Tema 1.
De la información al conocimiento
Introducción
Es estéril y peligroso creer que uno domina el mundo entero gracias a Internet cuando no
se tiene la cultura suficiente que permite filtrar la información buena de la mala.
Zygmunt Bauman
¿Te has preguntado cómo funciona el Internet?, ¿Cómo se genera toda la información? Y,
¿Cómo seleccionar información de calidad?
Internet es un mundo de posibilidades en donde podemos encontrar una gran cantidad de
información que va creciendo día con día. La producción de la información en la era de la
red nunca descansa, todos los días al navegar por internet podemos encontrar contenido
de diversa índole, desde videotutoriales para aprender a tocar un instrumento musical,
hasta documentos científicos especializados en diferentes idiomas.
El acceso a la red
Antes de la masificación de Internet, las prácticas educativas formales se estructuraban
dentro de la escuela, en donde los estudiantes acudían a clases donde los profesores
dictaban las lecciones y sus fuentes de información eran especialmente en libros y
enciclopedias. En la actualidad, con una conexión a Internet y un equipo de cómputo o
dispositivo móvil podemos acceder a grandes cantidades de información, desde libros
electrónicos o documentos en formato digital, hasta cientos de sitios y videos que explican
algún tema de nuestro interés; asimismo, se han creado plataformas digitales
especializadas que permiten a las universidades y escuelas poner en línea contenidos
educativos, permitiendo estudiar en una modalidad mixta: mezcla la educación presencial
y la educación a distancia; es decir, actualmente hay escuelas que permiten estudiar tanto
en la escuela como en casa, de esta forma lograr el aprovechamiento del tiempo y de las
instalaciones universitarias.].
Las prácticas educativas han ido modificándose con la llegada de las tecnologías de la
información, ahora es posible estudiar una licenciatura o algún posgrado en línea, consultar
alguna investigación científica o documentarse sobre algún tema, sin necesidad de acudir
a las instalaciones educativas.
Tecnologías de la información en la vida cotidiana
El internet ha venido a cambiar la estructura social actual, su incorporación en la vida
cotidiana la podemos ver desde la forma en que se concibe el trabajo, hasta en las
estrategias y técnicas con las que podemos estudiar. Por ejemplo, si hacemos una
comparación de cómo era al trabajo en el siglo XVIII, con la Revolución Industrial, con el
trabajo en la actualidad, a partir de la revolución digital, podremos ver grandes diferencias.
Es importante destacar que esta información no siempre es de carácter científico:
matemáticas, física, medicina o artes, también encontramos información que los usuarios
generan, como experiencias personales, valores, creencias, ideas y hasta información sin
sentido. Cada persona que se conecta a la red interactúa dependiendo sus intereses,
mientras unos entran a buscar juegos o se conectan para actividades de ocio, otras pueden
conectarse para estudiar o aprender.
Como podrás darte cuenta, cualquier persona con conexión a la red y con un dispositivo
que le permita interactuar en la Web puede producir información. No obstante, no toda la
información que hay en la red es correcta o verdadera. A saber, una noticia puede
distorsionarse dependiendo el emisor, es decir, si el mensaje se da con datos incorrectos o
parcialmente sin un contexto, lejos de cumplir con el objetivo de mantener informado a los
usuarios, se produce un efecto de desinformación, de ahí la importancia de saber cómo
identificar cuando una información es verídica.
En la actualidad, la producción de contenidos es un pilar que alimenta a Internet las 24
horas del día, pero ¿quién produce la información? Con el nacimiento de Internet y el
desarrollo de la Web 2.0 y 3.0, cualquier persona que tenga conexión a la red y el interés
en construir y gestionar un blog, una página web, alguna red social, o de participar en
diversos foros, puede generar información para las comunidades en donde interactúa.
La información en la era global
Por otra parte, la información se ha convertido en un negocio tan grande que podemos
encontrar personas u organizaciones dedicadas a generar desinformación, con la finalidad
de afectar la imagen pública de una persona, universidad, empresa o por cuestiones
políticas. Por citar un caso, en periodo de elecciones presidenciales todos los días podemos
encontrar información que ataca y difama a los candidatos; también información que trata
de encubrir al candidato o con una función proselitista.
¿Curioso no crees? En un mundo globalizado e interconectado, la información puede
utilizarse como una potente arma de desestabilización de la opinión pública. A este tipo de
información se le conoce mundialmente como fake news, o noticias falsas, por lo cual, es
importante que los usuarios puedan identificarlas. Sin embargo, no sólo en el ámbito de la
política existe información de este tipo, además existen páginas de entretenimiento y ocio
que se dedican a inventar noticias de forma divertida, con la finalidad de entretener a los
usuarios.
En el ámbito educativo podemos encontrar una infinidad de canales y sitios que pretende
apoyar a los estudiantes en su formación; no obstante, esta información a veces está mal
explicada, es poco clara o no cuenta con fuentes de información para poder verificar si lo
que están revisando es verdadero. Por esto, es necesario que como usuarios podamos
seleccionar la información que revisamos y determinar si es falsa o incorrecta, de aquélla
que es verdadera y pudiera servirnos para nuestra formación.
Una de las prácticas más frecuentes entre los usuarios de internet es realizar búsqueda de
información y seleccionar la primera opción que nos arroja el navegador (estos son
programas que se instalan en la computadora o en algún dispositivo para acceder a
cualquier sitio de internet. Por ejemplo: Google Chrome, Firefox Mozilla, Safari u Opera,
que son los más populares) y en muchas ocasiones nos quedamos con lo primero que
encontramos, pero ¿qué sucede si esa información es incorrecta? En muchas de las
páginas que encontramos y revisamos es casi imposible saber quién es el responsable de
dicha información; por mencionar un caso, en algún artículo de Wikipedia o en un video en
YouTube, en ocasiones podemos encontrar el nombre de usuario de quién subió el artículo
o el video, pero no su nombre real; es decir, la producción de estos contenidos quedan en
el anonimato, y aunque la información parece ser correcta, siempre es necesario contrastar
con otras fuentes de consulta: si nuestra primera fuente es de Wikipedia podemos leerla y,
posteriormente, revisar las siguientes 2 o 3 opciones para contrastar y corroborar si lo que
se está leyendo es correcto.
Es riesgoso dar por verdadera información que no sabemos quién la escribió; y si tiene uno
o más autores, como Wikipedia, al ser una enciclopedia libre, los usuarios registrados tienen
permitido editar el contenido que ellos quieran y más adelante pasará por una revisión que
realizan otros usuarios que aseguran saber del tema, para determinar si es correcto lo que
se publicará, pero ¿cómo saber si estos usuarios son expertos en el tema o si tuvieron la
formación adecuada para poder escribir y publicar sobre éste? Sin duda, es complicado
responder a esta pregunta si no tenemos más datos sobre quiénes escriben y publican.
Otra de las prácticas comunes entre los estudiantes, es el “copy-paste” o mejor conocido
en México como “copiar-pegar”: los usuarios de internet que entran a la red para hacer sus
tareas realizan una búsqueda rápida del tema que les interesa, leen la primera opción,
determinan que es lo que estaban buscando y lo copian y pegan para entregarlo como una
tarea. Esta práctica es tan común que la podemos encontrar en trabajos de secundaria,
bachillerato y universidad, práctica conocida como plagio.
El plagio es la acción de presentar una obra (literaria, artística o científica) como si fuera
nuestra, es decir, asumimos que la hicimos nosotros cuando en realidad es una copia total
o parcial del trabajo de otra persona. Esta tendencia al plagio ha generado que los
profesores tengan que utilizar herramientas digitales para detectar el plagio en los trabajos
de sus estudiantes.
Desafortunadamente, esta práctica lejos de ser de utilidad para los estudiantes perjudica
su desarrollo cognitivo y, por ende, su formación profesional: en muchas ocasiones el
objetivo de aprendizaje de una investigación es que el alumno adquiera la capacidad de
seleccionar y discriminar información, leerla, analizarla y, posteriormente, pueda asimilarla
para hacerla parte de sus estructuras cognitivas, es decir, sea capaz de generar
conocimiento. Si copiamos y pegamos, muy difícilmente se aprenderá algo.
Seleccionar información
Para realizar una investigación en Internet o hacer una tarea, debes desarrollar habilidades
básicas de navegación y estrategias que te permitan discriminar la información antes de
revisarla con profundidad, en otras palabras, tenemos que considerar un mínimo de
parámetros al momento de buscar información para determinar si vale la pena invertirle
tiempo para su lectura o seguir buscando.
Empecemos por lo más sencillo, antes de adentrarnos a revisar una página web, podemos
identificar con facilidad su URL, mejor conocida como dirección electrónica, que significa
Uniform Resource Locator (por sus siglas en inglés), la traducción al español significa
Localizador Uniforme de Recursos y se compone de la siguiente forma:
Así pues, en las URL podemos identificar rápidamente si la página pertenece a una
institución o una empresa, esto nos da un poco de certeza al momento de revisar
información, ya que, si analizamos detenidamente el ejemplo, la página que muestra es de
la Universidad Abierta y a Distancia de Colombia, es decir, la información que
encontraremos en esa página es gestionada por una institución educativa, que podemos
rastrear con facilidad.
Una vez que ya estamos dentro de una URL con un respaldo institucional, al momento de
poder revisar información especializada, como artículos académicos o publicaciones,
debemos de considerar reglas básicas para validar la información:
Identificar estos elementos básicos te permitirá tener certeza sobre la información que estás
revisando, de lo contrario, podrías encontrarte con publicaciones o sitios que te ofrecen
información subida por una persona que se mantiene en el anonimato, de la cual no
podemos buscar si pertenece a una institución y si lo que publicó tiene una revisión rigurosa.
En Internet existen comunidades que permiten a todo aquel que se suscriba subir sus
tareas, apuntes, notas, sus trabajos finales, etc., con la finalidad de que cualquier persona
pueda descargar y utilizarla, aunque es una tarea noble el poner al alcance de todos
información que él mismo recabó, lo peligroso es que si este usuario sube información que
no entendió o que anotó mal, o simplemente que sus datos o definiciones son incorrectas,
los demás que la consulten podrían replicar sus mismos errores y, por ende, tu aprendizaje
podría estar en riesgo además de estar cometiendo plagio .
Cuando una fuente no tiene autor o respaldo institucional es importante que hagamos el
ejercicio de comparar con otras fuentes. Otro ejemplo que sucede mucho con este tipo de
información la podemos encontrar en los canales que existen en YouTube, ¿alguna vez has
estudiado matemáticas a través de un video? Hay muchos profesores que graban sus
clases y suben sus videos, en algunos casos podríamos encontrar explicaciones
extraordinarias de profesores que realizan su labor docente de manera clara y precisa; sin
duda, esos videos son verdaderas joyas para los alumnos que requieren aprender dicho
tema. No obstante, como en la red cualquier puede subir cualquier cosa, imaginemos que
de ese mismo tema encontramos un video de otra persona que no tiene la preparación
adecuada y nos explica de manera incorrecta el tema, si no revisamos otros videos sobre
el mismo tema, corremos el riesgo de equivocarnos. Por ello contrastar información en
diferentes fuentes de consulta es fundamental, eso nos ayuda a contrastar la información
de por lo menos 2 o 3 fuentes más, a fin de poder discernir que esa información es correcta.
Hasta ahora hemos visto cómo la información se genera en Internet y, a su vez, ésta se
convierte en un arma que puede ser utilizada para distintos fines. Por lo tanto, es necesario
considerar algunas pautas que nos permitan navegar y seleccionar adecuadamente la
información que deseamos revisar y tener certeza de que la información consultada nos
será de ayuda.
Por otra parte, cuando se trata de educación apoyada con tecnologías de la información,
debemos de considerar que la información que está en la red nos sirve para consultarla,
pero es tu obligación como estudiante revisarla, seleccionarla, discriminarla y
posteriormente consultarla para su análisis, sin embargo, para realizar la búsqueda de la
información, en el estudio de las ciencias de la salud existen ciertos sitios para lograrlo.
FUENTES DE INFORMACIÓN EN LAS CIENCIAS DE LA SALUD.
Con el desarrollo del internet, la búsqueda de información pareciera que es más fácil, sin
embargo, no toda la información disponible en la red es verídica y mucho menos confiable;
razón por la cual, es importante que sepas donde encontrar información. Clásicamente, las
fuentes de información se clasificaban en primarias (revistas), secundarias (bases de datos)
y terciarias (libros). Actualmente, es más complejo, por el desarrollo de las tecnologías de
la información y comunicación, generando el desarrollo de múltiples recursos biomédicos.
Haynes en el año 2014 propuso el modelo de las 6S en forma de pirámide. Donde, en la
base se encuentran los artículos originales o estudios (antiguas fuentes primarias) y en la
parte superior los sistemas denominados inteligentes o informatizados con información
analizada, sistematizada y sintetizada.
1.- Estudios. Contiene los artículos originales. Por ejemplo:
● Medigraphic (acceso libre). [Link]
● Scielo (acceso libre). [Link]
● Pubmed (acceso libre). [Link]
2.- Sinopsis de estudios. Se trata de un resumen comentado de los estudios del apartado
anterior; por lo que, incluyen juicios de valor sobre la validez de la evidencia aportada por
ese estudio y otras consideraciones relacionadas con el contexto de conocimiento o con la
aplicación clínica. Ofrecen la ventaja de ahorrar tiempo, pero deben ser valoradas con
especial prudencia. Por ejemplo:
● DARE (acceso libre). [Link]
● NHS Evidence (acceso libre). [Link]
● Evidence Uptodates (acceso libre).
[Link]
3.- Síntesis. Corresponde a las revisiones sistemáticas; las cuales, valoran y sintetizan toda
la evidencia existente en torno a un tema; por tanto, ofrecen una visión global y aportan,
además, un extra de validez respecto de los estudios individuales. Por ejemplo:
● PROSPERO (acceso libre). [Link]
● Systematics Review (acceso libre). [Link]
4.- Sinopsis de síntesis. Son documentos que contienen un resumen estructurado de una
síntesis que, al igual que en las sinopsis, incluye juicios de valor sobre la validez de la
revisión, la pertinencia y las posibles peculiaridades de su aplicación. Mantienen los
inconvenientes de que hay elementos de opinión y no es posible la lectura crítica directa de
los estudios ni de la revisión, por tanto, hay que valorarlas con prudencia. Por ejemplo:
● DARE (acceso libre). [Link]
● NHS Evidence (acceso libre). [Link]
● Evidence Uptodates (acceso libre).
[Link]
5.- Sumarios. Este grupo de documentos ofrecen la información resumida y clasificada por
condiciones clínicas y/o por especialidades clínicas; además ofrecen evidencia preevaluada
con procesos de selección, lectura y presentación de diversa calidad. Se pueden presentar
como:
● Guías de práctica clínica: El Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud de
México ha creado guías de las enfermedades más prevalentes y con mayor impacto en la
población mexicana. (acceso libre). [Link]
● Libros electrónicos
● Sumarios de evidencia
6.- Sistemas. Son programas computarizados que resumen de modo conciso la evidencia
actualizada. Además de los recursos anteriores, es importante que conozcas las Normas
Oficiales Mexicanas, que son un documento legal a cumplir durante el ejercicio de la
profesión, mismas que puedes consultar en: (acceso libre).
[Link]
CÓDIGO DE ÉTICA AL HACER USO DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y
COMUNICACIÓN (TIC)
Al utilizar las TIC es importante mantener un código de ética con el objetivo de favorecer un
ambiente de aprendizaje; razón por la cual, Rodríguez-Porrero (2014) propone el siguiente
decálogo:
1.- Utilizo las TIC respetando a los otros, respetándome y haciéndome respetar
● Cuando utilizo las TIC me respeto y respeto a los demás, siendo consciente de que todos
somos personas dignas.
● Conozco que la injuria, la calumnia y la difamación son un delito o agravio contra el honor
y el buen nombre de las personas.
● Sé que el ultraje de obra o de palabra, divulgado a través de ambientes tecnológicos
puede lesionar e irrespetar los derechos, la intimidad y la dignidad de una persona u
organización.
2.- Ejerzo mi derecho a la libertad y respeto la de los demás
● Entiendo la libertad como la posibilidad de hacer lo que no daña a otro.
● Tengo la opción de decidir mi participación en cualquier actividad que me ofrezcan los
ambientes tecnológicos y de hacer respetar mi decisión respetando siempre la de los
demás.
3.- Hago uso de mi identidad de manera segura en mi interacción con otros en los ambientes
tecnológicos
● Protejo mi identidad haciendo buen uso de mi información confidencial.
● Me identifico con claridad y honestidad, protegiendo mi información confidencial.
● No utilizo identidades falsas para suplantar personas en ambientes tecnológicos.
● No comparto con otros mis claves de seguridad de acceso a los ambientes tecnológicos,
para evitar que me suplanten y no lo hago con las de los demás.
● No violo la privacidad y confidencialidad de los otros en los ambientes tecnológicos, aun
cuando no haya sido debidamente protegida
4.- Protejo mi integridad y seguridad personal y la de los demás
● Me cuido en los ambientes tecnológicos como lo haría cuando salgo a la calle, utilizando
mi criterio para escoger los sitios que visito y las personas con las que interactúo.
● Tomo las precauciones necesarias en las relaciones que establezco con otras personas
que he conocido en los ambientes tecnológicos.
5.- Soy responsable con mi intimidad y la de los demás
● En los ambientes tecnológicos comparto información sin afectar mi intimidad, ni la de
otros.
● Respeto la información que tengo de las personas que conozco y no la publico sin su
autorización en los ambientes tecnológicos.
6.- Utilizo las TIC para el libre desarrollo de mi personalidad y mi autonomía, y a través de
ella reconozco y hago respetar mis creencias y pensamientos, y los de los demás
● Participo en los ambientes tecnológicos expresando libre, respetuosa y
responsablemente mis preferencias, respetando siempre la diversidad, las opiniones, las
creencias y los pensamientos de los demás.
7.- Utilizo las TIC para mejorar mi calidad de vida, asegurándome de procurar un ambiente
sano y pacífico
● Utilizo las TIC para mi desarrollo personal integral, reconociéndolas como un aspecto de
mi vida sin que esto afecte otras áreas de mi desarrollo.
● Apropio y uso las TIC para mejorar mi calidad de vida. Aprovecho las TIC para apoyar mi
crecimiento intelectual y fortalecer los aprendizajes en todas las áreas de conocimiento.
● Me apoyo en las TIC para trabajar en grupo y colaborar con los miembros de mis equipos
de trabajo.
● Autorregulo el tiempo que dedico al uso de las TIC, asegurando tiempo para el desarrollo
de los otros aspectos de mi vida.
8.- No utilizo las TIC para promover, consultar, ver, comprar, compartir actividades
relacionadas con conductas autodestructivas, organizaciones y/o actividades al margen de
la ley o cualquier otra conducta que atente contra los derechos humanos.
● Utilizo las TIC para actividades sanas, seguras y constructivas, dentro del marco de la
ley.
● No acepto, ni divulgo los sitios virtuales que promueven la autodestrucción, la xenofobia,
la exclusión, trata de personas, la intolerancia o cualquier actividad al margen de la ley.
9.- Respeto los derechos de autor.
● Utilizo productos, herramientas y software de ambientes tecnológicos legalmente
adquiridos.
● No copio, ni comercializo productos de las TIC que están protegidos por los derechos de
autor.
● Cuando copio un fragmento de un trabajo en la red o un texto hago las citas de rigor.
● No compro ni promuevo el software pirata.
● Apoyo el desarrollo de contenidos y de software legal, y sé que tengo la opción de
generarlos.
10.- Trato con imparcialidad a todas las personas sin importar su raza, religión, género,
discapacidad, edad o nacionalidad de origen.
● Rodríguez-Porrero C. (2014). Ética y TIC. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e
Igualdad, CEAPAT. Madrid España. Disponible en: (acceso libre).
[Link]
Tema 2.
Creo y aprendo en red
Introducción
Internet es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción y
de organización social.
Manuel Castells
El aprendizaje autorregulado cada vez resulta sencillo al hacerlo en la red si logramos
manejar la información de manera adecuada, como vimos en el tema anterior, la
información es vasta y su producción nunca se detiene. Pero te has percatado que cuando
leemos algún documento de las ciencias de la salud aparecen palabras que nos son difíciles
de proporcionarles un significado; en este tema aprenderás la razón de este hecho, así
mismo, a manejar ciertas herramientas que te permitirán resumir la información que
encuentras para un fácil estudio.
Terminología utilizada en las ciencias de la salud
Para nombrar las partes del cuerpo humano, alrededor del 90% de los términos utilizados
están conformados por raíces de las lenguas griega y latina. Esto porque el castellano se
originó a partir de ambas lenguas; a que la investigación científica empezó en la antigua
Grecia y pronto se extendió a Roma; y a que los anatomistas decidieron utilizar el latín al
establecer el nombre universal de las diferentes estructuras del cuerpo.
El empleo de la terminología es más sencillo cuando se conoce el significado de los
componentes de las palabras, ya que, estas se combinan entre si
En varios de los ejemplos revisados, la traducción literal del término nos proporciona una
idea del significado, esto no siempre es así, ya que el origen de algunos de ellos está
asociado a hechos o comparaciones con las herramientas cotidianas para el momento en
el que fueron nombradas ciertas partes del cuerpo y esto te puede crear confusión. Por
ejemplo, el término acetábulo, que es la parte del hueso coxis donde se articula la cabeza
del fémur, el significado literal es “taza de vinagre” al componerse de la raíz acet- (vinagre
o vino agrio), la vocal combinante “a” y el sufijo - bulo (instrumento), el cual asociaron a la
superficie interna de la vinagrera utilizada en la Roma antigua.
En la siguiente tabla encontrarás algunos de los prefijos, raíces y sufijos más utilizados:
Tecnologías de inicio
Cuando iniciamos el estudio de una carrera universitaria es de suma importancia resguardar
toda la información que generamos: ésta nos acompaña a lo largo de nuestra formación;
hay quienes utilizan herramientas como dispositivos de almacenamiento como discos duros
o USB, otros prefieren el almacenamiento en la nube, y otros optan por utilizar dispositivos
de almacenamiento como la nube, ¿te suena familiar?
Empecemos hablando de la importancia que tiene hoy las tecnologías de la información,
éstas no se reducen a las redes sociales o las mensajerías instantáneas, hay tecnologías
que nos permiten crear contenidos, almacenarlos, compartirlos y distribuirlos. Para ello,
existen compañías que ha acompañado el crecimiento de la red a través de aplicaciones
que permiten que cada usuario tenga la posibilidad de contar con un espacio virtual para
organizar su información, ¿cómo es que se genera un espacio virtual?
Para interactuar en la red y tener acceso a aplicaciones que nos permitan visualizar
contenidos, es indispensable crear una cuenta de correo electrónico, es a partir de esta
cuenta que empezamos a generar espacios virtuales. En la actualidad para tener acceso a
servicios digitales especializados las empresas te piden generar una cuenta de correo,
entre las más comunes encontramos las cuentas de Gmail (perteneciente a Google), Yahoo
(perteneciente a Yahoo Company), Outlook o Hotmail (que son herramientas de Microsoft
Company) y ICloud Mail (que se desprende de Apple, Inc.).
Cada una de estas empresas te ofrecen servicios de almacenamiento básico y en algunas
de éstas como el caso de Gmail y Outlook o Hotmail ofrecen herramientas para la creación
de contenidos: editores de texto, creación de presentaciones, hojas de cálculo,
almacenamiento en la nube, que son las más populares. ¿Alguna vez has escuchado hablar
de éstas?
Estás son herramientas que utilizamos comúnmente para producir información a través de
software especializados como Microsoft Office, que cuenta con herramientas como Word,
PowerPoint y Excel; o en el caso de Google, que ofrece a través de G Suite, herramientas
similares.
Los procesadores de texto nos sirven para crear documentos, a través de herramientas
que nos permiten organizar la información, insertar imágenes, organizadores gráficos y
diseñar formas y figuras que posibilitan estructurar nuestro documento de acuerdo con las
necesidades que tengamos.
Las hojas de cálculo nos permiten crear bases de datos, en ellas podemos, a través de
fórmulas, hacer operaciones matemáticas, generar gráficas, estadísticas y organizar
información de manera sencilla.
La aplicación de presentaciones nos sirve para preparar una exposición; en esta
herramienta podemos a través de diapositivas organizar información con imágenes, texto,
gráficos, formas y figuras.
Estas tres herramientas son las más comunes para el estudio, con regularidad se instalan
en una computadora o dispositivo portátil y con ellas empezamos a editar nuestros
documentos. En el caso de las herramientas de Microsoft, no son gratuitas en comparación
con las que ofrece Gmail, que con una cuenta de correo electrónico tenemos la posibilidad
de acceder a ellas.
Creando en la red
Hasta ahora hemos visto tres herramientas más populares para la creación de contenidos:
hojas de cálculo, editores de texto y las presentaciones. Sin embargo, existen cientos de
herramientas que nos permiten crear contenidos, como infografías, presentaciones
interactivas, organizadores gráficos, blogs, podcast, videos, páginas web, redes sociales y
álbum fotográfico, que son las más conocidas y utilizadas. Veamos las menos conocidas y
un ejemplo de cómo se pueden producir.
• Infografías
• Presentaciones interactivas
• Organizadores gráficos
• Blogs
• Podcast
Infografías
Las infografías son la representación visual de un tema en cuestión, nos permite organizar,
explicar o sintetizar un tema en una imagen, apoyado de íconos, imágenes, textos u figuras.
Este tipo de material se crea a partir del ingenio de quien la diseña, su gran impacto se
debe a la organización de la información y al diseño visual que le demos al momento de su
creación.
En este contexto, las aplicaciones, plataformas de publicación y los medios sociales
multiplican tus posibilidades de aprender al facilitar el acceso a todas las personas a través
de numerosos dispositivos, como un equipo de cómputo, la tablet o el teléfono celular
inteligente, permitiendo la participación de los usuarios, que pueden compartir contenidos,
experiencias o conocimientos.
Hasta ahora hemos visto algunas herramientas que pueden facilitarnos el estudio, ya sea
en el sistema presencial o a distancia. Con regularidad cuando nos disponemos a estudiar
lo hacemos de manera individual, es decir, generamos entornos que son para nosotros
cómodos y en los cuales podemos concentrarnos; asimismo, la mayoría de las actividades
de aprendizaje las realizamos de manera aislada, en lo individual. ¿Recuerdas cuando ibas
a casa a hacer las tareas que te dejaban en la secundaria o preparatoria? El 90 % de estas
actividades eran tareas individuales y en muy pocas ocasiones nos tocaba trabajar en
equipo, debido a las distancias y los tiempos de traslado, así como la organización para
acordar hora y lugar para reunirse, trabajar en equipo fuera de las aulas era una actividad
sumamente complicada.
Trabajo colaborativo
Actualmente, las herramientas digitales nos permiten trabajar colaborativamente, es decir,
aunque las distancias físicas y temporales estén presente, no son un impedimento. Es más
frecuente que el trabajo colaborativo sea una opción para aprender en red, a pesar de que
estamos fuera de la escuela, podemos organizarnos con nuestro equipo de trabajo y
conectarnos a la misma hora para hacer la tarea. En ocasiones recurrimos a prácticas como
la utilización de mensajería instantánea o videollamadas grupales para ponerse de acuerdo,
son sumamente útiles. No obstante, la colaboración en red nos permite compartir nuestros
documentos y trabajar todo el equipo en tiempo real, a fin de que se pueda construir trabajos
como infografías, documentos de texto, presentaciones, entre otras, a través de la red.
Las herramientas que ofrece Google son de mucha utilidad, podemos compartir nuestros
documentos con los demás compañeros y editarlos en tiempo real: no necesitamos estar
juntos para estar trabajando o estar conectados al mismo tiempo. Sin embargo, estas
prácticas al ser aún poco comunes entre las comunidades de estudiantes generan un poco
de desconfianza, temor e inseguridad, pero conforme se van adaptando a la vida cotidiana
de los estudiantes podremos generan mejores propuestas colaborativas y lograríamos
explotar mejor nuestras herramientas digitales.
Tal como menciona Arantxa Hernández (2009), experta del trabajo colaborativo:
[…] “Los usuarios que han dedicado años a trabajar básicamente con aplicaciones y suites
ofimáticas basadas en el PC, como Microsoft Office, tienden a favorecer la orientación a
archivos y pueden ponerse nerviosos trabajando en entornos en línea donde la gente puede
editar la misma página al mismo tiempo” […], explica Jeff Mann, vicepresidente de
investigación de Gartner. “Igualmente, los usuarios acostumbrados a entornos más libres,
como wikis y blogs, pueden tropezar en este proceso de transición y cuando se necesiten
procesos más estructurados utilizando repositorios de documentos”.
Hasta no hace mucho tiempo era común que, en un grupo de trabajo, el envío de
documentos se hacía principalmente a través del correo electrónico. Ahora es posible
construir un documento en un espacio en la red en donde todos los involucrados (los que
tienen permiso de participar en esta edición) pueden modificar o agregar datos hasta tener
una versión final de los documentos creados de manera colaborativa, a través de
herramientas que se gestionan en línea (en Internet).
Las principales herramientas gestionadas en línea que se utilizan son:
Hemos hecho un breve recorrido sobre herramientas para la creación de contenido,
herramientas de colaboración y algunas de almacenamiento, pero registrarse en todas las
herramientas y generar espacios virtuales para trabajar puede resultar un poco caótico, si
no estás acostumbrado a organizar tu información. Por ello, es de suma importancia que
inicies con la organización de tus documentos, materiales, videos, audios, imágenes, y
demás contenidos que vayas creando; te será de gran utilidad mantener un orden, para ello
puedes generar tu Entorno Personalizado de Aprendizaje (EPA), o mejor conocido como
PLE (por sus siglas en inglés).
“Un PLE no es una plataforma tecnológica, ni una aplicación o un software, es una manera
de aprender. Un enfoque diferente de aprendizaje.” Elena Rodríguez
Estar conectados en red para aprender nos demanda la organización de la información, si
bien ya analizamos cómo discriminar información, cómo crear contenido, cómo colaborar y
todo ello nos lleva, conforme vamos avanzando en nuestros estudios profesionales, a hacer
un sinfín de interacciones con otras redes, personas, contenidos, información y
herramientas. ¿Qué quiere decir esto? Cada que navegamos en Internet encontramos
información que nos es de utilidad, videotutoriales, documentales, páginas de redes
sociales, blogs, presentaciones, posters interactivos, artículos de revistas, entre otros, y a
su vez, nosotros vamos generando nuestra propia información con todo eso que revisamos.
En suma, como podrás darte cuenta, es muy fácil perderse en ese mundo de información,
dicho eso, es importante que generes tu propio entorno, selecciones tu información, la
organices en tu nube o en tu computadora y, a su vez, puedan llevar un orden con la
información que vas generando a través de tus aplicaciones; por ejemplo, cuando creas un
Prezi o una entrada del blog estás construyendo poco a poco tu entorno para el aprendizaje.
Si generas un video y lo subes a la red, y al mismo tiempo buscas más información para
editar tu video, y más tarde guardas ese video para consultarlo, estás organizando una gran
cantidad de información.
Sin duda, tu entorno no será igual al de tus compañeros o amigos, pues tu entorno estará
conformado por tus gustos, intereses y prácticas cotidianas que realices para aprender.
Tema 3.
Comunicación en la red
Introducción
Los elementos básicos de los procesos comunicativos implican la existencia de un emisor,
de un receptor, de un mensaje que circula por un canal bajo un código y sometido a ciertos
“ruidos”. En teoría no es complicado generar un mensaje con intencionalidad comunicativa,
pero como señala el arco de distorsión, desde lo que no desea comunicar hasta lo que el
receptor recibe, hay un abismo.
Las herramientas de comunicación son aquéllas que utilizan las tecnologías de la
información y comunicación como medio para desarrollar capacidades de diálogo, discusión
y debate, de interacción y comunicación y, en definitiva, de información. (Alfineees, s. f.)
Algunas de ellas son sincrónicas, es decir, la comunicación se da en tiempo real: las
personas están al mismo tiempo; y otras asincrónicas, en éstas el tiempo de respuesta e
interacción no es inmediato, se efectúa en tiempos distintos.
Entre las herramientas básicas podemos mencionar las siguientes
Estas herramientas nos facilitan la comunicación en el espacio virtual, en la vida cotidiana
hemos adaptado otras tecnologías y las utilizamos con gran frecuencia; por ejemplo, las
herramientas como WhatsApp, Messenger y SnapChat son chats que nos permite estar en
comunicación con los otros. Asimismo, estas herramientas nos permiten generar grupos,
enviar mensajes de texto, imágenes, videos, enlaces, audios y hasta videollamadas.
Aunque utilizamos con menor medida el correo electrónico y los foros, también nos son de
utilidad, pues a través de esas herramientas podemos intercambiar información. El correo
electrónico sustituyó en gran medida al correo postal, pues resultó más sencilla la
comunicación: con el correo tradicional la comunicación tardaba días para llegar a las
manos del receptor; en cambio, el correo electrónico es casi inmediato. Es normal que en
nuestros teléfonos inteligentes tengamos instalada la aplicación de correo y, a su vez, ésta
nos alerta cuando recibimos un correo en tiempo real, por lo cual nos permite estar
comunicados con mayor facilidad.
Por otra parte, los foros son menos comunes, éstos podemos encontrarlos en dos entornos:
abierta, que se da en foros de discusión en Internet, en donde los participantes aportan sus
opiniones o conocimientos sobre un tema; y los cerrados, que los podemos encontrar en
plataformas educativas, donde los alumnos tienes que comunicarse a través del foro para
discutir sobre un tema en específico y son regularmente apoyados por el profesor.
Generando comunidades de aprendizaje
Si bien una escuela es considerada en sí una comunidad de aprendizaje, la tecnología
ofrece herramientas para crear estas comunidades de manera virtual, lo cual posibilita
pertenecer a más de una y con distintas temáticas de interés para cada persona, facilitando
así el intercambio y construcción de conocimientos.
De acuerdo con Torres (2001, citado en USAID, 2013), una comunidad de aprendizaje es:
• Una propuesta educativa comunitaria, cuyo ámbito de concreción es la sociedad
local.
• Parte de la premisa de que toda comunidad humana posee recursos, agentes,
instituciones y redes de aprendizaje operando.
• Adopta una visión amplia de lo educativo y asume como objetivos y como eje el
aprendizaje.
• Involucra a niños, jóvenes y adultos, valorando el aprendizaje intergeneracional y
entre pares.
• Se basa en la premisa de que únicamente un esfuerzo conjunto puede hacer posible
la educación para todos y el aprendizaje permanente.
• Estimula la búsqueda y el respeto por lo diverso.
• Busca mostrar la importancia y el potencial que tiene el desarrollo de sistemas de
aprendizaje generados y desarrollados a nivel local.
• Se propone como un modelo de desarrollo y cambio educativo de abajo hacia arriba
y de adentro hacia fuera.
Una forma de generar estas comunidades de aprendizaje es a través de los medios sociales
de internet (como Facebook, Twitter, Twenty), estos nos permiten mantener una interacción
social definida como un sistema abierto y en construcción permanente, que involucra a
conjuntos de personas que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas.
Revisemos algunas de ellas:
Independientemente de la comunidad en Internet, medio social o herramienta de
comunicación que prefieras utilizar, es necesario que tomes en cuenta algunas
consideraciones para que te comuniques de manera exitosa:
Estas redes sociales también pueden utilizarse para generar redes o comunidades de
aprendizaje, en ellas puedes unirte o crear grupos con temáticas que sean de tu interés, en
Facebook, por ejemplo, hay miles de grupos creados por estudiantes, profesores, escuelas
y empresas de todo el mundo que generan contenidos educativos, y cualquier puede
acceder a ellos con tan solo suscribirse o solicitar a los administradores unirse a esa
comunidad.
Articulando mi Entorno Personal de Aprendizaje
Un Entorno Personal de Aprendizaje (EPA) es un espacio virtual que puedes crear para
gestionar todas las herramientas y aplicaciones tecnológicas que utilizas frecuentemente,
así como tus redes sociales. Para construir tu EPA debes tomar en cuenta tres elementos
básicos:
Como puedes ver, indudablemente el uso de herramientas de la red serán de gran utilidad
para tu formación académica; además de posibilitar el desarrollo de diversas habilidades
digitales, acercándote a la información pasada y actual de manera casi inmediata, con todas
las herramientas que pone a tu disponibilidad para organizarte, crear y compartir
contenidos, trabajar de forma colaborativa a distancia, y prácticamente aprender todo lo que
tú quieras, sin olvidar que “el espíritu humano debe prevalecer sobre la tecnología”(Albert
Einstein).