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Historia y Propiedades de Números Primos

El documento define un número primo como un número natural mayor que 1 que solo tiene dos divisores enteros: él mismo y el 1. Explica que los números primos solo pueden dividirse por 1 y por sí mismos, mientras que los números compuestos tienen otros divisores. Además, proporciona una breve historia del conocimiento y estudio de los números primos a lo largo de la historia, desde las civilizaciones antiguas hasta los avances modernos.
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Historia y Propiedades de Números Primos

El documento define un número primo como un número natural mayor que 1 que solo tiene dos divisores enteros: él mismo y el 1. Explica que los números primos solo pueden dividirse por 1 y por sí mismos, mientras que los números compuestos tienen otros divisores. Además, proporciona una breve historia del conocimiento y estudio de los números primos a lo largo de la historia, desde las civilizaciones antiguas hasta los avances modernos.
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Número primo

número natural mayor que 1 y que solo


tiene dos divisores enteros

En matemáticas, un número primo es un


número natural mayor que 1 que tiene
únicamente dos divisores positivos
distintos: él mismo y el 1.[1] [2]
​ ​Por el
contrario, los números compuestos son
los números naturales que tienen algún
divisor natural aparte de sí mismos y del 1,
y, por lo tanto, pueden factorizarse. El
número 1, por convenio, no se considera ni
primo ni compuesto.

Números naturales de cero a cien. Los números primos están marcados en rojo.

La distribución de los números primos (trazos azules) hasta el 400

Los 168 números primos menores que


1000 son:
2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41,
43, 47, 53, 59, 61, 67, 71, 73, 79, 83, 89, 97,
101, 103, 107, 109, 113, 127, 131, 137, 139,
149, 151, 157, 163, 167, 173, 179, 181, 191,
193, 197, 199, 211, 223, 227, 229, 233, 239,
241, 251, 257, 263, 269, 271, 277, 281, 283,
293, 307, 311, 313, 317, 331, 337, 347, 349,
353, 359, 367, 373, 379, 383, 389, 397, 401,
409, 419, 421, 431, 433, 439, 443, 449, 457,
461, 463, 467, 479, 487, 491, 499, 503, 509,
521, 523, 541, 547, 557, 563, 569, 571, 577,
587, 593, 599, 601, 607, 613, 617, 619, 631,
641, 643, 647, 653, 659, 661, 673, 677, 683,
691, 701, 709, 719, 727, 733, 739, 743, 751,
757, 761, 769, 773, 787, 797, 809, 811, 821,
823, 827, 829, 839, 853, 857, 859, 863, 877,
881, 883, 887, 907, 911, 919, 929, 937, 941,
947, 953, 967, 971, 977, 983, 991 y 997
(sucesión A000040 ([Link]
040) en OEIS).

El primer número primo a partir del


número mil es el 1009, después de diez
mil es el 10 007, a partir de cien mil es el
100 003 e inmediatamente tras un millón
es el 1 000 003.

La propiedad de ser número primo se


denomina primalidad.

En la teoría algebraica de números, los


números primos se denominan números
racionales primos para distinguirlos de los
números gaussianos primos.[3] ​La
primalidad no depende del sistema de
numeración, pero sí del anillo donde se
estudia la primalidad. Dos es primo
racional; sin embargo tiene factores como
entero gaussiano: 2 = (1+i)*(1-i).

El estudio de los números primos es una


parte importante de la teoría de números,
rama de las matemáticas que trata las
propiedades, básicamente aritméticas,[4] ​
de los números enteros.

Los números primos están presentes en


algunas conjeturas centenarias tales
como la hipótesis de Riemann y la
conjetura de Goldbach, resuelta por Harald
Helfgott en su forma débil.

La distribución de los números primos es


un asunto reiterativo de investigación en la
teoría de números: si se consideran
números aisladamente, los primos
parecieran estar distribuidos de modo
probabilístico, pero la distribución «global»
de los números primos se ajusta a leyes
bien definidas.
Historia

El Oriente prehelénico

Imagen del hueso de Ishango expuesto en el Real Instituto Belga de Ciencias Naturales.

Las muescas presentes en el hueso de


Ishango, que data de hace más de
20 000 años (anterior por tanto a la
aparición de la escritura) y que fue hallado
por el arqueólogo Jean de Heinzelin de
Braucourt,[5] ​parecen aislar cuatro
números primos: 11, 13, 17 y 19. Algunos
arqueólogos interpretan este hecho como
la prueba del conocimiento de los
números primos. Con todo, existen muy
pocos hallazgos que permitan discernir
los conocimientos que tenía realmente el
hombre de aquella época.[6] ​

Numerosas tablillas de arcilla cocida


atribuidas a las civilizaciones que se
fueron sucediendo en Mesopotamia a lo
largo del II milenio a. C. muestran la
resolución de problemas aritméticos y
atestiguan los conocimientos de la época.
Los cálculos requerían conocer los
inversos de los naturales, que también se
han hallado en tablillas.[7] ​En el sistema
sexagesimal que empleaban los
babilonios para escribir los números, los
inversos de los divisores de potencias de
60 (números regulares) se calculan
fácilmente; por ejemplo, dividir entre 24
equivale a multiplicar por 150 (2·60+30) y
correr la coma sexagesimal dos lugares.
El conocimiento matemático de los
babilonios necesitaba una sólida
comprensión de la multiplicación, la
división y la factorización de los naturales.

En las matemáticas egipcias, el cálculo de


fracciones requería conocimientos sobre
las operaciones, la división de naturales y
la factorización. Los egipcios solo
operaban con las llamadas fracciones
egipcias, suma de fracciones unitarias, es
decir, aquellas cuyo numerador es 1, como
, por lo que las fracciones
de numerador distinto de 1 se escribían
como suma de inversos de naturales, a ser

posible sin repetición en

lugar de .[8] ​Es por ello que, en

cierta manera, tenían que conocer o intuir


los números primos.[9] ​
Antigua Grecia

Un fragmento de los Elementos de Euclides encontrado en Oxirrinco

La primera prueba indiscutible del


conocimiento de los números primos se
remonta a alrededor del año 300 a. C. y se
encuentra en los Elementos de Euclides
(tomos VII a IX). Euclides define los
números primos, demuestra que hay
infinitos de ellos, define el máximo común
divisor y el mínimo común múltiplo y
proporciona un método para
determinarlos que hoy en día se conoce
como el algoritmo de Euclides. Los
Elementos contienen asimismo el teorema
fundamental de la aritmética y la manera
de construir un número perfecto a partir
de un número primo de Mersenne.

La criba de Eratóstenes, atribuida a


Eratóstenes de Cirene, es un método
sencillo que permite encontrar números
primos. Hoy en día, empero, los mayores
números primos que se encuentran con la
ayuda de ordenadores emplean otros
algoritmos más rápidos y complejos.
Desde la época del Renacimiento

Pierre de Fermat

Después de las matemáticas griegas hubo


pocos avances en el estudio de los
números primos hasta el siglo xvii. En
1640 Pierre de Fermat estableció (aunque
sin demostración) el pequeño teorema de
Fermat, posteriormente demostrado por
Leibniz y Euler. Es posible que mucho
antes se conociera un caso especial de
dicho teorema en China.

Fermat conjeturó que todos los números


2 n
de la forma 2 +1 eran primos (debido a lo
cual se los conoce como números de
Fermat) y verificó esta propiedad hasta n =
4 (es decir, 216 + 1). Sin embargo, el
número de Fermat 232 + 1 es compuesto
(uno de sus factores primos es 641),
como demostró Euler. De hecho, hasta
nuestros días no se conoce ningún
número de Fermat que sea primo aparte
de los que ya conocía el propio Fermat.
El monje francés Marin Mersenne
investigó los números primos de la forma
2p − 1, con p primo. En su honor, se los
conoce como números de Mersenne.

En el trabajo de Euler en teoría de números


se encuentran muchos resultados que
conciernen a los números primos.
Demostró la divergencia de la serie
, y en 1747
demostró que todos los números
perfectos pares son de la forma 2p-1(2p -
1), donde el segundo factor es un número
primo de Mersenne. Se cree que no
existen números perfectos impares, pero
todavía es una cuestión abierta.
A comienzos del siglo xix, Legendre y
Gauss conjeturaron de forma
independiente que, cuando n tiende a
infinito, el número de primos menores o
iguales que n es asintótico a , donde

ln(n) es el logaritmo natural de n. Las


ideas que Bernhard Riemann plasmó en un
trabajo de 1859 sobre la función zeta
describieron el camino que conduciría a la
demostración del teorema de los números
primos. Hadamard y De la Vallée-Poussin,
cada uno por separado, dieron forma a
este esquema y consiguieron demostrar el
teorema en 1896.
Actualmente no se comprueba la
primalidad de un número por divisiones
sucesivas, al menos no si el número es
relativamente grande.

Durante el siglo xix se desarrollaron


algoritmos para saber si un número es
primo o no factorizando completamente el
número siguiente (p+1) o el anterior (p-1).
Dentro del primer caso se encuentra el
test de Lucas-Lehmer, desarrollado a partir
de 1856. Dentro del segundo caso se
encuentra el test de Pépin para los
números de Fermat (1877). El caso
general de test de primalidad cuando el
número inmediatamente anterior se
encuentra completamente factorizado se
denomina test de Lucas.

Posteriormente se encontraron algoritmos


de primalidad con solo obtener una
factorización parcial de p+1 o p-1.
Ejemplos de estos algoritmos son el test
de Proth (desarrollado alrededor de 1878)
y el test de Pocklington (1914). En estos
algoritmos se requiere que el producto de
los factores primos conocidos de p-1 sea
mayor que la raíz cuadrada de p. Más
recientemente, en 1975, Brillhart, Lehmer y
Selfridge desarrollaron el test de
primalidad BLS que solo requiere que
dicho producto sea mayor que la raíz
cúbica de p. El mejor método conocido de
esta clase es el test de Koniaguin y
Pomerance del año 1997, que requiere que
dicho producto sea mayor que p3/10.[10] ​
[11] ​

A partir de la década de 1970 varios


investigadores descubrieron algoritmos
para determinar si cualquier número es
primo o no con complejidad
subexponencial, lo que permite realizar
tests en números de miles de dígitos,
aunque son mucho más lentos que los
métodos anteriores. Ejemplos de estos
algoritmos son el test APRT-CL
(desarrollado en 1979 por Adleman,
Pomerance y Rumely, con mejoras
introducidas por Cohen y Lenstra en
1984), donde se usan los factores de pm-1,
donde el exponente m depende del
tamaño del número cuya primalidad se
desea verificar, el test de primalidad por
curvas elípticas (desarrollado en 1986 por
S. Goldwasser, J. Kilian y mejorado por A.
O. L. Atkin), que entrega un certificado
consistente en una serie de números que
permite después confirmar rápidamente si
el número es primo o no. El desarrollo más
reciente es el test de primalidad AKS
(2002), que si bien su complejidad es
polinómica, para los números que puede
manejar la tecnología actual es el más
lento de los tres.

Durante mucho tiempo, se pensaba que la


aplicación de los números primos era muy
limitada fuera de la matemática pura.[12] ​
[13] ​Esto cambió en los años 1970 con el
desarrollo de la criptografía de clave
pública, en la que los números primos
formaban la base de los primeros
algoritmos, tales como el algoritmo RSA.

Desde 1951, el mayor número primo


conocido siempre ha sido descubierto con
la ayuda de ordenadores. La búsqueda de
números primos cada vez mayores ha
suscitado interés incluso fuera de la
comunidad matemática. En los últimos
años han ganado popularidad proyectos
de computación distribuida tales como el
GIMPS, mientras los matemáticos siguen
investigando las propiedades de los
números primos.

El número 1 no se considera
primo
La cuestión acerca de si el número 1 debe
o no considerarse primo está basada en la
convención. Ambas posturas tienen sus
ventajas y sus inconvenientes. De hecho,
hasta el siglo xix, los matemáticos en su
mayoría lo consideraban primo. Muchos
trabajos matemáticos siguen siendo
válidos a pesar de considerar el 1 como un
número primo, como, por ejemplo, el de
Stern y Zeisel. La lista de Derrick Norman
Lehmer de números primos hasta el
10.006.721, reimpresa hasta el año
1956[14] ​empezaba con el 1 como primer
número primo.[15] ​

Actualmente, la comunidad matemática


se inclina por no considerar al 1 en la lista
de los números primos. Esta convención,
por ejemplo, permite una formulación muy
económica del teorema fundamental de la
aritmética: «todo número natural tiene una
representación única como producto de
factores primos, salvo el orden».[16] [17]
​ ​
Además, los números primos tienen
numerosas propiedades de las que carece
el 1, tales como la relación del número con
el valor correspondiente de la función φ de
Euler o la función divisor.[18] ​Cabe también
la igualdad para todo entero positivo,
, lo que permitiría decir que tiene
factores.[19] ​
Propiedades de los números
primos

Teorema fundamental de la
aritmética

Esta ilustración muestra que el 11 es un número primo, pero el 12 no lo es.

El teorema fundamental de la aritmética


establece que todo número natural tiene
una representación única como producto
de factores primos, salvo el orden. Un
mismo factor primo puede aparecer varias
veces. El 1 se representa entonces como
un producto vacío.

Se puede considerar que los números


primos son los «ladrillos» con los que se
construye cualquier número natural. Por
ejemplo, se puede escribir el número
23.244 como producto de 22·3·13·149, y
cualquier otra factorización del 23.244
como producto de números primos será
idéntica excepto por el orden de los
factores.

La importancia de este teorema es una de


las razones para excluir el 1 del conjunto
de los números primos. Si se admitiera el
1 como número primo, el enunciado del
teorema requeriría aclaraciones
adicionales.

A partir de esta unicidad en la


factorización en factores primos se
desarrollan otros conceptos muy
utilizados en matemáticas, tales como el
mínimo común múltiplo, el máximo común
divisor y la coprimalidad de dos o más
números. Así,

El mínimo común múltiplo de dos o más


números es el menor de los múltiplos
comunes de todos ellos. Para calcularlo,
se descomponen los números en
factores primos y se toman los factores
comunes y no comunes con su máximo
exponente. Por ejemplo, el mínimo
común múltiplo de 10=2·5 y 12=22·3 es
60=22·3·5.
El máximo común divisor de dos o más
números es el mayor de los divisores
comunes de todos ellos. Es igual al
producto de los factores comunes con
su mínimo exponente. En el ejemplo
anterior, el máximo común divisor de 10
y 12 es 2.
Finalmente, dos o más números son
coprimos, o primos entre sí, si no tienen
ningún factor primo común; es decir, si
su máximo común divisor es 1. Un
número primo es, así, coprimo con
cualquier número natural que no sea
múltiplo de él mismo.

Otras propiedades

En su escritura en el sistema de
numeración decimal, todos los números
primos, salvo el 2 y el 5, tiene como el
guarismo de las unidades uno de estos:
1, 3, 7 o 9. En general, en cualquier
sistema de numeración, todos los
números primos salvo un número finito
acaban en una cifra que es coprima con
la base.
De lo anterior se deduce que todos los
números primos salvo el 2 son de la
forma 4n + 1 o bien 4n + 3. Igualmente,
todos los números primos salvo el 2 y el
3 son de la forma 6n + 1 o 6n - 1.
En la progresión aritmética 3, 7, 11, 15,
19, 23, 27, 31, …, hay una cantidad
infinita de números primos de la forma
4n-1, n natural.[20] ​
En la progresión aritmética 7, 13, 19, 25,
31, 37, 43, 49, 55, 61, 67, …, hay una
cantidad infinita de números primos de
la forma 6k+1, k natural.[21] ​
Lema de Euclides: Si p es un número
primo y divisor del producto de números
enteros ab, entonces p es divisor de a o
de b.
Pequeño teorema de Fermat: Si p es
primo y a es algún número natural
diferente de 1, entonces ap - a es
divisible por p.
Si un número p no divide al número m,
entonces (p; m) =1[22] ​

Si p es primo distinto de 2 y 5,
siempre es un número periódico en su
representación decimal, de periodo
p − 1 o un divisor de p − 1. Esto se
puede deducir directamente a partir del
pequeño teorema de Fermat.
expresado en base q (en lugar de en
base 10) tiene propiedades similares,
siempre que p no sea un factor primo de
q.
Teorema de Wilson: Un número natural n
> 1 es primo si y solo si el factorial (n -
1)! + 1 es divisible por n. Asimismo, un
número natural n > 4 es compuesto si y
solo si (n - 1)! es divisible por n.
La característica de todo cuerpo es, o
bien cero, o bien un número primo.
Primer teorema de Sylow: Si G es un
grupo finito, p primo y pn es la mayor
potencia de p que divide el orden de G.
Entonces, existe un subgrupo de G de
orden pn.
Teorema de Cauchy: Si G es un grupo
finito y p es un número primo que divide
al orden de G, entonces G contiene un
elemento de orden p.
La constante de Copeland-Erdős
0,235711131719232931374143…,
obtenida por concatenación de los
números primos en el sistema decimal,
es un número irracional.
El valor de la función zeta de Riemann
en cada punto del plano complejo se da
como una continuación meromorfa de
una función definida por un producto
sobre el conjunto de todos los primos
para Re(s) > 1:
En la región donde es convergente, este
producto indexado por los números
primos se puede calcular, obteniéndose
diversos valores, algunos de ellos
importantes en teoría de números. Los
dos primeros son:

(correspondiente

a la serie armónica, relacionado con


la infinitud de números primos).

(correspondiente al problema de
Basilea).

En general es un

número racional cuando n es un


número entero positivo par.
El anillo es un cuerpo si y solo si
p es primo. Equivalentemente: p es
primo si y solo si φ(p) = p − 1.
Si p > 1, el polinomio x p-1+x p-2+ ··· + 1 es
irreducible sobre si y solo si p es
primo.
Un número natural n es primo si y solo si
el n-ésimo polinomio de Chebyshov de
la primera especie Tn(x), dividido entre x,
es irreducible en .
Además, Tn(x) ≡ xn si y solo si n es
primo.
No todo número primo es un número
gaussiano primo; tal el caso de 2, que
como entero gaussiano admite la
descomposición don de
la norma de es 2, por lo tanto no
es unidad en Z[i].
Los números primos de la forma
son igual a la suma de dos
cuadrados perfectos; por lo que no son
números gaussianos primos. En tanto
que los números primos de la forma
sí son números gaussianos
primos.
Todo número racional primo es un
número gaussiano entero, sin ser
necesariamente número gaussiano
primo.[23] ​

Números primos y funciones


aritméticas

Las funciones aritméticas, es decir,


funciones reales o complejas, definidas
sobre un conjunto de números naturales,
desempeñan un papel crucial en la teoría
de números. Las más importantes son las
funciones multiplicativas, que son
aquellas funciones f en las cuales, para
cada par de números coprimos (a,b) se
tiene
.

Algunos ejemplos de funciones


multiplicativas son la función φ de Euler,
que a cada n asocia el número de enteros
positivos menores y coprimos con n, y las
funciones τ y σ, que a cada n asocian
respectivamente el número de divisores
de n y la suma de todos ellos. El valor de
estas funciones en las potencias de
números primos es

,
,
.
Gracias a la propiedad que las define, las
funciones aritméticas pueden calcularse
fácilmente a partir del valor que toman en
las potencias de números primos. De
hecho, dado un número natural n de
factorización

se tiene que

con lo que se ha reconducido el problema


de calcular f(n) al de calcular f sobre las
potencias de los números primos que
dividen n, valores que son generalmente
más fáciles de obtener mediante una
fórmula general. Por ejemplo, para
conocer el valor de la función φ sobre
n=450=2·32·52 basta con calcular

Características del conjunto


de los números primos

Infinitud de los números primos


Véase también: Infinitud de los números primos

Existen infinitos números primos. Euclides


realizó la primera demostración alrededor
del año 300 a. C. en el libro IX de su obra
Elementos.[24] ​Una adaptación común de
esta demostración original sigue así: Se
toma un conjunto arbitrario pero finito de
números primos p1, p2, p3, ···, pn, y se
considera el producto de todos ellos más
uno, .
Este número es obviamente mayor que 1 y
distinto de todos los primos pi de la lista.
El número q puede ser primo o
compuesto. Si es primo tendremos un
número primo que no está en el conjunto
original. Si, por el contrario, es compuesto,
entonces existirá algún factor p que divida
a q. Suponiendo que p es alguno de los pi,
se deduce entonces que p divide a la
diferencia
, pero
ningún número primo divide a 1, es decir,
se ha llegado a un absurdo por suponer
que p está en el conjunto original. La
consecuencia es que el conjunto que se
escogió no es exhaustivo, ya que existen
números primos que no pertenecen a él, y
esto es independiente del conjunto finito
que se tome.

Por tanto, el conjunto de los números


primos es infinito.

Si se toma como conjunto el de los n


primeros números primos, entonces

, donde pn# es lo que se llama primorial de


pn. Un número primo de la forma pn# +1 se
denomina número primo de Euclides en
honor al matemático griego. También se
puede elaborar una demostración similar a
la de Euclides tomando el producto de un
número dado de números primos menos
uno, el lugar del producto de esos
números primos más uno. En ese sentido,
se denomina número primo primorial a un
número primo de la forma pn# ± 1.

No todos los números de la forma pn# +1


son primos. En este caso, como se sigue
de la demostración anterior, todos los
factores primos deberán ser mayores que
n. Por ejemplo:
2·3·5·7·11·13+1=30031=59·509

Otros matemáticos han demostrado la


infinitud de los números primos con
diversos métodos procedentes de áreas
de las matemáticas tales como al álgebra
conmutativa y la topología.[25] ​Algunas de
estas demostraciones se basan en el uso
de sucesiones infinitas con la propiedad
de que cada uno de sus términos es
coprimo con todos los demás, por lo que
se crea una biyección entre los términos
de la sucesión y un subconjunto (infinito)
del conjunto de los primos.
Una sucesión que cumple dicha propiedad
es la sucesión de Euclides-Mullin, que
deriva de la demostración euclídea de la
infinitud de los números primos, ya que
cada uno de sus términos se define como
el factor primo más pequeño de uno más
el producto de todos los términos
anteriores. La sucesión de Sylvester se
define de forma similar, puesto que cada
uno de sus términos es igual a uno más el
producto de todos los anteriores. Aunque
los términos de esta última sucesión no
son necesariamente todos primos, cada
uno de ellos es coprimo con todos los
demás, por lo que se puede escoger
cualquiera de sus factores primos, por
ejemplo, el menor de ellos, y el conjunto
resultante será un conjunto infinito cuyos
términos son todos primos.

Otros enunciados que implican la infinitud


de los números primos

Un resultado aún más fuerte, y que implica


directamente la infinitud de los números
primos, fue descubierto por Euler en el
siglo xviii. Establece que la serie
es divergente.
Uno de los teoremas de Mertens concreta
más, estableciendo que

[26] ​
donde la expresión O(1) indica que ese
término está acotado entre -C y C para n
mayor que n0, donde los valores de C y n0
no están especificados.[27] ​

Otro resultado es el teorema de Dirichlet,


que dice así:
En toda progresión
aritmética an = a +
n·q, donde los
enteros positivos a,
q ≥ 1 son primos
entre sí, existen
infinitos términos
que son primos.

El postulado de Bertrand enuncia así:


Si n es un número
natural mayor que
3, entonces siempre
existe un número
primo p tal que n < p
< 2n- 2.

Una manera más débil pero elegante de


formularlo es que, si n es un número
natural mayor que 1, entonces siempre
existe un número primo p tal que n < p <
2n. Esto supone que, en una progresión
geométrica de primer término entero
mayor que 3 y razón igual a 2, entre cada
término de la progresión y el siguiente, se
tiene al menos un número primo.

Frecuencia de los números primos


Véase también: Teorema de los números primos

10 4 −0,3 2,2 2,500

102 25 3,3 5,1 4,000

103 168 23 10 5,952

104 1.229 143 17 8,137

105 9.592 906 38 10,425

106 78.498 6.116 130 12,740

107 664.579 44.158 339 15,047

108 5.761.455 332.774 754 17,357

109 50.847.534 2.592.592 1.701 19,667

1010 455.052.511 20.758.029 3.104 21,975

1011 [Link] 169.923.159 11.586 24,283

… … … … …
Comparación entre las funciones π(n) (azul), n / ln n (verde) y Li(n) (rojo); se puede ver que la aproximación de π(n) con
Li(n) es mejor que la que hay con

Una vez demostrado la infinitud de los


números primos, cabe preguntarse cómo
se distribuyen los primos entre los
números naturales, es decir, cuán
frecuentes son y dónde se espera
encontrar el n-ésimo número primo. Este
estudio lo iniciaron Gauss y Legendre de
forma independiente a finales del siglo
xviii, para el cual introdujeron la función
enumerativa de los números primos π(n), y
conjeturaron que su valor fuese
aproximadamente

.[28] ​

El empeño de demostrar esta conjetura


abarcó todo el siglo xix. Los primeros
resultados fueron obtenidos entre 1848 y
1859 por Chebyshov, quien demostró
utilizando métodos puramente aritméticos
la existencia de dos constantes A y B tales
que
para n suficientemente grande. Consiguió
demostrar que, si existía el límite del
cociente de aquellas expresiones, este
debía ser 1.

Hadamard y De la Vallée-Poussin
elaboraron una demostración en 1896,
independientemente el uno del otro,
usando métodos similares, basados en el
uso de la función zeta de Riemann, que
había sido introducida por Bernhard
Riemann en 1859. Hubo que esperar hasta
1949 para encontrar una demostración
que usara solo métodos elementales (es
decir, sin usar el análisis complejo). Esta
demostración fue ideada por Selberg y
Erdős. Actualmente, se conoce el teorema
como teorema de los números primos.

El mismo Gauss introdujo una estimación


más precisa, utilizando la función
logaritmo integral:

En 1899 De la Vallée-Poussin demostró


que el error que se comete aproximando
de esta forma es
para una constante positiva a y para cada
entero m. Este resultado fue ligeramente
mejorado a lo largo de los años. Por otra
parte, en 1901 Von Koch mostró que si la
hipótesis de Riemann era cierta, se tenía la
siguiente estimación, más precisa:[29] ​

Una forma equivalente al teorema de los


números primos es que pn, el n-ésimo
número primo, queda bien aproximado por
nln(n). En efecto, pn es estrictamente
mayor que este valor.
Diferencia entre dos primos
consecutivos

Ligado a la distribución de los números


primos se encuentra el estudio de los
intervalos entre dos primos consecutivos.
Este intervalo, con la única salvedad del
que hay entre el 2 y el 3, debe ser siempre
igual o mayor que 2, ya que entre dos
números primos consecutivos al menos
hay un número par y por tanto compuesto.
Si dos números primos tienen por
diferencia 2, se dice que son gemelos, y
con la salvedad del «triplete» formado por
los números 3, 5 y 7, los números gemelos
se presentan siempre de dos en dos. Esto
también es fácil de demostrar: entre tres
números impares consecutivos mayores
que 3 siempre hay uno que es múltiplo de
3, y por tanto compuesto. Los primeros
pares de números primos gemelos son
(3,5), (5,7), (11, 13), (17, 19) y (29, 31).

Por otra parte, la diferencia entre primos


consecutivos puede ser tan grande como
se quiera. La demostración es
relativamente sencilla:

Sea un número natural . Entonces, todos


los números de la forma
son números compuestos si
, pues
y

Se puede construir así una lista con


números compuestos, y dado que es un
número natural arbitrario, entonces el
intervalo puede hacerse tan grande como
se desee.

Por ejemplo, si se requiere construir un


intervalo de cinco números consecutivos
donde ninguno sea un número primo, se
hace . Estos valores corresponden
a:

El siguiente valor, 6!+7=727, es primo.[30] ​


De todas formas, el menor número primo
que dista del siguiente en n es
generalmente mucho menor que el
factorial, por ejemplo, el caso más
pequeño de dos primos consecutivos
separados de ocho unidades es (89, 97),
mientras que 8! es igual a 40.320.
La sucesión de las diferencias entre
primos consecutivos[31] ​ha sido
profusamente estudiada en matemáticas,
y alrededor de este concepto se han
establecido muchas conjeturas que
permanecen sin resolver.

Conclusión

La distribución de todos los números primos comprendidos entre 1 y 76 800, de izquierda a derecha y de arriba abajo.
Cada pixel representa un número. Los píxeles negros representan números primos; los blancos representan números no
primos.
Imagen con 2310 columnas que conserva múltiplos de 2, 3, 5, 7 y 11 en las columnas respectivas. Como cabe esperar, los
números primos caerán en columnas concretas si los números están ordenados de izquierda a derecha y el ancho es un
múltiplo de un número primo. Sin embargo, los números primos también quedan distribuidos de manera ordenada en
construcciones espirales como la espiral de Ulam, ya que tienden a concentrarse en algunas diagonales concretas y no en
otras.

El modelado de la distribución de los


números primos es un tema de
investigación recurrente entre los teóricos
de números. La primalidad de un número
concreto es (hasta ahora) impredecible a
pesar de que existen leyes, como el
teorema de los números primos y el
postulado de Bertrand, que gobiernan su
distribución a gran escala. Leonhard Euler
comentó:
Hasta el día de hoy, los
matemáticos han
intentado en vano
encontrar algún orden
en la sucesión de los
números primos, y
tenemos motivos para
creer que es un misterio
en el que la mente jamás
penetrará.[32] ​

En una conferencia de 1975, el


matemático germano-estadounidense Don
Zagier comentó:

Hay dos hechos sobre la


distribución de los
números primos de los
que espero convencerles
de forma tan
incontestable que
quedarán
permanentemente
grabados en sus
corazones. El primero es
que, a pesar de su
definición simple y del
papel que desempeñan
como ladrillos con los
que se construyen los
números naturales, los
números primos crecen
como malas hierbas
entre los números
naturales, y no parecen
obedecer ninguna otra
ley que la del azar, y
nadie puede predecir
dónde brotará el
siguiente. El segundo
hecho es aún más
asombroso, ya que dice
justo lo contrario: que
los números primos
muestran una
regularidad pasmosa,
que hay leyes que
gobiernan su
comportamiento, y que
obedecen estas leyes con
precisión casi
militar.[33] ​

Encontrar números primos

Tests de primalidad

La criba de Eratóstenes fue concebida por Eratóstenes de Cirene, un matemático griego del siglo iii a. C. Es un algoritmo
sencillo que permite encontrar todos los números primos menores o iguales que un número dado.

La criba de Eratóstenes es una manera


sencilla de hallar todos los números
primos menores o iguales que un número
dado. Se basa en confeccionar una lista
de todos los números naturales desde el 2
hasta ese número y tachar repetidamente
los múltiplos de los números primos ya
descubiertos. La criba de Atkin, más
moderna, tiene una mayor complejidad,
pero si se optimiza apropiadamente
también es más rápida. También existe
una reciente criba de Sundaram que
genera únicamente números compuestos,
siendo los primos los números faltantes.

En la práctica, lo que se desea es


determinar si un número dado es primo
sin tener que confeccionar una lista de
números primos. Un método para
determinar la primalidad de un número es
la división por tentativa, que consiste en
dividir sucesivamente ese número entre
los números primos menores o iguales a
su raíz cuadrada. Si alguna de las
divisiones es exacta, entonces el número
no es primo; en caso contrario, es primo.
Por ejemplo, dado n menor o igual que
120, para determinar su primalidad basta
comprobar si es divisible entre 2, 3, 5 y 7,
ya que el siguiente número primo, 11, ya
es mayor que √120. Es el test de
primalidad más sencillo, y rápidamente
pierde su utilidad a la hora de comprobar
la primalidad de números grandes, ya que
el número de factores posibles crece
demasiado rápido a medida que crece el
número potencialmente primo.

En efecto, el número de números primos


menores que n es aproximadamente

De esta forma, para determinar la


primalidad de n, el mayor factor primo que
se necesita no es mayor que √n , dejando
el número de candidatos a factor primo en
cerca de

.
Esta expresión crece cada vez más
lentamente en función de n, pero, como
los n grandes son de interés, el número de
candidatos también se hace grande: por
ejemplo, para n = 1020 se tienen 450
millones de candidatos.

Asimismo, existen otros muchos tests de


primalidad deterministas que se basan en
propiedades que caracterizan a los
números primos, pero su utilidad
computacional depende mucho del test
usado. Por ejemplo, se podría emplear el
teorema de Wilson para calcular la
primalidad de un número, pero tiene el
inconveniente de requerir el cálculo de un
factorial, una operación
computacionalmente prohibitiva cuando
se manejan números grandes. Aquí entra
en juego el tiempo de ejecución del
algoritmo empleado, que se expresa en la
notación de Landau. Para poder
determinar la primalidad de números cada
vez más grandes (de miles de cifras) se
buscan aquellos algoritmos cuyo tiempo
de ejecución crezca lo más lentamente
posible, a ser posible, que se pueda
expresar como un polinomio. Si bien el
test de primalidad AKS cumple con esta
condición, para el rango de números que
se usa en la práctica este algoritmo es
extremadamente lento.
Por otra parte, a menudo basta con tener
una respuesta más rápida con una alta
probabilidad (aunque no segura) de ser
cierta. Se puede comprobar rápidamente
la primalidad de un número relativamente
grande mediante tests de primalidad
probabilísticos. Estos tests suelen tomar
un número aleatorio llamado "testigo" e
introducirlo en una fórmula junto con el
número potencialmente primo n. Después
de varias iteraciones, se resuelve que n es
"definitivamente compuesto" o bien
"probablemente primo". Estos últimos
números pueden ser primos o bien
pseudoprimos (números compuestos que
pasan el test de primalidad). Algunos de
estos tests no son perfectos: puede haber
números compuestos que el test
considere "probablemente primos"
independientemente del testigo utilizado.
Esos números reciben el nombre de
pseudoprimos absolutos para ese test.
Por ejemplo, los números de Carmichael
son números compuestos, pero el test de
Fermat los evalúa como probablemente
primos. Sin embargo, los tests
probabilísticos más utilizados, como el
test de Miller-Rabin o el obsoleto test de
Solovay-Strassen, superado por el anterior,
no tienen este inconveniente, aun siendo
igualmente tests probabilísticos.
Algunos tests probabilísticos podrían
pasar a ser determinísticos y algunos
tests pueden mejorar su tiempo de
ejecución si se verifican algunas hipótesis
matemáticas. Por ejemplo, si se verifica la
hipótesis generalizada de Riemann, se
puede emplear una versión determinística
del test de Miller-Rabin, y el test de
primalidad por curvas elípticas podría
mejorar notablemente su tiempo de
ejecución si se verificaran algunas
hipótesis de teoría analítica de números.
Algoritmos de factorización

Un algoritmo de factorización es un
algoritmo que separa uno a uno los
factores primos de un número. Los
algoritmos de factorización pueden
funcionar también a modo de tests de
primalidad, pero en general tienen un
tiempo de ejecución menos ventajoso. Por
ejemplo, se puede modificar el algoritmo
de división por tentativa de forma que no
se detenga cuando se obtenga una
división exacta, sino que siga realizando
nuevas divisiones, y no sobre el número
original, sino sobre el cociente obtenido.
Después de la división por tentativa, los
métodos más antiguos que se conocen
son el método de Fermat, que se basa en
las diferencias entre cuadrados y que es
especialmente eficaz cuando n es el
producto de dos números primos
próximos entre sí, y el método de Euler,
que se basa en la representación de n
como suma de dos cuadrados de dos
formas distintas.

Más recientemente, se han elaborado


algoritmos basados en una gran variedad
de técnicas, como las fracciones
continuas o las curvas elípticas, aunque
algunos son mejoras de métodos
anteriores (la criba cuadrática, por
ejemplo, se basa en una mejora del
método de Fermat y posee complejidad
computacional subexponencial sobre el
número de cifras de n). Otros, como el
método rho de Pollard, son probabilísticos,
y no garantizan hallar los divisores de un
número compuesto.

Hoy por hoy, el algoritmo determinístico


más rápido de uso general es la criba
general del cuerpo de números (GNFS por
las siglas de su nombre en inglés: General
number field sieve), que también posee
complejidad computacional
subexponencial sobre el número de cifras
de n.[34] ​Se ha propuesto un algoritmo
cuyo tiempo de ejecución es polinómico
sobre el número de cifras de n (el
algoritmo de Shor), pero requiere ser
ejecutado en un ordenador cuántico, ya
que su simulación en un ordenador normal
requiere un tiempo exponencial. No se
conocen algoritmos para factorizar en una
computadora tradicional en tiempo
polinómico y tampoco se demostró que
esto sea imposible.

Fórmulas que solo generasen


números primos
Véase también: Fórmula de los números primos
A lo largo de la historia, se han buscado
numerosas fórmulas para generar los
números primos. El nivel más alto de
exigencia para una fórmula así sería que
asociara a cada número natural n el n-
ésimo número primo. De forma más
indulgente, se puede pedir una función f
inyectiva que asocie a cada número
natural n un número primo de tal forma
que cada uno de los valores tomados
aparezca solo una vez.

Además, se exige que la función se pueda


aplicar, efectiva y eficazmente, en la
práctica.[35] ​Por ejemplo, el teorema de
Wilson asegura que p es un número primo
si y solo si (p-1)!≡-1 (mod p). Otro ejemplo:
la función f(n) = 2 + ( 2(n!) mod (n+1))
genera todos los números primos, solo los
números primos, y solo el valor 2 se toma
más de una vez. Sin embargo, ambas
fórmulas se basan en el cálculo de un
factorial, lo que las hace
computacionalmente inviables.

En la búsqueda de estas funciones, se han


investigado, notablemente, las funciones
polinómicas. Cabe subrayar que ningún
polinomio, aun en varias variables,
devuelve solo valores primos.[36] ​Por
ejemplo, el polinomio en una variable f(n)
= n² + n + 41, estudiada por Leonardo
Euler, devuelve valores primos para n = 0,
…, 39, sin embargo para n= 40, resulta
un número
compuesto.[37] ​Si el término constante
vale cero, entonces el polinomio es
múltiplo de n, por lo que el polinomio es
compuesto para valores compuestos de n.
En caso contrario, si c es el término
constante, entonces f(cn) es múltiplo de c,
por lo que si el polinomio no es constante,
necesariamente deberá incluir valores
compuestos.

Sin embargo, hay polinomios en varias


variables cuyos valores positivos (cuando
las variables recorren números naturales)
son precisamente números primos. Un
ejemplo, es este polinomio descubierto
por Jones, Sato, Wada y Wiens en
1976:[36] ​

Al igual que ocurre con las fórmulas con


factoriales, este polinomio no es práctico
de calcular, ya que, aunque los valores
positivos que toma son todos primos,
prácticamente no devuelve otra cosa que
valores negativos cuando se hacen variar
las variables a a z de 0 a infinito.

Otro enfoque al problema de encontrar


una función que solo genere números
primos viene dado a partir del teorema de
Mills, que indica que existe una constante
θ tal que

es siempre un número primo, donde es


la función piso.[38] ​Todavía no se conoce
ninguna fórmula para calcular la constante
de Mills, y las aproximaciones que se
emplean en la actualidad se basa en la
sucesión de los así llamados números
primos de Mills (los números primos
generados mediante esta fórmula), que no
pueden ser obtenidos rigurosamente, sino
solo de manera probabilística, suponiendo
cierta la hipótesis de Riemann.

Clases de números primos


De mayor interés son otras fórmulas que,
aunque no solo generen números primos,
son más rápidas de implementar, sobre
todo si existe un algoritmo especializado
que permita calcular rápidamente la
primalidad de los valores que van
tomando. A partir de estas fórmulas se
obtienen subconjuntos relativamente
pequeños del conjunto de los números
primos, que suelen recibir un nombre
colectivo.

Primos primoriales y primos


factoriales
Véanse también: Número primo primorial y Número primo factorial.

Los números primos primoriales,


directamente relacionados con la
demostración euclidiana de la infinitud de
los números primos, son los de la forma p
= n# ± 1 para algún número natural n,
donde n# es igual al producto
2 · 3 · 5 · 7 · 11 · … de todos los primos ≤ n.
Asimismo, un número primo se dice primo
factorial si es de la forma n! ± 1. Los
primeros primos factoriales son:

n! − 1 es primo para n = 3, 4, 6, 7, 12, 14,


30, 32, 33, 38, 94, 166, 324, …[39] ​
n! + 1 es primo para n = 0, 1, 2, 3, 11, 27,
37, 41, 73, 77, 116, 154, 320, …[40] ​

Números primos de Fermat


Véase también: Número de Fermat

Construcción de un pentágono regular. 5 es un número primo de Fermat.


Los números de Fermat, ligados a la
construcción de polígonos regulares con
regla y compás, son los números de la
forma , con n natural. Los
únicos números primos de Fermat que se
conocen hasta la fecha son los cinco que
ya conocía el propio Fermat,
correspondientes a n = 0, 1, 2, 3 y 4,
mientras que para valores de n entre 5 y
32 estos números son compuestos.[41] ​

Para determinar su primalidad, existe un


test especializado cuyo tiempo de
ejecución es polinómico: el test de Pépin.
Sin embargo, los propios números de
Fermat crecen tan rápidamente que solo
se lo ha podido aplicar para valores de n
pequeños. En 1999 se lo aplicó para n =
24. Para determinar el carácter de otros
números de Fermat mayores se utiliza el
método de divisiones sucesivas y de esa
manera a fecha de junio de 2009 se
conocen 241 números de Fermat
compuestos, aunque en la mayoría de los
casos se desconozca su factorización
completa.[41] ​

Números primos de Mersenne


Véase también: Número primo de Mersenne

Los números de Mersenne son los de


forma Mp = 2p – 1, donde p es primo.[42] ​
Los mayores números primos conocidos
son generalmente de esta forma, ya que
existe un test de primalidad muy eficaz, el
test de Lucas-Lehmer, para determinar si
un número de Mersenne es primo o no.

Actualmente, el mayor número primo que


se conoce es M82 589 933 = 282 589 933 - 1,
que tiene 24 862 048 cifras en el sistema
decimal. Se trata cronológicamente del
51º número primo de Mersenne conocido
y su descubrimiento se anunció el 7 de
diciembre de 2018[43] ​gracias al proyecto
de computación distribuida «Great Internet
Mersenne Prime Search» (GIMPS).
Otras clases de números primos

Existen literalmente decenas de apellidos


que se pueden añadir al concepto de
número primo para referirse a un
subconjunto que cumple alguna propiedad
concreta. Por ejemplo, los números
primos pitagóricos son los que se pueden
expresar en la forma 4n+1. Dicho de otra
forma, se trata de los números primos
cuyo resto al dividirlos entre 4 es 1. Otro
ejemplo es el de los números primos de
Wieferich, que son aquellos números
primos p tales que p2 divide a 2p-1 - 1.
Algunas de estas propiedades se refieren
a una relación concreta con otro número
primo:

Números primos gemelos: p y p+2 lo


son si son los dos primos.
Número primo de Sophie Germain: dado
p primo, es de Sophie Germain si 2p + 1
también es primo. Una sucesión de
números p1,p2,p3,··· ,pn todos ellos
primos, tales que pi+1=2pi+1 para todo i
∈ {1,2,···,n-1 }, se denomina cadena
(completa) de Cunningham de primera
especie, y cumple por definición que
cada uno de los términos, salvo el
último, es un número primo de Sophie
Germain. Se cree que para todo n
natural existen infinitas cadenas de
Cunningham de longitud n,[44] ​aunque
hasta la fecha nadie ha proporcionado
prueba de que dicha afirmación sea
cierta.
Número primo de Wagstaff: p lo es si
, donde q es otro número
primo.[45] [46]
​ ​

También se les da nombres especiales a


algunas clases de primos que dependen
de la base de numeración empleada o de
la forma de escribir los dígitos, y no de una
fórmula matemática. Es el caso de los
números somirp (primos al revés), que son
aquellos números primos tales que el
número obtenido al invertir el orden de sus
cifras también es primo. También es el
caso de los números primos repunit, que
son aquellos números primos que son
concatenación de unos. Si, en lugar de
considerarse el sistema de numeración
decimal se considera el binario, se obtiene
otro conjunto distinto de números primos
repunit que, además, coincide con el de
los números primos de Mersenne.
Finalmente, los números primos triádicos
son aquellos números que son primos,
capicúas y simétricos respecto de una
recta horizontal.
El que se le dé un nombre a una clase de
números primos con una definición
precisa no significa que se conozca algún
número primo que sea de esa clase. Por
ejemplo, no se conoce hasta el momento
ningún número primo de Wall-Sun-Sun,
pero su relevancia radica en que en 1992,
antes de la demostración de Wiles del
último teorema de Fermat, se descubrió
que la falsedad del teorema para un
número primo p dado implicaba que p era
un número primo de Wall-Sun-Sun. Esto
hizo que, durante un tiempo, la búsqueda
de números primos de esta clase fuera
también la búsqueda de un contraejemplo
del último teorema de Fermat.[47] ​
Cuadro resumen

Clases de números primos

n
• Fermat (22  + 1) • Mersenne (2p − 1) •
2p-1
Mersenne doble (2  - 1) • Wagstaff
(2p + 1)/3 • Proth (k·2n + 1) • Factorial
(n! ± 1) • Primorial (pn# ± 1) • Euclides
Por (pn# + 1) • Pitagórico (4n + 1) • Pierpont
m n 4 4
fórmula    (2 ·3  + 1) • Cuártico (x  + y ) • Solinas
(2m ± 2n ± 1) • Cullen (n·2n + 1) • Woodall
(n·2n - 1) • Cúbico (x3 - y3)/(x - y) • Leyland
(xy + yx) • Thabit (3·2n - 1) • Williams ((b-
1)·bn - 1) • Mills (⌊A3n⌋)
En series • Fibonacci • Lucas • Pell • Newman-
de Shanks-Williams • Perrin • Particiones •
enteros    Bell • Motzkin

• Wieferich (par) • Wall-Sun-Sun •


Wolstenholme • Wilson • De la
suerte • Afortunado • Ramanujan •
Por sus Pillai • Regular • Fuerte • Stern •
propiedades    Supersingular (curva elíptica)
• Supersingular (teoría moonshine)
• Bueno • Superprimo • Higgs •
Altamente cototiente
• Palindrómico • Omirp • Repunit
(10n - 1)/9 • Permutable • Circular •
Truncable • Mínimo • Delicado •
Base-
Primitivo • Largo • Único • Feliz •
dependiente   
Autonúmero • Smarandache-Wellin
• Estrobogramático • Diédrico •
Tetrádico
• Gemelos (p, p + 2) • Cadena bigemela
(n - 1, n + 1, 2n - 1, 2n + 1, …) • Triplete (p,
p + 2 or p + 4, p + 6) • Cuadruplete (p,

Por p + 2, p + 6, p + 8) • k-tupla • Primo


patrones primo (p, p + 4) • Sexy (p, p + 6) • Chen •
de Sophie Germain/seguro (p, 2p + 1) •
aparición    Cunningham (p, 2p ± 1, 4p ± 3, 8p ± 7, ...)
• Progresión aritmética (p + a·n,
n = 0, 1, 2, 3, ...)
• Equilibrado (p - n, p, p + n consecutivos)

Por • Megaprimo (1.000.000+ dígitos) •


tamaño    Mayor conocido
Números
• Eisenstein • Gaussiano
complejos   

• Números pseudoprimos (•
Catalan) • Elíptico • Euler • Euler-
Jacobi • Fermat • Frobenius •
Números
Lucas • Somer-Lucas • (Fuerte) •
compuestos   
Carmichael • Casi primo •
Semiprimo • Interprimo
• Pernicioso

• Probable primo • Número primo de


Otros grado industrial • Número ilegal • Fórmula
tipos    de los números primos • Diferencia entre
dos números primos consecutivos
Conjeturas
Existen numerosas preguntas abiertas
acerca de los números primos. Muchas de
ellas son problemas bien antiguos, y una
de las más significativas es la hipótesis de
Riemann, varias veces mencionada en
este artículo como una conjetura que, de
ser cierta, permitiría conocer numerosos
resultados relevantes en diversos campos
de las matemáticas.

Hipótesis de Riemann
Véase también: Hipótesis de Riemann
Para entender la hipótesis de Riemann,
una conjetura enunciada en 1859 pero
que, hasta la fecha (2023), sigue sin
resolverse, es necesario entender la
función zeta de Riemann. Sea un número
complejo con parte real mayor que 1.
Entonces,

La segunda igualdad es una consecuencia


del teorema fundamental de la aritmética,
y muestra que la función zeta está
íntimamente relacionada con los números
primos.
Existen dos tipos de ceros de la función
zeta, es decir, valores s para los cuales
ζ(s) = 0: los triviales, que son s=-2, s=-4,
s=-6, etc., (los enteros pares negativos) y
los no triviales, que son aquellos ceros que
no se encuentran en el eje real. Lo que
indica la hipótesis de Riemann es que la
parte real de todos los ceros no triviales
es igual a 1/2.

La veracidad de la hipótesis implica una


profunda conexión con los números
primos, en esencia, en el caso de
verificarse, dice que los números primos
están distribuidos de la forma más regular
posible. Desde un punto de vista «físico»,
dice grosso modo que las irregularidades
en la distribución de los números primos
solo proceden de ruido aleatorio. Desde un
punto de vista matemático, dice que la
distribución asintótica de los números
primos (según el teorema de los números
primos, la proporción de primos menores
que n es ) también es cierta para

intervalos mucho menores, con un error de


aproximadamente la raíz cuadrada de n
(para intervalos próximos a n). Está
ampliamente extendido en la comunidad
matemática que la hipótesis sea cierta. En
concreto, la presunción más simple es que
los números primos no deberían tener
irregularidades significativas en su
distribución sin una buena razón.[48] ​

Otras conjeturas

Infinitud de ciertos tipos de números


primos

Muchas conjeturas tratan sobre si hay


infinitos números primos de una
determinada forma. Así, se conjetura que
hay infinitos números primos de
Fibonacci[49] ​e infinitos primos de
Mersenne, pero solo un número finito de
primos de Fermat.[50] ​No se sabe si hay
infinitos números primos de Euclides.
Distribución de los números primos

También hay numerosas conjeturas que


se ocupan de determinadas propiedades
de la distribución de los números primos.
Así, la conjetura de los números primos
gemelos enuncia que hay infinitos
números primos gemelos, que son pares
de primos cuya diferencia es de 2. La
conjetura de Polignac es una versión más
general y más fuerte de la anterior, ya que
enuncia que, para cada entero positivo n,
hay infinitos pares de primos consecutivos
que difieren en 2n. A su vez, una versión
más débil de la conjetura de Polignac dice
que todo número par es la diferencia de
dos números primos.

Asimismo, se conjetura la infinidad de los


primos de la forma n2 + 1. Según la
conjetura de Brocard, entre los cuadrados
de primos consecutivos mayores que 2
existen siempre al menos cuatro números
primos. La conjetura de Legendre
establece que, para cada n natural, existe
un número primo entre n2 y (n+1)2.
Finalmente, la conjetura de Cramér, cuya
veracidad implicaría la de Legendre, dice
que:
Teoría aditiva de números

Otras conjeturas relacionan algunas


propiedades aditivas de los números con
los números primos. Así, la conjetura de
Goldbach dice que todo número par mayor
que 2 se puede escribir como suma de
dos números primos, aunque también
existe una versión más débil de la misma
conjetura según la cual todo número
impar mayor que 5 se puede escribir como
suma de tres números primos. El
matemático chino Chen Jingrun demostró,
en 1966, que en efecto, todo número par
suficientemente grande puede expresarse
como suma de dos primos o como la
suma de un primo y de un número que es
el producto de dos primos. ("semi-
primo").[51] ​

Los cuatro problemas de Landau

En 1912, Landau estableció en el Quinto


Congreso Internacional de Matemáticos
de Cambridge una lista de cuatro de los
problemas ya mencionados sobre
números primos, que se conocen como
los problemas de Landau. Ninguno de
ellos está resuelto hasta la fecha. Se trata
de la conjetura de Goldbach, la de los
números primos gemelos, la de Legendre
y la de los primos de la forma n2 + 1.[52] ​

Generalización del concepto


de número primo
El concepto de número primo es tan
importante que se ha visto generalizado
de varias maneras en diversas ramas de
las matemáticas.
Elementos primos en un anillo

Representación de los primos gaussianos de norma menor o igual a 500. Los primos gaussianos son, por definición, los
enteros gaussianos que son primos.

Se pueden definir los elementos primos y


los elementos irreducibles en cualquier
dominio de integridad.[53] ​En cualquier
dominio de factorización única, como por
ejemplo, el anillo de los enteros, el
conjunto de elementos primos equivale al
conjunto de los elementos irreducibles,
que en es {…, −11, −7, −5, −3, −2, 2, 3, 5,
7, 11, …}.

Considérense por ejemplo los enteros


gaussianos , es decir, los números
complejos de la forma a+bi con a, b ∈ .
Este es un dominio de integridad, y sus
elementos primos son los primos
gaussianos. Cabe destacar que el 2 no es
un primo gaussiano, porque admite
factorización como producto de los
primos gaussianos (1+i) y (1-i). Sin
embargo, el elemento 3 sí es primo en los
enteros gaussianos, pero no lo es en otro
dominio entero. En general, los primos
racionales (es decir, los elementos primos
del anillo ) de la forma 4k+3 son primos
gaussianos, pero no lo son aquellos de la
forma 4k+1.

Ideales primos

En teoría de anillos, un ideal I es un


subconjunto de un anillo A tal que

si i, j ∈ I, entonces la suma i + j
pertenece a I
y si x ∈ A, i ∈ I, entonces los productos a
× i, i × a pertenecen a I.

Un ideal primo se define entonces como


un ideal que cumple también que:
para cualquier par de elementos a, b del
anillo A tales que su producto a × b
pertenece a I, entonces, al menos uno
de los dos elementos, a o b, está en I.
I no es el anillo A entero.

Los ideales primos son una herramienta


relevante en álgebra conmutativa, teoría
algebraica de números y geometría
algebraica. Los ideales primos del anillo
de enteros son los ideales (0), (2), (3), (5),
(7), (11), …

Un problema central en teoría algebraica


de números es la manera en que se
factorizan los ideales primos cuando se
ven sometidos a una extensión de
cuerpos. En el ejemplo de los enteros
gaussianos, (2) se ramifica en potencia de
un primo (ya que y generan el
mismo ideal primo), los ideales primos de
la forma son inertes (mantienen
su primalidad) y los de la forma
pasan a ser producto de dos ideales
primos distintos.

Primos en teoría de la valoración

En teoría algebraica de números surge


otra generalización más. Dado un cuerpo
, reciben el nombre de valoraciones
sobre determinadas funciones de en
. Cada una de estas valoraciones genera
una topología sobre , y se dice que dos
valoraciones son equivalentes si generan
la misma topología. Un primo de es una
clase de equivalencia de valoraciones.
Con esta definición, los primos del cuerpo
de los números racionales quedan
representados por la función valor
absoluto así como por las valoraciones p-
ádicas sobre para cada número primo
p.

Nudos primos

Algunos nudos primos.


En teoría de nudos, un nudo primo es un
nudo no trivial que no se puede
descomponer en dos nudos más
pequeños. De forma más precisa, se trata
de un nudo que no se puede escribir como
suma conexa de dos nudos no triviales.

En 1949 Horst Schubert demostró un


teorema de factorización análogo al
teorema fundamental de la aritmética, que
asegura que cada nudo se puede obtener
de forma única como suma conexa de
nudos primos.[54] ​Por este motivo, los
nudos primos desempeñan un papel
central en la teoría de nudos: una
clasificación de los nudos ha sido desde
finales del siglo xix el tema central de la
teoría.

Aplicaciones en la
matemática
En el estudio de los números complejos,
se acude al concepto de "primos
relativos" para definir raíces primitivas de
la unidad .[55] ​Si n es un número primo
todas las raíces enésimas de 1 son
raíces primitivas, salvo la raíz 1.
En la definición de un cuerpo finito, se
exige que el número de elementos de un
anillo sea entero primo. En tal caso,
eliminando el cero, cada elemento tiene
inverso multiplicativo y se obtiene la
estructura de un cuerpo.[56] ​
En la definición de un polígono
estrellado de n lados, para tomar los
puntos de m en m, se exige que m sea
menor que n/2 y primo con n.[57] ​
Al definir el representante canónico de
un número racional, usando clases de
equivalencia de pares ordenados de
números enteros, necesariamente, el
par ordenado definente tiene que
involucrar dos enteros primos relativos.
A fortiori, por lo menos uno de ellos, un
primo absoluto.[58] ​
Aplicaciones en la
computación
El algoritmo RSA se basa en la obtención
de la clave pública mediante la
multiplicación de dos números grandes
(mayores que 10100) que sean primos. La
seguridad de este algoritmo radica en que
no se conocen maneras rápidas de
factorizar un número grande en sus
factores primos utilizando computadoras
tradicionales.
Números primos en el arte y
la literatura
Los números primos han influido en
numerosos artistas y escritores. El
compositor francés Olivier Messiaen se
valió de ellos para crear música no
métrica. En obras tales como La Nativité
du Seigneur (1935) o Quatre Études de
rythme (1949-50) emplea
simultáneamente motivos cuya
duración es un número primo para crear
ritmos impredecibles. Según Messiaen,
esta forma de componer fue «inspirada
por los movimientos de la naturaleza,
movimientos de duraciones libres y
desiguales».[59] ​
En la novela escrita en 1968 2001: Una
Odisea Espacial, Arthur C. Clarke
menciona que el monolito de origen
extraterrestre tiene la proporción del
cuadrado de los primeros tres números
primos: 1,4,9.
En su novela de ciencia ficción Contact,
posteriormente adaptada al cine, Carl
Sagan sugiere que los números primos
podrían ser empleados para
comunicarse con inteligencias
extraterrestres, una idea que había
desarrollado de manera informal con el
astrónomo estadounidense Frank Drake
en 1975.[60] ​
El curioso incidente del perro a
medianoche, de Mark Haddon, que
describe en primera persona la vida de
un joven autista muy dotado en
matemáticas y cálculo mental, utiliza
únicamente los números primos para
numerar los capítulos.
En la novela PopCo de Scarlett Thomas,
la abuela de Alice Butler trabaja en la
demostración de la hipótesis de
Riemann. El libro ilustra una tabla de los
mil primeros números primos.[61] ​
La soledad de los números primos,
novela escrita por Paolo Giordano, ganó
el premio Strega en 2008.
También son muchas las películas que
reflejan la fascinación popular hacia los
misterios de los números primos y la
criptografía, por ejemplo, Cube,
Sneakers, El amor tiene dos caras y Una
mente maravillosa. Esta última se basa
en la biografía del matemático y premio
Nobel John Forbes Nash, escrita por
Sylvia Nasar.[62] ​
El escritor griego Apostolos Doxiadis,
escribió El tío Petros y la conjetura de
Goldbach, que narra cómo un ficticio
matemático prodigio de principios del
siglo xx se sumerge en el mundo de las
matemáticas de una forma apasionante,
tratando de resolver uno de los
problemas más difíciles y aún no
resueltos de la matemática, la conjetura
de Goldbach, la cual reza: «Todo número
par puede expresarse como la suma de
dos números primos».

Véase también
Criptograf Anillo Entero
ía factorial gaussiano
Diferencia Elemento Espiral de
entre dos irreducible Ulam
números Elemento Fórmula
primos primo de los
consecuti
vos
números Número d
primos primo Anexo:Nú
Mayor ilegal meros
número Primo de primos
primo Solinas Anexo:Ta
conocido Probable bla de
Número primo factores
primo de Test de primos
grado primalida
industrial
Portal:Matemática. Contenido
relacionado con Matemática.
Clasificación de los números
Complejos

Reales

Racionales

Natura
Enteros

Cero: 0
Entero
E

Fraccionarios
P

Irracionales al
Irracionales
Trascendentes

Imaginarios
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27. En general, en la notación de Landau,
indica que está
dominada asintóticamente por ,
es decir, . Para
más información, lea notación de
Landau.
28. Con esta expresión se quiere decir que
el límite de la razón entre las dos
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