A.´. L.: G.:A.:D.:U.
:
Resp.: Log.: Simb.:
I.: Y P.: H.: “MIGUEL PEREZ GUADARRAMA” No. 1
JURISDICCIONADO A LA GRAN LOGIA, VALLE DE
ANAHUAC
VEN:.M:. Ananía Elena Cortés Peña
PRIM:.VIG:. José Armando González Rosales
SEG:.VIG:. Francisco Ibáñez Estrada
QQ:.HH:. TODOS EN SUS DIFERENTES GRADOS Y JERARQUÍAS
S.: F.: U.:
TEMA: LA COLUMNA “B”
La columna “B” es preciso comenzar diciendo que, según el diccionario enciclopédico de la
Masonería, de Abriles y Arderiu, Boaz significa “Fuerza”, “Alegría”, y la frase que le
acompaña es: “El bien siempre está conmigo”. Además debemos señalar respecto a la
columna “B”, que la misma corresponde al orden dórico el cual es uno de los primitivos de
la Arquitectura universal, de igual manera, que dicha columna es el emblema de la fuerza,
de la materia, del principio, del reposo, del negativo, del receptor, de la madre, de lo
concreto, de la virtud, y por consiguiente simboliza también el conjunto de causas y
efectos que existen en el seno de la naturaleza para mantener su desarrollo y la
conservación de su vida eterna; asimismo, en sus principios determina a los poderes de
firmeza y cohesión, que mantienen al mundo suspendido en el espacio, por esa razón
observamos al globo terrestre descansando sobre su capitel, por cuyo motivo también se le
conoce como representativa de la gravitación universal.
La columna “B” presenta una cierta “deformidad” en su estructura debido a que ella no es
precisamente una obra de arte, hecha con la perfección que reclama la estética de la
arquitectura universal,
Las granadas que observamos bajo el mencionado globo terrestre, representan todos los
cuerpos organizados que la masonería ha fundado sobre la superficie de la tierra; y los
granos que contienen en su interior, personifican a los masones en conjunto. La granada es
símbolo de fecundidad, de prosperidad y generación; es todo lo opuesto a la esterilidad.
Como “dato curioso” se conoce que la raíz del granado es tóxica, pero su fruto es
comestible; este árbol es, por lo tanto, una dualidad en sí mismo
Apreciamos, además, que el referido globo terrestre se encuentra rodeado en su base por
lirios, los cuales aluden la inspiración humana, las virtudes del hombre, el valor que se le
atribuye a la ética en todos los actos sociales y la fuerza adquirida por la experiencia de los
hombres cuya preparación intelectual es innegable, ya que su talento ha sido cultivado de
conformidad con las enseñanzas masónicas en todos los órdenes.
Podemos apreciar que las granadas y los lirios se encuentran unidos por una red la cual
simboliza la cadena, el gran ecualizador, la fuente del egrégor que constituye un círculo
mágico de vibraciones armónicas, una dínamo generadora de energía, un flujo de vida que
circula una y otra vez. La cadena nos une en el tiempo y en el espacio; sus eslabones nacen
en el pasado y se proyectan hacia el porvenir. A través de la cadena, somos eslabonados a
nuestros ancestros, los Venerables Hermanos que la formaban en el ayer; ella debería unir a
los francmasones de todos los Ritos, de todas las culturas, de todos los países, enriquecidos
por los numerosos y sólidos anillos de puro metal, y elevando nuestras aspiraciones hacia el
Ideal, la cadena debería inspirarnos en la construcción de la fraternidad de toda la
humanidad. Perfecta y bien formada, esta cadena no será interrumpida ni por el tiempo ni
por el espacio, viene del pasado y nos conduce al porvenir. Es preciso que hoy y siempre la
cadena esté formada por anillos bien templados. Rota la cadena de nuestras manos, la
cadena de nuestros corazones deberá conservar su fuerza y su vigor.
La columna “B” simboliza el trabajo, la fuerza y la virtud, es importante hacer notar que la
mencionada columna era hueca teniendo al frente tres puertas que permitían el acceso a
tres departamentos, dentro de los cuales se guardaban, en primer término, en el lugar más
alto, los tesoros del templo destinados a financiar todas las obras de beneficio colectivo, a
el pago de los salarios a los obreros, y en general, a sostener y mantener la gran diversidad
de actividades masónicas, llevadas a la práctica sobre toda la superficie de la tierra, o del
mundo hasta entonces conocido. Esas son las razones por las que los tesoros se guardaban
en el departamento más alto de la columna “B”, ya que en ese lugar quedaban fuera del
alcance de las miradas codiciosas e indiscretas de los enemigos ocultos.
En segundo lugar, se guardaban los instrumentos y útiles de trabajo, para tener la seguridad
de que eran empleados correctamente, durante el desarrollo de los trabajos materiales e
intelectuales de las obras de arquitectura y de arte, y porque en dicho lugar, los referidos
utensilios eran examinados minuciosamente por los maestros, que dirigían toda clase de
maniobras, con el fin de lograr la perfección de los trabajos, o corregir los desperfectos
sufridos por dichas herramientas y útiles, para después, entregarlos nuevamente a los
artesanos, y de esa manera mantener constantemente las actividades de los obreros que
llevaban a cabo toda clase de trabajos materiales e intelectuales.
En tercer lugar, en el último departamento de la gran columna del norte, se guardaba el
libro de la ley, precisamente porque de esa manera se le mantenía siempre dispuesto para
hacer saber a todos los agremiados que sus derechos y sus deberes eran concedidos por
igual y sin distinción de categorías, pero que también en idénticas condiciones, esos
mismos derechos son sagrados, y que por todos conceptos, los deberes son ineludibles para
todos los hombres que se dedican a desarrollar sus actividades de cualquiera índole, ya sean
materiales o intelectuales.
Al pie de la columna “B” se encuentra la piedra bruta, la cual habla de la clase de trabajo al
que deben consagrarse los aprendices masones, durante el primer período de su instrucción
simbólica.
Es cuanto
Ap:. De M: Luciano Morales Martínez
Or:. De Coacalco a 02 de febrero 2023 E.: V.: