0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas20 páginas

Perspectiva Histórica Del Educador Físico: Revisión

El documento discute la perspectiva histórica del término "educador físico". Se ha utilizado este término por más de un siglo para referirse a profesionales de la educación física en un sentido amplio, no solo en la enseñanza escolar. Uno de los primeros impulsores de la educación física en España, Marcelo Sanz, ya empleaba el término en el siglo XIX. Actualmente existe debate sobre cómo denominar a los profesionales titulados en ciencias de la actividad física y el deporte.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • Legislación educativa,
  • Competencias del educador físi…,
  • Educación física y deporte esc…,
  • Educación física y habilidades…,
  • Educación física y liderazgo,
  • Historia de la educación físic…,
  • Educación física y pedagogía,
  • Salud y educación física,
  • Educación física y desarrollo …,
  • Educación física y deporte com…
0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas20 páginas

Perspectiva Histórica Del Educador Físico: Revisión

El documento discute la perspectiva histórica del término "educador físico". Se ha utilizado este término por más de un siglo para referirse a profesionales de la educación física en un sentido amplio, no solo en la enseñanza escolar. Uno de los primeros impulsores de la educación física en España, Marcelo Sanz, ya empleaba el término en el siglo XIX. Actualmente existe debate sobre cómo denominar a los profesionales titulados en ciencias de la actividad física y el deporte.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • Legislación educativa,
  • Competencias del educador físi…,
  • Educación física y deporte esc…,
  • Educación física y habilidades…,
  • Educación física y liderazgo,
  • Historia de la educación físic…,
  • Educación física y pedagogía,
  • Salud y educación física,
  • Educación física y desarrollo …,
  • Educación física y deporte com…

REVISTA ESPAÑOLA DE EDUCACIÓN FÍSICA Y DEPORTES -REEFD-

ISSN: 1133-6366 y ISSNe: 2387-161X. Número 422, año LXX, 3er trimestre, 2018

REVISIÓN
Perspectiva histórica del educador
físico
Carlota Díez Rico1 y Vicente Gambau i Pinasa1,2

Consejo COLEF, Madrid, España1


Universidad de A Coruña, A Coruña, España2

RESUMEN

El término educador físico se ha empleado desde hace más de un siglo. Las


primeras referencias encontradas para este estudio datan de finales del siglo XIX.
Esta nomenclatura de profesión se ha asociado a la Educación Física en su sentido
más amplio, no solamente a la realizada en enseñanza en edades escolares. Uno de
los impulsores de la Educación Física en España, D. Marcelo Sanz, ya empleaba
el término para describir la profesión y las necesidades formativas de ésta. Se han
encontrado referencias que asocian profesor de Educación Física y educador físico
con un uso indistinto. El educador físico, o profesor de Educación Física, desempe-
ñaba su labor, además de en enseñanza, en preparación física y dirección deportiva.
Actualmente existe una necesidad de denominación de la profesión del titulado
universitario en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte para su ordenación.
La propuesta de la organización colegial, todavía pendiente de su aprobación por
una mayoría cualificada, es “educador físico deportivo”, muy similar a las referen-
cias históricas que abarcan todos los ámbitos de desempeño de los titulados. Una
perspectiva histórica sobre el uso del término educador físico podría ser valiosa
para conocer su conceptualización real y si se adapta a las necesidades futuras.

PALABRAS CLAVE: Educador físico; Colegio profesional; Colectivo profesional;


Historia social; Educación física.
Página 51
REVISTA ESPAÑOLA DE EDUCACIÓN FÍSICA Y DEPORTES -REEFD-
ISSN: 1133-6366 y ISSNe: 2387-161X. Número 422, año LXX, 3er trimestre, 2018

Historical perspective of the physical educator

ABSTRACT

The term physical educator has been used for more than a century. The first re-
ferences found for this study date from the late nineteenth century. This profession
nomenclature has been associated with Physical Education in its broadest sense,
not only the one carried out in teaching at school ages. One of the promoters of
Physical Education in Spain, Mr. Marcelo Sanz, already used the term to describe
the profession and its training needs. References have been found that associate
Physical Education teacher and physical educator with an indistinct use. The phy-
sical educator, or physical education teacher, performed his work, in addition to
teaching, physical preparation and sports management. Currently there is a need
for the denomination of the profession of the university degree in Physical Activity
and Sports Sciences for its regulation. The proposal of the collegiate organization,
still awaiting approval by a qualified majority, is “sports physical educator”, very
similar to the historical references that cover all areas of performance of the gra-
duates. A historical perspective on the use of the term physical educator could be
valuable to know its real conceptualization and if it is adapted to future needs.

KEYWORDS: Physical educator; Professional college; Professional collective;


Social history; Physical education.

Correspondencia: Carlota Díez Rico. Email: [email protected]


Historia: Recibido el 21 de julio de 2018. Aceptado el 31 de julio de 2018.
Página 52

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
INTRODUCCIÓN

La propuesta de “educador físico deportivo” ha generado gran controversia, no


solo en la organización colegial, sino también en el sector. En el seno del Colegio
Profesional, se recuperó su empleo durante el último lustro, y ha sido debatido en
múltiples ocasiones.
Más allá de las reflexiones por miembros de los Colegios, académicos y profe-
sionales, se deben puntualizar cuestiones referentes no solo a la argumentación y
necesidad de definición de una profesión para los titulados universitarios en Cien-
cias de la Actividad Física y del Deporte (CCAFYDE), sino también a las referen-
cias históricas y antropológicas de la definición del profesional del deporte con
titulación superior. Así pues, esta revisión narrativa pretende ser una aproximación
a los orígenes de este término y su uso a lo largo de más de un siglo.

EL EDUCADOR FÍSICO EN EL SIGLO XIX

La Educación Física a finales del siglo XIX

Antes de comenzar este periplo heurístico e histórico, es necesario conocer


cómo se conceptualizaba la Educación Física a principios del siglo XX. Esto era en
base a tres tendencias, que más tarde se fusionaron dentro de la misma definición
de Educación Física Integral, la cual ha dado como consecuencia una cultura física
desde el concepto eminentemente instructivo y educativo, hasta la confluencia ac-
tual con los valores y la salud:

- La Educación Física como poseedora “de contenidos suficientes en sí misma


como para aspirar a unas técnicas y a unos objetivos propios” (Pastor Pra-
dillo, 1997b, p. 178).
- “Las dimensiones físicas, intelectuales y morales como, consecuencia de la
acción educativa de los ejercicios físicos” (Pastor Pradillo, 1997b, p. 178).
⁻ La Educación Física identificada con la higiene físico-corporal, entendida
desde el punto de vista de la salud (Pastor Pradillo, 1997b, p. 178).

Reducir el término Educación Física al ámbito de la enseñanza, como asigna-


tura en edad escolar, no se corresponde ni con la definición conceptual actual, ni
con los criterios con los que se entendía a principios del siglo XX. En un curso de
Educación Física que se impartía en 1921 distinguían las siguientes etapas (Escuela
de Joinville-Pont, 1921).:

- “Educación física elemental, para niños de cuatro a trece años.


- Educación física de segundo grado, para jóvenes de trece a dieciocho años.
- Educación física superior, para adultos de dieciocho a treinta y cinco años,
o sea, hasta el momento que comienza el decrecimiento de la fuerza muscu-
lar y disminución de las aptitudes físicas.
Página 53

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
- La Educación física de la edad madura, es decir, a partir de los treinta y
cinco años”.

El valor pedagógico de inculcar hábitos relacionados con lo físico, así como


la competencia para que en la enseñanza del movimiento se contemplen todos los
factores relacionados con la salud y la seguridad, son los aspectos que creían que
diferenciaban a los educadores físicos de otros que habían utilizado el movimiento
como gimnasia:

“Educa físicamente quien, además de enseñar estos movimientos, regula las ho-
ras de descanso y de trabajo, quien dirige la cantidad y calidad de movimientos
que en cada caso son necesarios, quién vigila la disposición higiénica y estética
del vestido, quien dispone la ocasión de baños y lavados, quien abre una ven-
tana para asegurar la ventilación, quien enciende una luz para prevenir una
miopía, quien evita un contagio, quién, en fin, no descuida ninguno de los múlti-
ples factores que, de modo indispensable, contribuyen a que el hombre mañana
gocen del máximum de esplendor orgánico y funcional que la Educación Física
persigue para ser digna de tal nombre. No haya confusiones. La Educación
Física no es la gimnasia. Ni sueca, ni francesa, ni china. Del mismo modo que
la educación intelectual no es la aritmética” (Manchón, 1919).

Las aportaciones de D. Marcelo Santos Sanz Romo a la figura del educador físico

Acudiendo a los precursores de la Educación Física y Deportiva del siglo XIX,


nos encontramos la figura de D. Marcelo Santos Sanz Romo, nacido en 1859
(†1942), que perteneció, junto con un pequeño grupo de compañeros más, a la
primera promoción de profesores en España con titulación oficial expedida por la
Escuela Central de Profesores y Profesoras de Gimnástica. Hizo una gran labor
reivindicativa para el reconocimiento de la Educación Física y, tal y como se des-
prende de sus obras, del educador físico, al que nombra en diversas ocasiones en
sus colaboraciones y publicaciones (Marín, 2009).
Este hombre dejó claro en diversos de sus textos que el ámbito profesional del
educador físico no se limitaba a la Educación Física infanto-juvenil en el sistema
de enseñanza, sino que se dedicaba a la corporalidad, al movimiento, independien-
temente de la edad o condición de la persona que fuera a ejercitarse. De hecho, el
propio D. Marcelo fue director de un gimnasio en la calle Prado de Madrid, por lo
que su concepción del educador físico era amplia.

“El higienista y el educador físico deben ser muy exigentes y no conformarse


con los ejercicios deportivos, por excluir éstos a ciertos grupos musculares;
cuando se trata del desarrollo armónico conviene que seamos muy cuidadosos,
a fin de que con los ejercicios se consiga o logren nuestros deseos, que son al-
canzar para el organismo efectos generales o parciales, inmediatos y secunda-
rios, según convenga; el ejercicio ha de ser metódico, ordenado, más o menos
intenso, según esté indicado para los fines de la educación física y para las
necesidades del organismo, según edad, sexo, temperamento, idiosincrasia, es-
Página 54

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
tado intelectual y de la robustez; en el ejercicio, la variedad es indispensable
para que sea ameno, cualidad que le da gran valor higiénico” (Sanz, 1898).

“El educador físico debe ser muy exigente y no conformarse con los ejercicios
del sport, por no llenar éstos las necesidades todas del desarrollo armónico y de
los altos fines que se persiguen, como son lograr el máximo de perfección física,
efectos generales o parciales, inmediatos o secundarios, según convenga; para
esto, el ejercicio ha de ser metódico, ordenado más o menos intenso, según esté
indicado á los fines que se persigan o las necesidades que el organismo exija,
por edad, sexo, temperamento, idiosincrasia, estado intelectual y de robustez;
en una palabra, el ejercicio sportivo no se presta a las gradaciones apetecidas,
pero por eso no debe excluirse, pues la variedad es indispensable para que haya
la amenidad necesaria, cualidad de gran valor higiénico y pedagógico.

[...]

La edad es un importante dato que puede servir de regla para comenzar la edu-
cación física; divídese la vida del hombre en períodos bien determinados, por
las fases que distinguen a unos de otros, provocados por la misma evolución del
organismo; algunos de estos períodos tienen trascendental importancia para
el educador físico, porque el principal objeto de estas divisiones es el someter
cada una de ellas a las reglas higiénicas que las corresponden en armonía con
la naturaleza” (Sanz, 1905).

EL EDUCADOR FÍSICO EN EL SIGLO XX

Las competencias generales del educador físico (1918-1975)

La formación de los titulados en Educación Física era una preocupación cons-


tante a principios del siglo XX, que se extendió hasta incluso la creación del Ins-
tituto Nacional de Educación Física en los años 60, y que aún hoy en día sigue
preocupando a profesores de universidad, estudiantes y, por supuesto, a los profe-
sionales.
El Dr. Antonio Hernández en un artículo publicado en 1926 habla de la profe-
sión del educador físico en Suecia para la que es necesaria la obtención un título, y
que parte de la rama de las Ciencias Médicas:

“Este fin lo han conseguido los educadores del pueblo sueco, mediante reglas,
métodos y leyes dictadas, obligando y protegiendo la cultura física desde la más
tierna infancia, hasta las más avanzadas edades; tanto es así, que constituye
una verdadera profesión en Suecia la de educador físico.

Presentamos como tipo perfecto del educador físico al que posea el título del
Instituto Central de Gimnástica de Estocolmo, debido a que el Claustro de este
Página 55

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
Instituto está formado por una reunión de médicos a la que se da el nombre de
Consejo; siendo Suecia, en la actualidad, el país que se halla a mayor altura en
esta importante rama de las ciencias médicas” (Hernández, 1926).

Los contenidos que debía integrar el plan de estudios de un educador físico se


repetían en textos escritos por diferentes personajes ilustres de la época. El propio
Marcelo Sanz hacía referencia a la importancia de la anatomía, la fisiología huma-
na y del ejercicio físico (ésta última como fisiología en acción), la biomecánica y
la kinesiología (entendidas como la anatomía artístico-dinámica que señala), la
psicología y la pedagogía:

“El educador físico debe conocer los secretos anatómicos y el funcionamiento


fisiológico, esto es, que debe conocer la máquina humana en su complicada es-
tructura y en sus modos de funcionar, bien entendido que la anatomía estática, la
anatomía muerta, no es la más apropiada para el profesor de cultura corporal,
es preciso para este caso la anatomía artístico-dinámica, si queremos armonizar
los medios con el fin propuesto; asimismo es indispensable estudiar la fisiología
en acción. No basta esto sólo, porque hay necesidad, de poseer conocimientos
de psicología que, con los de pedagogía, completen la teoría que ha de preceder
como guía seguro a la técnica y a la práctica de la gimnasia” (Sanz, 1919).

De la misma forma que D. Marcelo Sanz, el Sr. Pagliani insiste en los conoci-
mientos que ha de poseer un educador físico, pero además destaca la importancia
social de la Educación Física.

“Nos habla luego de la creciente importancia que adquiere en estos tiempos la


cultura física y de la profunda diferencia que ha de existir entre ella y esa gim-
nasia que pudiéramos llamar empírica, que es lo único que suele practicarse.
Para formar un educador físico consciente, dice luego, es preciso algunos cono-
cimientos, siquiera elementales, de anatomía, de fisiología y de higiene, que no
se obtienen con pacientes ejercicios manuales, sino com una aplicación seria de
la inteligencia; y si se tiene en cuenta que el educador físico tiene finalidades y
responsabilidades de la mayor importancia social y un valor fundamental en la
preparación de los elementos renovadores de la vida de un pueblo, se compren-
derá la urgencia de hacer a esos educadores aptos para la misión que han de
cumplir” (Anónimo, 1918).

Más adentrados en el siglo XX, ya en los años setenta, D. José María Cagigal,
por supuesto, habló y escribió en diversas ocasiones sobre el educador físico: so-
bre su plan formativo, su desempeño profesional, e incluso sobre la evolución del
pensamiento de los educadores físicos y su asociación a determinados ámbitos de
ocupación (Cagigal, 1971).
En este sentido, al igual que los precursores de finales del siglo XIX y princi-
pios del XX, insistía en el valor pedagógico que debía impregnar al profesional. In-
cluso centraba su atención en la diferenciación de los términos deporte y educación
física, hecho éste que tachaba de anacrónico.
Página 56

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
“Coinciden, la educación física y el deporte, en que ambos se estructuran,
brotan a partir del movimiento humano; pero como tienen orígenes culturales
diversos y fines dispares, no es extraño que desde finales del siglo XIX hasta
nuestros días haya existido cierto enfrentamiento, cierta incompatibilidad que
ha dañado más que favorecido, la causa de la educación físico-deportiva en
general. Los educadores físicos -proveniente de la gimnasia- conscientes peda-
gogos, rechazaron todas las desmesuras que aparecieron en el deporte en su
deriva hacia la espectacularidad, el sensacionalismo y el profesionalismo, y
consecuentemente, en muchos casos, anatematizaron el deporte. Los vinculados
al campo deportivo menospreciaron el aburrimiento inherente a los ejercicios
analíticos preconizados por una u otra escuela de educación física.

Pero ambos se influyeron. La educación física descubrió a los hombres del de-
porte la bondad higiénica de sus prácticas. Hoy uno de los valores del deporte
más fácilmente entendidos por el pueblo, y apto para una fecunda propaganda
es su capacidad saludable. El deporte es salud, fortaleza, resistencia, adap-
tación… cualidades que ha descubierto en sí mismo merced al impacto histórico
de la educación física.

Hoy hablar ya de deporte y educación física como entidades independientes es


un anacronismo” (Cagigal, 1975).

Las competencias del educador físico como preparador físico (1949-1977)

Hasta ahora, hemos entendido que el educador físico no era un profesional que
se limitase únicamente a la Educación Física en el ámbito escolar. Ahora bien, en
el uso coloquial del término existen referencias en la prensa diaria como el ABC,
que ya en 1949 asociaban la figura del educador físico a los clubes deportivos,
entendiendo que este profesional haría diferentes funciones a las del entrenador.
Es decir, podríamos estar ante los orígenes del preparador físico de rendimiento
en España.

“La reunión que hoy celebrará el Comité directivo de la Real Federación Es-
pañola de Fútbol revestirá, según las noticias que tenemos, excepcional im-
portancia. Parece que los rectores del fútbol nacional, después de los últimos
acontecimientos nacionales e internacionales, han estudiado ampliamente los
problemas planteados y se disponen a buscar las fórmulas de solución que para
cada uno de ellos parecen de más urgente y factible aplicación. Según esas
noticias que conocemos, el Comité directivo se propone dictar disposiciones
que obligarán a todos los clubs de Primera y Segunda División a contar con
los servicios no sólo de un entrenador, sino también de un educador físico”
(Anónimo, 1949).

Así comentaban en el periódico lo que suponía un cambio de entrenador en el


Real Madrid de Miljanic, incluyendo que ese cambio afectaría también a que el edu-
cador físico sería otro: “Cambio de entrenador y de educador físico es dentro de una
Página 57

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
campaña un cambio de método; a veces, cambio de horario; casi siempre, cambios
de táctica, sistema distinto. No es bueno esto para el jugador” (Gilera, 1977).
No solo el fútbol contaba con educadores físicos, sino también otros deportes,
como el rugby, tal y como refleja el siguiente texto de la prensa en 1951:

“Los expedicionarios fueron despedidos a las puertas del hotel en que se hos-
pedan por el presidente de la Federación Andaluza de Rugby, señor Montero;
seleccionador, señor Bravo Salvador; educador físico del equino sevillano, se-
ñor Sánchez Nieva, y la mayoría de las componentes del “quince” sevillano”
(Anónimo, 1951).

Identificación del educador físico durante la etapa del Colegio Nacional de


Profesores de Educación Física como sociedad civil (1948-1977)

Las actividades profesionales identificadas en la II Asamblea del Colegio Na-


cional de Profesores de Educación Física (1949)

Podríamos decir que la gran joya de la corona de la biblioteca del Consejo


COLEF son las ponencias aprobadas por la II Asamblea Nacional de Profesores de
Educación Física, celebrada en Madrid, en el Palacio del Senado, durante los días
18 y 19 del mes de abril de 1949. Se entiende la importancia de este documento
cuando página a página se desprende el mismo carácter polifacético que hoy en
día define la profesión, y del que ya los fundadores del Colegio eran conscientes.
Esta institución se había creado hacía apenas unos meses, pero no como Colegio
Profesional, sino una sociedad civil.
Una de las ponencias de este texto versaba la “Reglamentación Nacional del
Trabajo en la Educación Física”, donde clasificaba las actividades de la siguiente
forma:

“1ª clase.- Actividades docentes o asimiladas sobre sujetos de edad hasta los
catorce años. (Periodo formativo)

2ª clase.- Actividades docentes o asimiladas sobre sujetos desde los catorce a los
dieciocho años. (Periodo de iniciación deportiva).

3ª clase.- Actividades docentes o asimiladas sobre sujetos desde los dieciocho


años en adelante. (Periodo deportivo).

4ª clase.- Enseñanza superior y actividades deportivas de mayor trascendencia.


(Altos puestos directivos, actividades con relación a representantes atléticos na-
cionales o Sociedades deportivas de categoría nacional y actividades similares”
(Troncoso, 1949, p. 44).

Curiosamente, estas ponencias contenían una dedicada a la Educación Física


en los Centros de Trabajo, con secciones para la organización de la misma en la
urbe, en las zonas rurales y agrícolas, así como para la Medicina deportiva, las ins-
talaciones deportivas y la inspección (Pitarch, 1949, p. 20). Incluso se comenzaba
Página 58

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
a contemplar el papel del deporte en la Administración Pública y la relevancia del
Profesor de Educación Física en la dirección y gestión del mismo (Esteve, 1949,
p. 25).
Por supuesto se contemplaba también “la conveniencia, utilidad y posible ac-
ción o rendimiento de los Profesores de Educación Física en las distintas Fede-
raciones Deportivas” (Agulla, 1949, p. 29), indicando que federaciones y clubes
debían contar con éstos como preparadores físicos.
En cuanto a la labor docente dentro del Sistema Educativo, destaca tres niveles
formativos donde tendría competencia el Profesor de Educación Física: enseñanza
primaria, enseñanza media y enseñanza universitaria (Prada, 1949, p. 9-14).

Semblanzas del educador físico en la Revista Española de Educación Física y


Deporte (1949-1953)

Poco después de la II Asamblea, en septiembre de 1949, el Colegio Nacional


de Profesores de Educación Física sacaba el primer número de la Revista Española
de Educación Física.
Esta Revista, como parte del conocimiento que nos ha llegado a nuestros días
del pensamiento de los profesionales de la Educación Física, transmite muchos de
los aspectos que se han comentado con anterioridad: la conceptualización de la
Educación Física, las competencias, las actividades profesionales, etc.
El primer artículo que abría esta publicación, firmado por el Coronel de Infan-
tería y Profesor de Educación Física D. Ricardo Villalba, se titulaba “Fines de la
Educación Física”, versando sobre el concepto y el propio objeto de la misma. Y
es que, la discrepancia terminológica parece haber estado presente desde muchos
años antes, tal y como apunta Pastor Pradillo (1997, p. 345), cuando se discutía a
finales del siglo XIX y principios del XX sobre Gimnástica, Educación Física y
Gimnasia Higiénica (Pastor Pradillo, 1997, pp. 180-190). Incluso, esta discusión
sobre el objeto y el término ya daba lugar a la reflexión y conflicto sobre qué pro-
fesionales debían ser los que estuvieran en el campo laboral de la Educación Física
(Pastor Pradillo, 1997, p. 376).
Sin lugar a dudas, el primer número de la Revista del Colegio es un marco
incomparable para poner en contexto el sentir de nuestros antecesores cuando ini-
ciaron un camino asociacionista hacia la formalización de un Colegio Profesional.
Por eso, es destacable que entre sus páginas figure el artículo “Semblanzas del
Educador Físico”, del Comandante Profesor de la Escuela Central de Educación
Física D. Aurelio Ancos.

“Porque educador físico no es solamente el que se limita a seguir un plan emi-


nentemente práctico sin valorar los efectos mediatos o inmediatos de los ejerci-
cios sobre el organismo humano.
Tampoco es el que desconoce las causas que originan aquellos efectos y como
consecuencia, los resultados que obtenga se diluirán en el mejor de los casos, o
lo que es peor, socavarán la salud de los alumnos.
Menos todavía es, el que con inusitado descaro, por el simple hecho de que en
sus años juveniles practicó un deporte, se considera facultado para entrenar un
equipo, pongamos por ejemplo.
Página 59

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
Convenimos pues, que el educador físico no es eso. Es el que independiente-
mente de sus cualidades de vocación y entusiasmo, imprescindibles en todo
aquel que se dedica a la enseñanza, posee un caudal de conocimientos téc-
nicos, un concepto pedagógico de la materia a enseñar, y un sentido crítico
constructivo tal, que sin pervertir la idea que persiga, le permitirán estructurar
planes y métodos y le hagan sentir la inquietud de que su labor no cae en el
vacío. El educador siguiendo un plan científico, progresivo y racional siente
legítimamente satisfecho su espíritu al apreciar los resultados beneficiosos ob-
tenidos salvaguardando la salud de sus alumnos, al aumentar las defensas por
regularización de las grandes funciones. Enseña, sabe lo que enseña y educa al
desenvolver y mejorar armónicamente las aptitudes del individuo, sin pertur-
bar los órganos encargados de las funciones esenciales para la vida, concierta
voluntades aisladas, coopera a la vez, a la formación del carácter sin vulnerar
principios psicológicos celosamente mantenidos, y con la dialéctica del ejemplo
amalgama una serie de conocimientos indispensables para desempeñar digna-
mente su misión.
Ahora bien; al hablar de concepto pedagógico, de regularización de las grandes
funciones, de principios psicológicos, etc., se nos lleva como de la mano hacia
lo que realmente es la cultura que pudiéramos llamar científica del educador, la
que en realidad de verdad hace que su personalidad ejerza gran influencia so-
bre el educando y le coloque siempre en un plano superior, pues de otra manera
no pasaría de ser un alumno aventajado con las limitaciones impuestas por la
falta de preparación” (Ancos, 1949).

Así pues, Ancos además detalla las ciencias básicas de la Educación Física:
Fisiología, Higiene, Pedagogía, Metodología, Psicología y Mecánica y Análisis de
los movimientos. También hace hincapié sobre la importancia de que el profesional
“experimente los efectos del ejercicio, mejorando con ello sus cualidades formati-
vas”. Es curioso como en aquél entonces ya se especificaba que el educador físico
debía tener “un perfecto conocimiento de la gran variedad de instalaciones depor-
tivas que hoy existen, siéndole familiar datos, reglamentaciones de campos, pistas,
gimnasios, etc., pues todo esto, juntamente con el aula, constituyen los laborato-
rios comunes que le han de dar el índice experimental del rendimiento obtenido”.
En este artículo de D. Aurelio Ancos se identifica el término educador físico
con el de Profesor de Educación Física, que en aquellos años no estaba solamente
relacionado con el Sistema Educativo, sino que, como se aprecia en varios artícu-
los, abarcaba también la preparación física y la dirección deportiva.
De hecho, en el editorial del número de abril del año 1953 de la Revista Espa-
ñola de Educación Física, titulado “Nuevos Gimnasios”, se respondía por parte del
Colegio una consulta de un colegiado sobre la exigencia para abrir un Gimnasio de
que figurase un Profesor de Educación Física al frente del mismo.

“Del todo cierto; actualmente en España no se puede inaugurar ningún Gimna-


sio sin que en la dirección de los mismos figure un Profesor de Educación Físi-
ca, que ha de reunir, además, según Orden del Ministerio de la Gobernación, la
circunstancia de estar Colegiado, es decir, que todo nuevo Gimnasio tiene for-
Página 60

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
zosamente que estar dirigido por un Profesor de Educación Física procedente
de la Escuela Central de Educación Física o de la Facultad de Medicina de Ma-
drid, y que pertenezca al Colegio Nacional de Profesores de Educación Física”
(COPEF, 1953).

En los artículos “Entrenadores y Profesores de Educación Física” y “La Edu-


cación Física en el Fútbol”, firmados ambos por el Profesor de Educación Física
Mariano Tortosa y publicados en el número 1 del año 1949 de la Revista Española
de Educación Física, se detalla la importancia de la preparación física en fútbol, así
como del que debería ser su responsable: un Profesor de Educación Física titulado.
En esta Revista, al igual que en las ponencias de la II Asamblea, se aprecia un
reconocimiento histórico de la figura y conceptualización del Profesor de Educa-
ción Física en varios ámbitos de desempeño, no solo en el educativo del propio
sistema de enseñanzas formales, sino también en la dirección deportiva y la prepa-
ración física (desde el rendimiento a la salud). En este sentido, el término “educa-
dor físico” ya se identificaba con el de Profesor de Educación Física en el periodo
de la creación del Colegio Nacional de Profesores de Educación Física como ente
asociativo.

El educador físico en los Boletines de la Delegación de Deportes (1943-1977)

La profesión de educador físico también estuvo presente en los documentos


oficiales tanto del Boletín Oficial de la Delegación Nacional de Deportes de F.ET.
y de las J.O.N.S (1943-1956) como en el Boletín Oficial de la Delegación Nacional
de Educación Física y Deportes (1956-1977).
Especialmente se ha de destacar el “texto de la circular número 11 de 1954 a las
Federaciones Nacionales para conocimiento de las Secciones Deportivas del Mo-
vimiento, cursada por la Delegación Nacional de Deportes el día 1 de julio” sobre
el profesor de Educación Física. En este documento se expone, en federaciones
nacionales y regionales y clubes, la figura en dos sentidos: como preparador físico
y como director deportivo. Como requisito indispensable para poder aspirar a tra-
bajar en las federaciones y clubes, además de estar en posesión del título oficial de
profesor de Educación Física, se indicaba que debía hacer constar su “actuación y
práctica de su misión como educador físico” (Delegación Nacional de Deportes,
1954).
En la Ponencia Medios para la extensión del Deporte del XIV Pleno del Conse-
jo Nacional de Educación Física y Deportes, de 1961, una de las conclusiones que
se extrae es “la creación urgente del Instituto Nacional de Educación Física como
única solución del grave problema que plantea la escasez de personal docente
especializado en todas sus categorías y modalidades del deporte. A este particular
se precisa revalorizar la profesión del educador físico, concediéndole la categoría
social que realmente merece, dotándole de medios suficientes para obtener la total
independencia en el desarrollo de su cometido” (Delegación Nacional de Educa-
ción Física y Deportes, 1961).
En XV Pleno del Consejo Nacional de Educación Física y Deportes se profun-
diza sobre el Instituto Nacional de Educación Física, indicando que entre los títulos
del Instituto se encontrarían los de Licenciado en Educación Física, Instructor de
Página 61

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
Educación Física y Deportes, Entrenador Deportivo, etc. (Delegación Nacional de
Educación Física y Deportes, 1963). Así pues, sobre el Licenciado en Educación
Física señala lo siguiente:

“Considerada la función del educador físico de tanta responsabilidad como


cualquier otra de las actividades educativas, la sociedad debe otorgarle los me-
dios idóneos y reconocerle la titulación que la misma sociedad depara a las
personas responsables de la educación e instrucción de la juventud. Por eso
le otorga al Instituto Nacional de Educación Física la facultad de proponer al
Ministerio de Educación Nacional, las personas que, cursados los estudios es-
pecíficos o por méritos profesionales obtenidos antes de la iniciación del Primer
Curso del Instituto, según se determinó en reglamentación adjunta, se hubieren
hecho acreedores al título de Licenciados en Educación Física” (Delegación
Nacional de Educación Física y Deportes, 1963).

En ese mismo Pleno se indicó sobre el profesor de Educación Física que la Po-
nencia proponía “a la Junta y al Consejo Nacional de Educación Física y Deportes
la exigencia de los títulos reconocidos por la Ley, en sus diversos grados, para el
ejercicio de cualquiera de las funciones de educador físico en general” (Delega-
ción Nacional de Educación Física y Deportes, 1963).
Al igual que se extrae de las fuentes mencionadas anteriormente, en los Bole-
tines de la Delegación se puede observar cómo se asocia el profesor de Educación
Física con el educador físico, y cómo definen sus funciones dentro de varios ámbi-
tos, no sólo el de la enseñanza. Además, teniendo en cuenta que en la primera mitad
del siglo XX el título era denominado Profesor de Educación Física, es posible que
quisieran expresar que la profesión de ese título era la de educador físico. En estos
Boletines, cuando se comienza a tratar el título como Licenciado en Educación Fí-
sica, emplean en su descripción únicamente el término educador físico (Delegación
Nacional de Educación Física y Deportes, 1963).

Identificación del educador físico desde la creación del Colegio Oficial de Pro-
fesores de Educación Física como colegio profesional (1978-2018)

La denominación de la profesión

El término Educador Físico se quedó relegado al recuerdo en las normas pro-


fesionales cuando en 1978, al amparo de la creación del Colegio, la profesión se
denominó Profesor de Educación Física (RD 2957/1978, de 3 de noviembre), tal y
como se denominaba el título expedido por los Institutos Nacionales de Educación
Física: “El Instituto, como Centro oficial reconocido por el Ministerio de Educa-
ción Nacional, expedirá los títulos del Profesorado de Educación Física” (art. 16
LEF, de 23 de diciembre).
Más adelante, cuando se reconoció la titulación como universitaria, entonces
pasó a ser Licenciatura en Educación Física (RD 790/1981, de 24 de abril), y los
Colegios Profesionales, asumiendo el binomio de denominación título-profesión
como entidad histórica, comenzaron a denominarse como Colegios de Profesores y
Licenciados en Educación Física.
Página 62

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
Con la llegada en 1993 del título universitario oficial de Licenciado en Ciencias
de la Actividad Física y del Deporte (RD 1670/1993, de 24 de septiembre) era ne-
cesaria una adaptación estatutaria de los requisitos de acceso a la profesión, pero
también en su lugar se contempló otro cambio de denominación de los Colegios y
de la profesión por el de Licenciados en Educación Física y en Ciencias de la Acti-
vidad Física y del Deporte (RD 1641/1999, de 22 de octubre). Esto daba lugar a que
la profesión se reconociese desde entonces con la denominación de Licenciados en
Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
En relación a esto, no se puede perder de vista que los estatutos particulares de
los Colegios autonómicos identifican una única profesión, con la denominación
mencionada anteriormente, en la que se integran diversas actividades profesiona-
les. En el informe de carácter interno con Registro de Salida 53/2017 del Consejo
COLEF “Actividades y funciones de los titulados CCAFYDE en los diferentes
estatutos autonómicos” (Gambau, 2017) se recogieron funciones en los siguientes
ámbitos: enseñanza, dirección y gestión, dirección técnica, asesoramiento técnico
e informes, entrenamiento deportivo competitivo, acondicionamiento físico, pre-
paración física general, salud (sociosanitario), recreación, poblaciones especiales
y otros.
Desde el Consejo General de Colegios Profesionales de la Educación Física
y del Deporte (Consejo COLEF), que no debemos olvidar que es el órgano que
representa la profesión de los titulados universitarios en Ciencias de la Actividad
Física y el Deporte en España, se ha generado en la última década un debate de
suma importancia sobre la denominación de la profesión de los titulados que se
integran. Esto tiene relevancia porque, actualmente, la denominación de los Co-
legios Profesionales de la Educación Física y el Deporte coincide con un título
académico en extinción, por lo que genera un estatismo legislativo para regular la
propia profesión ante las nuevas titulaciones universitarias en el Espacio Europeo
de Educación Superior.
De hecho, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) en su informe de 2008
sobre colegios profesionales advirtió de la irregularidad que se estaba produciendo
en la denominación de la profesión de la Educación Física y Deportiva, que todavía
sigue siendo la de Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.

“... no se define en qué consiste la profesión que se está regulando, sino que sim-
plemente su nombre coincide con el de la titulación exigida. Ello provoca que
no quede claro qué funciones o actividades se están reservando, generando así
litigiosidad entre profesionales e incertidumbre para los usuarios” (Comisión
Nacional de la Competencia, 2008).

Así pues, se lleva debatiendo varios años cuál sería la denominación más ade-
cuada para integrar todas las actividades profesionales que desempeñan los titula-
dos universitarios en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.
Entre tanto, en 2013 y en 2014 se comenzaron a fraguar cambios que implica-
ban a la entidad y marca de la organización colegial. Primero, en el 80º Pleno, se
aprobó por aclamación como nueva denominación Consejo General de Colegios
Profesionales de la Educación Física y del Deporte (Consejo COLEF, 2013). Sin
embargo, en el 82º Pleno (Consejo COLEF, 2015a), se expusieron las conclusiones
Página 63

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
sacadas tras las negativa del Consejo Superior de Deportes a tal denominación,
ya que aseveraban que podría inducir a error con respecto a qué profesionales se
integran en el Colegio. Es entonces cuando en ese mismo Pleno se aprueba como
marca la denominación Consejo COLEF.
En 2015, en el Pleno de Bilbao del Consejo COLEF se aprobó el documento
“Principios para una ordenación de las profesiones de la educación física y el de-
porte”. Este texto exponía que “la denominación genérica de la profesión será de
educador físico o educador deportivo y existirá para cada subsector deportivo una
denominación exclusiva para los/as profesionales” (Consejo COLEF, 2015b).
Más adelante, en el 87º Pleno del Consejo COLEF se votó la denominación
“educador físico deportivo”, basándose en el documento “Propuestas y aprobación,
si procede, de la nueva denominación de la profesión, del Consejo COLEF y de los
colegios autonómicos que lo integran” (Consejo COLEF, 2018).
Mientras todo esto sucedía, y seguramente por la difusión e influencia del do-
cumento del Consejo COLEF donde se asociaba el término educador físico al pro-
fesional que desarrolla su actividad en el ámbito sociosanitario (Consejo COLEF,
2014), se tramitaron legislaciones que ordenan/regulan el ejercicio profesional en
el deporte donde se incluye el término acotado a la preparación física en el ámbito
de la salud: educador físico (Ley 1/2015, de 23 de marzo) y preparador físico como
educador físico (Ley 6/2016, de 24 de noviembre; Ley 3/2018, de 26 de marzo;
Cortes de Castilla y León, 2018; Cortes de Aragón, 2016).
Aunque la denominación de la profesión parezca un tema baladí, es importante
tenerlo resuelto si se quiere regular. La situación actual en la que coincide el nombre
de la profesión con un título a extinguir debe ser resuelta con urgencia, puesto que
desde la Unión Europea se ha proyectado una Directiva por la que las regulaciones
profesiones de los países miembros han de realizarse y revisarse en función de un test
de proporcionalidad (Directiva 2018/958 del Parlamento Europeo y del Consejo, de
28 de junio de 2018). Por tanto, para poder abordar una regulación de la profesión de
acuerdo a los preceptos de Europa, es necesario que la situación jurídica de la misma
se encuentre actualizada. Sin embargo, como se desprende del último informe de
Unión Profesional (2018), el Consejo COLEF, que es la organización colegial que
representa a la profesión desde 1978, necesita una reforma con premura, y ésta solo
será factible con el primer paso, que es el de consolidar la denominación.

El educador físico en la actualidad en países de habla hispana

En varios países de Latinoamérica los titulados universitarios en Educación


Física y Deporte desempeñan la profesión de educador físico, independientemente
del ámbito de desempeño y ocupación: Argentina, Chile, Colombia, Panamá, Mé-
xico, Ecuador (Capote, Espinosa, Analuiza, y Aguirre, 2017; Contreras e Hidalgo,
2011; Rodríguez-Escudero, López-Jiménez, Pérez-Terzic y Delgado, 2012), Costa
Rica (Cambronero, 2011; Jiménez, Núñez y Coto, 2013; Molina, 1998), Honduras
(Instituto Hondureño de la Seguridad Social, 2016), Puerto Rico (Ley 8/2004, de 8
de enero; Montañez y Cupey, 2017), etc.
Educador físico y profesor de Educación Física en muchos de esos países de
Latinoamérica se emplean indistintamente, sin que ello signifique una única vincu-
lación al ámbito de la enseñanza infanto-juvenil en la escuela.
Página 64

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
En Argentina son varias las normas legislativas que introducen el término edu-
cador físico haciendo referencia a que es el profesional que dirige y supervisa “el
desarrollo de actividades de Educación Física, deportivas y/o recreativas en cual-
quier modalidad de la enseñanza y/o nivel de rendimiento técnico, físico y/o depor-
tivo” (art. 3, Ley N° XIV-0856-2013, de 28 de agosto de 2013).
En la provincia de Mendoza (Argentina) existe la Ley del Ejercicio de la educa-
ción física como actividad libre e independiente, que dice que el “Colegio de Pro-
fesionales de la Educación Física ordenará la matrícula, determinará los derechos,
deberes, prohibiciones e incompatibilidades de los educadores físicos, régimen dis-
ciplinario, sanciones, procedimientos y todo aquello que considere necesario para el
buen gobierno de la institución” (art. 3, LEY 7.723 de 20 de junio de 2007). En esta
norma atribuye a este profesional actividades en diversas áreas, una vez más alejando
la Educación Física de la mera enseñanza en el Sistema Educativo:

“A los efectos de esta Ley se considera como ejercicio profesional de la edu-


cación física la aplicación, elaboración de métodos y técnicas de ejercicio físico
en el campo educacional, deportivo, recreativo, expresivo, reeducativo e inves-
tigación en las áreas de aplicación de la educación física; todo lo anterior ya
sea que se realice en forma individual, integrando equipos interdisciplinarios,
pública o privada. A requerimiento de profesionales del Arte de Curar, deberá
sujetarse a la prescripción médica o procedimiento, y técnicas indicadas anteri-
ormente” (art. 7, LEY 7.723 de 20 de junio de 2007).

En Chile, como se desprende del artículo de Christian Álvarez publicado en


2011, la identificación indistinta del término profesor de educación física y educa-
dor físico no se limita a aquel profesional que se dedica a la enseñanza, sino que
“es un profesional que trabajando en la atención primaria de salud (APS) se puede
vincular diariamente con personas de distintas edades (niños, adolescentes, adul-
tos y adultos mayores), en donde las interacciones sociales pueden ser abundantes
en cada sesión en la relación profesional-paciente” (Álvarez, 2011). En este sen-
tido Hugo Aranguiza identificaba para los profesores de educación física formados
en Chile cinco áreas de intervención: escolar, tiempo libre, salud, competición y
gestión deportiva (Aranguiza, 2003).
En Colombia el Senado ha estado tramitando el Proyecto de Ley por la cual se
reglamenta el ejercicio de la Educación Física, sus profesiones afines y auxiliares,
se dicta el código ético y deontológico del educador físico y sus profesiones afines,
y se establecen otras disposiciones. En este texto se le define como “el sujeto que
posee una formación profesional, con conocimientos pedagógicos, metodológicos
y procedimentales para el desarrollo de las capacidades motrices del ser humano”
y se considera “como un profesional de la salud, de la educación y del deporte, y
su actividad tiene incidencia directa en el Sistema Nacional de Seguridad Social en
Salud, en el Sistema Nacional de Educación y en el Sistema Nacional del Deporte”
(Mauricio y Moreno, 2016).
En Panamá desde 2015 se está llevando a cabo un proceso legislativo para regular
el ejercicio de la profesión de Educador Físico. El artículo 1 del Proyecto de Ley in-
dica que “la profesión del Educador Físico abarca la docencia, dirección o asesoría
en todas aquellas actividades deportivas a nivel de alto rendimiento, recreativo o de
Página 65

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
desarrollo corporal y cuidado de la salud en general o que involucren ejercicio físico
o la aplicación de maniobras o manipulación corporal que se destinen al mejora-
miento del nivel de salud, apariencia o condición física y/o fisiológica funcional”
(Comisión de Trabajo de Salud, Trabajo y Desarrollo Social, 2015).
En México la conceptualización del educador físico también es amplia, como
se desprende del trabajo de Acosta-Herrera y colaboradores sobre la legalidad de
los ámbitos laborales de este profesional, que reconocían los siguientes: “admi-
nistrador deportivo, docente, investigador, entrenador, instructor y promotor de la
salud” (Acosta-Herrera, Soto, Marín y Barba, 2017).
Más allá de la estela de los países cuyo idioma es el castellano, y como último
apunte, la identificación del profesional de la Educación Física con el término educa-
dor físico también se produce en Brasil (Bettine de Almeida y Gutiérrez, 2008), don-
de además existe regulación desde 1998 (Lei Nº 9.696, de 1 de setembro de 1998).

CONCLUSIONES

Actualmente existe un problema de identidad, ya que la denominación actual de


la profesión coincide con el de un título a extinguir (Licenciado en Ciencias de la
Actividad Física y del Deporte). Además, las actuales leyes autonómicas que orde-
nan el ejercicio profesional del deporte generan más incertidumbre al utilizar nom-
bres de ocupaciones técnicas con el mismo rango que la profesión colegiada. Esto
se acompaña de unas consecuencias jurídicas que complican la posible regulación.
El término educador físico ha sido empleado desde finales del siglo XIX por
los profesionales que se dedicaban a la Educación Física, y por la sociedad (prensa
escrita). Esta denominación se ha empleado, en muchos casos, indistintamente con
la de Profesor de Educación Física.
Si bien es importante puntualizar que el concepto de Educación Física como se
entiende actualmente referido a la enseñanza en edad escolar tiene poco que ver
con la verdadera definición de la misma, incluso hace más de un siglo. Entonces se
entendía la Educación Física para todas las edades y ámbitos como la preparación
física, la higiénica o incluso la dirección deportiva.
La propuesta de denominación del Consejo COLEF tiene sentido si se raciona-
liza desde un punto de vista histórico, en el que a todos los profesionales de la Edu-
cación Física con formación universitaria, y oficial, se les denominaba educadores
físicos, dado que el término Profesor de Educación Física se ha acabado asociando
de forma inequívoca con la especialidad en el sistema de enseñanza.
José María Cagigal advirtió que “hoy hablar ya de deporte y educación física
como entidades independientes es un anacronismo” (Cagigal, 1975).

APLICACIÓN PRÁCTICA

Bien es cierto que la definición de conceptos evoluciona con la sociedad, sus


avances y sus prácticas comunicativas. El desuso de la palabra puede ser un sínto-
Página 66

ma de desviación conceptual. Sin embargo, la recuperación lingüística, siempre y


Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
cuando no existan términos actuales mejores que definan los conceptos, puede ser
una estrategia adecuada para superar problemas como el que actualmente padece la
profesión del titulado universitario en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte,
sin nomenclatura en la que apoyar la base legal para su regulación.
Por tanto, recuperar el término educador físico, añadiendo la adjetivación “de-
portivo” para definir la profesión, soluciona problemas de confusión entre título
y profesión, permite mantener la denominación de una única profesión con espe-
cialidades manteniendo la actual estructura colegial y facilita a la ciudadanía la
diferenciación entre el profesional colegiado, las personas con titulación no com-
prometidas con la garantía de los derechos de los consumidores y usuarios y los
técnicos no universitarios.

REFERENCIAS

Acosta-Herrera, E., Soto Valenzuela, M. C. Marín Uribe, R. y Barba Gómez, P. (septiembre de 2017).
El educador físico y la legalidad en sus ámbitos laborales. En Memórias do X Congresso da Rede
Euroamericana de Motricidade Humana y XXI Congreso Internacional de Ciencias de la Cultura
Física, Rede Euroamericana de Motricidade Humana, Chihuahua, México.
Agulla Jiménez Coronado, J. (abril de 1949). Ponencia de Proyecto de Organización de la Educación
Física en las Federaciones Deportivas, dependientes de la Delegación Nacional de Deportes. En II
Asamblea Nacional de Profesores de Educación Física, Colegio Nacional de Profesores de Edu-
cación Física, Madrid, España.
Álvarez, C. (2011). Rol del profesor de educación física en la Atención Primaria de Salud Pública y
su potencial injerencia en las metas sanitarias desde la promocion, prevencion y rehabilitacion de
la salud. EFDeportes.com, núm. 156. Disponible en: http://www.efdeportes.com/efd156/atencion-
primaria-de-salud-publica.htm
Ancos, A. (1949). Semblanzas del Educador Físico. Revista Española de Educación Física, 1, 14-15.
Anónimo (1918). Urgente reforma de la enseñanza de la cultura física en las escuelas de magisterio.
Nuestro tiempo, 235, 115.
Anónimo (1949). La Federación Española de Fútbol adoptará hoy acuerdos relativos a diversos proble-
mas de interés. ABC. Edición de la mañana, 21 de abril de 1949, 28.
Anónimo (1951). Rugby. Ayer marchó el equipo de Gibraltar. ABC. Edición Andalucía, núm. 15.086,
27 de diciembre de 1951, 20.
Aranguiza, H. (2003). La formación del profesor de educación física. Conexões, Campinas, SP, vol.
1, núm. 1, 1-12. Disponible en: https://periodicos.sbu.unicamp.br/ojs/index.php/conexoes/article/
view/8640802.
Bettine de Almeida, M. A. y Gutiérrez, G. L. (2008). A regulamentação da profissão de Educação Física
no Brasil: aspectos legais. EFDeportes.com, núm. 118. Disponible en: http://www.efdeportes.com/
efd118/a-regulamentacao-da-pofissao-de-educacao-fisica-no-brasil-aspectos-legais.htm
Brasil. Lei Nº 9.696, de 1 de setembro de 1998, Dispõe sobre a regulamentação da Profissão de Edu-
cação Física e cria os respectivos Conselho Federal e Conselhos Regionais de Educação Física.
Diário Oficial da União, sección 1, 2 de septiembre de 1998, p. 1. Disponible en: http://www2.
camara.leg.br/legin/fed/lei/1998/lei-9696-1-setembro-1998-374623-publicacaooriginal-1-pl.html
Cagigal, J. M. (1971). Sugerencias para la década del 70 en educación física (en: Citius, Altius, Fortius,
tomo XIII, fascículo 1-4, enero-diciembre 1971 b, INEF, Madrid, 413-436.
Cagigal, J. M. (1975). El deporte en la sociedad actual. Madrid: Editora Nacional. 159 p.: (Cultura y
Deporte).
Cambronero Orozco, P. (2011). Estrategias de afrontamiento, Burnout y niveles de actividad física en
educadores físicos de Costa Rica (Tesis de posgrado). Universidad Nacional, Costa Rica. Disponi-
ble en: http://repositorio.una.ac.cr/handle/11056/11353
Capote Lavandero, G., Espinosa Coyago, J. C., Analuiza Analuiza, E. F. y Aguirre Obando, E. A. (2017).
Página 67

La gerontogimnasia y su influencia en la universidad Central del Ecuador. EFDeportes.com, núm.


Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
234. Disponible en: http://www.efdeportes.com/efd234/la-gerontogimnasia-y-su-influencia-en-la-
universidad.htm
Comisión de Trabajo de Salud, Trabajo y Desarrollo Social. (2015). Proyecto de Ley nº 270 que regula
el ejercicio de la profesión de Educador Físico en el territorio nacional. Asamblea Nacional de Pa-
namá. Disponible en: http://www.asamblea.gob.pa/proyley/2015_P_270.pdf [Acceso 5 febr. 2018]
Comisión Nacional de la Competencia. (2008). Informe sobre el sector de servicios profesionales y
los colegios profesionales. Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Disponible en:
https://www.cnmc.es/sites/default/files/1254639_5.pdf
Consejo COLEF (2013). Propuesta y aprobación, si procede, de la nueva denominación del Consejo
General y de los Colegios autonómicos que lo integren. 80º Pleno del Consejo General de Colegios
Profesionales de la Educación Física y del Deporte.
Consejo COLEF (2014). Informe sobre la petición de colegiación obligatoria en las actividades profe-
sionales de la educación física y el deporte. 81º Pleno del Consejo General de Colegios Profesio-
nales de la Educación Física y del Deporte.
Consejo COLEF (2015a). Denominación del colegio profesional y de la profesión tras las conclusiones
sacadas de la reunión con el CSD. 83º Pleno del Consejo General de Colegios Profesionales de la
Educación Física y del Deporte.
Consejo COLEF (2015b). Principios para una ordenación de las profesiones de la educación física y
el deporte. 83º Pleno del Consejo General de Colegios Profesionales de la Educación Física y del
Deporte.
Consejo COLEF (2018). Propuestas y aprobación, si procede, de la nueva denominación de la pro-
fesión, del consejo colef y de los colegios autonómicos que lo integran. 87º Pleno del Consejo
General de Colegios Profesionales de la Educación Física y del Deporte.
Contreras Pepper, M. E. y Hidalgo Hidalgo, B. J. (2011). Proceso pedagógico del educador físico en la
iniciación deportiva en la Educación General Básica de la Ciudad de Ibarra del año 2010 (Tesis
de grado). Universidad Técnica del Norte, Ecuador. Disponible en: http://repositorio.utn.edu.ec/
handle/123456789/398
COPEF (Colegio Nacional de Profesores de Educación Física). (1953). Nuevos Gimnasios (editorial).
Revista Española de Educación Física, 43, 2.
Cortes de Aragón. (2016). Proposición de Ley por la que se ordena el ejercicio de las profesiones del
deporte en la Comunidad Autónoma de Aragón. Boletín Oficial de las Cortes de Aragón, 13 de
mayo de 2016, núm. 77, pp. 5907 a 5915. Disponible en: http://bases.cortesaragon.es/bases/boca2.
nsf/8624462dba822641c12567ad003ec605/d18dd8faf6532ff1c1257fb50026c699?OpenDocument
Cortes de Castilla y León (2018). PL/000023-01 Proyecto de Ley de la actividad físico-deportiva de
Castilla y León. Boletín Oficial de las Cortes de Castilla y León, 9 de julio de 2018, núm. 442,
pp. 59469 a 59542. Disponible en: http://sirdoc.ccyl.es/sirdoc/PDF/PUBLOFI/BO/CCL/9L/BOC-
CL0900447/BOCCL-09-028687.pdf
Delegación Nacional de Deportes (1954). Profesores de Educación Física. Texto de la circular número
11 de 1954 a las Federaciones Nacionales para conocimiento de las Secciones Deportivas del Mo-
vimiento, cursada por la Delegación Nacional de Deportes el dla 1 de julio. Boletín Oficial de la
Delegación Nacional de Deportes, núm. 134, 2-3.
Delegación Nacional de Educación Física y Deportes (1961). XIV Pleno del Consejo Nacional de Edu-
cación Física y Deportes. I Ponencia: Medios para la extensión del Deporte. Boletín Oficial de la
Delegación Nacional de Educación Física y Deportes, núm. 203, 9-10.
Delegación Nacional de Educación Física y Deportes (1963). XV Pleno del Consejo Nacional de Edu-
cación Física y Deportes. Conclusiones definitivas. I Rama. Educación Física. Tema II. Instituto
Nacional de Educación Física. Boletín Oficial de la Delegación Nacional de Educación Física y
Deportes, 234, 5-6.
Escuela de Joinville-Pont. (1921). Curso de educación física en la Escuela de Joinville-Pont. La Guerra
y su preparación, 8, 5.
España. Ley 77/1961, de 23 de diciembre, sobre Educación Física. Boletín Oficial del Estado, 27 de
diciembre de 1961, núm. 309, pp. 18125 a 18129. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/doc.
php?id=BOE-A-1961-23723
España. Real Decreto 2957/1978, de 3 de noviembre, por el que se aprueban los Estatutos del Colegio
Oficial de Profesores de Educación Física. Boletín Oficial del Estado, 18 de diciembre de 1978,
núm. 301, pp. 28396 a 28401. Disponible en: https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-
A-1978-30471
Página 68

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
España. Real Decreto 790/1981, de 24 de abril, sobre Institutos Nacionales de Educación Física y las
enseñanzas que imparten. Boletín Oficial del Estado, 6 de mayo de 1981, núm. 108, pp. 9577 a
9578. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1981-10102
España. Real Decreto 1670/1993, de 24 de septiembre, por el que se establece el título universitario
oficial de Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y las directrices generales
propias de los planes de estudios conducentes a la obtención del mismo. Boletín Oficial del Estado,
20 de octubre de 1993, núm. 251, pp. 29558 a 29559. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/
doc.php?id=BOE-A-1993-25360
España. Real Decreto 1641/1999, de 22 de octubre, por el que se modifica la denominación de los
Colegios Oficiales de Profesores y Licenciados en Educación Física y del Consejo General de Co-
legios de Profesores y Licenciados en Educación Física de España. Boletín Oficial del Estado, 30
de octubre de 1999, núm. 260, pp. 38250 a 38251. Disponible en: https://www.boe.es/diario_boe/
txt.php?id=BOE-A-1999-21184
España. Ley 1/2015, de 23 de marzo, del ejercicio físico y del deporte de La Rioja. Boletín Oficial del
Estado, 15 de abril de 2015, núm. 90, pp. 31808 a 31891. Disponible en: https://www.boe.es/bus-
car/pdf/2015/BOE-A-2015-4028-consolidado.pdf
España. Ley 6/2016, de 24 de noviembre, por la que se ordena el ejercicio de las profesiones del deporte
en la Comunidad de Madrid. Boletín Oficial del Estado, 22 de marzo de 2017, núm. 69, pp. 20313
a 20332. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2017-3069
España. Ley 3/2018, de 26 de marzo, por la que se ordena el ejercicio de las profesiones del deporte
en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Boletín Oficial del Estado, 28 de junio de
2018, núm. 156, pp. 64813 a 64831. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-
A-2018-8850
Esteve González, F. (abril de 1949). Ponencia de la Organización de la Educación Física en el Minis-
terio de la Gobernación, diputaciones y ayuntamientos. En II Asamblea Nacional de Profesores de
Educación Física, Colegio Nacional de Profesores de Educación Física, Madrid, España.
Gambau i Pinasa, V. (2017). Actividades y funciones de los titulados CCAFYDE en los diferentes esta-
tutos autonómicos (Registro de Salida 53/2017 del Consejo COLEF).
Gilera. (1977). Los clubs y los entrenadores contratados. ABC, 10 de junio de 1977, 66.
Hernández, A. (1926). Historia de la educación física. El Sol, 19 de marzo de 1926, 6.
Instituto Hondureño de la Seguridad Social. (2016). Certificación Resolución CI IHSS No.771/16-11-
2016. Disponible en: https://portalunico.iaip.gob.hn/archivos/InstitutoHondurenodeSeguridadSocia
l(IHSS)/Regulaciones(normativa)/Resoluciones/2016/Certificacion%20No.771_16_11_2016_1%20
version%20publica.pdf
Jiménez Oviedo, Y, Núñez, M y Coto Vega, E. (2013). La actividad física para el adulto mayor en
el medio natural. Intersedes, vol. 14, núm. 27, 168-181. Disponible en: http://www.redalyc.org/
html/666/66627452009/
Mauricio Lizcano, O. y Moreno Marmolejo, L. A. (2016). Proyecto de Ley por la cual se reglamenta el
ejercicio de la Educación Física, sus profesiones afines y auxiliares, se dicta el código ético y deon-
tológico del educador físico y sus profesiones afines, y se establecen otras disposiciones. Senado
de la República de Colombia, núm. 082/15. Disponible en: http://leyes.senado.gov.co/proyectos/
images/documentos/Textos%20Radicados/proyectos%20de%20ley/2016%20-%202017/PL%20
132-16%20proyecto%20entrenador%20fisico.pdf
Manchón, R. (1919). Concepto actual de la Educación Física. Enseñar no es educar. La Educación
Física. En Congreso Nacional de Medicina, núm. extraordinario, abril.
Marín, E. (2009). D. Marcelo Santos Sanz Romo, iniciador y propagandista de la educación física
española: vida y obra (Tesis doctoral). Departamento de Didáctica, Universidad de Alcalá de
Henares. Disponible en: https://ebuah.uah.es/dspace/bitstream/handle/10017/6344/TESIS%20FI-
NAL12%20MAYO%202009.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Mendoza. Ley 7.723, de 20 de Junio de 2007, del ejercicio de la educación física como actividad libre
e independiente. Boletín Oficial de Mendoza, 13 de Agosto de 2007. Argentina. Disponible en:
http://www.saij.gob.ar/7723-local-mendoza-ejercicio-educacion-fisica-como-actividad-libre-inde-
pendiente-lpm0007723-2007-06-20/123456789-0abc-defg-327-7000mvorpyel
Molina Zúñiga, R. (1998). El ejercicio y la salud, “La Caminata”, beneficios y recomendaciones. Revis-
ta Costarricense de Salud Pública, vol. 7, núm. 12. Disponible en: http://www.scielo.sa.cr/scielo.
php?pid=S1409-14291998000100007&script=sci_arttext&tlng=en#1
Página 69

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70
Montañez, J. R. y de Cupey, R. (2017). La profesión de la educación física en Puerto Rico desde la
perspectiva del docente universitario en los programas de preparación de maestros: un estudio fe-
nomenológico. Scientific International Journal, vol. 14, núm. 1, 21-37. Disponible en: http://www.
nperci.org/J.%20Rosa-Educacion%20fisica%20en%20PR-V14N1.pdf
Rodríguez-Escudero, J. P., López-Jiménez, F., Pérez-Terzic, C. y Delgado, P. (2012). Situación actual
de los programas de rehabilitación cardíaca en Ecuador. Avances en Cardiología, 32(3), 246-254.
San Luis. Ley N° XIV-0856-2013, de 28 de Agosto de 2013, de creación y funcionamiento del Co-
legio Público de Profesionales de Educación Física (COPEF). Boletín Oficial de San Luis, 25 de
Septiembre de 2013. Argentina. Disponible en: http://www.diputados.sanluis.gov.ar/diputadosasp/
paginas/verNorma.asp?NormaID=935
Sanz, M. (1898). Los ejercicios corporales. Madrid científico, 208, 4.
Sanz, M. (1905). El ejercicio corporal o gimnástica y sport. La Ciudad lineal, 235, 9.
Sanz, M. (1919). De Educación Física. Doctrinas, medios, finalidad. Acción naturista, 2, 13.
Pastor Pradillo, J. L. (1997a). Definición y desarrollo del espacio profesional de la Educación Física en
España (1961-1990). Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá de Henares.
Pastor Pradillo, J. L. (1997b). El espacio profesional de la Educación Física en España: génesis y for-
mación (1883-1961). Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá de Henares.
Pitarch Llopis, J. (abril de 1949). Ponencia de Proyecto de Organización de la Educación Física de los
Centros de Trabajo y Empresas dependientes del Ministerio de Trabajo. En II Asamblea Nacional
de Profesores de Educación Física, Colegio Nacional de Profesores de Educación Física, Madrid,
España.
Puerto Rico. Ley Orgánica 8/2004, de 8 de enero, del Departamento de Recreación y Deportes. Depar-
tamento de Recreación y Deportes, 8 de enero de 2004. Disponible en: http://www2.pr.gov/ogp/
BVirtual/LeyesOrganicas/pdf/8-2004.pdf
Prada Pascual, J. (abril de 1949). Ponencia de Proyecto de Organización Formal de la Educación Física
en los Centros dependientes del Ministerio de Educación Nacional. En II Asamblea Nacional de
Profesores de Educación Física, Colegio Nacional de Profesores de Educación Física, Madrid,
España.
Tortosa, M. (1949). Entrenadores y Profesores de Educación Física. Revista Española de Educación
Física, 1, 12-13.
Tortosa, M. (1949). La Educación Física en el Fútbol. Revista Española de Educación Física, 1, 24-26.
Troncoso Sagredo, J. (abril de 1949). Ponencia de Proyecto de Reglamentación, propaganda, adminis-
tración y bases de trabajo para los profesores de Educación Física. En II Asamblea Nacional de
Profesores de Educación Física, Colegio Nacional de Profesores de Educación Física, Madrid,
España.
Unión Europea. (2018). Directiva (UE) 2018/958 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de junio
de 2018, relativa al test de proporcionalidad antes de adoptar nuevas regulaciones de profesiones.
Diario Oficial de la Unión Europea, de 9 de julio de 2018, núm. 173, pp. 25 a 34. Disponible en:
http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=DOUE-L-2018-81135
Unión Profesional. (2018). Informe sobre la actualización de los estatutos de las profesiones a la nor-
mativa vigente. Disponible en: http://www.unionprofesional.com/union-profesional-publica-un-
informe-sobre-la-actualizacion-de-los-estatutos-de-las-profesiones-a-la-normativa-vigente/
Villalba, R. (1949). Fines de la Educación Física. Revista Española de Educación Física, 1, 5.
Página 70

Díez Rico, C. y Gambau i Pinasa, V. (2018). Perspectiva histórica del educador físico. Revista Española de
Educación Física y Deportes, 422, 51-70

Common questions

Con tecnología de IA

The role of the physical educator in Spain evolved significantly during the 20th century, transitioning from a focus on gymnastics and basic education to encompassing broader roles in sports clubs and educational institutions. Initially, physical educators were seen as pedagogues or preparers of hygiene through movement, as highlighted by figures like Cagigal in the 1970s, who stressed the educational value and the divergence between physical education and professional sports . By the mid-20th century, emphasis was placed on this role within sports clubs and schools, expanding their responsibilities to include fitness preparation and sports management . Furthermore, the professional identity of physical educators was legally recognized and regulated by several official decrees and laws throughout the century . This evolution included a struggle with professional and academic identity, shifting from being associated solely with education to encompassing roles like sport scientists, coaches, and health promoters, reflecting broader societal changes and the increasing professionalization of sports .

Societal attitudes have affected the perception of physical education as a profession by promoting a holistic view of health and fitness, which integrates educational, recreational, and medical aspects of physical activity. Initially, physical education was seen narrowly as physical training or gymnastics; however, societal changes have broadened its scope to include wellness, lifestyle, and public health, thus redefining its professional space . This shift reflects a growing understanding of the role of movement and physical activity in maintaining overall health and wellbeing, which has been recognized since the 20th century. Cagigal's statements in the 1970s underscored the intertwining destinies of sports and physical education, arguing against their separation . Consequently, physical education's integration as part of general education curricula and allied health professions denotes a response to societal demands for healthier lifestyles, further solidifying its importance across diverse settings and contributing to its status as a legitimate career with diverse applications .

In mid-20th century Spain, physical educators and sports coaches fulfilled complementary yet distinct roles. Physical educators were primarily responsible for imparting education in the school and club settings, focusing on the developmental aspects of physical health and preparation through exercise, encompassing broad topics such as physiology, hygiene, and pedagogy . Coaches, however, were more closely associated with the training of athletes for competitive sports, emphasizing specific techniques and strategies aimed at performance enhancement. The distinction was evident in their educational path and focus: physical educators often held academic qualifications and were involved in educational and health-promoting services, while coaches were sometimes more practically trained with a focus on competitive success . This separation underscored the broader aims of physical education as a means of developing healthier lifestyles rather than solely competitive prowess .

Legal frameworks have had a profound impact on the professionalization of physical educators in Spain by standardizing qualifications and establishing regulatory bodies for practice. From the early 20th century, there was a push to formalize the profession through education and training, leading to the establishment of specific qualifications in institutions like the Escuela Central de Educación Física . The 1961 and subsequent decrees further codified the requirements for physical educators, assigning them roles that extended beyond traditional education into sports management and public health domains . These legal measures ensured that only qualified individuals could formally practice, increasing the credibility and standardization of the profession. Moreover, by 1993, Spain had incorporated the title of Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, making clear distinctions between educational roles and professional sport applications . These frameworks enhanced the recognition and professional identity of physical educators within the broader national and international contexts .

The regulation of physical education professions in Spain and other Spanish-speaking countries has been heavily influenced by historical developments, political contexts, and cultural priorities. In Spain, regulation began to take shape during the mid-20th century, driven by a need to standardize qualifications and professional roles amidst a rapidly professionalizing sports sector . This was seen in legal frameworks that established requirements for educators and their necessary qualifications from institutions like the Escuela Central de Educación Física . In Mexico, the professional scope expanded to include diverse roles such as administrators, instructors, and health promoters, exemplifying a broader international trend towards multi-dimensional roles . Similar patterns were observed in Brazil with legal recognition since 1998. The historical emphasis on rigorous physiological and pedagogical training in these countries reflects longstanding cultural values prioritizing education and health. Such regulations provide a clear professional identity and legitimacy, crucial for advocacy, policy development, and institutional support on a global scale .

Historic Spanish policies have been partially effective in equipping physical educators with necessary skills and knowledge, reflecting both accomplishments and areas needing improvement. The Royal Decrees and educational reforms introduced throughout the 20th century aimed to standardize qualifications and professionalize the field, providing a foundation for a coherent professional identity . These policies emphasized comprehensive education in physiology, hygiene, and pedagogy, equipping educators to meet health and educational demands. However, the evolving societal and sports contexts required adaptability not always thoroughly provided for by historical policies. The divergence between responsibilities in academic settings versus sports and community health roles sometimes led to gaps in specific skill sets, such as advanced sports science and interdisciplinary public health initiatives . As such, while these policies laid essential groundwork, continued updates and expanded curricula are necessary to fully address modern professional requirements and skills for evolving roles in education, sports, and health .

The inconsistency in terminology, such as the use of 'physical educator' versus 'professor of physical education', has significant implications for the professional identity of individuals in this field. Historically, these terms were used interchangeably, leading to confusion and a lack of distinct professional identity . 'Physical educator' is seen as a broader term encompassing various functions beyond academic instruction, including roles in sports management, health promotion, and community engagement. In contrast, 'professor of physical education' is more narrowly associated with educational contexts, particularly in schools and universities. This terminological ambiguity complicates the professional landscape, affecting how roles are understood and valued by society . Additionally, as professional regulations and qualifications evolved, these distinctions became more pronounced, affecting how individuals in the role were perceived and their qualifications recognized . Addressing these inconsistencies is important for clarifying professional pathways and enhancing standing in both public and professional spheres .

During the late 19th and early 20th centuries, physical educators faced significant challenges in establishing a professional identity distinct from sports due to overlapping activities and societal perceptions. One key challenge was the cultural association of physical education with sports, which prioritized performance and competition over educational and health benefits. This conflation often diminished the perceived pedagogical and holistic value of physical education . Educators had to navigate societal expectations that aligned them more with sports coaches than educational professionals. Additionally, the lack of standardized qualifications and regulatory frameworks further blurred professional boundaries, making it difficult for educators to assert distinct identities . Efforts by scholars like Cagigal to differentiate and elevate the pedagogical intents of physical education from pure athleticism represented ongoing efforts to establish a unique space for the discipline . These challenges necessitated persistent advocacy for broader recognition of physical education as a multi-faceted and integral element of general education and public health .

Historically, the profession of physical educators has been influenced by key pedagogical principles such as the integration of health, movement, and education through exercises that promote hygiene, physiology, and psychology. Ancos emphasized that physical education combines elements of pedagogy and psychology, aiming at holistic development beyond merely physical skills . The profession also emphasizes experiential learning, where educators need to understand and experience the effects of exercise themselves, ensuring their teaching is grounded in practical, tested knowledge . The differentiation between physical education and sports as more than just physical training highlights the importance placed on cultural and educational contexts in shaping curricula .

The historical distinction between sports and physical education in Spain is significant as it reflects the evolving understanding and societal roles of movement activities. Initially, physical education was focused more on personal development and hygiene, while sports gravitated towards competition and entertainment . This distinction was critical as educators sought to emphasize the pedagogical and holistic aspects of physical education, against the commercial and often sensational nature of sports. However, thinkers like José María Cagigal argued that maintaining this division was anachronistic, as both fields share the common basis of movement and could enrich one another . The convergence over time suggests a broader acceptance and synthesis of these fields into a comprehensive approach to personal and community health, ultimately contributing to professional and public acceptance of physical educators as integral to both educational and sporting realms .

También podría gustarte