Guía de Doctrina Cristiana Básica
Guía de Doctrina Cristiana Básica
La Biblia
Lo que sigue es un esbozo de la doctrina cristiana básica. Es breve, preciso e informativo.
Como en cualquier aprendizaje, usted debe empezar por lo básico. Esta base es el cimiento de su
vida cristiana. Si aprende lo que hay aquí, estará bien informado y será capaz de comprender más.
Todo lo que debe hacer es afianzarse en lo fundamental y a partir de aquí cultivar su camino
cristiano: "Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la
perfección" (Hebreos 6:1). Un edificio no puede ser más sólido que su cimiento.
1. La Biblia
a. a Si usted no tiene una Biblia, es importante que consiga una lo antes posible. ¡Le
será imprescindible en su vida cristiana! Afortunadamente, existen varias
traducciones (versiones) muy buenas al español; citamos algunas de las más
empleadas, todas ellas basadas en los manuscritos hebreos y griegos:
Reina-Valera, en sus ediciones 1960, 1977, 1989 ó 1995. La más popular entre
los protestantes y evangélicos de habla hispana. Bella y generalmente precisa.
Biblia de las Américas. Sigue muy fielmente los originales; de lectura algo difícil.
Dios habla hoy: La Biblia en versión popular. Traducción más libre, es muy
buena para principiantes pero no debiera emplearse como única base en un
estudio serio.
Si usted no está familiarizado con la Biblia, he aquí como se citan los libros:
Primero el nombre del libro (a veces abreviado), luego el capítulo, después los
versículos. Por ejemplo, Génesis 1:26-28 significa Libro del Génesis, capítulo 1,
versículos 26 al 28. 1 Corintios 15:24-28 significa Primera carta de Pablo a los
Corintios, capítulo 15, versículos 24 al 28. Algunos libros, como la carta de Judas,
constan de un solo capítulo, por lo que se omite numerarlo: Judas 5 significa el
versículo 5 de dicha carta.
b. La Biblia consiste en 66 libros: 39 del Antiguo Testamento (A.T.) y 27 del Nuevo
Testamento (N.T.). Para recordar: 3 x 9 = 27.
i. El Antiguo Testamento tiene 23.214 versículos. El N.T. tiene 7.959
versículos.
c. La Biblia requirió cerca de 1.600 años para escribirse.
i. Fue escrita en tres idiomas (hebreo, arameo y griego) por cerca de 40
autores, y es toda ella internamente coherente.
ii. Fue escrita en tres continentes: Africa, Asia, y Europa
iii. Fue escrita por gente muy diversa: profetas, sacerdotes, coperos reales,
pescadores, etc.
iv. Los primeros en traducir la Biblia al español fueron probablemente los
albigenses, grupo heterodoxo del siglo XII; no se han conservado
manuscritos.
v. La primera traducción completa al español fue completada en 1280 bajo el
auspicio del rey Alfonso X, el [Link] primera traducción protestante fue
realizada por Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera y publicada en
Basilea (Suiza) en 1569.
d. La primera traducción al español hecha en el continente americano, la Biblia de
Vencé, se publicó en México, en 1831.
e. Hasta 1997, la Biblia había sido traducida total o parcialmente a casi 2.200
lenguajes y dialectos, poniendo las Escrituras al alcance de más del 90 % de la
población mundial.
f. Los libros de la Biblia fueron divididos en capítulos por Stephen Langton hacia
1228.
i. Los libros del A.T. fueron divididos en versículos por Rabbi Natán en 1448
y los del el N.T. por Robert Estienne (Stephanus) en 1551.
g. El A.T. comprende un total de 39 libros y tiene cinco divisiones principales:
i. El Pentateuco (Génesis a Deuteronomio), 2. Libros históricos (de Josué a
Ester), 3. Libros poéticos (de Job al Cantar de los Cantares), 4. Los
profetas mayores (de Isaías a Daniel), y 5. Los profetas menores (de
Oseas a Malaquías).
h. El N.T. comprende un total de 27 libros y tiene cuatro divisiones principales:
i. Evangelios (Mateo a Juan), 2. Historia (Hechos), 3. Epístolas (Romanos a
Judas), 4. Profecía (Apocalipsis).
i. Confiabilidad de los documentos bíblicos:
i. La Biblia es textualmente pura en un 98,5 %. Esto significa que a través de
todo el proceso de copia reiterada de toda la Biblia a lo largo de los siglos,
solamente cabe alguna duda acerca del 1,5 % del texto. No existe ninguna
obra en absoluto entre los escritos de la antigüedad que siquiera se
aproxime a la precisión y exactitud de transmisión que se halla en los
documentos bíblicos.
ii. El 1,5 % del texto sobre el cual hay dudas no afecta en absoluto la
doctrina. Estos "errores" son llamadas variantes textuales y consisten
principalmente en modificaciones de palabras y ortografía.
iii. El A.T. no tiene tantos manuscritos que lo respalden como el N.T., pero es
de todos modos extremadamente confiable.
a. La Septuaginta, una traducción del A.T. hebreo al griego realizada
entre los siglos III y II antes de Cristo, testimonia la confiabilidad y
consistencia del A.T. cuando se la compara con los manuscritos
hebreos existentes.
b. Los rollos del Mar Muerto, descubiertos en 1947, también dan fe
de la confiabilidad de los manuscritos del A.T.
c. Los rollos del Mar Muerto son antiguos documentos que fueron
escondidos en cuevas del desierto de Judea hace cerca de 2000
años. Entre ellos había copias completas o fragmentos de casi
todos los libros del A.T. Entre ellos, había una copia completa del
libro de Isaías.
i. Antes de descubrirse los rollos del Mar Muerto, el
manuscrito más antiguo existente del A.T. hebreo databa
de aproximadamente 900 después de Cristo (d.C.) y
constituía el llamado Texto Masorético (del hebreo
Massorah, tradición). Los rollos contenían manuscritos
bíblicos 1000 años más antiguos. La comparación entre
ambos grupos de manuscritos demostró una exactitud de
precisión a pesar de reiteradas copias, que muchos
críticos se vieron obligados a guardar silencio.
iv. El N.T. tiene el apoyo de más de 5000 manuscritos griegos actualmente en
existencia, con 20.000 más en otros idiomas (traducciones antiguas al
siríaco, latín, copto, etc.). Parte de la evidencia manuscrita. Parte de la
evidencia incluye manuscritos copiados menos de un siglo después de
haberse escrito los originales. La variación textual en el N.T. es inferior al 1
%.
v. Fechas estimadas de producción de los documentos del N.T.
a. Las cartas de Pablo, 48-66 d.C.
b. Mateo, 70-80 d.C.
c. Marcos, 50-65 d.C.
d. Lucas y Hechos, 60-65 d.C.
e. Juan, 80-100 d.C.
f. Apocalipsis, 96 d.C.
vi. Algunos de los principales manuscritos existentes del N.T. son:
a. El manuscrito John Rylands, escrito hacia 130, el fragmento del
N.T. más antiguo conocido.
b. El papiro Bodmer II (entre 150 y 200).
c. Los papiros Chester Beatty (200), contienen gran parte del N.T.
d. El códice Vaticano (325-350) , contiene casi toda la Biblia.
e. El Códice Sinaítico (350), contiene casi todo el N.T. y más de la
mitad del A.T. (versión griega).
f. Ninguna otra obra antigua puede presumir de tener copias tan
próximas al tiempo de su escritura. Para la Biblia, tal diferencia es
de 50 años. Como comparación, para Platón o Aristóteles, la
diferencia se mide en siglos.
j. La profecía y las probabilidades matemáticas de su cumplimiento.
i. Las probabilididades de que Jesús cumpliese 48 de las principales 61
profecías concernientes a El son de 1 en 10 157; esto representa uno dividido un 1
seguido de 157 ceros.
ii. En comparación, el número total de electrones estimado en todo el
universo conocido es de aproximadamente 1079; es decir, un uno seguido
de 79 ceros.
k. Inspiración e inerrancia - La Biblia es inspirada por Dios. Esta inspiración significa
que Dios, a través del Espíritu Santo, hizo que los autores humanos de la Biblia
escribiesen la exacta y autorizada revelación que Dios quiso hacer acerca de Sí
mismo. Es Dios quien respiró (2 Timoteo 3:16) a través de la instrumentalidad de
los profetas y los apóstoles /2 Pedro 1:21).
i. Carece de todo error en los manuscritos originales y es absolutamente
confiable en todos los aspectos a los que se refiere.
ii. Todo verdadero cristiano acepta la inspiración y autoridad de la Biblia.
l. Exactitud científica en la Biblia
i. La forma esférica de la Tierra (Isaías 40:22).
ii. La Tierra no está colgada de nada (Job 26:7).
iii. Las estrellas son innumerables (Génesis 15:5).
iv. La existencia de valles en los mares (2 Samuel 22:16).
v. La existencia de manantiales y fuentes en los mares (Génesis 7:11; 8:2;
Proverbios 8:28).
vi. La existencia de "caminos" en las aguas (corrientes oceánicas) de los
mares (Salmo 8:8).
vii. El ciclo del agua (Job 26:8; 36:27-28; 37:16; 38:25-27; Salmo 135:7;
Eclesiastés 1:6-7).
viii. El hecho de que todos los seres vivos se reproducen según su especie
(Génesis 1:21; 6:19).
ix. La naturaleza de la salud, la higiene y la enfermedad (Génesis 17:9-14;
Levítico 12-14).
x. El concepto de entropía, de que la energía disponible
Doctrina Cristiana Básica
Hay un único Dios: Isaías 44:6,8; 45:6,14,18,21,22
Jesús es Dios: Juan 1:1,14; 8:58; 20:28; Colosenses 2:9; Hebreos 1:6-8
Jesús tiene dos naturalezas: la divina y la humana Colosenses 2:9; 1 Timoteo 2:5
Doctrina Cristiana
Dios, La creación, El Hombre, y Jesús
1. Dios
1. Dios es el único Ser supremo. Él es Santo (Apocalipsis 4:8), Eterno (Isaías 57:15),
Omnipotente (todo lo puede; Jeremías 32:17,27), Omnipresente (está en todas
partes; Salmo 139:7-12), y Omnisciente (todo lo sabe; 1 Juan 3:20).
2. Dios es Amor (1 Juan 4:8, 16); Luz (1 Juan 1:5); Espíritu (Juan 4:24); Verdad
(Salmo 117:2) y Creador (Isaías 40:12,22,26).
3. Él debe ser adorado (Génesis 24:26; Exodo 4:31; 2 Crónicas 29:28; 1 Corintios
14:25; Apocalipsis 7:11).
4. Él debe ser servido (Mateo 4:10;1 Corintios 6:19; Filipenses 3:7; 1 Tesalonicenses
1:9; Hebreos 9:14).
5. Él debe ser proclamado (Mateo 28:19-20; Juan 14:15-16.; Hechos 1:8).
1. "Adorar a Dios es servirle y proclamarle; servir a Dios es proclamarle y
adorarle; proclamar a Dios es adorarle y servirle." (1)
1. El nombre de Dios es Jehovah, o Yahvé. Está formado por cuatro
consonantes hebreas YHWH, deletreadas Yod, He, Waw, He(las letras
hebreas son todas consonantes, aunque en la época medieval se idearon
sistemas de vocalización escrita). La exacta pronunciación original de este
nombre no es segura. En Exodo 3:14 Dios dice que Su nombre es "Yo
soy" : "Respondió Dios a Moisés: 'Yo soy el que soy'. (hebreo: eyeh asher
eyeh). Y añadió: 'Así dirás a los hijos de Israel: ' Yo Soy me envió a
vosotros'."
6. La Trinidad
1. La doctrina de la Trinidad establece que hay un único Dios que existe
simultáneamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Cada persona es co-igual, co-eterna y co-poderosa con las otras (véase
"Trinidad" en las páginas xxxxx). Cada persona, el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo, es una persona diferente de las otras. Sin cualquiera de
ellas, no hay Dios; todas comprenden el único Dios.
2. La doctrina cristiana ortodoxa de la Trinidad se opone a los siguientes
errores:
1. El Monarquianismo modalista, también conocido como "Sólo
Jesús". Dice que hay una sola persona en la divinidad, que adoptó
formas o "modos" consecutivos. Primero fue el Padre, que
después devino el Hijo, quien luego llegó a ser el Espíritu Santo.
2.
1. Ejemplos de grupos actuales que sustentan el
monarquianismo modalista son las iglesias Pentecostal
Unida y Apostólica Unida. Esta enseñanza es incorrecta,
pues contradice la verdadera doctrina de la Trinidad.
3. Monarquianismo dinámico Enseña que hay sólo una persona en
la divinidad, el Padre. Ni Jesús ni el Espíritu Santo son Dios.
4.
1. Ejemplos de grupos que hoy sostienen esta doctrina son
los Testigos de Jehová, los Cristadelfos, y El Camino
Internacional. Esta enseñanza es incorrecta. No sólo niega
la doctrina trinitaria, sino que rechaza la divinidad de Jesús
y la del Espíritu Santo.
7. Monoteísmo- La doctrina que establece que existe solamente un Dios, y nunca ni
en ninguna parte ha existido ni existirá otro. Véase Deuteronomio 6: 4 e Isaías
44:6,8; 45:6, 14, 18, 21-22 para afirmaciones bíblicas del monoteísmo. Tanto el
monoteísmo (un único Dios) como la Trinidad (eternamente existente en tres
Personas) son verdades centrales del cristianismo ortodoxo histórico.
1. Teísmo: El cristianismo es teísta. El teísmo afirma la existencia de un Dios
personal, que además de haber creado el universo, lo sostiene e interviene
en él soberanamente (véase Teísmo en la pág xxxxx.)
8. Según lo hasta aquí dicho, el cristianismo se opone a las siguientes concepciones:
1. El politeísmo: la creencia en la existencia de muchos dioses.
1. La monolatría o henoteísmo, que es la creencia en más de un
Dios, aunque se elija servir y adorar solamente a uno ; un ejemplo
de esta posición es el mormonismo (Véase Mormonismo en las
páginas xxxxx).
2. El panteísmo: Dios está en el mundo, Dios es el mundo (cosmos)
3. Esta enseñanza es sostenida por el Movimiento de la Nueva Era (véase la
página xxxxx y siguientes).
4. El deísmo: Dios existe, y creó el universo, pero no lo sostiene ni interviene
en absoluto en el mundo (véase Deísmo en la página xxxxx.)
2. La creación
1. Dios creó el universo físico y espiritual de la nada (Génesis 1:1-2; Salmo 33:6;
Juan 1:3; Romanos 4:17; 1 Corintios 1:28).
1. Él no hizo el mundo de una parte de su propio ser
2. Él no hizo el mundo a partir de una sustancia llamada "nada".
2. Específicamente fue Jesús, la segunda Persona de la Trinidad, el Primogénito de
toda la creación (Colosenses 1:15) quien creó todas las cosas (Colosenses 1:16-
17; Cfr. Isaías 44:24).
3. Debido a que Dios creó todas las cosas, el es antes que todas las cosas, y está
por sobre todo. Por tanto, todo el Universo está bajo su gobierno.
4. Debido a que Dios creó todas las cosas, Él es capaz de proveer a su creación por
medio de su propia creación, por ejemplo el clima, la lluvia, las plantas, los
animales, la luz del sol, etc. Esto se conoce como providencia.
5. Las opiniones acerca del proceso de la creación difieren, mayormente según la
interpretación dada a los primeros tres capítulos del libro del Génesis; algunos
creen que fueron seis días literales, otros que fueron seis períodos prolongados,
de duración indefinida.
3. El hombre
1. La creación del hombre
"Entonces dijo Dios: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y
tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y
sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra'. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de
Dios lo creó; varón y hembra los creó." (Génesis 1:26-27; véase también Génesis 2: 7, 21-23).
La ley estaba escrita en su corazón. Adán y Eva eran sin pecado y "dotados con conocimiento,
justicia y verdadera santidad según la propia imagen de Dios, con la capacidad de guardar la Ley
de Dios." (Confesión de Fe de Westminster, 4:2.).
En el dicho estado, el hombre tenía acceso libre y sin empedimento a Dios. Esto se ejemplifica en
el relato de Génesis 3:8, donde se dice que Dios estaba caminando en el Jardín del Edén.
Adán y Eva se rebelaron contra Dios y pecaron al comer del fruto prohibido
El pecado original. Es la doctrina que establece que heredamos de Adán nuestra naturaleza
pecaminosa (Romanos 5:12-21).
El estado intermedio
Jesús
El es Dios en la carne (Juan 1:1,14; 8:58 con Exodo 3:14; Colosenses 2:9; Filipenses
2:5-8; Hebreos 1:8).
Su encarnación y Su divinidad
La unión hipostática. Jesús tiene dos naturalezas en una sola persona. El no es mitad Dios y mitad
hombre. El es tanto humano como divino. Es completamente Dios y completamente Hombre. Esta
es la posición correcta concerniente a sus dos naturalezas. Vea Colosenses 2:9; Filipenses 2:5-8;
Juan 8:58 y Exodo 3:14, y Las dos naturalezas de Jesús en la pág. xxxxx
"El fue nacido bajo la Ley (Gálatas 4:4) y cumplió toda la Ley de Dios
(Juan 4:34; 8:29), hasta la muerte (Filipenses. 2:8). En Su muerte,
cargó con la maldición de la Ley tornándose El mismo maldición
en nuestro lugar (Gálatas 3:13). De este modo, en la muerte de
Cristo los pecados de Su pueblo fueron juzgados (Romanos 3:23-
26) y olvidados (Hebreos 8:12), y el resultado de Su acto de
justicia fue la vida eterna (Romanos 5:18)."(2)
Jesús es llamado Dios (Juan 20:28; Romanos 9:5; Tito 2:13; Hebreos
1:8).
Su muerte y la expiación
Jesús llevó los pecados del mundo (1 Juan 2:2) en Su cuerpo, en la cruz (1 Pedro 2:24).
El fue una propiciación, una satisfacción para Dios, que apaciguó la ira de Dios.
El obró la expiación (Véase también 2. I., más arriba). El enderezó aquello que estaba mal entre
Dios y nosotros. Su sangre derramada es lo que nos limpia del pecado (Levítico 17:11; Romanos
5:9; Apocalipsis 5:9).
¿Por quiénes murió Jesús? Algunos dicen que solamente por las ovejas (los cristianos) solamente
(Juan 10:11,15).
En esta posición, las ovejas son los cristianos, los cabritos los
no cristianos (Mateo 25:32-46).
Otros dicen que El murió por todos (1 Juan 2:2). Cada lado tiene buenos argumentos.
Jesús resucitó en el mismo cuerpo en el que murió (Juan 2:19-21; Lucas 24:36-43).
El cuerpo de Jesús es un cuerpo 'resucitado'. No sabemos
exactamente cómo es este cuerpo, pero Pablo trata acerca de la
naturaleza del cuerpo resucitado en 1 Corintios 15.
Después de la resurrección, Jesús se les apareció a Sus discípulos durante un período de cuarenta
días. Entonces, El completo lo que tenía para decirles.
Kenosis (en griego, "vaciamiento"). Dice que Jesús se vació en parte de su divinidad al encarnarse;
se redujo, se hizo menos que Dios.
Eutiquianismo (de Eutiques, abad bizantino, 378-454). Dice que las dos naturalezas de Jesús están
completamente mezcladas y son indiferenciables.
Nestorianismo (de Nestorio, hereje sirio, m. 451). Dice que las dos naturalezas de Jesús están
completamente separadas una de otra, sin contacto alguno.
Monofisitismo (del griego mono , uno y physis, naturaleza). Dice que en Jesús las dos naturalezas
se combinaron y se tornaron una, conformando un nuevo tipo de ser (con lo cual Jesús no sería ni
Dios ni hombre, sino una tercera clase de ser).
Doctrina Cristiana
El Espíritu Santo, La salvación, La santificación, La Iglesia
El Espíritu Santo
Con la ascensión de Cristo tenemos la llegada del Espíritu Santo (Juan 14:26; Hechos
2) quien ministra a la Iglesia a través de la mediación de Cristo (1 Timoteo 2:5) y
las Escrituras.
El Espíritu Santo ilumina la mente del creyente (1 Corintios 2:12,13) y le revela las
cosas de Dios (1 Corintios 2:10,13; 1 Juan 2:27).
La salvación
La salvación es la liberación del juicio de Dios sobre el pecador. Este juicio es conocido
como condenación y consiste en que Dios arrojará a los perdidos al lago de fuego
eterno. Los salvados van al cielo para estar para siempre con el Señor.
Dios es el único agente de la salvación (Efesios 2:8-9; Juan 1:12-13; Hechos 13:48). El
hombre no coopera con Dios para merecer o mantener la salvación. Si una
persona pudiese hacer algo para salvarse, entonces Jesús murió
innecesariamente (Gálatas 2:21).
La salvación es por la fe, y no por obras (Romanos 3:21; 4:5; Gálatas 3:21). Es un don
gratuito, un regalo (Romanos 6:23; Efesios 2:8-9).
En la salvación, los pecados del cristiano son llevados por Cristo en la cruz, y se
cuentan a favor del creyente los méritos de Cristo.
Existen diversos puntos de vista acerca de la salvación con respecto a la elección del
hombre. Las dos opiniones extremas son:
La santificación
Santificación significa ser apartado para un uso santo; significa consagrarse (hacerse
sagrado)
Otras Escrituras que tratan del tema son Romanos 6:1-23; Gálatas 5:10-6:10; Efesios
4:17-6:18.
La Iglesia
La Iglesia visible está formada por todos los que profesan ser cristianos.
La Iglesia invisible está formada por todos los que verdaderamente son salvos.
La Iglesia es llamada el Cuerpo de Cristo (Efesios 1:22-23), y tiene a Cristo por cabeza
(Efesios 5:23).
La Iglesia ha de estar unida (Efesios 4:1-16) bajo un único Dios (Efesios 4:5).
La Iglesia está abierta a todos (Juan 3:16) y es llamada a proclamar la Palabra de Dios
(Mateo 28:19-20).
La Resurrección
También dice la Biblia que es la obra del Espíritu Santo (Romanos 8:11).
Los justos los cristianos- serán resucitados para vida eterna (Mateo 25:31-34).
Los impíos los no cristianos- serán resucitados para castigo eterno (Mateo
25:4-46).
El milenio
"Milenio" significa un período de mil años. Hay tres puntos de vista principales con
respecto al milenio que se menciona en Apocalipsis 20: 1-7.
Esta opinión afirma que Satán fue atado en la primera venida de Cristo a la
tierra. Sostiene que cuando Cristo retorne ocurrirá el Rapto de los
creyentes(véase el siguiente punto), tendrá lugar el juicio de los impíos, y
serán creados los nuevos cielos y tierra.
Esta opinión dice que Jesús retornará (el Rapto de los cristianos
ocurre entonces o poco antes de su retorno) y entonces
encadenará a Satanás, lo arrojará al abismo, y reinará en la tierra
por mil años. Al final de ese período, Satanás será soltado para
encabezar una rebelión; entonces será destruído por Jesucristo. A
continuación ocurrirá el juicio final, seguido de los nuevos cielos y
tierra.
Es debatido si el milenio es un período literal o figurado. Algunos dicen que deben ser
mil años literales (Apocalipsis 20:2), mientras que otros afirman que puede ser
interpretado de manera figurativa (2 Pedro 3:8) Hay muy buenos argumentos de
ambas partes.
El Rapto de la Iglesia
Aquellos cristianos que hayan muerto antes son resucitados y van hacia Jesús aún
antes que los que estén todavía vivos.
El juicio final
Este es el juicio de todas las personas (Mateo 25:31-46) al final de todas las cosas
(Mateo 13:40-43).
Este juicio, para los cristianos es respecto de sus obras (2 Corintios 5:10). No afecta la
salvación porque estando en Cristo (Romanos 8:1) nuestras obras no tienen
ningún papel en cuanto a la salvación (Romanos 4:5).
Para los impíos el Día del Juicio (2 Pedro 3:7) será la ocasión de juzgar todas sus
acciones pecaminosas (Hechos 17:31; 1 Corintios 13:11-15).
En la consumación de todas las cosas, Dios destruirá los elementos con intenso calor
(2 Pedro 3:12).
Habrá una nueva tierra, que es el hogar de los justos (2 Pedro 3:13).
Esta vida celestial será social ya que se habla de ella en el contexto de una ciudad
perfecta (Hebreos 12:28), como un templo santo (Ezequiel 40-48), y como una
fiesta de bodas (Apocalipsis 19:7).
En esta vida celestial no habrá más matrimonio (Mateo 22:30), ni muerte (Lucas
20:36), ni pena (Apocalipsis 7:17), ni dolor (Apocalipsis 21:4).
Divinidad de Cristo
Jesús es Dios en la carne. Juan 8:58 con Éxodo 3:14. Ver también Juan 1:1,14; 10:30-33.
1. 1 Juan 4:2-3: "En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que
confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que
no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios; y este es el
espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis opido que viene, y que ahora
ya está en el mundo."
Como Dios - Jesús debe ser Dios para ser capaz de ofrecer un sacrificio de
valor mayor que el de un mero hombre. Él tuvo que morir por los pecados
del mundo (1 John 2:2).
Como hombre - Jesús debe ser hombre para ser capaz de ser un sacrificio en
beneficio del hombre.
"ya que mediante las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque
por medio de la ley es el conocimiento del pecado."(Rom. 3:20). "mas al que no obra, sino
cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia." (Rom . 4:5).
"¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la
ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley." (Gal. 3:21).
"De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificais; de la gracia habéis caído."
(Gal. 5:4).
La Trinidad
Dios es una trinidad de personas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El Padre no es la misma
persona que el Hijo; el Hijo no es la misma persona que el Espíritu Santo; y el Espíritu Santo no es
la misma persona que el Padre. Son personas separadas; sin embargo, ellas son, las tres, el Dios
verdadero. Ellas están en perfecta armonía, consistiendo de una misma sustancia. Son iguales en
eternidad (co-eternas), naruraleza (co-iguales) y poder (co-poderosas). Si una cualquiera de ellas
fuese quitada, no habría Dios.
Existe, empero, una aparente división de algunas funciones entre los miembros o personas de
la Trinidad. Por ejemplo, el Padre elige a quienes serán salvos (Efesios 1:4), el Hijo los redime
(Efesios 1:7) y el Espíritu Santo los sella (Efesios 1:3).
Otro punto que requiere aclaración es que Dios no es una persona conocida como el Padre, con
Jesús como una criatura y el Espíritu Santo como una fuerza (como sostienen los Testigos de
Jehová). Tampoco es una persona que adoptó tres formas consecutivas, es decir, el Padre que
luego devino el Hijo quien entonces se tornó en el Espíritu Santo (como afirma, por ejemplo, la
iglesia Pentecostal Unida). Tampoco es la Trinidad un oficio asumido por tres Dioses separados
(como enseña el mormonismo).
La Tabla que sigue debiera ayudarle a ver cómo la doctrina de la Trinidad se deriva de la
Escritura. La lista es solamente ilustrativa; no pretende ser exhaustiva.
El primer paso consiste en establecer cuántos Dioses existen. La respuesta es simple: ¡Sólo
uno! Véase Isaías 43:10; 44:6; 45:14,18, 21, 22; 46:5,9.
"Yo soy Jehová y no hay ningún otro. No hay Dios fuera de mí." (Isaías 45:5).
LA TRINIDAD EN LA BIBLIA
Llamado Dios Fil 1:2 Juan 1:1,14; Col. 2:9 Hechos 5:3-4
Creador Isa. 64:8; 44:24 Juan 1:3; Col. 1:15-17 Job 33:4,26:13
Hace resucitar 1 Tes. 1:10 Juan 2:19, 10:17 Rom. 8:11
Mora dentro 2 Cor. 6:16 Col. 1:27 Juan 14:17
Omnipresente 1 Rey 8:27 Mat 28:20 Salmo 139:7-10
Omnisciente 1 Juan 3:20 Juan 16:30; 21:17 1 Cor. 2:10-11
Santifica 1 Tes. 5:23 Heb. 2:11 1 Ped. 1:2
Da vida Gen. [Link] Juan 5;21 Juan 1:3; 5:21 2 Cor. 3:6,8
Confraterniza 1 Juan 1:3 1 Cor. 1:9 2 Cor. 13:14; Fil. 2:1
Es eterno Salmo 90:2 Miq. 5:1-2 Rom. 8:11; Heb. 9:14
Tiene voluntad Luc 22:42 Luc 22:42 1 Cor. 12:11
Habla Mat. 3:17; Luc 9:25 Luc 5:20; 7:48 Hech 8:29; 11:12; 13:2
Ama Juan 3:16 Efe. 5: 25 Rom. 15:30
Ve el corazón Jer. 17:10 Apoc. 2:23 1 Cor. 2:10
Le pertenecemos Juan 17:9 Juan 17:6
Salvador 1 Tim. 1:1; 2:3; 4:10 2 Tim. 1:10; Tit. 1:4; 3:6
Le servimos Mat 4:10 Col. 3:24
Hay que creer en Juan 14:1 Juan 14:1
Da gozo Juan 15:11 Rom. 14:7
Juzga Juan 8:50 Juan 5:21,30
Citas Trinitarias Primitivas
Existen grupos sectarios, como los Testigos de Jehová, el Camino Internacional, los
Cristadelfos y otros, que niegan la Trinidad y afirman que la doctrina no fue mencionada hasta
después del tiempo del Concilio de Nicea (325 d.C.). Este concilio, primero ecuménico, "fue
convocado por el emperador Constantino para tratar el error del arianismo [vea la pág. 47] , el cual
amenazaba la unidad de la Iglesia cristiana."
Las siguientes citas muestran que la doctrina de la Trinidad de hecho estaba vigente y
generalizada mucho antes del concilio de Nicea.
Justino Mártir (aprox. 100-165). Fue un maestro, apologista y mártir, discípulo de Policarpo.
"A El [el "Dios verdaderísimo"] y al Hijo, que de El vino y nos enseñó todo esto ... y al Espíritu
profético, le damos culto y adoramos, honrándolos con razón y verdad" (Primera Apología 6: 2; en
D. Ruiz Bueno, Ed., Padres Apologetas Griegos, pág. 187)
"entonces toman en el agua el baño en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de
nuestro Salvador Jesucristo, y del Espíritu Santo." ( Primera Apología 61:3; en Ruiz Bueno, Padres
Apologetas Griegos, pág. 250).
Ireneo (115-190). Originario de Asia Menor, de niño fue discípulo de Policarpo. Llegó a ser obispo
de Lyon, en las Galias. Fue el principal teólogo del segundo siglo.
"La Iglesia, aunque dispersa en todo el mundo, hasta lo último de la tierra, ha recibido de los
apóstoles y sus discípulos esta fe: ... un Dios, el Padre Omnipotente, hacedor del cielo y de la tierra
y del mar y de todas las cosas que en ellos hay; y en un Jesucristo, el Hijo de Dios, quien se
encarnó para nuestra salvación; y en el Espíritu Santo, quien proclamó por medio de los profetas
las dispensaciones de Dios y los advenimientos y el nacimiento de una virgen, y la pasión, y la
resurrección de entre los muertos, y la ascensión al cielo, en la carne, del amadísimo Jesucristo,
nuestro Señor, y Su manifestación desde elcielo en la gloria del Padre, a fin de ‘reunir en uno todas
las cosas’, y para resucitar renovada toda carne de la entera raza humana, para que ante
Jesucristo, nuestro Señor, y Dios , y Salvador, y Rey, según la voluntad del Padre invisible, ‘se
doble toda rodilla, de las cosas en los cielos, y las cosas en la tierra, y las cosas debajo de la tierra,
y que toda lengua le confiese, y que El ejecute un justo juicio sobre todos..." (Contra todas las
herejías, I, 10:1; en Ante-Nicene Fathers vol. 1).
Teófilo de Antioquía (Segunda mitad del siglo II). Obispo de Antioquía y apologista. Presentó la
doctrina cristiana a los paganos. Es el primero en utilizar el término "Trinidad" (griego, trias).
"Igualmente también los tres días que preceden a la creación de los luminares son símbolos de
la Trinidad, de Dios, de su Verbo y de su Sabiduría [el Espíritu]" (Tres libros a Autólico II:15; en
Ruiz Bueno, Padres Apologetas Griegos, pág. 805).
Atenágoras de Atenas ( Segunda mitad del siglo II). Defensor de la fe cristiana. Dirigió una
"Legación" o defensa de los cristianos al emperador Marco Aurelio y su hijo Cómodo, hacia 177.
"¿Quién, pues, no se sorprenderá de oír llamar ateos a quienes admiten un Dios Padre y a un
Dios Hijo y un Espíritu Santo, que muestran su potencia en la unidad y su distinción en el orden?"
(Legación a favor de los cristianos, 10; en Ruiz Bueno, Padres Apologetas Griegos, pág. 661)
Orígenes (aprox. 185-254). Teólogo de Alejandría, crítico y exegeta bíbico, teólogo, prolífico autor.
Discípulo de Clemente de Alejandría.
"Si alguno dijese que el Verbo de Dios o la Sabiduría de Dios tuvieron un comienzo,
advirtámosle no sea que dirija su impiedad también contra el ingénito Padre, ya que negaría que El
fue siempre Padre y que El ha engendrado siempre al Verbo, y que siempre tuvo sabiduría en
todos los tiempos previos o edades, o cualquier cosa que pueda imaginarse previamente. No
puede haber título más antiguo del Dios omnipotente que el de Padre, y es a través del Hijo que El
es Padre. " (Sobre los principios 1.2.; Patrologia Graeca 11.132).
"Pues si este fuera el caso [que el Espíritu Santo no fuese eternamente como El es, y hubiese
recbido conocimiento en algún momento y entonces llegado a ser el Espíritu Santo] el Espíritu
Santo nunca hubiese sido reconocido en la unidad de la Trinidad, es decir, junto con los inmutables
Padre e Hijo, a menos que El siempre hubiese sido el Espíritu Santo... De todos modos, parece
apropiado inquirir cuál es la razón por la cual quien es regenerado por Dios para salvación tiene
que ver tanto con el Padre y el Hijo como con el Espíritu Santo, y no obtiene la salvación sino con
la cooperación de toda la Trinidad; y por qué es imposible tener parte con el Padre y el Hijo, sin el
Espíritu Santo" (Sobre los principios I, 3:4-5, en Alexander Roberts and James Donaldson, eds.,
The Ante-Nicene Fathers, Grand Rapids: Eerdmans, Reimpr. 1989, Vol. 4, pág. 253).
"Más aún, nada en la Trinidad puede ser llamado mayor o menor, ya que la fuente de la
divinidad sola contiene todas las cosas por Su palabra y razón, y por el Espíritu de Su boca
santifica todas las cosas dignas de ser santificadas... Habiendo hecho estas declaraciones
concernientes a la Unidad del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, retornemos al orden en el cual
comenzamos la discusión. Dios el Padre otorga, ante todo, la existencia; y la participación en
Cristo, considerando que Su ser es la palabra de la razón, los torna seres racionales ... [y] es la
gracia del Espíritu Santo presente por la cual aquellos seres que no son santos por esencia,
pueden ser tornados santos por participar de ella" (Sobre los principios I, 3: 7-8, en Roberts and
Donaldson, pág. 255).
Si es cierto, como sostienen los antitrinitarios, que la Trinidad no es una doctrina bíblica ni fue
nunca enseñada hasta el Concilio de Nicea en 325, ¿por qué existen estos textos? La respuesta es
simple: La Trinidad sí es una doctrina bíblica y sí se enseñó antes del Concilio de Nicea. Podría
agregarse que el Concilio de Nicea no hizo más que poner en claro, de manera consensada, lo que
ya era, hace tiempo, la doctrina ortodoxa enseñada y aceptada por los cristianos.
En parte, el hecho de que la doctrina de la Trinidad no hubiese sido "oficialmente" enseñada
hasta el tiempo de Nicea, se debe a que el cristianismo era ilegal hasta poco antes del Concilio. En
realidad no era posible que los grupos cristianos se reuniesen oficialmente para discutir la doctrina.
La mayor parte , y por buenas razones, temía hacer declaraciones públicas concernientes a su fe.
Por lo demás, si alguien hubiese atacado la persona de Adán, probablemente la Iglesia primitiva
hubiese respondido con la doctrina ortodoxa sobre quién fue Adán. Lo que ocurrió fue que se atacó
la persona de Cristo. Cuando la Iglesia defendió la divinidad de Jesucristo, ello contribuyó a definir
más claramente la doctrina de la Trinidad. Como se evidencia de las citas transcriptas más arriba,
la Iglesia primitiva creía en la Trinidad, y no era realmente necesario efectuar declaraciones
oficiales. No fue sino hasta que se introdujeron errores que los concilios comenzaron a reunirse
para tratar de la Trinidad, como también sobre otras doctrinas que fueron atacadas.
El Espíritu Santo
El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad. El es Dios (Hechos 5:3-4). De igual manera que el
Padre y el Hijo, El tiene voluntad (1 Cor. 12:11) y puede hablar (Hechos 13:2; 28:25). El no es una cosa o una
fuerza como sostienen algunas sectas. El es quien aplica al cristiano la redención comprada por el Hijo. El
mora en el creyente, convence de pecado y de justicia, y enseña (Juan 14:26; 15:26; 1 Juan 2:27). El Espíritu
Santo siempre da testimonio del Hijo, y esta es la razón por la cual se insiste relativamente poco acerca de El
en las Escrituras que El inspiró; es debido a que no habla de Sí, porque es humilde. Sin embargo, a pesar de
ello podemos aprender mucho del Espíritu Santo en la Biblia.
Da certeza - Rom. 8:15, 16; Gál. 4:6 Interpreta la Escritura - 1 Cor. 2:1, 14; Efe. 1:17
Limpia - 2 Tes. 2:13; 1 Ped 1:2 Da poder a los creyentes - Luc 24:49
Convence de pecado - Juan 16:9, 14 Resucita de entre los muertos - Rom. 8:11
Llena - Hech 2:4; 4:29-31; 5:18-20 Fortalece – Efe 3:16; Hech 1:8;2:4; 1 Cor 2:4
Ayuda nuestra debilidad- Rom. 8:26 Da victoria sobre la carne - Rom. 8:2-4; Gál. 4:6
Mora en los creyentes - Rom. 8:9-14; Gál. 4:6 Ayuda en la adoración - Fil. 3:3
¿Quién es Dios?
Dios es uno - Deuteronomio - 6:4; 1 Corintios 8:4
Dios es misericordioso - Exodo 34:6; Deuteron 4:31; Salmo 67:1; Santiago 5:11
Dios es justo - Salmo 7:9; 116:5; Daniel 9:14; Lament. 1:18; Apoc. 16:7
"Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre su "Pensando él en esto, un ángel del Señor se le
simiente y la simiente tuya; esta te herirá en la apareció en sueños y le dijo: ‘José, hijo de David,
cabeza, y tú la herirás en el talón" no temas recibir a María tu mujer, porque lo que
en ella es engendrado, del Espíritu Santo es’."
"Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La "El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando
virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá comprometida María, su madre, con José, antes
por nombre Emanuel." que vivieran juntos se halló que había
concebido del Espíritu Santo ... [José] no la
conoció hasta que dio a luz a su hijo
primogénito, y le puso por nombre Jesús."
Hijo de Dios
"Yo publicaré el decreto, Jehová me ha dicho: "Y se oyó una voz de los cielos que decía: ‘Este
‘Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy’." es mi Hijo amado, en quien tengo
complacencia’."
Descendiente de Abraham
"En tu simiente serán benditas todas las "Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de
naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi David, hijo de Abraham"
voz."
Hijo de Isaac
Genesis 21:12 Luke 3:23,34
"Entonces Dios le dijo a Abraham: ‘No te "Jesús, al comenzar su ministerio, era como de
preocupes por el muchacho ni por tu sierva. treinta años, hijo, según se creía, de José hijo
Escucha todo cuanto te diga Sara, porque en de Elí ... hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de
Isaac te será llamada descendencia’." Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor..."
De la casa de David
"Vienen días, dice Jehová, en que levantaré a "Jesús, al comenzar su ministerio, era como de
David renuevo justo, y reinará como Rey, el treinta años, hijo, según se creía, de José hijo
cual será dichoso y actuará conforme al de Elí ...hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed,
derecho y la justicia en la tierra." hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón..."
Nacido en Belén
"Pero tú, Belén Efrata, tan pequeña entre las "Cuando Jesús nació, en Belén de Judea, en
familias de Judá, de ti ha de salir el que será días del rey Herodes, llegaron del oriente a
Señor en Israel; su orígenes se remontan al Jerusalén unos sabios ..."
inicio de los tiempos, a los días de la eternidad."
Sería un profeta
"Un profeta como tú les levanatré en medio de "Y la gente decía: ‘Este es Jesús, el profeta, el
sus hermanos; pondré mis palabras en su boca de Nazaret de Galilea’."
y él les dirá todo lo que yo le mande."
Sería un sacerdote
"Juró Jehová y no se arrepentirá: ‘Tu eres "Por tanto, hermanos santos, participantes del
sacerdote para siempre según el orden de llamamiento celestial, considerad al apóstol y
Melquisedec." sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo
Jesús."
Hebreos 5:5-6, "Por eso, Tampoco Cristo se
glorificó a sí mismo haciéndose sumo
sacerdote, sino que fue Dios quien le dijo: ‘Tú
eres mi hijo, yo te he engendrado hoy’. Como
también dice en otra parte: ‘Tú eres sacerdote
para siempre, según el orden de Melquisedec.’"
Sería un rey
"Yo he puesto mi rey sobre Sión, mi santo "Pusieron sobre su cabeza su causa escrita:
monte." ‘Este es Jesús, el rey de los judíos’."
El juzgará
"Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es "No puedo hacer nada por mí mismo; según
nuestro legislador, Jehová es nuestro rey. ¡El ogo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no
mismo nos salvará! " busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre,
que me envió."
"Voz que clama en el desierto.’¡Preparad un "En aquellos días se presentó Juan el Bautista
camino a Jehová; nivelad una calzada en la predicando en el desierto de Judea, y diciendo:
estepa a nuestro Dios!’" ‘¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se
ha acercado!’"
La crucifixión
"Al músico principal; sobre Ajelet-sahar [La "Cuando llegaron al lugar llamado de la
gacela de la aurora]. Salmo de David. Dios mío, Calavera, lo crucificaron allí, y a los
Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ... malhechores, uno a la derecha y uno a la
No te alejes de mí, porque la angustia está izquierda."
cerca y no hay quien e ayude. Me han rodeado
muchos toros; fuertes toros de Basán me han Juan 19:33
cercado. Abrieron contra mí su boca como león
rapaz y rugiente. He sido derramado como el "Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron
agua y todos mis huesos se descoyuntaron. Mi ya muerto, no le quebraron las piernas."
corazón fue como cera, derritiéndose dentro de
mí. Como un tiesto se secó mi vigor y mi lengua Juan 19:23-24
se pegó a mi paladar. ¡Me has puesto en el
polvo de la muerte! "Cuando los soldados crucificaron a Jesús,
tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes,
Perros me han rodeado; me ha cercado una una para cada soldado. Tomaron también su
banda de malignos; desgarraron mis manos y túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido
mis pies. ¡Contar puedo todos mis huesos" de ariba abajo. Entonces dijeron entre sí: ‘No la
Entre tanto, ellos me miran y me observan. partamos, sino echemos suertes sobre ella, a
Repartieron entre sí mis vestidos y sobre mi ver de quién será.’ Esto sucedió para que se
ropa echaron suertes." cumpliera la Escritura, que dice: ‘Repartieron
entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron
suertes’. Y así lo hicieron los soldados."
"Despreciado y desechado entre los hombres, "Ni aun sus hermanos creían en él."
varón de dolores, experimentado en
sufrimiento; y como escondimos de él el rostro, Juan 7:48
fue meospreciado y no lo estimamos."
"¿Acaso ha creído en él alguno de los
gobernantes o de los fariseos?"
"Pero sobre la casa de David y los habitantes "Pero uno de los soldados le abrió el costado
de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y con una lanza, y al instante salió sangre y
de oración. Mirarán a mí, a quien traspasaron, y agua."
llorarán como se llora por el hijo unigénito, y se
afligirán por él como quien se aflige por el
primogénito."
"Las siguientes probabilidades son tomadas de Peter Stoner en Science Speaks (Habla la
Ciencia, Moody Press, 1963) para demostrar que una coincidencia como explicación del
cumplimiento de las profecás por Jesús queda descartada por la ciencia de las probabilidades.
Dice Stoner que, empleando el cálculo de probabilidades con referencia a ocho profecías,
«Hallamos que la probabilidad de que cualquier hombre que hasta ahora haya vivido pudiese haber
cumplido las ocho profecías es de 1 en 10 17." Esto corresponde a 1 dividido 100 000 000 000 000
000. Para ayudarnos a comprender lo abrumadoramente bajo de esta probabilidad, Stoner la ilustra
suponiendo que "tomamos 1017 dólares de plata y los repartimos sobre el estado de Texas.
Cubrirían todo el estado con una profundidad de 60 centímetros. Ahora marcamos una sola de las
monedas y la mezclamos bien con las otras, en todo el estado. Cubrimos los ojos de un hombre y
le decimos que puede viajar tan lejos como quiera, pero tiene una sola oportunidad para levantar
una moneda y que sea la marcada. ¿Qué probabilidad tendría de acertar? Exactamente la misma
probabilidad que hubiesen tenido los profetas de escribir estas ocho profecías y que todas ellas se
cumpliesen por azar en un mismo hombre cualquiera.
Stoner considera 48 profecías y dice: "Hallamos que la probabilidad de que cualqier hombre
cumpliese las 48 profecías es de 1 en 10 157, o 1 dividido 100 000 000 000 000 000 000 000 000
000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000
000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000.
El número total estimado de electrones en todo el universo es de aproximadamente 10 79.
Debiera ser muy evidente que Jesús no cumplió las profecías por accidente.
Esta información fue tomado del libro Evidencia que exige un veredicto, por Josh McDowell.
La Ley Y El Evangelio
La Ley es los "Haz" y "No hagas" del comportamiento moral. Dios dio la Ley de modo que la
gente tuviese una guía para vivir y una norma por la cual pudiesen reconocer su propia
pecaminosidad y la pureza de Dios. Hay 613 mandamientos en el Antiguo Testamento. Ellos
supervisan el comportamiento moral, judicial y religioso.
La Ley refleja el carácter de Dios, porque ella proviene del corazón mismo de Dios. La Biblia
dice que de la abundancia del corazón habla la boca (Mat 12:34). Cuando Dios dio la Ley, estaba
hablando desde la abundancia de Su corazón. Estaba hablando de lo que estaba en El. Por tanto,
la Ley es buena, pura, justa y santa. Está mal mentir, porque mentir es contrario a la naturaleza de
Dios. Está mal robar, porque el robo es contrario a la naturaleza de Dios.
Proviniendo, como proviene, del corazón mismo de Dios, y habiendo sido dada a los hombres,
esta Ley es una norma para la conducta humana; una norma perfecta. Porque la Ley es perfecta, y
nosotros no lo somos, es imposible que ella sea cumplida por personas pecaminosas. Fue por esta
razón que la Ley se convirtió en una piedra de tropiezo. Se convirtió en un obstáculo para el
hombre, porque es una norma perfecta e inalcanzable. La Ley, así, trae lo opuesto de aquello que
exige. La Ley manda ser perfecto, pero le demuestra que usted no lo es. Dice que hay que ser
santo, pero le condena cuando usted no lo es. Ya que no nos es posible cumplir con al Ley y ganar
así nuestro lugar con Dios, necesitamos que la santidad de Dios nos sea dada; simplemente
porque no hay forma en que por nosotros mismos estemos a la altura de Dios. Por tanto, "... la Ley
ha sido nuestro guía para llevarnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe" (Gálatas
3:24). Es decir que la Ley nos muestra que no podemos alcanzar a Dios por medio de lo que
nosotros hacemos. Necesitamos de la gracia de Dios que se halla en Cristo Jesús y se manifestó
en Su sacrificio.
"porque por las obras de la Ley ningún ser humano será justificado delante de él, ya que por medio
de la Ley es el conocimiento del pecado." (Rom. 3:20).
"¿Qué, pues, diremos? ¿La Ley es pecado? ¡De ninguna manera! Pero yo no conocí el pecado
sino por la Ley; y tampoco conocería la codicia, si al Ley no dijera: «No codiciarás»." (Rom. 7:7).
"Pero sabemos que todo lo que la Ley dice, lo dice a los que están bajo la Ley, para que toda boca
se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios" (Rom. 3:19).
"El pecado no se enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la Ley, sino bajo la gracia" (Rom.
6:14).
"porque por las obras de la Ley ningún ser humano será justificado delante de él" (Rom. 3:20).
"Todos los que dependen de las obras de la Ley están bajo maldición, pues escrito está: «Maldito
sea el que no permanezca en todas las cosas escritas en el libro de la Ley, para cumplirlas" (Gal.
3:10).
Somos hechos justos ante la vista de Dios por gracia, aparte de la Ley de Dios.
"Concluimos, pues, que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la Ley" (Rom. 3:28).
"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo"
(Rom. 5:1).
"sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la Ley, sino por la fe de Jesucristo,
nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo, y no por las
obras de la Ley, por cuanto por las obras de la Ley nadie será justificado" (Gal. 2:16).
La Ley nos muestra que el don gratuito del Evangelio es la única forma de alcanzar la justicia.
"De manera que la Ley ha sido nuestro guía para llevarnos a Cristo, a fin de que fuéramos
justificados por la fe." (Gal. 3:24).
"Pero sabemos que la Ley es buena, si uno la usa legítimamente, conociendo esto: que la Ley no
fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores,
para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los
fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para
cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios bienaventurado..." (1
Tim. 1:8-11).
La forma de revelación.
"Cuando los gentiles que no tienen la Ley hacen por naturaleza lo que es de la Ley, estos, aunque
no tengan Ley, son ley para sí mismos, mostrando al obra de la Ley escrita en sus corazones..."
(Rom. 2:14-15).
Sería imposible convertir a nadie si la Ley no hubiese sido escrita en su corazón, porque la Ley es
la que revela el pecado (Rom. 3:20).
El contenido.
La Ley dice lo que la gente tiene que hacer (nuestras obras); tiene exigencias (Deut. 27:26).
El Evangelio revela lo que Dios está haciendo (la obra de Dios). Por tanto, no exige de nosotros
nada excepto la fe (Rom. 6:23).
El Evangelio es la muerte, entierro y resurrección de Cristo por los pecados (1 Cor. 15:1-4).
Sus promesas
La Ley por obediencia completa a todos sus mandamientos (Lev. 18:5; Lucas 10:26).
El Evangelio por gracia, incondicionalmente (Rom. 3:22-24, Efesios 2:8-9). No exige nada ni
profiere amenazas, sino que quita del pecador el deseo de pecar.
La Ley le revela al hombre su pecado. No ofrece ayuda para que se libre de él; arroja al hombre a
la desesperación.
"...Pero yo no conocí el pecado sino por la Ley; y tampoco conocería la codicia, si al Ley no dijera:
«No codiciarás»." (Rom. 7:7).
"Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados
han hecho que oculte de vosotros su rostro para no oíros." (Isaías 59:2).
"Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, haciéndose maldición por nosotros (pues está escrito:
«Maldito todo el que es colgado en un madero»)" (Gal. 3:13).
"Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo" (Rom. 10:17, Reina-Valera 1995
margen).
"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" (Rom. 8:1).
El Evangelio no exige que el hombre haga nada bueno, ni en su corazón, mente o cuerpo, porque
es un don gratuito.
"Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús,
Señor nuestro." (Rom. 6:23).
"Pero sabemos que la Ley es buena, si uno la usa legítimamente, conociendo esto: que la Ley no
fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores,
para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los
fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para
cuanto se oponga a la sana doctrina,..." (1 Tim. 1:8-10).
El Evangelio se les predica a quienes están alarmados, atemorizados, heridos por la Ley, a
aquellos que tienen sed por el mensaje del Evangelio.
"De manera que la Ley ha sido nuestro guía para llevarnos a Cristo, a fin de que fuéramos
justificados por la fe" (Gál. 3:24).
Pacto
Un pacto es un contrato o acuerdo entre dos o más partes. El Pacto es la modalidad a través de
la cual Dios ha escogido comunicarse con nosotros, redimirnos, y garantizarnos vida eterna en
Cristo Jesús. Estas verdades, reveladas en la Biblia, son la base del cristianismo. La Biblia es el
documento del Pacto. El Antiguo y Nuevo Testamento son en realidad los Pactos Antiguo y Nuevo.
La palabra "testamento" proviene del vocablo latino que significa "pacto".
Existe un patrón con respecto a los pactos hallados en la Biblia. Básicamente, tal patrón o
modelo es como sigue. La parte que toma la iniciativa se describe a Sí misma y lo que ha hecho,
luego hay una lista de obligaciones mutuas entre las partes intervinientes. A continuación está la
sección que trata de las recompensas y castigos relacionados, respectivamente, con el
cumplimiento o el quebrantamiento del pacto. Los Diez Mandamientos, por ejemplo, cumplen este
patrón y son un documento de pacto.
El pacto es cómo Dios decidió inicialmente tratar con la humanidad. Sabemos esto a partir del
estudio del Pacto Eterno mencionado en Hebreos 13:20, "Que el Dios de paz, que resucitó de los
muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno".
En este pacto, Dios el Padre y el Hijo realizaron un acuerdo concerniente a los elegidos. Este pacto
fue establecido antes de que el universo fuera creado y consistía en que el Padre prometió traer al
Hijo a todos cuantos el Padre Le diera (Juan 6:39; 17:9,24). El Hijo se haría hombre (Col. 2:9; 1
Tim. 2:5), se tornaría por un poco de tiempo menor que los ángeles (Heb. 2:7), y estaría sometido a
la Ley (Gál. 4:4-5). El Hijo moriría por los pecados del mundo (1 Juan 2:2; 1 Ped. 2:24) y el Padre
resucitaría al Hijo de los muertos (Salmo 2).
El Pacto Eterno, entonces, lleva al Pacto de Gracia. Mientras que el Pacto Eterno fue hecho
entre el Padre y el Hijo, el Pacto de Gracia es establecido entre Dios y el hombre. Este último pacto
es aquel donde Dios le promete al hombre la salvación eterna sobre la base del sacrificio de
Jesucristo en la cruz. Tal pacto se manifiesta en nuestro mundo en una sucesión de pactos
adicionales que Dios hizo con individuos: Adán (Gén. 2:15-17), Noé (Gén. 9:12-16), Abraham (Gén.
17), los israelitas en el monte Sinaí (Exo. 34:28), David ( 2 Sam. 7:12-16), los creyentes en el
Nuevo Pacto (Jer. 31:31-37), etc.
Yo presento la opinión de que hay dos pactos principales. Sin embargo, hay desacuerdo en lo
concerniente al número de Pactos. Algunos dicen que realmente hay uno solo, el Pacto Eterno, del
cual dependen todos los demás. Otros dicen que hay dos, otros tres, otros cuatro, etc. No hay
realmente una respuesta absoluta.
De todos modos, comprender la noción de pacto es importante por varias razones:
Vemos que Dios trata con el hombre en una relación de pacto.
Ya que un pacto es un acuerdo, se trata de una promesa hecha por Dios. Ya que podemos confiar
eternamente en la palabra de Dios, podemos reconfortarnos grandemente en Su pacto que nos
promete vida eterna en Su Hijo.
Nos ayuda a ver la Biblia como un documento de Pacto. El Antiguo y Nuevo Testamentos son en
realidad los Pactos Antiguo y Nuevo.
Considerando al pacto como el marco de referencia en el cual la Biblia fue escrita, podemos
entenderla mejor; como también entendemos mejor los tratos de Dios con nosotros por su
intermedio, y nuestras responsabilidades para con Dios, así como las de El hacia nosotros.
Podemos entender mejor los símbolos usados por Dios en la ratificación del Pacto: la Cena del
Señor y el bautismo.
El Padre requirió del Hijo que El expiase por los pecados de aquellos que el Pade le había dado (1
Juan 2:2; Juan 6:39; 10:11,15), e hiciese lo que Adán no pudo hacer, mediante la observancia de la
Ley (Gál. 4:4-5; 1 Ped. 2:22).
Que el Hijo asumiese la naturaleza humana (Juan 1;1, 14; Col. 2:9).
Que el Hijo, después de lograr el perdón de los pecados y la vida eterna, los aplicase a los elegidos
(Rom. 5:18; 1 Cor. 15:22; 2 Cor. 5:14).
El Pacto Eterno es el modelo para el Pacto de Gracia. El primero es eterno, es decir, sancionado
desde la eternidad, y el segundo temporal, en el sentido de que se realiza en el tiempo. El primero
es un acuerdo entre el Padre y el Hijo como certeza y cabeza de los elegidos, mientras que el
segundo es un acuerdo entre el Dios Trino y el pecador elegido.
Si no hubiese habido un Pacto Eterno entre el Padre y el Hijo, no podría haber habido un Pacto de
Gracia entre Dios y el hombre pecador.
El Espíritu Santo, que produce la fe en el pecador, fue prometido a Cristo por el Padre, y la
aceptación del camino de vida a través de la fe fue garantizada por Cristo.
Este fue un pacto hecho entre Dios y Adán, donde Adán hubiese tenido vida eterna basada en la
obediencia a Dios. Esto hubiese sido aparentemente posible, ya que Adán no tenía inicialmente
una naturaleza pecaminosa.
"Y mandó Jehova Dios al hombre, diciendo: «De todo árbol del huerto podrás comer; pero del árbol
del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente
morirás»." (Gén. 2:16-17).
La promesa relacionada con aquel pacto era la vida. La condición era perfecta obediencia. Su
pena, en caso de incumplimiento, era la muerte.
Este pacto fue la promesa de Dios a Noé de no destruir nunca más el mundo con un diluvio. Dios
dio el arco iris como señal.
"«Yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros; con
todo ser viviente que está con vosotros: aves, animales y toda bestia de la tierra que está con
vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. Estableceré mi pacto
con vosotros, y no volveré a exterminar a todos los seres vivos con aguas de diluvio, ni habrá más
diluvio para destruir la tierra». Asimismo dijo Dios: «Esta es la señal del pacto que yo establezco a
perpetuidad con vosotros y con todo ser viviente que está con vosotros: Mi arco he puesto en las
nubes, el cual será por señal de mi pacto con la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes
sobre la tierra, se dejará ver mi arco en las nubes. Y entonces me acordaré de mi pacto con
vosotros y todo ser viviente de toda especie; y no habrá más diluvio de aguas para destruir todo ser
vivo. Estará el arco en las nubes; lo veré y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser
viviente, con todo lo que tiene vida sobre la tierra». Dijo, pues, Dios a Noé: «Esta es la señal del
pacto que he establecido entre mí y todo lo que tiene vida sobre la tierra»." (Gén. 9:9-17).
Dios prometió una tierra y descendientes a Abraham, a quien se le mandó "guardar" el pacto (Gén.
17:9-10, 14) , y le dio la circuncisión como señal. (Gén 15:8-18; 17:1-14).
"Aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: «A tus descendientes daré esta tierra, desde
el río de Egipto hasta el río grande, el Eufrates»." (Gén. 15:18).
Con la entrega de la Ley, la nación de Israel fue constituida una nación santa y se le dieron
condiciones a seguir para asegurar su relación con Dios. El Pacto fue ratificado por un sacrificio y
el derramamiento de sangre (Exo. 24:4-8).
"Entonces Moisés escribió todas las palabras de Jehová, y levantándose de mañana edificó un
altar y doce columnas al pie del monte, una por cada tribu de Israel. Luego envió jóvenes de los
hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehová.
Moisés tomó la mitad de la sangre, la puso en tazones y esparció la otra mitad de la sangre sobre
el altar. Después tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: «Obedeceremos y
haremos todas las cosas que Jehová ha dicho». Entonces Moisés tomó la sangre, la roció sobre el
pueblo, y dijo: «Esta es la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas
cosas»." (Exodo 24: 4-8).
"Hice pacto con mi escogido; juré a David mi siervo, diciendo: «Para siempre confirmaré tu
descendencia, y edificaré mi trono por todas las generaciones.»." (Salmo 89:3-4).
El Nuevo Pacto
Este es el Nuevo Pacto de la era mesiánica, cuando la Ley de Dios sería escrita en los corazones
de los hombres.
"«Vienen días», dice Jehová, «en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la
casa de Judá... este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días», dice
Jehová: «Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi
pueblo»." (Jer. 31:31,33).
"Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la
cabeza, y tú la herirás en el talón." (Gén. 3:15).
"Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré; y serán benditas en ti todas
las familias de la tierra." (Gén. 12:3).
"Bendito sea el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un
poderoso Salvador en la casa de David, su siervo –como habló por boca de sus santos profetas
que fueron desde el principio- , salvación de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos
odiaron, para hacer misericordia con nuestros padres y acordarse de su santo pacto, del juramento
que hizo a Abraham, nuestro padre, que nos había de conceder que, librados de nuestros
enemigos, sin temor lo serviríamos en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días. Y tú,
niño, profeta del Altísimo serás llamado, porque irás delante de la presencia del Señor para
preparar sus caminos, para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus
pecados, por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto la aurora,
para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte, para encaminar nuestros pies
por camino de paz." (Lucas 1:68-79).
El Pacto de Gracia
Este pacto puede definirse como el acuerdo por bondad inmerecida entre el Dios ofendido y el
pecador ofensor, en el cual Dios promete la salvación por la fe en Cristo, y el pecador la acepta por
la fe, comprometiéndose a una vida de fe y obediencia (Juan 1:12-13; 3:16; Rom. 10:9-10).
Una comparación entre el Pacto de Obras (Pacto con Adán) y el Pacto de Gracia
Pacto deo Obras Pacto do Gracia
Al igual que en el Pacto de Obras, también en el Pacto de Gracia Dios es la primera de las
partes; El toma al iniciativa y determina la relación que la otra parte deberá tener ante El.
No es fácil determinar quién es la segunda parte; pero en general, puede decirse que
naturalmente Dios estableció el Pacto de Gracia con el hombre caído (alejado de Dios por el
pecado).
La noción de que el pacto se realiza plenamente sólo en los elegidos es una idea perfectamente
bíblica como se desprende, por ejemplo, de Jeremías 31:21-34 y Hebreos 8:8-12. También
concuerda enteramente con la relación que el Pacto de Gracia guarda con el Pacto Eterno.