0% encontró este documento útil (0 votos)
91 vistas5 páginas

Profundizar en Infancia y Adolescencia, Figuras de Apego (Autoestima)

El documento presenta preguntas para explorar la infancia y adolescencia de una persona y su autoestima. Propone analizar las figuras de apego, la percepción que tenían los padres, su disponibilidad para brindar apoyo, las críticas recibidas y cómo afectaron la autoimagen. También sugiere identificar pensamientos automáticos negativos y reforzar las fortalezas mediante el entrenamiento en habilidades sociales como la asertividad y la solución de problemas.

Cargado por

Hola quetal
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
91 vistas5 páginas

Profundizar en Infancia y Adolescencia, Figuras de Apego (Autoestima)

El documento presenta preguntas para explorar la infancia y adolescencia de una persona y su autoestima. Propone analizar las figuras de apego, la percepción que tenían los padres, su disponibilidad para brindar apoyo, las críticas recibidas y cómo afectaron la autoimagen. También sugiere identificar pensamientos automáticos negativos y reforzar las fortalezas mediante el entrenamiento en habilidades sociales como la asertividad y la solución de problemas.

Cargado por

Hola quetal
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Profundizar en infancia y adolescencia, figuras de apego

(autoestima)
1. ¿Cómo me veían mi padre y mi madre cuando era pequeña? ¿Qué imagen
crees que tenían de ti?
2. ¿Creo que han estado disponibles para mí, cuando tenía problemas, me
sentía preocupada? ¿Cómo actuaban? ¿Percibía que podía contar con ellos?
3. ¿Qué figura me daba seguridad y amor cuando era pequeña?
4. ¿Hay algún hecho que haya marcado tu infancia o tu adolescencia?
5. ¿Qué criticas hacían tus padres sobre ti, y como crees que te afectaban? A
veces tragamos sin masticar.
6. ¿Cómo te transmitían tu madre y tu padre el cariño que sentían por ti? (ya
sea con palabras, hechos, detalles).
7. ¿Cómo te describías a ti misma cuando eras niña? ¿Y adolescente?

Si la infancia es sana, el problema es reciente.

Trabajar diálogo mental:

Cual es el diálogo mental. ¿Qué pensamientos y emociones me provoca mi diálogo


mental? ¿De dónde viene mi diálogo mental?

Por ejemplo, siempre me digo que soy mala. ¿Identificas a alguien que te dijese que eras
mala? ¿Cómo crees que has llegado a esta conclusión, por qué piensas eso?

Ejercicio para casa:

Le proponemos al/la paciente que compre una libreta o utilice una libreta (o con el móvil) y
cada vez que se detecte teniendo un pensamiento automático o un discurso hacia si mismo o
misma que sea negativo, que lo apunte. El registro debe tener esos datos:

1. Fecha
2. Situación (qué ha pasado?)
3. Pensamiento (¿qué he pensado?, por ejemplo, soy una inútil)
4. Emoción (¿Qué he sentido?, por ejemplo, siento rabia hacia mi misma o mi mismo, por
no haber estado más atento o atenta). Tener cuidado porque sentir son sentimientos,
cuando decimos “siento que…” i es otro contenido, “siento que soy una inútil”, ya es un
pensamiento, no un sentimiento).
5. Conducta (¿Qué hago en esa situación, como respondo?).

Trabajar con fortalezas.

Entrenamiento en habilidades sociales (asertividad)


Para comunicar, normalmente utilizamos dos tipos de comunicaciones:

1. Comunicación no verbal
2. Comunicación verbal

Ambas sirven para dar mensajes, y deben ir coordinadas. Por ello, tenemos que saber lo
que estamos sintiendo. Para comunicar cómo nos sentimos, debemos identificar las
emociones. La emoción que queremos modificar, en este caso, puede ser la rabia.
Tenemos que centrarnos en signos que nos hacen saber que nos estamos enfadando.
Signos físicos, por ejemplo, que empieces a notar físicamente calor. ¿Qué signo tienes
tú? Cada persona puede sentir cosas distintas. Una vez identificamos la emoción la
compartimos, diciendo por ejemplo “estoy sintiendo rabia, me estás haciendo enfadar”
mostrando qué sentimos a la otra persona. Y comunicamos lo que nos pasa (en lugar de
realizar una acción, como podría ser pegar, por ejemplo, lo expulsamos con palabras, no
nos lo quedamos dentro).

Debemos tener empatía con la otra persona, e intentar ponernos en su lugar, intentar
pensar qué siente, y verbalizar el sentimiento. Por ejemplo “sé que esto te molesta,
¿podemos hablarlo tranquilamente?”, “sé que esto os divierte, pero a mi me está
molestando”. En la primera parte de la oración, se empatiza con la otra persona, se
intenta adivinar qué siente o qué motiva su actitud.

Ponemos un ejemplo real que haya ocurrido, y aplicamos:

1. Instrucciones i modelado
2. Ensayo conductual
3. Retroalimentación y refuerzo
4. Conjunto de estrategias y técnicas aplicadas en el contexto del entrenamiento y
fuera del mismo.
También hablamos de las dificultades con las que se encuentra, de como encaja (o no)
ese estilo de comunicación, de las inseguridades con las que se puede encontrar (como
ser transparente), miedos, como le hace sentir…

Se hablará de los reforzadores que la persona quiera en caso de aplicar correctamente


las habilidades aprendidas en su día a día (acordar con padres en caso de que sea
menor).

Antes de aplicar la habilidad:

1. ¿Qué siento físicamente? (me ayuda a identificar qué emoción siento)


2. ¿Cómo me siento emocionalmente, qué emoción siento? ¿Por qué?
3. ¿Qué quiero?
4. ¿Qué quiere la otra persona?
5. ¿Qué emoción puede sentir la otra persona?

Expresión:

Me siento cansada, porque he tenido un día largo de trabajo. Quiero descansar, por
favor… entiendo que quieres jugar, y te sientes ilusionado, pero no puedo.

En caso de que no sepamos como se siente, podemos repetir lo mismo: “me siento
cansada, porque he tenido un día largo de trabajo. Quiero descansar, por favor… ¿qué
quieres y como te sientes tú?

Se lo preguntamos, y entablamos un diálogo, estableciendo límites claros: yo no quiero


jugar. Proponemos otra alternativa: si quieres, mañana jugamos (una alternativa real que
vamos a cumplir).

Hacer un roll playing:

Que el paciente ponga un ejemplo real en el que se haya encontrado y no haya


respondido correctamente, no haya expresado lo que pensaba, o se haya enfadado. Yo
me pongo en la situación del paciente: rellenamos modelo y me explica:

1. ¿Qué siento físicamente? (me ayuda a identificar qué emoción siento)


2. ¿Cómo me siento emocionalmente, qué emoción siento? ¿Por qué?
3. ¿Qué quiero?
4. ¿Qué quiere la otra persona?
5. ¿Qué emoción puede sentir la otra persona?
Aplico habilidad en el contexto en el que me dice. En caso de menores, se puede contar
con la participación de sus padres para que nos hagan de espejo. Si tienes alguna duda
sobre si lo haces bien, a lo mejor ellos podrán ayudarte.

Para que yo pueda ayudarte a mejorar deberemos centrarnos también en los problemas
que se pueden derivar de la aplicación de esta habilidad social. Qué crees que has
podido hacer mal, cuáles son tus dificultades, si lo has hecho mal, que ha pasado, que te
ha costado más…

Practicamos más ejemplos, cuánto más variados mejor. En diferentes contextos en los
que se encuentra con una expresión desadaptativa o una no expresión de lo que
siente/piensa.

Después se pone otra situación (inventada o ya vivida por parte de la persona) y se le


pide que sea él/la quien haga una conducta asertiva. Tenemos que decir que al principio
será tedioso, pensar en qué siento, en qué siente la otra persona… pero a poco a poco se
automatizará y ya formará parte de su manera de comunicar-se.

En esta situación, él/la hace la conducta asertiva, y se le hace una retroalimentación y se


le alaga en lo que haya hecho bien. Por ejemplo, mejor que describir el sentimiento de la
otra persona vaya antes, “se que eso os hace mucha gracia…”, para luego ir el
sentimiento propio “pero a mi no”.

Terapia de solución de problemas


Hay dos elementos relacionados con la solución de problemas:

1. Orientación hacia el problema: elemento para llegar a una adecuada solución de


problemas. Tiene dos elementos, la autoeficacia de solución de problemas
generalizada (o creencia de que puede resolver problemas) y el resultado de
solución de problemas generalizado (o creencia de que el problema es
solucionable).
Dentro de este estilo hay tres.
a. Solución de problemas racional, o constructivo: es adaptativo, e incluye
cuatro habilidades:
1- Definición i formulación del problema
2- Generación de soluciones alternativas
3- Toma de decisiones e implementación
4- Verificación de la solución
b. Solución de problemas impulsivo y descuidado: respuesta generalizada
de tipo impulsiva
c. Solución de problemas evitativo: no evita el problema, retrasando la
solución y mostrando pasividad ante ella o una fuerte dependencia ante
otras personas que son las que solucionan la problemática.
2. Estilo de solución de problemas

Por ello, lo que intenta esta terapia es mejorar la orientación positiva hacia los
problemas, disminuir la orientación negativa ante ellos, mejorar la habilidad de solución
de problemas racional. También se debe aumentar la predictibilidad y el control de la
persona sobre la situación; qué podría pasar, cómo actuarías en este caso… qué
alternativas existen, como manejarías esta situación…

En esta premisa, los problemas de ansiedad, depresión, ira, problemas personales,


síntomas físicos… son consecuencia de conductas de afrontamiento inefectivas.

Per a la resolución de problemas se basa en diferentes fases:

1. Identificar el problema
2. Lluvia de ideas: generar el máximo de soluciones posibles sin avaluar la
vertiente más práctica de las mismas. Esta fase no hay juicio (no se valora si las
ideas son buenas o malas, realizables o irrealizables).
3. De esta lluvia de ideas, se aplica el juicio, los pros y los contras de cada
alternativa, y el valor que tiene para la persona del 0 al 10 o lo mucho que le
gusta o cree que se siente cómoda con esa alternativa. Se escoge una y se aplica.
4. La retroalimentación, ha ido bien esa alternativa, o hace falta valorar otras…

También podría gustarte