Isquemia Arterial Aguda
Proceso determinado por la deficiencia de aporte sanguíneo a un órgano o tejido que provoca
en estas alteraciones metabólicas, que pueden o no ser clínicamente evidentes. Hablamos de
aguda si ocurre en menos de 14 días de evolución y que amenaza la viabilidad de la pierna.
La instauración es súbita, no existen vías de compensación y corresponde a una situación de
urgencia para la extremidad. Gravedad variable en función del vaso trombosado por el émbolo
que obstruye.
La mayor parte de los casos se origina a partir de embolia o trombosis. Las embolias se deben
FA no valvular, valvulopatía mitral, arritmias, bloqueos, cardiopatía isquémica así como
embolismos paradójicos en los que se dan por comunicación interventricular que permite
viajar a trombos venosos. Embolias asientan en bifurcación femoral, sector aorto-ilíaco…
Aneurisma poplíteo es el segundo más frecuente por detrás del aórtico abdominal; y este
tenderá a su trombosis mientras que el otro es más habitual que se rompa.
Síndrome de reperfusión: suelta de radicales libres, activación leucocitos, lavado de
rabdomiolisis, hiperpotasemia, acidosis, distress respiratorio…
Clínica de dolor, palidez, pérdida de pulso, parestesia y parálisis. También poiquilotermia o
incapacidad de mantener la temperatura en la piel.
Síndrome de dedos azules: Trombos chiquitos de colesterol o microorganismos, localizados en
arteriolas periféricas de extremidades Trombosis de microcirculación. Existen pulsos distales.
Diferencial con el síndrome de Raynaud disparado por frío u otros estresantes que dan lugar a
vasoespasmo.
Tratamiento
Anticoagular con heparina sódica no fraccionada ya que puede revertir fácilmente con
protamina. Hidratar y analgesia. Revascularización inmediata en IIb. Anticoagular a largo plazo
tras intervención.
Considerar trombolectomía con catéter de Fogarty o por aspración. Otra opción es la
fibrinólisis.
Síndrome compartimental -> Reacción inicial fisiológica de vasodilatación para tratar de recibir
aporte sanguíneo. Al reperfundir, se recebe tal cantidad de sangre que todo se edematiza
dando lugar de forma secundaria a una necrosis por imposibilidad de expansión del músculo
por la fascia. Tratar con fasciotomía.