El racismo
sistema ideológico que defiende la categorización de las personas a partir de
caracteres físicos y biológicos asociándolos a determinadas etnias o grupos culturales,
habilidades intelectuales y valores morales. El racismo busca la legitimación de la
superioridad de unas categorías sobre otras como medio para establecer, sostener y
reforzar relaciones de poder dominante.
Su definición es compleja debido a diversos motivos, entre ellos: deriva de una palabra
que remite a una categoría inexistente en el género humano (la raza); con frecuencia
se refiere indistintamente a ideas, actitudes y comportamientos hacia esa categoría; y
existen aproximaciones diferentes desde las ciencias sociales dependiendo de los
elementos analizados.
El racismo, además, adopta formas específicas según el contexto y el momento
histórico. Según el sociólogo Pierre-André Taguieff, el racismo europeo actual ha
desplazado la raza hacia la cultura (sustituyendo el argumento de ‘pureza racial’ por el
de ‘identidad cultural auténtica’) y la desigualdad hacia la diferencia (el desprecio
abierto hacia quien es considerado inferior está siento sustituido por una fobia a la
mezcla y una obsesión por evitar el contacto con la o el diferente). La diferencia entre
culturas es concebida como un obstáculo insuperable para el diálogo y la convivencia.
Existen a su vez diversas tipologías del racismo según los agentes que lo ejercen y los
ámbitos en los que se desarrolla. Entre ellas, aquella que identifica los siguientes tipos:
‘Racismo institucional’: ejercido por una organización, a menudo el Estado, que posee
el poder de definir la legalidad. En este caso el racismo se materializa en una ley o política
general de la institución discriminatoria en tanto no respeta el principio de la igualdad de
tratamiento.
‘Racismo por abuso de función’: cometido por personas que disponen de un poder
formal sobre las víctimas debido a la posición profesional que ocupan (ej. cuerpos de
seguridad del Estado), independientemente de que exista legislación para garantizar la
igualdad de trato para todas las personas.
‘Racismo interpersonal’: practicado por individuos o grupos informales que
profesionalmente no se encuentran en superioridad jerárquica respecto a las víctimas, ni se
adscriben oficialmente a la ideología racista. Este tipo de racismo incluye las acciones
destinadas a influenciar el comportamiento de otras personas, las argumentaciones en
contra de determinados grupos humanos bajo pretextos culturales y la manipulación de
datos con el fin de generar corrientes de opinión pública adeptas a favorecer la creencia de
inferioridad de unos grupos humanos sobre otros.
‘Racismo doctrinario’: ejercido por personas o grupos que no poseen un poder formal
sobre las víctimas, pero que actúan sobre la base de una ideología racista inspirada por los
discursos de organizaciones de extrema derecha. Este racismo se expresa a través de
propaganda racista y, en numerosas ocasiones, es acompañado de amenazas y agresiones
físicas.