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La Compensación Económica en La Legislación Chilena Bajo Una Mirada de Su Naturaleza Jurídica ¿Derecho de Alimentos O Indemnización de Perjuicios?

Este documento presenta un análisis sobre la naturaleza jurídica de la compensación económica en la legislación chilena. En primer lugar, introduce brevemente el derecho de familia y algunas de sus normas más relevantes. Luego, analiza el derecho de alimentos y la compensación económica, abordando su origen y características en la legislación nacional. Finalmente, se enfoca en debatir si la compensación económica debe considerarse un derecho de alimentos o una indemnización de perjuicios, cuestión que genera

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La Compensación Económica en La Legislación Chilena Bajo Una Mirada de Su Naturaleza Jurídica ¿Derecho de Alimentos O Indemnización de Perjuicios?

Este documento presenta un análisis sobre la naturaleza jurídica de la compensación económica en la legislación chilena. En primer lugar, introduce brevemente el derecho de familia y algunas de sus normas más relevantes. Luego, analiza el derecho de alimentos y la compensación económica, abordando su origen y características en la legislación nacional. Finalmente, se enfoca en debatir si la compensación económica debe considerarse un derecho de alimentos o una indemnización de perjuicios, cuestión que genera

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UNIVERSIDAD FINIS TERRAE

ESCUELA DE DERECHO

FACULTAD DE DERECHO.

LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN LA LEGISLACIÓN


CHILENA
BAJO UNA MIRADA DE SU NATURALEZA JURÍDICA
¿DERECHO DE ALIMENTOS O INDEMNIZACIÓN DE
PERJUICIOS?

IGNACIO ANDRÉS AGUIRRE SAZO

Memoria presentada a la Facultad de Derecho, Universidad Finis Terrae, para


optar al grado de Licenciado en Ciencias jurídicas.

Profesor Guía: Militza Glasinovic Gómez.


Santiago, Chile
2022.
Agradecimientos

Quiero agradecer a la Profesora Militza Glasinovic, quien accedió a ser mi Profesor


Guía durante este trabajo de investigación. Por sus enseñanzas que impartió en la clínica
jurídica Civil-Familia en el segundo semestre del año 2019 y por su buena voluntad.

Quiero agradecer a Alex Carreño Sandoval, por su ayuda y preparación en mi


proceso de estudio para mi examen de Grado, por darme siempre la confianza en que se
podía aprobar, así como a Dominique Alezthier por su ayuda y consejos, en los últimos
meses previos a rendirlo.

Quiero agradecer a los profesores Juan Andrés Orrego y Eugenio Labarca, por sus
enseñanzas y consejos durante los cursos de Derecho Civil y Derecho del Procedimiento
Civil que tuve con ellos.

A mi padre, que siempre ha estado presente en mi vida, dándome su apoyo y amor


día a día. También a mi hermano Joaquín, que me entrega su amor y cariño.

Pero, sobre todo, quiero agradecer a mi madre, María Victoria Sazo y dedicarle esta
obra a ella, que desde el cielo me debe estar observando orgullosa y contenta por los logros
que he obtenido. Darle gracias por los consejos que siempre me dio, y la enseñanza con la
que me instruyó para seguir creciendo en la vida, tanto como persona, y también como un
profesional.

2
ÍNDICE

CAPÍTULO I

EL DERECHO DE FAMILIA

[Link] aproximación al derecho de familia…………………………… .5

[Link]álisis de la ley 19.947 sobre el matrimonio civil………………….9

[Link] nulidad matrimonial………………………………………………...29

[Link] Divorcio………………………………………………………………36

CAPÍTULO II

ANÁLISIS SOBRE EL DERECHO DE ALIMENTOS

[Link] Derecho de alimento en la legislación chilena…………………....50

[Link]ón de los alimentos y requisitos de procedencia……….51

[Link]álisis de la ley 14.908 sobre pago de alimento y abandono del


hogar………………………………………………………………………..57

4. Formas de pago de la pensión de alimentos………………………..63

[Link] ante el incumplimiento de la pensión de


alimentos……………………………………………………………………66

3
CAPÍTULO III

SOBRE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA

[Link] de la compensación económica en la legislación chilena……71

[Link]ácterísticas de la compensación económica………………………74

[Link] de procedencia de la compensación económica…………76

[Link] para solicitar la compensación económica………..........77

[Link] para la determinación de la compensación económica……79

5. Naturaleza jurídica de la compensación económica…………………82

6. Conclusiones……………………………………………………………...89

7. Bibliografía………………………………………………………………..90

4
CAPÍTULO I
El DERECHO DE FAMILIA

1. Una aproximación al derecho de familia.

Este trabajo de investigación, como lo señala el título de la portada del


presente proyecto, abarcará un tema súper interesante relacionado sobre cómo
opera la figura de la compensación económica dentro del derecho de familia,
cuestión que será analizado principalmente sobre su naturaleza jurídica, al finalizar
el último capítulo de esta obra, debate que en la doctrina nacional ha generado una
discusión respecto a si corresponde analizarlo como derecho de alimentos o más
bien, corresponde analizarlo como una indemnización de perjuicios, tema relevante
para desarrollar con distintos argumentos de diversos autores nacionales, cada uno
con sus distintas posturas al respecto.

Quiero hacer presente, que antes de entrar derechamente con el análisis


de la compensación económica, se analizará primero el campo global que
comprende a esta figura, que es justamente el derecho de familia, siendo una rama
del derecho civil bien particular, debido a que tiene una diversidad de legislación,
como lo es la ley 19.968, que creó los tribunales de familia, la ley 19.947 que regula
el matrimonio civil junto a sus requisitos de existencia y de validez, la creación del
Divorcio a partir del año 2004 y la misma figura de la compensación económica.
También se puede agregar la ley 20.800 que entró en vigencia en el año 2015, que
creó y reguló el acuerdo de unión civil, contrato que tiene similitudes y diferencias
con el matrimonio. También se pueden mencionar la ley 16.200 sobre adopción de
menores, la ley 20.066 sobre violencia intrafamiliar y una de las más recientes, la
ley 21.400 publicada el 10 de diciembre del 2022, que introdujo el matrimonio
igualitario en chile.

5
Como se puede observar, el derecho de familia es bastante amplio,
comprende distintas materias que hoy en día se tramitan a diario en los tribunales
de familia y es una de las ramas del derecho que más modificaciones ha tenido con
el transcurso del tiempo, si se considera la primera vez que entró en vigencia el
matrimonio civil en el año 1884, bajo las denominadas “leyes laicas”, en donde se
tenía una fisionomía muy distinta al matrimonio civil actual que modificó la ley
19.947 del año 2004 y con mayor razón, con la nueva ley de matrimonio civil
igualitario del año 2021, en donde el matrimonio civil de fines del siglo XIX, se
caracterizó principalmente por tener una validez si se celebraba sólo ante un oficial
de registro civil, mas no ante un ministro de culto, sujetando eso si su validez hasta
la ratificación posterior ante un oficial del registro civil, dando a entender que el
único matrimonio válido en chile, es el matrimonio civil 1 y no así, si se celebra sólo
ante un ministro de culto y no es ratificado posteriormente ante un oficial del registro
civil dentro del plazo que señala la ley.

Al hablar de Familia, se puede mencionar como señala el Profesor


Fernando Fueyo, que corresponde al “conjunto de personas entre las que median
relaciones de matrimonio o de parentesco, ya sea por consanguinidad, afinidad o
adopción, a las que la ley atribuye algún efecto jurídico”2. Dicha definición se puede
adaptar a la fisionomía que entrega nuestro código civil, al tratar estos distintos
elementos como son el parentesco, la filiación, el matrimonio, el divorcio y también
la figura de la compensación económica, tema central que será tratado más
adelante.

Antes de entrar a hablar propiamente de la naturaleza de la compensación


económica, hay que señalar primero que todo lo que se entiende por derecho de
familia, no teniendo una definición legal en específico, hay que remitirse a la
definición que ha dado la doctrina, siendo una definición precisa, la que nos
propone el Profesor René Ramos Pazos en los siguientes términos “Es el conjunto

1
ARANEDA SALINAS, Carlos. El reconocimiento del matrimonio religioso en chile en el Derecho Positivo del
Estado de Chile. Un viejo tema aún pendiente. 2010, p. 65
2
FUEYO LANERI, Fernando. Derecho Civil, Derecho de Familia. 1959, p. 17

6
de normas y preceptos que regulan las relaciones que mantienen entre sí, los
miembros de la familia.” 3

No es un tema menor el hecho de que las relaciones entre las personas


no queden subordinadas a una regularización externa que ayude a mejorar y a
optimizar los distintos conflictos que pueden originarse dentro del comportamiento
humano, si así fuera, los medios en que se resolverían los distintos conflictos se
remontarían a los mismos medios que se usaban hace siglos atrás, en donde
destacaba la figura de la “autotutela”, siendo una definición precisa la señalada por
Alcalá Zamora en los siguientes términos” Corresponde a la ausencia de un juez y
la imposición de la solución por una de las partes”4

La definición antes señalada hace referencia a la ausencia de un juez


debido a que justamente lo que este conjunto de normas jurídicas viene a
implementar, es que un tercero solucione los conflictos que se van suscitando entre
las personas, conflictos que este tercero denominado juez, va a analizar desde una
perspectiva diferente y va a tratar de solucionar el problema con la mayor
imparcialidad posible, evitando tener un grado de preferencia anticipada en alguna
de las partes. Dicho lo anterior, este conjunto de normas jurídicas viene a regular
la forma en cómo se van a relacionar los miembros que integran a la familia,
elemento fundamental de la sociedad, tal como lo señala la vigente Constitución
Política de la República.5

Como se ha señalado hasta el momento, se ha mencionado una definición


al derecho de familia, pero hay que recalcar que tiene una connotación distinta a lo
que son los derechos de familia, haciendo hincapié a que se menciona en plural ,
siendo estos últimos, “las vinculaciones jurídicas establecidas por la ley respecto
de las personas que han contraído matrimonio, o que están unidas por parentesco,

3
RAMOS PAZOS, René. Derecho de Familia, Tomo I, 2014. p 14
4
ALCALÁ ZAMORA, Niceto. Proceso, autocomposición y defensa. 2000. p. 314
5
Constitución Política de la República de Chile, artículo 1, publicada el 22 de septiembre del 2005.

7
matrimonio o acuerdo de unión civil o por simple convivencia.”6Se puede
desprender de los derechos de familia que a diferencia del derecho de familia, este
último apunta más bien a regularizar el vínculo entre miembros de una familia, bajo
una perspectiva patrimonial, mientras que los derechos de familia lo hacen bajo una
visión del cómo una norma jurídica regulará las relaciones dentro de una familia,
incorporando al parentesco, al matrimonio y al acuerdo de unión civil, excluyendo
el elemento patrimonial.

Otro punto importante para señalar dentro de este campo que engloba el
derecho de familia y los derechos de familia, se relacionan a la existencia de un
contenido eminentemente ético, lo que se traduce en que por regla general no
pueden ser forzado a cumplirse por una vía compulsiva, siendo una pequeña
excepción aquellos casos en que los vínculos mencionados con anterioridad,
generan una obligación, esto es un vínculo jurídico de contenido patrimonial, en vez
de un deber, como sería justamente las obligaciones de carácter patrimonial que
están presentes en el derecho de familia y derechos de familia, como lo serían las
obligaciones de pagar derechos de alimentos y también la de pagar compensación
económica, siendo este último, el principal elemento que se analizará en este
trabajo de investigación.

6
ROSSELL SAAVEDRA, Enrique. Manual de Derecho de Familia, 1994, p. 5

8
2. Análisis de la ley 19.947 sobre el matrimonio civil

Como se señaló en los párrafos anteriores al explicar en qué consiste el


Derecho de Familia, se indicó que dentro de los elementos que conforman el
derecho de familia propiamente tal, se encuentra el matrimonio civil, en donde será
objeto de análisis en este capítulo, la evolución que ha tenido desde su origen en
el año 1984, hasta las modificaciones más recientes que nuestro legislador
introdujo en este último tiempo, tal como aconteció con la promulgación del nuevo
matrimonio igualitario por la ley 21.400.

Al hablar propiamente tal del matrimonio, hay que mencionar la definición


legal que estableció el legislador, en donde hay que hacer un distingo, debido a que
la nueva ley 21.400 modificó el antiguo artículo 102 del Código Civil, que señalaba
lo siguiente, “El matrimonio es un contrato solemne en el que un hombre y una
mujer se unen actual e indisolublemente para toda la vida, con la finalidad de vivir
juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente.

La nueva ley 21.4007, vino en insertar dentro de nuestro ordenamiento


jurídico, el denominado “matrimonio igualitario”, en donde dentro de las diversas
modificaciones al Código Civil, fue que vino a cambiar el actual tenor del artículo
102 del Código Civil, que entró en vigencia a partir del 10 de marzo del año 2022,
en donde reza de la siguiente forma “ El matrimonio es un contrato solemne por el
cual dos personas se unen actual e indisolublemente y por toda la vida, con el fin
de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente.”

Se puede apreciar que con la modificación al artículo 102 del Código Civil,
ahora se incluye la palabra “entre 2 personas”, terminando con la antigua distinción
en que el matrimonio tenía que celebrarse entre un hombre y una mujer. Nótese
que se destaca la ausencia de uno de los requisitos de existencia, para celebrar el

7
Ley N° 21.400. Modifica diversos cuerpos legales para regular, en igualdad de condiciones, el matrimonio
entre personas del mismo sexo. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Publicada el 10 de diciembre
del 2021.

9
matrimonio, como es el hecho de que sean dos personas de género opuesto, o sea
un hombre y una mujer, los que debían celebrar dicho contrato. Ahora el nuevo
tenor señala “entre dos personas”, en donde engloba tanto a mujeres como
hombres, no señalando que deben ser de sexo distinto, uno de los requisitos de
existencia para poder llevar a cabo la celebración del matrimonio.

Tal como se señaló en la definición que proporciona el código Civil, se


puede apreciar que el legislador califica al matrimonio como un Contrato, esto es
debido a que cumple con uno de los requisitos que se exigen para estar ante la
presencia de un contrato, que es la manifestación de voluntad de ambas partes,
siendo en el caso del matrimonio, los cónyuges quienes manifiestan su voluntad de
convivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente, tal como consta en el tenor
del artículo 102, pero haciendo hincapié que no son los únicos deberes que genera
el matrimonio.

De la definición anterior, se señalan algunos de los deberes que genera el


matrimonio, pero hay que recalcar que nuestra legislación ha reconocido otros
deberes no mencionados en la definición, tal como ocurre con el deber de
protección recíproca, el deber de fidelidad recíproca, de ayuda mutua, de respeto
mutuo y el deber de cohabitación que son importantes de incluir, haciendo énfasis
en que no sólo genera deberes, que miran más a un contenido ético y moral, sino
que también generen dos obligaciones, que miran a un contenido patrimonial y no
ético, como lo serán el caso de la obligación de socorro, que se traduce en el
cumplimiento de pagar alimentos y también la obligación de pagar una eventual
compensación económica.

Primero que todo, para ir en un orden lógico, se hará un breve análisis de


cada uno de los deberes que genera el matrimonio8, para con posterioridad, finalizar
con un análisis de las obligaciones patrimoniales que genera el matrimonio, siendo

8
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. La Familia y el Matrimonio. Apuntes de clases de Derecho de Familia,
actualizado al 04 de enero del 2022, p. 180-189.

10
una de esas, el pago de una compensación económica decretada por un tribunal
de familia, cuando proceden los requisitos que señala la ley.

El primer deber es el deber de fidelidad o de Guardarse fe, en donde


conforme al artículo 131 del Código Civil, los cónyuges deben guardarse fe, es decir
no le es permitido tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Las sanciones al deber de fidelidad hoy quedan circunscritas


exclusivamente a sanciones de carácter civil, como lo serán con la separación
judicial y el divorcio. Otra sanción es que el cónyuge inocente puede reclamar
derecho de alimentos respecto del cónyuge infractor, conforme al artículo 1759 del
Código Civil y también puede incidir en la procedencia y monto del pago de la
compensación económica. Esta última figura será analizada con más profundidad
en el tercer capítulo.

A juicio del Profesor Talciani, cuando se trata de “indemnizar los daños


causados por el incumplimiento del deber de fidelidad, no se requiere que se haya
promovido el divorcio por la causal relativa al incumplimiento de ese deber, ni que
se haya probado la infidelidad en el proceso de divorcio ni tampoco se haya
declarado así en la sentencia que lo decrete. Bastaría que el cónyuge víctima sólo
reclame la indemnización de perjuicios, rigiéndose para aquello las reglas
generales de la responsabilidad civil”.10

Otro deber, es el de ayuda mutua, en donde también está consagrado en


el artículo 131 del Código Civil, que establece que los cónyuges deben ayudarse
mutuamente en todas las circunstancias de la vida. Esta ayuda se refiere al cuidado
personal que debe operar entre los conyugues durante la vigencia del matrimonio.

9
El cónyuge que haya dado causa a la separación judicial por su culpa tendrá derecho para que el otro
cónyuge lo provea de lo que necesite para su modesta sustentación; pero en este caso, el juez reglará la
contribución teniendo en especial consideración la conducta que haya observado el alimentario antes del
juicio respectivo, durante su desarrollo o con posterioridad a él.
10
CORRAL TALCCIANI, Hernán. Daños por infracción del deber matrimonial de fidelidad. Una cuestión nuclear
en el debate sobre la responsabilidad civil en familia. 2017, p. 125

11
Este deber, a juicio de la Profesora María Sara Rodríguez, “tiene un
carácter de indefinido, ya que se origina justamente de la comunidad de vida que
se establece entre el marido y la mujer por el matrimonio, justo con la finalidad que
buscaban al contraer matrimonio, al querer acompañarse por el resto de la vida y
compartir una vida tanto material como personal.”11

El deber de protección recíproca, en donde se vincula ante la posible


agresión de un tercero, que agreda física o psicológicamente a uno de los cónyuges
y a consecuencia de eso, surge la responsabilidad de protección que debe entregar
el otro cónyuge.

El deber de convivencia, que está consagrado en el artículo 133 del


Código Civil, que señala “Los cónyuges deben vivir en el hogar común, salvo que
alguno de ellos tenga razones graves para no hacerlo. En caso de conflicto, tocará
al juez calificar las razones graves que se invoquen”. Nótese que la ley indica que,
si hay un conflicto, el juez debe intervenir, lo que tiene lógica si se cita el artículo 5
de la ley 20.066 sobre violencia intrafamiliar12, que señala “Será constitutivo de
violencia intrafamiliar todo maltrato que afecte la vida o la integridad física o
psíquica de quien tenga o haya tenido la calidad de cónyuge del ofensor”. Por otro
lado, el artículo 7 del mismo cuerpo legal señala “Cuando exista una situación de
riesgo inminente para una o más personas de sufrir un maltrato constitutivo de
violencia intrafamiliar, aun cuando éste no se haya llevado a cabo, el tribunal, con
el sólo mérito de la denuncia, deberá adoptar las medidas de protección o
cautelares que correspondan.” Esto sería un claro ejemplo en donde el juez debe
calificar si los cónyuges pueden vivir o no en el mismo hogar.13

11
SARA RODRÍGUEZ, María Pinto, Manual de Derecho de Familia. 2021, p 173 y 174
12
Ley N° 20.066. Establece ley de violencia intrafamiliar. Ministerio de Justicia. Publicada el 07 de octubre
del 2005.
13
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 185

12
Está el deber de respeto recíproco, en donde se relaciona con el trato
que tienen que darse los cónyuges, en donde se asegure la dignidad a la que tienen
derecho, sobre todo cuando los une un vínculo afectivo tan determinante como es
el matrimonio. Si uno de los cónyuges transgrede este deber, el otro cónyuge puede
solicitar el divorcio o la separación judicial.14

El deber eventual de cohabitación, en donde uno de los fines esenciales


del matrimonio es la procreación, siendo un deber que puede ocurrir o no, puesto
que depende de la edad y el estado de salud de los cónyuges, para que se pueda
concretar el acto sexual. El incumplimiento del “débito conyugal” sin causa
justificada, podría servir de fundamento para una demanda de nulidad matrimonial
(si se logra acreditar que la conducta contraria a la práctica del acto sexual se
presenta en el momento mismo en que se celebró el matrimonio).15

Para la profesora Rodríguez, el débito conyugal consiste en “la


obligación que asume el marido y la mujer de prestarse y cooperar el uno con el
otro para mantener las relaciones conyugales, por las que se expresan la devoción
y el respeto que los une. El deber de cooperar obliga siempre que las relaciones se
pidan y tengan de un modo humano, mediante el coito sexual completo. Cesa este
deber si el otro cónyuge pide conductas inhumanas o inmorales. También cesa este
deber si el marido o la mujer buscan las relaciones conyugales de un modo que
rompe los dos significados inseparables que intrínsecamente tienen. Estos son el
significado unitivo, por el que marido y mujer se unen por la cópula conyugal para
expresarse recíprocamente el amor personal y el significado procreativo, por el que
cooperan en los mismos actos para las consecuencias procreativas que pueden
tener, aunque no se siga la transmisión de la vida de cada uno de estos actos”. 16

Hasta el momento, sólo se han señalado deberes del matrimonio, que


como se dijo en su oportunidad, tienen un contenido exclusivamente ético, dejando

14
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. [Link].
15
OREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.
16
SARA RODRÍGUEZ, María, Ob. Cit p. 174 y 175

13
para un análisis posterior, en los capítulos siguientes, las dos obligaciones de
carácter pecuniaria que puede generar el matrimonio, estas son la obligación de
socorro, que se traduce en el pago de alimentos y la eventual obligación del pago
de una compensación económica.

Dentro del matrimonio en la legislación chilena, existen tanto requisitos


de existencia como de validez para celebrar el matrimonio y así pueda producir sus
efectos.

Por un lado, los requisitos de existencia se limitan a 3, los cuales son:17

a) Consentimiento de los contrayentes.


b) Presencia del Oficial del Registro Civil o del ministro de culto; y
c) Ratificación ante un Oficial del Registro Civil de la celebración del matrimonio,
si ella se realizó ante un ministro de culto de una entidad religiosa de derecho
público e inscripción, en el mismo caso, del matrimonio en el Registro Civil e
Identificación.

Por otro lado, los requisitos de validez del matrimonio están señalados
en el artículo 4 de la ley 19.947 y son los siguientes:18

a) Capacidad de los contrayentes o ausencia de impedimentos dirimentes.


b) Consentimiento libre y espontaneo
c) Que se hayan cumplido las formalidades que establece la ley.

Se hará un somero análisis de cada uno de los requisitos de validez del


matrimonio, iniciando con la capacidad de los contrayentes, en donde la ley señala
que las causales de incapacidad o impedimentos dirimentes pueden ser absolutas
o relativas. Son absolutas las que imposibilitan el matrimonio del afectado con

17
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 53
18
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.

14
cualquier persona, mientras que las relativas, son aquellas que imposibilitan la
celebración del matrimonio sólo con ciertos sujetos.

Según la ley, 7 son las causales de incapacidad absoluta, señaladas en el


artículo N° 5 de la ley 19.947 y son las que se detallan a continuación: 19

a) Los que se hayan ligados por un vínculo matrimonial no disuelto: Resulta


claro, que sería improcedente que simultáneamente una persona tenga un
doble vínculo matrimonial, puesto que estaríamos en presencia del delito de
Bigamia, sancionado en nuestra legislación en al artículo 382 del Código
penal con reclusión menor en su grado mínimo.
b) Los que se hallaren ligados por un vínculo de acuerdo de unión civil vigente,
a menos que el matrimonio lo celebre con su conviviente civil. En este caso,
la ley 20.830 que regula el acuerdo de unión civil entre dos convivientes,
hace incompatible que uno de los cónyuges celebre dicho contrato con otra
persona distinta a la que está vinculada por matrimonio.
c) Los menores de dieciséis años: En este caso, si se hace un paralelo con la
antigua ley de matrimonio civil del año 1884, en donde dicha ley impedía que
los impúberes celebraran el matrimonio, valga la redundancia, en el caso de
los varones, los menores de 14 años y en el caso de las mujeres, las
menores de 12 años. Una de las principales razones que tuvo el legislado
para aumentar la edad mínima para contraer matrimonio a los 16 años, fue
el factor de cambios en las costumbres que va experimentando nuestra
sociedad, en relación a la esperanza de vida que se presenta hoy en día, en
comparación a la que se presentaba entre inicios y a mediados del siglo XX.
d) Los que se hallaren privados del uso de la razón: En este caso, se incluyen
a los dementes que han sido declarados judicialmente como interdictos y
también a los dementes que, si bien no han sido declarados judicialmente
como interdictos, se pueda lograr acreditar su enajenación mental. También

19
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit. p. 54-59

15
se incluyen a aquellas personas que, al momento de celebrar el matrimonio,
se encuentren bajo los efectos del alcohol o de las drogas.
e) Los que, por un trastorno o anomalía psíquica fehacientemente
diagnosticada, sean incapaces de un modo absoluto para formar la
comunidad de vida que implica el matrimonio: En esta causal, quedan
comprendidos las personas que presenten un trastorno mental de carácter
transitorio que distorsione la percepción de la realidad en la persona. Podría
señalarse como ejemplo, el caso de una persona que esté atravesando por
un cuadro depresivo, comprobado con toda certeza por un especialista en la
materia de salud mental. Interesante resulta señalar si las conductas psico-
sexuales al momento de que se celebra el matrimonio, puede incluirse en
esta causal. La doctrina está dividida en este punto, señalando a modo de
ejemplo lo que sostiene el Profesor Jorge del Picó Rubio, que incluye en esta
causal a “personas con deficiencia de la inteligencia como un retraso mental
moderado, que se puede traducir en la pérdida parcial o completa de la
memoria, la capacidad para recuperar o retener información y deficiencias
del pensamiento”.20 El autor Carlos López Díaz señala que admite dentro de
esta causal “el trastorno de la identidad sexual, el fetichismo o el travestismo,
pero dejando afuera la homosexualidad o bisexualidad”.21

f) Los que carecieren de suficiente juicio y discernimiento para comprender y


comprometerse con los deberes y derechos esenciales del matrimonio: En
esta causal, haciendo un completo descarte de causales ya comprendidas
anteriormente, se puede incluir los actos que van en contra de los deberes o
derechos del matrimonio según el derecho canónico, en donde destacan la
obligación de cooperar a la realización del acto carnal, obligación de no
hacer nada contrario a la generación de la prole y la obligación de recibir y
educar a los hijos. Nótese que son causales distintas a las ya mencionadas
con anterioridad.

20
DEL PICO RUBIO, Jorge. Derecho Matrimonial chileno, 2010, p. 252-253
21
LÓPEZ DÍAZ, Carlos. Manual de Derecho de Familia y Tribunales de Familia, 2005.p. 170

16
g) Los que no pudieran expresar su voluntad por cualquier medio, ya sea
escrito, oral o por lenguaje de señas: Se hace el hincapié a la reforma
introducida por la ley 19.904 del 3 de octubre del año 2003, en donde
introdujo a la causal a loa sordos o sordos mudos analfabetos que son
capaces de expresarse mediante lenguaje de señas, terminando con esa
discriminación que indicaba la antigua ley de matrimonio civil de 1884.22

En relación con los impedimentos dirimentes relativos que están regulados


en la ley de matrimonio civil, se encuentran los siguientes:23

1. Respecto a un vínculo de parentesco (artículo 6 de la ley de matrimonio civil),


se encuentran los siguientes casos:
a. Los ascendentes y los descendientes por consanguinidad
b. Los ascendientes y descendientes por afinidad
c. Los colaterales por consanguinidad en segundo grado
d. El adoptado con uno de los adoptantes. Hay que señalar que en esta
caso, la incapacidad para contraer matrimonio es doble, puesto que no
solo no se puede contraer matrimonio el adoptado con uno de los
adoptantes, sino que también no puedo contraer matrimonio con
cualquiera de sus ascendientes biológicos o hermanos biológicos, ya que
para estos efectos se mantiene el vínculo de filiación de origen, según lo
señala el artículo 37 de la ley de la adopción de menores, “La adopción
confiere al adoptado el estado civil de hijo de los adoptantes, con todos
los derechos y deberes recíprocos establecidos en la ley, y extingue sus
vínculos de filiación de origen, para todos los efectos civiles, salvo los
impedimentos para contraer matrimonio establecidos en el artículo 5º de
la Ley de Matrimonio Civil, los que subsistirán. Para este efecto,
cualquiera de los parientes biológicos que menciona esa disposición

22
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 59
23
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.

17
podrá hacer presente el respectivo impedimento ante el Servicio de
Registro Civil e Identificación desde la manifestación del matrimonio y
hasta antes de su celebración, lo que dicho Servicio deberá verificar
consultando el expediente de adopción.”24

2. Por homicidio (artículo 7 de la ley de matrimonio civil). El cónyuge


sobreviviente no puede contraer matrimonio civil con:
a. Contra el imputado contra quien su hubiese formalizado investigación por el
homicidio de su cónyuge
b. Con quien hubiese sido condenado como autor, cómplice o encubridor del
delito de homicidio en contra del cónyuge.

Dicho impedimento, rige tanto para el hombre como para la mujer y no es


necesario que el cónyuge sobreviviente hayas participado en el homicidio.
En este caso prima un gran elemento de moral pública para impedir el
matrimonio entre el cónyuge sobreviviente y el asesino de su cónyuge.

Por otro lado, están los impedimentos impedientes o prohibiciones para


contraer matrimonio civil, señalados entre los artículos 105 al 116 del Código Civil
y artículo 124 al 127 y 130 del Código Civil, cuya sanción si es que se llega a
infringir, no acarrea la nulidad del matrimonio, sino que acarrea una sanción
determinada que señala la ley.

Tal como se hizo anteriormente, se hará una explicación somera sobre


los distintos tipos de impedimentos impedientes, estos son:25

a. Impedimento de falta de guarda: Este impedimento consiste


principalmente en que los menores de 18 años y mayores de 16 años
no pueden contraer matrimonio sin el ascenso o licencia de las

24
Ley N° 19.620. Dicta Normas sobre adopción de menores. Ministerio de Justicia. Publicada el 05 de agosto
de 1999.
25
OREGO ACUÑA, Juan Andrés, Ob. Cit, p.60-66

18
personas cuyo consentimiento sea requerido. Después de haber
cumplido 18 años, se puede contraer matrimonio, sin necesidad de
consentimiento alguno, incluso ante la negativa de los padres o
curadores, según lo señalado en el artículo 107 del Código Civil.

Hay que hacer hincapié en que no debe confundirse este


consentimiento o asenso con la manifestación de voluntad del que va a casarse, ya
que, si uno de los contrayentes no manifiesta su voluntad, simplemente no hay
matrimonio26, a contrario sensu, si falta el ascenso, el matrimonio es válido, pero
como se dijo anteriormente no acarrea su nulidad, sino que otra sanción que se
mencionará más adelante. El artículo 10727 del código civil señala que el
consentimiento debe ser prestado expresamente, lo que complementado con el
artículo 12 de la ley de matrimonio civil, señala que puede ser verbal o escrito.

Puede prestarse en el momento mismo del matrimonio o con


anterioridad a su celebración, en donde en este último caso, el consentimiento debe
prestarse por escrito y además señala el citado artículo que la constancia deber ser
“fehaciente”, o sea indiscutible. Se debe entender que a pesar de que al artículo 12
no señala expresamente que conste por escritura pública, al ser fehaciente no cabe
duda de que debe de constar por instrumento público, en este caso por escritura
pública.28

Los artículos 107 y 111 del Código Civil, señalan quienes deben
asentir, en donde hay que distinguir según se traten de hijos de filiación
determinada o indeterminada.29

26
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. [Link]. p.61
27
Los que no hubieren cumplido dieciocho años no podrán casarse sin el consentimiento expreso de sus
progenitores; si faltare uno de ellos, el del otro; o a falta de ambos, el del ascendiente o de los ascendientes
de grado más próximo. En igualdad de votos contrarios preferirá el favorable al matrimonio.
28
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.
29
ORREGO ACUÑA, Juan André[Link].

19
Respecto de los hijos de filiación determinada, pueden prestar el
consentimiento las siguientes personas:

a. Ambos progenitores
b. A falta de uno de los progenitores, el otro progenitor
c. A falta de ambos progenitores, el ascendiente o ascendentes de
grado más próximo.
d. A falta de todas estas personas, dará el asenso el curador general
e. Por último, a falta de curador general, prestará el asenso el oficial
del registro civil que deba intervenir en la celebración del
matrimonio, o el ministro de culto de la entidad religiosa respectiva.

Respecto a los hijos cuya filiación no ha sido determinada por ninguno


de sus progenitores, el consentimiento para su matrimonio lo otorgará su curador
general, y a falta de este, el oficial del Registro Civil o ministro de culto respectivo.

Interesante resulta señalar que, en el caso de los progenitores y los


ascendientes, no necesitan manifestar una causa para prestar su consentimiento a
sus hijos menores de 18 años para contraer matrimonio. En cambio, el curador
general y el oficial del registro civil están siempre obligados a expresar una causa
si se niegan a prestar el consentimiento, según lo señala el artículo 112, inciso
segundo del Código Civil.30

Para concluir este análisis sobre el primer impedimento impediente o


prohibición, tal como se había mencionado con anterioridad, si se infringe este
impedimento, la sanción no es la nulidad del matrimonio, sino que la sanción que

30
Si la persona que debe prestar este consentimiento lo negare, aunque sea sin expresar causa alguna, no
podrá procederse al matrimonio de los menores de dieciocho años.
El curador y el oficial del Registro Civil que nieguen su consentimiento estarán siempre obligados a expresar
la causa, y, en tal caso, el menor tendrá derecho a pedir que el disenso sea calificado por el juzgado
competente.

20
indica la ley, que puede ser la señalada en el artículo 114 del código civil 31, respecto
a que si el menor debió obtener el consentimiento de un ascendiente y prescindió
de él, puede ser desheredado por ese ascendiente y por todos los demás, valga la
redundancia, en esta sanción se requiere de una manifestación expresa de
voluntad por parte del ascendente, a través del testamento, lo que concuerda
justamente con lo señalado el artículo 1208 N°4 del código civil al señalar una de
las causales para que proceda el desheredamiento, en donde justamente dicho
precepto señala “Un descendiente no puede ser desheredado sino por alguna de
las causas siguientes, por haberse casado sin el consentimiento de un
ascendiente, estando obligado a hacerlo”. En el caso de que el ascendiente fallece
sin hacer testamento, igualmente hay sanción para el menor infractor, en este caso
el menor pierde la mitad de lo que por ley le corresponde en su herencia, según lo
señalado en el inciso final del artículo 114 ya mencionado. Otra sanción es que el
ascendiente puede revocar alguna donación que haya hecho al menor de 18 años
antes de celebrar el matrimonio, haciendo la gran distinción de que esta sanción
sólo le compete al ascendiente que debió asentir y no a otro. Estas sanciones sólo
operarían en caso de que el menor de 18 años no respete el asenso de su
progenitor u otro ascendiente del que deba consentir, más no se aplica al curador
general o el oficial del registro civil o ministro de culto.

El segundo impedimento o prohibición a analizar, es el impedimento de


guarda, señalado en el artículo 116, inciso primero ,del código civil, que menciona
específicamente que “mientras que una persona no hubiere cumplido dieciocho
años, no será lícito al tutor o curador que haya administrado o administre sus
bienes, casarse con ella, sin que la cuenta de la administración haya sido aprobada
por el juez, con audiencia del defensor de menores.” En el caso de que se trata de
un tutor, el menor debe haber cumplido los 16 años.”

31
El que no habiendo cumplido dieciocho años se casare sin el consentimiento de un ascendiente, estando
obligado a obtenerlo, podrá ser desheredado, no sólo por aquel o aquellos cuyo consentimiento le fue
necesario, sino por todos los otros ascendientes. Si alguno de éstos muriere sin hacer testamento, no tendrá
el descendiente más que la mitad de la porción de bienes que le hubiera correspondido en la sucesión del
difunto.

21
La sanción a este impedimento tampoco es la nulidad matrimonial, sino
que la pérdida que sufre el guardador de toda su remuneración en el desempeño
de su cargo, según lo señala el artículo 116, inciso tercero del código civil. 32 El
oficial del registro civil o el ministro de culto respectivo que autoriza el matrimonio
en estas condiciones será sancionado con las penas que indica el artículo 388 del
Código Penal.33En este caso, cesa el impedimento si el ascendiente o ascendientes
que deben prestar el ascenso respectivo, autorizan el matrimonio y también en el
caso de que la justicia aprueba las cuentas que se rindan por parte de los curadores
o tutores, según sea el caso.

Por último, está el impedimento de segundas nupcias, regulado a partir


del artículo 124 del código civil, que se refiere principalmente al que tiene hijos de
precedente matrimonio y no así a los hijos cuya filiación es no matrimonial, cuestión
no menor ya que atentaría con lo señalado por el artículo 33 34 del código civil en
cuanto a que la ley considera iguales a todos los hijos. Para que opere este
impedimento, es necesario que los hijos estén bajo la patria potestad o bien bajo la
tutela o curatela del padre o la madre, aunque fueren mayores de edad. Importante
es hacer el hincapié en que, si los hijos mayores estuvieren bajo la guarda de un
tercero, no opera esta causal de impedimento, ya que el precepto señala
expresamente que esté bajo su “tutela o curaduría”

El artículo 126 del código civil, señala que “el oficial del registro civil
puede negarse a que se celebre el matrimonio del padre o madre que no presente

32
El matrimonio celebrado en contravención a esta disposición sujetará al tutor o curador que lo haya
contraído o permitido, a la pérdida de toda remuneración que por su cargo le corresponda; sin perjuicio de
las otras penas que las leyes le impongan.
33
Establece el inc. 1° del art. 388 del Código Penal, conforme al tenor fijado por la Ley N° 19.947: “El oficial
civil que autorice o inscriba un matrimonio prohibido por la ley o en que no se hayan cumplido las
formalidades que ella exige para su celebración o inscripción, sufrirá las penas de relegación menor en su
grado medio y multa de seis a diez unidades tributarias mensuales. Igual multa se aplicará al ministro de culto
que autorice un matrimonio prohibido por la ley”
34
Tienen el estado civil de hijos respecto de una persona aquellos cuya filiación se encuentra determinada,
de conformidad a las reglas previstas por el Título VII del Libro I de este Código. La ley considera iguales a
todos los hijos.

22
un certificado auténtico de nombramiento de curador especial para los fines de
impedimento y también sin que proceda información sumaria de que el padre o la
madre no tengan hijos de precedente matrimonio que estén bajo su patria potestad
o bajo su tutela o curadoría.” Nótese que el artículo 126 no hace alusión al ministro
de culto, pero debe entenderse que se le impone la misma obligación que al oficial
del registro civil.35

El impedimento propiamente tal consiste en que se les nombra un curador


especial a los hijos, para que confeccione un inventario de los bienes del hijo que
el progenitor administra como tal o como tutor o curador. Esto es para evitar una
confusión del patrimonio de esos hijos con los bienes de los hijos que pueden nacer
con posterioridad. De ahí la importancia de que, si el hijo no tiene bienes que
administre su progenitor, de todas formas, debe nombrarse al curador especial para
que deje constancia de eso.36

Las sanciones por infringirse este impedimento son las señaladas en el


artículo 127 del código civil37, que son que el padre o la madre pierden el derecho
a suceder abintestato al hijo y pierden igualmente la legítima que les corresponde
en la herencia de su hijo. Si se da el caso de que el hijo testa después de haberse
infringido dicho impedimento, el padre o la madre quedan liberados de la sanción
conforme al artículo 973 del código civil, que señala que “las causales de
indignidades mencionadas en los artículos precedentes, no, podrán alegarse contra
disposiciones testamentarias posteriores a los hechos que las producen. 38

Importante es señalar que la ley 21.264, publicada en el diario oficial el 11


de septiembre del 2020, derogó los artículos 128 y 129 del código civil, que
impedían a la mujer a pasar a nuevas nupcias mientras no transcurrieran 270 días

35
ORREGO ACUÑA. Juan Andrés. Ob. Cit, p. 65
36
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.
37
El viudo o divorciado o quien hubiere anulado su matrimonio por cuya negligencia hubiere dejado de
hacerse en tiempo oportuno el inventario prevenido en el artículo 124, perderá el derecho de suceder como
legitimario o como heredero abintestato al hijo cuyos bienes ha administrado.
38
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 66

23
contados desde que hubiese expirado el anterior matrimonio. Dicha modificación
se debe a que desde que es posible determinar la filiación mediante una pericia
biológica de ADN, no se justificaba conservar la aludida restricción de los 270
días.39

Para finalizar, el artículo 130 del código civil señala que “Cuando por haber
pasado la madre a otras nupcias, se dudare a cuál de los dos matrimonios
pertenece un hijo, y se invocare una decisión judicial de conformidad a las reglas
del Título VIII, el juez decidirá, tomando en consideración las circunstancias. Las
pruebas periciales de carácter biológico y el dictamen de facultativos serán
decretados si así se solicita.”

Ahora se analizará el consentimiento libre y espontaneo por parte de los


contrayentes.40

Según señala el artículo 8 de la ley 19.947, falta el consentimiento libre y


espontaneo, si ha habido error en la identidad de la persona del otro contrayente,
o sea se trata de un error en una persona física, en donde el caso más probable a
aplicar sería el de una persona que contrae matrimonio con otra por poder,
equivocándose el apoderado en la identidad de la persona con quien contrata. 41

Otro caso es el de si ha habido error en algunas de las cualidades


personales del otro contrayente, que atendida la naturaleza o los fines del
matrimonio ha de ser estimada como determinante para otorgar el consentimiento,
según lo señala el artículo 8 N°2 de la ley de matrimonio civil.

Hay distintas hipótesis planteadas por autores nacionales que vienen a


incorporar situaciones que entrarían en un posible error en las cualidades
personales del otro contrayente, como por ejemplo, el Profesor López Santa María

39
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.
40
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés, Ob. Cit, p 66-69
41
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. [Link], p, 67

24
señala que “la impotencia puede quedar comprendido dentro de la causal de error
en la persona social, debido a que porque la cualidad personal sobre la que yerra
uno de los contratantes en relación a la persona del otro, debe corresponder a la
naturaleza o los fines del matrimonio, siendo la procreación uno de tales fines”42,
señalando si el autor, que operaría con ciertas limitaciones , como sería el caso de
que “dados los antecedentes del matrimonio en que se invoque la causal , haya
habido un efectivo interés en procrear (no siendo aplicable al matrimonio de un par
de ancianos), tampoco sería necesario que la impotencia sea perpetua e incurable
(podría darse el caso de un varón que se realice una vasectomía, debe existir al
momento del matrimonio y por último que no fuera conocido por el otro
contrayente.”43

Otra hipótesis planteada por el Profesor López sería el caso de “una


enfermedad que afecte a uno de los cónyuges, distinta de la impotencia, que lo
imposibilite para procrear o que implique la transmisión de enfermedades o taras
genéticas no conocidas por el otro cónyuge o conductas deshonrosas o conductas
sexuales que desestabilizan gravemente la vida matrimonial y que obstaculiza la
comunidad de vida que debe formarse.”44

Los profesores Javier Barrientos y Aránzazu Novales plantean que la


homosexualidad puede tener cavidad en el evento de haber podido configurar
alguno de los nuevos capítulos de nulidad matrimonial (que se verá más adelante),
que consiste en el error acerca de alguna cualidad personal del contrayente, que,
atendida la naturaleza y fin del matrimonio, puede ser considerada como
determinante para contraer el matrimonio.45

Otro requisito de validez es sobre si ha habido fuerza según los términos


del artículo 1456 y 1457 del código civil, ocasionada por una persona o por una

42
LÓPEZ DÍAZ, Carlos. Ob. Cit, p 159 y 160
43
LÓPEZ DÍAZ, Carlos. Ob. Cit, p 159 y 160
44
LÓPEZ DÍAZ, Carlos. Ob. cit., p. 160
45
BARRIENTOS GRANDÓN, Javier y NOVALES ALQUÉZAR, Aránzazu, ob. cit., p. 112

25
circunstancia externa, que hubiese sido determinante para contraer el vínculo,
según lo señala el artículo 8 N° 3 de la ley de matrimonio civil.

Hay que recordar que la fuerza que vicia el consentimiento es la fuerza


moral, o sea aquellas “amenazas dirigidas contra un individuo para hacer que nazca
en su espíritu un cierto temor insuperable”, por lo que, si se estuviese en el caso de
que sólo existe una fuerza física, básicamente no habría consentimiento,
omitiéndose un requisito de existencia.46

La ley se pone en el caso que la fuerza haya sido ocasionada por una
persona, o por “una circunstancia externa”. Tal sería, por ejemplo, la presión social
que mueve a una joven embarazada, a contraer matrimonio, forzando su voluntad.

Por último, se señalará someramente el último requisito de validez, que


son el cumplimiento de las solemnidades legales47, no entrando en una gran
explicación sobre cada solemnidad, debido a que no es el principal objeto de
análisis de este trabajo, haciendo la distinción sobre los matrimonios celebrados en
chile y en el extranjero.

Sobre los matrimonios celebrados en chile, las solemnidades que


deben cumplirse son la manifestación, la información y la celebración propiamente
tal del matrimonio.48

La manifestación consiste en la noticia que los interesados hacen al


oficial el registro civil, de su deseo de contraer matrimonio mientras que la
información, consiste en que los interesados, le señalan al oficial del registro civil
en el momento de presentarse o hacerse la manifestación, la rendición de
información de dos testigos por lo menos, sobre el hecho de no tener impedimentos

46
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p, 69
47
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 69
48
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p.70

26
ni prohibiciones para contraer matrimonio, según lo señala el artículo 14 de la ley
19.947.

Respecto de la celebración del matrimonio propiamente tal, las


solemnidades son la presencia de un oficial del registro civil o ministro de culto
respectivo (solemnidad por vía de existencia) y la presencia de 2 testigos hábiles
(solemnidad por vía de validez). Sobre el matrimonio que se celebra ante el oficial
del registro civil, este debe ser el que haya intervenido en la realización de la
manifestación e información, según lo señala el artículo 17 de la ley de matrimonio
civil y también, en el momento de la celebración del matrimonio propiamente tal,
debe cumplir con los deberes señalados en los artículo 18 y 19 de la ley ya citada,
mencionando algunos a modo de ejemplo, el deber de informar a los contrayentes,
sobre los deberes que están señalados en los artículos 131 49, 13250 y 13451 del
código civil (los denominados derechos-deberes y derechos-obligaciones).

En el caso de los matrimonios celebrados en el extranjero, hay que


distinguir la nacionalidad de los contrayentes, en donde puede ser entre chilenos,
52
o entre chileno y extranjero o sólo extranjeros.

Tratándose de los matrimonios celebrados entre extranjeros, se aplica la


regla general de que el matrimonio se regirá bajo las normas jurídicas del lugar en
donde se celebra, es decir, se está aplicando el principio “Lex Locus Regit Actum”
ya que los requisitos tanto de forma como de fondo se regirán por la ley del lugar.
Dicha regla general tendría una excepción en nuestra legislación, específicamente
lo que señala el artículo 80, inciso segundo de la ley de matrimonio civil, que señala

49
Art. 131 del Código Civil: “Los cónyuges están obligados a guardarse fe, a socorrerse y ayudarse
mutuamente en todas las circunstancias de la vida. Asimismo, se deben respeto y protección recíprocos”.

50
Art. 133 del Código Civil: “Ambos cónyuges tienen el derecho y el deber de vivir en el hogar común, salvo
que a alguno de ellos le asista razones graves para no hacerlo”.
51
Art. 134 del Código Civil: “Ambos cónyuges deben proveer a las necesidades de la familia común,
atendiendo a sus facultades económicas y al régimen de bienes que entre ellos medie. / El juez, si fuere
necesario, reglará la contribución”.
52
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p.82

27
que “podrá ser declarado nulo de conformidad a la ley chilena, el matrimonio
celebrado en país extranjero que se haya contraído en contravención a los
dispuestos en los artículos 5, 6 y 7 de la ley de matrimonio civil” 53. Se trata de las
causales de incapacidad absoluta y relativas o impedimentos dirimentes, tanto
absolutos como relativos. Así, por ejemplo, si la ley del Reino de Arabia Saudita,
regido por el Corán, autoriza contraer más de un matrimonio, el segundo y los
posteriores, serán nulos en Chile, pudiendo inscribirse exclusivamente el primero
de ellos en nuestro Registro Civil.54

Hay que señalar también, que el inciso tercero del mencionado


precepto señala que tampoco valdrá en chile, el matrimonio que se haya celebrado
en el extranjero, sin el consentimiento libre y espontaneo de los contrayentes,
dándole fuerza el legislador a este requisito de validez, permitiendo así que uno de
los presuntos contrayentes pueda alegar la nulidad del matrimonio, alegando que
fue forzado a prestar su consentimiento o que incurrió en error, y probando tal
aserto, lo que ciertamente no resulta fácil.55

Tratándose de los matrimonios celebrados entre chilenos en el extranjero


o entre un chileno y extranjero, hay que señalar lo siguiente [Link] cuanto a las
formalidades externas del acto, rige la ley del lugar. Así, si por ejemplo la ley del
lugar no exige la presencia de dos testigos, como la ley chilena, el matrimonio será
igualmente válido en nuestro país. En cuanto a la capacidad del chileno para
contraerlo, rige la ley chilena, que establece que no pueden ser infringidos los arts.
5, 6 y 7 de la Ley de Matrimonio Civil y que su infracción producirá los mismos
efectos que si se hubiera realizado en Chile; vale decir, se anulará el matrimonio
(art. 80 de la Ley de Matrimonio Civil en relación con el art. 15 del Código Civil). En
síntesis, deben cumplirse los impedimentos dirimentes, tanto absolutos como
relativos. En cuanto al consentimiento libre y espontáneo, de acuerdo los artículos

53
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.
54
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.
55
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob, Cit, p.83
56
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.

28
8 y 80, inc. final, de la Ley de Matrimonio Civil, cualquiera de los cónyuges podrá
demandar en Chile la nulidad del matrimonio celebrado en el extranjero, fundando
su acción en haber sufrido error o fuerza.

Hay que recalcar, que con la entrada en vigor de la nueva ley 21.400 que
permite la celebración del matrimonio entre 2 personas del mismo sexo, ya no se
puede rechazar la inscripción de un matrimonio celebrado en el extranjero entre
personas del mismo género, implementando así un gran cambio en igualdad de
condiciones tanto en hombres como mujeres, que antes no existía. Incluso dicha
ley vino a implementar un nuevo artículo 34 al Código Civil que señala “Los padres
y las madres de una persona son sus progenitores, respecto de los cuales se ha
determinado una relación de filiación. Se entenderán como tales a su madre y/o
padre, sus dos madres, o sus dos padres.” Se puede observar que en materia de
filiación también se implementa este gran cambio de igualdad de condiciones en
donde 2 padres o 2 madres pueden tener hijos.

3. La nulidad matrimonial

Toca ahora hablar ahora, sobre una de las causales por la que se pone
término al matrimonio entre dos personas, que es por sentencia firme que declare
la nulidad del matrimonio.

Es importante destacar que al igual que opera en la nulidad de carácter


patrimonial, la nulidad matrimonial debe ser declarada judicialmente, cualquiera de
los presuntos cónyuges puede demandar la nulidad aun cuando demandó el
matrimonio sabiendo o debiendo saber el vicio que la invalidaba y también a
diferencia de la nulidad patrimonial, en la nulidad matrimonial no se requiere tener
un interés pecuniario.

29
Las causales para demandar la nulidad matrimonial están señaladas en
los artículos 44 y 45 de la ley de matrimonio civil y son:57
a. cuando uno de los contrayentes estuviere afectado por alguno de los
impedimentos dirimentes absolutos o relativos, señalado en los artículos 5,6 y
7 de la ley 19.947.
b. Cuando el consentimiento no hubiese sido libre y espontaneo en los términos
expresados en el artículo 8 de la mencionada ley.
c. cuando el matrimonio no se hubiese celebrado ante el número de testigos
hábiles que señala la ley.

Los titulares de la acción de nulidad matrimonial58 están señalados en el


artículo 46 de la ley de matrimonio civil y puede ejercerlo cualquiera de los
presuntos cónyuges, cualquiera de los presuntos cónyuges o a alguno de los
ascendientes, cuando la nulidad está fundada en el N°3 del artículo 5 de la
mencionada ley, esto es cuando alguno o ambos contrayentes eran menores de 16
años al momento de contraer el matrimonio. Le corresponde también
exclusivamente al cónyuge que ha sufrido error o fuerza, a los demás herederos
del cónyuge difunto en los casos del matrimonio celebrado en artículo de muerte,
recordando que está en esa situación, aquel de los contrayentes que se encuentra
en una situación inminente de que va a fallecer, por lo que se omiten ciertas
formalidades como la manifestación e información.

También es titular de la acción de nulidad el cónyuge de matrimonio


anterior o sus herederos cuando la acción de nulidad se funda en la existencia de
un vínculo matrimonial no disuelto, también como cualquier persona en el interés
de la moral, de la ley, cuando la declaración de nulidad se funda en alguna de las
causales contempladas en los artículos 6 y 7 de la ley 19.947, es decir, cuando se
infringe alguno de los impedimentos dirimentes relativos(tanto el de parentesco
como el de homicidio).

57
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. [Link]. p, 108
58
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 109

30
Como puede desprenderse del artículo 47 de la mencionada ley, la acción
de nulidad matrimonial por regla general les corresponde sólo a los presuntos
cónyuges mientras vivan, con excepción de las siguientes circunstancias:59

[Link] la acción la interpone los demás herederos del cónyuge difunto, en los
casos del matrimonio celebrado en artículo de muerte.
2. Cuando la acción de nulidad matrimonial se interpone por el cónyuge anterior o
sus herederos, en el caso de que la acción de nulidad se funda en la existencia de
un vínculo matrimonial no disuelto.

La acción de nulidad matrimonial puede deducirse por uno de los


presuntos cónyuges en contra del otro cónyuge, ya sea vía demanda o por vía de
demanda reconvencional al contestar una demanda de divorcio. En este último
caso, como resulta obvio, el juez de familia debe resolver primero sobre la
procedencia de la nulidad matrimonial, por sobre el divorcio, ya que este último,
presupone que el matrimonio fue válidamente celebrado. En paralelo a esto último,
el artículo 49 señala que, si se demanda la nulidad matrimonial fundada en un
matrimonio anterior no disuelto, debe resolverse primero si el matrimonio
precedente es válido o es nulo, esto es para ver si está ante un posible delito de
Bigamia60.

Sobre los efectos de la nulidad matrimonial, hay que señalar que se debe
hacer un distingo entre los ex presuntos cónyuges y entre terceros.61

Tratándose sobre los ex presuntos cónyuges, la nulidad matrimonial


producirá sus efectos desde que la sentencia que la declara está ejecutoriada, es

59
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 110
60
Artículo 382 del Código Penal: El que contrajere matrimonio estando casado válidamente, será castigado
con reclusión menor en su grado máximo. En igual pena incurrirá el que contrajere matrimonio estando
ordenado in sacris o ligado con voto solemne de castidad,
61
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 112-113

31
decir, desde el momento en que vence el plazo para interponer cualquier recurso
en contra de dicha sentencia, retrotrayéndose las partes al estado en que se
encontraban al momento de contraer el vínculo matrimonial, según lo señala el
artículo 50 de la ley de matrimonio civil 62, lo que concuerda con lo señalado en el
artículo 1687 inciso 1 del código civil, sobre el efecto de toda nulidad judicialmente
declarada, al señalar que “La nulidad pronunciada en sentencia que tiene fuerza de
cosa juzgada, da a las partes derecho para ser restituidas al mismo estado en que
se hallarían si no hubiese existido el acto o contrato nulo”, lo que se traduce en que
quien obtenga una sentencia favorable de nulidad matrimonial, se entiende que
nunca estuvo casado, hecho que lo diferencia sustancialmente del divorcio , pues
en ese caso se termina el matrimonio, reconociendo la ley que fue válidamente
celebrado entre los cónyuges.

En relación a los efectos de la nulidad matrimonial respecto entre


terceros, la sentencia ejecutoriada en que se declara la nulidad del matrimonio
deberá sub-inscribirse en la respectiva inscripción matrimonial y no será oponible
a terceros sino desde que esta sub-inscripción se verifique según lo señala el
artículo 50 inciso segundo de la ley 19.497, lo que concuerda con el artículo 8,
inciso primero de la ley del registro civil que señala que “Las sentencias judiciales
y los instrumentos de que en conformidad a esta ley, deben ser inscritos o sub
inscritos, no, podrán hacerse valer en juicio sin que haya precedido la inscripción o
sub-inscripción que corresponda.

Dentro de los efectos de la declaración de una sentencia sobre nulidad


matrimonial, existe una importante excepción sobre sus efectos, en la denominada
figura del matrimonio putativo63, (consagrado anteriormente en el código civil en el
artículo 122, inciso 1 y derogado por la nueva ley 19.947 pero que la incluyó en su

62
La nulidad produce sus efectos desde la fecha en que queda ejecutoriada la sentencia que la declara,
retrotrayéndose las partes al estado en que se encontraban al momento de contraer el vínculo matrimonial,
sin perjuicio de lo dispuesto en el presente artículo y en los dos artículos siguientes. La sentencia ejecutoriada
en que se declare la nulidad de matrimonio, deberá subinscribirse al margen de la respectiva inscripción
matrimonial y no será oponible a terceros sino desde que esta subinscripción se verifique.
63
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 113

32
nuevo artículo 51), señala que “El matrimonio nulo que ha sido celebrado o
ratificado ante el oficial del registro civil, produce los mismos efectos civiles que el
válido respecto del cónyuge que de buena fe, o con justa causa de error, lo contrajo,
pero deberá de producir efectos civiles desde que falte la buena fe desde ambos
cónyuges”.

Como se puede observar de la citada norma, se desprende que se trata


de un matrimonio aparentemente válido, por lo menos para uno de los ex presuntos
cónyuges, por lo que a pesar de que se decrete la nulidad de dicho matrimonio por
una sentencia ejecutoriada, no suprimiría los efectos de dicho matrimonio. Hay que
señalar que la palabra “putativo” significa “tenido por”, “reputado”, lo que concuerda
claramente al presentarse esta figura, si se considera que es una de las
manifestaciones del denominado “error común”.64

Del mismo tenor del artículo 51, se señala que los requisitos 65 que
deben operar para estar ante esta figura del matrimonio putativo, son que primero
que todo, como resulta obvio, debe haber una declaración de nulidad matrimonial
por una sentencia ejecutoriada emitida por el tribunal de familia competente, lo que
significa que mientras no sea declarado nulo por dicha sentencia, producirá todos
sus efectos como si fuera válido. Si se llegare a omitir un requisito de existencia, no
sería necesario la declaración de nulidad del matrimonio, puesto a que no existiría
el matrimonio propiamente tal.

Otro requisito es que el matrimonio se haya celebrado ante un oficial del


registro civil o ante un ministro de culto y ratificado posteriormente dentro del plazo
que señala la ley ante un oficial del registro civil, en donde se vuelve a hacer énfasis
en lo señalado anteriormente, que, si se omite un requisito de existencia, mal podría
hablarse de declarar la nulidad matrimonial puesto a que no existe el matrimonio
ante el derecho.

64
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob Cit, p 114
65
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob Cit, p. 115 y 116.

33
Un tercer requisito es que al menos uno de los cónyuges lo haya celebrado
de buena fe, lo que se traduce en que ese cónyuge tenga la absoluta convicción de
que era válido. El autor René Ramos Pazos señala que, en esta materia de nulidad
matrimonial, la buena fe “es la conciencia que tiene el contrayente de estar
celebrando un matrimonio sin vicios”66.

Cabe precisar que el artículo 51 señala que el matrimonio nulo dejará de


producir los mismos efectos que el válido desde que “falte la buena fe por parte de
ambos cónyuges”, lo que se traduce en que los efectos civiles no necesariamente
podrían perdurar hasta el momento mismo de la declaración de nulidad interpuesta
por una sentencia ejecutoriada, sino que desde que el otro cónyuge (que está de
buena fe), tuvo conocimiento del vicio de nulidad. Un buen ejemplo de lo anterior
sería el caso de que el cónyuge que se casó de buena fe tiene conocimiento con
posterioridad de haberse casado, que su otro cónyuge tenía un vínculo matrimonial
anterior no disuelto.67

Un último y cuestionado requisito, es que al menos uno de los ex


presuntos cónyuges lo haya celebrado con justa causa de error , en donde
pareciera que estaría de más dicho requisito, ya que basta con la buena fe de uno
de los contrayentes, pero lo más probable, es que el legislador consideró el actual
artículo 706 del código civil en materia posesoria, que define la buena fe y señala
que “Un justo error en materia de hecho no se opone a la buena fe” pero en verdad
el justo error, es parte de la buena fe y no se debería considerar como un requisito
aislado. Lo que se exige en este, es una justa causa de error, es un error “plausible”,
o sea aquel error en que razonablemente incurriría una persona que actúa con una
mediana diligencia.68

66
RAMOS PAZOS, René. Ob. Cit., p .94
67
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 116
68
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.

34
El Profesor Manuel Somarriva Undurraga, plantea que la situación es
discutible, si se considera que el legislador permitió excepcionalmente que pueda
operar un error de derecho, como son los casos de los artículos 1683, 2297 y 1470
(todos del código Civil), por lo que no habría problemas para que opere lo señalado
en el antiguo artículo 122 del código civil (hoy artículo 51 de la ley de matrimonio
civil).69

El Profesor Orrego plantea un punto importante sobre la putatividad


del matrimonio civil, en materia de derechos de los hijos nacidos dentro del
matrimonio después declarado nulo, debido a que hasta antes del año 1999, los
hijos naturales, que eran los concebidos fuera de matrimonio y también los que se
encontraban en las condiciones de no haber mediado el matrimonio putativo, no
tenían ciertos derechos a los que sí tenían los hijos concebidos dentro de
matrimonio, por ejemplo, sólo tenían derecho a llevar la mitad de la porción de la
herencia que le correspondía a los hijos legítimos en la sucesión de sus padres y
tampoco podían llevar más de la cuarta parte de la herencia o la mitad legitimaria
en su caso.70

Otro punto importante que destaca el profesor es sobre si los efectos


del matrimonio putativo fueron comunes para ambos ex presuntos cónyuges o solo
fueron individuales para uno de ellos, como sería el caso de que si en un
matrimonio, bajo el régimen de sociedad conyugal, el marido se casó estando de
mala fe, debido a que tiene un vínculo anterior matrimonial que no está disuelto y
la mujer se casó de buena fe, debido a que ignoraba ese hecho al momento de
contraer matrimonio. Durante el matrimonio, se adquiere un inmueble a título
oneroso y después el marido lo enajena sin autorización de su mujer, dicha
compraventa adolece de nulidad relativa, debido a que el matrimonio fue putativo
para la mujer, en cambio si ambos cónyuges hubiesen estado de mala fe, la venta

69
SOMARRIVA UNDURRAGA, Manuel. Manual de Derecho de Familia, 1963, p. 103 y 104
70
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p 114

35
en válida, o sea, en una venta que, de realizado sólo por el marido, no podría ser
atacado por la mujer. Aquí no hay duda de que los cónyuges al casarse en sociedad
conyugal, el efecto es para ambos ex presuntos cónyuges, incluso para el que se
casó de mala fe o sin justa causa de error.71

4. El Divorcio

Antes de que entrara en vigencia el divorcio en chile en el año 2004 con


la promulgación de la ley 19.947, desde 1923 existió en nuestra legislación, la
denominada causal de nulidad del matrimonio por incompetencia territorial del
oficial del registro civil, que consistía en que si el domicilio declarado por uno de los
contrayentes no correspondía a la circunscripción del oficial del registro civil que los
casó, el matrimonio era legalmente nulo porque el oficial no estaba habilitado para
casarlos, por lo que era muy factible en la práctica conseguir dos testigos que
declararan que el domicilio de uno de los contrayentes no correspondía, para así
hacer como si el matrimonio nunca hubiere existido.72

Nuestra legislación no definió propiamente tal el divorcio en la ley


19.947 del año 2004, limitándose a señalar en su artículo 53 que el divorcio pone
término al matrimonio, agregando sí que no afectará en modo alguno a la filiación
ya determinada ni los derechos y obligaciones que emanan de ella, por lo que ha
sido la doctrina la que se ha encargado de darle una definición, destacando la
proporcionada por el profesor Juan Andrés Orrego Acuña en los siguientes
términos, “El divorcio es la causal de término válidamente celebrado, que declara
el juez, a petición de uno o de ambos cónyuges, cumpliendo previamente los
requisitos que lo autorizan y en ciertos casos transcurridos los plazos que establece
la ley”73

71
ORREGO ACUÑA. Juan Andrés Ob. Cit. p. 115
72
COX, Loreto. Divorcio en Chile. Un análisis preliminar tras la nueva ley de matrimonio civil, p 98 y 99
73
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Temas de derecho de familia. Santiago. Editorial Metropolitana. 2007.p
304

36
De la mencionada definición, se puede desprender que el divorcio
debe ser declarado por un tribunal, tal como acontece también respecto de la
nulidad del matrimonio, esto a través de una sentencia ejecutoriada emitida por el
tribunal de familia competente.

Nótese que la definición también destaca que el divorcio puede ser


deducido por uno o ambos cónyuges , esto es, lo que se conoce por una parte,
como el Divorcio por cese de la convivencia, a lo cual la doctrina ha clasificado
como “divorcio remedio”, en donde puede ser deducido de forma unilateral por uno
de los cónyuges, si se logra acreditar un cese de la convivencia de a lo menos tres
años y también puede ser deducido de forma conjunta por parte de los cónyuges,
si se logra acreditar el cese de la convivencia de a lo menos un año.

Analizando la primera figura, esto es, el divorcio deducido por uno de los
cónyuges, los requisitos para que opere son primero el transcurso de a los menos
3 años contados desde el cese efectivo de la convivencia , en donde se ha llegado
a una conclusión no menor, que la convivencia no necesariamente implica que los
cónyuges dejen de vivir bajo el mismo techo, en el mismo inmueble, sino que
perfectamente podrían residir en hogares distintos y aun así tener la intención de
llevar una vida en común con finalidades que justamente genera el matrimonio. Así
se concluye en una sentencia de la Corte de Apelaciones de San Miguel, de fecha
7 de marzo de 2017, autos Rol N.º 1.007-2016: “Que, en torno al cese efectivo de
la convivencia, como requisito para dar lugar al divorcio, ha de decirse que, como
se ha sostenido reiteradamente en doctrina, ello no necesariamente significa
separación de techo ya que lo fundamental para su determinación no es el lugar
donde residan los cónyuges, sino la existencia, o no, del animus separationis” Así,
puede perfectamente un matrimonio decidir separarse, decidir en forma conjunta
no residir en el mismo hogar que antes sí compartían y, por motivos económicos

37
o por el bien de los hijos, continuar viviendo bajo el mismo techo sin ánimo de hacer
vida matrimonial.74

Otro requisito no menor, es que, durante el plazo del cese de la


convivencia conyugal, el cónyuge que demanda el divorcio haya cumplido con su
obligación de proporcionar alimentos al otro de los cónyuges o a los hijos comunes,
pudiendo hacerlo. Importante es señalar que el incumplimiento debe ser reiterado,
o sea en más de una ocasión.75

Otro punto interesante de señalar es que el artículo 55 inciso tercero de


la ley 19.947 emplea la frase “pudiendo hacerlo” referida a la obligación de
proporcionar alimentos, demuestra que el demandante de divorcio podría acreditar
que su incumplimiento reiterado de la obligación de proporcionar alimentos al
cónyuge demandado y/o a los hijos comunes, obedece, no a su voluntad, sino a
hechos que le han impedido satisfacer su obligación. Así, por ejemplo, podría
acreditar que ha quedado cesante y como consecuencia no tiene ingresos, o que
ha debido afrontar gastos para financiar una enfermedad que le afecta. 76

Con todo, debemos tener presente las normas que al efecto establece la
Ley Nº 14.908, sobre Abandono de Familia y Pago de Pensiones Alimenticias, cuyo
artículo 3º contiene las siguientes reglas: i) Para los efectos de decretar los
alimentos cuando un menor los solicitare de su padre o madre, se presumirá que el
alimentante tiene los medios para otorgarlos. La presunción opera, entonces, sólo
si quien demanda es el hijo menor de edad; ii) En virtud de la referida presunción,
la ley establece montos mínimos para la pensión de alimentos, de acuerdo con lo
que seguidamente se expresa. iii) La pensión alimenticia que se decrete a favor de
un menor alimentario no podrá ser inferior al 40% del ingreso mínimo
remuneracional que corresponda según la edad del alimentante; iv) Tratándose de

74
QUINTANILLA, María Soledad. Aplicación Jurisprudencial de las nuevas causales de la terminación del
matrimonio. 2008 p. 275
75
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 138
76
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 144

38
dos o más menores, el monto de la pensión alimenticia no podrá ser inferior al 30%
por cada uno de ellos; v) El juez podrá rebajar prudencialmente los montos mínimos
antes señalados, si el alimentante justificare que carece de los medios para
pagarlos; vi) Cuando los alimentos decretados no fueren pagados o no fueren
suficientes para solventar las necesidades del hijo, el alimentario podrá demandar
a los abuelos, de conformidad con lo que establece el artículo 232 del Código
Civil.77

Considerando lo expuesto, habría entonces que formular un distingo,


respecto de la expresión empleada por el inc. 3º del art. 55 de la Ley de Matrimonio
Civil, “pudiendo hacerlo”: Si no hubiere hijos menores de edad, el demandante
podrá acreditar que no pudo cumplir con su obligación de alimentos, probando qué
hechos justifican tal situación. Si se adeudan alimentos a hijos menores de edad,
regirá la presunción del art. 3 de la Ley Nº 14.908. Por ende, en principio, no podría
probar que “no pudo cumplir”. Sin embargo, esta última ley no establece una
presunción de derecho, sino simplemente legal, por lo que admite por ende prueba
en contrario.78

Ahora toca analizar el divorcio interpuesto por ambos cónyuges de


común acuerdo, regulado en el artículo 50, inciso 1 de la ley de matrimonio civil que
señala “el divorcio será decretado por el juez de común acuerdo cuando se cumplan
los siguientes requisitos: Que ambos cónyuges lo soliciten de común acuerdo, que
los cónyuges acrediten que han cesado su convivencia durante un lapso mayor a
un año y que se acompañe un acuerdo que regule de forma completa y suficiente
sus relaciones mutuas y con respecto a sus hijos. 79

Según el artículo 21 de la ley 19.947, el acuerdo será completo cuando


regule las materias relacionadas entre los cónyuges respecto a sus regulaciones

77
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit. Id
78
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit. Id
79
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob, Cit, p. 145

39
mutuas, esto es los alimentos que se deban80, las materias vinculadas al régimen
de bienes del matrimonio y en el caso de tener hijos en común, debe regular a lo
menos el régimen aplicable a los alimentos, el cuidado personal de los hijos en caso
de haberlo y la relación directa y regular que mantendrá con los hijos aquél de los
padres que no los tuviere bajo su cuidado, en caso de que proceda.81Por último, el
acuerdo será suficiente, si se resguarda el interés superior de los hijos, si se procura
aminorar la ruptura y si se logra establecer relaciones equitativas, hacia el futuro
entre los cónyuges cuyo divorcio se solicita, esto según lo señala el artículo 21
inciso segundo de la mencionada ley.82

Ahora toca analizar el cómputo del plazo del cese de convivencia tanto de
los matrimonios celebrados con anterioridad a la entrada en vigor de la ley 19.947
y aquellos matrimonios celebrados con posterioridad.83

Respecto de los matrimonios celebrados a partir del 18 de noviembre del


2004, hay que tener presente que el inciso cuarto del artículo 55 de la ley 19.947,
señala que “en todo caso, se entenderá que el cese de la convivencia no se ha
producido con anterioridad a las fechas a que se refieren los artículos 22 y 25 de la
Ley de Matrimonio Civil, según corresponda.” Hay que recordar que el artículo 22
del mismo cuerpo legal se refiere al acuerdo de los cónyuges separados de hecho,
acerca de la fecha en que cesó la convivencia, mientras que el artículo 25 alude a
la hipótesis en la que la fecha cierta emana de actos que realizan sólo uno de los
cónyuges.

En efecto, sea que el divorcio se solicite de común acuerdo por ambos


cónyuges o se solicite por uno solamente, los plazos de un año y tres años
respectivamente sólo se contarán, haciendo la distinción si hay o no un acuerdo

80
Se trata de los alimentos devengados, pero no pagados, y no de alimentos que vayan a persistir después
del divorcio, pues operando éste, cesa el deber de socorro entre los cónyuges.
81
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 146
82
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id
83
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, Id

40
escrito respecto de la fecha en que cesó la convivencia. Respecto al caso de que
sí hay un acuerdo escrito en relación al cese de la convivencia, este debe ser
mediante escritura pública o acta extendida y protocolizada ante notario público.
También puede ser mediante un acta extendida ante oficial del registro civil o una
transacción judicial aprobada.

En el caso de que no hay acuerdo escrito en donde se acredite la fecha


en que cesó la convivencia entre los cónyuges, esta se deducirá de actos realizados
por uno de los cónyuges, como la notificación de la demanda de divorcio y también
de no haber una demanda ni mucho menos un acuerdo, uno de ellos ha
manifestado su voluntad de poner término a la convivencia a través de los
instrumentos públicos señalados en las letras a y b del artículo 22, o sea de
escritura pública o acta extendida y protocolizada ante notario o acta extendida ante
oficial del registro civil , tratándose por lo tanto de una gestión voluntaria, en la que
se puede comparecer personalmente, sin patrocinio de un abogado. 84

Los tribunales superiores de justicia han sido determinantes en señalar


sobre los divorcios solicitados de común acuerdo e incluso por uno sólo de los
cónyuges, una libertad probatoria para acreditar el cese de la convivencia, no
limitándose sólo a los instrumentos señalados en el artículo 22 de la ley de
matrimonio civil85, citando algunos fallos tales como una sentencia de la Corte de
Apelaciones de San Miguel de fecha 11 de octubre de 2016, autos Rol N° 624-
2014, en las que se señaló lo siguiente por los sentenciadores “ Primero: Que en el
caso sub-lite, la acción corresponde a la de divorcio por cese de convivencia, de un
matrimonio celebrado el 15 de Octubre de dos mil once, esto es, bajo la vigencia
de la actual Ley de Matrimonio Civil, conforme se acreditó en autos con el
correspondiente certificado acompañado al proceso. Para acreditar el cese de la
convivencia conyugal, en este caso de tres años, la parte que lo solicitó, se valió de
la prueba documental aludida, como también, de la señalada en las letras a y b del

84
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p, 147
85
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id.

41
motivo octavo de la sentencia de primer grado, además de la testimonial,
consistente en la declaración de la madre del requirente, doña María Teresa (…),
de Priscilla (…) y Luis Alberto (…) que depusieron sobre la efectividad de este
hecho, infiriéndose de esos testimonios que no medió reanudación de la vida en
común desde el mes de agosto o septiembre del año dos mil doce . Segundo: Que,
al respecto, cabe señalar que, acorde con lo que establece el artículo 28 de la Ley
N° 19.968, en procedimientos de materias de familia rige el principio de libertad de
prueba, al señalar la referida disposición que: “Todos los hechos que resulten
pertinentes para la adecuada resolución del conflicto familiar sometido al
conocimiento del juez podrán ser probados por cualquier medio producido en
conformidad a la ley”. En virtud de la aludida libertad probatoria, el artículo
siguiente, el 29, establece que las partes pueden ofrecer los medios de prueba de
que dispongan, pudiendo incluso pedirse lleve a cabo la generación de otros que
tengan conocimiento y que no dependan de ellas, y se permite al juez que de oficio
pueda ordenar que se acompañen todos aquellos medios de prueba de que tome
conocimiento o que, a su juicio, resulte necesario producir en atención a la materia
de que se trate. Tercero: Que si bien la Ley de Matrimonio Civil distingue, para
efectos de acreditar el cese de la convivencia conyugal, entre matrimonios
celebrados antes y después a su entrada en vigencia, al disponer en su artículo 2°
transitorio que no regirán para los primeros las limitaciones señaladas en sus
artículos 22 y 25, normas que señalan a partir de cuándo se le asigna fecha cierta
a tal hecho, ese tratamiento del legislador no implica, de modo alguno, una
restricción probatoria para este segundo grupo de matrimonios, en el sentido que
la acreditación de tal presupuesto se reduzca únicamente a los medios de prueba
que dichas normas señalan, pues ello atenta contra el principio de libertad de
prueba que rige el caso sub-lite. Cuarto: Que, así las cosas, resultando plenamente
acreditado el cese de la convivencia de las partes -hecho ocurrido el año dos mil
doce- y las circunstancia de no haber mediado reanudación de la vida en común,
con el mérito de la prueba rendida, cumpliéndose en la especie, con los
presupuestos legales previstos en el inciso 3° del artículo 55 de la Ley 19.947, la
demanda de divorcio por cese de convivencia será acogida. Quinto: Que, por lo

42
razonado disintiendo de la opinión de la señora Fiscal Judicial en su dictamen de
17 de agosto de dos mil dieciséis, se accederá a declarar el divorcio por cese de
convivencia solicitado por demandante reconvencional. Por estas consideraciones
y acorde con lo que dispone el artículo 67 de la Ley 19.968 se declara que: Se
revoca, en lo apelado la sentencia de doce de julio último dictada por el Segundo
Juzgado de Familia de San Miguel y, en su lugar se decide, que se acoge la solicitud
presentada por don Renato (…), declarándose el divorcio de su matrimonio
celebrado con doña Daniela Estefanía (…) el 15 de octubre del año dos mil once,
en la circunscripción Renca, inscrito bajo el N° (…) del mismo año, por la causal
cese de convivencia. Pronunciada por la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones
de San Miguel integrada por las ministras señora Lya Cabello Abdala, señora María
Stella Elgarrista Álvarez y señora Carmen Gloria Escanilla Pérez”86

Otra sentencia , esta vez de la Corte de Apelaciones de Santiago de


fecha 7 de abril de 2017, autos Rol N° 493-2017, señaló lo siguiente: “Vistos: Se
reproduce la sentencia en alzada de fecha veintiséis de enero de dos mil diecisiete,
eliminando su considerando séptimo y se tiene en su lugar presente: Primero: Que,
en estos autos RIT C-6605-2016 seguida por divorcio de común acuerdo ante el
Segundo Juzgado de Familia de Santiago, los solicitantes MEOC y doña YKCA,
han solicitado se declare terminado el matrimonio celebrado entre ambos por
divorcio de mutuo acuerdo. Exponen que contrajeron dicho vínculo con fecha 31 de
marzo de 2011, bajo el régimen de separación total de bienes ante el oficial de
Registro Civil de Independencia, el que fue inscrito bajo el N° (…) del Registro de
Matrimonio del mismo año. Agregan que de tal unión nació una hija de actuales 4
años de edad. Que, por desavenencias irreconciliables en su relación de pareja, en
el mes de enero de 2013 cesó definitivamente su convivencia conyugal, y desde
entonces viven separados, no habiéndose reanudado la vida en común, petición
que la juez a quo rechazó por estimar que no se acreditó suficientemente el cese
de la vida en común con la prueba aportada, esto es el testimonio de dos testigos.
Segundo: Que en contra de dicha sentencia se ha deducido recurso de apelación

86
Sentencia citada por ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 147-148

43
por estimar que el sentenciador a quo yerra en la interpretación de la norma, dado
que habiéndose ejercitado la acción de divorcio de común acuerdo cuyo matrimonio
fue celebrado el 31 de marzo de 2011, por hechos acaecidos con posterioridad a la
entrada en vigencia de la Ley 19.947, específicamente por haber cesado la
convivencia entre ambos por un lapso mayor a un año, según la causal prevista en
el artículo 55 inciso 1° de la citada Ley de Matrimonio Civil. Así el artículo 55 inciso
4° señala que “en todo caso se entenderá que el cese de convivencia no se ha
producido con anterioridad a las fechas a que se refieren los artículos 22 y 25,
según corresponda”, estableciendo éstos una serie de limitantes las que el
recurrente estima erróneas, dado el principio de libertad de prueba que inspira a los
tribunales de Familia, sustentado en la sana crítica, lo que implica interpretar el
artículo 2° transitorio de la Ley de Matrimonio Civil como un complemento de lo que
disponen los artículos 22 y 25 de la ley en cuestión, y no como un norma reguladora
de la prueba que establece una total improcedencia en determinados casos de
otros medios de prueba señalados en los artículos 22 y 25. Conforme a ello-
sostiene el recurrente-la señora YC y don MO, cesaron su convivencia hace más
de cuatro años, puesto que la prueba testimonial rendida por estos, fue conteste y
dieron razón de sus dichos, a lo que cabe agregar la documental aportada,
resultando una exigencia no prevista en la ley que además de lo anterior, se
acredite que alguno de ellos o ambos tengan una nueva pareja. Tercero: Que,
resulta ajustado a derecho sostener que la supuesta limitación de la prueba que
según algunos contiene la normativa contenida, no es tal, en razón de que los
artículos 22 y 25 de la Ley 19.947 solo viene a regular la situación de hecho entre
los cónyuges y dan normas encaminadas a pre constituir prueba que justifique un
hecho, como lo es en la especie, la conclusión de la vida marital o el cese de la
convivencia entre los cónyuges, misma opinión sustentada por el señor Fiscal
Judicial. De esta forma, aparece que el juez de la causa, llamado a determinar si
en el caso concreto se dan o no los presupuestos del divorcio del inciso 1° del
artículo 55 de la Ley de Matrimonio Civil, ha errado en las exigencias legales, dado
que habiéndose acreditado que el cese de la convivencia ha durado más de un año,
corresponde aceptar como medios de prueba otros diversos de los mencionados

44
en los artículos 22 y 25 ya mencionados, tales como testigos, los que en este caso
resultan contestes y dan razón de sus dichos a lo que cabe agregar la documental
aportada, prueba que ponderada y analizada, conforme a las reglas de la sana
crítica, ha podido perfectamente acreditar el hecho en disputa, esto es el cese de
la convivencia por más de un año, todo ello conforme a las reglas de la sana crítica.
Por estas razones y teniendo presente lo dispuesto en los artículos 22, 25, 55 inciso
1° de la Ley 19.947; artículos 28, 32, 67 de la Ley 19.968 y demás normas
pertinentes, se resuelve: I.- Que se revoca la sentencia dictada con fecha veintiséis
de enero de dos mil diecisiete, por el Segundo Juzgado de Familia de Santiago, y
en su lugar se decide que se acoge la solicitud de divorcio deducido de común
acuerdo por don MEOC Run (…), y doña YKCA Rut (…). Pronunciado por la Cuarta
Sala de la C.A. de Santiago integrada por los ministros (as) Mireya Eugenia López
M., Viviana Toro O. y ministra Suplente Paola Andrea Robinovich M. Santiago, siete
de abril de dos mil diecisiete”87

Respecto del cómputo del plazo del cese de convivencia de los


matrimonios celebrados con anterioridad a la entrada en vigencia de la ley 19.947
del año 2004, hay que señalar que no cabe restricción alguna sobre los medios de
prueba para ofrecer según lo señala el artículo 2° transitorio, inciso tres de la ley
19.947, lo que genera que haya una verdadera libertad probatoria, eso sí con una
importante limitación, de conformidad a lo dispuesto en el art. 1º transitorio, regla
tercera, número siete, de la Ley de Matrimonio Civil, la prueba confesional no será
suficiente para acreditar la fecha de cese de la convivencia entre los cónyuges, lo
que se traduce de que no hay un divorcio por el simple acuerdo de los cónyuges ni
tampoco por la sola voluntad de uno de ellos.88

En el caso de presentarse una posible reanudación de la vida marital


entre los cónyuges, según lo indica el último inciso del artículo 55 de la ley ya
mencionada, ese simple hecho interrumpe el plazo del cómputo del cese de la

87
Sentencia citada por ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 148-149
88
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 151

45
convivencia, por lo que al no señalar nada la ley sobre qué medios de prueba se
puede emplear para acreditar que hubo una reanudación de la vida en común con
ánimo de permanecer en ella, el cónyuge que la alega lo puede acreditar por
cualquier medio que franquea la ley. (tratándose de una reanudación de la vida en
común acaecida con anterioridad a la entrada en vigencia de la ley de matrimonio
civil).89

Antes de finalizar y entrar en la última clasificación del divorcio que


se verá a continuación, es importante señalar que la ley 21.39490 promulgada el 25
de noviembre del 2021, modificó varios preceptos de la ley 19.947 en las que
incluyó en su nuevo artículo 64 bis, la posibilidad de que el juez decrete de plano el
divorcio por mutuo acuerdo cumpliéndose los requisitos que dicho precepto señala.
Dicha norma reza lo siguiente “En los divorcios de mutuo acuerdo, cumplidos los
requisitos señalados en el artículo 55 de la ley Nº 19.947, que establece nueva ley
de matrimonio civil, el tribunal podrá acceder de plano a la demanda si las partes
así lo solicitan y acompañan en ese acto los documentos necesarios para acoger
la pretensión. Para lo dispuesto en el inciso anterior, las partes, a través del sistema
de tramitación electrónica del Poder Judicial, deberán acompañar los documentos
fundantes de su solicitud y, para efectos de lo dispuesto en el inciso final del artículo
55 de la citada ley, dos declaraciones juradas de testigos que permitan acreditar
que no ha existido por parte de los cónyuges reanudación de la vida en común con
ánimo de permanencia. De la misma forma, y sin perjuicio de la prueba documental
que pudiera presentarse, podrá acreditarse el tiempo de cese de la convivencia,
tratándose de un matrimonio celebrado con anterioridad a la fecha de entrada en
vigencia de la ley N° 19.947.”

Esta norma viene a aplicar una mayor celeridad para que el juez tenga
la convicción, principalmente con la declaración jurada de los testigos, que ahora

89
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Id
90
Ley N° 21.394. Introduce reformas al sistema de justicia para enfrentar la situación luego del estado de
excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Publicada el 30 de noviembre del 2021.

46
se puede manifestar por escrito, que no ha existido una reanudación de la vida en
común por parte de los cónyuges, por el mismo plazo de un año desde el cese de
la convivencia, y así no se tenga que celebrar una audiencia concentrada de
divorcio de mutuo acuerdo propiamente tal.

La última clasificación del divorcio que se analizará someramente es


el divorcio por “culpa” o “falta del otro cónyuge”91, al que la doctrina ha llamado
también como “divorcio sanción”, en donde se desprende del artículo 54 de la LMC,
al señalar que “el divorcio podrá ser demandado por uno de los cónyuges, cuando
concurran los requisitos de que la demanda tenga como fundamento una falta
imputable al otro cónyuge, que dicha falta constituya una violación grave de los
deberes y obligaciones que les impone el matrimonio a los cónyuges, una violación
grave para con los deberes y obligaciones con los hijos y que la falta de la gravedad
señalada torne intolerable la vida en común, lo que según el Profesor Carlos López,
señala que “el juez debe apreciar la gravedad de la falta en forma objetiva ,
afirmando que la gravedad de la falta no debe analizarse a la luz de las condiciones
sociales, culturales y económicas de los cónyuges ya que eso implica relativizar las
causales e introducir diferencias odiosas.”92

No hay exigencia de la ley, para que en este tipo de divorcio haya


transcurrido algún plazo de cese efectivo de la convivencia o desde la celebración
del matrimonio, salvo en el caso del abandono del hogar común, por lo que no
opera, a diferencia de los divorcios vistos con anterioridad, el computo de tres y un
año respectivamente.

Es importante es destacar, que, en este tipo de divorcio, dentro de la


prueba testimonial, en cado de haberla, pueden testificar menores de edad, siempre
y cuando el juez considere que por su edad tengan la madurez suficiente para
hacerlo, con una importante limitación, no se les puede hacer juramento de decir la

91
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p. 121
92
LÓPEZ DÍAZ, Carlos: Manual de Derecho de Familia y Tribunales de Familia, Ob. Cit, p. 270

47
verdad. Esto responde al simple hecho de que las causales que general la
procedencia de este tipo de divorcio, suelen ocurrir bajo una esfera en que están
presentes los parientes más cercanos a los cónyuges, que sin duda son los hijos
en común. Esto sería una excepción a las reglas generales que señala los artículos
357 y 358 del código de procedimiento civil sobre inhabilidad para ser testigos. 93

A continuación, se señalarán a modo ejemplar, las causales del artículo


54 ya citado, que posibilita la procedencia de demandar este tipo de divorcio, y son
las siguientes:94

-Atentado contra la vida o malos tratamientos graves contra la integridad física o


psíquica del cónyuge o de alguno de los hijos
-Trasgresión grave y reiterada de los deberes de convivencia, socorro y fidelidad
propios del matrimonio. El abandono continuo o reiterado del hogar común, es una
forma de trasgresión grave de los deberes del matrimonio.
-Condena ejecutoriada por la comisión de alguno de los crímenes o simples delitos
contra el orden de las familias y contra la moralidad pública, o contra las personas,
previstos en el Libro II, Títulos VII y VIII, del Código Penal, que involucre una grave
ruptura de la armonía conyugal.
-Alcoholismo o drogadicción que constituya un impedimento grave para la
convivencia armoniosa entre los cónyuges o entre éstos y los hijos.
-Tentativa para prostituir al otro cónyuge o a los hijos

Como se mencionó anteriormente, el enunciado del artículo 54 señala


“entre otros casos”, lo que da a entender claramente que la enumeración no es
taxativa, sino que enunciativa, pudiendo haber otros episodios no contemplados de

93
Conforme al Nº 1 del art. 357 del Código de Procedimiento Civil, no son hábiles de declarar como testigos
los menores de catorce años, sin perjuicio que puedan aceptarse sus declaraciones sin previo juramento y
estimarse como base para una presunción judicial, cuando tengan discernimiento suficiente. De acuerdo a
los números 1 y 2 del artículo 358 del mismo Código, son también inhábiles para declarar: 1º El cónyuge y los
parientes legítimos (sic) hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad de la parte que los
presenta como testigos; y 2º. Los ascendientes, descendientes y hermanos ilegítimos (sic), cuando haya
reconocimiento del parentesco que produzca efectos civiles respecto de la parte que solicite su declaración
94
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés. Ob. Cit, p, 122-135

48
forma expresa pero que finalmente será el juez quien tendrá que calificarlo sobre
su admisibilidad como una posible causal.

Se ha criticado por la doctrina, la aplicación de este divorcio sanción,


sosteniéndose que al realizarse un juicio en el que se exponen hechos de la
intimidad familiar, traería efectos nocivos para los excónyuges, en donde se
contamina más su relación y además se señala que el juez se encuentra en una
gran dificultad para conocer los hechos de esa realidad matrimonial. 95

95
PONCE MARQUÉS, Matías. El divorcio en el derecho chileno: Críticas y Propuestas.2018, p. 31

49
CAPÍTULO II

ANÁLISIS SOBRE EL DERECHO DE ALIMENTOS

1. El derecho de alimentos en la legislación chilena

Ahora toca analizar en qué consiste una de las principales obligaciones de


carácter patrimonial que existen dentro del derecho de familia, esto es el derecho
de alimentos, no teniendo una definición legal propiamente tal, ni tampoco una
definición a lo que se entiende por obligación alimenticia, hay que remitirse a lo que
ha señalado la doctrina al respecto, destacando lo planteado por el Profesor
Enrique Rossell al definirlo como ”las prestaciones a las que está obligada una
persona respecto de otra, de todo aquello que resulte necesario para satisfacer las
necesidades de la existencia”96

El profesor Juan Andrés Orrego agrega a la definición lo siguiente “que


dicha obligación subsistirá en la medida en que el obligado esté en las condiciones
de satisfacerlas y el acreedor justifique su necesidad de reclamarla”97.

Las Profesora Claudia Smith, precisa que “más que de hablarse de una
obligación alimenticia, debe hablarse de un deber- deber alimentario, en donde sus
consecuencias jurídicas son distintas en cuanto al incumplimiento de una obligación
propiamente tal, quitándole fuerzas, a la noción de socorro, que implica un elemento
de urgencia de tener que cumplir con dicha obligación alimenticia”.98

Para Maricruz Gómez de la Torre, señala que es “el derecho que tienen
determinadas personas en estado de necesidad de exigir alimentos a otras también
determinadas, las cuales están obligadas a proporcionárselos por mandato de la

96
ROSSEL SAAVEDRA, Enrique.” Manual de derecho de familia” 1994, p. 334
97
ORREGO ACUÑA. Juan Andrés. Los alimentos en el derecho chileno, 2009, p 13
98
SCHMIDT HOTT, Claudia. “Del derecho alimentario familiar en la filiación”2009. P. 41-42

50
ley o por acuerdo de las partes o por un tercero, como el testador que instituye un
legado de alimentos”99

Ahora bien, resulta importante destacar de las definiciones planteadas,


que la procedencia del derecho de alimentos mira a un estado de necesidad
esencial de una persona, esto claramente cumpliendo con los requisitos legales
para que opere, según se detallará más adelante.

2. Clasificación de los alimentos y requisitos de procedencia

El derecho de alimentos admite una serie de clasificaciones atendiendo a


distintos criterios que a continuación se señalarán:100

Primero, en atención a un factor de que, si la obligación de otorgarlos emana


de la ley o de la voluntad de las partes, tenemos en este caso:
1.- Alimentos voluntarios: son lo que emanan del acuerdo de las partes o de la
declaración unilateral de una parte.
2.- Alimentos legales o forzosos: son los que establece la ley.

Segundo, atendiendo a si los alimentos se otorgan mientras se está


ventilando un juicio, ya sea de aumentos de alimentos, de rebaja de alimentos o se
demanda por primera vez una pensión de alimentos, se puede subclasificar en:

1.- Provisionales: son los que el juez ordena otorgar mientras se ventile el
juicio de alimentos con el sólo mérito de los antecedentes y documentos
acompañados a la causa y que deben ser restituidos si la persona demandada
obtiene una sentencia absolutoria.

99
GÓMEZ DE LA TORRE, Maricruz. Sistema Filiativo chileno: filiación biológica por técnicas de reproducción
asistida y por adopción.” Santiago 2007, Editorial Jurídica de Chile. Pág. 185
100
MORALES URRA, Victoria. El Derecho de alimentos y la compensación económica. La excepción en la
forma de pagar estos alimentos. 2015. p 41-42

51
2.- Definitivos: son los que determina una sentencia definitiva firme y
ejecutoriada dictada por el juez de familia competente. Con todo, los alimentos
definitivos se deben, dice la ley, “desde la fecha de la primera demanda” y se
entienden concedidos por toda la vida del alimentario, continuando las
circunstancias que legitimaron la demanda (arts. 331 y 332 del Código Civil) y en
paralelo a esto la Corte Suprema ha puntualizado que “al referirse el art. 331 del
Código Civil a la primera demanda para establecer que desde ella se deben los
alimentos, la referencia debe entenderse a la fecha de la notificación de la demanda
y no al tiempo o fecha en que fue presentada al tribunal correspondiente”. Tampoco
debe entenderse que la ley alude, como acontece por regla general, a la fecha en
que quede ejecutoriada la sentencia que disponga el pago de la pensión de
alimentos. Como dice Vodanovic, mientras el demandado no sea válidamente
notificado, procesalmente nada le puede afectar, y sería injusto que, sin tener
conocimiento del estado de necesidad de su acreedor.101

Tercero, una clasificación más propia de las pensiones de alimentos que


del derecho en sí, es la que distingue entre:

1.- Pensiones futuras: son los alimentos que han sido determinados por sentencia
judicial, sin embargo, no ha llegado la época de pago de los mismos y no puede
disponerse de ellos.
2.- Pensiones devengadas: Son aquellas en que ya se puede exigir el cumplimiento
por parte del alimentario.

Por último, hay una clasificación que distingue entre los alimentos
congruos y alimentos necesarios, en donde hay que señalar que a partir de la
reforma introducida al Código Civil por la Ley N.º 19.585102, se afirma que todos los
alimentos, conforme lo expresa el propio Código, son congruos, o sea los alimentos
deben habilitar al alimentado para subsistir modestamente de un modo

101
VODANOVIC H., Antonio, Derecho de Alimentos, 1994. p.163
102
Ley N° 19.585. Modifica el Código Civil y otros cuerpos legales en materia de filiación. Ministerio de
Justicia. Publicada el 26 de octubre de 1998.

52
correspondiente a su posición social (art. 323, inc. 1º y art. 330 del código civil),
mientras que la otra clasificación, los alimentos necesarios, la ley señala al menos
dos casos de alimentos necesarios . El primero, puede presentarse como una
consecuencia de la separación judicial de los cónyuges, tratándose de dicha
institución, se desprende del art. 175 del Código Civil que el cónyuge culpable de
la separación judicial sólo puede demandar al cónyuge inocente alimentos
“necesarios”, mientras que el cónyuge inocente de la separación judicial sí podrá
demandar al culpable, alimentos “congruos”. El otro caso también podría estimarse
que subsisten los alimentos necesarios, es el contemplado en el art. 324 del Código
Civil, cuando la ley autoriza al juez a moderar el rigor de esta disposición, que en
principio priva al alimentario de alimentos si hubiere incurrido en una causal de
injuria atroz, en el caso que la conducta del alimentario fuere atenuada por
circunstancias graves en la conducta del alimentante.

Algunas de las principales características del derecho de alimentos a


mencionar, son:

Primero, el derecho a exigir una pensión de alimentos es irrenunciable,


considerando que se encuentra comprometida la existencia misma de la persona
que reclama los alimentos y tal como lo señala el Profesor Meza Barros, “En la
obligación alimenticia, interfiere el interés general que no consiente que el obligado
se libere de su obligación. Puede decirse que la renuncia del derecho no mira al
interés particular del renunciante, la renuncia y la consiguiente liberación del deudor
haría gravitar la obligación sobre otras personas o sobre la colectividad, haciendo
más gravosa la carga de las instituciones de beneficencia, sean públicas o privadas.
El sustento de una persona, en suma, no es un problema de índole particular; es
un derecho que la ley protege por motivos de interés público” 103

103
MEZA BARROS, Ramón, Manual de Derecho de Familia, Santiago de Chile, Editorial Jurídica de Chile,
1979, p. 706.

53
Segundo, el derecho de alimentos es un derecho imprescriptible, debido a
que se considera que no están en el comercio humano, sin perjuicio que los
alimentos en sí son bienes comerciables, ya que pueden radicarse en un
patrimonio, pueden ser objeto de una relación jurídica. La imprescriptibilidad,
responde más al carácter de derecho asistencial que tienen los alimentos, en donde
el Profesor Vodanovic señala que “Siendo el fin del derecho de alimentos la
subsistencia y mantenimiento de la vida, no se concibe que prescriba. Siempre y
cada vez que concurran en un sujeto las condiciones para que tal derecho legal se
haga actual y exigible, puede demandarlo. No importa que hayan transcurrido años
y años sin ejercerlo, a pesar de haber estado en condiciones de hacerlo,
resignándose mientras tanto a vivir de la generosidad de los amigos o de la caridad
pública. Respecto de ese pasado no podrá cobrar alimentos, de acuerdo con el
principio ‘nadie se alimenta para el pretérito, no se vive para el pretérito’ (…) pero
sí podrá solicitarlo para el futuro, desde que los demande” 104

Hay que recordar si, que la prescripción puede estar suspendida en favor
del alimentario, tal como lo señala los artículos 2509105 y 2520106 del código civil,
así, por ejemplo, si se trata de pensiones alimenticias que se deben a un menor de
edad, de acuerdo con estos artículos, no corre prescripción en su contra, mientras
no alcance la mayoría de edad.

104
VODANOVIC H., Antonio, Derecho de Alimentos, Ob. Cit, p. 223
105
La prescripción ordinaria puede suspenderse, sin extinguirse: en ese caso, cesando la causa de la
suspensión, se le cuenta al poseedor el tiempo anterior a ella, si alguno hubo.
Se suspende la prescripción ordinaria, en favor de las personas siguientes:
1º. Los menores; los dementes; los sordos o sordomudos que no pueden darse a entender claramente; y
todos los que estén bajo potestad paterna, o bajo tutela o curaduría;
2º. La mujer casada en sociedad conyugal mientras dure ésta;
3º. La herencia yacente.
No se suspende la prescripción en favor de la mujer separada judicialmente de su marido, ni de la sujeta al
régimen de separación de bienes, respecto de aquellos que administra.
La prescripción se suspende siempre entre cónyuges.
106
La prescripción que extingue las obligaciones se suspende en favor de las personas enumeradas en los
números 1.º y 2.º del artículo 2509.
Transcurridos diez años no se tomarán en cuenta las suspensiones mencionadas en el inciso precedente.

54
Otra característica de los derechos de alimentos es que son
intransferibles, no puede venderse, cederse ni enajenarse en forma alguna (art. 334
del Código Civil). Tampoco es transmisible por causa de muerte. Con todo, las
pensiones alimenticias atrasadas sí pueden renunciarse o compensarse y el
derecho de demandarlas puede transmitirse por causa de muerte, venderse y
cederse, y en paralelo, el derecho a pedir alimentos es inembargable, conforme a
lo prescribe el artículo 1618 N.º 1 (que se refiere a las pensiones alimenticias
forzosas) y N.º 9 (que alude a los derechos personalísimos) del Código Civil y el
artículo 445 N.º 3 del Código de Procedimiento Civil que señala que “No son
embargables: 3º Las pensiones alimenticias forzosas”. Cabe preguntarse si lo
anterior debe entenderse sólo respecto de las pensiones alimenticias futuras, y no
de las ya devengadas, o abarca ambas hipótesis. Vodanovic considera que sólo
son inembargables las pensiones alimenticias futuras, y no las ya devengadas,
expresando al efecto: “Las pensiones alimenticias atrasadas que, por cualquier
causa, ha dejado de percibir el acreedor, se transforman de créditos de naturaleza
alimentaria, en simples créditos comunes y por eso, así como pasan a ser de libre
disponibilidad y pueden renunciarse, venderse o donarse, lógicamente son
embargables por los acreedores del alimentario”.107

El derecho a pedir alimentos es permanente, esto es que los alimentos


que se deben por ley se entienden concedidos para toda la vida del alimentario,
continuando las circunstancias que legitimaron la demanda (art. 332, inc. 1º del
Código Civil).108

La obligación alimenticia tiene como principal fuente la ley, aunque


puede tener como fuente el testamento y la convención. La de mayor relevancia
jurídica son los que emanan justamente de la ley, que manda pagarlos a
determinadas personas. Es posible afirmar que la obligación alimenticia es el
paradigma de una obligación que tiene por fuente directa la ley, y por ello el Código

107
VODANOVIC H., Antonio, Ob. cit., p. 237 y 238.
108
MORALES URRA, Victoria, Ob. Cit. p. 48

55
Civil, al definir en su art. 578 el derecho personal o crédito, y aludir a la obligación
correlativa que pesa sobre el deudor por la sola disposición de la ley, indica como
ejemplo precisamente los alimentos que el padre adeuda al hijo.

Según el Profesor Orrego, agrega también las siguientes características


al derecho de alimentos109, haciendo la distinción si se trata de alimentos futuros o
devengados. Tratándose de alimentos futuros, no se pueden transmitir, vender,
ceder, renunciar, compensar, prescribir y embargar, debido a que dichas
características derivan de la destinación a la subsistencia y su relación con el
derecho a la vida.

Mientras que los alimentos devengados, si pueden transmitirse, venderse,


cederse, renunciarse, compensarse, embargarse y sí prescriben, ya que, a juicio
de este autor, en este caso la imprescriptibilidad requiere norma expresa.

Interesante resulta señalar que ha surgido un conflicto con la


característica de la prescripción en esta última clasificación, ya que en el caso de
los alimentos, su aplicación se funda en la idea que la persona ya vivió sin los
alimentos110, pero sería aplicable solo a los alimentos mayores, ya que el adulto
podrá haber trabajado, mendigado o pedido prestamos, pero respecto a un niño no,
debido a que el niño tiene prohibición legal de trabajar, según el artículo 13 del
Código del Trabajo111, pudiendo servir trabajos ligeros si cuentan con ciertas

109
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés y GREEVEN BOBADILLA, Nel. Alimentos y su ejecución en materia de
familia. p. 4 y 6
110
SOMARRIVA UNDURRAGA, Manuel. 1946, p. 519, citado por ORREGO ACUÑA, Juan Andrés y GREEVEN
BOBADILLA, Nel. Ob. Cit. p. 7
111
Para los efectos de las leyes laborales se entiende por:
a) Mayor de edad: toda persona que ha cumplido dieciocho años. Estas personas podrán contratar
libremente la prestación de sus servicios.
b) Adolescente con edad para trabajar: toda persona que ha cumplido quince años y que sea menor de
dieciocho años. Estas personas pueden ser contratadas para la prestación de sus servicios, previo
cumplimiento de los requisitos y condiciones establecidos en este Código.
c) Adolescente sin edad para trabajar: toda persona que ha cumplido catorce años y que sea menor de
quince años.
d) Niño o niña: toda persona que no ha cumplido catorce años.
Queda prohibida la contratación de niños, niñas y adolescentes sin edad para trabajar, sin perjuicio de lo
señalado en el artículo 16.

56
autorizaciones y siempre que no dificulten su escolaridad, a partir de los 15 y bajo
esa edad y con los mismo requisitos, en ciertos espectáculos y actividades
artísticas. Esto implica que o alguien pagó por el o el niño no tuvo el mayor estándar
de vida posible, pasó hambre, no tuvo la mejor educación posible, etc.112

Una última característica, es que el derecho a pedir alimentos es un


derecho que goza de una especial protección de la ley, que confiere amplias
facultades judiciales y establece diversas figuras penales. Más adelante se hará un
breve análisis sobre las distintas medidas cautelares y las sanciones que el juez de
familia puede decretar ante el incumplimiento de obligación alimenticia.

3. Análisis de la ley 14.908 sobre pago de alimentos y abandono del hogar

Importante es destacar lo que señala la ley 14.908 sobre pago de alimentos


y abandono del hogar, en donde gran parte de sus normas fueron modificadas por
la nueva ley 21.389, publicada el 18 de noviembre del 2021, en donde una de sus
principales reformar, fue la creación de un Registro Nacional de Deudores de
Pensiones de alimentos.113

Se señalarán algunas de las principales modificaciones que dicha ley


introdujo en los artículos de la ley 14.908, en donde en primer lugar, se añadió el
siguiente inciso al artículo 2: “El abogado patrocinante, en cumplimiento de la carga
legal de las partes de actualizar la forma de notificación electrónica que se ha
ofrecido al tribunal, aun en la etapa de cumplimiento y previo a renunciar al

112
ORREGO ACUÑA, Juan Andrés y GREEVEN BOBADILLA, Nel. Ob. Cit p. 7 y 8
113
Ley N° 21.389. Crea el Registro Nacional de deudores de pensión de alimentos y modifica diversos
cuerpos legales para perfeccionar el sistema de pagos de la pensión de alimentos. Ministerio de Justicia y
Derechos Humanos, Chile, noviembre del 2021.

57
patrocinio, deberá informar al tribunal una forma de notificación electrónica válida
respecto de su representado. El abogado patrocinante que incumpliere esta
obligación será sancionado con multa a beneficio fiscal de 3 a 15 unidades
tributarias mensuales.”, una segunda modificación es que se añadió un último
inciso al artículo cuarto, señalando lo siguiente: “ El tribunal inmediatamente
después de decretar los alimentos provisorios, deberá ordenar de oficio a la entidad
financiera correspondiente, la apertura de una cuenta de ahorro u otro instrumento
equivalente exclusivo para el cumplimiento de la obligación. El juez que no dé
cumplimiento a lo previsto en el inciso primero incurrirá en falta o abuso que la parte
agraviada podrá perseguir conforme al artículo 536 del Código Orgánico de
Tribunales.”

Una tercera modificación, fue que se añadió al artículo 5, el siguiente


tenor “Con la sola resolución que provea la demanda, el tribunal, de oficio o a
solicitud del demandante, podrá ordenar dentro de quinto día, al Servicio de
Impuestos Internos, a Previred, a las entidades bancarias, al Conservador de
Bienes Raíces, a la Tesorería General de la República, a la Superintendencia de
Pensiones, a la Comisión para el Mercado Financiero, a las instituciones de salud
previsional, a las administradoras de fondos de pensiones y a cualquier otro
organismo público o privado que aporten antecedentes útiles que permitan
determinar los ingresos y la capacidad económica del demandado.”

Una cuarta modificación, fue que se sustituye el último inciso del artículo
5, por la siguiente frase: “El alimentario tendrá derecho a que se rescindan los actos
y contratos celebrados por el alimentante con la finalidad de reducir su patrimonio
en perjuicio del alimentario, de conformidad con las disposiciones siguientes: 1.
Podrán rescindirse los actos y contratos gratuitos. En cuanto a los contratos
onerosos, podrán rescindirse probándose la mala fe del adquirente, esto es,
conociendo o debiendo conocer que el otorgante tenía una o más deudas
alimenticias impagas. 2. También podrá ejercerse para rescindir los actos o
contratos simulados o aparentes celebrados por el alimentante con la finalidad de

58
reducir su patrimonio en perjuicio del alimentario. 3. La acción prescribirá en un
plazo de tres años contado desde la fecha de celebración del acto o contrato. 4.
Esta acción se tramitará como incidente, ante el juez con competencia en asuntos
de familia, pudiendo ser deducida tanto en la etapa de cumplimiento de la pensión
alimenticia, como en la etapa declarativa respecto de los alimentos provisorios
impagos. La resolución que se pronuncie sobre esta materia será apelable en el
solo efecto devolutivo. 5. Esta acción no aplicará respecto de los actos celebrados
en cumplimiento de las condiciones legales previstas en el Título Final de la
presente ley, referido al Registro Nacional de Deudores de Pensiones de
Alimentos.”.

Una quinta modificación, fue que se sustituye el inciso segundo del


artículo 6, por lo siguiente: “Toda resolución que fije una pensión de alimentos
deberá disponer el pago mensual y anticipado de un monto expresado en unidades
tributarias mensuales, y señalar el período del mes en que ha de realizarse el pago,
y ordenará la apertura de una cuenta de ahorro u otro instrumento equivalente
exclusivo para el cumplimiento de la obligación. Lo anterior es sin perjuicio de lo
dispuesto en el artículo 9. Asimismo, deberá especificar las circunstancias
consideradas para determinar la capacidad económica del alimentante y las
necesidades del alimentario, e indicar la proporción en la que los padres deberán
contribuir, conforme a sus capacidades económicas, a solucionar los gastos
extraordinarios del hijo en común, entendiéndose por tales aquellas necesidades
que surgen con posterioridad y cuya existencia no era posible prever, tales como el
caso de hospitalizaciones y gastos médicos de urgencia.”.

Se remplazó el actual artículo 8, por el siguiente tenor “Las resoluciones


judiciales que ordenen el pago de una pensión alimenticia, provisoria o definitiva,
por un trabajador dependiente, o que perciba una pensión de vejez, invalidez o
sobrevivencia, establecerán, como modalidad del pago, la retención por parte del
empleador o la entidad pagadora de las pensiones, a menos que el tribunal
establezca, por razones fundadas, su falta de idoneidad para asegurar el pago.

59
Asimismo, si se tratare de un trabajador independiente, sujeto a contrato de
honorarios, el tribunal establecerá la retención de sus honorarios, si atendidas las
circunstancias concretas, estima que es un medio idóneo para garantizar el
cumplimiento íntegro y oportuno de la pensión alimenticia. La resolución que ordena
o aprueba la retención que indica el inciso anterior se notificará a quien deba pagar
al alimentante su remuneración, pensión o cualquier otra prestación en dinero, a fin
de que retenga y entregue la suma o cuotas periódicas fijadas en ella directamente
al alimentario, a su representante legal, o a la persona a cuyo cuidado esté. La
notificación del inciso anterior se efectuará por cédula, dejándose testimonio en el
proceso de la práctica de la diligencia, en los términos del artículo 48 del Código de
Procedimiento Civil. No obstante, lo anterior, el juez podrá ordenar que dicha
notificación se efectúe por alguna otra forma expedita, segura y eficaz, y dejará
constancia de ella en el proceso.”

Como se puede desprender de los distintos artículos citados, estas


normas vienen a darle más facultades al tribunal para poder acceder a más
información sobre la capacidad económica del alimentante, también para que se
tenga una mayor certeza de que el alimentante pueda pagar la pensión de
alimentos, como sería el caso de que una vez proveída la demanda, dentro del
quinto día, puede solicitar que se oficie a distintos organismos para que
proporcionen información, como sería Servicios de Impuestos Internos , Previred,
AFP, Comisión para el mercado Financiero, Super intendencia de salud, entro otros
organismos. También destaca que el tribunal puede ordenar que se abra de forma
inmediata una cuenta de ahorro en caso de que se decrete una pensión de
alimentos provisoria, y no tener que esperar a que una de las partes lo solicite, cuya
finalidad exclusiva, será para el cumplimiento de la obligación.

No es menor dicha modificación legal si se considera que uno de los


requisitos para que pueda proceder la demanda de una pensión de alimentos, es
justamente la capacidad del alimentante, tal como lo señala el artículo 329 del

60
código civil que señala “En la tasación de los alimentos se deberán tomar siempre
en consideración las facultades del deudor y sus circunstancias domésticas”

Como se señaló con anterioridad, una de las grandes innovaciones de


dicha ley, fue la creación de un Registro Nacional de Deudores de pensión de
alimentos, cuyo objetivo principal, es aplicar diversas medidas legales, a fin de
promover y garantizar el cumplimiento de las pensiones de alimentos, en donde se
incentiva al alimentante a priorizar el pago de las pensiones de alimentos por sobre
otras deudas y por otro lado, aplica medidas más estrictas, como ordenar a
determinados organismos que interactúan con los alimentantes, para que retengan
y paguen directamente las pensiones adeudadas.

Para que una persona esté inscrita en el registro se requiere del


cumplimiento de dos requisitos copulativos, el primero, es que tiene que ser una
persona obligada por resolución judicial al pago de una pensión de alimentos, sea
provisoria o definitiva y la segunda, es que adeude total o parcialmente, al menos
tres mensualidades continuas o cinco discontinuas.

Es el tribunal de familia quien, previas liquidaciones correspondientes,


oficiará al registro para practicar las inscripciones de los alimentantes morosos que
cumplan los requisitos y las personas que pueden tener acceso al registro, pueden
subclasificarse en aquellos que tengan un interés legítimo de la consulta, como son
el alimentante, el alimentario y el representante legal de uno y otro y por otro lado,
personas con la obligación de consultar, como sería el caso de los terceros que
tienen la posibilidad de retener el patrimonio del deudor y pagar directamente la
pensión alimenticia, como son los proveedores financieros, Conservador de Bienes
Raíces, Tribunales de Justicia en los casos de procedimiento de ejecución, se trate
ya sea de ejecutado o ejecutante.

El Registro entrará en vigencia una vez transcurrido 1 año desde la


publicación de la ley que lo crea, esto es el 18 de noviembre del 2022, pero el

61
reglamento de funcionamiento y administración deberá dictarse por el Ministerio de
Justicia en el plazo de 6 meses desde la publicación de la ley y contener los
aspectos técnicos, de operatividad y cualquier aspecto necesario para la
implementación y funcionamiento.114

Se hará una breve mención a los casos en que cesa la obligación de


pagar la pensión de alimentos y son los siguientes:115

1. Injuria atroz, en una combinación del articulo 979 con el artículo 324 en
donde la ley priva del derecho de alimentos al alimentante que incurre en
alguna de las conductas que caben dentro de las causales de indignidad
señaladas en el artículo 979 del Código Civil, sin perjuicio de que la norma
autorice al juez para moderar la sanción en caso de que haya falta por parte
del alimentante.
2. Con la muerte del alimentario: puesto que es un derecho personalísimo e
intransmisible, este derecho cesa con la muerte del beneficiario, no así con
la muerte del que los otorga cuando estos son legales o forzosos que
constituyen una baja general de la herencia y una asignación forzosa. No
obstante, si a la fecha de muerte del alimentario existen pensiones
devengadas y no pagadas los herederos de éste cuentan con un crédito en
contra del alimentante.
3. Por llegar la persona del alimentario, descendiente o hermano a la edad de
21 años, salvo en dos casos: Cuando el alimentario se encuentre
estudiando, caso en el cual la obligación se extiende hasta que cumpla 28
años, y la otra cuando el alimentario sufra de algún impedimento físico o
mental que lo inhabilite para subsistir por sí mismo (debiendo ser acreditado
por informes periciales) o bien por circunstancias que se lo impidan y que
sean debidamente ponderadas por el juez.

114
Consultado en [Link].cl7registro-nacional de deudores de pensión de alimentos, con fecha 10
de junio del 2022.
115
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit, p. 67 y 68

62
4. Cuando el padre o madre hubiera abandonado al hijo en su infancia y la
filiación hubiere sido establecida por medio de una sentencia judicial contra
la oposición del aludido a padre o madre. En este caso la ley de plano impide
que el derecho de alimentos nazca.
5. Por cesar las necesidades del alimentario. Con el cese del estado de
necesidad del alimentario, los alimentos dejan de cumplir su función básica,
de índole asistencial, es por ello que cesaría la obligación una vez que el
alimentario pueda subsistir por sus propios medios habiendo evolucionado
favorablemente su situación patrimonial.
6. Divorcio, puesto que con el divorcio desaparece el vínculo que une a los
cónyuges y con ello desaparece el título que provoca el derecho de
alimentos. En tal caso procedería la compensación económica.116

Por todas estas causales antes mencionadas, cesa la obligación por parte
del alimentante, de pagar alimentos mediante una sentencia o resolución judicial
que así lo ordene, o también mediante el acta de una mediación que se haya
celebrado satisfactoriamente entre las partes.

4. Formas de pago de la pensión de alimentos.

Como toda obligación civil, la pensión de alimentos se extingue con el


pago efectivo de la prestación que se debe, que es la regla general, no obstante
que existen otros medios para que se extinga.

Los alimentos una vez fijados por el juez competente, lo normal es que
sean pagados de forma mensual anticipada, mediante depósito en una Libreta de
Ahorros que se abre para tales efectos en el Banco Estado por el demandante y
previo oficio del Tribunal de Familia correspondiente.117

116
LÓPEZ DÍAZ, Carlos. Ob. Cit. p. 766
117
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit, p. 61

63
Algunos de las formas en que se puede efectuar el pago son las
siguientes:118

- Pago de una suma de dinero: Esta modalidad consiste en que la suma fijada
por el Tribunal de Familia correspondiente es pagada por medio de
mensualidades anticipadas, conforme lo establece el artículo 331 inciso
primero del Código Civil.

- Porcentaje de rentas del alimentante: En este caso tanto las alzas como las
disminuciones de las rentas del alimentante inciden en el monto de los
alimentos. Suele ser el medio más eficaz para fijarlas, ya que de este modo
se ven reflejadas tanto las alzas como las disminuciones de los ingresos del
alimentante, sin perjuicio de que el Tribunal establezca un monto mínimo al
que ascenderán los alimentos.

- Ingresos mínimos: Si se regula por medio de este sistema debe estarse a


los ingresos mínimos remuneracionales a los que alude el artículo 3 de la ley
N° 14.908, que señala lo siguiente “Para los efectos de decretar los
alimentos cuando un menor los solicitare de su padre o madre, se presumirá
que el alimentante tiene los medios para otorgarlos. En virtud de esta
presunción, el monto mínimo de la pensión alimenticia que se decrete a favor
de un menor alimentario no podrá ser inferior al cuarenta por ciento del
ingreso mínimo remuneracional que corresponda según la edad del
alimentante. Tratándose de dos o más menores, dicho monto no podrá ser
inferior al 30% por cada uno de ellos. Sin perjuicio de lo anterior, el juez, en
la resolución que fija o aprueba la pensión alimenticia, deberá expresar su
monto en unidades tributarias mensuales, de conformidad a lo dispuesto en
el inciso segundo del artículo 6”.

118
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit, p. 62-64

64
- Intereses de un capital: Esta modalidad está establecida en el artículo 333
del Código Civil que señala que “el juez reglará la forma y cuantía en que
hayan de prestarse los alimentos, y podrá disponer que se conviertan en los
intereses de un capital que se consigne a este efecto en una caja de ahorros
o en otro establecimiento análogo y se restituya al alimentante o sus
herederos luego que cese la obligación.

- Retención de pensión de sobrevivencia, vejez o sobrevivencia: Señala el


artículo 8, inciso primero de la ley 14.908 lo siguiente “Las resoluciones
judiciales que ordenen el pago de una pensión alimenticia, provisoria o
definitiva, por un trabajador dependiente, o que perciba una pensión de
vejez, invalidez o sobrevivencia, establecerán, como modalidad del pago, la
retención por parte del empleador o la entidad pagadora de las pensiones, a
menos que el tribunal establezca, por razones fundadas, su falta de
idoneidad para asegurar el pago. Asimismo, si se tratare de un trabajador
independiente, sujeto a contrato de honorarios, el tribunal establecerá la
retención de sus honorarios, si atendidas las circunstancias concretas,
estima que es un medio idóneo para garantizar el cumplimiento íntegro y
oportuno de la pensión alimenticia”

- Constitución de un Derecho Real de Usufructo, Uso o Habitación: Señala el


artículo 9, inciso primero de la ley 14.908 lo siguiente, “El juez podrá fijar o
aprobar que la pensión alimenticia se impute total o parcialmente a un
derecho de usufructo, uso o habitación sobre bienes del alimentante, quien
no podrá enajenarlos ni gravarlos sin autorización del juez. Si se tratare de
un bien raíz, la resolución judicial servirá de título para inscribir los derechos
reales y la prohibición de enajenar o gravar en los registros correspondientes
del Conservador de Bienes Raíces. Podrá requerir estas inscripciones el
propio alimentario.”

65
- Retención de remuneración en trabajadores contratados a honorarios: Con
respecto a este punto, señala el artículo 11 bis de la ley 14.908 lo siguiente,
“El empleador del alimentante, quien lo contrate a honorarios o la entidad
que pague la pensión respectiva, que esté obligado a practicar la retención
judicial, deberá descontar el monto correspondiente a los alimentos
decretados o aprobados judicialmente, a continuación de los descuentos
obligatorios por concepto de impuestos y cotizaciones obligatorias de
seguridad social. En caso de que haya más de un empleador, el tribunal
ordenará el pago en los términos más convenientes para el alimentario.”

5. Sanciones ante el incumplimiento del pago de la obligación de pagar


alimentos

Ahora toca analizar, los distintos escenarios en los que se puede


enfrentar el alimentante que está obligado al pago de la pensión de alimentos y no
lo hace, ya sea que se decretó por sentencia judicial la pensión o bien por vía de
una mediación con aprobación judicial, teniendo presente, que según lo que señala
el artículo 331 del código civil, los alimentos se deben desde la primera demanda,
lo que constituye una excepción a la regla general de que las resoluciones judiciales
producen sus efectos desde que quedan firmes o ejecutoriadas.

En caso de que se genere un incumplimiento por parte del alimentante


para con el alimentario, en su obligación de pagar la pensión de alimentos, se
generan las siguientes consecuencias:119

- Pierde su calidad de legitimario en caso de tenerla y en general los derechos


a suceder a quien debía proporcionar los alimentos por resolución judicial.
- Pierde el derecho al Cuidado Personal sobre el alimentario.

119
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit. p. 70-72

66
- Pierde el derecho de ejercicio de patria potestad sobre los bienes del hijo,
cuando este fuere abandonado por su progenitor en su infancia.
- Pierde el derecho a demandar alimentos al hijo.
- La mujer casada en sociedad conyugal puede deducir demanda de
separación judicial de bienes por incumplimiento por parte de su marido del
deber de socorro para con ella o para la familia en común.
- En caso de que el régimen patrimonial sea el de participación de los
gananciales, cualquiera de los cónyuges puede demandar el término de
dicho régimen para sustituirlo por el de separación total de bienes, en el caso
de que cualquiera de ellos hubiera sido apremiado en dos oportunidades
para el pago de la pensión de alimentos.
- El cónyuge que debía recibir los alimentos puede demandar el divorcio en
contra del otro cónyuge que incumple en su obligación. Hay que recordar
que si el que demanda el divorcio unilateral por cese de la convivencia es el
cónyuge alimentante, el otro cónyuge puede solicitar el rechazo de la
demanda de divorcio, si logra acreditar que no se cumplió con la obligación
de pagar la pensión de alimentos, según lo señala el artículo 53 inciso
tercero de la ley 19.947 que señala:” Habrá lugar también al divorcio cuando
se verifique un cese efectivo de la convivencia conyugal durante el
transcurso de a lo menos 3 años, salvo que a solicitud de la parte
demandada , el juez verifique que el demandante, durante el cese de la
convivencia, no ha dado cumplimiento, reiterado a su obligación de
alimentos respecto del cónyuge demandado y de los hijos comunes,
pudiendo hacerlo.
- Puede causar la emancipación judicial, en caso de haberse apremiado al
padre o la madre, que debe alimentos al hijo menor de edad, según lo
señalado en el artículo 19 de la ley 14.908 en relación con el artículo 271 N
2 del Código civil.

67
Es importante señalar respecto al pago de la pensión de alimentos en
dinero, que el juez tiene ciertos márgenes que cumplir al momento de determinarla,
los que vienen dados por el artículo 7 de la Ley 14.908, que prescribe: “El tribunal
no podrá fijar como monto de la pensión una suma o porcentaje que exceda del
cincuenta por ciento de las rentas del alimentante”, y por el artículo 3 de la misma
ley, que para el caso del menor que solicita alimentos a su padre o madre fija el
mínimo en el 40% de un ingreso mínimo mensual y, tratándose de dos o más
menores, en un 30% de ingreso mínimo mensual por cada uno.

La ley prevé también de otras modalidades de pago de la obligación


alimenticia, a parte de las mencionadas con anterioridad, que son las siguientes:120

- Retención de una suma de dinero por parte del empleador del alimentante:
El artículo 8 de la ley número 14.908 prescribe: “Las resoluciones judiciales
que ordenen el pago de una pensión alimenticia, provisoria o definitiva, por
un trabajador dependiente, establecerán, como modalidad de pago, la
retención por parte del empleador”. En estos casos, el alimentante puede
solicitarle al juez con fundamento plausible y por una sola vez, antes de que
se dicte sentencia, que se sustituya la retención del empleador por otra
modalidad, siempre y cuando se ofrezca garantías suficientes para el pago
íntegro y oportuno de la obligación. En caso de que el empleador incumpla
con su obligación, incurrirá en una multa a beneficio fiscal, equivalente al
doble de la cantidad mandada a retener.

- Retención por parte de la Tesorería General de la República: El tribunal


podrá ordenar que, en el mes de marzo de cada año, la Tesorería General
de la República retenga de la devolución anual de pagos a costa de
impuestos que corresponda percibir a los deudores de pensiones

120
LEAL SALINAS, Leonel. Cumplimiento e incumplimiento de la Obligación de alimentos. Expectativas de
Reforma. 2015. p. 67-71

68
alimenticias, los montos insolutos y las pensiones que se devenguen hasta
la fecha de la devolución.

- Satisfacción de gastos útiles o extraordinarios que efectúe el alimentante en


favor del alimentario: El juez está facultado para decretar o aprobar que se
imputen al pago de la pensión, parcial o totalmente, los gastos útiles o
extraordinarios que efectúe el alimentante para satisfacer necesidades
permanentes de educación, salud o vivienda del alimentario.

- Retención de indemnizaciones laborales: Otra medida es que, si fuere


procedente la indemnización por años de servicio a que hace referencia el
artículo 163 del Código del Trabajo, o se pactare ésta voluntariamente, el
empleador estará obligado a retener del total de dicha indemnización el
porcentaje que corresponda al monto de la pensión de alimentos en el
ingreso mensual del trabajador, con el objeto de realizar el pago al
alimentario. El alimentante podrá, en todo caso, imputar el monto retenido y
pagado a las pensiones futuras que se devenguen.

Por último, hay que señalar que, ante la insolvencia por parte del
padre, o de la madre, en cumplir con la obligación de pago de la pensión de
alimentos, la ley indica que hay una responsabilidad subsidiaria por parte de los
abuelos de la línea recta del alimentario, al que le corresponde efectuar el pago,
siempre y cuando se esté ante dos supuestos, el primero que los alimentos
decretados no hayan sido pagados y que estos no fueren suficientes para cubrir
las necesidades del hijo.

Dicha responsabilidad subsidiaria, está señalada en el artículo 232


del código civil y en este caso, dicha obligación será simplemente conjunta , es
decir, el abuelo demandado deberá afrontar sólo una parte de la obligación
alimenticia y no de forma completa, ya que son ambos abuelos de la línea que
no aporta, los obligados al pago y sólo en el caso de insuficiencia o

69
incumplimientos de estos, la obligación pasará a la siguiente línea, por lo que,
en conclusión, solo pueden ser demandados los abuelos cuando los alimentos
decretados no fueren suficientes o no fueren pagados y solo en el caso de que
el abuelo no cumpla con la obligación o la cumple insuficientemente o no tiene
los medios suficientes para proporcionarlos, la obligación pasará a los abuelos
de la otra línea.121

Para finalizar, interesante resulta señalar lo que pasa con el que pagó
solidariamente la obligación alimenticia y subsidiariamente por la persona que
debía cumplir con esa obligación, en donde el que pagó solidariamente, como
sería el caso del empleador que no acata la orden judicial de retención de
alimentos, genera un evidente perjuicio en la persona del alimentario, por lo que
no resulta aplicable las normas de la solidaridad en cuanto a la contribución a
la deuda , por lo que no se divide la deuda entre los codeudores que puede ser
el padre o la madre y el empleador, en donde son los primeros los interesados
en que se pague la deuda, interés que señala justamente el artículo 1522 del
código civil , en donde deben soportar el pago definitivo de la deuda y esto opera
con la subrogación del codeudor solidario que pagó, pero en este caso no opera
la subrogación por parte del empleador en los derechos del acreedor , lo que le
permitiría obtener el reembolso de lo pagado, esto se debería a una sanción en
su conducta.122

Por otro lado, en el caso de la responsabilidad subsidiaria de los


abuelos , debe aplicarse las normas de la fianza, debido a que se trata de una
obligación accesoria a la principal, en la que los abuelos garantizan con su
patrimonio el cumplimiento de la obligación principal y en este caso, en lo que
se refiere a las relaciones entre los abuelos que pagan y el padre o madre
incumplidor, se debería aplicar las reglas de la fianza contractual , en donde el
fiador tendría dos alternativas para obtener el reintegro de lo pagado, primero la

121
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit, p. 73-75.
122
MORALES URRA, Victoria. [Link]. p. 76-77

70
acción subrogatoria o la acción de reembolso, en donde se llega a la conclusión,
de que podrían ejercer sólo la primera, debido a que permitiría a los abuelos
ejercer las acciones del hijo tanto en contra del padre o la madre que incumple
con la obligación, como en contra de los otros cofiadores, en este caso, los
abuelos que no contribuyeron con el pago de la obligación alimenticia. Todo
esto, debido a que los abuelos se ven obligados al pago de una deuda
subsidiaria según el artículo 1610 N°3 del Código Civil.123

CAPITULO III

SOBRE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA

1. Origen de la compensación económica en la legislación chilena

Esta institución, tiene su origen en la ley 19.947 del año 2004, que
justamente como se indicó en el capítulo anterior, vino a regular el divorcio, junto a
sus requisitos de procedencia. Dicha ley, contiene en su artículo 61 lo siguiente,
“Si como consecuencia de haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores
propias del hogar común, uno de los cónyuges no pudo desarrollar una actividad
remunerada o lucrativa, o lo hizo en menor medida de lo que quería o podía, tendrá
derecho a que cuando se produzca el divorcio o se declare la nulidad del
matrimonio, se le compense el menoscabo económico sufrido por esta causa.”

La doctrina se ha encargado de definir esta institución , citando la que


señala el Profesor Ramos Pazos, definiéndola en los siguientes términos, “Es el
derecho que le asiste al cónyuge más débil, normalmente la mujer, para que se le
compense el menoscabo económico, que producido por el divorcio o la nulidad
matrimonial, experimentará por no haber podido desarrollar durante el matrimonio

123
MORALES URRA, Victoria. Ob. cit. p 76-79

71
una actividad lucrativa o remunerada en mejor medida de lo que podía o quería,
por haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores del hogar.”124

También destaca la definición que señala el Profesor Barrientos, quien


señala “Es el derecho de aquel cónyuge, cuyo matrimonio ha terminado por divorcio
o por declaración de nulidad, que ha sufrido un menoscabo económico, como
consecuencia de su dedicación al cuidado de la prole o a las labores propias del
hogar común, que le impidió desarrollar una actividad remunerada o lucrativa
durante el matrimonio, o que sólo se le permitió realizar en menor medida de lo que
podía o quería, para que el otro le compense aquel menoscabo económico”125

A juicio del Profesor Talcciani, una de las principales razones que tuvo
el legislador, para introducir la figura de la compensación económica, fue la mujer,
bajo el supuesto de que llevando la mayor cantidad de responsabilidades de la
familia, es objeto de divorcio por la voluntad unilateral de su marido, entonces, como
contrapartida, la compensación económica resulta ser un beneficio que la ley le
otorga a la mujer, cuando se ha dedicado al hogar cuando su matrimonio es disuelto
por la voluntad del marido. En consecuencia, viene a cumplir una función de
morigeración del desamparo económico en el que queda la mujer, confiando en la
promesa matrimonial del marido, en donde invirtió todos sus esfuerzos en sacar
adelante a su familia 126.

A juicio del profesor Eduardo Court, el fundamento de esta institución


estaría en el principio del enriquecimiento sin causa, en donde se trata de evitar
que el cónyuge que desarrolló una actividad remunerada se enriquezca
injustificadamente y a expensas del otro, que no pudo hacerlo o solo pudo, pero en

124
RAMOS PAZOS, René. Derecho de Familia. Ob Cit, p. 122
125
BARRIENTOS GRANDÓN, Javier y NOVALES ALQUÉZAR, Aranzú. Ob. Cit, p.420
126
TALCCIANI CORRAL, Hernán. La compensación económica en el divorcio y la nulidad matrimonial. Revista
chilena del derecho, 2007, p.24

72
menor medida, por haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias
del hogar común.127.

Por último, el Profesor Cristian Lepin, señala una serie de fundamentos


como lo son la protección al cónyuge más débil, la pérdida del estatuto protector
del matrimonio, el menoscabo económico que genera la ruptura, el costo de
oportunidad laboral, cierto reconocimiento a las labores domésticas y la Equidad.128

A juicio del Profesor Álvaro Vidal Olivares, hay divergencia en la


jurisprudencia en cuanto a la calificación jurídica de la compensación económica,
en donde hay uniformidad respecto de ciertos aspectos, como lo son que la
compensación económica, sólo procede si si se cumple con el requisito fáctico del
artículo 61 de la ley de matrimonio civil, en donde el demandante de la
compensación económica, no tiene que acreditar que tuvo la intenció9n de trabajar,
ni mucho menos si tuvo oportunidades de trabajo, basta la convicción del juez en
orden a que si el cónyuge no se hubiere dedicado a la familia, hubiere trabajado en
una mayor medida que lo que podía o quería, siendo necesario, que el divorcio o el
matrimonio declarado nulo, cause un menoscabo económico cuya existencia deba
acreditarse.129

127
COURT MURASSO, Eduardo, Curso de derecho de familia, Matrimonio, Regímenes Matrimoniales y
Uniones de Hecho. Legal Publishing, Santiago de Chile 2009, p. 71
128
LEPIN MOLINA, Cristian, La Compensación Económica “Efectos patrimoniales de la terminación del
matrimonio. Editorial Jurídica de Chile p. 63-71
129
VIDAL OLIVARES, Álvaro. La Noción de Menoscabo en la Compensación económica, por ruptura
matrimonial. Revista de derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. p. 290-292

73
2. Características de la compensación económica

Algunas de las características más importantes de esta figura, son que:130

- Constituye un derecho que solo procede en los casos de terminación del


matrimonio por divorcio o nulidad. Sin embargo, no existió el mismo
racionamiento en torno a la separación judicial, situación en la cual no
procede la compensación económica, puesto que subsiste el matrimonio y
con ello todos sus efectos patrimoniales, como son el derecho de alimentos
entre los cónyuges y los derechos hereditarios, beneficios en torno a
prestaciones de salud y previsionales. A pesar de que se declare la nulidad
del matrimonio, y que en dicho caso no existió matrimonio, hubo una
comunidad de vida que originó una familia. Con esto queda claro que más
allá del matrimonio lo que importa es el hecho de la existencia de una
comunidad de vida y que ello trajo consigo un menoscabo económico, un
perjuicio para una de las partes que debe ser resarcido.131
- Una vez fijado el monto de la compensación económica, éste no es reducible
a petición del deudor, fundado en la variación de su condición económica o
de la del acreedor, o por el hecho de su excónyuge se case nuevamente o

130
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit, p. 113
131
En este sentido Sentencia de la Excelentísima Corte Suprema, con fecha 07 de marzo de 2012, causa Rol
337-2011 que señala que señala que “no se trata aquí de valorar y otorgar efectos a una pretensión fuera del
ámbito que la rige, como sostiene el recurso al intentar introducir la resolución del asunto bajo el prisma de
las normas respectivas de la Ley de Matrimonio Civil, sino de reconocer un derecho a quien no ha sido
excluido necesariamente por el alcance de la ley, a fin de amparar beneficios patrimoniales, pero en tutela
de especiales intereses de orden social.” “la actora, quien no sólo compartió su vida con aquél, sacrificando
sus propias expectativas en aras de colaborar a la familia en común, más cuando, en el último tiempo del
concubino, debió –en el contexto de auxilio mutuo que involucran las relaciones afectivas de que se trata-
auxiliarlo, no sólo en sus cuidados personales sino también, en lo necesario para su subsistencia. Así las cosas,
la gestión patrimonial de los concubinos, derivada de su larga convivencia, configura una realidad que no
pueden soslayarse bajo el mecanismo judicial de la ausencia de ley, que hace necesario e impone al juez la
obligación de buscar soluciones jurisprudenciales basadas en la equidad, con miras a evitar injusticias tras la
culminación de una vida en común. Puesto que, el escenario de la demostrada convivencia y el desapego de
quienes ahora detentan los derechos hereditarios del concubino, imponen el amparo de quien, al margen de
estatuto civil, por años se ha dedicado al hogar común, constituyéndose en una injusticia que a la llegada de
la muerte de uno de los convivientes, el esfuerzo y colaboración compartidos durante la unión no matrimonial
pase a integrar el patrimonio sólo de uno de ellos” por ende hace procedente la compensación económica al
acreditarse en autos que existió vida en común, dedicación al hogar común y al cuidado del otro provocando
con ello un menoscabo económico para la actora

74
conviva con otra persona”153 es decir, no es susceptible de ser revisada una
vez establecida
- El plazo fijado para su pago es irrenunciable, se rechaza el hecho de que el
deudor pueda renunciar al plazo en circunstancias de que el plazo es en su
solo beneficio. Puesto que es una deuda que no genera intereses, sino que
solo reajustabilidad.132
- Es intransmisible, no constituye una baja general de la herencia.
- La compensación económica se puede fijar en una suma de dinero, acciones
u otros bienes.133
- Una vez fijada la compensación económica, por regla general da derecho a
un crédito o derecho personal.134
- La compensación económica a pesar de tener un fuerte sustrato objetivo al
ser una consecuencia del trabajo de uno de los cónyuges en el hogar común
o al cuidado de los hijos, cumple una función punitiva al facultar al juez a
denegar la compensación o reducirla prudencialmente en caso de que el
cónyuge beneficiario sea calificado como culpable.135
- La compensación económica no está afecta al impuesto a la renta. Hecho
que queda determinado con la reforma introducida por la ley N° 20.239.
Antes de esta reforma no existía consenso en la doctrina al respecto, puesto
que, un sector señalaba que al no haber norma especial que se pronunciara
al respecto como sucedía debía ser considerada como renta.136

132
BARRIENTOS GRANDÓN, Javier, NOVALES ALQUÉAZAR, Aránzazu. Ob. Cit., p. 423
133
BARCIA LEHMANN, Rodrigo “Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia” Ob. Cit, p. 333
134
sentencia de la Corte Suprema, de 28 de diciembre de 2010, rol 6602-2010 citada por BARCIA LEHMANN,
Rodrigo “Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia” Ob. Cit. p. 332
135
BARCIA LEHMANN, Rodrigo Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia. [Link], p. 333
136
BARCIA LEHMANN, Rodrigo Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia. [Link], p. 334

75
3. Requisitos de procedencia de la compensación económica

Algunos de los requisitos más importantes para que proceda el pago de


la compensación económica, son los siguientes: 137
- El cónyuge beneficiario debió dedicarse al cuidado de los hijos o a las
labores del hogar común.138
- Que el cónyuge beneficiario de la compensación no haya trabajado o que lo
haya hecho en menor medida de los que podía o quería.
- Que a consecuencia de los anterior el cónyuge haya sufrido un menoscabo
económico en su patrimonio.139
- Debe uno de los cónyuges haber podido desarrollarse y concentrarse en su
trabajo, generando una riqueza, que produzca a su vez un desequilibrio entre
los patrimonios de ambos cónyuges.140
- Que el cónyuge que demanda la compensación económica no sea calificado
como “cónyuge culpable” por el juez para los efectos de la compensación
económica.141, señalando sí que la sola culpabilidad del cónyuge no es
suficiente para que el juez deniegue o rebaje la compensación económica,
sino que se exige por la ley una gravedad suficiente para ello, señalándose
que la calificación de un cónyuge como culpable afecte solo en forma relativa
a la compensación económica.142

137
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit. p.131
138
BARCIA LEHMANN, Rodrigo. Fundamentos del Derecho de Familia y de la infancia. [Link], p. 334
139
BARCIA LEHMANN, Rodrigo. Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia. [Link], p. 336
140
BARCIA LEHMANN, Rodrigo. Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia. [Link], p. 337
141
A su respecto el artículo 62 inciso 2° de la Ley de Matrimonio Civil establece: “si se decretare el divorcio
en virtud del artículo 54, el juez podrá denegar la compensación económica que habría correspondido al
cónyuge que dio lugar a la causal, o a disminuir prudencialmente su monto
142
BARCIA LEHMANN, Rodrigo. Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia. [Link], p. 340

76
Por su parte el Profesor Cristian Lepin señala 4 requisitos para la
procedencia, las cuales son: 143

- Sentencia firme en juicio de divorcio o nulidad matrimonial.


- Existencia real y efectiva de un menoscabo económico
- No haber desarrollado una actividad remunerada o lucrativa durante el
matrimonio o haberlo hecho en menor medida de lo que podía o quería
- La dedicación al cuidado de los hijos o del hogar común.

Barcia nos señala que algunos autores han establecido una última
condición para que opere la compensación económica, consistente en “la existencia
de un vínculo causal, por una parte, entre la dedicación al hogar común y al cuidado
de los hijos y, por otra, al menoscabo económico, pero esta sería una exigencia
que se desprendería de la función resarcitoria de la compensación económica que,
siendo general, no es exclusiva.144

4. Oportunidad para solicitar la compensación económica

Los cónyuges pueden fijar la procedencia, monto y forma de pago en un acuerdo


regulatorio, cuando se demanda conjuntamente con el divorcio por cese de
convivencia o mediante acuerdo extendido por escritura pública o acta de
avenimiento en cualquier estado del juicio.145 Por otro lado, cuando no existe
acuerdo entre los cónyuges, y de acuerdo a la previsto en el artículo 64 de la ley N°
19.947, la compensación económica puede pedirse en tres momentos: en la
demanda de divorcio o nulidad, en escrito complementario; o mediante
reconvención. Pudiendo ejercerse por vía de acción, por el demandante, en la
demanda o en un escrito complementario y en caso del demandado, como

143
LEPIN MOLINA Cristián. La Compensación económica “Efectos Patrimoniales de la Terminación del
Matrimonio” Ob. Cit. p. 61
144
BARCIA LEHMANN, Rodrigo “Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia” [Link], p. 340
145
PIZARRO WILSON, Carlos y VIDAL OLIVARES, Álvaro, La compensación económica por divorcio o nulidad
de matrimonio, Ob. cit., p. 129

77
reconvención, debiendo tenerse presente que, de acuerdo con la ley sobre
Tribunales de Familia, artículo 60 inciso 3 y el artículo 58 de la misma, es que “debe
presentarse por escrito y de la misma forma y conjuntamente con la contestación
de la demanda.”

Deducida la reconvención, el Tribunal conferirá traslado al actor, quien


tiene la posibilidad de contestar por escrito o en forma oral en la audiencia
preparatoria. El inciso segundo señala en casos calificados puede autorizarse por
el juez, por resolución fundada, a contestar y reconvenir oralmente, de todo lo cual
se levantará acta inmediatamente, asegurando que la actuación se realice dentro
del plazo legal y llegue oportunamente a conocimiento de la otra parte. Aquí se
produce una inconsistencia legal en el sentido de que el artículo 64 establece que
el juez tiene la obligación legal de informar a los cónyuges el derecho a solicitar
compensación económica en la audiencia preparatoria, sin embargo, el artículo 58
señala que la reconvención debe presentarse por lo menos con 5 días de
anticipación, a la fecha de realización de la audiencia preparatoria.

El plazo para solicitar la compensación económica precluye una vez


realizada la audiencia preparatoria, puesto que, en ella el juez tiene la obligación
legal de informar a los cónyuges del derecho que por ley les asiste. Si este no es
ejercido por el posible beneficiario, precluye su derecho una vez concluido la
audiencia preparatoria. Se estima que para que el demandado no caiga en la
indefensión debe suspenderse la audiencia, en caso de que durante ella se
demande por compensación económica.146

146
MORALES URRA, Victoria. Ob. Cit p. 137

78
5. Criterios para su determinación

Una vez trabada la litis sobre una demanda o demanda reconvencional


de compensación económica, el Juez de Familia debe tener en cuenta ciertos
criterios que señala el artículo 62 de le ley 19.947, para ponderar la procedencia y
cuantía del pago de la compensación económica. Dicho artículo señala lo siguiente.
“Para determinar la existencia del menoscabo económico y la cuantía de la
compensación, se considerará, especialmente, la duración del matrimonio y de la
vida en común de los cónyuges; la situación patrimonial de ambos; la buena o mala
fe; la edad y el estado de salud del cónyuge beneficiario; su situación en materias
de beneficios previsionales y de salud; su cualificación patrimonial y posibilidades
de acceso al mercado laboral, y la colaboración que hubiere prestado a las
actividades lucrativas del otro cónyuge”.

Es la misma ley, la que señala los factores que el juez debe considerar
para la admisibilidad de la compensación económica, que son los siguientes: 147

- La duración de matrimonio y la vida en común de los cónyuges, o


convivencia conyugal de los mismos. Debe entenderse como, el tiempo que
el cónyuge beneficiario pudo velar por la familia, ya sea al cuidado de los
hijos o al cuidado del hogar, para algunos, aunque ellos estén separados.
Resulta destacable el hecho de que para la profesora Maricruz Gómez de la
Torre, si el matrimonio tuvo una corta duración no procedería compensación
económica, a menos que cumpla un rol netamente asistencial.148

- La situación patrimonial de los Cónyuges. Esta consideración para parte de


la doctrina sería de carácter asistencial, aunque también tendría fundamento
resarcitorio A diferencia de la obligación alimenticia se refiere a ambos

147
MOALES URRA, Victoria. Ob Cit, p. 140-145.
148
GÓMEZ DE LA TORRE VARGAS, Maricruz. Compensación económica en la Nueva Ley de Matrimonio Civil
(Seminario Colegio de Abogados de Santiago de Chile) 2005, p. 14. Citada a su vez por BARCIA LEHMANN,
Rodrigo. “Fundamentos del Derecho de Familia y la Infancia” [Link]. p. 343.

79
cónyuges, siendo deber del juez el ponderar lo que cada uno de ellos posee
y su valor, siendo para Lepin una manifestación del principio de equidad,
puesto que el juez puede establecer el monto en forma proporcional y no
solo realizando la multiplicación del ingreso mínimo por los años de
matrimonio o convivencia conyugal. Lepin señala que debe estarse de forma
conjunta a los resultados de la liquidación de la sociedad conyugal o
participación de los gananciales que existiere entre los cónyuges. 149

- La buena o mala fe: Este es el único criterio subjetivo que debe ponderar el
juez, no existiendo este elemento en el derecho comparado, siendo
incorporado en nuestra legislación por una indicación de los senadores
Bombal, Chadwick, Coloma y Larraín.150 Todo esto, a propósito de que uno
de los cónyuges produzca el quiebre matrimonial, es decir, por su culpa da
a lugar el divorcio y después reclama compensación económica, es por ello
que se dio la facultad al juez de ponderar los hechos, no solo la culpabilidad
en el divorcio, y que sea él, el que determine la existencia de buena o mala
fe de los cónyuges.

- La edad, el estado de salud y beneficios previsionales: La doctrina ha


relacionado esta circunstancia con la capacidad laboral futura y la pérdida
del costo de oportunidad del alejamiento del mercado del cónyuge
beneficiario,151 relacionándose también con los mecanismos para asegurar
las rentas o salud del mismo, además de su capacidad para volver a casarse.

- Es en este mismo sentido es que, en marzo del año 2008 se produce una
modificación al sistema de Régimen de Pensiones, contemplando la ley N°

149
LEPIN MOLINA, Cristián, “Efectos Patrimoniales de la Terminación del Matrimonio, La Compensación
Económica”. [Link]. p. 72-73
150
BOLETÍN DEL SENADO N° 1.759-18 Informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y
Reglamento del Senado, pp. 1751 y 1752 citado a su vez por LEPIN MOLINA, Cristián, La Compensación
económica. “Efectos Patrimoniales de la Terminación del Matrimonio, Ob. Cit, p. 73
151
TURNER SAELZER, Susan, “Las Circunstancias del artículo 62 de la Nueva Ley de Matrimonio Civil”, 2004
p.500. Citada también por BARCIA LEHMANN, Rodrigo. “Fundamentos del Derecho de Familia y la Infancia”
[Link]. p. 346

80
20.255 en su artículo 80: “ al considerar la situación en materia de beneficios
previsionales a que se refiere el artículo 62 de la ley N° 19.947, sobre
Matrimonio Civil, y ello origine total o parcialmente un menoscabo económico
del que resulte una compensación, el juez, cualquiera haya sido el régimen
patrimonial del matrimonio, podrá ordenar el traspaso de fondos desde la
cuenta de capitalización individual afecta al decreto ley 3.500 de 1980, del
cónyuge que deba compensar a la cuenta de capitalización del cónyuge
compensado o de no existir ésta, a una cuenta de capitalización individual,
que se abra al efecto. Dicho traspaso, no podrá exceder del 50% de los
recursos acumulados en la cuenta de capitalización individual del cónyuge
que debe compensar, respecto de los fondos acumulados durante el
matrimonio”207 Cabe destacar de esta norma que, entró en vigencia el 01
de octubre de 2008 y que aplica solo a las personas que coticen en las
Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y no a los afiliados al
Instituto de Previsión Social o a las Cajas de Previsión de las Fuerzas
Armadas.

- La calificación profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral del


cónyuge beneficiario: Puede considerarse que este criterio es asistencial en
cuanto se tiene presente el hecho de que el cónyuge beneficiario no esté en
condiciones de entrar al mercado laboral, sin embargo, para otros es solo de
carácter resarcitorio puesto que busca repara el daño que se le produjo al
cónyuge por no haber quedado fuera del mercado laboral. Es por esto que
para establecer el monto de la compensación económica o “quantum” se
está a la calificación profesional del cónyuge beneficiario y a su posibilidad
de acceso actual al mercado laboral.152

152
TURNER SAELZER, Susan, “Las Circunstancias del artículo 62 de la Nueva Ley de Matrimonio Civil” [Link].
p. 503. Pudiendo traducirse no solo en lo que dejo de recibir, sino que a juicio de Turner podría ser parte de
la compensación económica los costos de un programa de magister que permitan la actualización del cónyuge
beneficiario y su acceso al mercado laboral para poder valerse por sí mismo.

81
- La colaboración que hubiere prestado el cónyuge beneficiario a las
actividades lucrativas del otro cónyuge: este criterio difiere de los anteriores,
al no guardar directa relación con que el cónyuge beneficiario se haya
dedicado a las labores del hogar o al cuidado de los hijos, sino más bien a
que haya contribuido con su trabajo al desequilibrio económico existente
entre ambos. Colaborando en alguna empresa a nombre del otro cónyuge,
prestando colaboración gratuitamente, sin recibir retribución a cambio, como
un salario, dieta, sueldo u otro beneficio económico que ayude a no
profundizar el desequilibrio económico existente entre ambos. A juicio del
Profesor Barcia, deben concurrir los siguientes requisitos, el trabajo,
realizado por el cónyuge beneficiario, debe servir para sustentar un trabajo
oneroso del cónyuge deudor, el trabajo que da lugar a esta compensación
no debe ser en el hogar común, ni corresponder al cuidado de los hijos y se
debe tratar de una colaboración específica.153

6. Naturaleza Jurídica de la compensación económica

Ahora se entra a analizar el tema principal de esta investigación, que


se indicó al comenzar este trabajo, que es la naturaleza jurídica de la compensación
económica, en donde hay que distinguir distintas posturas que ha planteado la
doctrina respecto al tema, en donde se ha señalado que tiene una naturaleza de
pensión de alimentos, una naturaleza indemnizatoria y una naturaleza de
enriquecimiento sin causa.

Respecto a que la compensación económica, tiene una naturaleza de


pensión de alimentos, se puede señalar lo que afirma el Profesor Rodrigo Barcia,
en donde indica que la compensación económica, al ser una manifestación de la
protección del cónyuge más débil, tiene un importante trasfondo asistencial 154, por
lo que, a juicio de este autor, la compensación económica colocaría fin a la

153
BARCIA LEHMANN, Rodrigo. “Fundamentos del Derecho de Familia y la Infancia”. [Link]. p. 347
154
BARCIA LEHMANN, Rodrigo. “Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia”. Ob. Cit, p. 323

82
desprotección que se generaba para uno de los cónyuges, con la nulidad
matrimonial.

Ramos Pazos indica que en sus orígenes en el Senado, la


compensación económica, tuvo una clara connotación alimenticia, sin embargo
durante la tramitación de la misma se abandonó la idea de darle un carácter
alimenticio, puesto que lo que perseguía era reparar el menoscabo económico que
podía sufrir uno de los cónyuges, como consta en la historia fidedigna de la ley por
la intervención de la ministra del SERNAM de la época que señaló que “si uno de
los cónyuges se dedicó al cuidado de los hijos, las prestaciones de que se trata
deben considerarse una compensación económica por el lucro cesante que le
significó no poder trabajar por muchos años.155 Sin embargo no podemos olvidar
que la ley contempla criterios para su determinación dentro de los cuales, tenemos
criterios de carácter netamente asistencial como son: la duración del matrimonio, la
situación patrimonial de ambos cónyuges, la edad y salud del cónyuge beneficiario,
situación del cónyuge beneficiario en materia de beneficios previsionales y de
cualificación profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral del cónyuge
beneficiario.156

Por lo tanto, esta noción ha sido abandonada y tal como lo señalamos


con anterioridad en concordancia con el profesor Ramos es que la compensación
económica inició su camino legislativo como una institución con caracteres
alimentarios, no obstante, se decidió darle un soporte resarcitorio, y tal como lo
señala Turner “la pensión compensatoria de la indicación presentaba rasgos que la
acercaban más a la obligación alimenticia, la compensación económica del
proyecto del Senado, así como la que finalmente estableció la nueva ley, se
enmarcan dentro de aquellas de naturaleza reparatoria.157

155
INFORME 1759-18 p. 1615 citado por RAMOS PASOS, René. “Derecho de Familia” Tomo I Séptima
edición, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, 2009. p. 125
156
TURNER SAELZER, Susan. “Las circunstancias del artículo 62 de la Nueva Ley de Matrimonio Civil”:
Naturaleza y función, p. 42-54
157
TURNER SAELZER, Susan “Las Prestaciones económicas entre los cónyuges Divorciados en la Nueva Ley
de Matrimonio Civil” en Revista de Derecho, Vol. XVI, Universidad Austral de Chile, julio del 2004, p. 103

83
Guerrero Becar señala a su vez, que “se ha estimado que una mirada
integral la entregan los artículos 3 y 60 de la LMC, cumpliendo la institución de la
compensación económica una función asistencial cuyo origen, fundamento y límite
está en una vinculación económica “asistencial” que permita iniciar una vida futura
separada al cónyuge más débil”158. Debido a que con el divorcio se pondría fin a
los derechos y obligaciones de carácter patrimonial, cuya titularidad y ejercicio se
funda en la existencia del vínculo matrimonial, siendo ahí cuando nace la institución
de la compensación económica originada por el menoscabo o detrimento
económico que se produce con el divorcio o declaración de nulidad, procurando
velar por el cónyuge más débil y asignándole la protección que puede ofrecerle el
derecho.

Respecto a una naturaleza de indemnización compensatoria, importante


es destacar lo que señala Rodrigo Barcia, en donde esta posición se ramifica en
tres subteorías, que son la compensación económica como indemnización de
perjuicios, como enriquecimiento injusto, y como indemnización por sacrificio 159. A
la primera posición, es decir, la compensación económica como indemnización de
perjuicios adhirió una temprana doctrina civil, que con posterioridad mutó, dentro
de este mismo plano, considerando a la compensación económica como una
indemnización por sacrificio.

El Profesor Eduardo Court señala que la compensación económica tiene


un carácter indemnizatorio o reparatorio del perjuicio sufrido por el cónyuge que no
pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio o solo
pudo hacerlo en una menor medida de lo que quería o podía, todo ello a
consecuencia de su dedicación al cuidado de los hijos y/o a las labores del hogar
común. Lo asemeja con una indemnización por lucro cesante, aunque hace la
salvedad que no sería lo mismo, ya que se trataría de una indemnización por la

158
GUERRERO BECAR, José “Menoscabo y compensación económica, justificación de una visión asistencial”
Revista de Derecho, p. 107
159
BARCIA LEHMANN, Rodrigo. “Fundamentos del Derecho de Familia y de la Infancia”. [Link]. p. 324

84
pérdida de una chance o de una oportunidad, en este caso concreto la perdida de
la generación de ingresos mediante una actividad lucrativa.160

El profesor Domínguez, también estima que tiene un carácter


reparatorio “se trata de una forma de resarcimiento de un daño, es decir, de una
cierta pérdida por el hecho de haber dedicado el esfuerzo de vida al cuidado de los
hijos o a las tareas del hogar y que ha impedido, por lo mismo, una vida de trabajo
con resultado económico y que permita así enfrentar la vida futura una vez
producida la extinción del matrimonio”. Si debe pagar la compensación el marido,
es porque él ha resultado en cierta medida beneficiado por el sacrificio de su
cónyuge y por ende está en mejor situación patrimonial. Pero que la institución tiene
un carácter indemnizatorio es indudable, pues justamente ese es su fundamento.
Sin embargo, indemnizatorio no es, como dijimos, sinónimo de reparatorio, pues no
se trata de restituir un valor perdido por su equivalente exacto, como ocurre en la
responsabilidad civil con la indemnización patrimonial, en que la indemnización
sustituye al interés económico perdido o afectado y se calcula en función del valor
de éste. Se trata sólo de ofrecer una compensación, es decir, una satisfacción
económica que mitigue la situación económica desmedrada del demandante. 161

Respecto a la naturaleza del enriquecimiento sin causa, debe haber un


enriquecimiento de una de las partes a costa del correlativo empobrecimiento de la
otra, no mediando una causa que justifique dicho enriquecimiento o que, si bien
medie una, ésta sea injusta o ilegítima, y, por otra parte, no debe existir una acción
que proteja esta situación162.

160
COURT MURASSO, Eduardo, Curso de derecho de familia, Matrimonio, Regímenes Matrimoniales y
Uniones de Hecho. [Link]. p. 71-72
161
DOMÍNGUEZ AGUILA, Ramón. La compensación económica en la nueva legislación de matrimonio
civil, Revista Actualidad Jurídica, Facultad de Derecho, Universidad del Desarrollo, 2007, p. 89
162
LEPIN MOLINA Cristián. Ob. Cit. p. 82

85
Una doctrina minoritaria, ha planteado que la compensación
económica, tiene una naturaleza mixta y siu- generis, en relación al primero, debido
a que tiene una naturaleza jurídica variable o funcional. Entre los autores que han
tomado esta posición encontramos a Mauricio Tapia expresó que "la compensación
económica es —como todas las instituciones vinculadas al matrimonio— funcional
a las formas de relación de cada pareja y a las diversas realidades que siguen a la
ruptura. Por esto, las normas de la ley sólo son en apariencia contradictorias, pues
la naturaleza de la compensación económica es directamente funcional al modelo
de relación que antecedió la ruptura, al "sendero" que siguió la pareja. 163. Lepin cita
una sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago, de fecha de 24 de diciembre
de 2004, causa Rol 10.411-2006, que indica “que esta institución, como señala el
profesor Carlos Pizarro Wilson en su artículo “La Compensación Económica en la
Nueva Ley de Matrimonio Civil Chilena”, equivale al menoscabo patrimonial
avaluado en dinero a favor de uno de los cónyuges que en razón de haberse
dedicado más que el otro al cuidado personal de los hijos o a labores propias del
hogar no desarrolló una actividad lucrativa o sus ingresos fueron inferiores a los
que habría podido obtener. La compensación económica presenta un marcado
carácter indemnizatorio por el enriquecimiento del cónyuge deudor y el
empobrecimiento del cónyuge beneficiado’ de ahí que su naturaleza jurídica pueda
explicarse a través del enriquecimiento a expensas del otro. Luego, debe
determinarse en la especie si es procedente tal compensación y, en la afirmativa,
determinarse su quantum. 164

En relación a la naturaleza Sui-Generis, adhieren a esa posición la


profesora Paulina Veloso y la Profesora Maricruz Gómez de la Torre,165 al señalar

163
TAPIA RODRÍGUEZ, Mauricio. Entrevista sobre el tema en La Semana Jurídica, p. 4. En mismo sentido, Fallo
CORTE DE APELACIONES DE ANTOFAGASTA, causa Rol 1161- 2005 y Rol 225-2006. las que señalan “la
compensación económica es funcional a las formas de relación de pareja o modelos de familia y a las diversas
realidades que siguen a la ruptura”. citado a su vez por LEPIN MOLINA Cristián, “Efectos Patrimoniales de la
Terminación del Matrimonio” Ob. Cit. p. 85
164
LEPIN MOLINA Cristián, “La Compensación económica: Efecto Patrimonial de la Terminación del
Matrimonio” Ob. Cit. p. 83
165
VELOSO VALENZUELA, Paulina. Algunas reflexiones sobre la compensación económica, Ob. Cit., p.186 y
187, en el mismo sentido, GÓMEZ DE LA TORRE VARGAS, Maricruz. Compensación económica en la nueva ley

86
que “estiman que se trata de una institución sui géneris, que presenta sólo cierta
cercanía con instituciones del derecho civil, como los alimentos, la indemnización
de perjuicios o la restitución por enriquecimiento sin causa.166

Señalan a su vez que "En efecto, se puede considerar como alimentos


en cuanto en su determinación se tienen en cuenta, en cierta medida, las
necesidades del acreedor y las facultades del deudor; de otra parte, en el evento
que se establezca el pago en cuotas periódicas, para el efecto del cumplimiento, se
le asimila a los alimentos, según expresa disposición legal, artículo 66 NLMC. Pero
no constituye alimentos, en cuanto la causa de la figura radica en las circunstancias
del artículo 61 NLMC y no en el estado de necesidad. Los alimentos se justifican
derivados de la obligación de socorro presente en el matrimonio; la compensación
supone el término del vínculo. Además, lo que es muy relevante, no admite
modificación en caso de que varíen las circunstancias. En Chile excepcionalmente
constituye una pensión periódica; no así en el derecho comparado, en que es
frecuente que se considere como pensión, con la periodicidad de los alimentos. De
otra parte, se asemeja a la indemnización de perjuicios, en la medida que se define
como una compensación por el menoscabo, esto es, en otras palabras, una
indemnización por el daño. A su vez, el hecho generador del daño es un elemento
normalmente voluntario de la pareja, consistente en la decisión de ambos (o de uno
con el acuerdo tácito del otro) de asumir las tareas del hogar y no incorporarse al
mercado de trabajo o hacerlo en menor medida, decisión que genera daño en el
futuro. Obsta, en cambio, a la idea de responsabilidad las circunstancias de que no
supone culpa. Ahora bien, asumiendo que la dedicación a las tareas del hogar
genera en quien lo hace un empobrecimiento en el futuro, porque tendrá una mayor
dificultad ocupacional, y, de otra parte, un enriquecimiento por parte del cónyuge
beneficiado con esas tareas se acerca, en cuanto a su naturaleza, a la restitución
por enriquecimiento sin causa. Se discute, sin embargo, si es sin causa. En nuestro

de matrimonio civil, Ob. Cit., p. 9. Citadas a su vez por LEPIN MOLINA Cristián, “Efectos Patrimoniales de la
Terminación del Matrimonio” Ob. Cit. p. 86

87
concepto, puede estimarse que es incausado. La habría si subsistiere el
matrimonio; dejaría de haberla en el evento de ruptura”167

Para finalizar, existen teorías que plantean que la compensación


económica tiene una naturaleza de obligación legal. Entre los autores que han
tomado esta postura encontramos a los profesores Carlos Pizarro y Álvaro Vidal
que han expresado que la compensación económica "constituye un derecho de
origen legal establecido, por acuerdo de las partes y a falta de éste, por decisión
judicial. Es una obligación legal que pesa sobre el otro cónyuge aquel que sí
desarrolló una actividad remunerada o lo hizo en mayor medida que el otro quien
debe ejecutar una prestación de dar en beneficio del titular".168

Debemos recordar que tal como lo han señalado el mismo Lepin, Corral,
Céspedes y Vargas entre otros, la determinación de la naturaleza jurídica no tiene
solo una importancia académica, sino práctica, para conocer los límites de la
institución y las normas que es posible aplicar en forma supletoria, sirviendo ésta
para dar contenido a las expresiones o conceptos de textura abierta contenidos en
la regulación normativa, ayudando a elegir factores de decisión que aparecen
aludidos únicamente por la intención del legislador de hacer enumeraciones de los
elementos no taxativos, y finalmente resulta útil para la aplicación del derecho
supletorio.169

CONCLUSIONES

167
LEPIN MOLINA Cristián, La Compensación económica. Efectos Patrimoniales de la Terminación del
Matrimonio Ob. Cit. p. 86-87
168
PIZARRO WILSON, Carlos y VIDAL OLIVARES, Álvaro, La compensación económica por divorcio o nulidad
de matrimonio, ob. cit., p. 32
169
CORRAL TALCIANI, Hernán “La compensación económica en el divorcio y la nulidad matrimonial” ob. Cit.
p. 24- CESPEDES MUÑOZ, Carlos, y VARGAS ARAVENA, David, "Acerca de la naturaleza jurídica de la
compensación económica. La situación en Chile y en España" 2008, p.451. Citado por LEPIN MOLINA, Cristián
“La compensación económica en la nueva ley de matrimonio civil chilena” ob. Cit. p. 1. LEPIN MOLINA Cristián,
¿Es procedente el arresto por incumplimiento del pago de la Compensación económica? Comentario a la
sentencia de la Corte Suprema Rol 11.410-2011 p. 3

88
Para concluir este trabajo, en opinión de este autor y en consideración
a lo expuesto con anterioridad, me adhiero a la postura de que la compensación
económica tiene una naturaleza jurídica de indemnización de perjuicios, debido a
que viene justamente a resarcir un daño que es un producto directo de un
menoscabo económico que sufre uno de los cónyuges, que creyó de buena fe, que
el matrimonio le daría una estabilidad económica con el transcurso del tiempo y que
como consecuencia de que con el paso de los años, circunstancias como lo son ,
que se dedicó al cuidado exclusivo de los hijos, de que se dedicó exclusivamente
a las labores del hogar, que no pudo estudiar alguna profesión y por lo tanto no
pudo realizar una actividad lucrativa de la forma en que hubiese querido, trae
aparejado como consecuencia, un perjuicio económico tras el término del
matrimonio, ya sea por sentencia ejecutoriada de divorcio o para el caso de que el
matrimonio sea declarado nulo, al no contar con una capacidad económica que le
permita sostener su vida y la de sus hijos en caso de haberlos, que le permita tener
una vida optima, considerando los gastos que se deben realizar por distintos
conceptos(alimentación vestuario, educación, salud etc.…)

Comparto el criterio que indica el Profesor Domínguez, en señalar que la


compensación económica tiene un carácter reparatorio, al resarcir justamente el
daño que sufre uno de los cónyuges que se dedicó al cuidado del hogar o de los
hijos, en el caso de haberlos, bajo una lógica de que la compensación económica,
viene a cumplir un rol de mitigar el desmedro patrimonial sufrido por el cónyuge que
lo demanda.

89
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PÁGINAS WEB

1- [Link]
alimenticia/
2- [Link]

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