ESPS 04 - Spanish Version
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AMBIENTAL Y SOCIAL 4:
SALUD Y SEGURIDAD
DE LA COMUNIDAD
SEPTIEMBRE 2021
Publicación del Banco Interamericano de Desarrollo, septiembre 2021
El desarrollo de las Guías para el Marco de Política Ambiental y Social fue liderado por Iván Besserer, bajo la supervisión
de Joseph Milewski, Jefe de la Unidad de Soluciones Ambientales y Sociales, y de Oscar Came, Jefe de Operaciones.
Las Guías fueron preparadas por Alberto Villalba; Alessandro Sidore; Alvaro Adam; Andrea Gaviano; Daniela Zuloaga;
Iván Besserer; Juan Martinez; Juan Carlos Vásquez; Julia Miguez; Julio Rojas; Maria Amelia Viteri; Maricarmen Esquivel;
Melissa Barandiaran; Natasha Ward; Patricia Diaz; Patricia Henriquez; Pilar Larreamendy; Robert Langstroth; Roberto
Leal; Soraya Senosier; Ute Reisinger; y Zachary Hurwitz. Agradecimientos especiales a Bilal Rahill y Motoko Aizawa
por su apoyo durante el proceso de preparación. Gracias a Kate Stevens por su apoyo en la Guía del Estándar 10.
Gracias a Joaquin Espinoza y a Oscar Castillo por su apoyo en diferentes tareas durante el proceso de preparación.
Varias otras personas de diferentes divisiones, unidades, y oficinas de país contribuyeron al desarrollo de las Guías.
En particular, el siguiente grupo brindo comentarios y contribuciones especiales: Adela Moreda; Adriana La Valley;
Adrien Lopez; Adrien Vogt-Schilb; Alan Mentis; Alejandro Carrión; Alejandro Quijada; Alejandro Taddia; Alfredo Rihm;
Allen Blackman; Ana Saiz; Ana Victoria de Obladia; Anne Urban; Annette Killmer; Arturo Alarcon; Aurelie Flavy;
Benjamin Santa Maria; Carlos Pineda; Carmiña Albertos; Carolina Freire; Christiaan Gischler; Claudia Grayeb; Cristiane
Ronza; Dalve Soria; Diego Cortes; Eirivelthon Lima; Elsa Chang; Emma Naslund; Ernani Pilla; Ernesto Monter; Felipe
Vera; Francisco Zegarra; Fretes Arguello; Geraud Alberet; Germán Sturzenegger; Gianleo Frisari; Gina Penaranda;
Gines Suarez; Gloria Lugo; Gregory Watson; Hector Rabade; Huascar Eguino; Isabel Palomer; Isabelle Braly; Jason
Hobbs; Javier Game; Javier Jimenez; Jele Baskovich; Jesus Navarrete; Jimena Sánchez; Jorge Samayoa; José Abra;
Jose Irigoyen; Jose Luis De la Bastida; Juan de Dios Mattos; Juan Murguia; Juan Paredes; Judith Morisson; Juliana
Bettini; Kelvin Suero; Kevin McTigue; Kleber Machado; Laura Rojas; Laureen Montes; Laurence Telson; Lesley Cassar;
Leslie Harper; Lidia Reboucas; Lina Salazar; Marcela Piedrafita; Marcelo Cerna; Marcia Gomes; Marco Butazzoni;
Marco Cevallos; María Cecilia Ramírez; Maria del Rosario Navia; Maria Julia; Maria Molina; Marion LePommellec;
Marisol Inurritegui; Matilde Neret; Michelle Muhringer; Molina Baldeon; Monica Cherry; Nora Libertun; Norma Peña;
Omar Samayoa ; Ophelie Chevalier; Pablo Guerrero; Patricia Nalvarte; Patricio Zambrano; Rafael Capristan; Rafael
Rodriguez; Raul Munoz; Rhina Cabezas; Ricardo Quiroga; Robert Pantzer; Roberto Camblor; Sabine Rieble Aubourg;
Santiago German; Serge Troch; Sheries Ruddock; Shirley Canete; Sisi Larrea; Stefanie Brackmann; Steven Collins;
Tatiana Arriaran; Vanderleia Radaelli; Veronica Adler; Victoria Fazio; Virginia Snyder; Viviana Alva Hart.
Las Guías se beneficiaron de la retroalimentación proporcionada por una amplia gama de personas e instituciones
como parte del periodo de comentarios públicos virtuales realizado para las Guías. Agradecemos su participación y
comentarios.
Se otorga permiso para reproducir este documento de forma total o parcial únicamente cuando esto se haga
con fines no comerciales y con la debida atribución a la Unidad de Soluciones Ambientales y Sociales y al Banco
Interamericano de Desarrollo.
AMBIENTAL Y SOCIAL 4:
SALUD Y SEGURIDAD
DE LA COMUNIDAD
SEPTIEMBRE 2021
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20PT
02 Segundo bullet
03 Tercer bullet
-
03 Tercer bullet
INTRODUCCIÓN
Iconografía
La siguiente guía corresponde a la Norma de Desempeño Ambiental y Social 4: Salud y Seguridad
de la Comunidad que, junto
Estos íconos a diseñados
están las demás Normas
para acompañar de Desempeño
el mensaje Ambientales y Sociales (NDAS) y
que pronuncia el presentador
Iconografía
y a su vez enfatizarlo.
una declaración de políticas, conforman el Marco de Política Ambiental y Social (MPAS) del BID. Las
NDAS son las siguientes:
Estos íconos están diseñados para acompañar el mensaje que pronuncia el presentador
y a su vez enfatizarlo.
Assessment and Management Community Health, Safety, Land Acquisition and Indigeous People Biodiversity Conservation and
Evaluación
of Environment and Social
Risks and Impacts
Salud y
and Security Adquisición
Involuntary Resettiement Pueblos Conservación
Sustainable Management ofde
Natural Resources
Living
Stakeholder Engagement and Labor and Working Resource Efficiency and Cultural Heritage Gender Equality
Information Disclosure Conditions Pollution Prevention
Stakeholder Engagement and Labor and Working Resource Efficiency and Cultural Heritage Gender Equality
Information Disclosure Conditions Pollution Prevention
Participación Trabajo y Eficiencia en Patrimonio Igualdad de
de las Partes Condiciones el uso de los Cultural Género
Interesadas y Laborales Recursos y
Divulgación de Prevención de la
Información Elementos gráficos
Contaminación
e lustraciones
Elementos gráficos
Ilustraciones y elementos gráficos que ayudarán a reforzar el mensaje comunicado desde lo visual.
Esta guía brinda orientación a los e lustraciones
prestatarios sobre los requisitos de la Norma de Desempeño
Ambiental y Social 4: Salud y Seguridad de la Comunidad, con el propósito general de mejorar el
Ilustraciones y elementos gráficos que ayudarán a reforzar el mensaje comunicado desde lo visual.
desempeño del proyecto y los resultados ambientales y sociales. La relevancia de cada NDAS y su
guía depende de la naturaleza, escala y complejidad de una operación y es proporcional a su nivel
de riesgos e impactos ambientales y sociales. Cabe señalar que es probable que la NDAS 1 y la NDAS
10 sean relevantes para todas las operaciones.
¡Gracias!
¡Gracias!
1. Todo el texto que pertenece al MPAS está formateado en negrito y sombreado en azul. El texto
del MPAS, incluidas sus notas a pie de página, ha mantenido su numeración original de párrafos
y notas de pie de página.
2. Todos los párrafos de la guía comienzan con el acrónimo “GL”.
3. Todas las notas al pie son notas al pie del MPAS.
Las Guías y otro material de referencia estarán disponibles públicamente en un sitio web específico
([Link] El BID actualizará periódicamente el material del sitio
web para reflejar las mejores prácticas y las necesidades cambiantes.
AVISO LEGAL
Las Guías no constituyen una política ni son obligatorias. La información presentada en ellas es
solo para fines informativos. Las Guías no sustituyen la necesidad de ejercer un buen juicio al tomar
decisiones de proyectos que sean consistentes con las NDAS. En caso de cualquier inconsistencia o
conflicto entre las Guías y las NDAS, prevalecerán las disposiciones de las NDAS. En caso de cualquier
inconsistencia o conflicto entre las Guías y la Declaración de Políticas del MPAS, prevalecerán las
disposiciones de la Declaración de Políticas. Las Guías son aprobadas por la Administración del BID
y no por el Directorio del BID.
1. La Norma de Desempeño Ambiental y Social 4 reconoce que las actividades, los equipos y
la infraestructura de un proyecto pueden aumentar la exposición de la comunidad a riesgos
e impactos, incluidos los causados por amenazas naturales y el cambio climático. Además,
las comunidades que ya están sometidas a los impactos adversos de amenazas naturales y el
cambio climático pueden experimentar también una aceleración o intensificación de dichos
impactos como consecuencia de las actividades del proyecto. Los impactos de amenazas
naturales y el cambio climático pueden afectar al propio proyecto y provocar con ello ulteriores
efectos adversos para la salud y seguridad de las personas afectadas por sus operaciones. La
presente Norma de Desempeño aborda la responsabilidad del prestatario de evitar o minimizar
los riesgos e impactos que las actividades relacionadas con el proyecto puedan suponer para
la salud y la seguridad de la comunidad y, en particular, para los grupos vulnerables. También
plantea la responsabilidad que incumbe al prestatario de evitar o minimizar los riesgos e
impactos para el proyecto que puedan derivarse de amenazas naturales o el cambio climático.
2. Los riesgos e impactos que se describen en esta Norma de Desempeño pueden ser mayores
en zonas en situación de conflicto o de posconflicto. Deberá considerarse cuidadosamente
el riesgo de que un proyecto pueda exacerbar una situación local ya de por sí delicada y
aumentar con ello el riesgo de conflicto a nivel personal o comunitario, o provocar presión
sobre recursos locales escasos, pues ello puede causar más conflicto y mayores peligros para
la seguridad humana.
GL1. El prestatario identificará, evaluará y abordará los riesgos de salud y seguridad y los impactos
potenciales que puedan provocar las actividades, los equipos, la infraestructura y las instalaciones
relacionadas con el proyecto, así como los riesgos e impactos potenciales de las amenazas naturales y
el cambio climático en el propio proyecto y en las personas y comunidades afectadas por el proyecto,
poniendo especial atención en los riesgos e impactos potenciales en las personas desfavorecidas o
vulnerables. Para una definición de la condición de desfavorecido o vulnerable (véanse las definiciones
de desfavorecido y vulnerable en el párrafo 14 de la Norma de Desempeño Ambiental y Social (NDAS) 1,
Evaluación y gestión de los riesgos e impactos ambientales y sociales). El alcance, la profundidad y el tipo
de análisis y evaluación debe ser proporcional a la naturaleza y escala de los riesgos e impactos potenciales
del proyecto en la salud y la seguridad de las personas y comunidades afectadas por el proyecto. En este
proceso, deben tenerse en cuenta las percepciones de riesgo de las personas y comunidades afectadas
por el proyecto, así como las costumbres locales y los protocolos ya establecidos para abordar el riesgo
percibido, y, cuando corresponda, debe reflejarse en las medidas de gestión.
OBJETIVOS
• Prever y evitar los impactos adversos para la salud y la seguridad de las personas afectadas
por el proyecto durante el ciclo de vida de éste, derivados tanto de circunstancias
habituales como no habituales.
• Asegurarse de que la salvaguardia del personal y los bienes se realice de acuerdo con los
principios pertinentes de derechos humanos y de modo de evitar o minimizar los riesgos
para las personas afectadas por el proyecto.
• Prever y evitar impactos adversos para el proyecto derivados de amenazas naturales y el
cambio climático durante el ciclo de vida de la operación.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
4. Esta Norma de Desempeño cubre los posibles riesgos e impactos de las actividades del proyecto
sobre las personas afectadas por este. También aborda los posibles riesgos e impactos para
el proyecto que puedan derivarse de amenazas naturales y el cambio climático. Los requisitos
sobre salud y seguridad laboral para los trabajadores se presentan en la Norma de Desempeño
Ambiental y Social 2; las normas ambientales para evitar o minimizar los impactos en la salud
humana y el medio ambiente como resultado de la contaminación, en la Norma de Desempeño
Ambiental y Social 3; los requisitos para abordar los riesgos de violencia sexual y de género
en casos de conflicto comunal e influjos de trabajadores externos, en la Norma de Desempeño
Ambiental y Social 9; y los requisitos sobre consulta con las partes interesadas y divulgación
de información, en la Norma de Desempeño Ambiental y Social 10.
REQUISITOS
5. El prestatario evaluará los riesgos e impactos para la salud y la seguridad de las personas
afectadas por el proyecto durante su ciclo de vida y establecerá medidas de prevención y control
acordes con buenas prácticas internacionales recomendadas para el sector correspondiente,109
tales como las que figuran en las directrices sobre medio ambiente, salud y seguridad del Grupo
Banco Mundial u otras fuentes internacionalmente reconocidas. El prestatario identificará los
riesgos e impactos y propondrá medidas de mitigación acordes con su naturaleza y magnitud.
Dichas medidas favorecerán la prevención de riesgos e impactos antes que su minimización. El
riesgo para la salud y seguridad de la comunidad también puede provenir de actividades del
proyecto que generen un mayor riesgo de conflicto a nivel personal o comunitario o presiones
sobre recursos locales escasos. El prestatario procurará identificar esos riesgos en sus actividades
de análisis de partes interesadas y la planificación y ejecución de la participación de dichas
partes, y tomará medidas de mitigación adecuadas en función de los riesgos.
6. 6. Donde existan riesgos específicos que puedan acarrear efectos adversos para la salud, la
seguridad y el bienestar de las personas con sensibilidades tales como edad, género, discapacidad
o condiciones de salud a corto o largo plazo, el prestatario efectuará una evaluación de riesgos
más detallada y realizará ajustes para prevenir las lesiones y los perjuicios para la salud.
GL5. Los asuntos de salud y seguridad de la comunidad deben abordarse mediante un proceso de
identificación de riesgos e impactos ambientales y sociales en conformidad con los requisitos de la NDAS
1. Los impactos de la salud y la seguridad de la comunidad abordados por la NDAS 4 y estas directrices
también incluyen los impactos percibidos por la comunidad. Cuando se trata de complejos asuntos de
salud y/o seguridad, el prestatario debe contemplar la contratación de uno o más expertos externos para
llevar a cabo una evaluación de impacto de salud, u otra evaluación especializada. Los documentos de
referencia sobre la evaluación de impactos en la salud han sido publicados por la Organización Mundial
109
Por definición, el ejercicio de la pericia profesional, diligencia, prudencia y previsión que cabría prever razonablemente de
profesionales capacitados y experimentados que se dedican a la misma actividad en circunstancias iguales o similares a nivel
mundial o regional
GL6. Las medidas preventivas y de control implementadas por el prestatario serán consistentes con las
buenas prácticas internacionales recomendadas para la industria y las directrices del Grupo Banco Mundial
sobre medio ambiente, salud y seguridad o con otras referencias reconocidas internacionalmente. En
conformidad con la jerarquía de mitigación, el prestatario debe procurar eliminar o evitar los riesgos e
impactos potenciales en la salud y la seguridad de la comunidad. Cuando un riesgo no se pueda evitar, debe
mitigarse en la medida practicable con referencia a las buenas prácticas internacionales recomendadas
para la industria para minimizar los impactos residuales. Los prestatarios que deseen adoptar medidas
de mitigación que sean menos estrictas que las identificadas en las directrices del Grupo Banco Mundial
sobre medio ambiente, salud y seguridad deben proporcionar una justificación y demostrar que el nivel
de control o mitigación alternativo en relación con el riesgo ha sido evaluado, es adecuado a la naturaleza,
escala y alcance del riesgo y no plantea riesgos indebidos para las personas y comunidades afectadas
por el proyecto.
GL7. Los riesgos para la salud de la comunidad y el riesgo de impacto pueden surgir cuando un proyecto
afecta la disponibilidad de los recursos de los que dependen las comunidades. Por ejemplo, el flujo de
trabajadores para satisfacer las necesidades del proyecto puede provocar un aumento del riesgo para la
salud y seguridad de la comunidad. Un flujo de trabajadores que no se gestiona adecuadamente puede
aumentar la presión sobre los recursos de una comunidad, y potencialmente puede provocar cambios en
la disponibilidad o la calidad de la tierra, la vivienda, el agua potable, la energía, el trabajo, la alimentación
y los bienes de consumo y otros recursos de los que depende la comunidad. El proceso de identificación
de riesgos e impactos del prestatario debe determinar los efectos del uso de un proyecto de los recursos
locales en las comunidades y proponer medidas de mitigación adecuadas. Un análisis de las partes
interesadas y un plan de participación de las mismas, desarrollado en conformidad con los requisitos de
la NDAS 10, ayudará al prestatario a definir cómo las comunidades obtienen y utilizan diferentes recursos
y cómo perciben las amenazas de los flujos de trabajadores en sus comunidades.
GL8. El proyecto del prestatario no debe generar un déficit de recursos que la comunidad no pueda
gestionar. Por ejemplo, una actividad del proyecto que tenga efectos potencialmente exacerbados por el
cambio climático puede tener como resultado impactos en la calidad y/o la cantidad de aguas subterráneas
o superficiales y, por consiguiente, la disponibilidad de agua potable segura. La gestión de los riesgos
del proyecto relacionados con los recursos y los servicios ecosistémicos de manera más general deben
ejecutarse en conformidad con los párrafos 23-28 de la NDAS 6 (Conservación de la biodiversidad y
gestión sostenible de recursos naturales vivos). De la misma manera, los aspectos relacionados con la
gestión de los recursos pueden abordarse a través de la implementación de medidas de eficiencia de los
recursos descritas en el párrafo 6 de la NDAS 3 (Eficiencia en el uso de los recursos y prevención de la
contaminación). El prestatario debe gestionar aquellos recursos que se requerirán a lo largo de la vida del
proyecto con el fin de evitar o prevenir impactos significativos en la salud y en los medios de subsistencia
de las comunidades, y para reducir el riesgo de exacerbar conflictos existentes o crear conflictos nuevos.
GL9. Los riesgos para la salud y la seguridad de la comunidad también pueden surgir cuando un proyecto
afecta los bienes y servicios de los que depende la comunidad. Por ejemplo, el aumento del consumo de
bienes y servicios durante la vida operativa del proyecto puede ejercer presión sobre las fuentes locales
de agua, los sistemas de salud, el saneamiento y la gestión de residuos, y provocar un incremento de los
riesgos sanitarios. En estos casos, el prestatario evaluará la capacidad de la comunidad local y de sus
instalaciones e infraestructura existentes para gestionar los diversos flujos de residuos en conformidad
con los requisitos de la NDAS 3. El prestatario implementará las medidas necesarias de mitigación y
desarrollará un plan de gestión para abordar las brechas en la capacidad e infraestructura de la comunidad
con el fin de satisfacer las necesidades del proyecto.
GL10. El prestatario debe tener en cuenta las actividades del proyecto que podrían interactuar con y
potencialmente afectar a los miembros del público en general que trabajan y viven en las proximidades
o que visitan el área del proyecto, y debe desarrollar, implementar y mantener medidas preventivas y de
control adecuadas para minimizar el riesgo y evitar la exposición, las lesiones y los riesgos para la salud
de las personas en la zona del sitio del proyecto. Los objetivos de salud y seguridad de la NDAS 4 con
respecto a los trabajadores del proyecto se basan más aún en los requisitos del párrafo 25-30 de la NDAS
2 (Trabajo y condiciones laborales).
GL11. Pueden producirse impactos diferenciados cuando las personas y/o los grupos en una comunidad
son particularmente vulnerables a los riesgos del proyecto relacionados con la salud y la seguridad debido
a su discapacidad, estado de salud, identidad de género, orientación sexual, estado de embarazo, religión,
raza, etnia, edad, idioma, opiniones políticas o de otro tipo, origen nacional o social, estatus de posesión
de propiedades y desventajas económicas, entre otros factores. Identificar a las personas y grupos
considerados vulnerables forma parte importante del proceso de planificación del proyecto que permite
incorporar medidas inclusivas en el proyecto con el fin de evitar el daño a grupos vulnerables, mejorar
cualquier beneficio que les corresponda y mejorar los resultados de la implementación del proyecto.
GL12. La afluencia de trabajadores en las comunidades ha sido asociada con la violencia, la violencia sexual,
con un mayor acceso al alcohol y las drogas, y con delitos, trata de personas y enfermedades de transmisión
sexual, entre otros, que generan una sensación de reducción de la seguridad. Los objetivos relacionados
con el género en la NDAS 4 también se basan en los párrafos 14-15 de la NDAS 9 (Igualdad de género), que
establece los requisitos del prestatario para identificar riesgos e impactos potenciales basados en el género y
desarrollar medidas para evitar, prevenir o mitigar dichos riesgos e impactos. La disminución de la seguridad
de la comunidad asociada con la afluencia de mano de obra puede ejercer una presión en las fuerzas policiales
locales y en la infraestructura y los servicios de salud existentes, incluida la capacidad de respuesta ante
emergencias. El proceso de identificación de riesgos e impactos ambientales y sociales del prestatario (o la
evaluación de impacto en la salud por parte del prestatario, cuando esa evaluación se justifique), debe tomar
en cuenta la localización de las comunidades en relación con el sitio del proyecto, los campamentos y el
alojamiento de los trabajadores, las condiciones socioeconómicas locales, las condiciones y oportunidades de
empleo a nivel local y regional para hombres y mujeres, los perfiles de las enfermedades locales, las normas
GL13. Los elementos o componentes estructurales de un proyecto son las partes físicas del proyecto
que incluyen edificios existentes o nuevos, movimiento de tierras, puentes, muros de contención,
canalizaciones de drenaje, caminos, conductos forzados, canales de agua e irrigación, pilones, unidades
de aire acondicionado, centrales eléctricas, suministro eléctrico para iluminación, postes de transmisión
y distribución (y la necesidad potencial de relocalizarlos), servicios públicos subterráneos, vertederos
y embalses, entre otros. Los riesgos para la salud y la seguridad de los elementos estructurales varían
110
La transferencia de riesgos ocurre en situaciones en que la medida de reducción de riesgos en una comunidad puede incrementar
el riesgo en otra.
GL15. La naturaleza, la escala y el alcance del proyecto y su perfil de riesgo asociado y entorno operativo
pueden requerir la certificación y aprobación de elementos estructurales más allá de la capacidad
y/o la autoridad del ente regulador. En situaciones en que la capacidad reguladora del gobierno para
proporcionar una certificación competente es limitada, el prestatario debe contratar los servicios de
profesionales externos competentes para certificar o aprobar elementos estructurales. Estos profesionales
GL16. El prestatario debe identificar y evaluar los riesgos e impactos potenciales para el proyecto
provocados por amenazas naturales como los terremotos, las sequías, los deslizamientos de tierras,
huracanes e inundaciones, entre otros, incluidos aquellos provocados o exacerbados por el cambio
climático, de conformidad con GL44-GL50. El prestatario debe incorporar estos riesgos en el diseño y
seguridad de la infraestructura y los equipos, incluso en la selección del sitio, y contratar los servicios
de profesionales competentes para llevar a cabo la evaluación, el diseño y otras funciones de diseño e
implementación del proyecto requeridas. Es igualmente importante considerar cómo, y en qué medida, el
proyecto del prestatario puede influir o exacerbar riesgos de amenazas naturales o riesgos relacionados
con el clima, o crear nuevos impactos que no serían posibles sin la existencia del proyecto (por ejemplo,
los vertederos de estabilización o retención de desechos afectados por inundaciones pueden liberar
contenidos peligrosos dentro del flujo de agua a las comunidades cercanas) para las comunidades y
el medio ambiente circundante. Sobre la base de esta evaluación, es necesario integrar las medidas de
resiliencia ante los desastres y el cambio climático, así como las medidas de adaptación, en el diseño,
la construcción y la operación del proyecto, y el plan de participación del prestatario. La naturaleza,
escala y alcance del proyecto y los riesgos e impactos potenciales asociados pueden requerir que el
prestatario desarrolle una evaluación de riesgo de desastres y cambio climático, acompañada de un
Plan de Gestión de Riesgo de Desastres y Cambio Climático (PGRD) que documentará las medidas y
el plan de gestión para lidiar con el riesgo de desastres (véase GL44-GL50). Debe prestarse particular
atención a las amenazas naturales que podrían provocar un fallo de los elementos estructurales que tenga
como resultado un impacto significativo y potencialmente catastrófico en una comunidad, que puede
ser desproporcionado en el caso de grupos vulnerables. Por ejemplo, en el caso de las presas, antiguas
canteras, estanques de cenizas o sitios de eliminación de desechos ubicados en lugares de alto riesgo,
una falla o un mal funcionamiento puede plantear una amenaza para la seguridad, o exacerbar los riesgos
para las comunidades situadas aguas abajo.
GL17. El prestatario debe aplicar los principios de diseño universal en el diseño y la construcción de nuevas
instalaciones y estructuras, como escuelas y otros edificios públicos. El concepto de “diseño universal”
está definido en el Artículo 2 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad de la siguiente manera: “el diseño de productos, entornos, programas y servicios que
puedan utilizar todas las personas, en la mayor medida posible, sin necesidad de adaptación ni diseño
especializado. El «diseño universal» no excluirá las ayudas técnicas para grupos particulares de personas
con discapacidad, cuando se necesiten”. Siempre que sea posible, el prestatario debe: i) buscar los aportes
de las partes interesadas, como los usuarios potenciales de los edificios y estructuras, y las organizaciones
que representan a las personas con discapacidad, de acuerdo con los requisitos de la NDAS 10 acerca de la
participación de las partes interesadas, ii) incorporar en los documentos de contratación consideraciones
relacionadas con el diseño universal; y iii) tener en cuenta las normas y los códigos de accesibilidad
locales sobre la accesibilidad y la no discriminación. Algunos ejemplos de medidas para apoyar el diseño
universal en los edificios e infraestructura en general son las veredas con bordes rebajados, señales
claras y visibles, bandas táctiles, avisos sonoros, localización y altura adecuada de los equipos, salidas de
emergencia fácilmente identificables, asientos de inodoro elevados y barandillas en los baños, y puertas
anchas, entre otros.
GL19. El proceso de identificación de riesgos ambientales y sociales del prestatario tendrá en cuenta para
todas las fases del proyecto todos los aspectos relacionados con el movimiento de camiones, navíos u otra
maquinaria pesada en los caminos y vías fluviales de la comunidad y que tiene el potencial de impacto en
la seguridad y en los conflictos de la comunidad. La presencia de maquinaria pesada para acomodar esos
volúmenes de tráfico puede provocar congestión del tránsito, contribuir al deterioro de la infraestructura
y aumentar la interacción de vehículos y peatones, con el consiguiente aumento de accidentes, restricción
del movimiento de vehículos de emergencia, aumento del ruido y del polvo y cierre de caminos. Como
parte de su plan de participación de las partes interesadas, el prestatario debe colaborar con la comunidad
local y mantener a la comunidad informada de las actividades del proyecto y de los movimientos de
maquinaria pesada. El tipo y frecuencia de las comunicaciones deben ser proporcionales a la naturaleza y
al nivel de la perturbación que se prevé debido a las actividades relacionadas con el proyecto. Por ejemplo,
la comunicación mediante avisos o señales locales pueden alertar a la comunidad de que puede que se
requiera más tiempo para desplazarse hasta el trabajo o la escuela; que las veredas pueden cerrarse o
que sean poco seguras para el acceso peatonal y/o que hay vehículos de construcción que entran y salen
de un sitio. Si es necesario trabajar de noche se debe proporcionar iluminación en las calles y controlar la
velocidad de los vehículos para mitigar el riesgo de lesiones y daños.
GL20. El proceso de identificación de riesgos e impactos ambientales y sociales del prestatario también
debe tener en cuenta todos los aspectos relacionados con el movimiento de equipos en las vías públicas
u otras rutas de transporte público, incluidas aquellas asociadas con las actividades de los contratistas
y subcontratistas. En ciertas circunstancias (por ejemplo, como en el transporte de equipos de gran
tamaño) se requerirá una evaluación del tráfico como base para un plan de gestión del tráfico, incluida
la colaboración con funcionarios de las autoridades locales responsables de la gestión y seguridad del
tráfico vehicular y peatonal, así como con otros funcionarios de la seguridad pública responsables de
proporcionar una respuesta de emergencia ante incendios y emergencias médicas. Cuando se evalúen
los riesgos de la comunidad relacionados con el movimiento de equipos y el tráfico del proyecto, el
prestatario debe tener en cuenta los puntos críticos de accidentes, las zonas de riesgo elevado, las
escuelas, los mercados, los lugares de reunión de la comunidad, los cruces de caminos y vías férreas, los
puntos de paso de animales, las zonas con alto tráfico peatonal, de bicicletas, motos y de otro tráfico, los
patrones de la circulación diurna y nocturna, y las condiciones climáticas, con el fin de diseñar medidas
de prevención y gestión efectivas.
GL21. Los materiales y sustancias peligrosas pueden incluir: explosivos; gases comprimidos, incluidos los
gases tóxicos o inflamables, líquidos inflamables; sólidos inflamables; sustancias oxidantes; materiales
tóxicos; material radioactivo; sustancias corrosivas; fertilizantes químicos; modificación de los suelos;
productos químicos, petróleo y otros hidrocarburos; pinturas; plaguicidas; herbicidas; fungicidas; asbesto;
residuos hospitalarios y farmacéuticos; baterías usadas; residuos médicos radioactivos; algunos tipos
de bombillas y lámparas fluorescentes; y bifenilos policlorados (PCB) en equipos eléctricos, entre otros.
En todos los casos, el prestatario debe hacer esfuerzos razonables para evitar el uso de materiales y
sustancias peligrosas, puesto que algunos materiales peligrosos pueden plantear un riesgo importante
para la comunidad durante su uso y al final de su vida útil. Cuando no es posible evitarlo, el prestatario
debe proveer una gestión segura de los materiales y sustancias peligrosas, incluidos los materiales y
sustancias que se pueden volver peligrosos después de ser utilizados (por ejemplo, material inerte que se
utiliza para capturar los vertidos de productos químicos). La gestión segura de materiales peligrosos debe
ampliarse a la fase de desmantelamiento del proyecto cuando los residuos restantes, incluidos los residuos
de las demoliciones, deben gestionarse con medidas de seguridad, en conformidad con los requisitos de
la NDAS 3. En las directrices del Grupo Banco Mundial sobre medio ambiente, salud y seguridad y en las
secciones pertinentes las directrices por sector industrial se puede encontrar más orientación.
GL23. En los proyectos que requieren la renovación o reparación de edificios, naves o estructuras
existentes, el prestatario debe evaluar la probabilidad de la presencia de cualquier material peligroso,
como asbesto, pinturas con un componente de plomo o materiales radioactivos o suelos contaminados.
Esto puede requerir evaluaciones especializadas del sitio por parte de profesionales competentes. Si se
identifican estos materiales y sustancias peligrosas, el prestatario debe determinar si las actividades del
proyecto alteran o perturban el estado actual de estos materiales y los liberan en el medio ambiente y, si
esto ocurre, adoptar medidas apropiadas para impedir o mitigar la liberación de estos materiales en el
medio ambiente y en la comunidad, así como la disposición adecuada de los desechos generados.
GL24. Los requisitos de la NDAS 4 son pertinentes y aplicables a los riesgos de seguridad operativos y de
los procesos relacionados con el almacenamiento, manipulación, transporte y uso de grandes cantidades
de sustancias y materiales peligrosos como los explosivos, los líquidos inflamables, las sustancias tóxicas
sólidas y gaseosas, ácidos y bases fuertes, entre otros. Suele haber requisitos específicos de la industria y
buenas prácticas que se han adoptado globalmente (por ejemplo, el Programa de gestión de riesgo/reglas
de Gestión de Seguridad de los Procesos publicadas por la Agencia de Protección del Medio Ambiente y
la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional del Departamento de Trabajo de Estados Unidos). El
prestatario también debe considerar una orientación regulatoria asociada, como la que publica la NFPA,
en el caso de que el proyecto almacene, utilice, manipule o genere grandes cantidades de materiales y
sustancias peligrosas. Las directrices del Grupo Banco Mundial sobre medio ambiente, salud y seguridad
y las directrices por sector industrial también son referencias útiles para la identificación, evaluación y
control de los riesgos de seguridad del proceso.
GL25. Cuando un proyecto tiene el potencial para liberar sustancias tóxicas, peligrosas, inflamables
o explosivas más allá del sitio o propiedad del proyecto que pueda directa o indirectamente afectar
a las comunidades o sus recursos, el prestatario debe llevar a cabo un análisis de riesgo del proceso
de sus operaciones y divulgar información pertinente a las partes interesadas y a las comunidades en
conformidad con la NDAS 10. Un análisis de riesgo de proceso es una revisión sistemática de (i) cómo un
proceso, operación o actividad puede funcionar mal, (ii) cuáles podrían los efectos e impactos de dicho
mal funcionamiento e incidentes, y (iii) qué salvaguardias deben implementarse para impedir la liberación
descontrolada de materiales y sustancias peligrosas. Los prestatarios deben identificar esos procesos,
operaciones y actividades que plantean los mayores riesgos para la evaluación de prioridades en un
análisis de riesgo de proceso. “Proceso” significa cualquier actividad que implique el uso, almacenamiento,
producción o manipulación de un producto químico peligroso, el transporte de dichos productos químicos
en el sitio, o cualquier combinación de estas actividades. El análisis de amenazas puede adoptar numerosas
formas, entre las cuales se incluyen: la identificación de amenazas (HAZID), el estudio de riesgos y
operatividad (HAZOP), el análisis de modos de fallas y efectos (FMEA) y el análisis cuantitativo de riesgos.
Un análisis de peligro formal, ya sea cuantitativo o semi cuantitativo, permitirá al prestatario identificar
aquellas actividades o equipos que puedan tener como resultado una descarga accidental de sustancias
o materiales peligrosos y cuantificar estos riesgos, con el fin de priorizar la asignación de recursos para la
Servicios ecosistémicos
9. Los efectos directos, indirectos y acumulativos del proyecto sobre servicios ecosistémicos
prioritarios pueden generar riesgos e impactos adversos para la salud y seguridad de las
personas afectadas por sus operaciones. A los efectos de la presente Norma de Desempeño,
se consideran servicios ecosistémicos únicamente los de aprovisionamiento y de regulación,
según se definen en el párrafo 2 de la Norma de Desempeño Ambiental y Social 6. Por ejemplo,
los cambios en el uso de la tierra o la pérdida de áreas naturales de amortiguamiento, tales
como pantanos, manglares y bosques de tierras altas, que mitigan los efectos de amenazas
naturales tales como las inundaciones, los deslizamientos de tierra y los incendios, pueden dar
como resultado un incremento en la vulnerabilidad y los riesgos e impactos relacionados con
la seguridad de la comunidad. La disminución o la degradación de los recursos naturales, tales
como los impactos adversos en la calidad, cantidad y disponibilidad de agua dulce,111 pueden
ocasionar riesgos e impactos relacionados con la salud. Cuando resulte procedente y viable,
el prestatario identificará los riesgos e impactos potenciales para servicios ecosistémicos
prioritarios que puedan verse exacerbados por las amenazas naturales y el cambio climático.
Los impactos adversos deberán evitarse, pero si no es posible, el prestatario aplicará medidas
de mitigación de conformidad con los párrafos 24 y 25 de la Norma de Desempeño Ambiental
y Social 6. Con respecto al uso de los servicios de aprovisionamiento y la pérdida de acceso a
ellos, los prestatarios aplicarán medidas de mitigación de conformidad con los párrafos 25 a 29
de la Norma de Desempeño Ambiental y Social 5.
GL26. El proceso de identificación de riesgos e impactos ambientales y sociales del prestatario tomará
en cuenta los servicios ecosistémicos prioritarios, en conformidad con los requisitos de las NDAS 1 y 6.
El proceso de identificación de riesgos e impactos debe integrar las amenazas naturales y los riesgos
relacionados con el clima en la evaluación de los impactos potenciales en la salud y seguridad de la
comunidad y las medidas de mitigación requeridas en el diseño y operación del proyecto.
GL27. Es muy probable que los servicios ecosistémicos se vean afectados por proyectos que cambian
significativamente el entorno físico, como la pérdida de la cubierta vegetal natural o de recursos de
los suelos provocada por la construcción de, por ejemplo, parques industriales, caminos, aeropuertos,
oleoductos y nuevos desarrollos y proyectos agrícolas que tienen un impacto en las cuencas, como las
presas, la irrigación a gran escala y la agricultura y silvicultura irrigada por lluvia, entre otros.
111
El agua dulce es un ejemplo de servicio ecosistémico de aprovisionamiento.
GL29. El prestatario evaluará el riesgo de amenazas naturales y el riesgo de cambio climático durante
la fase de diseño del proyecto (véase la GL16). Como parte de esta evaluación, el prestatario examinará
el potencial del proyecto en cuanto a impactos directos, indirectos y cumulativos en esos servicios de
regulación que protegen contra las amenazas naturales (por ejemplo, la cubierta arbórea y la vegetación
en las pendientes, los humedales y otros sistemas de protección natural contra las inundaciones) en la
medida en que se relacionan con el proyecto y la comunidad vecina. Basándose en esta evaluación, se
pueden integrar medidas adecuadas de resiliencia contra los desastres y el cambio climático y medidas
de adaptación en el diseño, construcción y operación del proyecto.
GL30. El prestatario debe considerar cómo y en qué medida las soluciones basadas en la naturaleza se pueden
priorizar e incorporar en el proyecto como medidas de mitigación de riesgo, y cómo los ecosistemas y el capital
natural que apoya a los ecosistemas y los servicios que proporcionan, se pueden mejorar a lo largo de la vida
del proyecto. Soluciones basadas en la naturaleza se refiere a la gestión sostenible y el uso de la naturaleza
para lidiar con los problemas ambientales. Véanse los informes del BID “Incorporación del capital natural en
la planificación y toma de decisiones: Casos de América Latina y el Caribe” y “Mejorando la resiliencia de la
infraestructura con soluciones basadas en la naturaleza (SbN)”. La Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza (UICN) ha publicado una cantidad de recursos relacionados con la adopción de soluciones
basadas en la naturaleza para proteger, gestionar de manera sostenible y restaurar ecosistemas naturales y
modificados, y herramientas específicas para medir, modelar y valuar servicios ecosistémicos.
GL31. Las enfermedades transmitidas por el agua son provocadas por microorganismos patógenos que se
transmiten mediante el uso y/o consumo de agua contaminada con residuos humanos, animales o químicos.
Estas enfermedades se propagan cuando el agua contaminada es ingerida en baños y piscinas, o lavando,
bebiendo o comiendo alimentos lavados en agua contaminada. Las enfermedades transmitidas por el agua
son habituales en zonas que carecen de suministro de agua potable segura, prácticas de higiene adecuadas
e instalaciones de tratamiento de agua y alcantarillado. Las enfermedades transmitidas por el agua más
habituales son el cólera, la disentería, el tifus y otras enfermedades gastrointestinales. Las enfermedades
basadas en el agua son provocadas por organismos que pasan parte de su ciclo de vida en un medio acuático y
otra parte como parásito en un huésped animal o humano. Las enfermedades virtuales relacionadas con el agua
son la esquistosomiasis, el gusano de Guinea, la leishmaniasis y la amebiasis, entre otras. Las enfermedades
transmitidas por vectores son causadas por parásitos, virus y bacterias que se transmiten a los humanos por
vectores. Un vector es un organismo vivo (por ejemplo, mosquito, caracol de agua, pulgas) que puede transmitir
patógenos infecciosos entre humanos y/o de animales a humanos. Estas enfermedades suelen ser de carácter
regional (por ejemplo, prevalentes en zonas tropicales y subtropicales) e incluyen la malaria, el dengue, el
chikungunya, el zika y la fiebre amarilla. Las enfermedades contagiosas son enfermedades provocadas por
virus o bacterias que los humanos pueden contagiarse mutuamente directa o indirectamente. Las formas más
habituales de contagios entre humanos son la transmisión fecal/oral, los alimentos, las relaciones sexuales, de
sangre a sangre, mordeduras de insectos y mediante el contacto con fómites contaminados, gotas de agua
o contacto directo. Las enfermedades contagiosas habituales son las hepatitis, el VIH/Sida, el sarampión, la
gripe y los coronavirus. La incidencia de la enfermedad puede aumentar en una comunidad dependiendo de
la naturaleza, escala, alcance y gestión del proyecto del prestatario. Por ejemplo, los proyectos que incluyen
componentes como presas, pozos de construcción profundos y sistemas de irrigación pueden generar la
creación de organismos acuáticos permanentes o temporales que podrían aumentar la propagación de
enfermedades transmitidas por el agua y originadas en el agua en una comunidad. De la misma manera, los
proyectos situados en zonas que carecen de una infraestructura adecuada para albergar y apoyar una afluencia
de trabajadores temporal o permanente para el proyecto (por ejemplo, agua e instalaciones de tratamiento
de aguas residuales insuficientes) podrían aumentar el riesgo de propagación de enfermedades contagiosas
y transmisibles por el agua.
GL32. El proceso de identificación de riesgos e impactos ambientales y sociales del prestatario incluirá una
evaluación del potencial de exposición de la comunidad a enfermedades relacionadas con el agua (es decir,
transmitidas por el agua, originadas en el agua y enfermedades contagiadas por vectores) y enfermedades
contagiosas que pueden ser el resultado de las actividades del proyecto, o ser exacerbadas por ellas. Cuando
se estima que los riesgos son importantes, el prestatario debe emprender una evaluación de impacto sanitario
independiente. Un buen ejemplo de metodología de evaluación de impacto sanitario ha sido publicado por
la Asociación Europea de Salud Pública y la Asociación Internacional de Evaluación de Impacto. La OMS
ha desarrollado un marco conceptual y ha sugerido un enfoque para la evaluación de impacto sanitario. El
prestatario identificará e implementará las medidas para evitar, minimizar o mitigar impactos a lo largo de
la vida del proyecto. Los riesgos relacionados con enfermedades pueden variar tanto entre como dentro
de las comunidades. Factores como la edad, el género, la situación económica, la discapacidad física y la
discapacidad intelectual, sensorial y psicosocial contribuyen a aumentar el riesgo de exposición de ciertos
GL33. El proceso de identificación de riesgos e impactos sociales y ambientales del prestatario debe detectar
y evaluar los riesgos para la salud relacionados con el proyecto provocados o exacerbados por el cambio
climático. Los riesgos para la salud de las enfermedades transmitidas por vector y por el agua tienen el potencial
para aumentar debido al cambio climático (por ejemplo, el aumento de inundaciones y las lluvias abundantes).
Las lluvias más intensas y los eventos climáticos extremos pueden aumentar las áreas de aguas estancadas,
que son campos de cultivo para los mosquitos y pueden contaminar las fuentes del agua potable.
GL34. El prestatario debe tener en cuenta los perfiles de las enfermedades locales y la ubicación
de las comunidades en relación con el sitio del proyecto y los campamentos de los trabajadores. El
prestatario debe proveer a su fuerza laboral con servicios de salud para enfermedades comunicables
y ocupacionales. El prestatario también debe desarrollar una buena línea de base de la capacidad de
atención sanitaria local en el caso de que la fuerza laboral del proyecto requiera los servicios de atención
sanitaria de los proveedores locales. El prestatario debe garantizar que los trabajadores del proyecto
estén vacunados, como mínimo, de acuerdo con los requisitos de salud pública, a fin de prevenir la
proliferación de enfermedades transmisibles entre los trabajadores y las comunidades locales.
12. Además de los requisitos sobre preparación y respuesta a emergencias descritos en la Norma
de Desempeño Ambiental y Social 1, el prestatario también brindará asistencia y colaboración a
las personas afectadas por el proyecto, los organismos gubernamentales locales y otras partes
pertinentes en sus preparativos para responder eficazmente a situaciones de emergencia, en especial
cuando la participación y colaboración de esos grupos sean necesarias para responder a dichas
situaciones de emergencia. Si los organismos gubernamentales locales tienen una capacidad escasa
o nula para responder eficazmente, el prestatario desempeñará una función activa en la preparación
y la respuesta ante emergencias vinculadas con el proyecto. Esas situaciones de emergencia incluyen
las relacionadas con brotes de enfermedades y las vinculadas a infraestructura de gran escala.
Asimismo, documentará sus actividades, recursos y responsabilidades en cuanto a preparación
y respuesta ante emergencias y divulgará información adecuada a las personas afectadas por el
proyecto, los organismos gubernamentales correspondientes y otras partes pertinentes.
GL35. Una emergencia es un acontecimiento imprevisto que requiere una acción inmediata para prevenir
o reducir el daño a las personas, la propiedad o el medio ambiente. Ejemplos de emergencias provocadas
por humanos y la influencia humana son los agresores activos, los disturbios civiles, las acciones de
los trabajadores, las amenazas de bomba, los apagones, incendios, explosiones, descargas químicas,
GL36. El prestatario debe establecer un plan de preparación y respuesta ante emergencias que sea
adecuado para cada fase de la vida del proyecto. El plan de preparación y respuesta ante emergencias del
prestatario debe abordar las cuatro fases de gestión de emergencias e incluir medidas para prevenir las
emergencias, mitigar las consecuencias de las emergencias, responder a las emergencias y recuperarse
de las emergencias. El prestatario debe crear un equipo responsable del desarrollo, la implementación
y revisión regular del plan de preparación y respuesta ante emergencias. Hay diversos instrumentos
relacionados con la preparación ante emergencias que deben tener en cuenta el prestatario, como
corresponda a la naturaleza y alcance del proyecto y la probabilidad y severidad de las emergencias. Los
instrumentos de preparación ante emergencias incluyen los planes de continuidad de las actividades,
los planes de control crítico, los planes de evacuación, los planes de respuesta ante vertidos, los planes
de respuesta ante emergencias y los planes de ayuda en caso de desastres, junto con sus simulacros y
entrenamiento asociados.
GL37. A lo largo de la vida del proyecto, el prestatario identificará los eventos de emergencia, incluidos
aquellos que se originan en la evaluación de riesgo de desastres y cambio climático (véase GL44-48),
que tienen el potencial para influir en la salud, seguridad y protección del proyecto y/o la comunidad. El
prestatario también debe considerar tanto las emergencias de peor escenario como los eventos menos
severos que tienen una mayor probabilidad de ocurrir. En Disaster Recovery Institute International (DRII)
hay recursos útiles sobre la gestión de la continuidad de las actividades.
GL38. El plan de preparación y respuesta ante emergencias del prestatario debe identificar todos los
eventos y escenarios de emergencia creíbles, generados por humanos y relacionados con el clima, que
podrían razonablemente tener un impacto en el proyecto, en el medio ambiente, en sus trabajadores y/o
en el público en general. El prestatario debe contemplar evaluaciones de riesgo de emergencias similares
llevadas a cabo por organizaciones locales, regionales o nacionales con el fin de informar sobre su propia
evaluación de riesgo. Para orientación técnica detallada y eventos relacionados con el clima, se puede
ver en la Metodología de Evaluación del Riesgo de Desastres y Cambio Climático. La prevención de una
emergencia y la reducción del impacto potencial de una emergencia es de lejos preferible a los esfuerzos
para responder y recuperarse de una emergencia. Por lo tanto, el prestatario debe evaluar la necesidad
de medidas y controles adicionales para reducir la probabilidad de que ocurra un evento de emergencia
y para reducir el impacto de las emergencias naturales o provocadas por el ser humano en el proyecto,
en el medio ambiente, en sus trabajadores y/o en el público en general.
GL39. El plan de preparación y respuesta ante emergencias del prestatario debe evaluar la disponibilidad
y capacidad de respuesta ante emergencias de los servicios locales, incluidas las fuerzas policiales, los
bomberos, los servicios de rescate y los servicios médicos de emergencia. Todos los servicios deben ser
evaluados para determinar sus capacidades de respuesta. La mano de obra, los procedimientos, el nivel
GL40. En situaciones en que los recursos y controles de respuesta ante emergencia son limitados,
inadecuados o no existen, el prestatario debe proporcionar, ya sea directamente o a través de terceros, los
recursos de respuesta ante emergencia necesarios, incluidos el personal, los equipos, los suministros, los
arreglos institucionales con otros organismos del gobierno, en la medida de lo necesario, la capacitación
y los procedimientos requeridos para proteger a las personas, el proyecto, la propiedad, la comunidad y
el medio ambiente de los impactos de escenarios de emergencia identificados que competen al control
o están bajo la influencia del prestatario.
GL41. El plan de preparación y respuesta ante emergencias también debe incluir todas las medidas y
procedimientos necesarios relacionados con la notificación de quienes responden a las emergencias,
los canales de comunicación para notificar a las comunidades, un programa de capacitación periódico y
actualizado que demuestre la competencia del personal de emergencia, los procedimientos de evacuación
pública y simulacros, un coordinador designado para respuesta y recuperación, así como medidas
para la restauración y limpieza de cualquier impacto ambiental de una emergencia provocada por el
prestatario. Las referencias útiles para la notificación, comunicación y alertas se pueden encontrar en la
NFPA 1600 Standard, de 2019; “Standard on Disaster/Emergency Management and Business Continuity
Programs” Anexo K; “Emergency Communications: Public Alerts and Warnings in Disaster Response”, y
DRII Professional Practice Ten, 2017: “Coordinating with External Agencies”.
GL42. El prestatario debe consultar con partes interesadas clave, comunidades, organismos públicos
pertinentes en los ámbitos nacional o local, y servicios de respuesta ante emergencias, y tomar contacto
con las comunidades afectadas a lo largo de la ejecución del plan de preparación y respuesta ante
emergencias. El contacto con las comunidades debe ser consistente con los requisitos de la NDAS 10. El
plan de preparación y respuesta ante emergencias suele consistir en un documento independiente, pero se
puede integrar en otro plan, como un plan de contingencia o los planes de continuidad de las actividades.
El plan de preparación y respuesta ante emergencias también debe delinear los roles y responsabilidades
de las comunidades, según se haya acordado asumir en respuesta a situaciones de emergencia.
GL43. El prestatario debe probar, revisar y actualizar plan de preparación y respuesta ante emergencias de
manera regular, en conformidad con los cambios en el perfil de riesgo del proyecto u otras circunstancias
que influyen en la probabilidad y/o severidad de los eventos, pero al menos una vez al año. El proceso
de revisión y actualización permitirá al prestatario verificar la pertinencia continua del carácter, escala y
alcance de los escenarios de emergencia potenciales y confirmar o actualizar, según corresponda, el plan
de preparación y respuesta ante emergencias.
13. El prestatario identificará y evaluará los riesgos para el proyecto que puedan derivarse de
amenazas naturales, como terremotos, sequías, deslizamientos o inundaciones, incluidos los
causados o exacerbados por el cambio climático. El prestatario podría verse obligado a evaluar
el riesgo del proyecto relacionado con amenazas naturales y el cambio climático, en función
de lo cual determinará medidas adecuadas de resiliencia y adaptación a desastres y el cambio
climático que se incluirán en su diseño, construcción y operación. El proyecto incluirá las medidas
necesarias para reducir a niveles aceptables el riesgo relacionado con desastres y el cambio
climático. El prestatario también evitará o minimizará los riesgos provocados por amenazas
naturales o cambios en el uso del suelo a los que las actividades del proyecto puedan contribuir.
14. Los proyectos que financien tareas de recuperación y reconstrucción tras un desastre requieren
precauciones especiales para evitar reconstruir o aumentar la vulnerabilidad. Se debe prestar
particular atención a las lecciones aprendidas de amenazas recientes. El prestatario no
presupondrá que en la zona afectada se siguen dando total o parcialmente las condiciones
existentes antes del desastre. Para el proyecto de reconstrucción, se deberá realizar una
evaluación del riesgo de desastres en la que se considerarán las particularidades de la zona, el
sector e infraestructura correspondientes y la situación ambiental, social y económica existente
y cualquier cambio en la zona afectada como resultado del desastre.
GL44. La evaluación, gestión y supervisión de los riesgos de desastre y cambio climático, incluidos los
extensivos (baja severidad, alta frecuencia) y los intensivos (alta severidad, baja frecuencia), rigen en todas
las etapas de la preparación de implementación del proyecto. La “Metodología de Evaluación del Riesgo
de Desastres y Cambio Climático para Proyectos del BID,” referida en esta Guía como la Metodología, debe
usarse para las secciones GL45-GL50. Otras referencias útiles para apoyar la evaluación se encuentran
listadas en la bibliografía comentada: [Link] El término riesgo,
cuando se emplea en el contexto de riesgo de desastres y cambio climático, comprende tres partes: (i) la
probabilidad de ocurrencia de un evento (por ejemplo, inundación, terremoto, etc.); (ii) la probabilidad
de una respuesta estructural adversa (por ejemplo, daño o falla estructural), y (iii) la magnitud de las
consecuencias resultantes de aquel evento adverso (por ejemplo, pérdidas humanas, daños económicos,
daños ambientales, etc.). El término resiliencia, cuando se emplea en esta Guía y en el contexto del riesgo
de desastres y cambio climático, se refiere a la capacidad que un activo, un sistema o una comunidad
expuestos a las amenazas naturales tienen de resistir, adaptarse a y recuperarse de los efectos de una
amenaza, preservando sus funciones esenciales, mediante la gestión del riesgo (de acuerdo con la
terminología de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, UNDRR).
GL46. Sobre la base del proceso de identificación de riesgos e impactos ambientales y sociales, a las
operaciones se les asignará una clasificación de riesgo de desastres y cambio climático (riesgo alto, riesgo
moderado o riesgo bajo), en conformidad con la Metodología. La naturaleza, el alcance, la evaluación y
la clasificación final deben ser determinados por un profesional con conocimientos expertos en el tema.
Las tres clasificaciones de riesgo de desastres y cambio climático se definen a continuación.
a. Riesgo alto: Esta clasificación se asigna a aquellos proyectos que tienen un alto riesgo debido
a una combinación de exposición del proyecto a altas intensidades de amenazas naturales o
cambio climático y/o alta criticidad y vulnerabilidad del proyecto ante esos peligros, o un potencial
igualmente alto de exacerbación del riesgo. Las amenazas naturales que incluyen los efectos del
cambio climático pueden producirse varias veces durante el período de construcción y/o la vida
operativa del proyecto y/o la probable severidad de las consecuencias sociales, económicas y/o
ambientales es mayor o extrema. Estas consecuencias son de una magnitud suficiente para influir
en la viabilidad del proyecto y pueden afectar un área más amplia que el sitio del proyecto. En este
caso, se requiere completar una investigación más detallada del desastre y del riesgo de cambio
climático, bajo la forma de una evaluación de riesgo de desastres y cambio climático cualitativa
y/o cuantitativa específica del proyecto y un PGRD.
b. Riesgo moderado: Se asigna a aquellos proyectos que tienen un riesgo mediano debido a una
combinación de exposición del proyecto a intensidades medias de amenazas naturales o cambio
climático y/o una criticidad y vulnerabilidad moderada del proyecto ante esos peligros, o un
potencial igualmente moderado de exacerbación del riesgo. Las amenazas naturales, incluidos los
efectos del cambio climático, pueden producirse al menos una vez durante el período de ejecución
(construcción) y/o vida operativa del proyecto y/o la probable severidad de los impactos es
mediana. Estos impactos normalmente están limitados al sitio del proyecto y se pueden mitigar a
costos razonables. Un proyecto al que se ha asignado una calificación de riesgo moderado debe
evaluar si es necesario hacer un PGRD y una evaluación de riesgo de desastres y cambio climático
cualitativa y/o cuantitativa específica del proyecto para demostrar la disposición y el compromiso
del prestatario para gestionar el riesgo de amenazas naturales y cambio climático.
GL47. Para proyectos asignados a una calificación de riesgo alto o riesgo moderado, el prestatario preparará
primero una evaluación de riesgo de desastres y cambio climático cualitativa simplificada, que consiste en un
diagnóstico que recopila e identifica la información y las medidas existentes, así como las brechas existentes.
Para proyectos de alto riesgo, también se debe realizar una evaluación de riesgo de desastres y cambio
climático cualitativa completa. Si la evaluación cualitativa resultante es capaz de identificar adecuadamente
los riesgos y proponer medidas, entonces también se debe preparar un PGRD. Si la evaluación de riesgo de
desastres y cambio climático cualitativa resultante identifica la necesidad de cuantificar el riesgo, entonces
también se deben preparar una evaluación cuantitativa y un PGRD. Para proyectos de riesgo moderado en
los cuales la evaluación cualitativa simplificada no haya encontrado brechas existentes, se debe preparar
un PGRD que proponga las medidas necesarias para gestionar los riesgos identificados. Para proyectos de
riesgo moderado en los cuales evaluación de riesgo de desastres y cambio climático cualitativa simplificada
haya encontrado brechas existentes, se debe realizar una evaluación cualitativa completa. Si la evaluación
cualitativa resultante es capaz de evaluar adecuadamente los riesgos y proponer medidas, entonces también
se debe preparar un PGRD. Si la evaluación cualitativa resultante identifica la necesidad de cuantificar el
riesgo, entonces también se deben preparar una evaluación cuantitativa y un PGRD.
GL48. El objetivo de una evaluación de riesgo de desastres y cambio climático consiste en examinar más
detalladamente los impactos potenciales de las amenazas naturales, incluido el cambio climático. La evaluación
de riesgo de desastres y cambio climático puede ser un informe independiente o se puede incorporar en los
informes consolidados del prestatario sobre el proceso de identificación de impactos y riesgos ambientales
y sociales. Los resultados de la evaluación de riesgo apoyarán y fundamentarán la selección de las medidas
adecuadas de gestión y mitigación de riesgo que se incluirán en el PGRD. Para la preparación de cualquier
evaluación de riesgo de desastres y cambio climático y de un PGRD, debe seguirse la Metodología; más
orientación relacionada con la seguridad de las presas puede encontrarse en GL63-GL78. El análisis del cambio
climático incluido en la evaluación debe proporcionar la información necesaria para permitir una evaluación
de la adecuación del diseño y de la operación del proyecto, incluida la infraestructura aplicable, los elementos
estructurales y los equipos, como ha sido planificado en cuanto a la vida de los activos. La bibliografía comentada
contiene una lista de recursos adicionales ([Link] La evaluación de riesgo
de desastres y cambio climático completa incluirá, como mínimo, los siguientes elementos:
a. Identificación y evaluación de todos los desastres naturales, incluidos los efectos del cambio
climático, cuando corresponda, que pueden afectar potencialmente al proyecto y exacerbar
riesgos en el área del proyecto utilizando métodos cualitativos o cuantitativos adecuados para
caracterizar la frecuencia, intensidad, y alcance espacial de las amenazas naturales y/o los eventos
relacionados con el cambio climático;
GL49. En un PGRD están documentadas las medidas necesarias de adaptación y resiliencia ante desastres
y cambio climático. El prestatario debe incluir las medidas necesarias en las fases de planificación,
diseño, construcción y operación del proyecto para reducir el riesgo relacionado con las amenazas
naturales y el cambio climático a un nivel consistente con las leyes, regulaciones y normas pertinentes, y
en concordancia con las buenas prácticas internacionales. Hay distintos tipos de medidas estructurales
y no estructurales para abordar la reducción del riesgo, la transferencia de riesgos, la gestión del riesgo
residual, la preparación para el riesgo y la respuesta de emergencia. Estas medidas pueden agruparse en:
(i) fortalecimiento, (ii) protección y control, (iii) planificación, (iv) protección de los sistemas naturales,
(v) educación y sensibilización, y (vi) preparación y respuesta. Se recomienda mitigar el riesgo de un
peligro natural combinando diferentes opciones para garantizar una gestión eficaz del riesgo. También es
importante considerar los estándares de tolerancia al riesgo, cuando estén disponibles, que generalmente
son específicos del sector, y evaluar si las medidas de mitigación propuestas los cumplen. La Metodología,
que proporciona orientación técnica adicional sobre cómo desarrollar un PGRD y brinda ejemplos de
medidas y normas de tolerabilidad de riesgos, debe seguirse para todos los sectores de proyecto. Véanse
GL35-GL43 para más explicaciones relacionadas con la preparación y respuesta ante emergencias. Estas
medidas deben ser implementadas y controladas por el prestatario como parte del informe consolidado
sobre su proceso de gestión de riesgos e impactos ambientales y sociales.
GL50. Estas directrices también rigen para los proyectos de rehabilitación y reconstrucción después
de los impactos de eventos de amenazas naturales, y daños físicos (por ejemplo, colapso estructural y
explosiones). Los proyectos que financian la recuperación y la reconstrucción después de un desastre
deben incorporar las lecciones aprendidas de la investigación del desastre. Los métodos para realizar
evaluaciones de daños y pérdidas posteriores al evento incluyen la Metodología de Evaluación de Daños
y Pérdidas (DALA) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Evaluación
de Necesidades Post Desastre (PDNA). Si se identifica que tal evaluación es necesaria, el prestatario
debe buscar apoyo técnico especializado para ello. Para evitar un aumento de la vulnerabilidad durante
la rehabilitación y reconstrucción, el prestatario puede considerar la asignación de recursos del proyecto
para la prevención, mitigación y transferencia de riesgos.
Personal de seguridad
15. Cuando el prestatario contrate a trabajadores directos o contratados para brindar seguridad a
fin de proteger a su personal y sus bienes, evaluará los riesgos que puedan implicar sus arreglos
de seguridad para quienes estén dentro o fuera del emplazamiento del proyecto. Al realizar
dichos arreglos, el prestatario se guiará por los principios de proporcionalidad y buenas prácticas
16. El prestatario evaluará y documentará los riesgos que se deriven del uso, por el proyecto, de
personal movilizado para prestar servicios de seguridad. Asimismo, procurará asegurarse de
que el personal de seguridad actúe de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 11 y alentará
a las autoridades públicas pertinentes a difundir al público los arreglos en materia de seguridad
para las instalaciones del prestatario, a menos que ello no sea posible por motivos de seguridad.
17. El prestatario considerará y, cuando corresponda, investigará toda denuncia de actos ilegales o
abusivos del personal de seguridad, tomará medidas (o instará a las partes pertinentes a tomarlas)
para evitar que esos actos se repitan y denunciará dichos actos a las autoridades públicas.
GL51. El prestatario evaluará los riesgos e impactos asociados al empleo del personal de seguridad
propuesto, como trabajadores directos o trabajadores contratados (véase la NDAS 2), mediante su proceso
de identificación de riesgos e impactos ambientales y sociales o mediante una evaluación especializada del
empleo de personal de seguridad. Esta evaluación debe tomar en cuenta las necesidades cambiantes de
las reglas de seguridad a lo largo de la vida del proyecto. Las buenas prácticas internacionales relacionadas
con el uso de personal de seguridad incluyen una práctica consistente con el Código de Conducta para
Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, de las Naciones Unidas, y los Principios Básicos sobre
el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley,
de la misma entidad. A partir de las necesidades específicas del proyecto con respecto a los servicios de
seguridad, el prestatario debe dar prioridad a la selección de proveedores de servicios de seguridad, ya sea
proveedores de servicios de seguridad públicos o empresas de seguridad privadas que son signatarias del
Código Internacional de Conducta para Proveedores de Servicios de Seguridad Privada (ICoC) adoptado
por la Asociación del Código Internacional de Conducta. En el caso de que no haya signatarios ni empresas
disponibles, el prestatario exigirá a los proveedores de servicios de seguridad que adhieran a las normas
definidas en el ICoC, a los principios de los Principios voluntarios y a los requisitos de la NDAS 4, y que
se orienten según sus directrices.
112
112 Incluidas las prácticas acordes con el Código de Conducta de Naciones Unidas para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir
la Ley y con los Principios Básicos de Naciones Unidas sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios
Encargados de Hacer Cumplir la Ley.
i. Tienen las calificaciones requeridas según lo definido por el contrato aplicable, las normas de la
legislación nacional y de la industria aplicables, y los principios contenidos en el ICoC.
ii. Tienen al menos 18 años.
iii. Cumplen con los requisitos de salud física y mental adecuados necesarios para llevar a cabo sus
deberes contractuales.
iv. No hayan sido condenados por un delito que pondría en cuestionamiento su carácter moral y su
capacidad para llevar a cabo sus deberes en conformidad con las normas definidas en estas Guías.
v. No hayan sido despedidos anteriormente por cualquier empresa de seguridad privada por
violación de cualquiera de las normas definidas en el ICoC y/o las Guías de la NDAS 4.
vi. Si se requiere que porten armas, no hayan participado en ninguna conducta anterior que pondría
en cuestionamiento su capacidad para portar un arma y seguir las políticas y procedimientos del
empleo de la fuerza requerido.
GL53. Todos los trabajadores de los servicios de seguridad también deben, como condición del empleo,
acceder a cooperar en cualquier investigación interna llevada a cabo por su empleador y/o por las
autoridades locales competentes, incluidas las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley, y acceder a
informar inmediatamente sobre cualquier violación de cualquier regla de conducta o políticas de empleo
de la fuerza que observen o de las que sean conscientes, a sus supervisores individuales o a autoridades
superiores si las violaciones implican a sus supervisores. Los proveedores de servicios de seguridad deben
esforzarse para proporcionar tratamiento apropiado según el género a los miembros de la comunidad,
promoviendo un equilibrio de género entre el personal de servicio.
GL54. El prestatario debe velar para que cualquier trabajador de los servicios de seguridad empleado por una
empresa de seguridad privada o por cualquier otra organización seleccionada para proporcionar servicios
de seguridad para un proyecto, como prioridad, evitará el empleo de la fuerza física en el ejercicio de sus
responsabilidades, de acuerdo con los Principios voluntarios sobre la seguridad y los derechos humanos.
Cuando se requiera el empleo de la fuerza física, el personal de seguridad debe utilizar solo el nivel de fuerza
necesario para superar la resistencia, centrándose en utilizar el nivel mínimo de fuerza necesaria para hacer
cumplir las normas, y hacerlo en proporción con la amenaza y de manera adecuada para la situación. El
empleo de la fuerza letal solo se justifica cuando existe una amenaza inminente de muerte o lesión grave para
el personal de seguridad u otras personas, o para impedir la amenaza inmediata de un delito particularmente
grave que implica una amenaza para la vida. Las políticas y procedimientos, consistentes con todas las
leyes aplicables y que obligan a los trabajadores de los servicios de seguridad a su cumplimiento, deben
establecerse por escrito y deben ser promulgadas para todo el personal de seguridad.
GL55. El prestatario asegurará que todas las empresas de seguridad privada y todas las demás
organizaciones de servicios de seguridad que se encuentren bajo contrato con el prestatario han recogido
por escrito las reglas de conducta para su personal, requiriéndoles seguir todas las leyes aplicables, así
como las reglas de conducta internacionales que prohíben los crímenes contra la humanidad, el genocidio,
la tortura, el trabajo forzado obligatorio, la toma de rehenes, la violencia sexual, la trata de personas, el
tráfico de drogas o armas ilegales o el trabajo infantil. Las reglas de conducta también deben prohibir la
GL56. El prestatario establecerá un proceso administrativo y operativo para controlar las operaciones y
actividades de sus operaciones de seguridad, directos y contratados, y sus interacciones con la comunidad,
de manera permanente, lo cual incluye la celebración de reuniones de manera regular para abordar las
operaciones de seguridad con los proveedores de servicios de seguridad. Las empresas de seguridad
privada y todos los demás proveedores de servicios de seguridad también deben establecer políticas,
procedimientos y protocolos administrativos y operativos formales que les permitan llevar a cabo un
seguimiento proactivo de las actividades de su personal de seguridad y adoptar todas las medidas
necesarias para abordar los problemas, lo que implica investigar y tomar medidas disciplinarias contra el
personal por cualquier conducta inapropiada. El mecanismo de reclamación del prestatario debe estar
disponible para canalizar las preocupaciones a propósito de las disposiciones de seguridad en conformidad
con los requisitos de la NDAS 10.
GL57. El prestatario confirmará que los proveedores de servicios de seguridad impartan una capacitación
apropiada a su personal de seguridad de manera regular, para contribuir a asegurar que desarrollan los
conocimientos, competencias y habilidades necesarias para ejercer sus deberes, así como para cumplir con
las reglas de conducta definidas en el ICoC y en conformidad con los requisitos de la NDAS 4 y sus Guías.
GL58. El prestatario también asegurará que los proveedores y organizaciones de servicios de seguridad
con los que ha contratado los servicios de seguridad proporcionen al personal de seguridad el equipo
adecuado y las instalaciones asociadas necesarias para ejercer sus deberes, y asegurar que los uniformes
y los equipos de seguridad sean modernos, funcionales, apropiados para la naturaleza de los riesgos de
seguridad, estandarizados para todos los miembros del personal de seguridad y actualizados de manera
regular. El prestatario también asegurará que se establezca un protocolo formal mediante el cual los
trabajadores de los servicios de seguridad pueden informar sobre equipos defectuosos o caducos a la
organización de servicios de seguridad, tras lo cual la organización investigará los informes y abordará las
preocupaciones, actualizará los equipos si fuera necesario e informará al prestatario sobre las medidas y
acciones adoptadas. El prestatario también proveerá equipos de protección adecuados que protegerán al
personal de seguridad de cualquier material peligroso en el sitio de un proyecto, así como ante cualquier
exposición a enfermedades contagiosas al entrar en contacto con otros trabajadores que se encuentran
en el sitio del proyecto.
GL59. En atención a cualquier problema importante de seguridad, el prestatario debe facilitar el contacto
de sus proveedores y organizaciones de servicios de seguridad con los representantes locales, los
funcionarios públicos y las autoridades para asesorarlos en materia de procedimientos y operaciones
de seguridad en los sitios del proyecto. Esto permite que la dirección y los supervisores del personal de
seguridad establezcan una relación de trabajo directa y positiva con las autoridades locales encargadas
de hacer cumplir la ley y otros funcionarios de seguridad pública en caso de que tengan que colaborar
para abordar un problema de seguridad del prestatario y de su personal de seguridad. También contribuye
a impedir la confusión y cualquier enfrentamiento innecesario entre el personal de seguridad y los
GL60. En los proyectos grandes con importantes necesidades de seguridad, el prestatario debe contemplar
el establecimiento por adelantado de un memorándum de entendimiento formal y por escrito con sus
proveedores de personal de seguridad y los funcionarios locales, de manera que todos sepan cuáles son
los protocolos que rigen para todas las partes si y cuando surgiera la necesidad.
GL61. El prestatario exigirá a todos sus proveedores y organizaciones de servicios de seguridad informar
sobre cualquier violación importante de las reglas de conducta, así como cualquier infracción de las leyes
aplicables al prestatario y a los funcionarios adecuados de las fuerzas del orden locales. Esto requerirá
que los proveedores y organizaciones de servicios de seguridad puedan recibir informes de conductas
inadecuadas o actuaciones ilegales de su personal y, cuando corresponda, investigar los actos de conducta
inadecuada, adoptar medidas disciplinarias cuando sea necesario e informar al prestatario de los incidentes
y de las medidas de seguimiento. También requerirá que los proveedores y organizaciones de servicios
de seguridad, en coordinación con el prestatario, informen rápidamente de cualquier actividad ilegal a
las autoridades públicas adecuadas, y trabajen colaborando con ellas durante cualquier investigación
posterior que pueda darse.
GL62. Puede haber casos en los que el gobierno decida desplegar fuerzas de seguridad pública para
proteger las operaciones de un prestatario, ya sea de forma rutinaria o según sea necesario. En países
donde es ilegal que las empresas empleen fuerzas de seguridad privadas, es posible que el prestatario
no tenga más remedio que contratar a las fuerzas de seguridad pública para proteger sus activos y
empleados. Los gobiernos tienen la responsabilidad principal de mantener el orden público y la autoridad
para tomar decisiones con respecto a los despliegues. No obstante, los prestatarios cuyos bienes están
siendo protegidos por las fuerzas de seguridad pública tienen interés en alentar a esas fuerzas a que
se comporten de manera consistente con los requisitos y principios establecidos anteriormente para el
personal de seguridad privada a fin de promover y mantener buenas relaciones con la comunidad, teniendo
en cuenta que las fuerzas de seguridad pública pueden no estar dispuestas a aceptar restricciones sobre
su capacidad para usar la fuerza ofensiva cuando lo consideren necesario. Se espera que los prestatarios
comuniquen sus principios de conducta a las fuerzas de seguridad pública y expresen su deseo de que
la seguridad sea brindada de manera consistente con dichas normas por parte de personal que tenga la
capacitación adecuada y efectiva. El prestatario debe solicitar al gobierno que revele información sobre
los acuerdos al prestatario y a la comunidad, de acuerdo con las necesidades primordiales de seguridad
y protección. Si se requiere o solicita a los prestatarios que compensen a las fuerzas de seguridad pública
o les proporcionen equipo, y si la opción de rechazar la solicitud no está disponible o no es deseable,
los prestatarios pueden optar por ofrecer una compensación en especie, como alimentos, uniformes
o vehículos, en lugar de dinero en efectivo o armas letales. Los prestatarios también deben tratar de
implementar restricciones, controles y seguimiento según sea necesario y posible bajo las circunstancias
para prevenir la apropiación indebida o el uso inapropiado del equipo de una manera que no sea coherente
con los principios y requisitos establecidos anteriormente.
GL63. Los requisitos de seguridad de las presas establecidos en esta sección rigen para las presas nuevas
y existentes, incluidos las presas en construcción y las presasen rehabilitación. Las presas proporcionan
soluciones de retención o gestión de control de las inundaciones. Las presas incluyen presas para
almacenamiento de agua para una central hidroeléctrica, abastecimiento de agua, irrigación, control de
inundaciones o proyectos con múltiples objetivos; presas de residuos o lodos; o presas para estanques
de contención de cenizas, entre otras cosas. Los requisitos de seguridad de las presas establecidos en
esta sección rigen para: (a) “grandes presas” según la definición del Comisión Internacional de Grandes
Presas (ICOLD): presas con una altura de 15 m o más desde los cimientos más bajos hasta la cima, o
presas entre 5 m y 15 m, que retengan más de 3 millones de metros cúbicos; y (b) “presas pequeñas” que
(i) pudieran provocar riesgos de seguridad, como requisitos de manejo de inundaciones inusualmente
grandes, localización en una zona de alta actividad sísmica, cimientos cuya preparación es compleja y
difícil, retención de materiales tóxicos o potencial de impactos importantes aguas abajo, o (ii) se prevé
que se conviertan en presas grandes durante su vida operativa.
GL64. El fallo de las presas (incluido el fallo potencial de las ataguías durante la construcción) puede
generar no solo impactos en la operabilidad del proyecto y pérdida de ingresos sino también grandes
inundaciones aguas abajo con consecuencias potencialmente catastróficas, incluida la pérdida de vidas
y la destrucción de propiedades dependiendo de las características del uso de la tierra aguas abajo del
embalse. Hay numerosos factores que pueden provocar un fallo parcial o total de las presas, que incluyen
pero no se limitan a: envejecimiento de la infraestructura de la presa, remozamiento durante episodios
de flujos normales o máximos debido a un diseño inadecuado de los aliviaderos; asentamiento de la
coronación de la presa; inestabilidad del asentamiento de la fundación y de la pendiente; filtraciones en
torno a las estructuras hidráulicas como cañerías y aliviaderos; corrosión del acero de refuerzo; erosión
de los terraplenes; fallo estructural de los materiales utilizados en la construcción de la presa, gestión o
mantenimiento inadecuado; y eventos sísmicos o descargas súbitas aguas arriba.
1. La seguridad de las vidas es fundamental. El prestatario identificará y reducirá los riesgos para la
vida de las personas y la propiedad al mínimo de lo razonablemente practicable.
2. La base para un análisis de riesgo siempre debe ser una revisión y descripción exhaustiva de los
posibles escenarios de fallo. En la Metodología de Evaluación del Riesgo de Desastres y Cambio
Climático del BID se puede encontrar orientación técnica específica y ejemplos de evaluación de
riesgo de las presas.
3. La base del diseño, las operaciones y el mantenimiento debe considerar el impacto potencial de
un clima cambiante.
4. Cada presa es única en términos de propósitos, contexto geológico y demográfico, diseño,
estructura, operaciones y consecuencias.
5. Cuando se realicen múltiples presas en la misma cuenca, deben considerarse los impactos
sinérgicos y acumulados y los procedimientos operativos adecuados.
6. El objetivo del prestatario será reducir el riesgo de la seguridad de la presa lo más efectiva y
eficientemente posible.
Presas nuevas
GL67. Al desarrollar los criterios de diseño para las presas nuevas, el prestatario tendrá en cuenta el
clima que la presa deberá experimentar a lo largo de su vida operativa. El prestatario llevará a cabo una
evaluación de riesgo de cambio climático tal como queda descrito en las GL44-GL48 para establecer la
gama de proyecciones del clima para la zona del proyecto asociada con la presa. Para las estructuras de
retención de aguas, debe evaluarse la hidrología cambiante y los flujos máximos probables cambiantes
bajo escenarios de cambio climático con el fin de fundamentar el Informe de seguridad de la presa. La
gestión de los niveles operativos máximo y mínimo de la cuenca de retención o embalse puede evitar
eventos de fallo de la presa. Asimismo, se deben considerar las proyecciones de sedimentos y las prácticas
de gestión de sedimentos, ya que la sedimentación también puede impactar en el riesgo de seguridad
de la presa. Además del impacto potencial en la seguridad estructural de la presa como resultado de
un clima cambiante, la evaluación de riesgo de cambio climático también debe tener en cuenta los
impactos potenciales en la operabilidad de la presa y el desempeño general del proyecto (por ejemplo,
en un proyecto hidroeléctrico el impacto del clima cambiante en el potencial de generación de energía,
para referencias, véase la publicación del BID “Vulnerabilidad al Cambio Climático de los Sistemas de
Producción Hidroeléctrica en Centroamérica y sus Opciones de Adaptación”). Las proyecciones, junto
con una evaluación de la incertidumbre, deben documentarse en un informe sobre la base del diseño.
GL68. La identificación de opciones adecuadas para la gestión de riesgo de seguridad de las presas
nuevas son elementos esenciales para asegurar la salud y seguridad de la comunidad. Representan el
conocimiento de las condiciones existentes y el comportamiento futuro previsto expuesto de la manera
más objetiva posible. Los riesgos asociados con las presas son específicos del diseño y la situación, y
variarán dependiendo de los componentes estructurales, los factores socioeconómicos y el entorno en que
se construye y funciona la presa. Se debe elaborar una evaluación de riesgo (por ejemplo, efectos del modo
fallo y análisis de criticidad) para identificar posibles fallos, así como sus probabilidades y consecuencias
(evaluación de riesgo cuantitativa), en conformidad con prácticas aceptadas internacionalmente. La
Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA), el Cuerpo de Ingenieros
del Ejército de Estados Unidos (USACE), la Oficina de Reclamos de Estados Unidos (USBBR), el Comité
Nacional Australiano de Grandes Presas (ANCOLD), el Comité Nacional Español de Grandes Presas
(SPANCOLD), la Asociación Canadiense de Presas (CDA), el Comité Argentino de Presas (CAP) y el Comité
GL69. Las presas nuevas, ya sean grandes o pequeñas, estarán sujetos a una revisión de la gestión del
riesgo de seguridad de la presa por ingenieros independientes o especialistas en presas competentes
en la investigación, diseño y construcción de la presa y en el comienzo de las operaciones. Cuando una
presa no se incluya en la definición de una presa grande o pequeña (por ejemplo, estanques de granja,
estanques locales de retención de residuos y estanques de baja pendiente), se adoptarán e implementarán
las medidas de seguridad diseñadas por ingenieros calificados en conformidad con las buenas prácticas
internacionales. El prestatario confirmará, a través de la evaluación ambiental y social realizada en
conformidad con la NDAS 1, que el riesgo de impactos adversos significativos debido a fallos potenciales
de la estructura de la presa será nulo o desdeñable para las comunidades y activos locales, incluidos los
activos que serán financiados como parte del proyecto propuesto. Las directrices de seguridad para
presas incluidas arriba en la GL68 se han convertido en una importante referencia para la seguridad de las
presas a nivel internacional. Las directrices consisten en principios que son aplicables a todas las presas,
y un esquema de los procesos y criterios para la gestión de la seguridad de las presas en conformidad
con los principios.
GL70. Reconociendo que siempre habrá un cierto nivel de riesgo residual en relación con la construcción
y operación de una presa, las decisiones adoptadas por el prestatario con respecto al proyecto deben
estar fundadas en el riesgo, según la asesoría de profesionales competentes. El riesgo residual relacionado
con un problema de seguridad específico de la presa que se identifique a lo largo de la vida del proyecto
siempre debe ser revelado de manera oportuna. El riesgo residual es el riesgo que se mantiene una vez
adoptadas las medidas razonables y practicables para abordar el riesgo.
GL71. Cuando un proyecto depende o puede depender del desempeño de una presa existente o una
presa en construcción en el territorio del prestatario, el prestatario dispondrá que uno o más especialistas
independientes en presas (a) inspeccionen y evalúen el estado de seguridad de la presa existente o la presa
en construcción, sus accesorios y su historial de desempeño; (b) revisen y evalúen los procedimientos de
instrumentación, operación y mantenimiento del propietario; (c) encarguen un informe por escrito de las
conclusiones y recomendaciones para cualquier trabajo de recuperación o medidas relacionadas con la
seguridad necesarias para mejorar la presa existente o en construcción hasta un estándar aceptable de
seguridad, y (d) asegurar la implementación de esas recomendaciones. Cuando el propietario de la presa
existente o en construcción es una entidad diferente al prestatario, éste firmará acuerdos o disposiciones
cumpliendo las medidas establecidas en esta sección, que deberá acatar el propietario. Estos proyectos
incluyen, por ejemplo, centrales eléctricas o sistemas de suministro de agua cuya fuente directa es
un embalse controlado por una presa existente o en construcción; presas de derivación o estructuras
hidráulicas aguas abajo de una presa existente o en construcción, donde un fallo del embalse aguas arriba
podría provocar daños extensos o un fallo de las instalaciones del proyecto; y proyectos de irrigación
o de suministro de agua que dependerán del almacenamiento y operación de una presa existente o en
construcción para su suministro de agua y que no podría funcionar si la presa fallara. También incluyen
proyectos que requieren aumentos de la capacidad de una presa existente, o cambios de las características
de los materiales retenidos, donde un fallo de la presa existente podría provocar daños extensos en las
instalaciones del proyecto o un fallo en las mismas.
GL72. El prestatario puede utilizar una evaluación de la seguridad de la presa previamente elaborada o
recomendaciones para mejoras necesarias en una presa existente o en construcción si: (a) un programa
de seguridad de presas efectivo ya está operativo, y (b) ya se han llevado a cabo y documentado
inspecciones a todo nivel y evaluaciones de la seguridad de la presa existente o en construcción, y éstos
son satisfactorios para el Banco. En los proyectos que incluyen otras medidas de seguridad de la presa
o que requieren trabajos de mantenimiento, el prestatario exigirá que: (a) la presa sea diseñada y su
construcción sea supervisada por profesionales competentes; y (b) se elaboren e implementen los informes
y planes requeridos para una presa nueva (especificado en las GL66 y GL73 [Informe de seguridad de la
presa]). En el caso de alto riesgo que implique trabajos de mantenimiento importantes y complejos, el
prestatario también empleará un panel de expertos independientes con los mismos requisitos que para
una presa nueva.
GL73. En las presas nuevas (y en las presas existentes, según corresponda) como parte de un Informe
integral de la seguridad de la presa, el prestatario preparará e implementará planes detallados para cada
uno de los siguientes: i) supervisión de la construcción y garantía de calidad; ii) instrumentación; iii)
operaciones y mantenimiento; y iv) preparación y respuesta ante emergencias.
GL74. Con respecto a la certificación y aprobación de elementos estructurales del proyecto, cuando la
capacidad de aprobación de la autoridad pública es limitada o inadecuada, los roles y responsabilidades
de las autoridades de aprobación alternativas, como los profesionales de terceras partes, deben acordarse
y formularse antes de la implementación del proyecto.
GL75. Cuando la presa es fácilmente accesible para el público, el prestatario también implementará
controles para abordar los riesgos de accidentes o incidentes en los que una persona del público
se enfrenta a un peligro creado por la existencia u operación de la presa. Estos controles suelen ser
documentados y comunicados mediante un Plan de Seguridad del Embalse. La Canadian Dam Association
también ha publicado directrices para la seguridad pública en las presas (2011) con el fin de abordar los
riesgos de accidentes o incidentes en los que una persona del público encuentra un peligro creado por
la existencia u operación de una presa. Las medidas de seguridad pueden incluir pero no están limitadas
a: la identificación de marcas de agua de altura para indicar niveles y flujos del embalse en el pasado o
que son probables, publicación de las instrucciones de seguridad en lugares altamente visibles y clave,
publicación de señales de restricción del acceso y de alertas de seguridad audibles aguas arriba de los
puntos situados más abajo, según corresponda (véase Association of State Dam Safety Officials, Public
Safety At Dams [2021]).
GL76. Las autoridades locales de gestión de emergencias y seguridad pública son las partes interesadas
clave en la gestión de riesgo de seguridad de las presas. Es esencial una comunicación efectiva de los
riesgos de las presas con las autoridades de gestión de emergencia y seguridad pública responsables de
las respuestas y las medidas de evacuación.
GL77. La comunicación efectiva del riesgo debe proporcionar información oportuna y de la mejor calidad
disponible para facilitar el desarrollo de planes de respuesta y estrategias de mitigación de riesgo. Debe
notificarse a las autoridades locales de gestión de emergencias cuando un indicador potencial de un fallo
del embalse recogido en GL64es identificado, con el fin de favorecer esfuerzos conjuntos de planificación
para gestionar cualquier fallo potencial de la presa. En el número de 2019 de la NFPA 1600 Standard,
“Standard on Disaster/Emergency Management and Business Continuity Programs” Anexo K “Emergency
Communications: Public Alerts and Warnings in Disaster Response” se encontrarán referencias útiles.
GL78. Como parte de su plan de preparación y respuesta ante emergencias, o del PGRD, según sea el caso,
el prestatario preparará un protocolo de comunicaciones que identifique el qué, quién, cómo y cuándo las
notificaciones se proporcionan a las autoridades locales de gestión de emergencia y seguridad pública,
y al público en el área de influencia, en el caso de una emergencia potencial. En consonancia con GL35-
GL43, y como se prescribe en la NDAS 10, el plan debe proporcionarse activamente a organizaciones y
al público que sufrirán, podrían sufrir o se consideran susceptibles de sufrir el impacto de un fallo de la
presa o de las medidas de seguridad de la presa que restringirán o modificarán las operaciones en la presa.