UNIVERSIDAD RAFAEL LANDÍVAR
CIENCIAS DE LA SALUD
TECNICO UNIVERSITARIO EN ENFERMERIA CON ORIENTACION EN
ATENCION PRIMARIA.
CAMPUS CENTRAL SAN ROQUE GONZALES DE SANTA CRUZ.
ALUMNAS:
Meliza Maide López Herrera 2199821
Grismary Renata Figueroa Lemus 2082521
Sucely Yojana Ramírez López 21420231
Claudia Victoria López Figueroa 2158521
Luisa María Fernanda Gutiérrez Mérida 2001521
SECCIÓN
CURSO
Sexualidad humana y Reproducción
DOCENTE:
Ingrid Roxana Palacios Palacios.
INTRODUCCION
El embarazo constituye una etapa muy importante para la mujer, ya que es la
gestación de una nueva vida en su interior. Se trata de toda una experiencia y una
etapa de cambios para la futura mamá y su organismo, que se prepara para alojar
al bebé y cubrir sus necesidades durante nueve meses. Por lo tanto Todas las
mujeres necesitan atención y cuidados durante el embarazo. A este tipo de atención
generalmente se le llama atención prenatal o antenatal. La atención prenatal ayuda
a las mujeres embarazadas a estar más sanas y a tener menos problemas durante
el parto. La atención prenatal debe ser la responsabilidad de la mujer misma, de su
familia y su comunidad.
Durante el embarazo, la atención prestada a las mujeres gestantes debe ser
coherente con la atención a un proceso fisiológico y natural, y por tanto, debería
estar basada en los cuidados para su desarrollo normal, en el uso de la tecnología
apropiada y en el reconocimiento del importante papel que tiene la propia mujer en
la toma de las decisiones que le afectan. El respeto a la evolución natural del
embarazo debe presidir toda la atención sanitaria y cualquier intervención debe ser
valorada para ser aplicada sólo si ha demostrado beneficio y está de acuerdo con
las necesidades y deseos de cada mujer. La atención de calidad a las mujeres
embarazadas debe conllevar el seguimiento eficiente del proceso, la realización de
las visitas, pruebas y procedimientos basados en la evidencia científica, la
implicación de las usuarias y la adecuada coordinación de la atención primaria y
hospitalaria. Durante el puerperio la asistencia sanitaria debe tener continuidad y
mantener el mismo nivel alto de atención. En este documento podrá encontrar la
definición de embarazo, los tipos de embarazo, el control prenatal, el parto el post
parto y el puerperio.
EMBARAZO
El embarazo es un proceso normal en la vida de la mujer y no una enfermedad, se
recomienda que sea después de los 18 años y antes de los 35 años para evitar
problemas de salud durante el embarazo.
Para que se produzca el nacimiento de la niña o niño es necesario esperar 280 días,
40 semanas, 10 meses lunares o 9 meses calendario, a todo este proceso se le
llama embarazo.
Durante el embarazo se presentan signos y síntomas en tres grupos. Signos
presuntivos, probables y positivos.
Es necesario que a las primigestas (madres por primera vez) se les oriente para
evitar estados de ansiedad, esto se da por los cambios normales provocados por el
embarazo. Es importante preparar a la mujer para ser futura madre.
Embarazo múltiple
Un embarazo múltiple es aquel en el que se desarrolla más de un feto. Esto se
produce como resultado de la fecundación de dos o más óvulos, o cuando un óvulo
se divide, dando lugar en este caso a gemelos, genéticamente idénticos.
El embarazo doble o gemelar es la forma más común de embarazo múltiple, aunque
también hay ocasiones puntuales en las que ocurren gestaciones de trillizos.
Los mellizos provienen de dos óvulos diferentes; tienen dos placentas y dos bolsas.
Los bebés pueden ser del mismo o de diferente sexo.
En cambio, los gemelos se generan por la división espontánea de un embrión único,
generado a partir de un solo óvulo. Siempre son del mismo sexo e idénticos. Pueden
compartir una sola placenta, o tener dos diferentes, y compartir una sola bolsa, o
tener cada uno la suya propia.
Embarazo normal y embarazo de riesgo
El embarazo normal es aquel que transcurre sin que factores desfavorables
(biológicos, psicológicos, socio-demográficos) y/o patologías maternas previas o
adquiridas en el transcurso del embarazo, interfieran en su normal evolución.
El embarazo se clasifica en los siguientes grados de riesgo: bajo, medio, alto o muy
alto.
La valoración del riesgo se actualiza en cada visita, por lo que este puede variar.
Por ejemplo, un embarazo de bajo riesgo puede convertirse en uno de alto riesgo si
aparece una diabetes durante la gestación.
Si el embarazo se considera de bajo y medio riesgo, una comadrona será el
profesional de referencia.
Un embarazo de alto riesgo es aquel que tiene más posibilidades de desarrollar
complicaciones durante la gestación. En estos casos, la mujer debe someterse a un
control más completo, para evitar posibles riesgos.
Se estima que un 10% de los embarazos son de alto riesgo, las causas pueden ser
muy variables y pueden ocurrir antes, durante o después de la gestación.
Si la gestación o embarazo tiene un riesgo alto o muy alto, el profesional de
referencia será un médico (obstetra-ginecólogo) y todos los especialistas que se
consideren necesarios.
Fase Ovulatoria.
La fase ovulatoria, es decir, el periodo en el que se libera el óvulo y está listo para
ser fecundado, dura unas 24 horas. La ovulación ocurre a mitad del ciclo menstrual,
aproximadamente el día 14. Una vez es liberado, el óvulo tiene una vida de tan solo
24 horas, de forma que si no es fecundado en este tiempo acaba muriendo y es
expulsado mediante la menstruación.
El día siguiente a la ovulación, el mismo día de la ovulación y los 3 días anteriores
son los días fértiles de la mujer, es decir, los días 11-15 del ciclo aproximadamente.
Los espermatozoides pueden vivir en el tracto genital femenino durante unos 3-4
días, por lo que si estos llegan antes de que ocurra la ovulación quedan esperando
a encontrarse con el óvulo.
El control prenatal
Control prenatal es el conjunto de acciones y procedimientos sistemáticos y
periódicos, destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de los factores que
puedan condicionar morbimortalidad materna y perinatal. La atención prenatal es el
monitoreo del embarazo de la mujer a lo largo de los nueve meses de crecimiento
del niño/a dentro del vientre. Es importante que esta atención, sea personalizada.
Mediante el control prenatal, podemos vigilar la evolución del embarazo y preparar
a la madre para el parto y la crianza de su hijo. De esa forma, se podrá controlar el
momento de mayor morbimortalidad en la vida del ser humano, como es el período
perinatal y la principal causa de muerte de la mujer joven como es la mortalidad
materna.
Primera visita
Antecedentes médicos
Tu proveedor de atención de la salud podría preguntarte acerca de:
Tu ciclo menstrual, tus antecedentes ginecológicos y cualquier embarazo anterior
Tus antecedentes médicos personales y familiares
Exposición a sustancias potencialmente tóxicas
Uso de medicamentos, incluyendo medicamentos recetados y de venta libre o
suplementos
Tu estilo de vida, incluyendo el consumo de tabaco, alcohol y cafeína
Fecha de parto
Tu fecha de parto no es una predicción de cuándo darás a luz. Es simplemente la
fecha en que tu embarazo llegará a las 40 semanas. Pocas mujeres dan a luz en
las fechas previstas. Aun así, es importante establecer la fecha de parto (o fecha
estimada de parto).
Exploración física
Por lo general, el proveedor de atención de la salud revisa tu presión arterial,
controla tu peso y estatura, y calcula tu índice de masa corporal para determinar el
aumento de peso recomendado que necesitas para un embarazo saludable.
Análisis de laboratorio
Revisar tu tipo de sangre. Esto incluye el factor Rh. El factor Rhesus (Rh) es un
rasgo hereditario que se refiere a una proteína específica que se encuentra en la
superficie de los glóbulos rojos. Tu embarazo podría necesitar cuidados especiales
si eres Rh negativo y el padre del bebé es Rh positivo.
Medir los niveles de hemoglobina
Un nivel bajo de hemoglobina o de glóbulos rojos son signos de anemia. La anemia
puede hacer que te sientas muy cansada y puede afectar tu embarazo.
Revisar la inmunidad a ciertas infecciones.
Por lo general, esto incluye la rubéola y la varicela, a menos que haya una prueba
de vacunación o inmunidad natural documentada en tu historia clínica.
Detectar la exposición a otras infecciones.
El médico te sugerirá análisis de sangre para detectar infecciones como la hepatitis
B, la sífilis, la gonorrea, la clamidia y el VIH, el virus que causa el SIDA. También se
puede analizar una muestra de orina para detectar signos de una infección de la
vejiga o del tracto urinario.
Pruebas de detección de anomalías fetales
Las pruebas prenatales pueden proporcionar información valiosa sobre la salud de
tu bebé. El médico generalmente ofrece una variedad de pruebas de detección
genética prenatales, que pueden incluir ecografías o análisis de sangre para
detectar ciertas anomalías genéticas fetales, como el síndrome de Down.
Problemas con el estilo de vida
Tu proveedor de atención médica podría hablar contigo sobre la importancia de la
nutrición y las vitaminas prenatales. Pregúntale sobre el ejercicio, el sexo, el cuidado
dental, las vacunas y los viajes durante el embarazo, así como otros temas
relacionados con el estilo de vida
Molestias normales del embarazo
Es posible que notes cambios en tu cuerpo al principio del embarazo. Tus senos
podrían estar sensibles e hinchados. Las náuseas con o sin vómitos (náuseas del
embarazo) también son comunes.
Características del control prenatal:
• Previo: Debe iniciarse lo más pronto posible, tan pronto como la madre sabe
que está gestando.
• Periódico
Embarazo de bajo riesgo:
Los controles deben realizarse de la siguiente forma:
- hasta las 28 semanas de gestación: mensuales
- desde las 28 semanas hasta las 36 semanas de gestación: quincenales
- a partir de las 36 semanas hasta el parto: semanales
Embarazo de alto riesgo:
Los controles deben ser con menos intervalo de tiempo entre cada control,
Siguiendo el criterio del médico.
Completo
Debe ser completo, es decir debe tomar en cuenta a la salud integral de la
Mujer embarazada:
- Examen general de la gestante
- Examen y evaluación del embarazo y crecimiento del feto
- Atención nutricional
- Atención odontológica
- Atención sobre inmunizaciones
- Atención en su salud mental
- Atención social y visitas domiciliarias, si es que lo necesita
- Educación para la salud
- Factores relacionados con el embarazo
PARTO
El parto es el mecanismo por medio del cual el niño sale del cuerpo de su madre
después de nueves meses de embarazo. En un proceso natural, la mujer siente los
dolores de parto o contracciones. El trabajo de parto corresponde al periodo desde
el inicio de las contracciones uterinas regulares hasta la expulsión de la placenta.
El trabajo de parto normal, es un proceso mediante el cual el útero se contrae en
forma rítmica alternando con periodos de relajamiento y descanso, para
gradualmente preparar el lugar por donde va a pasar el niño al nacer; finalmente,
expulsar los productos de la concepción (niño, placenta, membranas). Durante el
trabajo de parto es importante la atención y vigilancia del mismo, para evitar
cualquier complicación innecesaria. El equipo de enfermería debe poseer los
conocimientos adecuados para dicha atención.
Atención y vigilancia del trabajo de parto:
La mayoría de las mujeres dan a luz entre la semana 38 y 42 de su embarazo. Sin
embargo, no es posible saber exactamente cuándo comenzarán los dolores de
parto. El nacimiento por lo general ocurre 2 semanas antes o después de la fecha
estimada. Las contracciones y los dolores no desaparecen; sino al contrario, pues
las contracciones tienen un ritmo y una duración constantes.
Las contracciones abren el cuello de la matriz de los 3 a los 10 cm de dilatación. El
bebé baja por la pelvis a medida que se abre el cuello de la matriz. Las
contracciones efectivas aparecen cada tres minutos y tienen una duración que va
de 45 segundos a un minuto. En ocasiones, aparecen otras contracciones en un
lapso de 3 minutos, pero duran menos de 30 segundos y no son efectivas. Por lo
tanto, no se deben contar.
• Contracciones no efectivas.
• Contracciones efectivas.
Es necesario un reloj con segundero para medir el tiempo de las contracciones;
pues la cuenta inicia a partir de que el vientre se endurece (no desde que inicia el
dolor) hasta que el vientre está de nuevo blando y se pueden sumir los dedos en el
vientre de la madre.
Al comienzo de la contracción tomará aire y realizará prensa abdominal, evitando
pérdidas de aire con gritos. Cambiará el aire en medio de la contracción y
observaremos la eficacia del pujo viendo la progresión de la presentación fetal. No
se deben realizar pujos fuera de la contracción uterina.
Episiotomía:
Es una incisión quirúrgica, recta del perineo que es más fácil de reparar, que un
desgarre que provoca mucho dolor y su reparación es más complicado, usualmente
se puede realizar el procedimiento con mujeres primigestas, para evitar tasas de
traumatismo perineal.
Presentación fetal:
Es la posición de la parte del feto que aparece primero por el canal del parto, ya sea
la cabeza, el hombro, los glúteos o los pies y las partes de la pelvis materna
denominada espinas del isquion.
Situación fetal:
Es la relación entre la cabeza y el eje del hueso caudal del feto; y la cabeza y el eje
del hueso caudal de la madre. Si los dos están paralelos, entonces se dice que el
feto está en situación longitudinal y si los dos están en ángulos de 90 grados uno
del otro, se dice que el feto está en situación transversal.
Actitud fetal:
Describe las relaciones entre sí de las diferentes partes del cuerpo del feto. La
actitud fetal normal se conoce como posición fetal, donde la cabeza está inclinada
sobre el pecho y los brazos y las piernas están doblados y recogidos hacia el centro
del pecho.
Las actitudes fetales anormales son:
• La cabeza extendida hacia atrás.
• Otras partes del cuerpo extendidas o colocadas detrás de la espalda.
Etapa del alumbramiento:
Nunca se debe tirar del cordón para desprender la placenta, esta debe
desprenderse sola y se puede ayudar a su salida con una leve tracción rotatoria del
cordón. El alumbramiento suele realizarse al igual que el parto con pujos maternos,
en este caso, solamente un pujo puede realizar la expulsión completa de las
membranas y anejos restantes. Es importante que se revise la placenta y sus
membranas para conocer que no quedaron restos dentro del útero, que pueden dar
lugar a posteriores complicaciones infecciosas importantes
Etapa de postparto:
Se debe comprobar la integridad de las mucosas vaginales y del periné,
determinando la ausencia de desgarros. Si se hubiese realizado episiotomía, se
debe realizar la sutura.
Complicaciones durante el parto
Las complicaciones se pueden dar en horas previas al parto o durante la actividad
misma del parto, no se sabe si van a ocurrir, eso puede ocasionar la muerte de la
madre o del niño/a. Dentro de estas complicaciones, se pueden mencionar el
prolapso del cordón umbilical, prolapso de miembros inferiores, trabajo de parto de
más de 12 horas, convulsiones durante el parto, por eso es importante que se
presente atención a las señales de peligro, dolor de cabeza intenso, dificultad para
respirar, hemorragia más de lo normal y fiebre.
PUERPERIO
El puerperio lo constituyen las siguientes seis a ocho semanas después del
alumbramiento y es cuando el útero retorna a su estado normal. Luego del
nacimiento, el útero se contrae a menos de la mitad de su tamaño antes del parto.
La involución que ocurre en las próximas semanas, es más rápida en mujeres que
alimentan al pecho a su hijo. La secreción o líquido posparto cambia conforme el
útero involuciona; siendo al principio la secreción de sangre completa (loquios rojos)
y persiste tres a cuatro días; luego, disminuye en volumen y cambia de un color
marrón pálido y se adelgaza más (loquios serosos) y persiste 10 a 12 días. Es
importante que se mantenga una constante vigilancia en la mujer de su hematocrito
o algún otro síntoma así como cualquier otro signo que indique anormalidad.
Durante el período del puerperio, el personal de enfermería deberá estar capacitado
para reconocer cualquier señal de peligro y poder elaborar un plan de acción, en el
caso de ser necesario. Se debe actuar oportunamente, para evitar mayores
complicaciones.
El puerperio normal
Que se extiende desde el alumbramiento hasta la recuperación de los cambios
fisiológicos y anatómicos inducidos por el embarazo. El post parto o también
llamado puerperio, ocurre desde que se da el alumbramiento de la placenta hasta
que la menstruación se presenta nuevamente a los 45 días. En aproximadamente
la mitad de las mujeres que dan lactancia materna exclusiva y no aparece la
menstruación hasta después que cesa la lactancia. Normalmente, el alumbramiento
se produce durante los primeros 30 minutos después del nacimiento del niño/a.
Observe la salida de sangre roja de la vagina y el alargamiento del cordón, que es
cuando se pide a la madre que puje otra vez mientras se aplica tracción suave y
controlada del cordón para liberar la placenta. Después del alumbramiento haga un
masaje suave en el fondo del útero abajo del ombligo, lo que contribuye a evacuar
los coágulos y estimular las contracciones. Al salir la placenta examínela para ver
si no falta un cotiledón y haga una buena inspección de los bordes de la placenta.
El cuerpo de la mujer sufre muchos cambios durante las seis semanas siguientes al
parto, perdiendo entre 12 a 20 libras. El cuerpo se va restaurando a medida que hay
involución de los órganos reproductores, es por eso que la madre y el recién nacido,
necesitan cuidados inmediatos hasta que se restablezcan.
El post parto se divide en tres períodos
1. Periodo de post parto inmediato: Son las primeras 24 horas después del
parto, cuando se forma el globo de seguridad uterina y el útero esta firme.
2. Periodo de post parto mediato de 24 horas después del parto: Es el periodo
de máxima involución uterina, cuando el útero regresa dos centímetros por día y se
presentan los entuertos o dolores tipo cólico.
3. periodo de post parto tardío: que va de 72 horas a 6 semanas después del
parto.
Es común que la madre pierda sangre, entre 50 y 500 cc en los primeros minutos
después del parto, a medida que van pasando los días las membranas de la cavidad
uterina se van desprendiendo por la separación de la placenta y el resto de
membranas del útero, formando un proceso de cicatrización interno que provoca un
exudado de los vasos capilares. Esto permanece en el útero por algunos días;
además, la sangre va disminuyendo y cambiando y se expulsa una secreción
vaginal que recibe el nombre de loquios, cuyo olor es semejante al de la
menstruación. Durante los primeros días los loquios normales son rojos sin coágulos
y cambian a un color rosa en 10 días. La cantidad de flujo debe ser poca y de color
claro o amarillento, no habiendo más loquios después de tres semanas si todo está
bien. Este proceso regenerativo es rápido, excepto en el sitio donde estaba
implantada la placenta, el cual requiere de 6 a 7 semanas para cicatrizar. Algunas
molestias que pueden interferir con el sueño son el dolor en la vulva, hemorroides y
los entuertos. Estas molestias deberán ser aliviadas en la mejor forma posible. Las
contracciones uterinas, ocurren dentro de las primeras 48 horas después del parto
y resultan como sensaciones dolorosas denominadas entuertos. Continúan como
parte del proceso de involución y se dejan sentir como dolores similares a los de la
menstruación. Muchas mujeres se quejan de frío inmediatamente después del parto
y en algunas son evidentes los escalofríos. Esto se debe a la tensión nerviosa, la
fatiga, el cese de la presión intraabdominal que resulta al vaciarse el útero durante
el pato. Si la madre está amantando ocurrirán cambios progresivos en los pechos
en preparación para iniciar la lactancia materna.
El puerperio patológico
El término infección puerperal, se utiliza para describir cualquier infección bacteriana
del aparato genital después del parto. La infección puerperal formó parte de la traída
materna mortal aunada a la preeclampsia y la hemorragia obstétrica. Según el
diagnóstico diferencial, la mayor parte de las fiebres persistentes después del parto,
son causadas por infecciones del aparato genital. La infección pélvica agresiva por
estreptococos del grupo A o B, otras causas de fiebre puerperal que se deben
descartar, son: ingurgitación mamaria, algunas complicaciones respiratorias como
atelectasias, neumonías por aspiración, neumonía bacteriana, pielonefritis y
tromboflebitis. La infección uterina del puerperio ha recibido nombres variados,
entre ellos endometritis, endomiometritis y endoparametritis. Las causas de
sangrado en las primeras 24 horas del post parto son: • Hemorragias post parto •
Inercia Uterina 90% • Desgarros, laceraciones o rupturas genitales 6% • Retención
parcial o total de la placenta 4% • Hemorragias tardías del puerperio • Restos
ovulares o subinvolución uterina por endometritis • Cori carcinoma
CONCLUSIONES
El puerperio son las siguientes seis u ocho semanas des pues del
alumbramiento y es cuando el útero llega a su estado normal.
❖ El embarazo no es una enfermedad es un proceso normal de la vida en una
mujer.
❖ Es casi imposible saber la fecha exacta del parto o cuando empezaran los
dolores normal mente el nacimiento puede ocurrir dos semanas antes o dos
después de la fecha estimada pero la mayoría de mujeres dan a luz entre la
semana 38 y la semana 42 cuando las contracciones y dolores aparecen no
se quitan sino van en aumento tienen un ritmo y una duración constante.
RECOMENDACIONES
❖ Tomar muy en cuenta la importancia de los controles prenatales durante
el embarazo el bienestar tanto para la madre como para él bebe
❖ Se debe de capacitar al personal de enfermería para reconocer cualquier
señal de peligro y poder elaborar un plan de acción, en el caso de ser
necesario. Se debe actuar oportunamente, para evitar mayores
complicaciones durante puerperio.
❖ Es importante en el control prenatal mantener una alimentación variada y
equilibrada para favorecer la salud materna y el desarrollo y crecimiento
del bebé; incluir todos los tipos de alimentos, propiciar la ingesta de agua,
y realizar al menos cuatro comidas diarias (desayuno, almuerzo,
merienda y cena).