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a” Fay Lot 44
i. DE SOFOCLES
Intervenido por
EF mmol a
Scanned with CamScannerEDIPO REY
DE SOFOCLES
Intervenido por
Paula Labeur
Versi6n en espajfiol de Edipo rey
por Gonzalo Carranza y Paula Labeur
Scanned with CamScannerPRESENTACION
Intervenciones es una coleccién de clasicos entendidos como aquellas
obras que siguen siendo lefdas, que siguen aportando a nuestros modos
de ver el mundo, que siguen produciendo escrituras.
En Intervenciones, el clasico funciona como una trama en la que se
tejen otros textos que podrifan venir a nuestra mente cuando levantamos
la vista de la lectura, cuando la lectura del clasico nos devuelve a nuestro
mundo, un mundo ahora intervenido por el Edipo rey de Séfocles.
El tema de la identidad como construccién sociocultural es el que con-
voca las intervenciones y orienta la lectura de Edipo rey. Las intervenciones
—que se distinguen por su fondo gris— proponen una lectura con cortes,
pero no fragmentaria porque el clasico aparece en su versi6n fntegra. Estas
intervénciones abren Edipo rey al mundo contempordneo, lo recolocan
desde un prisma nuevo que lo pone a dialogar con otros textos dela cultura.
‘Alo largo del Edipo rey de Séfocles también aparecen consignas co-
mo pretextos para producir escrituras. Estos pretextos incitan, desafian,
provocan, tientan a escribir los textos que «faltan»: textos inventados por
el lector que se suman a la colecci6n de textos que componen el Edipo rey
de Séfocles de la coleccién Intervenciones.
Estas consignas de escritura quieren aguijonear a cualquier lector
aescribir. A aquel lector que recuerda el Edipo rey, a aquel que lo tiene
Scanned with CamScannercomo libro de cabecera 0a aquel curioso de saber qué tienen para decirle
Jos elisicos, esos libros «Lefdos Hace Tanto Tiempo Que Serfa Hora De
Releerlos» y los «Libros Que Has Fingido Siempre Haber Lefdo Mientras
Que Ya Seria Hora De Que Te Decidieses A Leerlos De Veras», segiin las
categorias inventadas por Italo Calvino cuando sigue a su Lector por los
laberinticos anaqueles de una librerfa en la que podria toparse con un
volumen de Intervenciones como el que ahora usted tiene en sus manos,
El lector puede encontrar este volumen en la escuela, en las horas
de Lengua y Literatura. Alli, los pretextos no le proponen investigar, ni
«hacer» nada por fuera de la escritura/lectura; no requieren de explica-
ciones docentes acerca de diversos saberes disciplinares previos. Aceptar
el desafio 0 el convite de cada pretexto es zambullirse, desde el Edipo rey
y las intervenciones, en una situaci6n de escritura que habilita a apren-
der acerca del texto, la escritura y la literatura. E] clasico se lee y escribe
con otros, docentes y compafieros que renuevan, otra vez, la presencia de
Edipo rey de Séfocles en la cotidianeidad de la vida.
Scanned with CamScannerEDIPO REY DE SOFOCLES
INTERVENIDO POR PAULA LABEUR
Scanned with CamScannerLa accién transcurre en la puerta del palacio de Edipo, en Tebas. Alli se
ha arrodillado, en actitud de stiplica, un numeroso grupo de tebanos.
Llevan ramas de laurel y olivo. Entre ellos se halla el anciano sacerdote
de Zeus. Edipo sale del palacio y los mira un instante.
EpIPO Hijos mios, épor qué han venido ante mi? La ciudad esta
Tena de incienso, de plegarias y lamentos. No he querido en-
terarme por mensajeros de lo que est4 sucediendo, sino que
he decidido hacerlo por mi mismo. Anciano, épor qué han
venido a verme, por qué estén inclinados ante mf? Yo estoy
dispuesto a ayudarlos en lo que sea necesario. Seria,
un hombre insensible si no me
conmoviera el dolor que ustedes
muestran.
sacerpore Edipo, sefior de mi tierra, aqui nos hemos reunido los vie-
jos abrumados por los afios y los jovenes que ain no tienen
fuerzas para volar lejos del nido. El resto del pueblo se ha
congregado en los altares de los dioses. Tebas, como lo ests
viendo, esta sumida en la mayor de las desgracias: los brotes
de la tierra se secan en los campos, el ganado agoniza y las.
mujeres se vuelven estériles. La peste azota nuestra ciudad.
Los hombre mueren y el Hades se Ilena dé nuevos Ilantos y
gemidos. Edipo, nosotros no creemos que seas un dios, pero
te reconocemos como el tinico mortal que puede socorrernos
Scanned with CamScannerEDIPO
SACERDOTE,
EDIPO
SACERDOTE
EDIPO
CREONTE
EDIPO
CREONTE,
EDIPO
en esta desgracia y obtener para nosotros el auxilio de los
dioses. Ast como cuando llegaste a nuestra ciudad, Nos ]i-
peraste de la terrible Esfinge, ahora, Edipo, te Pedimos que
yuelvas a salvar a Tebas con la ayuda de Jos dioses, Que
nadie diga que nos socorriste para luego dejarnos Caer en e]
vacio: éde qué valen fortalezas y navios si no hay hombres
en ellos? i Z
Sé que todos ustedes estan sufriendo, pero ninguno tan-
to como yo. Cada uno de ustedes sufre su propio dolor, en
cambio mi alma gime al mismo tiempo por mi mismo, por
ustedes y por Tebas. No crean que ignoro los males que pa-
dece nuestra ciudad. He derramado muchas lagrimas, he
cavilado mucho, y finalmente he tomado el tinico camino
que encontré. Envié a Creonte, mi propio cufiado, a consul-
tar al dios Apolo en el ordculo de Delfos para que averigiie
qué debo hacer para poner a salvo a nuestra ciudad. Todavia
no ha vuelto y me pregunto la causa de su demora. Pero en
cuanto regrese, yo seria un hombre malvado si no hiciera lo
que exige el dios.
Hablaste en buen momento, Edipo: me indican con sefias que
Creonte se esta acercando.
iOh, Apolo! Ojala que las palabras del dios sean tan espe-
Tanzadoras como el radiante semblante de Creonte.
En efecto, creo que trae buenas noticias Porque de otro modo
no vendria con la cabeza coronada con amas de laurel.
re lo sabremos, Creonte, équé respuesta nos ha dado el
ios
eae Hl rset dice que nuestras desgracias pueden
Pero deuél ec ee nya si obramos correctamente.
tranquilo ni mens i Sas ‘on lo que dijiste no estoy ni mas
i , lo.
ie fete dents del palacio?
itis, 8, Porque sufro mas Por ellos que por mi
Scanned with CamScanner|
|
Yo
AANA
Pinte la yema de su dedo pulgar con marcador.
Apoyela firmemente en un papel hasta lograr
que se imprima.
Escanee la imagen lograda.
Agrandela hasta un tamafio A4. También puede
hacer una fotocopia aumentada hasta ese
tamario.
En los espacios en blanco que su huella dactilar
haya dejado, escriba un texto que responda al
titulo «Yo»,
Escanee la imagen lograda.
Borre las lineas dactilares con la goma de un
Programita de dibujo. O borre las lineas con
un corrector en la misma pagina que us6 para
escribir.
DOL ELEL ETA
Maravillese con el caligrama resultante.
FZCBALABAALRO AAR
t
>
\
Scanned with CamScannerCREONTE
EDIPO
CREONTE
CREONTE,
EDIPO
CREONTE
EDIPO
CREONTE
EDIPO
CREONTE.
EDIPO
CREONTE.
EDIPO
CREONTE
EDIPO
CREONTE Es,
EDIPO
e me ha dicho el dios. Apolo nos
una mancha que existe en nues-
zca hasta que no tenga remedio.
Voy a repetir entonces Jo qu
ordena expresamente Javar
tra tierra y no dejar que cre: aed
éCémo nos libraremos de esa calamidad?
Desterrando al culpable o pagando una muerte con otra
muerte. Porque ha sido sangre derramada la que causé las
desgracias de Tebas.
Pero éla muerte de quién sefiala el oraculo? :
Edipo, antes de que vinieras a gobernar esta ciudad tenia-
mos un rey. Su nombre era Layo.
Asi me han'dicho, aunque yo no lo vi nunca.
Layo fue asesinado. ¥ el dios nos ordena castigar a los auto-
res de ese crimen. No importa quiénes hayan sido.
Pero den qué lugar estén? ¢D6nde podriamos encontrar la
huella de un crimen tan antiguo?
El dios dice que en esta tierra. Lo que se busca se puede
encontrar, pero lo que sé descuida s¢ pierde.
¢D6nde estaba Layo cuando encontré su muerte? ¢En el pa-
lacio, en el campo o en otra tierra?
Se habia ausentado para consultar al ordculo de Delfos yno
ha vuelto a su casa desde entonces.
éY no lo vio ningtin mensajero o algiin compaiiero de viaje
que pudiera darnos alguna noticia?
‘Todos murieron, salvo uno que huyéy que solo vio una cosa
que puede contar con certeza.
Soon a podria servirnos para descubrir mu-
T una luz de esperanza!
Eltestigo dijo que Lay
'yo fue muerto por vari i
por un solo brazo. Por varios bandidos y no
14
Scanned with CamScannercrEONTE La Esfinge nos obligaba a pensar en los males presentes y
descuidar los hechos inciertos.
xro Pero yo voy a sacar a la luz todo
nuevamente desde el principio.
Tiene raz6n Apolo en recordarnos esta muerte. Ustedes ve-
ran que yo seré un aliado de la Justicia. Tomaré venganza
en nombre de esta tierra y también en nombre del dios. Y
lo haré también en mi propio beneficio porque cualquiera
que haya matado a Layo podria también matarme a mi. De
manera que, al cumplir con él, me ayudaré a mf mismo. Va-
mos, hijos mfos, levantense y Ilévense esas ramas. Que uno
de ustedes convoque al pueblo tebano porque yo me ocuparé
de todo. Con la ayuda del dios saldremos airosos 0 todo el
pueblo comprobar nuestro fracaso.
sacerpore Levantémonos, hijos, ya que el rey promete hacer lo que
hemos venido a suplicarle. Ojala que Apolo, el dios que nos
ha enviado este or4culo, venga a salvarnos por fin y ponga
término a esta peste.
(Edipo, Creonte, el Sacerdote y los suplicantes se retiran. El Coro, com-
‘puesto de nobles tebanos, entra en escena.)
Scanned with CamScannerUn caso del inspector Alvarez
A fines del siglo XIX, el Seminciegs argentino de Origen
balcdnico Juan Vucetich ideo un sistema que Podia ident.
ficar a una persona por sus impresiones digitales SIN ningy.
na posibilidad de error. Las huellas dactilares S€ Conocian
desde hacia siglos y también se sabia que no existen dos
personas que repitan sus dibujos, pero hasta ese entonces
nadie habia podido establecer un sistema que pudiera cla-
sificarlas para de esa manera identificar a un sospechoso, El
libro de Vucetich, Dactiloscopla comparada, revolucions los
meétodos de investigacion criminal y pronto fue adoptado
por todas las policias del mundo.
EI primer caso criminal que fue resuelto gracias al mé-
todo de Vucetich ocurrié en los suburbios de Necochea e129
de junio de 1892. La ciudad estaba horrorizada y no era pare
menos: las victimas eran un nifio de seis afios y su hermana
de cuatro. Ambos habian sido 'degollados con un cuchillo
que el asesino habia intentado esconder en un resquicio
del techo de paja del rancho donde vivian los pequefios
También la madre de las criaturas habia sido herida, pero
el corte no era profundo y Francisca Rojas, que ese era su
nombre, habia logrado sobrevivir. La mujer se encontraba
en estado de shock, pero'de todas maneras logr6 acusar a
Pedro Velazquez, un gaucho que trabajaba en una chacra
de su Marido. Todos los vecinos sabian que el matrimonio
estaba roto. Las peleas eran frecuentes y muchas veces
terminaban en gritos y amenazas,
sae mebaeee resuelto, pero para el inspector ea
suibabie a enviado desde La Plata Para atrapar a!
Ages He roils algunos Cabos sueltos. Velazquez, que
tienen cane Bento No parecia capaz de cometer
estaba la tea, © Por encargo de su patron. Ademas
el arma. El cuchillo que habia matado @
Scanned with CamScannerlos nifios no era propiedad del acusado sino que pertenecia
ala casa de las victimas. éAcaso Velazquez habia llegado a
ese rancho sin contar con un arma adecuada? Y si la tenia
épor qué habia utilizado ese cuchillo? éY por qué en lugar de
tirarlo al pozo antes de abandonar el lugar, lo habia ocultado
en un sitio que solo podia conocer alguien que estuviera
familiarizado con la casa? Una mancha de sangre cercana
a la puerta terminé por resolver el enigma. El método de
Vucetich probé la hipdtesis mas terrible: los nifios habfan
sido asesinados por su propia madre. Antes de ser llevada a
juicio, la mujer confesé su responsabilidad. A pesar de tener
sus facultades mentales alteradas, Francisca Rojas se habia
herido a si misma para darle verosimilitud a su coartada,
Gonzalo Carranza, «Articulaciones» (fragmento), en Poe, Edgar Allan;
Conan Doyle, Arthur; Collins, Wilkie; y Gaboriau, Emile, Los padres del
policial, Buenos Aires, Red del Libro, 2005.
7
Scanned with CamScanner:Qué palabras llegan desde la dorada Delfos ala ilustre Te.
coro éQué Pe razon asustado palpita con miedo y angustia. Dios
bas? ate vas a pedirnos? Invoco primero a la inmorta)
Apolo, aie de Zeus, y a su hermana y sefiora de esta tierra,
oe ‘finalinente también a Apolo, el que hiere de lejos,
i ines les pido que se presenten ante mi y nos Protejan
dela muerte. Como en otros tiempos defendieron la ciudad,
higanlo también ahora. K}) pueblo entero
esta onfermo y en nuestra mente
no aparece ningtn pensamiento
que pueda aliviarnos. va nuestra fecunda
tierra no da frutos y las mujeres ya no sufren los dolores del
parto. Nuestros hijos, uno a uno, como péjaros de rapidas
alas, se precipitan a la muerte. Y asi va despoblandose nues-
tra ciudad. Los cadaveres quedan tendidos en tierra sin ser
lorados, sembrando y propagando el contagio. Las esposas
y las madres de blancos cabellos imploran, llorando, al pie
‘de los altares, el fin de sus amargas pruebas. Por todas par-
tes se oyen himnos de stiplica mezclados con ayes de dolor.
Dorada hija de Zeus, necesitamos tu ayuda. Te rogamos que
el feroz Ares, que ha venido a atacarnos sin el bronce de los
escudos, retroceda ‘en la direcci6n opuesta a la de nuestra
Patria pues sila noche deja algo, el dia viene a terminar con
€80. Padre Zeus, duéfio del Poder del relampago, te pedimos
ie Tce se tu rayo. Soberano Apolo, quisiera que
También itvoed da se cuerdas de oro nos defendieran.
Para que acudan Sore dela mitra dorada, y sus Bacantes
all que nadie dilbea! antorchas fogosas contra ese dios
(Entra Edipo,)
Scanned with CamScannerIdentificaciones
A continuacién se hace una breve referencia a los criterios
que, en forma combinada, utiliza el Indec para la identifica-
cién de la poblacién de los pueblos indigenas en el Censo
2001 y su encuesta complementaria.
L..JAutoidentificacién 0 autorreconocimiento de la
pertenencia a un pueblo indigena: este criterio se basa en
la consideracién que la persona tiene de si misma y en la
declaracién espontanea que realiza. Respeta el derecho a
la autodeterminacion. [.
Origen étnico (ascendencia indigena): este criterio con-
siste en la identificacién de la pertenencia étnica de los
antepasados del respondente. Es un indicador altamente
sensible ya que capta a aquellas personas que tienen as-
cendencia indigena independientemente si se consideran
ellas mismas indigenas 0 no. Por lo tanto su utilidad para
la determinacién de la poblacién indigena depende de la
combinacién con el criterio de autoidentificacién.
Instituto Nacional de Estadistica y Censos (Indec), fragmento del «Ca-
pitulo 1. Antecedentes» de la «Encuesta Complementaria de Pueblos
Indigenas (ECPI) 2004-2005». Disponible en: .
19
Scanned with CamScannergpir0 (dirigiéndose al Corifeo). Si escuchan mis palabras y obran
correctamente, nuestros males tendran alivio. Nada sé de los
hechos ni delas versiones que sobre ellos se cuentan. Hoy soy
un ciudadano més entre los ciudadanos, no podré entonces
seguir ninguna pista de no tener algan indicio claro. Pero
les diré a todos ustedes lo siguiente: quienquiera que sepa a
manos de quién murié Layo le ordeno que me lo diga. Que
no tema ninguna acusacién pues saldra de esta ciudad sano
y salvo. Y si alguien sabe que el autor de esta muerte es de
otra tierra, que no calle porque le daré una recompensa ala
que afiadiré el agradecimiento. En cambio, si callan, haré lo
siguiente y es necesario que me escuchen: prohifbo a todos los
habitantes de esta tierra sobre la que se extienden mi poder
y mi trono, que reciban a ese hombre, sea quien fuere; que
le dirijan la palabra; que lo admitan en las plegarias comu-
nes y en los sacrificios a los dioses. Por el contrario, ordeno
que todos lo echen de su casa como la mancha que es para
nosotros, tal como nos lo ha dicho el dios. De este modo,
me convierto en un aliado de la divinidad y del rey muerto.
Maldigo al autor del hecho, sea uno o varios; que el misera-
ble se-vea condenado a una vida de desgracia y exclusi6n.
Afiado este voto: si llego a saber que el culpable es alguno de
aquellos con quienes comparto mi hogar, ique yo padezca las
mismas penas que acabo de declarar! A todos les ordeno que
cumplan lo que dicen mis palabras en nombre de mi mismo,
del dios y de esta tierra condenada a Pperecer ante nuestros
om agotada por la esterilidad y arruinada por el abandono
le los dioses. Ahora bien, también es cierto que aunque la
actual empresa no hubiera sido Promovida por un dios, tam-
Tihs Ee ae cosas como estaban, cuando ha
bria que haber hecho una ae eo de esta tierra ya que ha-
ya que tengo los Poderes elses eae. pahore,
lecho y su mujer es mi esposa, ne ile Rescue Ccupo st
» y nuestros hijos hubieran cre-
20
Scanned with CamScannercido juntos si la desgracia no hubiera caido sobre su cabeza;
atendiendo a todas esas razones, como si él hubiese sido mi
padre, me constituiré en su vengador e intentaré todo para
hallar al asesino que maté con su mano a Layo, hijo de Lab-
daco, nieto de Polidoro, bisnieto de Cadmo y tataranieto del
antiguo Agenor, padre de todos. ¥ para los que no cumplan
con lo que he dicho, pido a los dioses que no surja cosecha
de sus tierras ni hijos de sus mujeres y que perezcan por la
calamidad actual o incluso por una peor. En cambio, ustedes,
Jos que estan de acuerdo con mis palabras, que la Justicia les
sea solidaria y los dioses, propicios.
correo Ya que tus palabras recaen sobre mi, soberano, debo de-
cirte que yo no maté a Layo ni puedo indicar quién lo hizo.
Corresponde a Apolo, quien nos impuso esta investigacion,
decir quién lo hizo.
Epiro_ Es cierto. Pero los hombres no pueden obligar a los dioses a
hacer lo que no quieren.
corirEo Tengo también un segundo comentario.
Epipo Y si hay un tercero, también quiero escucharlo.
coriFEo Conozco a un hombre, el adivino Tiresias, sirviente de Apo-
lo, que puede ver mas que cualquier otro mortal. Interrogén-
dolo se podria saber todo lo que pas6, sefior.
EDIPO No lo he descuidado: por consejo de Creonte, he enviado dos
mensajeros a buscarlo y me asombra que atin no haya llegado.
coriFEO Mejor asi; las dems cosas que se dicen son confusas, viejas
historias.
Ep1ro_ Pero équé se dice? Quiero examinar todas las versiones.
corIFEO Se dijo que Layo murié a manos de unos caminantes.
Ep1ro_Yo también lo he ofdo decir; pero nadie conoce al que lo vio.
coriFEo Pero ahora, después de tus maldiciones, no soportard seguir
en silencio.
EDIPO Quien no teme obrar, tampoco teme a las palabras.
(Entra el adivino Tiresias, conducido por un muchacho.)
21
Scanned with CamScanner*
_
:
PIP?! LE KP PK -
Lugares
Equipese con papel, birome, cémara de fotos o
celular, y salga a recorrer su barrio 0 localidad,
Camine lentamente por «esa porcién de la ciudad
en la que no se desplaza facilmente a pie 0, por
decirlo en forma de perogrullada, la parte de
ciudad a la que no hay que trasladarse, puesto que
precisamente ya estamos en ella», en palabras de
Georges Perec en Especies de espacios.
Obliguese a ver. Mire con detenimiento. Deténgase
en calles, paredes, cruces, veredas, carteles,
Pasacalles, puertas.
er.
‘2
a LT ES
Tome notas lo mas neutras posible que describan
los lugares que usted esta recorriendo. Saque fotos.
SIM
)
Con todos los datos recopilados,
escriba un articulo
Para la Wikipedia.
Rehaga el recorrido anterior. Obliguese a recordar.
Evoque acontecimientos
Personas que encontré al
€S0s recuerdos,
que ocurrieron alli y
Iguna vez. Tome notas de
Escri i6
Scriba el guién de un documental de tres minutos.
Scanned with CamScannerSARE SB GG WSS pore we ee
coro Aqui llega el viejo adivino, el nico hombre en quien reside
Ja verdad, el tinico que podré desenmascarar al culpable.
pro iTiresias, conocedor de todas las cosas, de las ensefiables y
las secretas, de las celestes y las terrenales! La ceguera no
, te impide ver con toda claridad la terrible enfermedad que
asola nuestra tierra. Apolo contest6 a nuestros enviados que
solo podriamos liberarnos de esta enfermedad dando muerte
alos asesinos de Layo 0 desterrandolos del pais. Te pedimos
entonces que utilices el vuelo de las aves 0 el método de adivi-
nacién que te parezca conveniente para limpiar ala ciudad ya
todos nosotros. Estamos en tus manos. Que un hombre preste
servicios con lo que tiene y puede es la més bella de las tareas.
tirestas _iAy! iAy! iQué terrible es tener conocimiento cuando no solu-
ciona nada al que lo tiene! Yo ya lo sabia, pero lo he olvidado,
de lo contrario no habria venido.
EpIpO éQué ocurre? Apenas has llegado y ya te veo desalentado.
airestas Ojalé me dejaras volver a casa. Serfa, sin duda, lo mejor para
los dos.
Ep1ro_ Tus palabras no son justas, ni veo en ellas sentimientos de
benevolencia para esta ciudad que te ha criado.
‘mrEsias Sucede que veo que tu peticion no es oportuna y tampoco te
conviene. Y no quiero que a mi me pase lo mismo...
(Tiresias hace un movimiento para retirarse.)
EpIPO. iPor los dioses! No nos vuelvas la espalda, aqui nos tienes a
todos suplicdndote.
miEsts_ Ustedes no entienden nada. Jamas revelaré mis males por
no decir Jos tuyos.
eptro éQué ests diciendo? De manera que sabiendo lo que ha ocu-
rrido énos traicionarfas y dejarfas destruir la ciudad?
simrsias. Para no causar dolor. No quiero afligir a nadie, ni al rey ni
a mi. éPor qué interrogarme de este modo? Por mi no te
enterards de nada.
23
Scanned with CamScannerEDIPO
TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
EDIPO
‘TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
EDIPO
‘TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
Maldito entre los malditos. Harias enojar auna Piedra. éNo
hablards de una vez? éContinuards mostrandote inflexible?
éNo te das cuenta de que el enojo que ves en mies de igual
manera el tuyo?
e¥ quién no se sentiria irritado oyendo tus palabras, que no
expresan otra cosa que no sea el desprecio hacia esta ciudad?
Las cosas llegaran por si mismas, aunque yo las oculte con
mi silencio.
‘Tu obligacién es justamente decirme lo que va a acontecer,
No diré mas. Aunque te enojes con la ira mas salvaje.
Y en verdad con la célera que siento no callaré lo que pien-
so. Yo creo, Tiresias, que instigaste el crimen aunque no lo
cometiste con tus propias manos. Pero si tus ojos viesen, yo
diria que la responsabilidad es toda tuya.
¢De verdad? Ateniéndote a las palabras que hoy mismo has
pronunciado, desde este dia no nos dirijas mas la palabra
nia mi, nia estos porque VOsS S08, Kidipo, al
impio que mancha esta, tierra.
Es muy imprudente decir esas palabras. No creo que puedas
librarte de sus consecuencias,
‘Ya estoy libre, porque llevo en mf la verdad.
éQuién tela ha dicho? Esta verdad no depende de tu arte.
éQuién? ‘Vos mismo, Edipo. Vos me obligaste a hablar contra
mi voluntad.
Qué? No entiendo tus palabras. Necesito que las repitas.
éAcaso no las entendiste?
No completa i
ee 'pietamente. Vamos, necesito que lo expliques otra
Dig i
p eet Vos sos el asesino que estas buscando.
ee 3 trevas a decir dos veces ese insulto.
ae vere otras cosas para que te enojes mds?
fe © que quieras, pero ser en vano, ;
jue, sit A: i ;
due, sin saberlo, estas unido en forma vergonzosa con
24
Scanned with CamScannertus seres mas queridos y ni siquiera te das cuenta de la in-
famia en que vivis.
EDIPO ePero acaso creés que vas a seguir hablando ast alegremente?
mesns $f, si es que existe alguna
fuerza en la verdad.
Ep1ro Claro que la tiene, pero no para vos. Tus ofdos, tu mente y
tus ojos estan ciegos.
qmresias_ ¢Y vos, Edipo? No sos mas que un pobre desgraciado. Pronto
tus propios reproches se volveran en tu contra.
xp1po Vivis en una noche continua; no podrias dafiar a nadie que
vea la luz del dia.
riresias Tu destino no es caer bajo mis golpes, Apolo se encargaré de
eso.
Ep1ro_éCreonte es el responsable de estos inventos o son tuyos?
qiresAs_ Creonte no es la causa de tus padeceres. Vos sos el respon-
sable de tus males, Edipo.
zprro Riqueza, poder, saber... iqué envidia producent El poder que
Tebas me ha otorgado sin que yo se lo pida ha despertado
en el fiel Creonte, mi amigo de los primeros dias, el deseo
de echarme y ha sobornado a este adivino tramposo, a este
charlatén, a este pérfido impostor, que solo tiene ojos para
Jas ganancias, pero que es ciego en su arte. Porque, vamos,
Tiresias, ¢por qué no pronunciaste alguna palabra liberadora
cuando la ciudad estaba bajo el poder dela Esfinge? Resolver
ese enigma no era para un hombre cualquiera sino para al-
guien que conociera las artes adivinatorias. Y qued6 probado
que no las tenfas, ni por medio de las aves, ni con la ayuda
de los dioses. Pero entonces llegué, yo, Edipo, el que nada
sabe, y acerté con mi inteligencia, sin ayuda de los pajaros. Y
ahora querés sacarme del camino para sentar a Creonte en el
tronoy sentartea su lado. @Cémo van a lavar esta mancha? Si
no tuviera en cuenta tu edad y tus padecimientos ya hubiera
ordenado un castigo por tus afirmaciones.
Scanned with CamScannerCORO
otros nos parece que tanto tus palabras, Edipo, como
as del adivino han sido impulsadas por la ira. Y la situa-
cién no requiere de tales discusiones sino de cumplir con
el ordculo del dios de la mejor manera.
Anos
estas Aunque seas rey, Edipo, voy a contestarte de igual a igual
TH
EDIPO
TIRESIAS
EDIPO
‘TIRESIAS
EDIPO
TIRESIAS
=DIPO
TIRESLAS
EDIPO
ya que yo también tengo poder. No soy tu esclavo ni el de
Creonte, sino que vivo sometido a Apolo. Ya que me echaste
en cara que soy ciego, te voy a decir que aunque tus ojos
estan abiertos a la luz, no ves tu propia desgracia, ni donde
vivis ni con quiénes transcurre tu vida. No sabés de quién
sos hijo. Y también ignorés que sos repugnante a todos los
tuyos, tanto a los que moran en el Hades como alos que
habitan, aqui, arriba, en la tierra. La terrible maldicién que,
por el lado de tu madre y de tu padre, te azota, te arrojara un
dia lejos de este pais: Y si ahora tus ojos ven correctamente,
entonces solo tendras oscuridad y tinieblas. En ningiin lugar
tus lamentos encontraran consuelo. Nadie responderé a tus
gemidos cuando te des cuenta de la infausta boda a la que
legaste después de una feliz travesia. Tampoco te das cuen-
ta de los males que aguardan a tus hijos. Podras maldecir
a Creonte y a mi boca, pero nadie entre los hombres sera
azotado por el destino como vos.
éTengo que escuchar semejantes cosas de los labios de este
hombre? iFuera de esta casa!
Yo no hubiera venido aqui si no me hubieras llamado.
Si hubiera sabido
i que ibas a decir tantas locuras, no te hu-
biera hecho venir.
Puedo parecerte loco, pero
Ton resultaré razonable,
eQué padres? No
para los padres que te engendra-
te vayas, ¢De quién he nacido yo?
‘ara nacer y morir,
26
Scanned with CamScannerqiresias Es precisamente esa grandeza la que te perdid.
gpiro éY eso qué importa, si por ella salvé la ciudad?
qmresias Yano tengo entonces mAs nada que hacer aqui. Nifio, guiame.
Ep1ro Si, que se lo leven. Una vez lejos, no causara ms dolor.
smestas Me iré, pero no sin antes decir lo que me trajo aqui, sin te-
mer tu mirada porque no esté en tus manos mi perdicién.
Asi, pues, te lo repito: ese hombre que andas buscando con
amenazas y proclamas, el matador de Layo, ese hombre esta
aqui. Es extranjero, residente en nuestra ciudad; pero pron-
to saldré ala luz que es tebano de nacimiento, y este descu-
primiento no seré para él motivo de alegria. Ahora, él vey es
rico. Pero se ird ciego y pobre. Pronto caminaré por tierras
extrafias tanteando el camino con su bastén, mendigando
por sustento. Se hard evidente que es ~a la vez— hermano
y padre de sus propios hijos, también hijo y marido de la
mujer que lo engendré y asesino de su padre, con el que com-
partié mujer. Y ahora entré a tu palacio y reflexion sobre
estas cosas. Si encontras algo falso, podras decir que yo no
sé nada de mi arte.
(Tiresias se va con el nifio. Edipo entra a su palacio.)
27
Scanned with CamScannerEl hijo y el archivo
Llegé el dia. Mafiana declaro ante el Tribunal Oral Federal
de La'Plata en la causa «Cacha». Declararé como hijo, como
testigo, como victima, como querellante por el secuestro y
desaparicion de mi mama Ana Inés Della Croce y mi papa
Rodolfo Jorge Axat, ocurridos én la madrugada del 12 de
abril de 1977. Yo por entonces tenia siete meses y estaba’
en el momento de su desaparicién; estaban también mi tia
Cristina y mi abuela materna Nelly. Creci con el relato de ellas
sobre lo que ocurrié esa noche. Por eso, después de treinta
y siete afios, seré el testigo judicial de un momento que vivi,
pero mediado por la voz de mi familia.
En la vispera de una declaracién judicial me atraviesa un
vértigo sobre qué contar y no contar. Conozco perfectamen-
te la forma de los relatos judiciales porque convivo a diario
con los sistemas judiciales. Ahora seré yo el testigo de mi
propio proceso. Pero, écémo ser ese testigo? Como hablar
de un momento en el que tenia siete meses? Los mejores
testigos deberian ser mis padres, aunque esa imposibilidad
radical me pone en el banquillo a mi. Pero yo nunca podria
ser ellos, como tampoco podria ser la voz de mi tia y de mi
abuela. éQué contar en el juicio? €Cémo contar mi vida? [..]
En esa investigacién sobre mi mismo percibo que qui-
se ser abogado para defender mi historia, para defender a
mis padres. Yo quise llegar aca y dejar de ser victima. Voy
a hablar, voy a contar. Por fin soy testigo.
Desde hace meses que vengo estando presente en las
declaraciones de mis compafieros, y estas preguntas nos
las hicimos todos, cada uno a su manera. Nos juntamos a
pensar esas declaraciones. éSer testigos o no serlo? El como,
el qué, el porqué, el cuando. Esas son las preguntas que nos
hacemos antes de llegar a los estrados. Discutimos el as-
Pecto politico y como acompafiarnos. Desde afuera es sor-
28
Scanned with CamScannerprendente la imagen de los hijos delante de jueces y atras,
los asesinos de nuestros padres, Pero la mas sorprendente
es la de los nietos, nuestros hijos, mirando entre el ptiblico
a sus padres hablando de sus abuelos desaparecidos frente
a los asesinos. Tres generaciones que transfieren memoria
frente a la Justicia.
En estos dias volvi a reordenar mi archivo, los papeles
de mi abuelo, a leer los habeas corpus rechazados, el tes-
timonio de mi fallecida abuela en los Juicios por la Verdad,
las cartas rogando al Episcopado, las denuncias a la OEA,
etc. Pero me detuve en declaraciones de mis compafieros.
Esos son los papeles de mi archivo que mas me interesan:
el archivo de los hijos testigos. Traté de recopilar los testi-
monios que estaban transcriptos y los puse sobre la mesa.
Los fui analizando uno a uno, clasificando por maneras de
decir: declaraciones de hijos con fuerte impronta politica,
mas de tipo intimistas, més historiograficas y detallistas.
El laberinto de las palabras y las cosas. Cierta enciclope-
dia china de la memoria de las victimas del terrorismo de
Estado argentino. [-..]
Pienso que esas formas del relato que asumen los hijos al
declarar en los juicios van ingresando a las actas y se plasma-
ran como un antes y un después. Atravesamos un momento.
en el que si esto es posible, es porque un contexto social y
politico lo permite. Esta es la conquista de todos estos afios,
y el resultado es la voz diversa de los hijos como testigos.
Se puede pensar que los hijos testigos somos la es-
tructuracién de nuestra identidad a la hora de posicionar el
archivo de la memoria individual frente a los jueces que, al
fin, llegaron a escuchar ese reservorio biografico que nos
constituye como memoria colectiva, antes negada. El mo-
mento de declarar en los juicios, a esta edad en la que incluso
superamos la edad de nuestros padres al ser secuestrados,
jomentos més importantes para
constituye uno de los m
Scanned with CamScannervidas y para la Historia institucional. El moment,
ion judicial como un pan de inflexion, como
blica ante afos de ocultamiento e impunidad. Dado
verdad ey) esores siguen en su pacto de silencio, quizas oj
\ te cds la declaracion de los hijos sea uno de los hecho,
ae aicdlee delos juicios por derechos humanos nl hijo
‘testigo lo pienso como una suerte de aullido generaciona),
La poesia después de la ex ESMA. Biase
La busqueda y construccién de una identidad dentro de
los efectos del terrorismo de’ Estado llevan a la metafora
| ' gel detective de la historia, el armador de un rompecabezas
que se posiciona como testigo (de la Historia). Mi generacion
es.una'generacion de armadores de rompecabezas, una
generation de detectives (Politicos, juridicos y literarios),
por eso testigos de ese armado: Nuestra identidad es e
conjunto de piezas sueltas que patearon las botas de los
milicos al irrumpir en nuestras casas cuando teniamos po-
cos meses. Cada pieza que juntamos'es una palabra, una
caricia perdida; como un fémur, una tibia, la osamenta de
un, cuerpo que todavia no esta y hay que salir a buscar, 0
reconstrutr sobre el terror de la ausencia. La sensacién de
Sheet rompecabezas ya casi esta armado.
istavels as Aides Ga He Boner, en funcionamiento
i. Laescritura ola vida f ae Rasen re
algo astcoe in ia ienso'si el miércoles debo llevar
Mado a mi declaracién. Creo que
No. No quierd estar 66
‘ar comodo cuando di i
lo ja
adtenalina de estar ahi, leclare, quiero sentir
‘ puestras: S
de la declaraci
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