Gobierno de
Antonio López de
Santa Anna
Apoyó fuertemente la creación del Imperio de Iturbide y
se pronunció por la República en diciembre de 1822
mediante el Plan de Veracruz; tuvo injerencia directa en
las pugnas existentes entre yorkinos y escoceses,
federalistas y centralistas; combatió en guerras
extranjeras destacándose su participación en la guerra
de Texas y en la guerra de 1847. Ocupó la Presidencia
de la República en seis ocasiones: en 1833, de 1834 a
1835, en 1839, de 1841 a 1842, en 1844 y en 1847.
Su influencia en el Estado de Veracruz fue notoria. Ocupó el cargo de
vicegobernador de diciembre de 1827 a septiembre de 1828, y
posteriormente fue elegido gobernador Constitucional en funciones
del 23 de marzo de 1829 al 2 de enero de 1830, con dos pequeños
intervalos.
Después de la derrota frente a los norteamericanos en
1848, se exilió en Jamaica de donde volvió en 1853
para instalar una última dictadura, la cual fue
derrocada por la Revolución de Ayutla en 1854. De
nuevo en el exilio radicó en Santo Tomás sin perder de
vista el desarrollo político de México. Regresó en 1864
por corto tiempo, sin lograr ni la adhesión republicana
ni el entendimiento francés.
Durante unos meses vivió en Nueva York y en
1866 fue declarado traidor a la Patria. En
1867, arribó a la ciudad y puerto de Veracruz
sin que se le permitiera desembarcar y
finalmente fue hecho prisionero por el jefe
militar de Yucatán quién ordenó el asalto del
buque Virginia en el que viajaba López de
Santa Anna.
A la muerte de Benito Juárez en 1872, el Presidente Sebastián Lerdo de Tejada, paisano y amigo
del caudillo, le permitió volver al país en 1874. Para ese entonces no se le reconoció su grado
militar y se le negó la devolución de sus bienes y sueldos confiscados.