En 1963, durante la conferencia de las Naciones Unidas sobre viajes y
turismo internacional, se reconoció la importancia del turismo en las economías
nacionales y en el comercio internacional y se establecieron definiciones y
clasificaciones del turismo para fines estadísticos. Para 1965, se celebró en
México el Congreso Internacional de Sociología, donde se definió al turismo como
“el conjunto de interacciones humanas, como transportes, hospedaje y servicios
derivados de los desplazamientos transitorios, temporales o de transeúntes de
fuertes núcleos de población con propósitos tan diversos como son múltiples
los deseos humanos y que abarcan gamas derivadas de motivaciones. De
esta manera el turismo empieza a estudiarse como un factor determinante en el
desarrollo económico.
Actualmente, el volumen de negocio del turismo tiene la capacidad de
igualar e incluso superar al mercado de las exportaciones petroleras, productos
alimenticios o industrias automovilísticas. El turismo se ha convertido en uno
de los principales actores del comercio internacional, y simboliza al
mismo tiempo una de las principales fuentes de ingresos de muchos de
los países en desarrollo. Este crecimiento debe visualizarse en conjunto de
la competencia entre destinos y el aumento de la diversificación de la
prestación de productos turísticos.
De acuerdo a los datos mostrados por INEGI en el 2010, el 80.5% de los
bienes y servicios turísticos que se ofrecen en nuestro país son consumidos por
los propios habitantes y el resto, por extranjeros. México tiene el primer lugar en
llegadas de turistas internacionales en América Latina y décimo a nivel mundial.
Con la llegada del siglo XXI y partiendo de la preocupación del deterioro y
agotamiento de recursos ambientales surgidos desde la década de los noventas,
ha sido de mayor importancia para sociedad la importancia del medio
ambiente. El Desarrollo sustentable se encuentra inmerso en su cultura,
tradiciones y valores transmitidos por generaciones, tomando sólo lo necesario de
la naturaleza para la realización de sus actividades, en dónde
engendran, la importancia de un equilibrio natural de los elementos que
envuelven al ser humano para subsistir y convivir.
Es por ello, que surge la necesidad de un turismo basado en el desarrollo
Sustentable cuya riqueza generada contribuya al desarrollo de las
comunidades mexicanas que son la cuna de nuestra cultura y la clave en la
conservación de sus tierras y recursos naturales, que por generaciones han
defendido y preservado.