Querido jon,
Espero que aprecies que siempre escribo sobre ti en las redacciones de lengua. Ya sea una
descripción, una historia o en este caso una carta. Puede que siempre piense en ti en estos
casos porque eres mi persona favorita en el mundo, o simplemente porque me siento mal al
no poder pasar tanto tiempo contigo como el que me gustaría.
Creo que nunca te he llegado a mencionar que eres la mejor persona de mi vida, sabes que no
se me da muy bien expresar lo que siento. Igual ya lo sabías, igual no… tal vez quieras saber el
porqué, es muy sencillo; tienes el don de hacerme sentir en casa. No se si sabes que
sentimiento es ese, pero yo lo siento cuando escucho tu risa, cuando me das un abrazo tan
fuerte que no me dejas ni respirar o cuando me cuentas esos chistes que no tienen ni un
mínimo de sentido, pero me rio para ver tu sonrisa de satisfacción al ver que me ha hecho
gracia.
Eres un niño único y muy especial. Lo que más me gusta de ti es que eres muy inocente y no
tienes ningún átomo de maldad en el cuerpo, que siempre intentes hacerme sentir bien, y que
te preocupes tanto por mí, y por cualquier ser humano por muy mal que se hayan portado
contigo. Ojalá la gente de tu entorno te viera como yo te veo, como eres en realidad. Ese chico
con sonrisa pícara, el cual no puede parar de reír ni un momento, ese niño que una vez me vio
llorando en mi cuarto, me dio un abrazo y me leyó un cuento hasta que me quedé dormida.
Te prometo que no pasa nada por no encajar, que ya encontrarás tu sitio, y que yo voy a estar
contigo hasta que eso suceda. Después también, pero seguramente ya no me necesites tanto.
Los niños a tu edad son hirientes, y pueden llegar a ser muy malos, entonces te pido que no te
dejes herir por ellos y ellas, más que nada porque yo lo hice, y no me sirvió de nada porque
ahora soy mucho más feliz con otra gente.
Hay gente que te quiere, como por ejemplo Oier, Aitor, Hugo, Noa… y aparte de esos sabes
que siempre nos tendrás a mí, a aita y a ama. Los niños que de un modo u otro no se amoldan
muy bien a ti o no te deja jugar, es gente que no merece la pena, ellos se lo pierden. Ya se
arrepentirán de perder a un amigo tan bueno como tú.
Este año ha sido, y está siendo muy duro, tanto como para nosotros dos, como para ama, y
sobre todo para aita. Que su enfermedad vaya disminuyendo poco a poco me pone muy feliz, y
a ama también. Creo que no entiendes bien todo lo que está pasando últimamente, pero me
ha ayudado mucho que seas ese pilar en el que apoyarme en mis noches de bajón, como lo
llaman. El cáncer es una enfermedad por la que nadie tendría que pasar y casi todos caen. Pero
aita está luchando, todos lo estamos haciendo. Y todos te agradecemos que lo lleves tan bien,
incluso sin entenderlo.
Se va a poner bien, te lo digo porque lo sé, porque él es fuerte y puede con eso y con más,
entonces no tienes de que preocuparte porque todo va a acabar dentro de poco, y volveremos
a la normalidad, siempre lo conseguimos.
Tengo una vida muy ajetreada, entre las clases, mis amigas, el piano, Arrupe, scout, el
baloncesto… Sé que no estoy contigo tanto tiempo como el que te gustaría, o como el que me
gustaría a mí, y hay veces que me odio por ello, pero espero compensártelo este verano
cenando en un italiano de Roma, o viendo el atardecer en las playas de Menorca.
Si te soy sincera no se si te he escrito todo lo que quería escribirte, si tengo que despedirme
ya, o si debería escribir otras cuatro páginas. He escrito tres cartas, pero ninguna me ha
convencido, y llevo media hora eliminando parágrafos y reescribiendo de distintas maneras
todo lo que quería plasmar en estas simples hojas virtuales describiéndote las cuales no tienen
ningún tipo de valor comparado con la persona tan grande que eres. Porque si Jontxu, eres
muy grande.
Te quiero se queda corto,
Mai