Este himno celebra el trabajo de las enfermeras mexicanas en la prevención y atención de la salud desde los hospitales a las comunidades. Resalta que su vocación es entregada al servicio de la nación por el sueño de un mundo sin dolor, siguiendo el ejemplo de pioneras como Florence Nightingale y enfermeras durante la revolución mexicana. Finalmente, hace un llamado a forjar un mundo saludable con servicio, entrega y valor.