejercitar directamente la acción de
responsabilidad civil contra los Administradores, siempre que se satisfagan los
requisitos siguientes:
I.- Que la demanda comprenda el monto total de las responsabilidades en
favor de la sociedad y no únicamente el interés personal de los promoventes,
y
II.- Que, en su caso, los actores no hayan aprobado la resolución tomada por
la Asamblea General de Accionistas sobre no haber lugar a proceder contra
los Administradores demandados.
Los bienes que se obtengan como resultado de la reclamación serán
percibidos por la sociedad. 24
6. Derecho de los accionistas minoritarios a nombrar un comisario.
Artículo 171.- Son aplicables a los Comisarios las disposiciones contenidas
en los artículos 144, 152, 154, 160, 161, 162 y 163.
Artículo 144.- Cuando los administradores sean tres o más, el contrato social
determinará los derechos que correspondan a la minoría en la designación,
pero en todo caso la minoría que represente un veinticinco por ciento del
24
García Velasco, Op cit, pp. 134-135. El maestro García Velasco plantea que el legislador no quiso
acotar este derecho y quiso “dotar al accionista del más amplio elenco de causales para hacer valer
esta acción de responsabilidad”, remitiendo el asunto a las reglas generales de la responsabilidad
civil.
25
capital social nombrará cuando menos un consejero. Este porcentaje será del
diez por ciento, cuando se trate de aquellas sociedades que tengan inscritas
sus acciones en la Bolsa de Valores.
Existe el mismo problema que en el caso de la designación de miembros del consejo
de administración para los accionistas minoritarios, ya que la actual redacción de la
ley no establece cuantos administradores se pueden nombrar en caso de que si
aplique el presente artículo. Se habla de nombramientos mínimos y no de
nombramientos con base en porcentajes.
Se propondrá, posteriormente en este trabajo, una forma de evitar lo anterior,
basada en la obligatoriedad de permitir que se nombren miembros del órgano de
vigilancia sin importar el número de miembros del mismo y establecer reglas claras
basadas en porcentajes para el nombramiento de comisarios y en la forma en la
que deben actuar conjuntamente.
7. Derecho de los accionistas minoritarios a aplazar una votación.
Artículo 199.- A solicitud de los accionistas que reúnan el veinticinco por
ciento de las acciones representadas en una Asamblea, se aplazará, para
dentro de tres días y sin necesidad de nueva convocatoria, la votación de
cualquier asunto respecto del cual no se consideren suficientemente
informados. Este derecho no podrá ejercitarse sino una sola vez para el mismo
asunto.
La ley otorga un derecho a la minoría para informarse de mejor manera respecto de
los asuntos25 a ser votados en una asamblea, Pero considero que este derecho
25
Idem, pp. 132. Por asunto debe entenderse todo punto a tratar en la Orden del Día y toda
resolución que tomarse en relación con cada punto de la Orden del Día. Es un derecho que se puede
pedir en todo momento durante la Asamblea, cuando sienta que no se encuentra debidamente
informado respecto al tema a tratar, lo cual naturalmente va ligado con la necesidad de proveer
información a los accionistas.
26
podría encontrarse regulado de mejor manera, ya que si bien otorga un derecho a
aplazar, no lleva consigo una obligación de la sociedad o de los demás accionistas
a proveer con información a dicha minoría para que pueda tomar una mejor
decisión.
8. Derecho de los accionistas minoritarios a oponerse a una asamblea.
Artículo 201.- Los accionistas que representen el veinticinco por ciento del
capital social podrán oponerse judicialmente a las resoluciones de las
Asambleas Generales, siempre que se satisfagan los siguientes requisitos:
I.- Que la demanda se presente dentro de los quince días siguientes a la fecha
de clausura de la Asamblea;
II.- Que los reclamantes no hayan concurrido a la Asamblea o hayan dado su
voto en contra de la resolución, y
III.- Que la demanda señale la cláusula del contrato social o el precepto legal
infringido y el concepto de violación.
No podrá formularse oposición judicial contra las resoluciones relativas a la
responsabilidad de los Administradores o de los Comisarios
La ley otorga un derecho a los accionistas minoritarios de oponerse a una resolución
tomada por la asamblea siempre y cuando (i) consideren que fue tomada de manera
ilegal o en contra de los estatutos y (ii) puedan probarlo.26
26
Idem, pp. 123. García Velasco explica que este es uno “de los derechos de minoría más
importante… ya que la consecuencia del ejercicio del mismo, puede traer como resultado la
suspensión del acuerdo tomado por mayoría, en función de que una minoría… haga valer
judicialmente algún concepto de violación…”
27
Es importante mencionar que todo accionista, sin importar el número de acciones
de las que sea titular puede oponerse judicialmente por la vía civil a cualquier acto
que se haya realizado en contravención a las disposiciones legales, de conformidad
con lo establecido en los artículos del Libro Cuarto (De las Obligaciones), Primera
Parte (De las Obligaciones en General), Titulo Sexto (De la Inexistencia y Nulidad).27
9. Derecho de los accionistas minoritarios a separarse de la sociedad.
Artículo 206.- Cuando la Asamblea General de Accionistas adopte
resoluciones sobre los asuntos comprendidos en las fracciones IV, V y VI del
artículo 182, cualquier accionista que haya votado en contra tendrá derecho a
separarse de la sociedad y obtener el reembolso de sus acciones, en
proporción al activo social, según el último balance aprobado siempre que lo
solicite dentro de los quince días siguientes a la clausura de la asamblea.
La ley otorga un derecho a los accionistas minoritarios a separarse de la sociedad
en el caso de que se tome una decisión de cambio de objeto, cambio de
nacionalidad o transformación de la sociedad. Este derecho se otorga ya que estos
tres temas son considerados como de mayor importancia y como posibles motivos
determinantes de la voluntad por los cuales un accionista decidió formar parte de
una sociedad. Es lógico que si el motivo determinante de la voluntad para formar
27
Artículo 2225.- La ilicitud en el objeto, en el fin o en la condición del acto produce su nulidad, ya
absoluta, ya relativa, según lo disponga la ley.
Artículo 2226.- La nulidad absoluta por regla general no impide que el acto produzca
provisionalmente sus efectos, los cuales serán destruidos retroactivamente cuando se pronuncie por
juez la nulidad. De ella puede prevalerse todo interesado y no desaparece por la confirmación o la
prescripción.
Artículo 2227.- La nulidad es relativa cuando no reúne todos los caracteres enumerados en el
artículo anterior. Siempre permite que el acto produzca provisionalmente sus efectos.
28
parte de una sociedad ha cambiado, el accionista pueda optar por continuar
formando parte de la misma o no. Debiera, por consiguiente, darle al accionista en
cuestión una opción de salida que sea acorde a un valor patrimonial justo y de
mercado (i.e. valor de mercado), pero no es así.
El gran problema de este artículo, el cual no será tratado a fondo debido a que no
es materia del presente estudio, es la determinación del valor de las acciones a ser
reembolsadas, el cual se determina expresamente por ley en proporción al activo
social, lo cual no llega a ser del todo justo y exacto, ya que no es el valor real que
tiene las acciones en el momento de la separación.
Considero que este derecho podría encontrarse regulado de mejor manera, ya que
si bien otorga un derecho de separación, no se ve reflejado en un reembolso de una
cantidad acorde al valor de mercado. Debería establecer un mejor método de
valuación en el cual se incluya una referencia al valor de mercado de la sociedad
en dicho momento.
Al regular la escisión, la ley hace referencia al derecho de separación establecido
en el artículo 206.
Artículo 228 Bis.- Se da la escisión cuando una sociedad denominada
escindente decide extinguirse y divide la totalidad o parte de su activo, pasivo
y capital social en dos o más partes, que son aportadas en bloque a otras
sociedades de nueva creación denominadas escindidas; o cuando la
escindente, sin extinguirse, aporta en bloque parte de su activo, pasivo y
capital social a otra u otras sociedades de nueva creación.
La escisión se regirá por lo siguiente:
29
VIII.- Los accionistas o socios que voten en contra de la resolución de escisión
gozarán del derecho a separarse de la sociedad, aplicándose en lo conducente
lo previsto en el artículo 206 de esta ley;
10. Derecho de retiro de aportaciones del capital variable de los accionistas
minoritarios.
Artículo 220.- El retiro parcial o total de aportaciones de un socio deberá
notificarse a la sociedad de manera fehaciente y no surtirá efectos sino hasta
el fin del ejercicio anual en curso, si la notificación se hace antes del último
trimestre de dicho ejercicio, y hasta el fin del ejercicio siguiente, si se hiciere
después.
La ley otorga un derecho a los accionistas minoritarios de retirar sus aportaciones
realizadas a la sociedad. Este es un derecho sumamente mal regulado ya que una
sociedad sufre una apreciación o depreciación en cuanto a su valor a través del
tiempo y un accionista al momento de ejercer este derecho debería poder recibir un
monto adecuado correspondiente al valor real de sus acciones.
Pensemos en una sociedad constituida en 1970 que necesitó únicamente de una
aportación principal de $50,000 pesos. Supongamos que existen 3 socios, los dos
primeros aportaron $20,000 pesos cada uno y el tercero aportó $10,000 pesos.
Supongamos que esta sociedad fue sumamente eficiente empleando sus recursos
y tuvo un crecimiento exponencial. Hoy en día es una sociedad que se encuentra
valuada en una cantidad de $500,000,000.00 pesos. En caso de que nuestro tercer
accionista quisiera ejercer su derecho de retiro, por ley quedaría facultado
únicamente a recibir un reembolso de $10,000 pesos, monto muy alejado al valor
real que tienen sus acciones en este momento determinado. La ley es injusta en la
determinación del monto del retiro. Considero que este derecho debería establecer
un mejor medio de valuación en el cual se incluyan factores como la inflación y una
referencia al valor real de las acciones de la sociedad en ese momento determinado.
30
No debemos confundir lo anterior con una salida originada por un desacuerdo
insuperable, ya que en dicho desacuerdo insuperable, como será presentado en
capítulos posteriores, existe una necesidad de que algún accionista salga de la
sociedad y por lo tanto debe establecerse un mecanismo de valuación para poder
lograr que lo anterior sea beneficioso para los accionistas en cuestión y la sociedad.
Lo ideal, para este artículo, sería establecer un mejor mecanismo de valuación, el
cual no será tratado a fondo en el presente trabajo, pero como mínimo debería
establecerse el criterio utilizado en el artículo 206, en el cual se obtiene un
reembolso en proporción al activo social, pero dicho tema no será materia de estudio
del presente trabajo.
11. Derecho de acceso a la información de los accionistas minoritarios.
Artículo 172.- Las sociedades anónimas, bajo la responsabilidad de sus
administradores, presentarán a la Asamblea de Accionistas, anualmente, un
informe que incluya por lo menos:
A) Un informe de los administradores sobre la marcha de la sociedad en el
ejercicio, así como sobre las políticas seguidas por los administradores y, en
su caso, sobre los principales proyectos existentes.
B) Un informe en que declaren y expliquen las principales políticas y criterios
contables y de información seguidos en la preparación de la información
financiera.
C) Un estado que muestre la situación financiera de la sociedad a la fecha de
cierre del ejercicio.
D) Un estado que muestre, debidamente explicados y clasificados, los
resultados de la sociedad durante el ejercicio.
31
E) Un estado que muestre los cambios en la situación financiera durante el
ejercicio.
F) Un estado que muestre los cambios en las partidas que integran el
patrimonio social, acaecidos durante el ejercicio.
G) Las notas que sean necesarias para completar o aclarar la información que
suministren los estados anteriores.
A la información anterior se agregará el informe de los comisarios a que se
refiere la fracción IV del artículo 166.
Artículo 166.-Son facultades y obligaciones de los comisarios:
[…]
IV.- Rendir anualmente a la Asamblea General Ordinaria de Accionistas un
informe respecto a la veracidad, suficiencia y razonabilidad de la información
presentada por el Consejo de Administración a la propia Asamblea de
Accionistas. Este informe deberá incluir, por lo menos:
A) La opinión del Comisario sobre si las políticas y criterios contables y de
información seguidos por la sociedad son adecuados y suficientes tomando en
consideración las circunstancias particulares de la sociedad.
B) La opinión del Comisario sobre si esas políticas y criterios han sido
aplicados consistentemente en la información presentada por los
administradores.
32
C) La opinión del comisario sobre si, como consecuencia de lo anterior, la
información presentada por los administradores refleja en forma veraz y
suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad.
[…]
Artículo 173.- El informe del que habla el enunciado general del artículo
anterior, incluido el informe de los comisarios, deberá quedar terminado y
ponerse a disposición de los accionistas por lo menos quince días antes de la
fecha de la asamblea que haya de discutirlo. Los accionistas tendrán derecho
a que se les entregue una copia del informe correspondiente.
Artículo 176.- La falta de presentación oportuna del informe a que se refiere
el enunciado general del artículo 172, será motivo para que la Asamblea
General de Accionistas acuerde la remoción del Administrador o Consejo de
Administración, o de los Comisarios, sin perjuicio de que se les exijan las
responsabilidades en que respectivamente hubieren incurrido.
Artículo 177.- Quince días después de la fecha en que la asamblea general
de accionistas haya aprobado el informe a que se refiere el enunciado general
del artículo 172, los accionistas podrán solicitar que se publiquen en el sistema
electrónico establecido por la Secretaría de Economía los estados financieros,
junto con sus notas y el dictamen de los comisarios.
La ley otorga un derecho de acceso a la información a los accionistas minoritarios
con el fin de que, sin importar su porcentaje de participación, puedan conocer la
información relativa a los asuntos de mayor importancia de la sociedad. Considero
que el regular este derecho parte de una buena intención del legislador, pero podría
33
ser más exacto y preciso con el fin de otorgar mayor protección a los accionistas
minoritarios. Como veremos más adelante, el derecho de acceso a la información
en una sociedad debe ir de la mano con la obligación a revelar información clara,
veraz y precisa. Esto podría no ocurrir en una sociedad en la cual exista un socio
operativo y uno o varios socios capitalistas. Posteriormente se versará sobre la
necesidad de regular un derecho al acceso a la información que vaya de la mano
con una obligación a revelar la información veraz, clara y precisa necesaria en casos
en los que existan desacuerdos insuperables con el fin de que las partes puedan
tener una idea más precisa de la realidad de la sociedad en un momento
determinado, y así poder lograr una situación justa derivada de una cláusula de
salida. En capítulos posteriores se versará sobre la necesidad de que exista un
derecho de los accionistas a solicitar toda la información necesaria (el cual vaya de
la mano con una obligación de la sociedad a proporcionar), que se encuentre en
poder de la sociedad o de los demás accionistas, para que los accionistas puedan
celebrar y tomar decisiones en asambleas extraordinaria, las cuales, como veremos
más adelante, son el momento en cual los desacuerdos insuperables se pueden
crear.
Es de suma importancia mencionar que debido a las reformas realizadas, entre
otras, a la Ley General de Sociedades Mercantiles el 13 de junio de 2014, se
estableció una nueva obligación a las sociedades de publicar la siguiente
información en el nuevo Sistema Electrónico de Sociedades Mercantiles de la
Secretaría de Economía:
Artículo 9.- Toda sociedad podrá aumentar o disminuir su capital, observando,
según su naturaleza, los requisitos que exige esta Ley.
La reducción del capital social, efectuada mediante reembolso a los socios o
liberación concedida a éstos de exhibiciones no realizadas, se publicará en el
sistema electrónico establecido por la Secretaría de Economía.
34
[…]
Artículo 99.- Suscrito el capital social y hechas las exhibiciones legales, los
fundadores, dentro de un plazo de quince días, publicarán la convocatoria para
la reunión de la Asamblea General Constitutiva, en la forma prevista en el
programa, en el sistema electrónico establecido por la Secretaría de
Economía.
Artículo 119.- Cuando se decrete una exhibición cuyo plazo o monto no
conste en las acciones, deberá hacerse una publicación, por lo menos 30 días
antes de la fecha señalada para el pago, en el sistema electrónico establecido
por la Secretaría de Economía. Transcurrido dicho plazo sin que se haya
verificado la exhibición, la sociedad procederá en los términos del artículo
anterior.
Artículo 132.- Los accionistas tendrán derecho preferente, en proporción al
número de sus acciones, para suscribir las que emitan en caso de aumento
del capital social. Este derecho deberá ejercitarse dentro de los quince días
siguientes a la publicación en el sistema electrónico establecido por la
Secretaría de Economía, del acuerdo de la Asamblea sobre el aumento del
capital social.
Artículo 136.- Para la amortización de acciones con utilidades repartibles,
cuando el contrato social la autorice, se observarán las siguientes reglas:
I.- La amortización deberá ser decretada por la Asamblea General de
Accionistas;
II.- Sólo podrán amortizarse acciones íntegramente pagadas;
35
III. La adquisición de acciones para amortizarlas se hará en bolsa; pero si el
contrato social o el acuerdo de la Asamblea General fijaren un precio
determinado, las acciones amortizadas se designarán por sorteo ante Notario
o Corredor titulado. El resultado del sorteo deberá publicarse por una sola vez
en el sistema electrónico establecido por la Secretaría de Economía;
IV.- Los títulos de las acciones amortizadas quedarán anulados y en su lugar
podrán emitirse acciones de goce, cuando así lo prevenga expresamente el
contrato social;
V.- La sociedad conservará a disposición de los tenedores de las acciones
amortizadas, por el término de un año, contado a partir de la fecha de la
publicación a que se refiere la fracción III, el precio de las acciones sorteadas
y, en su caso, las acciones de goce. Si vencido este plazo no se hubieren
presentado los tenedores de las acciones amortizadas a recoger su precio y
las acciones de goce, aquél se aplicará a la sociedad y éstas quedarán
anuladas.
Artículo 172.- Las sociedades anónimas, bajo la responsabilidad de sus
administradores, presentarán a la Asamblea de Accionistas, anualmente, un
informe que incluya por lo menos:
A) Un informe de los administradores sobre la marcha de la sociedad en el
ejercicio, así como sobre las políticas seguidas por los administradores y, en
su caso, sobre los principales proyectos existentes.
B) Un informe en que declaren y expliquen las principales políticas y criterios
contables y de información seguidos en la preparación de la información
financiera.
36
C) Un estado que muestre la situación financiera de la sociedad a la fecha de
cierre del ejercicio.
D) Un estado que muestre, debidamente explicados y clasificados, los
resultados de la sociedad durante el ejercicio.
E) Un estado que muestre los cambios en la situación financiera durante el
ejercicio.
F) Un estado que muestre los cambios en las partidas que integran el
patrimonio social, acaecidos durante el ejercicio.
G) Las notas que sean necesarias para completar o aclarar la información que
suministren los estados anteriores.
A la información anterior se agregará el informe de los comisarios a que se
refiere la fracción IV del artículo 166.
Artículo 176.- La falta de presentación oportuna del informe a que se refiere
el enunciado general del artículo 172, será motivo para que la Asamblea
General de Accionistas acuerde la remoción del Administrador o Consejo de
Administración, o de los Comisarios, sin perjuicio de que se les exijan las
responsabilidades en que respectivamente hubieren incurrido.
Artículo 186.- La convocatoria para las asambleas generales deberá hacerse
por medio de la publicación de un aviso en el sistema electrónico establecido
por la Secretaría de Economía con la anticipación que fijen los estatutos, o en
su defecto, quince días antes de la fecha señalada para la reunión. Durante
todo este tiempo estará a disposición de los accionistas, en las oficinas de la
sociedad, el informe a que se refiere el enunciado general del artículo 172.
37
Artículo 223.- Los acuerdos sobre fusión se inscribirán en el Registro Público
de Comercio y se publicarán en el sistema electrónico establecido por la
Secretaría de Economía, de la misma manera, cada sociedad deberá publicar
su último balance, y aquélla o aquéllas que dejen de existir, deberán publicar,
además, el sistema establecido para la extinción de su pasivo.
Artículo 228.- Se da la escisión cuando una sociedad denominada escindente
decide extinguirse y divide la totalidad o parte de su activo, pasivo y capital
social en dos o más partes, que son aportadas en bloque a otras sociedades
de nueva creación denominadas escindidas; o cuando la escindente, sin
extinguirse, aporta en bloque parte de su activo, pasivo y capital social a otra
u otras sociedades de nueva creación.
La escisión se regirá por lo siguiente:
[…]
V. La resolución de escisión deberá protocolizarse ante fedatario público e
inscribirse en el Registro Público de Comercio. Asimismo, deberá publicarse
en el sistema electrónico establecido por la Secretaría de Economía, un
extracto de dicha resolución que contenga, por lo menos, la síntesis de la
información a que se refieren los incisos a) y d) de la fracción IV de este
artículo, indicando claramente que el texto completo se encuentra a
disposición de socios y acreedores en el domicilio social de la sociedad
durante un plazo de cuarenta y cinco días naturales contados a partir de que
se hubieren efectuado la inscripción y la publicación;
Artículo 243.- Ningún socio podrá exigir de los liquidadores la entrega total del
haber que le corresponda; pero sí la parcial que sea compatible con los
intereses de los acreedores de la sociedad, mientras no estén extinguidos sus
38
créditos pasivos, o se haya depositado su importe si se presentare
inconveniente para hacer su pago.
El acuerdo sobre distribución parcial deberá publicarse en el sistema
electrónico establecido por la Secretaría de Economía, y los acreedores
tendrán el derecho de oposición en la forma y términos del artículo 9o.
Artículo 247.- En la liquidación de las sociedades anónimas y en comandita
por acciones, los liquidadores procederán a la distribución del remanente entre
los socios con sujeción a las siguientes reglas:
I.- En el balance final se indicará la parte que a cada socio corresponda en el
haber social;
II. Dicho balance se publicará en el sistema electrónico establecido por la
Secretaría de Economía.
El mismo balance quedará, por igual término, así como los papeles y libros de
la sociedad, a disposición de los accionistas, quienes gozarán de un plazo de
quince días a partir de la última publicación, para presentar sus reclamaciones
a los liquidadores.
Dicha reforma aumentó la cantidad y calidad de información a la que tienen acceso
los accionistas minoritarios y les otorga una fuente mucho más confiable para
revisar información relevante respecto de las sociedades de las cuales son
accionistas.
12. Derecho de los accionistas minoritarios a que un socio con interés contrario al
de la sociedad se abstenga de votar.
Artículo 196.- El accionista que en una operación determinada tenga por
cuenta propia o ajena un interés contrario al de la sociedad, deberá abstenerse
a toda deliberación relativa a dicha operación.
39
El accionista que contravenga esta disposición, será responsable de los daños
y perjuicios, cuando sin su voto no se hubiere logrado la mayoría necesaria
para la validez de la determinación.
La ley en este caso otorga un derecho bien regulado a los accionistas minoritarios
con el fin de que el interés de la sociedad no sea puesto en un segundo plano ante
el interés de otro accionista en sentido opuesto.
40
Derechos de minoría contractuales
El artículo 198 de la Ley General de Sociedades Mercantiles establece un catálogo
de temas sobre los cuales los accionistas de una Sociedad Anónima pueden
convenir, y de esta manera regular de manera contractual y privada los derechos
de los accionistas minoritarios.
Artículo 198.- Sin perjuicio de lo que dispongan las leyes especiales, los
accionistas de las sociedades anónimas podrán convenir entre ellos:
I. Derechos y obligaciones que establezcan opciones de compra o venta de
las acciones representativas del capital social de la sociedad, tales como:
a) Que uno o varios accionistas solamente puedan enajenar la totalidad o parte
de su tenencia accionaria, cuando el adquirente se obligue también a adquirir
una proporción o la totalidad de las acciones de otro u otros accionistas, en
iguales condiciones;
b) Que uno o varios accionistas puedan exigir a otro socio la enajenación de
la totalidad o parte de su tenencia accionaria, cuando aquéllos acepten una
oferta de adquisición, en iguales condiciones;
c) Que uno o varios accionistas tengan derecho a enajenar o adquirir de otro
accionista, quien deberá estar obligado a enajenar o adquirir, según
corresponda, la totalidad o parte de la tenencia accionaria objeto de la
operación, a un precio determinado o determinable;
d) Que uno o varios accionistas queden obligados a suscribir y pagar cierto
número de acciones representativas del capital social de la sociedad, a un
precio determinado o determinable, y
41
e) Otros derechos y obligaciones de naturaleza análoga;
II. Enajenaciones y demás actos jurídicos relativos al dominio, disposición o
ejercicio del derecho de preferencia a que se refiere el artículo 132 de esta
Ley, con independencia de que tales actos jurídicos se lleven a cabo con otros
accionistas o con personas distintas de éstos;
III. Acuerdos para el ejercicio del derecho de voto en asambleas de
accionistas;
IV. Acuerdos para la enajenación de sus acciones en oferta pública; y
V. Otros de naturaleza análoga.
Los convenios a que se refiere este artículo no serán oponibles a la sociedad,
excepto tratándose de resolución judicial.
Esta nueva regulación, insertada mediante la reforma del 13 de junio de 2014,
puede ser vista como un arma de doble filo. Utilizada de una manera en favor de los
accionistas minoritarios, puede ser vista como una reforma vanguardista
encaminada a una mayor protección de los minoritarios en Sociedades Anónimas.
El problema es que es una reforma que puede, a su vez, dar acceso a una mayor
regulación y abuso por parte de los accionistas mayoritarios respecto de los
minoritarios.
Un claro ejemplo es una sociedad en la cual se establece un derecho de venta
obligatorio para los accionistas minoritarios en caso de que el mayoritario tenga una
oferta de compra, la cual no necesariamente debe de ser favorable para los
minoritarios.
42
Más adelante mencionaremos la importancia de esta reforma, la cual da entrada a
que los accionistas puedan convenir entre ellos una mejor cláusula de salida en
caso de desacuerdos insuperables, y se propondrá una reforma con el fin de
establecer una cláusula de salida estándar, regulada en la ley, la cual deberá ser
utilizada (i) en casos de desacuerdos insuperables, o (ii) como punto de partida para
la regulación contractual privada de cláusulas de salida en casos de desacuerdos
insuperables.
43
Derechos de minorías en Sociedades Anónimas Promotoras de Inversión
En el presente capitulo se revisarán los derechos de minorías que se regulan de
manera distinta en la Ley del Mercado de Valores en relación con las Sociedades
Anónimas Promotoras de Inversión respecto de la Ley General de Sociedades
Mercantiles. Posteriormente se discutirá y se criticará el hecho de que este tipo de
sociedades se encuentren reguladas en una ley distinta a la Ley General de
Sociedades Mercantiles, toda vez que no se trata de sociedades que coticen en la
Bolsa Mexicana de Valores.
44
Derechos de minoría legales
1. Derecho de los accionistas minoritarios a que siempre exista un consejo de
administración.
Artículo 14.- La administración de las sociedades anónimas promotoras de
inversión estará encomendada a un consejo de administración.
La Ley del Mercado de Valores únicamente establece la posibilidad de que exista
un consejo de administración, a diferencia de la Ley General de Sociedades
Mercantiles que establece la posibilidad de que la administración de la sociedad se
deposite en un administrador único, lo cual da mayor certeza y representación a los
accionistas minoritarios. Considero que es un acierto establecer lo anterior, pero no
se estudiará el tema más a fondo, al no tratarse del tema central de estudio del
presente.
2. Derecho de los accionistas minoritarios a nombrar un miembro del consejo de
administración por cada diez por ciento que tengan de las acciones con derecho a
voto de la sociedad.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
I. Designar y revocar en asamblea general de accionistas a un miembro del
consejo de administración por cada diez por ciento que tengan en lo individual
o en conjunto de las acciones con derecho a voto, incluso limitado o
restringido, sin que resulte aplicable el porcentaje a que hace referencia el
artículo 144 de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
[…]
45
Encontramos una mejor regulación en la Ley del Mercado de Valores respecto a
este tema, ya que se otorga un derecho menos condicionado a los accionistas
minoritarios. La Ley General de Sociedades Mercantiles otorga este derecho bajo
dos condiciones: (i) que el consejo de administración este compuesto por al menos
tres miembros y (ii) que los accionistas cuenten con el veinticinco por ciento de la
tenencia accionaria. Encuentro mucho más prudente la regulación y protección que
otorga la Ley del Mercado de Valores, ya que únicamente condiciona el ejercicio del
presente derecho al hecho de contar con un porcentaje (diez por ciento) de las
acciones con derecho a voto. Es importante mencionar que este diez por ciento
puede ser en lo individual o en lo colectivo, y computan también las acciones con
derecho a voto limitado o restringido.
Un problema que no se atacó en esta ley, y por lo tanto se mantiene de la Ley
General de Sociedades Mercantiles, es que no se establece cuantos
administradores corresponde nombrar a la minoría en el supuesto en el que el
consejo cuente con muchos miembros. Pensemos en una sociedad en la cual
existen tres socios. El primer socio tiene el ochenta por ciento (80%) de la tenencia
accionaria, el segundo tiene el diez por ciento (10%) y el tercero de ellos tiene el
diez por ciento (10%) restante. Supongamos que se establece que el consejo de
administración se encontrará conformado por veinte administradores. Nuestra línea
de pensamiento lógico nos indicaría que el primer accionista nombrará a dieciséis
administradores, el segundo accionista nombrará a dos administradores y el tercer
accionista nombrará a los dos administradores restantes. Lo anterior, si bien sería
lo más justo entre las partes, no es lo que la ley establece. De una lectura muy
estricta de la ley, entendemos que el segundo y tercer accionistas podrán nombrar
a uno de los administradores, pero esto no les da el derecho a nombrar la cantidad
de administradores proporcionales al porcentaje que mantienen en la tenencia
accionaria. De esta lectura, entendemos que el primer accionista va a nombrar a
todos los administradores, salvo por aquel administrador nombrado por el segundo
socio y aquel nombrado por el tercer socio.
46
3. Derecho de los accionistas minoritarios a que no sea removido de manera
arbitraria por la mayoría aquel administrador nombrado por la minoría.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
I. Designar y revocar en asamblea general de accionistas a un miembro del
consejo de administración por cada diez por ciento que tengan en lo individual
o en conjunto de las acciones con derecho a voto, incluso limitado o
restringido, sin que resulte aplicable el porcentaje a que hace referencia el
artículo 144 de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
Tal designación, solo podrá revocarse por los demás accionistas, cuando a su
vez se revoque el nombramiento de todos los demás consejeros, en cuyo caso
las personas sustituidas no podrán ser nombradas con tal carácter durante los
doce meses inmediatos siguientes a la fecha de revocación.
[…]
La Ley del Mercado de Valores retoma el texto original de la Ley General de
Sociedades Mercantiles y establece la prohibición de remover de manera arbitraria
al miembro del consejo de administración designado por la minoría, a menos que
fueran removidos la totalidad de los miembros. Como se ha venido mencionando,
este derecho debe ser retomado por la Ley General de Sociedades Mercantiles.
4. Derecho de los accionistas minoritarios a nombrar un comisario.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
[…]
47
II. Nombrar a un comisario por cada diez por ciento que tengan en lo individual
o en conjunto de las acciones con derecho a voto, incluso limitado o
restringido, sin que resulte aplicable el porcentaje que corresponda conforme
al artículo 171 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. Tal derecho no
podrá ejercerse cuando la sociedad se ubique en el régimen previsto en el
artículo 15 de esta Ley, por virtud del cual prescindan de la figura del comisario.
[…]
Encontramos una mejor regulación en la Ley del Mercado de Valores respecto a
este tema, ya que se otorga un derecho menos condicionado a los accionistas
minoritarios. La Ley General de Sociedades Mercantiles otorga este derecho bajo
dos condiciones: (i) que existan al menos tres comisarios y (ii) que los accionistas
cuenten con el veinticinco por ciento de la tenencia accionaria. Encuentro mucho
más prudente la regulación y protección que otorga la Ley del Mercado de Valores,
ya que únicamente condiciona el ejercicio del presente derecho al hecho de contar
con un porcentaje (diez por ciento) de las acciones con derecho a voto. Es
importante mencionar que este diez por ciento puede ser en lo individual o en lo
colectivo, y computan también las acciones con derecho a voto limitado o
restringido.
5. Derecho de los accionistas minoritarios a solicitar a las autoridades
correspondientes que convoquen a asamblea.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
[…]
48
III. Solicitar al presidente del consejo de administración o, en su caso, a
cualquiera de los comisarios, respecto de los asuntos sobre los cuales tengan
derecho de voto, se convoque en cualquier momento a una asamblea general
de accionistas, o bien, se aplace por una sola vez la votación de cualquier
asunto respecto del cual no se consideren suficientemente informados, para
dentro de tres días naturales y sin necesidad de nueva convocatoria, siempre
que en lo individual o conjuntamente tengan el diez por ciento del capital social
de la sociedad, sin que resulten aplicables los porcentajes a que hacen
referencia los artículos 184 y 199 de la Ley General de Sociedades
Mercantiles.
[…]
El principal cambio en la Ley del Mercado de Valores es el porcentaje requerido
para poder ejercer el derecho. En la Ley General de Sociedades Mercantiles se
requiere un treinta y tres por ciento, y en la Ley del Mercado de Valores un diez por
ciento.
6. Derecho de los accionistas minoritarios a aplazar una votación.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
[…]
III. Solicitar al presidente del consejo de administración o, en su caso, a
cualquiera de los comisarios, respecto de los asuntos sobre los cuales tengan
derecho de voto, se convoque en cualquier momento a una asamblea general
de accionistas, o bien, se aplace por una sola vez la votación de cualquier
asunto respecto del cual no se consideren suficientemente informados, para
dentro de tres días naturales y sin necesidad de nueva convocatoria, siempre
49
que en lo individual o conjuntamente tengan el diez por ciento del capital social
de la sociedad, sin que resulten aplicables los porcentajes a que hacen
referencia los artículos 184 y 199 de la Ley General de Sociedades
Mercantiles.
[…]
El principal cambio en la Ley del Mercado de Valores es el porcentaje requerido
para poder ejercer el derecho. En la Ley General de Sociedades Mercantiles se
requiere un veinticinco por ciento, y en la Ley del Mercado de Valores un diez por
ciento.
En la Ley del Mercado de Valores se mantiene el error mencionado en capítulos
anteriores. Considero que este derecho podría encontrarse regulado de mejor
manera, ya que si bien otorga un derecho a aplazar, no lleva consigo una obligación
de la sociedad o de los demás accionistas a proveer de información a dicha minoría
para que pueda tomar una mejor decisión.
7. Derecho de los accionistas minoritarios a ejercitar la acción de responsabilidad
contra los administradores.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
[…]
IV. Ejercer la acción de responsabilidad civil contra los administradores en
beneficio de la sociedad, en términos de lo previsto en el artículo 163 de la Ley
General de Sociedades Mercantiles y sin necesidad de resolución de
asamblea general de accionistas, cuando en lo individual o en conjunto tengan
el quince por ciento o más de las acciones con derecho a voto, incluso limitado
50
o restringido o sin derecho a voto. Dicha acción podrá ejercerse también
respecto de los comisarios para los efectos que correspondan de acuerdo con
el artículo 171 del citado ordenamiento legal.
En el evento de que se hubiere adoptado el régimen de responsabilidades
aplicable a las sociedades anónimas bursátiles, los accionistas no podrán
ejercer acción al amparo de lo previsto en el artículo 38 de esta Ley.
[…]
El principal cambio en la Ley del Mercado de Valores es el porcentaje requerido
para poder ejercer el derecho. En la Ley General de Sociedades Mercantiles se
requiere un veinticinco por ciento, y en la Ley del Mercado de Valores un quince por
ciento.
8. Derecho de los accionistas minoritarios a oponerse a una asamblea.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
[…]
V. Oponerse judicialmente, conforme a lo previsto en el artículo 201 de la Ley
General de Sociedades Mercantiles, a las resoluciones de las asambleas
generales, siempre que gocen del derecho de voto en el asunto que
corresponda, cuando tengan en lo individual o en conjunto el veinte por ciento
o más del capital social de la sociedad, sin que resulte aplicable el porcentaje
a que hace referencia dicho precepto. Lo anterior, en adición a lo establecido
en el artículo 13, fracción III, inciso d) de esta Ley.
[…]
51
El principal cambio en la Ley del Mercado de Valores es el porcentaje requerido
para poder ejercer el derecho. En la Ley General de Sociedades Mercantiles se
requiere un veinticinco por ciento, y en la Ley del Mercado de Valores un veinte por
ciento.
52
Derechos de minoría contractuales
El artículo 16 fracción VI de la Ley del Mercado de Valores establece un catálogo
de temas sobre los cuales los accionistas de una Sociedad Anónima Promotora de
Inversión pueden convenir (muy similar al catálogo establecido en el artículo 198 de
la Ley General de Sociedades Mercantiles referente a las Sociedades Anónimas) y
de esta manera regular de manera contractual y privada los derechos de los
accionistas minoritarios.
Artículo 16.- Los accionistas de las sociedades anónimas promotoras de
inversión, tendrán derecho a:
[…]
VI. Convenir entre ellos:
a) Obligaciones de no desarrollar giros comerciales que compitan con la
sociedad, limitadas en tiempo, materia y cobertura geográfica, sin que dichas
limitaciones excedan de tres años y sin perjuicio de lo establecido en otras
leyes que resulten aplicables.
b) Derechos y obligaciones que establezcan opciones de compra o venta de
las acciones representativas del capital social de la sociedad, tales como:
1. Que uno o varios accionistas solamente puedan enajenar la totalidad o parte
de su tenencia accionaria, cuando el adquirente se obligue también a adquirir
una proporción o la totalidad de las acciones de otro u otros accionistas, en
iguales condiciones.
53
2. Que uno o varios accionistas puedan exigir a otro socio la enajenación de
la totalidad o parte de su tenencia accionaria, cuando aquéllos acepten una
oferta de adquisición, en iguales condiciones.
3. Que uno o varios accionistas tengan derecho a enajenar o adquirir de otro
accionista, quien deberá estar obligado a enajenar o adquirir, según
corresponda, la totalidad o parte de la tenencia accionaria objeto de la
operación, a un precio determinado o determinable.
4. Que uno o varios accionistas queden obligados a suscribir y pagar cierto
número de acciones representativas del capital social de la sociedad, a un
precio determinado o determinable.
c) Enajenaciones y demás actos jurídicos relativos al dominio, disposición o
ejercicio del derecho de preferencia a que se refiere el artículo 132 de la Ley
General de Sociedades Mercantiles, con independencia de que tales actos
jurídicos se lleven a cabo con otros accionistas o con personas distintas de
éstos.
d) Acuerdos para el ejercicio del derecho de voto en asambleas de accionistas,
sin que al efecto resulte aplicable el artículo 198 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles.
e) Acuerdos para la enajenación de sus acciones en oferta pública.
Los convenios a que se refiere esta fracción no serán oponibles a la sociedad,
excepto tratándose de resolución judicial.
[…]
54
Es importante mencionar que (i) únicamente se agrega el inciso (a) que permite
establecer cláusulas de no competencia y (ii) se permite tomar acuerdos que
restrinjan el derecho al voto de manera más amplia.
Por último, el artículo 13 de la Ley del Mercado de Valores establece un catálogo
de estipulaciones que se pueden pactar respecto de derechos de accionistas
minoritarios.
Artículo 13.- Las sociedades anónimas promotoras de inversión, además de
contemplar en sus estatutos sociales los requisitos que se señalan en el
artículo 91 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, podrán prever
estipulaciones que, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 16, fracciones
I a V de esta Ley:
I. Impongan restricciones, de cualquier naturaleza, a la transmisión de
propiedad o derechos, respecto de las acciones de una misma serie o clase
representativas del capital social, distintas a lo que se prevé en el artículo 130
de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
II. Establezcan causales de exclusión de socios o para ejercer derechos de
separación, de retiro, o bien, para amortizar acciones, en adición a lo dispuesto
en la Ley General de Sociedades Mercantiles, así como el precio o las bases
para su determinación.
III. Permitan emitir acciones distintas de las señaladas en los artículos 112 y
113 de la Ley General de Sociedades Mercantiles que:
a) No confieran derecho de voto o que el voto se restrinja a algunos
asuntos.
55
b) Otorguen derechos sociales no económicos distintos al derecho de voto
o exclusivamente el derecho de voto.
c) Limiten o amplíen el reparto de utilidades u otros derechos económicos
especiales, en excepción a lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley General
de Sociedades Mercantiles.
d) Confieran el derecho de veto o requieran del voto favorable de uno o
más accionistas, respecto de las resoluciones de la asamblea general de
accionistas.
Las acciones de que trata esta fracción, computarán para la determinación
del quórum requerido para la instalación y votación en las asambleas de
accionistas, exclusivamente en los asuntos respecto de los cuales
confieran el derecho de voto a sus titulares.
IV. Implementen mecanismos a seguir en caso de que los accionistas no
lleguen a acuerdos respecto de asuntos específicos.
V. Amplíen, limiten o nieguen el derecho de suscripción preferente a que se
refiere el artículo 132 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. Al
respecto, podrán estipularse medios de publicidad distintos de los señalados
en dicho precepto legal.
VI. Permitan limitar la responsabilidad en los daños y perjuicios ocasionados
por sus consejeros y directivos relevantes, derivados de los actos que ejecuten
o por las decisiones que adopten, en términos de lo establecido en el artículo
33 de esta Ley.
56
Los títulos relativos a las acciones representativas del capital social de las
sociedades anónimas promotoras de inversión, deberán incorporar, en su
caso, las estipulaciones previstas en este artículo.
57
Derechos relevantes ante posibles Desacuerdos Insuperables o Desacuerdos
Inesperables existentes
Derechos que mediante su ejercicio pueden crear Desacuerdos Insuperables
Debemos entender por Desacuerdo Insuperable, todo decisión que no puede ser
tomada por una sociedad en asambleas extraordinarias en segunda convocatoria.
Son tres los principales derechos que pueden crear un desacuerdo insuperable: (i)
derecho de los accionistas minoritarios a constituir quórum de instalación y de
votación en una asamblea (ii) derecho de los accionistas minoritarios a abstenerse
a votar y (iii) derecho de los accionistas minoritarios a votar (entendiendo dicho voto,
como en sentido negativo a lo propuesto y por lo tanto como voto de bloqueo).
Tomando en cuenta lo anterior, debemos entender la importancia de los derechos
antes mencionados. Son estos los que al ser ejercidos, potencialmente nos colocan
ante una situación en la cual las decisiones no pueden ser tomadas. Es de tanta
relevancia lo anterior, que la Ley General de Sociedades Mercantiles debiera
establecer un derecho por virtud del cual todos los accionistas puedan solicitar a la
sociedad un reporte con la información necesaria para (i) poder asistir y tomar
decisiones en dichas asambleas extraordinarias y (ii) poder valuar la sociedad en
caso de encontrarse ante un desacuerdo insuperable.
La posibilidad de solicitar información y la consecuente obligación de entregar la
misma, debieran ser a priori. Sería mucho más eficiente, y menos ríspido para los
accionistas en cuestión, contar con la información para poder tomar decisiones
mejor informadas.
58
Derecho de acceso a la información.
En capítulos anteriores se han estudiado los derechos de acceso a la información
que tienen los distintos accionistas en las sociedades anónimas y las obligaciones
de reporto que tienen los distintos órganos en dichas sociedades. Se ha
mencionado que se le ha dado cierta importancia a este tema, pero cuando el mismo
se vuelve crucial (e.g. en situaciones de desacuerdos insuperables) no se ha
logrado imponer una obligación que vaya de la mano con el derecho de informarse
de manera adecuada para poder tomar las decisiones correctas28.
Estamos, por lo tanto, ante el problema de cómo proveer de información a los socios
que se encuentran ante un desacuerdo29, para que los mismos tomen la decisión
más correcta y adecuada al caso en concreto, y puedan valuar sus acciones a priori,
ante la posibilidad que exista la necesidad de hacer valer una cláusula de salida.
Partamos por la obligación actual de informar. Hemos visto que existe una
obligación anual de los órganos de administración y vigilancia de presentar
información a los accionistas de la sociedad en la Asamblea General Ordinaria
Anual, lo cual es un mínimo legal que en ocasiones llega a ser suficiente. El
problema ocurre cuando los accionistas de una sociedad anónima se encuentran
ante un desacuerdo insuperable (legal o contractual) y el mínimo legal 30 no es
suficiente31.
28
The Corporation Law Committee of the Association of the Bar of the City of New York. The
Enforceability and Effectiveness of Typical Shareholders Agreement Provisions. The Business
Lawyer, Vol. 65, 2010, pp 1171. Debiera existir un derecho de acceder a la información financiera y
de otros tipos, incluyendo la información de la administración y los asesores de la sociedad.
29
Op cit, Thompson, pp 4. Para que una cláusula de salida funcione, todos los accionistas en
cuestión deben tener el mismo derecho de acceso a la información con el fin de que puedan realizar
una oferta.
30
Ver páginas 31 a 39.
31
Op cit, Landeo, Claudia M. and Spier, Kathryn E, pp. 25. Landeo y Spier mencionan que las
cláusulas de salida “pueden tener un resultado significativamente más equitativo (y por lo tanto justo)
cuando el oferente se encuentra bien informado.”
59
Como se menciona en el punto 1 anterior, esta obligación de proporcionar
información debiera ser mucho más completa (según se explicará más adelante) y
establecida a priori, para poder tomar más y mejores decisiones.
La Ley del Mercado de Valores, al regular a las Sociedades Anónimas Bursátiles,
es mucho más específica y establece obligaciones de informar a los accionistas de
maneras mucho más rigurosas que la Ley General de Sociedades Mercantiles, por
razones de la naturaleza de dichas sociedades.
El punto de partida, ante estas situaciones, debiera ser la solución propuesta en las
siguientes páginas, la cual ha sido tomada (y a su vez adecuada al caso en
concreto) de la regulación de la Ley del Mercado de Valores.
El artículo 2 de dicha ley nos da una definición de Información Relevante:
Artículo 2.- Para efectos de esta Ley se entenderá por:
[…]
XII. Información relevante, toda información de una emisora
necesaria para conocer su situación real y actual en materia
financiera, administrativa, operacional, económica y jurídica, y sus
riesgos, así como, en su caso, la información del grupo empresarial
al que pertenezca, independientemente de su posición en el grupo,
siempre que influya o afecte dicha situación, y que sea necesaria
para la toma de decisiones razonadas de inversión y estimación del
precio de los valores emitidos por la propia emisora, conforme a
usos y prácticas de análisis del mercado de valores mexicano.
60
Tomemos las partes aplicables de dicha definición para crear una definición de
información relevante para las sociedades anónimas ante supuestos de
desacuerdos insuperables.
La misma quedaría de la siguiente manera: Información relevante, toda
información de una sociedad necesaria para conocer su situación real y actual en
materia financiera, administrativa, operacional, económica y jurídica, y sus riesgos,
así como, en su caso, toda información existente, siempre que influya o afecte dicha
situación, y que sea necesaria para la toma de decisiones razonadas de inversión y
estimación del precio de los acciones de la propia sociedad, conforme a usos y
prácticas de análisis de expertos en valuación de sociedades.
A su vez, los artículos 104 a 106 de la Ley del Mercado de Valores establecen las
obligaciones de las emisoras de presentar información.
Artículo 104.- Las emisoras con valores inscritos en el Registro
estarán obligadas a presentar a la Comisión y a la bolsa en la que
listen sus valores, información relevante para su difusión inmediata
al público en general a través de esta última, mediante los reportes
que a continuación se indican:
I. Reportes continuos relativos a los actos societarios, acuerdos
adoptados por los órganos sociales y avisos que con motivo de lo
anterior deban darse, en cumplimiento de estipulaciones sociales o
de las disposiciones aplicables.
II. Reportes trimestrales que comprendan los estados financieros,
así como los comentarios y análisis de la administración sobre los
resultados de operación y situación financiera de la emisora.
61
Los reportes a que se refiere esta fracción, deberán estar
suscritos en los términos establecidos en el artículo 88, fracción II,
de esta Ley.
III. Reportes anuales que comprendan:
a) Los estados financieros anuales o sus equivalentes, en función
de la naturaleza de la emisora, acompañados del dictamen de
auditoría externa, así como de un informe que reúna los requisitos
a que se refiere el artículo 86, fracciones II a IX, XI y XII, de esta
Ley.
Los reportes y el dictamen del auditor externo referidos en esta
fracción, deberán cumplir, según corresponda, con los requisitos
previstos en los artículos 87, fracción I, y 88, fracciones II y IV, de
esta Ley.
Cuando el informe a que se refiere esta fracción se presente a la
aprobación de la asamblea de accionistas que se celebre con
motivo del cierre del ejercicio social, podrá utilizarse en sustitución
de aquél al que se refiere el artículo 172 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles, siempre que dicho informe contenga la
información a que hace referencia la fracción IV del artículo 28 de
esta Ley.
b) Lo establecido en el artículo 43 de esta Ley, en relación con las
actividades de los comités que desempeñen las funciones en
materia de prácticas societarias y de auditoría.
IV. Reportes sobre reestructuraciones societarias tales como
fusiones, escisiones, adquisiciones o ventas de activos que
62
apruebe la asamblea de accionistas o el consejo de administración
de la emisora.
Los reportes a que se refiere esta fracción, deberán estar
suscritos en los términos establecidos en el artículo 88, fracción I,
de esta Ley y, en su caso, en la fracción IV de dicho precepto legal,
cuando se requiera la opinión de un auditor externo.
V. Reportes sobre eventos relevantes, ajustándose a lo establecido
en el artículo 105 de esta Ley.
VI. Reportes sobre las políticas y operaciones a que se refiere
el artículo 28, fracción III, de esta Ley.
VI. Bis. Reportes sobre las posiciones que mantengan las emisoras
en instrumentos financieros derivados, dentro de los cuales se
incluya, entre otros elementos que determine la comisión, los
subyacentes, los valores nocionales o de referencia y las
condiciones de pago de dichas posiciones al momento de la
revelación de la información, así como las posibles contingencias
que las citadas posiciones representen en la situación financiera de
la emisora.
Para efectos de lo dispuesto en esta fracción se entenderá por valor
nocional o de referencia del instrumento financiero derivado, al
número de unidades especificadas en el contrato tales como el
número de títulos o de monedas, unidades de peso o de volumen,
entre otros.
63
VII. Los demás que contengan la información y
documentación que determine la Comisión, mediante disposiciones
de carácter general.
Los estados financieros de las emisoras deberán elaborarse
conforme a principios de contabilidad emitidos o reconocidos por la
Comisión. Las sociedades anónimas cuyas acciones
representativas del capital social o títulos de crédito que las
representen se encuentren inscritas en el Registro, estarán
exceptuadas del requisito de publicar sus estados financieros,
conforme lo establece el artículo 177 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles.
Tratándose de títulos fiduciarios, la información a que se refiere este
artículo deberá proporcionarse respecto del patrimonio
fideicomitido. Cuando el cumplimiento de las obligaciones en
relación con los valores que se emitan al amparo del fideicomiso
dependa total o parcialmente del fideicomitente, del administrador
del patrimonio fideicomitido, del garante o avalista o de cualquier
otro tercero, éstos deberán presentar la información que la
Comisión determine mediante disposiciones de carácter general, en
relación con los aspectos a que se refiere este artículo.
Las entidades federativas; los municipios; los organismos
descentralizados de orden federal, estatal o municipal; las
sociedades nacionales de crédito; las fiduciarias de fideicomisos al
amparo de los cuales se emitan títulos de crédito que representen
acciones del capital social de dos o más personas morales; las
sociedades extranjeras, y las entidades del exterior u organismos
distintos de los mencionados en el artículo 93, fracción IV, de esta
Ley, presentarán la misma información a que se refiere este artículo
64
o, en su caso, aquélla que la sustituya o sea equivalente, de
conformidad con las disposiciones de carácter general que expida
la Comisión.
La Comisión expedirá las disposiciones de carácter general que
establezcan los requisitos, términos y condiciones con que deberá
cumplir la información a que se refiere este artículo.
Artículo 105.- Las emisoras estarán obligadas a revelar a través de
la bolsa en la que se listen sus valores, para su difusión inmediata
al público y en los términos y condiciones que ésta establezca, los
eventos relevantes en el momento en que tengan conocimiento de
los mismos y únicamente podrán diferir su divulgación cuando se
cumplan las condiciones siguientes:
I. No se trate de actos, hechos o acontecimientos consumados.
II. No exista información en medios masivos de comunicación.
III. No existan movimientos inusitados en el precio o volumen de
operación de los valores, considerándose por dichos movimientos
a cualquier cambio en la oferta o demanda de los valores o en su
precio, que no sea consistente con su comportamiento histórico y
no pueda explicarse con la información disponible en el público.
Al revelar los eventos relevantes en términos de lo establecido en
el primer párrafo de este artículo, las emisoras estarán obligadas a
difundir al público toda la información relevante en relación con los
citados eventos.
65
Las emisoras que tengan información que actualice la obligación de
revelar algún evento relevante, desde el momento en que tengan
conocimiento de tal información, estarán obligadas a adoptar las
medidas necesarias para garantizar que la información relativa sea
conocida exclusivamente por las personas que sea indispensable
que accedan a ella, así como llevar un control por escrito o mediante
medios electrónicos, con el nombre de las personas que hayan
tenido acceso a la información de que se trate, los documentos que
hubieren conocido, la fecha, forma, medio y hora en que tales
circunstancias hayan acontecido. Dicho control deberá estar a
disposición de la Comisión y mantenerse por un periodo de cinco
años contados a partir de la publicación del evento relevante.
Artículo 106.- Las emisoras con valores inscritos en el Registro
estarán obligadas a informar a la Comisión y a la bolsa en la que
listen sus valores, para su difusión inmediata al público en general
a través de esta última, ajustándose a los términos y condiciones
previstos en el reglamento interior de dicha bolsa, las causas que a
su juicio hayan dado origen a cualquiera de los eventos siguientes:
I. Movimientos inusitados en el mercado relativos al precio o
volumen de operación de sus valores.
II. Cambios en la oferta o demanda de sus valores o en su precio,
que no sean consistentes con su comportamiento histórico y no
puedan explicarse con la información disponible en el público.
Adicionalmente, la Comisión o la bolsa de valores en la que se listen
los valores tendrá la facultad de requerir a las emisoras la
publicación de un evento relevante que explique las causas que le
66
dieron origen, así como para requerir la revelación de información
adicional cuando la existente en el mercado a juicio de la Comisión
o de la bolsa de valores, sea insuficiente, imprecisa o confusa, o
bien, para rectificar, ratificar, negar o ampliar algún evento que
hubiere sido divulgado por terceros entre el público y que por su
interpretación pueda afectar o influir en la cotización de los valores
de la emisora.
En el evento de que las emisoras desconozcan las causas que
hayan dado origen a los supuestos a que se refiere este artículo,
deberán formular una declaración en ese sentido. En estos
supuestos, adicionalmente las emisoras deberán aclarar si el fondo
de recompra, realizó operaciones o no con los valores de la
emisora.
Desglosemos esta información y tomemos únicamente lo aplicable al caso en
concreto de información necesaria para poder tomar decisiones en asambleas
extraordinarias o bien para poder valuar la sociedad. En ambas situaciones, la
información, como se ha venido mencionando, debería entregarse, mediante
petición previa de los accionistas, días antes de celebrarse una asamblea
extraordinaria. Además de la información que los órganos de administración y
vigilancia deben presentar en las Asambleas Anuales, considero que ante las
situaciones antes descritas, debiera existir una obligación por parte de la sociedad
de presentar a sus accionistas, en caso de que éstos hayan ejercido su derecho, a
través de sus órganos de administración y vigilancia, la siguiente información:
1. Reporte que incluya cualquier cambio material en la sociedad desde el último
reporte de los órganos de administración y vigilancia en la Asamblea Anual.
67
2. Reporte relativo a los actos societarios, acuerdos adoptados por los órganos
sociales y avisos que con motivo de lo anterior deban darse, en cumplimiento
de estipulaciones sociales o de las disposiciones aplicables.
3. Reporte que comprenda los estados financieros, así como los comentarios y
análisis de la administración sobre los resultados de operación y situación
financiera de la sociedad desde el último estado financiero realizado por la
sociedad hasta la fecha del desacuerdo insuperable.
4. Reporte que incluya cualquier acuerdo sobre adquisiciones o ventas de
activos que apruebe la asamblea de accionistas o el consejo de
administración de la sociedad.
5. Reportes sobre eventos relevantes32.
32
Entendiendo como evento relevante a los actos, hechos o acontecimientos, de cualquier
naturaleza que influyan o puedan influir en los precios de las acciones de la Sociedad.
68
Desacuerdos Insuperables y Cláusulas de Salida.
Como hemos explicado en capítulos anteriores, existe en nuestra legislación y en el
curso ordinario de las sociedades anónimas, la posibilidad de encontrarnos ante
una situación en la cual se pone en riesgo el negocio de la sociedad anónima por
virtud de una falta de arreglo o acuerdo entre los accionistas. Denominaremos a lo
anterior, cuando sucede en asambleas extraordinarias en segunda convocatoria,
como desacuerdos insuperables.
Partimos de la idea que las sociedades anónimas se gobiernan, salvo lo
expresamente definido y establecido por la ley, mediante la supremacía contractual
de las partes. Siguiendo esta línea, considero que es correcto permitir que las partes
decidan, a su mejor saber y entender, el rumbo de la vida societaria y las
implicaciones que éstas tengan, pero lo anterior no implica que no deba existir un
mínimo legal, el cual sea práctico y ejecutable, que de una salida prudente, pensada
y justa a las partes involucradas en un descuerdo insuperable. Propondré una
cláusula de salida que se establezca como mínimo legal ante estas situaciones. Lo
anterior, según se ha venido desarrollando, es el fin del presente trabajo.
Partamos de lo establecido en el artículo 91 de la Ley General de Sociedades
Mercantiles:
Artículo 91.- La escritura constitutiva o póliza de la sociedad anónima
deberá contener, además de los datos requeridos por el artículo 6o., los
siguientes:
I.- La parte exhibida del capital social;
II.- El número, valor nominal y naturaleza de las acciones en que se divide el
capital social, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo de la fracción IV del
artículo 125;
69
III.- La forma y términos en que deba pagarse la parte insoluta de las acciones;
IV.- La participación en las utilidades concedidas a los fundadores;
V.- El nombramiento de uno o varios comisarios;
VI.- Las facultades de la Asamblea General y las condiciones para la validez
de sus deliberaciones, así como para el ejercicio del derecho de voto, en
cuanto las disposiciones legales puedan ser modificadas por la voluntad de los
socios.
VII. En su caso, las estipulaciones que:
a) Impongan restricciones, de cualquier naturaleza, a la transmisión de
propiedad o derechos, respecto de las acciones de una misma serie o clase
representativas del capital social, distintas a lo que se prevé en el artículo 130
de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
b) Establezcan causales de exclusión de socios o para ejercer derechos de
separación, de retiro, o bien, para amortizar acciones, así como el precio o las
bases para su determinación.
c) Permitan emitir acciones que:
1. No confieran derecho de voto o que el voto se restrinja a algunos asuntos.
2. Otorguen derechos sociales no económicos distintos al derecho de voto o
exclusivamente el derecho de voto.
70
3. Confieran el derecho de veto o requieran del voto favorable de uno o más
accionistas, respecto de las resoluciones de la asamblea general de
accionistas.
Las acciones a que se refiere este inciso, computarán para la determinación
del quórum requerido para la instalación y votación en las asambleas de
accionistas, exclusivamente en los asuntos respecto de los cuales confieran el
derecho de voto a sus titulares.
d) Implementen mecanismos a seguir en caso de que los accionistas no
lleguen a acuerdos respecto de asuntos específicos.
e) Amplíen, limiten o nieguen el derecho de suscripción preferente a que se
refiere el artículo 132 de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
f) Permitan limitar la responsabilidad en los daños y perjuicios ocasionados por
sus consejeros y funcionarios, derivados de los actos que ejecuten o por las
decisiones que adopten, siempre que no se trate de actos dolosos o de mala
fe, o bien, ilícitos conforme a ésta u otras leyes.
Tomando en cuenta lo antes mencionado, me gustaría centrar el análisis de los
desacuerdos insuperables y sus respectivas cláusulas de salida a aquellos
momentos en los cuales, ante una decisión que no puede ser tomada en una
asamblea extraordinaria, (i) no existe un acuerdo entre accionistas (ya sea por falta
de quórum, falta de voto o voto en contra) o existe un bloqueo por parte de un bloque
de accionistas, (ii) se pone en peligro el negocio y los fines de la sociedad y (iii) no
existe una forma de llegar a un acuerdo y/o levantar el bloqueo.
La Ley General de Sociedades Mercantiles prevé de manera natural en su texto la
posibilidad de que se creen desacuerdos insuperables en la toma de decisiones de
71
la sociedad. El ejemplo más claro de lo anterior, como se ha venido mencionando,
se da en las asambleas generales extraordinarias en segunda convocatoria.
Artículo 189.- Para que una Asamblea Ordinaria se considere legalmente
reunida, deberá estar representada, por lo menos, la mitad del capital social,
y las resoluciones sólo serán válidas cuando se tomen por mayoría de los
votos presentes.
Artículo 190.- Salvo que en el contrato social se fije una mayoría más elevada,
en las Asambleas Extraordinarias, deberán estar representadas, por lo menos,
las tres cuartas partes del capital y las resoluciones se tomarán por el voto de
las acciones que representen la mitad del capital social.
Artículo 191.- Si la Asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su
reunión, se hará una segunda convocatoria con expresión de esta
circunstancia y en la junta se resolverá sobre los asuntos indicados en la Orden
del Día, cualquiera que sea el número de acciones representadas.
Tratándose de Asambleas Extraordinarias, las decisiones se tomarán siempre
por el voto favorable del número de acciones que representen, por lo menos,
la mitad del capital social.
Como se desprende de la lectura de los artículos anteriores, para que una sociedad
tome decisiones que se encuentren ubicadas en el catálogo de asuntos que
establece el artículo 182 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, o bien de
cualquier asunto que la sociedad establezca que se debe tratar en asambleas
generales extraordinarias por estatutos33, se debe pasar por los siguientes pasos:
33
Bebchuk, Lucian. The Case for Increasing Shareholder Power. Harvard Law Review, Volume 118,
2005, pp 895-896. Como indica el maestro Bebchuk, existen varias decisiones que pueden terminar
con la existencia de la sociedad, incluyendo disolución, venta de todos los activos, fusión, entre otras,
las cuales deben contar con un mecanismo que permita a los accionistas tomar decisiones.
72
1. Se debe realizar una primera convocatoria, la cual para instalarse requiere
de la asistencia de al menos el 75% (setenta y cinco por ciento) de los
titulares de la totalidad de la tenencia accionaria y para tomar decisiones
requieren de al menos el voto favorable del 50% (cincuenta por ciento) de los
titulares de la totalidad de la tenencia accionaria.
2. En caso de que no se logre instalar una asamblea general extraordinaria en
primera convocatoria, o bien no se logre tomar decisiones con el voto
favorable necesario, se debe realizar una segunda convocatoria, la cual para
instalarse requiere de la asistencia y el voto favorable de al menos el 50%
(cincuenta por ciento) de los titulares de la totalidad de la tenencia accionaria.
En caso de que no se logre la toma de decisiones conforme a lo previsto en los
puntos 1 y 2 anteriores, nos encontramos ante un desacuerdo insuperable generado
por la Ley General de Sociedades Mercantiles.
La única solución que la Ley General de Sociedades Mercantiles prevé antes estos
desacuerdos insuperables es volver a iniciar el procedimiento antes mencionado, lo
cual nos lleva a un círculo vicioso que parece nunca terminar. Vemos como, aunado
a lo anterior, la obligación de prever en los estatutos sociales “mecanismos a
seguir en caso de que los accionistas no lleguen a acuerdos respecto de
asuntos específicos”, no es una obligación perfecta, ya que no trae consigo una
sanción por incumplimiento ni es subsanable mediante alguna otra disposición. Lo
anterior debe ser entendido (y en la práctica efectivamente lo es) como una mera
recomendación de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
Nos encontramos, entonces, ante una contradicción impuesta por la ley misma.
Permite convocar a ciertos accionistas en distintas circunstancias, pero no prevé la
manera en que se pueda resolver el tema o asunto para el cual se convocó. Lo
anterior es, sin duda, el peor problema que puede tener una sociedad mercantil: No
poder tomar decisiones.
73
La Ley General de Sociedades Mercantiles prevé, además de lo establecido en el
artículo 91 antes mencionado, en su artículo 198 fracción I (c), la entrada al
mecanismo que posteriormente propondré como estándar para todos aquellos
desacuerdos insuperables.
Artículo 198.- Sin perjuicio de lo que dispongan las leyes especiales, los
accionistas de las sociedades anónimas podrán convenir entre ellos:
I. Derechos y obligaciones que establezcan opciones de compra o venta de
las acciones representativas del capital social de la sociedad, tales como:
[…]
c) Que uno o varios accionistas tengan derecho a enajenar o adquirir de otro
accionista, quien deberá estar obligado a enajenar o adquirir, según
corresponda, la totalidad o parte de la tenencia accionaria objeto de la
operación, a un precio determinado o determinable;
[…]
Centraré todo mi estudio, análisis y propuesta con base en el párrafo anterior. Si
bien la ley prevé la posibilidad de que los accionistas convengan entre ellos la
posibilidad de enajenar o adquirir, de otro accionista, sus acciones, la misma no
obliga a esto, lo cual será el centro de la propuesta que se ofrecerá para la
resolución de este tipo de situaciones.
Lo anterior sirve para dar una posible solución al problema que la misma ley
presenta, el cual únicamente podrá ser pactado (siempre y cuando la voluntad de
las partes así lo desee). La finalidad del presente trabajo es que no solo pueda ser
74
pactado, sino que deba ser pactado34, o bien exista como un piso legal aplicable a
toda sociedad mercantil que se encuentre ante dicho supuesto. Posteriormente
propondré una serie de pasos que se deban seguir ante un desacuerdo insuperable,
el cual culminará con la inserción de un mecanismo “buy-sell” o un Shotgun
Mechanism como mínimo legal.
Un “buy-sell” es una cláusula que, a grandes rasgos, establece la forma que debe
seguirse para la compra y venta de ciertas acciones, obligatoria tanto para el
vendedor como para el comprador, con el fin de que uno de los dos accionistas
adquiera la totalidad de las acciones del otro accionista35.
Existen en nuestra legislación varios mecanismos que los accionistas de una
sociedad anónima pueden o deben pactar, que involucran características de una
cláusula “buy-sell”, dentro de los cuales se encuentran:
1. Derecho de preferencia.
El derecho de preferencia es, según la Ley General de Sociedades
Mercantiles, un derecho de los accionistas de una sociedad para poder
adquirir las acciones correspondientes según su participación en la misma,
derivadas de un aumento en el capital social.
Artículo 132.- Los accionistas tendrán derecho preferente, en
proporción al número de sus acciones, para suscribir las que emitan
en caso de aumento del capital social. Este derecho deberá
ejercitarse dentro de los quince días siguientes a la publicación en
34
Sallis, Mark and Crawford Legal. Resolving a Management Deadlock. 2004, pp 1. Debe existir un
acuerdo, ya sea en el acta constitutiva de la sociedad, o bien mediante un acuerdo entre accionistas.
35
Tulli, Richard A. and Chumney, Kevin A. Issues in Buy-Sell, Push-Pull, Russian Roulette, or Texas
Shootout Provisions. 2012, pp 1.
75
el sistema electrónico establecido por la Secretaría de Economía,
del acuerdo de la Asamblea sobre el aumento del capital social.
2. Derecho al tanto.
Es un derecho parecido al derecho de preferencia, que involucra el derecho
de adquirir las acciones correspondientes según su participación en la
misma, pero en este caso derivadas de la venta de las acciones de otro
accionista. Este es un derecho que no se encuentra regulado como
obligatorio en la Ley General de Sociedades Mercantiles para las sociedades
anónimas36, pero que se puede pactar libremente en estatutos sociales.
Artículo 198.- Sin perjuicio de lo que dispongan las leyes
especiales, los accionistas de las sociedades anónimas podrán
convenir entre ellos:
[…]
II. Enajenaciones y demás actos jurídicos relativos al dominio,
disposición o ejercicio del derecho de preferencia a que se refiere
36
Este derecho si se encuentra regulado de manera obligatoria para las sociedades en nombre
colectivo (arts. 31 y 33) y las sociedades de responsabilidad limitada (art. 66), al ser estas sociedades
de personas y no de capitales.
Artículo 31.- Los socios no pueden ceder sus derechos en la compañía sin el consentimiento de
todos los demás, y sin él, tampoco pueden admitirse a otros nuevos, salvo que en uno u otro caso
el contrato social disponga que será bastante el consentimiento de la mayoría.
Artículo 33.- En caso de que se autorice la cesión de que trata el artículo 31, en favor de persona
extraña a la sociedad, los socios tendrán el derecho del tanto, y gozarán de un plazo de quince días
para ejercitarlo, contando desde la fecha de la junta en que se hubiere otorgado la autorización. Si
fuesen varios los socios que quieran usar de este derecho, les competerá a todos ellos en proporción
a sus aportaciones.
Artículo 66.- Cuando la cesión de que trata el artículo anterior se autorice en favor de una persona
extraña a la sociedad, los socios tendrán el derecho del tanto y gozarán de un plazo de quince días
para ejercitarlo, contado desde la fecha de la junta en que se hubiere otorgado la autorización. Si
fuesen varios los socios que quieran usar de este derecho, les competerá a todos ellos en proporción
a sus aportaciones.
76
el artículo 132 de esta Ley, con independencia de que tales actos
jurídicos se lleven a cabo con otros accionistas o con personas
distintas de éstos;
3. Derecho de adherirse a una venta (Tag-along).
Es un derecho en favor de los accionistas minoritarios en el cual se establece
una obligación para un posible adquirente de ciertas acciones de la sociedad,
de adquirir otro bloque de acciones (o la totalidad de las mismas) al mismo
precio y bajo las mismas condiciones ofrecidas al primer vendedor.
Artículo 198.- Sin perjuicio de lo que dispongan las leyes
especiales, los accionistas de las sociedades anónimas podrán
convenir entre ellos:
I. Derechos y obligaciones que establezcan opciones de
compra o venta de las acciones representativas del capital
social de la sociedad, tales como:
(a) Que uno o varios accionistas solamente puedan enajenar
la totalidad o parte de su tenencia accionaria, cuando el
adquirente se obligue también a adquirir una proporción
o la totalidad de las acciones de otro u otros accionistas,
en iguales condiciones;
4. Derecho de venta forzada (Drag-along).
Es un derecho en favor de los accionistas que pretenden vender acciones de
la sociedad, en el cual se establece una obligación para los demás
accionistas de vender sus acciones al mismo precio y bajo las mismas
condiciones que las ofrecidas al primer vendedor.
77
Artículo 198.- Sin perjuicio de lo que dispongan las leyes
especiales, los accionistas de las sociedades anónimas podrán
convenir entre ellos:
I. Derechos y obligaciones que establezcan opciones de
compra o venta de las acciones representativas del capital
social de la sociedad, tales como:
[…]
(b) Que uno o varios accionistas puedan exigir a otro socio
la enajenación de la totalidad o parte de su tenencia
accionaria, cuando aquéllos acepten una oferta de
adquisición, en iguales condiciones;
5. Opciones de compra y venta (Call / Put).
Un call es un derecho, obligatorio tanto para vendedor como para comprador,
de un accionista de llamar a la mesa las acciones de otro u otros accionistas
para comprarlas. En cambio, un put es un derecho, también obligatorio tanto
para vendedor como para comprador, de un accionista de poner sus acciones
en la mesa para que otro socio las compre. En ambos casos es a un precio
determinado (normalmente pactado de manera previa) y se pueden
condicionar estos derechos de distintas maneras.
I. Derechos y obligaciones que establezcan opciones de
compra o venta de las acciones representativas del capital
social de la sociedad, tales como:
[…]
78
(c) Que uno o varios accionistas tengan derecho a enajenar
o adquirir de otro accionista, quien deberá estar obligado
a enajenar o adquirir, según corresponda, la totalidad o
parte de la tenencia accionaria objeto de la operación, a
un precio determinado o determinable;
79
Shotgun Mechanism.
Habiendo visto y estudiado en capítulos anteriores distintos tipos de cláusulas “buy-
sell”, considero idóneo estudiar el Shotgun Mechanism, el cual, tras un arduo
estudio y comparación de las distintas posibilidades, considero como el más
adecuado, práctico, ejecutable y justo.
Las profesoras Claudia M. Landeo y Kathryn E. Spier definen al Shotgun Mechanism
como un mecanismo por virtud del cual un accionista establece un precio de
compra/venta, quedando el otro accionista obligado a comprar o vender las
acciones en juego al precio establecido por el primer accionista3738.
Considero que el Shotgun Mechanism es un método muy justo y expedito para
lograr una salida ante los problemas antes citados. Dentro de las virtudes de este
mecanismo podemos encontrar las siguientes:
a) Es un mecanismo justo y práctico, ya que las partes deberán, al momento
de decidir disparar el mecanismo, establecer un precio de compra o venta
justo y correcto, ya que en ese mismo momento no saben si terminarán
siendo la parte compradora o la parte vendedora. Este es un mecanismo en
el cual las partes no pretenderán arrojar una cifra baja con el fin de abusar
de su posición ante la contraparte, ya que en dicho caso, la contraparte no
dudará en comprar al precio ofrecido.
b) Es un mecanismo eficiente en cuanto a tiempo. Lo anterior, debido a que
es un mecanismo que únicamente requiere que alguna de las partes lo
37
Landeo, Claudia M. and Spier, Kathryn E. Shotguns and Deadlocks, Yale Journal on Regulation,
2013, pp. 22
38
Mahler, Peter. Interview with Professors Claudia Landeo and Kathryn Spier on Shotguns and
Deadlocks: Part two. 2013, pp 2. Kathryn Spier, una de las especialistas y principales promotoras
de la Shotgun Clause menciona que “si ambos accionistas están involucrados de manera sofisticada
y activa en la administración y operaciones, la Shotgun Clause traerá consigo una división igualitaria,
sin importar cuál de las partes nombre el precio de compra/venta.
80
dispare, situación ante la cual comienza a correr un plazo de tiempo en el
cual la otra parte decidirá si compra o vende. Este es un mecanismo en el
cual las partes no pueden perder el tiempo en ofertas y contraofertas, ya que
el precio establecido por la parte que dispara el mecanismo será
obligatoriamente determinado como el precio de compra o venta.
c) Es un mecanismo poco costoso. Lo anterior en el entendido que no existe
la necesidad de nombrar terceros que valúen la sociedad 39 o que sean
quienes lleven el mando en el proceso de negociaciones. Este es un
mecanismo en el cual las partes son (normalmente) las únicas que
intervienen directamente.
d) Es un mecanismo que no requiere de un acuerdo entre las partes en
desacuerdo. Lo anterior en el entendido que al existir la cláusula por
contrato, o por ley, no requiere que las partes en desacuerdo lleguen a un
acuerdo en la materia en cuestión. Únicamente se requiere que alguna de
las partes tome la decisión de disparar la cláusula, situación ante la cual
ambas partes quedan obligadas a seguir lo establecido para la resolución de
la controversia.
Existen también ciertos problemas ante los cuales se podría enfrentar la
implementación de un mecanismo como el propuesto, dentro de los cuales se
encuentran:
a) Necesidad de que las partes tengan la misma cantidad y calidad de
información para poder establecer un precio justo y adecuado a la realidad40.
39
Op cit, Tulli, pp 2.
40
Mahler, Peter. Interview with Professors Claudia Landeo and Kathryn Spier on Shotguns and
Deadlocks: Part one. 2013, pp 2. Claudia Landeo menciona que en caso de que las partes en
cuestión no se encuentren bajo las mismas circunstancias de información, en caso de que el asunto
en cuestión llegue ante un juez, éste debería decidir que la parte que se encuentre mejor informada
sea quien presente la oferta de compra/venta (y por lo tanto, quien ponga precio a las acciones en
81
b) Preferencia de que ambas partes se encuentren en una situación económica
similar, la cual les permita afrontar este mecanismo con la misma posibilidad
de comprar.41
Lo anterior puede resolverse42 y existe la posibilidad de adecuar el mecanismo para
que estos factores no impliquen un mayor problema, en lugar de una solución43.
Para resolver lo anterior, de manera conjunta al establecimiento de una cláusula
legal como mínimo legal, es necesario reformar y regular de mejor manera el
derecho de acceso a la información existente, aunado con la posibilidad de
establecer ciertas condiciones que garantizarán, al menos, la posibilidad de acceder
a la información de la Sociedad previo a disparar el mecanismo.
juego). Debemos entender que este tipo de situaciones, si bien buscan que no sea necesaria la
intervención de un juez, deben prever la misma.
41
Idem, pp 2.
42
Landeo, Claudia M. and Spier, Kathryn E. Irreconcilable Differences: Judicial Resolution of
Business Deadlock, University of Chicago Law Review, 2013, pp. 26. En palabras de las profesoras
Landeo y Spier, “de manera interesante, ante una obligación de realizar una oferta de compra/venta,
la parte mejor informada reveló su información privada a la parte menos informada.
43
Thompson, Phil. Shotgun Clauses and Owner Managers: Limitations and Alternatives. pp 5. El
gran corporativista Thompson nos explica que aun existiendo una gran cláusula de salida (Shotgun
Clause), cada situación es distinta debido a las circunstancias en específico. Lo anterior debe
encaminar a las partes a lograr una salida justa y eficiente. Con base en lo anterior, debemos
entender que no existe una sola cláusula que sea el único mecanismo perfecto que aplique para
todas las situaciones y dé la salida correcta. Lo que hace a una cláusula de salida perfecta es la
especialización para el caso en concreto.
82
Procedimiento a seguir en Asambleas Extraordinarias y ante Desacuerdos
Insuperables.
El procedimiento que pretendo establecer ante las situaciones antes mencionadas,
con el fin que la sociedad pueda tomar decisiones y siga con su curso ordinario, es
el siguiente:
1. Se debe realizar una primera convocatoria, conforme a lo establecido en la
Ley General de Sociedades Mercantiles, en la cual se deberá poner a
disposición de todos los accionistas la información necesaria para poder (i)
tomar decisiones en dicha asamblea extraordinaria y (ii) valuar a la sociedad
en caso de no llegar a la toma de decisiones en la misma.
2. En caso de que no se logre tomar decisiones en primera convocatoria, se
sigue el periodo establecido en la Ley General de Sociedades Mercantiles,
obligatorio para que los accionistas revisen y piensen respecto de la orden
del día publicada, con el fin de informarse mejor para poder resolver en una
segunda convocatoria.
3. Se debe realizar una segunda convocatoria, conforme a lo establecido en la
Ley General de Sociedades Mercantiles.
4. En caso de que no se logre tomar decisiones en segunda convocatoria,
cualesquiera de los accionistas involucrados, podrá iniciar un procedimiento
de compra/venta de acciones, notificando a la otra parte y al órgano de
administración de la sociedad el inicio del mismo, el cual deberá resolverse
en un periodo de tiempo que no exceda de 90 días, de conformidad con lo
siguiente:
a. Durante los 30 días siguientes a la celebración de la asamblea
extraordinaria en segunda convocatoria o a la fecha en que la misma
83
debiera celebrarse, cualquiera de los accionistas involucrados (el
“Accionista Oferente”) podrá iniciar el procedimiento de compra/venta
de acciones, por virtud del cual notificará a la otra parte (el “Accionista
Ofrecido”) y al órgano de administración de la sociedad el precio al
cual está dispuesto a (i) comprar la totalidad de las acciones del
Accionista Ofrecido o (ii) vender la totalidad de sus acciones al
Accionista Ofrecido.
b. Una vez notificado el precio de compra/venta, el Accionista Ofrecido
tendrá un plazo de 30 días para decidir si (i) compra la totalidad de las
acciones del Accionista Oferente o (ii) vende la totalidad de sus
acciones al Accionista Oferente.
c. Una vez que el Accionista Ofrecido tome la decisión de comprar las
acciones al Accionista Oferente o vender sus acciones al Accionista
Oferente, comenzará un plazo de 15 días para formalizar dicha
compra o venta de acciones, quedando el Accionista Oferente
obligado a (i) vender la totalidad de sus acciones al Accionista
Ofrecido o (ii) comprar la totalidad de las acciones del Accionista
Ofrecido al precio pactado.
d. En caso de que el Accionista Ofrecido no notifiqué al Accionista
Oferente su decisión respecto a la compra o venta de las acciones,
quedará el Accionista Oferente obligado a comprar la totalidad de las
acciones del Accionista Ofrecido al precio ofrecido menos un
descuento del 10% sobre dicho precio, quedando el Accionista
Ofrecido obligado a vender la totalidad de sus acciones al Accionista
Oferente en un plazo de 15 días.
Si la parte vendedora no diera cabal cumplimiento de las obligaciones
a su cargo que forman parte de este procedimiento de compra/venta,
84
la parte afectada podrá consignar el precio materia de la compraventa
de las acciones de conformidad con lo establecido en el Código de la
materia.
Como ejemplo, pensemos y tomemos como ejemplo una sociedad sofisticada (que
cumpla con los criterios que posteriormente definamos como estándar en una
propuesta de legislación) en la cual existen 2 accionistas, cada uno con un 50%
(cincuenta por ciento) de la tenencia accionaria. Pensemos también que esta
sociedad ha establecido un catálogo sofisticado de asuntos que serán tratados en
asambleas generales extraordinarias, los cuales son mayores que el piso legal.
Asimismo, pensemos que esta sociedad establece que para resolver y aprobar
temas en una asamblea general extraordinaria, se requiere que exista la
representación de cuando menos 75% (setenta y cinco por ciento) de la tenencia
accionaria para instalar y la mayoría de los votos de la totalidad de la tenencia para
resolver en primera convocatoria y cuando menos a la mayoría de los votos de la
totalidad de la tenencia accionaria para instalar y resolver en segunda convocatoria.
En un supuesto como este, los dos accionistas son, ante el otro accionista,
minoritarios. Los dos cuentan con (i) un supuesto derecho de “bloqueo” a instalar
una asamblea general extraordinaria en primera convocatoria, el cual básicamente
es inexistente, ya que únicamente sirve para obligar al otro accionista a constituir
quórum por sí mismo en una segunda convocatoria, y (ii) un derecho real de bloqueo
en cuanto a la toma de decisiones en la sociedad.
El primer accionista no puede tomar decisión alguna sin el voto favorable del
segundo accionista, y el segundo accionista, a su vez, no puede tomar decisión
alguna sin el voto favorable del primer accionista.
Podemos pensar que la sociedad que hemos planteado hipotéticamente implica
riesgos para las partes y podría no cumplir con el fin primordial para el cual fue
creada, ya que es un principio fundamental en cualquier contrato de sociedad la
85
sumisión a las mayorías y cuando esto es imposible, debería operar un mecanismo
como el que en este trabajo se propone.
Pensemos que la sociedad comienza de manera ejemplar, con ambos accionistas
decididos a lograr los fines sociales, y con un éxito rotundo. Los accionistas se
juntan para tomar decisiones importantes en las asambleas generales
extraordinarias y siempre logran tomar decisiones en conjunto, las cuales siempre
tienen un impacto positivo en la vida y en el haber social.
Ahora, imaginemos que llega un día en el cual los socios necesitan tomar otra
decisión importante. Supongamos que para seguir creciendo y vendiendo al ritmo
que están acostumbrados a hacerlo, necesitan hacerse de recursos. La sociedad,
a la cual ponemos en un primer plano, necesita de recursos para seguir teniendo
ventas y generando ingresos. Los accionistas, a quienes ponemos en un segundo
plano, necesitan juntarse y decidir cómo lograr cumplir con las necesidades de la
sociedad.
El primer accionista considera que lo que la sociedad necesita es que ambos
accionistas realicen aportaciones de capital y el segundo accionista considera que
lo prudente ante dicha situación es que la sociedad obtenga recursos de un tercero
a través de un contrato de crédito con una institución financiera.
El primer accionista no piensa en cambiar su decisión de inyectar dinero a la
sociedad y no logra convencer al segundo accionista de realizar lo que él considera
como lo ideal y óptimo en el caso en cuestión. A su vez, el segundo accionista no
piensa en cambiar de parecer. Él considera que lo correcto es financiarse y hacerse
de recursos a través de un contrato de crédito celebrado con una institución
financiera y no logra hacer entender al primer accionista el porqué de su decisión.
Como he dicho anteriormente, la sociedad se encuentra en un primer plano. El fin
de las leyes y los contratos que regulan a las sociedades mercantiles es, en un
86
primer plano velar por el interés de la sociedad como ente jurídico independiente a
sus accionistas, y en un segundo plano velar por el interés de los accionistas que
la conforman.
Por lo anterior, nos encontramos ante un gran problema. La sociedad necesita
recursos para seguir cumpliendo sus fines sociales, y sus accionistas se encuentran
envueltos en una guerra de bloqueos en la toma de decisiones.
Al parecer, lo único que queda es resolver el desacuerdo insuperable ante el cual
nos encontramos.
Si buscamos en la Ley General de Sociedades Mercantiles, encontramos que la
única manera de resolver esto es mediante un quórum de instalación y otro de toma
de decisiones.
Si partimos por lo dispuesto en la ley, nos encontramos ante un mayor problema
que el que tenemos enfrente. Como anteriormente vimos, la Ley General de
Sociedades Mercantiles establece lo siguiente:
Artículo 190.- Salvo que en el contrato social se fije una mayoría más elevada,
en las Asambleas Extraordinarias, deberán estar representadas, por lo menos,
las tres cuartas partes del capital y las resoluciones se tomarán por el voto de
las acciones que representen la mitad del capital social.
Artículo 191.- Si la Asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su
reunión, se hará una segunda convocatoria con expresión de esta
circunstancia y en la junta se resolverá sobre los asuntos indicados en la Orden
del Día, cualquiera que sea el número de acciones representadas.
87
Tratándose de Asambleas Extraordinarias, las decisiones se tomarán siempre
por el voto favorable del número de acciones que representen, por lo menos,
la mitad del capital social.
Lo anterior representaría más un problema que una solución. Cualquiera de los dos
accionistas, con una participación accionaria igual, el uno que el otro, podría tomar
una decisión de manera unilateral. Bastaría con que uno se pronuncie a favor de
una resolución y el otro no asista (en segunda convocatoria) para que la anterior
sea tomada.
Bueno es, en el ejemplo en cuestión, que los accionistas en su contrato social
pactaron que las resoluciones se deben de tomar por la mayoría de los votos de la
totalidad de la tenencia accionaria.
Vemos así como la ley, en su única manera de resolver el tema en cuestión, más
que una solución trae consigo un mayor problema.
Podríamos pensar que es posible que los accionistas hayan pactado una forma de
resolver lo anterior, según lo establecido en el artículo 91 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles44, pero en la hipotéticamente planteada, así como en la
mayoría de las sociedades que existen en nuestro país, los estatutos no prevén la
misma.
Al ser este un trabajo de Derecho Mercantil, en el cual se coloca a la supremacía
contractual por sobre todas las cosas, no es pretendido entrar al mundo procesal,
por lo contrario, la idea del mismo es lograr establecer una forma de resolución que
tenga su origen en la supremacía contractual y que utilice, como único medio de
resolución de este tipo de controversias, a la misma.
44
Ver página 69.
88
Nos encontramos, entonces, ante un problema sin salida legal o contractual
previamente establecida. El presente trabajo pretende prever lo anterior y
establecer una cláusula de salida legal, la cual sea utilizada como piso ante
cualquier situación parecida a la que nos encontramos en este caso hipotético, y
que tenga como piso la imaginación y sofisticación de las parte en cuestión. La idea
es no tener que sufrir ante la inexistencia de medio estándar de salida, situación
ante la cual se encuentran todas aquellas sociedades anónimas en México que, por
cualquier motivo, no han establecido en su contrato social una cláusula de salida a
problemas similares.
Existe el argumento de que siempre es posible pactar a posteriori una cláusula de
salida, pero consideramos que ante la fricción entre los accionistas que han estado
bloqueando decisiones contantemente los unos a los otros, lo ideal es tener a priori
una salida para los problemas.
Ante esto, la solución que se debe adoptar es la implementación de un mecanismo
de salida, el cual, al día de hoy, no se encuentra legislado.
89
Propuesta de Reforma
A lo largo del presente trabajo se ha mencionado la deficiencia en la redacción de
algunos artículos de la Ley General de Sociedades Mercantiles y de la Ley del
Mercado de Valores, razón por la cual a continuación se establece un proyecto de
reforma al texto de la misma.
Exposición de Motivos
I. Objetivo de las reformas
Las modificaciones contenidas en la presente iniciativa tienen como objeto:
A. Implementación de las mejores prácticas para impulsar la eficiencia y
productividad en la toma de decisiones de la sociedad.
B. Modernización de la forma de resolución de desacuerdos insuperables en las
Sociedades Anónimas.
C. Modernización del régimen de administración y vigilancia de las Sociedades
Mercantiles.
II. Justificación de las reformas:
Como se ha propuesto en capítulos anteriores, la presente regulación que otorga la
Ley General de Sociedades Mercantiles no es acorde a las necesidades de las
Sociedades Anónimas, cuyo principal motor es la toma de decisiones. Para que
estas sociedades puedan llevar a cabo con su objeto social, debe analizarse desde
un punto de vista económico y de negocios, no dejando a un lado la perspectiva
contractual, la forma en que dichas sociedades llevan su vida societaria. Toda
sociedad que toma decisiones, va encaminada a la consecución de su objeto o fin
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social, por lo tanto es menester otorgar a estas sociedades un mecanismo eficiente,
práctico y justo que logre terminar con el problema que representa la imposibilidad
de tomar decisiones, el cual proviene de la propia ley.
En este orden, siendo que la legislación mercantil debe siempre velar por el principio
de la supremacía contractual, ante la ausencia del mismo, deben existir reglas
claras que permitan a las partes en juego tener un panorama y una salida con base
en los cuales puedan llegar a una solución de una manera eficiente, práctica y justa.
Texto de la Propuesta de Reforma
Ley General de Sociedades Mercantiles
Se reforman los artículos 91, 144, 182, 189, 191 y 199 y se incluyen los artículos
172 Bis y 182 Bis para quedar de la siguiente manera:
Artículo 91.- La escritura constitutiva o póliza de la sociedad anónima deberá
contener, además de los datos requeridos por el artículo 6o., los siguientes:
I.- La parte exhibida del capital social;
II.- El número, valor nominal y naturaleza de las acciones en que se divide el
capital social, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo de la fracción IV del
artículo 125;
III.- La forma y términos en que deba pagarse la parte insoluta de las acciones;
IV.- La participación en las utilidades concedidas a los fundadores;
V.- El nombramiento de uno o varios comisarios;
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VI.- Las facultades de la Asamblea General y las condiciones para la validez
de sus deliberaciones, así como para el ejercicio del derecho de voto, en
cuanto las disposiciones legales puedan ser modificadas por la voluntad de los
socios.
VII. En su caso, las estipulaciones que:
a) Impongan restricciones, de cualquier naturaleza, a la transmisión de
propiedad o derechos, respecto de las acciones de una misma serie o clase
representativas del capital social, distintas a lo que se prevé en el artículo 130
de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
b) Establezcan causales de exclusión de socios o para ejercer derechos de
separación, de retiro, o bien, para amortizar acciones, así como el precio o las
bases para su determinación.
c) Permitan emitir acciones que:
1. No confieran derecho de voto o que el voto se restrinja a algunos asuntos.
2. Otorguen derechos sociales no económicos distintos al derecho de voto o
exclusivamente el derecho de voto.
3. Confieran el derecho de veto o requieran del voto favorable de uno o más
accionistas, respecto de las resoluciones de la asamblea general de
accionistas.
Las acciones a que se refiere este inciso, computarán para la determinación
del quórum requerido para la instalación y votación en las asambleas de
accionistas, exclusivamente en los asuntos respecto de los cuales confieran el
derecho de voto a sus titulares.
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d) Implementen mecanismos a seguir en caso de que los accionistas no
lleguen a acuerdos respecto de asuntos específicos en asambleas
extraordinarias en segunda o ulterior convocatoria.
e) Amplíen, limiten o nieguen el derecho de suscripción preferente a que se
refiere el artículo 132 de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
f) Permitan limitar la responsabilidad en los daños y perjuicios ocasionados por
sus consejeros y funcionarios, derivados de los actos que ejecuten o por las
decisiones que adopten, siempre que no se trate de actos dolosos o de mala
fe, o bien, ilícitos conforme a ésta u otras leyes.
La obligación establecida en el inciso d) anterior, deberá pactarse de
conformidad con lo establecido en el artículo 198 de la presente Ley45, y a falta
de dichos mecanismos, los accionistas quedarán obligados, en caso de
encontrarse ante la imposibilidad de tomar decisiones en asambleas
extraordinarias en segunda o ulterior convocatoria, a resolver cualquier
desacuerdo según lo establecido en el artículo 182 Bis de la presente Ley.
__________________________________________________________________
Artículo 144.- Cuando los administradores sean tres o más, Si el contrato
social o la asamblea general de accionistas determina que la administración
de la sociedad será llevada a cabo por un consejo de administración,
cualquiera que sea el número de los miembros del mismo, el contrato social el
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“Artículo 198.-
c) Que uno o varios accionistas tengan derecho a enajenar o adquirir de otro accionista, quien
deberá estar obligado a enajenar o adquirir, según corresponda, la totalidad o parte de la
tenencia accionaria objeto de la operación, a un precio determinado o determinable;”
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propio contrato social determinará los derechos que correspondan a la minoría
en la designación, pero en todo caso la minoría que represente un veinticinco
por ciento del capital social nombrará cuando menos un consejero por dicho
veinticinco por ciento del capital social. Este porcentaje será del diez por
ciento, cuando se trate de aquellas sociedades que tengan inscritas sus
acciones en la Bolsa de Valores.
Tal designación, solo podrá revocarse por los demás accionistas, cuando a su
vez se revoque el nombramiento de todos los demás consejeros, en cuyo caso
las personas sustituidas no podrán ser nombradas con tal carácter durante los
doce meses inmediatos siguientes a la fecha de revocación.
__________________________________________________________________
Artículo 182.- Son asambleas extraordinarias, las que se reúnan para tratar
cualquiera de los siguientes asuntos:
I.- Prórroga de la duración de la sociedad;
II.- Disolución anticipada de la sociedad;
III.- Aumento o reducción del capital social;
IV.- Cambio de objeto de la sociedad;
V.- Cambio de nacionalidad de la sociedad;
VI.- Transformación de la sociedad;
VII.- Fusión con otra sociedad;
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VIII.- Emisión de acciones privilegiadas;
IX.- Amortización por la sociedad de sus propias acciones y emisión de
acciones de goce;
X.- Emisión de bonos;
XI.- Cualquiera otra modificación del contrato social, y
XII.- Los demás asuntos para los que la Ley o el contrato social exija un
quórum especial.
Cualquier accionista podrá, en el periodo que transcurra entre la convocatoria
para la celebración de una asamblea extraordinaria y la celebración de la
misma, solicitar a la sociedad un reporte con la información necesaria,
respecto de todos y cada uno de los puntos de la orden del día, para (i) poder
asistir y tomar decisiones en cuanto a dichos puntos y (ii) poder valuar la
sociedad en caso de encontrarse ante un desacuerdo insuperable, según lo
establecido en los artículos 91 último párrafo y 198 fracción I inciso c) de la
presente Ley. Dicha información deberá incluir cuando menos, aquella
establecida en el artículo 172 Bis de la presente Ley, quedando el órgano de
administración de la sociedad obligado a convocar nuevamente para la
asamblea extraordinaria en cuestión y poner a disposición de todos y cada uno
de los accionistas de la sociedad dicha información con al menos 5 días de
anticipación a la celebración de dicha asamblea.
__________________________________________________________________
Artículo 189.- Para que una Asamblea Ordinaria se considere legalmente
reunida, deberá estar representada, por lo menos, la mitad mayoría del capital
social, y las resoluciones sólo serán válidas cuando se tomen por mayoría de
los votos presentes.
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__________________________________________________________________
Artículo 191.- Si la Asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su
reunión, se hará una segunda convocatoria con expresión de esta
circunstancia y en la junta se resolverá sobre los asuntos indicados en la Orden
del Día, cualquiera que sea el número de acciones representadas.
Tratándose de Asambleas Extraordinarias, las decisiones se tomarán siempre
por el voto favorable del número de acciones que representen, por lo menos,
la mitad mayoría del capital social.
__________________________________________________________________
Artículo 199.- A solicitud de los accionistas que reúnan el veinticinco por
ciento de las acciones representadas en una Asamblea, se aplazará, para
dentro de tres días y sin necesidad de nueva convocatoria, la votación de
cualquier asunto respecto del cual no se consideren suficientemente
informados, quedando el órgano de administración de la sociedad obligado a
poner a disposición de todos y cada uno de los accionistas, toda la información
relacionada con el asunto que se aplazó y que le sea solicitada por estos. Este
derecho no podrá ejercitarse sino una sola vez para el mismo asunto.
__________________________________________________________________
Artículo 172 Bis.- Las sociedades anónimas, bajo la responsabilidad de sus
administradores, pondrán a disposición de los accionistas, previo a la
celebración de cualquier asamblea extraordinaria, un informe que incluya por
lo menos:
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A) Un informe de los administradores con las mismas características que las
requeridas por el artículo 172 de la presente Ley.
B) Un informe relativo a los actos societarios, acuerdos adoptados por los
órganos sociales y avisos que con motivo de lo anterior deban darse, en
cumplimiento de estipulaciones sociales o de las disposiciones aplicables.
C) Un informe que comprenda los estados financieros, así como los
comentarios y análisis de la administración sobre los resultados de operación
y situación financiera de la emisora desde el último estado financiero realizado
por la sociedad hasta la fecha del desacuerdo insuperable.
D) Un informe que incluya cualquier acuerdo sobre reestructuraciones
societarias o adquisiciones o ventas de activos que apruebe la asamblea de
accionistas o el consejo de administración de la sociedad.
E) Un informe de los eventos relevantes, en términos de los artículos 104 a
106 de la Ley del Mercado de Valores.
A la información anterior se agregará el informe de los comisarios a que se
refiere la fracción IV del artículo 166.
Artículo 182 Bis.- En caso de no lograr tomar decisiones en asambleas
extraordinarias en segunda o ulterior convocatoria, y a falta de procedimiento
expreso en los estatutos sociales de la sociedad para resolver el mismo, según
lo establecido en el último párrafo del artículo 91 de la presente Ley, se activará
por ministerio de ley un procedimiento de compraventa de acciones, el cual
deberá resolverse en un periodo de tiempo que no exceda de 90 días, y los
accionistas de la sociedad estarán a lo siguiente:
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a. Durante los 30 días siguientes a la celebración de la asamblea
extraordinaria en segunda convocatoria o a la fecha en que la misma
debiera celebrarse, cualquiera de los accionistas involucrados (el
“Accionista Oferente”) podrá iniciar el procedimiento de compra/venta
de acciones, por virtud de cual notificará a la otra parte (el “Accionista
Ofrecido”) y al órgano de administración de la sociedad el precio al
cual está dispuesto, a elección del Accionista Ofrecido, a (i) comprar
la totalidad de las acciones del Accionista Ofrecido o (ii) vender la
totalidad de sus acciones al Accionista Ofrecido. En el momento en el
que alguno de los accionistas inicie el procedimiento,
automáticamente se procederá a lo establecido en el inciso (b)
siguiente.
b. Una vez notificado el precio de compra/venta, el Accionista
Ofrecido tendrá un plazo de 30 días para decidir si (i) compra la
totalidad de las acciones del Accionista Oferente o (ii) vende la
totalidad de sus acciones al Accionista Oferente.
c. Una vez que el Accionista Ofrecido tome la decisión de
comprar las acciones al Accionista Oferente o vender sus acciones al
Accionista Oferente, comenzará un plazo de 15 días para formalizar
dicha compra o venta de acciones, quedando el Accionista Oferente
obligado a (i) vender la totalidad de sus acciones al Accionista
Ofrecido o (ii) comprar la totalidad de las acciones del Accionista
Ofrecido al precio pactado.
d. En caso de que el Accionista Ofrecido no notifiqué al Accionista
Oferente su decisión respecto a la compra o venta de las acciones,
quedará el Accionista Oferente obligado a comprar la totalidad de las
acciones del Accionista Ofrecido al precio ofrecido menos un
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descuento del 10% sobre dicho precio, quedando el Accionista
Ofrecido obligado a vender la totalidad de sus acciones al Accionista
Oferente en un plazo de 15 días.
Si la parte vendedora no diera cabal cumplimiento de las obligaciones
a su cargo que forman parte de este procedimiento de compra/venta,
la parte afectada podrá consignar el precio materia de la compraventa
de las acciones de conformidad con lo establecido en el Código de la
materia.
Cabe aclarar que el espíritu de la presente propuesta de reforma implica
necesariamente que el contenido y alcance legal de la misma sea aplicable en
lo conducente a las Sociedades Anónimas Promotoras de Inversión, cuya
regulación se encuentra en la Ley del Mercado de Valores.
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Conclusión
1. La Ley General de Sociedades Mercantiles debe proteger a las sociedades
y velar por sus intereses, tratando, en todo momento, de ver por el bien de
las mismas, sus negocios y continuidad, protegiendo asimismo a la estructura
de la misma.
2. La Ley General de Sociedades Mercantiles establece un catálogo de
derechos de accionistas, mismo que debe ser uniforme y que logre un punto
medio (y justo) entre los porcentajes establecidos para las Sociedades
Anónimas y las Sociedades Anónimas Promotoras de Inversión.
3. Por otra parte, como se demostró en capítulos anteriores, la Ley General de
Sociedades Mercantiles es deficiente en cuanto a que establece problemas
(i.e. la falta de quórum en segunda o ulterior convocatoria en asambleas
generales extraordinarias) y no establece la forma de solucionar los mismos.
4. Si bien la Ley General de Sociedades Mercantiles sufrió ciertas reformas,
como la de junio de 2014, y esto hizo que la realidad cotidiana de las
Sociedades Anónimas se vea de cierta manera plasmada en el texto de la
ley (e.g. la posibilidad de realizar acuerdos entre accionistas, derechos de
venta forzosos, derechos de compra forzosos, entre otros), la misma debe
ser sometida a mayores y mejores cambios con el fin de lograr que siempre
prevalezca la vida y el haber social.
5. En cuanto al tema del derecho a la información en las Sociedades Anónimas,
es de suma importancia mencionar que si bien existe un derecho, no se
encuentra regulado de la manera más óptima posible (y no trae consigo una
obligación certera de proveer la información), por lo que puede entenderse
como un derecho imperfecto para fines prácticos.
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6. Los desacuerdos insuperables existen y existirán. Son consecuencias
lógicas de la existencia de accionistas en las Sociedades Anónimas. El
esfuerzo del legislador debe centrarse primeramente en otorgar un piso legal
que permita resolverlos de la manera más justa y eficiente (tanto en tiempo
como en recursos), y de manera secundaria en tratar de evitar los mismos.
7. Las cláusulas de salida a los desacuerdos insuperables deben existir en la
Ley General de Sociedades Mercantiles. Si bien la Ley General de
Sociedades Mercantiles permite la creación y el pacto de las mismas, no
debe dejar el primer paso al arbitrio de las partes. Deben existir normas que
tomen el universo de posibilidades y delineen un contorno, para que
posteriormente las partes pongan sus propios límites dentro del contorno
delineado.
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