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Tests de Temperamento Instrucciones: Fortalezas

Este documento presenta un test de temperamento que clasifica las respuestas en cuatro columnas (a, b, c, d) que corresponden a cuatro temperamentos: sanguíneo, colérico, melancólico y flemático. El temperamento dominante se determina por la columna con más respuestas y el secundario por la siguiente mayor. Luego describe las características generales, fortalezas y debilidades de los temperamentos colérico y sanguíneo.
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Tests de Temperamento Instrucciones: Fortalezas

Este documento presenta un test de temperamento que clasifica las respuestas en cuatro columnas (a, b, c, d) que corresponden a cuatro temperamentos: sanguíneo, colérico, melancólico y flemático. El temperamento dominante se determina por la columna con más respuestas y el secundario por la siguiente mayor. Luego describe las características generales, fortalezas y debilidades de los temperamentos colérico y sanguíneo.
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TESTS DE TEMPERAMENTO

INSTRUCCIONES

En la hoja, marque o encierre en un círculo de manera horizontal una de las 4 letras de


cada línea. Debe seleccionar 1 de las 4 palabras con las que se sienta más identificado.
Al finalizar deberá tener 40 respuestas.

Por ejemplo: si en la línea 1 se identifica con la letra d debe marcar o encerrar la letra d y
así con cada una de las líneas hasta completar el test. Luego sume cada letra y verifique
su resultado.

Debe saber que cada persona tiene un temperamento dominante y uno secundario que lo
complementa. El temperamento dominante es aquel en el cual se saque la mayor
puntuación o letras y el temperamento secundario corresponde a la segunda más alta
puntuación o letra.

FORTALEZAS
1 a)Animado b)Aventurero c)Analítico d)Adaptable

2. a ) Juguetón b)Persuasivo c)Persistente d)Plácido

3. a) Sociable b)Decidido c)Abnegado d)Sumiso

4. a) Convincente b)Competitivo c)Considerado d)Controlado

5. a) Entusiasta b)Inventivo c)Respetuoso d)Reservado

6. a) Enérgico b)Autosuficiente c)Sensible d)Contento

7. a) Activista b)Positivo c)Planificador d)Paciente

8. a) Espontáneo b) Seguro c) Puntual d) Tímido

9. a) Optimista b) Abierto c) Ordenado d) Atento

10. a) Humorístico b) Dominante c) Fiel d) Amigable

11. a) Encantador b) Osado c) Detallista d) Diplomático

12. a) Alegre b) Confiado c) Culto d) Constante

13. a) Inspirador b) Independiente c) Idealista d) Inofensivo


14. a) Cálido b) Decisivo c) Introspectivo d) Humor seco

15. a) Cordial b) Instigador c) Músico d) Conciliador

16. a) Conversador b) Tenaz c) Considerado d) Tolerante

17. a) Vivaz b) Líder c) Leal d) Escucha

18. a) Listo b) Jefe c) Organizado d) Contento

19. a) Popular b) Productivo c) Perfeccionista d) Permisivo

20. a) Jovial b) Atrevido c) Se comporta bien d) Equilibrado

DEBILIDADES
21. a) Estridente b) Mandón c) Desanimado d) Soso

22. a) Indisciplinado b) Antipático c) Sin entusiasmo d) Implacable

23. a) Repetidor b) Resistente c) Resentido d) Reticente

24. a) Olvidadizo b) Franco c) Exigente d) Temeroso

25. a) Interrumpe b) Impaciente c) Inseguro d) Indeciso

26. a) Imprevisible b) Frío c) No comprometido d) Impopular

27. a) Descuidado b) Terco c) Difícil contentar d) Vacilante

28. a) Tolerante b) Orgulloso c) Pesimista d) Insípido

29. a) Iracundo b) Argumentador c) Sin motivación d) Taciturno

30. a) Ingenuo b) Nervioso c) Negativo d) Desprendido

31. a) Egocéntrico b) Adicto al trabajo c) Distraído d) Ansioso


32. a) Hablador b) Indiscreto c) Susceptible d) Tímido

33. a) Desorganizado b) Dominante c) Deprimido d) Dudoso

34. a) Inconsistente b) Intolerante c) Introvertido d) Indiferente

35. a) Desordenado b) Manipulador c) Moroso d) Quejumbroso

36. a) Ostentoso b) Testarudo c) Escéptico d) Lento

37. a) Emocional b) Prepotente c) Solitario d) Perezoso

38. a) Atolondrado b) Malgeniado c) Suspicaz d) Sin ambición

39. a) Inquieto b) Precipitado c) Vengativo d) Poca voluntad

40. a) Variable b) Astuto c) Comprometedor d) Crítico

RESULTADOS
La columna de las [a] = _______________________
La columna de las [b] = _______________________
La columna de las [c] = _______________________
La columna de las [d] = _______________________

RESULTADOS
Cada columna contiene las debilidades y fortalezas de cada temperamento.
La columna de las [a] = Sanguíneo
La columna de las [b] = Colérico
La columna de las [c] = Melancólico
La columna de las [d] = Flemático

La mayor puntuación en una de las letras determina el temperamento dominante, la letra


que le sigue en mayor puntuación determina el temperamento complementario o
secundario corresponde.
TEMPERAMENTOS

El temperamento colérico

Caracterización general

El colérico reacciona de inmediato y con vehemencia ante las influencias que recibe. La
impresión queda en él por mucho tiempo. El colérico siente y se entusiasma por lo
grande, no busca lo común y ordinario, sino lo grandioso y sobresaliente. Tiende a lo alto,
ambicionando un puesto destacado, montar una gran industria, cumplir una gran misión,
llegar a la cumbre de la perfección, etc. Es un hombre de grandes ideales y de acción,
que realiza aquello que se propone. Gusta de lo que encierra heroísmo.

Defectos

Orgullo: El colérico es pagado de sí mismo, tiende a despreciar a los demás por


incapaces, rechazando la ayuda de otros y haciendo él mismo lo que podrían o deberían
hacer los demás. Es difícil trabajar con él en equipo, puede ser mandón. No pocas veces
se deja dominar por la ambición: en todo quiere ser el primero y ser reconocido como tal.

Dureza: Puede ser violento, pasa por encima de los otros de modo que estos no se
sienten tomados en cuenta o se consideran “utilizados”. Fácilmente se deja llevar por la
ira y profiere palabras duras que hieren. Llevado por su idea o la tarea que tiene entre
manos no considera la realidad de las otras personas ni las circunstancias.

Impersonalismo: Todo esto hace que el colérico aparezca como alguien impersonal, más
aún, si se considera que no tiene muy desarrollada su afectividad. No repara en detalles
de delicadeza y atención. Más bien es exigente y atropella con facilidad.

Testarudez: Puede ser terco y obstinado, no sufre que se le contradiga, pues “quiere
salirse con la suya”, no cede y puede cegarse ante la realidad. Si se da cuenta que ha
fallado le cuesta reconocerlo y tenderá a justificarse. Cree tener siempre la razón.

Susceptibilidad: El colérico es muy sensible ante todo aquello que lo desacredite o que
disminuya su valor ante la vista de los demás, le teme a todo tipo de humillación. De ahí
que fácilmente oculte inauténticamente lo menos bueno que hay en él, disimule y hasta
llegue a la mentira y a la hipocresía. Si alguien lo pone al descubierto, se defiende, ataca
con ironía y sarcasmo, guarda rencor, no lo olvida y se venga.

Cualidades positivas

Entendimiento: La mayoría de las veces, aunque no siempre, el colérico posee un


entendimiento agudo, gusta de la claridad de ideas tendiendo a la objetividad. Esto le
facilita el ser calculador, le gusta planificar tomando en cuenta todos los detalles. Su
entendimiento agudo le lleva, además, a ser hombre de principios claros.

Voluntad: Es una persona combativa, fuerte, enérgica. Nació para ser luchador, le gusta
probar su voluntad enfrentando las dificultades y superando los obstáculos; es seguro de
sí mismo y ama el riesgo. Su voluntad lo lleva a perseguir las grandes metas que se ha
propuesto, con perseverancia; sabe decidir y decidirse.

Afecto: No es una persona que se caracterice por una emotividad sentimental, pero puede
albergar en su corazón un gran afecto, aunque le cueste demostrarlo, pues piensa que
ello es signo de debilidad. Es extraordinariamente apasionado y desprecia las cosas
bajas.

Ante los demás: Le gusta mandar y ponerse a la cabeza de las empresas. Toma
iniciativas, es activo y trabajador, desconoce el “respeto humano”. No tiene temor de
presentarse en ambientes desconocidos. Es abierto y franco.

El temperamento sanguíneo

Caracterización general

El sanguíneo reacciona rápida y vehementemente ante las influencias e impresiones que


recibe, pero la impresión queda por poco tiempo en su alma. Se le ha llamado al
sanguíneo la “alegría de la casa” debido a que es un temperamento afable, optimista y
liviano. El sanguíneo se caracteriza por no complicarse con las cosas ni apesadumbrarse
por las dificultades. Es una persona de trato fácil y por ello contribuye mucho a la vida
comunitaria. Es, sin embargo, inconstante y tiende a la superficialidad.
Defectos

Superficialidad: Uno de los mayores problemas del sanguíneo es la superficialidad. Suele


ser superficial en su manera de pensar y de juzgar las cosas. Le cuesta mucho
concentrarse para estudiar seriamente o en su trabajo. Esta superficialidad se manifiesta
también en la dispersión, es “picaflor”, emprende una y mil cosas, sin terminar ninguna
bien. Se distrae fácilmente de lo que está pensando o haciendo. También sus relaciones
personales suelen ser poco profundas: es “muy amigo” de todos, pero no siempre cultiva
sus amistades con hondura.

Inconstancia: Este defecto está muy unido al anterior. Por sus superficialidad y
extroversión el sanguíneo peca de inconstante. Depende mucho de los estados de ánimo
y del ambiente. Esto hace que cambie sus opiniones con demasiada facilidad, que deje
sus trabajos porque “encontró algo más interesante”. Es versátil, emite juicios
apresurados y emprende acciones que no ha pensado mucho; esto hace que luego
cambie también sin mayores problemas. La inconstancia se debe también a su tendencia
a evitar el trabajo muy duro o cuando éste ha perdido el atractivo del inicio.

Exagerada extroversión: Al sanguíneo le cuesta el cultivo de la profundidad interior, todo


lo tiene que ver y oír, de todo tiene que hablar, está pendiente de las cosas exteriores, de
la ropa, de lo que agrada a los sentidos, es galantero y a veces dado a los “amoríos”. Esta
extroversión hace también que no pueda guardar los secretos con facilidad y esté a la
caza de noticias; es curioso y sensual.

Vanidad: El sanguíneo no conoce el orgullo del colérico, pero sí la vanidad que le hace
experimentar una alegría casi infantil de sí mismo, de sus trabajos, de su apariencia; se
mira de buena gana en el espejo o en el vidrio de puertas y ventanas; al ser alabado se
siente feliz. Puede ser un tanto fanfarrón y snob.

Cualidades positivas

Intelecto: El sanguíneo, por lo general, posee un intelecto vivo, es ocurrente e ingenioso.


Cuando lee o escucha algo lo capta fácilmente, aunque no siempre en profundidad y
muchas veces, incluso, cree que ha captado, pero no ha entendido el asunto a fondo. Le
ayuda en esto su gran imaginación. El intelecto vivo, la imaginación fecunda y la
capacidad de captar las situaciones hacen que el sanguíneo posea la cualidad de
improvisar fácilmente y, con ello, salir del paso. En ciertos casos pareciera que el
sanguíneo piensa “a saltos”, debido a que su vivacidad e imaginación le lleva a
adelantarse a un raciocinio lento y progresivo.

Voluntad: Es propio del sanguíneo tener una disposición positiva, una actitud de
disponibilidad para emprender cosas. Es el hombre de la “buena voluntad”, abierto a lo
que se le pide. Es también, en el mismo sentido, adaptable, se adecua a las
circunstancias y sabe darse cuenta qué es lo que más conviene en el momento. Esta
disposición abierta de su voluntad se ve reafirmada por el hecho de confiar siempre en el
éxito, difícilmente piensa que algo no le va a resultar y si algo fracasa no se aflige por
demasiado tiempo.

Afecto: El sanguíneo posee un estado de alma alegre y optimista. Es el hombre que no se


complica innecesariamente. Goza con la vida, con las cosas pequeñas. No es la persona
ensimismada y meditativa; él tiene su “filosofía”, es extrovertido y se ríe un poco de todo,
muchas veces incluso de las cosas más serias. Por esta extroversión dice también todo lo
que piensa o siente, sin reparar en ciertas ocasiones en la oportunidad; pero es sincero y
sin mayores dobleces en su interior.

Ante los demás: Bien pronto se hace conocido en todas partes, es confiado y locuaz y se
comunica fácilmente con personas conocidas y desconocidas. Es afable y alegre en sus
palabras, sabe entretener y contar interesantes narraciones poniéndoles mucho “color”.
Se hace querido por los demás ya que es atento y generoso, presta ayuda de un modo
alegre y sereno. Tiene también sensibilidad para las desgracias de los otros, es
sumamente compasivo. Sabe corregir sin que las personas se sientan heridas. Si se lo
ofende o se enoja “explota” y se desahoga con facilidad, luego olvida todo y no guarda
rencor. No le cuesta mucho “sintonizar” con el medio y ser sociable. Ante los superiores
es sumiso y abierto.

El temperamento melancólico

Características generales

El melancólico se caracteriza por reaccionar lentamente ante los estímulos exteriores,


pero su reacción es profunda y duradera. El melancólico es el hombre de la interioridad,
del pensar profundo y de la honda afectividad. Se caracteriza por cierta “melancolía” o
tristeza; es más bien lento y reflexivo; no es fácil empujarlo a acciones rápidas. Se
desanima rápidamente y cae con frecuencia en el pesimismo.

Defectos

Ensimismamiento: El melancólico cae fácilmente en la excesiva reflexión y


ensimismamiento. No afronta la realidad decididamente, sino que da vuelta tras vuelta a
los asuntos, sin atreverse a resolver los problemas. La autointrospección posee en él
muchas veces una tonalidad pesimista y lo lleva a aislarse de los demás. Se encierra en
sí mismo, parece no escuchar lo que se está diciendo, como si estuviera soñando y no se
fijase en las personas.

Pesimismo: El melancólico muchas veces considera las cosas en su aspecto más negro y
adverso; es el hombre que ve el día como encerrado por dos noches, justamente lo
contrario del sanguíneo. Si en sus empresas se le presentan dificultades, aunque
pequeñas, pierde el ánimo, y quisiera dejarlo y abandonarlo todo; puede sucumbir ante
los fracasos. Con gran facilidad se desengaña de los demás, pues les exige mucho y
pareciera no aceptar que tengan defectos, se descorazona y el hecho por ejemplo de que
le haya fallado un amigo lo lleva a no creer más en los hombres ni en la amistad, cayendo
en un profundo escepticismo. Es demasiado susceptible. Todo esto hace que el
melancólico se cierre con facilidad, se aísle en su tristeza y pesimismo.

Desconfianza: Está unido con lo anterior. Es desconfiado y receloso ante las personas
que no conoce suficientemente. Cree que los otros no lo toman en cuenta o que le tienen
mala voluntad. Difícilmente logra olvidar las ofensas. Poco a poco va infiltrándose en él el
virus de la antipatía. La aversión respecto a las personas que le son antipáticas llega a ser
tan fuerte, que apenas se digna mirar a tales personas, o dirigirles la palabra. Puede
guardas rencor por años. Rara vez logra confiar en alguien; tiene, a menudo y sin motivo,
duras e injustas sospechas de su prójimo.Todo esto convierte al melancólico a veces en
un misántropo.

Se considera menos de lo que es y puede: En los trabajos cede el lugar a otras persona
menos aprovechadas y aún incapaces, en gran parte por miedo al fracaso. Pero, sin
embargo, se siente herido por no habérsele respetado y apreciado en sus talentos. Es
susceptible a las más pequeñas humillaciones. Muchas veces va guardando en su
corazón las cosas que tiene contra otros, las injusticias de las cuales cree haber sido
objeto, etc., y repentinamente “explota”, para gran sorpresa de quienes lo rodean. Si tiene
que corregir a otro, sin tener nada personal en su contra, es demasiado suave y le cuesta
mucho hablar claro.

Indecisión: Por su temor ante las dificultades, por sus interminables reflexiones, por miedo
al fracaso y a la humillación, por timidez ante los demás, el melancólico no termina nunca
de decidirse; es a veces el “hombre de las oportunidades perdidas”, hay que tirarlo al
agua para que aprenda a nadar.

Cualidades positivas

Intelecto: Su pensamiento tiende hacia lo profundo; se da también de buena gana a la


consideración de lo pasado, recordando los acontecimientos de tiempos anteriores.
Tiende a considerar todo con atención y a examinarlo seriamente, hasta formarse un
juicio. Se detiene en el análisis de sí mismo, en la introspección, no pocas veces
desmesurada. Es una persona que le gusta “soñar despierto”.

Voluntad: El melancólico tiene una voluntad fuerte, siempre que algo se haya arraigado en
su interior. Esa voluntad lo puede llevar a hacer los más grandes sacrificios por una causa
o por una persona. Es una voluntad constante, fuerte y callada. Sin embargo, le cuesta
decidirse por algo.

Afecto: Posee un afecto rico y profundo; es muy sensible; más que con la cabeza piensa
con el corazón. Sus reflexiones van acompañadas de un misterioso anhelo; con facilidad
se siente conmovido en su interior, pero no siempre deja traslucir en su exterior su
emotividad.

Ante los demás: El melancólico revela su interior con suma reserva y por lo general sólo a
los que tiene más confianza, pero experimenta gran alivio cuando ha logrado
“desahogarse”. Posee un gran sentido para captar las necesidades de los demás y de
corazón desearía ayudar; se conmueve fácilmente y puede darse y servir con gran
desprendimiento de sí mismo: es humanitario. Con gusto desearía tener amigos y es
capaz de gran lealtad, pero por su reserva y debido también a que se desengaña con
facilidad, le cuesta tenerlos. En general huye de la masa, prefiere estar solo o moverse en
un grupo pequeño de personas conocidas que lo aprecian.
El temperamento flemático

Características generales

El flemático, al igual que el melancólico, se caracteriza por reaccionar lentamente ante los
estímulos exteriores; pero, a diferencia del mismo, su reacción no es profunda,
asemejándose en esto más bien al sanguíneo. No es un hombre que se interese
vivamente por los cosas, podría caerse el mundo y él permanecería muy tranquilo sin
inmutarse mayormente. Normalmente aparece como el tipo de hombre típicamente
tranquilo y, por lo tanto, muchas veces marginado un poco del grupo en que él se
encuentra. No se altera casi por nada y la intensidad de sus reacciones es débil, corta y
superficial, además de ser lenta. Esto hace que el flemático tenga una cierta apariencia de
hombre “plácido” y sin novedad.

Defectos

Uno de los mayores problemas que tiene que superar el flemático es la comodidad. Por
su temperamento más bien pasivo tiende a quedarse tranquilo y cómodo. Como no es
arrastrado por grandes pasiones, fácilmente se acomoda en lo más fácil. Le huye al
sacrificio y a aquello que resulta difícil de lograr, se queda contento con lo que ya tiene o
los demás le han procurado. Si se trata de emprender una labor le cuesta salir de sus
“costumbres”, no posee la agilidad para alterar su ritmo normal de vida. En este mismo
sentido se constata en el flemático una marcada inclinación al descanso.

No es raro que el flemático también haga del gozar la vida uno de sus objetivos
principales. En este sentido se puede convertir en el típico “gourmet”, en el gozador ávido
de placeres y de sensualidad; simplemente se dedica a “pasarlo bien”, a gozar sin mayor
esfuerzo, a dejarse “regalonear”.

Otro de los grandes problemas para el flemático es su falta de iniciativa y participación


comunitaria. Su carácter modesto, su tranquilidad, puede llevarlo, si no se educa, a
marginarse por completo de la vida comunitaria y a no aportar nada de sí a los demás. Le
cuesta tomar iniciativas y sacarlas adelante. Con ello puede pasar a ser un peso muerto
dentro de la comunidad; puede caerse el mundo, pero él no se inmuta por hacer algo.
Todo le pasa por encima.
Falta de decisión y energía pueden ser también defectos contra los cuales tiene que
luchar el flemático. Su parsimonia y falta de apuro pueden prolongar más allá de la cuenta
el tiempo de tomar una decisión. Siempre piensa que hay que madurar aún más las
cosas, o bien no ve la urgencia que ellas entrañan. Entonces deja pasar los días y meses
sin actuar. Desde este punto de vista el flemático puede convertirse en una persona sin
voluntad, le falta la capacidad de decisión y la energía en la realización de las cosas
difíciles.

Cualidades positivas

Intelecto: El fuerte del flemático reside en la capacidad de abocarse al estudio y


comprensión sistemática, razonando paso a paso hasta llegar a la posesión de la verdad.
No es alguien dado precisamente a soñar despierto o a fantasear, más bien es sobrio en
sus razonamientos y consideraciones.

Voluntad: La voluntad del flemático es la que, si se ha educado, puede ser


extraordinariamente constante y fiel en lo pequeño. Entonces, cuando se ha propuesto
algo, realiza con tranquilidad su trabajo mostrando gran paciencia y sin dejarse distraer
por factores ajenos a su labor.

Afecto: El flemático posee una gran estabilidad emocional, puede guardar calma en las
situaciones más difíciles. La estabilidad de su vida emocional le permite también un
razonamiento objetivo. Es difícil que algo lo saque de sus casillas, no es demasiado
sensible.

Ante los demás: Es el hombre tranquilo, sin conflictos ni tensiones. Muchas veces está
dotado de un cierto sentido del humor que le lleva a hacer observaciones esporádicas
donde se demuestra que, a pesar de que los otros casi no reparaban en su presencia, él
estaba presente en lo que sucedía en el grupo. También es positiva su influencia en la
comunidad en cuanto el flemático es una persona sencilla que no acostumbra poner
demasiadas exigencias a los demás y se contenta con lo normal para todos. Es modesto
y sencillo, y éstos son grandes valores en la construcción de una comunidad. Es por eso
que los flemáticos dan a la comunidad una cierta estabilidad y permanencia, elementos
muy necesarios para la vida de la comunidad. Huye de las disputas acaloradas,
manteniéndose al margen cuando otros se enfrascan en una discusión. Por ello también
puede ser un elemento de unión y pacificación de los ánimos.

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