SEÑORES JUECES DE LA SALA ESPECIALIZADA DE LO PENAL DE LA CORTE
NACIONAL DE JUSTICIA:
VICENTE HUMBERTO DANIEL EDUARDO SANCHEZ SILVA, ciudadano ecuatoriano,
privado de la libertad, mayor de edad, con domicilio en la ciudad de Quito Provincia de
Pichincha, por mis propios y personales derechos comparezco ante ustedes para
presentar la ACCIÓN EXTRAORDINARIA DE PROTECCIÓN, como faculta el Art. 94 de
la Constitució n, Interpuesta para ante la Corte Constitucional, lo que procede en los
términos y requisitos que pide el art. 61 de la Ley Orgá nica de Garantías
Jurisdiccionales y Control Constitucional que en este escrito contiene y observa:
LA CALIDAD EN LA QUE COMPAREZCO:
En el Juicio Penal signado con el N° 1877-2014-17265, que se tramitó y sustanció en la
Unidad Judicial Penal con sede en el Distrito Metropolitano de Quito, Provincia de
Pichincha, comparezco como parte procesal, con el objeto de que la Sala realice un
aná lisis del auto resolutivo para determinar la existencia de las violaciones legales.
CONSTANCIA DE QUE LA SENTENCIA ESTÁ EJECUTORIADA
El auto impugnado es el pronunciado por el señ or Juez de la Unidad Judicial Penal con
sede en el Distrito Metropolitano de Quito, el día 15 de Julio de 2015, a las 15H26,
dentro del Juicio Penal N°1877-2014-17265 – Juez ponente: Doctor Freddy Sanmartín
Jordá n cuyo auto resolutivo se encuentra ejecutoriado, en tal virtud, la presente
acció n cumple con uno de los primeros requisitos establecido en el numeral 1 del Art.
437 de la Constitució n de la Repú blica del Ecuador.
DEMOSTRACIÓN DE HABER AGOTADO LOS RECURSOS ORDINARIOS Y
EXTRAORDINARIOS:
Dentro del presente caso los recursos se encuentran agotados, puesto que el auto
resolutivo que impugno no viola los derechos reconocidos en la Constitució n y no
cabe otro recurso, por lo tanto cumple con el requisito exigido en el inciso final del
Art. 94 de la Constitució n de la Repú blica.
SEÑALAMIENTO DE LA JUDICATURA O SALA QUE EMANO LA DECISIÓN
VIOLATORIA DEL DERECHO CONSTITUCIONAL
El auto impugnado fue dictado por la Unidad Judicial Penal con sede en el Distrito
Metropolitano de Quito Doctor Freddy Sanmartín el día 15 de Julio de 2015, a las
15H26, dentro del Juicio Penal N°1877-2014-17265.
IDENTIFICACIÓN PRECISA DEL DERECHO CONSTITUCIONAL VIOLADO EN LA
DECISION JUDICIAL
Los Derechos Constitucionales violados son: la falta de aplicació n de la Ley previstos
en los arts. 66 numeral 29 literal a). Derecho a la tutela judicial efectiva, imparcial y
expedita previsto en el Art. 75 de la Constitució n; el Art. 76 numeral 1, de la
Constitució n, y la motivació n previsto en el literal l) numeral 7 del Art. 76 de la Norma
Constitucional, Art. 77 numeral 14 de la Constitució n, Art 82 de la Constitució n.
INDICACIÓN DEL MOMENTO EN QUE SE ALEGO LA VIOLACIÓN ANTE LA SALA
QUE CONOCE LA CAUSA
Inmediatamente al conocer el auto resolutivo, que emanó la Unidad Judicial Penal con
sede en el Distrito Metropolitano de Quito, Provincia de Pichincha, en la que se me
revoca la prelibertad del cual tengo derecho establecido en la constitució n por parte
del señ or juez para resolver, es decir revocando la prelibertad que por derechos
constitucional s me concedió y por otro lado que, ya que este Unidad Penal ha emitido
un auto donde viola los derechos constitucionales, en tal virtud, la ú nica vía para
corregir el auto resolutivo es declarando la inocencia del compareciente; es la acció n
extraordinario de protecció n que hoy propongo.
OBJETIVO DE LA ACCIÓN EXTRAORDINARIA DE PROTECCIÓN
La acció n extraordinaria de protecció n tiene por objeto preservar o establecer
cualquier derecho reconocido por la Constitució n, especialmente el debido proceso.
Ese es el objetivo por el cual se instaura esta garantía de los derechos. El Artículo 437
de la Constitució n de la Repú blica del Estado es claro y terminante al establecer los
requisitos para la acció n extraordinaria: prescribe que el supuesto de procedibilidad
es la existencia de una sentencia, un auto o una resolució n firmes o ejecutoriados, esto
es, se trata de una acció n subsidiaria, pues previamente debe existir una decisió n
judicial – sentencia, auto o resolució n firme, inimpugnable mediante recursos
procesales comunes que produce, en forma directa, la vulneració n al derecho
constitucional que se exige preservar o reparar a la Corte Constitucional, por la vía de
la Acció n Constitucional Extraordinaria de Protecció n. Es evidente que esta acció n
tiene por finalidad evitar o reparar las graves violaciones cometidas contra derechos
reconocidos por la Constitució n, por los ó rganos judiciales. Su subsidiaridad se deduce
de su condició n de acció n procesal autó noma, una vez que ha resultado inoperante la
vía judicial ordinaria; de no existir esta acció n el derecho quedaría vulnerado en
forma grave e inevitable.
Ante la segura conculcació n grave de derechos fundamentales, cuya preservació n se
ha frustrado en la vía judicial, la Acció n Extraordinaria debe ser admitida sin aguardar
al agotamiento de todos los recursos utilizables ante jueces y tribunales de la justicia
ordinaria previstos para todo el proceso en sí considerado. Es por eso que la
Constitució n admite la acció n extraordinaria de protecció n en contra de sentencias
firmes aun cuando hubiesen puesto fin al proceso, de no interpretarse así la
Constitució n, se vulneraría plena justiciabilidad de los derechos fundamentales para
su directa o inmediata aplicació n y efectiva vigencia, contrariando los principios
prescritos en los Arts. 11 numeral 3 y 427 de la Constitució n de la Repú blica, que
instituye al Estado como constitucional de derechos.
En otras palabras, doctrinariamente la regla general es que procede la Acció n
Extraordinaria de Protecció n cuando el enjuiciamiento ha concluido y se han agotado
los recursos procesales ordinarios y extraordinarios; pero la Constitució n admite
excepciones: por ejemplo, cuando se dicta una sentencia que se torna firme,
ejecutoriado y definitivo en sede judicial. Es el caso de las sentencias que pone fin a un
incidente, o a una petició n autó noma dentro de un proceso principal, cuando ademá s,
no es legalmente permitido un recurso que pudiera preservar y restablecer, en la
misma vía judicial, el derecho violado contra estos actos judiciales procede la acció n
extraordinaria sin lugar a duda alguna pues la subsidiaridad ha sido respetada y
cumplida.
FUNDAMENTO DE LA RELEVANCIA CONSTITUCIONAL DEL PROBLEMA
La acció n penal se inicia por el supuesta denuncia planteada por el señ or Diego
Patricio Sá nchez Silva, interpuesta ante la señ ora Ministra de Justicia, Derechos
Humanos y Cultos, en contra del compareciente el pre liberado y esta a su vez hacia
mi persona empieza una acció n por las supuestas denuncias que he planteado.
Durante el proceso no me ha demostrado conforme a derecho la autoría y
participació n del compareciente; solo se ha limitado en una presunta denuncia
presentada por el señ or Diego Patricio Sá nchez Silva, en donde se puede apreciar
claramente que existe un error sin motivació n en el auto.
Desde que se inicio este proceso existe violaciones al debido proceso consagrado en la
norma Constitucional, toda vez que como ustedes podrá n darse cuenta que la Fiscalía
durante el proceso de investigació n no se realizaron las diligencia que lleguen a
determinar de forma clara y precisa que el compareciente es responsable del supuesto
delito, simplemente para dictar juicio dentro de este caso el señ or juez tomó como
pruebas la denuncia de mala fe hecho por el señ or Diego Patricio Sá nchez Silva.
La seguridad jurídica es un derecho que ha sido ampliamente analizado por la Corte
Constitucional en muchos de sus fallos y cuyo contenido ha sido desarrollado ademá s
para cada caso en particular con gran similitud, ya que el nucleó mismo del derecho se
constituye en que “…….. Es una garantía que el estado reconoce a la persona para que
su integridad, sus derechos y sus bienes no sean violentadas, y en caso de que esto
produzca, se establezca los mecanismo adecuados para su tutela. La seguridad
jurídica, en definitiva, es el contexto dentro del cual se toman las decisiones
individuales, por lo tanto inevitablemente nace una expectativa de que el maco legal
es será confiable, estable y predecible. Por esto, indispensablemente que las
decisiones de los actores políticos dentro de un verdadero estado Constitucional de
derechos y justicia, se tome segú n el sentido ló gico de la norma y no segú n la ló gica de
la discrecionalidad.
En palabra de la propia Corte Constitucional “la seguridad Jurídica como derecho
Constitucional tutelable, se garantiza en el Art. 82 (de la Constitució n), que lo
determina como la certeza de la norma clara y pú blica, que se aplicara cumpliendo los
lineamientos constitucionales, generando con ello la confianza y respeto de la Carta
Fundamental. Otra vertiente de certeza y confianza ciudadana en el Estado
Constitucional de derecho y justicia, es el acceso franco a una tutela judicial, efectiva,
imparcial y expedita, complemento de la seguridad Jurídica, porque manda a los
operadores judiciales a que realicen un labor diligente y orientada a plasmar en
realidad la defensa de los derechos e intereses de las partes, sin sesgo o
prerrogativas….”
La casació n es un medio de impugnació n extraordinario, pú blico y suprema, cuyo
objetivo fundamental es atacar al auto dictada por la Unidad Penal Tribunal Penal,
solicitando la invalidació n o anulació n ya por haber incurrido en vicios de fondo o de
forma de los que puede adolecer; proceso que debe ser verificada por el Tribunal de
Alzada mediante acotejamiento riguroso y técnico de la sentencia con el
ordenamiento jurídico vigente, para justificar los elementos que justifiquen su
procedencia, de allí que, la casació n es un recurso inminentemente técnico, cuya
procedencia exige el cumplimiento de los requisitos previstos para el efecto en la ley
que lo regula, de manera que los jueces de la Corte Nacional de Justicia debían analizar
lo fundamentado en el art. 349 del Có digo de Procedimientos Penal.
Con esta sentencia los jueces de la Corte Nacional de Justicia, se vulnera las garantías
bá sicas del debido proceso, previsto en el Art. 76 numeral 7 literal I) de la
Constitució n de la Repú blica, esto El debido proceso es el conjunto de principios que
deben observar los sancionadores en el procedimiento no só lo como orientació n, sino,
como deber de motivar lícitamente una decisió n jurídica. Su exigencia es una garantía
de justicia como derivació n del principio inviolabilidad de la defensa. La motivació n
fehaciente podrá n los justiciables conocer las razones que justifica el fallo y decidir su
aceptació n o impugnació n; y, cualquier deficiencia en la motivació n EQUIVALE A LA
NO INEXISTENCIA, afectando defectiblemente a la validez de esa decisió n judicial, de
allí que, la sentencia impugnada contiene indebida y erró nea motivació n, pues arguye
que hay dos acusaciones fiscales, por lo que esta motivació n esta dado fuera de
cá nones constitucionales, resultando como inoficioso, vago y ocioso, en consecuencia
la indebida y erró nea motivació n fue transcendental en la decisió n de la causa.
PETICION O PRETENSION
Por los antecedentes expuestos, se configura una violació n de las garantías
constitucionales, al negar la tutela judicial efectiva e imparcial, dictando nueva
resolució n, me ha ocasionado la inseguridad jurídica, ya que el auto dictado por la
Unidad Judicial Penal con sede en el Distrito Metropolitano de Quito, viola los
derechos constitucionales y las reglas del debido proceso, conforme lo tenemos
manifestado y probado en líneas anteriores, por lo que. Solicito en caso de
contrastarse la vulneració n de los derechos, deberá n corregir el auto declarando mi
inocencia, dentro de la causa N° 1877-2014-17265, la Unidad Judicial Penal con sede
en el Distrito Metropolitano de Quito, conformado por la Juez ponente: Doctor Freddy
Sanmartín Jordá n, en consecuencia, que en definitiva el señ or juez de la Corte
Constitucional, en sentencia constitucional que ustedes dicten, se acepte la acció n
extraordinario de protecció n declarando en estado de inocencia del señ or: Vicente
Humberto Daniel Eduardo Sá nchez Silva, pues de esta de forma rectificando el auto
dictada por la Unidad Judicial Penal con sede en el Distrito Metropolitano de Quito,
por haber fundamentado y demostrado la violació n Constitucional que se me ha
ocasionado graves perjuicios econó micos, emocionales y la desestabilizad familiar.
TRAMITE
El tramite esta previsto en el Art. 62 y siguientes de la Ley Orgá nica de Garantías
Jurisdiccionales y Control Constitucionales.
DECLARACION
Bajo juramento declaro que no he presentado recurso Extraordinario de Protecció n
por este mismo caso.
NOTIFICACIONES
Notificaciones que me correspondan las recibiré en la casilla Constitucional N° 332
y/o correo electró nico amazonas477@[Link] amazomas477@[Link],
perteneciente al Dr. RAMIRO ROMAN MARQUEZ, profesional de derecho a quien
faculto y autorizo para que a mi nombre y representació n suscriba los escritos que
fueren necesarios en protecció n de mis derechos dentro de este caso.
Firmo mi Abogado defensor.
Doctor RAMIRO ROMÁN MÁRQUEZ VICENTE HUMBERTO DANIEL EDUARDO SANCHEZ SILVA
ABOGADO - Mat. 2319 – C. A. P. C.C.