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Este documento resume la historia familiar del autor, incluyendo detalles sobre sus abuelos maternos y paternos. Su abuela Rosa nació en Tolima y tuvo una relación cercana con su padre pero no con su madre. Su abuelo paterno era blanco y provenía de Cundinamarca. Sus abuelos maternos se casaron jovenes y tuvieron 11 hijos, incluyendo a la madre del autor. Su abuela paterna tuvo tres hijos sola, incluyendo a su padre. Sus padres se conocieron y casaron en Bog
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Este documento resume la historia familiar del autor, incluyendo detalles sobre sus abuelos maternos y paternos. Su abuela Rosa nació en Tolima y tuvo una relación cercana con su padre pero no con su madre. Su abuelo paterno era blanco y provenía de Cundinamarca. Sus abuelos maternos se casaron jovenes y tuvieron 11 hijos, incluyendo a la madre del autor. Su abuela paterna tuvo tres hijos sola, incluyendo a su padre. Sus padres se conocieron y casaron en Bog
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Re-memorando conversaciones previas, mi abuela Rosa, de rasgos criollos y nacida en el Tolima, residente de la vereda Altamira pueblo

Coella, Tolima, siempre hablaba con una especial admiración de su familia, particularmente de su padre, a quien amaba con intensidad,
por la forma en que habla de él y lo recuerda se puede intuir que él era su cómplice, quien motivaba esos impulsos religiosos, artísticos y
pedagógicos que desde niña manifestaba, por el contrario, su madre era una persona dura y poco afectiva, que se negaba a reproducir los
principios católicos, algo que la abuela no recuerda con mucho agrado. Parte de la justificación que la abuela da respecto al
comportamiento de su madre, es que por las dinámicas de la época en que nació, la bisabuela fue obligada a casarse con tan solo 13 años
de edad con alguien mucho mayor, y al parecer no con mucho amor gestó y parió siete varones y dos mujeres. Por otra parte el abuelo,
oriundo de Cáqueza Cundinamarca, blanco él, de ojos grandes e imponentemente azules, carácter correcto pero tajantemente tosco y
brusco, venia de una familia también nacida en Cáqueza y tenia por hermanas a 5 mujeres con las que no se las llevaba muy bien.

Se conoce con mi abuela cuando vivía y trabajaba en el Tolima y deciden casarse por amor cuando mi abuela tenía 18 años y mi abuelo 24.
Vivian en el campo, cerca a la vereda donde mi abuela había vivido durante su vida y allí tienen a su primer hijo: Heriberto.

Como cualquier familia campesina de finales de la década de los 40 y principios de los 50 fueron testigos de la época de la violencia en
Colombia, y estar fuera de la casa en el momento indicado fue lo necesario para que sus vidas continuaran, sin embargo se vieron
obligados a huir a Cáqueza, para continuar con su vida en el campo. Allí nacieron sus otros 10 hijos, entre ellos Nubia, una mujer de
estatura baja, tez blanca rosada, crespa, carirredonda, ojos grandes y expresivos como el abuelo y de carácter noble y tranquilo: mi mamá.

Por otra parte estaba mi abuela Helena Pabón, una mujer soltera de Calarcá, Quindío, quien se involucro con Luis Arenas, un hombre
itinerario, de quien poco me ha contado mi padre y con quien tuvo 3 hijos quienes fueron gestados en cada aparición del hombre. Mi
abuela fue una mujer dura y berraca, pues ser madre soltera en la época era algo mal visto y hasta la iglesia la menospreciaba, tanto así
que mi papá era llamado Jhon, pero cuando fue el bautizo al cura que adelantó el rito dándose cuenta de que mi abuela estaba sin un
esposo, bautizo a quien ella había nombrado Jhon Jairo, exclusivamente como Jairo, viéndose esto reflejado en su documento de
identidad negándole así el nombre por el que había sido nombrado hasta ese momento y se sentía identificado.

Años después, tanto Nubia como Jhon Jairo se trasladaron a la capital en búsqueda de oportunidades y en un supermercado en el barrio el
Lucero en Ciudad Bolívar, se conocieron, casándose pocos meses después y teniendo dos hijos, mi hermano Pablo Emilio y mi persona.
De todos los hogares casados de mi familia, esta unión marital fue la única que se diluyó, lo que permitió que de alguna forma se
cuestionara el concepto de familia y se rompieran algunos mitos al interior de mi familia como que el matrimonio debe ser hasta la
muerte (o hasta que cause la muerte). Años después, Jhon Jairo y Nubia se volvieron a organizar con otras personas y producto de esas
relaciones nacieron mis dos hermanos menores: Joel y Victoria, niños que me motivan a luchar por ellos y me permiten seguirme
reafirmando en el hecho de no tener hijos, ya que con ellos dos , para que más niños.

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