Tema Central: Infiltraciones Locales en Atención Primaria (II) - Miembro Superior
Tema Central: Infiltraciones Locales en Atención Primaria (II) - Miembro Superior
En la consulta médica diaria nos encontramos con nume- Tabla 1. Patología infiltrable más frecuente en Atención Primaria
rosos cuadros clínicos que afectan el aparato locomotor Miembro superior Miembro inferior
susceptibles de ser tratados con un fármaco con propieda- Patología del manguito rotador Bursitis trocantérea
des antiinflamatorias. Bursitis subacromiodeltoidea Bursitis anserina
Aunque en muchos casos se suele emplear un antiinfla- Tendinitis bicipital Bursitis prepatelar
matorio no esteroideo (AINE), hemos podido comprobar Tendinitis subescapular Tendinitis anserina
que, con frecuencia, este tratamiento no alcanza el objeti- Capsulitis adhesiva Síndrome de la cinta ileotibial
Artrosis acromioclavicular Quiste de Baker
vo previsto o el paciente sufre efectos secundarios que Epicondilitis Artrosis fémoro-patelar
obligan a retirarlo. Epitrocleítis Síndrome del seno del tarso
La administración local de glucocorticoides es una al- Bursitis olecraniana Fascitis plantar
ternativa eficaz, rápida, de gran disponibilidad, económi- Síndrome del túnel del carpo Espolón calcáneo
ca y segura, minimizándose los efectos adversos –en su Ganglión Neuroma de Morton
Tenosinovitis de De Quervain
mayoría locales– cuando se conoce la región anatómica y Rizartrosis (trapeciometacarpiana)
la técnica de infiltración. Tenosinovitis estenosante (en gatillo)
En un capítulo precedente hemos detallado todo lo con-
cerniente a las infiltraciones locales con corticoides y anes-
tésicos: generalidades, tipos de fármacos, indicaciones, La anamnesis y la exploración física son las bases
contraindicaciones, efectos adversos y complicaciones. para un adecuado diagnóstico. No ha de pasarse por
Así mismo hemos recordado los preparativos previos a alto realizar una palpación de la zona lesionada y,
la infiltración, el material necesario para la misma, el pro- excluida una fractura, comprobar la movilidad pasiva,
cedimiento de infiltración desde un punto de vista general activa y contrarresistida.
y las precauciones más importantes a tener siempre en
cuenta.
Es el momento de concretar las infiltraciones de las le-
siones más habituales en la consulta de Atención Primaria SÍNDROME DE HOMBRO DOLOROSO
siguiendo un orden anatómico lógico. En la presente edi- El hombro doloroso es un cuadro clínico muy frecuente.
ción vamos a hacer un repaso de la patología del miembro El hombro es una articulación tipo enartrosis con gran am-
superior susceptible de este tipo de tratamiento en algún plitud de movimiento multidireccional. Por ello goza de
momento de su evolución, dejando para un último capí- menor estabilidad que otras articulaciones, aunque está
tulo la patología del miembro inferior (tabla 1). más protegida por los diferentes grupos musculares que
intervienen en su movilización. Dada la complejidad ana-
tómica relativa de la región, antes de decidir un trata-
miento inespecífico se ha de realizar un adecuado diag-
nóstico diferencial localizando con exactitud la lesión y, en
función del patrón de dolor (tabla 2) que aparece y la afec-
tación funcional, al igual que en cualquier otro cuadro clí-
Correspondencia: nico, tratar de determinar la etiología de la enfermedad
J. García Santos.
C/. Mieres, 20. (tabla 3) con el fin de poder proporcionar también un tra-
28250 Torrelodones. Madrid. tamiento específico y/o preventivo.
Fe de erratas: en el capítulo previo sobre infiltraciones locales en AP (nú- Describimos la tendinitis del manguito rotador, la ten-
mero de noviembre de 2001), en la tabla 3 sobre patología más frecuente dinitis calcificante, la bursitis subacromial, tendinitis bici-
en AP, la rizartrosis afecta la articulación trapeciometacarpiana, tal y como
se describe en el presente capítulo, y no, como figura por error, la primera pital, tendinitis subescapular, capsulitis adhesiva, sinovitis
metacarpofalángica. glenohumeral y artrosis acromioclavicular.
Tabla 3. Etiología de la patología infiltrable más habitual en El tratamiento sintomático de las lesiones por
Atención Primaria
sobresolicitación en la fase aguda consiste en la
Enfermedades de base autoinmune aplicación de medidas físicas como el frío, reposos y
Artritis reumatoide
tratamiento antiinflamatorio específico.
Artritis crónica juvenil
LES
Enfermedad mixta del tejido conectivo
Espondiloartropatías Ante cualquier tipo de lesión musculoesquelética
Enfermedades por depósito de microcristales merecen una consideración especial el tratamiento
Gota
Pseudogota etiológico específico y la prevención de
Osteoartritis degenerativa complicaciones secundarias, como la atrofia muscular
Traumatismos y la rigidez articular.
Infecciones
LES: lupsus eritematoso sistémico.
Los músculos más comúnmente afectados son el segundo Antes de infiltrar una epitrocleítis hemos de
radial o extensor radial del carpo, el extensor de los dedos asegurarnos de que el nervio cubital discurre por su
y el supinador corto. canal y no se cruza en la trayectoria de la aguja.
En el caso particular del tenis, factores predisponentes
son una incorrecta técnica al realizar el revés, empuñar
mal la raqueta, raqueta con puño, peso y/o tensión de cor-
daje inadecuados, poco calentamiento, etc. nolona). El corticoide suele ser combinado con una pe-
El dolor a la palpación del origen tendinoso es el signo queña cantidad de anestésico local (mepivacaína) e inyec-
más evidente. Dicho síntoma, suele referir el paciente, se tado con una aguja subcutánea dada la proximidad a la
recrudece al realizar una determinada actividad deportiva o piel, siguiendo una trayectoria perpendicular a la superfi-
laboral en la que se suele precisar un importante esfuerzo cie ósea y repartiendo el preparado en un pequeño área
de prensión. Podemos desencadenarlo al solicitar al pa- circundante. Los efectos han de ser valorados pasadas, al
ciente que realice movimientos de extensión radial del car- menos, tres semanas. La falta de respuesta puede ser indi-
po, de los dedos o supinación, especialmente si se trata de cación de tratamiento quirúrgico (elevación de la inserción
maniobras contrarresistidas. Una de las pruebas más típicas tendinosa, incisiones longitudinales, resección del tejido
es la de levantars una silla por su respaldo, separándola del patológico –degeneración hialina y/o proliferación vascu-
cuerpo mediante extensión de la muñeca y del codo. lar-) siempre que se haya descartado otra patología.
El estudio de imagen no revelará lesiones salvo posibles
calcificaciones periósticas.
En el diagnóstico es importante descartar otras patolo- EPITROCLEÍTIS
gías causantes de dolor en dicha zona como lesiones radi- La epitrocleítis es una lesión que comparte patogenia con
culares de C5/C6, atrapamiento del nervio radial en la ar- la epicondilitis, aunque es mucho menos frecuente que
cada de Fröhse, lesión a nivel de la cabeza radial, etc. ésta.
El tratamiento puede comenzarse con AINE, reposo de También se le denomina codo de golf. En este caso los
la zona afectada y medidas físicas locales (crioterapia y fi- músculos más frecuentemente afectados son el flexor cu-
sioterapia). Los resultados del tratamiento son varia- bital del carpo –o palmar mayor–, flexor superficial de los
bles22-24. No puede olvidarse el aspecto preventivo del dedos y pronador redondo.
mismo, con la reeducación de los movimientos del codo. El diagnóstico de nuevo es clínico. El dolor se desenca-
El reposo tiene un papel importante en el proceso de re- dena al palpar el origen muscular común a nivel de la epi-
cuperación, al que puede contribuir la realización de ven- tróclea, en la cara interna del codo. Es mayor cuando el
dajes funcionales que descarguen de tensión el origen paciente realiza movimientos de flexión, desviación cubi-
muscular o la colocación de ortesis especialmente diseña- tal del carpo y pronación. Puede haber síntomas concomi-
das para ello. Otras medidas físicas que se pueden emple- tantes de irritación del nervio cubital.
ar son el masaje transverso profundo y ultrasonoterapia. El tratamiento puede realizarse con reposo de la zona
El tratamiento farmacológico con AINE puede ser inefi- afectada (vendaje funcional manteniendo la muñeca en in-
caz. Otra opción es la infiltración local con corticoides a clinación y flexión cubital y el antebrazo en pronación),
nivel perióstico, en el punto de máximo dolor (fig. 4), pro- medidas físicas locales (crioterapia y fisioterapia) y AINE o
curando usar una molécula que no sea de elevada poten- infiltraciones en caso de falta de respuesta. Rara vez se pre-
cia relativa ni muy poco hidrosoluble (por ejemplo, 0,5 ml cisa una inmovilización más rígida o un tratamiento más
de acetato de 6-metilprednisolona o acetónido de triamci- agresivo.
En cuanto a la infiltración podemos emplear el mismo
material, preparado y dosis indicado para la epicondilitis.
En este caso ha de prestarse especial precaución asegurán-
dose que el nervio cubital discurre por el canal labrado en
la parte posterior de la epitróclea y no se halla luxado en
la cara medial del codo (más frecuente en cubitus valgus
congénitos o postraumáticos)25,26. La simple palpación de
su estructura tubular y/o sensación de parestesias en su te-
rritorio de distribución al presionarlo nos aseguran su co-
rrecta localización. Colocado el paciente con el brazo en
jarra a 90º o semiflexionado, taparemos el canal cubital
con el pulgar e insertaremos la aguja en perpendicular ha-
cia el origen perióstico, sobre el área de máximo dolor en
la cara anterior-lateral de la epitróclea (fig. 5).
GANGLIÓN
Son acumulaciones de líquido rodeados de su membrana
sinovial y se producen a partir de una vaina peritendinosa
o como evaginación de una cápsula articular que sufren
Figura 5. En el caso de infiltrar una epitrocleítis, hay que asegurarse de una hipersolicitación. Se trata de tumoraciones redondea-
que el nervio cubital discurre por el canal óseo labrado en la cara posterior das de consistencia elástica que aparecen con más fre-
de la epitróclea.
cuencia en la cara dorsal de la muñeca a nivel de la fila
ósea proximal del carpo, en la cara palmar entre el flexor
cubital del carpo y el abductor largo del pulgar y en la pro-
protección existente entre la apófisis olecraniana del cúbi- ximidad de los tendones flexores de los dedos sobre las ar-
to y la piel suprayacente. Dicha bolsa protege de trauma- ticulaciones interfalángicas (IF) y metacarpofalángicas
tismos directos, pero puede inflamarse ante múltiples mi- (MCF). Pueden ser más o menos dolorosas y no suelen li-
crotraumatismos por rozamiento contra superficies duras, mitar funcionalmente al paciente salvo que produzcan un
heridas penetrantes (bursitis infecciosa), enfermedades au- síndrome compresivo30-32. En el diagnóstico diferencial
toinmunes (por ejemplo, artritis reumatoide) o por depó- habría que descartar procesos como exostosis, osteomas,
sito de microcristales (por ejemplo, gota)27-29. condromas, aneurismas, lipomas o lesiones quísticas de
En caso de inflamación dicha estructura pasa de ser una origen epidérmico.
cavidad casi virtual a ser una, más o menos evidente, bol- Igual que aparece puede desaparecer sin otra actitud.
sa de contenido fluctuante. Las bursitis aguda suelen ser No obstante también se puede recurrir a la infiltración lo-
dolorosas, aspecto que no suele presentarse en los acúmu- cal con corticoides o la cirugía en los casos de gran tama-
los de instauración crónica. ño. Estas últimas posibilidades no están exentas de la reci-
El diagnóstico es clínico, si bien la ecografía pondrá de diva.
manifiesto la cavidad con claridad. En el caso de la infiltración del ganglión del dorso de la
En este caso, el tratamiento vendrá determinado por la mano, el paciente se colocará sentado con la mano en pro-
causa más probable. El drenaje de la bursa ayudará a me- nación sobre la mesa. Incidiremos sobre la masa elástica de
jorar la sintomatología, pero su valor es mayor para deter- forma perpendicular a la misma, empleando para la mejor
minar la etiología, en función del aspecto macroscópico y aspiración una aguja verde o amarilla y una jeringa de 5 ml.
análisis (cultivo y recuento celular como mínimo) del lí- Muchas veces la extracción será imposible. Empleando la
quido drenado. misma aguja introducimos una pequeña cantidad de corti-
El caso más grave es la bursitis aguda de etiología infec- coide (por ejemplo, 0,5-1 ml de triamcinolona) sin necesi-
ciosa, con clínica rápidamente progresiva. Puede existir dad de recurrir al anestésico. Un vendaje compresivo du-
fiebre. Localmente habrá gran tumefacción y dolor, piel rante una semana reducirá la probabilidad de recidiva.
enrojecida, caliente y brillante y adenopatías. El líquido
drenado será purulento. El germen más habitual es Staphy-
lococcus aureus, instaurándose un tratamiento empírico SÍNDROME DEL TÚNEL DEL CARPO
que lo cubra en tanto se reciben los resultados del anti- Es un cuadro clínico relativamente frecuente en la consul-
El borde cubital del tendón del músculo palmar alcoholismo, insuficiencia renal en diálisis, etc.
mayor, a nivel de los pliegues cutáneos volares de la El cuadro clínico es característico, pero se puede poner
muñeca, nos sirve de referencia para infiltrar el túnel más de manifiesto si pedimos al paciente que realice de-
carpiano. terminadas maniobras: de Phalen, 60 segundos con las
muñecas en flexión palmar forzada de 90º, una contra
otra; Phalen invertido, igual pero en flexión dorsal en acti-
tud de oración; Duncan, 30 segundos comprimiendo di-
ta de Atención Primaria, especialmente en mujeres de rectamente el túnel; flexión potente de los dedos 60 se-
edad media. El cuadro agudo consiste generalmente en la gundos; oposición del pulgar.
aparición de sintomatología sensitiva en el territorio de El diagnóstico definitivo lo da el electromiograma
distribución del nervio mediano en la mano (fig. 6). Suele (EMG), sugiriendo un mal pronóstico la aparición de po-
tratarse de parestesias, pero también hipoestesia o dolor. El tenciales de denervación.
cuadro crónico puede verse acompañado de paresia y atro- En el tratamiento hay que considerar la existencia de
fia muscular, característicamente de la eminencia tenar cualquiera de los factores predisponentes sobre los que he-
más evidente de la oposición del pulgar. Todo ello es de- mos hecho mención y si éstos son susceptibles de trata-
bido a una compresión del nervio mediano a su paso por miento. En este sentido, la modificación de las actividades
el túnel formado por los huesos del carpo y el fuerte liga- y/o la colocación de férulas de descarga nocturna pueden
mento anular ventral del carpo. Otro cuadro diferente, que ser decisivas para evitar la progresión de una neuropatía
no suele plantear problemas diferenciales es la afectación a sin componente dinámico.
nivel mucho más proximal con dolor en la cara anterior Aparte del tratamiento etiológico, en cuadros de recien-
del antebrazo y dificultad en la pronación así como en la te aparición puede ser beneficioso el reposo y un trata-
flexión de dedos y carpo. miento antiinflamatorio, por vía sistémica o local con cor-
La afectación es más frecuente en caso de actividades (o ticoides33-40. Ante la falta de respuesta o en cuadros con
posturas mantenidas, generalmente nocturnas) que implican sospecha de afectación motora o de mayor evolución el
una flexión palmar y la consiguiente reducción del calibre tratamiento conservador no será útil, estando indicada la
del túnel, especialmente si se hace excesivo uso de los mús- resección del ligamento anular palmar del carpo.
culos lumbricales (flexión de las MCF), hipertrofiándose en En caso de decidir realizar una infiltración, pediremos
el seno del canal. Cualquier otro compromiso de espacio fa- al paciente que flexione contra resistencia la muñeca y lo-
vorece la neuropatía: hematomas, cuerpos extraños, ganglio- calizaremos a nivel palmar los tendones de los músculos
nes, lipomas, fracturas, artritis reumatoide, etc. Así mismo es palmar menor (inconstante) y palmar mayor (o flexor cu-
frecuente observar este síndrome durante la segunda mitad bital del carpo) que son los más superficiales. En sentido
del embarazo (cediendo en el puerperio), por aumento del transversal localizaremos los dos pliegues cutáneos que
volumen de la sustancia intercelular en hipotiroidismo y mu- cruzan la muñeca, más aparentes al realizar flexión de és-
copolisacaridosis, o como neuropatía en la diabetes mellitus, ta. El recuadro existente entre los dos tendones y los dos
pliegues es la zona de infiltración (fig. 7).
Con el paciente sentado y la muñeca en supinación y en
ligera hiperextensión insertaremos nuestro preparado con
una aguja naranja formando un ángulo de unos 60º hacia
Figura 6. Territorio de distribución de la inervación sensitiva del nervio Figura 7. La infiltración del túnel del carpo se realiza entre los dos
mediano en la cara palmar de la mano. También incluye la piel que recubre tendones de los músculos palmares y los pliegues cutáneos de flexión a
la cara dorsal de las falanges distales del primer al cuarto dedo. nivel de la muñeca.
A pesar de tratarse de un proceso degenerativo, las ñeca pidiéndole al paciente que extienda el primer dedo
infiltraciones pueden emplearse como alternativa en contra resistencia, delimitando lateralmente la tabaquera
la rizartrosis, proporcionando un alivio de la anatómica. Por tratarse de una estructura superficial muy
sintomatología de duración variable. accesible susceptible de reinfiltrar, emplearemos una agu-
ja naranja y un corticoide más soluble y menos potente
(0,5 ml de 6-metilprednisolona y 0,5 ml de mepivacaína).
Insertaremos la aguja lo más próxima al tendón, con
distal. Introduciremos la aguja unos 0,5 cm y le pedire- una trayectoria paralela a éste y en sentido proximal hacia
mos al paciente que realice movimientos muy lentos de la estiloides radial (fig. 8).
flexión de los dedos para evitar la inyección en los tendo- Ha de prestarse especial precaución para no inyectar en
nes flexores. Liberaremos lentamente unos 0,5 ml de el tendón, tejido subcutáneo y, especialmente, la arteria ra-
triamcinolona atentos a cualquier sintomatología aguda de dial, que pasa en la muñeca de palmar a dorsal en el fon-
tipo parestesias o dolor en el territorio de distribución del do de la tabaquera.
mediano. No emplearemos anestésico para no enmascarar
una posible clínica compresiva neurológica de aparición
más larvada y que, de producirse, podría requerir una des- ARTROSIS TRAPECIOMETACARPIANA
compresión quirúrgica urgente. También conocida como rizartrosis, es una de las localiza-
Posteriormente realizaremos un suave masaje en direc- ciones más frecuentes de la osteoartritis articular degene-
ción distal para facilitar una mayor diseminación del cor- rativa. Es más habitual en mujeres, especialmente postme-
ticoide en el túnel. nopáusicas, manifestándose generalmente en el contexto
de un proceso multiarticular con sus características de ri-
gidez matinal y al inicio de movimientos, dolor de carac-
TENOSINOVITIS DE DE QUERVAIN terísticas mecánicas, empeoramiento con el frío y mejoría
Es otra de las lesiones que nos encontramos con relativa con calor.
frecuencia por hipersolicitación musculotendinosa. Con- El dolor también se desencadena a la palpación local, al
siste en la aparición de dolor mecánico en la región lateral movilizar pasivamente la articulación trapeciometacarpia-
de la muñeca y/o estiloides radial durante la movilización na con mayor o menor tumefacción, crepitación y defor-
del primer dedo, al estar afectada la vaina sinovial común midad.
del abductor corto y el extensor largo del pulgar. La sinto- Los hallazgos clínicos se acompañan de alteraciones ra-
matología se pone más de manifiesto a la movilización diológicas típicas en los cuadros de cierta evolución: dis-
contrarresistida de dichos músculos, pero también de for- minución de la línea articular, esclerosis subcondral, osteo-
ma pasiva. Así la característica maniobra de Finkelstein, fitos marginales, colapso del trapecio y subluxación arti-
consistente en forzar pasivamente una desviación cubital cular.
máxima con la muñeca en extensión y el primer dedo en El tratamiento en la fase inicial es conservador con me-
flexión y aproximación máxima, desencadena un intenso didas consistentes en analgésicos y cinesiterapia y termo-
e inesperado dolor al estirarse pasivamente ambos tendo- terapia, preferiblemente con parafina en un ámbito sanita-
nes. También la palpación sobre la estiloides resulta dolo- rio. En episodios agudos con intenso dolor o inflamación
rosa apreciándose crepitación en ocasiones. local pueden ser más útiles el reposo con o sin vendaje
Otras patologías que hay que diferenciar son: la artrosis funcional, los AINE por vía sistémica e, incluso, infiltra-
trapeciometacarpiana (rizartrosis) que describimos más
adelante; la fractura de escafoides con antecedente de trau-
matismo y dolor en la tabaquera anatómica y a las manio-
bras específicas; el síndrome de intersección tendinosa,
por inflamación de los tendones extensores radiales en la
cara dorsal del radio o la neuropatía por atrapamiento de
la rama sensitiva radial superficial.
El tratamiento comienza por evitar en la medida de lo
posible los movimientos que originan la excesiva fricción
tendinosa. El reposo de dicha zona se puede garantizar en
mayor medida con un vendaje funcional o una férula es-
pecífica. La inflamación se tratará con frío local y AINE o
infiltraciones locales41-45.
En casos recalcitrantes o estenosantes con aparición de
resorte por compromiso de espacio puede ser necesaria la
sección de la vaina compartimental.
Para realizar la infiltración, con la muñeca en pronosu-
Figura 8. En la tendinitis de De Quervain la aguja subcutánea se dirige a la
pinación intermedia sobre la mesa, localizamos el primer apófisis estiloides radial, siguiendo un trayecto paralelo al tendón. Cuidado
compartimento tendinoso en la cara dorsolateral de la mu- de no afectar la arteria radial.