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Volver Al Primer Amor1

Este documento presenta una guía para una Hora Santa centrada en el diálogo entre Jesús y Pedro después de la resurrección. Jesús pregunta tres veces a Pedro si lo ama, y Pedro responde que sí a pesar de haber negado a Jesús tres veces antes. La guía invita a la reflexión sobre la propia relación con Jesús y el seguimiento a su llamado.
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Volver Al Primer Amor1

Este documento presenta una guía para una Hora Santa centrada en el diálogo entre Jesús y Pedro después de la resurrección. Jesús pregunta tres veces a Pedro si lo ama, y Pedro responde que sí a pesar de haber negado a Jesús tres veces antes. La guía invita a la reflexión sobre la propia relación con Jesús y el seguimiento a su llamado.
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Hora Santa: Volver al Primer Amor

Guía: En este espacio de encuentro con el Señor, trata de hacer un lado las distracciones que
puedan alejarte de lo esencial, de tu deseo de escuchar a Jesús y dialogar con Él. posiblemente
tres prisas, asuntos, situaciones que te inquietan… Toma cada una de ellas y ponlas junto a Jesús,
las preocupaciones todavía existen, pero no necesitas cargarlas en este momento. Trata de
centrarte en el diálogo con aquel, que te espera…

CANTO:CUANTO HE ESPERADO ESTE MOMENTO

OREMOS CON EL EVANGELIO DE SAN JUAN:

Jn 21, 14-19

Después de haber comido, Jesús dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que
estos?». Él contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos».

Por segunda vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Le dijo él: «Sí, Señor, tú sabes
que te quiero». Jesús le contestó: «Apacienta mis ovejas».

Por tercera vez preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Pedro se entristeció de que le
preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te
quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú
mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro
te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a
glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme»

Palabra del Señor.

CANTO: SI CONOCIERAS COMO TE AMO

El diálogo entre Jesús y Pedro es la síntesis de una amistad, no necesitan mas palabras ni recordar
toda la historia “si Señor, tú sabes que te quiero” ahí está la primera Llamada el dejar todo, los
momentos compartidos con la familia, las comidas, la misión… las tres preguntas son también un
eco de las tres veces que Pedro negó la amistad. Son una mano tendida de parte de Jesús que le
dan a Pedro la oportunidad de rectificar, de decir sí, te quiero, cada vez que le dijo “no, no lo
conozco”.

SILENCIO

¿Cuál es tu propia historia? ¿En qué momento se encuentra tu amistad con Jesús? Has un
momento de silencio y deja que resuene en ti esa pregunta, la más importante de todas, ¿Me
quieres? ¿Me amas? es una pregunta directa para cada uno de nosotros. No hay más pistas, ni una
ruta a seguir, ni un plan de vida, lo único importante es eso, el amor personal, concreto por Jesús
de Nazaret es una pregunta con pasado, pero también con futuro ¿Me quieres? ¿Me amas?

SILENCIO

Guía: He pasado días Señor, pensando sobre tu llamada al seguimiento, a darme la oportunidad de
venir a este retiro, a la invitación a trabajar por tu reino, a la tarea de mostrar en este mundo que
tú, puedes ser lo más importante.
Este día he rezado sobre mi vida, sobre la misión que tu tienes para ella, sobre mi inseguridad y
dudas, sobre resistencias y alegrías, pero quizá nada de esto tenga sentido si no te dejo a ti
decirme que esto nuestro es, sobre todo, una historia de amor; amor radical, profundo,
sobreabundante. Hoy quiero abrir mis ojos y darme cuenta que el servicio, el cansancio, la
amistad, la vida, sin amor, SIN TÚ AMOR, no vale nada…

¿Y TU ME AMAS? Siento que para ti esa es la única pregunta importante entre nosotros, porque
no me preguntas cómo está mi vida, mi oración o mi compromiso; al igual que a Pedro, no le
preguntaste si estaba preparado, si se sentía capaz o motivado para la misión, porque para ti todo
era y es una cuestión de amor. Para ti el todo definitivo sólo se da si es fruto del amor.

SILENCIO

Y TU ME AMAS… ¿EN SERIO, OTRA VEZ SEÑOR? y esta vez entiendo que no me preguntas por un
amor genérico, universal o meramente racional que tenga sintonía con tus ideas… A MÍ. ¿ME
AMAS A MÍ? y entonces como Pedro me asusto y me desarmo porque no sé si soy capaz de
amarte como me amas tú, de forma personal, íntima, pero que a su vez me pide amar sin
reservas…

¿Y TU ME AMAS?... SI SEÑOR, tú sabes que te quiero, con mis pobrezas, y mis limitaciones, con mis
desatinos y desalientos, sólo de ahí, de ese si pequeñito, tu eres capaz de llevarme a sitios donde
no quiero ir, me haces extender las manos y me llevas a lugares de entrega y compromiso…

Ahora, hago un momento de silencio y pienso a todos los sitios a donde me llevaste sin quererlo,
en los que pude ver tu rostro y tu presencia amorosa, veo el mundo y dejo resonar en mi esa
llamada a apacentar esas ovejas por amor, las que sea, las que a mi me toquen, las que tu quieras,
desde un compromiso hecho desde el amor.

CANTO: CREO/ EN CADA OLA DEL MAR

CANTO

MOMENTO DE SILENCIO

GUÍA: Jesús conoce nuestras fallas, nuestros miedos, las muchas maneras en la que lo negamos y
aun así, nos pide un favor “Cuida a los míos, apacienta a mis ovejas, sé pastor, vela por ellos” es un
enorme voto de confianza porque conoce lo que hay en nuestro corazón. ¿Quiénes son esas
ovejas que el Señor te ha confiado? Ve mirando sus rostros y frente a cada uno de ellos repite ¡Si
Señor, tú sabes que te quiero!

El diálogo con Pedro deja ver esa dimensión de dolor y misterio que forma parte del seguimiento y
de toda vida humana cuando somos llevados a situaciones en las que no quisiéramos estar, pide
que al a hora de la verdad podamos ser fieles a la verdad.

GUÍA: ¡Sígueme! Todavía recuerdo la primera vez que escuché esa palabra especialmente dirigida
a mí. Al escucharla nuevamente en labios de Jesús me pregunto cómo resuena hoy en mi vida,
¿Qué tiene de novedad?
Sígueme es una palabra que me invita a mirar mi historia y me ayuda a saber quien soy, de qué
forma ha modelado mi vida esa invitación de Jesús ¿Qué invitaciones concretas he tomado
fiándome de Él?

Sígueme tiene todo un mundo de pasividades que acompañan, cosas que nunca había pensado
arriesgar, situaciones que nunca me hubiera imaginado, personas con las que nunca me hubiese
encontrado si no hubiese respondido a esa llamada… traigo hoy las luces y las sombras que han
acompañado al seguimiento…

CANTO: Sabes que te quiero (interpretado por Colegio Mayor Kentenich)

ORACIÓN GUIADA:

Dios te dice hoy: Hijo mío yo te amo, para siempre serás mío.

Desde el vientre de tu madre, te miré. El día que viste la luz, te elegí.

Escuché tu llanto, me gocé en tu risa. Vi tus primeros pasos, tus primeras caídas, tus primeras
faltas. Cuando en las noches en tus sueños me llamabas, y en aquel rincón tus temores me
contabas. Yo estaba ahí, te abrazaba, te escuchaba, te consolaba.

Yo soy Jesús, soy el mismo el de ayer. El que hizo un pacto contigo cuando aún eras un niño.

Yo Soy el que Soy, y el pacto aún sigue vivo. Fuiste, eres y para siempre serás mío, yo soy tu amigo,
acércate, cuéntame de tu vida así como lo hacías cuando eras pequeño.

Yo estaba ahí, esa primera vez que tus lágrimas mojaron tus mejillas. Cuando persiguiendo un
sueño caíste, lacerando tus rodillas. Cuando azotaron tu alma con la crueldad de las palabras y con
el hierro del desprecio marcaron tu primera herida.

Tuve la dicha de verte crecer, de admirar la fuerza que mostraste ante el dolor; que enfrentando al
mundo: nada te pudo vencer, ni aun la falta de cariño, ni aun la falta de amor o el que nadie
entendiese el lenguaje de tu corazón.

Quiero que sepas que siempre estuve ahí levantando tus brazos, buscando hacerte feliz.
Guardando siempre tus pasos, alumbrando tu camino. Quiero que sepas que sigo aquí contigo,
camino contigo donde vas, trabajo contigo, aunque a veces no me veas, camino contigo cuando
vas a prisa, y me detengo contigo cuando te paras para tomar fuerzas.

Mírate, como has crecido, el mundo no te doblegó. Este día me alegro contigo, hoy también te
quiero abrazar como lo hacia cuando eras niño.

El sufrimiento te ha fortalecido. Y si aún la lucha es dura y, con furia, enardecidos se levantasen


contra ti los implacables enemigos, ya no eres el niño que llora: ahora has crecido, eres un
vencedor valiente, ahora ya no eres un niño indefenso, ahora tienes todas las fuerzas, mis fuerzas,
para levantarte en cada caída, tu fe es pura y valiosa, ya no tendrás temor, he ido sanando tu
corazón, aun veo heridos que a veces te causan dolor, déjame seguirlos curando, te quiero ver
sano, feliz, disfrutando todo lo que mi Padre ha puesto para ti en este mundo.

Porque pase lo que pase, sea cual sea la lucha, siempre estoy contigo, no te separes de mí, quiero
tenerte cerca. Fuiste, eres y serás por toda la eternidad, mi hijo amado. Hijo mío yo te amo
EL CAMINO DE SEGUIMIENTO ESTÁ LLENO DE VIDA QUE SE ABRE PASO, TIENE LA FUERZA DEL
PASADO, LA SORPRESA DEL PRESENTE Y LA ESPERANZA DEL FUTURO… AYUDAME A SEGUIRTE
SEÑOR, AYÚDAME A SEGUIRTE… PORQUE AUNQUE TU LO SABES TODO, QUIERO QUE SEPAS QUE
TE QUIERO.

ME DESPIDO DE TI SEÑOR DANDOTE LAS GRACIAS POR TANTO AMOR RECIBIDO, PORQUE NO
MIRAS TANTO NUESTRAS CAPACIDADES Y MERITOS Y TE COMPADECES DE NUESTRO CORAZÓN.
ME DESPIDO VALENTÍA EN LA ENTREGA, CORAJE PARA DEJARME SEÑIR POR TI, PARA QUE ME
SIGAS LLEVANDO A ESOS LUGARES DONDE HACES FALTA TU, TU PALABRA, TU PRESENCIA, TU
TRABAJO, TU MIRADA ACABO DEJANDO RESONAR ESTE SALMO:

Quién podrá apartarnos?


¿Quién podrá apartarnos
de «la vida verdadera»? [EE 139]

¿Será mi ambigüedad
que quiere gobernarme
desde las hambres oscuras
de mi yo clandestino?

¿Será el quebranto
que rompe de repente
mi salud y mi proyecto
contagiando incertidumbre?

¿Será la seducción
que brilla como ángel
en el Olimpo estelar
de los famosos?

¿Será el rumor
que sentencia y descalifica
la audacia del amor
liberado de las modas?

¿Será el poder
que no ha previsto en sus leyes
la novedad de Dios
que sorprende los programas?

Nada nos apartará


del Amor que se regala! [Rom 8, 35]

(Benjamín González Buelta, sj)

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