Definición y Tipos de Familia
Definición y Tipos de Familia
Los lazos principales que definen una familia son de dos tipos: vínculos de afinidad derivados del
establecimiento de un vínculo reconocido socialmente, como el matrimonio[4] —que, en algunas
sociedades, solo permite la unión entre dos personas mientras que en otras es posible la poligamia
—, y vínculos de consanguinidad, como la filiación entre padres e hijos o los lazos que se establecen
entre los hermanos que descienden de un mismo padre. También puede diferenciarse la familia
según el grado de parentesco entre sus miembros.
No hay consenso sobre una definición universal de la familia. Es un concepto antropológico que
puede relacionarse con otros conceptos, como los de clan, tribu y nación; sociológico e incluso
económico (unidad mínima de empresa). La familia nuclear, fundada en la unión entre varón y
mujer, es el modelo familiar más común; pero las formas de vida familiar son muy diversas y
dependen de factores sociales, culturales, económicos y afectivos. La familia, como cualquier
institución social, tiende a adaptarse al contexto de una sociedad.[5]
Etimología
El término familia procede del latín famīlia, "grupo de siervos y esclavos patrimonio del jefe de la
gens", a su vez derivado de famŭlus, "siervo, esclavo", que a su vez deriva del osco famel. El término
abrió su campo semántico para incluir también a la esposa e hijos del pater familias, a quien
legalmente pertenecían, hasta que acabó reemplazando a gens. Tradicionalmente se ha vinculado la
palabra famŭlus, y sus términos asociados, a la raíz fames («hambre»), de forma que la voz se refiere,
al conjunto de personas que se alimentan juntas en la misma casa y a los que un pater familias tiene
la obligación de alimentar.[6]
Origen
La familia supone por un lado una alianza, el matrimonio, y por el otro una filiación, los hijos.[7]
Según expone Claude Lévi-Strauss, la familia tiene su origen en el establecimiento de una alianza
entre dos o más grupos de descendencia a través del enlace matrimonial entre dos de sus
miembros. La familia está constituida por los parientes, es decir, aquellas personas que por
cuestiones de consanguinidad, afinidad, adopción u otras razones diversas, hayan sido acogidas
como miembros de esa colectividad.
Las familias suelen estar constituidas por unos pocos miembros que suelen compartir la misma
residencia. Dependiendo de la naturaleza de las relaciones de parentesco entre sus miembros, una
familia puede ser catalogada como familia nuclear o familia extensa. El nacimiento de una familia
generalmente ocurre como resultado de la fractura de una anterior o de la unión de miembros
procedentes de dos o más familias por medio del establecimiento de alianzas matrimoniales o por
otro tipo de acuerdos sancionados por la costumbre o por la ley.
La integración de los miembros de la familia, como en el caso de los grupos de parentesco más
amplios como los linajes, se realiza a través de mecanismos de reproducción sexual o de
reclutamiento de nuevos miembros. Si se considerara que la familia debe reproducirse
biológicamente, no podrían conceptualizarse como «familias» aquellos grupos donde Ego [8] o su
consorte (o ambos) están incapacitados de reproducirse biológicamente.
Por otra parte, la mera consanguinidad no garantiza el establecimiento automático de los lazos
solidarios con los que se suele caracterizar a las familias. Si los lazos familiares fueran equivalentes a
los lazos consanguíneos, un niño adoptado nunca podría establecer una relación cordial con sus
padres adoptivos, puesto que sus "instintos familiares" le llevarían a rechazarlos y a buscar la
protección de los padres biológicos. Los lazos familiares, por tanto, son resultado de un proceso de
interacción entre una persona y su familia (lo que quiera que cada sociedad haya definido por
familia: familia nuclear o extensa; familia monoparental o adoptiva, etc.). En este proceso se diluye
un fenómeno puramente biológico: es también y, sobre todo, una construcción cultural, en la
medida en que cada sociedad define de acuerdo con sus necesidades y su visión del mundo lo que
constituye una «familia».[9]
Primeras investigaciones
Desde el punto de vista de la «Filosofía social», el origen de la familia es tan antiguo como el de la
humanidad. Ya aparecía en muchas civilizaciones avanzadas mediante la estructura de la monogamia
en la que el padre y la madre, en mutua colaboración, tenían la autoridad por la que se regía la
familia.[10] A mediados del siglo xix aparecieron una serie de corrientes con argumentos histórico-
sociológicos que querían desterrar la forma de familia antes indicada. Una fue la postura del
«derecho maternal», que fija el parentesco jurídico por vía materna y, sin embargo, deriva en
modelos familiares que pasan del patriarcado al matriarcado hasta llegar al amor libre. La segunda
está basada en el «parentesco clasificatorio» que desarrolló L. H. Morgan, al que los prejuicios
evolucionistas que tenía le llevaron a desarrollar la evolución familiar según un esquema que iba
desde la promiscuidad, pasando por la familia cosanguínea, matriarcado, matriarcado por grupos,
patriarcado poligámico hasta llegar a la familia monogámica.[11] Y, por último, la «ley de contracción
familiar» de E. Durkheim, para el que lo más importante es el «clan» y se desarrolla empezando por
una familia débil, luego una familia con el matrimonio como institución jurídica y, por fin, la familia
actual que queda reducida a cónyuge e hijos menores.[12]
Poco después fueron rechazadas estas tres exposiciones sobre la familia ya que estaban llenas de
ideas preconcebidas pues era patente que la familia monogámica era la más generalizada en los
diferentes pueblos y épocas[13] [14]
como se confirmó desde los pueblos de culturas primitivas como
los fueguinos, pigmeos, bosquimanos, etc, que todos han coincidido en la «elección» de la familia
monógama para vivir, con igualdad entre mujeres y hombres, reprobación del adulterio, cuidado de
los hijos y, sobre todo, con completa libertad para vivir en ese tipo de familia.[15] Con estas y otras
afirmaciones similares admitidas en años posteriores, la ciencia social actual afirma que el origen de
la familia que ya aparecía en el libro del Génesis;1-26 y ss; 2-18 y ss y posteriormente se modificaron
los caracteres de este tipo de familia en ciertas ocasiones.[16]
La comunidad que forman los padres y los hijos, así como los lazos que los unen, son el fundamento
de las inclinaciones e impulsos en el interior de la familia o comunidad familiar, lo que deja claro e
indubitable que las leyes de su constitución tienen como fundamento las leyes del Derecho natural.
A pesar de ello, el hombre ha cometido errores respecto a este fundamento. Incluso Aristóteles
defendió la «exposición» de los hijos y Platón apoyó la idea de la sustitución de la función educativa
de la familia hacia los hijos dejándola a cargo del Estado.[17]
Pero ante el poder del Derecho natural, el propio Aristóteles aceptó que «el sentimiento se puede
sublevar contra la exposición de los hijos» en su obra Política[18] en la que se muestra en
desacuerdo con Platón en cuanto a sus ideas acerca de la familia sustituida por la promiscuidad
entre hombres y mujeres, dejando la educación de los hijos a cargo del Estado. El propio Platón ya
no defendió su pensamiento anterior acerca de la familia en su libro Las Leyes. También estaba
considerado el hogar por los pensadores antiguos como símbolo de la comunidad familiar al tiempo
que lo designan —al hogar— como el «altar de la casa». En cuanto a los fines de la familia se
pueden considerar los tres más importantes: Dotar a sus miembros de los bienes necesarios, tanto
corporales como espirituales, para llevar una vida cotidiana ordenada; la incorporación de los hijos
al seno familiar y, por último, ser la célula de la sociedad por lo que el rango de la familia está por
encima del propio Estado. Los fines, las funciones y las responsabilidades son los conceptos que
otorgan la posición de una comunidad familiar dentro del lógico pluralismo jurídico y social. Por
ello, la obligación primordial del Estado respecto de las familias que formen la comunidad estatal, es
la de que estas puedan cumplir las tareas que, por naturaleza, le son propias.[19]
“Los jóvenes no nacen violentos, esa actitud la adquieren por problemas familiares” Défez, R. En
primer término, es importante que las familias en nuestro mundo cumplan con sus roles en la
sociedad como la de formar hijos con valores y principios; una de las consecuencias de la
delincuencia juvenil es la propia familia. Hoy en día entre los jóvenes existe una carencia de
autoridad o una falta de figura paterna, ya que los propios padres no se han preocupado por
enseñar a obedecer a sus hijos en el hogar como: el respeto, la puntualidad, el amor, la honestidad y
la solidaridad. Como afirma García, P. en lo siguiente, si el niño se desarrolla en un ambiente familiar
poco propicio aumentan las posibilidades de que adopte un comportamiento anémico y desviado.
El hogar es el primer escenario donde se desarrollan los hijos. Por eso la familia es el primer medio
de control social. Es allí donde el niño aprende a socializar positivamente. Un fracaso en esa etapa
lleva a los problemas sociales que hoy vemos a diario, como el uso de la violencia para resolver
conflictos o la inexistencia de valores como la responsabilidad, la solidaridad o el respeto de límites.
Como lo afirma Defez, R. quien manifiesta que “La familia es la célula fundamental de la sociedad”,
esta ejerce el control social en el sentido de regular las interacciones humanas para reducir o evitar
el conflicto y la proliferación de conductas socialmente desviadas. “La buena convivencia ayuda al
desarrollo de los valores en los hijos”. La delincuencia ocurre cuando el proceso normal de
aprendizaje social basado en las recompensas y castigos de los padres, se ve alterado por una
disciplina que posee la hostilidad entre los padres y modelos paternos antisociales. Y es que se
desarrollará en la etapa de la rebeldía y liberación donde el joven quiere hacer lo que le plazca sin
que nadie lo contradiga. García, P. asevera que las cifras de delincuencia juvenil han aumentado en
los últimos años, llegando a ser un problema que genera una gran preocupación en nuestra
sociedad.
Familia nuclear o moderna: formada por los progenitores y uno, dos o más hijos.
Familia extensa o tradicional: abuelos, tíos, primos y otros parientes consanguíneos o afines.
Familia monoparental: en la que el hijo o hijos cuentan con un solo progenitor (ya sea la madre o
el padre).
Familia de padres separados: en la que el hijo o hijos conviven con un solo progenitor o alternan
la convivencia entre ambos, dado que los progenitores ya no son pareja, no conviven y disponen
de un régimen de custodia sobre los descendientes.
Familia ensamblada, reconstituida o mixta: en la cual uno o ambos miembros de la pareja actual
tiene uno o varios hijos de parejas anteriores.
Familia de acogida: en la que los menores no son descendientes de los adultos, pero han sido
acogidos legalmente por estos de forma urgente, temporal o permanentemente mientras están
tutelados por la administración.
Familia sin hijos por elección: en la que los conformantes de la familia toman la decisión de no
tener descendientes.
Antropólogos y sociólogos han desarrollado diferentes teorías sobre la evolución de las estructuras
de familiares y sus funciones. Según estas, en las sociedades más primitivas existían dos o tres
núcleos familiares, a menudo unidos por vínculos de parentesco, que se desplazaban juntos parte
del año pero que se dispersaban en las estaciones con escasez de alimentos. La familia era una
unidad económica: los hombres cazaban mientras que las mujeres recogían y preparaban los
alimentos y cuidaban de los niños. En este tipo de sociedad era normal el infanticidio (muerte dada
violentamente a un niño de corta edad) y la expulsión del núcleo familiar de los enfermos que no
podían trabajar.
El derecho canónico antiguo solo reconocía la filiación legítima producto de un matrimonio religioso
y cualquier hijo nacido fuera del mismo pertenecía a la órbita del ilegítimo.[20] En el actual código
los hijos ilegítimos se legitiman por el matrimonio subsiguiente de los padres por rescripto de la
Santa Sede.[21]
Después de la reforma protestante en el siglo xvi, el carácter religioso de los lazos familiares fue
sustituido en parte por el carácter civil. La mayor parte de los países occidentales actuales reconocen
la relación de familia fundamentalmente en el ámbito del derecho civil, y no es sino hasta el
siglo xviii que incorporan el concepto de infancia actual:[22] [23]
Desde una perspectiva biológica, niñez y adultez son distintas. Sin embargo, estas
diferencias estarán socialmente dadas por las concepciones que existan respecto de ellos,
por los desafíos que se les planteen, por las tareas que se espera que cumplan o por los
comportamientos que se supone deben tener, entre otros aspectos. Además, estas
concepciones tendrán diferencias, muchas veces sustantivas, de sociedad en sociedad, en
determinados momentos históricos y según sea el grupo cultural. (...) Desde “ritos de
pasaje” que hacen explícito, a través de un acto social, el paso de una etapa a otra, sin
embargo, su caracterización y exigencias tampoco son homogéneas. En la cultura
occidental, la niñez como construcción cultural sólo surge alrededor del siglo XVIII,
consolidándose posteriormente.
UNESCO: Participación de las familias en la educación infantil latinoamericana
Con la revolución francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, aparece la
idea de que los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derecho. A partir de ese momento
la nación tenía el deber de no excluir más a los bastardos nacidos fuera del matrimonio y de no
discriminar a los hijos. En otros países, la aceptación de los derechos de los hijos ilegítimos tardó
varios siglos en llegar en Occidente.
Estos cambios se producen en el contexto de la Revolución industrial. Por un lado, las nuevas
tecnologías hacen posible el trabajo de niños y jóvenes y, por otro, los cambios en la esperanza de
vida hacen que los menores adquieran un mayor valor en términos de protección a los adultos
mayores. De esta forma la familia, que era entendida como una sociedad que aseguraba la
supervivencia de sus miembros y no como un espacio de afecto, comienza a tomar el concepto
actual, principalmente por la acción de educadores cristianos:[22]
(...) La familia entendida como espacio de cuidado de los niños y niñas, de preocupación
por su bienestar, y el infante como un ser distinto del adulto, con características propias.
Como señala Ochoa, en cada año en París eran amamantados por sus madres. Otros mil
recién nacidos, los niños de las familias privilegiadas, eran amamantados por nodrizas
fuera de París. Muchos morían ante lo que hoy consideraríamos indiferencia de los
padres, quienes frecuentemente ignoraban el paradero de sus hijos.
UNESCO: Participación de las familias en la educación infantil latinoamericana
Por su parte, otros autores contemporáneos sostienen que el esquema de familia predominante en
las sociedades industrializadas tiene también una base utilitaria al permitir la transmisión de
capitales económicos, simbólicos y sociales. Según estos autores, la familia que se tiende a
considerar como "natural" es un constructo de invención reciente y que puede desaparecer en
forma más o menos rápida. El fenómeno subyacente en este razonamiento es que las palabras no
solo hablan de la "realidad", sino que le otorgan significado y, por tanto, el definir algo como
"normal" es un proceso no neutral que fomenta lo que se define como tal:[24] [25]
Una hipótesis similar había sido realizada por Engels, quien sostuvo que lo que la sociedad llama
"civilización" es un proceso centrado en la organización de las familias, la que evolucionó desde los
primitivos gens hasta la forma moderna como manera de acumular riquezas, pero no por parte de la
sociedad sino en forma individual. En su concepto, el fenómeno obedece a la lucha de clases, genera
injusticias y es insostenible:[26]
Estos análisis pueden ser enriquecidos con el estudio de lo "natural" aplicado a la institución familiar
desde un punto de vista teórico con aportaciones más recientes.[27]
Los estudios históricos muestran que la estructura familiar ha sufrido pocos cambios a causa de la
emigración a las ciudades y de la industrialización. El núcleo familiar era la unidad más común en la
época preindustrial y aún sigue siendo la unidad básica de organización social en la mayor parte de
las sociedades industrializadas modernas. Sin embargo, la familia moderna ha variado, con respecto
a su forma más tradicional, en cuanto a funciones, composición, ciclo de vida y rol de los padres. El
Instituto de Política Familiar (IPF) expresa en su informe Evolución de la familia en Europa (2006)
que:[28]
Las crisis y dificultades sociales, económicas y demográficas de las últimas décadas han
hecho redescubrir que la familia representa un valiosísimo potencial para el
amortiguamiento de los efectos dramáticos de problemas como el paro, las
enfermedades, la vivienda, las drogodependencias o la marginalidad. La familia es
considerada hoy como el primer núcleo de solidaridad dentro de la sociedad, siendo
mucho más que una unidad jurídica, social y económica. La familia es, ante todo, una
comunidad de amor y de solidaridad.
Otras funciones que antes desempeñaba la familia rural, tales como el trabajo, la educación, la
formación religiosa, las actividades de recreo y la socialización de los hijos, en la familia occidental
moderna son realizadas, en gran parte, por instituciones especializadas. El trabajo se realiza
normalmente fuera del grupo familiar y sus miembros suelen trabajar en ocupaciones diferentes
lejos del hogar. La educación, por lo general, la proporcionan el Estado o grupos privados.
Finalmente, la familia todavía es la responsable de la socialización de los hijos, aunque en esta
actividad los amigos y los medios de comunicación han asumido un papel muy importante.
En Occidente, la familia del siglo XXI se podría definir como "un contexto de convivencia flexible,
plural, abierto y dinámico, donde sus integrantes deciden libremente cómo organizarse para
satisfacer sus necesidades y compartir su historia vital, adaptándose a los cambios de cada época y
cultura en las que les toca vivir. Se podría decir, que se encuentra en un proceso de transición entre
el concepto impuesto y monolítico de la familia tradicional, y la actual aceptación de la variabilidad
en sus formas elegidas libremente". [29]
cocinar
Tamaño de la familia
En los años 1970 el prototipo familiar evolucionó en parte hacia unas estructuras modificadas que
englobaban a las familias monoparentales, familias del padre o madre casado en segundas nupcias
y familias sin hijos. En el pasado, las familias monoparentales eran a menudo consecuencia del
fallecimiento de uno de los padres; actualmente, la mayor parte de las familias monoparentales son
consecuencia de un divorcio, aunque muchas están formadas por mujeres solteras con hijos. En
1991 uno de cada cuatro hijos vivía sólo con uno de los padres, por lo general, la madre. Sin
embargo, algunas las familias monoparentales se convierten en familias con padre y madre a través
de un nuevo matrimonio o de la constitución de una pareja de hecho.
Sin embargo, en los últimos años ha aumentado el número de quienes ven en las familias
numerosas un bien que hay que proteger.[30]
Hay autores que consideran que el decremento de los matrimonios y el incremento de los divorcios,
intervienen en las bajas tasas de natalidad, mismas que impactan el reemplazo generacional, que a
su vez tiene repercusiones económicas a futuro como la debilidad del sistema pensionario y bajo
crecimiento económico.[31]
Algunos autores consideran que la crianza de menores en familias donde los padres no se
encuentran vinculados matrimonialmente, repercute en generar menores oportunidades de
desarrollo del capital humano y social en la población.[32]
Amato sostiene que los niños de matrimonios divorciados tienen mayores probabilidades de
presentar menor puntuación en los tests de logro académico, conducta, ajuste psicológico,
autoestima y relaciones sociales en comparación con los hijos de matrimonios estables.[33]
Investigadores como MacLouglin y Whitfield (1984) encontraron que la separación de los padres, en
parejas conflictivas, puede ser una liberación y alivio para los hijos y que en esos casos el divorcio
trae consigo una oportunidad de crecimiento y mayor autonomía para los hijos. [34] Amato y Keith
(1991) demostraron que las diferencias entre niños de parejas divorciadas y no divorciadas era
relativamente pequeña y se basaban más en el nivel de conflictividad de la pareja parental que en el
hecho de haberse divorciado o no.[35]
Slater y Haber hicieron una investigación en 1984 que mostró un mayor índice de ansiedad y baja
autoestima en niños pertenecientes a familias unidas con alto índice de conflictividad matrimonial
que en niños pertenecientes a familias divorciadas con bajo nivel de conflictividad entre los
progenitores.[34]
Crítica
Algunos científicos sociales han abogado por la abolición de la familia. Un oponente inicial de la
familia era Sócrates, cuya posición fue esbozada por Platón en La República.[36] En el Libro 5 de La
República, Sócrates le dice a sus interlocutores que una ciudad justa es aquella en la que los
ciudadanos no tienen lazos familiares.[37] [38]
Al ser la familia una institución muy arraigada y venerada, pocos intelectuales se han aventurado a
hablar en contra de ella. El familiarismo ha sido atípicamente definido como «una estructura social
donde... los valores de una familia se llevan a cabo en más alta estima que los valores de los
miembros individuales de la familia».[39] El favoritismo o preferencia que tienen funcionarios
públicos para dar empleos a familiares o amigos, sin importar el mérito para ocupar el cargo, sino su
lealtad o alianza se llama nepotismo.[40]
El periodista estadounidense Marty Nemko considera que la familia está sobrevalorada. «Los
políticos, clérigos, y sólo gente sencilla ensalzan la familia como la institución más importante. /
Creo que la familia está sobrevalorada. Muchas personas sufren excesivamente desde la familia... /
Millones de personas ni siquiera hablan con un miembro de la familia. Millones más gastan años y
fortunas en terapeutas, tratando de deshacer los males que la familia perpetró en ellos. / Todo esto
no debería sorprender. Después de todo, a diferencia de con los amigos, somos puestos en nuestra
familia de origen de forma aleatoria, sin voz en el asunto».[43]
Véase también
Adopción Matriarcado
Notas y referencias
4. Kathleen Gough dijo que el matrimonio no es una institución universal: entre los nayar de India,
una mujer no tiene un esposo fijo: Su madre tiene múltiples compañeros sexuales, aunque sólo
uno de ellos tenga reconocimiento como compañero exclusivo de una mujer. El hombre nunca
vivía permanentemente con la mujer, puesto que pasaba su vida en casa de las mujeres de su
linaje; por otra parte, el lazo entre una mujer y un hombre podía ser roto con la negativa de la
mujer a recibir en su casa al hombre. Por su parte, el compañero reconocido de una mujer
debía asumir la paternidad de los hijos de ésta, aun cuando fuera de dominio público que el
genitor —el padre biológico, según la terminología utilizada en Occidente— fuera otro hombre"
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Multimedia: Families (https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Families) / Q8436 (http
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Citas célebres: Familia