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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo l
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
"LA INVESTIGACION SOBRE LA CULTURA MAYA REPERCUTE EN
EL ENRIQUECIMIENTO CULTURAL DEL PAIS... "
PALABR.4S DE LA MTRA MERCEDES DE LA GARZA. DIRECTORA DEL MUSEO NACIONAL DE
ANTROPOLOGIA E HISTORIA. DURANTE LA CEREMONIA INAUGURAL DEL VIII ENCUENTRO INTERNACI0NA1
LOS INVESTIGADORES DE LA CULTURA MA YA. LLEVADA A EFECTO EN LA UAC EL 10 DE NOVIEMBRE DE 1998
M e da mucho gusto participar en esta ceremonia de inauguración del Octavo Encuentro de Investigadores
de la Cultura Maya, organizado, como todos los anteriores, por la Universidad Autónoma de Campeche
Estos encuentros, que se iniciaron en 1991, han creado ya una tradición en este tipo de eventos y han
adquirido un carácter internacional. Tiene como finalidad, como todos los eventos de este tipo, poner a
discusión de los especialistas las investigaciones más recientes sobre el área maya, tanto sobre la época
prehispámca, como sobre los grupos mayances actuales. Las investigaciones arqueológicas en Campeche
han recibido un fuerte impulso del Instituto Nacional de Antropología e Historia, que está por cumplir 50
años como institución, dirigido por la Lic. Ma. Teresa Franco, quien ha logrado atraer importantes recursos
económicos para apoyar los proyectos de Calakmul, Edzná, Jama, El Tigre, y otros. Así, hay en la
actualidad alrededor de 10 proyectos en plena realización. Es necesario reconocer el importante respaldo
de Pemex, de la Unión Europea, y, sobre todo del Lic. Antonio González Cun, Gobernador del Estado.
Por la significación que la cultura maya y este tipo de reuniones tienen para mí, como mayista y como
historiadora, me permitiré dirigirles unas breves palabras al respecto.
Múltiples y diversas, como los propios grupos mayances, son las creaciones culturales de aquellos grandes
hombres del pasado que fueron los mayas. Las obras prehispánicas que de ellos provienen son muestra de
su singularidad y de su inmensa capacidad creadora. Magníficas ciudades mayas de la península de
Yucatán despertaron el interés y el asombro de los conquistadores en el siglo XVI, y a partir del
descubrimiento de Palenque en el siglo XVIII se extendió por todo el mundo el empeño por descifrar los
múltiples enigmas despertados por esos monumentales vestigios, que son signo de una civilización
desaparecida, pero al mismo tiempo, de la presencia imperecedera de un momento histórico en que el
hombre logró la excelencia.
Las obras de los mayas antiguos revelan, como es comúnmente reconocido, una rica y refinada sensibilidad
estética, un elevado despliegue intelectual, una insondable y compleja religiosidad y un apasionado interés
por el hombre, su historia y su expresión, excepcional entre los pueblos de América. Estos conocimientos
se encuentran expresados en obras arquitectónicas, relieves, escultura, códices, pinturas, que hablan de la
hondura y amplitud de su espiritualidad, pero que también dan testimonio de su vida cotidiana, su lucha
por la sobrevivencia, sus conflictos sociales y políticos, y hasta de sus miserias. Pero además, los mayas
nunca han sido un pueblo uniforme; desde los tiempos más remotos lograron una gran libertad creadora
que dio por resultado una pluralidad en todos los órdenes, aunque esa vanada gama de manifestaciones
culturales, de lenguas y de costumbres, tiene un radical lazo de unión: un sustancial arraigo no sólo en la
tierra y con la vida, sino también con la naturaleza y con el cosmos íntegro.
A partir de la conquista, los mayas ya no pudieron construir ciudades, registrar el movimiento de los astros,
erigir estelas, enterrar a sus muertos en elaboradas sepulturas. La gran civilización prehispánica llegó a su
fin. Para conocer a los mayas de este momento contamos con otro tipo de fuentes, como los documentos
españoles que nos hablan de las costumbres y creencias indígenas, de las formas de organización colonial,
del destino de los grupos sometidos; en fin, del acontecer histórico de esos siglos. Sin embargo, los mayas
encontraron otra forma de expresión: realizaron una abundante literatura, aprovechando el conocimiento
del alfabeto latino, literatura que no fue únicamente un medio de comunicación, sino también un medio
de defensa de la identidad indígena y de la lucha contra la imposición española. Estos textos constituyen
el más valioso legado de los mayas colonizados, pues gracias a ellos conocemos, además, gran parte de la
histona y la cultura prehispánicas.
Después, ya tampoco escribieron; pero las distintas etmas mayances están aún ahí, hablando sus lenguas,
venerando a sus dioses, conservando el ser de sus antepasados en sus creencias, en sus vestidos, en sus
formas de pensamiento y expresión. Al mismo tiempo, han constituido una nueva realidad histórica que
poco tiene qué ver con la prehispánica y que se inscribe en la problemática actual, compartiendo el destino
de muchos otros pueblos sometidos. Así, valga la paradoja, son los mismos mayas de aquellos tiempos y
ya no son los mismos.
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Todas estas etapas y horizontes de la cultura maya se han constituido en el principal objeto de interés
científico de los que ahora nos encontramos aquí reunidos. En conocer a esos hombres, quiénes fueron y
son, qué hicieron, cómo realizaron y realizan su destino humano, qué sitio ocupan en el mundo actual y
cómo han de seguir manteniendo su identidad, por la que muchos de ellos han luchado y muerto desde la
Conquista hasta hoy, están puestos nuestros principales afanes; y el deseo de compartirlos se expresa en
esta octava reunión de investigadores de la cultura maya.
Considero que propiciar la investigación científica sobre la cultura maya repercute sin duda en el
enriquecimiento cultural del país y tiene también una profunda significación en nuestro momento histórico,
en el que tantos seres humanos de todo el mundo están empeñados en una carrera puramente tecnológica,
pragmática y competitiva, que desvitaliza y deshumaniza al hombre. Y propiciar la investigación científica
y el diálogo libre en el ámbito temporal y espacial de una reunión académica, conlleva a apoyar la
independencia de los intereses científicos, críticos y culturales en general, frente a! utilitarismo y al
comercio de las ideas que privan en nuestro tiempo. Mientras existan condiciones para realizar este tipo
de acontecimientos, pervive la esperanza en el futuro de las ciencias humanas y, con ello, del hombre
mismo, ante la desvitalización de la época contemporánea, donde destruímos hasta el ambiente físico
gracias al cual subsistimos. Y acorde precisamente con la necesidad actual de trascender los falsos valores
del cientificismo y la tecnocracia del mundo moderno, está la riqueza humana, el mundo de valores, de los
mayas de ayer y de hoy.
Felicito, pues, a la Universidad, al Lic. Ricardo Encalada Argáez, y a todos los organizadores y los
participantes en este evento deseándoles una muy rica y fructífera comunicación.
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
UEVAS PERSPECTIVAS SOBRE
LA CIVILIZACION CLASICA
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NUEVAS PERSPECTIVAS SOBRE LA
CIVILIZACION CLASICA DE LOS MA VAS
Introducción
Después de quince años de investigaciones arqueológicas en una región, un grupo, tal como ustedes
posiblemente esperen que puedo explicar lo inexplicable, iluminar los misterios más profundos, y presentar el
significativo de la vida; todo en una sola ponencia. En vez de esos temas cósmicos, esta noche trato de
iluminar algunos rincones de la civilización Clásica de los Mayas de nuestro perspectiva regional (y tal vez
provincial). El trabajo es tanto lo de mis colegas, como el mío. Vamos a ver algunas transparencias, como
introducción al sujeto, mientras que les doy un sumario de la historia cultural de Río Azul, Guatemala y su
región. Al mismo tiempo, voy a presentar una historia demográfica de la región y hacer comparaciones con
algunas otras regiones con coméntanos generales.
Pnmero debo definir la región. El área que llamamos «La Región de los Tres Ríos» comprende
aproximadamente 2000 km. cuadrados. (Figuras 1 y 2) Se extiende del Río Azul, Guatemala, en el poniente al
Río de Booth (Booth's River), Belice en el onente. Al norte, el Río Azul curva al onente a formar una
frontera natural. En el sur hemos dibujado una línea más o menos arbitrana desde el sitio mayor de La
Honradez en Guatemala hasta San José en Belice.
La región consiste en cuatro sitios y ciudades: Río Azul, Kmal, La Honradez en la zona occidental, y
La Milpa en la zona onental. Hemos cumplido investigaciones intensivas en tres de los sitios; sólo La Honradez
queda sin excavaciones legítimas aunque hay un mapa planimétnco y las investigaciones epigráficas de Ian
Graham y Ene Von Euw.
Brevemente, la histona cultural del occidente de la región empieza con granjeros pioneros desde
aproximadamente 900 años a.C. La población quedó más o menos en la línea del Río Azul, y probablemente
en el Río Bravo y Booth's Rivers. Como 500 años a.C. un templo grande está engido en el área general del
sitio de Río Azul; tiene volumen de aproximadamente 85,000 metros cúbicos; claramente un proyecto de
construcción afuera de las capacidades de una cultura de aldeas. Está decorado con motivos incisos en estuco
en sus paredes y que están en el estilo general de Izapa, México.
De 500 años a. C. hasta casi 400 años d.C., parece que la zona del Río Azul tenía un desarrollo
cultural provincial con cinco centros ntuales y de mercados. Por este tiempo, estimamos que la selva estaba
muy cambiada; casi escasa en ciertas zonas.
Hay un crecimiento gradual de población y el desarrollo de una clase de élite; probablemente líderes
religiosos y políticos. No hay indicaciones de la presencia de un estado integrado.
Conforme al texto de la Estela 1 de Río Azul, la zona está conquistada por Tikal en el año 390 d.C.;
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Los Investigadores de ¡a Cultura Maya 7 • Tomo 1
posiblemente por Sapo Humeante (Smoking Frog) en acuerdo del desciframiento del Arquitecto Federico
Fahsen. (Figuras 3, 4, 5 y 6) Las ¿lites locales estaban ejecutadas y la ciudad de Río Azul estaba establecida
como una fortaleza de frontera; probablemente la frontera con Calakmul. (Figura 7) La mayor parte de la
ciudad estaba construida en menos de 25 años lo que implica la importación de equipos de construcción para
el trabajo. El tamaño estunado de la población no nos permite presumir que la construcción estaba hecha
solamente por labor regional. Hay un crecimiento de población de 430 %; hasta más o menos 130,000 gentes.
(Figura 8) Este también implica migración a la región; tal vez de otra parte del estado regional de Tikal.
Finalmente, debemos observar que hay evidencia fuerte para una conexión de la conquista de la región por
Tikal con consejeros Teotihuacanos. Los gobernadores de Río Azul mencionan vínculos de parentesco con la
familia gobernante de Tikal; específicamente mencionan a los reyes Nariz Curvada y Cielo Tormentoso.
El Hiato, que empieza aproximadamente en el año 535 a.C., afecta a la región fuertemente y hay una
caída de población en el orden de 73%. La ciudad de Río Azul está destruida por fuego y la demolición
intencional. El Hiato está prolongado hasta 120 años o más como estaba el caso también en Tikal.
En el Clásico Tardío hay recuperación de Río Azul como una ciudad y centro mercantil; probablemente
por su localización sobre el Río Azul. La Estela 2 de Río Azul, con la fecha de 690 años d.C., menciona un
Bacab local, pero aparece que no tiene ninguna conexión con la familia gobernante de Tikal. En la Estela
también hay mención posible de una visita del rey de La Milpa; indicando tal vez que Río Azul no formaba
parte del estado regional de Tikal, pero estaba asociado, tal vez por alianza, con el sitio de La Milpa al oriente.
Mientras tanto la población crece más que 1000% en un período de 125 años, una figura que indica una
migración fuerte. Estudios de manejo de agua por Vemon Scarborough, y de la modificación del terreno en
detalle refleja la importancia de esta población tan enorme; aproximadamente 428,000 según nuestra estimación.
En el Clásico Tardío, casi todas las zonas rurales estaban ocupadas por familias de la aristocracia y los
campesinos. Este está muy parecido a sociedades feudales de Japón, Africa y Europa y ocurre en un período
de desintegración política. Así hay paralelos formales y de proceso también. En urbanismo, hay un crecimiento
fuerte en los centros menores y de poblaciones asociados con ellos.
Finalmente cercano al año 810 d.C. empieza una sene de sequías. Empieza también la caída demográfica que
es característica del colapso de la civilización clásica. En menos de 40 años pensamos que hay una declinación
súbita de población en el orden de 53% y después sigue cayendo para otros 60 años al nivel de 5% o un poco
más que cuatro mil.
En el asunto de urbanismo, la región empieza con las dos ciudades de La Milpa y Río Azul en el
Clásico Temprano, especialmente fases 2 y 3. Hay otros sitios urbanos como Chan Chich y Dos Hombres en
la zona oriental.
Comparaciones con otras regiones es difícil, porque, no obstante el entusiasmo para el estudio de
patrones de asentamiento rural, la corta duración de la mayoría de proyectos no les permiten agregar los datos
para una historia de la población regional. Tikal es una excepción, por supuesto, pero allí, no obstante los
años de los estudios de cerámica, la secuencia no es suficientemente precisa para permitimos evaluar la
posibilidad de una reducción de población en el período del Hiato, por ejemplo: en sus rasgos mayores, la
historia demográfica de Tikal, del Río Bec y del norte de Belice, conforma bastante bien con la que hemos
reconstruido para la Región de los Tres Ríos.
Ahora, ¿cuáles son los resultados de este trabajo?, miles de dólares, mucho sudor y galones de repelente.
Tenemos una historia demográfica que muestra fluctuaciones debido a cambios de clima, alimentación natural,
migración, desastres sociales y ecológicos. No es muy nuevo en la historia del mundo. Parece que tenemos
consultores militares en Centro América. Hay guerras entre los estados regionales, y guerras civiles.
Lamentablemente nada de eso es nuevo para nosotros. Pero para los Mayas en sus tiempos, estos elementos
eran nuevos, y para nosotros que estudiamos la arqueología son nuevos en detalle. Así, despacio, y con
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errores, pero de vez en cuando con iluminaciones de vanos nuevos datos, entendemos más cada año de la
civilización clásica de los Mayas.
REFERENCIAS
Adams, R. E. W.
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En, W. Ashmore, ed., Lowland Mava Senlement Patterns 211-257.
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Valdez, Fred Jr.
1993ms A Middle Preclassic Temple at Rio Azul, Guatemala.
PROVINCIAL BOUNOARY
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10-19 COURTYARQS
5-9 COURTYARDS
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C E N T R A L P E T E N ZONE
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Figura I. Las Tierras Bajas de los Mayas. Las áreas centrales y suereños. Un mapa impresionisttco de rango/tamaño
de sitios mayores y menores dentro de estados regionales sugeridos por el Clásico Temprano.
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Figura 2 La Región de Los Tres Ríos de las Tierras Bajas de los Mayas del Sur Mapa por H R. Robichaux
modificado por R E. W Adams.
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Figura 3 El mapa del sitio de Río Azul del Petén, Guatemala por el Arqlgo. Miguel Orrego Corzo
ayudado por el Dr. (inferí) Eric Ponciano del /DAEH de Guatemala.
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Figura 4 Dibujo de reconstrucción del complejo de la Estructura A-3 de Rio Azul por George E Stuart
Este complejo de cinco templos fecha totalmente dentro del Clásico Temprano.
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Figura 5. Una sección de línea central de la Estructura A-3 de Río Azul por Miguel Orrego Corzo Las fases de
construcción están notadas como son las posiciones de los "altares de ejecución "y la Estela 1 de Rio Azul.
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Figura 7. Las figuras de estuco moldeadas asociadas con ¡os "altares de ejecución " del complejo
de la Estructura A-3 de Río Azul. Debe notar que originalmente cada altar tenía tres figuras pero
algunas fueron inaccesibles por la adición posterior de relleno de construcción tapándolos.
Dibujos por el Arqlgo. Miguel Orrego Corzo del IDAEH de Guatemala.
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
L SALVADOR EN EL MUNDO MAYA.
JOYA DE CEREN
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"EL SAL VADOR EN EL MUNDO MA YA "
JOYA DE CEREN
Como ha sido notado por Demarest (1986), la arqueología de El Salvador ha sido siempre abordada,
ya sea de manera implícita o explícita, como el estudio de un área de «frontera». De hecho, El Salvador se
encuentra a lo largo de una franja, o frontera, de diversas áreas culturales geográficamente bien definidas.
Convergiendo en antigüedad, dentro de los límites de El Salvador estuvieron la frontera meridional del área
altamente sofisticada de la civilización Maya de las tierras bajas; la frontera oriental de la cultura Maya de la
sierra y las extensiones septentrionales de culturas, arqueológicamente poco conocidas la mayoría de ellas,
definidas en la literatura como culturalmente «centroamericanas».
En términos arqueológicos, El Salvador ha sido comúnmente considerado como una zona transicional,
como un cruce de caminos culturales. Sin dudas, las evidencias arqueológicas y etnohistóncas disponibles
indican que durante el último milenio de su historia precolombina, El Salvador fue lugar de una extraordinaria
diversidad de grupos étnicos y lingüísticos, algunos de los cuales describimos a continuación.
El onente de El Salvador fue ocupado, probablemente tanto durante épocas prehispánicas como du-
rante el siglo XVI, por los lenca (también conocidos como «potón»), un grupo cultural y lingüístico pobremente
conocido que se extendió por el norte hacia Honduras. Andrews (1977) identifica a los lenca como los
constructores de Quelepa clásico. El occidente de El Salvador, en contraste, probablemente fue ocupado por
personas aliadas o pertenecientes a los maya pokoman, un grupo lingüístico que se encuentra también en la
serranía sur-central de Guatemala. Sharer (1978) propone que los maya pokoman, en la región de Chalatenango
moderno, estuvieron los maya chorti, un grupo étnico cuyos miembros poblaron los valles intermontanos del
occidente de Honduras y sureste de El Salvador y onental de Guatemala se encuentran los xinca, un grupo del
que se conoce muy poco.
Tarde en la prehistona de El Salvador, durante el Postclásico Temprano, los pipil, un grupo étnico
con fuerte conexiones culturales con México, ganaron control de muchas regiones previamente ocupadas por
los maya Pokoman y chorti, incluyendo el valle de Chalchuapa, la cuenca del Paraíso y la región de San
Lorenzo en El Salvador central (Fowler 1989). Finalmente, se afirma que durante el Postclásico Tardío los
pipil monoalca, un grupo de gueneros emigrantes epi-toltecas que se piensa tuvieron ongen el Puebla o
Veracruz, entraron en la región de El Salvador luego de la disolución del impeno Tolteca de México central
alrededor de los años 1250 a 1300 D.C.
Sin embargo Fowler (1989) lo toma con reserva, aunque algunos han sugendo que el Estado Postclásico
Tardío de «Cuscatlán» fue una unidad política pipil nonoalca, la realidad de un relato semimítico de migración
Nonolaca que todavía tiene que ser demostrada arqueológicamente. El Salvador, el cruce de caminos culturales
precolombinos, estuvo bordeado por el norte y el este, en Honduras onental y Nicaragua occidental, por
grupos étnicos muy pobremente conocidos tanto arqueológica como etnohistóricamente.
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
Debido tal vez a la extraordinaria diversidad cultural del antiguo El Salvador, muchos arqueólogos
han tendido a examinar los desarrollos culturales locales principalmente en términos de sus relaciones a un
fenómeno mucho mejor documentado: el desarrollo hacia el norte de la civilización Maya. Este énfasis en las
relaciones éxternas de las culturas salvadoreñas se puede ilustrar en la abundante especulación arqueológica
relacionada a los orígenes y significado del misterioso «Complejo-Q», un grupo distintivo de rasgos cerámicos
que se afirma tienen un origen en el occidente de El Salvador.
Estos rasgos cerámicos, que incluyen una imitación de la pintura resistente del estilo Usulatán, pies
mamiformes y otras variables que se cree no son originales de los mayas de las tierras bajas, han sido citados
como elementos importantes de un agregado de componentes que se atribuye fueron la inspiración de la
civilización Maya «Protoclásica» o Clásica incipiente de las tierras bajas. Definitivamente, la cerámica del
«Complejo-Q» ha sido encontrada en las tierras bajas maya, en sitios tan importantes como Uaxactun, Holmul
y Barton Ramie. Vanos arqueólogos, incluyendo Sheets y otros, han presentado como hipótesis que los
rasgos del «Complejo-Q» se desplazaron desde el occidente de El Salvador hacia las tienas bajas maya
durante la migración en gran escala hacia Belize y el Petén noronental causada por la erupción del volcán
Ilopango. En todo caso, dentro de la arqueología mesoamencana el problema de los rasgos cerámicos del
«Complejo-Q» continua siendo motivo de un acalorado debate.
Otros problemas de orientación extema que han dominado la arqueología de El Salvador incluyen,
entre otros: las relaciones culturales y político-económicas de los sitios salvadoreños con la gran ciudad maya
de Copán y la; posible presencia Olmeca en El Salvador como un fin en si mismo, una tendencia evidente en
los proyectos arqueológicos recientes.
Hay evidencia de que los habitantes de San Andrés, Tazumal, Joya de Cerén y otros sitios de la fase
arqueológica «Payu» fueron mayas; luego cuando la conquista, definitivamente había mayas en El Salvador.
En Chalatenango había hablantes del idioma chol (del dialecto chortí). Según una hipótesis, este
grupo hubiera sido el responsable de la fase Payu (es decir, de sitios como San Andrés, Tazumal y Joya de
Cerén), y que después del colapso clásico y con la llegada pipil se hubiera retirado hasta la zona montañosa de
Chalatenango.
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PAYU
Esta es la fase arqueológica que se está manejando como probablemente maya. Su distnbución abarca la
mayor parte del centro y occidente de El Salvador, a excepción de la costa extrema occidental, que era
Cotzumalhuapa.
TAZUMAL
SAN ANDRES
Centro regional Payu (600-900 D.C.) Originalmente contaba con 200 estructuras en por lo menos 3.5
km2. El Gobierno administra 55 manzanas con las estructuras principales.
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Comunidad Payu de tamaño no determinado.
Hay otros sitios Payu que podrían adecuarse para visitantes en el futuro, pero que actualmente no pertenecen
al Gobierno. Algunos son:
EL CAMBIO
Entre Joya de Cerén y San Andrés. Una comunidad «secundaria», poseedora de una pirámide mediana
una zona habitacional.
TACUXCALCO
1 Km. Al sur de Sonsonate, este sitio se extiende por unos 2 Km. Cuadrados y tiene vanas pirámides
de ladnllos de adobe. Después de 900 D.C., llega un nuevo grupo étnico a habilitar el lugar -los pipiles- y
llegada la Conquista, se conoce como un centro cacaotero destacado.
LLANO DE G U A J O T O
Hacia el este de lago de Guija. Representa una comunidad pequeña, pero con plataformas de casas
bien conservadas, hechas en parte de piedra.
CHORTI
Nunca se ha excavado un sitio definitivamente chorti, de la época de la Conquista (protohistónco),
pero sin duda hay vanos sitios en la zona de Chalatenango. Se tiene alguna información sobre posibles sitios
fortificados que podrían ser chorti.
POCOMAN
El arqueólogo Robert Sharer identificó vanas plataformas largas en Chalchuapa que fueron productos
de los pocomames que habitaban aquí en vísperas de la Conquista y en la Colonia. Algunos todavía están en
un estado de conservación razonable y podrían ser restauradas. Miden unos 6 por 20 metros, por 1.5 metros
de altura, y están revestidas por lajas. Sostenían residencias de bahareque.
Joya de Cerén se ubica al Occidente del país, en el Departamento de La Libertad, a escasos 35 kms,
de la ciudad capital, fue descubierto en forma accidental, cuando en el teneno colindante se trabajaba en
retirar los niveles de ceniza volcánica que había anojado en esa zona, lo que fuera el volcán «Caldera» y otros
tipos de evidencia que se han suscitado postenormente que indican la presencia de «Lomas de Caldera»; las
relaciones estratigráficas indican que las aberturas volcánicas que han surgido desde la deposición de la
secuencia de Cerén en el año 590 D.C. incluyen: Laguna Ciega, Boca Tronadora, aberturas al lado norte de El
Playón, y el Boquerón. Frente a esta situación de desalojo de tefra y ceniza, se econtró el pnmer vestigio de lo
que sería Joya de Cerén, la estructura No. 1 (su nomenclatura obedece al proceso de descubnmiento, según el
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
Proyecto de investigación arqueológica, verficado desde el año de 1989 a la actualidad).
A la fecha se han desarrollado 5 temporadas de investigación arqueológica, los cuales han vertido
mucha información de carácter multidisciplinara, tales como avances en los estudios y análisis de: la
Arqueología del Sitio (excavaciones), la arqueobotánica (flora nativa); geofísica del lugar y su entorno
(resistividad); arqueo-magnetismo; cerámicas prehispánicas; conservación de material cultural; medicina forense
(aún no se han localizado restos humanos); análisis arquitectónico (estructuras, materiales y sistemas
constructivos); vulcanología y conservación del Inmueble en general: protección-drenajes y techado:
Intervención directa en cada estructura descubierta, a base de procesos de consolidación. Lo anterior representa
el marco científico dentro de las áreas de estudio del sitio.
También se tiene el marco físico que analiza la topografía, entorno natural y vulcanismo de la zona,
el cual se vió afectado a partir de la erupción del volcán ocurrida en el año 250 D.C. absorbiendo todo el valle
de Zapotitán.
El marco de valorización incluye actualmente el manejo del sitio, con un plan de manejo para el
futuro Parque Arqueológico un museo, senderos interpretativos, áreas recreativas y estudios de factibilidad de
la zona. Todo ello dentro de un Plan Piloto que reactive el potencial de la Comunidad Joya de Cerén e
impulse el impacto natural-cultural del área.
La función original de las estructuras está siendo interpretada, más sin embargo, al analizar cada
espacio, tenían actividades de índole social (prácticos) y privados (bancos internos, probablemente para dormir),
las puertas internas llevaban incrustadas en la pared argollas de barro para sostener elementos aislados. Contiguo
a estas estructuras se encuentran restos de las áreas de cocina y anexo al complejo espacios para cultivos.
Muchos de estos detalles son característicos de la cultura maya, por ejemplo en su orientación y reducida
«luz» de sus varias puertas, hacia el norte magnético. Además se observa una característica muy especial, de
índole estructural en todas las viviendas, se asientan sobre una plataforma rectangular o cuadrada en ciertos
casos, de cimentación con un promedio de 1.30 mts. de altura y se eleva conjuntamente con su sistema
constructivo, con sus cuatro columnas de barro.
Casos muy excepcionales del «tipo» de viviendas son la No. 9 «Temascal» baño ceremonial, con una
bóveda como techo, y estéticamente la estructura No. 12 como una especial manifestación en sus molduras,
decoración geométrica romboidal, con la presencia de una ventana, nichos y pintura mural... demuestran una
técnica constructiva acorde a las exigencias climática, con características innegables de su finalidad protectora
del medio ambiente.
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Producto de todas las excavaciones arqueológicas, se tiene una considerada cantidad de material
cultural, el cual está siendo intervenido con procesos adecuados de conservación y restauración. Entre ellos
se encuentran: cerámica, líticas, material orgánico (restos de botánica: comida, semillas, plantaciones, madera,
morros, etc.), obsidiana, semillas, tejidos, cuentas de jade, restos de animales (pato, ratones, venados) y mucho
más...
El Salvador, a través de todos los esfuerzos que viene desarrollando para rescatar y valorizar este
importante sitio arqueológico, declarado ya por la Honorable Asamblea Legislativa «MONUMENTO
NACIONAL» y por la UNESCO «PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD»; a permitido la promoción del
estudio y conocimiento de una cultura maya latente, del periodo clásico (600 D.C.); es decir que nos encontramos
frente a un Bien Cultural de hace 1400 años...
JOYA DE CEREN, ha impulsado la ciencia básica que busca el conocimiento de nuestra propia
cultura, con una adecuada interrelación de la naturaleza, como ciencias aplicadas, que generan conciencia
nacional y fomentan el turismo-cultural.
Sabemos que el deseo de visitar lugares históricos es tan antiguo como la civilización; más sin em-
bargo debemos reconocer que los sitios o lugares al igual que el arte mueble, son una parte de nuestro Patrimonio
Cultural, su presencia ayuda a definir el carácter histórico de una comunidad o nación.
Aquellas sociedades donde no se rompe el nexo del pasado por medio de tradiciones culturales,
muchos sitios históricos viven a través de siglos como testimonio de su herencia cultural, contribuyendo a la
apreciación de ese pasado y a brindarle un sentido de continuidad histórica.
Joya de Cerén constituye una oportunidad para la interpretación del impacto cultural de la zona que le
rodea, la creación de un centro regional que conecte al sitio con el Centro Ceremonial Maya de «San Andrés»
unificando el panorama natural del Valle de Zapotitán.
Estamos pues, frente a un importante hallazgo mesoamericano, Patrimonio común con posibilidades
de verter el potencial histórico de nuestras raíces: compartámoslo científicamente y conservémoslo para el
futuro de nuestro pueblos.
?6
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
L A DUALIDAD EN EL CLASICO:
CAMBIO DE COMPONENTES EN
LA ESTR UCTURA CION DEL
COSMOS MESOAMERICANO
27
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
LA DUALIDAD EN EL CLASICO: CAMBIO DE COMPONENTES
EN LA ESTRUCTURACION DEL COSMOS MESOAMERICANO
Para entender el mapa cognoscitivo que articula a un pueblo es necesario abordar, en algún momento
del análisis, la cuestión de los límites y la pregunta si existe una realidad más allá de la percepción inmediata
del individuo y de la sociedad en general. Se trata, en efecto, de una cuestión espinosa donde la ignorancia, la
afición o el desconocimiento ponen en juego la existencia de los demás. Cuando se habla de culturas
arqueológicas muchas veces se actúa de esta manera, aislando y alienando sociedades según elaborados sistemas
taxonómicos. Por otra parte, rara vez se pregunta si dentro del ámbito que se percibe todos los individuos
compartieron y emplearon los elementos culturales de forma similar. La escala en la concepción del cosmos,
tanto a nivel micro como a nivel macro, es sin duda un asunto que preocupa a todos. Por lo mismo la realidad
del otro no es arbitraria, sólo que va en función de las actividades y del modo en que una sociedad piensa su
organización diana.
Durante los pnmeros años de nuestra era, las culturas protoclásicas del área maya y clásico tempranas
de Oaxaca y el altiplano mexicano decidieron ampliar los límites de su cosmos por razones que aún no
entendemos cabalmente. Dentro del proceso civilizatorio mesoamencano parecería que el desarrollo económico
y social de estas regiones condujo a la formación de estructuras políticas que dieron preferencia a la vinculación
y a la adopción de instituciones semejantes. Hemos construido este argumento sobre las observaciones de
Alfonso Caso e Ignacio Bemal con respecto al Complejo Q de Lothrop y Vaillant, y el análisis de la arquitectura
y escultura temprana en vanos sitios de Oaxaca y regiones aledañas (Aveni 1980; Bemal 1950; Caso y Bemal
1952; Caso, Bemal y Acosta 1967; Domínguez 1994; Fahmel 1991, 1995, 1998b, en prensa a, en prensa b;
Fialko 1988; Vargas y Teramoto 1996; Willey y Gifford 1961). La evidencia que apoya este argumento desde
el punto de vista del desarrollo urbano consiste, básicamente, en la apanción de un complejo de conmemoración
astronómica y una gran plataforma basal religioso-habitacional en los sitios que adoptaron esas instituciones.
En Monte Albán, los años 0 a 350 d.C. presenciaron la delimitación formal de la plaza pnncipal y la
colocación al centro de ella de los Montículos P y H, relacionados con el Juego de Pelota y el Montículo J.
Dichos edificios configuran un espacio que incluye a un complejo de conmemoración astronómica cuyos
antecedentes se encuentran en el Petén, la planicie costera del Golfo y la depresión central de Chiapas. La
geografía sagrada que introdujo este grupo arquitectónico en los valles centrales de Oaxaca implica la presencia
activa de un grupo de actores sociales que manejaban una cosmovisión de tipo solar. El parecido con otros
complejos de conmemoración también sugiere que en su mtenor se coordinaba un sistema de producción
intensivo que cumplía con modelos económicos más ambiciosos denvados de las demandas de una población
creciente. Como parte de las instituciones estatales estos recintos debieron figurar prominentemente en la
aplicación de un nuevo esquema administrativo y en la elaboración de una red de significados basada en la
dualidad Xipe - Cocijo que lo validaran socialmente (Fahmel 1994, 1995).
Hacia el norte de la Gran Plaza, las estructuras de la época I fueron recubiertas con los dos pnmeros
cuerpos de la Plataforma Norte. Al centro de ésta, se construyó el edificio I Romano, probablemente el
basamento piramidal más importante de la época Monte Albán II temprana. Poco después se construyó el
tercer cuerpo de la plataforma y se extendió la escalinata monumental bloqueando el acceso directo al basamento,
que también fue renovado (Caso, Bemal y Acosta 1967; Fahmel 1991, en prensa a). Con ello la Plataforma
78
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
Norte se transformó en un espacio semejante a las numerosas plataformas basales de las tierras bajas mayas.
La escultura del momento incluyó urnas de barro que comparten elementos con las vasijas
antropomorfas y la escultura en piedra de Chiapas y Guatemala. Es este el caso del dios viejo 5F, que imita a
los incensarios mayas que representan al Sol viejo en su manifestación de jaguar nocturno. La cabecita de
jaguar asociada a uno de estos incensarios recuperado en el entierro 10 de Tikal recuerda a la cabecita que
sostienen los personajes representados en las primeras estelas de ascención al trono de Tikal y la que lleva en
la mano el Danzante de la lápida 41 de Monte Alban (Caso 1947; Caso y Bemal 1952; Coggins 1983).
Ahora bien, ¿qué se observa para el Clásico tardío? Por razones de clandad conviene señalar que
nombramos así al período comprendido entre los años 650 y 900 d.C. en el área maya y Oaxaca, y que en el
altiplano mexicano se designa Epiclásico. Hay quienes buscan aplicar este último término a toda Mesoaménca,
pero no es una tarea fácil ya que los procesos de rompimiento con el orden anterior fueron distintos en cada
región (Pasztory ed. 1978). Ahí donde los sitios continuaron ocupados es común observar una cultura mate-
nal que se engarza con las manifestaciones previas, como en el caso de numerosas ciudades mayas y también
de Monte Albán. Con base en esta definición, los matenales arqueológicos indican que durante el Clásico
tardío Oaxaca y el sureste mesoamencano volvieron a interactuar y legitimar el sistema social mediante una
cosmovisión semejante. Al mismo tiempo recrearon elementos teotihuacanos que sobrevivieron al eclipse de
aquella ciudad, dándoles un significado en función de su nueva realidad.
Como elemento urbanístico más destacado en este proceso de acercamiento económico, político y
cultural tenemos a los grupos arquitectónicos que hemos denominado Complejos de Venus (Fahmel 1998a).
Trátase de aneglos espaciales que incluyen dos basamentos colocados a contraesquina en el ángulo de una
plaza y un juego de pelota en su proximidad. Lo particular de estos aneglos es que la planta del basamento
menor puede adoptar una forma cuadrangular o una forma de T, según el contexto icónico en el que se
encuentre. Los complejos que incluyen una planta en forma de T, por su parte, parecen haberestado asociados
a la iconografía del Hombre-Jaguar-Pájaro-Serpiente. Como ejemplo se pueden mencionar los grupos "Norte"
de Monte Albán, "El Tesoro" de Tula y el "Nuevo" Chichén Itzá. Otro caso con plantas en forma de T es el
"Conjunto B" de Teotenango (Piña Chan 1975). Con el paso del tiempo estos complejos parecen haberse
tomado en expresión icónica del culto a Venus relacionado con el dios del viento postclásico, Ehecatl. Esto lo
vemos en La Magdalena, Querétaro, donde el edificio menor adoptó una forma circular (Crespo 1993:86). En
fechas posteriores aparecieron los edificios circulares con un cuerpo rectangular al frente, ligados al concepto
de Venus-Ehecatl-Quetzalcóatl como se le conoce de "El Corral" de Tula, Calixtlahuaca, Cempoala y
Tenochtitlan, mientras que otra línea evolutiva habría llevado a las yácatas de Occidente.
A nivel de la cosmovisión, dichas transformaciones corresponden a un cambio paulatino en los atributos
En cuanto a las figuras de los seres descendentes antes mencionadas, y las que han sido reportadas en
la Huaxteca, Tenochtitlan, Oaxaca, Bilbao, Sayil, Cobá y Tulum es posible que estén relacionados, y que la
iconografía del ave fuera sustituida por otra de raigambre local. En este sentido cabe mencionar un grupo
vinculado a representaciones de índole serpentina constituido por ejemplares de los valles centrales de Oaxaca
y los de Sayil. Entre los zapotecos el descendente aparece en pequeñas estelas dinásticas, donde se desprende
del signo Fauces del Cielo, que por la Estela 11 de Monte Albán sabemos que simboliza a una serpiente
celeste. Los de Sayil, por su parte, aparecen en los frisos del segundo nivel del Palacio y se asocian a un
mascarón muy simplificado que para Paul Gendrop es reducto de las grandes fachadas zoomorfas (1983:
177). Según este autor dicho reptil representa a Itzamná, el Creador y Hacedor (López de la Rosa 1998)
aunque bien pudiera tratarse de una deidad serpentina más generalizada. Ahora bien, si la conjunción de
elementos relacionados con el ave descendente va a dar a los Hombres-Jaguar-Pájaro-Serpiente y a los edificios
con planta en forma de T, y entre los zapotecos y mayas de Sayil los descendentes se asocian a seres de tipo
serpentino, ¿tenemos entonces dos grupos iconográficos, o es que a la larga los emblemas se refirieron a una
y la misma cosa?.
En su trabajo de 1995, Baudez plantea que los gobernantes mayas vinculaban el ámbito celeste con el
tenenal. Hellmuth (1987) por su parte, identifica al dios ave supremo como patrón del inframundo y de las
dinastías remantes. Tanto los descendentes teotihuacanos como los Hombres-Jaguar-Pájaro-Serpiente parecen
tener una relación estrecha con el dios ave y el nivel terrenal, por lo que el mensaje que portan parece indicar
que los señores o sus dioses tutelares tocaban tierra con dicho disfraz. En el Monumento 7 de Bilbao vemos,
de hecho, a un señor situado dentro de las fauces de un zoomorfo al que visitan pequeños peces al estilo de las
30
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
representaciones de Palenque y el altar T de Copán antes mencionados (Parsons 1969). De igual manera los
edificios Chenes y Rio Bec con fachada serpentiforme debieron enmarcaren sus fauces a los gobernantes que
transitaban por ellas. Esto, sin embargo, no resuelve la duda si el gran monstruo con fauces Ik tiene algo que
ver con, o es equivalente a los Hombres-Jaguar-Pájaro-Serpiente vinculados a los edificios con planta en
forma de T.
Para resolver el problema cabria volver un momento a la arquitectura del Clásico tardio en Yucatán.
Con excepción del edificio 2 de Hochob, cuya planta parece ser en fomia de T (según un dibujo de Paul
Gendrop. 1983), y numerosos edificios con pórtico abierto de Chichén Itzá y Mayapán no hemos encontrado
huella o mención de una contraparte para los Complejos de Venus y los numerosos edificios en forma de T
reportados en otras regiones de Mesoaménca. Esto no implica su ausencia, o que el Complejo de Venus de
Chichen sea el único de su tipo en la península. Al parecer, numerosos croquis de sitios poco explorados
presentan grupos de este tipo, además de que en la región sureste del área maya se tienen indicios de que los
edificios con mascarones zoomorfos fueron sus equivalentes.
Con base en la discusión sobre las relaciones entre Xochicalco y Copán hemos propuesto que Monte
Alban pudo fungir como intermediario entre ambas ciudades. Las fechas de construcción del Juego de Pelota
de Copán y de las principales estructuras de Xochicalco coinciden con la época IIIB de los valles centrales de
Oaxaca y sus contactos con Cholula, Chalco y Tula. Dentro de este contexto es factible pensar que, si el Juego
de Pelota forma parte de los Conjuntos de Venus, así lo fuera también en Copán. Revisando, entonces, el
plano de este sitio resulta que el Juego de Pelota y la plaza de las Estructuras 11 y 26 configuran un grupo
arquitectónico discreto que bien pudo ser el antecedente de los ejemplos oaxaqueños y del altiplano mexicano.
Más importante para el tema de este trabajo es, que si bien en el grupo de Copán no encontramos edificios con
planta en forma de T, la Estructura 11 presenta una fachada zoomorfa en sus dos frentes principales (Gendrop
1983; Baudez 1994; Hohmann 1998). Esta asociación, aunada al uso de molduras quebradas y tableros de
ascendencia teotihuacana en otros tantos edificios de la ciudad, nos remite a los materiales recuperados en
regiones vecinas y en especial a Yucatán. Parecería, por lo tanto, que los edificios con mascarones de la
península si están vinculados con los Complejos de Venus, aunque no con las plantas en forma de T.
Sintetizando los puntos elaborados en este trabajo cabe preguntar, todavía, ¿qué implica la aparición
y adopción de estos iconos en amplias regiones de Mesoaménca durante el Clásico tardio?. Con el desanollo
de los estados tempranos debió llegar el momento en que los proyectos oficiales colidieron con los intereses
de las comunidades tnbutanas (cfr. Johnson y Earle 1988). En ese momento la vida política se habría
reorganizado reflejándose esto en los patrones de convivencia y en el uso de los recintos ceremoniales. Tanto
en Oaxaca como en el área maya tenía pnoridad el carácter institucional de la vida urbana, pues era reflejo de
un orden social denvado de un complejo sistema de mercados que no podía cuestionarse. De ahí que en
muchos sitios las élites se ajustaran a las condiciones obligándose a repensar los planos y el contenido de su
cosmovisión. En un pnncipio la conjunción de motivos que se expresan en la iconografía del Hombre-Jaguar-
Pájaro-Serpiente y las fachadas serpentinas parece haber estimulado el desanollo social y el crecimiento de
los viejos y nuevos asentamientos. En los valles centrales de Oaxaca, el recurso iconográfico enfatizó la unión
mística del cielo y la tierra con base en un reordenamiento de los atnbutos de los entes sagrados. En este
proceso fue realzada la relación entre la deidad del viento postclásica, Venus y la tiena, y soslayada la dualidad
extrínseca con los dioses tradicionales. Estos, sin embargo, se conservaron hasta el Postclásico tardío indicando
que los eventos históncos de los siglos VIII y IX no afectaron la continuidad ideológica fundamental establecida
a pnncipios del Clásico. En el norte del Petén y Yucatán el florecimiento de grandes ciudades y su abandono
repentino también parece relacionarse con la adopción del nuevo mapa cósmico y la alineación de los
componentes extínsecos. Algunos elementos hallados en Uxmal y Chichén Itzá, sin embargo, sugieren la
sobrevivencia de conceptos más antiguos que serían retomados por los habitantes de la costa de Quintana Roo
y los lagos del Petén.
No hay duda que la dualidad regía los distintos niveles del cosmos mesoamencano, y que tanto el
significado como la expresión material de esta dualidad iba cambiando. De ahí que no podamos atamos a los
conceptos que los cronistas nos legaron sobre los estados del siglo XVI. Lo que presentamos en este trabajo es
un intento de significar una etapa del desarrollo social y político del sureste mesoamencano que activó a los
asentamientos del Clásico tardío a través del reconocimiento público de sus linajes. Los complejos de Venus
siempre aparecen en plazas dominantes, donde los templos de las deidades tutelares sufragaban las actividades
de los gobernantes.
Al margen de las dudas que surgieron a lo largo del trabajo queda por explorar aún la manera como se
situó el hombre común frente a este mapa, y como percibió el entorno dentro del cual estaba actuando. En su
labor diana quizá nunca acotó los más altos niveles de su realidad y la existencia de otros pueblos. Sin
embargo, fue la convivencia de éstos y la conjunción de sus motivos lo que permitió dar continuidad a la
cosmovisión general y a su vida particular diana.
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LoS Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
L A S FIGURILLAS DE CALAKMUL,
CAMPECHE: SU USO FUNCIONAL
Y CLASIFICACION SOCIOCULTURAL
Y QUIMICA
M
Universidad Autónoma de Campeche • 1999 0
LAS FIGURILLAS DE CALAKMUL, CAMPECHE:
SU USO FUNCIONAL Y CLASIFICACION
SOCIOCULTURAL Y QUIMICA
Los artefactos cerámicos analizados, fueron una parte del producto de las labores de excavación en
diversas estructuras localizadas en la Plaza Central del sitio (fig. 1); estos trabajos fueron realizados durante
aproximadamente 21 meses, divididos en tres temporadas de campo, que van desde el otoño de 1984 a la
primavera de 1994.
De entre las aproximadamente doce toneladas de material cerámico, lítico, de concha y de hueso,
llamó particularmente la atención la obtención de 734 figurillas fragmentadas, de las cuales sólo algunas se
encontraron completas.
Las figurillas e instrumentos musicales se encontraron fundamentalmente en las estructuras II y III.
Estas construcciones se localizan en el llamado grupo sureste del sitio de acuerdo a Karl Ruppert (1943). La
Estructura II (Pmcemin, 1989, Florey y Folan, 1994), es un edificio público de aproximadamente 140 x 140
mts. de base y una altura cercana a los 55 mts. (ver fig.l). La Estructura III (Alvarez y Armijo, 1989-1990), de
menores dimensiones, con una altura de 15 mts. y una base de 32 x 30 mts. (ver fig.l), es el edificio conocido
como el Palacio Lundell.
Figura I Dibujo de reconstrucción arquitectónica de la plaza central de Calakmul (Folan, et al., 1995).
38
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
El trabajo de investigación - que comprendió una tercera parte del universo de las figurillas -, incluyó
tanto el análisis de los ejemplares fragmentados como la de los fragmentos de los mismos. Es así que se
diseñó un fomiato o cédula (fig.2), en el cual se consideró la procedencia de cada una de las figurillas en
estudio, los atributos de la pasta y las características de cada una de ellas: si los ejemplares son sólidos o
huecos;-si representan a seres humanos o animales, a qué tipo de instrumento musical corresponden, así como
la inclusión de algunas características del atuendo y/o vestimenta que se observan en los de la clase antropomorfa
(Ruíz, 1996).
El propio estudio nos llevó, necesariamente, a aplicar análisis comparativos más detallados con respecto
a las figurillas de otros sitios, no sólo del área maya, sino de otras regiones de mesoaménca, así como a
probables inferencias socioculturales. Por otra parte, se elaboró la pnmera tipología de figunllas del período
clásico (fig.3), establecida para un sitio del Petén del norte (Ruíz, Ibid.).
De la totalidad de los ejemplares cerámicos - dentro de los cuales no se halló molde alguno -, el 80%
se encontró en la Estructura II, correspondiendo el 19% a la Estructura III. Cabe señalar que en las estructuras
VII (Domínguez y Gallegos, 1989-1990), IV (Pincemin, Ibid.) y en la I (Zapata y Florey, 1989-1990), excavadas
parcialmente por el propio personal del Centro de Investigaciones (ver fig. 1), se encontraron una flauta
fragmentada y una cabeza antropomorfa del Dios «N» en el recinto supenor de la Estructura VII; una figunlla
zoomorfa con la representación de una garza tigre en la IV y la cabeza zoomorfa de un hocofaisán (Cendrero,
1972) en la Estructura I.
Dentro de la colección, el 1.23% conesponde a ejemplares del Preclásico Medio; cerca del 1 % son
del Clásico Temprano; en mayor porcentaje se presentan los del Clásico Tardío, con un 89.5%, mientras que
con el 6.65% y con un 1.63% se tienen ejemplares conespondientes al Clásico Terminal y al Posclásico
Temprano respectivamente.
U n i v e r s i d a d A u t ó n o m a de C a m p e c h e
Centro de I n m l i t l t i o n t i Históricas > S o c u l n
(lUUpdi riprOu (irlaKU
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rao CTJUMICO A U C N A l »
ClM
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ATUUlTt» DI rAfTA
Figura 2. Cédula o Formato utilizado para el análisis de las figurillas cerámicas de Calakmul (Ruíz, 1998)
39
Universidad Autónoma de Campeche • 1999 i
Tipos establecidos en el estudio:
Figura 3 Relación de tipos establecidos en el estudio de las figurillas de Calakmul (Rui:, 1998).
40
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
De los ejemplares cerámicos obtenidos de las Estructuras II, III, VII y IV, el 13% observaron similitudes,
tanto estilística como cronológicamente, con otros artefactos hallados en diversos lugares del área maya, es
decir, figurillas que guardan marcadas semejanzas con algunos ejemplares reportados en diversos sitios ubicados
al norte con Yucatán (Brainerd, 1976), hacia el sur con Guatemala (Laporte y Valdés, 1993) y con algunas
ciudades de la región del Usumacinta (Willey, 1972; Schlosser, 1978).
Algunas figurillas e instrumentos musicales que presentan gran similitud -sea en la vestimenta, en el
tocado o en el instrumento mismo -, con respecto a las de Calakmul, proceden de Altar de Sacrificios (Willey,
ibid). Piedras Negras (Schlosser, Ibid.), Seibal (Willey, 1978), Tikal (Shook y Marquis, 1996), Uaxactún
(Smith, 1936), y en dos sitios localizados en las márgenes del Río Blanco, afluente de¡ Río Chixoy, como son
Cauinal (Ichon y Fauvet Berthelot, 1980) y Chitomax (Ichon y Grignon Cheesman, 1983), lugares todos en
territorio guatemalteco. En la parte mexicana con Jonuta (Alvarez y Casasola, 1985), Toniná (Becquelin y F.
Baudéz, 1982), Palenque (Ruz Lhuillier, 1973), Chiapa de Corzo (Lee Jr„ 1969), Sayil, Uxmal, Labná y
Chichen ltzá (Brainerd, Ibid.), por mencionar sólo los más conocidos.
Las figurillas de Calakmul, además de mostrar la expresión artística o el ideal estético del artesano - ya
que muchas de ellas llevan sin duda la marca de un estilo propio -, nos muestran los rasgos culturales como es
la moda, y más aún, manifestaciones de carácter político, social y religioso (figs. 4, 5, y 6).
De acuerdo al estudio realizado, se observa que la gran mayoría de las figurillas no sólo están vinculadas
con la religión y eventualmente con la guerra, sino que presentan una gran variedad de temas como sacerdotes
(fig. 7), personajes importantes (fig. 8), individuos con máscaras, enanos y seres humanos de diferentes estratos
sociales, existiendo además las que se muestran en actividades cotidianas con diversas características físicas
(Ruiz, 1997).
o 2 3 4 3 10
2 3 4 3 tOc«»
42
Los investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
Los instrumentos musicales con representaciones masculinas, muestran imágenes de importantes
autoridades, jugadores de pelota (fig. 9), hombres jóvenes y maduros, personajes gordos y deidades - entre las
que destacan el Dios «A», «D», «E», «G», «L», y «N» -, según la nomenclatura del doctor Paul Schellhas
(1967). Los instrumentos con representaciones femeninas, son señoras importantes, mujeres jóvenes, maduras
y ancianas - una de ellas lleva la representación de la diosa «O» - (Schellhas, Ibid.); las hay cargando a un niño
o bien a un enano y sosteniendo vasijas con el brazo. Asimismo, se tienen instrumentos con representaciones
zoomorfas, tales como el jaguar, perro, mono, sapo y búho (fig. 10), entre otras clases de aves.
Entre las figurillas, existen las realizadas por la técnica del modelado, moldeado y las de técnica mixta.
En las modeladas, las partes anatómicas, la vestidura y el ornamento fueron modelados sobre el barro; en las
modeladas-moldeadas, la cabeza fue moldeada y el tocado modelado por medio de aplicaciones al pastillaje,
en tanto que el cueipo fue hecho por la misma técnica del modelado. Tanto las figurillas modeladas como las
modeladas-moldeadas, son básicamente huecas del cuerpo y macizas de la cabeza. En lo que respecta a las
figurillas moldeadas, éstas aunque en escaso número, son de una coloración anaranjado fino, en tanto las
modeladas y modeladas-moldeadas, el color de los barros va de los grisáceos a los de color café. Por otro
lado, existen evidencias de que a un gran número de ejemplares les fue aplicado el color rojo, naranja y el
llamado azul maya.
Como parte del estudio arqueológico de las figurillas e instrumentos musicales de Calakmul, se contempló
la realización del análisis por activación de neutrones - llevado a cabo por el Dr. Ronald Bishop - esto, para
identificar la composición química de las pastas, por lo que se realizó un muestreo de 53 figurillas, 25 de las
cuales corresponden a «tipos» establecidos, desde el punto de vista estilístico, por el que esto escribe. El
análisis químico determinó la concentración de 12 elementos y una alta presencia de carbonatos triturados
intempenzados.
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43
Universidad Autónoma de Campeche • 1999 ü^H
No hay indicación de que los datos en la composición de los elementos químicos de las figurillas
analizadas, formaran patrones que relacionen los cuartos u otras áreas de la Estructura II, por lo que una
atribución de la pasta es imposible, dada la variación que existe en el desgrasante de las arcillas, limitando así
el proceso del método analítico. Aunque las figurillas de la Estructura III se agrupan dentro de una mayor
división, a través de las gráficas, existen pocos especímenes para establecer inferencias.
Una fomia de cerámica movible como las figurillas, puede fácilmente pasarse entre individuos dentro
de una amplia variedad de razones sociales e ideosincráticas. Así entonces, los moldes, con los que las
figurillas se formaron, son también un producto móvil. Si los moldes fueron distribuidos, entonces puede
esperarse que los perfiles composicionales de las figurillas, hechas de moldes, pueden ser extremadamente
variables. La producción de moldes, y la elaboración de las figurillas con esos moldes, fue el trabajo de
muchos individuos, en donde cada uno de los cuales utilizó diferente matena prima para sus propósitos
(Bishop, 1998).
Es de particular interés señalar que en la ciudad de Calakmul tuvieron lugar, en fechas determinadas y
de acuerdo a su calendario civil y religioso, diversos eventos como ceremonias y ritos que debieron acompañarse
de música, bailes e inclusive de celebraciones del juego de pelota. Lo anterior lo revela la importante cantidad
de instrumentos musicales - alrededor del 27% del total de los artefactos -, dentro de los cuales destacan 21
representaciones de jugadores de pelota de diversas variedades, localizados tanto en la Estructura II como en
la III.
De los 204 instrumentos musicales, el 51% corresponde a ocannas; el 21% a silbatos; el 8% a flautas y
finalmente con el 19% a instrumentos indeterminados; existiendo asimismo, una alta probabilidad de que un
mayor porcentaje de fragmentos de ejemplares lleguen a corresponder a instrumentos musicales.
Por otro lado, y dentro de la totalidad del material, se tiene que el 69% corresponde a la clase
antropomorfa, dominando el sexo masculino con el 33%, seguido por el sexo femenino con el 10% y finalmente
con el 26% tenemos a los de sexo sin determinar.
La clase zoomorfa alcanza un porcentaje del 17%, destacando por su número las diversas variedades de
aves, como son: el búho, el hocofaisán, el cojolite, la chachalaca y el pavo de monte entre otras. Le siguen en
importancia numérica los jaguares, monos, sapos, murciélagos y perros, entre otros.
Las figurillas e instrumentos musicales, recolectados en la Estructura II, fueron localizadas en poco
más de 100 lugares distintos, encontrándose fundamentalmente en el lado norte, es decir, en la fachada principal
del edificio asociadas tanto a las escaleras centrales como a las laterales (fig.ll). Por su número significativo
de ejemplares, resaltan los siguientes lugares: el nivel 9, comprendido a todo lo ancho y largo de la escalera
principal, en sus partes central, este y oeste con el 20% del total de artefactos de la propia estructura; estos
fueron localizados tanto en la superficie, en escombro, sobre los escalones y sobre piso, asi como asociados a
las estelas 114 (431 d.n.e.), 41 (692 d.n.e.) y 42.
El nivel 8, en sus partes este, oeste y central, proporcionó el 16% del material, obtenido mayormente
entre el escombro, en superficie y asociado a las estelas 43 (514 d.n.e.) y 44. Porcentaje similar de ejemplares
brindó el nivel 7 de entre el escombro, en superficie y en asociación con las estelas 115 y 116 con el 16%.
Finalmente, del edificio II-A -situado en la parte superior de la propia estructura- fue obtenido, de entre el
escombro, en la superficie, sobre el piso y bajo el mismo, el 11 % de los artefactos.
Ahora bien, en lo que concierne a esta misma estructura, es de indudable importancia destacar que de los 67
cuartos registrados, fue en 31 aposentos donde se localizaron 138 figurillas en el escombro y 14 sobre piso;
sobresaliendo los cuartos 59, ubicado en el nivel 8, con 31 ejemplares; el 44 y 51, situados en el nivel 7, con
11 y 10 ejemplares respectivamente, así como en los cuartos 28 y 31, localizados en el nivel 5, con 10 el
primero y 12 figurillas el segundo (fig. 12).
Por lo que atañe al material cerámico recuperado de la Estructura III, sobresalen los lugares siguientes:
de entre el escombro del lado oeste fueron recuperados 41 ejemplares, es decir, en el lugar donde se localiza
la escalera principal de acceso al palacio y sus paramentos; de entre el escombro de la plataforma que da al
oeste provienen 17 figurillas; de la fachada norte proceden 19 ejemplares de entre el escombro; con respecto
44
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
al material localizado propiamente al interior del edificio, en la parte central del cuarto I, y justo en donde se
encuentra la escalera de acceso al patio central, se recolectaron entre el escombro 7 artefactos; finalmente, del
patio central se recuperaron de entre el escombro y en la superficie 41 ejemplares (fig. 13).
ESTRUCTURA H
N
*= I ) 1
O 10 20 50 m
Es factible, ya que así lo evidenciaron las figurillas e instrumentos musicales por sus estilos y diseños,
que Calakmul fue, durante todo el período clásico, una ciudad visitada por personajes de distintos rangos
provenientes de diversas provincias, pueblos o comarcas, ya sea para asistir a determinados eventos o bien
para participar en ceremonias de mayor relevancia, utilizando para ello caminos y vías fluviales existentes
tanto al sur del área central como en la región del Usumacinta así como al norte en la Península de Yucatán.
De acuerdo a la procedencia de las figurillas, específicamente de las estructuras II y III, puede inferirse
que de entre las innumerables personas que llegaron a visitar Calakmul, una parte debió pertenecer a la clase
dirigente, así lo sugieren numerosos ejemplares masculinos e inclusive algunas figurillas del sexo femenino
recuperadas principalmente en la Estructura II. Lo anterior puede mostramos, asimismo, las relaciones de
carácter diplomático y más aún, de vínculos matrimoniales, sin descartar evidentemente, las de índole mercantil
y de intercambio.
45
1
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Estudios realizados en el Centro de Investigaciones Históricas y Sociales, por Domínguez, Gunn y Folan
(1997), en relación con el análisis de los materiales cerámicos y Uticos, han aportado información sobre las
actividades realizadas tanto al interior como al extenor de las estructuras que conforman la Plaza Central,
practicadas durante el Clásico Tardío o Complejo Ku y el Clásico Terminal o Complejo Halibe; labores
efectuadas tanto por hombres como por mujeres, que se relacionan indudablemente con aspectos ceremoniales,
domésticos, religiosos y artesanales, evidenciando en algunos casos, la combinación de las mismas en algunos
cuartos y/o espacios.
Finalmente, y con respecto a este estudio, la información que se bnnda, a través de las figunllas e
instrumentos musicales, y de acuerdo a los lugares de su localización, complementa sin lugar a dudas, el
carácter civil y eminentemente religioso de las estructuras II y III, en manifiesta asociación con los matenales
líticos y cerámicos, así como con otros elementos culturales como la arquitectura, escultura y epigrafía,
patentizándose en la estructura social y cultural del pueblo que habitó la ciudad de Calakmul y su relevancia
en el área maya.
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49
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
JL^JL AMOR A UNA LENGUA
(LA LITERA TURA MA YA - YUKA TEKA
CONTEMPORANEA)
SO
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
EL AMOR A UNA LENGUA
(La literatura maya-yukateka contemporánea)
El amor a una lengua no es sólo el factor espiritual y cultural básico para la supervivencia de la misma, sino
que es el factor lingüístico más decisivo para su conservación y persistencia. Amar a una lengua implica
hablarla y escribirla, pero también pensar y comunicarse en ella. No cabe la menor duda de que si en los
albores del siglo XXI hay alrededor de un millón de hablantes de lengua maya en la Península de Yucatán, se
debe esencialmente al amor que los mayas han sentido y sienten por su lengua. Pero no puede cometerse el
error de creer que por el hecho de que una lengua se ame y se hable, esa lengua tenga asegurado su futuro,
pues cualquier hablante de cualquier lengua siente amor por ella, pero cada año mueren -generalmente por
sustitución- muchas lenguas en el mundo; el drama de no tener interlocutores en la lengua de uno mismo o,
bien, el drama de ser el último hablante de una lengua ha sido uno de los fenómenos socioculturales más
conmovedores del siglo XX y también va a serlo durante el siglo XXI.
En el contexto lingüístico internacional la lengua maya-yukateka goza de una buena vitalidad en el nivel del
habla pues sigue siendo un medio de comunicación frecuente y extendido en los círculos familiares, en los
rituales agrícolas y en los ámbitos comerciales y laborales locales (mercados). Y es que como señala Andrés
Medina "Las lenguas mayas son un ejemplo de continuidad milenaria en el territorio en que actualmente se
las encuentra, lo que permite establecer vínculos y comparaciones entre los testimonios arqueológicos y sus
características culturales contemporáneas" (1998:50). La lengua maya-yukateka con una fuerte tradición literaria
(escritura jeroglífica, textos coloniales,...) experimenta en los últimos veinte años una esperanzadora
revitalización a nivel escrito, pero su presencia y su difusión siguen estando ausentes o son muy limitadas en
los programas de educación, en las manifestaciones religiosas y políticas oficiales, y en los medios de
comunicación.
51
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
mantiene un gran prestigio cultural, al lado, de otras lenguas como el náhuatl, el zapoteco, el mixteco, el
ñahñú (otomí), el totonaco, el mazateco, el mazahua, el purépecha o el tarahumara. Si bien oficialmente se
reconoce, en México, la existencia de más de cincuenta "lenguas indígenas", muy pocas veces se habla de su
estado de conservación; lo cierto es que este mosaico lingüístico se fragmenta y pierde color y es muy posible
que en los próximos treinta años se asista, en México, a un mismo número de muertes de lenguas. Y debe
considerarse, aquí, que "La desaparición de una lengua o de una cultura implica un empobrecimiento de
nuestro entorno y una reducción de las posibilidades de sobrevivencia como especie. La imposición del
monolingüismo y la homogeneización cultural producen efectos similares al deterioro del monocultivo en los
ecosistemas, que finalmente pueden desembocar en algo comparable a la desertización" (Itumoz, 1997:26-
27).
¿En qué benefician o en qué perjudican a la lengua maya-yukateka estas dos situaciones socioculturales? El
fortalecimiento de la identidad maya en Guatemala y el deterioro del mosaico lingüístico en México están
incidiendo en el desarrollo de la lengua maya-yukateka que de algún modo se ve favorecida por esta
convergencia gracias a su rica y milenaria tradición cultural, a su marco geográfico peninsular, a una cierta
estabilidad social prolongada, a una progresiva evolución económica, a encontrarse en una clara situación de
biculturalidad y bilingüismo, a mantener una escasa dialectalización, y gracias al constante amor de los
maya-yukatekos por su lengua (yakunah maya than). Todo ello no quiere decir que la lengua maya-yukateka
tenga ante si un futuro lingüístico muy promisorio; a la mínima presencia de la lengua maya en la enseñanza
y en los medios de comunicación debe añadirse su incipiente proceso de normalización lingüística, su
desgastante bilingüismo unidireccional (castellanización), su limitada incorporación terminológica y su nula
presencia legal. No vamos a analizar cada uno de estos puntos, pero si advertir del peligro que también
implica el hecho de seguir propiciando la división de dos variedades de la lengua maya-yukateka; me refiero
a que algunos hablantes mayas pero sobre todo algunos antropólogos y lingüistas insisten en trazar una línea
divisoria entre la hach maya (la lengua verdadera, antigua, pura) y el xe 'ek (la lengua mestiza, mezclada con
el castellano, la maya moderna). Si bien todas las lenguas del mundo, incluidas el inglés o el castellano, han
adoptado a lo largo de su historia y adoptan en la actualidad préstamos extranjeros provenientes de otras
lenguas (pensemos en los americanismos -náhuatl, maya, quechua, guaraní- introducidos en Europa a partir
del siglo XVI), ello no ha implicado la desaparición de esas lenguas sino más bien su enriquecimiento; así, la
lengua maya-yukateka que se habla en nuestros días no le debe temer a la penetración de préstamos lingüísticos
y culturales foráneos, es más, puede adoptarlos y debe adaptarlos, pero consolidando y reforzando siempre
sus propias condiciones legales (oficialidad) y lingüísticas (gramática y diccionario de uso, modernización
léxica, etc.). Aunque, ciertamente, "Las lenguas no existen para tener un status o una estructura, sino para
que los hablantes las utilicen en la comunicación" (Zimmermann, 1995-96: 192). Reconociendo que el mejor
amante de una lengua es el propio hablante y que en eso el pueblo maya de la Península de Yucatán es
ejemplar y observando la presencia tangible de la lengua maya en los patronímicos (apellidos y linajes) y en
la toponimia, queda por ver como es su desarrollo literario actual y como los narradores y los poetas mayas
plasman por escrito el amor que sienten por su lengua.*
El maestro don Eleuteno Po'ot Yah, quién ha impartido cursos de lengua maya en Yucatán y en el extranjero
(Tulane, Nueva Orleans) además de haber escrito manuales de lengua maya, es el autor del poema Ti' le
ja 'aba' binen táanxel lu 'um in we 'es Mayab t 'aan / En este año que fui al extranjero a enseñar la lengua
maya. En la última estrofa escribe:
5?
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
se está muriendo el idioma, se está muriendo el idioma,
el que piense que no es así
lo que digo, le pido que me disculpe).
Si bien hay algunos aspectos que caracterizan a la producción literaria maya-yukateka contemporánea, como
serian la proliferación de escritores o la influencia de los mitos, cuentos y leyendas orales, no debe considerarse
a estos textos poéticos actuales como materiales literarios de transición ni mucho menos productos surgidos
gracias a los programas socioculturales oficiales, sino que se trata, en cualquier caso, y dejando a un lado su
poco o mucho valor poético, de textos originados en la propia tradición literaria maya (ver Ligorred, 1995 y
1997). Miguel May May, uno de los promotores culturales y literarios más influyentes de los últimos años en
la Peninsula de Yucatán, señala que "Tener una conciencia de hablar la lengua (maya) permite tomar parte
activa en la promoción de nuestra propia cultura. No hablo de recuperar porque estamos trabajando sobre lo
que ya existe" (Gutiérrez, 1998 ms). Hay, ciertamente, una historia de la esentura en lengua maya anterior a
la conquista española y al alfabeto latino, y una buena cantidad de textos mayas coloniales (Chilames)\
durante el siglo XIX los mayas peninsulares siguieron escnbiendo (conespondencia de la Guerra de Castas)
y también lo hicieron a lo largo del siglo XX especialmente cuando los acontecimientos políticos (gobierno de
Felipe Camilo Puerto) o los planes académicos (Alfredo Barrera Vásquez) les eran favorables. La literatura
maya contemporánea existe pues porque existió una literatura maya antigua (jeroglíficos) y colonial, y porque
los mayas siempre han tenido en su lengua un gran sustento cultural; al respecto el maestro Waldemar Noh
Tzec, activo formador de poetas mayas en Calkiní y hábil y nguroso poeta él mismo afirma que: "Podemos
mostrar lo maya por la lengua; es nuestro escudo y nuestra arma. Nos protegemos y golpeamos. La literatura
en lengua maya es una muestra de resistencia. Ahora defendemos nuestra identidad con la lengua esenta"
(Gutiérrez, 1998ms).
Y es que desde aquellos pnmeros intercambios de palabras entre mayas y europeos en 1502 (Colón / Yumbé)
hasta \aJalachthaanil Sakih (Declaración de Valladolid) en 1994, en la cual el grupo cultural Mayaón solicita
la oficialización de la lengua maya, los contactos lingüísticos se han caractenzado por la implantación de un
prolongado proceso de sustitución lingüística del maya por el castellano que, por diversas y a veces fortuitas
circunstancias históncas, no ha logrado concretarse. No debe olvidarse la importancia cultural que para los
mayas reviste el isikbal ( la conversación) y el a'almah t'an (la palabra dicha, norma, ley,...), así como la
figura del ts 'ib (escritor); si a ello añadimos el aumento demográfico de la población maya en los últimos
decenios, la proliferación de escritores y el amor de los mayas por su lengua, podemos entender la situación
actual. Rigoberta Menchú apunta que "Los idiomas mayas son idiomas verdaderamente neos. Su referencia
no es el mito sino la misma naturaleza. Yo he quendo transcnbir algunos pensamientos del español al quiche
y encuentro una sintaxis distinta, una noción distinta. Puntos de referencia muy diferentes. Nuestro idioma
también es un patnmonio. Es nuestro universo. Hay que protegerlo, defenderlo, desabollarlo. Nuestros idiomas
son pedazos de cerebro de nuestras culturas. El que entienda nuestro idioma podrá gozar de él para su propia
educación, para repensar una gran cantidad de cosas. La cosmovisión indígena no es una cuestión sencilla
sino que está fundida en una vida cotidiana y está fundida en una memoria colectiva. Toda cultura milenaria
es una cultura sabia porque ha tenido que encontrarse con la integndad de la vida. Por eso es imposible
aceptar que las culturas jóvenes pretendan sustituir, destrozar o apagar a las culturas milenanas. Estas culturas
milenanas por algo viven y por algo han soportado el paso del tiempo y de la histona."( 1998:215-216).
De hecho hay conciencia de que el desuso de la lengua maya implicaría la pérdida de la capacidad de
interpretación autónoma de la propia realidad, la destrucción de una identidad, y la imposición de un discurso
(lingüístico y social) ajeno. Eduardo Subirats señala que "La gramática como la catequesis, descnbe un proceso
de destrucción de un orden discursivo y su sustitución por otro, que lo vuelve dependiente de una situación
social, tecno-económica e histónca extenor" (Subirats, 1994:322-323). El lenguaje es uno de los medios más
efectivos de dominación social pero también el único medio de denominación cultural, ahí están las metáforas:
denominar, nombrar, definir, crear en la lengua propia es la condición inherente para poder conservar y
53
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
fortalecer una cultura. En trabajos anteriores (ver Ligon-ed, 1995, 1997 y 1998) me he referido a como las
voces de la escritura de los creadores mayas contemporáneos reflejan una visión de los convencidos; es
entonces cuando este amor, esta resistencia étnica maya, se manifiesta con brillantes metáforas. Así, en el
poema Ak'ab Bej (Camino de noche) (Sakí-Valladolid, 1993), de Abimael Chuk, el k'oben, el fogón de los
mayas, es el verdadero centro no sólo del hogar familiar, sino también del universo cultural maya (cosmovisión)
y sus brasas, sus llamas, deben mantenerse encendidas para que siempre haya luz y calor; los dos primeros
versos dicen: Tu t'abo'ob le k'obeno / mix bik'in ku tuupul (Encendieron el fogón /que nunca se apagará,..).
En el 2oEncuentro de Escritores en Lengua Maya, convocado por la Unidad Regional de Culturas Populares,
en Kantunilkm (Quintana Roo) el año 1995, los organizadores expresaron en el programa algunas definiciones
acerca del valor etnocultural de la lengua maya.
-Kone 'ex k 'aay ich Maya, tía 'al u yu 'ba 'aj k 'a 'an
-(Vamos a cantar en maya, para que se escuche -recio-)
-Kone'ex k'at o'olal ich Maya, tia'al u ka' lool k-maya t'aan
-(Vamos a rogar en maya, para que florezca)
-Kone 'ex tak' uuk 'tik k-Maya t 'aan, tu yo 'olal ma' a p 'aata pachil
- (Vamos a unir nuestras fuerzas -en la lengua maya- para que no se quede atrás -desaparezca-)
Amar a una lengua implica precisamente todo eso: hablarla, escribirla, cantarla, rezar, rogar y pensar en ella,
y también unirse alrededor de la lengua maya para protegerla, para que no se olvide, y para revitalizarla, para
que tenga fuerza; se trata, entonces, de una labor comunitaria, de amplia participación. Por ello también en el
boletín U tsiibil u t'aan k-lu'umil publicado por el INI (Centro Coordinador de Sotuta, 1998), elaborado
especialmente para y por los niños mayas de los albergues, se expresa lo siguiente: Turnen yóolal u k 'ajlayil
tsikbal t 'aan yéetel u tuukulo 'obe' ku p 'atal ti' to 'on yéetel u tia 'al k 'paalal yóolal ma' k-tuúbsik ( Para que
no se olvide esta lengua y estos pensamientos es necesario escribirlo en nuestra lengua -maya- para todos los
pueblos). Pero este amor a una lengua debe sustentarse en todo un proyecto de preservación y de modernización,
de lo contrario a mediano plazo no podrá evitarse su sustitución, es decir, su extinción o muerte. Y este
proyecto tiene dos vertientes principales, una que va ligada a una conceptualización política de carácter
autonómico que considere la oficialización de la lengua maya y otra de carácter etnoliterario y lingüístico. De
la primera sólo diré que la investigadora Natividad Gutiérrez (1998) ha venido planteando algunos interrogantes
al respecto, preguntándose "de qué sirve una búsqueda cultural, un perfil propio si ello no lleva implícita una
forma de negocación que garantice alguna atribución para ejercer el poder"; además, sigue esta autora, "El
surgimiento de un nacionalismo maya (el ideal de construir un estado propio) podrá vislumbrarse cuando sus
intelectuales construyan o reconstruyan (inventen o fabriquen) su histona y su cultura. Discursos o imágenes
con las cuales los mayas quisiesen conocerse entre sí y proyectarse hacia los otros. Los mayas como otros
grupos étnicos o naciones no están exentos del dilema de la identidad".
54
• • • i Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
Por lo que hace a la segunda vertiente, puede estarse o no de acuerdo en la definición de una historia literaria
maya y ciertamente seria muy necesario un análisis filológico para clasificar aquellos textos antiguos, coloniales
y modernos dentro de las normas y modelos del lenguaje poético, pero lo cierto es que ha existido y existe una
intima relación de los mayas con su lengua y con la escritura de la misma; no es una falacia que los antiguos
sacerdotes y los chilames coloniales escribieran, ya fuera con los signos jeroglíficos o con el alfabeto latino,
ni que los líderes de la Guerra de Castas recurrieran a la lengua maya en la correspondencia. Luego vino lo
que podría llamarse un período yucateco de uso oral y escrito de la lengua, donde maestros, escritores y
estudiosos peninsulares, no mayas, utilizaron esa lengua en creaciones literarias de diversa factura (Ej. Yikal
Maya Than, 1939-1955). Y seria, finalmente, don Alfredo Barrera Vásquez el que sentaría las bases académicas
para el actual desarrollo de la lengua y de la literatura maya-yukateka, a partir de recuperar y analizar los
textos coloniales (Chilames. Cantares de Dzitbalché. Crónica de Calktní) y de elaborar estudios lingüísticos
(¿a lengua maya de Yucatán, Enciclopedia Yucatanense, 1944-47, el Diccionario Maya Cordemex, 1980,
etc.). Barrera Vásquez precisamente había señalado, ya en 1937, que "El pueblo maya fué por esencia un
pueblo literario. Su idioma es sonoro y neo, y la mente indígena, de gran imaginación, lo usó -y aún lo usa- en
metáforas perfectas". A partir de los años ochenta, la promoción de talleres literarios oficiales (Proyecto
Maya Dztibo 'ob Bejla 'e - Letras Mayas Contemporáneas, Unidad Regional de Culturas Polulares, en Yucatán)
e independientes (Revistas Cal-K'in y K'in Lakám, en Calkiní, Centro de Cultura Maya Maakan Xook, en
Camilo Puerto, Q. Roo, o Yaajal K'in, taller literano de Valladohd), ha contnbuido no tanto a la creación
poética propiamente dicha -de autor-, pues esta ha sido por tradición permanente, sino a la difusión -hasta
entonces muy incipiente- de textos esentos en lengua maya.
Pero como Miguel May May deja bien claro: "Muchas han sido las razones que me motivaron a ser esentor
y asesor de talleres en lengua maya: en pnmer lugar, el gran amor que siento por mi lengua y mi cultura;...."
(1997ms); y esta motivación de los esentores mayas por su labor, una motivación surgida originalmente del
amor -como sentimiento personal y como fenómeno étnico-, que sienten por su lengua, puede contnbuir en la
actualidad y en un futuro inmediato a consolidar una estabilidad social y una identidad regional sustentados
precisamente en el resurgimiento de la cultura maya. Los mayas se refieren a In tsáamah in yakunah maya
t aan (tener el amor entregado a la lengua maya); así, pues, la lengua maya de la Península de Yucatán, quizás
hoy más que nunca durante su nca y milenana historia, requiere de luluk t an..., de ofrecimientos y de
compromisos de amores.
NOTA
* Pueden hacerse todavía una serie de precisiones sobre lo que hasta aquí se ha dicho: es común reconocer
oficialmente la existencia de las "lenguas indígenas", pero hay una tendencia a definir, por ejemplo, a la
literatura maya como "literatura mexicana en lengua maya" o a incluir los textos mayas dentro de la llamada
"literatura yucateca", como queriendo restarles méritos o alcances poéticos...El mismo Fondo Nacional para
la Cultura y las Artes (México) convoca sus becas para escritores en "lenguas indígenas" a partir del Programa
56 |1
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
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Francesc Ligorred Perramon (Manlleu, Catalunya, 1956). Antropólogo, egresado en Lingüística por la
Escuela Nacional de Antropología e Histona, de México (1985). Ha publicado los siguientes libros:
Consideraciones sobre la literatura oral de los mayas modernos (INAH, México, 1990), Paraules de les
llengües d 'América (Generalitat de Catalunya, Barcelona, 1991), Lenguas Indígenas de México y Centroamérica
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58
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
1993), UMayathanoob ti Dzib/Las voces de la escritura (UADY, Ménda, 1997) y Presencia catalana en la
Península de Yucatán (El Colegio de Jalisco, 1998). También es editor del volumen Perspectivas antropológicas
en el mundo maya (SEEM, Madrid, 1993), coordinador de la Gaceta de Información Maya Peninsular
Sáansamal (Maldonado Eds., Ménda, 1998), y autor de diversos artículos especializados y de difusión en
revistas de Aménca y de Europa. En 1985 recibió el premio de lingüística fray Bemardino de Sahagún (IN AH)
y de 1993 a 1998 es becano-investigador en la Unidad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de
Yucatán.
Direcciones
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
L PROYECTO PROTECCION DE SITIOS
ARQUEOLOGICOS EN PETEN,
INVESTIGACION Y CONSERVACION
EN EL TRIANGULO CULTURAL
YAXHA, NAKUM, NARANJO
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
EL PROYECTO PROTECCION DE SITIOS ARQUEOLOGICOS
EN PETEN, INVESTIGA CION Y CONSER VA CION EN EL
TRIANGULO CULTURAL YAXHA, NAKUM, NARANJO
Introducción
El Instituto de Antropología e Histona de Guatemala (IDAEH) desarrolla al sureste del Parque Nacional
Tikal, en el límite sur de la Reserva de la Biosfera Maya un proyecto regional, investigando y rescatando
vanos sitios arqueológicos en la zona conocida como Tnángulo Cultural Yaxhá, Nakum, Naranjo.
La estrategia del IDAEH se basa en el "Plan de Conservación y Manejo de Monumentos Culturales de Petén"
1989-1996, documento que sirvió de base para ordenar las pnondades de acción y gestionar el apoyo
internacional.
El IDAEH delegó al Proyecto Nacional Tikal (PRONAT) la tarea de ejecutar los trabajos de inversión en la
región del Tnángulo para lo cual en 1989, una sección de Tikal se trasladó a Yaxhá, Nakum y Naranjo,
(figuras 1 y 2).
La tarea fue programada en tres fases de las cuales se han completado dos. La segunda fase inició en octubre
de 1993 y concluyó en octubre de 1997, etapa que contó con un préstamo blando otorgado por la República
Federal de Alemania a través del Banco de Reconstrucción (Kreditanstalt fíir Wiederaubau - KfW) y el apoyo
adicional del Instituto Arqueológico Alemán. En 1994 nuestro compañero de labores Bernard Hermes presentó
en este mismo foro internacional, la pnmera etapa del Proyecto 1989-1993 (B. Hermes 1994:72-97). También
Vilma Fialko presentó en 1996 un aspecto particular de nuestro proyecto regional refinéndose a la evolución
cultural de los asentamientos entre Yaxhá y Nakum. Ahora quisiera presentar en pnmer lugar los avances de
la segunda etapa de este proyecto regional para postenormente refenrme a Topoxté como un sitio preparado
para el uso cultural.
El concepto de planificación formulado en el Plan Maestro del IDAEH 1989 - 1996, se enfocó en dos aspectos:
la creación de una serie de parques alrededor de Tikal como zonas culturales - naturales y las zonas al sur de
los parques con centros urbanos y vías de comunicación actual como áreas de servicios y suministros, para
impulsar un desarrollo integrado en la región central de el Petén.
Bajo esta estrategia, el IDAEH planificó la creación de una nueva área protegida al sureste del Parque Nacional
Tikal. El nuevo parque abarca una superficie aproximada de 37,000 Ha. de selva tropical con ríos, lagos, islas,
humedales, montañas y monumentales ciudades mayas como Yaxhá, Nakum. Naranjo, Poza Maya, Topoxté
y otros.
A finales de octubre de 1993 fue posible disponer de fondos para ejecutar el programa "Protección de Sitios
Arqueológicos en Petén" nombre con el cual se denominó al aporte financiero de cooperación con Alemania.
El mecanismo de cooperación funcionó aportando cada país lo necesano para hacer eficientes los trabajos de
inversión. El aporte alemán consistió en financiar matenales y equipo, dentro de los más importantes estuvo
la adquisición de andamios metálicos y siete vehículos para transporte (tres pickups, un camión y tres motos).
También el préstamo alemán aportó los fondos para contratar a los encargados de unidades, secciones y
asistentes, con 31 contratos de servicios profesionales. El aporte de Guatemala consistió en proporcionar el
personal operativo con expenencia en excavaciones y restauración de edificios prehispánicos, con un promedio
de 180 trabajadores por año. También el IDAEH aportó sus instalaciones de campamento, oficinas y bodegas
61
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
en Yaxhá, Nakum, Naranjo y la Ciudad Capital.
El objetivo de la segunda fase fue establecer las bases para la estructura técnico - legal de una nueva zona
protegida. La tarca se organizó en dos niveles: uno local con programas puntuales en Yaxhá, Topoxté y
Nakum y un nivel regional con programas de arqueología'en zonas intersitios, estudios en humedales,
investigación etnohistónca y de archivo; el programa de documentación y rescate y el programa Patrimonio
Natural.
La forma de trabajo de las unidades técnicas es interrelacionada entre tres disciplinas principales, la arqueología,
la arquitectura y las ciencias naturales, apoyándose una a otra en trabajos integrados. Al sintetizar el
conocimiento adquindo en los dos niveles en que trabajamos tendremos una visión bastante clara de la evolución
cultural de la región, que abarca desde el preclásico medio al postclásico, continuando con la colonia hasta
llegar a la época de la explotación del chicle y a los actuales trabajadores de la selva con sus campamentos
temporales y las nuevas comunidades al sur de Yaxhá.
La tercera fase del proyecto, la cual inició ya en 1998, tiene como meta concluir, integrar y combinar todos los
programas del Triángulo Cultural y su objetivo es poner en marcha los mecanismos de interpretación,
conservación y uso de los recursos culturales y naturales ya trabajados al servicio de una actividad cultural,
científica y económica. Esta última fase debe elaborar un plan de manejo que formule los mecanismos legales,
tísicos, económicos y conceptuales que sostendrán la definición de el nuevo parque.
A su vez el Plan de Manejo del Triángulo se enmarca en un campo más amplio junto con el Sistema Nacional
de Areas Protegidas (Zotz - Tikal - Triángulo), la Reserva de la Biosfera Maya, los proyectos de desarrollo a
lo largo del eje turístico Remate - Melchor de Meneos y k5s planes de desarrollo que impulsa el gobierno
central.
Las acciones realizadas durante la segunda fase se integran en circuitos los cuales dan sentido e integración a
los trabajos de intervención, los cuales en conjunto forman el sustento científico y de utilización del recurso
cultural. En cada circuito se preparan centros de información para presentar una visión de los procesos
culturales pasados y presentes de la región.
Resumen de los Principales Logros de la Segunda Fase del Proyecto Triángulo: Terminación de los trabajos
combinados de Arqueología y Arquitectura en el templo 216 de Yaxhá; el edificio A de Nakum (figura 3) e
inicio del rescate del edificio F de Nakum. Avances significativos en el conocimiento general de los sitios en:
Yaxhá (90%), Nakum (50%), Islas (100%) y la cuenca de la laguna Yaxhá (100%).
Con el Programa de Arqueología Regional: Conclusión de los trabajos de campo del programa intersitios
entre Yaxhá - Nakum, Nakum - Tikal y Yaxhá - Naranjo; así como recopilación de buena parte de información
etnohistónca y archivos coloniales sobre la región.
Dentro del Programa de Rescate : Monitoreo de 38 sitios menores en la región noreste de Petén con perfiles
actualizados y documentación sobre arquitectura en peligro, saqueos y su entorno vegetal; avance en los 4
sitios estratégicos de La Blanca, San Clemente, Poza Maya y Pochitoca. (figura 4).
En el tema de difusión se realizaron 39 publicaciones sobre resultados de los trabajos realizados publicados
en Alemania, Honduras, España, México y Guatemala (ver en apéndice listado de publicaciones).
En el Patnmonio Natural se realizaron avances en el conocimiento de la región con vanos estudios estadísticos
y comparativos sobre la flora y fauna local con caractenzación del bosque en 8 sitios arqueológicos. También
el equipo técnico realizó un diagnóstico sobre pnondades de rescate en el noreste de Petén con una estrategia
regional que cuenta con 8 perfiles de proyecto actualizados con programación 1997-2000.
En la planificación regional se participó en forma multi-institucional con las instituciones encargadas de
planificación, áreas protegidas, fondos sociales, tunsmo (SEGEPLAN, CONAP. INTA. CCAD. FONAPAZ,
INGUAT), las comunidades vecinas y las alcaldías auxiliares.
En los campamentos de Yaxhá y Nakum se concluyeron los trabajos de infraestructura para soportar 210
trabajadores y 18 técnicos. Finalmente se concluyeron los trabajos multidisciplinanos de investigación,
conservación y puesta en uso en Topoxté.
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Topoxté: Un Sitio Preparado para el Uso Cultural
El primer componente del plan regional en ser terminado fue el proyecto piloto de Topoxté. Aquí presentaré
solamente un aspecto del trabajo multidisciplinara que se refiere a los resultados de conservación en
monumentos.
Actualmente Topoxté es el único sitio arqueológico con arquitectura visible del período posclásico en el
Petén.
El rescate de Topoxté inició con medidas de emergencia para evitar que los edificios con daños fuertes se
derrumbaran. La primer medida fue el control de vegetación sobre las edificaciones las cuales se encontraban
completamente cubiertas de árboles y arbustos, proceso que se llevó a cabo en una fomia pausada y tardó seis
años en completarse.
Paralelamente a esta acción, se construyeron cubiertas protectoras sobre los edificios en peligro de colapso.
Al inicio, estas cubiertas fueron de material perecedero procedente de la selva misma, pues los fondos limitados
en la primera etapa del proyecto no permitían adquirir tubería de hierro, clavos y alambre. Simultáneamente a
las cubiertas, se apuntalaron los muros que estaban a punto de caerse y se aseguraron provisionalmente túneles
y trincheras abiertas por los buscadores de tesoros.
Posteriormente las piezas de madera de los pnmeros andamios fueron sustituidas por tubería de hierro
galvanizado; las estructuras metálicas permitieron una gran flexibilidad de acción; se armaron vigas tipojoyst
que soportaban enormes pesos o se desabollaron esbeltas estructuras para las cubiertas protectoras finales. La
rapidez con que podían modificarse los andamios facilitó los trabajos de intervención. Las cubiertas protectoras
tuvieron un techo inicial de palma; durante el proceso de intervención se usaron láminas de zinc, plástico,
lona o palma entrenzada en forma provisional (enguanado chiclero). Finalmente en las dos cubiertas protectoras
que permanecen en el sitio se utilizó de nuevo la palma tejida en forma densa como se usa actualmente en las
viviendas de los poblados cercanos.
Uno de los objetivos del IDAEH en Topoxté fue el rescatar la arquitectura visible en peligro de colapso; en la
isla estos eran: restos de muros en dos edificios de la plaza pnncipal (fachada este, norte y oeste del edificio C
y la fachada sur del edificio E), luego eran visibles pequeñas secciones de muros aisladas y dispersas en vanos
sectores.
Otro de los objetivos del proyecto fue preparar parte del sitio arqueológico para ser presentado e interpretado
por el visitante. Esto implicó realizar otras acciones en la plaza pnncipal para integrar los edificios con
arquitectura visible en su contexto urbano. Con ese propósito el equipo multidisciplinano procedió a la liberación
de restos arquitectónicos removiendo cuidadosamente toneladas de escombros y depósitos orgánicos, que se
acumularon por más de 400 años. Así poco a poco fueron apareciendo bancas, molduras de plataformas,
muros, escalinatas con alfardas rematadas en dados, altares, pilares y pisos que fueron atendidos por el equipo
de trabajo. Paralelamente todas las excavasiones clandestinas fueron investigadas y rellenadas.
Durante los trabajos de investigación se conocieron los edificios de períodos culturales anteriores,
determinándose una secuencia de 10 estadios constructivos que abarcan desde el preclásico medio (850 - 350
a. C.) hasta el postclásico medio ( 1,200 - 1,450 d.C.). También se investigaron otros elementos culturales
tales como chultunes, recintos subterráneos, plataformas habitacionales, modificaciones de pisos de plazas y
patios, canales de drenaje y otras construcciones que fueron modificando la fisonomía de la isla. Por razones
de presentación y conservación, todas las evidencias antenores al período posclásico fueron cuidadosamente
rellenadas.
Solamente al sur de la plaza pnncipal se encuentran los restos desmantelados de un templo pirámide del
clásico tardío (edificio A). Esta edificación de 15 metros de alto, aparentemente sin uso, convivió así en
medio de la densa concentración urbana por 500 años.
Para el posclásico Topoxté contó con cerca de 100 edificaciones organizadas en dos partes elevadas rodeadas
por sectores bajos. Los Mayas aprovecharon al máximo el espacio no inundable, formando terrazas y taludes
elevados por toda la isla. El sector elevado central donde se encuentra la plaza pnncipal y los edificios más
representativos es el más importante, (figura 5).
63
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
La Plaza Principal
Los edificios representativos de Topoxté se encuentran en esta plaza de forma rectangular orientada norte -
sur, compuesta al norte y este por cuatro edificios (G, E, D y C) sobre plataformas con sus respectivas escalinatas
con alfardas rematadas en dado; cada edificio tiene en su fachada tres accesos separados por pilares, y en su
interior bancas. El más representativo, conocido como edificio C, tiene dos espacios interiores, además de su
plataforma tiene otras tres plataformas escalonadas adicionales con su respectiva escalinata con alfarda rematada
en dado; el límite sur de la plaza lo forma un edificio del tipo salón abierto (edificio B). Otros elementos
arquitectónicos tales como plataformas-altares, escalinatas, plataformas bajas, estelas y altares completan el
espacio de la plaza.
Para la presentación y conservación final se tomaron diversos criterios. Dos edificios (C y G) presentan
cubiertas protectoras permanentes; otro edificio (edificio E) que fue consolidado con la misma metodología
que los anteriores, permanece ahora sin cubierta protectora. Otro criterio de presentación fue tomado para el
edificio D en el cual luego de concluida la investigación y consolidación de sus muros y bancas, fue rellenado
de nuevo. En el límite sur, al edificio que enmarca la plaza (edificio B) no le fue removido el escombro
interior y permanece actualmente como montículo tal y como fue encontrado al inicio de los trabajos.
Igual criterio se tomó para la plataforma-altar (edificio J), frente al edificio principal (edificio C), el reducido
volumen de esta edificación ha sido prácticamente destruido por los árboles; una intervención de rescate
hubiese recuperado poco de su arquitectura.
Sobre la plaza se consolidaron las plataformas con estelas y altares (frente al edificio D) respetando la posición
en que fueron encontrados en 1987. Otras plataformas bajas que fueron expuestas por los trabajos de
investigación frente a las escalinatas de los edificios (E y G), se rellenaron de nuevo para una mejor conservación.
En el límite oeste de la plaza, otras pequeñas plataformas tampoco se intervinieron, (figura 6).
El Edificio Principal
El rescate de la plaza principal de Topoxté ha sido un logro del IDAEH, el cual fue posible gracias al apoyo
técnico y financiero del Gobierno Alemán. Lamentablemente la condición común para el resto del patrimonio
cultural de el Petén continúa en estado de emergencia. La historia del edificio principal de Topoxté (edificio
C) es un buen ejemplo de la situación general que ocurre en todo el departamento. Este edificio fue descrito
por primera vez en 1831 por Juan Galindo (Galindo 1834, 570) y lo denomina como una torre de paredes
verticales a plomo; luego en 1904 Teoberto Maler (Maler 1908,55-60) realiza los primeros planos y fotografías,
resaltando el buen estado de conservación del edificio. Posteriormente una larga lista de visitantes e
investigadores mencionan el edificio principal.
En los años 60 s William R. Bullard Jr. Realizó investigaciones en Topoxté (Bullard 1970, 245-308). Bullard
hace una comparación de las fotografías de Maler y Lundell (Lundell 1934, 182-186) comprobando que en un
intervalo de 24 años la esquina suroeste del templo principal (edificio C) se derrumbó y la parte de la pared sur
de la escalinata frontal se desmoronó. Entre 1933 y 1958 se destruyó la esquina noreste y también aparecieron
considerables daños en las terrazas inferiores al lado sur. Finalmente menciona que después de su última
visita en 1960, vanas partes del edificio estaban a punto de caerse. Los túneles de saqueo realizados en la
década de los años 70's aumentaron la inestabilidad del edificio. El último reporte escnto sobre el edificio
pnncipal, aún completo es de 1976 publicado por Joyce Kelly (Kelly 1982, 447-449) en donde descnbe el
precano estado de conservación del edificio. A pesar de registrar abundante información sobre el detenoro
paulatino del edificio pnncipal, nadie hizo nada por detenerlo. El abandono, los daños producidos por la
vegetación y los saqueos causaron en 1979 el colapso de la fachada sur; la porción sur del edificio se deslizó
arrastrando los muros de la esquina suroeste y la fachada sur hacia abajo. En 1987 el Proyecto Nacional Tikal
hace el pnmer informe técnico sobre el edificio C y a pnncipios de 1988 se realizan los pnmeros trabajos de
rescate, con apuntalamientos provisionales, control de vegetación, documentación detallada y una cubierta
protectora. Importante fue el rescate de la fachada norte ya que estaba a punto de colapsar, sus muros tenían
ya un desplome de 11 grados y vanas grietas. Los trabajos preventivos continuaron por varios años hasta que
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Los Investigadores de 1a Cultura Maya 7 • Tomo 1
en septiembre de 1990 se inició el programa arqueológico, y en noviembre de 1991 las acciones conjuntas de
conservación y arqueología intervinieron en forma "definitiva" al edificio principal. La falta de intervenciones
preventivas casi hace desaparecer al templo principal de la isla, desde el primer reporte tuvieron que pasar 155
años para que se hicieran los pnmeros trabajos de rescate y conservación. (Nonega 1995 ) (figura 7).
Alrededor de la plaza pnncipal, tres grupos de edificaciones conforman el sector elevado central: el grupo al
norte con dos edificios del tipo salón abierto y sus respectivos patios forman el espacio urbano. Este grupo fue
poco intervenido; se investigó y consolidó parte de los muros de uno de los edificios (edificio H) y el acceso
a la plaza pnncipal; también se realizó un manejo de vegetación en todo el sector. En el otro grupo de edificios
y patios, en la parte elevada al este de la plaza pnncipal, se siguió el mismo criterio; sólo en la parte norte un
edificio (edificio F) fue parcialmente liberado y consolidado. En el grupo al sur se investigó además del
edificio A desmantelado por los mismos mayas, mencionado antenormente, dos sistemas de recintos
subtenáneos del periodo Protoclásico, que postenormente fueron rellenados para su conservación. En este
sector, aparte de otras investigaciones tales como el estudio de plataformas habitacionales, sondeos de plazas
y patios y el control de vegetación; no perceptibles desde la parte elevada, se consolidaron fragmentos de
muros de contención que sostienen el relleno de la enorme terraza sur. Fuera del sector elevado central,
pequeños trabajos de consolidación de muros aislados son visibles; en el sector bajo central un edificio con
saqueos fue intervenido (4D-1) y permanece parcialmente expuesto.
Todos los sectores de la isla reciben penódicamente un control de vegetación, el cual permite distinguir la
composición de los montículos o edificaciones en su conjunto urbano. Igualmente se conserva, sin alterarlo,
el anillo de vegetación alrededor de los sectores bajos penféricos, los cuales cubren la isla como si se estuviera
dentro de una burbuja verde.
Las edificaciones expuestas reciben un control penódico para monitorear el comportamiento de las superficies
onginales por su exposición al ambiente y al paso de visitantes; todos los restos de pisos onginales han sido
cubiertos por capas de arena fina apisonada. Los muros onginales expuestos tienen una protección honzontal
de piedra adicional colocada con mezcla de cal. En el caso de restitución de muros, estos han sido diferenciados
de su contexto onginal por piezas de cerámica incrustadas en las uniones nuevas. En la restitución de volúmenes
para integración se emplearon acabados diferentes - tipo embono. Todas las mezclas de unión fueron revisadas
y si era necesano fueron reforzadas con mezcla fina a base de cal. Las gnetas y fisuras se investigaron y
consolidaron con nuevas piezas de piedra y mezcla.
En resumen la intención de los trabajos fue rescatar los vestigios culturales de la isla y propiciar el uso y
disfrute de este recurso cultural.
Para el acceso público se construyeron dos muelles flotantes, uno en la isla y otro en la playa pública de
Yaxhá, en donde también se encuentra el centro de información del sitio.
Es muy prematuro hablar de los resultados de conservación, sin embargo hemos planteado los cntenos de
intervención que motivaron-nuestra actuación en Topoxté.
Finalmente es importante también la publicación de todos los trabajos de investigación e intervención en la
isla. Gracias al apoyo del Instituto Arqueológico Alemán a través de su Comisión de Arqueología General
Comparada KA VA con sede en Bonn, estamos terminando la documentación completa de Topqxté, en la cual
han participado más de 15 autores con diferentes especialidades.
Importante también es consolidar los procesos realizados en la isla y procurar un futuro aceptable para el
patnmonio, para lo cual estamos preparando el Plan de Manejo en donde la continuidad de fondos para
conservación y uso de recursos sea asegurada.
La investigación y conservación de edificaciones y vestigios Mayas sólo tienen sentido si se integran al
presente, bajo programas de uso y disfrute social. Entre el proceso de rescate y habilitación del recurso
cultural debe haber un balance racional entre conservación y uso, entre tunsmo y recursos económicos para el
mantenimiento, entre beneficios y obligaciones, participación, responsabilidades compartidas y gestión cultural.
«
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
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Zono Núcleo
lililí
111111
11111 Biotopo
111111
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999 ^^BH
Figura 2 Areas de protección alrededor del Parque Nacional Tikal.
72
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
E d i f i c i o 216 de Yaxha, Petén
E d i f i c i o A de Nakum, Petén
Figura 3 Reconstrucción del edificio 216 de Yaxhá y elevación del edificio A de Nakum
á Programo 0« Ruccto
PRONAT- IOAEM - G U A T E M A L A AefuOlUOdOtft
74
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Figuro 5
75
Universidad Autónoma de Campeche • 1999 ^^BH
Figura 6. Edificios de la plaza principal y sus grupos.
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HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Edificio c, isla de Topoxté H 1 h
IDAEH- Triangulo 1998
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999 ^^BH
¿M. LGUNOS EJEMPLOS POCO
CONOCIDOS DEL PA TRIMONIO
PRECOLOMBINO DE CAMPECHE
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
ALGUNOS EJEMPLOS POCO CONOCIDOS DEL
PA TRIMONIO PRECOLOMBINO DE CAMPECHE
Antonio Bcnavides C.
En múltiples puntos de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, después de un mínimo de diez siglos,
muchos vestigios arquitectónicos de la cultura maya aún se mantienen en pie. Se trata de palacios, templos,
santuarios y viviendas de diversas dimensiones y periodos temporales que han perdurado por haber sido
manufacturados con manipostería. Buen número de ellos incluso conserva el recubrimiento de sillares bien
labrados, los techos abovedados y gran parte de la decoración original (mascarones, tamborcillos, motivos
geométricos, símbolos, motivos estucados, etc.).
No obstante el paso del tiempo, el desarrollo y colapso de vanas generaciones de grandes árboles, el
crecimiento de vegetación menor, la exposición a la mtempene y la acción vandálica o el saqueo han causado
que muchos de esos inmuebles se encuentren en peligro de derrumbe o bien con graves problemas de estabilidad.
Ante esta situación de buena parte del patnmonio arquitectónico maya en Campeche el INAH
implemento el proyecto MANZANA, que busca frenar el deterioro de dichos edificios mediante el
apuntalamiento, el retiro de especies vegetales que afecten la construcción, la reparación de gnetas y techumbres,
y la restitución de elementos sustentantes (como jambas, dinteles y tramos de muros) que fueren necesanos
para la conservación de las obras.
La intención pnmordial es evitar que desaparezcan esos elementos arquitectónicos en pie. La estancia
en los sitios es breve pero además permite registrar con detalle las características arquitectónicas, así como
efectuar colectas de material cerámico y lítico en superficie y, eventualmente, elaborar croquis o levantamientos
topográficos de los inmuebles y estructuras adyacentes en caso de no existir dicha información.
Por lo general se atienden monumentos de sitios no visitados por el público, carentes de todo servicio
y que casi siempre son de difícil el acceso. De hecho, las siglas MANZANA son una abreviatura de lo que
administrativamente se denomina Mantenimiento a Zonas No Abiertas al Público.
Santa Rosa Xtampak es un sitio de pnmer orden ubicado a unos 140 kilómetros al noreste de la
ciudad de Campeche, ya cerca de los límites con el Estado de Yucatán. Los vestigios mayas del sitio fueron
dados a conocer por los exploradores John L. Stephens (1963) y Fredenck Catherwood a mediados del siglo
pasado. Después, en 1891 Teobert Maler (1902) elaboró minuciosos registros arquitectónicos y fotografió los
inmuebles pnncipales del sitio. En la década de los 50s, ya en nuestro siglo, vanos arqueólogos de la Institución
Camegie de Washington como Harry Pollock (1970), George Brainerd, Karl Ruppert y Tatiana Proskounakoff
prosiguieron las exploraciones en Santa Rosa y produjeron el pnmer plano topográfico y un buen acervo de la
1 1
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
arquitectura monumental.
A fines de los 60s la fundación Arqueológica del Nuevo Mundo financió el trabajo de otros dos
especialistas: Evan DeBloois (1970) y Richard Stamps (1970). El primero se dedicó fundamentalmente al
análisis de 67 chultunes y a los aspectos hidrológicos del sitio. El segundo concentró sus esfuerzos en la
arquitectura de la antigua ciudad.
A partir de 1992 un proyecto específico de conservación del INAH coordinado por Renée L. Zapata
(1994) y el suscrito dio seguimiento a los trabajos urgentes de consolidación y restauración para evitar que
continuaran dañándose otros espacios de los tres niveles del Palacio. La labor se extendió al edificio norte del
conjunto llamado El Cuartel, así como a la Casa Colorada, al Edificio con Boca de Serpiente y a otros inmuebles
del Cuadrángulo del Sureste.
Tabasqueño
En la región de los Chenes también hubo algunos recursos económicos en 1992 para el Proyecto
MANZANA, mismos que fueron destinados a Tabasqueño, en donde se consolidaron vanos sectores del
Edificio 1 y de la poco común tone de planta cuadrangular del sitio.
Tabasqueño se localiza a unos ocho kilómetros al noroeste de Dzibalchén. Fue reportado onginalmente
por el explorador y fotógrafo austríaco Teobert Maler y entre los vanos investigadores que han aportado su
granito de sascab o su piedra labrada para el mejor conocimiento y protección del sitio recordamos a Harry
Pollock, Paul Gendrop, Ricardo Robina, David Potter, Renée L. Zapata y George Andrews.
Desafortunadamente no pudimos contar nuevamente con dinero en los años siguientes y en noviembre
de 1995 la sevendad de los huracanes Opalo y Roxana afectó gravemente a la construcción pnncipal de
Tabasqueño, de tal manera que se derrumbó buena parte de ella.
Xcavil de Yaxché
En 1994 el proyecto MANZANA estuvo presente en Xcavil de Yaxché, asentamiento con arquitectura
Puuc al norte de Bolonchén y cerca del límite con el Estado de Yucatán. El lugar ha sido visitado por pocos
aficionados e investigadores. Entre ellos se cuentan John L. Stephens, Teobert Maler, Harry Pollock, George
Andrews y Nicholas Dunning.
Se consolidaron múltiples sectores de los dos niveles del Palacio o estructura pnncipal del sitio, así
como vanas secciones de otro inmueble al que faltaba todo un muro entre dos accesos y cuyas esquinas,
además, acusaban peligrosas inclinaciones.
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
largo de vanos meses de 1995 establecimos campamentos en Becán y se resolvieron los problemas de estabilidad
que presentaban vanos edificios de Ramonal, de Okolhuitz y de Puerto Rico, así como de otras construcciones
de sitios más conocidos como Xpuhil, Becán y Chicanná.
En 1996 no hubo recursos económicos para el proyecto MANZANA, pero en 1997 trabajamos a
unos 80 kilómetros al noreste de la ciudad de Campeche, en dos edificios de Cacabxnuc y en uno de Chelemi.
Los tres inmuebles se caractenzan por corresponder a la arquitectura Puuc temprana y en dos de ellos registramos
evidencias de cresterías apoyadas en los muros centrales. Para ambos sitios contratamos a jornaleros y albañiles
de Cumpich, comunidad cercarana a esos y otros muchos vestigios precolombinos, tratando también de crear
y/o reforzar la conciencia de la necesidad de que ellos mismos participen en la conservación del patnmonio
arqueológico.
Cabe aquí mencionar, por la semejanza de las acciones realizadas, que durante 1992, 1994 y 1996
contamos con fondos para consolidar vanos edificios en peligro de derrumbe en Xcalumkin, también al norte
de Campeche. Las aportaciones fueron erogadas por el proyecto de un equipo de investigadores franceses,
encabezado por Pierre Becquelin y Dominique Michelct, que laboró en dicha ciudad prehispánica y apoyó en
gran medidad nuestro interés por la conserv ación del patnmonio arquitectónico. La mano de obra fue aportada
por habitantes de Cumpich.
Xuelén
Para 1998 propusimos atender los problemas de Xuelén, sitio de arquitectura Puuc temprana que se
localiza a unos 70 kilómetros al norte de la ciudad de Campeche y en el que nos encontramos laborando en
dos pequeñas construcciones. El lugar fue reportado ongmalmente por Abel Morales L. y Luis Millet C.
Xuelén se encuentra a pocos kilómetros al norte de Hecelchakán, entre Santa Cruz y Chunkanán, a
unos 40 kilómetros de la costa. Es un sitio de dimensiones modestas y desafortunadamente sufnó fuertes
saqueos en la década de los 50's y acciones vandálicas en años postenores.
No obstante, aún conserva buena parte de un edificio que contuvo cuatro aposentos, así como vestigios
de otro inmueble similar, más pequeño, pero en peores condiciones de conservación. Además de su arquitectura,
Xuelén es importante por los restos de pintura mural que atesora. Hoy día casi nada puede verse, pero vanos
especialistas en el tema como Leticia Staines y Martine Fettweis registraron allá personajes completos e
imágenes de diversas aves, vanas de ellas propias del litoral campechano.
Un detalle de la construcción pnncipal de Xuelén es que contó con una crestería, elemento recién
descubierto al retirar la vegetación que cubría su techo con miras a su impermeabilización. En los trabajos de
conservación de Xuelén participan albañiles y jornaleros de Santa Cruz y de Pocboc, las comunidades más
próximas a la zona arqueológica.
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999 ^^BH
COMENTARIOS FINALES
Los sitios arriba enumerados y atendidos sólo son unos cuantos. Esta tarca requiere de mucho dinero,
personal y tiempo. De manera rápida recordamos una treintena de sitios con arquitectura en pie que requiere
pronta atención. Para mencionar unos cuántos, con arquitectura Puuc se encuentran Almuchil, Balché,
Chunhuhub, Cumpich, Haltunceh, Ichmac, Itzimté, Mumún, Tzum, Xculoc, Xpostanil y Yaxché-Xlabpak.
Es evidente que la tarea de conservación del patrimonio arquitectónico maya aún en pie rebasa nuestras
posibilidades institucionales. Por ahora, pensamos que la mejor solución es continuar insistiendo en la existencia
de recursos económicos destinados a ese propósito, pero otro importante punto de apoyo son las comunidades
cercanas a los sitios prehispánicos.
Ello significa capacitar gente que sepa cómo apuntalar, cómo limpiar de vegetación, cómo bnndar
los pnmeros auxilios de albañilería a un inmueble con vanos siglos de edad. Estas acciones no sólo permiten
la conservación de los vestigios arquitectónicos en pie sino que además generan una mayor conciencia del
valor e importancia de las ruinas mayas, de esos montones de piedra que hablan de ayer.
i
Son ellos, los campesinos, quienes mejor conocen las zonas arqueológicas y quienes mejor pueden
ayudar a cuidar y a conservar ese patnmonio que a todos interesa por muchas razones. A unos por conocer y
entender diversas facetas de la investigación, a otros por formar parte de su histona y de su realidad cotidiana.
A todos por ser un patnmonio cultural de Campeche y del mundo.
BIBLIOGRAFIA
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HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
J ?
M. M. ECONOCIMIENTO ARQUEOLOGICO
EN EL SURESTE DE CAMPECHE:
RESULTADOS PRELIMINARES
DE LAS TEMPORADAS
1 9 9 7 - 1998
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999 ^^BH
RECONOCIMIENTO ARQUEOLOGICO EN EL SURESTE DE
CAMPECHE: RESULTADOS PRELIMINARES DE
LAS TEMPORADAS 1997 - 1998
Cuando en febrero de 1996 se inició el proyecto arqueológico francés del CEMCA, dirigido por P
Becquelm y D. Michelet, en el sitio de Balamku, Campeche, era muy poco lo que se conocía de la región. Se
sabía que Balamku, con su Templo del Friso fechado para el Clásico Temprano (Baudez, 1996; Carrasco et al.
1998), presentaba una arquitectura de influencia petenera por lo que se podía incluir, así como el sitio vecino
de Nadzca'an recientemente excavado por L. Pescador, en el corredor donde se presentaban estas influencias
abarcando por lo menos hasta el sitio de Edzná (véase fig. 1). Sin embargo, ignorábamos la permanencia en la
región de estas influencias que se observan sobre todo en la cerámica y la arquitectura.
A menos de 40 km. al Este se encuentran los primeros sitios de la zona Río Bec, bastante bien,
circunscrita geográficamente, pero cuyo estilo arquitectónico tan particular causa todavía problemas de
comprensión en cuanto a su evolución. Frente a la presencia tan cerca de dos tradiciones tan opuestas,
decidimos en 1996 efectuar una visita preliminar en la zona que sería posteriormente nuestra zona de estudio,
es decir entre Balamku y el sitio Río Bec más cerca, Manos Rojas, con el fin de definir el tipo de asentamiento
existente y el estilo arquitectónico que se encontraba en esos 40 km. que separan el corredor Petén de la zona
Rio Bec. Cabe señalar que años antes, A. Peña había intentado comparar estas dos zonas optando por la
excavación parcial de un sitio en cada una pero no desarrolló un estudio de amplitud regional (Peña, 1987).
Durante nuestra visita preparatoria se encontraron vanos sitios cuyas estructuras mostraron una
arquitectura de pequeños sillares cuadrados que R. Bueno había considerado en la estructura II de Becán
(cuartos ínfenores sur) como característicos del estilo Río Bec del Clásico Terminal (complejo Xcocom)
(Bueno et al. 1992). Este primer elemento de respuesta que podía reflejar una expansión del estilo Río Bec
afuera de sus límites tradicionales durante este período y, que indicaba una larga secuencia de ocupación con
posibles interferencias y traslapes tanto espacial- como cronológicamente entre las influencias Peten y Río
Bec, nos convenció del interés que presentaba este trabajo.
Para llevar a cabo este trabajo usamos dos métodos compleméntanos que nos permitieron efectuar un
reconocimiento semi-sistemático. Por una parte, recummos a la ayuda de informadores que nos enseñaron
sitios conocidos localmente. Por otra, abnmos brechas en todos los lugares donde ningún sitio nos fue reportado
para avenguar si realmente no existieron asentamientos o más bien, si este vacío resultaba de un conocimiento
limitado de la gente en su gran mayoría recién llegada.
Descubnmos un total de 68 sitios, designados con abreviaturas, que abarcan desde pequeños grupos
hasta Centros Ceremoniales Mayores. Por supuesto, no fue exhaustivo, pero nos proporcionó una muestra
bastante representativa de la densidad ocupacional. Se mapearon 6 sitios de los más interesantes y se hizo un
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
croquis orientados, sin escala, de los demás para fijar su organización espacial. Algunos sitios presentaron
rasgos arquitectónicos interesantes y poco conocidos para la segión que decidimos fechar para tratar de
identificar la influencia a la cual pertenecieron. En tanto que otros sitios, a través de la presencia simultánea
de elementos arquitectónicos Petén así como Río Bec indicaron ocupaciones largas que debíamos confirmar
en la secuencia cerámica.
Asi en 1998, se realizaron una sene de pozos estratigráficos en 11 de los sitios más pertinentes desde
el punto de vista que nos interesaba. El análisis de la cerámica, que se concluyó hace poco, se efectuó en la
ceramoteca del Centro I.N.A.H. Yucatán en colaboración con la ceramista del Proyecto Calakmul, Sara Dzul,
siguiendo la clasificación elaborada por S. Boucher para este mismo sitio. A continuación presentamos
resultados preliminares de este trabajo, que acoplan descnpción arquitectónica y fechas obtenidas con la
cerámica, en base a los sitios más relevantes.
Podemos dividir la zona en tres conjuntos de sitios en relación con la topografía. Pnmero, la parte
oeste está ocupada por un sistema de planicies y bajos inundables (entre 160 y 200 m. s.n.m.) dentro del cual
corre el Rio Desempeño. De vez en cuando aparecen ligeras elevaciones donde se asienta un número no
despreciable de sitios. A excepción de Kaynikte, el Centro Ceremonial Mayor de esta parte, la mayoría de
aquéllos son pequeños sitios y pueden considerarse como satélites de este Centro. Luego, al Este empieza una
extensa serranía accidentada con pendientes abruptas que abarca casi toda la parte central de la zona. Su nivel
general oscila entre 260 y 280 m. s.n.m. Se observa una ocupación mucho más reducida y los escasos sitios se
encuentran casi todos a la onlla de la serranía cerca de las planicies que sirvieron sin dudas de campos de
cultivo y donde se encuentran las aguadas. Este aspecto es válido tanto para la parte oeste como para la parte
este de la serranía. Esta última está delimitada al Este por una corriente que pasa en un pequeño valle que
desemboca al norte de la carretera en un sistema de bajos y planicies donde se encuentra otro Centro Ceremonial
Mayor, Moreha, ubicado arnba de una ligera elevación natural. Por fin, en la parte este de la zona recornda,
el terreno sube con regulandad y se compone de planicies entre 240 m y 260 m. s.n.m. que rodean pequeños
cerros que alcanzan 300 m. s.n.m. La ocupación es mucho más densa y la mayoría de los sitios se asemejan al
estilo Río Bec. Cabe recalcar que en esta parte se trata solo de una muestra de sitios ya que no pudimos visitar
todos los grupos que nos fueron reportados.
Este sitio se distingue por la singular presencia en tres de los patios al Oeste de la plaza I, de vanas
columnas exentas compuestas por tres o cuatro tambores monolíticos de gran tamaño, rasgo que no se había
reportado para la región. El ejemplo más relevante se observa en la estructura sur del patio 5 compuesta por
una sola crujía de 17 m. de largo por 5 m. de ancho, postenormente dividida. Conserva su muro trasero
bastante burdo sobre cuatro hileras de piedras y muestra en su fachada cuatro columnas, a la manera de una
estructura - galería (véase fig. 10). Los tambores miden entre 68 y 74 cm. de diámetro y entre 20 y 37 cm. de
ancho. La mayoría están todavía in situ y se nota la presencia de pequeñas cuñas para estabilizarlos. Dada la
poca cantidad de escombros en la estructura es muy probable que las columnas soportaban un techo posiblemente
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
plano de material perecedero.
Se realizó en el patio al pie de esta estructura un pozo que permitió fechar tanto la estructura como el
patio para el final del Clásico Tardío - inicio del Clásico Terminal. Hasta la fecha, pudimos encontrar columnas
de este tipo solo en dos sitios que recorrimos: en el primero, Kay I, sitio satélite de Kaynikte, los tambores se
encontraron re-usados en una albarrada posiblemente muy tardía (Nondedéo, 1997), en el otro, La Fortaleza,
que aparece como el cuarto grupo de Balamku ubicado al Norte de los tres ya conocidos, las columnas
encontradas 111 situ decoran aqui también las fachadas de pequeños cuartos que abren hacia unos patios
(Taladoire y Nondcdco, 1996). El tamaño y el trabajo de esos nuevos ejemplos de tambores son muy parecidos
a los de Kaynikte Cabe señalar que en la zona Rio Bec no hemos encontrado columnas parecidas, pues las
únicas realmente exentas se encuentran en las estructuras II de Hormiguero, IX de Pechal y la estructura
principal de Peor es Nada (Ruppcrt y Denison, 1943, pp 92-93 y fig 117 y 119), pero en estos casos todas
están hechas de manipostería
Otro aspecto de interés que quisiéramos recalcar en Kaynikte es la organización espacial de la plaza
1. aún sin estela, que nos parece más relacionada a la influencia Petén que a cualquier otra Para comprobarlo
se hicieron dos pozos, uno en el centro de la plaza y otro en el patio 7 que indicaron una ocupación intensa
durante el Clásico Temprano cuando se construyeron posiblemente la mayoría de los edificios de la plaza La
ceranuca encontrada pertenece totalmente a la tradición petenera (Nondédéo, en preparación). En contraste,
la ocupación de esta parte del sitio durante el Clásico Tardio aparece muy leve y completamente ausente para
el Clásico Terminal. Por lo tanto, pensamos que es durante el Preclásico Tardío y el Clásico Temprano que el
sitio se planifica según una organización espacial influenciada por el Petén y, luego de un período mal definido
todavía, de abandono o de reducción de actividad, interviene al final del Clásico Tardío un renacimiento del
sitio que se manifiesta en la edificación de nuevos patios que muestran nuevos elementos arquitectónicos. Lo
mismo ocurre en sitios como Balamku (Arnauld, et al 1998), Nadzca'an (Pescador, 1998) y Morclia. que
describimos más abajo, y parece ser un patrón recurrente en la zona.
A unos kms de Kaynikte, en la planicie se encuentra el pequeño sitio de Kay 1. Se caracteriza por un
asentamiento disperso de pequeños conjuntos sin real organización preestablecida Sin embargo, se pueden
distinguir claramente dos agrupaciones de conjuntos, una al oeste otra al este, distanciadas de 150 m Vanos
conjuntos muestran entre los derrumbes sillares cuadrados de buena factura que invitan a considerar esos
grupos como tardíos (véase fig. 4). Uno de ellos, el Conjunto del Altar ubicado en la porción este del sitio
conserva in situ en las estructuras oeste una jamba de puerta finamente labrada (véase fig 10). Considerado
como representativo de este estilo, este conjunto fue elegido para efectuar un pozo que nos permitiera fechar
este rasgo arquitectónico. El dicho pozo se colocó al pie de las estructuras oeste a unos metros del pequeño
altar y nos enseñó que el último piso del patio, posiblemente asociado a esas estructuras, fue construido
durante el Clásico Terminal Recubre un piso antenor, más abajo, del Clásico Tardío, que contiene en su
relleno un abundante matenal del Clásico Temprano. Por lo tanto, propondríamos fechar para el Clásico
Terminal estas estructuras que usan este tipo particular de sillares.
En la parte central de la zona de estudio se encuentra el Centro Ceremonial Mayor de Morelia ubicado
aproximadamente a 20 Km de Kaynikte, a 19 Km de Nadzca'an y a solo 9 Km de Manos Rojas. El núcleo del
sitio se organiza en tomo a una plaza central muy amplia dominada al Este por una pirámide de aproximadamente
10 m de alto al pie de la cual se encuentra una de las dos estelas erigidas en la plaza (véase fig 5). Los otros
edificios que rodean esta plaza miden entre 2 y 7 m. de alto y no muestran restos de arquitectura a excepción
de los que fueron gravemente saqueados como las dos estructuras que descansan sobre una larga plataforma
que delimita toda la parte norte de la plaza. Al este de ésta, se localiza una amplia plataforma de planta
cuadrada y de 3 o 4 m. de alto adosada a una estructura piramidal que mira hacia otra plaza al Sur y cuyo
templo en la cúspide fue saqueado Adentro de la plataforma, los saqueadores descubrieron por lo menos dos
estructuras completas que fueron totalmente rellenadas al edificar la plataforma La del Sur, la mas «liberada»,
conserva parte de su decoración de estuco tanto extenor como interior y muestra según nosotros una arquitectura
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
semejante a la del Templo del Friso de Balamku (véase fig 11). La parte superior de los muros norte y sur esta
decorada con un motivo de escalera invertida alternada con un pequeño nicho coronado por una piedra saliente
que constituye como un pequeño ojo
AJ noroeste de la plaza central se encuentra un pequeño patio muy disünto de los demás en el sentido
que está mas cenado Se compone en sus lados norte y oeste de tres estructuras muy saqueadas que conservan
todavía sillares de muy buena factura que pertenecen al mismo estilo que los de Kay 1 (véase fig II) La
estructura principal del patio, al Sur, también presenta esta misma arquitectura y aparece como un edificio
bastante complejo que tiene cuartos en sus cuatro lados. Por una parte, la organización muy planificada de la
plaza central con sus estelas y la presencia de estructuras tempranas rellenadas y por otra parte la presencia de
edificios posiblemente más tardíos con un estilo más relacionado a la zona Rio Bec nos permitieron suponer
la existencia probable de dos periodos distintos de ocupación y de construcción en el sitio. Para comprobar
esta hipótesis, se hicieron dos pozos: uno en la plaza central y otro en el patio Rio Bec cuyos resultados fueron
claros La plaza central fue construida durante el Clásico Temprano y su ocupación termina al inicio del
Clasico Tardío, presente a través de unos escasos tiestos solo al nivel de la superficie La cerámica es totalmente
de tradición petenera y más del 90 % corresponde al Clásico Temprano (Nondédéo, en preparación) En
cambio, el patio Rio Bec es mucho más tardío, con una evolución muy interesante. Primero se observaron dos
pisos sucesivos estucados del Preclásico Tardío que re-usan en su relleno material del Preclásico Medio
Luego de un largo periodo de inactividad, se establece un nuevo piso de estuco al final del Clásico Tardio,
directamente sobre los pisos preclásicos. Poco después, se rellena este piso para asentar durante el Clásico
Terminal un enlosado muy bien hecho que sirvió de piso para la plaza. Suponemos que esta última etapa
constructiva esta relacionada a los edificios que muestran esos sillares tan característicos La cerámica
encontrada para este período se afilia más a la de Becán que a la tradición petenera.
Así, esos dos pozos nos permitieron comprobar primero, la fundación y la organización espacial del
sitio están relacionadas a la zona Peten; segundo tuvo dos períodos de actividad muy fuertes uno durante el
Clásico Temprano y otro al final del Clásico Tardío y durante el Clásico Terminal, por último esta arquitectura
de sillares cuadrados se puede fechar con cierta segundad para el Clásico Terminal. Cabe mencionar que
resultados similares se están logrando en las excavaciones de Balamku y posiblemente de Nadzca'an, donde
se hacen patentes dos períodos de auge en la ocupación de esos sitios durante el Clásico Temprano y el
Clasico Terminal (Michelet et al 1998). También, en Balamku tanto en el Grupo Sur (estructuras D5-2 y D5-
3) como en el Grupo Central (estructura 4) las estructuras que presentan sillares cuadrados del mismo estilo
fueron fechadas para el Clásico Terminal y confirmaron nuestro resultado (Pierrebourg, comunicación personal,
1998; Boucher. comunicación personal, 1998).
En la parte este del recorndo, encontramos dos clases de sitios: el primer grupo, el más numeroso,
consiste en nuevos sitios que se afilian a la tradición Río Bec en tanto que el segundo grupo consta de ocho
sitios que presentan estructuras decoradas en sus fachadas con columnas embebidas, un elemento un poco
atipico para la zona.
Para el primer grupo, mencionamos el sitio de Mr 2 que consta de una pequeña plaza rodeada por
estructuras con pocos restos de arquitectura visible, salvo unos arranques de bóveda que indican la presencia
de cuartos (véase fig. 6). Al noreste de la plaza se encuentran dos estructuras de cuartos múltiples de estilo
Río Bec que componen un espacio abierto al este. La estructura I, mejor conservada, aunque fue dañada por
vanos saqueos se compone de 1 0 cuartos, seis en la parte frontal, repartidos en dos crujías, y cuatTo transversales
La fachada principal que abre hacia el Sur, mide 40 m. de largo y está conservada hasta 4 m de alto Tiene
tres entradas, la del norte y la del sur, conservan todavía sus dinteles de madera en tanto que la puerta central
está decorada de cada lado por una sene de mascarones laterales sobrepuestos (véase fig. 12). Del lado oeste
de la puerta se conservan cuatro mascarones desde la doble moldura basal hasta la moldura media y del lado
este, son 7, dado que se conservan tres más desde la moldura media hasta la comisa. Todos son de perfil y
miran hacia el extenor de la puerta (véase fig. 13). Aunque no se empezó todavía el estudio estilístico de esos
KQ
Los cuartos transversales están más deteriorados pues se derrumbó la parte norte de cada uno. Pero
cabe señalar la presencia de algunos elementos particulannente relevantes. Primero, la fachada de esos cuartos
presentaba dos pilares de un metro cuadrado que componían tres vanos. Hoy en día, a excepción de uno,
todos se encuentran totalmente derrumbados pero sí se nota todavía la base de cada uno. Las jambas sur del
vano sur muestran en su interior un falso capitel tripartito de muy buena factura que Gendrop designó como
moldura en forma de atadura (Gendrop, 1987, p. 42; Gendrop et al. 1985, pp. 29-3 1). Elementos similares se
encuentran en la zona Río Bec en Channá y Tigre Triste así como en Santa Rosa Xtampak para la zona de los
Chenes. Sin embargo, en el caso que nos interesa la moldura se restringe solo a la parte interior de la jamba
en tanto que en los otros ejemplos la moldura se desarrolla también sobre la fachada. Frente al derrumbe de
los pilares no se pudo comprobar si tenían también este tipo de moldura.
Otro elemento que cabe señalar es la presencia en la parte conservada de la fachada norte de los
cuartos transversales este, de un panel decorado con cuatro mascarones sobrepuestos, idénticos a los
anteriormente descritos. Miran hacia el Este y se encuentran conservados solamente a la mitad. Su presencia
bastante insólita en la mitad de un muro lateral se explica, según nosotros, por el hecho de que se trataría en
realidad de mascarones de ángulo que marcan el fin del muro. Eso implicaría la presencia de un tercer pilar en
la esquina noreste del cuarto que delimitaría un posible vano hasta el panel de los mascarones
La estructura II se componía, al inicio, de 6 cuartos divididos en dos crujías y unos cuartos más en su
parte suroeste. Su estado de destrucción es más avanzado pues se derrumbó toda la parte trasera. La calidad
de los sillares re-usados, más pequeños y cuadrados empotrados en el macizo de los muros nos hace suponer
que esta estructura es posiblemente un poco más tardía que la primera. En este sitio, no se hizo ningún pozo ya
que la arquitectura de la estructura I se puede considerar sin dudas del Clásico Tardío.
Unos kms. más al Oeste se encuentra el sitio de Mrl. Se compone de dos plazas: la del oeste es la
más grande, está rodeada de edificios que conservan restos de arquitectura y en los cuales se puede percibir el
arranque de varias bóvedas (véase fig. 7). La del Este, es la más pequeña y abre al Este. Consta de la
estructura más relevante del sitio, la estructura I, que se compone de una crujía sencilla de tres cuartos abiertos
al sur. Mide 25 m. de largo y conserva sus muros hasta 4 m. de alto sobre todo en la parte trasera donde se
observa también la doble moldura basal y una moldura media biselada (véase fig. 14). En la fachada, no se
conserva ningún dintel pero se aprecia lo que queda de la portada zoomorfa que ornaba la parte superior de la
puerta central. Todavía se pueden observar restos de pintura sobre el estuco que recubre las piedras esculpidas
de dicha portada. Cabe mencionar que un año antes de nuestra primera visita al sitio en 1996 tanto la portada
sostenida por su dintel de madera como la bóveda del cuarto central estaban todavía intactas. Un saqueo y
luego el huracán Roxana destruyeron irremediablemente este tipo de portada que, además, no es muy frecuente.
Generalmente son completas y abarcan también los muros que delimitan la entrada. Aquí quedaron lisos
solamente revestidos de estuco pintado de rojo. Hasta la fecha, pudimos encontrar solo dos ejemplos de
portadas parciales (a excepción de la estructura 1 de Mr2 que acabamos de describir): uno, en la estructura I
de Payan y otro en la portada norte del nivel superior de la estructura XX de Chicanná (Gendrop, 1980, p.
149; Andrews, 1988). Pero, en esos tres casos, la portada está asociada a una sene de mascarones de perfil de
cada lado de la puerta que no figuran en nuestro ejemplo.
El estilo de la estructura I nos pareció muy semejante al de la estructura I de Mr2, en tanto que las estructuras
alrededor de la plaza, también saqueadas, indican a través de una arquitectura de sillares cuadrados una fecha
más tardía. Procedimos a dos pozos en la plaza, uno en el centro, y otro en la esquina suroeste y ambos
indicaron una ocupación importante durante el Clásico Terminal cuando se construyeron todos los pisos de la
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HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
plaza re-usando mucho material del Clásico Tardío. Para nosotros, esta fecha tardía no corresponde a la fecha
de construcción de la estructura I sino más bien a la ocupacion de las estructuras alrededor que presentan una
arquitectura mas tardía. Cabe también mencionar que en los escombros de un saqueo en la estructura oeste de
esta plaza se encontraron varias piedras esculpidas en forma de dientes como las que pertenecen a las portadas
lo que indicaría la presencia de otra estructura con portada.
Cerca de Mrl se encuentra otro sitio, Mr4, muy pequeño y organizado en torno a la estructura principal,
la estructura 1 (vcase fig. 7). Los escasos edificios, que miden entre 2 y 2.5 m de alto y que muestran intradós
de bóveda entre los escombros, se desarrollan en sentido Sur - Norte sin conformar una plaza. La estructura
L al Sur, es un edificio de 5 m. de alto con cuartos múltiples posiblemente dispuestos sobre 2 niveles v fue
gravemente saqueada recientemente en su parte central. Los escombros extraídos fueron acumulados sobre la
fachada norte, donde abre la estructura, y taparon los posibles cuartos del nivel inferior adosados al edificio
El saqueo penetro en los dos cuartos centrales y expuso un posible pilar central que divide la entrada del
cuarto anterior norte en dos vanos. Los muros que delimitan los vanos en sus extremidades este y oeste están
decorados con una sene de mascarones sobrepuestos que descansan sobre una doble moldura basal. decorada
en su parte remetida, con un motivo de senu-cruz que recuerda un poco las cruces de la estructura I del Grupo
A del Ramonal (Menvín, 1913, fig. 2 1) (véase fig. 15). Dos mascarones están consenados del lado este, en
tanto que los del lado oeste se encuentran debajo de los escombros. Son de perfil, representado de manera
muy estilizado y miran hacia las puertas Se distinguen singularmente de todos los mascarones ya conocidos
En los escombros, se hallaron otros fragmentos de mascarones que tal vez se localizaban arriba de los todaua
in situ. Recolectamos algunos Uestos del Clásico Tardío y Terminal que proceden del firme del único piso
estucado del cuarto anterior perforado por el mencionado saqueo. Esta posible fecha del Clásico Terminal
puede coincidir con el estilo de estos mascarones muy atípleos y fue de cierta manera confirmada por los dos
pozos que se realizaron al pie del edificio y que contenían en todos los niveles cerámica del Clásico Terminal
asociada a unos tiestos del Clásico Tardío.
Unos kms mas al oeste, se encuentra el sitio de Zap2. que se puede considerar hoy en dia como
posiblemente el sitio más al poniente afiliado a la zona Rio Bec, a unos 6 km al suroeste de Manos Rojas. Se
trata de un pequeño conjunto organizado en tomo a una plaza compuesta por estructuras de 1.5 a 4 m. de alto
que no conserv an restos visibles de arquitectura salvo unos intrádos en las estructuras norte (vcase fig. 8) Al
norte de esta plaza, se encuentra la estructura I. una pequeña estructura de 10 m de largo que abre hacia el este
y que conserv a todavia su muro trasero hasta su moldura media biselada, o sea hasta una altura de 4 m (véase
fig 16). Cabe señalar que a diferencia de las estructuras de Mrl y Mr2 no parece tener una moldura basal
Solo un cuarto se distingue hoy en dia, conservado hasta la tercera hilera de su intrádos en tanto que el cuarto
anterior, si existe, está completamente escondido debajo de los escombros. La fachada también se encuentra
tapada por los escombros y no se puede saber que tipo de decoración podía tener
El estilo arquitectónico del edificio con sus sillares paralelípedos nos permiten considerar este edificio
del Clásico Tardío Sin embargo, el pozo que se realizó a unos metros al este de la estructura, sobre una
pequeña terraza indicó una ocupación del Clásico Terminal tanto arriba como debajo del único piso de tierra
apisonada que se encontró. Aquí también el material estaba asociado a tiestos del Clásico Tardío. Esta fecha
tardía no parece coincidir con el estilo de la estructura I, pensamos que más bien se debe de relacionar a la
última ocupación del sitio cuando posiblemente se remodelaron varias partes del grupo, incluso la pequeña
terraza donde efectuamos el pozo
Esos cuatro sitios de afiliación Río Bec muestran los elementos arquitectónicos más relevantes que
encontramos y se integran a un conjunto de 13 nuevos sitios donde se pudieron observar rasgos de este estilo
Tanto adentro como afuera de esta zona Río Bec contabilizamos ocho sitios que presentan en sus
estructuras principales columnas embebidas un poco al «estilo Puuc». Este elemento atípico nos incitó separar
estos sitios antes de integrarlos o no al estilo Río Bec. Se extienden desde Mrl 1 al Este hasta Zap3 al oeste y
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desde Mr20 al norte hasta Zap9 al sur. Cabe señalar que más al sur de Zap3 nos reportaron otros sitios con
este rasgo pero afuera de nuestra zona de estudio. Estas columnas presentan una parte trasera plana entre 30
y 39 cm. de ancho (que es la parte que se empotra en el muro), una parte frontal ligeramente redondeada entre
17 y 26 cm. y una altura que varia entre 50 v 120 cm. Al inicio, estaban revestidas de estuco y posiblemente
pintadas y se colocaban una encima de otra desde la moldura basal hasta la moldura media.
Para ilustrar este rasgo, tomaremos dos ejemplos que fueron asociados a material cerámico. El primero
procede del sitio de Zap3 compuesto por dos grupos (véase fig. 8). Su grupo pnncipal se divide en dos plazas:
una al este, constituida por estructuras que miden entre de 2 y 2.5 m. de alto sin restos de arquitectura visible
a excepción de unos arranques de bóveda perceptibles entre los escombros, y otra, al oeste, más amplia y
rodeada por edificios bastante largos. Esta diferencia entre los edificios de cada plaza parece indicar una
función también distinta de las dos plazas. La plaza onente que aquí nos interesa, está delimitada al norte y al
oeste por dos estructuras muy parecidas de 2.5 m. de alto por aproximadamente 25 m. de largo. Ambas se
componen de dos crujías de 5 cuartos accesibles por cinco puertas cuyas jambas se pueden percibir luego de
un examen cuidadoso de los escombros. Su fachada hacia la plaza está decorada con columnas embebidas
que abarcan el espacio comprendido entre cada puerta (caben probablemente de 6 a 7 columnas), decorando
de esa manera todo el paño de la fachada. Se hizo un pozo al pie de cada edificio y el resultado fue idéntico:
todas las capas presentan matenal del Clásico Terminal en asociación a matenal del Clásico Tardío. Así
podría tal vez indicar una construcción y uso de esos edificios durante el Clásico Terminal.
El otro ejemplo viene del sitio de MrlO ubicado muy cerca de Mrl. Se trata de un sitio bastante amplio
que tal vez tuvo una ocupación muy larga (véase fig. 9). Se organiza en tomo a una plaza central delimitada
al Sur por una pirámide de 6 o 7 m. de alto totalmente saqueada, y en otros lados por vanas estructuras que
miden entre 2 y 3 m. de alto. Al oeste de la plaza se desanolla un conjunto de patios rodeados por estructuras
de 2.5 m. a 3 m. de alto intensamente saqueadas. El patio que nos interesa se ubica al noreste. Es el único
elevado y está delimitado al oeste por una estructura compleja cuyos cuartos abren hacia el oeste, sur y este.
Un saqueo llegó hasta la puerta del cuarto que mira hacia el patio y descubnó una jamba finamente labrada así
como el inicio de la fachada al norte de la entrada. Penetró en el cuarto y se detuvo al topar el peralte,
finamente estucado, de una banqueta que ocupa todo el espacio intenor de dicho cuarto. En la fachada, se
puede apreciar una doble moldura basal sobre la cual descansan dos columnas embebidas todavía m situ
(véase fig. 16). Conservan partes de su aplanado de estuco pero ningún resto de color. Se hizo un pozo en el
centro del patio que indicó que todo su relleno constructivo sobre más de un metro de profundidad data del
Clásico Terminal, asociado a matenal del Clásico Tardío. Casi encima del pozo, se encontró una amplia
escalera de dos escalones que permitía el acceso a una pequeña plataforma al pie de la estructura. Esta
escalera sin dudas contemporánea de la estructura también se fecha para el Clásico Termihal. Por lo tanto,
proponemos fechar con cierta segundad la construcción de esta estructura para el Clásico Terminal.
Esos dos resultados se podrían tentativamente generalizar a las demás estructuras con columnas
embebidas de la zona ya que se ven además confirmados por la excavación que hizo R. Carrasco en 1984 en
la estructura III de Chicanná que también posee columnas en su etapa Sub-P, III. El autor fechó esta etapa
para el Clásico Terminal apoyándose, además de la cerámica, sobre una fecha de Carbono 14 de 893 D.C.
(Carrasco, 1989, p. 451-453). Cabe mencionar que este ejemplo, junto con la estructura I del Grupo C de Río
Bec (Merwin, 1913, fig. 36) y la estructura pnncipal de Xaxbil (Ruppert y Denison, 1943, p. 82 y fig. 102)
eran algunos de los muy pocos ejemplos conocidos que presentaban este rasgo arquitectónico en esta zona.
Ahora representan un Corpus de más de diez sitios.
Para concluir de manera todavía preliminar, se puede esbozar un esquema general de desanollo de la
zona que van a completar y precisar las excavaciones en sitios cercanos. Estamos frente a dos tipos de
desanollo distintos si se considera los sitios de la parte este de la zona y los de la parte oeste. Los pnmeros,
encabezados por Kaynikte y Morelia se mscnben en la tradición Peten desde el inicio de su ocupación es
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
decir, desde el Preclásico Medio o Tardío según el caso. Esta tradición se nota sobre todo en la arquitectura,
cerámica y asentamiento. Durante el Clásico Temprano, esos sitios alcanzan su auge cuando se construyen la
mayoría de sus edificios ceremoniales y residenciales.
Al inicio del Clásico Tardío, interviene un fenómeno todavía mal entendido que se caracteriza por
una interrupción de la actividad constructiva así como una reducción de la ocupación. Como ejemplo, cabe
recordar la casi ausencia de material de este período en las plazas de Kaynikte y Morelia. Frente a datos tan
reducidos y fragmentarios, no pudimos detemiinar ninguna afiliación arquitectónica para este período.
En contraste, en la parte este, es decir, en lo que es la franja occidental de la zona Río Bec, el
asentamiento durante el Preclásico Tardío y Clásico Temprano aparece muy leve y disperso hasta el inicio del
Clásico Tardío durante el cual se puede fechar posiblemente la mayoría de los nuevos sitios encontrados.
Desarrollan entonces los rasgos típicos del estilo Río Bec presentes en los sitios de Mr2, Mrl y Zap2. Suponemos
que el crecimiento fuerte y brutal de este estilo se debe de relacionar, de una manera o de otra, con el pequeño
colapso que viven los sitios de la parte oeste. El posible impacto de los sitios Río Bec sobre aquéllos está tal
vez acentuado por la historia agitada que conoce durante el Clásico Tardío el sitio de Calakmul (Carrasco et
al. 1997) a través del cual se difundían sin dudas las influencias peteneras hacia el Norte.
Al final del Clásico Tardío y durante el Clásico Terminal, parece que las dos zonas conocen ahora un
desarrollo común que se caracteriza en la zona Río Bec por un dinamismo constructivo, tal vez más fuerte que
durante el Clásico Tardío y en la zona oeste por un segundo auge marcado por la construcción de nuevos
edificios, en nuevos patios que muestran un estilo totalmente distinto que se sustituye al anterior.
Este estilo del clásico Terminal, que preferimos dejar sin nombre por el momento, aparece muy
diversificado con facetas regionales distintas. Se caracteriza por el uso de sillares cuadrados bien labrados en
sus muros tanto en la parte oeste como en la parte este de la zona reconocida, aunque se nota una variedad más
amplia de sillares para la zona Río Bec. Puede usar en sus fachadas tanto columnas exentas con tambores
monolíticos como columnas embebidas a la «manera Puuc». El uso de los mascarones no desaparece pero
estos últimos son más estilizados en el caso de Mr4, o se aparentan más a la tradición Chenes en el caso de los
mascarones recientemente encontrados en la estructura D5-2 de Balamku.
Ahora nos quedara por definir, en un análisis más detallado de los datos, si este estilo del Clásico
Terminal corresponde a una expansión del estilo Río Bec afuera de sus límites tradicionales del Clásico
Tardío, o más bien si todas estas variaciones locales se inscriben dentro de una tendencia general que abarca
toda la parte central de la península y que Potter designó como estilo Centro-Yucateco (Potter, 1977).
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
AGRADECIMIENTOS
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Figura / Mapa general de la Península de Yucatán, ubicando los principales sitios mencionados
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Figura 4. Plano de la parte este de Kay / ubicando el Conjunto del Altar (levantamiento y dibujo. P. Nondédéo)
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Figura 5. Croquis sin escala del sitio de Morelia (dibujo. P. Nondédéo).
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Figura 6. Plano del sitio de Mr2. ubicando las estructuras I y II (dibujo y levantamiento. P Nondédéo).
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Figura 7. Plano del sitio de Mr], ubicando la estructura / (arriba), plano del sitio de Mr4. ubicando la estructura /
(abajo) (levantamiento y dibujo, P Nondédéo).
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Figura 9. Croquis sin escala de Mr 10. ubicando el patio elevado (dibujo. P Nondédéo).
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Figura II. Arriba, fachada norte de una de las dos estructuras encontradas dentro de la plataforma de Morelia.
abajo, estructura saqueada del patio Rio Bec de Morelia. con unos sillares todavía visibles.
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Figura 12 Arriba, fachada sur de la estructura / de Mr2.
abajo, detalle de la puerta central de la misma estructura.
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Figura 13 Detalle de los mascarones al oeste de la puerta central de la estructura / de Mr2.
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Figura 14 Arriba, fachada sur de la estructura / de Mrl.
abajo, fachada trasera de la misma estructura
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Figura 16. Arriba, fachada trasera de la estructura I de Zap2,
abajo, parte de la fachada de la estructura oeste del patio elevado de Mr 10. con sus columnas embebidas.
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ESCUBRIMIENTOS RECIENTES
EN "EL TIGRE "
1. INTRODUCCION
Andrews, Blom, Ruz L , Ball. Pavón Abreu, Piña Chán, etcétera, de una u otra manera han pretendido
darle la importancia arqueológica a la región, ya que según las fuentes históricas ahí se localizaban las grandes
capitales chontales de Chakamputún. Tixchcl. Itzamkanac, Xicalango y Potonchán A pesar de que estos
arqueólogos se interesaron por esa región, todavía se desconoce casi en su totalidad la información y nunca se
ha llevado a cabo un proyecto de investigación sistemático, que plantee el problema arqueológico de la provincia
de Acalan; por ello la importancia de estudiar Itzamkanac como la gran capital de dicho cuchcabal
Por las fuentes históricas y los restos arqueológicos reportados, se sabe que ésta fue una región
relevante para el comercio, como ruta de entrada a la zona maya en la que convivieron diversos grupos
humanos y de donde dicen venir otros Hay información que ahi convivían los chontales, cehaches. mayas
yucatecos y hacia el sur en Tabasco, los zoques y nahuas
Además por su enclave especial, los chontales entraron en contacto con diversos grupos de
Mesoaménca, esta área constituyó una entrada estratégica a la zona maya. Desde allí, por mar, pudieron
llegar a toda la península de Yucatán y Centro América, y por el norte hasta la huaxteca; asimismo por vía
fluvial fueron a Chiapas y al petén guatemalteco
La mayor parte del terntorio chontal sigue en espera de exploraciones que son indispensables para
precisar sus rasgos esenciales; sin embargo, en la actualidad se vislumbra la posibilidad de caracterizarlos
Para poder entender el desanollo histónco de este grupo es de vital importancia conocer cual era el
origen de los chontales y la visión cíclica que determinaba sus actividades políticas, religiosas y sociales
También debemos conocer a ciencia cierta la organización político temtonal de los chontales. Así como
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reunir más datos en cuanto a las relaciones interetnicas y lingüisticas
2. LA PROVINCIA DE ACALAN
Tomando como base la descripción hecha por Scholcs y Roys (1968) para la Provincia de Acalan,
nos dimos a la tarea de hacer un reconocimiento de superficie, que abarcó caminar por tierra, brechas y
caminos recién abiertos, navegar en lancha por lagunas y ríos casi intransitables, llenos de belleza y misterio
En el área registramos aquellos vestigios arqueológicos que pudimos identificar, utilizamos la fotografía
aerea, mapas topográficos y espacio mapas para el mejor registro de los sitios, lo mismo que GPS
El análisis de los patrones arqueológicos de asentamiento ha llevado a que el término «unidad política»
se convierta en un concepto muy popular dentro de la literatura especializada, y que se designara libremente
a un amplio rango de entidades territoriales con distintas extensiones, niveles de complejidad sociopolítica y
ubicación temporal
A nivel regional las unidades políticas no existen en aislamiento, sino que siempre aparecen
acompañadas por otras de configuración semejante. Cuando éstas establecen una relación permanente de
interacción, se conforma lo que denominamos «esfera política», que puede identificarse por los siguientes
elementos: mismo complejo cultural, una interacción permanente a todos los niveles, un mismo grado de
complejidad política y una relación constante que tiende a ser paritaria, pero no excluye la posibilidad de
conflicto La esfera política en la región estaría formada por Xicalango, Potonchán y Acalan, ya que todos
participan de los mismos elementos culturales
Partiendo de esta interpretación, las provincias de Yucatán no poseían una frontera bien definida ni tenian un
trazo lineal: Acalan tampoco Además, el vínculo político-religioso-cconómico entre gobernantes y gobernados
cobraba un valor trascendental en los conceptos mayas de pueblo, jurisdicción y provincia.
Los magtunes posiblemente no dividieron «su mundo» físicamente conforme a la idea cuatripartita (norte,
sur, este, oeste y centro), pues su sistema de distribución obedeció en gran medida a su medio geográfico, que
fue el rio, obligándolos a adaptarse; por lo tanto, se conformó a la distribución caprichosa del rio; pero el
concepto sí lo manejardti
ltzamkanac se localiza en el alto Candelaria, no lo rodean muchos sitios y está donde se forma
propiamente el río por el Caribe y el San Pedro, ésa es la cabecera o capital de la provincia de Acalan. que
como su nombre lo indica era el lugar de las canoas; en élla hemos localizado aproximadamente 150 siüos.
aunque creemos que nos faltan muchos, con ese recorrido tenemos un panorama aproximado del cuchcabal de
los magtunes (Figura 1).
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••MH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
Sobre el Caribe se localizan diez sitios, el rio, al parecer nace en el gran bajo de Calakmul que al decir
de algunos autores, tuvo la posibilidad de conectarse con el Golfo de México a través del rio Candelaria,
factor esencial para su auge, ademas, pudo conectarse con la laguna de Cilvituc por medio de riachuelos y
lagunas, dándole a esa región una salida franca al mar.
Sobre el rio Caribe existen dos sitios de importancia, uno es Cerro de los Muertos, que por el material
localizado en superficie fue muy relevante durante el Preclásico superior, y el otro es Santa Clara, que es del
Clasico terminal y en superficie se encuentra gran cantidad de cerámica tipo Balancán y Altar, lo que da una
ocupacion para el Clasico terminal Creemos que por su ubicación y temporalidad Santa Clara fungió como
sitio rector en el control del tráfico sobre el rio Caribe, funcionando como un batabilob dependiente de
Itzamkanac. Los otros sitios, algunos de ellos menores, bien pudieron ser pueblos dependientes de Santa
Clara.
El mismo fenómeno se da sobre el rio San Pedro, en donde se localizan varios sitios arqueologicos de
diferentes niveles; el más importante de ellos es San Román, ubicado casi al frente del arroyo La Esperanza,
que debió funcionar como sitio rector o un batabilob con los pueblos aledaños distribuidos en los bajos y a
orillas del no
El tercer batabilob estaría formado por unos 25 sitios arqueológicos que se localizan en los saltos del
no Candelana, el mas importante es Salto Grande, que está muy cerca del lugar en donde empiezan los saltos,
lo que denota el control que ejercieron en las mercancías al pasar por esos lugares peligrosos, o las que
llegaban desde la laguna de Términos e iban hacia Itzamkanac, pues de allí el viaje era tranquilo hasta su
destino. Este batabilob puede ser llamado sin problemas tamagtún «lugar o puerta de entrada» a Acalan
Seguramente el nombre que reciben en la fuente histórica se debe a que se asentaron en ese lugar o mas amba.
en Itzamkanac, pues Acalan es el lugar de las canoas.
El cuarto batabilob seria Tixchcl «el lugar de lxchel», que dominaba todo el comercio del estero de
Sabancuy. el onente de la laguna de Términos y la entrada a los rios de Chumpán, Chivojá, Mamantcl y
Candelaria Batabilob de gran importancia para Itzamkanac pues de esa manera se aseguraban las mercancías
desde Tixchcl hasta la cabecera, el agua fue el camino, la columna vertebral del comercio en la región y que
mejor asegurarlas en todo el trayecto.
Este cuarto batabilob estaba formado por sitios de diferentes características; en total podemos hablar
de unos 20, algunos de ellos, como Tixchel, son sitios de cierta importancia; los otros son estructuras solas
que sirvieron de señalamiento en el teneno para dingir el tránsito seguro de las embarcaciones que llevaban
las mercancías de un lugar a otro. Estos también pudieron funcionar como puertos de control
3. I T Z A M K A N A C : CABECERA DE LA PROVINCIA
La extensión del sitio la hemos calculado en unos cinco kilómetros; el levantamiento topográfico
cubre 3200 metros en el eje este-oeste y 2200 metros en el eje norte-sur. En total se registraron aproximadamente
500 estructuras en el Cuadrante 1, 750 en el Cuadrante II, 300 en el Cuadrante III y 90 en el Cuadrante IV.
hacen un total de 1640 estructuras, más 64 que hay pasando el sacbc (Figura 2).
El levantamiento topográfico del sitio no cubre el 100%, ya que sólo se levantó lo que es el ejido de
El Tigre y parte de lo que es el ejido Pablo García hacia el este y sur; falta todo lo que se extiende hacia el
oeste, pasando el sacbé y los bajos. También se detectaron varios fosos, algunos podrían ser naturales pero
otros sí son artificiales, lo que demuestra una construcción defensiva hacia esa parte del sitio y que la región
se vio envuelta en conflictos bélicos.
Hacia el sur la ocupación sigue hasta la canetera, que está como a nueve kilómetros del río; sin
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embargo, creemos que la ocupación del sitio debe terminar por la laguna del Pato, en el levantamiento que
hicimos falta como un kilómetro para llegar a dicha laguna, y la ocupación se hace cada vez menor a medida
que uno se aleja del Centro Ceremonial de El Tigre.
Según Oviedo, ltzamkanac tenia entre 900 y 1000 casas, su población total habría sido de 4000 a
4500, tomando como base 4 5 personas por familia y sólo una familia por casa De haber muchas casas con
familias extensas, la cifra podría ser considerablemente mayor, sin embargo, es imposible calcular el número
de dichas casas. Más aun, este factor puede ser erróneo, ya que Oviedo toma la información de Alonso Lujan
quien pudo a su vez exagerar el tamaño de la población o no apreciarlo bien
No tenemos datos para calcular la población de los 76 pueblos mencionados en los Papeles de Paxbolon
Maldonado, tampoco tenemos mayor información sobre los 20 pueblos nombrados por Bemal Díaz del Castillo,
sin embargo, Cortes y sus 3000 auxiliares, en 1525 fueron abastecidos por la población de Acalan y él mismo
sostuvo que el lugar fue muy importante al decir que Acalan era un «lugar grande con muchos templos».
Se registraron alrededor de 1700 estructuras en El Tigre; no todas son casas habitación, muchas de
ellas son templos; otTas, diversos elementos arqueológicos; posiblemente otras muchas no pertenezcan al
Postclásico tardio, sin embargo, es interesante verlo en conjunto, porque sin lugar a duda El Tigre es el lugar
más grande de todo el Candelaria, y bien podría identificarse con el ltzamkanac de las fuentes históricas,
capital o cabecera de la provincia de Acalan. Falta mucho por Investigar, ya que es una región muy poco
trabajada, éste es tan sólo un primer paso.
En el Tigre existen vanos sacbés (Figura 3); en un principio creímos que la construcción del sacbé
obedecía al hecho de que allí se obtenía la piedra, es decir, la matena prima para la construcción, la cantera del
lugar, sin embargo, en la ocasión que tuvimos la oportunidad de caminar se observaron muchas estructuras,
algunas de ellas de gran tamaño y otras menores, siendo por lo tanto una parte importante del sitio que esta
relacionada también con el comercio y el centro ceremonial
Faltan por analizar todos los sistemas de comunicación entre los diferentes conjuntos, ya que existe
una sene de nivelaciones y sistemas de conducción hacia diferentes partes del sitio; esto todavía no ha sido
trabajado ni siquiera a nivel de croquis, pero es un tema muy significativo.
Las estelas también son importantes en El Tigre, no se han encontrado inscnpcioncs, aunque sí se
conoce de la existencia de varias. La I se localiza en la Estructura 2 y está reportada desde los tiempos de Pina
Chan y Pavón Abreu, es una estela que está sobre la gran plataforma Todavía hace algunos años se hallaba
in situ. fue sacada de su lugar y quebrada allí mismo, pero se sabe en dónde estuvo pues todavía se conserva
el hoyo onginal No se puede especular si algún día tuvo inscripciones ya que está demasiado deteriorada
El sitio tiene un centro ceremonial muy bien definido, con estructuras muy grandes, sacbés que lo
comunican, rampas de acceso, estelas, áreas de posibles puertos, muelles, campos elevados, canales de irrigación,
chultunes, grandes aguadas, etcétera, que hacen del lugar una gran ciudad que debe corresponder seguramente
a la cabecera de una importante provincia. Además, concuerda con la descripción de Hernán Cortés y Alonso
Dávila, quienes recorneron la región viniendo desde el río San Pedro Mártir; también con la descnpción que
hacen los frailes, los encomenderos y los Papeles de Paxbolon Maldonado, que señalan el trayecto ya sea
desde Xicalango y/o Tixchel, pasando por los saltos hasta ltzamkanac. Hemos localizado, asimismo el posible
puente construido por Cortés para pasar el río, después de la muerte de Cuauhtómoc.
El Centro Ceremonial está compuesto de cuatro grandes estructuras y seis de dimensiones menores,
dos plazas, trece altares, tres estelas y las vías de acceso al sitio (Figura 4).
116
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
Llama la atención la forma de las construcciones mayores, pues generalmente en cualquier sitio se
puede ver un «estilo» propio de la región o del lugar En El Tigre, las cuatro estructuras principales son muy
diferentes, ninguna de ellas se parece entre si, difieren, y sin embargo, existe una armonía, una plancación del
espacio central La Estructura 1 cierra la gran plaza hacia el sur, y las Estructuras 2, 3 y 4 están perfectamente
orientadas"hacia el este conformando dos plazas de gran tamaño En un principio pensábamos que la Estructura
3, era una inclusión en la gran plaza, que la divide en dos Su forma no es común en el área maya pero, sin
embargo en otros lugares de la zona chontal se han encontrado edificios parecidos a ese En cuanto a la
Estructura 4 es interesante señalar que dentro del mismo sitio existen, al parecer, otros ejemplos, aunque
todos ellos de menores dimensiones
4.- LA ESTRUCTURA 1
Esta se encuentra al sur de la gran plaza, limitándola, y está conformada por una gran plataforma de
mas o menos 149 metros de largo en el eje N-S y por 132 metros de ancho en el eje E-W La altura de la gran
plataforma es de aproximadamente 9 metros y sobre ella existen cuatro montículos, dos de los cuales dan al
frente, al fondo de dicha estructura se levanta una pirámide que tiene una altura de 23 metros, se asciende a la
parte superior por medio de escalinatas que le dan acceso, alcanzando de esa manera los diferentes niveles
(Figura 5).
La parte superior está compuesta por tres o cuatro cuerpos con muros rectos. El frente tiene unas
amplias escaleras sin alfardas, que sobresalen de los cuerpos de la estructura y allí existe un descanso para
poder subir a la habitación superior, formado por un cuarto rectangular, construido a base de bloques de
piedra caliza.
Las exploraciones realizadas en 1984 y dirigidas por Piña Chan, fueron hechas solo en la parte
superior, en donde se excavó una estructura que presenta tres puertas, de las cuales dos fueron tapiadas
quedando una abierta, la del centro; como detalle arquitectónico, se aprecian unas molduras en la parte inferior
La piedra está muy bien tallada, aunque en la actualidad se destruye fácilmente por estar expuesta al fuego
cada año (figura 6).
La exploración, en 1997 se inició al frente en donde había una escalinata muy amplia que es la que
permite subir a la parte superior de la plataforma que a su vez comunica con otras dos escalinatas que dan
acceso al edificio principal de la Estructura 1 También se reforzó el trabajo en el lado Este del edificio y en la
parte superior con la Plataforma 1A
La exploración de las escalinatas fue bastante difícil pues a simple vista se podía apreciar la
conformación general de la misma, sin embargo al momento de retirar primero la vegetación y después las
piedras sueltas empezaron a aparecer algunos escalones en muy buen estado de conservación, en otros lugares
aparecieron totalmente destruidos, por lo cual fue necesario realizar una excavación en donde aparecieron
restos de otros escalones que lógicamente no pertenecían a la misma época de construcción
Lo interesante de la exploración fue damos cuenta que a simple vista se podía apreciar una etapa
constructiva que perteneció a la última etapa de ocupación del sitio, es decir, al Postclásico tardío (1200-1557
d.C.). Esta etapa constructiva estaba muy destruida, por lo tanto se optó por realizar una excavación mas
detallada en aquellos lugares en donde no se apreciaba su presencia; y como a unos 80 cms de profundidad se
encontró la otra etapa constructiva que debió pertenecer al Clásico terminal (700-950 d.C.), en algunos lugares
puede apreciarse muy bien, mientras que en otros gran parte de la escalinata esta destruida, sfn embargo ésta
es la que hemos explorado más Existe una tercera etapa mas profunda como a metro y medio, tapada por
escombro y que está en muy buen estado de conservación; de ésta no nos ocuparemos ya que significaría
117
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
mover una gran cantidad de escombro, lo cual es casi imposible, su época de construcción debió ser del
Preclásico tardío (figura 7), unos 200 años antes de Cristo.
La excavación se realizó de tal manera que cuando se hizo la consolidación se pudo mostrar las tres
diferentes etapas constructivas (Figura 8). A los lados de las escalinatas se han encontrado las paredes que la
delimitan y como detalle interesante los muros no llegan hasta abajo, sino que están en talud.
Los trabajos se iniciaron allí, por haberse hecho con anterioridad exploraciones en una habitación del
lado este de esta estructura. Quisimos integrarla, motivo por el cual nos extendimos hacía esa parte. La
exploración ha sido muy complicada, pues encontramos un muro del Preclásico tardío que fue desmontado, y
los cuerpos que debieron de formar la Estructura 1 no están o no los hemos localizado, pues posiblemente
fueron reutilizados.
Al frente de los cuerpos de esta parte de la Estructura 1 se han encontrado gran cantidad de restos
cerámicos que denotan que el lugar fue reutilizado; se consolidaron cinco altares que fueron construidos
seguramente después que dejó de funcionar la gran estructura. Durante las exploraciones que se realizaron en
esta temporada se localizaron 11 entierros, todos concentrados en la parte este de la misma, frente al edificio.
El escombro cubrió gran parte de los muros y en medio de piedras y gran cantidad de cerámica fueron
apareciendo los entierros mientras avanzábamos con las exploraciones, algunos de ellos fueron depositados
con piedras que los cubrían, otros fueron enterrados directamente en el suelo; lo que indica que casi sin lugar
a duda estos enterramientos corresponden al Clásico terminal o posiblemente al momento del abandono. En
la actualidad se están haciendo los estudios de dichos restos osteológicos y asociados a ellos se han encontrado
muchos huesos de animales y humanos que al parecer fueron utilizados post morten para hacer instrumentos.
Los cuerpos que formaron esta parte de la estructura estuvieron construidos con un relleno de sascab
y se recubrieron de pequeñas piedras y sólo en la parte superior se le utilizaron bien cortadas formando
únicamente una hilada de éllas, que se colocaban en la parte superior. El relleno que se utilizó en la Estructura
1 fue de sascab que provenía seguramente de la excavación que hicieron en la gran aguada que está cerca, en
lado este.
Parte de ésta había sido trabajada en la temporada de campo de 1984. Durante el mes de diciembre
de 1997 se siguió la exploración y se delimitó en su parte sur y oriente, dejando libre otro cuarto y las
escalinatas que se encuentran en la parte frontal, es decir, hacia el oriente. Los muros están formados por
piedras pequeñas muy bien trabajadas y en la base tiene una moldura muy típica del estilo arquitectónico rio
Bec. El tercer cuarto tiene tres puertas, una mira hacia el oriente, otra está al centro y comunica a los dos
cuartos y la tercera da hacia el poniente, tiene una pequeña banqueta que sirve para indicar que allí está la
entrada de la habitación (Figura 9).
La finalidad de los trabajos de exploración en esta parte de la estructura es que allí se veían dos
pequeños montículos que parecían estar pegados a la gran Estructura 1, sin embargo, con las exploraciones
realizadas hasta ahora, lo que se puede decir es que son estructuras habitacionales asociadas a la gran estructura
y posiblemente pertenezcan al gran florecimiento del sitio, es decir, al Clásico terminal (750-950 D.C.).
118
Los Investigadores de la Cultura Mava 7 • Tomo 1
en la parte inferior del muro, de donde sale otro muro recto. El sistema constructivo es de pequeñas piedras
que fueron pegadas con argamasa (Figura 10).
Su función es difícil de determinar, pero bien podrían ser altares o tumbas, ya que la construcción de
éstas es postenor a la estructura habitacional y aún a la misma Estructura 1. No tienen acceso para subir a la
parte supenor, ni se encontró el piso; sin embargo están bien onentadas conforme a la estructura habitacional.
Entre los cinco altares existen pasillos relativamente angostos que seguramente sirvieron para caminar entre
ellos.
Para acceder a la parte supenor de la estructura se tiene que subir por la escalinata que está al frente,
la altura aproximada es de 10 metros. Al llegar a esa parte, se puede ver una gran plaza y se aprecia a los lados
de la misma cuatro plataformas que tienen diferentes formas y diferentes alturas. Al fondo se da otra escalinata
que sirve para subir al templo principal que está en la parte supenor de la estructura a una altura de 23 metros.
4.5.1.- La plataforma 1 A.
A los edificios que se encuentran en la parte supenor de la Estructura 1 se les dio el nombre de
plataformas y para su clasificación un número y una letra para poderlas identificar.
La plataforma 1A tiene la característica singular de ser redonda (Figura 1 1) está compuesta por un
muro redondo que seguramente cedió por el peso del techo plano y parte de los muros se derrumbaron hacia
afuera. En el intenor de la plataforma hemos encontrado el techo que tenía un grosor aproximado de 15 cms.
gracias a ese techo el piso de la estructura se conservó muy bien. La única puerta de entrada está onentada
hacia el este y desde allí se inició la consolidación (figura 12).
Al descnbir ltzamkanac, los Papeles de Paxbolon dicen que la estructura pnncipal tenía cuatro templos
dedicados a las cuatro pnncipales divinidades y que una de ellas era Kukulcán. Como ya se mencionó en las
últimas exploraciones hemos excavado un templo redondo, que sin lugar a duda estaba dedicado a esa divinidad
maya, Kukulcán. Lo que nos puede llevar a pensar que El Tigre fue el ltzamkanac de las fuentes histoncas.
pues éstas concuerdan con la localización que se tiene y los datos arqueológicos están conoborando tal
identificación.
5.- C R O N O L O G I A TENTATIVA
En base a las exploraciones realizadas en El Tigre en 1984, 1997 y 1998 se obtuvo matenal cerámico
que nos ha permitido realizar una cronología tentativa para el sitio y posiblemente podrá ser válida para la
provincia de Acalan. Este estudio es comparativo, ya que no tenemos estratigrafía en el lugar, ni tenemos
fechamientos de carbono 14, ni termoluminiscencia; nos servirá, esta propuesta para establecer tos complejos
más importantes de El Tigre, y con el tiempo podremos rechazarla o confirmarla por medio de fechamientos
absolutos y la misma estratigrafía.
La propuesta que presentamos proviene del análisis de los matenales cerámicas de la Estructura 1, 2
y de la estructura habitacional de la Escuela, pero está apoyada en parte, por los conocimiento que se tienen de
la cerámica de Santa Rita, Jonuta, Llanuras Intermedias, El Arenal, río San Pedro Mártir y Usumacinta.
Excavaciones cercanas a la región del río Candelana, en que nos apoyamos, son las realizadas en el
Aguacatal, Jonuta, Isla del Carmen y costa de Campeche, Becan, Calakmul y Edzna entre otros. En sus
trabajos sobre cerámica, se han definido variedades, tipos, grupos, ware y complejos; nosotros utilizando las
119
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
descripciones de las variedades, tipos y grupos formaremos nuestros propios complejos, que al parecer, pueden
funcionar para toda la provincia de Acalan y Xicalango; nombraremos los complejos a que pertenecen cada
uno de los tipos-variedad que hemos analizado en El Tigre
Los nombres que utilizaremos para designar a cada uno de los complejos provienen de los Halach
Uinic, señores principales de los magtunes, los nombraremos del más antiguo al más reciente Auxaual fue el
señor que trajo a los magtunes de Cozumel a Tenosique Pachimalays conquista lo que es actualmente Isla del
Carmen y Tixchel. Champcl gobierna Tixchcl Paxua conquista el alto Candelaria y Paxbolonacha asienta a
los acalanes en Itzamkanac
Son las evidencias más tempranas que se encuentran en El Tigre, corresponden al Preclásico medio y
principios del Preclásico tardío. Este complejo debe entenderse en principio como hipotético, ya que evidencias
arquitectónicas por el momento no tenemos, a no ser una subestructura en el Estructura 1, que bien podría ser
del Preclásico medio Las evidencias cerámicas en que nos basamos para definirlo, numéricamente son poco
representativas, sin embargo están indicando el comienzo de una ocupación importante en el sitio. Cerca del
Tigre se encontró material característico de este complejo en el sitio conocido como Nueva Esmeralda, de allí
proviene una figurilla y una «masa» típicamente olmeca
Algunos de los grupos que hemos identificado se fechan por comparación con otros sitios tan
tempranamente como el 600 a C.; por lo tanto suponemos que los primeros habitantes de El Tigre debieron
haber llegado hacia esas fechas
Los materiales de este complejo parecen representar dos facetas: la primera de ellas posiblemente
arranca desde el Preclásico tardío y la segunda pertenece al Protoclásico. La primera faceta es plenamente
identificablc con los grupos cerámicos Muxanal, Sapote, Negro, Flor, Morfin y Sierra. Por ello, ésta faceta
debe entenderse como importante para El Tigre, pues no sólo existen los materiales cerámicos, sino también
se tiene arquitectura monumental, perfectamente registrada en las Estructuras 1 y 2. En la primera hemos
explorado parte de una subestructura, que debió alcanzar la altura de 10 metros; mientras que en la segunda,
se exploró en la parte superior una subestructura que apareció a consecuencia de un saqueo, mostrando restos
de arquitectura y un mascarón típicamente característico del Petén guatemalteco.
Los habitantes de El Tigre debieron ocupar desde entonces el sitio, para dominar en primer lugar, un
islote que no se inunda y en segundo lugar para dominar gran parte del río Candelaria, ruta de comunicación
importante para salir desde el Petén hacia el golfo de México. El sitio se localiza estratégicamente, para
dominar la ruta del comercio hacia la laguna de Términos, y para el control de los ríos Caribe y San Pedro.
Por lo que sabemos, al parecer el sitio arqueológico, para esta primera faceta, está más ligado al Petén
que a la costa, la inferencia la hacemos apoyados en la cerámica característica de ésta época, observación que
con anterioridad había hecho Rands para la región de Palenque
En la faceta tardia el sitio sigue funcionando casi igual que en la anterior, ésta se sitúa entre finales
del Preclásico tardío y principios del Clásico temprano, lapso que asociamos tentativamente al Protoclásico
Este, se refiere al interv alo entre los años 100 a C. al 250 d C. También algunos autores lo entienden como una
alusión al surgimiento del Clásico maya.
Esta faceta está caracterizada por los grupos: Sierra, Caríbal y Saban, que pertenecen a los complejos
Pakluum, Plancha, Takan y Añejo, definidos para los sitios de Becán, Altar de Sacrificios, Calakmul y Coba
1?0
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
El complejo Pachinialays esta formado por ocho grupos cerámicos que conforman las dos facetas
En el complejo Champel, podemos encontrar dos fases, una temprana y otra tardía, con la característica,
de que al parecer, la región para esos momentos no tiene una ocupación importante Hasta ahora, no hemos
podido explorar ningún resto arquitectónico característico de este complejo
El Clasico temprano se encuentra representado pobremente en El Tigre, los tipos que lo determinan
son Triunfo estriado: Aliso, Candelaria aplicado: No especificado y Balanza negro Balanza, que pertenecen
al complejo Chacsik definido para Becan, que corresponde a la fase más temprana
Los tipos Triunfo estriado. Aguila naranja, Pucté café. Quintal sin engobe, son característicos del
Clasico temprano, mientras que los tipos: Sabán burdo, Pucté café, Balanza negro, Falcon towny bro\vn.
Muña pizarra, Subin rojo y Tinaja rojo van a ser característicos del Clásico temprano y algunos de ellos va a
ser mas importantes durante el siguiente complejo Los grupos cerámicos descritos para éste, pertenecen a los
siguientes Blanco. Ayn, Kaynikte, Chacsik, Sabucan, Bejuco, Chintok, Veremos, Chixoy y Pasión, definidos
para los sitios de Becan, Cobá. Altar de Sacrificios y Calakmul
Este complejo señala la virtual desaparición de las influencias del Petén en la alfarería de El Tigre. >
a partir de entonces empieza a desarrollarse la ceramica originaria de la región de los ríos y lagunas de
Tabasco-Campeche, aunque sus inicios sean anteriores.
Los marcadores más significativos de este complejo son las ceramicas Altar, Balancan y Tres Naciones
entre otras, caracterizadas por las pastas finas y su color naranja. También encontramos algunas cerámicas de
Yucatán, lo que podría pensarse como posibles nexos de la región chontal con la península
Este complejo, que corresponde al Jonuta, definido por H Berlín, abarcaría del 700 d C. hasta por lo
menos el 950 d C., creemos que pueden distinguirse tres facetas: la primera relacionada con el Clásico tardío
maya, poco representada en el sitio y asociada a los inicios de los mayas chontales, la segunda correspondería
a aquellos tipos del Clásico tardío y Clásico Terminal y por último, la tercera se relacionaría con los tipos
cerámicas Altar y Balancán. característicos del Clásico terminal. Estas tres facetas son de gran importancia
porque se puede apreciar la evolución del grupo chontal en la región: vemos en primer lugar ccramicas mayas
del Clásico asociadas a cerámicas finas que van a ser postenormente de los chontales. Poco a poco se van
haciendo mas comunes las cerámicas anaranjadas finas, que es posiblemente la cerámica que caracterizara a
los chontales de la región de Tabasco-Campeche.
Este complejo arranca desde el Clásico tardío, siendo al principio poco representativo, para llegar a
ser mas tarde el más importante de la región. Los grupos que formaran la fase más temprana de este complejo,
asociado lógicamente a algunos de los tipos de la siguiente fase son: Corona rojo, Dzitbalche naranja pulido
Nanzal rojo y Blanquillo; Encanto estnado. Tinaja rojo; todos son característicos del Clásico tardío
La segunda fase se caractenza por aquellos tipos cerámicos que pertenecen tanto al Clásico tardio
como al Clásico terminal, entre ellos están: Coyoc negro, varios tipos del grupo Encanto, Tres Naciones,
grupo Balancán, grupo Achote, Altar, Saxche y Palmar y Cambio sin engobe
Los que forman la tercera fase son: algunos tipos del grupo Tinaja y del grupo Cambio El complejo
Paxua es el más característico de la región, pues durante este se construyen los principales edificios de los
sitios arqueológicos chontales Por lo tanto lo que se ha explorado, posiblemente pertenece a este complejo
171
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
5.5.- Complejo Paxbolonacha
Este complejo marca el último periodo de ocupación prchispánica en la región de El Tigre, y se halla
estrechamente relacionado con la tradición de las cerámicas chontales finas del grupo Malillas, alfarería
característica del Postclásico tardío.
Lo que puede apreciarse a través de este análisis preliminar es que después del Clásico terminal,
existe una aparente desocupación para el Postclásico temprano, para reiniciarse en el Postclásico tardío,
concordando con las fuentes históricas que narran la llegada de los magtunes a la región, los cuales conquistan
primero Tcnosiquc, después Isla del Carmen y Tixchcl, en donde se asientan por espacio de 80 años: de ahí
fueron sacados por los de Tabasco, Xicalango y Champotón, obligándolos a poblar Itzamkanac, localizado
rio arriba
La fecha que se establece para el abandono de Itzamkanac es 1557, cuando son obligados por los
frailes a abandonar el lugar para asentarse nuevamente en Tixchel.
En este complejo también encontramos dos fases, una temprana y otra tardía. La primera está
relacionada con las cerámicas Altar que son de la fase anterior, pero al parecer algunos tipos de ese grupo
sobreviven: mientras la segunda se va a caracterizar por las cerámicas Matillas, que son del Postclásico tardío,
y corresponderían a la ocupación y auge de los acalanes.
A manera de conclusión, diremos que el análisis de las cerámicas arqueológicas de El Tigre muestran
una ocupación continua en la región, que se inicia a principios del Preclásico medio, siendo más importante
en el Preclásico tardío, para disminuir su ocupación hacia el Clásico temprano y tardío; aumentando
considerablemente al final del Clásico Tardío y llegando a su máximo esplendor durante el Clásico terminal
El Postclásico temprano es pobre y parecería que durante el Postclásico tardío, la importancia de Acalan se
recupera y tiende a tener cada vez mayor presencia.
Proponemos el análisis de cicilos de desarrollo pues resulta mucho más productivo, ya que le dan
\ ida y movimiento a la sociedad en conjunto, puesto que la sociedad está en constantes ajustes y desajustes,
que la vinculan y modifican en cada momento. Ellos describieron su historia en ciclos: por lo tanto el análisis
histórico de ciclos de desarrollo resulta mucho más productivo para el conocimiento de la cultura maya.
Cuando se habla de crisis se trata de los procesos de transformación que sufrió la cultura maya en el
transcurso del tiempo, por eso el término de «colapso» no parece el término adecuado para la explicación de
lo que sucedió en algunas partes del área maya, ya que ese concepto implica el fin de una cultura, lo cual no
sucedió con la maya.
122
HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
RECONOCIMIENTOS
INAH Consejo de Arqueología por el permiso otorgado para hacer las investigaciones.
BIBLIOGRAFIA
Andrews, Willys E.
1943 «The Archaeology' of Southwcston, Campeche», Contributions lo American
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1977 The Archaeologycal Ceramics of Becan, Campeche, México, Middle
Amencan Research Institute. Tulane University, New Orleans. Publication
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1956 «Late Pottery Honzons of Tabasco, México», Contribution to American
Anthropology and History, Vo XII, No. 59: 95-153, Camegie Institutions
of Washington, pub 606, Washington
Brainerd, George W
1950 «The archaelogical ceramics of Yucatan», University of California. An-
tropological Records, vol 19, Berkeley.
123
Universidad Autónoma de Campeche • 1999 ^^BH
5.5.- Complejo Paxholonacha
Este complejo marca el último periodo de ocupación prchispánica en la región de El Tigre, y se halla
estrechamente relacionado con la tradición de las cerámicas chontales finas del grupo Matillas, alfarería
característica del Postclásico tardío
Lo que puede apreciarse a través de este análisis preliminar es que después del Clásico terminal,
existe una aparente desocupación para el Postclásico temprano, para rciniciarsc en el Postclásico tardio.
concordando con las fuentes históricas que narran la llegada de los magtunes a la región, los cuales conquistan
primero Tenosique, después Isla del Carmen y Tixchcl, en donde se asientan por espacio de 80 años; de ahí
fueron sacados por los de Tabasco. Xicalango y Champotón, obligándolos a poblar Itzamkanac, localizado
rio arriba
La fecha que se establece para el abandono de Itzamkanac es 1557, cuando son obligados por los
frailes a abandonar el lugar para asentarse nuevamente en Tixchcl
En este complejo también encontramos dos fases, una temprana y otra tardía. La primera está
relacionada con las cerámicas Altar que son de la fase anterior, pero al parecer algunos tipos de ese grupo
sobreviven; mientras la segunda se va a caracterizar por las cerámicas Matillas, que son del Postclásico tardío,
y corresponderían a la ocupación y auge de los acalanes.
A manera de conclusión, diremos que el análisis de las cerámicas arqueológicas de El Tigre muestran
una ocupacion continua en la región, que se inicia a principios del Preclásico medio, siendo más importante
en el Preclásico tardío, para disminuir su ocupación hacia el Clásico temprano y tardio; aumentando
considerablemente al final del Clásico Tardío y llegando a su máximo esplendor durante el Clásico terminal
El Postclásico temprano es pobre y parecería que durante el Postclásico tardío, la importancia de Acalan se
recupera y tiende a tener cada vez mayor presencia.
Proponemos el análisis de cicilos de desarrollo pues resulta mucho más productivo, ya que le dan
vida y movimiento a la sociedad en conjunto, puesto que la sociedad está en constantes ajustes y desajustes,
que la vinculan y modifican en cada momento. Ellos describieron su historia en ciclos; por lo tanto el análisis
historico de ciclos de desarrollo resulta mucho más productivo para el conocimiento de la cultura maya
Cuando se habla de crisis se trata de los procesos de transformación que sufrió la cultura maya en el
transcurso del tiempo, por eso el termino de «colapso» no parece el término adecuado para la explicación de
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Figura I Mapa de la Provincia de Acalan
126
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
Figura 2. Vista general del Centro.
n s f a a s e t » / '
127
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
PROVECTO ARQUEOLOGICO
EL TIGRE- ITZAMKANAC
CENTRO CEREMONIAL
I | A . U N A M
IOPOGRAKA I O'SUJO
ERNESIO VARGAS P 1 « 1COAUOIO
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128
HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Figura 5. Estructura 1 antes de las exploraciones.
129
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Figura 6 Plano de la Estructura 1.
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
\
1 n?
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
133
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
134
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
SUGERENCIAS EN TORNO A LA
POSIBLE UBICACION DE LA
TUMBA DE CHAN-BAHLUMII
DE PALENQUE
ns
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
SUGERENCIAS EN TORNO A LA POSIBLE UBICACION DE
LA TUMBA DE CHAN-BAHLUMII DE PALENQUE
INTRODUCCION
Desde el momento mismo de su hallazgo, el complejo funerario descubierto al interior del Templo de las
Inscripciones (Ruz 1955) corroboró la importancia que tenía, en la dimensión ideológica palencana, el hecho
inevitable de la muerte (Ruz 1991). Tiempo después, y gracias al desarrollo alcanzado por la epigrafía maya,
se lograron interpretar algunos de los glifos existentes en Palenque (Berlín 1958), y se descubrió el carácter
histórico y dinástico de los textos mayas (Proskounakoff 1963 y 1964). De esta manera, se develó una vasta
relación de nombres y títulos asociados a múltiples entidades mitológicas y a diversos eventos rituales y
políticos 2 .
La fastuosidad del mausoleo de Pacal II y la difusión masiva de la relación histórica elaborada en los
últimos años por los epigrafistas, han llevado, a la mayor parte de los estudiosos interesados en la materia, a
suponer que los monumentos funerarios correspondientes a los vástagos de este gobernante deberían presentar
dimensiones similares a las que tiene la pirámide del Templo de Las Inscripciones.
La supuesta captura de K'an Hok' Chitam II -hijo menor de Pacal- por Kuk, el quinto Ahau de Toniná
(Schele y Mathews 1993:126; Yadeún J. 1992:74), sugiere que los restos de éste no se hallan en Palenque, por
lo que la búsqueda de su tumba es una labor que siempre se ha considerado inútil. Debido a esto, los esfuerzos
por identificar los lugares de descanso de los herederos de Pacal se han enfocado, infructuosamente, sobre el
primogénito: Chan-Bahlum II, cuyo lugar de reposo aún no ha sido localizado.
Frecuentemente (Schele 1986; Schele y Miller 1986) se ha señalado que Chan-Bahlum II podría estar
enterrado en el Templo de La Cruz. Sin embargo, los trabajos llevados a cabo en ese lugar por Miguel Angel
Fernández en 1942 (en: García Molí 1991) y, más tarde, por Amoldo González Cruz (1992), corroboran la
función conmemorativa (Schele 1986), y no funeraria, de dicho edificio.
Recientemente, también se ha supuesto que la tumba en cuestión podría hallarse al interior del Templo
XX, en donde se detectó, por medios remotos, una cavidad interna. No obstante esto, las investigaciones
llevadas a cabo en dicho edificio durante el año 1994, muestran, en mi opinión, que los espacios interiores
observados aquí, tienen su origen en los procesos geológicos de abrasión hidráulica (Montero 1993) que
operan, constantemente, sobre los materiales calizos que soportan a la mayoría de los edificios palencanos.
Actualmente, los resultados de los trabajos del Proyecto Palenque 1993 sugieren que es posible localizar la
tumba de Chan-Bahlum II. Para ello se deben comparar los datos arqueológicos y epigráficos con la arquitectura
dinástica, tomando en cuenta sus características, su grado de conservación y sus dimensiones ideológicas y
temporales. Con base en todo esto, es probable que esta tumba se hubiese ubicado originalmente al interior
del Templo XV, que se halla en la sección norte de la Plaza de La Cruz. Durante la exploración de este
edificio (Fernández y Gómez 1993) se identificaron las características propias de los espacios funerarios
palencanos, y se observó cómo los procesos de deterioro naturales y las actividades de saqueo -tanto
prehispánicas como postenores- contnbuyeron a crear una confusión en tomo a este monumento.
' Arqueólogo egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia Actualmente es coordinador estatal del proyecto
INAH-PROCEDE en el estado de Tabasco
2
Para una relación de la historia del desciframiento de los textos mayas, véanse: Harris & Stearns. 1982 y Houston, 1990.
136
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
LA A R Q U I T E C T U R A P A L E N C A N A
El espacio urbano de Palenque se halla inmerso dentro de un contexto que muestra no sólo la sofisticada
técnica constructiva que dominaban sus creadores, sino también, una relación vital entre el discurso
arquitectónico y la clase en el poder. Es en este discurso en donde se establece la relación de los linajes
gobernantes con eventos como la creación del mundo y el nacimiento de los dioses (Kelly, David H. en:
Aveni 1980), al tiempo que se muestra la realidad concreta de diferentes planos de existencia -mundo enjoyado,
mundo terrenal e ínframundo-, vinculados con la sociedad a través del conocimiento y control que tiene de
ellos la élite.
Una parte importante de esta ideología se refleja en la arquitectura funeraria dinástica, en la que se
reproducen las condiciones que imperan en el ínframundo. Estos espacios son una manifestación de los sitios
sagrados que ocupan los ancestros y plasman, «de facto», la estrecha relación existente entre los linajes
sagrados y los mundos de lo divino. Debido a esta intención, la arquitectura funeraria palencana presenta, en
condiciones ideales, elementos formales que le distinguen del resto de los edificios y permiten su rápida
identificación. Entre dichos elementos destacan:
C A R A C T E R I S T I C A S F O R M A L E S DE LA
ARQUITECTURA FUNERARIA PALENCANA
Más que en ningún otro sitio, es en el Templo de Las Inscripciones en donde se pueden observar, claramente.
todas estas características (Ruz 1955):
E L E M E N T O S DE A R Q U I T E C T U R A F U N E R A R I A
EN E L T E M P L O DE LAS I N S C R I P C I O N E S
A pesar de su compleja arquitectura, esta composición no es exclusiva del Templo de las Inscripciones, ya
que las mismas características se han observado en otros edificios. En el año de 1994 (González 1994) se
138 |
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
detectó al interior del Templo XlI-Sub otro santuario subterráneo, que presenta la mayoría de las características
anteriormente señaladas:
E L E M E N T O S I)E A R Q U I T E C T U R A F U N E R A R I A
EN EL T E M P L O XIII-SUB
A pesar de que la ausencia de glifos asociados a esta tumba dificulta considerablemente la identificación del
personaje que reposaba aquí, está claro que éste compartió con Pacal II la estructura ideológica que dio origen
a su elaborada inhumación. A través de todos sus atributos, el Templo de Las Inscripciones y el Templo XIII-
Sub muestran la importancia que tenían los complejos funerarios al interior de la sociedad palencana, al
tiempo que marcan la pauta para la identificación de espacios similares. De aquí se desprende la posibilidad
de inferir qué clase de edificio puede haber ocupado Chan-Bahlum II al morir, ya que... «Los roles sociales
desempeñados por los vivos, reflejan la estructura de su sociedad y determinan los rituales llevados a cabo
después de su muerte; rituales que crean los restos físicos del entierro.» (Tnnkaus 1995:54).
C H A N - B A H L U M II Y LA PLAZA DE LAS C R U C E S
Al igual que su padre, Chan-Bahlum II debió preparar con antelación el sitio de partida para su viaje al Xib-
Bal-Ba, por lo que es probable que se encuentre en un edificio especialmente diseñado para este fin. Del
mismo modo, bajo su gobierno fueron erigidos los principales edificios de la Plaza de Las Cruces, mismos
que conforman un enorme complejo arquitectónico-conmemorativo. Chan-Bahlum II dedicó casi todos estos
edificios en el siguiente orden:
E D I F I C I O S D E D I C A D O S P O R C H A N - B A H L U M II
EN LA PLAZA DE LAS C R U C E S
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Las fechas de dedicación y los textos descritos en los tableros de estos templos, muestran que la
construcción de edificios en la plaza entre los años 684 y 692 d.C., es una actividad habitual, que además está
relacionada con diversos eventos conmemorativos protagonizados por Chan-Bahlum II (Schele y Freidel
1990). Sin embargo, después de la construcción del Templo de la Cruz, existe en la información epigráfica un
período aparente (entre los años 692 y 702 d.C.) durante el cual, Chan-Bahlum II no construyó ni dedicó
edificio alguno. La última referencia hacia su persona se encuentra en el Templo del Gran Sacerdote', que
probablemente fue elaborado durante el gobierno de su hermano menor K'an-Hok'-Chitam II, en el año 705
d.C., es decir, trece años después de la dedicación del Templo de La Cruz y tres años después de su fallecimiento.
A pesar de esto, soy de la opinión de que es poco creíble que Chan-Bahlum II no llevase a cabo ninguna obra
durante los diez últimos años de su vida, por lo que quizá sea más probable que las evidencias en tomo a este
período hayan sido destruidas, se hayan deteriorado a causa de algún fenómeno, o bien, no hayan sido ubicadas
por los investigadores. Yendo aún más lejos, durante estos diez años «perdidos» se tuvo tiempo suficiente
para erigir el complejo funerario de este gobernante que, como ya se dijo, debió prevenir su muerte, y por lo
tanto, debería descansar en el área que fue concebida por y para él.
Los edificios construidos en la Plaza de Las Cruces entre los años 687 y 692 d.C. presentan -dentro
de sus santuarios- textos jeroglíficos que relacionan a la dinastía de Pacal II con los dioses de la tríada de
Palenque, y muestran también una semblanza biográfica de Chan-Bahlum II (Schele 1986). En ella, este
personaje es recordado -en asociación con su padre- no sólo a través de un templo, sino a través de una plaza
monumental.
Por otro lado, la arquitectura de los recintos ceremoniales anteriormente descritos, no presenta los
atributos de los espacios funerarios palencanos 4 y posee un estilo propio que le distingue del resto de las
edificaciones de la ciudad. Además de estos edificios, la Plaza de Las Cruces -que en realidad se extiende
hacia el sur abarcando la Plaza de Los Guerreros, también llamada Plaza Maudslay- presenta otras estructuras
que se distinguen tanto por su arquitectura como por sus discursos dinásticos. Entre estas destacan los templos
XVIII y XVIII-A, XIX y XIX-A, el Templo XX, el XXI y el Templo XXII. Estos monumentos conforman un
complejo arquitectónico independiente, y en algunos de ellos (XVIII, XXI) han sido hallados textos dinásticos
(Blom 1923; Berlín 1943 en: García Molí 1991; Ruz 1954), en donde se hace referencia a la vida de otro
gobernante palencano: Akul-Ah-Nab III. Esto hace improbable la ubicación de la tumba esperada en este
espacio, ya que sus referencias no están dirigidas hacia los miembros de la familia de Pacal II, siendo muy
probable que Akul-Ah-Nab III haya pertenecido a otro linaje (Schele y Mathews 1993).
EL T E M P L O XV DE P A L E N Q U E
El único espacio de la Plaza de Las Cruces que presenta los atributos propios de un recinto funerario y que,
por lo tanto, pudo haber alojado la tumba de Cham-Bahlum II, es el Templo XV de Palenque (Blom 1923).
Este edificio, también llamado «De los Sepulcros» (Maudslay 1889), se ubica en la esquina noroeste de la
plaza, y está claramente asociado a este espacio cívico-ceremonial, junto con los Templos del Sol, de la Cruz,
de la Cruz Foliada y del Gran Sacerdote.
Los materiales arqueológicos que aquí se recuperaron han revelado la estatura real de este edificio y su
verdadera función e importancia. Su diseño presenta la planta rectangular típica de los edificios palencanos;
sin embargo, las paredes que conformaban el cuerpo del templo y de las habitaciones han desaparecido casi
totalmente, a causa del demimbe generalizado de la bóveda y la crestería. El escombro resultante de este
colapso fue removido en algún momento, con el fin de construir algunas plataformas y habitaciones que se
distribuyeron hacia el lado noroeste del basamento. Todos estos hechos hicieron pensar a los investigadores -
que lo observaron aisladamente- que el edificio XV era un pequeño monumento marginal y tardío, ya que sus
3
En el tablero de este templo, Chan-Bahlum II aparece danzando en el inframundo, acompañado de su madre, la señora Ahpo-
Hel.
.Maudslay, 1889, Thompson, 1895; Holmes, 1895-1897-, Blom & La Farge, 1986, Ruz, 1952a, 1952b, 1958, 1962, 1968, y
1993; Sáenz. 1956, Rands & Rands, 1961; Schele, 1986, López Jiménez, 1993 y 1996; González Cruz, 1994
140
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Planta Interior
T E M P L O XV
Planta Supenor y planta infenor
Escala: 1.50
Dibujó: Gerardo Fernández
141
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
dimensiones originales eran menores a las de los demás templos de la plaza; hecho que obedece, principalmente,
a las limitaciones espaciales del terreno.
A diferencia de las demás, esta estructura no presenta en su planta supenor un santuario, al tiempo que
existen, en su extremo este, una entrada con una escalera que lleva hacia el intenor del basamento. Dicha
escalera presenta nueve peldaños que representan los nueve niveles del inframundo (A), y conduce a dos
galenas intenores:
La galería sur cone por la parte frontal del basamento y presenta, en su extremo este, la escalera de acceso
antes mencionada, mientras que, en su extremo oeste, se encuentra un muro con una puerta, que da paso a una
habitación que tiene, en su pared oeste, otro vano (Maudslay 1889).
La galería norte cone por la sección trasera del basamento y se encuentra dividida por dos muros para formar
tres cámaras (B). La evidente semejanza entre este diseño y el observado en el Templo XlII-Sub no requieren
mayor comentano.
En la puerta de acceso de la cámara central, aún se pueden observar los restos de un tapiado que impedía la
entrada (C). En esta cnpta...
«... sobresalen los restos de una tumba perteneciente a algún personaje que probablemente ocupó un alto
cargo en la sociedad. A pesar de que esta tumba fue saqueada desde fines del siglo pasado, pudieron
recuperarse piezas de jade y concha nácar, y múltiples objetos trabajados en hueso y concha» (González
1994).
En el año de 1833, el artista y aventurero Frédénck Waldek vivió tres meses en el sitio de Palenque (Baudez
1993:104), y ubicó su vivienda sobre la fachada norte de este edificio. Tiempo después, en 1889, el templo
fue visitado por el explorador Percival Maudslay, quien menciona lo siguiente:
«En el piso de la cámara central hay un ataúd hecho de lajas de piedra recubiertas de estuco y polvo rojo
esparcido en el interior. Este ataúd había sido despojado de su contenido» (Maudslay 1889).
Más tarde, en 1920, Franz Blom realiza una serie de exploraciones que dan como resultado la siguiente
descnpción acerca de esta habitación:
«En el cuarto central se ven todavía los tableros de piedra calcárea que formaban un ataúd. Hicimos abrir
esta entrada principal a fin de que los visitantes puedan ver este recinto funerario subterráneo» (Blom y La
Farge 1986).
Los restos de este sarcófago (D) conservan, ya carbonatados, algunos restos de sulfuro de mercuno o cinabno.
En este caso, el proceso químico que onginalmente tuvo lugar aquí se debe contemplar como una circunstancia
afortunada, ya que, al tiempo que se depositaban los carbonatos de calcio sobre la sección infenor, se delimitaron
con bastante precisión las dimensiones del cuerpo que ocupó el intenor. Dicho cuerpo se hallaba amortajado
y onentado hacia el norte.
Debido a la destrucción que presenta el sarcófago, es matenalmente imposible detectar la presencia de un
psicoducto (E) sobre su cubierta. De la misma manera, también se hallaron, bajo los pisos de estuco, seis
tumbas de cista que son similares a las desentas por diversos autores para la ciudad de Palenque (Ruz 1955 y
1968; Rands y Rands 1961; López Jiménez 1994). La pnmera, se halló al intenor de la extensión cuadrangular
que tiene el edificio en su esquina suroeste. La segunda apareció por debajo del piso del pasillo frontal
infenor, en la sección media y enfrente de la habitación central. Tres más se detectaron al extenor del edificio,
por debajo de la plataforma adosada sobre la fachada norte. Y, la última, se encontraba debajo de los restos
del sarcófago, es decir, bajo el piso de la habitación central.
En todos estos casos, los contenidos orgánicos se hallaban en avanzado estado de destrucción, debido al
tránsito de líquidos al intenor de las fosas -que descansan sobre un lecho de roca caliza-, a la intrusión de
raíces vegetales y a la actividad de algunos roedores que utilizaron estos espacios a modo de madnguera,
royendo los restos y apartándolos de su posición anatómica pnmana. Aquí cabe destacar que estos animales
tuvieron pleno contacto con los huesos, a pesar de que éstos tenían integrado al tejido óseo óxido de mercuno.
A pesar de todo esto, es posible postular que los vestigios de cada cista y sus matenales asociados -cerámica,
navajas de obsidiana, concha, jadeíta y ámbar- conformaban un grupo de ofrendas que acompañaba (F) al
personaje depositado en la habitación central. En relación a los matenales cerámicos aquí recuperados, es
importante señalar que corresponden al complejo Otolum-Murciélagos (600-770; Rands 1974), por lo que
168
••• Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
pudieron haber sido depositados durante la vida de Chan-Bahlum U (635-702).
L O S P R O C E S O S DE D E T E R I O R O A S O C I A D O S AL T E M P L O XV
En los contextos tardíos del sitio de Palenque (circa 770-1100) se ha detectado un movimiento de materiales,
que se podría adjudicar a los últimos habitantes prehispánicos de la ciudad (Ruz 1958; Fernández Martínez
1996), hecho que se fundamenta en las siguientes evidencias:
E V I D E N C I A S DE S A Q U E O P R E H I S P A N I C O ASOCIADAS AL T E M P L O XV
Este saqueo presenta el mismo patrón que los observados en otros edificios de la plaza -Templo XVI11-A,
Templo XXI (Ruz 1958) Templo XX-A (Fernández Martínez 1996)- y conesponde a una época en que
Palenque ha perdido su influencia regional. En este momento, sus espacios sagrados están siendo ocupados
por personas que, en sus actividades de exploración, desprecian los materiales cerámicos y óseos, al tiempo
que retiran los elementos de valor como la concha y la jadeíta. Este comportamiento, sugiere que la ideología
de los habitantes tardíos del sitio es muy similar a la de los pobladores onginales. No obstante esto, cuando
143
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Tumba 6
Fondo de sarcófago y silueta
Escala 1:10
Dibujó : Raúl Rivero Chong
144
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tonto 1
Tumba 3 Tumba 4 Tumba 5
Tumba 6
Tumba l
TEMPLO XV
Tumba 2 Tumba 7
145
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
XV-A
XV
T E M P L O XV y
T E M P L O XV-A
Escala 1:50
Dibujó : Gerardo Fernández M.
146
Los Investigadores de la Cultura Mava 7 • Tomo 1
3 Saqueo de contextos funerarios asociados a la estructura XV-A:
3.3 Desinterés por los materiales cerámicos -un total de tres vasijas con
tapa y decoradas- del complejo Otulum-Murcielagos (600-770,
Rands, 1974), colocados originalmente como ofrenda al interior de
la cripta.
147
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
desaparecen las instituciones y convenciones sociales que limitan los comportamientos, algunas personas
proceden a la ubicación precisa y sistemática de los espacios que contienen materiales especiales. Esto
implica, por un lado, que se han derrumbado los sistemas de intercambio que permitían la importación de
bienes alóctonos y, por el otro, que estos buscadores saben de antemano en qué área de los edificios se
encuentran, utilizando su conocimiento de la arquitectura para obtenerlos.
De ser esto cierto, los habitantes tardíos de Palenque, a pesar de su nueva capacidad de libre tránsito, tal vez
no contarían con suficientes recursos humanos para acceder a un sitio como la cripta de Pacal II, por lo que se
avocarían a utilizar los materiales más accesibles. Tal sería entonces, el caso del derrumbado Templo XV.
CONCLUSIONES
A pesar de su lamentable estado de conservación, el Templo XV de Palenque se destaca del resto de los
edificios de la Plaza de las Cruces debido a sus particulares características, ya que, durante su exploración, se
comprobó lo siguiente:
CONCLUSIONES
Todas las conclusiones anteriormente enlistadas indican que Chan-Bahlum II quizá rebasó a su padre en sus
pretensiones de inmortalidad. Para ello, pudo haberse construido, en lugar de un solo edificio, una enorme
plaza en donde se rinde culto a su persona...
«Las formas que toma la diferenciación en el ritual funerario, varían significativamente con las dimensiones
de la persona social simbolizada» (Bmford 1971:23 en: Tainter 1978).
Asi mismo, todas las evidencias señalan que el Templo XV presenta las características propias de un espacio
funerario de alto rango y, por lo tanto, de la tumba que podría haber ocupado este gobernante.
168
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
P A S I L L O S U R Y A C C E S O AL I N T E R I O R D E L T E M P L O XV
P U E R T A T A P I A D A Y S A R C O F A G O EN LA H A B I T A C I O N C E N T R A L D E L T E M P L O XV
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
VANCES Y PERSPECTIVAS DE
LA ARQUEOLOGIA
YUCA TECA
156
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
A VANCES Y PERSPECTIVAS DE LA
ARQUEOLOGIA YUCATECA
En este apartado pretendemos abordar de una manera sucinta,las diversas etapas de desarrollo de la
arqueología en Yucatán,con el objeto de poder caracterizar las tendencias y directrices de esta disciplina en
esta región.
Existen vanos ensayos que nos han precedido en el tema.entre los que podemos mencionar La
arqueología en Yucatán.pasado.presente y futuro, del profesor Alfredo Bañera Vásquez (1981), A rqueología
de ayer y de hoy en Yucatán, del arqueólogo Antonio Benavtdes (1992) e Historia de la arqueología en
Yucatán, del investigador David Ortegón Zapata (1993).
Hemos de señalar, que aunque, en los esentos antenores, no se aluden a aspectos de lo que se ha
denominado como "arqueología histórica", existe un artículo de Anthony P. Andrews (1981), en el que se
trata esta temática de nuestra disciplina en esta área.
Existen otras obras,que aunque no abordan directamente la arqueología yucateca, tienen referencias
significativas a diversos personajes o sucesos vinculados con su desarrollo, en un contexto más amplio, como
lo son el libro de Ignacio Bemal (1979),sobre la histona de la arqueología en México y la histona de la
arqueología amencana de Gordon R. Willey y Jeremy A. Sabloff (1 974).
Hechas estas apreciaciones, pasaremos a considerar los diversos períodos por los que ha evolucionado
nuestra disciplina y las características más relevantes de cada uno de ellos.
Haciendo un análisis somero de la histona de la arqueología maya yucateca hemos considerado que
esta ha pasado por las siguientes etapas (Bañera Rubio 1989:104):
1) Los cronistas
2) Los viajeros y exploradores
3) La profesionalización de los estudios arqueológicos
4) La acción institucional
Esta división es similar al de Ortegón Zapata (1993), aunque fue planteada con antenondad por el
susento y difiere aunque no sustancialmente con las divisiones propuestas por Bemal (1979) y Willey y
SablofT(1974).
LOS CRONISTAS
157
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
realizaron propiamente exploraciones,ni excavaciones tendientes a satisfacer un objetivo científico.
Con cierta frecuencia encontramos relatos que nos refieren con asombro y admiración, la grandeza
de las ciudades mayas y sus monumentos arquitectónicos. Sin embargo, estas fuentes de la zona maya no
pueden rivalizar con la riqueza documental de un Sahagún, un Durán y otros cronistas del altiplano mexicano.
Los pnmeros exploradores de Yucatán nos relatan la importancia de los poblados indígenas, la cantidad
de habitantes y las edificaciones que vieron.
Una de las pnmeras referencias de este tipo (1517), es la del cronista-soldado Bernal Díaz Del Castillo,
que narra la llegada de la expedición de Francisco Hernández de Córdoba a Cabo catoche de esta manera:
"La cual tierra jamás se había descubierto,ni se había tenido noticia de ella hasta entonces, y
desde los navios vimos un gran pueblo que aIparecer, estaría de la costa dos leguas, y viendo que era gran
poblazón y no habíamos visto en la isla de Cuba ni en la Española pueblo tan grande que le pusimos por
nombre el Gran Cairo (1961:17)".
De manera similar Juan Díaz (1963), autor del ítinerano de la expedición de Juan de Gnjalva en
1518, cuando recorneron el litoral onental de la Península,al sur de la isla de Cozumel.vio una ciudad o
poblado,que se ha identificado como Tulum (Lothrop, 1924:1)
Entre los religiosos franciscanos tenemos a fray Lorenzo de Bienvenida,quien pocos años despues de
la conquista de Yucatán (1548) nos describe las grandiosas edificaciones mayas, que estaban en ruinas y
cubiertas de vegetación en el asentamiento maya de Thó o lchcaansihó donde fue fundada la ciudad de
Ménda,capital de las tiernas recién conquistadas:
" .. no ay memoria de quién los hizo;parecenos que se hizieron antes de la venida de Christo,
porque tan grande estava el monte encima dellos como en lo baxo de la tierra... esta gente natural no
abitava en ellos,ni hazen casa sino de paja y madera ... (1970:71) ".
Fray Diego de Landa autor de la obra Relación de las cosas de Yucatán escnta en España en
1566,quien es considerado, como la piedra angular para el conocimiento de la cultura maya, nos proporciona
valiosa información etnográfica,epigráfica,calendánca y arqueológica,la cual incluye los croquis de importantes
edificaciones mayas de Izamal, Tikoh, Thó y Chichón ltzá (Landa 1973:106-114). En este sentido se le puede
considerar como el pnmer arqueólogo mayista.
Las Relaciones Histérico-Geográficas (1983) hechas a petición de Felipe II por decreto real en
1577,hacen mención de diversos sitios mayas, en las respuestas a un cuestionano denominado Instrucción y
Memoria de las relaciones que han de hazer para la descripción de las Indias,que su magestad manda
hazer,para el buen gobierno y enoblecimiento dellos, que los encomenderos contestaron en 1579 con ayuda
de informantes indígenas.
Antonio de Ciudad Real, relator de fray Alonso Ponce, comisano general de la orden franciscana en
la Nueva España, nos legó la obra conocida como el Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva
España, que contiene entre otras cosas,la descnpción arqueológica más antigua de Uxmal(1588), con
anotaciones sobre el sistema constructivo de la bóveda maya, así como el planteamiento de la antigüedad,
poblamiento del sitio y su abandono (Ciudad Real 1976,11:358-62). También, hace referencia y descnbe
otros monumentos y sitios arqueológicos como el "Zatunzat" o labennto de la zona conocida hoy como
Oxkintok y el edificio pnncipal de Mayapán y su cenote asociado (ibid.: 351,367-68).
isa
HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
de Izamal (1995), la cual aporta datos importantes de la antigua ciudad prehispánica y el culto que se rendía al
ídolo "itzamatul" identificado como la deidad maya de ltzamná.
En 1639, Pedro Sánchez de Aguilar publica su Informe contra Idolorum Cultores (1937), en el que
se da breve referencia a diversos sitios arqueológicos y en 1688 fue publicada en Madrid la Historia de
Yucatán de fray Diego López de Cogolludo (1957),en la cual se abordaron aspectos de la antigua sociedad
maya prehispánica y sus edificaciones.
En 1786 el fraile franciscano Tomás de Sosa examinó los edificios de un sitio arqueológico que
denominó Oxmutal (que se ha identificado como Uxmal),el cual lo ubica a 20 leguas de la ciudad de Ménda,
entre el curato de Muna-Ticul y el poblado de Nohcacab (actualmente Santa Elena) (Del Río 1822:6). Este
ínfonne somero y confuso fué entregado al capitán Antonio del Río, quién lo incluyo en su Descripción de las
ruinas de una antigua ciudad.... que se refiere a sus exploraciones en Palenque, publicado en 1822.
Por su parte,los descendientes de la antigua élite maya,en su áfan de conservar para la postendad la
tradición hierática de los códices jeroglíficos transcnbieron con caracteres latinos,e interpolaron de una
manera poco ordenada,textos de caracter religioso,cronológico y de diversa índole, en los cuales nanan sucesos
de época prehispánica en los que se hace alusión a sus antiguas ciudades.
Entre las crónicas indígenas destacan los textos conocidos como los Libros de Chilam Balam (Chilam
Balam de Tizimín,Chilam Balam de Chumayel etc.),(Bañera Vázquez 1972) que aunque fueron escntos
durante el dominio español o aún tiempo después de la colonia, contienen algunos pasajes que refieren sucesos
de la época prehispánica. Documentos similares, lo constituyen el Códice de Caíkim (1957), la Crónica de
Yaxkukul (Martínez Hernández 1926), la Historia y crónica de Chac-xulub-chen de Ah Nakuk Pech (Pérez
Martínez 1936) y otros cuya relación sería prolijo enumerar.
De esta manera, conquistadores, religiosos y la nobleza maya nos dejaron un valioso legado de
información documental en muchos casos fundamental para comprender la cultura y la sociedad de los antiguos
mayas e interpretar adecuadamente sus vestigios matenales. No obstante es evidente que no hubo interés de
los conquistadores en explorar y conocer más de su histona a través de sus vestigios matenales.
Esta etapa se caractenzó por la proliferación de personajes que provenían generalmente de las naciones
más desanolladas de esa época y en algunos casos eran gentes locales aficionadas a las antigüedades. Los
viajeros y exploradores del siglo XIX lograron despertar el interés mundial por los vestigios arqueológicos de
la región. Todos ellos se disputaban el descubnmiento y hallazgo de ciudades y monumentos antiguos.
Animados de un espíntu aventurero y romántico se dedicaron a reconer los principales sitios arqueológicos
de la zona maya, recabando información no sólo de índole arqueológica,sino también de carácter etnográfico,
histónco,etc . Sus relatos están permeados con frecuencia de atrevidas interpretaciones e hipotésis sobre el
caracter de las ruinas y de sus constructores.
Estos trabajos permitieron divulgar entre el ámbito intelectual de aquella época gran parte de la
cultura matenal de los antiguos mayas,pnncipalmente sus realizaciones arquitectónicas y escultóncas. Vanos
religiosos amsntes de las antigüedades hacen el intento de sistematizar el desanollo cultural a través de los
museos durante este lapso.
La fase inicial del período de los exploradores y viajeros, comenzó en 1834 con el escnto de Lorenzo
de Zavala, embajador de México en Francia, publicado en Antiques Mexicaines de Dupaix bajo el titulo
Notice sur les monuments antiques d'Úshmal,dans la province de Yucatán .... Este trabajo es el resultado de
una prospección arqueológica que llevó a efecto el autor en Uxmal y en la cual da una información general del
159
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
sitio arqueológico, sin matenal ilustrativo.
Uno de los pnmeros viajeros extranjeros que llegaron a Yucatán fué Juan Fedenco Maximiliano,
Conde de Waldeck, europeo de ongen alemán nacido en Praga (León Portilla 1997:14) Visitó las ruinas de
Uxmal en el año de 1835,dando a conocer el resultado de sus recomdos en su obra Viaje pintoresco y
arqueológico a la Provincia de Yucatán publicada en francés en 1838 y traducida al español en 1930. Sus
relatos y observaciones carecen de objetividad y sus interpretaciones en muchos casos son fantasiosas,
predominando en ellas el onentalismo y sus dibujos e ilustraciones son poco fieles.
Justo es reconocer la valiosa colaboración que recibieron estos dos viajeros de dos estudiosos de la
lengua y de la cultura maya Don Juan Pío Pérez y Fray Estanislao Camilo.
Debido a su importancia.los libros de estos personajes han merecido múltiples ediciones y aún
actualmente constituyen fuentes indispensables para la comprensión y conocimiento de la civilización de los
antiguos pobladores del mayab.
Poco después del pnmer viaje de Stephens y Catherwood a Yucatán, tenemos la visita de Emmanuel
de Fnednchstal.de ongen austríaco, quién escnbió Les monuments de L'Yucatán en 1841, el cual hace
especulaciones sobre la antigüedad de los dinteles de madera de Uxmal.
Alentado por el éxito de Stephens,Benjamín M. Norman publica su libro Rambles in Yucatán (1843)
ilustrándolo con dibujos y planos,sin realizar aportación significativa a lo ya conocido.
En 1845 apareció publicado el artículo Una visita a las ruinas de Uxmal en el Registro Yucateco
(1:275-79), periódico literano. En este trabajo el escntor,que firma como L.G. hace referencia general a los
edificios,en un estilo lineo,consignando algunos poemas dedicados a las ruinas.
Es en esta época cuando surge el que puede considerarse como el pnmer arqueólogo yucateco:Fray
Estanislao Camilo cura de Ticul nacido en Teabo. Este personaje fué un gran conocedor de las antigüedades
mayas,ya que llegó a excavar una cisterna prehispánica en la zona puuc (Camilo 1846,1V 229-30),descubnó
un tramo de la calzada (sacbé).que une a Uxmal con Nohpat (Peraza 1845 1:366), recopiló de un nativo la
versión más amplia y fiel de la leyenda del enano de Uxmal (Camilo 1845 l:261-272)etc.
Otro hecho significativo fué que en Campeche surgió a mediados del siglo XIX el museo de los
padres Camacho,donde no sólo se coleccionaban antigüedades,sino también objetos del reino animal.mineral
y vegetal.además de una notable colección de monedas de oro,plata y cobre (Anónimo 1845). Este fué un
intento de sistematizar el desanollo cultural regional con una concepción integral del hombre y su medio
ambiente.
En 1847 el viajero extranjero Cari B.Heller llega a Uxmal y permaneció dos días.Después publicó el
resultado de su visita en su obra Reisen in Mexiko editada en Leipzig Alemania durante 1853.
160
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Arthur Morelet es otro viajero que incluye a Yucatán es sus recorridos. En 1857 lleva a cabo la
publicación de l'oyage dans 1 'Amerique Centrale.le Cuba et le Yucatán.
Otro destacado viajero del siglo XIX fué el francés Joseph Desiré Charnay quien realizó exploraciones
en nuestro país entre los años 1857 y 1886 inclusive. Fué uno de los primeros expedicionarios en utilizar la
cámara fotográfica para ilustrar sus relatos, aunque debe mencionarse que anteriormente Catherwood había
utilizado el daguerrotipo,instrumento precursor de la cámara fotográfica.para la elaboración de sus litografías.
Los resultados de sus exploraciones en Yucatán las dió a conocer junto con las realizadas en otros lugares.en
vanas obras publicadas en 1860,1863a, 1863b, 1884, 1885 y 1887. Charnay fue el pnmero en observar la
influencia tolteca en distintas zonas arqueológicas que visitó y particularmente en Chichén Itzá. Como dato
complementano debemos señalar que una de las publicaciones de Charnay de 1863, Cites et Ruines
Americaines (Mitla, Palenque, lzamal, Chichén Itzá, Uxmal) va acompañado de un texto de Viollet le-Duc
destacado arquitecto de esa época el cual da interpretaciones poco objetivas acerca de los constructores de los
edificios prehispánicos de la zona maya.
Stephen Salisbury fué otro viajero qué durante el invierno de 1861 permaneció en Yucatán y durante
su estadía realizó una visita a las ruinas de Uxmal, cuyo somero relato publicó en 1877.
Por el contrano, sus interpretaciones son de poca utilidad,ya que están permeadas de ideas fantasiosas
sobre la intercomunicación continental, como la presencia fenicia en Aménca,a través del personaje mitológico
Votán, el ongen escandinavo de los Quichés y la presencia de atlantes.
La lista de viajeros y exploradores se sucede en forma ininterrumpida hasta fines del siglo XIX y
débilmente hasta pnncipios del siglo XX.
Entre los últimos visitantes podemos mencionar al viajero francés Ludovic Chambón, quien visitó
Yucatán y vanas partes de México (1983), a Constantme George Rickards (1910) a quién se debe la colección
más extensa de fotografías de zonas arqueológicas de México, a Henry Case (1911) quien sintetiza gran parte
161
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
de la información de sitios prehispánicos de Yucatán y Auguste Le Plongeon y Alice Le Plongeon (Le Plongeon
1885), personajes se caracterizaron por sus ideas extravagantes y poca objetividad.
LA P R O F E S I O N A L I Z A C I O N DE LOS ESTUDIOS A R Q U E O L O G I C O S
Debe señalarse que la etapa comprendida entre finales del siglo XIX y principios del XX,marca el
inicio de una mayor profesionalización de los estudios arqueológicos. Aunque como hemos, señalado.aún se
mantiene la débil tradición de los viajeros y exploradores se va desarrollando una metodología de investigación
más precisa,así como juicios más objetivos en la interpretación de la evidencia arqueológica.Vanos de los
investigadores de esta época aunque actuaron por iniciativa propia,en ocasiones estuvieron vinculados a
instituciones científicas o académicas (como el Museo Peabody de la Universidad de Harvard) a través de las
cuales publicaron sus trabajos. Durante este período se realizaron algunas excavaciones que contribuyeron a
enriquecer el conocimiento de la cultura maya.
Entre los iniciadores de este período, podemos mencionar a Marshall H.Saville,quien realizó
exploraciones y excavaciones en vanos sitios de Yucatán (1892,1893,1930 1935) a Teobert Maler(1895,
1902a, 1902b y 1996),excelente fotográfo y explorador de las ruinas de Yucatán, entre los años de 1887-1894
y William Holmes,curador de Antropología del Field Columbian Museum.quién realizó un estudio arqueológico
arquitectónico de vanas zonas prehispánicas del país, incluyendo a Yucatán( 1895,1897).
Otro explorador metódico fué Alfred Percival Maudsiay quién en 1880 hace su pnmera estancia en el
area maya (Bañera Vásquez 1981:229) y entre 1889 y 1902 publica su monumental obra Biología Centrali-
Am erica na.
Un investigador de gran relevancia fué Henry Mercer quién en 1895 realiza la exploración sistemática
de cavernas en Yucatán, en la búsqueda del hombre prehistónco y además lleva a cabo las pnmeras excavaciones
estratigráficas en la cuevas yucatecas (Mercer 1975), adelantándose a Manuel Gamio (1911-13) y a Nelson
(1914-16),quiénes enóneamente han sido considerados como los iniciadores de este método en la arqueología
amencana (Willey y Sabloff 1974:19).
En esta época, Edward Thompson, consúl norteamericano en Yucatán, logró sacar ilegalmente del
país diversos objetos arqueológicos, dragados del cenote sagrado de Chichén ltzá. Esta acción ha opacado las
aportaciones que realizó explorando otros sitios de Yucatán, como la caverna de Loltún (1897a), los chultunes
de Labná (1897b) y otras zonas (1904).
Por otra parte, la investigadora Adela Bretón lleva a cabo estudios y copias de un fnso de estuco
policromado de la zona de Acanceh(1918), así como de algunas pinturas de Chichén ltzá.
Asimismo hay que destacar en este lapso a vanas personalidades notables en los estudios mayistas.tales
como Eduard Seler, Sylvanus G. Morley y Thomas Gann.
Aunque Seler no fué propiamente mayista, ya que la mayoría de su legado científico esta relacionado
con las culturas del altiplano, tiene vanos trabajos relevantes relacionados con la escritura y la arqueología
maya (1906,1908,1911,1913,1915,1917).
Hemos de mencionar también a Leopoldo Batres un funcionano del museo Nacional de México, que
intervino en vanas exploraciones en Chichén itzá y Uxmal, aunque sus informes son de poco valor científico
(Bañera Vásquez 1981:229-30).
162
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Uno de los más grandes investigadores de la cultura maya de la primera mitad de este siglo lo fué
Sylvanus G. Morley. Su trayectoria profesional se ubica entre la profesionalización y la institucionalización
de los estudios arqueológicos. Sus pnmeros trabajos en Yucatán los realiza sobre Uxmal (1910,1911,1917 v
1918) y en 1918 examinó aquellos sitios arqueológicos de la península de Yucatán, que se habían reportado
con monumentos e inscnpciones jeroglíficas.
En 1918, Thomas Gann publica su obra The maya indians of Southern Yucatán and Northern
British Honduras en donde da a conocer sus exploraciones en esta área.
En sintesis.en esta etapa se traslapan la débil tradición de los viajeros y exploradores,con el surgimiento
de una mayor profesionahzación de la disciplina arqueológica.que se manifiesta en la utilización de técnicas
y métodos más refinados.
No hay que pasar por alto el hecho de que muchos de los personajes de esta época estuvieron vinculados
con museos de las potencias coloniales y su intención en muchos casos era proveerlos de piezas arqueológicas.de
los sitios que exploraban.
LA A C C I O N I N S T I T U C I O N A L
La labor de las personas bajo cuya responsabilidad estuvieron los pnmeros trabajos arqueológicos
institucionales, se dió en circunstancias especiales, ya que estas carecían de una formación académica y
profesional adecuada en este campo. No obstante, llegaron a adquinr la práctica y la expenencia necesanas
para realizar con eficacia la restauración arqueológica de los edificios mayas más impresionantes y en algunos
casos la exploración de los mismos. Entre los pnmeros arqueólogos empíneos que se formaron en Yucatán
podemos mencionar a Eduardo Martínez Cantón, José Erosa Peniche y Manuel Cirerol Sansores. Sin embargo,
en la misma época personal más calificado del centro de México, llevó a cabo labores arqueológicas, por lo
común de prospección. Aunque sus recorridos e inspecciones fueron breves realizaron aportaciones
significativas para la arqueología regional. Entre ellos podemos mencionar a José Reygadas Vertiz, Fedenco
E. Manscal y Ennque Juan Palacios.
163
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Arqueólogos de esta época fueron Alberto Ruz Lhuillier, César Sáenz, Amalia Cardos, Jorge Acosta,
Ponciano Salazar Ortegón , Román Piña Chan y Víctor Segovia Pinto.
En cuanto a las instituciones extranjeras destaca la Camegie lnstitution of Washington, que inicia un
programa de investigaciones intensivas a partir de 1924, en Uaxactún y Chichén Itzá, ambos proyectos
organizados bajo la dirección de Sylvanus G. Morley.
Morley tuvo el apoyo institucional y académico de la Camegie durante cerca de un tercio de siglo, en
sus exploraciones de Guatemala y México. Las excavaciones y exploraciones en Chichén Itzá reunieron a
gran cantidad de investigadores y especialistas en diferentes disciplinas entre los que podemos nombrar a
Hermán Beyer, George W. Brainerd, Adela C. Bretón, David L. De Harport, Jean Charlot, Alfred V. Kidder,
J O. Kilmartin, P.S. Martin, A.A. Morris, E.H. Morris, John P. O'Neil, H.E.D. Pollock, Edith E. y Oliver G.
Ricketson Jr., H.B. Roberts, Lawrence Roys, Karl Ruppert, Edwin M. Shook, Robert E. Smith, Gustav Strmsvik,
J. Ene S. Thompson, George Vaillant y otros (Bañera Vásquez 1981:233).
Además de la Camegie, cuyas actividades en el área maya cesaron en la década de los 50's debe
mencionarse al Middle Amencan Research Instituto de la Universidad de Tulane (New Orleans) que durante
el año de 1930 llevó a cabo exploraciones arqueológicas en Uxmal bajo la dirección de Franz Blom (Blom
1934).
A partir de 1956 esta institución inició conjuntamente con la National Geographic Society, un proyecto
a gran escala en el sitio arqueológico de Dzibilchaltún a cargo de Willys Andrews IV (1962).
Postenormente, Tulane ha llevado a cabo nuevos proyectos de menor envergadura,como los llevados
a cabo en la gruta de Balamcanche en 1959 (Andrews IV, 1970) y de Chac (1965) y se han diversificado las
universidades e instituciones extranjeras que realizan trabajos arqueológicos en Yucatán .
El Centro Regional del Sureste (hoy Centro INAH Yucatán), comenzó a funcionar en 1973,
incorporando mayontonamente a arqueólogos del Centro de México.
Evidentemente los proyectos arqueológicos que se desanollan en el INAH han dado la pauta de las
lineas de investigación de los últimos años a nivel regional.
164
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
TENDENCIAS ACTUALES
Debemos señalar que durante la primera mitad del presente siglo la arqueología maya, se enfocó alrededor
de los templos, tumbas, edificios públicos, la epigrafía y el calendario.
Después el interés se orientó en mayor grado a los estudios de patrón de asentamiento rural, la relación
entre el asentamiento y los recursos, así como la naturaleza de estos (Hammond 1978:23). Esta tendencia la
vemos acentuada en las décadas de los 60's, 70's y 80's, lapso en la que se realizaron gran cantidad de
investigaciones de esta índole.
También hay que señalar el paulatino desarrollo de la arqueología histónca en Yucatán y en este campo
contamos con diversas aportaciones de Anthony P. Andrews (1981), Bañera Rubio (1993), Burgos Villanueva
(1995) y Luis Millet et al. (1993), entre otros. Sin embargo, existen otras áreas de incipiente desanollo, como
la arqueología subácuatica, de la cual existe una dirección central en la ciudad de México, dependiente del
INAH, que esporádicamente lleva a cabo proyectos en Yucatán,particularmente para la localización de pecios
de la época colonial.
Como es del conocimiento general, la práctica de la arqueología en nuestro país depende fundamentalmente
del Estado, que se ha caractenzado por promover a través de los años, la restauración del patrimonio
arqueológico nacional, lo cual usualmente repercute en la actividad turística y en la generación de divisas.
Con este fin se destinan recursos financieros cuyo monto, generalmente es acorde a la situación económica
del país, en un momento dado
Asimismo, cuando los arqueólogos se encuentran en la coyuntura de hacerse cargo de algún trabajo de
restauración,pueden integrar como actividad complementaria a su labor.algún proyecto sustantivo de
investigación lo cual les permite obtener resultados relevantes.
De esta manera, gran parte de los trabajos relacionados con antenondad, estuvieron vinculados a proyectos
de restauración arqueológica y se inscnbieron en la tendencia general dominante en los estudios mayas. Por
otra parte el INAH también ha financiado investigaciones de caracter acádemico.propuestas por los propios
investigadores,aunque con recursos modestos.
Por otra parte, las instituciones extranjeras han tenido mayor autonomía académica, lo cual aunado al gran
bagaje tecnológico y financiero que generalmente poseen, les permite condiciones más favorables, para el
desarrollo de sus proyectos.Sin embargo, en muchas ocasiones se ha pnvilegiado la recolección de información
de campo, en detnmento de la conservación de los monumentos arqueológicos intervenidos.
En el lapso cronológico mencionado se implementaron gran cantidad de proyectos cuya temática se relaciona
con los estudios de patrón de asentamiento y de estructura de la comunidad. Así por ejemplo, tenemos que
investigaciones de esta índole se realizaron en Dzibilchaltún (Kuijack 1974), Cobá (Fietcher 1978, Kintz
1978, Folan eLal. 1983), Becan (Thomas 1981), Chunchucmil (Vicek el_al. 1978), Komchén (Andrews V el
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
al.. Ringle 1985), Sayil (Sabloff eLal. 1984, 1985, Sabioff y Tourtellot 1991) y otros sitios cuya relación seria
prolijo enumerar.
Aunque pudiera pensarse que esta tendencia de la arqueología maya es aún predominante en la actualidad,
existen varios indicios de un retomo a la arqueología de los grandes templos y palacios pero adicionada con
las nuevas interpretaciones de los jeroglíficos mayas. En los últimos años ha habido un apogeo del hallazgo
de tumbas "reales" en vanos sitios de la zona maya y particularmente en la península yucateca, así como las
exploraciones y restauraciones de grandes complejos arquitectónicos.
De esta manera, se han desanollado recientemente diversos proyectos dentro de los cauces tradicionales de
la arqueología maya,de la pnmera mitad de este siglo.
Así por ejemplo, las exploraciones de la Misión Arqueológica de España en México, que se realizaron
durante cinco años a partir de 1996, con motivo del quinto Centenano del Descubnmiento de América,
permitieron recuperar información de los grandes conjuntos arquitectónicos pnncipales del lugar, pero en
todo este lapso no se realizaron estudios de la antigua comunidad prehispánica ni de su área de sustento
(Rivera Dorado et al .: 1987, 1989, 1 990).
En contraste se obtuvieron gran cantidad de ofrendas, entre las que se cuentan máscaras dejade, provenientes
de tumbas (ibid.).
El proyecto Yaxuná, que se ha desanollado desde 1986 hasta fechas recientes, se ha caractenzado por sus
planteamientos interpretativos y por la búsqueda de los datos arqueológicos requendos, mediante técnicas de
excavación poco ortodoxas, que se hicieron notonas durante la exploración de dos tumbas reales en 1993
(Ardren et al. 1993), con su asociación de ofrendas y entenamientos.
El proyecto mencionado es sui generis, ya que el director del proyecto y sus integrantes adoptaron una
actitud intervenciomsta,neocolomalista y mesiánica hacia la comunidad de pobladores de la comisaría de
Yaxuná.
Paradójicamente, los integrantes de dicho proyecto han cnticado la arqueología turística de restauración
que supuestamente practica el INAH (Suhler et al. 1997) y en 1997 sometieron al Consejo Nacional de
Arqueología del INAH, un proyecto de restauración integral del sitio, complementado con obras de
infraestructura turística, en la que desempeña un papel destacado la iniciativa pnvada.
Debemos señalar que existen otros proyectos en marcha de Instituciones extranjeras que con mayor
profesionalismo llevan a cabo investigaciones relevantes, tal es el caso del proyecto Chunchucmil (Dahlin
1997), Chacc II (Smith 1997) e Xkipché (Prem 1997).
En 1994,el gobierno federal implemento en todo el país diversos proyectos «especiales» de arqueología y
de museos, con abundantes recursos financieros, llevándose a cabo en Yucatán dos de ellos, uno de la zona
arqueológica de Chichén Itzá y el otro permitió la creación del Museo del Pueblo Maya de Dzibilchaltún.que
también tuvo un proyecto arqueológico complementano en dicha zona.
Por su parte, el Centro INAH Yucatán en colaboración con el Gobierno del Estado de Yucatán, con
aportaciones de recursos del Patronato CULTUR y de la Secretaría de Desanollo Social, ha implementado
desde 1996 hasta el presente un programa ambicioso de restauración e investigación arqueológica en los sitios
de Uxmal, Oxkintok, Acanceh, Mayapán, Xcambó, Ekbalám, Yaxuná e lzamal, que aunado a otros proyectos
que se han venido realizando en los últimos años en Dzibilchaltún, Labná y Chichén Itzá, han generado una
actividad sin precedente en la arqueología del norte de Yucatán.
166
Los investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
Si bien, la mayoría de estos proyectos se inscriben en la política del Estado para sustentar un desarrollo
mediante la implementación de rutas turísticas y dotar de empleos a las comunidades aledañas a las zonas
arqueológicas .también está abierta la posibilidad de hacer investigaciones paralelas a las labores institucionales
de conservación.
En gran parte de los proyectos mencionados las investigaciones se han dirigido fundamentalmente a estudios
de arquitectura y secuencia constructiva de los grandes conjuntos arquitectónicos intervenidos y en menor
grado a otros aspectos de la estructura social de las antiguas comunidades mayas.
En Campeche y Quintana Roo, encontramos una situación similar en los grandes proyectos llevados a
cabo en Calakmul, Becán, Santa Rosa Xtampak, Balamku, Tzibanché, Kohunlich y otros.
En Calakmul han sido notorios los hallazgos de tumbas reales y recuérdese además que recientemente se
conmemoró el hallazgo de la tumba del Templo de las Inscripciones por el Arqueólogo Mexicano Alberto
Ruz Luillier.
Asimismo, es de recordar como en Palenque durante el desarrollo del proyecto especial de arqueología se
encontró una tumba real, lo cual filé motivo de una gran publicidad e incluso tuvo lugar una visita presidencial
al lugar de los hallazgos y postenormente una ceremonia de reconocimiento en la capital de la república.
En este contexto hay una tendencia a magnificar los hallazgos e investigaciones de la antigua élite maya y
del contexto en el cual se desenvolvía, ahora sabemos los nombres de la dirigencia maya, de sus alianzas
matnmoniales y de sus conquistas a otras ciudades.
Sin embargo, aspectos básicos de la estructura de la antigua sociedad maya aún nos son desconocidos y
sus modestos vestigios matenales esperan pacientemente,el pico y la pala del arqueólogo.
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AS ULTIMAS INTER VENCIONES
EN LA ISLA DE JAINA
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• • • Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
LAS ULTIMAS INTERVENCIONES
EN LA ISLA DE JAINA
El área de interés del Proyecto Jama se centra en la franja conformada por pequeñas islas o islotes, estuarios
y pantanos correspondiente al litoral norte del Estado de Campeche, que se presume se comunicaban a través
de un red de vías navegables, y que a su vez les permitía el contacto con sitios de tierra dentro, a través de la
vía Chixoy - Usumacinta - Palizada -Laguna de Términos, que logró adquirir un gran impulso que compartió
con sitios costeros aledaños como Champotón, Campeche, El Cuyo e Isla Piedras entre otros.
Las fuentes históricas que hacen referencia a la Isla son escasas, la más antigua es la que proporciona el
códice de Calkiní, el cual, según R. Roys, hace mención a un sitio en el que "Ah Kin Canul" poseía cuatro
barcas para ser usadas por sus esclavos en la pesca. (Corson : 1976 ).
En 1838 Waldeck da a conocer una breve descripción sobre una pequeña península a siete leguas al norte
de Campeche y en la que menciona la presencia de montículos, figurillas de arcilla, cerámica y puntas de
proyectil.
Norman en 1843 retoma la información de Waldeck sobre Jama, para asociarlos a otros sitios vecinos a
Campeche.
En 1875 Herbert Bancroft hace referencia a Waldeck y Norman, quienes sitúan en la desembocadura del
río Jama un montículo , y presupone que muy probablemente se tratara de las ruinas que registró Malte-Brun
en 1864 en su mapa y que las denominó como ruinas de Chuncana.
La primera descripción de Jama la realiza Desiré Charnay, quien durante su viaje a la península es albergado
en la Isla por el entonces propietario Don Andrés Espindola. Ahí Charnay realiza excavaciones con las que
descarta la posibilidad de que la ínsula fuera artificial; extrajo un gran cantidad de entierros y ofrendas, y hace
mención de la existencia de dos losas con inscripciones que postenormente fueron estudiadas por Morley y
Ricketson, en 1924.
Finalmente en 1964, el Dr. Román Piña Chan efectúa la última exploración en el sitio, con el objeto de
incrementar la colección del Museo Nacional de Antropología e Historia.
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Pasaron algunos años hasta que en 1986 Antonio Benavides retoma las investigaciones en la isla para
realizar trabajos de prospección que le permitieron montar una exposición temporal con el matenal recuperado.
Diez años más tarde en 1996 replanteaba la investigación mediante un programa en la que el Proyecto Jaina es
contemplado como interdisciplinano con la finalidad de dar un panorama mas amplio de la isla y por ende de
sus habitantes.
Tomando como punto de partida dicho planteamiento, es que se ha venido trabajando el sitio en los
últimos dos años, que nos permite hacer algunas consideraciones generales.
Proyecto Jaina ha intentado rescatar la fisonomía de la isla. Los trabajos exhaustivos de topografía y las
excavaciones tanto intensivas como extensivas, han permitido reconocer algunos aspectos, aun aislados, tanto
cerámicos como arquitectónicos.
Durante las dos temporadas del Proyecto Jaina (septiembre 96 - febrero 97 y julio - diciembre 97) se
realizaron labores de prospección que permitieron llevar a cabo el levantamiento topográfico de una gran
parte de la isla a través de una poligonal abierta, que dio la posibilidad de crear una retícula de 50 x 50 m que
proporciona mayor control sobre el registro arqueológico. Asimismo se realizaron trabajos de restauración en
los edificios B y C, del conjunto arquitectónico el Zayosal con la finalidad de obtener información tanto
arquitectónica como del sistema constructivo. Paralelamente a estas actividades, y no de menor importancia,
se efectuó una sene de pozos estratigráficos que además de recuperar el matenal cerámico dio la oportunidad
de tomar muestras de suelos para su análisis edafológico, que permitirá reconocer los sectores de la isla que
pudieron haber sido tenapleneados o tenaceados y en un momento determinado a través del matenal cerámico
reconocer estas etapas de crecimiento de la isla, asimismo, durante el proceso de excavación de dichos pozos
fueron recuperados una sene de entienos.
Con base en las evidencias recuperadas hasta el momento se han iniciado una sene de especulaciones, mientras
tanto podemos decir, de acuerdo con un pnmer momento en el estudio de la cerámica, que el auge cultural de
Jaina se da en el penodo Clásico - Terminal (900- 1 000); las muestras han revelado que el 58% del matenal
conesponde a todos los tipos cerámicos del Clásico Terminal tales como el Sacalum, Muña, Chumayel,
Balantun, Yacman, Chicxulub inciso y Chablekal por mencionar algunos tipos que son característicos de la
región Puuc, del norte de Yucatán, de los Chenes y de los sitios costeros desde Champotón hasta Xcaret en
Quintana Roo.
Asimismo, aun y cuando se ha encontrado en menor proporción , tenemos indicadores que nos hablan del
intercambio de la Costa de Campeche y el Occidente de Yucatán, como la cerámica naranja fina X (Silho).
Igualmente se cuentan con muestras que muy probablemente se asocien a sitios costeros de Tabasco y Veracruz
y que, sin embargo, aun no han sido identificados plenamente.
Con base en ello podemos decir entonces que Jaina se encuentra inmersa dentro de un momento cultural
donde el comercio jugaba el papel más importante para las grandes urbes; donde el comercio significaba
poder y dependencia, que se tradujo en auge militar y la creación de importantes puertos de intercambio
políticamente neutrales.
Estos puertos mercantes requerían de infraestructura mínima: instalaciones portuanas para el desembarco,
gente e inmuebles capacitados para las transacciones.
Las evidencias encontradas en los últimos años en la isla han dejado a la luz una arquitectura monumental
con características propias que mas que ser utilizada para la veneración de los dioses, servía para las actividades
administrativas; la arquitectura tiende a la honzontal y se hace multifuncional. El inmueble hasta ahora
explorado presenta características troncopiramidales con un posible templete en la parte supenor que
postenormente fúe modificado por un adosamiento de plataformas sobrepuestas que debido a su amplitud
170
•^••i Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
dieron origen a una plazoleta o patio, al cual se tenia acceso a través de una escalinata remetida. El patio
accedia al templete mediante el adosanuento de otra escalera con características propias del Puuc. Todo ello
aunado al material cerámico encontrado en contexto sellado y la visible reutilización de algunos elementos
estructurales para la remodelación del inmueble nos habla de una temporalidad tardía de la edificación (Clásico
Terminal).
Por lo anterior podemos decir que la arquitectura sufrió una sene de remozamientos que fueron necesarios
para darle mayor funcionalidad al edificio y así permitir, seguramente, las transacciones de almacenaje y
redistnbución de bienes.
Unificando las evidencias arqueológicas de Jama, el desarrollo del área, mejor conocida como el sistema
de ríos y lagos, y considerando que siendo una región que por sus características físicas lograron el desanollo
de una vasta red comercial, en el que Xicalanco, los Altos de Chiapas y Potonchan fueron las mas importantes,
asi como su ubicación estratégica dentro de una zona intermedia entre el Golfo de México y la Península de
Yucatán, donde se localizaban centros de suma importancia económica y religiosa, como Chichén ltzá y
Cozumel a los que asistían gente de todas partes.
Por qué entonces no hablar de Jaina como un centro mercantil dentro de un circuito de comercio donde las
incursiones, además de servir para la visita y el tributo a las grandes ciudades, era para tener acceso, mediante
el comercio, a los productos que cada región producía, tal sería el caso del cacao, el pescado, las mantas y la
sal, producto al que Jaina se encontraba ligado por ubicarse dentro de un área de formaciones salinas que se
extendían desde Campeche hasta Isla Mujeres, productos de suma importancia para el tráfico alrededor y
hacia el norte de la Península a través de una red de caminos de tiena donde se iban escalonando de lugar en
lugar hasta llegar a las grandes ciudades.
Por último, se espera que durante las subsecuentes temporadas de trabajo en la Isla, se logre ir consolidando
cada vez mas lo hasta ahora dicho sobre Jaina.
1 171
Universidad Autónoma de Campeche • 1999 1
TEXTOS GLIFICOS DE EK 'BALAM
(YUCATAN, MEXICO): HALLAZGOS
DE LAS TEMPORADAS DE
1
1 9 9 6 - 1 9 9 8
17?
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
TEXTOS GLIFICOS DE EK BALAM (YUCA TAN, MEXICO):
HALLAZGOS DE LAS TEMPORADAS DE 1996-1998'
Arq Leticia Vargas de la Peña, Arq. Víctor Castillo Borges, Dr Alfonso Lacadcna García-Gallo
El sitio arqueológico de Ek' Balam era casi desconocido hasta hace pocos años y poco
estudiado en muchos aspectos, hasta que en el proyecto a cargo de los dres. William Ringle y George Bey se
realizaron extensas labores de mapeo, pozos de sondeo y algunas exploraciones en grupos habitacionales. A
ellos se debe las primeras interpretaciones sobre el sitio basadas en datos arqueológicos (Bey y Ringle 1989;
Ringle y Bey 1995; Bey, Hanson y Ringle 1997; Bey et al. 1998).
En el año de 1994 se inició el Proyecto Arqueológico Ek' Balam, del INAH, enfocado al
estudio y conservación de la arquitectura. Para ello se iniciaron los trabajos de liberación y consolidación de
las estructuras monumentales del sitio, labores que han continuado en las temporadas de campo de 1996-7 y
1997-8. Hasta la fecha se han restaurado 17 estructuras de vanadas dimensiones y otra está en proceso.
Actualmente se está llevando a cabo una nueva temporada de campo, que iniciamos el 21 de septiembre y en
la que continuaremos las labores iniciadas en la Estructura 1.
Ek' Balam está ubicado en la parte noreste de la Península de Yucatán, a 190 km. de la
ciudad de Ménda. El sitio abarcó un área de unos 12 km^ de asentamiento continuo, aunque su núcleo central
—rodeado por las murallas Exterior e Intenor— solamente tiene 1.25 k n A Dentro de este recinto amurallado
se concentran 45 estructuras muy dispares, distnbuídas pnncipalmente en las plazas Norte y Sur (Ringle y
Bey 1995). Además de las dos murallas mencionadas existe otra, a la que hemos denominado la Tercera
Muralla, que fue construida uniendo algunos de los edificios pnncipales de las plazas mencionadas; también
hallamos —aparentemente marcando una división entre ambas— los llamados muros A y B. La presencia de
todas estas construcciones hacen evidente la intención de proteger y restnngir un espacio al que no cualquier
persona podía tener libre acceso.
Las murallas Extenor e Intenor tienen cinco entradas, en las que desembocan el mismo número de sak
be'oob. onentados a los puntos cardinales, siendo el lado sur el único en el que hay dos caminos. Al parecer
el acceso pnncipal al núcleo central de Ek' Balam fue por medio del Sak be No. 2, que se une a la Estructura
18 con este edificio, el cual es un pasaje abovedado en forma de cruz, y que era la entrada formal al recinto
amurallado.
La Plaza Norte está formada por los tres edificios más grandes de Ek' Balam, las estructuras 1, 2 y 3,
aunque en el intenor de la plaza hay otras tres muy pequeñas: la No. 4, en la que hay un baño de vapor; la No.
5, que es un adoratono en miniatura; y la No. 6, una plataforma-altar. Estas tres últimas estructuras ya han
sido liberadas y consolidadas.
La Estructura 1 o Acrópolis de Ek' Balam es una de las construcciones más grandes de Yucatán, con
sus 155 m. de largo, altura en demimbe de aproximadamente 32 m., y 75 m. de ancho. Unicamente la supera
en volumen constructivo la Kimch Kak Moo de Izamal. La Estructura 1 ya está siendo intervenida y en ella
1
Ponencia presentada en el VIII Encuentro de Investigadores del Area Maya, 10-13 de noviembre de 1998, Universidad
Autónoma de Campeche, Campeche, México.
173
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
se han realizado algunos de los hallazgos que describiremos en el presente trabajo.
Los trabajos del Proyecto Ek' Balam, en las temporadas de 1996-1998, bajo los auspicios del Centro
INAH Yucatán, han proporcionado un total de doce textos glíficos nuevos, incluyendo la restauración de
otros anteriormente conocidos. Todos estos textos han sido hallados dentro del núcleo central del sitio delimitado
por las murallas Extenor e Interior.
Estela I :
La Estela 1, de la que se conocían dos grandes fragmentos, se encontraba en la Plaza Sur, asociada a la
Estructura 14, frente a las estructuras 15 y 16. Con la excavación de la zona y la recuperación de un tercer
fragmento se pudo recomponer casi por completo —a excepción de ciertas zonas definitivamente perdidas
por la larga exposición a la intempene— y actualmente se encuentra parada sobre la pequeña plataforma a la
que estaba asociada.
La Estela 1 está labrada en sus cuatro costados, y presenta un estado de conservación desigual. Las
representaciones iconográficas están claras y pese al detenoro de la pieza se pueden reconocer sin dificultad.
La inscnpción es la que presenta un grado de deterioro mayor, con pérdida en muchas zonas de los trazos en
relieve del íntenor de los bloques glíficos, lo que dificulta su reconocimiento, haciéndolo en ocasiones imposible.
Dada la importancia del monumento y la posibilidad de obtener más detalles de labrado aplicando la técnica
del calco por frotado (rubbing), la realización de un dibujo definitivo completo ha sido pospuesto hasta la
obtención del matenal y la realización del mismo. No obstante, mediante trabajo de dibujo con el monumento
onginal con luz natural así como dibujo nocturno con luz artificial rasante, ha podido ser recuperada información
relevante acerca del contenido del texto de la estela.
El texto se continúa por los lados de la estela. Hemos considerado provisionalmente el costado derecho
del monumento como continuación del texto. En él se encuentra nuevamente, precedido por un Glifo Introductor
2
La expresión podría ser PUL-li o TIL-li. Los verbos pul y til quemar, arder están asociados a ritos de fuego
1
La conversión de fechas mayas se hará al Calendario Gregoriano, siguiendo la Conelación 11 16.0.0 0.
168
• • • Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
de gran tamaño (CD1) una segunda Sene Inicial (C2-C4), aparentemente también del B' ak' tun 10.
seguida de la notación del Tzolk'in (D4) precedida de un numeral 5, y el Haab' (C5), quizá con numeral 5 o
10. Siguen los glifos G (D5). F (C6), D (D6), C (B7). X (D7), B (C8) y A (D8). sufijado por el numeral 10.
escnto con dos barras. Los siguientes bloques, C9 y D9, están indeterminados.
En el costado izquierdo de la estela, donde se encuentran un total de veinte bloques glificos dispuestos
en dos columnas, podemos reconocer en E7-F8 la secuencia
'(él) hincó <E1 de la Casa del Cielo>, (que es) el nombre de...'
la cual se refiere a la acción de hincar el monumento en el suelo, monumento al cual se le ha dado un nombre
especifico, a tenor de la expresión uk'ab 'a«el nombre de».
En el frente de la estela se encuentran dos breves textos junto a los dos personajes representados en esta
parte del monumento. Ambos textos comienzan por la expresión u-b'a-hi y nombran, como es habitual en
este tipo de expresiones, a los personajes con los que se asocian. El texto asociado al personaje pnncipal (GI-
G6) es como sigue:
Por su parte, el segundo texto, asociado al personaje representado en la parte supenor de la estela (HI-H4), es
como sigue:
Volveremos sobre estos personajes más adelante, y justificaremos la restitución de los signos KAN y le en la
transliteración del nombre del segundo de ellos (vid. infra Personajes de Ek' Balam).
* Optamos por la transliteración del signo T561 como CHAN y no como KAN, por la presencia en el texto de clara morfología
cholana.
5
La lectura del compuesto ku-te' como KAL es una sugerencia de D. Stuart (comunicación personal), lo que resulta en KAL-
ma, kal[o ]m. La restitución de [o:] está inducida por la presencia de la sustitución ka-lo-ma advertida por Stuart en Copán Por
su parte, seguimos a S Houston en la traducción de b a:h como imagen, ser'
175
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
ESTELA 2
Hallada junto a la Estela 1 (vid. Figura 2), conserva restos de labrado en su frente. Los costados han
sido rehundidos dejando un marco sobresaliente en los bordes, aunque ningún relieve puede apreciarse en el
interior. La espalda de la estela es lisa. En la parte superior de la representación del frente de la estela hay
restos de un texto compuesto aparentemente por dos columnas de bloques glíficos, sumando un total de diez.
Nada es aprovechable de ellos al encontrarse sumamente erosionados.
El estado de conservación es bueno, a excepción del pnmer panel de ambas esculturas, más detenorado,
encontrándose en la Serpiente Jeroglífica Este severamente dañado, impidiendo su lectura. El orden de lectura
de los textos es en sentido honzontal, por paneles, tal y como indica la separación de éstos y confirma la
sintaxis. Los textos de las dos Serpientes son virtualmente idénticos en cuanto a su contenido, si bien difieren
en algunos detalles.
Serpiente Oeste
Serpiente Este
[perdido] [perdido] [perdido] TU:N-ni u - K ' A B A ' - ' a ye-b' a KAL-ma 'u-ki-ti KAN-le-
ku TAL-lo-AJAW-wa 'a-AL-ya
[...] tu:n uk' ab'a' yehb' Kal:[o:]m Ukit Kan Le:k, Ta:lAjaw, alfajy
[...Jtu: n u- k'ab'a' y- ehb' Kalo.m Ukit Kan Le:k, Ta:l Ajaw, al -ay -o
[...] piedra 3sE- nombre 3sE- escalera Kalo.m Ukit Kan Le:k, Ta:l rey, decir -MP -3sA
176
HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
«[...<...] de piedra>, (que es) el nombre de la escalera del Kalo.m Ukit Kan Le:k, Rey de 7a:/, (así) dice»
Hay razones para pensar que el nombre escrito en el bloque C1 de la Serpiente Jeroglífica Oeste es
descnptivo de las propias imágenes que representan las cabezas de las serpientes esculpidas: el círculo con los
tres pequeños elementos circulares de la garganta y el hecho de que la cabeza figurada en el signo no presenta
mandíbula, coincidentes con los mismos rasgos en las representaciones de las esculturas de las cabezas de las
serpientes, avalan esta sugerenciá". Muy posiblemente, la escalera a la que hacen referencia los dos textos es
la gran escalinata de la fachada sur de la Estructura 1, donde se encuentran. Las Serpientes Jeroglíficas serían
representaciones en miniatura de la gran escalinata que recorre toda la extensión que va desde el nivel de la
plaza hasta la estructura que corona la Acrópolis, la cual se habría considerado como una gigantesca lengua
bífida de serpiente.
La inscripción comienza en el fragmento de la espiga, con un Glifo Introductor de Sene Inicial (A).
Del siguiente bloque glífico, que correspondería al Baktún (B), ya severamente afectado por la fractura de la
pieza, se conserva un numeral 9. La inscnpción termina en el segundo fragmento, donde pueden reconocerse
los trazos conespondientes a tres bloques glíficos (pX, pY, pZ). El tipo de talla es peculiar, con cortes
profundos en ocasiones para delimitar los bloques glíficos, y detallando los trazos internos con incisiones
muy poco profundas, lo que ha contnbuido a que muchos de estos últimos se hayan borrado. Las características
de la talla de la pieza, con sus finas incisiones, aconsejan posponer su dibujo definitivo hasta la realización de
un calco por frotamiento (rtibbing).
T a p a de Bóveda I
Fue hallada en la Estructura 8 ( Juego de Pelota). Actualmente se encuentra en la Bodega del Museo
Regional de Antropología de Mérida. En el centro de la superficie se encuentra una representación del dios
K'awi:l.
El texto, pintado, consta de diez bloques glíficos, de los cuales el pnmero se encuentra prácticamente
perdido por fractura del soporte en esa zona, pudiéndose reconocer tan sólo el contorno del marco y pedestal
habitual de la notación el Tzolk'in. El orden de lectura es Al, A2, A3, A4, A5, B, C, D, El y E2.
6
El propio texto se refiere al nombre de la escultura como win 'imagen , dando al signo de espejo del bloque C1 el valor de
lectura WIN, recientemente sugerido por Stuart (1996) (ver también Boot 1997).
7
La razón de numerar el Anillo Jeroglifico como I obedece al hecho de que residentes en la comarca aseguran que hace
cuarenta años existía todavía intacto el otro anillo asociado a la estructura del Juego de Pelota. Se desconoce el paradero del
que sería el Anillo Jeroglífico 2 de Ek Balam.
177 |
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
yo-OTO:T-ti tz'i-b' a-ma TU:N-ni
... 13 Chak Sijo.mf?), ... 12 tun ti 5 Ajaw. alfajy, mafh] kaj uwayyoto.t Tz'ib 'am Tu.n
... 13 Chak Sijo.mf?),... 12 tu.n ti 5 Ajaw, al -ay -0, ma-h-k-aj -0 u- way
... 13 Chak Sijo.mf?), ... 12 tu.n en 5 Ajaw, decir -MP -3sA cerrar -PAS -3sA 3sE-cuarto
y- oto.t Tz 'ib 'am Tu. n
3sE- casa Tz 'ib 'am Tu. n
«(en)... 13 Chak Sijo:m (en el) 12 tun en 5 Ajaw, (así) dice, fue cerrado el cuarto de la casa de Tz'ib
'am Tu.n».
Pese a la pérdida del Tzolk'in podemos situar en la Cuenta Larga el día 13 del mes Chak Sijo:m (Keh)
en un 12 tun de un K'atun 5 Ajaw, como 10.0.11.11.10 11 Ok 13 Keh (3 de septiembre, 841 d.C.).'
El verbo mak 'cerrar, cubrir, tapar', es la habitual en los textos de este tipo de soportes, refiriéndose a
la acción de cerrar la bóveda del cuarto o la casa con las tapas de bóveda. Estas fechas suelen tomarse como
las de dedicación de la fase constructiva correspondiente de la estructura.
Tapa de Bóveda 2
Tapa de Bóveda 3
Fue recuperada en el íntenor del Cuarto 6 del pnmer nivel de la Estructura 1 o Acrópolis , entre el
derrumbe de la bóveda colapsada. Actualmente se encuentra en el Taller de Restauración del Centro INAH
Yucatán, en la ciudad de Ménda. Como las tapas anteriores, en el centro de la superficie disponible se
encuentra una representación del dios K'awirl.
El texto , pintado, consta de cinco bloques glíficos, dispuestos en columna vertical a la izquierda de la
representación. Vanos bloques se han perdido por fractura de la superficie en la zona superior. El orden de
lectura es A1-A5. El texto es el siguiente:
* El número del mes del Haab podría ser problemático. En la pieza original, a partir de la cual se realizó el dibujo, la zona
correspondiente al numeral está manchada de moho. Hemos elegido la notación 13 por parecemos la más probable Las otras
posibilidades serian 11.12 o 15 (14, altamente improbable), lo que equivaldría a uno o dos días antes del aquí propuesto, o dos
días después
178
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
... 8/9-? ->va nia-ka-ja' u-b'a-li 'u-ki-ti KAN -|le)-ku
... 8/9 ... iv mafhj kaj ub' a:l Ukit Kan [Le.Jk
... 8/9 ... w ma-h-k-aj -o u- b a:l Ukit Kan [Le.Jk
... 8/9 ... w cerrar-PAS -3sA 3sE- tapa Ukit Kan fLe.Jk
La fecha de esta Tapa de Bóveda es sumamente conflictiva por su estado de deterioro. Apenas se
conserva un numeral 8 ó 9 y un signo wa al final del compuesto. El compuesto podría estar refiriéndose tanto
a una notación de Haab' (se habría perdido el Tzolk'in), lo que apuntaría a los meses K'anjalaw (Pop), Kasew
(Sek) o Uniw (K' ank'in), y el numeral podría ser tanto un 8 como un 9. En caso de que se trate de un final de
K'atun, se habría perdido la notación del Tun, y el numeral tendría que ser forzosamente 9 y corresponder al
K'atun que termina en 9.19.0.0.0. Podemos desestimar un K' atún 8 Ajaw, ya que en el texto se menciona a
Ukit Kan Le.k, el mismo personaje que aparece en los textos de las Serpientes Jeroglíficas: un K'atun 8 Ajaw
que terminara en 9.13.0.0.0 ó 10.6.0.0.0 sería demasiado temprano o demasiado tardío para dicho personaje,
tanto por razones arqueológicas como epigráficas.
Texto Misceláneo I
Los dos fragmentos que forman parte de este singular artefacto fueron encontrados con vanos meses de
diferencia en un basurero localizado en un pequeño patio, entre las estructuras 16, 17 y 18. Esta pieza es de
piedra caliza y conserva en buen estado sus diseños generales, los cuales fueron labrados en relieve Además
del texto jeroglífico se puede ver en su superficie un rostro humano de perfil así como parte del brazo derecho
del mismo personaje, el cual lleva un protector en el antebrazo, similar al artefacto mismo. La pieza se
encuentra en la Litoteca del Centro INAH Yucatán, en la ciudad de Ménda.
El texto consiste en una sola columna vertical, compuesta por siete bloques glíficos, y es como sigue:
El texto se inicia con la expresión 'u-b'a-Ii, ub 'al. u-b 'al, la cual está haciendo referencia como suele
ser habitual en este tipo de textos al nombre del objeto, poseído por el pronominal conespondiente. En este
caso, el objeto se denomina precisamente 'protector' (vid. infra Coméntanos lingüísticos).
Desgraciadamente, el grado de detenoro de algunos de los bloques del texto impide más precisiones en
el análisis y comprensión del texto. Es difícil establecer dónde comienza la cláusula nominal del propietario
del protector de piedra. La presencia del signo pi podría iniciarla, o bien estar haciendo referencia a pitz
'juego de pelota'. En todo caso, con segundad el propietano es de rango Ajaw, si bien no es posible establecer
aún si el texto ha de entenderse como «(es) el protector del Rey .../... K awi.l» o como «(es) el protector de .../
..., Rey de ...K'awi. l». La solución habrá de esperar a que otro texto indique si K'awi.l es una denominación
personal o forma parte de un topónimo.
179
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Texto Misceláneo 2
Se encuentra grabado sobre el objeto EKB 97 0545-423. Este objeto, un fragmento de concha, fue
encontrado en el Basurero 2, ubicado en la esquina suroeste de la Estructura 1 . Actualmente se encuentra en
la Litoteca del Centro INAH Yucatán, en la ciudad de Mérida.
Parece que primero se esbozaron las dos perforaciones, sin llegar a terminarlas del todo, y posteriormente
se realizó el grabado del texto glifico, lo que podemos deducir de la realización de los trazos de los signos \va
y ja de los bloques B1 y B2. En la parte postenor de la pieza se aprecian huellas de corte del trabajo de
adelgazamiento de la misma. Posiblemente la manipulación de la pieza en la realización de esta actividad fue
la responsable de su fractura por la parte infenor, razón por la que quizá fue desechada y anojada al basurero
donde se encontró.
El texto es inciso, con algunos de los trazos apenas marcados, sobre todo los que conforman los dos
numerales. Inicialmente estuvo compuesto por al menos ocho bloques glíficos. La pieza va disminuyendo
gradualmente su anchura hacia la parte inferior por lo que, aunque el texto se inicia con dos bloques glíficos
claramente separados, conforme va avanzando, los bloques se van uniendo hasta formar bloques dobles.
«(En) 9 Kawak 7 Uniw fue grabada la joya de Chu, Rey de £/?..., [Kalo.Jm (?)»
El texto se inicia con una Rueda Calendánca. La notación de Haab presenta una vanante no usual. Por
su semejanza con otras vanantes de los meses de Haab, podemos relacionarlo con el signo pnncipal del mes
Uniw (K'ank'in). Las fechas más probables en Cuenta Larga de 9 Kawak 7 K'ank'in son las siguientes, sin
que de momento sea posible decantarse por ninguna de ellas:
En A3-B3 tenemos el nombre del objeto, precedido por el pronombre posesivo u-, denominado como
K'AN-na, k 'an. K'an —y los compuestos en que interviene, como ah k'an y k'antixal— es un término usado
para refenrse a joyas de adorno de piedra y concha, normalmente con la connotación de 'collar'. Así, en
yucateco tenemos (Bañera 1980:374):
En B3 comienza la cláusula nominal del poseedor del objeto, llamado Chu —en yucateco existe el
180
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
patronímico Chuil (Barrera 1980:111)—, quien ostenta el título de Rey de U?... (A4) —escrito, lo cual es
reseñable, en la forma tradicional del Glifo Emblema—, y quizá también Kalo. m (B4). Desgraciadamente el
resto del nombre del reino está perdido al no haberse conservado el signo principal. Por lo fragmentado del
signo 'u es muy tentador considerarlo como un posible signo T676 T A L y, por tanto, otra concurrencia del
Glifo Emblema de Ek' Balam en el sitio, dado que en la Serpiente Jeroglífica Oeste, el signo T676 se encuentra
con líneas de contorno interiores que lo asemejan, en sus extremos, a un signo TI 'u. Por el momento no
podemos pasar más allá de la mera conjetura.
Texto Misceláneo 3
Se encuentra grabado en el Objeto EKB 17 M-14 I, un fragmento del borde de un vaso de alabastro.
Fue hallado entre el material de derrumbe en la liberación de la Estructura 17. Actualmente se encuentra en
la Litoteca del Centro INAH Yucatán, en la ciudad de Ménda.
En el fragmento se conservan los restos de dos bloques glíficos, pertenecientes con toda probabilidad a
la banda glífica honzontal que reconería el borde del recipiente. El texto conservado es como sigue:
Dado lo incompleto del texto no es posible hacer ningún comentano. Sólo apuntar que la talla y estilo
caligráfico de los glifos conservados de esta pieza son de extraordinaria calidad.
COMENTARIOS
El Glifo Emblema de Ek' Balam, identificado por pnmera vez por los Arq. Leticia Vargas y Víctor
Castillo a raíz de la excavación de la Estructura 1 y el hallazgo de las Serpientes Jeroglíficas (1998), aparece
por el momento un total de tres veces en el propio sitio de Ek* Balam. Al hallarse asociado a personajes en
contexto de referencia local —la cláusula nominal del gobernante representado en la Estela 1 y las cláusulas
del gobernante que dedica las Serpientes Jeroglíficas— puede considerarse que efectivamente se trata del
Glifo Emblema del sitio y no de menciones a personajes de un lugar foráneo. Fuera de Ek' Balam, el Glifo
Emblema aparece mencionado de forma clara en una ocasión en el Dintel 1 de Halakal, sitio situado a 3 kms.
al nordeste de Chichén ltzá, ciudad que a su vez se encuentra a unos 50 km. al sudeste de Ek' Balam. En el
Dintel 2 de Ikil, centro simado a unos 20 km. al oeste de Chichén ltzá (a unos setenta, por tanto, de Ek'
Balam), aparece también la combinación T676.580, TAL-lo. Pese a que el contexto en el que aparece esta
combinación es poco claro por la erosión de los signos circundantes, al ser esta secuencia T676.580 muy poco
frecuente en los textos glíficos, estando por el momento limitada a la transcnpción del nombre del reino de
Ek' Balam, podemos sugerir también esta posible mención a Ek' Balam en Ikil.*
A partir de los ejemplos conocidos, la transliteración del Glifo Emblema de Ek' Balam es muy uniforme
en sus apariciones, estando siempre compuesto por los signos T676, logograma con valor de lectura TAL
(Stuart, en Freidel et al. 1993: 484-485) y T580, con valor fonético lo (Stuart 1987). La combinación TAL-
lo, no es inequívoca en su transcnpción. La presencia del signo lo puede estar actuando de -complementación
fonética del logograma T A L , indicando, al ser un caso de disarmonía vocálica, alguna modificación en la
vocal de la raíz, de tipo CV:C o CVhC (Houston, Stuart y Robertson 1998), por lo que la transcnpción del
9
El estudio de unas fotografías de las Serpientes Jeroglíficas ha llevado a A. Voss y M Eberl (comunicación personal, noviembre
de 1998; vid Voss y Eberl 1998) a conclusiones similares a las aquí expuestas, en lo que se refiere a la identificación del Glifo
Emblema de Ek'Balam en el sitio y su mención en Halakal e Ikil.
181
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
nombre resultaría Tal o Tahl. Con la información disponible no podemos desechar tampoco que TAL-lo
tenga una transcripción TalfVJI, habiéndose abreviado la vocal en la escritura, siendo, por ejemplo, Tal[o]l
sólo una de las soluciones posibles.10 Por razones de simplificación y a la espera de que el hallazgo de nuevo
matenal epigráfico dinma esta cuestión, elegiremos Ta:l para la transcripción del nombre del antiguo reino de
Ek' Balam en el período Clásico.
El personaje más nombrado en los textos conocidos de Ek' Balam es Ukit Kan Le.k . Su nombre está
escnto utilizando la secuencia u-ki-ti CHAN/KAN-le-ku/TU:N. La transcnpción del nombre del personaje
es ambigua, al tener el numeral IV valor posible de CHAN o KAN —según optemos por una pronunciación
cholana o yucatecana— y al ser T528 un signo polivalente, de valor logográfico TU:N y silábico ku. La
transcnpción del nombre de este personaje podría ser tanto Ukit Kan Le. k, Ukit Kan Le Tu. n, Ukit Chan Le. k
o Ukit Chan Le Tu. n. De las veces en que ha aparecido escnto el nombre del personaje, el signo T528 nunca
está acompañado de un complemento fonético ni (o nV) por lo que optamos por la lectura de T528 en este
caso como ku y no como TU:N, como solución probable. Por su parte, hemos optado preliminarmente por la
pronunciación yucateca del numeral IV, KAN, y no cholana CHAN. Por razones de simplificación y a la
espera de nueva información que resuelva sin ambigüedades la lectura conecta del nombre, escogeremos Ukit
Kan Le. k como transcnpción del compuesto nominal de este personaje.
Ukit Kan Le.k fue con segundad Rey de Ek' Balam a tenor de los títulos a los que se asocia en los
textos de las Serpientes Jeroglíficas, donde aúna los títulos kalo. m con ajaw y k 'ul ajaw. En el texto de la
Serpiente Jeroglífica Oeste tendríamos la expresión más completa de su nombre y títulos, como Kalo:m Ukit
Kan Le.k To ... K'ul Ta:l Ajaw.u En el texto de la Tapa de Bóveda 3, hallada en el Cuarto 6, ubicado en el
mismo nivel de la Estructura 1 donde se hallan las Serpientes Jeroglíficas , encontramos la que sería tercera
mención del personaje en el sitio, como propietano de la estructura que se está dedicando.
Si bien con la cautela que impone la falta de más textos y fechas para confirmarlo, y teniendo en cuenta
lo detenorado del texto, los indicios disponibles apuntan a que el personaje representado en la parte supenor
de la Estela 1 y nombrado en H1-H4 (vid. supra) es este mismo Ukit Kan Le.k mencionado en las Serpientes
Jeroglíficas y en la Tapa de Bóveda 3. En la Estela 1 le encontraríamos representado como ancestro divinizado,
sentado sobre un trono celeste, siguiendo un patrón de representación iconográfica directamente tomado de
otras manifestaciones clásicas del sur, como las conocidas de Yaxchilán. Es interesante reseñar que en el
texto de la Estela 1 que, como estamos suginendo, menciona a Ukit Kan Le. k como ancestro, el título Kalo. m
que ostentó en vida y que abre su cláusula nominal podría estar precedido por el adjetivo k 'ul 'sagrado', algo
excepcional con este título, que no suele estar asociado a este adjetivo en los textos, lo que podría explicarse
por el contexto específico en que se nombra al personaje, contexto relacionado con la divinización de los
gobernantes y sus antepasados (vid. Stuart 1996). No se han conservado por el momento fechas inequívocas
contemporáneas a este personaje. Si la notación de la Tapa de Bóveda 3 es 9 Ajaw, podríamos ubicarle en
tomo a 9.19.0.0.0. En cualquier caso, la fecha 10.0.10.0.0 (22 de enero, 840 d.C.) de la Estela 1 marcaría un
límite para la vida del Rey Ukit Kan Le. k, quien, al estar representado como ancestro, ya habría fallecido para
ese tiempo.
io En las Escaleras Jeroglíficas 2 y 4 de Dos Pilas (vid las figuras correspondientes en Houston y Mathews 1985 y Houston
1993), por ejemplo, Pulu:l está escnto en una ocasión como PUL-li, y en otra como pu-lu-li. La presencia de li en el primer caso
no está actuando de complementación fonética del logograma PUL.
i" La lectura del signo pnncipal en el bloque donde se halla el signo to es incierta. Se trata de una calavera con mandíbula, de
posible lectura B ' A K o CHAMI/KIMI, modificada en su parte trasera Los elementos que aparecen en esa parte podrían ser
similares a ciertas vanantes cefalomorfas del signo chi que aparecen en textos de cerámica.
182
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
Sin duda Ukit Kan Le:k fue uno de los grandes gobernantes de Ek' Balam, responsable de buena parte
del aspecto físico que presenta actualmente el sitio. El volumen de construción implicado en sus intervenciones
en la Acrópolis sólo pudo acometerse con la posibilidad de control sobre amplios recursos matenales y humanos.
La remodelación pnncipal de la fachada sur de la Acrópolis, con su escalinata central y los cuartos infenores
pueden ser atnbuídos a su reinado por el contenido y ubicación de los textos que le mencionan, las dos
Serpientes Jeroglíficas y la Tapa de Bóveda 3. La importancia de este gobernante queda también de manifiesto
por la utilización que, para su propia legitimidad, hace de él el gobernante que engió la Estela 1, y por el
hecho de que posiblemente el nombre de la propia Estela 1, transcnto tentativamente como Aj Chan Na «El de
la Casa del Cielo», se refiere y honra a Ukit Kan Le.k como habitante de una nueva morada del Otromundo,
quien sigue presente en el gobierno del reino como ancestro divinizado, sentado en su trono celeste.
Otro personaje citado en los textos del sitio es Tz 'ib 'am Tu:n, escnto en las dos ocasiones en que
aparece, las tapas de bóveda 1 y 2, como tz'i-b'a-ma TU:N-ni. 12 No podemos estar seguros todavía de si
Tz ib 'am Tu.n fue rey de Ek' Balam como Ukit Kan Le.k debido a que en ninguno de los dos textos que le
mencionan aparece con títulos asociados. No obstante, dado que Ukit Kan Le. k tampoco está asociado en el
texto de la Tapa de Bóveda 3 a ninguno de los títulos de rango que ostenta en las inscnpciones monumentales,
no podemos descartar que Tz'ib'am Tu.n hubiera sido también ajaw de Ek' Balam, ya que por el momento
sólo conocemos su nombre por textos glíficos precisamente de tapas de bóveda. En cualquier caso, la fecha
a la que se le asocia en la Tapa de Bóveda 1, 10.0.11.11.10 11 Ok 13 Keh (3 de septiembre, 841 d. C.) (vid.
Nota 8), lo situaría inmediatamente después de Ukit Kan Le.k.
Un tercer personaje de Ek' Balam seria el personaje pnncipal representado en el frente de la Estela 1.
Después del título Kalo.m que abre su cláusula personal, encontramos dos bloques glíficos severamente
dañados, y el compuesto K ul...nal, seguido de la expresión K ' U L TAL-lo-AJA\V, K 'ul Ta.l Ajaw, «Sagrado
Rey de Ta.l». La semejanza del penúltimo bloque de esta claúsula nominal de la Estela 1 con la del personaje
del Dintel 1 de Halakal asociado al Glifo Emblema de Ek' Balam es evidente, si bien está en suspenso —hasta
que sea reanudado el trabajo de dibujo de la Estela 1— la confirmación de la semejanza también de la parte
nominal de los dañados bloques de la Estela 1 de Ek' Balam con la parte conespondiente al nombre que en el
dintel de Halakal está claramente escnta como K'IN-ni-chi-HUN pi-ki-TO:K', K'inich Hunpik to. k '
Ha sido sugendo que K inich Hunpik to. k' no es una denominación personal sino un título (D. Graña-
Behrens, comunicación personal 1998; Voss y Eberl 1998; García 1998). Este hecho apuntaría a que la
expresión K'ul ...nal pueda corresponder a la verdadera denominación personal del gobernante, lo que sin
duda refuerza la posibilidad de que la Estela 1 de Ek' Balam y el Dintel 1 de Halakal están refinéndose a la
misma persona.14 Este personaje, K'ul ...nal, asociado en Ek' Balam a los títulos de Kalo.m y K'ul Ajaw,
estaría en la línea de descendencia del Rey Ukit Kan Le.k, a quien representa como ancestro en la parte
supenor de la misma Estela 1 donde él se hizo retratar, como gobernante en vida, portando el cetro del dios
K'awi:l. El Rey K'ul ...nal está asociado en Ek' Balam a la fecha 10.0.10.0.0.6 Ajaw 8 Pop (22 de enero, 840
d. C.), y posiblemente en esa fecha o en otra cercana fue cuando erigió la Estela 1. En Halakal estaría
>2 El nombre está escrito en una ocasión como T563a:501.74 528:116 y en la otra como T563a:50l .502 58:116 En ambos casos
los signos T74 y T502. alógrafos de valor silábico ma se encuentran asociados a la secuencia T563a:501, tz'i-b a, por lo que,
con la información disponible, es más plausible la transcripción Tz'ib'am Tu « q u e Tz'ib Matu n, su otra posible transcripción
Tz ib am Tu n puede ser analizado como Tz ib-am tu. n, donde tz ib' es 'escritura, pintura', -am es un sufijo agentivo documentado
en yucateco clásico, posiblemente variante de -om, y tu n es piedra'. Tz'ib'am tu.n, el que escnbe/pinta piedras', seria su
traducción literal No creemos conveniente por el momento utilizar este análisis para atribuir a este individuo cargos específicos
o actividades denvadas de la etimología de su nombre, considerando Tz ib am Tu n como un título y no como una expresión de
denominación personal.
11
La lectura del compuesto se debe a D. Stuart (en Schele y Frcidel 1990:498).
14
Conclusiones similares a las aquí presentadas en lo que se refiere a la identidad del gobernante de la Estela I con el personaje
de Halakal han sido propuestas independientemente por Voss y Eberl (1998).
183
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
asociado a la fecha 10.2.0.2.48 K'an 7 K'ank'in (30 de septiembre de 869 d C.)," casi treinta años después, lo
que apuntaría a un reinado prolongado. 16
Otros personajes mencionados en Ek' Balam serían los propietarios de los objetos donde se grabaron
los textos misceláneos 1 y 2 {vid. supra la descripción de los textos ). Es de reseñar que, en ambos casos,
aunque en contextos poco claros por el estado de conservación de las inscripciones, son personajes asociados
al título ajaw, y que, en el caso del personaje del Texto Miceláneo 2, su asociación al título ajaw, adopta la
forma tradicional del Glifo Emblema utilizando el logograma TI68.
Coméntanos lingüísticos
Referencias a habitaciones o cuartos intenores de edificios utilizando la raíz way se conocían por otros
textos, siempre empleando el instrumental - Vb', como en Palenque, wayfajb 'il (WAY-b'i-li) o Ikil. wayab 'il
(wa-ya-b'i-li) (Houston y Stuart 1989). En Ek' Balam, en dos textos distintos, las tapas de bóveda 1 y 2, la
referencia al aposento del edificio se hace simplemente utilizando la expresión way (WAY, escnta no con
T539 sino con T591), 17 sin intervención del sufijo instnimental. La traducción de way como 'aposento,
cuarto', es clara en las fuentes léxicas. Así, en yucateco tenemos (Bañera 1980:915):
WAY 1-9, 11: celda 1-3, 5-9, 11: aposento 1: retrete o retraimiento donde
uno duerme; ti' yan J u a n tu way: allí está Juan en su aposento 2, 6, 11 :u
way t a ' k u n : despensa donde se guarda la comida 2: way u k u m : palomar
3: cámara para dormir 6, 11: pieza de vivienda 8: way t a ' a k u n : despensa
11: compartimiento; u way chem: camarote; u way p'oo: lavadero; way u
ti' al wenel: alcoba 11,12: u way oksah h a a ' ti' pol: celda de bautismo
12: way t a ' akon: bodega 13fpv: way ha': lugar donde se encharca el agua
y huella que deja.
En el texto de la Tapa de Bóveda 3 se emplea una expresión interesante, b ' a-li, b 'a.7, por cuanto que
no había aparecido en el registro epigráfico. Sintácticamente viene a sustituir a las expresiones way 'cuarto,
aposento' y oto. t 'casa' de los otros dos textos de las tapas de bóveda 1 y 2, y, como ellas, es el sujeto de la
acción del verbo mak 'cerrar' (mahkaj 'fue cerrado'). Hemos dado a b 'a:l la traducción de 'tapa, cubnmiento',
por el valor acorde que tiene bal en las fuentes léxicas. Así, en yucateco, bal 'cubnr, encubnr, resguardar,
esconder, proteger' (Bañera 1980:31); este mismo sentido lo tiene en chontal, donde encontramos bale' y
bala como 'abngar, tapar, recubnr, esconder' (Keller y Luciano 1997:41,42). Es de destacar que en yucateco
moderno baltun es término precisamente para 'tapa de piedra' (Bañera 1980:36). B a:l, en el texto glífico se
refiere, obviamente, a la propia tapa de bóveda, y, por extensión a la casa entera.
Esta misma expresión b' a:l es la que aparece escnta en el Texto Misceláneo 1, el protector del antebrazo
de piedra, donde también nombra el propio objeto que sirve de soporte al texto glífico. Cualquier traducción
de b'a:l —'proteger, encubnr, resguardar'— en este caso como 'protector', 'cubndor' o 'resguardador' sería
apropiada. 18
184
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
Es importante señalar que en los textos de Ek* Balam se documenta la forma activa del verbo transitivo
CVC tz ap en CV f C-V j w (u-tz'a-pa-wa, utz 'apaw, Estela 1), así como las formas pasivas del verbo transitivo
CVC mak en CV-h-C-aj (ma-ka-ja, mafhjkaj, tapas de bóveda 1, 2 y 3) y del verbo transitivo derivado uxul
en -n-aj (u-xu-lu-na-ja. uxulnaj, Texto Miscélaneo 2), siguiendo la gramática de la lengua escrita de tradición
cholana clásica de las Tierras Bajas del Sur (Houston, Robertson y Stuart 1998)." A la vez que estos rasgos
lingüísticos presenta, como otros ejemplos de textos del norte de Yucatán, la ubicación del título kalo:m al
comienzo de la cláusula nominal en los cuatro casos claros en los que el título ha aparecido hasta el momento
en los textos del sitio, lo que lo sitúa en la misma tradición de la región noroccidental de la Península, y que
puede considerarse como un rasgo de filiación lingüística yucatecana (Lacadena 1998b).
Coméntanos P a l e o g r a f i c o s
Con independencia de otras relaciones que puedan ser propuestas en virtud de la interpretación de los
registros arqueológico e iconográfico, Ek' Balam se sitúa en la tradición escnturana regional del noroccidente
de Yucatán, junto con Chichén ltzá y los sitios de la región Puuc, con quienes comparte amplias afinidades en
la utilización de ciertas vanantes gráficas de los signos —como en las vanantes de los alógrafos del signo u.
T74, T528 y T548.
El estilo caligráfico de los signos de los textos monumentales 20 es característico del Clásico Terminal,
ubicándose en la fase de formación del que sería el estilo característico tardío maya del Postclásico. Ek'
Balam añade al elenco conocido de formas del Clásico Terminal precursoras de diseños gráficos postclásicos
(vid. Lacadena 1995: Capítulo 6) la realización del signo T I 8 8 le mostrando ya algunas de las modificaciones
gráficas que terminarán produciendo la forma común postclásica de este signo, como son la introducción de la
linea de contomo supenor y la prolongación de los trazos curvilíneos paralelos del intenor hasta tocar el
borde mfenor del signo.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a Daniel Graña-Behrens, Lilia Fernández Souza, Rafael Cobos y Chnstian Prager sus coméntanos
y ayuda proporcionando información, así como a Markus Eberl y Alexander Voss, por compartir el contenido
de su manuscnto en prensa sobre el Glifo Emblema de Ek'Balam. A Stephen Houston, John Robertson y
David Stuart por permitimos citar su manuscnto en prensa.
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Lacadena (1998b) y Houston Robertson y Stuart (ibid.) para los sufijos -h- -ajy-n-aj
20
Excluímos de este análisis el Anillo Jeroglífico I del Juego de Pelota.
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LÍAS TRADICIONES
FUNERARIAS EN EL NORTE
DE CAMPECHE UN ENSAYO
ETNOARQUEOLOGICO
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo 1
LAS TRADICIONES FUNERARIAS EN EL NORTE DE CAMPECHE
UN ENSA YO ETNOARQUEOLOGICO
Una breve revisión de las costumbres funerarias entre los grupos yucatecos históncos y actuales
introduce a algunas tradiciones mortuonas observadas en las comunidades tradicionales del norte de Campeche.
Pnmero se refieren las creencias y prácticas que allí integran el complejo funerano. Analizamos los tratamientos
que los difuntos reciben al ser entenados y, después de tres años, exhumados en ocasión del día de los
difuntos, expresados en los arreglos de las sepulturas y la arquitectura funerana de los panteones locales. En
conjunto, las tradiciones funeranas repercuten en la disposición de los restos y los contextos matenales asociados
y permiten hacer inferencias tafonómicas acerca de las prácticas preténtas, hacia las que finalmente buscamos
apuntar.
PLANTEAMIENTO
En pnmer lugar, el entieno nos remite al enterramiento, definido como el proceso de la deposición
del difunto. Este acto suele ser la culminación de una sene de preparativos, destinados al tratamiento del
cuerpo, al arreglo de la sepultura y las disposiciones generales observadas en ocasión de su muerte. Postenor
a la deposición pnmana, la sepultura puede o no sufnr modificaciones de los aneglos iniciales. Puede seguir
la exhumación de los restos y su colocación en otro lugar. Así considerado, el contexto funerano es fruto de
un sinnúmero de factores circunstanciales y sociales que forman parte de las prácticas mortuonas preténtas.
En conjunto, los gestos manifiestan un código escatológico que a la vez constituye lo que etnológicamente se
estudia bajo el rubro de las costumbres funeranas.
La reconstrucción de los tratamientos mortuorios sólo a partir del registro arqueológico siempre ha
sido una empresa problemática y necesanamente incompleta en su ambición de reconstitución sociocultural.
Al ser excavado, el entierro se presenta detenorado o simplemente incompleto, alterado por procesos natu-
189
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
rales o culturales (de reuso por ejemplo). En particular, en los contextos secúndanos, es decir de re-deposición,
aparecen distorsionadas las disposiciones funeranas iniciales.
Por otra parte se dificulta la interpretación de la disposición y localización de los restos, del contenedor
funerano y los objetos asociados, en la medida en que faltan enlaces analíticos que permitan atribuir una
dimensión social al vestigio material. La misma complejidad de creencias y ritos, involucrados en los
tratamientos mortuonos, auna al reto su estudio, hecho que a algunos investigadores ha conducido a considerar
el estudio de los contextos funeranos como una «pesadilla de los arqueólogos». (Ucko 1969)2
Las diferentes tipologías que se emplean en la clasificación de los contextos funerarios constituyen una
de las herramientas analíticas con las que cuenta la arqueología para evidenciar patrones culturales. Igual que
en la clasificación de otros contextos o materiales, aquí se busca que la selección y ponderación de los atributos
clasificados den cuenta de la presencia y diversidad de los patrones funerarios regionalmente observables.
Idóneamente, los cntenos de definición de cada categoría deben ser mutuamente excluyentes, explícitos y
precisos, para permitir su tratamiento cuantitativo y la comparación con otras clasificaciones alternativas. Un
aspecto crítico constituye la relevancia sociocultural de la tipología funerana, no sólo como costumbre pretérita,
sino también como punto de partida en la reconstrucción y explicación social. Adicionalmente, los parámetros
tipológicos deben responder a las intenogantes y problemas particulares de cada proyecto.
Ahora bien, para resanar los inconvenientes inherentes en la interpretación del vestigio funerano,
muchos investigadores han recurrido a la información iconográfica, las fuentes históricas y las análogas con
grupos actuales, para complementar la información que proporciona el contexto arqueológico. Particularmente,
la etnografía ha resultado de utilidad en proponer nuevos planteamientos, nuevas vías en la investigación de
los tratamientos mortuorios. Mencionamos como ejemplo los aspectos que consideran a los procesos
tafonómicos, a la disposición inicial y secundana del cadáver, así como en la reconstrucción de las ofrendas y
los contenedores mortuorios (Ucko 1970). Desafortunadamente, la literatura etnográfica sobre las costumbres
funerarias tiende a dingírse a aspectos culturales que no se manifiestan directamente en artefactos.
En particular, en la etnografía del complejo mortuorio mayense, al lado de las abundantes descripciones
relativas al papel socio-ideólogico de la muerte y de la vida después (Ruz 1968; Coe 1975), no existe hasta
ahora un estudio de las prácticas mortuorias desde una perspectiva etnoarqueológica, lo cual constituye el
punto de partida y el objetivo del presente trabajo.
2
Ucko (1969) relata que entre los Ashanti de Africa existe la costumbre de orientar la cara de los difuntos hacia lejos de la
comunidad para evitar su regreso y el daño que con ello causaría a los vivos. Sin embargo, también hay la creencia que algunos
muertos, conscientes de su posición, se voltearán a buscar sus antiguas moradas en el pueblo. Algunas familias tratan de
prevenir contra esta amenaza al engañar a su difunto orientándolo precisamente hacia la comunidad.
1
Es preciso señalar que existen algunas discrepancias, no sólo terminológicas, con las tipologías empleadas por los investigadores
de extracción norteamericana y francesa (en la demarcación, por ejemplo, de «entierro directo» y «entierro indirecto» y el uso de
los términos «fosa», «entierro sencillo», «cripta» y «tumba»). Retomamos el aspecto de las tipologías al final de este escnto
190
HHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
ANTEC E D E N T E S R E G I O N A L E S
Nuestro tema, es decir, las costumbres funeranas tradicionales en el norte de Campeche, se desanolla
alrededor de las prácticas observadas en siete comunidades mayas. Intentamos incursionar de manera
prospectiva en la relación observable entre las creencias y costumbres escatológicas locales, sus influencias y
raices, cuyas manifestaciones matenales serán de potencial relevancia en la reconstrucción de las costumbres
funeranas preténtas.
Revisaremos en pnmer lugar la literatura pertinente al área maya septentrional. Entre los cronistas
coloniales que suministran información sobre prácticas y creencias funeranas del norte del área maya, cuentan
Fray Diego de L a n d a (1982), Fray Bernardo de Lizana, Pedro Sánchez Aguilar y vanos autores anónimos
(Ruz 1968). Landa reporta dos tipos básicos de disposición del cadáver: la cremación y la inhumación. Mientras
que la pnmera forma se reservaba para los señores, es decir, los círculos sociales dominantes, la segunda se
practicaba en las habitaciones familiares, donde el difunto se enterraba bajo el piso, acompañado de objetos
de uso cotidiano, algunos ídolos, o una cuenta de jade colocada en la boca. Las cenizas, producto de la
cremación, comúnmente se colocaban en una vasija de baño, aunque el tratamiento de las cemzas varia según
cada linaje. Landa refiere que a los guerreros o en general los muertos en combate, quitaban la mandíbula,
para limpiarla de carne y ponerla en el brazo del difunto.
Las prácticas funeranas expresan las creencias escatológicas de su momento. Acompañaban el último
pasaje en el curso de la vida prehispánica de la persona, una separación social que según se pensaba iba
seguida por su viaje al xibalbá o metnal. En los términos de los ntuales de transición, Welsh (1988:199)
interpreta la muerte del individuo en tres fases. La pnmera consiste en el cambio de su condición al monr. En
la segunda fase, el ahora difunto es transformado al recibir los tratamientos funeranos y, finalmente, se convierte
en el antepasado de sus familiares.
Landa (1982:59) es igualmente explícito sobre el aspecto de la continuidad entre la vida y muerte,
cuando afirma que los mayas yucatecos proporcionan maíz, bebida y moneda a sus difuntos con la finalidad
que no les faltase nada en la otra vida. El lugar del enterramiento suele ser la misma residencia, antes compartida,
ahora ocupada por los miembros familiares sobrevivientes.
Según el antiguo pensamiento, el muerto, ahora en su estado incorpóreo, posee ciertos poderes. Su
cuerpo se considera una reliquia, ya que constituye el punto de enlace entre su nuevo lugar de permanencia y
la tierra, entre los vivos y los muertos (Steggerda 1941; Redfiel et al. 1962; Villa Rojas 1978). El mito quiché
del Popol Vuh relata como la cabeza de Hunahpú es transformada en un jícaro. En esta forma aparece y
fecunda a Xquic, hija del señor Cuchumaquic. En otra ocasión, los huesos molidos de Hunahpú y Xbalanqué
germinan en el fondo de un río, de donde renacen los dos.
Las creencias tradicionales están relacionadas también con las ideas acerca de la disgregación del
difunto en sus componentes anímicos (De la Garza 1990, 1997; López Austin 1989). Mercedes de la Garza
(1997) habla de la dualidad que se percibe entre el cuerpo y el espíntu. Se cree que sólo el espíntu persiste
después de la muerte del hombre, y, de éste, tan sólo la parte denominada «corazón inmortal», identificada
como ol o chu 'leí entre los mayas actuales. Sólo esta entidad anímica del ser emprende el viaje hacia otro
sitio. Mientras, el wayjel o tonalli, es decir, el destino que el hombre comparte en vida con el animal, se
desvanece en el momento de su muerte. Por todo lo expresado, podemos suponer que la muerte individual,
como éxodo y destino final en el sentido cnstiano, no existía en la antigua cosmovisión maya.
Naturalmente, los conceptos occidentales, introducidos al bagaje cultural prehispámco a lo largo del
proceso de evangelización, con la concepción dual de cuerpo y alma, un destino final, así como la imposición
de nuevas prácticas funeranas, han alterado o distorsionado las antiguas creencias y costumbres. Al sintetizar
191
Universidad Autónoma de Campeche • 1999
los elementos materiales y espirituales que integran el complejo funerario en el mundo maya actual, Mario
Humberto Ruz (1998) divide los elementos en los de extracción europea e indígena. Sobre la etnografía del
norte de la península de Yucatán y las costumbres funerarias de sus grupos tradicionales, se dispone de una
información general (Steggerda 1941; Redfield 1942; Redfield y Villa Rojas 1962; Ruz 1998) que se remite
a Yucatán y el onente del actual estado de Quintana Roo. Aquí, la contrastaremos con la información que
presentamos en seguida.
ESTUDIO E T N O G R A F I C O
Las comunidades bajo estudio se localizan en el norte del estado de Campeche, al este de la siena
Puuc. Las siete comunidades estudiadas se agrupan a lo largo de la parte sur del antiguo Camino Real,
actualmente la canetera Campeche-Ménda. Históncamente, están afiliados a los grupos canules, cuyo nombre
se refiere a los grupos «guardianes», presentes en Mayapán durante el Posclásico Tardío, aunque las ocupaciones
son más antiguas, algunas remontando al Clásico. La influencia occidental comenzó a percibirse allí en los
años cuarenta del siglo XVI, si bien los grupos locales, concentrados en Calkiní y Hecelchakán, inicialmente
se oponían a la ocupación española (Roys 1965, 1972; Williams 1998a, 1998b).
Seguidamente vertiremos sobre algunas ideas escatológicas en el norte de Campeche y los usos y
costumbres que giran alrededor de la muerte individual y colectiva. La exposición se basa en vanas entrevistas,
efectuadas en los panteones y domicilios particulares, las que fueron grabadas y postenormente transentas.
En segunda instancia incorporamos nuestras observaciones de los preparativos y las actividades llevadas a
cabo en ocasión del Día de Muertos.
1. C R E E N C I A S E S C A T O L Ó G I C A S
Según se piensa, las almas de los difuntos reposan en el paraíso o en el infierno, o aún esperan su
destino final en el purgatono. Doña May de Tenabo afirma:
...que no va uno directo al cielo, nos vamos al purgatorio. De ahí, con las oraciones, rosarios
y misas que te hacen te van sacando. Por eso los familiares deben rezar. En el cielo están
los ángeles con sus trompetas esperándote...
La morada final del occiso depende mayormente de su conducta en vida, y de las circunstancias de su
muerte; se piensa por ejemplo que los niños ascenderán al cielo sin parada previa, ya que no tienen pecado ni
malicia, mientras que los brujos, los malos y suicidas irán al infierno. Muchos de los entrevistados consideraron
que no hay forma alguna de salvar a los suicidas, los ahorcados, «que se quitaron la vida que les dio Dios».
No se reza por ellos y antiguamente se entenaban boca abajo, viendo a la tierra, para que nunca reaparezcan.
Las creencias del norte de Campeche asemeja la idea extemada en las comunidades de otras partes de la
Península (véase, por ejemplo, Steggerda 1941; Redfield 1942; Redfield y Villa Rojas 1962; Ruz 1998).
2. LA M U E R T E
Cuando el monbundo está por acaecer, se recune a los rezos, las velas y el agua bendita para que sea
acogido por Dios, para que descanse. Se piensa que inmediatamente después de fallecer, el alma del difunto
aún se encuentra muy cerca de los vivos, igual que durante el Día de los Difuntos, cuando regresa con sus
familiares y amigos. Como espíntu sin cuerpo, los recién fallecidos requieren del apoyo moral de los vivos
para preparar su tránsito al otro mundo, ya que sin éste sus almas quedan penando y pueden causar daño en
forma de sustos, enfermedades o accidentes. Los espíntus de los occisos se conciben como aires invisibles
que en ocasiones se manifiestan como «aluxes», fantasmas enanos temidos por los habitantes. Otros espíntus
protegen y acompañan a los suyos. En ocasiones, sus familiares recunen a ellos para pedirles ayuda.
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••• Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo I
Los que se sienten cercanos al difunto les dedican cantos y rezos, contribuyen flores y veladoras.
Estas medidas son consideradas importantes, en particular cuando los recién muertos no hayan tenido el
tiempo para arrepentirse de sus pecados como es el caso de los accidentados. 4 Se procura pagar la deuda del
finado, porque de otra forma «quedará en pena, llorando la deuda». En conjunto, los esfuerzos parecen
expresar el deseo de guiar el alma del difunto por salirse del cuerpo y transitar al cielo.
Es preciso señalar que las creencias señaladas son también observadas en otras partes de la península,
como muestran las descripciones de Steggerda, Villa Rojas, Ruz o Redfield, si bien con variaciones. En Chan
Kom, por ejemplo, se corta un hueco redondo en el techo de la habitación para facilitar la salida del espíritu.
Allí se piensa que, al revelarse al difunto su estado «incorpóreo», su alma regresa a la tierra para permanecer
hasta el séptimo día, cuando finalmente se libera y desaparece con definitividad. Redfield describe sobre las
creencias escatológicas del onente de Quintana Roo que solo al tercer día el espíntu del difunto se entera de
su muerte corporal y comienza a llorar; hasta el día siguiente emprende su marcha al otro mundo, donde será
evaluado dependiendo de su comportamiento en vida. Aunque según las creencias de los indígenas de Quintana
Roo existe el cielo, el purgatono y el infierno, no todos los pecadores van al infierno, ya que los que maltrataron
a sus familiares, o los pecadores sexuales se convierten en el viento que acompaña el fuego que quema las
milpas, después se convierten en venados para finalmente ser matados por algún cazador (Redfield 1942).
En Tenabo y Pomuch, algunas personas juzgan importante echar un cubo de agua a la calle al paso
del ataúd el día en que el cuerpo es llevado al cementeno para facilitar la salida del espíntu. Se le llama por
su nombre indicándole que se vaya. Después de echar agua, se acostumbra en algunas familias colocar una
cruz de cal sobre este lugar, y encima de ésta una segunda, confeccionada de flores. Durante toda la semana
siguiente, se recomienda baner bien el hogar, acumulando el polvo y la basura hasta sacarlo todo al término
de los novenanos. La cruz igualmente se levanta y se lleva al lugar del sepulcro en el panteón. Se piensa que
en este momento, el espíntu ya ha dejado su hogar.
3. D E P O S I C I O N D E L C U E R P O
El cuerpo del recién fallecido se adelanta al alma. En las pnmeras 24 horas es preparado, colocado en
un ataúd de madera o metal, envuelto en una manta y velado, para ser llevado poco tiempo después al lugar de
descanso preliminar o final. Algunos finados restarán en pozos sencillos, otros en nichos (Calkiní), cnptas y
bóvedas. A unos pocos les esperan los mausoleos familiares. Algunos tenenos son comprados, otros rentados
por tres años, tiempo previsto para la descomposición y esqueletización del cadáver, si bien es sabido que este
proceso puede prolongarse cuando el difunto tomaba mucha medicina, cuando fue embalsamado para regresar
de lejos con sus familiares. En estos casos especíales se prevee una prónoga antes de sacar los restos y de
reutilizar el espacio.
Los que no tienen posibilidades de solventar las rentas, les asignan espacios comunales, donde pueden
depositar los restos mortales en un pozo sencillo, cubierto o no con una lápida improvisada de cemento o una
cruz de madera. En otra parte del cementeno de Hecelchakán son enterradas las placentas, como nos informa
el administrador encargado.
También el matenal del féretro influye en el proceso de descomposición cadavénca. Se sabe que los
de metal no permiten que los jugos y las grasas del cuerpo se filtren hacia la tierra, y no permite «tirar todo el
suero y la sangre, toda la carne para que los huesos queden blancos y bonitos».
4
En ocasión del Día dt los Fieles Difuntos atestiguamos, por ejemplo, que el hijo de un señor de Pomuch, quien había sufrido
un accidente fatal dos meses antes y cuyos restos reposaban en el panteón municipal, solicitó emotivamente apoyo para su padre,
de los presentes en el panteón.
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
Una modalidad alternativa consiste en la colocación en nichos de iglesias y capillas, fuera o dentro
del cementerio tal como evidenciamos en Tenabo y Hecelchakán. Parece que esta práctica se asocia con un
acelerado proceso de descomposición, al fin del cual, «a los tres, cinco años, no queda más que un puño de
tierrita», para retomar las palabras de doña May en Tenabo. Al fin de reusar el recinto, entonces sólo se
recoge este resto y se deposita en una esquina. Cabe agregar que la gente de la comunidad comparte su
rechazo hacia la cremación, la que no está descrita en la Biblia.
En fin, casi todos irán a parar al cementerio. Allá vamos ricos y pobres, allá nadie dice, «no
voy». Allá se va a quedar, en su casa.
4. T R A T A M I E N T O S S E C U N D A R I O S
Al cabo de tres años se emprende la exhumación de los cuerpos enterrados, por razones de espacio o
«para hacer lugar», para unirse con los del osario familiar o parar en la fosa común del panteón que suele
localizarse en una de las esquinas.
Se contratan sepulteros para esta tarea, que comienza con la apertura del recinto, la aereación de los
restos y su recuperación y limpieza. Doña May nos explica que:
... acá hay la costumbre de sacar los restos y ponerlos en un osario, st es que aprecias tu ser
querido. Porque hay muchos que los ponen en un cartón, en una caja, y los dejan en el
cementerio...
y sigue:
hay un sepultero que los saca, se paga ese señor, sacan los restos, se limpian muy bien, el
señor muy experto, saca hasta las uñitas, no te deja nada, espulga bien la tierra. Hay gente
que muere y no cae el cabello. Todo se mete entre la caja, no se bota nada.
Cuando saqué a mi esposo, lo dejé tres días en el cementerio en una caja para que le de el
aire y el sol... después de eso entonces tu lo puedes poner en donde quieras...
Los restos, que en ocasiones conservan aún las partes blandas, como son el cabello, las uñas y la piel,
son limpiados cuidadosamente y envueltos en una tela o colocados dentro de una caja de madera o metal (a
veces se improvisa con cajitas de galletas). En algunas comunidades, estas cajas permanecen cerradas, en
otras, tal como Pomuch, están abiertas, para permitir que les llegue aire y sol a los difuntos.
Al parecer, no hay reglas exactas en la disposición de la osamenta, si bien es uso colocar primero los
huesos largos, luego las costillas, los huesos cortos y planos y situar el cráneo con o sin mandíbula encima de
todo. El cabello, que en ocasiones se preserva, es acomodado encima de la frente. El parámetro para disposición
ósea parece ser de orden práctico, «para que quepan bien». No se debe perder mnguna parte de los restos, ya
que:
Todos los huesos son importantes, la columna aunque sean rueditas son importantes, porque
sin eso no te puedes mover, y así todos los huesos, si no, cómo caminas, cómo trabajas. Por
eso se tiene que guardar todo, ni modo que lo botes. Se sacan los huesos blancos y bonitos.
Con el mismo objetivo de preservar los restos, se usa cuartizar los restos momificados.
A partir de este momento, las telas de algodón, bordadas o no, visten a ios difuntos. Las decoraciones,
de vistosos colores, con motivos de alebnjes, cruz y flores, identifican la última morada del muerto, junto con
su nombre y fecha de fallecimiento. Del que no tiene familiares, en Tenabo se recurre al presidente municipal
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HHHH Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
de darle su cajita, y el que tiene tienda le da su telita.
Cabe señalar que difieren las modalidades señaladas de las prácticas en la comunidad de Dzibalché.
Allí es uso dejar los huesos recién levantados envueltos en una tela por vanos meses, antes de introducirlos
por un hueco al depósito familiar inmediatamente. Por otra parte, parece que en Calkiní, los huesos paran
directamente en un depósito sellado. Al comparar la información del norte de Campeche con la de Chan Kom
(Redfield et al. 1962), se pueden encontrar muchas similitudes; allí, los restos encuentran su lugar en nichos
al margen del cementeno. Solo que la exhumación coincide con las festividades en honor a los muertos.
Antes de la deposición final de los huesos, la familia aprovecha en Chan Kom para llevarlos a la casa y
dedicarles una ceremonia en honor y recuerdo al difunto.
Regresando a las costumbres del norte de Campeche, la construcción arquitectónica de los osanos
familiares expresa los gustos particulares, el número de restos que ha de contener y los recursos económicos.
Los familiares se encargan de la construcción o la delegan a un auxiliar del panteón. Los recintos, a pnmera
vista, asemejan pequeñas casas, la disposición general de los cementenos representan comunidades amuralladas
en miniatura.
En la voz de la gente, los osarios son como cuartitos, como casitas. Allá se mete y depende
de uno si se le pone puertita, ya sea de vidrio o de madera, pero cuando le vaya a rezar le
abres para que le de el aire. Las casitas son para toda la familia y también se pueden poner
amigos.
Al respecto es preciso agregar que no pudimos hallar reglas fijas, asociados al parentesco, en la
colocación de los restos en los osanos, al menos en Pomuch y Tenabo. Si bien es cierto que los lazos
consanguineos juegan un papel más importante que los lazos políticos en la selección del último paradero,
también se vuelven importantes los factores circunstanciales y prácticos. Al lado de la última voluntad, se da
asilo a los amigos, cercanos a la familia. Por otro lado, los restos de los que no tienen familia paran en la fosa
común o son abandonados en los nncones del panteón.
5. EL DÍA DE M U E R T O S
El tiempo alrededor del Día de Muertos, el pixán, constituye una ocasión en que se recuerdan los
difuntos de manera colectiva, cuando regresan a la tierra para reunirse espintualmente con los que viven. En
el norte de Campeche se piensa que los difuntos vienen de visita durante todo noviembre. Este mes, las
ánimas están de regreso, paseando hasta despedirse el 30 de noviembre para volver el próximo año o hasta su
aniversano?
Los preparativos ya comienzan a mediados de octubre. Se limpian, decoran y pintan las cnptas, es el
tiempo de dar mantenimiento a las instalaciones del panteón, blanquear el muro, el campanano y a la capilla.
El 31 de octubre es el día en el que se conmemoran los niños. A ellos se dedican los altares. Están puestas las
mesas con regalos de dulce, frutas, panes, pequeñas jicaras, el chorote, el tulín, el bisuá, los pibinales y velas
de color. Se da agua y atole a los difuntos.
El agua se considera muy indispensable porque es para apagarles la sed. quitarles sus
pecados, porque con agua nos bautizaron. Por eso siempre hay que ofrecerle un vaso de
agua a los difuntos en las noches, y cuando amanece uno se lo toma.
5
Algunas personas afirman que los difuntos regresan cada aniversario de muerte o cuando son recordados en ocasión de su
cumpleaños, día de santo y Día de la Madre
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Universidad Autónoma de Campeche • 1999
En general se prefieren alimentos olorosos y aromáticos, ya que se considera que los muertos solo se
llevan el aroma y el olor de la comida.
Llegan las rezadoras a entonar los cánticos, rezos y rosarios en un aire de convivencia alegre en honor
a los espíritus visitantes. Al final de los rezos se entrega parte de la ofrenda a los visitantes grandes y pequeños
presentes. En algunos altares aparecen los retratos de los pequeños, junto con la virgen o el niño de atocha
(porque es niño).
Mientras, en los panteones se están concluyendo los últimos preparativos para dar la bienvenida a los
difuntos. El pibi-pollo, enterrado y exhumado, llega a formar elemento central de las ofrendas del segundo
dia. El primer día de noviembre está dedicado a los grandes, Día de la Santa Cruz. Se repite la ceremonia del
dia anterior, si bien en un tono más solemne y con algunos cambios en los arreglos de los altares. Se agregan
cerveza, licores, cigarro o refrescos, según lo que era del agrado del difunto en vida.
El dos de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, se desarrolla principalmente en el panteón, este día
es de paseo, misa y fiesta. Se lleva lo que queda del altar, las flores, las velas y otros ingredientes
indispensables para la bienvenida de los familiares. Se les pone rosas, gladiolas, dalias, margaritas y vicalia,
según las posibilidades económicas de cada quién. Las flores de papel sólo sirven de adorno, ya que carecen
de olor:
quién no quisiera darles a los antepasados algo bueno, pero si no se puede, se les da
lo que esté a su alcance.
Igualmente grande es la diversidad en velas. Hay veladoras de parafina y más accesibles de cebo,
chicas y grandes, velas de color y blancas.
Doña De Collí explica a su difunta madre que no le alcanzó para el bordado, solo consiguió
una tela. Una vecina se disculpa por no haber aportado más ofrendas.
Mira, no te traje veladoras, pero mira como estoy con bastón...
Otros consideran que es pecado hablar con los difuntos, porque el que responde es el diablo.
En ocasión del día dos de noviembre se limpian los restos y se cambia su ropa, a cargo de los sepulteros
o de los mismos familiares, ceremonia que se repite a lo largo del día, siempre culminando en la limpieza de
las manos con alcohol. Los sepulteros de Dzodzil afirman que es importante no separar los restos, los deben
limpiar hasta que quede la pura tierra.
Las visitas siguen hasta la noche. Sólo los que no tienen familiares, los pobres quedan sin atenciones,
sus hogares sin mantenimiento, a la intemperie, sólo decorados con un ramito de flores o una veladora.
Igualmente solitarios quedan los recintos de los difuntos de familias convertidas de religión que se niegan a
seguir las tradiciones.
Cabe agregar que, a los siete días, se celebra nuevamente una comida en honor a los difuntos, al igual
que al fin de noviembre, cuando los muertos se despiden. Comúnmente, son agasajados con un platillo de
pibi-pollo, acompañado de tamales, pollos asados, tortillas y pibinal. En esta última ocasión se prefiere servir
ingredientes secos, para que los muertos los puedan llevar consigo.
I M P L I C A C I O N E S PARA LA F O R M A C I O N DEL R E G I S T R O .
Al sintetizar los elementos matenales y simbólicos que constituyen el complejo fúnerario en las
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Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
comunidades del norte de Campeche, se pueden identificar elementos francamente occidentales y otros
probablemente autóctonos, una amalgama, cuya trama forma un complejo cultural integrado. Así visto, el
tratamiento mortuorio refleja un sistema de pensamiento complejo y a la vez unificado que difícilmente
permite disgregarse en sus partes. Es interesante notar al respecto que, muchas veces, los mismos elementos
occidentales sufren un cambio en su papel o significado, y viceversa. En la comparación regional, se repiten
algunas modalidades de las tradiciones funerarias regionales, otras facetas aparecen limitadas al sur del Camino
Real.
De igual forma, los cementenos, como paradero de los difuntos, en su apanencia general, con su
arquitectura, visitados por los familiares penódicamente, se convierte en una especie de extensión del hogar
de los difuntos, su conjunto visualmente dando la impresión de una ciudad aparte (Figura 7). La arquitectura
de los panteones que visitamos es vanada, si bien su organización sigue un patrón general. Al parecer no hay
una orientación cardinal de preferencia. El portón principal y con él, gran parte de los recintos dan a la calle
pnncipal de la mayoría de las comunidades visitadas, comúnmente ubicados en sus afueras. Otras sepulturas
están alineadas a lo largo de la muralla.
Cabe agregar que cada panteón visitado guarda un estilo particular que también se extiende a las
prácticas que allí toman lugar, y que son renovadas año por año. Después de los recorndos y de la revisión
bibliográfica regional pensamos que en particular la costumbre de la exposición de los restos óseos en las
cajas, una vez pasados los tres años, aparece como elemento circunscrito al Camino Real entre Ménda y
Campeche, en particular su parte sur.
El espacio al intenor del muro suele estar dividido en secciones, sus parcelas portan números para
facilitar el registro luctuoso. Allí se agrupan los osanos y depósitos de diferentes tamaños, formas y colores,
los nichos y las fosas, los pozos sencillos. En Hecelchakán asciende a 296 el número de osanos, en tanto que
el número de entienos pnmanos es de 120 ( encargado, comunicación personal 1998).
PRIMARIO.
1.- Pozo (entierro sencillo, sin ataúd): Descomposición en espacio rellenado, contacto directo con la tierra.
2.- pozo con ataúd, cubierto.
3.- arquitectura de cnpta formal (debajo de la tierra, sin contacto con el sustrato del suelo).
4.- misma que 3, encima de la tierra.
5.- bóveda, protegida, múltiple.
SECUNDARIO
1.- Fosa común, (osano múltiple) accidental sin contenedor formal, en contacto directo con la tierra.
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Universidad Autónoma de Campeche • / 999 B^H
2.- fosa múltiple en contenedor formal.
3.- osarios, encima del piso.
4.- osarios debajo, dividido en osario y depósito.
5.- mismo que 4, encima.
Cabe agregar que las diferencias observadas en la deposición primaria y secundaria repercute
naturalmente en los ritmos de descomposición, así como en la disposición, relación anatómica y coloración
superficial de los restos.
El devenir de los cementerios, evaluados a través de la memoria colectiva, se marca con cambios
paulatinos. Hay espacios luctuosos relativamente recientes, como el de Tenabo, sólo en una pequeña parte
ocupada. Otros ya cuentan con una larga secuencia ocupacional, (considerando las fechas que aparecen
grabadas en los osarios de Pomuch, Tenabo), y ampliados en varias ocasiones. Sus espacios son reutilizados,
sus osarios aparecen llenos. La mayoría de los cementerios fundados en la segunda mitad del siglo pasado y
en la primera mitad de nuestro siglo, en particular a consecuencia de las epidemias de cólera y de sarampión
que décimo la población en este momento. Para Pomuch se menciona la viruela maligna que en 1917 causó
graves bajas en la población local (Tuz 1979). HilarioTuz afirma que «al no haber lugar en el panteón fueron
enterradas las víctimas en los patios de las casas. Trece años después, la población de Pomuch fúe nuevamente
azotada, esta vez por una epidemia de sarampión».
En el caso de Dzodzil, sabemos de la existencia de un panteón anterior al actual, el que fue reutilizado
como milpa, probablemente en la segunda o tercera década, y después abandonado por completo (comisario
de la comunidad, comunicación personal 1998). Allí, según se sabe, los difuntos se enterraban en pozos
sencillos. Importa señalar que en este momento ya quedan pocos restos, sólo la muralla y algunos cúmulos de
piedras. Se fundó un nuevo cementeno, de 25 metros de cada lado, cuyo morador pnncipal era el señor Galo
Alonso, de ongen español, según se comenta. En la actualidad, la mayoría de las criptas, veinte de cada lado,
han sido abiertas. Directamente encima de ellas se construyeron los osanos.
El panteón requiere de mantenimiento, ya que con el tiempo se han formado grietas en su muro. Dos
abejales fueron sacadas de allí, dejando grandes huecos en la pared. Revisamos la distnbución de matenales
inmediatamente alrededor del recinto, lugar de desecho: numerosas botellas, algunas usadas para el blanqueado,
otros envases de bebida alcohólica; encontramos también veladoras de cebo, latas de pintura, flores de plástico
y algunas telas de algodón.
Hacia el siglo pasado, se desvanece la memoria de los cementerios entre Tenabo y Calkiní, y con eso
de sus costumbres circunscntas a esta área. No pudimos hallar en los archivos de Campeche fuentes históncas
que refieran las costumbres locales antes del siglo 19. Los sitios posclásicos recorndos o excavados del norte
de Campeche, no han revelado muestras de entienos que permitan generalizar sobre los patrones funeranos,
si bien a nivel regional sí contamos con amplias evidencias de las prácticas deposicionales (Williams 1998a,
1998b).
Con respecto al registro matenal, resultado de las prácticas regionales, observamos lo siguiente: dada
la preferencia por los tratamientos secúndanos, la mayoría de los esqueletos desaparece paulatinamente del
contexto o sus partes son mezclados con otros, en la medida que son sometidos a la colocación en cajas de
osano. La distnbución luctuosa espacial y su representación poblacional depende del tratamiento inicial y
secundano. Los osanos representan más fielmente los lazos familiares, si bien nunca de forma exclusiva, al
importar también factores circunstanciales y afectivos, tal como mencionamos. Por otra parte, las fosas
comunes no permitirían una diferenciación.
En conclusión, pensamos que si bien sólo refleja de manera indirecta las prácticas mortuonas de su
198
Los Investigadores de la Cultura Maya 7 • Tomo /
antecedente prehispánico, la información etnográfica indudablemente contribuye a la explicación de fenómenos
culturales que sólo en forma fragmentada pueden deducirse de los hallazgos arqueológicos. Amba hemos
dado el ejemplo de las prácticas en algunas comunidades tradicionales del norte de Campeche, que aunque
hayan sufrido modificaciones a lo largo del tiempo después de la Conquista, han podido mantener una
continuidad ocupacional y cultural con la sociedad maya yucateca del Posclásico, constituyendo lo que Angulo
Villaseñor (1990) llama «agrupación cultural homotaxialmente semejante».
En este análisis de las costumbres funeranas tradicionales indígenas, hemos intentado conelacionar
las creencias escatológicas con las costumbres mortuonas observables y los contextos matenales que de allí
estnban. Pensamos que la integración causal y funcional de ambos aspectos es deseable para realmente
constituir un punto de partida en el registro etnográfico que podría ser usado en la interpretación de complejos
funeranos que se encuentran en el registro arqueológico regional, en este caso del norte de Campeche.
Hemos aprendido en el transcurso de esta investigación que no existen reglas precisas en los
procedimientos de las costumbres mortuonas de las comunidades: sus múltiples modalidades parten de la
vida cotidiana que allí se vive, si bien manifiesten un cuerpo de pensamiento unificado. Lo mismo, según
pensamos, también considera para las prácticas regionales de los antiguos mayas de Yucatán. Esta línea de
pensamiento impone, naturalmente, reflexiones profundizadas acerca de la utilidad de las clasificaciones
formales, convencionalmente empleadas en la descnpción funeraria prehispánica, su relevancia en la
reconstrucción de las costumbres y creencias escatológicas y su papel en la organización social, intenogante
que formó el punto de partida y objetivo de este ensayo.
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Figura 2. Cementerio de Dzodzil, Municipio de Hecelchakán, Campeche
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Figura 4. Osario múltiple en el panteón de Pomuch, Municipio de Hecelchakán. Campeche.
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Figura 6. Cúmulo de restos humanos abandonados en el panteón de Pomuch. Municipio de Hecelchakán, Campeche.
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