REVISTA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL
En la Modalidad de Jóvenes y Adultos: Aporte para el trabajo con la
revista ESI para charlar en familia
Serie Cuadernos de ESI (2014)1
INTRODUCCIÓN
La educación permanente de jóvenes y adultos incluye, entre otros saberes, aquellos
referidos a la educación sexual integral. También en este ámbito se requiere acompañar
el cumplimiento de la política educativa en la implementación de la Ley 26.150 en las
instituciones y centros educativos de la modalidad en todos sus niveles (alfabetización,
primario, secundario y formación profesional).
¿Por qué trabajar la sexualidad integral con las y los jóvenes y adultos/as?
● Porque es necesario que los jóvenes y adultos como “adultos responsables” de sí
mismos y de otros y otras (hijos, hijas, sobrinos/as, nietos/as, amigos/as) hablemos
sobre las posibilidades de llevar adelante esa responsabilidad y los límites para
hacerlo.
● Porque las experiencias propias y de otros pueden ser transformadas en
capacidades y saberes que aporten a resolver y cambiar realidades presentes y
futuras.
● Porque existen necesidades personales acerca del tema, comenzando por abordar
qué sabemos; qué quisimos saber y nadie nos contó; qué no sabemos; qué nos
pasa, o nos pasó, y no sabemos, o no supimos, por qué; qué hacer cuando algo
sucede a nuestro alrededor y compromete la vida y la dignidad propia o de otros.
Temas tan difíciles de abordar como el abuso sexual, las enfermedades de transmisión
sexual (ETS), la trata de personas o la violencia de género, entre otros, suelen generar
muchas inquietudes y ponen en evidencia creencias populares, a veces erróneas, que
perjudican las posibilidades de cuidado.
Existen múltiples creencias y prejuicios sociales, como creer en la pérdida de la
sexualidad de los adultos mayores. Para promover la reflexión sobre estas nociones,
presentamos esta propuesta de lectura de la revista ESI para charlar en familia dirigida a
jóvenes y adultos. Creemos que las ideas que incluye pueden aportar a la formación de sí
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mismos y a mejorar las posibilidades de acompañar responsablemente el crecimiento de
otros y otras.
La lectura fue pensada para:
● Acompañar a todas las familias, cualesquiera sean sus características; aquellas
compuestas por mamá, papá e hijos, por madres o padres solos o en pareja,
constituidas por abuelas o tíos, por dos mamás o dos papás, por dos personas del
mismo sexo.
● Reconocer que tanto la escuela como las familias tienen responsabilidades
respecto de la educación sexual. La escuela tiene la obligación de proveer tanto
información precisa, pertinente y actualizada como espacios de confianza que
habiliten a que estos temas se traten con el máximo respeto por las diferencias.
Con estos aportes, esas experiencias de aprendizaje posibilitará, eventualmente,
que los jóvenes y adultos vivan una sexualidad libre, plena y respetuosa de las
elecciones de cada uno y que puedan acompañar a otros en ese camino.
● Presentar algunas ideas, relatos posibles entre otros relatos surgidos de los
mismos lectores.
● Brindar sugerencias, orientaciones y herramientas para abordar los temas de la
sexualidad en familia y en grupos de estudio.
Las características del tema y las propuestas de lectura pueden destinarse a nivel
primario o secundario de la Modalidad de Jóvenes y Adultos. Como es sabido, para
tratar cualquier tema es indispensable crear un clima de confianza, sobre todo para hablar
sobre estas cuestiones que involucran la intimidad de las personas y su entorno.
Preguntar, plantear dudas, contar experiencias que favorezcan un ambiente para enseñar
y aprender entre jóvenes y adultos puede ser una forma de comenzar a hablar sobre los
temas de la educación sexual integral.
Propuesta para iniciar la lectura y compartir con las y los estudiantes una
primera impresión sobre el material
LAS PARTES DEL CUERPO
- Esta sección toma los siguientes temas: “Las diferencias corporales entre varones y
mujeres”, “El respeto a la intimidad”, “Cuando los niños y las niñas se tocan las
partes íntimas”.
- Parte del cuerpo para pensar la sexualidad, resaltando la idea de que conocernos
es, entre otras cosas, conocer nuestro cuerpo y que lleva las marcas de nuestra
historia.
- El cuerpo es centro de reflexión para diversas ciencias, para el arte (pensemos
cómo se han representado y se representan los cuerpos en la pintura, la escultura
o el teatro, entre otras). Pero también, en la vida cotidiana, elaboramos nuestras
propias concepciones y valoraciones sobre nuestro cuerpo y el de las otras
personas.
- En la construcción de las vivencias y las representaciones sobre el propio cuerpo
intervienen, como venimos observando en las distintas actividades, los medios de
comunicación, la historia familiar y la cultura de la que formamos parte van
determinando nuestros saberes y prácticas.
- El cuerpo sexuado es un cuerpo que tiene múltiples dimensiones, es decir,
también es un cuerpo con emociones y sentimientos, un cuerpo construido por el
lenguaje y por el contexto sociohistórico.
- Las primeras preguntas de las niñas y los niños son acerca de sus cuerpos, cuáles
son sus partes, cómo se llaman. Es importante que las y los adultos que están
encargados de su crianza puedan enseñarles, puedan acompañarlos en su
crecimiento.
Las diferencias corporales entre varones y mujeres
- Para trabajar sobre este tema, se pueden sugerir algunas preguntas, por ejemplo,
¿cómo llaman en sus familias a las partes íntimas del cuerpo de mujeres y varones?
- Es importante diferenciar los sobrenombres de los nombres de las partes del
cuerpo y conversar acerca de sus funciones.
Respetar la intimidad
- Para iniciar una conversación, se puede compartir: ¿qué es la intimidad?, ¿qué
significa respetarla?, ¿será importante?, ¿por qué?, ¿qué espacios de intimidad
tiene cada una y cada uno de nosotros?
- Se puede plantear que la intimidad se vincula con cosas muy propias,
sentimientos, sensaciones que no queremos compartir o que compartimos sólo
con algunas personas y hasta donde queremos.
- La intimidad se relaciona con la construcción de la propia identidad. Cada pueblo
y cultura ha construido en su historia nociones al respecto, formas de cuidado y de
represión también.
- Entre las y los estudiantes pueden darse situaciones de hacinamiento habitacional
o diferentes formas de precariedad en las viviendas; vale destacar que estas
situaciones pueden condicionar, pero no impedir, la construcción de espacios de
intimidad.
- Se trata de generar espacios para reflexionar sobre algún tema, para pensar cómo
contarles algo importante a las personas que queremos, para ver cómo acompañar
–o pedir compañía– en una situación compleja o qué contestarles a familiares o
hijas/os frente a una pregunta difícil.
- La intimidad se enmarca en la autoprotección: conocer el propio cuerpo para
cuidarlo, respetar y proteger el cuerpo de la incomodidad y la vulneración sin
consentimiento, aprender a decir “no” frente a caricias, palabras o peticiones que
los hacen sentir mal, incómodos o confundidos, reconocer personas de confianza
para enfrentar situaciones que dañan.
Cuando los niños y las niñas se tocan las partes íntimas
- Respetar los espacios de intimidad de niños y niñas para conocer su propio
cuerpo.
- Invita a reflexionar la importancia de que niñas y los niños puedan conocer su
propio cuerpo, tengan espacios de intimidad, expresen su curiosidad. Es
importante comentar que la exploración del propio cuerpo, que se inicia en la
infancia, se mantiene a lo largo de la vida.
LA LLEGADA DE UN BEBÉ
- La intención de trabajar sobre el tema es profundizarlo para identificar y
comprender las distintas conformaciones familiares más allá de los dos modos de
“agrandar” las familias que se suelen representar.
Embarazo y nacimiento
- Propone conversar sobre el mito de cigüeña y el tabú que ocasiona
desinformación acerca del embarazo y el nacimiento
La adopción de nenes y nenas
- Aborda la adopción como otro modo de ampliar la familia.
- Propone conversar acerca de la diversidad de las familias: cómo las podemos
definir, qué es una familia, qué tipos de familias conocen; es decir, conversar sobre
las distintas conformaciones familiares, tanto a lo largo de la historia como en
diferentes culturas y lugares. La invitación es desnaturalizar un único modelo de
familia y conceptualizar la familia como un grupo de personas que establecen
relaciones de convivencia, cuidado, protección y ayuda mutua, sean o no
parientes.
- Se vincula con el concepto de identidad. La construcción de la identidad es un
proceso que se reafirma y reestructura durante toda la vida y se inicia en la
temprana infancia. El afecto, las relaciones familiares, nuestro crecimiento, las
oportunidades y las dificultades que vamos enfrentando van forjando nuestra
identidad.
La identidad es un derecho fundamental de las personas, al igual que los derechos
a la libertad, la alimentación, la vivienda digna, el trabajo, la salud, la educación.
Para ampliar el concepto de derecho a la identidad, se pueden leer algunos
artículos de la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y
Adolescentes, N°26.061.
LA EDAD DE LOS CAMBIOS
- En esta sección se tratan los siguientes temas: la apariencia corporal, la entrada en
la adolescencia, la primera menstruación, la masturbación y las relaciones sexuales.
El nombre de esta sección alude a los cambios en la adolescencia, el pasaje de la
infancia a la adultez.
La apariencia corporal
- La apariencia corporal de una persona varía con los años: crecemos, engordamos,
nos embarazamos, adelgazamos... Además, todos y todas somos diferentes: con
más o menos altura, con más o menos peso, con colores de pelo distinto, incluso
nos podemos teñir, algunos usamos herramientas que nos ayudan, como
bastones, anteojos, sillas de ruedas, audífonos. Plantea que esta diversidad de
cuerpos y apariencias es de un enorme valor, permite reconocer al otro, mejorar
los vínculos con las otras personas y abre a aprendizajes que incluyen al otro/a y no
discriminan.
- Es importante conversar acerca de las diferencias, recorrerlas y valorarlas. Porque
esas diferencias corporales también abren a diferentes formas de vivirlas y eso se
puede compartir y ampliará nuestra mirada.
- Propone hablar sobre los estereotipos corporales que circulan en nuestra sociedad
en general y en cada contexto local en particular.
Entrando a la adolescencia
- Propone recordar la propia vivencia de la adolescencia, para conversar cómo nos
llevamos hoy con nuestros hijos, hijas.
- Más allá de recordar cómo vivimos nuestra adolescencia, en este momento de
nuestras vidas, siendo jóvenes y adultos/as: ¿también nos cambia el cuerpo?;
además de en la adolescencia, ¿en qué otras etapas de la vida se producen
cambios físicos y afectivos tan importantes y movilizadores?; ¿en este momento de
nuestra vida tenemos nuevas dudas?, ¿con quién podemos conversarlas?;
¿conocemos lugares para consultar acerca de nuestra salud en general?, ¿y sobre
nuestra salud sexual y reproductiva?
- Invita a profundizar en el concepto de la salud sexual y reproductiva, los derechos
sexuales y reproductivos.
La primera menstruación
- Invita a reflexionar mitos relacionados con la menstruación e invita a pensar ¿cómo
podemos acompañar a las chicas de nuestra familia en este momento importante
de sus vidas? ¿los varones podemos hablar con las chicas y los chicos de la familia
acerca de estos temas?
- Pueden surgir preguntas vinculadas a sí mismas/os, por ejemplo, también
podemos conversar sobre la andropausia y la menopausia, cambios hormonales
que suelen llegar acompañadas de síntomas que pueden ser incómodos como
variaciones del humor, ansiedad, depresión, etc.
La masturbación
- Se trata de habilitar un espacio para conversar, se puede partir de algunas
preguntas como ¿alguna vez nos sucedió algo parecido?, ¿nos permitimos hablar
de la masturbación como parte de nuestra sexualidad que busca sensaciones
placenteras?
- Es importante destacar que la masturbación es una práctica que se relaciona con
conocer el propio cuerpo y explorarlo, y que se puede hacer durante toda la vida.
CUANTO MÁS SEPAMOS, MEJOR
Hemos mencionado en otros apartados que los y las jóvenes y adultos/as que asisten a los
ámbitos educativos pueden ser responsables de otros y otras (hijo/hija, sobrino/a), pero,
además, ellos y ellas, en distintos momentos de la vida, requieren o solicitan información
de acuerdo con el momento familiar o la situación que tengan que resolver o para dar una
respuesta “adulta”.
El embarazo en la adolescencia
- Aborda como tema central “el embarazo en las adolescentes” y otros tópicos tales
como “responsabilidades compartidas”, “no abandonar la escuela”. Si indagamos
con los y las estudiantes jóvenes y adultos/as sobre estos temas, es probable que
aparezcan historias similares asociadas a la cuestión “abandoné la escuela porque
me embaracé” o “mi novia quedó embarazada, formé una familia muy joven y tuve
que salir a trabajar”. Podemos recuperar sus propias historias familiares para
preguntarnos: ¿cuánto de este tema viene unido a la vida de los y las jóvenes y
adultos con quienes interactuamos?, ¿cómo vienen llevando o “cargando” sus
propias trayectorias familiares?
- En otros momentos de la historia y la cultura, las mujeres se iniciaban como
madres muy tempranamente, la responsabilidad de sostener la familia era del
padre y la madre se encargaba de la crianza. Reflexionar sobre este mandato –tal
vez muy arraigado– nos permite ingresar en el tema de las “responsabilidades
compartidas”, deseos desplazados, proyectos, entre otros asuntos que puedan
surgir.
- Preguntas para pensar los testimonios y abrir debates:
o Una chica que es madre o un chico que es padre ¿pierde la adolescencia?,
¿por qué?
o ¿Esta situación tiene las mismas consecuencias para los varones que para
las mujeres?
o En la comunidad de ustedes, ¿se valora del mismo modo a una joven que
tiene un hijo que a aquella que no lo tiene?
o En este mismo sentido, ¿qué pasa con los varones?
o ¿Hacerse mamá o papá es igual a crecer y ser una adulta o adulto? ¿Es lo
mismo la responsabilidad de trabajar o estudiar que la de criar a un bebé?
o ¿Es lo mismo criar hermanitos que tener una hija o un hijo propio?
o ¿Por qué, muchas veces, cuando los o las adolescentes tienen bebés, luego
son las abuelas los que los cuidan?, ¿es así?
- Como ya hemos mencionado en otras secciones, en los grupos de jóvenes y
adultos suelen estar quienes traen en su mochila situaciones que los alejaron de un
proyecto de vida instalándose en otro que no imaginaban. Así se escuchan relatos
que incluyen muchas veces desinformación, prejuicios y falsas creencias. La
intención de la propuesta es construir, deconstruir y acceder a recursos que
permitan comprender aquello que nos pudo suceder en el pasado y
comprometernos con el presente propio y de otros para evitar situaciones que no
nos gustan y/o nos perjudican.
- En ese sentido, será importante recuperar las experiencias que tienen los y las
jóvenes y adultos/as con la intención de:
o preguntarnos acerca de necesidades, creencias, prejuicios;
o saber con qué y con quiénes contaron para profundizar sobre el tema;
o anticiparse a situaciones no deseadas (en relación con hijos/as...);
o informar y contener a otros;
o conocernos un poco más.
Las “falsas” creencias sobre sexualidad
- Decir falsas creencias puede llevar a establecer un juicio negativo sobre los
saberes que tienen los y las estudiantes jóvenes y adultos/as.
- La intención en este apartado es tomarse un tiempo para revisar las creencias
erróneas. En este sentido, es muy interesante recuperar los saberes y experiencias
de los y las jóvenes y adultos/as y, de manera respetuosa y con mucha información
en la mano, discutir cada falsa creencia.
- Debemos prestar atención a las relaciones de desigualdad de género si es que
surgen. Si no surgen, aportar dicha perspectiva a la discusión a partir de preguntas
como las siguientes: varones y mujeres ¿tienen siempre las mismas oportunidades
para concretar sus proyectos de vida?, ¿por qué?
- Proponemos reflexionar con las y los estudiantes sobre cuál es la información
correcta para conversar con adolescentes y cuánto conocen sobre sexualidad en
general y sobre “salud sexual reproductiva” en particular. También se pueden
indagar sobre qué saben sobre preservativos, pastillas anticonceptivas u otros
métodos y cuánto.
- Preguntas para pensar los testimonios:
o ¿Por qué les parece que, muchas veces, a pesar de tener información sobre
los métodos anticonceptivos y/o de prevención de ITS, estos no son
utilizados?
o Para ustedes, ¿quién es responsable del cuidado en las relaciones sexuales?,
¿el varón o la mujer?, ¿por qué?
o ¿Qué significa para ustedes la expresión: “...ya la conocía y era mejor no
cuidarse”?
- Hablar sobre embarazos y anticoncepción abre las posibilidades de pensar los
embarazos, siempre desde la idea de informar para anticipar, para conocer y
poder tomar decisiones. También permite abrir otros interrogantes:
o ¿Es necesario prevenir los embarazos?, ¿por qué?
o Hablamos de nuestros hijos deseados, esperados, buscados... o no.
o ¿Qué les pasa a las mujeres con esto?, ¿y a los varones?
- En relación con este tema, podemos también interrogarnos sobre el proyecto o la
llamada “planificación familiar”: ¿es posible?, ¿qué es la planificación familiar?
- Por ejemplo, poner en cuestión y debatir algunas premisas con los estudiantes,
para pensar: “La libertad de elección”, “Los hijos son un tesoro...”, “Donde comen
dos, comen tres”, “Entre todos nos ayudamos”, “Los hijos traen un pan bajo el
brazo”.
- En relación con “La posibilidad de tomar decisiones en torno de lo reproductivos”,
podemos debatir algunos testimonios a partir de indagar:
o ¿Qué sucede cuando se lleva adelante una decisión que no fue
suficientemente pensada?, ¿es lo mismo cuando se trata de un embarazo
que para otras situaciones de la vida?, ¿por qué?
o ¿Qué es, para ustedes, un proyecto? Den ejemplos. ¿Qué proyectos se
pueden hacer cuando se está saliendo con alguien? ¿Qué cosas pueden
impedir planificar nuestros proyectos de vida?
Los métodos anticonceptivos
- Estar informados/as permite anticiparnos, es decir, prevenir (cuidarse y cuidar a los
demás), planificar, no caer en situaciones no deseadas. Sugerimos invitar a
conversar sobre qué pensamos acerca de esas ideas: ¿Qué sabemos sobre el
tema? ¿Qué hacer? ¿Cómo nos informamos? También se puede debatir cómo se
pensaban estos temas: ¿antiguamente se hablaba de la prevención?, ¿por qué?
¿Podemos exigirles a los adultos que usen preservativos?, ¿cómo hacerlo?
Entonces, ¿podemos exigirles a nuestros hijos o hijas que los usen?, ¿lo hacemos,
los cuidamos?
- Sugerimos analizar testimonios de ellas y ellos y otros tales como: “Intenté
cuidarme y no pudimos”, “No teníamos con qué hacerlo”, “Yo quería, pero mi
pareja...”, “Mi hija/o adolescente me trajo el tema; ¿qué hago?”
- También podemos presentar preguntas sobre: ¿cómo nos cuidamos?, ¿de qué nos
cuidamos?, ¿cuáles son las diferencias entre hombres y mujeres cuando se
abordan los derechos sexuales y reproductivos?
VIH y sida: hablemos sin miedo
- Seguimos hablando del cuidado. La información, decíamos, es necesaria pero no
suficiente cuando se trata de abordar las representaciones que se tienen sobre
algunos temas. Podemos analizar y conversar sobre el porqué del título “VIH-sida,
hablemos sin miedo” asociado a los otros tópicos que trae este capítulo: “derecho
a estar informado”, “confidencialidad”, “ir a la escuela”, “se puede prevenir”, “no
hay que asustarse” y algún otro como: “...nadie sabía que el profe tenía sida...”.
- Se pueden introducir algunas preguntas: ¿por qué el silencio sobre algunos
temas?; ¿qué nos pasa con este tema?, ¿por qué el silencio?; ¿conocemos a
alguien cercano que viva con VIH o con sida?; ¿qué sabemos sobre el VIH?, ¿qué
sabemos sobre el sida?, ¿quién nos contó?, ¿cómo nos informamos?
- La discriminación y los prejuicios “son tan centrales para el desafío global del sida
como la propia enfermedad...” ¿Qué significa esta afirmación?, ¿a qué se refiere?
¿Qué nos pone o pone en riesgo a otros de contraer VIH? ¿Qué cuestiones
(sociales, culturales) se asocian con el VIH? ¿Qué saben de otras infecciones de
transmisión sexual (ITS) tales como sífilis o herpes?
- El silencio, en estos casos, no es saludable. Es muy importante hablar y debatir
sobre estos silencios y por lo tanto se invita a reflexionar sobre las
representaciones sociales y los estereotipos de género en torno a estas temáticas
IGUALDAD DE DERECHOS PARA TODOS Y TODAS
- Sabemos que varones y mujeres somos distintos y las formas de vida con las que
llevamos esas diferencias pueden ser muy variadas y, además, han cambiado con
el transcurso del tiempo. Estos son los temas que se abordan en este apartado: las
“situaciones injustas”, la “igualdad de oportunidades y de trato”. ¿Son iguales los
derechos entre mujeres y varones?, ¿por qué hablamos de situaciones injustas?
- En los encuentros educativos de los y las jóvenes y adultos/as suele haber mucho
intercambio respecto a estas situaciones; de hecho, suelen ser más mujeres que
varones las que retoman sus estudios o son estas las que más dificultades tienen
para acceder a un trabajo digno y bien pago, otras sostienen solas su familia.
- Les proponemos que realicen una actividad en la que los y las estudiantes hagan
un repaso por algún momento, día o época de sus vidas en el que distingan qué
cosas pudieron o no pudieron hacer por su condición de mujer o varón. Es decir,
reconocer en nuestra propia historia aquello que resultó desventajoso por el solo
hecho de ser mujer o varón.
Los derechos de las mujeres
- Ante la pregunta: “Es importante prestar atención para que las diferencias entre las
mujeres y los varones no se conviertan en situaciones desiguales e injustas”.
Preguntas para pensar el tema:
o Cuando era chica/o, en mi casa, ¿qué cosa tenía que hacer porque era
mujer o varón?
o ¿Qué ideas tenían en mi familia sobre el comportamiento propio y
adecuado para los varones y para las mujeres?
o ¿Qué me transmitieron en cuanto a los modos esperables de relacionarme
con mi pareja como varón o como mujer?
- En la sociedad occidental en que vivimos, tradicionalmente se ha fijado un papel
más dominante para los varones y de mayor sumisión para las mujeres, con las
exigencias que ello implica tanto para unos como para otros. Estas posiciones
siguen hoy presentes en nuestra sociedad, e implican relaciones de desigualdad
que se naturalizan y se vuelven lo que llamamos estereotipos de género. Esto es,
aquello que pareciera pertenecernos sólo por el hecho de ser mujeres o varones.
- También podemos tratar el tema de la igualdad de oportunidades y de trato. La
inequidad de género se produce respecto de la mujer no sólo en el ámbito
familiar, también en lo laboral (se les paga menos, sufren acoso, no se les
reconocen méritos, reciben múltiples exigencias...). La inequidad de género
comprende todos aquellos procesos que tienen como consecuencia limitar la
libertad, la autoestima, la autonomía y las posibilidades de desarrollo personal en
las mujeres.
A continuación, proponemos algunos temas para pensar y debatir acerca del acceso a los
derechos o la vulneración de estos.
Derecho a estudiar
Testimonios:
o “Yo quería seguir estudiando, pero mi novio se ponía celoso cada vez que iba
a la escuela, yo lo quiero mucho, no quería tener líos con él, así que dejé...”.
o “Mi papá decía que en la escuela todas se hacen p... Yo quería ir a la escuela,
pero no me dejó ir”.
Derecho a trabajar
- Todas las personas, ya sean hombres o mujeres, son iguales por el solo hecho de
ser seres humanos con capacidades para desarrollarse en cualquier ámbito de la
vida cotidiana. Sin embargo, existen diferencias biológicas que han servido para
justificar la desigualdad y desvalorización de la mujer, y es importante abordar este
tema en los encuentros.
Reconocimiento de derechos negados a las mujeres
- Invita a conocer y reflexionar las normas y leyes nacionales promulgadas que
fueron reconociendo derechos negados a las mujeres, tales como la Ley 13.010,
Ley 20.744, entre otras (para más información consultar “Educación Sexual Integral para
la Educación Secundaria II”, pp. 87-88).
- Propone reflexionar sobre la naturalización de la violencia en las relaciones. Por
ello entiende que el concepto de violencia de género, según la Ley 26.485, se
entiende como “toda conducta, acción u omisión, que, de manera directa o
indirecta, tanto en el ámbito público como privado, basada en una relación
desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica,
sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal.
- En relación con los estereotipos de género se promulgó la Ley de Identidad de
Género N°26.743, que respeta la autopercepción de la persona y permite realizar
la rectificación registral sin obligación de acreditar intervención quirúrgica ni
terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico. Las personas
menores de 18 años podrán iniciar el trámite de rectificación registral a través de
sus representantes legales. Si no tuvieran su consentimiento, un juez tendría que
intervenir.
La diversidad sexual
- Aunque puede ser difícil abordar ideas como heterosexualidad y homosexualidad,
hacerlo implica poner en palabras dudas e información que puede resultarnos útil
en la comprensión de situaciones complejas en los encuentros con las y los
estudiantes. Dar lugar a hablar estos temas requiere hacerlo de un modo
respetuoso y dignificante de la propia vida y la de los otros.
- Puede resultar útil para profundizar sobre el tema analizar las siguientes
expresiones y testimonios:
o “...ese chico es un amanerado”
o “sí Raúl es ‘amanerado’ es lógico que lo carguemos”
o “¿te fijaste que Lorena no parece una chica?”
o “¡Mirá cómo se viene pintada, es medio puta esa!” “Para mí no fue una opción
o una elección, yo manifestaba lo que sentía, lo que siempre sentí y me tomó
mucho tiempo saberlo...” (M., actualmente casado gracias a la Ley de
Matrimonio Igualitario).
o “A mí la escuela me permitió encontrar mi verdadera identidad” (estudiante
transexual del Programa Argentina Trabaja y Aprende y Plan FinEs).
- Propone reflexionar sobre las miradas sobre los otros, ponerlos en el lugar del
otro, debatir sobre los derechos (a la identidad, a la igualdad de trato, a la
educación, a la no discriminación, entre otros), las creencias, prejuicios, temores y
representaciones sociales vinculados a la identidad y orientación sexual. También
sobre las expresiones ligadas a la valoración y el reconocimiento de las emociones
y afectos que se involucran en las relaciones humanas. Así como a la valoración y el
respeto por el pudor y la intimidad propia y de los otros.
- Las escuelas tendrían que constituirse en productoras de igualdad, abiertas a la
diversidad y en espacios públicos de libertad para todos y todas, más allá de la
identidad y orientación sexual de cada una y cada uno, de modo de dar visibilidad
a quienes están estudiando en ellas.
Sexualidad y discapacidad
- En las escuelas y centros de adultos están presentes estudiantes con diferentes
discapacidades, por lo que se invita a reflexionar ¿Qué sabemos sobre el tema...?,
¿cómo nos informamos? ¿Discapacidad para qué?
- Sabemos que las discapacidades pueden estar relacionadas con lo visual, lo
auditivo, lo físico, lo emocional y/o la conducta. En todos los casos, esa
discapacidad no implica discapacidad para vivir las emociones, sentimientos y
deseos relacionados con la sexualidad.
DESIGUALDAD Y VIOLENCIA
El abuso sexual de niños, niñas y adolescentes
- El maltrato y el abuso de niños, niñas y adolescentes es un problema social
extremadamente grave. En primer lugar, es importante acceder a información que
nos permita conocer cuándo podríamos estar ante una situación de abuso sexual,
necesitamos estar atentos y, a la vez, en condiciones de reconocer dicho
problema. De este modo, podremos protegerlos y ayudar a quien, en nuestro
entorno cercano, se encuentre o pudiera encontrarse en situaciones de este tipo.
- Se plantea conversar con los/as hijos/as; creerles y diferenciar secretos; estas son
tres proposiciones que requieren ser relacionadas y resignificadas en función de
dimensionar el problema del abuso sexual como delito y en la existencia de leyes
que protegen a niños y niñas y castigan a las personas abusadoras.
- Nuestra intención es colaborar en el reconocimiento de estas situaciones y
promover vínculos que ayuden a erradicar la violencia cotidiana.
- Si consideramos como modelo vincular la violencia a través del maltrato y/o abuso
entre adultos, es urgente trabajar ciertas ideas que suelen justificar y que son parte
del imaginario social. Se puede trabajar a partir del debate sobre dichas creencias
circulantes en distintos grupos sociales para ponerlas en cuestión.
- Es muy importante tener un espacio de síntesis y de construcción de conclusiones
para desmitificar todas aquellas representaciones que minimizan, justifican el
abuso o que tienden a centrarse en causas individuales (psicopatología, adicción,
promiscuidad, ignorancia, etcétera).
- Comprender la problemática, con sus múltiples atravesamientos, puede ayudar a
quienes están cerca a buscar juntos formas posibles de afrontar el problema.
- Teniendo en cuenta que el maltrato y el abuso constituyen delitos graves y
complejos, sobre todo cuando se dan dentro del grupo familiar, es necesario
abordarlos recurriendo a otros actores y/o especialistas que colaboren con la
resolución (por ejemplo, consultando a los equipos interdisciplinarios que existen
en muchas jurisdicciones).
Violencia en el noviazgo
- Es un tema que no puede pasar desapercibido, por el contrario, en general son
problemas que anuncian problemas aún mayores y futuros.
- Entre las experiencias que traen las y los jóvenes y adultos/as que llegan a los
encuentros, y que muchas veces hacen difícil la continuidad de los estudios, se
encuentra la violencia familiar.
- La invitación es a conversar y reflexionar ¿Por qué la violencia de género o familiar?
¿Qué hacemos frente a estas situaciones?
- Cuando hablamos de relaciones abusivas2, estamos refiriéndonos a aquellas en las
cuales las maniobras interpersonales para ejercer el control sobre la pareja
establecen un patrón vincular que se reitera e instala con el correr del tiempo. Los
malos tratos, como modo de relación, no surgen en forma abrupta, sino que se van
instalando progresivamente desde las primeras actitudes cotidianas de
desconsideración y desvalorización, las que, una vez toleradas o pasadas por alto,
pueden habilitar otras conductas de mayor importancia. En general, comienza con
reiteradas y diferentes actitudes de manipulación en el orden de lo emocional,
orientadas a ubicar a la pareja en un lugar devaluado, a controlar sus decisiones y
actos y a que aquella responda a los propios reclamos e intereses. Por su parte, los
episodios de violencia suelen tener un carácter cíclico que alterna períodos de
calma y de manifestaciones afectivas con otros de tensión, conflictos y maltrato.
- Se plantea que “la visibilización temprana de este tipo de interacciones –ya sea por
parte de la misma joven, de sus allegados o de algún referente adulto– y la ayuda a
tiempo y pueden evitar que prosigan hacia formas más graves” y la “sensibilización
y el repudio” pueden colaborar a frenar estas situaciones.
- Se torna importante el conocimiento de la Ley N°26.485 de protección integral
para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos
en que desarrollen sus relaciones interpersonales, así como las modalidades y
tipos de violencia que reconoce.
2
En la página 94 de Educación Sexual Integral para la Educación Secundaria II, encontramos
“Orientaciones para el docente” respecto de la “violencia en los vínculos de pareja...”.
¿Qué es la trata de personas?
- Es un delito que trasciende los límites de nuestra comunidad y de nuestro país, y
constituye una evidencia de las formas de privación de la libertad y de explotación
de las personas que aún persisten, que implican prácticas de vulneración de los
derechos humanos.
- La trata de personas es un delito llevado adelante por organizaciones criminales.
Es comparable por su poder económico al narcotráfico y al tráfico de armas. El
delito de trata de personas representa un atentado contra la dignidad humana y
constituye una grave violación a los derechos humanos: vulnera el derecho a la
salud, a la educación, a la libertad de movimiento y a la identidad, entre otros
derechos fundamentales. Es la esclavitud del siglo XXI.
- Las personas envueltas en estas situaciones viven en condiciones de esclavitud:
sufren pérdida de la libertad, de la dignidad y la identidad de la persona; se ven
imposibilitadas en el ejercicio de sus derechos; quedan sometidas a actividades de
servidumbre, trabajo forzado; viven bajo amenaza; son sometidas a condiciones
de vida infrahumanas (falta de alimentación, deficientes condiciones de salud,
condiciones habitacionales denigrantes, etc.).
- ¿Qué es ser víctima de la trata?
Es ser explotado/a para:
o comercio sexual (generalmente conocido como “prostitución”);
o trabajos forzados o serviles;
o esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud (por ej. Talleres textiles que
explotan a los trabajadores en condiciones infrahumanas);
o producción de pornografía, explotación sexual en el turismo (es la
explotación por parte de viajeros nacionales o internacionales que
utilizando las redes del turismo-hoteles, transporte, restaurantes, etc. –
buscan satisfacer sus deseos sexuales en forma premeditada u ocasional);
o procreación obligada para la venta de niños y niñas;
o venta de niños y niñas con fines de explotación;
o Servidumbre, mendicidad, matrimonio servil, extracción de órganos,
extracción obligada de óvulos.
- ¿Cómo impacta en los niños, niñas y adolescentes ser víctimas o haber sido
víctimas de la TRATA?
o Impacto emocional: los sentimientos de vergüenza, culpabilidad y baja
autoestima son frecuentes. Después de haber sido rescatadas de estas
redes, estas personas suelen ser estigmatizadas por la comunidad.
o Impacto físico: al estar más expuestos a la explotación sexual son más
proclives a contraer infecciones de transmisión sexual, incluyendo VIH y
SIDA.
o Impacto psicosocial: puede afectar el desarrollo psíquico. Sufren efectos
destructivos de su desarrollo psíquico, lo que podría derivar en alteraciones
en su convivencia social y deterioros significativos en su capacidad de
aprendizaje.
- Además de la explotación con fines sexuales, también existe la trata de personas
por explotación laboral – que puede traer consigo otras manifestaciones de
violencia y vulneración de derechos-. Esta modalidad puede darse en contextos
rurales o urbanos y en distintos trabajos, por ejemplo, con trabajadores
“golondrina” en la cosecha o en talleres textiles clandestinos. Algunas señales
concretas de este delito que implica el trabajo forzado o servidumbre pueden
observarse en:
o las condiciones de higiene y espacio de trabajo;
o la cantidad de horas trabajadas;
las restricciones para salir del lugar;
o la forma de pago;
o los engaños;
o la retención de documentación personal, entre otras.
- La revista de ESI nos convoca a prestar especial atención al problema social de la
trata de personas y advierte sobre la necesidad de “tomar precauciones”; “pedir
ayuda y llamar pronto” cuando conozcamos o estemos ante situaciones de trata o
explotación para saber a quién acudir para el “rescate y acompañamiento”. Estas
acciones van de la mano de la responsabilidad que tenemos como adultos y
adultas de cuidar a los chicos y chicas, de escucharlos, de acompañarlos en sus
dudas, con respeto y paciencia.
- La trata de personas y la explotación sexual son delitos que están penados en
nuestro país. Además, dichas prácticas constituyen una violación a los derechos
humanos, manifiestan una forma de violencia sexual que expresa relaciones de
poder y de dominación entre sexos y/o entre generaciones y, cuando se trata de
menores, constituyen también formas de maltrato infantil.
Las víctimas de trata son vistas como mercancías y objetos por los tratantes. Pero
también se debe problematizar la figura del denominado “cliente” o “usuario”, ya
que es quien fomenta el círculo de explotación. Cuando en una sociedad se tolera
o acepta el consumo de sexo con menores de edad, esta, de alguna manera, se
convierte en participe de la explotación y vulneración de los derechos de los niños,
niñas y adolescentes.
De este modo, se favorece la perpetuación de este delito, permitiendo que la
figura del “cliente” o “usuario” quede invisibilizada en la cadena de la explotación.
Todo esto contribuye a que la atención recaiga sólo en la víctima, estigmatizando y
muchas veces también culpabilizando de la situación.
- Las familias, los adultos y la comunidad toda son los principales responsables del
cuidado de la niñez y la adolescencia. En este contexto, la escuela es uno de los
pilares protectores de la niñez ya que forma y educa a los y las adolescentes acerca
de sus derechos y de su posible vulneración, vinculados, en este caso, a las
conductas criminales de trata de personas. ¿Cómo advertir situaciones de trata de
personas? ¿Tenemos herramientas para darnos cuenta cuando algún niño, niña,
adolescente, joven o adulto atraviesa este tipo de situaciones?, ¿qué necesitamos
saber para darnos cuenta?, ¿qué podemos hacer cómo jóvenes y adultos
para dar respuestas a este problema?, ¿cómo cuidamos a los niños, niñas, a otros u
otras en general, que puedan estar atrapados en esta situación?, ¿cuáles son las
herramientas de autoprotección frente al maltrato y el abuso sexual?
- Este delito puede ser denunciado por cualquier persona (por ejemplo: víctimas,
familiares o allegados de las víctimas o testigos) y en cualquiera de las tres grandes
etapas que conforman el proceso de la trata: 1) la captación, 2) el traslado y/o
transporte, y 3) la recepción o acogida y la explotación.
Para buscar ayuda
o denunciar, pueden contactarse con el Programa Nacional de Rescate y
Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata del Ministerio
de Justicia y Derechos Humanos. Reciben denuncias las 24 horas los 365 días del
año.