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Texto 1. III Libro de Psicología Social Crítica. Psicología Social Crítica e Intervención Psicosocial

Este documento presenta una reflexión sobre el concepto de "lo psicosocial" y la noción de sujeto implicada en este enfoque. Argumenta que lo psicosocial se refiere a la acción humana como resultado de la relación dialéctica entre el individuo y la sociedad. Define al sujeto como una entidad socialmente construida a través del lenguaje y las interacciones. Concluye que la atención psicosocial debe considerar esta conceptualización del sujeto de manera que las acciones respondan a la complejidad de la realidad humana.
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Texto 1. III Libro de Psicología Social Crítica. Psicología Social Crítica e Intervención Psicosocial

Este documento presenta una reflexión sobre el concepto de "lo psicosocial" y la noción de sujeto implicada en este enfoque. Argumenta que lo psicosocial se refiere a la acción humana como resultado de la relación dialéctica entre el individuo y la sociedad. Define al sujeto como una entidad socialmente construida a través del lenguaje y las interacciones. Concluye que la atención psicosocial debe considerar esta conceptualización del sujeto de manera que las acciones respondan a la complejidad de la realidad humana.
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Texto 1. III libro de psicología social crítica.

Psicología social crítica e intervención


psicosocial.

Reflexiones y experiencias de investigación.


Capitulo 2. Abordaje psicosocial. Consideraciones conceptuales y alternativas de análisis
en el escenario de atención a víctimas del conflicto armado.

Manuel Alejandro Moreno y Jorge Eduardo Moncayo -Universidad de San Buenaventura


Cali.

Nos plantea:
La denominación “atención psicosocial” se usa para referirse a las acciones
desempeñadas?

En el contexto de las intervenciones sociales es común encontrar el uso de la fórmula “atención


psicosocial” para designar prácticas de diversa índole asociadas más al conjunto de profesionales
que las ejecutan, que a una manera de proceder cimentada en los principios que la orientan. De
manera general, podemos corroborar que la denominación “atención psicosocial” se usa para
referirse a las acciones desempeñadas por quienes conforman los equipos psicosociales –
generalmente profesionales de la salud mental y de las ciencias sociales–, como si el hecho de
obrar en nombre de una profesión o disciplina fuese suficiente para considerar que dichas
acciones están basadas en principios conceptuales, metodológicos y éticos orientados por un
“enfoque psicosocial”.

¿Quiénes conforman los equipos psicosociales?

generalmente profesionales de la salud mental y de las ciencias sociales

La acción: ¿Lo conceptual, lo metodológico y lo ético?

como si el hecho de obrar en nombre de una profesión o disciplina fuese suficiente para
considerar que dichas acciones están basadas en principios conceptuales, metodológicos y éticos
orientados por un “enfoque psicosocial”.

¿Los individuos tienen posibilidades de acción y transformación?

La construcción de acciones.

El presente texto es una reflexión acerca de la definición y el entendimiento conceptual de lo que


se denomina “lo psicosocial” desde diferentes puntos de vista
a proliferación de programas y lineamientos técnicos para su ejecución no garantiza acciones
efectivas en este sentido. Por ello, nos parece importante fomentar la reflexión a través de
mecanismos de observación –como la investigación, por ejemplo–, para contribuir al proceso de
consolidación de una política social

Consideraciones sobre lo psicosocial como categoría conceptual

En lo que compete a nuestra reflexión, partiremos del hecho de entender lo psicosocial como la
acción humana enmarcada en una continuidad dialéctica entre el individuo y la sociedad, lo
psíquico y lo social, lo subjetivo y lo objetivo, desde la perspectiva de las ciencias sociales,
especialmente de aquellas que adelantan sus desarrollos con base en un modelo crítico-social.

Individuo vive en sociedad

Frosh (2013) sitúa un ejemplo de cómo el psicoanálisis se inscribe en un campo que propone
superar la falsa oposición entre individuo y sociedad, al expresar el planteamiento acerca de que
“el sujeto humano se entiende como una entidad producida en y por el lenguaje y por lo tanto
construido socialmente” (

SUJETO

El sujeto no es el organismo individual dotado de un interior y viviendo en un medio exterior sino


que está conectado en relación moebiana con el lenguaje, la sociedad, la cultura, el poder, las
estructuras ideológicas, jurídicas, políticas, económicas en las que participa

Esta apreciación expresa el reconocimiento de que entre el individuo y la sociedad existe una
relación dialéctica, es decir, una relación de mutua afectación en la que prima la continuidad y no
la oposición

De esta manera, entendemos que un sujeto se constituye a partir de los intercambios sociales que
establece en su contexto de desarrollo, al mismo tiempo que su posición asumida en el mundo
implica una contribución al conjunto de relaciones de las que participa, de tal forma que la
estructura social en la que se desenvuelve también se ve afectada por dicha relación. Dicho de
otra manera, lo social es condición sine qua non para la configuración de la subjetividad, al mismo
tiempo esta última contribuye a la transformación del universo simbólico de lo social.

PERSPECTIVA PSICOSOCIAL

Así las cosas, la perspectiva psicosocial se caracteriza por proponer una mirada que trasciende la
concepción individualista de la psicología tradicional y la sobredeterminación de las estructuras
sociales de la sociología clásica, avanzando de esta manera hacia teorías y metodologías
interdisciplinarias que contribuyen a la crítica.

Maritza Montero (2004) señala que “La realidad para esta concepción de saber, es inherente a los
sujetos que la construyen cada día activa y simbólicamente, dándole existencia, y que son parte de
ella. La realidad está en el sujeto y alrededor de él; a su vez, el sujeto está en la realidad, es parte
de ella, y no es posible separarlos” (p. 44).

Con todo, resaltamos que lo psicosocial no hace referencia a un Concepto o al Concepto (así, con
mayúscula), sino que alude a un campo interdisciplinar de estudios y a un cuerpo conceptual que
puede ser identificado bajo la expresión teoría psicosocial utilizada por Frosh (2013), o si se quiere,
perspectiva psicosocial, para considerar sus aplicaciones prácticas en el escenario de la
intervención social

entendimos que la manera como los agentes de la intervención conciben al sujeto al que dirigen
su acción profesional, es muy importante al momento de construir sus estrategias de abordaje,
esto es, traducir en acciones concretas la oferta de atención para las poblaciones con las que se
relacionan. Por ello, consideramos de suma importancia reconocer la noción de sujeto que implica
la concepción de lo psicosocial presentada desde esta perspectiva.

la atención psicosocial como un conjunto de acciones de respuesta frente a problemáticas


específicas que consideran lo humano integrado, en un ir y venir continuo

la atención en la medida en que comprende al sujeto como una consecuencia de la relación


dialéctica individuo-sociedad y sus múltiples intersecciones. En ese orden de ideas, la construcción
de acciones de respuesta en las intervenciones psicosociales implica tomar en consideración la
noción de sujeto, consecuencia de esta conceptualización

Morin (1998) destaca tres características fundamentales para comprender al sujeto: lenguaje,
afectividad y libertad

SUJETO

De esta manera, asumimos que los impactos psicosociales en los sujetos y poblaciones afectados
por hechos de victimización en el marco del conflicto armado comprenden el análisis de aspectos
singulares, culturales, sociales, económicos y políticos que cuentan con un carácter estructural y
con factores asociados a la pertenencia étnica, los grupos de edad, el sexo, la orientación sexual y
la discapacidad, entre otros, que configuran el conjunto de variables en las que se sitúa la
complejidad de la realidad humana.

El trabajo de intervención es un eterno desencuentro entre los objetivos siempre ordenados,


organizados, lineales, asépticos y conductuales que pretenden las políticas públicas y la
subjetividad compleja, incierta y en constante producción

En síntesis, en los procesos de intervención psicosocial es posible trazar una estrategia, que se
oriente al cumplimiento de objetivos específicos, pero en el curso de las relaciones intersubjetivas
allí implicadas se pone en juego lo inconmensurable. Lo inconsciente acude a la cita y pone en
marcha otra escena de relaciones que escapan al control de las voluntades particulares de los
actores y sus intenciones imaginarias.

Un proceso de intervención psicosocial debe generar alternativas de subjetivación que cobren vida
a través de los participantes. Para ello, el profesional debe trascender la lógica lineal de ver al otro
como un objeto que va a ser modelado para cumplir los objetivos propuestos y reconocer una
lógica relacional en la que la acción influye en los otros y a su vez ellos influyen sobre el
profesional, en una espiral que se construye y decostruye. Por ello, la intervención psicosocial es
un proceso desafiante al tiempo que invita a tener mayor flexibilidad, creatividad y reflexión en
torno a él. No disponemos de un manual para asegurar el resultado perfecto de las intervenciones
psicosociales. Si partimos de la idea de sujeto y subjetividad, sabremos que este es un proceso
complejo que exige generar conocimiento, operar con alternativa, tomar decisiones en el curso y,
sobre todo, estimular la emergencia de un sujeto capaz de generar alternativas.

A partir de esta reflexión es dado pensar que el ejercicio investigativo es una posibilidad de hacer
frente a lo real de la experiencia de intervención psicosocial. De esta manera, la reflexión
permanente sobre la acción a partir de la investigación formal se propone como un campo de
observación de la experiencia que apunta a la consolidación de mecanismos éticos para la
implementación de acciones de respuesta relevantes y respetuosas de la particularidad de las
poblaciones y la singularidad de los sujetos a los que están dirigidas.

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