Reseña de
La Perla
La Perla es una historia de 125 páginas que podemos leerla perfectamente
en un día. Su carácter oral nos hace leer la novela como si de un cuento se
tratara: vocabulario sencillo, trama fácil y abundancia de diálogos. Una
historia breve con moraleja final, con la forma de un relato oral ideal para
contar en una noche estrellada alrededor de una hoguera.
La Perla guarda similitudes con la popular historia de El viejo y el Mar de
Hemingway: ambas se desarrollan en un pueblo pesquero, con este oficio
como protagonista, y nos presentan una breve trama que nos deja
reflexiones éticas y existenciales al final de la historia. Sin embargo, es cierto
que Steinbeck emplea una prosa mucho más básica y accesible, lo cual
explica que sea un libro popular entre escuelas: fácil de leer y entender, y
además con el plus de la moraleja final para dar a los niños algo sobre lo que
reflexionar.
Película La Perla (1945), adaptación cinematográfica de la obra de
Steinbeck
Es cierto que la lección que nos deja La Perla no termina de ser del todo
potente de la forma en como está presentada: el choque entre la clase
pobre y la clase rica, y sobre cómo la percepción de la gente cambia según
tu estatus económico. Por ejemplo, cuando el doctor solo quiere curar al
niño cuando se entera de que tienen una perla con la que pagarle.
Para resumirlo, Steinbeck nos viene a decir, quizás narrado con demasiada
superficialidad, algo así como «cuidado con el dinero que puede transformar
a las personas; este bien está sobrevalorado, porque no siempre conlleva la
felicidad que esperamos de él.»
Es un discurso y un tipo de narración que en el año 2020 ya no encaja del
todo bien, pero la moraleja sigue siendo útil y eficaz para educar a los más
pequeños. Como lector adulto, no es una pérdida de tiempo invertir tiempo
en esta novela pero sin duda, habrá que leer más de Steinbeck para entender
por qué ganó el Nobel de Literatura.
Si nos basamos solamente en esta obra, le falta profundidad y quizás roza
demasiado el lenguaje infantil para ser merecedor del Premio , así que
podríamos compartir la crítica del New York Times que decían que Steinbeck
era un autor cuyo «talento limitado, en sus mejores libros, está diluido en
filosofías de décimo grado».
Por otra parte, sería injusto juzgar al autor solamente por esta novela, del
mismo modo que también lo sería criticarlo sin haber viajado en el tiempo. Es
obligatorio leer una novela sin olvidar la época en la que fue escrita; en este
caso, La Perla es un libro que es cierto que envejece mal pero que tiene
mucho más sentido si la ubicamos en el 1947, año en el que fue
publicado. Por lo tanto, le permitimos a Steinbeck que siga siendo un
referente y que siga inspirando a muchos lectores a través de esta historia
tan sencilla.