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Farmacocinética

El documento habla sobre los conceptos fundamentales de la farmacocinética. Explica que la farmacocinética se refiere a los procesos de absorción, distribución, metabolismo y excreción de los fármacos en el cuerpo. Describe los mecanismos básicos de transporte de fármacos a través de las membranas celulares, incluyendo la difusión pasiva, la difusión facilitada y el transporte activo. Finalmente, explica cómo factores como el tamaño molecular, la ionización y la solubilidad a
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Farmacocinética

El documento habla sobre los conceptos fundamentales de la farmacocinética. Explica que la farmacocinética se refiere a los procesos de absorción, distribución, metabolismo y excreción de los fármacos en el cuerpo. Describe los mecanismos básicos de transporte de fármacos a través de las membranas celulares, incluyendo la difusión pasiva, la difusión facilitada y el transporte activo. Finalmente, explica cómo factores como el tamaño molecular, la ionización y la solubilidad a
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República Bolivariana de Venezuela.

Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria.


Universidad Nacional Experimental “Rómulo Gallegos”.
Escuela de Medicina “Dr. José Gregorio Hernández”
Núcleo Maturín – Estado Monagas.
Unidad curricular: Farmacología.
Sección 01

FARMACOCINÉTICA

Docente: Bachiller: C.I.:


Dr. Alexis Guzmán Parra, Raymar. 27.964.369
Pinto, Deira. 28.758.381
Rodríguez, Miguel. 30.385.984
Totesautt, Sofía. 28.614.197
Urbáez, María. 30.439.791

Maturín, 08 de febrero de 2023


Las bases de la farmacología son claramente importantes es inicio de su estudio, y la
farmacocinética es uno de esos aspectos de la farmacología que debe ser estudiado
exhaustivamente para poder llegar a comprender temas posteriores que su entendimiento
dependerá de las generalidades farmacológicas

FARMACOCÍNETICA

El cuerpo humano restringe el acceso a moléculas extrañas; por tanto, para alcanzar su
blanco dentro del cuerpo y tener un efecto terapéutico, las moléculas del fármaco deben cruzar
una serie de barreras que condicionan el camino hacia su sitio blanco. Posterior a su
administración, el fármaco debe ser absorbido y luego distribuido, generalmente a través de
los vasos de los sistemas circulatorio y linfático; además de atravesar las barreras de la
membrana, el fármaco debe sobrevivir al metabolismo (principalmente hepático) y a la
eliminación (por riñón, hígado y heces). La absorción, distribución, metabolismo y
eliminación (ADME) de los fármacos, son los procesos de la farmacocinética. La
comprensión de estos procesos y su interacción, así como el empleo de los principios
farmacocinéticos incrementan la probabilidad del éxito terapéutico y reducen la aparición de
eventos adversos debidos a los fármacos.

La absorción, distribución, metabolismo y excreción de un fármaco implican el paso a


través de numerosas membranas celulares. Los mecanismos por los cuales los fármacos las
atraviesan, así como las propiedades fisicoquímicas de las moléculas y las membranas que
influyen en esta transferencia son fundamentales para comprender la disposición de los

2
fármacos en el cuerpo humano. Las características del fármaco que predicen su movimiento y
disponibilidad en los sitios de acción son: su tamaño y estructura molecular, el grado de
ionización, la solubilidad relativa de sus formas ionizadas y no ionizadas en los lípidos y su
unión con proteínas séricas y tisulares. Pese a que las barreras físicas para el movimiento del
fármaco pueden ser de una sola capa de células (p. ej., epitelio intestinal) o de varias capas de
células asociadas a proteínas extracelulares (p. ej., piel), la membrana plasmática es la barrera
básica.

Paso De Los Fármacos A Través De Las Membranas

La membrana plasmática es selectivamente permeable


La membrana plasmática consiste en una bicapa de lípidos anfipáticos con sus cadenas
de hidrocarbonos orientadas hacia el interior del centro de la bicapa para formar una fase
hidrofóbica continua, y sus cabezas hidrófilas orientadas hacia fuera. Las moléculas
individuales de lípidos en la bicapa varían de acuerdo con la membrana en particular y pueden
moverse lateralmente y organizarse en microdominios (p. ej., regiones con esfingolípidos y
colesterol). Este arreglo estructural dota a la membrana celular de fluidez, flexibilidad,
organización, alta resistencia eléctrica, e impermeabilidad relativa a moléculas altamente
polares. Las proteínas de la membrana enclavadas en la bicapa, como anclajes estructurales,
receptores, canales de iones o transportadores sirven como transductores de las vías de
señalización eléctricas o químicas y proporcionan blancos específicos para las acciones de los
fármacos. Lejos de ser un mar de lípidos con proteínas flotando aleatoriamente, las
membranas se ordenan y compartimentan, con elementos estructurales de armazón que se
unen al interior de la célula. Las proteínas de la membrana celular pueden estar asociadas con
caveolinas y secuestradas dentro de las caveolas de donde pueden ser excluidas, o pueden
estar organizadas en dominios de señalización ricos en colesterol y esfingolípidos que no
contienen caveolina u otras proteínas de andamiaje. Resulta de interés recordar que las
caveolas son invaginaciones de la membrana plasmática conformada por proteínas
denominadas caveolinas.

- Mecanismos básicos del transporte de membrana

3
Transportadores vs. canales
Tanto los canales como los transportadores facilitan la penetración de la membrana de
iones inorgánicos y compuestos orgánicos. En general, los canales tienen dos estados
principales, abierto y cerrado, que son fenómenos estocásticos. Sólo en estado abierto, los
canales parecen actuar como poros para los iones seleccionados que fluyen hacia abajo por un
gradiente electroquímico. Después de abrir, los canales vuelven al estado cerrado en función
del tiempo. Como se indicó, las drogas denominadas potenciadores (p. ej., el ivacaftor)
pueden aumentar la probabilidad de que un canal esté en estado abierto. Por el contrario, un
transportador forma un complejo intermedio con el sustrato (soluto) y un cambio
conformacional posterior en el transportador induce la translocación del sustrato al otro lado
de la membrana. Como consecuencia, la cinética del movimiento del soluto difiere entre los
transportadores y los canales.

Los mecanismos básicos implicados en el transporte de solutos a través de las


membranas biológicas incluyen la difusión pasiva, la difusión facilitada y el transporte activo.
El transporte activo se puede subdividir en transporte activo primario y secundario.

- Difusión Pasiva

4
La difusión simple de un soluto a través de la membrana plasmática consiste en tres
procesos: partición de la fase acuosa a la fase lipídica, difusión a través de la bicapa lipídica y
repartición en la fase acuosa en el lado opuesto. En este transporte, las moléculas del fármaco
generalmente penetran por difusión a lo largo de un gradiente de concentración gracias a la
solubilidad en la bicapa lipídica. Tal transferencia es directamente proporcional a la magnitud
del gradiente de concentración a través de la membrana, al coeficiente de reparto lípido-agua
del fármaco, y al área de superficie de la membrana expuesta al fármaco. En estado estable, la
concentración del fármaco no unido es la misma en ambos lados de la membrana siempre y
cuando el fármaco no sea electrolito. Para compuestos iónicos, las concentraciones en estado
estable dependen del gradiente electroquímico para el ion y de las diferencias en el pH a
través de la membrana. Ambos factores influirán en el estado de ionización desigual que
guarden las moléculas del fármaco a cada lado de la membrana de tal manera que el fármaco
ionizado puede quedar atrapado eficazmente en un lado de la membrana.

Muchos fármacos son ácidos o bases débiles que en solución acuosa están en forma
ionizada y no ionizada. Esta última forma tiene solubilidad en lípidos y difunde a través de la
membrana, mientras que la forma ionizada es relativamente insoluble en lípidos y
escasamente difunde en la membrana. Entre los grupos químicos funcionales ionizables
comunes se encuentran los ácidos carboxílicos y los grupos amino. La distribución a través de
la membrana de un electrolito débil está influida por su pKa (es la fuerza que tienen las
moléculas de disociarse) y el gradiente de pH a través de la membrana. El pKa es el pH al cual
la mitad de las moléculas del fármaco (electrolito débil ácido o base) están en su forma
ionizada. La proporción de fármaco no ionizado al ionizado en algún pH puede calcularse a
partir de la ecuación de Henderson-Hasselbalch:

La ecuación relaciona el pH del medio que rodea al fármaco y la constante de


disociación ácida del fármaco (pKa) con la proporción de las formas protonadas (HA o BH+)
y las no protonadas (A– o B).

- Difusión Facilitada:

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La difusión de iones y compuestos orgánicos a través de la membrana plasmática
puede ser facilitada por un transportador de membrana. La difusión facilitada es una forma de
transporte de membrana mediada por transportador que no requiere entrada de energía. Al
igual que en la difusión pasiva, el transporte de compuestos ionizados y no ionizados a través
de la membrana plasmática se produce por sus gradientes de potencial electroquímico. Por
tanto, se logrará un estado estable cuando los potenciales electroquímicos de un compuesto en
ambos lados de la membrana se igualen.

La proteína transportadora puede ser altamente selectiva para una estructura de


conformación específica de un soluto endógeno o de un fármaco cuya velocidad de transporte
por difusión pasiva a través de la membrana sería de otro modo bastante lenta. Por ejemplo, el
transportador de cationes orgánicos OCT1 facilita el movimiento de un soluto fisiológico, de
tiamina y también de fármacos, como la metformina que se usa en el tratamiento de la
diabetes tipo 2.
- Transporte Activo:
El transporte activo es la forma de transporte de membrana que requiere la entrada de
energía. Es el transporte de solutos contra sus gradientes electroquímicos, lo que conduce a la
concentración de solutos en un lado de la membrana de plasma y la creación de energía
potencial en el gradiente electroquímico formado. El transporte activo desempeña un papel
importante en la absorción y el flujo de drogas y otros solutos. Dependiendo de la fuerza
impulsora, el transporte activo puede subdividirse en transporte activo primario, en el que la
hidrólisis de ATP se acopla directamente al transporte de solutos, y el transporte activo
secundario, en el que el transporte utiliza la energía en un gradiente electroquímico existente
establecido mediante un proceso de uso de ATP para mover un soluto hacia arriba contra su
gradiente electroquímico. El transporte activo secundario se subdivide a su vez en simportador
y antiportadores.
El transporte activo se caracteriza por: requerimiento directo de energía, capacidad
para mover el soluto contra un gradiente electroquímico, saturabilidad, selectividad, y por la
inhibición competitiva entre los compuestos cotransportados.
- Transporte Activo Primario:

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El transporte de membrana que se acopla directamente con la hidrólisis de ATP se
denomina transporte activo primario. Los transportadores ABC (Casete de unión a ATP) son
ejemplos de transportadores activos primarios. En las células de los mamíferos, los
transportadores ABC median el flujo unidireccional de solutos a través de las membranas
biológicas. Otro ejemplo de transporte activo primario que establece el gradiente de Na+ hacia
dentro y el gradiente de K+ hacia fuera a través de la membrana plasmática, que se encuentra
en todas las células de mamífero, es la ATPasa-Na+, K+.
- Transporte Activo Secundario:
En el transporte activo secundario, el transporte a través de una membrana biológica de
un soluto S1 contra su gradiente de concentración es energéticamente impulsado por el
transporte de otro soluto S2 de acuerdo con su gradiente electroquímico. Dependiendo de la
dirección de transporte del soluto, los transportadores activos secundarios se clasifican como
simportadores o antiportadores.

Por ejemplo, usando el gradiente de concentración de Na+ dirigido hacia dentro a


través de la membrana plasmática que mantiene la ATPasa- Na+, K+ el movimiento hacia
dentro de 3 Na+ puede impulsar el movimiento de 1 Ca++ a través del intercambiador Na+/
Ca++, NCX. Éste es un caso de transporte antiportador, o intercambio, en el que el
transportador mueve S2 y S1 en direcciones opuestas.
Los simportadores, también denominados cotransportadores, transportan S2 y S1 en la
misma dirección, como para el transporte de glucosa al cuerpo desde la luz del intestino
delgado por el transportador de glucosa-Na+SGLT1
- Transporte Paracelular:
En el compartimento vascular, el paso paracelular de los solutos y el líquido a través
de los espacios intercelulares es suficientemente grande como para que la transferencia pasiva
a través del endotelio de los capilares y de las vénulas poscapilares generalmente esté limitada
por el flujo sanguíneo. Los capilares del CNS y una variedad de tejidos epiteliales tienen
uniones estrechas que limitan el movimiento paracelular de los fármacos (Spector et al.,
2015).

7
DISPOSICIÓN DE LAS DROGAS (ABSORCIÓN)
Factores condicionados de la absorción al individuo.

La absorción alude al peso de un fármaco desde el sitio de su administración hasta el


compartimiento central y la medida en que esto ocurre. Para las presentaciones sólidas,
primero es necesario que la tableta o cápsula se disuelva liberando el fármaco para que se
absorba.

Los médicos se preocupan más por la biodisponibilidad que por la absorción. Se llama
biodisponibilidad al grado fraccionario en que una dosis de fármaco llega a su sitio de acción,
o un líquido biológico desde el cual tiene acceso a dicho sitio.

Por ejemplo, un medicamento administrado por vía oral debe ser absorbido en primer
lugar en el estómago y los intestinos, pero esto puede estar limitado por las características de
presentación del producto, las propiedades fisicoquímicas del medicamento o ambos factores.
Como etapa siguiente, el fármaco pasa por el hígado; en ese sitio puede ocurrir metabolismo,
excreción por bilis o ambos fenómenos antes de que el producto llegue a la circulación
general. Sobre tales bases, una fracción de la dosis administrada y absorbida será inactivada o
desviada antes de que llegue a la circulación general y se distribuya a sus sitios de acción. Si
es grande la capacidad metabólica o excretora del hígado en relación con el fármaco en
cuestión, disminuirá sustancialmente su biodisponibilidad (el llamado efecto de primer paso).

Esta disminución de la disponibilidad está en función del sitio anatómico donde ocurre
la absorción; otros factores anatómicos, fisiológicos y patológicos influyen en dicho
parámetro(véase más adelante en este capítulo), y la selección de la vía de administración
debe basarse en el conocimiento de tales situaciones.

8
.
- Enteral/Oral (VO): los fármacos orales se auto administran con facilidad y
reducen el número de infecciones sistémicas que podrían complicar el [Link]
amplia gama de preparaciones orales está disponible, incluyendo de capa entérica y de
liberación prolongada:

- Preparados con capa entérica: Tal cubierta es útil para determinados grupos
de fármacos que son inestables en medio ácido.

- Preparados de liberación prolongada: Los medicamentos de liberación


prolongada tienen cubiertas o ingredientes especiales que controlan la rapidez con la
cual el medicamento se libera desde la cápsula o píldora en el organismo.

- Sublingual: La colocación bajo la lengua permite que el fármaco difunda a la


red capilar y su penetración directa en la circulación sistémica.

- Parenteral: La administración parenteral se utiliza para los fármacos que se


absorben mal en el tracto gastrointestinal o que son inestables en el tubo digestivo.

Ingestión de fármacos.

La absorción en las vías gastrointestinales es regida por factores como el área de


superficie para absorción, la corriente sanguínea en el sitio de absorción y el estado físico del
medicamento (solución, suspensión o producto sólido), hidrosolubilidad y concentración del
fármaco en el sitio en que se absorbe. En el caso de medicamentos que se encuentran en forma

9
sólida, la rapidez de disolución puede ser el factor que limite su absorción, en especial si es
poca su hidrosolubilidad. Respecto de casi todos los fármacos, la absorción en las vías
gastrointestinales se hace a través de mecanismos pasivos, razón por la cual hay mayor
absorción cuando el producto en cuestión está en la modalidad no ionizada y más lipófila. Con
base en el concepto de partición fundada en el pH, cabría predecir que los medicamentos que
son ácidos débiles se absorberán mejor en el estómago (pH de 1 a 2), que en duodeno y
yeyuno (pH de 3 a 6) y la situación contraria priva en el caso de bases débiles (alcalinos).

Sin embargo, el epitelio del estómago está revestido por una capa mucosa gruesa y su
área de superficie es pequeña; a diferencia de ello, las vellosidades de duodeno y yeyuno
poseen una enorme área superficial (aproximadamente 200 m2). Por esa razón, la rapidez e
índice de absorción de un fármaco en el intestino será mayor que en el estómago, incluso si el
medicamento se halla predominantemente ionizado en el intestino y no lo está en el estómago
(en su mayor parte). Así pues, es probable que cualquier factor que acelere el vaciamiento del
estómago, apresurará la absorción de medicamentos, en tanto que cualquier factor que retrase
el vaciamiento tiende a ejercer el efecto contrario, sean cuales sean las características del
fármaco. En la mujer, los estrógenos actúan sobre el vaciamiento gástrico (es decir, es más
lento en las mujeres premenopáusicas y en las mujeres que toman estrógenos como
tratamiento sustitutivo que en los varones).

Los medicamentos que son destruidos por las secreciones gástricas o que provocan
irritación gástrica se administran con una capa entérica que impide su disolución en el
contenido gástrico ácido. No obstante, algunos preparados con capa entérica también son
resistentes a la disolución intestinal, lo que reduce su absorción. Sin embargo, la capa entérica
es de gran utilidad para algunos fármacos como la aspirina, que en muchos pacientes provoca
irritación gástrica importante.

Preparados de liberación controlada.

La velocidad de absorción de un producto medicinal que se administra en forma de


tableta o en otra presentación sólida para ingestión, depende en parte de su velocidad de

10
disolución en los líquidos gastrointestinales. El factor mencionado constituye la base para
preparar los fármacos llamados de liberación controlada, extendida, sostenida o de acción
prolongada, que puedan absorberse de modo lento y uniforme durante 8 h o más. Existen
preparados de este tipo en todas las categorías principales de fármacos. Sus ventajas
potenciales son la menor frecuencia de administración que las presentaciones convencionales
(lo que quizá mejora la aceptación por parte del paciente), el efecto terapéutico constante
durante la noche y la menor frecuencia o intensidad de efectos indeseables (al eliminar los
picos en la concentración del fármaco) y de concentración sanguíneano terapéutica (al
eliminar las concentraciones mínimas) que a menudo ocurren al administrar una presentación
de liberación inmediata. Muchos preparados de liberación lenta cumplen con estas
expectativas y se prefieren en ciertas situaciones terapéuticas, como el tratamiento
antidepresivo (Nemeroff, 2003) o el tratamiento con el antagonista del calcio dihidropiridina.

Sin embargo, estos productos tienen algunos inconvenientes. En general, las


variaciones entre los diversos pacientes en términos de la concentración que alcanza el
fármaco son mayores cuando se utilizan presentaciones de liberación controlada que con las
de liberación inmediata. Al repetir la administración, la concentración mínima del fármaco
con una presentación de liberación controlada no siempre difirente de la que se observa con
los preparados de liberación inmediata, si bien el intervalo entre las concentraciones mínimas
es mayor con los productos bien diseñados de liberación lenta.

La forma farmacéutica en ocasiones falla y origina una “descarga masiva de la dosis”


con los efectos secundarios resultantes, ya que la dosis total del fármaco que se ingiere en
determinado momento es varias veces mayor que la cantidad contenida en la preparación
convencional. Algunos de los factores que contribuyen a la “liberación inmediata” de ciertos
preparados de liberación controlada son la acidez gástrica y el hecho de administrarlos con un
alimento grasoso. Las presentaciones de liberación controlada son ideales para los
medicamentos con una semivida corta (_4 h). Sin embargo, también existen preparados
llamados de liberación controlada para medicamentos con una semivida más prolongada (_12
h). Estos productos son casi siempre más caros y no se deben prescribir a menos que se hayan
demostrado sus ventajas.

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- Administración sublingual. La absorción a partir de la mucosa oral es importante
para algunos medicamentos a pesar de que la superficie es pequeña. El drenaje venoso
de la boca se dirige hacia la vena cava superior, lo que protege al fármaco de un
metabolismo hepático rápido de primer paso. Por ejemplo, la nitroglicerina es efectiva
en su presentación sublingual puesto que no es iónica y es altamente liposoluble. Por
lo tanto, se absorbe con gran rapidez. Además, es muy potente; se necesita una
cantidad relativamente pequeña de moléculas para producir el efecto terapéutico. Si
una tableta de nitroglicerina se deglute, el metabolismo hepático basta para impedir su
aparición en la circulación general.

- Absorción transdérmica. No todos los fármacos penetran con facilidad a través de la


piel íntegra. La absorción de los que penetran depende de la superficie sobre la que se
aplican y de su liposolubilidad, ya que la epidermis se comporta como lipobarrera
(véase cap. 63). Sin embargo, la dermis es permeable a numerosos solutos y, por lo
tanto, los fármacos se absorben con mayor facilidad hacia la circulación general a
través de la piel desnuda, quemada o lacerada. Asimismo, la inflamación y otras
circunstancias que aumentan la irrigación cutánea también incrementan la absorción.
Cuando una sustancia altamente liposoluble (p. ej., un insecticida liposoluble en un
solvente orgánico) se absorbe a través de la piel algunas veces produce efectos tóxicos.
Es posible aumentar la absorción a través de la piel suspendiendo el fármaco en un
vehículo oleoso y frotando la preparación sobre la piel. La piel hidratada es más
permeable que la piel seca, de manera que conviene modificar la presentación o aplicar
un vendaje oclusivo para facilitar la absorción.

Cada vez son más populares los parches de liberación controlada, como el de
nicotina para dejar de fumar, la escopolamina para la cinetosis, la nitroglicerina para la
angina de pecho, la testosterona y los estrógenos para la terapéutica sustitutiva y
diversos estrógenos y progestágenos para el control prenatal.

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- Administración rectal. La vía rectal suele ser útil cuando la ingestión del
medicamento resulta imposible a causa de vómito o inconsciencia del enfermo, una
situación relevante en particular para niños pequeños. Cerca de 50% del fármaco que
se absorbe por el recto “salvaría la barrera hepática”; de este modo, la posibilidad de
metabolismo de primer paso por dicho órgano es menor que con una dosis ingerida.
Sin embargo, la absorción por el recto suele ser irregular e incompleta, y muchos
fármacos irritan la mucosa de dicho órgano.

- Inyección parenteral. Las formas principales de aplicación parenteral son


intravenosa, subcutánea e intramuscular. En el caso de las vías subcutánea e
intramuscular, la absorción ocurre por difusión sencilla, al seguir el gradiente que
media entre el depósito del medicamento y el plasma. La velocidad depende del área
de las membranas capilares que absorben el producto y de la solubilidad de la
sustancia en el líquido intersticial. Los canales acuosos relativamente grandes de la
membrana endotelial permiten una difusión indiscriminada de moléculas,
independiente de su liposolubilidad. Las moléculas grandes, como las de las proteínas,
penetran con lentitud en la circulación a través de los conductos linfáticos. Los
fármacos que se administran por cualquier vía (excepto la intraarterial) en la
circulación general, están sujetos a una posible eliminación de primer paso por los
pulmones, antes de distribuirse al resto del cuerpo. Los pulmones son sitio temporal de
eliminación de diversos medicamentos, en particular los que son bases débiles y están
predominantemente no ionizados en el pH de la sangre, al parecer por su partición en
lípidos. Los pulmones también sirven como filtro de partículas que pueden
introducirse por vía intravenosa y, por supuesto, son un medio para la eliminación de
sustancias volátiles.

- Vía intravenosa. La inyección intravenosa de fármacos en solución acuosa evita los


factores relevantes que intervienen en la absorción, porque en la sangre venosa la
biodisponibilidad es completa y rápida. Asimismo, la llegada del producto a los tejidos
se hace de manera controlada y con una exactitud y celeridad que no son posibles por
otras vías. En algunos casos, como en la inducción de anestesia quirúrgica, la dosis del

13
fármaco no se determina de antemano, sino que se ajusta a las reacciones del enfermo.
De la misma manera, sólo por vía intravenosa pueden administrarse algunas soluciones
irritantes, porque el fármaco, si se inyecta despacio, se diluye en gran medida en la
sangre. Esta vía de administración ofrece tanto ventajas como desventajas.

En primer lugar, puede haber reacciones adversas cuando la concentración alta


del fármaco llega con rapidez al plasma y los tejidos. Sin embargo, existen varias
circunstancias terapéuticas en las que conviene administrar el fármaco por medio de un
bolo (un pequeño volumen que se administra rápidamente, p. ej., el activador del
plasminógeno hístico [tisular] inmediatamente después de un infarto agudo del
miocardio) y otros casos en los que el fármaco se debe administrar con mayor lentitud,
como los que se aplican diluidos por vía intravenosa (p. ej., antibióticos). Cuando se
administra un fármaco por vía intravenosa es importante vigilar la respuesta del
paciente. Además, una vez que se inyecta el medicamento, no hay marcha atrás. La
posibilidad de repetir las inyecciones intravenosas depende de la posibilidad de
mantener la vena permeable. Los fármacos en un vehículo aceitoso, los que precipitan
los componentes sanguíneos o hemolizan a los eritrocitos y las combinaciones de
medicamentos que provocan la formación de precipitados no se deben administrar por
esta vía.

- Subcutánea. Un fármaco se inyecta por vía subcutánea sólo cuando no irrita los
tejidos; de lo contrario provoca dolor intenso, necrosis y desprendimiento de los
tejidos. Después de una inyección subcutánea, la velocidad de absorción del fármaco
suele ser lo suficientemente constante y lenta como para proporcionar un efecto
sostenido. Además, el periodo de absorción se puede modificar intencionalmente,
como sucede con la insulina, según el tamaño de las partículas, los complejos
proteínicos y el pH para obtener una preparación de acción corta (3 a 6 h), intermedia
(10 a 18 h) o prolongada (18 a 24 h). La absorción también se prolonga si se incorpora
un vasoconstrictor a la solución del medicamento que se inyecta por vía subcutánea.
De esta manera, el anestésico local inyectable lidocaína contiene adrenalina en su
presentación.

14
- Absorción transdérmica. No todos los fármacos penetran con facilidad a través de la
piel íntegra. La absorción de los que penetran depende de la superficie sobre la que se
aplican y de su liposolubilidad, ya que la epidermis se comporta como lipobarrera
(véase cap. 63). Sin embargo, la dermis es permeable a numerosos solutos y, por lo
tanto, los fármacos se absorben con mayor facilidad hacia la circulación general a
través de la piel desnuda, quemada o lacerada. Asimismo, la inflamación y otras
circunstancias que aumentan la irrigación cutánea también incrementan la absorción.
Cuando una sustancia altamente liposoluble (p. ej., un insecticida liposoluble en un
solvente orgánico) se absorbe a través de la piel algunas veces produce efectos tóxicos.
Es posible aumentar la absorción a través de la piel suspendiendo el fármaco en un
vehículo oleoso y frotando la preparación sobre la piel. La piel hidratada es más
permeable que la piel seca, de manera que conviene modificar la presentación o aplicar
un vendaje oclusivo para facilitar la absorción. Cada vez son más populares los
parches de liberación controlada, como el de nicotina para dejar de fumar, la
escopolamina para la cinetosis, la nitroglicerina para la angina de pecho, la
testosterona y los estrógenos para la terapéutica sustitutiva y diversos estrógenos y
progestágenos para el control prenatal.

- Aplicación local (tópica).


Mucosas. Se aplican fármacos también en las mucosas de conjuntiva, nasofaringe,
bucofaringe, vagina, colon, uretra y vejiga, con el fi n de lograr efectos locales. En
ocasiones, como ocurre con la aplicación de la hormona antidiurética sintética en la
mucosa nasal, se busca ante todo la absorción generalizada. La absorción por mucosas
se produce con gran rapidez. De hecho, los anestésicos locales que se utilizan para
obtener algún efecto en el propio sitio de aplicación a veces se absorben con tal
rapidez que ejercen efectos tóxicos generalizados.
Ojo. Los fármacos oftálmicos de uso local se utilizan por sus efectos en el sitio de
aplicación . Por lo general, es indeseable la absorción sistémica que resulta del drenaje
por el conducto nasolagrimal. Los fármacos que se absorben a través del drenaje

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ocular no son metabolizados en el hígado, de manera que la administración oftálmica
de gotas de antiadrenérgicos β o corticosteroides puede originar efectos indeseables.
Para que se produzcan efectos locales es necesario que el fármaco se absorba a
través de la córnea; por lo tanto, las infecciones o traumatismos corneales aceleran la
absorción. Los sistemas que prolongan la duración de la acción (p. ej., suspensiones y
pomadas) son de gran utilidad en el tratamiento oftálmico. Los implantes oculares,
como las inclusiones con pilocarpina para el tratamiento del glaucoma, ofrecen la
aplicación continua de una pequeña cantidad del fármaco. Se pierde muy poco a través
del drenaje ocular y, por lo tanto, sus efectos colaterales sistémicos se reducen al
mínimo.
- Nuevos métodos de liberación de drogas. Se están utilizando endoprótesis y otros
dispositivos eluyentes de fármacos para aplicar el medicamento en forma circunscrita
y reducir al mínimo su contacto con la circulación general. Los efectos adversos de
varios compuestos importantes se reducen considerablemente si se combinan con una
serie de vehículos que modifican su distribución. Por ejemplo, el citotóxico
caliqueamicina, al combinarse con un anticuerpo contra el antígeno ubicado en la
superficie de ciertas células leucémicas, dirige al fármaco hacia su sitio de acción,
mejorando el índice terapéutico de la caliqueamicina.

Los avances más recientes en el campo de las vías de administración


comprenden el empleo de polímeros biocompatibles fijados a monómeros funcionales
adheridos de manera tal que permiten la unión de moléculas del fármaco hasta el
polímero. Para elaborar un conjugado de un polímero que se convierta en un
profármaco estable y de circulación prolongada se altera el peso molecular del
polímero y el clivaje entre el fármaco y el polímero. Este enlace se creó para mantener
al fármaco inactivo hasta que es liberado del polímero por algún factor desencadenante
específico para cada enfermedad, por lo general la actividad enzimática sobre el tejido
que suministra el fármaco activo en el sitio de la patología. Bioequivalencia. Los
productos medicamentosos se consideran como equivalentes farmacéuticos si
contienen los mismos ingredientes activos y tienen potencia o concentración,
presentación y vías de administración idénticas.

16
Dos sustancias farmacéuticamente equivalentes se consideran bioequivalentes
si la rapidez y magnitud de la biodisponibilidad del ingrediente activo en ambos no
difiere en mayor grado en las situaciones idóneas de “prueba”. En el pasado, a veces se
detectaban diferencias en la biodisponibilidad de las presentaciones elaboradas por
fabricantes distintos, e incluso en lotes diferentes de productos de un solo fabricante.
Estas diferencias se observaban sobre todo en las presentaciones orales de ciertos
fármacos poco solubles y de absorción lenta, como el antibiótico urinario metronidazol
(FLAGYL).

Al principio, la forma genérica no era bioequivalente, puesto que el fabricante


no podía simular el proceso original utilizado para comprimir el fármaco con el fin de
facilitar su absorción. Algunas diferencias en la forma de los cristales, el tamaño de las
partículas y otras características típicas del fármaco que no se regulan de manera
rigurosa durante la formulación y elaboración alteran la desintegración de la forma
farmacéutica y la disolución del fármaco, lo que modifica la velocidad y el grado de
absorción.
DISTRIBUCIÓN
Después de su absorción o administración en el torrente circulatorio general, un
fármaco se distribuye en los líquidos intersticial e intracelular. Tal fenómeno expresa muy
diversos factores fisiológicos y las propiedades fisicoquímicas particulares de cada producto
medicamentoso. Elementos que rigen la rapidez de “llegada” y la posible cantidad del fármaco
que se distribuye en los tejidos son el gasto cardíaco, la corriente sanguínea regional y el
volumen hístico. En el comienzo, hígado, riñones, encéfalo y otros órganos con gran riego
sanguíneo reciben la mayor parte del medicamento, en tanto que es mucho más lenta la
llegada del mismo a músculos, casi todas las vísceras, piel y grasa.

Esta fase de “segunda distribución” quizá necesite minutos a horas para que la
concentración del fármaco en los tejidos entre en una fase de equilibrio por distribución, con
la que hay en sangre. La segunda fase también incluye una fracción mucho mayor de la masa
corporal, que la fase inicial, y por lo común explica gran parte de la distribución extravascular

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del medicamento. Con excepciones como el encéfalo, la difusión del fármaco en el líquido
intersticial se hace con gran rapidez, por la naturaleza altamente permeable de la membrana
del endotelio capilar. Por tal razón, la distribución en tejidos depende de la partición del
fármaco entre la sangre y el tejido particular. La liposolubilidad es el factor determinante de
dicha captación, como también lo es cualquier gradiente de pH entre los líquidos intracelular y
extracelular en el caso de medicamentos que son ácidos o bases débiles. Sin embargo, en
general, no es grande la retención de iones que se vincula con este último factor, dado que la
diferencia de pH (7.0 en comparación con 7.4) es pequeña. El factor determinante de mayor
cuantía en la partición sangre/tejido es la unión relativa del medicamento a las proteínas
plasmáticas y macromoléculas tisulares.

Proteínas Plasmáticas.
Muchos fármacos circulan en el torrente sanguíneo unidos a ciertas proteínas
plasmáticas. La albúmina es un transportador fundamental para los fármacos ácidos; la
glucoproteína ácida α1 se une a ciertos fármacos básicos. El enlace inespecífico con otras
proteínas plasmáticas es mucho menos común. Esta unión es casi siempre reversible; en
algunos casos se produce una unión covalente de ciertos medicamentos reactivos, como las
sustancias alquilantes. Además de unirse con una serie de proteínas transportadoras como
albúmina, ciertos fármacos se enlazan con proteínas que funcionan como transportadoras de
ciertas hormonas, como el enlace de los estrógenos o la testosterona con la globulina fijadora
de hormonas sexuales o el enlace de la hormona tiroidea con la globulina fijadora de tiroxina

Del total del fármaco, la fracción plasmática que habrá de unirse dependerá de la
concentración de aquél, su afinidad por los sitios de unión y el número de estos últimos. Son
las relaciones entre acción y masa lo que determina las concentraciones de producto unido y
no unido (véase más adelante en este capítulo). Si la concentración es pequeña (menor que la
constante de disociación de unión a proteínas plasmáticas), la fracción ligada estará en función
del número de sitios de unión y de la constante de disociación. En caso de haber grandes
concentraciones del fármaco (que excedan de la constante de disociación), la fracción ligada
estará en función del número de sitios de unión y de la concentración del medicamento. Por
consiguiente, la unión a proteínas plasmáticas es un fenómeno saturable y no lineal. Sin

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embargo, para algunos medicamentos son limitados los márgenes terapéuticos de las
concentraciones plasmáticas; por consiguiente, la magnitud de la unión del fármaco y la
fracción libre o no ligada son relativamente constantes. Los porcentajes incluidos en el
Apéndice II incluyen sólo la situación anterior, salvo que se indique lo contrario. La extensión
de la unión a proteínas plasmáticas también puede ser modificada por factores propios de
enfermedades. Por ejemplo, la hipoalbuminemia que es consecuencia de una hepatopatía
grave o de síndrome nefrótico disminuye la unión, y aumenta así la fracción libre. Asimismo,
los trastornos que originan una reacción de fase aguda (cáncer, artritis, infarto de miocardio,
enfermedad de Crohn) permiten que se incrementen los valores de glucoproteína ácida α1 y se
genere una mayor unión de fármacos alcalinos (básicos).

La unión entre fármacos y proteínas plasmáticas del tipo de la albúmina no es


selectiva, y el número de sitios de unión es relativamente grande (gran capacidad), de manera
que muchos medicamentos con características fisicoquímicas similares pueden competir entre
ellos y con varias sustancias endógenas por estos sitios de enlace, lo que tiene como resultado
el desplazamiento notable de un fármaco por otro. Por ejemplo, las sulfonamidas y otros
aniones orgánicos desplazan a la bilirrubina no conjugada de su sitio de enlace con la
albúmina, lo que aumenta el riesgo de encefalopatía por bilirrubina en el recién nacido. Sin
embargo, los efectos indeseables por competencia entre fármacos por los sitios de enlace no
constituyen una preocupación clínica importante en la mayor parte de los casos.

Las respuestas a los medicamentos, tanto efectivas como adversas, son función de la
concentración del fármaco libre, de manera que la concentración en estado estacionario del
medicamento libre cambia de manera notable sólo cuando cambia el ingreso del fármaco
(velocidad de administración) o cambia la depuración de la droga no unidad. Por lo tanto, la
concentración en estado estacionario del fármaco libre es independiente del grado de unión
con las proteínas. No obstante, para los fármacos con un índice terapéutico reducido, algunas
veces es preocupante un cambio en la concentración de medicamento libre inmediatamente
después de administrar un medicamento que genere desplazamiento, como sucede con el
anticoagulante warfarina. Un problema más común originado por la competencia de fármacos
por los sitios de unión en las proteínas plasmáticas es la interpretación errónea de la

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concentración plasmática de un fármaco, ya que la mayor parte de los análisis no distingue al
medicamento libre del adherido.

Es importante señalar que la unión de un fármaco con la proteína plasmática reduce su


concentración en los tejidos y en el sitio de acción, puesto que únicamente el fármaco libre se
encuentra en equilibrio a través de las membranas. Por consiguiente, una vez que se logra una
distribución equilibrada, la concentración del fármaco libre y activo en el agua intracelular es
igual a la del plasma, con excepción de los casos en que existe transporte por medio de
transportadores. La unión entre fármacos y proteínas plasmáticas también limita la filtración
glomerular del medicamento, puesto que este proceso no cambia de inmediato la
concentración de fármaco libre en el plasma (también se filtra agua). Sin embargo, la unión
con las proteínas plasmáticas no limita la secreción tubular renal ni la biotransformación, ya
que estos procesos reducen la concentración de fármaco libre, e inmediatamente después el
medicamento se separa del complejo fármaco-proteína, con lo que se restablece el equilibrio
entre el fármaco libre y el adherido. La unión con las proteínas plasmáticas también reduce el
transporte y el metabolismo del fármaco, con excepción de los casos en que éstas son
especialmente eficientes, y la eliminación del fármaco, que se calcula con base en el fármaco
libre, excede la circulación plasmática en los órganos.

El volumen de distribución (VD), también conocido como volumen de distribución


aparente (VDA), es un término farmacológico usado para cuantificar la distribución de un
medicamento en todo el cuerpo posterior a la administración vía oral o parenteral. Se define
como el volumen teórico necesario para que en todos los órganos o compartimentos haya una
concentración de este igual a la que hay en el plasma sanguíneo. Se puede calcular dividiendo
la dosis administrada del fármaco entre la concentración plasmática del mismo.

El volumen de distribución puede verse incrementado en insuficiencia renal (debido a


retención de líquidos) o en insuficiencia hepática (debido a alteraciones en el fluido corporal o
en la unión a proteínas plasmáticas). Por el contrario, puede ser disminuido por un estado de
deshidratación.

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El volumen de distribución inicial describe las concentraciones plasmáticas previas a la
obtención del volumen aparente de distribución, y usa la misma fórmula.

BIOTRANSFORMACIÓN

Es el conjunto de procesos enzimáticos por los cuales un fármaco sufre diferentes


biotrans - formaciones que originan la formación de metabolitos ya sean activos o inactivos,
de mayor solubilidad para favorecer su eliminación del organismo, forma tal que el
metabolismo tiene como objetivo volver el fármaco una sustancia más soluble, más polar, más
iónica.

El metabolismo de un fármaco puede ser llevado a cabo en múltiples órganos, como el


pulmón, el riñón, en la circulación general e incluso en el aparato digestivo, pero es el hígado
el principal protagonista, las distintas reacciones en este órgano se llevan a cabo en el retículo
endoplásmico liso específicamente a nivel de los microsomas. Estas reacciones se establecen
en 2 fases:

Las reacciones de Fase I o No Sintéticas, transforman el fármaco mediante reacciones


de: Oxidación, Reducción, Hidrolisis, Descarboxilación, entre otras en metabolitos, que
pueden activos o inactivos farmacológicamente, e incluso responsables de toxicidad. En
ocasiones la fase I puede ser necesaria para activar un profármaco, que es una sustancia
inactiva y convertirla en una molécula activa.

Las reacciones de Fase II también llamadas Sintéticas combinan el fármaco o su


metabolito de Fase I con una sustancia endógena, consumiendo en el proceso energía (ATP).
Estas reacciones pueden ser de acetilación, etilación, metilación y conjugación, en esta ultima
el fármaco o metabolito se acopla a un Ácido Glucorónico, Ácido Acético o el Ácido sulfúrico
o glutatión, en donde la conjugación con acudo glocorónico es la más frecuente. De menara tal
que los metabilitos de la fase II suelen ser inactivos.

Podemos decir entonces que las reacciones de la fase I y la fase II lo que intentas es
inactivar y originar un producto más hidrosoluble que sea sustentable para ser eliminado por
la orina al filtrarse por el riñón.

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En la fase I hay un conjunto de enzimas que se deben mencionar, específicamente los
Citocromos P450, que son un conjunto de enzimas específicamente, que catalizara numerosas
reacciones anteriormente mencionadas en esta fase, ya sean se oxidación, reducción, hidrolisis
entre otras, pero la reacción que destaca es la Hidroxilación, el añadir una molécula de OH al
sustrato que sería en este caso el fármaco, este sustrato se vuelve más hidrosoluble, para que
este pueda filtrarse mediante el riñón con más facilidad.

ELIMINACIÓN

Es el proceso por el que se eliminan los fármacos y sus metabolitos del organismo.
Este se logra a partir de distintos órganos y procesos, pero el más importante es el que ocurre a
nivel renal, es decir, la eliminación renal, seguida de la eliminación mediante la via biliar,
también tenemos la via gastrointestinal, y algunos puede darse a través de los pulmones,
incluso por la piel, la saliva, y la leche materna lo cual es sumamente importante ya que a
través de la leche materna puede pasarle el fármaco al bebe.

En la vía renal el primer paso para la excreción es la filtración glomerular, y en este


caso haré un ejemplo, cuando hacemos café necesitamos un filtro donde se coloca el café,
seguido a esto se le añade el agua caliente y se empieza a producir el café. Que es lo que
podemos observar aca? Que el filtro funciona para separar las partículas grandes del café y lo
que se filtra son las partículas mas pequeñas junto con el agua, que sería el café. De la misma
forma el riñón al principio de las nefronas, contiene los glomérulos que son los que funcionan
como ese filtro que estábamos utilizando para hacer el café, entonces el glomérulo tiene una
gran cantidad de capilares (vasitos muy pequeños) por donde se van a filtrar moléculas de
pequeño tamaño como lo son aminoácidos ,electrolitos como el sodio, potasio, calcio, cloruro,
entre otros, carbohidratos como la glucosa y los fármacos, pero mediante estos capilares no se
filtran moléculas liposolubles.

La filtración glomerular de un fármaco va a depender entonces de:

a) El número y la capacidad funcional de los glomérulos existentes.

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b) La cantidad del fármaco que llegue a los glomérulos. lo cual a su vez está deterrninado por
el flujo plasmático renal y la concentración sanguínea. Bajo condiciones normales un 20% del
gasto cardíaco llega al riñón y se filtra en los glomérulos entre 120 y 130 ml/min.

c) El grado de unión a las proteínas plasmáticas, pues un fármaco ligado no podrá filtrarse y
permanecerá en la sangre.

Por otra parte tenemos la secreción tubular, este es un proceso activo que ocurre en el
túbulo proximal, tanto para sustancias endógenas como para muchos fármacos. A través de la
sangre, los fármacos llegan a la membrana basolateral de las células tubulares, donde entran
en contacto con proteínas transportadoras que pueden introducirlas al interior de la célula El
fármaco que se encuentra libre en el plasma puede penetrar libremente a la célula. Para el
fármaco que se encuentra unido a las proteínas plasmáticas, su penetración a la célula tubular
va a depender de su afinidad por dichas proteínas y por el transportador tubular; cuando sea
mayor la afinidad por las proteínas plasmáticas, el fármaco permanecerá ligado en la
circulación y no se secretará. Pero cuando ocurra lo contrario, la unión a las proteínas
plasmáticas no será un factor limitante para la secreción tubular, pues el complejo droga-
proteína podrá disociarse fácilmente y el fármaco podrá transportarse sin problemas hacia el
interior de la célula. Una vez dentro de la célula tubular, esas sustancias podrán ser secretadas
siguiendo un gradiente de concentración hacia la luz del túbulo, a través de otros
transportadores ubicados en la membrana luminal. Los transportadores ubicados en las
membranas de las células tubulares son selectivos para transportar sustancias con determinada
carga: existen transportadores para aniones y para cationes. A pesar de ser selectivos. esos
transportadores son poco específicos, de manera que distintos ácidos, endógenos o exógenos,
utilizan un mismo transportador; igual situación ocurre con las sustancias básicas. Siendo la
secreción tubular un proceso activo y teniendo los transportadores las características antes
mencionadas, puede deducirse que la secreción tubular es un proceso que puede saturarse por
la presencia de gran cantidad de sustancias que utilicen el mismo transportador (especialmente
el de la membrana basolateral), o puede inhibirse competitivamente.

Y por último tenemos la reabsorción de sustancias en los túbulos renales, que es un


proceso pasivo, que depende de:

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a) El gradiente de concentración que se va consiguiendo a través de los segmentos de la
nefrona por la salida de agua del túbulo;

b) Las características físico-químicas, que incluyen la liposolubilidad y el grado de ionización.

El grado de ionización depende a su vez de la pKa del fármaco y del pH de la orina:

A pH bajo, un ácido débil estará poco ionizado por lo que aumentará su reabsorción y
disminuirá su excreción renal, mientras que una base débil estará muy ionizada, será poco
reabsorbida y su eliminaci6n aumentará, Lo contrario ocurre cuando aumenta el pH urinario.

Ahora la eliminación por vía pulmonar, se realiza a través de la difusión de Oxígeno y


Dióxido de Carbono, simplemente se elimina el fármaco a través de los gases espirados.

La eliminación por el tubo digestivo o gastrointestinal, los fármacos que son


administrados por via enteral son los que se eliminan mediante el tubo digestivo a partir de las
heces fecales, y algo que hay que tener en cuenta en estos casos es que puede haber una falla
en la absorción e incluso una eliminación farmacológica.

Por otra parte la eliminación salival que se realiza a partir de la saliva y las glándulas
salivales y se pueden eliminar distintos tipos de fármacos como los fármacos antihipertensivos
o los metales como el mercurio y bismuto, y en el caso de estos dos últimos pueden provocar
un aliento ferroso.

La eliminación hepática o biliar que es la segunda más importante, se realiza a partir


de la vesícula biliar. La membrana canalicular del hepatocito también posee transportadores
análogos a los del riñón y éstos secretan de manera activa fármacos y metabolitos hacia la
bilis. La P-gp transporta a una gran variedad de fármacos liposolubles anfipáticos, mientras
que MRP2 participa sobre todo en la secreción de los metabolitos conjugados de los fármacos
(p. ej., conjugados de glutatión, glucurónidos y algunos sulfatos). Por último, los fármacos y
metabolitos presentes en la bilis se expulsan hacia el aparato digestivo durante la digestión.

Los enterocitos también expresan transportadores secretores en su membrana apical, de


manera que hay secreción directa de fármacos y metabolitos desde la circulación general hasta
la luz intestinal. Más adelante los fármacos y metabolitos pueden reabsorberse a partir del
intestino, pero la microflora intestinal deberá realizar su hidrólisis enzimática en algunos

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casos, como sucede con los metabolitos conjugados, como los glucurónidos. Este reciclaje
enterohepático, cuando es extenso, prolonga la presencia del fármaco (o toxina) y sus efectos
dentro del organismo antes de su eliminación por otras vías.

BIODISPONIBILIDAD

Se denomina biodisponibilidad al grado y la velocidad con que una forma activa (el
fármaco o uno de sus metabolitos) accede a la circulación, y alcanza de esta manera su lugar
de acción.

La biodisponibilidad de un fármaco depende en gran medida de las propiedades de la


forma farmacéutica, que a su vez dependen en parte de su diseño y fabricación. Las
diferencias de biodisponibilidad entre diferentes formulaciones de un mismo fármaco
pueden tener importancia clínica; por ello, es esencial saber si distintas formulaciones de un
fármaco son o no equivalentes.

La equivalencia química implica que dos productos farmacológicos contienen la


misma cantidad del mismo compuesto activo y cumplen con los requisitos oficiales
vigentes; sin embargo, pueden diferir en su contenido en ingredientes inactivos.

La bioequivalencia significa que dichos productos farmacológicos dan lugar a


concentraciones equivalentes del fármaco en plasma y tejidos cuando se administran a un
mismo paciente empleando las mismas dosificaciones.

La equivalencia terapéutica indica que dichos productos provocan los mismos


efectos terapéuticos y adversos cuando se administran a un mismo paciente empleando la
misma dosificación.

En principio, los productos bioequivalentes también son terapéuticamente


equivalentes. La ausencia de equivalencia terapéutica (p. ej., más efectos adversos, menos
eficacia) suele descubrirse al administrar un nuevo fármaco no equivalente con otra
formulación a un paciente en tratamiento crónico que se encontraba estable.

Causas de baja biodisponibilidad

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Los fármacos administrados por vía oral deben atravesar la pared intestinal y después
la circulación portal hasta el hígado; en estos dos sitios, se produce el metabolismo del primer
paso (metabolismo que ocurre antes de que un fármaco alcance la circulación sistémica). Por
ello, muchos fármacos pueden ser metabolizados antes de que se alcance una concentración
plasmática adecuada. La baja biodisponibilidad es más frecuente con las formas de
dosificación oral de los fármacos poco hidrosolubles y que se absorben con lentitud.

Otra causa importante de baja biodisponibilidad es no contar conel tiempo suficiente


en el tracto digestivo como para que se produzca la absorción. Si el fármaco no se disuelve
con facilidad o es incapaz de atravesar la membrana epitelial (p. ej., si está altamente ionizado
y es polar), el tiempo de permanencia en los lugares de absorción puede ser insuficiente. En
estos casos, además de baja, la biodisponibilidad suele ser muy variable.

La biodisponibilidad de un fármaco también puede verse afectada por la edad, el sexo,


la actividad física, el fenotipo genético, el estrés, las enfermedades (p. ej., aclorhidria,
síndromes de malabsorción) y los antecedentes quirúrgicos digestivos (p. ej., cirugía
bariátrica).

Las reacciones químicas que reducen la absorción también pueden disminuir la


biodisponibilidad. Entre ellas se encuentran la formación de complejos (p. ej., entre
tetraciclinas e iones metálicos polivalentes), la hidrólisis por el ácido gástrico o las enzimas
digestivas (p. ej., la hidrólisis de penicilina o palmitato de cloramfenicol), la conjugación en la
pared intestinal (p. ej., la sulfoconjugación de isoproterenol), la adsorción a otros fármacos (p.
ej., digoxina a colestiramina) y el metabolismo por parte de la microflora de la luz intestinal.

Cálculo de la biodisponibilidad:

La biodisponibilidad suele calcularse mediante la determinación del área bajo la curva


concentración plasmática-tiempo El parámetro más confiable de la biodisponibilidad de un
fármaco es el ABC. El ABC es directamente proporcional a la cantidad total de fármaco no
modificado que alcanza la circulación sistémica. Los productos farmacéuticos pueden ser
considerados bioequivalentes en cuanto a la magnitud y a la velocidad de absorción si sus
curvas de concentración plasmática son prácticamente superponibles.

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La concentración plasmática del fármaco es mayor cuanto mayor sea la absorción; la
concentración plasmática máxima (pico) se alcanza cuando se igualan la velocidad de
eliminación y la de absorción. El cálculo de la biodisponibilidad mediante la determinación
de la concentración plasmática máxima puede inducir a errores, ya que la eliminación del
fármaco comienza desde el momento en que éste penetra en el torrente sanguíneo. El tiempo
pico (cuando ocurre la concentración plasmática máxima del fármaco) es el parámetro
utilizado con más frecuencia para calcular la velocidad de absorción; cuanto más lenta sea
ésta, más tarde se alcanza el pico.

La biodisponibilidad de los fármacos que se excretan principalmente por vía urinaria


sin haber sufrido modificaciones puede estimarse midiendo la cantidad total de fármaco
excretado después de la administración de una única dosis. En condiciones ideales, para
recuperar en la orina todo el fármaco que ha sido absorbido, se recoge orina durante un
tiempo 7-10 veces mayor que la semivida de eliminación del fármaco. Cuando se han
administrado dosis múltiples, la biodisponibilidad puede calcularse midiendo la cantidad de
fármaco intacto recuperado de la orina durante un período de 24 horas.

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CONCLUSIÓN

La absorción, distribución, metabolismo y eliminación (ADME) de los fármacos, son los


procesos de la farmacocinética. La comprensión de estos procesos y su interacción, así como
el empleo de los principios farmacocinéticos incrementan la probabilidad del éxito terapéutico
y reducen la aparición de eventos adversos debidos a los fármacos. A su vez, estos procesos
implican el paso a través de numerosas membranas celulares. Los mecanismos por los cuales
los fármacos las atraviesan, así como las propiedades fisicoquímicas de las moléculas y las
membranas que influyen en esta transferencia son fundamentales para comprender la
disposición de los fármacos en el cuerpo humano.

La absorción es el movimiento de un fármaco desde su sitio de administración al


compartimiento central. En las formas posológicas sólidas, primero es necesario que se
disuelva la tableta o cápsula, liberando así el fármaco. El médico considera sobre todo la
biodisponibilidad, no la absorción. La biodisponibilidad describe la fracción del fármaco que
llega a su sitio de acción o a un líquido corporal del cual el medicamento tenga acceso a su
sitio de acción. Después de su absorción o administración sistémica en el torrente sanguíneo,
un fármaco se distribuye en los líquidos intersticial e intracelular según sus propiedades
fisicoquímicas particulares. El gasto cardiaco, el flujo sanguíneo regional, la permeabilidad
capilar y el volumen de tejido determinan velocidad de “llegada” y la posible cantidad de
medicamento que se distribuye en los tejidos. Los fármacos se eliminan del organismo sin
cambios o como metabolitos. Con exclusión del pulmón, los órganos excretorios eliminan con
mayor eficiencia compuestos polares que sustancias con alta liposolubilidad. En consecuencia,
los medicamentos liposolubles no se excretan con facilidad hasta que no se metabolicen en
compuestos más polares. Los riñones son los órganos más importantes para la excreción de
fármacos y sus metabolitos.

La intensidad del efecto de un fármaco depende de que sus concentraciones plasmáticas se


encuentren por arriba de la concentración efectiva mínima, en tanto que la duración de esta
acción refleja el tiempo que permanece el nivel del medicamento por arriba de esta
concentración. En general, estas consideraciones se aplican a los efectos deseables e
indeseables (adversos) y, como resultado, existe una ventana terapéutica que indica los límites
de concentración eficaces sin toxicidad inaceptable

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Bibliografía.
- Brunton, L., Hilal-Dandan, R. y Knollmann, B. (2019). Goodman y Gilman. Las bases
farmacológicas de la terapéutica. McGraw-Hill. 13° Edicioón. México.

- Anonimo, Manual del MSD, version para profesionales, [Link]

- Medicina Christian Caiza, 31 ago 2017BIODISPONIBILIDAD FARMACOLOGÍA


[Link]

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