SALUD ORAL
¿Qué es la salud oral?
La salud oral o bucodental es una parte muy importante de la salud en general: tener la
boca, los dientes y las encías sanas son aspectos claves para una vida saludable.
La salud bucodental comprende la capacidad de morder, masticar, sonreír, hablar,
comunicar y transmitir emociones a través de las expresiones faciales con confianza, sin
dolor, incomodidad ni enfermedad craneofacial.
Cualquier problema que afecte la salud de la boca repercute en el bienestar psicosocial de
la persona.
Existe un vínculo estrecho entre la salud bucodental y las enfermedades no transmisibles
(ENTs). Las enfermedades bucodentales son un factor de riesgo para desarrollar ENTs
como diabetes, enfermedades cardíacas, respiratorias y algunos cánceres.
¿Por qué es importante la salud oral?
La importancia de la prevención bucodental está en que nos permite mantener limpios y
sanos a nuestras encías, dientes, lengua y boca en general con una buena higiene dental
diaria. De esta manera nuestros dientes pueden cumplir su función y además evitaremos
otro tipo de complicaciones y enfermedades.
Es importante porque mantener una boca sana podría ayudar en la prevención de
enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Además, contribuye en el
manejo de la diabetes.
LA IMPORTANCIA DE LA SALUD ORAL EN LOS NIÑOS
Los dientes sanos son importantes para la salud general de un niño. Desde el momento
del nacimiento, hay cosas que se pueden hacer para promover los dientes sanos y
prevenir caries. En los bebés, se deben limpiar los dientes con un paño suave y limpio o
con un cepillo de dientes para bebés. Evite acostar al niño con un biberón y revísele los
dientes regularmente para detectar manchas.
En todos los niños se debe:
• Comenzar a usar una pequeña cantidad de pasta dental con flúor a los dos años de
edad. El doctor puede recomendar empezar antes
• Ofrecer alimentos sanos y limitar los refrigerios y las bebidas dulces
• Programar visitas periódicas al odontólogo
Formar buenos hábitos alimenticios a una edad temprana puede ayudar al niño a tener
dientes sanos para toda la vida.
¿Cómo debe ser el cuidado de la salud oral en él bebe?
Aunque los recién nacidos y los bebés no tienen dientes, es importante el cuidado de la
boca y las encías. Siga estas recomendaciones:
Use un paño húmedo para limpiar las encías del bebé después de cada comida.
No lleve a su bebé o niño pequeño a la cama con el biberón de leche, jugo o agua
azucarada. Utilice solamente agua para los biberones a la hora de acostarse.
Comience a usar un cepillo de dientes suave en lugar del paño para la limpieza de los
dientes de su hijo tan pronto como aparezca el primer diente (generalmente entre los 5 y
8 meses de edad).
Consulte con el proveedor de atención médica de su hijo si necesita tomar fluoruro oral.
LA PRIMERA VISITA AL DENTISTA
La primera visita de su hijo al dentista debe ser entre el momento en que aparece el primer
diente y el momento en que todos sus dientes primarios son visibles (antes de los 2 años
y medio).
Muchos dentistas recomiendan una visita de "prueba". Esto puede ayudarle a su hijo a
acostumbrarse a las vistas, sonidos, olores y sensaciones del consultorio antes del examen
real.
Los niños que suelen tener sus encías limpias y sus dientes cepillados todos los días
estarán más cómodos en las visitas al dentista.
¿Cómo debe ser el cuidado de la salud oral en los niños?
• Cepille los dientes y las encías de su hijo por lo menos dos veces al día y en
especial antes de ir a la cama.
• Permítale que se cepille por sí mismo para que adquiera el hábito, pero usted debe
supervisar y hacerle el verdadero cepillado.
• Llévelo al dentista cada 6 meses. Dígale al dentista si su hijo se chupa el pulgar o
respira a través de la boca.
• Enséñele la forma segura de jugar y qué hacer si un diente se rompe o se cae. Si
usted actúa rápidamente, con frecuencia puede salvar el diente.
• Cuando a su hijo le salgan los dientes, debería comenzar a usar el hilo dental cada
noche antes de ir a la cama.
• Su hijo puede necesitar tratamiento de ortodoncia para prevenir problemas a largo
plazo.
LA IMPORTANCIA DE LA SALUD ORAL EN LOS ADOLECENTES
La higiene oral en la adolescencia es fundamental. Esta es una de las etapas de la vida en
la que existe un mayor riesgo de problemas dentales. Desde la pubertad, se producen
cambios psicológicos, hormonales, etc. que propician la aparición de caries, gingivitis y/o
traumatismos. El estilo de vida, la dieta, y la falta de medidas de higiene bucodental
adecuadas, además de la adquisición de algunos hábitos nocivos como el tabaco y el
alcohol, hacen que el cuidado oral de los adolescentes sea una ardua tarea para los padres.
¿Cómo debe ser el cuidado de la salud oral en los adolecentes?
La clave es enseñar higiene bucal adecuada a los adolescentes. Son pasos sencillos que
los ayudarán a tener una bella sonrisa y una buena salud en la cavidad bucal.
Importancia del cepillado en los adolecentes
Es recomendable que se laven los dientes al menos dos veces al día. Esto se debe
enseñar desde niños. Se pueden inducir a que escuchen una canción que les guste de tres
minutos para que lleven el tiempo del cepillado. La tecnología puede ser un gran aliado
en estos casos.
Uno de los consejos para la higiene bucal en la adolescencia indispensable es que utilicen
el hilo dental o los cepillos interdentales. Deben ir al odontólogo como mínimo una vez
al año.
Como padres pueden controlar el cepillado antes de acostarse, debido a que es el más
importante. Este complementado con el enjuague bucal evitará la aparición de caries.
Asimismo, el adolescente debe incluir en sus hábitos la limpieza de la lengua para no
tener mal aliento. Tiene que descartar la costumbre propia de esta fase que es morder
bolígrafos, uñas y otros objetos.
Es ideal que los jóvenes lleven un kit de higiene bucal para cuando estén fuera de casa.
Aunque si están en la calle y no pueden cepillarse, pueden optar por usar goma de mascar
sin azúcar por unos minutos después de comer o beber. Esto no es un sustituto del
cepillado, pero ayuda a limpiar un poco los dientes.
LA IMPORTANCIA DE LA SALUD ORAL EN EL ADULTO MAYOR.
Los adultos mayores están más expuestos a desarrollar problemas de salud oral: presentan
un mayor riesgo de pérdida dentaria, de enfermedad gingival, de cáncer oral y otras
patologías, así como problemas relacionados con su prótesis y una inadecuada nutrición.
La boca seca puede igualmente suponer un problema, y es debida muchas veces a
determinada medicación. Además, muchas veces el envejecimiento fisiológico va
acompañado de enfermedades como la diabetes, patología respiratoria, polimedicación,
fragilidad y dependencia para realizar las actividades diarias.
La visión disminuida, la reducción en la sensibilidad táctil, la destreza reducida, el
deterioro cognitivo y la demencia a menudo comprometen las rutinas diarias de higiene
bucal.
Comprender los riesgos para la salud oral asociados con el envejecimiento y tomar las
medidas preventivas, como comer bien, no fumar, limitar el consumo de alcohol y azúcar
y mantener las rutinas diarias de higiene oral, es esencial para ayudar a los adultos
mayores a mantenerse saludables y mantener su calidad de vida.
Con niveles crecientes de dependencia, los adultos mayores tendrán que depender cada
vez más de la asistencia externa para mantener su salud bucal.
Según los estudios nacionales, los adultos de 35 a 44 años ya han perdido, en promedio,
6 dientes y los adultos mayores de 65 a 74 años, 18 dientes.
Es por ello que surge la odontogeriatría como una rama de la odontología que, en unión
con la gerontología y la geriatría, le brindan a la persona mayor, sana o enferma, un
diagnóstico y de acuerdo con éste, un tratamiento integral desde el punto de vista
biológico, social y psicológico, atendiendo la problemática de la cavidad bucal y la
relación con su entorno.
Un problema bucal se puede definir como toda aquella alteración de cualquier órgano o
tejido, blando o duro, dentro de la cavidad bucal (labios, carrillos, piso de boca, lengua,
encía, paladar, istmo de las fauces y dientes) o en su periferia (zona peri labial, músculos
de la masticación, hueso hioides, articulación temporomandibular, cara y cuello) que
limite la actividad, mermando la nutrición, comunicación, expresión, molestias o dolor
que deterioren la calidad de vida.
Se ha confirmado que existe una relación estrecha entre la salud bucal y la salud general,
en donde las dificultades para masticar y deglutir conllevan con frecuencia a la
hospitalización. La salud bucodental es un indicador clave de la salud, el bienestar y la
calidad de vida en general.
Las enfermedades bucodentales más comunes son la caries dental, la periodontitis
(enfermedad gingival) y el edentulismo (pérdida de dientes).
SALUD ORAL SEGÚN LA OPS Y OMS
La Organización Panamericana de la Salud, a través de su Programa de Salud Bucodental,
es responsable de encabezar el desarrollo y la implementación de la política de salud oral
para los 35 Estados Miembros de la Organización.
La misión del Programa de Salud Oral de la OPS es fortalecer los servicios de salud oral
a través de la comunicación y la colaboración entre los países miembros para proporcionar
la información y los recursos necesarios para promover salud oral equitativa y de calidad
para todas las personas en las Américas, especialmente para las poblaciones más
vulnerables.
El Programa de Salud Oral de la OPS equipa a los países con estrategias comprobadas de
mejores prácticas, conocimiento y experiencia técnica; y facilita asociaciones que
catalizan y sostienen un cambio positivo. El Programa de Salud Oral de la OPS también
proporciona experiencia en el diseño e implementación de ensayos clínicos y tratamientos
alternativos rentables que aumentan el acceso a los servicios de salud bucodental. Los
ejemplos incluyen la mejora de los sistemas de fluoración de agua y sal; implementación
del Tratamiento Restaurador Atraumático (ART); y la promoción de barnices de fluoruro
en la Región.
Informe sobre la situación mundial de la salud bucodental: hacia la
cobertura sanitaria universal para la salud bucodental de aquí a 2030:
resumen ejecutivo.
El resumen ejecutivo del Informe de la OMS sobre la situación mundial de la salud
bucodental presenta una instantánea de los datos más recientes sobre las principales
enfermedades bucodentales, los factores de riesgo, los retos para los sistemas de salud y
las oportunidades de reforma.
La clara conclusión del informe es que la situación de la salud bucodental a nivel mundial
es alarmante y requiere una acción urgente. El informe servirá de referencia para los
responsables de la formulación de políticas y permitirá a un amplio abanico de partes
interesadas de diferentes sectores orientar su labor de promoción hacia una mejor
priorización de la salud bucodental en los contextos mundial, regional y nacional.
PROGRAMA NACIONAL DE LA SALUD ORAL
SALUD ORAL PROTEGE DENTADURA INFANTIL EN SU DÍA Y
DOTA DE KITS BUCALES.
La Paz, 11 abr. (PNSO/MSyD).- El Ministerio de Salud y Deportes, a través del Programa
Nacional de Salud Oral, entregó este martes más de 500 unidades entre pastas y cepillos de higiene
dental a niños que estudian en las diferentes unidades educativas entre ellas Juana Azurduy de
Padilla, Vicenta Juariste Eguino, Unidad Educativa España, Oscar Alfaro, ubicado en la Zona
Central de la Avenida Montes de la ciudad de La Paz.
El Coordinador Regional del Departamento de La Paz, Dr. Efraín Santos Jahuira, informó que
esta actividad se desarrolló en conmemoración al Día del Niño Boliviano en la Plaza Alonso de
Mendoza; la misma organizó el Ministerio de Gobierno y en coordinación con los diferentes
programas del Ministerio de Salud y Deportes.
“Esperamos que los niños y niñas puedan ser beneficiado con el material de promoción que les
vamos a entregar, lavarse los dientes después de cada comida y la visita al odontólogo
periódicamente”, exhortó el funcionario del Proyecto Prevención de la Salud Oral con
Consultorios Móviles a Nivel Nacional -. Fase II, del Ministerio de Salud y Deportes.
Dr. Jahuira agradeció la colaboración a los directores de cada establecimiento, padres de familia
de las unidades educativas como Juana Azurduy de Padilla, Oscar Alfaro, España entre otras, con
el objetivo de promover buenos hábitos de limpieza contra las enfermedades buco dentales en la
población infantil.
A su vez, se realizó atenciones primarias odontológicas en las especialidades médicas de
profiliaxis (limpieza dentaria), tartrectomía, obturaciones con ionómero de vidrio y resinas
fotopolimerizables, extracciones dentarias, tratamientos de abscesos dentales con medicamentos
en homenaje a los niños de grado escolar de las unidades educativas de área urbana de La Paz.
ENFERMEDADES POR LA MALA HIGINE BUCAL
1. Caries
Es una enfermedad multifactorial, es decir, que se produce por la confluencia de varios
factores: la placa bacteriana, que se pega en la superficie del diente, los hidratos de
carbono de los alimentos que ingerimos y el tiempo que tienen las bacterias que forman
la placa bacteriana para utilizar los hidratos de carbono y producir ácidos que comienzan
a destruir el esmalte dental.
Una correcta higiene dental evita la formación de caries.
2. Gingivitis
Es la inflamación de las encías que causa sangrado, enrojecimiento, dolor e inflamación.
Generalmente se debe a la presencia de placa bacteriana producto de una mala higiene
dental.
Es importante llevar una buena higiene para evitar este problema.
Si la gingivitis no se trata puede causar periodontitis.
3. Periodontitis
Es una enfermedad inflamatoria crónica. Afecta a las encías y al hueso alveolar, que es el
hueso de los maxilares que sostiene los dientes.
Cuando no es tratada, los dientes y muelas comienzan a moverse y pueden terminar
perdiéndose.
La periodontitis puede prevenirse. Cepillarse los dientes por lo menos dos veces al día,
usar hilo dental diariamente y realizar consultas odontológicas reducen las posibilidades
de desarrollarla.
4. Cáncer bucal
Es una enfermedad altamente invasiva, puede afectar labios, lengua, cara interna de las
mejillas, paladar, piso de boca, glándulas salivales y maxilares.
El consumo de tabaco y alcohol son dos de las principales causas de cáncer oral.
La infección por virus del papiloma humano (VPH) que se transmite por contacto sexual
también está asociado a los cánceres orales.
5. Traumatismos bucodentales
Los traumatismos bucodentales son el resultado de una lesión en los dientes, la boca y la
cavidad bucal. De acuerdo con las estimaciones más recientes, afectan a 1000 millones
de personas, y su prevalencia en el caso de los niños de hasta 12 años ronda el 20%. Los
traumatismos bucodentales pueden deberse a factores tanto bucales (como la falta de
alineación de los dientes) como ambientales (como la ausencia de seguridad en los lugares
de recreo, los comportamientos arriesgados, las colisiones de tránsito y los actos
violentos). Su tratamiento es costoso y largo y, en ocasiones, conlleva la pérdida de
dientes, lo que menoscaba el desarrollo facial y psicológico y la calidad de vida.
6. Noma.
La noma es una grave enfermedad gangrenosa de la boca y la cara que afecta
principalmente a los niños de dos a seis años que padecen malnutrición, enfermedades
infecciosas y viven en condiciones de pobreza extrema, con una higiene bucodental
deficiente y un sistema inmunitario debilitado.
Aunque la enfermedad se da, sobre todo, en el África subsahariana, se han notificado
también algunos casos en América Latina y Asia. La noma comienza como una lesión de
los tejidos blandos (una llaga) de las encías. Posteriormente, evoluciona y se convierte en
gingivitis necrotizante aguda, que progresa rápidamente y destruye los tejidos blandos y,
posteriormente, los tejidos duros y la piel de la cara.
De acuerdo con las estimaciones más recientes (1998), cada año se producen 140 000
nuevos casos de noma. Si no se trata, la enfermedad es mortal en el 90% de los casos. Los
supervivientes padecen desfiguración facial grave, tienen dificultades para hablar y
comer, sufren estigmatización social y necesitan cirugía compleja y rehabilitación.
Cuando la enfermedad se detecta en una fase temprana, su evolución se puede frenar
rápidamente con medidas básicas de higiene, antibióticos y mejora de la nutrición.
OTRAS ENFERMEDADES QUE CAUSAN LA MALA HIGIENE
BUCAL
❖ Enfermedades cardiovasculares
Las bacterias responsables de la formación de la placa bacteriana pueden fugarse por el
torrente sanguíneo aumentando las posibilidades de sufrir un infarto. Motivo más que de
sobra para cuidar nuestra higiene bucal.
❖ Diabetes
La diabetes y las enfermedades de las encías están estrechamente relacionadas. Las
personas diabéticas que no cuidan su salud bucodental de forma correcta tienen mayor
dificultad para controlar su nivel de azúcar en sangre.
❖ Artritis
Por su parte, una de las posibles causas de la artritis también está relacionada con una
mala higiene bucal. Una periodontitis puede hacer que las bacterias viajen por la saliva
hasta el estómago y ahí al torrente sanguíneo. Al llegar a las articulaciones pueden
provocar inflamaciones muy dolorosas.
Por tanto, el cuidado de nuestra higiene bucal no es ninguna broma. Existen muchos
problemas que pueden perjudicar a nuestra salud si no cuidamos debidamente nuestras
bocas. Además, por mucho que cuidemos nuestra salud bucodental, no podemos
olvidar ir dentista una vez al año para prevenir posibles problemas.
En Dental Mares queremos cuidar de ti, de tu sonrisa y de la sonrisa de todos los que te
rodean. Esperamos que toda esta información sea un motivo más para cuidar de tu salud
bucal y que no olvides hacerte una revisión de vez en cuando.
CONSECUENCIAS DE LA MALA HIGIENE BUCODENTALES LOS
ADULTOS MAYORES.
¿Qué ocurre en los adultos mayores cuando no se ha seguido una correcta higiene dental,
o si esta se descuida durante esta etapa? Las principales consecuencias son las siguientes:
• Dolor de encías que provoca dificultad para comer.
• Sequedad bucal, afectando al habla y a una correcta alimentación.
• Problemas estéticos que afectan a la autoestima del anciano.
• Influir negativamente en la salud general, repercutiendo en enfermedades
cardiovasculares, diabetes, infecciones respiratorias o gastrointestinales.
FACTORES DE RIESGO DE LAS ENFERMEDADES
BUCODENTALES.
1. Placa dental
La placa dental (sustancia blanda de un color entre blanco y amarillo, que se forma por la
acumulación de bacterias, restos de comida, restos de proteínas humanas y saliva que se
deposita en la superficie de los dientes y el surco de la encía) permanente es uno de los
principales factores de riesgo para desarrollar caries y problemas de encías.
Por ello es fundamental cepillarse los dientes 3 veces al día con pasta fluorada, siendo
especialmente importante que no se olvide antes de ir a dormir. Además, se recomienda
completar la limpieza con hilo dental y un irrigador.
2. Tabaco
El tabaco es el principal factor de riesgo del cáncer de oral, además de estar detrás de
otros muchos cánceres y problemas de salud.
Favorece la aparición de enfermedades periodontales (de las encías), promueve la
aparición de caries (al reducir la producción de saliva), afecta al gusto, altera el olfato y
provoca halitosis.
Dejar de fumar es una de las mejores medidas que se pueden tomar para ayudar a
mantener una buena salud bucodental y general.
3. Alcohol.
El alcohol favorece la aparición de cáncer oral, además de estar detrás de otros muchos
problemas y enfermedades.
Si bebes, conviene que lo hagas con moderación.
4. Dieta.
Es recomendable disminuir la cantidad de alimentos azucarados que se ingieren al día.
Cuando los comas, intenta hacerlo junto a las principales comidas y nunca antes de ir a
dormir.
5. Bebidas azucaradas.
Las bebidas azucaradas y bicarbonatadas aumentan el riesgo de caries y erosiones
dentales debido a que aumentan la acidez de tu boca. Por ello es recomendable intentar
disminuir la frecuencia con la que se toman estas bebidas y, en caso de hacerlo, usar
pajitas y masticar chicles sin azúcar varias veces al día.
6. Traumatismos dentales.
El deporte y las actividades de riesgo están detrás de la mayor parte de traumatismos
dentales, provocando en algunos casos incluso la pérdida de piezas.
No olvides utilizar las protecciones adecuadas en cada caso. Y en caso de fractura o de
perder alguna pieza, no olvides que todavía podrías salvarla.
7. Piercings.
Los piercings son otro de los factores de riesgo para la salud bucodental a tener en cuenta
ya que pueden erosionar los dientes, exponerlos a traumatismos y dañar o provocar
patologías en los tejidos blandos.
8. No visitar periódicamente al dentista.
Visita al dentista al menos una vez al año, o las veces que te recomiende en tu caso
concreto, para realizar un diagnóstico precoz de tus problemas bucodentales y tener bajo
control los que ya pudieras tener.
CONSEJOS PARA MEJORAR LA SALUD DENTAL
1.- Limitar el consumo de bebidas gaseosas: el azúcar de los refrescos puede causar caries
y los aditivos ácidos erosionar y dañar el esmalte dental.
2.- Evitar los piercings en la boca: este tipo de accesorios pueden fracturar el esmalte
dental.
3.- Seguridad en el deporte: usar un protector bucal ayuda a prevenir posibles lesiones
dentales.
4.- Hábitos saludables: además de que una alimentación sana nos ayuda a prevenir
enfermedades bucodentales, el consumo de agua limpia el exceso de bacterias y los restos
de comida en los dientes.
5.- Cepillado correcto: realizar un profundo cepillado con un dentífrico fluorado, dos
veces al día y utilizando el hilo dental.
6.- Evitar el uso de blanqueadores: se recomienda visitar al especialista para un
asesoramiento personalizado ya que, dependiendo de la edad en la que se encuentre el
adolescente, la pulpa del diente puede no estar formada, lo que propiciará mayor
sensibilidad si se usan productos blanqueadores de forma indebida.
7.- Visitar al dentista: al menos dos veces al año (revisión e higiene).
Con unos buenos hábitos de higiene oral en la adolescencia y la visita regular al dentista
podremos mantener una buena salud dental. Además, Laboratorios KIN dispone de gamas
de productos para facilitar su higiene oral diaria.
MALOS HABITOS QUE PERJUDICAN LA SALUD BUCAL
Cuando hablamos de malos hábitos para nuestra salud oral solemos hacer referencia, de
forma casi exclusiva, a la higiene y cuidado general de nuestra boca: no realizar un
correcto cepillado o descuidarlo tras las comidas, olvidar el uso de la seda dental, no
cambiar el cepillo con la frecuencia adecuada, etc.
Sin embargo, existen otros malos hábitos que pueden repercutir negativamente en nuestra
salud oral pero que quizá nos cuesta identificar como un perjuicio. Son actos que solemos
etiquetar como una “costumbre” o “manía”, pero que también pueden pasar factura a
nuestra dentadura. Y son mucho más frecuentes de lo deseable.
No obstante, como sabemos que el primer paso para solucionar un problema es tomar
conciencia de él, hemos elaborado una lista con todos esos malos hábitos que pueden
perjudicar a tu salud oral. ¡Así podrás evitarlos o, al menos, intentarlo!
❖ Cepillarse demasiado fuerte
Si sigues con frecuencia los contenidos de nuestro blog sabrás que informamos
frecuentemente sobre la importancia del cepillado tras las comidas (o, como mínimo, dos
veces al día) y en que la duración del mismo debe ser de unos 2 minutos.
Pero también debes tener presente que si te lavas los dientes con un cepillo de cerdas
demasiado duras o con una fuerza excesiva puedes producir un efecto adverso, llegando
a dañar tus dientes e irritar tus encías. Lo ideal es que el cepillado sea similar a un
“masaje” en el que no olvidemos repasar bien la cara externa e interna de los dientes, así
como la lengua.
Y si, pese a usar un cepillo correcto y no aplicar fuerza, detectamos sangrado de encías,
lo mejor es acudir a que un profesional valore nuestro caso y nos proponga el tratamiento
más adecuado.
❖ Morderse las uñas
Muchas personas se muerden las uñas por ansiedad, nervios, aburrimiento… Es un hábito
que suele aparecer en la infancia o adolescencia, y del que en numerosas ocasiones no se
es consciente hasta que alguien lo hace notar o, incluso, nos causamos una herida. Pero,
más allá del perjuicio obvio para nuestras manos, esta costumbre también puede dañar
nuestra boca de varias maneras.
La más corriente suele ser la afectación del esmalte al intentar cortar las uñas, pero no es
la más grave. El hábito de llevarnos las manos a la boca incrementa las probabilidades de
contraer una infección (de hecho, las bacterias presentes en las uñas pueden provocarnos
caries). Y, en los peores casos, mordernos las uñas somete a la mandíbula a una posición
poco favorable que puede llegar a dañar gravemente la articulación.
❖ Masticar cubitos de hielo
Nuestros dientes están diseñados para que podamos hablar correctamente y para masticar
la comida y facilitar su digestión, no para romper cosas. Sin embargo, aunque no es muy
habitual, la dureza del hielo puede ocasionar que sea una de nuestras piezas dentales la
que se acabe rompiendo.
Masticar hielo, aunque sea de forma ocasional, también puede tener otros efectos
negativos sobre nuestra salud oral como los daños en el esmalte, las lesiones en las encías,
la pérdida de sensibilidad, …
Por ello, si has detectado que en momentos puntuales masticas hielo debido a situaciones
que te provocan nervios o para mantener la sensación de frescor en la boca, prueba a
sustituirlo por un chicle. Eso sí, ¡que sea sin azúcar!
❖ Usar palillos para retirar restos de comida
Tras el almuerzo o la cena es habitual que nos queden restos de comida entre los dientes.
Y no siempre podemos cepillarlos inmediatamente después, ni tenemos a mano seda
dental o un irrigador bucal.
Sin embargo, utilizar un palillo para retirar estos restos no es una buena solución, ya que
es fácil que nos hagamos daño en las encías. En estos casos, lo mejor es que optemos por
beber agua, que nos ayuda a limpiar los dientes de forma natural, y por masticar chicle,
que nos ayuda a incrementar la salivación. Y, por supuesto, deberemos lavarnos los
dientes en cuanto tengamos ocasión.
❖ Picar entre horas
Quien más, quien menos, es bastante habitual picotear a lo largo del día. Quizá unas
galletas a media mañana, unos frutos secos antes de la comida, o algunas patatas mientras
vemos una serie… Pero, más allá de que algunos de estos alimentos puedan considerarse
sanos o no, lo que es seguro es que nuestros dientes sufren con el picoteo.
Al comer, las bacterias de nuestra boca fermentan los azúcares de los alimentos y los
transforman en ácidos que pueden provocar una desmineralización de los dientes y, con
el tiempo, caries. Por eso es importante que tras las comidas nos lavemos correctamente
los dientes y demos tiempo a que se “recuperen” e inicien el proceso de remineralización.
Además, también debemos considerar que es habitual picotear entre horas alimentos
especialmente peligrosos para nuestra salud bucodental, como pueden ser las patatas fritas
o la bollería, ya que contienen una gran cantidad de azúcares y se adhieren más a los
dientes. Así que, si tienes hambre entre comidas, lo mejor es que optes por alimentos más
saludables como frutas o verduras crudas.
❖ Emplear los dientes a modo de herramientas
Esto no es algo que se suela hacer a diario, pero sí que es relativamente habitual que, ante
determinadas dificultades (tener las manos ocupadas, no poder abrir un envoltorio con los
dedos…) recurramos a nuestros dientes. Y puede tener consecuencias mucho más graves
de lo que pensamos.
Al igual que sucede cuando masticamos hielo, si utilizamos nuestra dentadura a modo de
tijeras o sacacorchos corremos el riesgo de rompernos alguna pieza dental o causarnos
una herida bucal grave. Incluso podríamos llegar a hacernos daño en la mandíbula o a
tragar algo por accidente, pudiendo causar, incluso, la obstrucción de las vías
respiratorias. Mejor perder un minuto en buscar las herramientas adecuadas, ¿no te
parece?
❖ Mordisquear el bolígrafo
Los bolígrafos, los lápices y las patillas de las gafas pueden convertirse en ocasiones en
los sustitutos de las uñas a la hora de aplacar nuestros nervios. Y sus consecuencias son
similares.
Para empezar, no debemos llevarnos a la boca objetos que no estén limpios, ya que
estamos introduciendo gérmenes en la misma. Y, además, al mordisquear un lápiz o las
patillas de nuestras gafas sometemos a la nuestros dientes a una fuerte presión contra un
objeto duro, lo que puede causar su desgaste, e incluso su desplazamiento o rotura.
❖ Fumar
Es probable que sepas que el tabaco es uno de los principales enemigos de tu salud en
general, ¿pero sabes cómo perjudica a tu salud bucodental?
Dejando de lado la preocupación estética, ya que la nicotina presente en el tabaco
amarillea los dientes, el tabaquismo favorece el desarrollo de enfermedades muy graves
para nuestra boca, como el cáncer en una o varias de las partes de la cavidad bucal: labios,
encías, lengua, mejillas, paladar o base de la boca.
Además, al igual que sucede con la piel, fumar no permite la correcta oxigenación de los
tejidos bucales, lo que provoca un envejecimiento prematuro de la zona que produce mal
aliento y la caída de las piezas dentales.
Y, dado que el tabaco es un vasoconstrictor, también tiene un efecto muy peligroso en
nuestras encías: puede enmascarar una gingivitis, ya que contribuye a que las encías se
vean más pálidas y menos inflamadas de lo que en realidad están, por lo que su
diagnóstico se suele retrasar hasta que provoca daños más severos, como una
periodontitis.
❖ Abusar del alcohol
Por último, al igual que sucede con el tabaquismo, no existe un contexto en el que el
abuso del alcohol sea positivo para nuestra salud, pero sí tenemos múltiples motivos por
los que recomendarte que no lo consumas.
Para empezar, el alcohol contiene un alto nivel de azúcares, que como ya sabes está
altamente asociada a la aparición de caries. Además, las bebidas alcohólicas producen
deshidratación, lo que minimiza la producción de saliva y, por tanto, propicia la mayor
presencia de bacterias y la aparición de enfermedades como la gingivitis o la periodontitis.
Además, el consumo frecuente de alcohol también está relacionado con la sensibilidad
dental, ya que provoca la pérdida de esmalte y la erosión de las piezas dentales.
Como ves, aunque la mayoría de los hábitos de esta lista pueden parecer “inocentes” o no
se relacionan de forma directa con una mala salud bucal, lo cierto es que todos ellos la
perjudican gravemente.
EVITAR ESTOS ALIMENTOS PARA UNA BUENA SALUD ORAL
1. Los caramelos
Como ya sabrás, los caramelos duros y azucarados que chupamos o rompemos en pedazos
con los dientes pueden dañar gravemente el esmalte y ponen en peligro la salud bucal.
Están repletos de azúcar que se adhiere a los dientes y se disuelve muy poco a poco.
2. Las bebidas ácidas
Los zumos, las bebidas deportivas y todos los refrescos tienen un alto contenido en azúcar
y ácido, ambas cosas muy perjudiciales para los dientes. Cuando quieras tomar otra cosa
que no sea agua, busca marcas que no contengan azúcares añadidos o prueba a añadir un
poco de fruta o verduras (como melón o pepino), al agua para darle un sabor refrescante
y mucho menos dañino.
3. Los pasteles
Este capricho al que muy pocos se pueden resistir, como cualquier otro dulce elaborado
con un montón de azúcar, ocasiona muchos problemas a los dientes. Los alimentos que
se adhieren fácilmente a los dientes y se introducen entre ellos y las encías, permiten que
el azúcar ataque el esmalte y sean difíciles de eliminar.
4. El hielo
Mascar hielo y otras sustancias duras puede agrietar el esmalte y dejar el diente expuesto.
También hay que evitar otros hábitos perjudiciales para la boca como abrir botellas o
bolsas de patatas usando los dientes.
5. Los frutos secos duros
Masticar frutos secos duros puede romper el esmalte y, además, dañar implantes dentales,
prótesis y ortodoncias. Si se trata de frutos secos especialmente duros, es recomendable
comerlos en trozos más pequeños, en lugar del fruto entero, o tomarlos triturados o en
cremas para untar.
ALIMENTOS QUE DEBES CONSUMIR PARA UNA BUENA SALUD
ORAL
Una dieta equilibrada y una correcta higiene oral, es fundamental para mantener unos
dientes fuertes y buena salud bucodental. Los alimentos y bebidas beneficiosos para
nuestra boca son los siguientes:
1. La leche y todos sus derivados
Aportan calcio a los dientes, elemento indispensable para la reparación del esmalte dental.
El queso ayuda a reforzar la superficie del diente y el yogur es muy útil para remineralizar
el diente. Eso sí, lo ideal es tomarlo sin azúcares añadidos.
2. Frutas y verduras
Las manzanas, las zanahorias y el apio tienen un efecto de barrido sobre la placa
bacteriana. Limpia los dientes y contribuye a que las encías no se inflamen. En general,
las frutas y verduras facilitan la eliminación de la placa bacteriana y los restos de comida
adheridos a los dientes porque potencian la producción de saliva.
3. Agua
Estimula la salivación. Si no estamos bien hidratados, el organismo ahorra agua y genera
menos saliva. Se recomienda beber entre unos 1,5 y 2 litros de agua al día.
4. Chicles sin azúcar y con xilitol
Todos estos productos favorecen la limpieza de los dientes porque potencian la secreción
de saliva. Además, el xilitol, un edulcorante natural, tiene importantes efectos contra las
caries y las bacterias manteniendo una óptima salud bucodental.
5. Alimentos sin color
Los alimentos con color, al contener pigmentos, pueden teñir los dientes. Por eso,
es conveniente tomar alimentos como el arroz blanco y las carnes y los pescados blancos.
6. Alimentos con fibra
Los cereales integrales o las legumbres promueven la producción de saliva porque exigen
un mayor esfuerzo de masticación.
7. Frutos secos y semillas
Son alimentos ricos en vitaminas y minerales, entre los que destacan el calcio (almendras,
avellanas, pistachos). Se recomienda tomarlos naturales y sin azúcar o miel.
8. Té
El té tiene una doble aportación: flúor, para el refuerzo del esmalte, y polifenoles, para
combatir las bacterias. La única pega es que mancha con facilidad los dientes. Sin
embargo, con una buena higiene diaria se puede disfrutar de él con total tranquilidad.
Incluyendo estos alimentos y bebidas en cantidad suficiente dentro de una rutina
alimentaria, obtendrás grandes beneficios en el cuidado de tu boca. Si generalmente
comes entre horas, selecciona queso, hortalizas crudas, frutas y yogur. Y nunca olvides
cepillarte los dientes después de cada comida con pasta dentífrica fluorada, utilizar la seda
dental y visitar al dentista con regularidad.
VITAMINAS CON DETERMINANTES PARA LA SALUD ORAL.
Las vitaminas que encontramos en estos alimentos son muy importantes en el cuidado
de nuestra salud oral:
❖ Vitamina A
Presente en alimentos como espinacas, lechuga y mango. Ayuda a mantener sanas las
mucosas y el flujo salivar. También contribuye a que las encías se mantengan sanas o se
recuperen lo antes posible si sufren alguna patología.
❖ Vitamina B
El complejo vitamínico B reduce la inflamación y el dolor de las aftas bucales. Estas
vitaminas las podemos encontrar en pescados, pollo, huevos, lácteos, legumbres y
frutos secos.
❖ Vitamina C
Esta vitamina está presente en alimentos como las fresas, mandarinas, naranjas, kiwi,
brócoli o pimiento rojo. Es esencial para conservar la salud periodontal y ayuda a reparar
los tejidos conectivos fundamentales para prevenir la inflamación de las encías.
❖ Vitamina D
La vitamina D regula los niveles adecuados de calcio y fosfato en sangre.
Está presente en el pescado azul (salmón, sardinas, caballa) y en los lácteos, entre los
que destacan los quesos curados.
Respecto a este alimento, un estudio publicado en la revista General
Dentistería demostró que, al masticar queso, el pH de la saliva se eleva más que con otros
lácteos. Su efecto es directo ya que neutraliza los ácidos y la presencia de pirofosfatos
que ayudan a remineralizar el esmalte.
¿QUE TIPO DE CEPILLO DE DIENTES DEBES USAR?
Mantener una sonrisa saludable comienza con el cepillo de dientes. Elige un cepillo con
cerdas suaves que sea fácil de sujetar. Este tipo de cerdas se sienten más suaves en los
dientes y las encías. Busca un cepillo de dientes con una forma que pueda llegar a todas
las partes de la boca.
CONCEJOS PARA CEPILLAR TUS DIENTES CON ÉXITO
Cepíllate los dientes por lo menos dos veces al día con una crema dental con flúor. Deja
que las cerdas hagan su trabajo; en lugar de empujar el cepillo contra los dientes, muévelo
con cuidado y suavidad por toda la superficie de cada diente.
1. Inclina las cerdas junto a la superficie externa de los dientes hacia la línea de las
encías.
2. Mueve suavemente el cepillo con movimientos circulares.
3. Cepilla suavemente todas las superficies externas de los dientes superiores e
inferiores, asegurándote de llegar a los dientes posteriores.
4. Usa el mismo movimiento circular para cepillar la superficie interna de todos los
dientes.
5. Cepilla las superficies donde masticas, especialmente en los surcos donde se
acumulan los residuos de comida en los dientes posteriores.
6. Pasa la punta del cepillo de dientes con un movimiento circular para limpiar los
dientes anteriores.
7. Por último, cepilla suavemente el paladar, la parte interna de las mejillas y la
lengua. De esta forma sentirás toda la boca limpia y con aliento fresco.
¿De qué otras maneras puedes limpiar los dientes y mantener la boca
saludable?
❖ Usa hilo dental todos los días para remover la placa entre los dientes y debajo de
la línea de la encía, donde no llega el cepillo de dientes. Ahí es donde a menudo
comienza la enfermedad de las encías.
❖ Asegúrate de estar al día con las limpiezas y controles dentales. Llama a tu dentista
para obtener una cita.
ERRORES AL CEPILLARSE LOS DIENTES
1. Utilizar un cepillo de dientes incorrecto
En general, no se le suele prestar la atención necesaria al utensilio que utilizamos al
lavarnos los dientes. Comprar un cepillo de dientes puede ser una tarea dura ya que
cuando acudimos a los establecimientos podemos vernos abrumados por la gran variedad
de modelos existentes.
En líneas generales, existen tres tipos de cepillos de dientes según sus filamentos:
Textura dura: si tus encías de buena salud y no sufres de ninguna alteración ni
sensibilidad, puedes utilizar este tipo de cepillo.
Textura media: igualmente indicado para personas con encías sanas pero que no toleran
cepillos de dureza intensa. Este es sin duda el ideal para retirar la placa bacteriana de los
dientes y no producir daños en las encías por no aplicar una buena técnica de cepillado.
Textura suave: es el tipo de cepillo que menos fricción produce en los dientes. En este
caso se utilizan en personas que tienen una sensibilidad mayor y que han pasado por una
cirugía.
En cualquier caso, desde Ruano Policlínica Dental te animamos a que consultes con los
especialistas qué tipo de cepillo te conviene utilizar y así no cometer errores al cepillarse
los dientes.
2. Aplicar una cantidad excesiva de pasta
En el imaginario colectivo existe la creencia de que es necesario aplicar pasta de dientes
a lo largo de todo el cepillo, pensamiento provocado en su mayoría por los reclamos
publicitarios de las marcas.
Esto es debido a que el uso de una mayor cantidad de pasta produce un aumento de la
espuma que se forma en el cepillado, lo que produce una falsa sensación de higiene. Es
por eso que no debemos asociar el utilizar mucha pasta con una mejor higiene bucodental.
La realidad es que con aplicar sobre el cepillo una cantidad de pasta similar al tamaño de
un guisante bastaría. Es más, si se emplease una buena técnica de cepillado más una
limpieza interdental exhaustiva, no sería necesario el uso de pasta. Eso sí, se recomienda
su uso por el beneficio que producen los compuestos en los dientes, como por ejemplo el
flúor.
Si tienes dudas sobre cómo realizar técnicas de higiene en niños, puedes consultar esta
completa guía del Consejo General de Dentistas de España.
3. No cepillarse las veces necesarias
Cuántas veces crees que es suficiente: ¿Una? ¿Dos? ¿Diez? Lo cierto es que la frecuencia
mínima para que una persona no desarrolle problemas bucodentales, como por ejemplo
enfermedades periodontales, es mínimo dos veces al día.
¿Es esta cantidad suficiente? Lo ideal sería que te cepillases los dientes –con una cantidad
de pasta similar al tamaño de un guisante, recuerda– después de cada comida y siempre
sin olvidar el cepillado de antes de dormir. ¿Por qué? Cuando dormimos, la producción
de saliva y los movimientos de la lengua disminuyen, lo que favorece la formación de
placa bacteriana.
4. Ejercer una mala técnica de cepillado
Otro de los grandes errores al realizar la rutina de limpieza dental es la técnica empleada.
Creemos que lo hacemos bien, pero en muchas ocasiones no es así.
Para empezar, podemos dividir la boca en 4 secciones para que ninguna zona quede
olvidada. Si creamos una rutina para seguir siempre la misma secuencia, mantendremos
todas las partes de la boca sanas y limpias.
En cuanto a la propia técnica en sí: el cepillo debe estar colocado en un ángulo de 45º y
debe moverse en sentido de arriba a abajo, de manera vertical y nunca horizontal, de lo
contrario podríamos dañar las encías y provocar problemas.
Debemos limpiar la cara externa e interna de los dientes, así como la superficie
masticatoria por un tiempo mínimo de 2 minutos, es decir, 30 segundos para cada uno de
los sectores en los que hemos dividido la boca.
5. No limpiar la lengua
La lengua es, en muchas ocasiones, la gran olvidada en nuestra rutina de limpieza
bucodental.
En este músculo se acumulan multitud de bacterias que, si no se retiran, pueden producir
problemas como el mal aliento o halitosis. Además, como consecuencia de la
acumulación de suciedad, damos alas a la apariciones de enfermedades como caries,
gingivitis o periodontitis.
Por este motivo, no te olvides nunca de limpiar tu lengua: puedes hacerlo con el mismo
cepillo, con movimientos suaves de atrás hacia delante, o con un limpiador o raspador
lingual.
6. Olvidar el hilo dental
Después de cepillar tus dientes y limpiar la lengua, todavía hay un lugar más en tu boca
que no puede ser olvidada: el espacio interdental.
Los espacios que hay entre las piezas dentales son de difícil acceso para el cepillo de
dientes, por lo que necesitamos algún complemento que elimine los restos de placa y
comida de esta zona. Es por eso que debes incorporar en la rutina el uso de seda dental,
al menos una vez al día.
PREVENCION DE LA MALA HIGIENE BUCAL
La salud bucal es parte integral de la salud general. Las acciones de promoción y
prevención constituyen un elemento fundamental para mantener la salud bucal de la
población. Los contenidos aquí descritos tienen como propósito brindar los elementos
necesarios para transmitir información a la población sobre cómo cuidar y mantener la
salud bucal.
La información que contiene este apartado nos introduce al conocimiento de la
importancia de la salud bucal, los cuidados para mantener la salud en las diferentes etapas
de la vida, así como algunas medidas que podemos adoptar para prevenir la caries dental
y mantener nuestra boca sana.
1. Cepillar los dientes en orden, para asegurarte de que los cepillas todos, y en
vertical para no perjudicar el esmalte.
2. El cepillado debe durar, como mínimo, dos minutos.
3. Visitar al dentista dos veces al año.
4. Mantener el cepillo en buenas condiciones, no esperes a cambiarlo cuando ya no
haya más remedio.
5. Utilizar hilo dental al menos una vez al día. A poder ser, antes del lavado. El hilo
dental consigue llegar allí donde el cepillo no llega, por lo que no es un sustituto,
sino un complemento.
6. Cepillar la lengua actúa sobre el mal aliento y elimina bacterias que podrían dañar
tus dientes.
7. Cuidar las encías es esencial, si sangran, visita a tu dentista.
8. Utiliza flúor para proteger dientes y encías.
9. Lávate los dientes después de cada comida, antes de que pase media hora.
10. Cepíllate los dientes al menos tres veces al día.
TRATAMIENTOS MAS COMUNES PARA LA SALUD ORAL
• Blanqueamiento dental:
Consiste en eliminar del esmalte por medio de sustancias químicas, todo aquello que
altere su color original. Los procedimientos más idóneos para cada paciente deben
elegirse en función del diagnóstico, que se realiza tras un examen dental y una historia
clínica adecuada.
• Carillas dentales:
Son procedimientos odontológicos restaurativos encaminados al “enmascaramiento” de
la superficie visible (o frente) del diente, con el fin de corregir problemas estéticos o
patológicos de los dientes ocasionados por caries dental, restauraciones previas, fracturas,
cambios de color o alteraciones de la forma dental.
• Implantes dentales:
Es como una raíz artificial, en forma de tornillo hecho con un material inocuo como es el
titanio, y que tiene la capacidad de unirse al hueso (osteointegración) y fijar ese implante,
una pieza de imitación, que hace las funciones de esta pieza sin ninguna molestia.
• Ortodoncia:
Es el tratamiento odontológico que implica el uso de aparatos removibles o Brackets para
enderezar los dientes, cerrar espacios entre ellos, alinearlos o corregir la mordida
irregular. También puede servir de apoyo o paso previo en otro tipo de tratamientos, por
ejemplo, para crear el espacio necesario para un implante dental.
• Periodoncia:
Son procedimientos que se enfoca en las enfermedades que atacan las encías y otras
estructuras de soporte alrededor de los dientes.
• Endodoncia:
También conocida como tratamiento de conductos, es un procedimiento que actúa en el
interior del diente y permite conservar la pieza dental, el hueso, la encía que le rodea y su
funcionalidad.
• Prótesis dentales:
Son dispositivos protésicos construidos para reemplazar los dientes perdidos, y están
soportadas por los tejidos blandos y duros de la cavidad bucal
• Cirugía oral:
Es una especialidad de la Odontología que trata del diagnóstico y tratamiento quirúrgico
de enfermedades, heridas y defectos de la boca y la estructura dental.
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