Aspectos Legales Sobre las Empresas Constructoras:
Arnaldo perez Miér Oct 08, 2014 12:31 pm
Los instrumentos esenciales de dicho estado y de la consecución de los objetivos son los partidos
políticos, los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales.
La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la
personalidad, el respeto a la ley y los derechos de los demás son fundamento del orden político y
de la paz social. De ahí que la C.E. reconozca a los ciudadanos una serie de derechos
fundamentales y de libertades públicas, que junto con el principio de igualdad, reciben la máxima
tutela: solo por ley orgánica un ciudadano podrá recabar su tutela ante los tribunales por un
procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad, así como su amparo como
recurso al tribunal constitucional.
El contenido de la C.E. no es meramente programático sino normativo, es decir, vinculante. Cierto
que su fuerza normativa se adecua a la naturaleza de su contenido orgánico (Organización del
estado) y de su declaración de derechos y deberes fundamentales, pero ello no cuestiona su
carácter de norma jurídica suprema que vincula tanto a los poderes públicos como a los
ciudadanos. Además tratándose de la norma jurídica que ocupa el primer rango de jerarquía en
nuestro sistema de fuentes deroga directamente todas las normas anteriores que se opongan a
ella y determina la nulidad de las leyes posteriores que sean declaradas inconstitucionales, el
poder judicial debe respetarla.
Las empresas constructoras, deben respetar y regirse por las Leyes y disposiciones
legales que son de aplicación general a empresas de cualquier naturaleza como: el
Código de Comercio, Código Civil, Ley Orgánica del Trabajo, Ley del Instituto Nacional
de Cooperación Educativa, Ley del Seguro Social Obligatorio, Ley de política
Habitacional, entre otras
Métodos de contabilización.
El aspecto que caracteriza a los contratos de construcción es el hecho que la fecha en la cual se
inicia la actividad del contrato y la fecha de terminación de la actividad, generalmente,
comprenden ejercicios económicos diferentes; en consecuencia, el principal problema relativo a la
contabilización de los contratos de construcción es la distribución de los ingresos y costos
relacionados entre ejercicios económicos en los cuales dure el contrato. Los dos (2) métodos de
contabilización de contratos aceptados por la Ley de Impuesto Sobre la Renta son: el de obra
terminada y el de porcentaje de ejecución.
Método del porcentaje de obra realizada o de realización.
Los ingresos se imputan a medida que se ejecuta la producción de los bienes. Para aplicar este
método es indispensable que el resultado de la transacción pueda ser estimado con fiabilidad. La
empresa tiene que revisar y modificar las estimaciones del ingreso por recibir a medida que el
servicio se va prestando.
• Para aplicarlo el PGC establece dos condiciones:
• 1. Que se cuente con los medios y el control necesarios para poder hacer estimaciones
razonables y fiables de los presupuestos de los contratos, ingresos y costes totales, así como de los
ingresos y de los costes y grado de determinación en un momento determinado.
• 2. Que no existan riesgos anormales o extraordinarios en el desarrollo del proyecto ni duda
alguna sobre la aceptabilidad del precio o encargo por parte del cliente, esto es, que sea probable
que la empresa reciba los beneficios o rendimientos económicos derivados de la transacción.
Si alguna de estas condiciones no se cumple, se deberán hacer constar en la memoria.
• La cuantificación de estos ingresos, es decir, el valor a asignar a la obra ejecutada en el ejercicio,
puede realizarse por alguno de estos procedimientos:
• • Valoración de las unidades de obra ejecutadas a los precios establecidos en el contrato. Se
entiende por unidad de obra, la porción homogénea y concreta de cada una de las partes
materiales necesarias para la ejecución de una obra, donde los elementos principales (mano de
obra, materiales, medios auxiliares) son medibles mediante unidades físicas.
• • Porcentaje de los ingresos totales fijados en el contrato, porcentaje que se establece por la
relación entre los costes incurridos hasta la fecha y los costes totales previstos para la realización
del contrato.
• Porcentaje = costes incurridos/(costes incurridos + costes pendientes)
Ingresos a reflejar en el ejercicio= ingresos totales X porcentaje
Método del contrato terminado o cumplido.
Cuando no se pueda aplicar el método anterior; los ingresos se reconocerán solamente en la
cuantía en la que los gastos reconocidos se consideren recuperables.
Los ingresos a imputar a cada ejercicio se corresponden con la variación de la valoración de la
obra en curso.
• Son aplicables a la obra en curso los siguientes costes:
• Los anteriores a la formalización del contrato: en los que incurra el contratista con anterioridad a
la formalización del contrato, siempre que sean identificables con el proyecto en cuestión y que
no existan dudas razonables sobre la adjudicación del proyecto al contratista.
• Los costes directamente relacionados con cada contrato específico, entre los que se incluyen:
costes de personal asignados a la obra, incluidos los de transporte al lugar de trabajo; materiales
utilizados en la construcción, incluidos los costes de transporte; la amortización y los costes de
transporte de los equipos e instalaciones utilizados en la ejecución de la obra; costes de
supervisión y los costes de transporte de los equipos e instalaciones utilizados en la ejecución de
la obra; costes de trabajos auxiliares específicos para la obra.
Parte de los costes indirectos de construcción: instalaciones generales afectas a la actividad de
construcción, seguros, gastos de asistencia técnica.
Reformas, añadidos y modificaciones de obra: para los trabajos que se realicen sin estar acogidos
en el contrato, se ha de registrar el ingreso por el mismo método que el utilizado en la obra
principal, siempre y cuando el ingreso por el mismo método que el utilizado en la obra principal,
siempre y cuando los ingresos y los costes, puedan valorarse con fiabilidad, no exista ninguna
duda sobre su aprobación posterior y esté acreditada su racionalidad técnica.