Samuel George Morton, coleccionista de
calaveras y padre del racismo científico
El médico estadounidense Samuel George Morton ha pasado a la historia por su
polémica obra acerca de las razas humanas, que tuvo gran influencia a lo largo del siglo
XIX y principios del XX. Su trabajo dio alas a algunas teorías racistas y sirvió como
justificación a quienes defendían la esclavitud en Estados Unidos.
Nacido el 26 de enero de 1799, Samuel George Morton fue un médico, científico
naturalista y escritor estadounidense ferviente defensor de la poligénesis, una
controvertida hipótesis que defiende la existencia de diferentes linajes para las razas
humanas. Basando sus estudios en la cranometría, disciplina que estudia el tamaño y
volumen del cráneo, Morton llegó a afirmar que los caucásicos tenían el cerebro más
grande que las personas de raza negra, y consideró a los nativos americanos como seres
"cuya estructura mental parece ser diferente a la del hombre blanco". Su libro Crania
Americana, publicado en 1839, está considerado el más importante y completo sobre el
racismo científico, una disciplina defendida e impulsada por dos fervientes seguidores de
las teorías de Morton, Josiah C. Nott y George Gliddon.
EL TAMAÑO DEL CRÁNEO
Morton se estableció en Filadelfia en 1824, donde empezó a ejercer como médico
y donde se interesó por la historia natural. En 1828 fue elegido miembro de la American
Philosophical Society, convirtiéndose en profesor de Anatomía en el Pennsylvania College
en 1839, donde fue nombrado secretario y, finalmente, cuando ya era uno de los
científicos mas reputados de Estados Unidos, se convirtió en presidente de la institución.
Morton está considerado el creador de la etnografía de la Escuela
Americana (disciplina considerada por muchos como el origen del racismo científico). Esta
escuela de pensamiento, surgida en Estados Unidos antes de la guerra de Secesión,
dividía el género humano en diversas "especies". Morton sostenía que cada raza había
sido creada por separado y que a cada una se le habían atribuido características
específicas. Asimismo, afirmaba que podía determinar la capacidad intelectual de una
raza por su tamaño craneal. En definitiva, un cráneo grande suponía un cerebro más
grande, lo que significaba una mayor capacidad intelectual, mientras que un cráneo
pequeño indicaba un cerebro pequeño y, por lo tanto, una capacidad intelectual
inferior. Morton disponía de una amplia colección de cráneos; se dice que llegó a poseer
hasta 900 (que hoy pueden visitarse en el Museo de Pensilvania), a los que introducía
semillas y vertía plomo para medir sus volúmenes. Muchos eran de convictos o soldados
caídos en combate. Cincuenta de ellos pertenecían a esclavos que fueron víctimas de una
epidemia de cólera en Cuba, y otro era de un irlandés que fue enviado como prisionero a
Tasmania y que acabó en la horca por asesinar y comerse a otros prisioneros durante la
travesía.
RAZAS SEPARADAS
Morton también decía que cada raza tenía un origen distinto y que se podía
apreciar un orden descendente de inteligencia colocando a los caucásicos en la cima de
la pirámide y a las personas de raza negra en el punto más bajo. Entre los cráneos de su
colección había muchos del antiguo Egipto, y Morton llegó a la conclusión de que los
antiguos egipcios no eran africanos, sino caucásicos. Los resultados de sus investigaciones
se publicaron en tres volúmenes: Crania Americana, An Inquiry into the Distinctive
Characteristics of the Aboriginal Race of America y Crania Aegyptiaca. Sus teorías fueron
tan ampliamente aceptadas que en la primera mitad del siglo XX el antropólogo checo
Aleš Hrdlička lo definió como "el padre de la antropología física estadounidense".
Por su parte, Crispin Bates, actualmente profesor de Historia Moderna y
Contemporánea de la Escuela de Historia, Clásicos y Arqueología de la Universidad de
Edimburgo, afirma que "la justificación sistemática" de Morton para la separación de
razas, junto con el trabajo de su contemporáneo, el naturalista, especialista en anatomía
comparada y paleontólogo Louis Agassiz, fue esgrimida por quienes estaban a favor de la
esclavitud en Estados Unidos y por algunos periódicos de la época, como el Charleston
Medical Journal, que tras la muerte de Morton publicó lo siguiente: "Nosotros, los del Sur,
deberíamos considerarlo como nuestro benefactor por ayudar más materialmente a dar
al negro su verdadera posición como una raza inferior". Así, los resultados de las
investigaciones de Morton tuvieron cierta relevancia política en su tiempo ya que, a
instancias de George Gliddon, uno de sus acérrimos seguidores, el médico asesoró al
secretario de Estado John C. Calhoun sobre las cualidades raciales de los esclavos negros
para justificar su apoyo a la esclavitud.
REVISIONISMO
En su tiempo, la teoría propugnada en Crania Americana fue respaldada por
personalidades tan eminentes como Charles Darwin, el padre del evolucionismo, quien
llegó a considerar a Morton una "autoridad" en el tema racial. De hecho, las publicaciones
de Morton acerca de la raza y la craneología continuaron siendo de gran interés en las
décadas posteriores a su muerte. En 1854, basándose en parte de la investigación
craneológica de Morton, sus seguidores más fervientes, Nott y Gliddon, publicaron Types
of Mankind (Tipos de Humanidad), donde abogaban por la supremacía racial. Types of
Mankind incluía amplios pasajes de Elementos de etnología, un manuscrito inacabado e
inédito en el que Morton estaba trabajando antes de morir. En estos textos, Morton
expresaba inequívocamente su apoyo a la poligenia diciendo que después de "veinte años
de observación y reflexión" la única explicación que pudo encontrar para explicar la
diversidad de la raza humana fue, sin duda alguna, "una pluralidad original de razas".
De hecho, no sería hasta la segunda mitad del siglo XX cuando el trabajo de
Morton fue objeto de revisión. Después de un nuevo análisis de los datos aportados por
Morton, el paleontólogo Stephen Jay Gould, en un artículo de 1978 y más tarde en el
libro The Mismeasure of Man (La mala medida del hombre), publicado en el año
1981, sugería que las estadísticas aportadas por Morton reflejaban "manipulaciones
inconscientes" que reforzaban las diferencias interraciales. Gould también señalaba una
serie de posibles sesgos en su investigación, particularmente en las muestras africanas
aportadas, que incluían una mayor proporción de cráneos pequeños y femeninos, e
incluso de cráneos australianos, así como la exclusión de cráneos pequeños de origen
hindú en la muestra caucásica. Hoy en día, las investigaciones de Morton están
consideradas por la mayoría de los científicos un galimatías sin fundamento. De hecho,
existe un consenso científico que confirma que las razas no existen.
El porqué del éxito de las teorías de Samuel Morton sigue despertando el interés
de numerosos investigadores y científicos, como James Poskett, profesor asistente en el
departamento de Historia y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Warwick, quien
lleva a cabo un proyecto que pretende desentrañar por qué la obra de Morton tuvo tanta
repercusión en su época y aún después de su muerte tanto en Estados Unidos como en
Europa.
Extraído y adaptado de: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/samuel-
george-morton-coleccionista-calaveras-y-padre-racismo-cientifico_16193
ACTIVIDADES Y PREGUNTAS
1. Realiza una línea de tiempo ubicando las fechas de nacimiento y muerte de
Samuel Morton, Josiah Nott, George Gliddon y Stephen Jay Gould; la fecha de
inicio y fin de la guerra de Secesión; la fecha de abolición de la esclavitud en los
Estados Unidos.
2. ¿En qué se basaban las ideas de Morton que intentaban justificar la existencia de
raza superiores e inferiores?
3. ¿Qué científicos prominentes respaldaron su teoría?
4. ¿En qué momento histórico se puso en cuestión la teoría de Morton?
5. En la actualidad, ¿cuál es la visión de la mayoría de los científicos respecto a la
existencia de las razas humanas?